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martes, 17 de julio de 2018

Los humanos hacían pan 4.000 años antes de inventar la agricultura

El análisis de restos carbonizados en un yacimiento de Jordania permite documentar la prueba más antigua de fabricación de pan hasta ahora, mucho antes de que se empezara el cultivo del cereal.
 
La estructura del yacimiento Shubayqa 1 donde fueron encontrados los restos de pan Alexis Pantos

 Hace 14.400 años los humanos que vivían en el desierto negro, al noreste de Jordania, comían pan. Era un pan ácimo (sin levadura), realizado a partir de harina molida, colada y aventada, todo un avance gastronómico si tenemos en cuenta que aún faltaban otros 4.000 años para que naciera la agricultura y el cultivo sistematizado del cereal. El revolucionario descubrimiento es obra del equipo de Amaia Arranz Otaegui, quienes han obtenido toda esta información a partir del análisis de los restos carbonizados que aparecen en el yacimiento de Shubayqa 1 de la cultura natufiense, un pequeño asentamiento en el que vivía un pequeño grupo de cazadores-recolectores que empezaban a construir las primeras casas de piedra.

Excavación en la zona del hallazgo
Excavación en la zona del hallazgo Alexis Pantos
  “Hemos encontrado lo que de momento se considera la evidencia más antigua de producción de pan que existe en el mundo”, explica Arranz a Next desde otro yacimiento neolítico en Irán, donde se encuentra excavando. “Esto nos indica que el pan se consumía 4.000 años antes de los que se pensaba. Porque siempre se ha asociado al neolítico, el periodo en que se empieza a cultivar plantas, pero nosotros hemos descubierto pan consumido por cazadores-recolectores”. El hallazgo, que hoy se publica en la revista PNAS, es una de esas sorpresas que no se esperaban ni los propios arqueólogos. Arranz estaba excavando en una estructura de piedra, en un hogar central donde preparaban sus alimentos y que tiene un metro de diámetro. Y entonces reparó en que algunos de los restos más pequeños eran diferentes.

 “Estaba cribando y me estaba dando cuenta de que me estaba encontrando restos que no eran de carbón, ni semillas ni tubérculos, ni nada parecido a lo que estaba acostumbrada a ver”, recuerda. Temporalmente los clasificó como restos de plantas procesadas, pero no fue hasta que la investigadora de la Universidad de Copenhague regresó a Europa y examinarlos al microscopio electrónico cuando comprendió el alcance de lo que estaba viendo. “Estaba mirando al microscopio cuando entró mi colega Lara González Carretero, que trabaja en el yacimiento de Catal Hüyük y está especializada en analizar restos de pan, se acercó y dijo: ‘uy, ¿esos restos de quién son? Porque aquí hay pan, eso lo veo todos los días’. Y yo le dije: ‘¿pero qué me estás diciendo? ¡Que esto tiene 14.000 años, Lara!’. Y la verdad es que fue una sorpresa para las dos, casi nos caímos al suelo de la emoción”.

 El estudio ha consistido en el análisis de 24 pequeños fragmentos de material carbonizado y aspecto esponjoso en cuyo interior se encuentran restos de cereales salvajes y de aspecto similar al pan sin levadura que se han encontrado en asentamientos del Neolítico muy posteriores. ¿Y qué aspecto tienen estos restos? “Estoy segura de que en casa tienes una tostadora y que en la bandeja encuentras esos restos de pan calcinados y porosos”, explica Arranz. “Pues esto es algo muy parecido, fragmentos de unos 2 o 3 centímetros que son muy porosos y en cuyo interior, una vez que aplicas microscopio electrónica de barrido, sí que ves partículas de plantas, de cereales, el salvado… Pero en general todo tiene el aspecto de lo que conocemos como miga”.

Los restos analizados, al microscopio electrónico
Los restos analizados, al microscopio electrónico Arranz et al.
 En opinión de los autores, uno de las puertas más interesantes que abre este hallazgo es la posibilidad de ahondar mejor en los motivos por los que estas primeras poblaciones sedentarias terminaron desarrollando posteriormente la agricultura. “El siguiente paso es valorar si la producción y consumo de pan influyó en el desarrollo del cultivo de plantas y en la domesticación”, sugiere Arranz. “Es una interpretación muy difícil de probar, pero hay muchos autores que hablan de que comida como el pan o la cerveza pudieron ser impulsores del desarrollo del cultivo del cereal y por tanto de la agricultura”.

