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sábado, 2 de abril de 2022

Localizan un libro de 1647 que recoge que los balleneros vascos llegaron a América “100 años antes que Colón”

La obra ha sido adquirida en París por la editorial Mintzoa y, aunque era conocida, no se había ahondado en lo que señala sobre estos pescadores
Este tratado es obra del jurista Étienne Cleirac, una eminencia en la época, y recoge también que “un vasco advirtió a Cristóbal Colón de las Indias Occidentales, dándole la dirección”

Portada del libro Us et Coutumes de la Mer.

Portada del libro Us et Coutumes de la Mer. Mintzoa

 Las relaciones transoceánicas de los pescadores vascos desde el siglo XVI están ampliamente documentadas. La huella de los balleneros vascos ha quedado acreditada en la toponimia vasca en Terranova y Labrador, la difusión de determinadas técnicas navales o incluso el surgimiento de diferentes pidgins, lenguas simplificadas que mezclaban el euskera con las lenguas locales, como las algonquinas, en el caso de Terranova y Labrador, o el islandés. La editorial navarra Mintzoa, no obstante, acaba de adquirir un libro que sitúa mucho antes la actividad vasca en torno a la pesca de la ballena y la llegada de estos pescadores a América, concretamente “cien años antes de las navegaciones de Cristóbal Colón”.

 La obra en cuestión se llama Us et Coutumes de la Mer, su primera edición data del año 1647 y es obra del jurista Étienne Cleirac. La obra fue un conocido tratado naval en el siglo XVII, si bien no se había destacado su importancia desde la perspectiva de la historia de los balleneros vascos.

Aritz Otazu y el resto del equipo de la editorial Mintzoa se han encargado de la compra de este ejemplar: “Se trata de uno de los seis ejemplares que existe en el mundo de la primera edición del libro. Lo hemos adquirido en París, a un anticuario ya jubilado. El interés para los vascos está en el apartado dedicado a la pesca de la ballena, donde existen múltiples referencias a los vascos y al papel que jugaron en la pesca de la ballena y en la navegación”.

En concreto, resulta particularmente interesante esa referencia histórica de la llegada de los balleneros vascos a América. “Sabemos muchas cosas de los balleneros vascos y de su presencia en Terranova, Labrador, Groenlandia o Islandia. Y se ha especulado mucho sobre cuándo comenzó esa navegación por el Océano Atlántico hacia América. En este caso, la importancia estriba en que la sitúan 100 años ante de la llegada de Colón y lo hacen en todo un tratado internacional de navegación, no en un libro sobre los vascos. Además, vemos que quien lo recoge no es un loco, el autor del tratado es una eminencia, el autor del primer diccionario naval de la historia”, señala Otazu.

Cleirac, además, recoge en su obra que “un vasco advirtió a Cristóbal Colón de las Indias Occidentales, dándole a él la dirección” (textualmente y en la grafía de la época: “un basque advertit Christophle Colomb des Indes occidentales, et luy en donna l’adresse").

Otazu señala que en ámbitos muy especializados conocían que esta obra se refería a los balleneros vascos, si bien ahora han podido comprobarlo de primera mano y conocer la profundidad de esas referencias.

Dentro de las 450 páginas de este libro, en el apartado dedicado a la pesca de las ballenas existen “siete capítulos en los que figuran los vascos”, según señala Otazu.

Así, la obra también recoge cómo pescadores vascos se quejaron a Luis XIII, secundado por el Cardenal Richeliu, de las trabas que los pescadores ingleses ponían a la caza de la ballena o que los vascos fueron quienes enseñaron a cazar a los holandeses.

La obra también señala la importancia de un vasco llamado François Soupite, natural de la localidad de Ziburu, y su importancia al inventar un método para despiezar la ballena en el mar evitando los olores que provocaban su putrefacción en el barco.

Parte del texto en la que se menciona la llegada de los vascos a América

Parte del texto en la que se menciona la llegada de los vascos a América "100 años antes que Colón".

