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jueves, 20 de febrero de 2020

“Los progresismos demuestran en la práctica que no son gobiernos de izquierda”

<p>El economista y político ecuatoriano Alberto Acosta posa para la cámara el día de la entrevista</p>
El economista y político ecuatoriano Alberto Acosta posa para la cámara el día de la entrevista
Tiene la talla de un poema de Cernuda: enjuto y espigado. Camisa a cuadros bajo una chaqueta negra abierta, zapatillas informales y calcetines de colores. La cercanía y la sonrisa las trae de fábrica. Y eso que esta entrevista le rompe la siesta con la que aún se repone del jet lag. El economista y político ecuatoriano Alberto Acosta (Quito, 1948), exministro de Energía y Minas (enero-junio 2007) y expresidente de la Asamblea Nacional Constituyente (noviembre 2007-junio 2008) en el primer Gobierno de Rafael Correa, lleva apenas unas horas en España. Pero ya viene de hablar en un máster de Madrid y se prepara para hacer lo propio en Bilbao el día siguiente, con motivo del ciclo de jornadas Más allá del desarrollo: teorías, enfoques y experiencias para abrir nuevos caminos, organizadas por el instituto Hegoa, de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU). Su ponencia se titula Los buenos convivires en clave posdesarrollista.

Un paradigma, el posdesarrollo, que lleva años repensando y cuyo último botón de muestra es Pluriverso. Un diccionario del posdesarrollo (Icaria, 2019): “No estamos pensando en una visión hegemónica dominante, sino en una pluriversidad. Desde lo local y hacia arriba se abren diferentes espacios de acción, y ahí es dónde estamos viendo la mayoría de alternativas al sistema”.

¿Qué matices aporta el concepto de ‘buenos convivires’ al buen vivir o vivir bien?
Parte de aceptar la idea básica del buen vivir, destacando que no podemos asumir una propuesta como mandato único y global indiscutible, como fue la del desarrollo. El buen vivir hay que analizarlo y proponerlo en plural, pues depende de cada territorio y de cada comunidad. No puede haber una visión única y con receta que se imponga.

¿Implica eso que en los buenos convivires tienen cabida, por ejemplo, los modelos implementados por Rafael Correa en Ecuador y por Evo Morales en Bolivia, propuestas calificadas por el profesor Antonio Luis Hidalgo Capitán de ‘estatistas’?
Asumir el buen vivir estatista es poner al mismo nivel una propuesta de buen vivir que fue vaciada de contenido en los Gobiernos progresistas de Rafael Correa en Ecuador y de Evo Morales en Bolivia. El buen vivir fue vampirizado; se le sacó el contenido, se quedó solo el cascarón y sirvió como una herramienta de propaganda e instrumento de poder. Pero eso no tiene nada de buen vivir, es simplemente un membrete que servía para impulsar propuestas desarrollistas. No coincido con Capitán: el buen vivir en esencia es pragmático, no es un concepto, son vivencias, experiencias, valores y prácticas. Son prácticas sin teoría y filosofías sin filósofos profesionales.

Afirmas que hace falta una matriz energética global diferente a la actual. ¿Es una propuesta factible?
Existen matrices energéticas diferentes. Sabemos muy bien que no podemos seguir la misma senda de la matriz energética sustentada en los combustibles fósiles. Pero hay que tener mucho cuidado con las falsas soluciones, como la de la energía sustentada en el litio. Aunque no se trata solo de la matriz energética, sino de todo lo que representa; por ejemplo, hay que ir poniendo en cuestionamiento la idea del automóvil individual. Y lo mismo hay que hacer con el tema agrario, pensar cómo vamos a garantizar la producción de alimentos con otra matriz energética más descentralizada, más radial y más basada en la energía solar. Hablar de otro tipo de organización energética es hablar de otro tipo de producción y de consumo, y hay que hacerlo transformando la energía en un derecho, que no sea solo una mercancía.

¿Cómo contemplas el momento actual por el que atraviesa América Latina?, ¿puedes hacer un retrato para toda la región?
Un solo retrato sería complicado, porque cada realidad es diferente. Pero quizá sí podamos dar unas pocas pinceladas gruesas que nos permitan establecer una suerte de mínimos comunes denominadores. Empezaría con una aproximación, realizada por el actual ministro de Universidades del Estado español, Manuel Castells, quien habló de una suerte de creciente frustración, particularmente en las nuevas generaciones. La promesa del bienestar para todos que nos ofreció la Modernidad no vale, no funciona.

Otro punto referencial son los límites que tienen los extractivismos. Todos los países de América Latina han apostado por economías sustentadas en la exportación de recursos naturales y todos se embarcaron en lo que la socióloga Maristella Svampa llama ‘el consenso de los commodities’; ahora que eso desaparece como opción para resolver los problemas, las economías tienen graves dificultades y las sociedades empiezan a convulsionarse. También podríamos sacar otra conclusión desde la lógica de los extractivismos, y es que lo que han hecho es ahondar cada vez más en economías y estados rentistas, en sociedades clientelares y en gobiernos autoritarios. Luego, en cada caso, hay que ver las explicaciones.

Además, estamos viviendo una etapa de profundas transformaciones y ebulliciones, en algunos casos hasta sorpresivas, como en Chile: el ejemplo por excelencia del neoliberalismo, su logro mayor, comienza a hacer aguas por los cuatro costados. Y el caso de Ecuador incluso para mí, que soy ecuatoriano, fue una sorpresa porque la movilización de octubre de 2019 fue tan potente, tan vigorosa, que logró parar el avance del neoliberalismo. Las movilizaciones de octubre demuestran la capacidad para reorganizarse, de volver a la ofensiva y de liberar procesos interesantes.

Es muy complicado hacer una sola lectura, porque por ejemplo tenemos el caso de Bolivia, con un gobernante con logros y éxitos en casi 14 años en funciones, pero que en 21 días cae su Gobierno. ¿Qué pasó? Lo mismo se puede decir del caso de Brasil: ¿cuántos años estuvo el PT (Partido de los Trabajadores)? El Gobierno fue derrotado en las urnas con relativa facilidad, aunque en este caso está el tema de que a Lula da Silva le echaron de la carrera, a pesar de que sacaron de la pobreza a 30 millones de personas y se suponía que eso iba a darle fortaleza. En líneas generales se puede hablar de que el neoliberalismo tiene sus límites y entra en crisis; pensemos en la Argentina de Macri. Pero los progresismos también tienen sus crisis.

Al respecto de estos cambios de rumbo político, en América Latina se habla de un fin de ciclo.
Yo no hablaría de fin de ciclo, sino de agotamiento del ciclo. Los progresismos demuestran en la práctica que no son gobiernos de izquierda, porque lo único que terminan haciendo es modernizar el capitalismo, no hay transformación de la matriz productiva. Tanto gobiernos progresistas como gobiernos neoliberales lo que hacen es ahondar en los extractivismos, con claras tendencias reprimarizantes de la economía. El caso de Brasil es el más paradigmático. En ninguno de esos países hay un intento serio de ruptura de la lógica de acumulación del capital. No hubo transformaciones y se perdió una oportunidad histórica.