“Los cazadores recolectores natufienses son de un interés especial para nosotros debido a que vivieron en un periodo transacional en el que los humanos se hicieron más sedentarios y su dieta empeño a cambiar”, añade Tobias Richter, coautor del estudio y director de las excavaciones. “Las hoces de sílex y herramientas para labrar la tierra que encontramos en los yacimientos nos han llevado desde hace tiempo a los arqueólogos a sospechar que los humanos empezaron a explotar las plantas de una manera diferente y quizá más efectiva”. Por eso el pan hallado en Shubayqa 1 puede ser la primera prueba de que el consumo de estos cereales salvajes pudo ser “el motor que llevo más tarde a la revolución agrícola en la que estas especies silvestres se cultivaron para proveerse de una fuente de comida mejor”.

Reproducción experimental del proceso de molido
Reproducción experimental del proceso de molido Alexis Pantos
  Para Amaia y su equipo hay algunos indicios de que aquel pan pudo ser un alimento especial, dada su escasez en los restos que aparecen. “Sabemos que no estaban comiendo cereales todo el día, porque sus restos son muy escasos en comparación con los tubérculos”, asegura. “Dado que este pan no lo podían hacer todos los días, entonces podemos suponer que lo comían en un momento especial, en alguna fiesta o algún evento especial, pero no nos podemos mojar porque no sabemos muy bien qué función tenían los cereales para ellos”. Lo que parece claro es que aquellos hombres y mujeres estaban empezando a cambiar de hábitos y a dejar las costumbres nómadas que hasta entonces habían caracterizado a los grupos humanos.

 “Sabemos que son grupos pequeños, de unos 10 o 20 personas, y que vivían como cazadores-recolectores, pero lo interesante es que en este periodo empiezan a asentarse y empiezan a construir casas de piedra”, concluye Arranz. “El lugar donde hemos encontrado los restos es una cabaña de unos 8 metros de diámetro y un suelo muy trabajado, como un puzzle de piedras grandes y planas. Incluso los hogares están muy bien hechos, así que creemos que aquellos humanos debían haber pasado mucho tiempo en el asentamiento”. Y en aquellas pequeñas casas, construidas con tanto mimo, es muy probable que se fraguaran los cambios que vinieron después y que alteraron el curso de la humanidad para siempre.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Galicia posee la mayor concentración de grandes utensilios achelenses de Europa

En Porto Maior en As Neves (Pontevedra), se descubrieron numerosas piezas de gran tamaño de utensilios del Pleistoceno Medio muy bien conservadas. Un equipo de investigación, liderado por el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, ha datado dicho yacimiento por resonancia paramagnética electrónica y luminiscencia, y lo sitúa como el más antiguo con actividad humana de Galicia.

<p>Vista parcial de la acumulación de grandes configurados achelenses del yacimiento de Porto Maior / Eduardo Méndez et al</p>
Vista parcial de la acumulación de grandes configurados achelenses del yacimiento de Porto Maior / Eduardo Méndez et al
 La revista Scientific Reports acaba de publicar un artículo, liderado por el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), sobre los principales aspectos geológicos, geocronológicos y arqueológicas del yacimiento de Porto Maior (Pontevedra), que contiene la mayor concentración de grandes utensilios característicos del Achelense reconocida en todo el continente europeo.

Las dataciones obtenidas por Resonancia Paramagnética Electrónica (ESR) sobre granos de cuarzo ópticamente blanqueados y por Luminiscencia (pIR-IR) en granos de feldespato sedimentario sitúan el yacimiento entre los 300.000 y los 200.000 años de antigüedad, y lo convierten en el yacimiento con restos de actividad humana más antiguo de Galicia.

Este rango cronológico confirma la coexistencia de dos tradiciones tecnológicas diferenciadas, el achelense de tipo africano, del que Porto Maior sería uno de sus mayores exponentes, y las industrias de tipo Paleolítico medio antiguo en Europa, al final del Pleistoceno Medio.