Mintzoa

 Fuente: https://www.lavanguardia.com/local/paisvasco/20220401/8170742/localizan-libro-1647-asegura-balleneros-vascos-llegaron-america-100-anos-colon.html

lunes, 14 de septiembre de 2015

"España no tiene cultura cívica: el que perdía se tenía que ir o lo echaban"

El filósofo e investigador, premio Príncipe de Viana de la Cultura de 2013 y Doctor en Filosofía, Daniel Innerarity presenta La política en tiempos de indignación, un ensayo que somete a revisión la idea de la política actual que tienen los ciudadanos.

Entre la indignación y la candidez, el hartazgo y la estulticia, la experiencia cívica y la hoja en blanco … ¿Existe un punto intermedio? Si hay alguien que pueda contestar a la pregunta, ese es Daniel Innerarity, catedrático de filosofía política y social en la Universidad del País Vasco y director del Instituto de Gobernanza Democrática. En esta ocasión lo hace con La política en tiempos de indignación (Galaxia Gutenberg), un ensayo que aporta tantas preguntas como rutas posibles para una respuesta.


El filósofo e investigador, premio Príncipe de Viana de la Cultura de 2013 y Doctor en Filosofía, Daniel Innerarity. - Foto EFE/ Mikel Saiz
La política se complejiza, ¿o se complica?
Demasiados actores, demasiadas lógicas y no pocos plazos y negociaciones.

¿Entre la legitimidad y la gestión de la polis… qué queda?
Sobre este y otros temas conversa un filósofo político y escritor que no ha tenido reparo en retratarse en el debate público –fue candidato por las listas de 'Geroa Bai' y vocal de la Comisión del Código Ético del Gobierno vasco-. Premio Príncipe de Viana de la Cultura en 2013 –que se otorga a la trayectoria de personas o entidades relevantes en el mundo de la cultura-, quien debate sobre éste otros temas con Vozpópuli.

-¿El movimiento de los indignados y el descrédito de la política podría ser la fase final de una demolición mayor que viene de antes?
-¿Puede ser más clara? A qué se refiere.

-Aludimos siempre a la (tópica) destrucción de los grandes relatos. Fukuyama, la caída del muro de Berlín.¿Es la indignación una prolongación del derrumbe demorado del siglo XX?
-Coinciden varios vectores al mismo tiempo, que es lo que produce la demolición de una idea o una práctica. Una de ellas: pues que existe una dificultad de hacerse cargo de la política o de una idea de política, que es cada vez más compleja.

-¿Más compleja en su funcionamiento o en su ejercicio ideológico?
-No sólo en cuanto a la dinámica. Yo no necesito saber cómo funciona el mecanismo europeo de estabilidad monetaria, que es bastante complejo por cierto, me refiero más a la lógica de la política. En España venimos de una deformación cívica, de una falta de cultura cívica muy antigua. En Francia me preguntaron una vez por qué Goya estaba enterrado en Burdeos. Por una razón, contesté: en España el que perdía se tenía que ir… o lo echaban. Nunca supimos convivir con el derrotado, que es la democracia. No tenemos esa cultura y por tanto no tenemos una lógica política. Somos un país poco politizado, en el sentido bueno de la política. En España la gente se agita y discute y las cenas acaban siempre mal, en peleas de cuñados, pero eso no significa que seamos una sociedad politizada. El debate público es un debate de tertulianos y nosotros somos un público pasivo.

-Se respira en lo que dice algo atávico… Pero, ¿qué se ha añadido a esa circunstancia?
-Con ese sustrato ha coincidido el agotamiento, el desgaste, el paso del tiempo. El hecho de que España tenga una Constitución rígida que no se haya adaptado a las nuevas realidades, y que ha sido muy poco eficaz de cara a las nuevas necesidades e ilusiones sociales. Y, por supuesto, la crisis económica y el escándalo de la corrupción…

-¿Hacia dónde va verdaderamente la desconfianza de lo ciudadanos: hacia la política o hacia los partidos?
-El mundo ha cambiado: las empresas, las redes sociales, los medios, la cultura… pero la política no. Sigue siendo muy conservadora. De hecho, el espacio menos innovador es la política. Eso la ha hecho quedarse fuera de la escena y resultar prácticamente prescindible. Hay gente que ya no cuenta con ella. Y mientras el que tiene dinero y poder económico se soba las manos ante la pérdida de poder de la política, el ciudadano que espera algo de ella, se desespera.