¿Esa ausencia de ruptura por parte de los gobiernos progresistas explica de algún modo el auge de la extrema derecha?
Nunca hubo un afán de golpear la estructura de poder concentrada, de profundo raigambre colonial, oligárquica y ahondada con la lógica neoliberal.

¿La falta de voluntad política es la clave para que no se produzcan dichas transformaciones?
El problema puede ser la falta de voluntad política, pero la presión social tampoco estaba, porque esos gobernantes, que devinieron en regímenes caudillistas, lo que menos querían era que esa sociedad siguiera organizada y autónoma; y eso es otra gran lección. Faltó la participación de esos grupos autónomos y esos movimientos sociales que son los que crearon las condiciones para la llegada de los gobiernos de los regímenes progresistas.

Pero, ¿la gente está dispuesta a dar ese paso y asumir las consecuencias de los buenos convivires?
En muchas partes la gente vive eso, esa experiencia existe. Va a ser muy complejo hacer el buen vivir con una propuesta de política estatal, tiene que surgir desde lo comunitario, concreto y específico, porque el Estado, per se, es una institución de dominación. Y el Estado actual se nutre de la lógica del sistema capitalista.

Antes mencionabas Ecuador, ¿cómo está la situación tras las protestas de octubre?, ¿está debilitado el Gobierno?
Ecuador está muy complicado, porque el Gobierno defraudó a amplios segmentos de la población. Lenin Moreno fue vicepresidente de Correa seis años, fue el candidato impuesto por Correa y tuvo todo el espaldarazo del Gobierno para ganar las elecciones en 2017, pero prácticamente desde el inicio de su gestión tomó distancia de Correa. En una primera etapa abrió una serie de expectativas, inclusive para los movimientos sociales: mayor respeto a la libertad de expresión, a la libertad de organización, y abrió quizá la puerta para la recomposición de propio movimiento indígena, que con Correa estaba permanentemente perseguido, criminalizado y debilitado. Pero Moreno se plegó en muy pocos meses a los grupos más tradicionales y terminó, hace ya un año y pico, en las garras del neoliberalismo y del FMI. Este año habrá que definir las candidaturas, las elecciones son en marzo de 2021 y estamos en fase preelectoral; pero no hay ahora mismo ninguna otra opción ni alternativa real dentro del juego democrático.

Ya fuiste candidato a la presidencia de Ecuador para las elecciones de 2013, por la Unidad Plurinacional de las Izquierdas, una coalición de partidos y movimientos sociales. ¿Te planteas volver a serlo?
No, no.

Para analizar a mandatarios como Moreno, Correa y Morales, en tu discurso sobrevuela el término de ‘régimen caudillista’. En ese sentido, mantienes que lo sucedió en Bolivia fue un golpe de Estado al que el propio Evo abrió la puerta.
Sin lugar a dudas.

Es una postura compartida con matices por pensadoras como Rita Segato o Silvia Rivera Cusicanqui, muy criticada por buena parte de las izquierdas. ¿Podrías explicarla?
Morales generó algunas condiciones muy preocupantes de debilitamiento del movimiento indígena boliviano. Es el caso de imponer la carretera a través del TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure), atropellando a las comunidades indígenas y a las condiciones que él mismo aceptó. Esa es una de las explicaciones por las que el Gobierno se debilita rápidamente, en apenas 21 días. Y luego hay otras cuestiones adicionales: no podía haber sido candidato por cuarta vez y lo impuso, generó condiciones para el debilitamiento institucional. Hubo un referéndum que perdió pero que no aceptó, buscando una salida que fue afectando a la institucionalidad democrática. Y, sin lugar a dudas, hubo una manipulación del proceso electoral; lo mismo que hizo Correa: no respetaron las reglas del juego. En la Constitución de Ecuador de 2008 prohibíamos la reelección indefinida, y Correa la reintrodujo. En esos contextos, sin dejar de lado que haya una ruptura del marco institucional en el caso de Bolivia, y por eso hablo de golpe de Estado, quienes alimentaron las condiciones fueron los propios gobernantes.

Y llegados a este punto, ¿qué solución propones en Bolivia? ¿Nuevas elecciones con el MAS (Movimiento al Socialismo) de Morales pero sin Morales?
Esa es una pregunta más difícil. Tendrá que ser una solución democrática que deberían resolver los propios bolivianos. La gran lectura no es quedarnos pensando solo en las elecciones; la solución está en la construcción de otro mundo desde abajo, en la construcción de otra historia desde abajo, en volver a los orígenes, a lo comunitario y en tratar de reconstruir estos países con una mayor presencia y participación de las comunidades, de los barrios y de las comunidades campesinas.

Pero mientras se construye desde abajo, ¿qué? ¿Abandonar la lucha por el poder político y que sea cooptado por la derecha?
Pero ese poder no estaba en función de una transformación estructural. Ese poder de Evo Morales, o de Correa, es el que pacta con los extractivismos, con las grandes empresas transnacionales, mineras, gasísticas o petroleras. Incluso el Gobierno progresista del PT no hizo ninguna transformación, ni siquiera una buena reformar agraria, a pesar de que contaba con el respaldo del Movimiento de los Sin Tierra, uno de los movimientos sociales más poderosos de América Latina.

A pesar de estos cuestionamientos, creo que tenemos un montón de experiencias valiosas que nos llevan a varias conclusiones: el poder no está en las urnas o, al menos, no está solo en las urnas. Y esa es una cuestión en discusión ahora en Ecuador. El movimiento indígena, envalentonado y quizás sobredimensionando su capacidad política nacional, apuesta más por las elecciones y va a perder poder; porque tuvo poder y ejerció poder en octubre de 2019 cuando paró al neoliberalismo, pero no sé si ahora tendrá ese poder para ganar elecciones. Yo fui candidato, y muchas veces he estado en esos procesos, y muchas veces nos enfrascamos en los procesos electorales y terminamos agotándonos, tenemos tremendas derrotas electorales y no construimos fuerzas capaces de detener la avalancha de este tipo de gobiernos neoliberales y de derechas. Lo ideal sería no descuidar la organización, la capacidad de respuesta desde abajo y entender que el poder está más en las plazas, en las calles y en los campos que en las urnas. Ese es un reto.

En el momento actual, en América Latina, mencionaría dos casos: las grandes movilizaciones en Colombia y las de Chile, dos países que nos están sorprendiendo. La pregunta es ¿qué está pasando en América Latina? Es una ebullición, sí, pero de qué tipo. Creo que la primera conclusión es que ya no nos sirven las aproximaciones tradicionales, aquellas lecturas encasilladas de blanco o negro. Y eso tiene que ver con el hecho de que las organizaciones sociales y políticas tradicionales están perdiendo el control de lo que sucede y volveríamos lo que dije antes de la pérdida de expectativas, de las frustraciones.

