jueves, 31 de mayo de 2018

Un gran paso hacia la revolución de los robots con células vivas

Una nueva técnica hace que los llamados robots biohíbridos, que contienen tejidos vivos, empiecen a ser viables y duraderos. Los autores han construido un prototipo con células musculares que atrapa objetos como lo harían dos dedos humanos.

Un gran paso hacia la revolución de los robots con células vivas
Un gran paso hacia la revolución de los robots con células vivas Morimoto, Onoe, Takeuchi, Sci. Robot. 3, eaat4440 (2018)
 El futuro de la robótica estará intrínsecamente relacionado con la biología si la tendencia a fabricar robots biohíbridos se consolida. Esta técnica consiste en insertar células vivas en los dispositivos y combinar su versatilidad con la inteligencia artificial y la memoria de los chips. Así, se ha fabricado una manta raya robótica que funcionaba con células cardiacas de rata y robots que se arrastran gracias a las células motoras y nerviosas de una babosa marina. La idea se basa en hacer crecer tejidos vivos sobre esqueletos robóticos y combinar ambos materiales para generar nuevos tipos de movimiento y resolver tareas de forma más eficiente. Pero estos prototipos se han encontrado hasta ahora con un gran inconveniente: los tejidos tienden a encoger con el uso y duran muy poco tiempo operativos.

 El equipo de Yuya Morimoto presenta esta miércoles en la revista Science Robotics una posible solución a este problema mediante un mecanismo que permite reproducir el movimiento de contracción y relajación de los músculos vivos y con mayor periodo de vida útil. Los autores han resuelto las principales dificultades técnicas afrontando el problema desde una nueva perspectiva: en lugar de incorporar células musculares desarrolladas optaron por incluir células precursoras llamadas mioblastos en pequeñas láminas de hidrogel que posteriormente crecían hasta convertirse en células musculares esqueléticas plenamente funcionales. Los investigadores también incorporaron estas células en parejas antagónicas, imitando a las células en organismos vivos, con lo que consiguieron un funcionamiento óptimo de más de una semana.

 El prototipo presentado es un sencillo esqueleto robótico en el que, como si se tratara de un par de dedos humanos que hacen la pinza, hay una serie de músculos que se contraen o relajan para inducir el movimiento, una articulación móvil, anclajes a los que los músculos se pueden adherir y una serie de electrodos que conducen la señal eléctrica que contrae las células musculares. Para dirigir el crecimiento de los tejidos, los científicos hicieron una serie de hendiduras para que las fibras musculares se alinearan de la manera deseada. “Una vez que hablamos desarrollado los músculos, los usamos de manera exitosa como parejas antagonistas en el robot, con una que se contrae y otra que se expande, igual que en el cuerpo”, explica Shoji Takeuchi, coautor del estudio.


El hecho de que ejercieran fuerzas contrapuestas entre sí hizo que dejaran de encoger y deteriorarse, como había sucedido en estudios anteriores”.

 El equipo de Morimoto probó los robots en diferentes situaciones, como atrapar un anillo y colocarlo en otro lugar o poner a dos robots para trabajar juntos y recoger un objeto cuadrado. El resultado mostró que los robots pueden desarrollar estas sencillas tareas con eficacia, gracias a la activación de una especie de dedo flexible que gira 90 grados gracias a las fibras musculares.

“Nuestros hallazgos muestran que, utilizando esta disposición antagonista de los músculos, estos robots pueden mimetizar las acciones de un dedo humano”, explica el autor principal. “Si podemos combinar mas músculos de este tipo en un solo dispositivo, deberíamos ser capaces de reproducir el complejo juego muscular que permite funcionar a nuestras manos, brazos y otras partes del cuerpo”.

Fuente: https://www.vozpopuli.com/altavoz/next/gran-revolucion-robots-celulas-vivas_0_1140187381.html

miércoles, 30 de mayo de 2018

El hombre que la erupción del Vesubio en Pompeya decapitó

El hombre, con problemas en una pierna, murió aplastado por una piedra cuando intentaba ponerse a salvo

El esqueleto hallado en las ruinas de Pompeya.
El esqueleto hallado en las ruinas de Pompeya. / CIRO FUSCO
 El esqueleto de un hombre que intentaba ponerse a salvo de la erupción del Vesubio en el 79 d.C. pero al que alcanzó una enorme piedra es el último sorprendente y "dramático" descubrimiento en el aérea de Pompeya, en el sur de Italia, ha informado este martes el parque arqueológico italiano.

El esqueleto ha sido hallado en la llamada área del Regio V, en la esquina entre el callejón de los Balcones, recientemente descubierto, y el callejón de Bodas de Plata, una zona en la que los arqueólogos trabajan en estos momentos.

Es "la primera víctima" que emerge en este lugar, destacó el director del yacimiento, Massimo Osanna, quien calificó el hallazgo de "excepcional" y dijo que es además, "un testimonio muy dramático de la erupción" que sepultó la urbe hace dos milenios.

Los primeros análisis realizados indican que se trataría de un individuo de más de 30 años con problemas en una pierna que le impedían la movilidad, por lo que probablemente le dificultó y le demoró su fuga.


Lesiones en la tibiaAsí se intuye por la presencia de lesiones advertidas a nivel de la tibia, que apuntan a que tenía una infección ósea, que pudo haberle provocado dificultades significativas al caminar en su intento desesperado por escapar de un trágico final.

No obstante, su disfunción no parece que le impidió aventurarse en busca de la salvación a lo largo del callejón, pues las observaciones realizadas hasta el momento advierten que sobrevivió a las primeras etapas de la lluvia de arena, rocas, ceniza y fuego que emanó del violento volcán en el 79 d.C.

Sin embargo, no pudo evitar la violencia posterior que desencadenó la erupción, ya que ha sido localizado decapitado en el primer piso de un edificio, cubierto por una gruesa capa de fragmentos volcánicos.

Todo indica que murió arrollado por un "imponente bloque de piedra, quizás una jamba, que le golpeó en la parte superior, aplastándolo", señala la nota.

Image: Ministry of Cultural Heritage and Activities and Tourism
Estilos de vidaSegún subrayó Osanna, "más allá del impacto emocional que tienen estos descubrimientos", permiten conocer con mayor precisión a historia y la civilización de la época, comparar patologías y estilos de vida, así como las dinámicas de escape de la erupción.

El ministro de Cultura saliente calificó el descubrimiento de "excepcional" y un "símbolo del renacimiento" de esta área arqueológica.

En las últimas excavaciones han salido a la luz tres edificios con grandes balcones, ánforas de vino y mosaicos, así como los esqueletos de un caballo engalanado y de un niño que trató de esconderse del fuego y la ceniza y que pueden dar más elementos de la vida en esta ciudad que quedó completamente arrasada.

Fuente: https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20180529/descubierto-el-esqueleto-de-una-victima-de-la-erupcion-del-vesubio-en-pompeya-6846149

La paradoja tecnológica de la igualdad de género: cuanto más igualitario es un país, menos mujeres estudian ciencias y tecnología

La paradoja tecnológica de la igualdad de género: cuanto más igualitario es un país, menos mujeres estudian ciencias y tecnología


 Nos dijeron que, en ciencia, las mujeres son iguales o mejores que los hombres y llevaban razón. Nos dijeron que las enormes diferencias de género en el mundo tecnológico no estaban justificadas por capacidad y llevaban razón. También nos dijeron que, si avanzábamos en igualdad entre hombres y mujeres, esas diferencias desaparecerían, pero en esto no llevaban razón.

Con los mejores datos disponibles en la mano, no parece que haya lugar a dudas: en los países con mayor igualdad de género (países con más oportunidades educativas y que promueven más el papel de las niñas en la ciencia y la tecnología) el número de mujeres que realizan estudios científicos es menor. Esto es un problema y no tenemos ni idea de cómo solucionarlo.

¿Un problema?

Si analizamos la base de datos internacional más actualizada sobre desempeño académico de los adolescentes, podemos comprobar que el número de mujeres que cursan estudios científicos o tecnológicos es muy inferior a las que, sobre el papel, podrían hacerlo. Esto ocurre en más de 60 países del mundo y significa que, en algún momento del desarrollo escolar, muchas mujeres se descuelgan de las carreras científicas.

