En su discurso de apertura de la Asamblea Mundial de la Salud, que se
celebra de manera virtual, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la
tendencia actual indica que en las próximas tres semanas se superará el total de decesos del año pasado.
Tedros definió la actual coyuntura global como “trágica” y señaló que
si bien se ha observado una baja del número de infectados y fallecidos
por tres semanas consecutivas, “la situación mundial sigue siendo
frágil”.
“Ningún país debe dar por hecho que ha superado la crisis
independientemente de su tasa de vacunación”, alertó, argumentado que
aunque por ahora no ha surgido variantes del virus resistentes a las
vacunas, tratamientos o diagnósticos, no hay la certeza de que esto será
así siempre.
“Este virus cambia constantemente y los cambios por venir podrían
hacer ineficientes nuestras herramientas para combatirlo y colocarnos de
nuevo en el punto inicial”, recalcó.
En este contexto, enfatizó la importancia de acelerar la vacunación de toda la población
para restar las oportunidades de evolución del coronavirus y lamentó la
inequidad del acceso a las vacunas que condena a la gente que vive en
los países pobres o de renta media baja.
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© UNICEF/Sujay Reddy Una enfermera en Nueva Delhi muestra una ampolleta de la vacuna COVID-19 |
Inequidad rampanteSeñaló que un pequeño grupo de países que fabrican y compran la
mayoría de las vacunas del mundo controlan el destino del resto de la
humanidad, agregando que las naciones que están inmunizando en este
momento a los grupos de bajo riesgo, lo hacen a expensas de los trabajadores de salud y los colectivos de alto riesgo en otros países.
“La crisis de vacunas COVID-19 denota una desigualdad escandalosa
que está perpetuando la pandemia”, aseveró, instando a los Estados
miembros a apoyar un “esfuerzo adicional de aquí a septiembre” para
vacunar al menos al 10% de la población de todos los países en ese
plazo, y a acelerar el paso para lograr el objetivo de vacunar al menos
al 30% de la gente antes de fin de año.
“La pandemia no terminará a menos que la transmisión esté controlada en todos los países”, insistió el titular de la Organización Mundial de la Salud.
Tedros se refirió a la propuesta del Fondo Monetario Internacional, aún más ambiciosa, de inmunizar al 40% de la población mundial para fines de 2021 y al 60% para mediados de 2022
Financiamiento y suministros insuficientes para COVAXAl hablar del mecanismo COVAX, que busca el acceso equitativo a las
vacunas, aseguró que la cantidad de dosis disponibles continúa siendo
“muy inadecuada”.
Detalló que, hasta la fecha, la iniciativa COVAX ha enviado 70
millones de dosis a 124 países y economías, una cifra que alcanza a
menos del 0,5% de la población combinada de esas naciones.
En este sentido, listó tres necesidades urgentes: financiar al COVAX, compartir las dosis de vacunas y ampliar la fabricación de las inmunizaciones.
Asimismo, el jefe de la OMS dijo que todos los países pueden hacer
más en materia de vigilancia, pruebas, secuenciación e intercambio de
información; empoderamiento de personas y comunidades; apoyo a empresas y
lugares de trabajo; e implementación de estrategias nacionales de vacunación.
Añadió que no se puede construir un mundo más seguro de arriba hacia
abajo, sino que se debe empezar de cero: “prepararse, prevenir, detectar
y responder rápidamente a las epidemias no comienza en los corredores
de poder, comienza en las calles de privaciones y hacinamiento donde la gente vive sin alimentos suficientes, sin acceso a personal sanitario, agua potable y electricidad”, explicó.
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© UNICEF/Bhushan Koyande Estos trabajadores sanitarios de la India participan en una campaña de información sobre las vacunas COVID-19 en Mumbai. |
“Hacen cosas heroicas, pero no son superhéroes”El director general dedicó parte de su discurso a los trabajadores
sanitarios de todo el mundo, rindiéndoles un tributo especial por sus esfuerzos sostenidos para proteger a las personas del COVID-19.
Tedros laureó el compromiso y sacrificio de estos profesionales y condenó las agresiones inaceptables que han sufrido muchos de ellos.
“Los trabajadores de salud hacen cosas heroicas, pero no son
superhéroes. Son humanos como todos nosotros. Sudan y maldicen, ríen y
lloran, tienen miedo y esperanzas. Muchos se sienten frustrados e indefensos ya que carecen de equipo de protección personal y vacunas, así como de herramientas para salvar vidas”, puntualizó.