En esa discusión de pérdida de fuerza e identidad por parte de los actores tradicionales de la política, como el Estado y los sindicatos, pensadores como Enrique Dussel y Ernesto Laclau proponen la categoría ‘pueblo’. ¿Compartes esa idea? ¿Tiene el pueblo suficiente peso político y suficiente capacidad transformadora?
Sí tiene peso, pero tal vez es demasiado general. Me quedo con la categoría que le escuchaba a la socióloga Maristella Svampa ‘sociedad en movimiento’. Habría que pensar más esto desde los barrios y desde las propias comunidades; la gente ya no espera que venga ningún iluminado a que le resuelva los problemas, comienza a buscar respuestas propias. Y se moviliza en muchos casos sin tener un escenario positivo convocante, se moviliza porque está frustrada.

Pero esa frustración que mencionas con frecuencia también da alas a la extrema derecha, con casos como el de Jair Bolsonaro en Brasil.
Ese es el gran problema. Es también terreno para los fascismos. En el caso de Bolsonaro no es la única explicación, pues hay que ver todo lo que significó la teología de la prosperidad, que apuesta más al individualismo. En el caso de Ecuador, octubre provocó un terremoto en términos sociales. Hubo cosas positivas, pero hubo otras tremendamente preocupantes y emergió algo que ya existía, pero con una fuerza que yo no había visto antes: el nauseabundo racismo. Impresionante. Se ahondó en las tendencias patriarcales y xenófobas, en este caso contra venezolanos y venezolanas. En ese escenario aparecen los reclamos por los gobiernos autoritarios. Todo está en una relación dialéctica. el movimiento indígena es potente, pero también la respuesta es tremendamente reaccionaria. Y el Gobierno de Moreno, que es un gobierno mediocre y muy irresponsable que se entrega al FMI, hace lecturas que le llevan a conclusiones muy preocupantes: aumentar los movimientos represivos para evitar que otro movimiento de octubre se repita, así que se compra gran cantidad de equipos para la policía y las fuerzas armadas.

Las fuerzas armadas son otro elemento que podemos anotar, pues tienen un papel cada vez más poderoso y peligrosamente presente en toda América Latina. Retrocedemos 40 años. Y se ve por todos lados: ¿quién sostiene en Chile a Sebastián Piñeira?, ¿y en Colombia a Duque?, ¿y en Venezuela a Maduro?, ¿quién participó en el golpe contra Evo? En América Latina hay elementos positivos y preocupantes, luces y sombras en un proceso de ebullición.

En ese retrato de América Latina, el “agotamiento del ciclo” y el regreso de las derechas que señalas, ¿están relacionados con situaciones de degradación ecosistémica, como la de la Amazonia?
Se exacerba con Bolsonaro, pero hay elementos de más fondo: la ampliación de los extractivismos viene de antes. Independientemente de gobiernos progresistas o neoliberales, hay una ampliación de los extractivismos y se tiende a reprimarizar las economías. Volvemos a ser lo que fuimos siempre: países producto, países que están atados a la evolución del mercado mundial. Estamos quemando el planeta para sostener la ilusión del desarrollo y no hay tal desarrollo; nos vamos a dar cuenta cuando ya no haya planeta.

lunes, 14 de octubre de 2019

Ecuador le gana el primer round al FMI

La acumulación de fuerzas que se ha tejido estos días va a marcar el futuro del país, incluso de la región, pero lo que ocurra en el corto plazo sigue siendo incierto

<p>Manifestantes durante las protestas del sábado 11 de octubre en Quito.</p>
Manifestantes durante las protestas del sábado 11 de octubre en Quito.
La Vanguardia / Youtube
El domingo 13 de octubre la ciudad de Quito amaneció en una tensa calma, las calles estaban prácticamente vacías y el centro militarizado mientras los manifestantes permanecían agrupados en los centros de acopio y de descanso. El anuncio del inicio de una negociación entre el Gobierno y los diversos líderes del movimiento indígena mantenía la situación en una larga pausa, enmarcada en un estado de excepción con toque de queda permanente.

Tras doce días de movilización y represión recrudecida, los datos de la Defensoría del Pueblo emitidos el mismo día 13 arrojaban un saldo escalofriante. Hasta ese momento se contabilizaban 7 víctimas mortales, 1.152 detenidos y 1.340 heridos. Además, los informes de la Defensoría revelan indicios que permiten afirmar un uso desproporcionado de la fuerza en las dinámicas de represión de la protesta: un 22% de los detenidos tiene menos de 19 años y muchos incluso menos de 15, sin embargo los testimonios relatan que no se han seguido procedimientos específicos en estos casos; solamente un 24% de las personas detenidas han sido puestas a disposición judicial. En cuanto al resto no pudo demostrarse la existencia de motivos que justificaran su detención. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también ha manifestado su preocupación por la escalada de violencia, tanto a través de un comunicado emitido el día 9 como mediante una serie de tuits en los que, de forma poco ortodoxa pero efectiva, denunciaba distintas violaciones de derechos humanos y exhortaba al Gobierno a controlar el uso desmedido de la fuerza. La CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) señaló, por ejemplo, denuncias documentadas de prácticas de tortura contra detenidos; uso aleatorio de gases lacrimógenos contra comunidades indígenas; restricción del uso de redes sociales; corte de la señal de cadenas de televisión y radio (como TeleSur o Radio Pichincha) y agresiones contra periodistas. Los derechos a la integridad física, a la libertad, seguridad, expresión e información han sido gravemente afectados, según demuestran innumerables vídeos e imágenes registradas durante las protestas. En paralelo, las últimas jornadas han estado marcadas por la quema de edificios públicos o las agresiones contra determinados medios privados de comunicación, generando una durísima tensión social, alimentada por el Gobierno que insiste en su estrategia de confrontación y la utilización del correísmo como chivo expiatorio.

La tensión llegó a un punto crítico el sábado. Por un lado, la protesta se vio engrosada desde temprano con la movilización de los barrios más humildes de la capital. La marcha de mujeres y los centenares de personas que bajaban del norte de la ciudad evidenciaba la ampliación del campo popular en pie, una reconfiguración fundamental que resignificaba los márgenes del conflicto. Quedaba ya claro que con los indígenas, los estudiantes y los movimientos sociales se levantaban los desposeídos en el conjunto del país. Desde las distintas provincias llegaban imágenes de marchas y movilizaciones de intensidad creciente. La respuesta del gobierno se mantuvo en la línea de la militarización y uso de la fuerza como elemento de gestión de las protestas. El sábado a mediodía se anunció la ampliación del toque de queda, que pasaba a regir en Quito y los alrededores durante las 24 horas del día. Diversos comunicados, ya no del Gobierno sino del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas matizaron un confuso Decreto Presidencial y se llegó a enviar un SMS a la población para informar de la hora de inicio de la restricción total de circulación. Los vuelos de salida y entrada de Quito comenzaron a cancelarse, se extendió el rumor, nunca confirmado, de cortes de agua o internet, el miedo recorría los barrios más acomodados de la capital mientras que en numerosos barrios populares se desataban protestas focalizadas y duramente reprimidas. Al caer la noche, circularon las imágenes de estudiantes y médicos haciendo un cordón humanitario alrededor de los centros de acopio y emergencia donde se resguardaban heridos. A las 8 de la tarde, desafiando el toque de queda, se convocó un cacerolazo en la capital, exigiendo el fin de las medidas y de la violencia: el seguimiento fue masivo.