En principio, a nivel social y económico, esto supone un problema en tanto que tenemos recursos humanos "desaprovechados". Es decir, podríamos tener mejores científicos y tecnólogos y nos los tenemos porque (por alguna razón) las mujeres deciden no dedicarse a ello.

¿Por qué ocurre esto?

D099fa13aEse es corazón del asunto. Si dar más oportunidades educativas a las mujeres y promover su papel en el mundo de la ciencia y la tecnología, genera como resultado que haya menos mujeres en estos campos, ¿tienen sentido las políticas públicas de promoción (y feminización) de la ciencia? ¿No podrían tratarse de un medida que consigue lo contrario de lo que busca?

Gijsbert Stoet y David C. Geary han estudiado el tema con mucha profundidad y han encontrado un dato curioso: las diferencias relativas entre géneros aumentan en entornos igualitarios. Si nos fijamos en los resultados relativos en casi todos los países (menos en Rumanía y el Líbano) el mejor resultado de los niños es en ciencia, mientras que en el caso de las niñas los mejores resultados en son en lectura.

Como digo, estas diferencias son más grandes cuanto más igualitario es el país. Stoet y Geary creen que ahí puede estar parte de la explicación a la paradoja: los hombres pueden no ser mejores en ciencias en términos absolutos, pero sí se trata de lo que se les da mejor. Cosa que no ocurre con las mujeres cuyos mejores resultados son en lectura. Estas diferencias relativas pueden tener un papel más importante que las diferencias absolutas: no suele gustar más lo que se nos da mejor.

Para los autores, esto se combina con una menor presión socioeconómica hacia las ingenierías y las ciencias. Según los datos, los estados más igualitarios suelen ser "Estados de bienestar" con un alto nivel de seguridad social. Los estados menos igualitarios, añaden una presión extra a las mujeres para trabajar en disciplinas mejor pagadas (que suelen coser las científicas y tecnológicas). En los estados más igualitarios, pueden elegir libremente sin miedo a las consecuencias.

Katherine Hanlon 594109 Unsplash

¿Un argumento contra las políticas de igualdad?
 Parece una simple curiosidad estadística, pero esta paradoja se ha convertido en un argumento recurrente contra las políticas de promoción de la igualdad entre hombres y mujeres en el mundo científico y tecnológico. Para muchos, estos trabajos hacen evidente que las diferencias en los ámbitos sociales son producto de las diferencias entre las preferencias de las personas.

Es decir, a más libertad e igualdad los roles de género no desaparecerían, sino que se reforzarían. Pero lo cierto es que esta idea está muy lejos de estar demostrada. No tenemos una teoría precisa de cómo se crean esos roles y preferencias individuales. Por lo que lo razonable es no apresurarse a avalar ninguna hipótesis: solo a constatar que la igualdad de género sigue siendo un tema lleno de paradojas.

Fuente: https://www.xataka.com/investigacion/la-paradoja-de-la-igualdad-de-genero-cuanto-mas-igualitario-es-un-pais-menos-mujeres-estudian-ciencias-y-tecnologia

martes, 29 de mayo de 2018

¿Por qué a ti te pican los mosquitos y a mí no?

Resultado de imagen de picadura de mosquitosEl mosquito Anopheles es el mayor responsable en la transmisión de muchas enfermedades infecciosas. Durante la noche, las hembras detectan las señales olorosas de la piel y así eligen a su presa y el lugar donde picarle.
   Quizá te has preguntado alguna vez por qué cuando estás en el campo a ti te pican los mosquitos y al que tienes al lado lo ignoran totalmente. Un equipo internacional de investigadores ha publicado que el tipo y la cantidad de bacterias que una persona tiene en la piel desempeñan un importante papel en la atracción de los mosquitos. Las bacterias de la piel son la clave en la producción del olor corporal, porque convierten compuestos no volátiles en volátiles y olorosos. Sin bacterias, ¡el sudor humano no huele a nada! Así, el olor corporal de un individuo se ha correlacionado con la presencia de determinados microorganismos en la piel.
   Se ha estudiado la estrecha relación entre el mosquito y los seres humanos, y cómo la composición de la microbiota de la piel afecta a la atracción del mosquito.
Para ello, el estudio contó con 48 voluntarios varones entre 20 y 64 años, a los que se les pidió que no bebieran alcohol ni comieran ajo, cebolla o comidas picantes; tampoco podían ducharse durante todo el tiempo que durara el estudio. Las emanaciones de su cuerpo se recogían en minicontenedores especiales, que se mantenían adheridos a su piel durante diez minutos. La composición de microbios de su piel se determinó mediante recuento en cultivos y por secuenciación del gen ribosomal. Los individuos se clasificaron como muy atractivos o poco atractivos para los mosquitos. Los resultados de la secuenciación demostraron que las personas que eran muy atractivas para el mosquito tenían una mayor abundancia pero menor diversidad de bacterias en su piel, a diferencia de las personas que eran menos atractivas para el mosquito.
   En general, las personas con más bacterias por centímetro cuadrado resultan más atractivas para los mosquitos, pero quienes más llamaban la atención de los insectos eran aquellos individuos que presentaban más cantidad y menos biodiversidad en la microbiota de su piel.
   Por tanto, dependiendo del tipo de bacterias de la piel, te picarán más o menos mosquitos. Muchas enfermedades infecciosas están transmitidas por picaduras de estos insectos. El descubrimiento de la relación entre la población de bacterias en la piel y la atracción de los mosquitos podría permitir el desarrollo de nuevas sustancias atrayentes o repelentes, y métodos personalizados para protegerse contra el vector de la malaria o de otras enfermedades infecciosas.


Microbiota
Ignacio López-Goñi

lunes, 28 de mayo de 2018

Parece un montaje, pero no lo es



Parece un montaje, pero no lo es. Esta maravillosa foto de Dione, uno de los satélites de Saturno, fue tomada por la sonda Cassini, con el planeta y sus anillos al fondo. No me digáis que no es una obra de arte... Foto: Nasa/JPL

4.500 pares de zapatos frente al Consejo Europeo recuerdan el número de víctimas palestinas provocadas por Israel

"Es hora de que el mundo se ponga de pie y actúe para imponer sanciones a las principales industrias israelíes hasta que se otorgue a los palestinos derechos civiles", pide la iniciativa
#PalestianLivesMatter (Las vidas palestinas importan) ya cuenta con más de 750.000 firmas de apoyo


Vista de varios zapatos dejados en la plaza Jean Rey delante del Consejo de la Unión Europea en memoria de todas las personas asesinadas en Israel en la última década, en Bruselas (Bélgica).
EFE
 La red social activista Avaaz ha colocado más de 4.500 pares de zapatos en la plaza Jean Rey de Bruselas, que han dado la bienvenida este lunes a los ministros de Exteriores europeos antes de su reunión centrada en la crisis en Gaza y otros temas internacionales.

"El tratamiento del pueblo palestino se ha convertido en una mancha en la conciencia del mundo. Es hora de que el mundo se ponga de pie y actúe para imponer sanciones a las principales industrias israelíes hasta que se otorgue a los palestinos derechos civiles plenos e iguales. para el liderazgo moral y la acción para salvar vidas ", reza la petición de Avaaz publicada el pasado día 15 de mayo, que se desarrolla bajo el lema #PalestianLivesMatter (Las vidas palestinas importan).

Con esta campaña, se quiere denunciar las cifras de muertes que el Ejercito israelí ha supuesto para el pueblo palestino: los francotiradores han matado a tiros en las últimas semanas a más de 60 manifestantes desarmados y han disparado a 1.300 más en la denominadas Marchas del Retorno.

La iniciativa denuncia también "la brutalidad de la dictadura militar de Israel  a la que está sometida Palestina hace más de 50 años".

"Suficiente es suficiente", argumentan los organizadores, que recuerdan que las sanciones a Sudáfrica ayudaron a liberar a sus ciudadanos negros del apartheid. "Es el momento de que el mundo se una para sancionar a Israel y que al fin, se otorgue a los palestinos sus derechos civiles plenos", añaden.