“Muchos se han infectado y, aunque la información es escasa, estimamos que al menos 115.000 trabajadores sanitarios y del cuidado han pagado el precio máximo al servicio de los demás”, deploró e hizo un llamado protegerlos con los insumos necesarios y el trato just
Tsunami de sufrimientoEl Secretario General
de las Naciones Unidas, se sumó al homenaje a los trabajadores
sanitarios de primera línea, calificándolos como “los héroes de esta
pandemia”.
“Millones de profesionales de la salud continúan poniéndose en peligro todos los días. Les debemos nuestro más profundo agradecimiento.
Esto incluye a nuestros colegas de la Organización Mundial de la Salud,
que trabajan en todo el mundo para ayudar a los Estados Miembros a
salvar vidas y proteger a los vulnerables”, acotó António Guterres en un
mensaje de video.
El líder de la ONU citó los 3,4 millones de vidas que han sucumbido
al COVID-19 como un “tsunami de sufrimiento” que, además ha provocado
la pérdida de unos 500 millones de puestos de trabajo y ha costado
billones de dólares a las arcas nacionales de los países.
Guterres habló una vez más con gran preocupación sobre el peligro de la respuesta global a la pandemia en “dos velocidades”,
lo que significa la vacunación masiva y la apertura de las economías de
los países ricos, y la persistencia, circulación y mutación del virus
en las naciones más pobres.
“Los más vulnerables son los que más sufren, y me
temo que esto está lejos de terminar”, dijo y advirtió de más picos y
oleadas que podrían cobrar cientos de miles de vidas y ralentizar la
recuperación económica mundial.
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© UNICEF/Biju Boro Esta mujer recibe su vacuna COVID-19 en Guwahati, India. |
No se puede derrotar en un país a la vez“El COVID-19 no se puede vencer a un país a la vez”, agregó reforzando el mensaje del director general de la OMS.
Pugnó una vez más por una acción global coordinada que coloque al mundo en la senda de la recuperación y el desarrollo.
Guterres especificó que esa acción debe ser resuelta y solidaria
para lograr detener el virus con un plan de acceso equitativo a las
vacunas, pruebas y tratamientos de COVID-19, recalcando la importancia
de financiar al COVAX.
Precisamos la urgencia de una economía de guerra“Necesitamos la lógica y la urgencia de una economía de guerra para
impulsar la capacidad de nuestras armas”, señaló, haciendo referencia a
su solicitud al G20 para crear un grupo de trabajo que negocie con las
farmacéuticas y otras partes clave con la intención de duplicar la capacidad de fabricación
“explorando todas las opciones, desde las licencias voluntarias y las
transferencias de tecnología hasta la puesta en común de patentes y la
flexibilidad en los derechos de propiedad intelectual”.
Otro elemento de la acción global requerida es reforzar los sistemas
de atención primaria y la cobertura universal de salud. Actualmente, al
menos la mitad de la población mundial carece de acceso a los servicios sanitarios esenciales.
En este renglón, consideró que el COVID-19 no puede verse aislado de los problemas fundamentales de los sistemas de salud en los que imperan la desigualdad, la falta de financiamiento, la complacencia y la negligencia.
“Con los sistemas de atención primaria de salud adecuados, nos
recuperaremos más rápidamente de esta pandemia y evitaremos la siguiente
antes de que se afiance”, afirmó.
Compromiso políticoEl tercer punto de la acción es la preparación para la próxima emergencia sanitaria mundial.
“Los sistemas de salud primaria sólidos son un comienzo, pero no son suficientes. El mundo necesita un compromiso político al más alto nivel para
transformar el sistema existente a través de un enfoque de todo el
gobierno y la sociedad coordinado internacionalmente. La OMS debe estar
en el centro de la preparación para una pandemia mundial. Necesita
recursos sostenibles y predecibles, y debe estar plenamente capacitado
para hacer el trabajo que se le exige”, señaló.
Guterres concluyó su mensaje conminando a los líderes mundiales “a tomar las decisiones audaces necesarias para poner fin a la pandemia y construir comunidades y sociedades seguras y saludables para el futuro”.
Fuente: https://news.un.org/es/story/2021/05/1492392