Mostrando entradas con la etiqueta Pederastia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pederastia. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de mayo de 2018

Todos los obispos chilenos dimiten por los casos de abusos sexuales

El Papa denuncia la falta de transparencia de la Iglesia chilena en la gestión de estos hechos al constatar que hubo "destrucción de documentos comprometedores" por parte de encargados de archivos eclesiásticos.

El papa Francisco posa junto a los obispos chilenos en el Vaticano. REUTERS/OSSERVATORE ROMANO
El papa Francisco posa junto a los obispos chilenos en el Vaticano. REUTERS/OSSERVATORE ROMANO

 Los 34 miembros de la conferencia Episcopal de Chile que se han reunido con el Papa esta semana en el Vaticano han puesto su cargo a disposición del pontífice para que los cese si así lo considera necesario tras el escándalo de abusos sexuales y encubrimiento que ha protagonizado la Iglesia Católica en este país.

Los prelados chilenos se han reunido con Francisco para discernir responsabilidades en torno a las acusaciones de encubrimiento en los casos de abusos sexuales cometidos por el cura Fernando Karadima. "Era conveniente declarar nuestra más absoluta disponibilidad para poner nuestros cargos pastorales en manos del Papa", han señalado en una conferencia de prensa sin preguntas ante la prensa extranjera el obispo auxiliar de Santiago y Secretario General de la Conferencia Episcopal de Chile, Fernando Ramos y el obispo de San Bernardo Monseñor Juan Ignacio González.

Los obispos han leído un comunicado en nombre de la Conferencia Episcopal de Chile en el que han detallado que un documento entregado por el Pontífice "indica con claridad una serie de hechos absolutamente reprobables que han ocurrido en la Iglesia chilena".

De esta manera, han reconocido que se trata de "inaceptables abusos de poder, de conciencia y sexuales, y que han llevado a que haya disminuido el vigor profético que lo caracterizaba". En este contexto, aseguran que "fue madurando la idea" de que para estar en mayor sintonía con la voluntad del Papa, era conveniente declarar "su más absoluta disponibilidad" para poner sus cargos pastorales en las manos del Papa".

El gesto de renuncia ha sido definido como "colegial y solidario" para asumir los "graves hechos ocurridos" y se ha presentado por escrito. "Así él podrá, en las siguientes semanas, decidir si acepta o rechaza lo que hemos señalado", concluye el documento.

El Papa podría decidir en los próximos días qué obispos de Chile serán cesados de su cargo por sus implicaciones en los casos de abusos. La suspensión podría tener carácter inmediato o podría entrar en vigor cuando el Pontífice nombre un sustituto.

Francisco convocó a los obispos después de haber constatado que fue mal informado respecto al obispo de la diócesis de Osorno, Juan Barros, a quien acusan de que sabía que el cura Fernando Karadima abusó durante años de menores. El papa, que hizo obispo de Osorno a Barros, le defendió públicamente en varias ocasiones, también durante su viaje a Chile, e incluso rechazó su renuncia hasta dos veces convencido de su inocencia a pesar de la insistencia de las víctimas sobre que era un encubridor. Pero a su vuelta del viaje a Chile mandó realizar un informe, efectuado por el arzobispo maltés Charles Scicluna, sobre los abusos cometidos por el clero en Chile y decidió convocar a los obispos, así como reunirse con tres víctimas para pedirles perdón.

El Papa siente "vergüenza"

En este documento privado —que entregó el pasado martes a los 34 obispos chilenos—, el Papa ha denunciado la falta de transparencia de la Iglesia chilena en la gestión de los casos de abusos sexuales al constatar que hubo "destrucción de documentos comprometedores" por parte de encargados de archivos eclesiásticos.

"Mis enviados han podido confirmar que algunos religiosos expulsados de su orden a causa de la inmoralidad de su conducta y tras haberse minimizado la absoluta gravedad de sus hechos delictivos atribuyéndolos a simple debilidad o falta moral, habrían sido acogidos en otras diócesis e incluso, en modo más que imprudente, se les habrían confiado cargos diocesanos o parroquiales que implican un contacto cotidiano y directo con menores de edad", expresa el pontífice.