 La petición que tiene por objetivo conseguir 1.000.000 de firmas alcanza ya casi las 786.000 rúbricas. 

Más información: https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2018/05/28/4500_zapatos_uno_por_cada_palestino_asesinado_israel_desde_2009_83320_1022.html

La ola feminista en Chile sacude los cimientos de colegios y universidades

Manifestaciones en las calles y ocupación de universidades son algunas muestras del movimiento que desde mediados de abril agita Chile. Las mujeres protestan por los casos de acoso en escuelas públicas y exigen transformaciones que van más allá del ámbito de la educación.
 
Protesta feminista en Chile. Soledad Rojas

Las imágenes comenzaron a correr como la pólvora: el Instituto Nacional, liceo para hombres, autodenominado “foco de luz de la nación”, cuna de un montón de expresidentes, había sido ocupado por mujeres. Se trataba de las estudiantes del Liceo Carmela Carvajal, quienes tapaban las sillas con rejas y colgaban carteles en contra del machismo. En ese mismo espacio, en las últimas semanas se había conocido la denuncia de abuso sexual de un alumno contra una funcionaria y se había visto una imitación al vídeo de La Manada española. Si algo estaba claro es que dentro de los espacios educativos se potencia y reproduce el machismo.

La “Ola feminista”, como ha sido denominado por la prensa el movimiento de las estudiantes chilenas, comenzó el 17 de abril en el lluvioso sur del país, con la ocupación de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral (Uach), protestando por la lenta reacción de las autoridades ante una serie de denuncias por abuso sexual contra académicos.

Ese fue el puntapié inicial para la movilización y rápidamente se multiplicaron las tomas, una herramienta de movilización utilizada con frecuencia por los estudiantes chilenos desde las primeras décadas del siglo XX, pero esta vez había una diferencia: las que ocupaban el espacio, bloqueaban el acceso y se encargaban de realizar actividades para protestar y reflexionar eran mujeres.

La organización de los espacios comenzó a estar en manos de las asambleas feministas, espacios horizontales de discusión entre mujeres. En ellas se viven diversas dinámicas, como una ocurrida en la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales, donde se preguntó si alguna vez se habían sentido violentadas por el machismo. La respuesta quedaba plasmada en un pedazo de papel. Al poco rato, absolutamente todas tenían en sus manos una agresión que contar.

Para Lorena Astudillo, portavoz de la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres, reconocida articulación feminista que trabaja a lo largo de todo el territorio junto a organizaciones, esta es una movilización transversal, que no se ha sostenido en liderazgos individuales. “Todas nos sentimos identificadas con las manifestaciones de violencia que se condenan. Todas vivimos en esta sociedad estructuralmente patriarcal, por eso nos sentimos convocadas”, comenta.

Efectivamente, el apoyo a la movilización chilena es alto. En pleno auge del movimiento, la encuesta CADEM, que mes a mes se encarga de sondear temas con importancia nacional, afirmó que el 71% de las personas encuestadas apoya las movilizaciones feministas.

Orígenes de la idea de la educación sexista

“Educación no sexista” es una consigna que hoy se puede leer en los diarios como si fuera una novedad, pero es una idea que lleva años formando parte de la discusión en diversos espacios feministas. El año 2011, mientras las y los estudiantes chilenos llenaban las calles manifestándose contra la educación de mercado —herencia de la dictadura de Pinochet— la ya mencionada Red Chilena comenzaba a circular un afiche que exigía “educación pública, laica y no sexista”, aportando una perspectiva a la discusión: más allá de la democratización del acceso, era urgente transformar desde los cimientos la enseñanza que se estaba brindando en Chile.

Ese mismo año comenzaron a investigar el tema. Primero, revisando cuentos infantiles y textos escolares, luego dando cuenta del llamado “currículum oculto”, que solapadamente designa roles para niños y niñas, acercándolas a las tareas de cuidado y alejándolas de las ciencias, por ejemplo. “Estaba absolutamente naturalizada la concepción androcéntrica de lo que llamamos mundo, realidad. La educación, tan valorada en nuestro país, transmite sin filtros ni cuestionamientos la supremacía masculina y la subvaloración de las mujeres”, explica Sandra Palestro, parte de la Red, quien se ha centrado en la investigación de educación sexista y el lugar de las mujeres en la historia.

“La movilización por una educación no sexista viene de hace muchos años atrás, pero no se le había dado la importancia que tenía”, cuenta Valentina Gatica, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Austral. Efectivamente, en 2014, cuando la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile era presidida por la feminista Melissa Sepúlveda, se convocó el Primer congreso por una educación no sexista, que no contó con la participación del Confech, coordinadora que agrupa a las federaciones de las universitarias chilenas.

Una mujer en una marcha feminista en Chile. Soledad Rojas
 “¡Este es un hito en la historia! No solo dentro del movimiento feminista”, exclama Sandra Palestro. Esta movilización convoca desde niñas en edad escolar, hasta a aquellas que llevan años de lucha en el cuerpo, incluyendo a las que se organizaron contra la dictadura en los años 80.

El mayo feminista chileno: las razones las ponen las mujeres

 Durante los últimos años, el movimiento feminista chileno ha adquirido cada vez más fuerza y visibilidad. La pelea por el derecho al aborto en tres causales y los obstáculos que han presentado los grupos conservadores fundamentalistas, junto a diversos hechos de violencia contra las mujeres que pasan por el destape de una serie de casos de abusos por un conocido productor de TV a una violación colectiva son solo algunos de los motivos que, en el último mes, le han puesto urgencia a la organización feminista.

Las personas acá entrevistadas concuerdan en que lo que está ocurriendo ahora responde a una historia de violencia machista. A la fecha, hay cerca de cerca de 20 facultades en toma y muchas más carreras en paro. La mañana del 25 de mayo amaneció tomada la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica, un bastión del conservadurismo chileno. En los lienzos del frontis, las estudiantes lo dicen claro: no van a callar más.

Si bien en un inicio las autoridades gubernamentales y universitarias buscaron centrar el conflicto en la elaboración de protocolos para enfrentar casos de abuso sexual, el mensaje fue claro: no basta con normar institucionalmente. Sin embargo, es urgente que se creen y mejoren, agilizando los procesos y protegiendo a las víctimas. Hoy en Chile solo siete de las 60 universidades que forman el Consejo de Rectores (CRuch) tienen un protocolo para abordar estos casos.

Entre las principales demandas está terminar con la educación sexista, lo que implica transformar los contenidos que se pasan en las aulas de clases, analizando el rol que cumplen las mujeres en ellos, el lenguaje utilizado en esos espacios, el derecho de las personas trans a vivir de acuerdo a su identidad y eliminar los estereotipos que replican que existen áreas para hombres y otras para mujeres. También centra la atención en el comportamiento de los docentes, pues en tono de broma muchas veces se denosta las habilidades de las niñas en ciertas maneras, o se deslizan comentarios sobre cuerpos de niñas o jóvenes.

La necesidad de mirar los contenidos se extiende a las universidades. En los distintos planteles están surgiendo propuestas que apuntan a integrar cursos obligatorios con perspectiva de género acorde a las carreras. También se busca transformar la composición de las universidades en lo que respecta a cargos de relevancia. El mismo CRUCh no cuenta con ninguna mujer entre sus filas, planteando una enorme dificultad a la hora de dialogar sobre estos temas.

“pequeñas humillaciones

”Más de un mes después de iniciadas las movilizaciones, el movimiento está en la cresta de la ola. Las movilizaciones se extienden a lo largo del territorio, algo inusual en un país tan centralizado como Chile, donde la mayoría de las actividades solo tienen visibilidad si ocurren en Santiago, ciudad capital.