La necesidad de encontrar una salida al conflicto era ya impostergable. Los medios de comunicación internacionales ya habían comenzado a abrir los canales de información y las imágenes de los enfrentamientos y el uso de la fuerza contra la población daban la vuelta al mundo. Ya caída la noche, la CONAIE (Confederación de Nacionalidades de Indígenas del Ecuador) emitió un comunicado afirmando que iban a delegar a una “interlocución exploratoria” para evitar un baño de sangre y diseñar las medidas para salir de la encrucijada, concretándose el objetivo en la derogación del Decreto 883 (que elimina los subsidios a los combustibles y que ha provocado la chispa que encendió el conflicto). Con la posibilidad de diálogo abierta y el ofrecimiento de la misión de Naciones Unidas en el país y la Conferencia Episcopal para mediar, se emplazaron las partes a una reunión el domingo a las tres de la tarde. La negociación debía ser transmitida en directo por diversos medios de comunicación.

Con tres horas de retraso, después de un día de tensiones y enfrentamientos permanentes fuera de la capital, el domingo 13 a las seis de la tarde dio comienzo una reunión de varias horas que pudimos seguir en directo, al menos parcialmente. Bajo la mirada del Coordinador Residente del Sistema ONU en Ecuador, el presidente Moreno y varios miembros de su gabinete se sentaban en una mesa de diálogo con distintos líderes de los pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador. El comienzo fue desalentador, el presidente se mantuvo en el discurso ya conocido de la confabulación castro-chavista con Correa a la cabeza para desestabilizar el país, haciendo duras acusaciones a los “extranjeros” que habrían ingresado en Ecuador para orquestar una suerte de golpe de Estado. El ofrecimiento fue mínimo, no retiraría el decreto pero negociaría medidas sociales para repartir entre los “más necesitados” los ahorros de la eliminación de los subsidios. La contestación de los líderes fue una lección de dignidad, serenidad, fortaleza y… de cómo manejar la economía del país.

Jaime Vargas por la CONAIE, Leonidas Iza por el Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC) o Miriam Cisneros, presidenta del Pueblo Originario Kichwa de Sarayaku tomaron la palabra a turnos en un debate que manejaron con soltura, frente a un Gobierno que demostró poca capacidad en el conocimiento de los datos para defender su postura y con ofrecimientos mínimos. Los movimientos se mantuvieron firmes en la exigencia de la derogación del decreto, además, denunciaron la práctica inacción del Gobierno (tiene usted unos ministros vagos señor presidente le llegaron a decir), reiteraron la falsedad de los argumentos conspirativos del Gobierno, exigieron la destitución de los ministros de Defensa y Gobierno (Interior) y la publicación del completo contenido de los acuerdos del FMI, entre otras cuestiones. Miriam Cisneros finalizó su intervención con rotundidad: “Se me han secado las lágrimas llorando por nuestros hijos muertos. Que en su conciencia quede, presidente, todos los hermanos caídos”. Tras estas palabras y más de una hora de debate, el “mediador” de Naciones Unidas decidió llamar a un receso de 15 minutos que se convirtió en un paro de la transmisión de más de hora y media, pero la negociación seguía en privado.
Cuando a las 21:40 volvieron a conectar en directo, el acuerdo ya estaba redactado. Las partes habían consensuado dejar sin efecto el decreto 883 e instalar una comisión para elaborar un nuevo decreto en el que participarán el Gobierno, el movimiento indígena, la Conferencia Episcopal, y Naciones Unidas. De manera paralela, se comprometía el fin de las movilizaciones y el movimiento indígena afirmaba el retorno a sus comunidades para “retomar la paz”. La tensión era evidente. Para cerrar la sesión, tomó la palabra el secretario particular del presidente señalando que “aquí hemos cedido todos”, esto “no es una derrota de nadie” y “ningún acto vandálico quedará sin respuesta”. Ningún miembro del Gobierno dijo una palabra relativa a la represión, detenciones o heridos. Al contrario, la ministra de Interior, María Paula Romo, ausente en el debate, negaba en ese momento desde su cuenta de Twitter la existencia de desaparecidos y subrayaba las “mentiras” en el recuento de muertos y heridos.

Tras la desconexión, empezaron a circular vídeos que daban cuenta de la situación en la sala de negociaciones y que evidenciaban que llegar a un acuerdo no iba a ser tan fácil. Mientras en las calles el movimiento indígena y miles de quiteños celebraban la victoria política frente al Gobierno y el fin de los enfrentamientos, los negociadores discutían en tono cada vez más duro. Desde su cuenta de Twitter, el secretario particular del presidente afirmaba: “Hoy trabajaremos en la modificación del decreto, que garantice cómo vamos a racionalizar los subsidios y que no vaya hacia quienes no lo necesitan. ¡En eso nos comprometimos!” ¿A eso se habían comprometido?

Cerramos esta crónica a la una de la madrugada, hora de Quito, todavía en tensa espera. No es posible negar que haber llegado hasta aquí, haber forzado al Gobierno a sentarse y recular en una medida que consideraban “fundamental” para el país, es una victoria del campo popular que, en lo simbólico y en lo material, evidencia una reconfiguración de las alianzas. La acumulación de fuerzas que se ha tejido en estos días, la identificación clara del enemigo común (el FMI y las medidas neoliberales) va a marcar el futuro del país, incluso de la región, pero lo que ocurra en el corto plazo sigue siendo incierto. El acuerdo fondomonetarista es amplísimo, quedan las reformas laborales, la liquidación del sector público, el asalto a los derechos de los funcionarios, las rebajas fiscales y las amnistías a los grandes capitales, incluso la subida del IVA…  Ahora la pregunta es ¿podrá un gobierno debilitado por una derrota como esta llevar adelante las otras medidas?, ¿podrá en sentido contrario negarse a cumplir un acuerdo ya pactado con el FMI y con las élites económicas que lo sostienen? Y, más cercano todavía: ¿se levantará mañana Quito con un acuerdo que permita el fin de este conflicto?, ¿van a depurarse responsabilidades respecto de los excesos del uso de la fuerza?, ¿qué va a pasar con los detenidos?

Las dudas que se abren en este fin del primer asalto son enormes. Lo que sí que podemos afirmar es que en Ecuador se ha corroborado lo que ya se ha ido plasmando en otros escenarios, como Brasil: el neoliberalismo actual no solo es incompatible con el bienestar de las mayorías sociales, también con la propia democracia. Los gobiernos plegados al fondomonetarismo requieren el uso de la fuerza para imponer las medidas económicas y sociales exigidas por el autoritarismo de mercado, ya sea por medio de medidas de lawfare contra adversarios políticos, ya sea a través de la directa represión de las manifestaciones de protesta con la mano dura policial y militar. Pero los pueblos son duros, tienen memoria y se levantan.