Este tipo de yacimiento solamente se conocía en África y en el Próximo Oriente, por lo que su presencia en Europa es una auténtica novedad, y como explican los autores, los complejos patrones tecnológicos podrían ser consistentes con la posible coexistencia de diferentes especies humanas en el suroeste de Europa durante el Pleistoceno Medio.

Fuente: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Galicia-posee-la-mayor-concentracion-de-grandes-utensilios-achelenses-de-Europa

martes, 1 de marzo de 2016

Los neandertales hacían fuego con manganeso hace 50.000 años

Los neandertales podrían ser los autores de las pinturas más antiguas del mundo
Imagen cortesía de Pedro Saura via Science/AAAS

Los neandertales utilizaron óxidos de manganeso para hacer fuego y no como pigmento para colorear como se pensaba previamente, según el análisis de numerosos fragmentos hallados en yacimientos de Francia.

La interpretación usual es que estos óxidos de manganeso se recogieron por sus propiedades colorantes y se utilizaron en la decoración del cuerpo, potencialmente para la expresión simbólica. Los neandertales utilizaban habitualmente fuego y, si necesitaban material negro para la coloración, el hollín y el carbón eran fácilmente disponibles, mientras que la obtención de óxidos de manganeso para ese fin habría incurrido en importantes gastos de subsistencia.

Una serie de análisis de la composición ha llevado a los científicos de la Universidad de Leiden y la Universidad de Tecnología de Delft (Holanda) a inferir que los neandertales tardíos en Pech-de-l’Azé I (Dordoña, suroeste Francia) practicaron la selección deliberada de dióxido de manganeso hace 50.000 años.
Experimentos de combustión y mediciones gravimétricas demuestran que el dióxido de manganeso reduce la temperatura de auto-ignición de la madera y sustancialmente aumenta la velocidad de combustión del carbón vegetal; en otras palabras, el dióxido de manganeso facilita encender fuego.

La evidencia arqueológica de fuego y de la conversión de los bloques de dióxido de manganeso en polvo apoya la hipótesis de que los neandertales en Pech-de-l’Azé utilizaron dióxido de manganeso para hacer fuego. El fuego habría proporcionado beneficios importantes de subsistencia, pero su significación social y simbólica no debe ser pasada por alto.

La selección y el uso de dióxido de manganeso para encender fuego es desconocida en el registro etnográfico de los últimos cazadores-recolectores. Este conocimiento se había perdido. Este comportamiento inusual tiene un significado potencial para nuestra comprensión de las capacidades cognitivas de los neandertales a través de la extensión de sus conocimientos y puntos de vista.

Imagen christianpost
Las acciones involucradas en la selección preferencial de un material específico, no combustible y su uso para hacer fuego no son evidentes ni intuitivos. El conocimiento y las ideas sugeridas por la selección de dióxido de manganeso y su uso para hacer fuego revela decisiones sorprendentes y cualitativamente diferentes de la experiencia comúnmente asociada con los neandertales.

Curiosamente, mientras que los neandertales podrían haber usado de origen dióxido de manganeso para hacer fuego haciendo hace 50.000 años, el dióxido de manganeso tiene usos importantes en la actualidad en el almacenamiento de energía (baterías) y potencialmente en sistemas de producción de energía limpia.
Peter Heyes, primer autor del estudio, sugiere: “No sabemos cómo los neandertales hicieron fuego, pero dadas sus habilidades con la lítica, podríamos comenzar con la suposición de que usaron chispas y yesca. El dióxido de manganeso, añadido a las virutas de madera u otra yesca, aumenta la eficiencia con la que la yesca captura una chispa y prende. Hacer fuego con las chispas de pedernal no es tan fácil como puede parecer, pero el dióxido de manganeso tiene un efecto beneficioso significativo”.


Fuente:  http://www.yometiroalmonte.es/2016/03/01/neandertales-hacian-fuego-manganeso-50-000-anos/

sábado, 31 de octubre de 2015

El satélite disecciona el expolio sirio

Imágenes de alta resolución muestran que Bashar al-Asad es tan culpable como el Estado Islámico de la destrucción patrimonial.