Las primeras aproximaciones del oficialismo al tema no han tenido buena recepción entre las mujeres movilizadas. Imposible no destacar las declaraciones del ministro de educación, Gerardo Varela, quien al ser invitado a exponer al senado junto a otras autoridades en la materia educacional, presentó al equipo que lo acompañaba, destacando a las dos mujeres que lo componían y afirmando que ellas tras su paso por prestigiosas universidades habían vivido en carne propia “las pequeñas humillaciones” por las que hoy reclama el movimiento feminista. Sus palabras generaron rechazo a nivel nacional, evidenciando la actitud del gobierno frente al tema.

Pocos días después, el presidente Sebastián Piñera presentó su agenda de género. Lo que desde el oficialismo se anunciaba como un fuerte aliado para luchar contra la desigualdad, no eran más que proyectos que ya estaban en curso dentro del senado, sin mencionar el sexismo en la educación. “Es de un oportunismo horrible —señala Lorena Astudillo, de la Red Chilena—, ninguna persona que va a anunciar una agenda de género dice ‘nuestras mujeres’. Además, son las mismas personas que niegan el derecho al aborto, entorpeciendo el cumplimiento de la ley imperante en Chile, que permite interrumpir los embarazos en caso de riesgo de la madre, violación e inviabilidad fetal”.

“Los extremistas dicen que queremos modificar la historia, pero es falso: queremos que se explicite que a la historia que nos enseñaron le falta la otra mitad de la humanidad, que esa exclusión no se pase como un hecho fortuito y también se incluya los aportes invisibilizados de las mujeres a lo largo del desarrollo humano”, reflexiona Valentina Gática al analizar el horizonte desde el presente que se ve a toda luz, como un hito histórico no solo para el feminismo chileno, también para los movimientos sociales.

Para Sandra Palestro, esto va incluso más allá de los petitorios o las conversaciones que se puedan tener con las autoridades. “¿A quién se lo pedirán? ¿a los que están en el poder? Esto es tarea nuestra. Quizás lo primero, conocer y seguir construyendo nuestra historia, para afirmarnos en ella, y mostrar que no somos ni el estereotipo creado ni queremos ser iguales a los hombres. Queremos ser como somos, diferentes y diversas, sin límites de público y privado, protagonistas y autónomas. Necesitamos un piso firme para ir por más”, indica, estableciendo en las miles que se congregan en las calles la firmeza necesaria para continuar.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/feminismos/la-ola-feminista-en-chile-sacude-los-cimientos-de-colegios-y-universidades

Los nuevos esclavos de Europa, en el campo español

Löning, una consultora alemana con sede en Berlín, pone al campo español como ejemplo de sector donde las precarias condiciones laborales de los trabajadores son un problema habitual

Varios jornaleros vendimian en Almendralejo / JCD
Varios jornaleros vendimian en Almendralejo / JCD Almendralejo
 La agricultura española ha sido señalada desde Alemania como ejemplo de un sector donde se atenta los estándares socio-laborales europeos. La consultora berlinesa Löning, especializada en derechos humanos y negocios responsables, analiza el caso en una nota titulada “Cómo las compañías pueden lidiar con la explotación laboral en el sector de la agricultura”. España e Italia aparecen como países donde la actividad agrícola presenta claros casos de condiciones laborales, como mínimo, indignas de Europa.

“Cuando hablamos de esclavitud y de malas condiciones, a menudo pensamos en países que no están en Europa, pero ahí están, por ejemplo, España e Italia”, dice a  eldiario.es Markus Löning, director de la consultora berlinesa.

No es casualidad que su firma se haya fijado en las grandes economías del sur de Europa. A finales del año pasado, sin ir más lejos, Alemania había adquirido una cantidad récord de casi 2.000 millones de kilos de frutas procedentes de España. Ese montante, registrado entre septiembre de 2016 y el 31 de agosto de 2017, representa unos 8,3 millones de euros, una cifra histórica para el sector.

“Alemania es el principal mercado de destino para las exportaciones de España e Italia en el mercado de comida procesada, especialmente en lo que respecta a frutas y verduras”, escriben la asesoras Cecilia Barral y Lisa Szeponik, quienes firman el articulo de la organización que dirige Löning. Ambas ponen a España, junto a Italia, de contra-ejemplo en materia de respeto de derechos laborales.
Aluden, por ejemplo, a casos de explotación como los denunciados por organizaciones sindicales como el Sindicato de Obreros del Campo (SOC) o a ese reportaje del diario británico  The Guardian sobre el trabajo en el campo andaluz que hace unos años señalaba que, en España, “los cosechadores de ensaladas son los nuevos esclavos modernos”.

También figuran en las referencias de Barral y Szeponik al caso de los 59 inmigrantes a los que se daba trabajo el año pasado en los campos de ajo de Cuenca en condiciones laborales deplorables, con largas jornadas de sol a sol y salarios y alojamientos de miseria. Puso fin a este caso una operación de la Guardia Civil llevada a cabo junto a las autoridades rumanas – había nacionales de ese país entre víctimas y responsables de esos abusos. Sin embargo, este tipo de situaciones no son excepcionales, ni en España ni en Italia.

Barral y Szeponik dan cuenta de casos con salarios de 6 euros al día, o de 25 euros al mes. También aluden a condiciones de vida que imponen algunos responsables de explotaciones agrícolas, metiendo “hasta 20 personas en apartamentos insalubres”, se lee en el informe de Löning.

En Italia, ha llegado a registrarse el caso de un grupo de mujeres rumanas a las que se daba trabajo en los campos de Sicilia bajo degradantes condiciones. A las “doce horas de jornada laboral sin agua pese al calor extremo” pagados con salarios que podían terminar no llegando había que sumar abusos sexuales, según Barral y Szeponik.

Medidas que deben tomar los empresarios
Este tipo de casos dan cuenta de la existencia de un colectivo, en buena medida formado por inmigrantes y otras personas en situación de especial vulnerabilidad, que lucha por sobrevivir trabajando en el viejo continente. A ellos, el semanario de izquierdas alemán  Der Freitag los llama “los nuevos esclavos de Europa”. “Los políticos y las empresas tienen que saber que este problema existe y tomar las medidas que hagan falta para combatirlo. Algunas empresas lo hacen, y otras no tanto. Pero para nosotros es importante que las empresas sepan que tienen que hacer algo”, según Löning.
 Markus Löning, director de la consultora berlinesa Löning.
Markus Löning, director de la consultora berlinesa Löning. Löning

Él sabe, como señalan desde la Agencia para los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, que “la explotación no es un fenómeno marginal” y que “los consumidores pueden entrar en contacto con los resultados de explotación severa cuando compran patatas o carne en el supermercado, cuando se quedan en un hotel o comen en un restaurante o pasan junto a unas obras”.

Desde esa agencia europea, allá en 2015, incidían en la relevancia que tiene para las víctimas de estas formas de explotación el acceder a la justicia, a la regularización de la residencia y al mercado de trabajo. Para Löning, sin embargo, su foco está puesto en el otro extremo de la cadena. El último trabajo de Barral y Szeponik, presentado la semana pasada, está destinado a interpelar a las empresas y consumidores germanos que se exponen a productos surgidos de la explotación de los “nuevos esclavos”.

“En cualquier supermercado o empresa alemana, uno encuentra muchos productos españoles e Italianos, aunque el artículo que hemos escrito también se podría haber dedicado al fenómeno [de la explotación, ndlr.] en otro país Europeo”, conviene en afirmar Löning. “Porque, en general, en Europa, con la llegada de los refugiados en los últimos dos o tres años, la tendencia es que el fenómeno de la explotación se ha agravado. Ahora hay más trabajo ilegal”, abunda Löning.

Interés, tecnología e implicación
Para luchar contra la explotación laboral en el campo, Löning invita a los consumidores a “preguntar” sobre el modo de producción de los productos que se les presentan. También invita a hacer lo mismo a los comerciantes, incluidas las grandes empresas.

“La solución pasa porque las empresas se aseguren de que los acuerdos en sus cadenas de distribución son respetuosos con los estándares europeos e internacionales”, sostiene Löning.
Para luchar contra la explotación, también puede resultar crucial el mapeo de las cadenas de distribución de los productos. Pero esto ha de tener lugar desde el primer proveedor, “y especialmente y antes que nada, haciendo crecer la visibilidad del productor agrícola”, pues “es ahí donde tienen lugar la mayoría de las violaciones de derechos humanos”, escriben Barral y Szeponik. Las expertas de la consultora berlinesa también recomiendan, junto a Löning, la implicación de las empresas con sus distribuidores, “requiriendo el respeto de estándares sociales y medioambientales”.

