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lunes, 24 de febrero de 2014

Una carta de amor llega a su dueño con 51 años de retraso

 
 Cuando Dean Sparks compró en una subasta de Indiana (EEUU) un anodino y oxidado Chevrolet Bel-Air fabricado en 1959, no tenía idea de que habría un tesoro escondido en un viejo carro con 238.132 kilómetros a sus espaldas.
 
auto 
 "No sé por qué, pero de alguna manera este coche destacaba entre todos los demás", ha declarado el hombre, de 43 años, al canal de televisión estadounidense ABC.

Hasta hace poco ese porqué era inexplicable, pero sí lo suficientemente importante para él como para transportar el coche 1.300 kilómetros.

Ya en su ciudad, Corydon, Sparks dispuso a desmontar la caja de metal y encontró algunos objetos del anterior propietario: neumáticos, gafas, zapatos de cuero, e incluso una silla de niño. Sin embargo, uno de los hallazgos valía más que todos los demás.

 "Cuando miré debajo del asiento delantero, me encontré con esta carta. El sobre en el que se guardaba ya estaba totalmente hecho jirones por el agua. En la parte delantera se podía leer "Ronnie Waterbury, Pierce, Nebraska" y "De Beverly", pero Sparks ha afirmado que no pudo reconocer el apellido, porque "los ratones se habían comido el papel".

El hombre abrió el sobre y vio rápidamente que se trataba de una carta de amor, cuyo receptor era Ronnie Waterbury, al que nunca llegó. El punto más importante estaba en el final, porque ahí Beverly escribió: "Vamos a casarnos" y lo subrayó.

 
La carta estaba firmada por "Beverly Barber" - un primer punto de partida para encontrar a su legítimo propietario. Después de varias búsquedas en Internet, Sparks y su esposa encontraron un vídeo de Youtube en Wade Waterbury, el hijo de Beverly y Ronnie.

Cuando Wade se enteró del hallazgo, se le saltaron las lágrimas: "¿A quién más se le ocurriría devolver la carta? Todo el mundo habría dicho: 'Ah, vale, una carta', y la habría tirado". Sus padres ya estaban muertos y, para él, los recuerdos de la misma no tenían precio

Al final, resultó que los padres de Wade se habían casado un par de meses después de la carta, que nunca llegó -lo hicieron también sin la carta. Lo más gracioso era que el coche en el que la pareja se escapó en aquel momento era exactamente ese Chevrolet.

"Sabes -ha asegurado Wade- después de que nuestros propios padres mueren, a menudo deseamos un último momento con ellos, y Dean me ha dado este momento. Él me dio un último vistazo a sus vidas".
Sparks tiene previsto visitar a Wade Waterbury, cuando tenga el coche en buen estado.

Fuente:  http://www.huffingtonpost.es/2014/02/24/carta-amor-retraso_n_4846644.html#slide=1831335

sábado, 22 de febrero de 2014

Gobierno y oposición firman un acuerdo de paz en Ucrania que limita los poderes de Yanukovich

El presidente de Ucrania, Víktor Yanukóvich, y los tres líderes de la oposición parlamentaria firmaron este viernes el acuerdo para el arreglo de la crisis después de tres meses de protestas antigubernamentales atizadas por violentos disturbios.


"En estos trágicos días, cuando Ucrania ha sufrido graves pérdidas, cuando ha muerto gente a ambos lados de las barricadas, considero mi deber en memoria de los fallecidos declarar que no hay nada más importante que la vida humana", aseguró Yanukóvich.
 
El presidente, que ya tuvo que dejar el poder en una ocasión tras la incruenta Revolución Naranja de 2004, aseguró que lo importante es dar pasos "para restablecer la calma y evitar más víctimas en la confrontación".
El documento incluye la restitución de la Constitución de 2004, menos presidencialista que la actual, la creación de un Gobierno de unidad en menos de 10 días, una reforma legislativa para limitar los poderes de Yanukovich, la convocatoria de elecciones antes de fin de año y una investigación sobre lo ocurrido que contará con el Consejo de Europa.
Los ministros de Exteriores de Alemania, Francia y Polonia ejercieron de testigos de la firma del documento y poco después de ello el parlamento ucraniano ha destituido al ministro del Interior por su responsabilidad en la represión de los últimos días.