 Fuente: https://ctxt.es/es/20191009/Politica/28852/ecuador-fmi-indigenas-protestas-adoracion-guaman.htm#.XaRwUCTcvY4.twitter

martes, 8 de octubre de 2019

La rebelión del pueblo en Ecuador

Manifestantes en Quito. / Europa Press -  Juan Diego Montenegro

Manifestantes en Quito. / Europa Press - Juan Diego Montenegro
Los agentes vigilan las calles de Quito. / Europa Press -  Juan Diego Montenegro

Los agentes vigilan las calles de Quito. / Europa Press - Juan Diego Montenegr
Un joven con una máscara rodeado de gas lacrimógeno. / Europa Press -  Juan Diego Montenegro

Un joven con una máscara rodeado de gas lacrimógeno. / Europa Press - Juan Diego Montenegro
Policías a caballo en las calles de Quito. EFE/ José Jacome
Policías a caballo en las calles de Quito. EFE/ José Jacome
Una persona sostiene un cartel en una manifestación.  REUTERS/Carlos Garcia Rawlins
Una persona sostiene un cartel en una manifestación. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins
Manifestantes se enfrentan con las autoridades este lunes en Quito.  EFE/ José Jacome
Manifestantes se enfrentan con las autoridades este lunes en Quito. EFE/ José Jacome
La policía vigila a los manifestantes. REUTERS/Santiago Arcos

La policía vigila a los manifestantes. REUTERS/Santiago Arcos
Este lunes al centro histórico de Quito (Ecuador), durante la protesta, un policía dispara contra los manifestantes.
Este lunes al centro histórico de Quito (Ecuador), durante la protesta, un policía dispara contra los manifestantes. EFE
El Ministerio de Energía ecuatoriano anunció, además, que este lunes se había suspendido las operaciones en tres campos petroleros de la zona amazónica “debido a la toma de las instalaciones por grupos de personas ajenas" a ellas, aseguró un comunicado. En la imagen, un vehículo antidisturbios recibe el impacto de un cóctel mólotov durante las protestas en Quito, este lunes.
El Ministerio de Energía ecuatoriano anunció, además, que este lunes se había suspendido las operaciones en tres campos petroleros de la zona amazónica “debido a la toma de las instalaciones por grupos de personas ajenas" a ellas, aseguró un comunicado. En la imagen, un vehículo antidisturbios recibe el impacto de un cóctel mólotov durante las protestas en Quito, este lunes. REUTERS
Fuente: https://www.publico.es/fotogalerias/impactantes-fotografias-rebelion-del-pueblo.html?utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_campaign=publico

Más información: https://elpais.com/elpais/2019/10/08/album/1570519654_956522.html#foto_gal_1 

jueves, 11 de abril de 2019

Arrestan a Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres tras serle retirado el asilo político

El Ministerio de Interior británico ha confirmado que el fundador de Wikileaks está bajo custodia policial y que será llevado ante la justicia británica.

 Julian Assange ha sido detenido en la Embajada de Ecuador en Londres después de que se le retirara el asilo político por parte del Gobierno de Ecuador. El Ministerio de Interior británico ha confirmado que Assange está bajo custodia policial y que será llevado ante la justicia británica. Según la policía, el arresto se ha producido a petición de Estados Unidos, que requiere su extradición.



Wikileaks ha acusado a Ecuador de haber retirado el asilo político a Assange de manera ilegal, violando las ley internacional. Por su parte, el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, ha justificado la decisión con las sucesivas violaciones de las convenciones internacionales por parte del fundador de Wikileaks. Moreno aseguró tambíen que la decisión fue tomada  después de que Reino Unido ofreciera garantías de que Assange no sería deportado para un país donde pudiese enfrentarse a la pena de muerte.

#DDHH Julian Assagen con Noam Chomsky en el balcón de la embajada de Ecuador en Londres
Moreno ha anunciado en un mensaje de vídeo publicado en su cuenta oficial de Twitter este extremo. "Conceder asilo o retirarlo es facultad soberana del Estado ecuatoriano", ha sostenido Moreno. Sin embargo, "la conducta irrespetuosa y agresiva" de Assange y "las declaraciones descorteses y amenazantes de su organización", así como "la transgresión de los convenios internacionales han llevado a la situación a un punto en el que el asilo de Julian Assange es insostenible e inviable", ha explicado.

 Quien también se ha pronunciado sobre el arresto del fundador de Wikileaks ha sido el Kremlin que, a través de su portavoz, Dmitry Peskov, ha señalado esperar que los derechos de Assangen sean garantizados.

Assange estaba refugiado en la embajada de Ecuador en la capital británica desde junio de 2012 para evitar su extradición a Suecia, que entonces solicitaba su entrega por presuntos delitos sexuales. Suecia cerró su investigación preliminar sobre esos delitos, abierta en 2010, en el año de 2017, ya que "no había razón para creer que la decisión de entregarlo a Suecia podría implementarse en un plazo razonable".

Pero entonces, la fiscal general Marianne Ny dijo en ese momento que la investigación podría reabrirse si la situación cambiara. "Si en un momento posterior estuviera disponible, puedo decidir reanudar de inmediato la investigación preliminar", dijo Ny en un comunicado de 2017.

https://screenshotscdn.firefoxusercontent.com/images/5ca9f526-aae7-4162-a95e-48fe69ecdba7.pngLos delitos de violación en Suecia prescriben a los 10 años, a menos que se considere un delito agravado, en cuyo caso ese tiempo se extiende. La Fiscalía sueca aú no ha comentado las noticias del arresto de Assange o si se podría reabrir una investigación.

Quien ya ha hablado fue el abogado de la presunta víctima, que ha señalado que presionará a la Fiscalía sueca a reabrir la causa: "Haremos todo lo que esté en nuestra mano para que se reabra la causa y que Assange pueda ser extraditado a Suecia y juzgado por violación". 

Según el director de WikiLeaks, Kristinn Hrafnsson, los intentos para expulsar a Assange de la embajada habían aumentado en los últimos días, lo que llevó a WikiLeaks a hacer la advertencia de esa situación la semana pasada.

El pasado viernes, la organización tuiteó que Assange iba a ser expulsado de la embajada en "unas horas o días", algo que no ocurrió entonces. "La única razón por la que fue evitado es porque nos enteramos de ello y publicamos la información", afirmó Hrafnsson.

viernes, 11 de enero de 2019

La prueba evolutiva de las Galápagos: las temperaturas oceánicas

Nicholas Casey, corresponsal de The New York Times para la región andina, y Josh Haner, fotógrafo del Times, viajaron más de 900 kilómetros desde la costa ecuatoriana para ver de cerca qué efecto están teniendo las mayores temperaturas marinas en el primer laboratorio de Darwin

VOLCÁN ALCEDO, islas Galápagos — Cuando el cielo se abre, el sol ecuatorial se cierne sobre el cráter de este volcán humeante y deja ver el paisaje acuoso donde empezó a concebirse la teoría de la evolución.