El uso de nuevas tecnologías, como el blockchain, también pueden contribuir a la trazabilidad de los productos. De ahí que Löning y compañía no lo pasen por alto, como tampoco se olvidan de la necesaria mayor atención de las empresas compradoras de productos agrícolas en los procesos de contratación de empleados en las explotaciones del campo.

“Casos como los de Italia o España muestran que el trato de explotación laboral tiene lugar desde el momento de la contratación, operada por intermediarios que se aprovechan de trabajadores en una situación vulnerable”, según Barral y Szeponik.

La búsqueda de “partenariados” con actores locales, como pueden ser sindicatos, asociaciones y ONG's dedicadas a la defensa de trabajadores también constituye una idea a considerar. Barral y Szeponik subrayan, por ejemplo, el caso de SOS Rosarno, una organización de representación de inmigrantes surgida en 2010 en el marco de unas protestas en Italia donde se reivindicaba la mejora de las condiciones laborales de este colectivo.

En último término, desde Löning, apuntan incluso a la necesidad de las empresas de replantearse su modelo de negocio. “Las empresas tienen que tener en mente que ejerciendo su poder comercial y negociación precios y términos comerciales con sus proveedores, tal vez – o tal vez no – están generando las condiciones en las que emerge – o permanece – la explotación laboral”, se lee en el artículo de Barral y Szeponik.

En su despache berlinés, Löning, por su parte, prefiere insistir en una idea básica, pero no por ello menos necesaria: “lo fundamental es que las empresas sepan que el problema de la explotación laboral existe o puede existir”.


domingo, 27 de mayo de 2018

Cerdos fascistas

Robert K. Merton, uno de los más importantes sociólogos de la ciencia, escribió en 1940 una serie de trabajos en los que argumentaba que la ciencia era incompatible con los regímenes fascistas. Estudios más recientes han revisado sus puntos de vista y permiten repensar, desde nuevos parámetros, la relación entre el fascismo, la ciencia y la tecnología. Los nuevos estudios históricos ofrecen conclusiones incómodas para pensar la biotecnología en el presente.

Cerdos fascistas, libro de Tiago Saraiva, MIT Press, 2016 Como norteamericano, Robert K. Merton había podido conocer a muchos exiliados científicos europeos, obligados a dejar sus países de origen por las políticas de exterminio contra judíos, minorías étnicas y disidentes políticos. La llegada de los exiliados fue decisiva para el gran desarrollo de la ciencia en Estados Unidos. Por eso, Merton afirmaba que uno de los ingredientes fundamentales para el desarrollo de la ciencia era un sistema político que garantizara la libertad de expresión, la libre discusión de ideas y el acceso meritocrático a la investigación científica. Muchas investigaciones posteriores han señalado las consecuencias del exilio en la ciencia alemana o, más en general, las consecuencias negativas de las divisiones políticas en la comunidad científica. El exilio científico republicano y la represión de la comunidad científica tras el golpe de estado franquista son también ejemplos sobradamente conocidos. Son innumerables los ejemplos del "atroz desmoche" de la ciencia española, como lo calificó Pedro Laín Entralgo que, como intelectual destacado del régimen franquista, sabía muy bien de lo que estaba hablando cuando trató de descargar su conciencia. Basta recordar las biografías de Joan Bautista Peset Aleixandre, fusilado en 1941 en Paterna (València), o la de Enrique Moles, encarcelado y apartado de toda posibilidad de trabajar en ciencia, después de haber sido el más importante químico de su generación. La creación del CSIC en 1939, en oposición a los principios de la Junta de Ampliación de Estudios, bajo el control de científicos franquistas, con una fuerte presencia del Opus Dei, es otro ejemplo también suficientemente conocido. Aunque hubo diferencias notables según disciplinas, basta contrastar las contribuciones científicas españolas de los años cuarenta y cincuenta con las de las décadas anteriores para tener constancia de las consecuencias. Si en 1939 hubo depuración y escarnio de la comunidad científica, para reemplazarla por afectos al régimen, en 1979 se optó por la continuidad y el olvido. Todo ello explica muchas situaciones actuales.

Los trabajos más recientes sobre ciencia y fascismo permiten pensar esta cuestión desde nuevos parámetros y apuntan que las consecuencias fueron mucho más allá de exilios, genocidios y guerras, para instalarse en los contenidos mismos de la ciencia, y adquirir así una invisibilidad que otorgó mayor capacidad para resistir al paso del tiempo. Un libro reciente que apunta en esta dirección es el publicado por Tiago Saraiva. Fue presentado en los seminarios del Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia “López Piñero” y puede verse en este enlace: [+]

Cartel de la campaña fascista italiana de Los cerdos fascistas estudiados por Tiago Saraiva tenían mucha más grasa que los convencionales y podían ser alimentados mediante piensos elaborados con patatas, un cultivo que también se mejoró y expandió en esos años. Los cerdos fascistas fueron el resultado de políticas de mejora genética de plantas y animales, con el objetivo de conseguir la autarquía alimentaria de los estados fascistas europeos de los años treinta del siglo XX. Fueron resultado del encuentro entre los programas de autosuficiencia y expansión imperial de los partidos fascistas y diversos proyectos científicos aplicados a la agricultura y a la alimentación de la primera mitad del siglo XX. En este sentido, y junto con otros historiadores, Tiago Saraiva entiende el fascismo como una modernidad alternativa, como el resultado de impulsos totalitarios dentro del programa ilustrado, desarrollados a principios del siglo XX mediante el recurso a la ciencia. Las cámaras de gas, los programas de eugenesia, los experimentos con seres humanos, las nuevas armas de guerra, etc. no hubieran sido posible sin la necesaria colaboración de un grupo amplio de la comunidad científica y médica. Pero según Saraiva también hubo toda otra serie de programas científicos, mucho menos visibles, que también estuvieron en consonancia con las ideologías fascistas. Considera que las nuevas semillas de trigo o patata, o las nuevas razas de cerdo y ovejas, que fueron introducidas en esos años, pueden considerarse como organismos tecnocientíficos que materializaban y legitimaban las políticas autoritarias de los estados autárquicos imaginados por los regímenes fascistas de Italia y Alemania.

 Christophe Bonneuil ha empleado también esta perspectiva para referirse a las nuevas semillas producto del “modernismo genético” del primer tercio del siglo XX. Se trataba de crear cultivos genéticamente homogéneos en torno a semillas que eran, al mismo tiempo, objetos de investigación científica, productos de consumo y objetivos políticos soñados por los estados totalitarios. Una nueva conexión biopolítica se estableció entre los estados fascistas y las nuevas semillas. Las nuevas variedades de plantas y animales se transformaron en herramientas para desarrollar las políticas de control de los estados totalitarios en el terreno de la agricultura y de la alimentación, al mismo tiempo que también sirvieron para desarrollar las políticas de expansión imperial en los países conquistados en el Este de Europa y en las colonias africanas. Al mismo tiempo, las políticas fascistas sirvieron para favorecer una especie de “fitoeugenesia”, es decir, la generalización de variedades consideradas superiores, y la aniquilación de plantas y animales vistos como obsoletos, inferiores o incapacitados para sobrevivir en la nueva sociedad imaginada por el fascismo. De este modo, argumenta Saraiva, al poner el foco en estos organismos tecnocientíficos, se puede ofrecer una nueva visión acerca de la naturaleza del fascismo y del papel de la ciencia en su desarrollo y su legitimación. Con gran pericia historiográfica y manejo de fuentes muy diversas, Tiago Saraiva ha dejado un libro incómodo, plagado de ideas para pensar el fascismo, la ciencia y los problemas del presente, particularmente en el terreno de la biotecnología. Sus investigaciones se centran en Italia, Alemania y Portugal, pero podrían también aplicarse a los primeros años del franquismo, cuando también hubo un programa totalitario de reforma de la agricultura, con la extensión de nuevas variedades de patata, gracias a las investigaciones de ingenieros agrónomos como José María Díaz de Mendivil. También hubo una “batalla del trigo”, que imitaba a la famosa campaña del fascismo italiano, y la aclimatación de nuevas variedades de animales, con una cierta visión imperial en la explotación de los recursos de las colonias africanas. Toda este proyecto de modernidad reaccionaria del primer franquismo, con fuerte base científicotecnológica, se complementó con una más conocida intervención en las cuencas hidrológicas con la modificación de ríos y la construcción de pantanos.
 