Uno de los aspectos más desoladores de la guerra siria es ver cómo el patrimonio arqueológico es destruido, a menudo con intenciones religiosas, ideológicas o puramente propagandísticas, como ocurrió con las recientes imágenes del autodenominado Estado Islámico (EI) saqueando y reduciendo a polvo la monumental ciudad milenaria de Palmira.

La información, sin embargo, nos llega mutilada, distorsionada, masticada y escupida. ¿Cómo obtener la verdad sobre la magnitud del expolio sirio? Harían falta unos ojos electrónicos que se situaran a más de 500 kilómetros de altura, inalcanzables a cualquier misil, y capaces de registrar cada parpadeo en un fichero y enviarlo a lugar seguro. Esos ojos existen, se llaman satélites y por primera vez Jesse Casana, un arqueólogo del Dartmouth College, los ha empleado para obtener un informe imparcial sobre la destrucción arqueológica en Siria, publicado en la revista Near Eastern Archaeology.

"Mucha de la atención mediática se ha centrado en los espectáculos de destrucción que el EI ha orquestado y subido a la red", declaró Casana en un comunicado, "y esto ha llevado a un amplio malentendido de que es el principal culpable del saqueo de sitios arqueológicos y daño a monumentos". Su análisis, hecho a partir de imágenes obtenidas en los últimos cuatro años, muestra que el saqueo es muy común también entre las tropas del régimen y, a menor escala, entre las fuerzas rebeldes y los kurdos.

Áreas ocupadas y porcentaje de saqueo intenso.  

En concreto, el EI es la facción en cuyo territorio controlado hay más sitios arqueológicos (383) de los cuales casi el 43% han sido severamente expoliados. Le siguen las fuerzas del régimen de Bashar al-Asad, que controlan 212 sitios y han saqueado el 23%, una cifra sorprendente viniendo de fuerzas gubernamentales.

Los análisis por satélite también han registrado destrucción y robos en las zonas controladas por las fuerzas de la oposición -237 sitios, el 14% de ellos saqueado- e incluso las dominadas por las Unidades de Protección Popular (UPP) kurdas, con 116 sitios de los que el 9% ha sido usurpado.

Un recurso muy caro
Casana empezó a indagar en el uso de las imágenes por satélite como un instrumento para contrastar con observaciones de los ciudadanos, medios de comunicación o los politizados informes gubernamentales, muy especialmente en situaciones de conflicto. Es decir, datos muy probablemente distorsionados.

El problema para Casana es que con los servicios de acceso abierto estilo Google Earth pueden detectarse algunos daños en el patrimonio, pero se actualizan con poca frecuencia. Por otro lado, existen servicios comerciales de cartografía digital, pero obtener planos de toda Siria durante varios años resulta prohibitivo para un investigador. Para tener acceso a estas imágenes, el arqueólogo montó un proyecto colaborativo y logró financiación del Departamento de Estado de EEUU.

Tras hojear el estudio, Iñigo Molina, subdirector de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros en Topografía, Geodesia y Cartografía de la Universidad Politécnica de Madrid, dice a EL ESPAÑOL que "es una aplicación original, porque hasta ahora no se ha utilizado en este ámbito, que en este momento es particularmente sensible".

Muy alta resolución

Los satélites empleados orbitan a una altura de entre 400 y 700 kilómetros, y desde esa distancia son capaces de obtener una resolución capaz de identificar objetos de menos de un metro. Ahí empiezan a aparecer, ante los ojos de Casana, agujeros, montículos de tierra o guarniciones militares. Muchas de ellas están ubicadas en antiguos campamentos romanos como Apamea, al oeste del país. La lógica detrás de esto es que los promontorios en alto desde los que se domina el paisaje tienen tanto sentido en una guerra en el siglo III como en el XXI.
El antes y el durante del conflicto sirio  
Los satélites están equipados con sensores ópticos de muy alta resolución espacial. "Además de la capacidad de detectar detalles finos sobre los cambios que han sucedido, tienen esa capacidad cromática que ayuda a interpretar mejor estos fenómenos", comenta Molina."No son películas fotográficas, sino detectores que registran luz y la convierten a valores digitales", añade.

