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miércoles, 29 de diciembre de 2021

Los mejores lugares de la Biosfera

Alfred Edmund Brehm (German, 1829 - 1884)

   La lección evidente que nos enseña la investigación sobre la biodiversidad es que la diversidad de las especies, presente en incontables ecosistemas naturales por tierra y mar, se encuentra amenzada. Quienes han estudiado con mayor atención las bases de datos coinciden en que la actividad humana, que ha conseguido una tasa de extinción de especies mil veces superior a la del nivel prehumano, amenaza con extinguir o llevar al borde de la extinción durante este siglo a la mitad de las especies que aún sobrevive. Sin embargo, todavía existen muchas reservas de la biodiversidad repartidas por todo el mundo, desde pequeñas extensiones de pocas hectáreas hasta auténticas tierras salvajes originales con áreas de muchos miles de kilómetros cuadrados. Casi todos estos últimos dominios del ambiente natural vivo sufren algún tipo de amenza, pero se pueden salvar para las futuras generaciones si las generaciones actuales tienen la voluntad de actuar en su favor.

Edward O. Wilson  

miércoles, 3 de noviembre de 2021

El despertar

 
 
    El mundo en su totalidad está sumido en una crisis del agua. Alrededor de dieciocho países, donde vive la mitad de la población mundial, están secando sus acuíferos.En la provincia de Hebei, en el centro de la parte septentrional del cinturón del cereal chino, el nivel medio del agua en el acuífero profundo está descendiendo casi tres metros al año. Los niveles de las aguas suberráneas están cayendo tan rápido en las tierras bajas de la India rural que en algunas localidades tienen que llevar el agua potable en camiones cisterna.En Oriente Medio es cada vez más obvio que el odio y la inestabilidad no se deben tanto a las diferencias religiosas y los recuerdos de justicia histórica como a que están sobrepoblados y padecen una carencia enorme de tierras arables y de agua.
   Los más de siete mil millones de habitantes de la Tierra son un conjunto de hambrientos consumidores de todas las bondades insuficientes del planeta. Se espera que a finales de siglo sean diez mil millones uno arriba o uno abajo, y estarán más hambrientos a menos que la agrobiología y la alta tecnología cambien el curso de los acontecimientos.  [...] A menos que no se orqueste una nueva Revolución Verde, el consumo humano pondrá en riesgo la mayor parte de la biodiversidad terrestre.
   La conclusión fundamental es siempre la misma: al destruir la mayor parte de la biosfera mediante métodos arcaicos cortoplacistas, estamos abocados a un desastre auoinfligido. Durante eones, la diversidad de las especies ha creado ecosistemas que proporcionan el máximo nivel de estabilidad. Los cambios climáticos y las catástrofes incontrolables provocadas por terremotos, erupciones volcánicas y caídas de asteroides han hecho que la naturaleza pierda el equilibrio, pero el daño se ha reparado en periodos geológicos relativamente cortos debido a la gran variedad y capacidad de adaptación de las formas de vida de la Tierra.
   Durante el Antropoceno, el escudo de biodiversidad se ha hecho añicos y los trozos se han tirado a la basura. En su lugar se ha introducido la promesa de que todo puede solucionarse mediante el ingenio humano. Algunos tienen esperanzas en que asumamos el control, observemos los sensores y apretemos los botones adecuados para que la tierra avance en el sentido deseado. En respuesta, todos los demás deberíamos preguntarnos: ¿es posible que una especie inteligente maneje el planeta como si fuera una nave espacial? Sin duda seríamos estúpidos aceptando un riesgo tan grande y peligroso. No hay nada que nuestros líderes científicos y políticos puedan hacer para sustituir el inimaginable conjunto de nichos y las interacciones de los millones de especies que los ocupan. Si lo intentamos, como parece que estamos dispuestos a hacer, y aunque obtengamos algún éxito parcial, recordemos que no podremos dar marcha atrás. Los resultados serán irreversibles. Sólo tenemos un planeta y podemos permitirnos un único experimento. ¿Por qué crear una amenaza mundial y correr un riesgo innecesario si existe una opción segura?