-En España hay un maniqueísmo: el partido de gobierno dice: nos hemos salvado con grandes esfuerzos, versus otro discurso que blande la idea de que el Estado nos debe algo. ¿Qué quiere la gente: reivindicación o que resuelvan problemas?
-Eso ocurre no sólo en España, sino en muchos otros países. Tiene que ver con el quiebre entre los criterios de legitimidad y los de efectividad. La derecha gestiona la realidad y la izquierda explora las posibilidades sin tener en cuenta qué tan realizables son. Los ciudadanos aspiramos a síntesis más sofisticadas de ambas posiciones.

-¿A qué se refiere exactamente con gestionar la efectividad y la legitimidad?
- Unos gestionan la realidad y otros gestionan la democracia. En esa división hay un reparto de papeles dramático. Los que tienen la solución, es decir el BCE o el FMI, no tienen ninguna responsabilidad política y los que tienen legitimidad, los Estados Nacionales, no tienen recursos para tomar decisiones. Hay un pacto implícito entre ambos para que los organismos que no son responsables ante ningún electorado tomen las medidas impopulares y los Estados que tienen una responsabilidad democrática continúen como si fuesen soberanos.

-Entre medias queda una ficción: la participación. Piense en el referéndum de Tsipras. Tanto nadar, para morir en la orilla.
-El ejemplo de Grecia es bueno para mostrar cómo la intervención de la gente en determinados momentos puede empeorar las cosas… Es decir, el referéndum que Tsipras convoca pudo llegar a debilitar la posición de Grecia e incluso hacer las veces de preámbulo para la aceptación de unas condiciones de rescate todavía más duras. ¿A qué se ha jugado ahí? ¿Ha habido un empoderamiento de la gente o un debilitamiento de la posición negociadora? Yo creo que más lo segundo. Mientras estemos en esta desarticulación, todo indica a que la mera agregación de soberanías nacionales no conduce en Europa a una toma decisiones que sea a la vez justa y eficaz.

-Pero el concierto europeo se basa en esa agregación y en la cesión que esa agregación supone.
-Realmente estamos cediendo mucho, pero mantenemos la ficción de que no estamos cediendo nada. Tsipras sabe que está cediendo y Alemania sabe que ha cedido en muchas cosas. Europa es un continente donde los Estados Nacionales tienen una tradición ejemplar, pero en el juego al que estamos jugando, los estados descubren que son incapaces de suministrar ciertos bienes públicos y decide mancomunar su soberanía a cambio de poder.

-¿Qué está tratando de decir?
-Que los europeos sabemos jugar el juego de la soberanía pero no el del poder. Vamos a una Europa post soberanista, en la que paradójicamente la ciudadanía va a recuperar poder.

-Ahora que habla de Estado nación y soberanía, ¿cómo entender el tema Cataluña a la luz de todo esto? Es cierto que esto ha ocurrido en otros países, pero en el caso español es casi estructural.
-No es una cosa exclusiva española. En los últimos años, mientras escribía este libro, viví en distintos y noté una gran similitud. Viví en Londres cuando el referéndum de Escocia; he vivido en Francia, donde el partido que puede ser hegemónico en las próximas elecciones claramente quiere salir de Europa. Eso quiere decir que algo está pasando y que ver con una reconfiguración de la autoridad política en el mundo. ¿Quién manda? El ciudadano no lo sabe. Hay una disyuntiva entre autoridades reales y ficticias. Se está produciendo un barullo dentro del cual no es extraño que esto ocurra. En el fondo no se trata de salir de o entrar de, sino de reconfigurar el modo de estar. La política real pertenece al espacio ambiguo de pertenencias que se están renegociando permanentemente.