En la misiva, añade que la investigación demuestra que existen "graves defectos" en el modo de gestionar los casos de 'delicta graviora' (delitos más graves) que corroboran "algunos datos preocupantes" que comenzaron a saberse en algunos Dicasterios romanos. "Especialmente en el modo de recibir las denuncias o 'notitae criminis', pues en no pocos casos han sido calificados muy superficialmente como inverosímiles lo que eran graves indicios de un efectivo delito", reprocha.
El pontífice dice sentir "vergüenza" por las declaraciones que "certifican presiones ejercidas sobre aquellos que debían llevar adelante la instrucción de los procesos penales o incluso la destrucción de documentos comprometedores por parte de encargados de archivos eclesiásticos, evidenciando así una absoluta falta de respeto por el procedimiento canónico y, más aún, unas prácticas reprobables que deberán ser evitadas en el futuro".

Francisco se refiere en este pasaje al informe que le entregó el enviado especial a Chile, el arzobispo de Malta Charles Scicluna, en el que se recopilan antecedentes sobre las denuncias de encubrimiento en contra del obispo de Osorno, Juan Barros, en el marco de las acusaciones de abuso sexual del sacerdote Fernando Karadima.

En el texto de diez páginas, Francisco apunta a que se pudo constatar también "la existencia de presuntos delitos investigados solo a destiempo o incluso nunca investigados, con el consiguiente escándalo para los denunciantes y para todos aquellos que conocían las presuntas víctimas, familias, amigos, comunidades parroquiales".

"En otros casos, se ha constatado la existencia de gravísimas negligencias en la protección de los niños/as y de los niños/as vulnerables por parte de los Obispos y Superiores religiosos, de los cuales tienen una especial responsabilidad en la tarea de proteger al pueblo de Dios", añade.

En esta misma línea, el Papa señala que "para poder corroborar que el problema no pertenece a solo un grupo de personas, en el caso de muchos abusadores se detectaron ya graves problemas en ellos en su etapa de formación en el seminario o noviciado". "De hecho, constan en las actas de la 'Misión especial' graves acusaciones contra algunos Obispos o Superiores que habrían confiado dichas instituciones educativas a sacerdotes sospechosos de homosexualidad activa", especifica.

El Pontífice, que comenzó sus reuniones con los 34 obispos chilenos que viajaron a Roma (Italia), el pasado martes destaca que es necesario "ir más allá" de la privación de cargo a personas para solucionar la crisis.

"Los problemas que hoy se viven dentro de la comunidad eclesial no se solucionan solamente abordando los casos concretos y reduciéndolos a remoción de personas; esto -y lo digo claramente- hay que hacerlo, pero no es suficiente, hay que ir más allá. Sería irresponsable de nuestra parte no ahondar en buscar las raíces y las estructuras que permitieron que estos acontecimientos concretos se sucedieran y perpetuasen", apunta el Papa.

Además de las críticas, Francisco abre la puerta a cómo solucionar la crisis en la que está inmersa la Iglesia chilena: "Es urgente abordar y buscar reparar en el corto, mediano y largo plazo este escándalo para restablecer la justicia y la comunión".

"Confesar el pecado es necesario, buscar remediarlo es urgente, conocer las raíces del mismo es sabiduría para el presente-futuro. Sería grave omisión de nuestra parte no ahondar en las raíces. Es más, creer que sólo la remoción de las personas, sin más, generaría la salud del cuerpo es una gran falacia. No hay duda que ayudaría y es necesario hacerlo, pero repito, no alcanza", sentencia.


sábado, 16 de diciembre de 2017

Una comisión especial tacha de "tragedia nacional" las decenas de miles de casos de pederastia en Australia

Los menores sufrieron abusos en instituciones públicas y religiosas; la mayoría tenían entre 10 y 14 años

El presidente de la comisión, Peter McClellan (i), presenta su informe al gobernador general de Australia. EFE
 La investigación oficial sobre el masivo caso de abusos sexuales en colegios religiosos y otras instituciones lectivas de Australia confirmó este viernes que "decenas de miles" de niños sufrieron estos desmanes, muchos de ellos a manos de sacerdotes católicos, y definió lo acaecido como una "tragedia nacional".