Edward O. Wilson

lunes, 19 de marzo de 2018

Esclavistas

Camponotus sp. ant.jpg
Camponotus sp.https://es.wikipedia.org/wiki/Formicidae#/media/File:Camponotus_sp._ant.jpg
Los insectos sociales proporcionan muchos ejemplos rocambolescos de adaptación extrema. En la zona septentrional templada lleva millones de años dándose el drama del esclavismo de hormigas basado en  el engaño. Hay muchas especies que invaden las colonias de otras especies de hormigas y, después de ahuyentar a las adultas defensoras, secuestran a la prole inmadura que se encuentra indefensa en estado de pupa. Las hormigas asaltantes crían a las prisioneras (les permiten salir de la pupa) como esclavas para aumentar su propia fuerza de trabajo. En casos extremos, las esclavistas, como los guerreros espartanos de antaño, dependen por completo del trabajo diario de las esclavas. El engaño está basado en un rasgo universal de las hormigas: durante los primeros días, después de haber salido de la fase de pupa convertidas en adultas, prestan una especial atención al olor de la colonia que las rodea. Desde entonces hasta el día en que mueren, las prisioneras consideran a las esclavistas como sus hermanas, no como las opresoras que son en realidad.
   Las hormigas esclavistas son guerreras feroces. Algunas están equipadas con unas potentes mandíbulas para matar o mutilar a las defensoras de las colonias que quieren asaltar. Algunas consiguen ese mismo resultado utilizando "sustancias de propaganda". Durante los ataques, las asaltantes liberan una gran cantidad de químicos que actúan como una señal de alarma para las defensoras. El pánico se propaga entre las obreras asediadas. Las asaltantes no se asustan lo más mínimo, sino que se sienten atraídas por el olor de sus propias feromonas.
   ¿Qué harían las esclavistas si tuvieran que vivir sin el trabajo de las esclavas? Un día decidí averiguarlo sustrayendo a todas las esclavas de la colonia que tenía en mi laboratorio. Las guerreras, al verse solas por primera vez, intentaban realizar las tareas que antes hacían las esclavas. Pero las hacían mal. Cuidaban de las hormigas jóvenes con negligencia, las transportaban a lo largo de pequeñas distancias y las soltaban en lugares equivocados. Eran totalmente incapaces de aportar alimento al hormiguero, incluso cuando se colocaban trozos de comida cerca de la entrada.
   ¿Qué sucedería si las especies esclavistas desaparecieran de los diversos ecosistemas en los que habitan?....


Medio planeta
La lucha por las tierras salvajes en la era de la sexta extinción
Edward O. Wilson

domingo, 11 de marzo de 2018

El Problema


Abejas, moscas y flores. Alfred Edmund Brehm, 1883-1884
La variedad de formas de vida en la Tierra sigue siendo desconocida para la ciencia. Las especies descubiertas y estudiadas lo suficiente como para llevar a cabo una evaluación, en particular los vertebrados y las plantas con flores, están disminuyendo a una velocidad cada vez mayor, debido casi por completo a la actividad humana.

Edward O. Wilson

miércoles, 4 de marzo de 2015

Mensaje y significado

Pogonomyrmex rugosus
La diferencia existente entre el mensaje y el significado -un aspecto importante de la semiótica- ha quedado clara en las investigaciones sobre la comunicación en las hormigas. Cuando una obrera difunde señales de alarma después de haberse encontrado con una enemiga en su territorio ese mensaje puede inducir distintas respuestas de sus compañeras según el contexto. Se trata de un fenómeno sólidamente demostrado en la comparación que efectuó Ulrich Maschwitz entre las señales de alarma de todos los himenópteros (abejas, avispas y hormigas ) sociales.Las respuestas a las señales de alarma  varían en gran medida en cuanto a su repercusión temporal y espacial y también entre las diferentes castas. Por ejemplo, si la señal se recibe cerca del nido desencadena un comportamiento agresivo mientras que si se la detecta a mayor distancia del nido induce a una conducta de huida. Además, las obreras jóvenes en general retroceden y vuelven al nido cuando reciben una señal de alarma mientras que las obreras de más edad, en especial las que pertenecen a la casta de soldados, salen con una actitud agresiva.
  También se ha documentado otro repertorio de respuestas que dependen del contexto en el sistema de alarmas y el comportamiento agonístico del género Pogonomyrmex de hormigas granívoras. En el territorio de cada colonia hay una zona nuclear que es la que se usa con mayor frecuencia dentro del área de campeo. Ese espacio está totalmente vedado para los miembros de otras colonias de la misma especie. Si bien las zonas periféricas de forrajeo de colonias próximas a menudo se superponen, las luchas entre obreras de distinto origen se limitan a menudo al encuentro de dos forrajeras. Hay una diferencia neta en la intensidad de la lucha en la zona nuclear en comparación con el terreno externo de forrajeo, diferencia que respetan incluso los mismos individuos: cuando el enfrentamiento se desarrolla en la zona nuclear la hormiga que lucha en su terruño se muestra sumamente agresiva mientras que cuando el mismo par de individuos se coloca en la periferia del área de campeo el enfrentamiento dura apenas unos segundo, pasados los cuales las combatientes se separan. En cambio, las luchas que se producen en la zona nuclear por lo general son intensas. Así a menudo la hormiga foránea asume una postura de sumisión y después las locales la arrastran fuera de a zona nuclear y allí la liberan.[...]
  Para el estudio de la comunicación entre los animales es fundamental discriminar entre el mensaje y su significado, en particular con referencia al contexto, el estado comportamental del emisor y del receptor y el lugar concreto en el que se lleva a cabo la comunicación.

El Superorganismo
Bert Hölldobler y Edward O. Wilson