- De un tiempo para acá irrumpen personajes entre pintorescos y demagogos, incluso antagónicos, pero todos irrumpen desde otros campos: Donald Trump, la empresa; el fenómeno Podemos, activismo social … Eso es un signo … ¿De qué?
-Es una manifestación de que lo nuevo está sobrevalorado en política. Al debilitarse el eje izquierda-derecha, aparecen otros. Ahora mismo, por ejemplo, los candidatos republicanos presumen de inexperiencia política. El gran valor de mucha gente es , justamente, venir de fuera del mundo político. Es verdad que el circuito político debe ser para algunos un lugar de tránsito, aunque también es importante la profesionalización. Lo que sí no defiendo es esta falsa idea de lo nuevo. Hay lógicas invasivas con respecto a la política: la del dinero, la de los medios y hay una que quizá que no ha sido lo suficientemente advertida, que es la moda. Hay quien se ha desgastado y no ha ejercido aun el poder. Todo esto genera un frenesí que proporciona una oportunidad a lo viejo. La moda también funciona sobre la base de las reposiciones. A los partidos viejos, o algunos de ellos, habría que decirles: no os volváis locos, estamos en un carrusel tremendo.

-¿El bipartidismo está o no herido de muerte?
-La palabra que han utilizado los analistas para describir a los actores políticos es irrupción. Eso también tiene que ver con la lógica de lo nuevo y del envejecimiento. Sin embargo, hay una mayor resistencia del paisaje político de lo que habíamos pensado. Y eso es tan novedoso en España. En la Transición hubo cuatro grandes partidos y unas fuerzas periféricas . Lo que tenemos ahora es muy parecido: vamos a tener dos derechas y dos izquierdas. Aznar unificó a la derecha y a la centroderecha. Siempre ha habido dos izquierdas. Es normal que la izquierda sea diversa pero no que la izquierda socialdemócrata sea tan hegemónica. Lo que ocurre es que Izquierda Unida ha tenido como problema que el Partido Comunista ha impedido su crecimiento. Si hubiese existido un Fischer en Izquierda Unida habría tenido otros resultados. Hay una cierta histeria a la hora de interpretar lo que ocurre pero forma parte de nuestro carácter de brujas, de la misma forma que ha habido burbujas inmobiliaria so mediáticas, las hay también política.


Fuente: http://vozpopuli.com/ocio-y-cultura/68060-daniel-innerarity-filosofo-espana-no-tiene-cultura-civica-el-que-perdia-se-tenia-que-ir-o-lo-echaban#.VfaNsMibwiw.twitter

sábado, 6 de septiembre de 2014

De cómo se inundó de droga el País Vasco y España en los años 80 y 90. El “informe Navajas”

Es conocida la afición del ex presidente de la República italiana a pisar charcos, sobre todo los que tienen que ver con España y el terrorismo etarra. Pero esta vez Francesco Cossiga ha dado un paso al frente y levantado una auténtica polvareda, precisamente desde Bilbao, con unas declaraciones sobre la excarcelación del ex general de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo.

Cossiga ha dicho que con la puesta en libertad de Galindo, José Luis Rodríguez Zapatero no piensa renunciar a lo que le parece un ‘mérito’ del anterior Gobierno socialista, que es “el uso del terrorismo de Estado”. Según Consiga, con las últimas detenciones de etarras -Mikel Antza y su compañera Anboto-, Zapatero pretende que “se olvide un acto indecoroso, que ni siquiera Aznar se atrevió a plantear, como es la puesta en libertad de un vulgar asesino, que es más asesino todavía en cuanto que es un general de la Guardia Civil que estaba en la cárcel por torturas, asesinato y por haber inventado un método traicionero de difusión calculada de la droga en el País Vasco” (sic).