Iguanas marinas en la isla Fernandina
Al otro lado de un mar poco profundo se encuentra la isla Santiago, donde Charles Darwin alguna vez divisó iguanas marinas, la única especie de lagarto que busca su comida en el océano. Por ahí vuelan los pinzones, que son producto de un lento pero constante cambio generacional. Pero puede que la velocidad de las aves no sea suficiente para compensar el paso actual del cambio climático.
Darwin vio en la lucha contra la extinción en estas islas los planos del origen de todas las especies, incluida la humana.

Aunque ni siquiera el científico inglés pudo haber imaginado lo que les esperaba a las Galápagos, donde todo parece dispuesto para la que probablemente sea la prueba evolutiva más grande.

Las islas son especialmente vulnerables a medida que el cambio climático provoca que la temperatura de los océanos aumente. Los científicos están preocupados. Las Galápagos no solo están en la intersección de tres corrientes oceánicas, también se ubican por donde pasa uno de los patrones climáticos más destructivos del mundo, El Niño, que provoca un calentamiento rápido y extremo del Pacífico oriental tropical.

En un estudio publicado en 2014, más de una docena de climatólogos advirtieron que el aumento de la temperatura oceánica estaba causando que El Niño fuera más frecuente y más intenso. La Unesco, la agencia de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura, ahora advierte que las Galápagos son uno de los lugares más vulnerables a los efectos del cambio climático.

Por Jeremy White
Para darse una idea del futuro para las Galápagos, conviene observar su pasado reciente, cuando un fenómeno similar amenazó a estas islas. Las aguas más cálidas provocadas por El Niño impidieron que los nutrientes subieran a la superficie del océano y hubo una hambruna generalizada.

Las iguanas marinas grandes murieron, mientras que otras encogieron su esqueleto para sobrevivir. Las aves marinas dejaron de poner huevos. Los bosques de árboles de margarita fueron arrasados por las tormentas y en su lugar llegaron matorrales espinosos invasivos. Ocho de cada diez pingüinos murieron y casi todos los cachorros de león marino fallecieron. Un pez del largo de un lápiz, la damisela de las Galápagos, nunca volvió a aparecer.

Eso ocurrió en 1982. Desde entonces la temperatura de los océanos del mundo ha aumentado al menos 0,5 grados Celsius.

Leones marinos en la isla Isabela
David J. Anderson, biólogo en la Universidad de Wake Forest y quien estudia a los piqueros de patas azules, dijo que la devastación a causa de El Niño era inesperada cuando él empezó a trabajar en las islas en los años ochenta.
“Ahora nos preguntamos qué tan frecuente será. Los patrones de El Niño tienen efectos avasalladores”, aseguró. “Y cada vez suceden con más frecuencia”.
A pesar de que las Galápagos están al centro de los trópicos geográficos, por ahí fluye una gran corriente desde el sur chileno, la corriente de Humboldt. Esta mantiene a las islas frescas y sin lluvia durante la mayor parte del año, una situación inusual debido a que la línea del ecuador atraviesa el archipiélago. Así, las islas tienen un clima subtropical y son de los pocos lugares en la Tierra donde coexisten los pingüinos y los corales.


No obstante, a veces la corriente de Humboldt se alenta sin previo aviso.
En cuestión de meses, las aguas del océano empiezan a calentarse con rapidez: su temperatura aumenta en hasta 2 grados Celsius. Las tormentas entonces azotan las islas, hay lluvias e inundaciones repentinas. Casi de la noche a la mañana, las Galápagos se vuelven más calurosas: es el inicio de El Niño, una referencia acuñada por los pescadores peruanos ya que el fenómeno ocurre por las fechas navideñas.

“El sistema marino de las Galápagos es como una montaña rusa”, afirmó Jon D. Witman, profesor de biología en la Universidad Brown que realiza investigaciones sobre los ecosistemas coralinos en las Galápagos. Destacó que a los puntos máximos de las temperaturas cálidas les siguen periodos de temperaturas más bajas, conocidos como La Niña.

Witman señaló que el problema con el calentamiento global es que el punto de referencia a partir del cual ocurren estas fluctuaciones bruscas se eleva igual que la temperatura oceánica, así como con la intensidad y la frecuencia de El Niño.

Una toma aérea de leones marinos y tortugas en la parte baja de la marea, en la isla Isabela
Antes de escribir Moby Dick, Herman Melville navegó por las Galápagos, donde vio las iguanas marinas negras sobre las rocas. Escribió que eran “la anomalía más extraña de la naturaleza estrafalaria”, según un texto publicado en la década de 1850.

Una anomalía particular de las iguanas marinas ofrece una pista acerca de lo que podría significar para ellas un aumento en las temperaturas de los mares de las Galápagos.

Martin Wikelski, un biólogo evolucionista del Instituto Max Planck de Ornitología, en Alemania, notó algo extraño en sus cálculos cuado realizaba un proyecto de investigación cerca de la costa de la isla Genovesa: cuando el mar se calentaba, el tamaño de las iguanas se reducía.

“’Es obvio que un animal no puede encogerse, es imposible’”, recordó que pensó en ese momento. “Pero se veían extrañas, como ranas cuyas patas son demasiado largas para ese cuerpo”.

Una iguana marina nada cerca de la costa de Fernandina.
Resultó que las iguanas sí se estaban encogiendo.

El aumento de la temperatura oceánica provoca que haya menos algas, la principal fuente de alimento para las iguanas marinas. Los científicos creen que estos reptiles quizá reabsorben partes de su esqueleto para reducir su tamaño e incrementar sus posibilidades de sobrevivir con poca comida. Es posible que se deba a cambios hormonales por el estrés, aunque aún no se comprende del todo cómo es que las iguanas se adaptan. No obstante, es posible que esta adaptación sea clave para su supervivencia a medida que los ciclos de El Niño se vuelven más frecuentes.

La evolución ha provocado cambios diversos en otros animales, que bien podrían ser letales a medida que la temperatura del océano se eleva.

Un día hace poco en las costas sureñas de la isla Isabela, la más grande de las Galápagos, un león marino macho aullaba hacia una manada de crías en una poza de marea. Los leones y los lobos marinos en esta región no tienen una temporada de reproducción fija, por eso los machos están constantemente a la defensiva ante su competencia. Esa vigilancia constante les cuesta caro, pues reduce el tiempo que dedican a la caza de peces.

Cuando aumenta la temperatura de los mares, la población de sardinas en Isabela se desploma. En 1982, con la llegada de El Niño, casi todos los machos adultos de los otáridos murieron de hambre. La mayoría de los cachorros de leones marinos que nacieron ese año también murieron porque sus padres no pudieron alimentarlos, de acuerdo con un estudio realizado por Fritz Trillmich, ecólogo del comportamiento.

“Es como si nuestra generación no tuviera hijos”, señaló Robert Lamb, quien realiza un doctorado en ecología y biología evolutiva en la Universidad Brown.

Lobos y leones marinos zambullidos por la isla Fernandina
Las criaturas han estando ideando nuevas maneras de cazar.

