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jueves, 7 de octubre de 2021

Cinco años después del referéndum, el 53% de los británicos piensa que el Brexit va bastante mal

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Imagen: Unsplash

 La historia está lejos de terminar. La relación entre el Reino Unido y la UE posterior al Brexit, irritada por decir lo mínimo desde que los nuevos acuerdos entraron en vigor de verdad, sigue siendo un dolor de cabeza para los ingleses. Las nuevas reglas fronterizas han perturbado el comercio. Y de telón de fondo, lo que faltaba: problemas de la cadena de suministro que han resultado en estantes vacíos en algunos supermercados y una escasez generalizada en las estaciones de servicio.

Algunos culpan de los problemas al divorcio con la Unión, pese a que Europa también enfrenta una escasez de conductores de camiones. El 53% de los británicos ya piensa que el Brexit les está yendo mal.

Algo va mal. Una encuesta de YouGov preguntaba a los británicos cómo pensaban que estaba funcionando la salida del país de la UE y el 53% opinó que el Brexit va mal. Es la primera encuesta en sugerir que la mayoría de ciudadanos piensan así desde que se llevó a cabo el referéndum. En realidad, el 21% cree que va "bastante mal" y el 32% que va "muy mal".

La cantidad de personas con una visión positiva del Brexit se ha reducido en siete puntos desde junio, hasta el 18%. De ellos, el 14% piensa que iba "bastante bien" y sólo el 4% señaló que "muy bien".

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Britons think Brexit is going badly, and it's an opinion more people have come to as the year has gone on Going well: 18% (-7) Going badly: 53% (+15) Neither: 21% (-4) Changes from Jun 21, 2021

 Escasez. Reino Unido se encuentra en una situación que empeora a cada semana. Los problemas de la cadena de suministro se han visto agravados por los efectos de la pandemia, ya que los supermercados y los proveedores de combustible luchan con la escasez de conductores de camiones. Y no, el Brexit no ha ayudado precisamente a esa escasez de conductores, lo que dificulta a los europeos el transporte de mercancías al país británico.

La Asociación de Gasolineras ha calculado ya que la situación causada por el pánico de los consumidores, que ha llegado a dejar secas casi al 90% de las estaciones de servicio del país, no se estabilizará al menos hasta que pasen unos meses. Pero la escasez se debe principalmente a cambios en las normas fiscales y a los cambios en la economía. Derivados, claro, del Brexit.

¿Por qué? Liberado de las reglas de comercio y "libre circulación" de la UE, el Reino Unido ha estado introduciendo sus propias políticas sobre comercio e inmigración, como ahora puede hacer la UE con respecto a los ciudadanos británicos. Otros cambios afectan a las personas, los viajes y los negocios. Los ciudadanos de la UE que ya viven en el Reino Unido y los británicos que residen en el continente tienen derecho a quedarse, pero para algunos el futuro sigue siendo incierto.

La salida del Reino Unido del mercado único y la unión aduanera de la UE ha provocado una interrupción significativa del comercio, en particular de las exportaciones del Reino Unido a la UE, debido a las nuevas normas fronterizas y la burocracia, mientras que las normas de inmigración más estrictas han contribuido a la escasez de mano de obra.

Los motivos de la falta de mano de obra. La crisis de camioneros no es una crisis provocada por el Brexit. Pero sí una crisis agravada por el Brexit. Primero, hay que tener en cuenta que el pago de los conductores de camiones no siempre es acorde con la naturaleza exigente del trabajo. El trabajo se ha vuelto menos atractivo para los británicos y, por lo tanto, al igual que muchas industrias, las empresas buscaron llenar sus filas con trabajadores inmigrantes. Su capacidad para contratar mano de obra extranjera funcionaba cuando todavía era miembro de la UE, pero ya no.

Y eso fue precisamente en su día un motor del referéndum del 2016. Esta libre circulación de mano de obra, principalmente de los nuevos miembros de la UE de Europa central y oriental, que provocaba una reacción violenta.

¿Qué tiene que ver el Brexit con la crisis del combustible? Si resulta menos atractivo ser camionero en el Reino Unido y es más difícil para los camioneros de la UE compensar parte del déficit que está experimentando el país, los problemas crecen. Lo que ha significado el Brexit es que el país ya no disfruta de la forma en que la UE unió recursos para aliviar esos problemas. Y la escasez de conductores está relacionada con los problemas estructurales más grandes de la industria que no se solucionan rápidamente, como el suministro de gasolina.