Lo curioso de todo esto es que Cossiga hacía referencia a un documento, el llamado’Informe Navajas’, que no sólo es -supuestamente- secreto, sino que, además, consta como ‘desaparecido’. El famoso informe, elaborado en 1989 por el entonces fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Guipúzcoa, Luis Navajas, relacionaba a una decena de mandos de la Guardia Civil de Guipúzcoa con el narcotráfico. Entre los investigados se encontraba el entonces teniente coronel Rodríguez Galindo.
Muy significativo en este caso es que, de enero de 1994 hasta enero de 1995, fueron asesinados por ETA cuatro personas que amenazaba con destapar al trama del narcotráfico en el País Vasco (parte de la trama del ‘Informe Navaja’): José Antonio Santamaría, José María Olarte, “Plomos” (después de destapar El País que era un importante confidente de la policía en casos de narcotráfico), Alfonso Morcillo, responsable de la Brigada de Investigación de narcotráfico de la Guardia Municipal de San Sebastián, y el concejal del PP Gregorio Ordóñez, quien había confesado unas horas antes a la periodista Carmen Gurruchaga que estaba investigando datos de enorme trascendencia sobre el ‘Informe Navajas’ y la implicación de varios miembros de la Policía Municipal donostiarra con Intxaurrondo.

El informe llegó a la Fiscalía General del Estado, pero inexplicablemente se perdió. Con la ‘percha’ informativa de las declaraciones de Cossiga, les ofrecemos íntegro en dos pdf el famoso informe, al que pueden acceder en las siguientes direcciones web:
TorturoKracia: El desaparecido ‘Informe Navajas’, íntegro

El ‘informe Navajas’ sobre supuesta corrupción de guardias civiles de Intxaurrondo, nunca fue investigado por los jueces


El fiscal general del Estado aseguró que el caso fue archivado por falta de pruebas
Francisco Mercado / Santiago Carcar Madrid 21 MAY 1995
El informe Navajas (mayo de 1989), que detallaba supuestos vínculos entre narcotraficantes y guardias civiles del cuartel de Intxaurrondo (Guipúzcoa), nunca fue investigado por los jueces. El documento tampoco fue incorporado a ninguna causa, según fuentes jurídicas. Lo único que investigó el juez donostiarra Fernando Andreu, fueron pistas recogidas en un contrainforme de la Guardia Civil que excluía a los implicados de mayor graduación.Tales afirmaciones chocan con las realizadas el pasado jueves en el Congreso por el fiscal general del Estado, Carlos Granados. No sólo fuentes judiciales contradicen a Granados. Documentos reservados de la Guardia Civil detallan cómo se saboteó la investigación desde el propio instituto armado (ver El PAÍS del 4 de mayo). En ellos se afirma que Andreu solicitó información a la Guardia Civil “toda vez que no contaba ni tan siquiera con las diligencias informativas 1/89 que el fiscal Navajas estaba instruyendo”. El contrainforme le fue enviado al juez el 19 de abril de 1991, tras “haber sido previamente entregado para su estudio y crítica al teniente coronel Rodríguez Galindo” [hecho que éste niega], jefe del cuartel de Intxaurrondo. El documento finalmente entregado al juez “iba rebatiendo punto por punto las conclusiones del informe Navajas”.

El pasado jueves, sin embargo, el fiscal general del Estado aseguró que el informe Navajas fue incorporado en su “casi literalidad” a las diligencias previas 491/91 del juzgado número 1 de Instrucción de San Sebastián, cuyo titular es Andreu. Granados añadió que dichas diligencias acabaron en noviembre de 1993 con el sobreseimiento de las acusaciones contra todos los implicados, salvo un sargento condenado por cohecho

Contrainforme
La realidad es que el juez Andreu no llegó a recibir el informe Navajas. Simplemente, dio por bueno un contrainforme hecho por la Guardia Civil que exculpaba al hoy coronel Rodríguez Galindo, al teniente Joaquín Collado Callau, al capitán Fidel del Hoyo Cepeda y al teniente José Guisado Fernández, que se cayeron de la investigación judicial.

Al margen de detallar determinadas pesquisas internas sobre Rodríguez Galindo -calificadas de “someras” en documentos internos y sin voluntad de profundizar ni contrastar-, el contrainforme entregado al juez tenía como objetivo desacreditar el informe Navajas esgrimiendo “la escasa crebilidad de las fuentes” ya que todas ellas estaban vinculadas al narcotráfico. Y como letanía agregaba: “No se ha podido concretar ni determinar ninguna relación” con los narcotraficantes.