 Esta cuestión ha sido también recientemente investigada en otro magnífico libro por el historiador británico Erik Swyngedouw, que ha investigado los “sueños húmedos” del Caudillo, conocido como “Paco el Rana” por sus conocidas apariciones en el NODO mientras inauguraba pantanos. Todos estos ejemplos ponen en cuestión la idea de que no hubo ciencia en los estados fascistas, como le hubiera gustado a Robert K. Merton en 1942. Si así fuera, si los sueños de la modernidad no produjeran monstruos, se podría dormir plácidamente confiando en los progresos de la biotecnología, sin temor a despertar en compañía de dinosaurios.

Fuente: https://www.investigacionyciencia.es/blogs/ciencia-y-sociedad/90/posts/cerdos-fascistas-16425

Impromptu Op.90 N.4


sábado, 26 de mayo de 2018

Irlanda liberaliza el aborto por una mayoría arrolladora y con una participación récord

Casi un 70% de los votantes irlandeses han apoyado la liberalización de los supuestos para legalizar la interrupción del embarazo gracias a una gran participación, sobre todo de mujeres y jóvenes, que pone fin al dominio de la Iglesia católica.

Miles de irlandeses que viven fuera, regresan expresamente a , para votar a favor de suprimir la ley contra el aborto en el referendum de hoy
  El pueblo de Irlanda va a liberalizar algunas de las leyes antiaborto más restrictivas del mundo por una mayoría arrolladora, según reflejaron esta madrugada dos sondeos a pie de urna, ya que los votantes reclamaron el cambio en lo que hace dos décadas era uno de los países europeos más conservadores socialmente.

A media mañana, mucho antes del fin del escrutinio, el líder del principal grupo de activistas antiabortistas (Save the 8th), John McGuirk, admitió la derrota de su campaña para mantener la enmienda constitucional que negaba hasta ahora el derecho de las mujeres irlandesas a interrumpir el embarazo.

Una encuesta a pie de urna de Irish Times/Ipsos MRBI indicó que los votantes de esta otrora profundamente católica nación apoyaron el cambio de la legislación por un 68% frente al 32% que lo rechazaron. Un sondeo de RTE/Behaviour & Attitudes amplió el margen hasta un 69% frente al 31%.
Si se confirma, el resultado constituirá el último hito en un camino de cambio para un país que sólo legalizó el divorcio por una mayoría exigua en 1995, antes de convertirse en el primero en adoptar el matrimonio gay mediante el voto popular hace tres años.

"Todo indica que vamos a hacer historia mañana", dijo en Twitter el primer ministro, Leo Varadkar, que está a favor del cambio legal.

El escrutinio ha empezado a las ocho de la mañana de este sábado y los primeros resultados oficiales se esperan a media mañana.

Una mujer observa un mural de Savita Halappanavar con ofrendas de flores en Dublín el día del referéndum en Irlanda sobre la liberalización del aborto. REUTERS/Clodagh Kilcoyne
Una mujer observa un mural de Savita Halappanavar con ofrendas de flores en Dublín el día del referéndum en Irlanda sobre la liberalización del aborto. REUTERS/Clodagh Kilcoyne
 A los votantes se les preguntó si deseaban abolir una enmienda constitucional de 1983 que da los mismos derechos a la vida para la madre y su hijo nonato. La consecuente prohibición del aborto fue levantada parcialmente en 2013 para los casos en los que corre peligro la vida de la madre.
Las fotos de Twitter mostraron a las militantes de la campaña abrazándose y llorando de alegría en los cuarteles generales de la plataforma Together4yes (Juntas por el sí) poco después de que apareciera el primer sondeo a pie de urna.

El ministro de Justicia, Charlie Flanagan, lo calificó como "un gran paso más hacia fuera de nuestro oscuro pasado". La ministra para la Infancia, una de las primeras promotoras del referéndum, proclamó que se avecina "un día histórico y emotivo".

Varadkar afirmó que la votación constituía una oportunidad que sólo se da una vez en la vida y la respuesta de los votantes fue de tal calibre que la televisión nacional RTE informó de que la participación podría ser la más alta que jamás se haya registrado en un referéndum en Irlanda, potencialmente superando el 61% que apoyó el matrimonio gay por un amplio margen.

Ningún otro tema social ha dividido tan agudamente a los 4,8 millones de irlandeses como el aborto, que fue elevado hasta lo más alto de la agenda política por la muerte en 2012 de una inmigrante india de 31 años, Savita Halappanavar, a causa de un aborto séptico después de que se le negara la interrupción médica del embarazo.

El sondeo del diario Irish Times mostró mayorías arrolladoras a favor del cambio en todos los segmentos de edad por debajo de los 65 años, incluyendo casi nueve de cada diez votantes con menos de 24 años.

El sondeo de RTE indicó que el voto más elevado por el "Sí" se registró en Dublín, donde el 80% estuvo a favor, pero no se produjo una profunda división entre las zonas urbanas y rurales como sí ocurrió en anteriores referéndums sobre el tema, puesto que un 63% de la gente que vive en localidades con una población inferior a los 1.500 habitantes apoyó las propuestas de cambio.

"Tantas mujeres han cruzado a Inglaterra para ocuparse de las necesidades de su familia y de su salud, que creo que es una desgracia y es necesario cambiarlo", declaró la votante del "Sí" Sophie O'Gara, de 28 años, refiriéndose a las mujeres que han viajado a Gran Bretaña para conseguir abortar.

Campaña feroz
El voto fue disputado ferozmente y dividió a los partidos políticos, relegando a la otrora todopoderosa Iglesia católica, y se convirtió en un caso paradigmático de cómo los gigantes globales de Internet afrontan la publicidad en las redes sociales durante las campañas políticas.
Al contrario que en 1983, cuando la religión figuró como prioridady el aborto era un tema tabú para la mayoría, esta campaña se definió por las mujeres de uno y otro bando describiendo públicamente sus experiencias personales de interrupción del embarazo.

Las que hicieron campaña por el "Sí" alegaron que el aborto ya es una realidad en Irlanda, puesto que más de 3.000 mujeres viajan a Gran Bretaña cada año para abortar –un derecho que se consagró en un referéndum en 1992– y muchas otras compran ilegalmente la pastilla del día después.

Pese a que no figuraba en las papeletas, el bando del "No" intentó capitalizar los planes del Gobierno de permitir el aborto sin restricciones hasta las doce semanas de embarazo si el referéndum aprueba el cambio, algo que argumentaban que iba demasiado lejos para la mayoría de los votantes.

Algunos políticos del "Sí" ya han reclamado al Gobierno que apruebe la legislación sin tardanza tras la publicación de los sondeos a pie de urna.

jueves, 24 de mayo de 2018

“Para acabar con la ablación hay que alfabetizar a las mujeres”

Quite Djata lucha contra la mutilación genital y los matrimonios infantiles en Guinea Bissau implicando a comunidades, imanes, 'fanatecas' y equipos médicos

Quite Djata, coordinadora del Comité Nacional para el Abandono de Prácticas Tradicionales Perjudiciales para la Salud de las Mujeres y la Infancia (CNAPN) de Guinea Bissau, durante su visita a Madrid en marzo de 2018.



