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martes, 9 de marzo de 2021

¡Oh, los novelistas!


 
Leonid Pasternak. The Passion of creation

 
   ¡Oh, los novelistas! En lugar de escribir 
sobre cosas útiles, agradables, recreativas, no
hacen más que sacar a la luz las miserias de la 
vida. Yo les prohibiría que escribieran. ¿Qué 
consiguen con ello? Se pone uno a leer..., in- 
voluntariamente se queda pensativo, y enton-
ces aparecen ante su espíritu los mayores        
absurdos En verdad que les prohibiría escri-   
bir: se lo prohibiría terminantemente.             
           
Príncipe V.F. ODOIEVSKI                                   

La pobre gente
F. Dostoiewski

viernes, 9 de febrero de 2018

El primer sentimiento, ante Dostoievski, es siempre el de terror; el segundo, el de grandeza*.


F
Fiodor Dostoievski
 ...
Creo que la más importante y profunda necesidad espiritual del pueblo ruso es la necesidad de sufrimiento, perpetua e insaciable, en todas partes y por todo. Por lo visto, esa ansia de sufrimiento hunde sus raíces en la noche de los tiempos. Una corriente de sufrimiento atraviesa toda su historia, no sólo procedente de catástrofes y desastres externos, sino que brota del propio corazón del pueblo. Hasta en la felicidad necesita el pueblo ruso que haya una parte de sufrimiento, de otro modo la felicidad no es completa. Nunca, ni siquiera en los momentos más señalados de su historia, ha asumido un aire orgulloso y triunfante, sino más bien conmovido hasta el dolor: suspira y atribuye su gloria a una gracia del Señor. Se diría que el pueblo ruso disfruta del sufrimiento. [...] Comparad, por ejemplo, a un borracho ruso con un borracho alemán: el ruso es más repugnante que el alemán, pero el borracho alemán es indudablemente más estúpido y ridículo que el ruso. Los alemanes son un pueblo eminentemente satisfecho de sí mismo y orgulloso. En el borracho alemán esos rasgos nacionales básicos resaltan en proporción con la cerveza ingerida. El borracho alemán es, sin ningún género de dudas, un hombre feliz y nunca llora; entona canciones en las que se jacta de su condición y se enorgullece de sí mismo. Llega a casa borracho como una cuba, pero lleno de vanidad. Al borracho ruso le gusta ahogar sus penas en alcohol y llorar. Y si fanfarronea, no lo hace por jactancia, sino simplemente por armar jaleo. Siempre recuerda alguna ofensa e insulta a su ofensor, ya esté presente o no. Puede afirmar, con el mayor descaro, que es poco más o menos un general, se pondrá a proferir amargos insultos si no le creen y terminará llamando a "la guardia" para convencerlos a todos. Pero precisamente la razón de que sea tan grosero y de que llame a "la guardia" es que en lo más profundo de su alma de borracho está plenamente convencido de que no es un "general", sino un borracho repugnante y que ha caído a un nivel más bajo que una bestia....

Fiódor M. Dostoievski

*Stefan Zweig (Biografía de Dostoiesvski)

martes, 14 de noviembre de 2017

Bobok


Resultado de imagen de Invierno en la isla vasilievsky, san petersburgo pável alexéievich fedótov
Invierno en la Isla Vasilievski. Pável Alexéievich Fedótov


.......
   En mi opinión, no hay nadie más inteligente que quien se llama imbécil al menos una vez al mes, actitud inaudita en nuestros días. Antaño, un imbécil comprendía al menos una vez al año que era un imbécil. Ahora, nada de nada. Hasta tal punto lo han embrollado todo que no hay modo de distinguir a los imbéciles de los inteligentes. Lo han hecho a propósito....


Diario de un escritor
Fiódor M. Dostoievski