Paradójicamente, el contrainforme presentó como creíbles las imputaciones de narcos dirigidas contra otros guardias como el sargento Luis González Alonso, jefe del Grupo de Información Fiscal y Antidroga de la 513 Comandancia, o el brigada Heliodoro Tomé Guarido, del puesto de Irún y responsable entonces de la vigilancia en la ría de Hondarribia. No se presentaron cargos contra ninguno de los dos.

El documento entregado al juez Andreu por la Guardia Civil concluía así: “Cada vez que aparece un nuevo dato, si se investiga nuevamente, paraliza el conjunto de la operación al tener que dedicar tiempo y personal aefectuar nuevas comprobaciones.(…) Por ello, y en tanto los datos imputativos que aporten los medios de comunicación social, no sean presentados por personas concretas y en forma adecuada ante la autoridad judicial o sus agentes, o sean de una. evidencia tal que por sí solos se muestren irrefutables, se sugiere a V.I. que no sean considerados para modificar las líneas de investigación”. Con tales líneas de investigación, sólo fue acusado formalmente uno de los 21 sospechosos: el sargento Enrique Dorado Villalobos.

Según fuentes jurídicas donostiarras, tampoco el fiscal Navajas investigó á los agentes que él mismo denunció al fiscal general del Estado en mayo de 1989, sino que se limitó a resumir las acusaciones formuladas por narcotraficantes ánte el capitán Juan Miguel Castañeda.
El ‘informe Navajas’ sobre supuesta corrupción de guardias civiles de Intxaurrondo, nunca fue investigado por los jueces | Edición impresa | EL PAÍS

La Guardia Civil saboteó la investigación del fiscal Navajas sobre corrupción en Intxaurrondo
EL PAÍS/ 28 ABR 1995
lA  Guardia Civil saboteó en 1990 la investigación del fiscal Luis Navajas sobre corrupción en el cuartel donostiarra de Intxaurrondo, que incluía a su responsable, el entonces teniente coronel Enrique Rodríguez Galindo. Luis Roldán dirigía entonces el instituto armado. Un informe secreto de la Guardia Civil, del 20 de octubre de 1992, detalla la Operación Arca de Noé, cuya meta era “marcar líneas de investigación sobre objetivos poco significativos”. La mayoría de encartados habían intervenido en “acciones clandestinas” contra ETA, según el informe.

Para descafeinar la investigación, según el documento, se recurrió a “desacreditar las fuentes”, estudiar lo que “deberá declarar” o “deberá omitir” determinado testigo y enterrar pistas clave. “Por la naturaleza de la misión encomendada al inicio de la Operación Arca de Noé, durante su desarrollo no se ha establecido ninguna línea de investigación que trate de profundizar en las citadas informaciones [en su mayoría derivadas del informe Navajas] ni se han buscado otras que las contrasten”, revela el informe reservado. “Todo el planteamiento inicial [de la Operación Arca de Noé] se hizo de acuerdo con Rodríguez Galindo”.El 12 de mayo de 1989, el fiscal de San Sebastián Luis Navajas remitió al entonces fiscal general del Estado, Leopoldo Torres, un escrito sobre la presunta corrupción de mandos de la 513 Comandancia de la Guardia Civil, incluido el entonces teniente coronel Enrique Rodríguez Galindo. El escrito denunciaba relaciones de funcionarios del cuartel con distintas redes de contrabando y narcotráfico de Guipúzcoa.

Leopoldo Torres, ante el nombre emblemático de la lucha antiterrorista que aparecía en tal informe, se puso en contacto con Roldán, según fuentes próximas al ex director. Este, a su vez, contactó con Rodríguez Galindo, quien, además de defender su caso personal, se alarmó al oir citar los nombres que aparecían en el documento. Muchos de ellos correspondían a hombres de su máxima confianza en la lucha antiterrorista que habían participado en “acciones clandestinas” [contra ETA], según se cita en el documento Arca de Noé.