En noviembre, las rocas escarpadas de una caleta cercana a la costa norte de la isla Isabela estaban repletas de huesos de un atún. De acuerdo con científicos, nunca se había visto que los leones marinos comieran esta especie antes.

Una mañana reciente, justo después del amanecer, unos leones marinos persiguieron a un atún enorme hacia esa caleta, para luego despedazarlo en las aguas poco profundas.

Aún no se ha estudiado si se trata simplemente de un comportamiento nuevo que surgió porque las poblaciones de peces más pequeños se volvieron escasas, pero esta dieta podría ser ventajosa para los leones marinos a medida que el fenómeno de El Niño suceda con más frecuencia.

Un león marino se come un atún de aleta amarilla.
Otros animales no tienen tantas opciones para cambiar su alimentación.

A lo largo de la costa habitan los bobos o piqueros patas azules, un ave conocida por sus llamativas extremidades y por sus andares cómicos de lado a lado. En el mar, estos expertos en devorar peces planean elegantemente sobre las olas antes de zambullirse en el océano, como clavadistas en una competencia, y hacen que los peces se separen para agarrarlos uno a uno.

Los piqueros patiazules se alimentaron casi exclusivamente de sardinas hasta 1997, cuando la población de esa especie se desplomó por razones desconocidas. Aún escasean, así que el ave ha tenido que buscar otros tipos de peces. Sin embargo, cuando la temperatura del mar se eleva con la llegada de El Niño, esos otros peces también desaparecen.

“Básicamente dejan de intentar reproducirse”, dijo Anderson, el biólogo de la Universidad de Wake Forest, sobre los piqueros. Afirma que este patrón de conducta se ha vuelto más frecuente conforme también lo ha hecho el patrón climático de El Niño.

“Dentro de cien años, no me sorprendería que los bobos patiazules desaparecieran” si esta tendencia se mantiene, sentenció Anderson.

Los bobos de patas azules planean por el agua en busca de pescado.
Se observa un comportamiento similar en otras aves acuáticas en esta zona. Los pingüinos de las Galápagos, que solo habitan en estas islas, dejan de reproducirse cuando el agua llega a los 25 grados Celsius.

El cormorán no volador o mancón muere de hambre en su nido porque no puede volar para encontrar alimento en otros lugares cuando las poblaciones de peces disminuyen cerca de las islas.

Mientras que el aumento de la temperatura se ha vuelto la perdición para muchas especies endémicas que evolucionaron en torno al clima fresco subtropical de las Galápagos, las especies invasoras han prosperado.

Los bosques del endémico árbol de margarita (Scalesia) ya se estaban reduciendo debido a la actividad ganadera en las zonas montañosas. Estos árboles están acostumbrados al clima templado, así que las tormentas violentas que acompañan a los patrones extremos de El Niño pueden causar estragos en sus bosques.

Es un fenómeno destructivo, pero antes los cambios con las tormentas eran parte del ciclo natural de estos árboles de margarita; permitían que una nueva generación echara raíces.

Pero el cambio climático ha provocado un cortocircuito en este proceso. Debajo de los bosques de scalesia, hay semillas de moras invasoras a la espera de que los árboles de margarita gigantes se derrumben. Ahora, las moras se esparcen rápidamente e impiden que la próxima generación de árboles se desarrolle.

Un halcón de Galápagos y los árboles de margarita gigantes o scalesia, en la isla Isabela
“Temo que si no se hace nada respecto a las moras, los bosques de scalesia no puedan recuperarse a largo plazo”, advirtió Heinke Jäger, ecóloga de la Fundación Charles Darwin en las Galápagos, en referencia a los impactos repetidos de El Niño.

Según Jäger, una aparición extrema de El Niño en 1997 y 1998 habría coincidido con la introducción de la primera rana a las islas, la rana de árbol de hocico aquillado, apodada sapo de Fowler. Eso podría haber ayudado a que se esparciera tal que ahora es una amenaza para las poblaciones de insectos y otros invertebrados.

Otra especie invasora que ha preocupado a muchos científicos es la hormiga roja o de fuego, que prospera en temperaturas más húmedas y se alimenta de los huevos de las tortugas gigantes, además de que ataca las piernas y los ojos de las que están en etapa adulta.
Tortugas de las Galápagos en el borde del volcán Alceda en la isla Isabela
“Se ve cómo ponen uno o dos huevos y luego las atacan las hormigas”, explicó Christian Sevilla, conservacionista del parque nacional. “Van soltando el resto de los huevos mientras caminan tratando de escapar, con las hormigas todavía mordiéndoles las piernas”.

(Irónicamente, Darwin fue un depredador de estas tortugas mucho antes que las hormigas. “Con las tortugas jóvenes se hace muy buena sopa”, escribió en sus diarios en 1839).

Sevilla y otros trabajadores del parque están considerando emprender esfuerzos de mitigación para tratar de proteger a las especies amenazadas por la creciente frecuencia del fenómeno El Niño que ha traído el calentamiento global. El parque ya implementó un programa para criar tortugas gigantes en cautiverio.



Más información: https://www.nytimes.com/es/interactive/2018/12/19/climate/islas-galapagos-cambio-climatico.html