Los 17 volúmenes que recogen los testimonios de casi 8.000 víctimas en más de 4.000 centros de enseñanza, clubes deportivos y orfanatos ponen fin a una indagatoria que se desarrolló durante los últimos cinco años y que confirma la catástrofe moral que sufrió ese país, donde la Iglesia Católica lejos de erigirse en una entidad dedicada a la educación de los más pequeños sirvió como albergue para pedófilos tan notorios como Gerald Ridsdale o Robert Best, acusados de sobrepasarse con decenas de niños.

La compilación constituye un recorrido tan escabroso como devastador por centros educativos en los que se llegaba a prácticas tan extremas como sacar a los niños de las camas para violarlos, obligarles a tener sexo con otro pequeños o encerrarlos en jaulas por infracciones menores.

"Las peores experiencias de mi vida fue ser violado y abusado, y agredido física y mentalmente por varios hermanos y sacerdotes. No uno, ni dos, sino nueve perpetradores. Nunca he podido superar esto. Los asaltos y los golpes fueron la norma desde el principio. De niño aprendí rápidamente que decir la verdad sólo servía para causar más dolor y sufrimiento. La verdad nunca fue válida a los ojos de los adultos cuya atención me asignaron", afirmó una de las víctimas a la que sólo se identifica con las siglas VV, el 29 de abril de 2014.

De los entrevistados, un 61,8% citó a instituciones regentadas por la Iglesia Católica como escenario de esos atropellos, un tercio de los cuales fueron cometidos por clérigos, llegando a ser un comportamiento tan recurrente que un 7% de todos los sacerdotes entre 1960 y 2015 abusaron de los menores a su cargo, a tenor de lo dicho por los testigos que participaron en esta pesquisa.
Sin embargo, los abusos también se registraron en centros evangélicos, de la Iglesia Anglicana y en instituciones judías. El número total de víctimas sigue sin conocerse, pero los medios locales estiman que podrían exceder los 60.000.

"No se trata simplemente de manzanas podridas"
"Decenas de miles de niños fueron abusados sexualmente. Nunca sabremos la cifra, pero cualquiera que sea, supone una tragedia nacional perpetrada durante generaciones dentro de nuestras instituciones más respetadas", asevera el texto. "No se trata simplemente de algunas manzanas podridas. Algunas instituciones tenían a muchos pederastas que agredían a muchos niños", añaden los documentos.

Pese a ser sólo números, las estadísticas compiladas por la comisión real australiana permiten hacerse una idea de la estremecedora realidad que tuvieron que afrontar un número indeterminado de pequeños, algunos de los cuales -un 0,7% de los entrevistados- ni siquiera tenían 10 años de edad. Más de la mitad sufrieron estos abusos cuando tenían entre 10 y 14 años, tuvieron que soportarlas una media de 2,2 años y más de un 36% fueron víctimas de varios pederastas.

La indagatoria recogió relatos de encubrimientos en el seno de la Iglesia Católica australiana y el cambio de sacerdotes entre parroquias precisamente para evitar que se destapara el escándalo. La jerarquía de esa institución demostró "fallas catastróficas de liderazgo", particularmente antes de la década de los 90, argumentaron los responsables de la comisión.

"En muchas instituciones religiosas, los acusados siguieron teniendo acceso a los niños incluso cuando los líderes religiosos sabían que representaban un peligro", se lee en los escritos. "La incapacidad para comprender que los abusos sexuales a niños eran un crimen con un profundo impacto para la víctima y no un mero error moral capaz de corregirse con la contrición y la penitencia es casi incomprensible", continúa otro de los párrafos.

El más alto representante de la Iglesia católica en ese país, George Pell, número tres del Vaticano, fue inculpado a finales de junio por uno de estos "delitos de agresión sexuales", según la policía que además mencionó que el religioso había sido acusado por "numerosos demandantes". De inmediato, el presidente de la Conferencia Episcopal de ese país, el arzobispo de Melbourne, Denis Hart, pidió perdón por lo ocurrido y dijo que era una "pasado vergonzoso".

Sin embargo, numerosos líderes de esa iglesia -incluido el propio Hart- se opusieron a varias de las muchas recomendaciones del grupo de investigadores que exigieron que se suprima el secreto de confesión para casos de pederastia y se permita que el celibato sea voluntario. "Para muchos miembros del clero y religiosos, el celibato es una idea inalcanzable que hace que se viva una doble vida y contribuye a una cultura del secreto y la hipocresía. Esta cultura parece haber contribuido a que se soslaye la transgresión del celibato y se minimice el abuso sexual como un lapso moral perdonable", añade la investigación.