Para Antonio Gutiérrez Peña, director de proyecto en la filial portuguesa de la empresa de satélites Deimos, "hay dos tipos de sensores principales: los ópticos y los radares". Los primeros son "como cámaras fotográficas, aunque en realidad operan en varias bandas, no es el rojo-azul-verde de toda la vida". Por ejemplo, el satélite de la ESA opera en 20 diferentes.

El sensor registra la luz en diferentes bandas espectrales y luego las superpone para crear las imágenes en alta resolución. Las diferencias crómaticas sirven a los arqueólogos para, por ejemplo, calcular la edad de una cata arqueológica.

Por otro lado, el sensor radar da una imagen del relieve, de lo que se está viendo. "Ya no es sólo el color, sino que te da una idea de la orografía", explica Gutiérrez Peña.

La frecuencia es clave

Con el empleo de sensores ópticos, se puede observar que un agujero y su montículo de tierra adyacente son más oscuros, por lo que se infiere que fue excavado recientemente. "Lo que se usan son series temporales, se intenta que haya imágenes del antes, el durante y el después del proceso", dice Molina, y la clave en este caso es que los satélites empleados "tienen una capacidad de revisita muy frecuente, la escala temporal a la que se mueven es muy corta". Esto significa que han presenciado un seguimiento cenital casi a diario del estado de todos los yacimientos arqueológicos del país durante más de cuatro años.
Intensidad de los expolios arqueológicos.  
De este modo, Casana dedujo que el saqueo no es una actividad reciente en Siria o espoleada por la guerra. Es más, incluso ha descendido en frecuencia y gravedad desde que el conflicto empezó en 2011. Mientras las imágenes más tempranas mostraban una ausencia de saqueo en el 75% de los 1.289 sitios estudiados y un expolio de moderado a intenso en el 7% de los yacimientos, durante la guerra el número de sitios no saqueados aumentó al 78% y los que estaban siendo saqueados con severidad bajaron al 5%
"El truco de cartografiar la Tierra", reflexiona Gutiérrez Peña, "está no solo en ver las cosas bien, sino con una repetibilidad muy cercana, es decir, poder ver todos los cambios", y pone como ejemplo los satélites del programa Sentinel de la Agencia Espacial Europa, empleados en menesteres medioambientales y de seguridad.

Detrás de cada historia hay un hallazgo tecnológico, y para contar ésta era necesario un avance en la capacidad de procesamiento de esas imágenes generadas a cientos de kilómetros de altura, en la ionosfera, por encima incluso de la Estación Espacial Internacional. "El problema ya no es tanto la transmisión como el procesado en tierra", dice el ingeniero de Deimos. "Estamos entrando en la era del big data y hay proyectos donde manejamos volúmenes de petabytes de datos", dice.

A 700 kilómetros de altura no llega el retumbar de los morteros, los pasos acechando aldeas en la noche o los gritos de los inocentes. Pero al mismo tiempo, los datos del sensor se registran impolutos y fríos. Ajenos al alarido, ensordecedor y cegador, de la propaganda.

Fuente:  http://www.elespanol.com/cultura/20151030/75492484_0.html

sábado, 8 de febrero de 2014

Un rompecabezas de 2.300 años de antigüedad esconde una tabla de multiplicar

Hace algo más de 50 años, en 1960, el geólogo de origen belga Jean de Heinzelin de Braucourt encontró un extraño objeto mientras se encontraba trabajando en una excavación, cerca del nacimiento de una de las fuentes del río Nilo. El lugar era un pequeño poblado llamado Ishango, dentro de las fronteras de lo que actualmente conocemos como República Democrática del Congo.



terraeantiqvae
 
 El hallazgo era un pequeño hueso, concretamente el peroné de un babuino, que presentaba unas curiosas marcas, organizadas en tres columnas y realizadas mediante algún objeto punzante de cuarzo. En un principio se pensó que se trataba alguna clase de objeto decorativo pero cuando se analizó detenidamente el número y la disposición de estas marcas, los arqueólogos llegaron a una sorprendente pero definitiva conclusión: Quienquiera que fuese el autor de aquellas muescas, hace ya 20.000 años, claramente estaba contando.
tabla2
Marcas en el hueso de Ishango
En una de las partes talladas se pueden observar sesenta marcas, algo que podría parecer aleatorio si no fuese porque en la parte posterior, aparece otra columna con exactamente el mismo número de muescas, sesenta…