"UN BUEN COMPROMISO"
Es "un buen compromiso para Ucrania" y "una oportunidad para la paz" que "abre las puertas para la reforma y para Europa", aseguró en su cuenta de Twitter el ministro de Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski.
La firma del acuerdo estuvo precedida por un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de los disturbios de los últimos tres días en la capital ucraniana, que ascienden a 80, según las cifras oficiales.
El documento se firmó después de que recibiera el respaldo del Consejo Civil del Maidán, bastión de los manifestantes opositores ucranianos
El ministro de Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, acudió a la plaza de la Independencia (Maidán) para consultar con los manifestantes los términos del acuerdo para poner fin a la violencia en el país.

En la histórica plaza se encuentran congregados desde hace exactamente tres meses diversos grupos opositores, entre ellos organizaciones ultranacionalistas que se habían manifestado en contra de cualquier acuerdo con Yanukóvich, al que exigían su dimisión inmediata.
CONSTITUCIÓN RESTABLECIDA
Sin apenas tiempo para celebrar el acuerdo, la Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania restituyó hoy la Constitución de 2004, lo que limitará notablemente las facultades del jefe del Estado en favor del Legislativo, una de las principales demandas de la oposición.

En un plazo de cinco días, Yanukóvich se verá privado de algunos de sus principales poderes, que el líder del principal partido opositor, Batkivschina (Patria), Arseni Yatseniuk, calificó de "dictatoriales".
La ley de restitución de la carta magna aprobada durante la Revolución Naranja de 2004 fue apoyada por trámite de urgencia, sin debate previo, por 386 diputados -140 oficialistas, 35 comunistas, 50 independientes y 164 opositores-, mientras 10 no votaron y otro se abstuvo.
Esa Constitución fue enmendada nada más llegar a la jefatura del Estado en 2010 Yanukóvich, que convirtió a Ucrania en una república presidencialista.

A partir de ahora, será la Rada Suprema la que nombre al primer ministro y forme el Gobierno, además de que los titulares de Defensa e Interior, los responsables de las fuerzas de seguridad y la Fiscalía dejarán de depender del presidente.
AMNISTÍA
Por otra parte, otros 372 diputados apoyaron una ley que impedirá la persecución judicial de los participantes en las protestas antigubernamentales de los últimos tres meses y en los disturbios violentos, que han dejado 80 muertos, según fuentes oficiales.

No obstante, la amenaza de un nuevo estallido de violencia sigue latente, ya que el líder de la organización ultranacionalista Sector de Derechas, Dmitri Yarosh, rechazó de inmediato el acuerdo al asegurar que sus partidarios no se fían de Yanukóvich.

Fuente:  http://www.huffingtonpost.es/2014/02/21/acuerdo-de-paz-ucrania_n_4831751.html#slide=3447152

viernes, 21 de febrero de 2014

Un poco de azúcar para un oceáno tan ácido

www.enfemenino.com
El dióxido de carbono que se libera de las actividades industriales está provocando un calentamiento progresivo de nuestro planeta y una disminución del pH de los océanos. Esta reducción es debida a que casi un tercio del dióxido de carbono (CO2) es absorbido por el océano, y al disolverse en el medio acuoso se forma ácido carbónico (H2CO3). Debido a esta reacción, el pH oceánico medio ha disminuido de 8,2 a 8,1 en la actualidad, que representa una acidificación del 25-30% con respecto a los niveles de pH de los últimos siglos. Los efectos de esta acidificación del pH son claramente visibles en la actualidad y son responsables de cambios en la morfología, fisiología e incluso reproducción de una gran variedad de organismos marinos.

Por ejemplo, en experimentos con variaciones de pH se ha observado una disminución en el tiempo de reacción en la vista de peces y en la capacidad de escape de moluscos para evitar a sus depredadores. Los efectos más evidentes se han encontrado en corales debido a que la disminución del pH hace que disminuya el índice de calcificación del exosqueleto de los corales porque se encuentran expuestos a aguas más corrosivas. Sorprendentemente, varios investigadores han observado que algunas especies de corales se ven favorecidas por el fenómeno de la acidificación e incluso han comprobado que ciertos corales pueden modificar el pH del agua que absorben. Sin embargo, son escasas estas excepciones y las predicciones que han realizado los científicos para las próximas décadas son poco halagüeñas.

El principal problema de la acidificación es que va en aumento y para el año 2100 se prevé que los océanos sean más ácidos (50% más) en comparación con los niveles de la era preindustrial, hace poco más de 200 años. El grado de corrosión del agua marina será tan elevado que el proceso de calcificación de corales y de conchas de moluscos requerirá una mayor cantidad de energía y, por tanto, será más difícil para que pueda llevarse a cabo. Necesitamos más datos para conocer el verdadero alcance de este fenómeno en el océano y para ello hay que realizar estudios a largo plazo y multitud de experimentos para conocer con exactitud cómo se adaptan los organismos marinos a la acidificación de las aguas oceánicas.