El gobierno ha tratado de minimizar la conexión del Brexit, principalmente culpando a la pandemia. Pero las compras de pánico y las peleas en las estaciones de servicio (que hemos podido ver en multitud de medios) han llevado al gobierno del Reino Unido a admitir básicamente que la escasez de trabajadores extranjeros está contribuyendo al problema.

fuente:  https://magnet.xataka.com/en-diez-minutos/cinco-anos-despues-referendum-53-britanicos-piensa-que-brexit-va-bastante-mal

martes, 7 de septiembre de 2021

La escasez de Reino Unido es tan bestia que los supermercados están retirando estantes y pasillos

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@MrsABC321

 El mundo vive una crisis logística sin precedentes en la era moderna. A la paralización de la cadena de distribución global durante buena parte de 2020, fruto de las restricciones y de los confinamientos, le siguió un repunte de la demanda. Millones de personas estaban interesadas en comprar todo aquello que no habían podido comprar durante meses. La suma de ambos factores provocó retrasos en la cadena de fabricación... Y un atasco enorme en la cadena de distribución.

O lo que es lo mismo, escasez y precios elevados. Pero en unos países más que en otros.

El precedente. Reino Unido es quizá el ejemplo extremo de todo lo relatado en el primer párrafo. A los rigores de la pandemia y de una economía aún renqueante debemos sumar las barreras autoimpuestas del Brexit. Aunque haya quedado enterrado en el olvido, 2021 marcó la ruptura definitiva entre Reino Unido y la Unión Europa. Mucho antes de que la crisis logística afectara a todo el mundo, los británicos vivían una propia con largas hileras de camiones en la frontera y pescado podrido.

A lo grande. La situación hoy es peor. Lo manifiestan estas imágenes: resignados a una escasez que no cesa, los supermercados del país han comenzado a retirar estantes y pasillos de sus superficies. La alternativa era mostrarlos vacíos, una estampa más deprimente. Tesco ha sido una de las cadenas más prominentes en la decisión. Algunos de sus tiendas evocan los austeros economatos del bloque comunista, mucho antes que los boyantes supermercados del capitalismo hiperconsumista.

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@MrsABC321

 "Pingdemia". Como vimos hace un mes, la prensa ha bautizado el fenómeno como "pingdemia". El término resumía la mezcla de catastróficas desdichas que habían asolado a la economía local británica: una cadena de distribución global paralizada; ausencia de trabajadores cualificados por culpa del Brexit; y un protocolo de aislamiento por contacto estrecho que había hundido el consumo directo y las ventas en los principales establecimientos. Ni había productos ni había suficientes trabajadores disponibles ni había consumidores capaces de comprarlos.

Sin camioneros. La atención de la prensa se ha centrado en la carestía de mano de obra. A finales del pasado mes, la patronal de distribuidores y suministradores británica cifraba en 14.000 el número de trabajadores necesarios para recuperar la normalidad (el 15% de su fuerza laboral). No hay camioneros. Sin ellos, las fábricas han reescalado sus operaciones: la producción de pollo ha caído un 10%; McDonalds ha dejado de comercializar batidos; y Nando's, una popular cadena, ha cerrado 45 establecimientos al quedarse sin su plato estrella.

Todas las miradas apuntan a la política de "auto-aislamiento" promovida por el gobierno. El criterio para considerar "contacto estrecho" a una persona es tan bajo que ha confinado a miles y miles de transportistas, gente en contacto con muchas personas a lo largo de un día. Sin acceso a mano de obra extranjera (ejem), no hay sustitutos.

Navidad, cerveza. La crisis es tan profunda que amenaza con trastocar dos de los pilares de la cultura británica: la cerveza y la campaña de Navidad. Sobre la primera habla The Washington Post, recogiendo las amargas quejas de muchos pubs, cada vez más desabastecidos de Carling o Coors. Sobre la segunda hablan ya todos los medios: los distribuidores asumen que la crisis se prolongará durante el último trimestre del año, si no más. Se requieren a 100.000 transportistas, de los cuales 20.000 eran ciudadanos europeos que han abandonado el país post-Brexit.

Va para largo. La idea de una Navidad de nuevo hipotecada por el coronavirus se extiende al resto del planeta. Los diez puertos más ajetreados del planeta siguen funcionando a medio gas por los protocolos anti-covid; el precio de los contenedores, un bien hoy escaso, se ha disparado; y las colas y las largas esperas son ya la norma para cualquier intercambio comercial entre un lado del mundo y otro. Y a Reino Unido todo esto le afecta por partida doble. Otro hito del Brexit.

Fuente: https://www.meneame.net/story/escasez-reino-unido-tan-bestia-supermercados-estan-retirando