lunes, 16 de mayo de 2016

Ecuador, la cicatriz del terremoto

Madelen Hernández y María Salazar, promotoras comunitarias de Médicos Sin Fronteras (MSF), brindan atención médica básica a los vecinos de uno de los barrios más afectados de Pedernales. Fotografía: Albert Masias/MSF
Madelen Hernández y María Salazar, promotoras comunitarias de Médicos Sin Fronteras (MSF), brindan atención médica básica a los vecinos de uno de los barrios más afectados de Pedernales. Fotografía: Albert Masias/MSF
Cristina Buxeres, logista de Médicos Sin Fronteras (MSF), organiza junto a miembros de las 52 familias beneficiarias, la distribución de kits de higiene y  utensilios de cocina en el refugio de Alto de Portete, provincia de Esmeraldas. Fotografía: Albert Masias/MSF
Cristina Buxeres, logista de Médicos Sin Fronteras (MSF), organiza junto a miembros de las 52 familias beneficiarias, la distribución de kits de higiene y utensilios de cocina en el refugio de Alto de Portete, provincia de Esmeraldas. Fotografía: Albert Masias/MSF
Un equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF) ayuda a construir un refugio en Alto de Portete a personas afectadas que huyeron de la Isla de Portete ante el temor de un posible Tsunami. Hoy, 29.000 personas continúan viviendo en refugios en Ecuador a la espera de una solución a más largo plazo. Fotografía: Albert Masias/MSF
Un equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF) ayuda a construir un refugio en Alto de Portete a personas afectadas que huyeron de la Isla de Portete ante el temor de un posible Tsunami. Hoy, 29.000 personas continúan viviendo en refugios en Ecuador a la espera de una solución a más largo plazo. Fotografía: Albert Masias/MSF
Tareas de demolición de un hotel en el paseo marítimo de Pedernales. En este edificio murieron alrededor de 70 personas cuando el terremoto los sorprendió durante la celebración de una boda y el edificio colapsó. Fotografía: Albert Masias/MSF
Tareas de demolición de un hotel en el paseo marítimo de Pedernales. En este edificio murieron alrededor de 70 personas cuando el terremoto los sorprendió durante la celebración de una boda y el edificio colapsó. Fotografía: Albert Masias/MSF
Refugio para personas afectadas por el terremoto en el Colegio de Manta, en Manta, provincia de Manabí.  Allí viven más de 290 personas. Fotografía: Albert Masias/MSF
Refugio para personas afectadas por el terremoto en el Colegio de Manta, en Manta, provincia de Manabí. Allí viven más de 290 personas. Fotografía: Albert Masias/MSF
Zona afectada por el terremoto en la población de Calceta, provincia de Manabí, Ecuador. Fotografía: Albert Masias/MSF
Zona afectada por el terremoto en la población de Calceta, provincia de Manabí, Ecuador. Fotografía: Albert Masias/MSF
Viviendas afectadas en el Barrio 15 de Septiembre en Manta, provincia de Manabí, Ecuador. En la ciudad más de 200 personas murieron tras el terremoto. Fotografía: Albert Masias/MSF
Viviendas afectadas en el Barrio 15 de Septiembre en Manta, provincia de Manabí, Ecuador. En la ciudad más de 200 personas murieron tras el terremoto. Fotografía: Albert Masias/MSF
Pedernales, en la provincia de Manabí, fue el epicentro del terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter. Allí fallecieron más de 170 personas. Días después del terremoto la población sigue utilizando mascarillas para protegerse del polvo provocado por la limpieza de los escombros y para evitar el hedor a cuerpos en descomposición que todavía persiste en algunas zonas de la ciudad. Fotografía: Albert Masias/MSF
Pedernales, en la provincia de Manabí, fue el epicentro del terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter. Allí fallecieron más de 170 personas. Días después del terremoto la población sigue utilizando mascarillas para protegerse del polvo provocado por la limpieza de los escombros y para evitar el hedor a cuerpos en descomposición que todavía persiste en algunas zonas de la ciudad. Fotografía: Albert Masias/MSF
Vista general del refugio de Alto de Portete en la región de Muisne, provincia de Esmeraldas, Ecuador. Alrededor de 52 familias que vivían en la cercana isla de Portete subieron a las dos lomas justo después del terremoto del 16 de abril buscando refugio lejos del mar ante el temor de un posible tsunami. Fotografía: Albert Masias/MSF
Vista general del refugio de Alto de Portete en la región de Muisne, provincia de Esmeraldas, Ecuador. Alrededor de 52 familias que vivían en la cercana isla de Portete subieron a las dos lomas justo después del terremoto del 16 de abril buscando refugio lejos del mar ante el temor de un posible tsunami. Fotografía: Albert Masias/MSF





El 16 de abril, a las 18:58 horas, la tierra temblaba en Ecuador. Con una magnitud de 7,8 el seísmo fue el más destructivo desde los terremotos de 1987. 

El terremoto provocó 660 víctimas mortales y más de 27.000 heridos. Un mes después, 29.000 personas viven en albergues y refugios temporales.

Equipos de MSF trabajan en las zonas más afectadas de Manabí y Esmeraldas realizando consultas médicas, entrega de kits sanitarios para la atención de heridos, donaciones de artículos de primera necesidad y llevando a cabo sesiones de salud psicosocial y de prevención y promoción de la salud mental.


viernes, 8 de abril de 2016

El volcán Chimborazo le quita un récord al Everest

Una medición con GPS confirma que el volcán ecuatoriano es el punto más alejado del centro terrestre



Una tercera misión geodésica francesa cumple su periplo por Las tierras del ecuador. Así se conocía al Ecuador del siglo XVIII, al que llegaron los científicos de la primera misión geodésica que ayudó a determinar la forma achatada de la Tierra. Ahora que se cumplen 280 años del trabajo de los franceses Charles-Marie de La Condamine, Louis Godin y Paul Bouguer, junto a los españoles Jorge Juan y Antonio de Ulloa, que fueron enviados por el rey de España Felipe V, sus herederos científicos se han propuesto medir al centímetro el punto más alejado del centro de la Tierra, el volcán Chimborazo, de 6.268 metros de altitud, y que se encuentra a 6.384 kilómetros de distancia del centro terrestre, dos más que la cima del globo, el Everest, debido a las diferencias del diámetro del planeta en estas dos localizaciones continentales.

“Por la herencia que nos dejaron sabemos que los puntos que quedan cerca de la línea ecuatorial están más alejados del centro de la tierra, pero faltaba un valor, medir la distancia más grande desde el centro”, explica Jean Mathieu Nocquet, del Instituto Francés de Investigación para el Desarrollo (IRD). Con este objetivo en mente, un grupo de expedicionarios franceses y ecuatorianos subieron al volcán Chimborazo (6.268 metros sobre el nivel del mar), la montaña más alta de Ecuador, en febrero pasado, y colocaron en la cumbre un sistema de posicionamiento global (GPS) de alta precisión, que a través de una antena de 60 centímetros de largo recibe la señal de 15 satélites de diferentes países. “Para obtener datos precisos dejamos el GPS durante dos horas y luego procesamos la información que se almacenó en ese lapso de tiempo”, explica Mathiew Perrault, del Instituto Geofísico (IG).

Los resultados que arrojó la medición se acaban de conocer y concluyen que la cumbre del volcán está a 6.384.415,98 metros del centro de la Tierra. Este nuevo cálculo confirma que el Chimborazo es el punto más distante del centro de la Tierra, y por lo tanto más cercano al Sol, y está 40 metros por delante en esta clasificación de la cima del nevado Huascarán, en Perú, que sería el segundo punto más alejado.
Tras 280 años

La utilización de GPS, que tiene un margen de error de más o menos 10 centímetros, hizo ganar en 2001 tres metros a la montaña más alta de Europa, el Mont Blanc, que pasó de medir 4.807 a 4.810,4 metros según este sistema. El Everest, en Nepal, también ha sido medido con el sistema GPS. Oficialmente cuenta 8.848 metros, aunque según este otro proceso es un poco más bajo, 8.846,4 metros. Sin embargo, el Everest, que es la montaña más alta del planeta, está dos kilómetros por detrás del Chimborazo en cuanto a la distancia del centro terrestre (6.382). La Tierra tiene mayor radio en el ecuador que en los polos, lo que juega a favor del Chimborazo en su disputa honorífica con el Everest.

La celebración de los 280 años de la primera misión geodésica ha sido un pretexto para recordar la historia común de Ecuador y Francia. La expedición al Chimborazo fue un primer paso, pero la embajada de Francia en el país andino ha planificado actos conmemorativos hasta julio. Habrá coloquios científicos, jornadas pedagógicas en escuelas y exposiciones sobre la reconstrucción sociocultural y científica de las misiones francesas a territorio ecuatoriano. Una de las actividades más curiosas será una cena de época en la que se servirán los platos que posiblemente degustaron los científicos que llegaron al país en 1736.


Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/06/ciencia/1459968044_919086.html