Guardias investigados
Los agentes entonces destinados en Intxaurrondo y citados en el informe Navajas eran el teniente José Guisado Fernández, el capitán Fidel del Hoyo Cepeda, el sargento José Rancaño Fernández, los hermanos Enrique y Fabián Dorado Villalobos, ambos sargentos, el cabo Antonio Cruz Sánchez, el guardia segundo Juan Pedro Moreno Rey, el sargento José de la Peña Fernández y el teniente Joaquín Collado Callau. En noviembre de 1990, la prensa difundió la paralización en Madrid del informe Navajas.

En diciembre de 1990, la Dirección de la Guardia Civil ordenó al servicio de información investigar los hechos denunciados por Navajas. Pero, según consta en documentos reservados, también se ordenó una operación contra tales pesquisas.

La finalidad última de la Operación Arca de Noé, según dichos documentos, era “desacreditar las fuentes, demostrar la normalidad del patrimonio de Rodríguez Galindo y la correcta presentación de sus declaraciones de renta, indicar que no se había podido demostrar ninguna relación entre los miembros del cuerpo y los clanes de contrabandistas” y, sobre todo, “marcar unas líneas de investigación sobre objetivos poco significativos”.

La Guardia Civil estableció “un plan de decepción”. Oficialmente, no se negaba colaboración a la justicia, pero se ocultaban datos, se reventaban pistas, se manipulaban testigos y alertaba a investigados. Según documentos secretos, “todos o la mayor parte de los agentes indicados [denunciados a Navajas por corruptos], en una u otra forma, habían intervenido en acciones clandestinas de la lucha antiterrorista”. La Guardia Civil ocultó este dato a Navajas.
[...]
 A la vista de que Alfonso Cano ha admitido públicamente ser el autor del informe, la fiscalía estudia reabrir la querella presentada por el alcalde Odón Elorza y archivada por ‘Falta de autor conocido”. Entre otras afirmaciones sustentadas en fuentes innominadas, enel informe se señala que, “según diversas referencias e informaciones”, Odón Elorza se halla “implicado” en contrabando de oro.
 
Quienes mantienen la tesis de la infiltración, entre ellos varios dirigentes del Partido Popular vasco, adjudican el mismo móvil, taponar la investigación de las redes de narcotráfico, a los atentados contra José Antonio Santamaría, José Manuel Olarte, Alfonso Morcillo, Gregorío Ordóñez, el brigada Mariano de Juan y el comisario Enrique Nieto, aislando el hecho de que todos podían entrar en la lógica terrorista. El único caso que suscita alguna incógnita, dado que ETA no acostumbra a atentar contra guardias municipales, aunque algunos hayan caído bajo sus balas, es la muerte del sargento Alfonso Morcillo.
En su comunicado de reivindicación de ese asesinato, la organización terrorista ETA afirmaba que Morcillo era el jefe de un grupo de guardias municipales conectados con el cuartel de la Guardia Civil situado en Intxaurrondo y le consideraba “colaborador” del responsable de la 513 Comandancia, el coronel Enrique Rodríguez Galindo.

Ciertamente, el sargento Morcillo se relacionaba con agentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado (FSE) porque entre sus cometidos profesionales habituales figuraba recabar información de estos cuerpos sobre la titularidad de los vehículos o los antecedentes penales de los sospechosos. De manera regular recibía, de hecho, a miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado, en su despacho de la Guardia Municipal de San Sebastián, según afirma el jefe de la Guardia Municipal de San Sebastián, Milcel Gotzon Santamaría.

Que se sepa, tampoco el PNV, que lleva muchos meses apuntando con todas sus baterías al cuartel de la Guardia Civil ubicado en Inuaurrondo, ha sustentado hasta el momento con datos fehacientes su teoría de que es ahí donde hay que buscar la explicación de los últimos asesinatos de la organización terrorista ETA en San Sebastián.ç
La Guardia Civil saboteó la investigación del y fiscal Navajas sobre corrupción en Intxaurrondo

http://www.lwsn.net/article/nos-matan-con-heroina-juan-carlos-uso 

Fuente: http://www.yometiroalmonte.es/2014/09/06/como-inundo-droga-el-pais-vasco-espana-anos-80-90-informe-navajas/