Hart dijo que ese secreto no se puede quebrar so pena de excomunión y que en su caso lo único que haría era negarle la absolución al responsable. En agosto pasado el mismo religioso generó una notable controversia al declarar que prefería ir a la cárcel que informar a las autoridades sobre un caso de abusos sexuales si este se le había revelado durante la confesión.

"Reconozco y entiendo cuanto ha dañado la credibilidad de la Iglesia en la comunidad y conmocionado a muchos de nuestros creyentes", admitió por su parte el arzobispo de Sidney, Anthony Fisher, en declaraciones a la cadena SBS.


Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2017/12/15/5a339827268e3ec90d8b4580.html

lunes, 23 de mayo de 2016

Elijah Wood denuncia “pederastia organizada” en Hollywood



El actor estadounidense Elijah Wood ha denunciado la abundancia de pederastas protegidos por altos cargos en Hollywood en una entrevista al diario británico ‘The Sunday Times’. El actor, conocido sobre todo por el papel del hobbit Frodo del Señor de los Anillos, afirmó que cuando llegó a Hollywood con 8 años de edad, su madre se vio obligada a protegerlo de abusos.

El actor recordó el escándalo que sacudió al Reino Unido no hace mucho, cuando el icónico presentador de la BBC Jimmy Savile abusó sexualmente de cientos de menores, niños y niñas, algo que fue investigado tras su muerte en 2011. “Todos ustedes crecieron con [los programas de] Savile… Dios, debe ser aturdidor”, dijo Wood refiriéndose a aquel escándalo. “Está claro que algo mucho mayor estaba pasando en Hollywood. Estaba todo organizado”, agregó.

A su juicio, “es probable que estas cosas sigan sucediendo”. “Si eres inocente, tienes muy poco conocimiento sobre el mundo y quieres tener éxito, la gente parasitaria te verá como su presa”, aseveró. En su opinión, lo más triste es que “las víctimas no puedan hablar tan alto como la gente en el poder”. “Hay una tragedia en intentar revelar lo que está pasando a gente inocente”, concluyó Wood.


Fuente:  http://www.yometiroalmonte.es/2016/05/23/elijah-wood-denuncia-pederastia-organizada-hollywood/

sábado, 5 de marzo de 2016

La ONU registra 99 casos de delitos sexuales, la mayoría de sus militares

Más de la mitad de las denuncias afectan a las misiones de República Centroafricana y Congo

 
Tres presuntas víctimas de los abusos en República Centroafricana, desplazados en el campo de Mpoko, en Bangui AFP

La Secretaría General de Naciones Unidas, dirigida por el surcoreano Ban Ki-moon, registró el pasado año 99 denuncias por presuntos casos de abuso o explotación sexual, una veintena más que en 2014. Según detalla un informe interno, la mayor parte de los casos, 69, involucran a personal civil, policial o militar de las misiones de pacificación de la ONU. De estos operativos, con una fuerte presencia de cascos azules, se llevan la palma los desplegados en República Centroafricana y República Democrática del Congo. Las otras 30 denuncias fueron interpuestas contra personal no vinculado a misiones de paz en el extranjero, pero sí a las agencias humanitarias que desarrollan las actividades de la organización.

El reporte elaborado por la oficina de Ban llega dos meses después de que una investigación independiente encargada por la ONU concluyese que la organización había cometido serios errores en la gestión de denuncias de delitos sexuales en la misión en República Centroafricana (Minusca). El escándalo en este país, envuelto desde finales de 2014 en un conflicto a fuego lento entre milicias cristianas y musulmanas, estalló tras la suspensión de empleo de un trabajador de la ONU, el sueco Anders Kompass, por filtrar a un tribunal de Francia que soldados de ese país —no adscritos a la Minusca sino al contingente enviado por París a su antigua colonia— estaban siendo investigados por supuestos abusos a menores. Kompass fue readmitido por la organización recientemente.

El 55% de las 69 denuncias presentadas contra personal de misiones de paz, la mayoría aún en periodo de investigación, si bien las hay que fueron desestimadas por falta de evidencias, corresponden precisamente a República Centroafricana (22) y República Democrática del Congo (16). También hay casos abiertos por abusos o explotación sexuales en Haití (9), Liberia (6), Costa de Marfil (6), Malí (5), Darfur (2), Abyei (Sudán, 1), Chipre (1) y Timor Este (1).