Quite Djata, coordinadora del Comité Nacional para el Abandono de Prácticas Tradicionales Perjudiciales para la Salud de las Mujeres y la Infancia (CNAPN) de Guinea Bissau, durante su visita a Madrid en marzo de 2018.
“Alfabetizando a las mujeres conseguimos que se sientan con fuerza para decir no. Que puedan alzar la voz y decir basta. Sus madres no lo sabían, pero ahora que ellas conocen las consecuencias de la mutilación ya no van a permitir que sus niñas pasen por eso”. Quite Djata, coordinadora desde 2012 del Comité Nacional para el Abandono de Prácticas Tradicionales Perjudiciales para la Salud de las Mujeres y la Infancia (CNAPN) de Guinea-Bissau, no tiene duda de que la educación es la clave para acabar con la mutilación genital femenina en su país y en todo el mundo. Lo dijo en las VII Jornadas Internacionales Mujeres y niñas libres de violencias de género: tejiendo redes, sumando voces de la Unión de Asociaciones Familiares (UNAF), con la determinación y el convencimiento de alguien que trabaja a diario en la lucha contra esta práctica que afecta a 200 millones de mujeres que han sido mutiladas en todo el mundo.

“En Guinea-Bissau solamente los musulmanes, que son el 40% de la población, practican la mutilación. Pero hay que dejar claro que no es una recomendación del Corán. No tiene nada que ver con el Islam. El problema es la ignorancia, el egoísmo y el machismo”, advierte Djata de manera contundente. “En el este del país, la prevalencia de mujeres que han sido mutiladas es del 70%, aunque hay regiones que incluso superan este porcentaje”, señala Djata, quien reconoce huir de las grandes cifras por la amplia variación que sufren de una zona a otra y según los grupos étnicos que la practican. “Los fulas realizan una mutilación mucho más dura que los mandingas, quitando los labios superiores e inferiores y el clítoris completo”, aclara. Según datos de la UNAF, en el país africano casi el 45,5% de las niñas y mujeres entre 15 y 49 años han sufrido la ablación, y en el caso de las que profesan la religión musulmana está cifra aumenta al 95%.

Djata, titulada en Agronomía Tropical y Subtropical por la Universidad alemana de Leipzig, trabaja desde hace años en el CNAPN con el objetivo claro de promover el abandono de todas las prácticas perjudiciales que atentan contra los derechos de las mujeres y la infancia. Aunque su principal batalla es acabar con la mutilación genital, también lucha por la erradicación del matrimonio precoz y el tráfico de niñas. “Hay muchas discriminaciones por razón de género. Por ejemplo, cuando los padres de un menor mueren, el niño tiene el derecho a recibir la herencia mientras que la niña no. Combatimos este tipo de situaciones porque para acabar con la mutilación hay que acabar con todas estas prácticas también”, afirma la guineana.

Quite sonríe cuando comenta que, mientras ella comparte mesa en el Día Internacional Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina con otras activistas de todo el mundo, sus compañeras en Bissau también tienen una misión importante. “Hoy se están celebrando en la capital y en otros cinco puntos del país intercambios entre comunidades que se han declarado libres de esta práctica contraria a los derechos humanos con otras que aún no lo han hecho y en las que seguimos trabajando”. 

Aunque reconoce que las 200 comunidades declaradas libres de mutilación son un muy buen ejemplo y sirven para demostrar a las demás que se puede lograr, el camino para conseguirlo no es fácil.
Un requisito indispensable para trabajar en las aldeas con éxito, según Djata, es no hablar de salud sexual en las primeras reuniones. “Empezamos con el registro de los niños y niñas y la escolarización. Seguimos hablando de la necesidad de acabar con los matrimonios infantiles y sus terribles consecuencias. La mutilación es lo último que abordamos para que haya más aceptación y las mujeres estén preparadas para hablar de ello. Y nos funciona”, afirma.

Desde que en 1996 se creara el Comité, por recomendación de la ONU, sus logros han sido muchos, implicando en el camino a diferentes actores. “Capacitamos a los imanes, les hablamos de las terribles consecuencias para la salud de las mujeres. Aunque hay algunos que aun tienen resistencia a que les hablemos de estos temas, lo vamos logrando”. En 2013, más de 200 imanes de todo el país aprobaron una fatwa —decreto islámico— que condenaba la práctica de la mutilación en nombre de la religión.

Las formaciones también se extienden a las fanatecas —las mujeres que se realizan las ablaciones— como una parte importante de la sensibilización ya que, según estima Unicef, cada año alrededor de 2.000 niñas son enviadas por sus padres o familiares a estas mujeres. “Cuando hablamos con ellas, muchas lloran y no solo deciden no seguir con la práctica, también salir a educar e informar de que esto tiene que acabar”. Los equipos médicos también son una parte fundamental. “Ellos pueden hacer saltar las alarmas y denunciar”.

Djata coincide con su compañera y presidenta del comité Fatoumata Djau Baldé, reconocida defensora de los Derechos Humanos en Guinea-Bissau, en que la ley no acabará con la mutilación por sí sola. “Sabemos que las costumbres no se abandonan por tener una ley, pero por lo menos ya existe el instrumento jurídico para que se condene a quien la lleve a cabo. Aunque, además de la ley, necesitamos que alguien vaya a explicárselo a la gente, a informarles”. Desde que se promulgó la norma que prohíbe y criminaliza esta práctica en junio de 2011, ya han sido denunciados 40 casos ante los tribunales.


Para Quite, hay dos problemas fundamentales a los que se enfrentan desde el comité: la población sigue siendo muy reticente a denunciar y aún existe una escasa participación del Gobierno en estos temas. “Los diputados nunca participan, su apoyo es pasivo. Tienen miedo a perder votos, pero en esta lucha necesitamos su apoyo. Yo no puedo predecir cuándo acabaremos con la mutilación de las niñas. Si lo logramos para 2030, podremos decir que estamos muy orgullosos”, sentencia esperanzada.

Palestina denuncia ante la Corte Penal Internacional los crímenes del Estado de Israel

Los crímenes cometidos serían: asesinatos de manifestantes pacíficos, expulsión forzosa de palestinos, demolición de propiedades palestinas, así como torturas y detenciones masivas
El Estado palestino argumenta que el hecho de tomar esta decisión es en aras de la justicia y la reparación, no por venganza


Una mujer palestina cruza el paso de control en la localidad cisjordana de Belén (Palestina).
Una mujer palestina cruza el paso de control en la localidad cisjordana de Belén (Palestina).
EFE
 La Autoridad Nacional Palestina ha dado un paso un histórico en la defensa de los derechos de sus ciudadanos ante instancias internacionales.  En su nombre, ha decidido acudir a la Corte Penal Internacional (CPI) acogiéndose al Estatuto de Roma. El Ministerio de Asuntos Exteriores palestino ha denunciado ante la Corte la gravedad y la intensificación de los crímenes cometidos en su territorio por parte del Estado de Israel y pide una investigación urgente.




Checkpoint para entrar en Jerusalem desde Bethlehem en bus, más de 30 palestinas bajan para que soldados israelíes comprueben su identidad. Al final la chica de azul pudo continuar.
"Son suficientes e insuperables las evidencias para justificar que la Justicia abra una investigación inmediatamente", argumenta el Estado palestino, que explica que toma la decisión en aras de la justicia y la reparación, no por venganza. "Persiguiendo la justicia, Palestina se mantiene fiel a sus principales objetivos y cumple sus obligaciones con el pueblo palestino", añade el comunicado emitido este martes.

La amenaza más peligrosa para Palestina es el régimen de asentamientos de Israel, explica el comunicado. Israel mantiene, expande y protege esta política cometiendo, a juicio del Estado palestino, crímenes de guerra contra la humanidad y el crimen de apartheid.


Avigdor Lieberman, el Ministro de Defensa de Israel, acaba de anunciar la contrucción de más casas en los asentamientos judíos en Cisjordania. Si todo te sale gratis a nivel internacional, ¿para qué parar?
Palestina entiende que la jurisdicción de esta Corte es competente en crímenes como la expulsión forzosa de palestinos, la apropiación ilegal de tierras,  la demolición de propiedades y casas palestinas y el asesinato de manifestantes pacíficos, así como una política de torturas y detenciones masivas y arbitrarias.