Este proceso es debido únicamente a las emisiones de dióxido de carbono procedentes de las actividades humanas y no está relacionado con el cambio climático. Por esta razón, la disminución de pH debe considerarse en escenarios futuros conjuntamente con el incremento de la temperatura oceánica y la pérdida de oxígeno que se está produciendo en las últimas décadas como consecuencia del cambio climático. Lo que los científicos han comenzado a denominar "el trío mortal" (acidificación, calentamiento y anoxia).

Fuente:  http://www.huffingtonpost.es/rodrigo-riera/un-poco-de-azucar-para-un_b_4799084.html

jueves, 20 de febrero de 2014

¿Qué está pasando en Ucrania? 5 claves para entenderlo

 
 Ucrania vive probablemente los momentos más tensos de su historia reciente y va más allá de las crisis del gas o el trato a la ex primera ministra, Yulia Timoshenko. Uno de los nombres con los que ha sido bautizado el conflicto es EuroMaidán, en referencia a las manifestaciones en favor del acercamiento a la UE que tienen como epicentro la plaza de la Independencia de Kiev, o Maidan. ¿Qué está pasando en Ucrania? Te lo explicamos en cinco claves.

1.- ¿QUÉ ES LO ÚLTIMO?
 En una noche han muerto 26 personas, entre manifestantes y policías, tras el intento de las autoridades de desalojar la plaza de la Independencia, o plaza Maidan, en el centro de Kiev. El enclave se ha convertido en un símbolo de la oposición que denuncia la represión y maneras antidemocráticas del presidente Viktor Yanukovich.  
2.- ¿NO SE HABÍA CALMADO TODO?
yanukovich

El lunes acabó la amnistía de 15 días que había propiciado cierta calma reciente. Este martes, la Rada, o parlamento ucraniano, debía iniciar los trámites para reinstaurar los controles y límites al poder del presidente, Viktor Yanukovich, que se beneficia de un amplio poder amparado en una Constitución vigente desde 2010.
Sin embargo, esos trámites no se llevaron a cabo y los manifestantes tomaron un edificio cercano a la sede del parlamento. A partir de ahí, las autoridades decidieron desalojar la plaza de la Independencia. Comenzaron al caer la noche y se saldó con 26 muertos.
El presidente Yanukovich (en la foto) denuncia elementos violentos entre los manifestantes y la oposición denuncia la represión brutal de los cuerpos de seguridad del país.

3.- ¿DE DÓNDE VIENE EL CONFLICTO?
(Sigue leyendo tras el vídeo )


En noviembre, Yanukovich anunció la renuncia a un acuerdo de asociación comercial con la Unión Europea y el acercamiento a Rusia. Las razones esgrimidas fueron la conveniencia de llevarse bien con Moscú, proveedor de gas imprescindible del país, y que podría sancionar a Kiev por coquetear con Bruselas.
Desde noviembre, Moscú ha agradecido el gesto con fondos que alivian la maltrecha situación económica de Ucrania. La decisión, tras años de negociaciones con Bruselas, fue el detonante de numerosas protestas de los que temen la influencia de Moscú y anhelan ingresar en una UE que protege las libertades fundamentales.
La situación geográfica de Ucrania, sus 46 millones de habitantes y su cercanía tanto a la UE como a Rusia hacen del contencioso un conflicto de implicaciones globales. Es el centro del pulso entre Bruselas y Moscú, que se juegan una influencia decisiva en una zona clave por motivos energéticos (por allí pasan gasoductos vitales) y geoestratégicos.
Tras las manifestaciones que se intensificaron en noviembre, Yanukovich destituyó a su primer ministro y anunció conversaciones con la oposición, una amnistía y cambios a su manera de gobernar. Esas cesiones estaban llamadas a calmar la situación. Y lo lograron. Hasta esta semana.

4.- ¿QUÉ PINTAN LA UE Y RUSIA EN ESTO?



La UE lleva años tratando de atraer a Ucrania, pero Vladimir Putin ha sido más rápido. No en vano, la sintonía personal de Yanukóvich es mejor con los líderes de Moscú que con una burocrática y exigente Bruselas. Además, los líderes de la UE han criticado en varias ocasiones su deriva autoritaria y han apoyado sin ambages a la ex primera ministra, Yulia Timoshenko, rival de Yanukovich y actualmente en la cárcel por dudosos cargos de corrupción.
Putin niega presiones a Yanukovich y reclama a la UE y a EEUU que respeten su independencia para combatir lo que considera delincuencia y extremismo en las calles.
La UE ha anunicado sanciones para este jueves, que probablemente incluirán la retirada de visados a los responsables de la represión. Sin embargo, Bruselas y los países de la UE quieren mantener el diálogo con Yanukovich porque creen que no se pueden permitir una Ucrania 'soviética' o aliada con Moscú frente al oeste.
Puedes leer más sobre la posición de la UE aquí.