Más de la mitad de estas denuncias, 38 en total con 46 personas involucradas y 34 víctimas, fueron cursadas contra militares de las misiones. El resto se lo repartieron a partes iguales entre personal civil y policial de los contingentes de la ONU.

La presión por la catarata de denuncias por abusos sexuales en República Centroafricana llevó en agosto del pasado año a Ban a, primero, usar la palabra "cáncer" para describir el modo en que se estaba extendiendo el escándalo, y, en segundo lugar, a destituir al jefe de la Minusca, el general senegalés Babacar Gaye, un veterano en misiones de paz.

En al menos 22 de las 69 denuncias registradas por la Secretaría General en el marco de misiones de paz, las presuntas víctimas fueron menores, mientras que en otras 41 lo fueron adultos por casos de sexo no consentido. Según detalla el informe, personal de hasta 21 países, la mayoría de ellos africanos, ha sido objeto de las denuncias. El contingente militar congoleño, presente en la Minusca, está a la cabeza, con siete casos, seguido del de Marruecos (4), denunciado también en la misión centroafricana, y Sudáfrica (4), con cascos azules en Congo. Solo hay un expediente en el reporte que vincula a un país de Europa, en este caso, personal policial alemán. Se desconocen los detalles de la investigación.

Una de las principales críticas lanzadas por las ONG de derechos humanos a la ONU es la lentitud en las investigaciones. De los 69 casos abiertos en misiones de paz, solo 17 han sido cerrados con condenas que van desde la repatriación de personal hasta la suspensión de la aportación económica o incluso el arresto.


Fuente:  http://internacional.elpais.com/internacional/2016/03/04/actualidad/1457100294_247142.html

domingo, 31 de enero de 2016

Soldados franceses intercambiaron felaciones por galletas con niñas de 7 años en la República Centroafricana

Los investigadores hablaron con dos hermanos, un niño y una niña, de nueve y siete años respectivamente. La pequeña relató que realizó sexo oral a soldados franceses a cambio de agua y un paquete de galletas.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos informó de que hay pruebas de que los abusos fueron cometidos por las tropas georgianas y francesas


 

El escándalo sexual que afecta a las misiones militares internacionales en la República Centroafricana va en aumento. Este viernes, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos informó de que hay pruebas de que los abusos fueron cometidos por las tropas georgianas y francesas.

El Alto Comisionado dijo que tiene firmes sospechas de los abusos tras hablar con seis niñas que han identificado a sus agresores como miembros de los contingentes de Georgia y Francia de la fuerza de paz europea mandatada por la ONU, que estaba en el país en 2014.

En enero, saltó el escándalo con la noticia de que cuatro soldados de paz habrían pagado para tener relaciones sexuales con niños de 13 años en un campo de desplazados cerca de Bangui, la ciudad más grande de la República Centroafricana, en el suroeste del país.

Los nuevos datos dan más detalles de lo que estaba sucediendo en este campo. Los investigadores hablaron con dos hermanos, un niño y una niña, de nueve y siete años respectivamente. La pequeña relató que realizó sexo oral a soldados franceses a cambio de agua y un paquete de galletas. Los militares eran miembros de la misión “Sangaris” desplegada en diciembre de 2013 tras golpe de estado de marzo de ese año en la nación africana.

Otro equipo de investigadores habló con niñas de 14 a 16 años, que también dijeron haber sido víctimas de abusos sexuales por hombres que pertenecían a la fuerza de paz europea. Dos de ellas dijeron que fueron violadas, mientras otras dos menores aseguraron que recibieron dinero a cambio de mantener relaciones sexuales con los militares. Los abusos se cometieron en las inmediaciones de un campamento para desplazados en las proximidades del aeropuerto de la capital, Bangui.

El portavoz del alto comisionado de la ONU dijo que estaba “muy alarmado” por las continuas denuncias de abuso sexual por parte de las tropas extranjeras en este país asolado por conflictos sucesivos, que dejó de ser una colonia francesa en 1960; el país se encuentra bajo supervisión de la ONU y de la misión francesa. A pesar de ser un territorio rico en diamantes, oro, uranio y petróleo, su población es una de los pobres del mundo.