La intención de Palestina es que los responsables de estos crímenes sean juzgados por sus acciones lo antes posible. "La Corte Penal Internacional es el órgano competente para examinar estos crímenes y juzgar a los máximos responsables", añade el comunicado. Desde que Palestina se incorporó en abril de 2015 a la CPI, tiene la posibilidad de presentar este tipo de peticiones, aunque es la Fiscalía quien decide si abre una investigación preliminar sobre el caso.

Fuente: https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2018/05/22/el_estado_palestina_pide_corte_internacional_penal_justicia_piedra_angular_paz_83091_1022.html

Philip Roth y el sionismo


Philip Roth con Primo Levi.
 Como Borges, como Greene, como tantos otros que hubieran honrado el galardón en vez de que el galardón los honrara a ellos, Philip Roth estaba harto de no ganar el Nobel. Frente a las respuestas ingeniosas del argentino, que una vez dijo que no concedérselo se estaba convirtiendo en una tradición escandinava, y el mal humor del inglés, quien aseguró que los académicos suecos no lo consideraban un escritor serio, Roth comentó que tenía cosas más importantes que hacer que recibir una llamada de Estocolmo, por ejemplo, esperar la cena. Una lástima también que en Estocolmo hayan decidido saltarse este año la concesión del Premio Nobel de Literatura por culpa de un escándalo de índole sexual, cuando uno de los primeros y de los mejores libros de Roth, El lamento de Portnoy, hizo de la masturbación el centro mismo de la novela.

Alguien, creo recordar que fue Norman Mailer, dijo que tras la muerte de Faulkner y Hemingway, la literatura estadounidense había perdido su centro natural y que los grandes escritores que quedaban vivos -Capote, Bellow, Steinbeck, McCullers, Salinger, Malamud, Barth, Pynchon, Styron, Vonnegut, Hawkes, Barnes, Gaddis, el propio Mailer, por citar sólo un puñado- eran como radios de una rueda. Sin duda alguna, Philip Roth era uno de esos radios, uno más de los brillantes novelistas de origen judío e hijo de inmigrantes centroeuropeos que se preguntaron, entre otras muchas cosas, en qué consiste ser estadounidense y en qué consiste ser judío.

La formulación más precisa a la segunda pregunta la elaboró en una de sus obras más polémicas, Operación Shylock, en la que, en una parodia delirante, el propio Philip Roth tiene que viajar a Jerusalén para conocer a su doble, un impostor que se hace pasar por el escritor de fama mundial para predicar el “diasporismo”, una doctrina que promueve el retorno de los judíos askhenazíes a su verdadera patria, es decir, Europa. Con el telón de fondo de la Primera Intifada y del juicio a un supuesto criminal nazi, apodado Iván el Terrible, a los sionistas más recalcitrantes esta sofisticada broma literaria no les sentó nada bien, quizá porque no era una broma, y recordaron que Roth ya había vapuleado de lo lindo varios tabúes intocables de la cultura judía. Como contaba Juan Losa en este mismo periódico, un importante rabino de Nueva York escribió en 1959 una carta a la Liga Antidifamación en la que preguntaba qué se estaba haciendo para silenciar a Roth e insinuaba que los judíos de la Edad Media sí habrían sabido qué hacer con él. En señal de desagravio, Roth juró que jamás volvería a escribir sobre los judíos, aunque la pista definitiva para comprender que no hablaba en serio es que lo juró sobre un bocadillo de pastrami.

Aunque él mismo afirmó en una entrevista en The New York Times que llegó a tener conexiones con el Mossad, los conspiranoicos siempre pueden agarrarse a la teoría de que fue el lobby judío el que más presionó para que el autor de La mancha humana y Pastoral americana no recibiera el Premio Nobel. Sin embargo, nunca hay que subestimar la enorme capacidad de los académicos suecos para esquivar a genios literarios de primer orden y premiar a mediocridades de la pluma como Solzhenitsyn, Churchill, Echegaray o Bob Dylan. Con su muerte, Roth ha ingresado en ese prestigioso panteón de los no galardonados, junto a Tolstoi, Joyce, Kafka, Galdós, Proust, Dinesen, Nabokov, Cavafis, Pound, Calvino, Amado, Lem, Burgess, Woolf, Bonnefoy, Bernhard, Mishima. Son unos cuantos.

Fuente: http://blogs.publico.es/davidtorres/2018/05/24/philip-roth-y-el-sionismo/

miércoles, 23 de mayo de 2018

La aplaudida portada de National Geographic y la terrible realidad de su interior

La portada del National Geographic en la que puede verse una bolsa de plástico hundida en el océano y que recuerda a un iceberg, nos hace reflexionar acerca de nuestro descontrolado consumo de plástico.

NATIONAL GEOGRAPHIC PLANET OR PLASTIC 11

Los datos que la revista proporciona, en una campaña que ha titulado “Planet or Plastic?”, son realmente escalofriantes. Aunque todos somos conscientes de la cantidad de plástico que usamos en nuestra vida cotidiana, todavía somos pocos los que reciclamos y somos menos aún los que somos plenamente conocedores de las dimensiones que está alcanzando el problema.
Esto tiene consecuencias devastadoras sobre el medio ambiente y nos abre los ojos acerca del impacto que estamos provocando, del cual sólo vemos una ínfima parte, la punta del iceberg.

El fotógrafo liberó esta cigüeña de una bolsa de plástico en un vertedero en España. Una bolsa puede matar más de una vez: las carcasas se descomponen, pero el plástico dura y puede atragantarse o atraparse nuevamente

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ohn Cancalosi/National Geographic
  Hoy en día es impensable vivir sin este nocivo material y es por eso que uno de los objetivos de esta campaña es intentar cambiar la forma en que consumimos plástico intentando propagar un cambio de mentalidad entre todos nosotros, los compradores, para que de esa manera las grandes empresas capten el mensaje generado por la opinión pública y reduzcan la cantidad ingente de plástico que utilizan en sus productos y embalajes.

La propia revista está empezando a aportar su grano de arena a la causa y ha comenzado a enviar sus ediciones en papel. Bolsas de plástico, botellas y pajitas de refresco han sido identificados como productos muy problemáticos.

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David Higgins/National Geographic
 Esperamos que el poder de estas impactantes imágenes nos haga recapacitar sobre el increíble deterioro que causan 9 millones de toneladas de residuos y desechos en la naturaleza y su vida salvaje y esta campaña sólo se puede considerar como uno de los puntos de partida para poner fin a un problema que llevaría varios años reducir de manera significativa.

Algunos animales ahora viven en un mundo de plásticos, como estas hienas hurgando en un vertedero en Harar, Etiopía

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Brian Lehmann / National Geographic
 National Geographic lleva 130 años siendo una ventana al mundo, informando acerca de las maravillas del planeta pero también de todos sus problemas.

En palabras de Gary E. Knell "Todos y cada uno de los días, nuestros exploradores, investigadores y fotógrafos en el campo son testigos directos del devastador impacto del plástico de un solo uso en nuestros océanos, y la situación se está volviendo cada vez más grave". Podemos echar un vistazo a estas fotos para hacernos sólo una idea.

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Abdul Hakim/National Geographic
 A partir de 2015, se generaron más de 6.900 millones de toneladas de desechos de plástico. Alrededor del 9 por ciento de eso se recicló, el 12 por ciento se incineró y el 79 por ciento se acumuló en vertederos o en el medio ambiente.

Justo después del amanecer en Kalyan, en las afueras de Mumbai, India, los recolectores de basura que buscan plásticos comienzan sus rondas diarias en el vertedero, junto a las bandadas de pájaros. La mujer que lleva la tela roja vive en el vertedero

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Randy Olson / National Geographic
  Setecientas especies de animales marinos han comido o se han enredado en plástico, en el 2050 prácticamente todas las especies de aves marinas comerán plástico o China produce y exporta más de un cuarto del total del plástico del planeta son sólo algunos datos de esta brutal y necesaria campaña de concienciación que podréis ver completa aquí.


Fuente: http://culturainquieta.com/es/inspiring/item/13881-la-aplaudida-portada-de-national-geographic-y-la-terrible-realidad-de-su-interior.html