No quiere decir que los humanos que vivieron con anterioridad a este hueso (20.000 años) no supieran contar, sin ir más lejos existen otros objetos de similares características y más antiguos, como los encontrados en Lebombo o Checoslovaquia sobre los que aún todavía un interesante debate. Sin embargo, lo que sí podemos afirmar con rotundidad es que este hueso de Ishango está considerado como el primer “artefacto matemático” confirmado de la Humanidad…

Esta semana, a la fascinante cadena de acontecimientos e hitos arqueológicos que han ido marcando la Historia de las Matemáticas, podemos sumar ahora un interesantísimo descubrimiento realizado por investigadores de la Universidad de Tsinghua en Pekín y que ha salido publicado en la última edición de la Revista Nature.

La historia comienza hace cinco años cuando en 2009 un coleccionista encontró en un mercado callejero de Hong Kong una extensa serie de más de 2.500 tiras de bambú con antigua caligrafía china. Las tiras se encontraban cubiertas de barro y seguramente habían sido extraídas de la excavación ilegal de alguna tumba.

Por suerte aquel comprador se dio cuenta de la importancia de su adquisición y en un generoso gesto, terminó donándolas a un equipo de historiadores que, tras analizarlas mediante la técnica de Carbono 14, concluyeron que tenían más de 2.300 años. En concreto pertenecen a una etapa histórica conocida como “el periodo de Los Reinos Combatientes” y su datación exacta las sitúa en el año 305 a.C.
Sin embargo, esto solo era el principio… ante ellos tenían un enorme rompecabezas con miles de pequeñas tiras de bambú con apenas unos milímetros de ancho y hasta medio metro de largo.

Imaginad que tenéis que intentar reconstruir un documento después de rallarlo con una de esas típicas máquinas destruye-papeles, algo así era el reto al que se enfrentaban los historiadores. Finalmente, y después de varios años componiendo este gigantesco puzle compuesto por los más diversos textos de la época, dispersos entre los miles de tiras de bambú, los investigadores localizaron 21 de ellas que contenían una serie de números, y es aquí donde llegó la sorpresa.

He de aclarar que aunque se conocen otras tablas de multiplicar pertenecientes a las civilizaciones sumerias o babilonias, algunas de ellas más antiguas, aún así ésta que se ha descubierto en China es la más antigua que utiliza nuestro actual sistema decimal (de base 10), ya que las anteriores se basaban en un sistema sexagesimal, (base 60)
 
Los autores del descubrimiento resaltan, además de la gran dificultad que ha requerido recomponer y ordenar este gigantesco puzle de 2.500 pequeñas piezas, que nos encontramos ante una “verdadera calculadora antigua” puesto que con ella se podían realizar multitud de operaciones matemáticas, entre los que se encuentran desde el cálculo de superficies y cultivos, distribución de cosechas o el porcentaje de impuesto que correspondía pagar al estado.

Foto: Correspondencia de los números encontrados en la tabla china.


Fuente:  http://www.yometiroalmonte.es/2014/02/08/rompecabezas-2-300-anos-antiguedad-esconde-una-tabla-de-multiplicar/
             http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/un-rompecabezas-de-2-300-anos-de-antiguedad-esconde-una-tabla-de-#.UvZ784U9uQL

lunes, 1 de abril de 2013

Descubren en Pamukkale (Turquía) la Puerta de Plutón

Una "puerta al infierno" ha surgido de unas ruinas en el suroeste de Turquía, han anunciado arqueólogos italianos.

Conocida como la "Puerta de Plutón" -Ploutonion en griego, Plutonium en latín- la cueva fue considerada como el portal al inframundo en la mitología y en la tradición greco-romana.

Las fuentes históricas ubican el sitio en la antigua ciudad de Hierápolis, Frigia, ahora llamado Pamukkale, y se describe su apertura como llena de vapores letales mefíticos.