La ONU ha puesto en marcha una investigación sobre el comportamiento de las fuerzas de paz, el viernes, el gobierno de París pidió la intervención de la corte francesa en la determinación de lo que sucedió con la misión “Sangaris” en la República Centroafricana.

El Gobierno de Georgia por su parte también ha hecho saber que las responsabilidades se pagarán y que si las acusaciones son ciertas, los responsables serán castigados. Mientras que la investigación se lleva a cabo, Georgia suspendió a los sospechosos.


 Fuente: http://larepublica.es/2016/01/30/soldados-franceses-intercambiaron-felaciones-por-galletas-con-ninas-de-7-anos-en-la-republica-centroafricana/

jueves, 28 de enero de 2016

Arzobispo de Oaxaca encubre a cura que abusó de 100 niños




El sacerdote está en prisión, procesado por corrupción de menores. Acusan de protegerlo al arzobispo de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello
La organización civil Foro Oaxaqueño de la Niñez, del sur de México, junto con varios sacerdotes y activistas, acusó a la Iglesia mexicana de proteger a un cura que pudo haber abusado de un centenar de menoresy que desde 2013 está en prisión para ser procesado por la justicia por corrupción de menores.
cura abusos 
La acusación fue realizada en una rueda de prensa en la que se leyó una carta de la madre de una de las víctimas dirigida al papa Francisco, que visitará México en febrero, en la que pide al sumo pontífice “justicia” para los niños y adolescentesblanco de esos abusos y que “no vuelva a suceder”.

El objetivo principal de la denuncia es el arzobispo de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello, al que los denunciantes acusan de encubrir esos casos por no realizar presuntamente una investigación a fondo de los supuestos abusos, ocurridos al parecer en siete comunidades indígenas.

Al sacerdote Gerardo Silvestre Hernández se le acusa presuntamente de cometer un primer abuso hace casi una década.

“En 2006, Gerardo Silvestre abusa de un niño de nueve años al ocupar un interinato de seis meses” en laparroquia de San Pablo Huitzo, indicó el representante del Foro Oaxaqueño de la Niñez (Foni), Alejandro de Jesús, al exponer el caso.

Según De Jesús, después de aquello “se han rastreado a más de 100 víctimas” en los años en que Silvestre ejerció sus funciones de cura en los siete destinos distintos a los que fue trasladado por la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca en la sierra de ese estado del sur de México, uno de los más pobres e indígenas del país.
Pidió también sanciones para los involucrados “indirectamente” en el caso, en alusión a la Iglesia mexicana, a la que acusó de “proteger a los victimarios en lugar de salvaguardar a las víctimas”, por su “complicidad con los clérigos pederastas”.

“Estos delitos no representan hechos aislados y constituyen crímenes de Estado que hieren a la humanidad”, consideró.

Silvestre fue acusado por la fiscalía oaxaqueña de corrupción de menores el 12 de agosto de 2013 contra dos niños de la comunidad indígena de Villa Alta, ubicada en la Sierra Norte de Oaxaca.

El 29 de noviembre de ese año fue recluido en una cárcel oaxaqueña, donde permanece a la espera de juicio y sentencia.

En la rueda de prensa participó también el sacerdote Apolonio Merino, actualmente suspendido por la Arquidiócesis oaxaqueña y una de las personas que denunció el comportamiento de Silvestre.

Merino aseguró que la denuncia “no es para atacar a la Iglesia, sino para que se conozca la verdad” y “se aplique la justicia”.

Dijo ser blanco de “hostigamiento, amenaza y persecución” por haber cumplido con “el deber de un clérigo”; es decir, “ser colaborador del obispo” y “decirle” lo que sucedía, después de escuchar el testimonio de las víctimas.

En la carta dirigida al papa Francisco por la madre de un adolescente de 14 años que supuestamente fue objeto de los abusos, leída en el mismo acto, además de pedir justicia al pontífice, la mujer criticó al arzobispo por “castigar” a varios padres, además de Merino, que no estaban de acuerdo con lo que hizo Silvestre.

Gerardo Silvestre fue acusado por la fiscalía oaxaqueña de corrupción de menores el 12 de agosto de 2013 contra dos niños de la comunidad indígena de Villa Alta, ubicada en la Sierra Norte de Oaxaca