"Este espacio está lleno de un vapor tan denso y brumoso que apenas se puede ver el suelo. Cualquier animal que pasa al interior encuentra una muerte instantánea", escribía el geógrafo griego Estrabón (64/63 a.C - 24 d.C., aproximadamente).

"Lancé unos gorriones y ellos inmediatamente dieron su último aliento y cayeron", agregó.

Anunciado este mes en una conferencia sobre arqueología italiana en Estambul, Turquía, el hallazgo fue realizado por un equipo dirigido por Francesco D'Andria, profesor de arqueología clásica en la Universidad de Salento .D'Andria ha llevado a cabo una amplia investigación arqueológica en Hierápolis, Patrimonio Mundial de la Humanidad. Fundada alrededor del año 190 a.C. por Eumenes II, rey de Pérgamo (197 a.C. - 159 a.C.), Hierápolis fue entregada a Roma en el año 133 a.C. La ciudad helenística se convirtió en una floreciente ciudad romana, con templos, un teatro y populares de aguas termales sagradas, las cuales se creía que tenían propiedades curativas.

"Encontramos la 'Puerta de Plutón' al reconstruir la ruta de un manantial termal. De hecho, los manantiales de Pamukkale, que producen las famosas terrazas blancas de travertino , se originan en esta cueva", dijo D'Andria a Discovery News.


Con una gran variedad de ruinas abandonadas, posiblemente como resultado de terremotos, el sitio reveló más ruinas una vez que fue excavado. Los arqueólogos hallaron semi-columnas jónicas y, por encima de ellas, una inscripción con una dedicatoria a las deidades del inframundo: Plutón y Kore.


D'Andria también halló los restos de un templo, una piscina y una serie de escalones situados por encima de la cueva, todo en concordancia con las descripciones de las fuentes antiguas."La gente podía ver los ritos sagrados desde estos escalones, pero no acceder a la zona cercana a la abertura. Sólo los sacerdotes podían estar delante de la puerta", dijo D'Andria.


Según el arqueólogo, había una especie de organización turística en el lugar. A los peregrinos se les entregaban pequeños pájaros para que observaran los efectos mortales de la cueva, mientras sacerdotes alucinados sacrificaban toros a Plutón. La ceremonia incluía llevar animales dentro de la cueva y arrastrarlos afuera ya muertos.

"Pudimos ver las propiedades letales de la cueva durante la excavación. Varios pájaros murieron cuando trataban de acercarse a la abertura caliente; fallecieron al instante debido a los gases de dióxido de carbono", dijo D'Andria.


Sólo los eunucos de Cibeles, la antigua diosa de la fertilidad, eran capaces de atravesar la puerta del infierno sin ningún daño aparente."Ellos contenían su respiración lo más que podían", escribe Estrabón, quien agregó que su inmunidad podría haberse debido a su "menomation" (discapacidad física), a la "divina providencia" o a "ciertos poderes físicos que son antídotos contra el vapor". Según D'Andria, el sitio era un destino famoso para los ritos de incubación. Los peregrinos tomaban las aguas en la piscina cerca del templo, dormían no muy lejos de la cueva y recibían visiones y profecías, una especie de efecto como en el oráculo de Delfos. De hecho, los vapores procedentes de las profundidades de las aguas subterráneas, freáticas, de Hierapólis producían alucinaciones.


"Este es un descubrimiento excepcional, ya que confirma y aclara la información que tenemos de las antiguas fuentes literarias e históricas", dijo a Discovery News Alister Filippini, un investigador de la historia de Roma en las universidades de Palermo, en Italia, y Colonia, en Alemania.

Completamente en funcionamiento hasta el siglo IV d.C., y ocasionalmente visitado durante los dos siglos siguientes, el enclave representaba "un importante lugar de peregrinación para los últimos intelectuales paganos de la Antigüedad tardía", dijo Filippini.


Durante el siglo VI d.C., la "Puerta de Plutón! fue arrasada por los cristianos. Los terremotos pudieron luego haber completado la destrucción.


D'Andria y su equipo están ahora trabajando en la reconstrucción digital del lugar.

Fuente: http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/descubren-en-pamukkale-turquia-la-puerta-de-pluton#.UVlU5DdTXvn