5.- ¿QUÉ VA A PASAR AHORA?
Todo dependerá del comportamiento de Yanukovich, cuya popularidad cae en picado en un clima casi de guerra civil y que difícilmente ganará las elecciones de dentro de un año.
Si la UE impone sus sanciones, EEUU hace lo propio y los manifestantes intensifican su protesta, el presidente podría no tener más remedio que rectificar y hacer algunas cesiones con el objetivo, como mínimo, de ganar tiempo.
Pero Yanukovich no está dispuesto a irse y pretende aferrarse al poder, apoyado por una parte de la población muy considerable que no tiene anhelos europeos.

Las vidas sin derechos de las mujeres

El aborto no es ni ha sido nunca un derecho, dicen los juristas.

El aborto es y ha sido siempre cosa de mujeres y las mujeres no han sido sujeto de derecho hasta hace muy poco. De ningún derecho, ni siquiera del derecho a la vida.

La vida, que según algunos arranca justo después de la fecundación del óvulo por el espermatozoide. Esa célula invisible y tan poco viable que, en la inmensa mayoría de los casos, no prospera, se degrada y es eliminada con el resto de los desechos del cuerpo de la mujer.

Porque es el cuerpo de la mujer, el derecho a la vida de la mujer, lo que se ha ignorado desde los albores de la historia hasta ayer mismo. Los teólogos y moralistas que tan enfáticamente defienden ahora los "derechos" de una célula invisible, han ignorado los millones de mujeres que han muerto a lo largo de la historia a causa de abortos-carnicería. Desde su perspectiva, esas mujeres no merecían misericordia porque, con su consentimiento o sin él, habían concebido fuera de los cauces legales, o habían atentado contra el mandato divino de parir con dolor; por ello, su muerte era un castigo merecido. Eso era justicia divina, la misma que las mataba en la flor de la vida en uno de sus innumerables partos.

Porque parir ha entrañado hasta hace un siglo grave peligro de muerte, casi todas tenemos abuelas y bisabuelas que murieron de parto. A pesar de lo cual las mujeres, todas las mujeres, desde las reinas hasta la última esclava, han estado obligadas a traer al mundo todos los hijos que Dios quisiera. Por razones de Estado las reinas, por la ley de Dios las buenas cristianas, por las necesidades de la sociedad todas. ¿Y si no había con qué alimentar a los hijos que venían? ¿Y si la madre moría y los dejaba a todos huérfanos? Los derechos de todas esas personitas reales que pensaban y sufrían nunca fueron tenidos en cuenta por los legisladores. En esas circunstancias podría pensarse que las que no podían parir eran afortunadas, pero esas eran las más desgraciadas. ¡Ay de aquellas mujeres infértiles, cuya vida era estéril, yerma!

¿Había alguna forma de escapar al destino de morir pariendo? Solo las que tuvieran la suerte de tener amplios diámetros pélvicos y resistencia a las infecciones podían salvarse. Porque las relaciones sexuales no eran, no han sido hasta hace muy poco, una elección, sino una obligación para las mujeres casadas (aún hoy en algunos países los maridos tienen derecho, por ley, a privar de la comida a sus mujeres si estas se niegan a tener relaciones sexuales con ellos). Una obligación de la que tampoco se libraban muchas mujeres solteras, y no hablemos de las prostitutas. Teniendo en cuenta que los anticonceptivos eficaces son un invento de hace medio siglo, el aborto, aun en el caso de que fuera realizado de forma inapropiada, muchas veces era preferible al embarazo y al parto.

Por eso ha habido abortos desde que hay historia y la información sobre sustancias abortivas, generalmente plantas, se ha difundido entre las mujeres y ha sido censurada por los hombres. Las mujeres han abortado siempre de forma segura o insegura, las casadas y las solteras, las nobles y las siervas. Mujeres de todas las clases sociales, con el consentimiento y ayuda de sus maridos o amantes o sin él. Y si el aborto ha fracasado (incluso el último recurso de la aguja de hacer punto), han sido ellas las que han cargado con el fruto del embarazo y el estigma de su pecado.

En una revolución sin precedentes, el siglo pasado los métodos anticonceptivos (que en su día también fueron anatemizados por todos los estamentos bienpensantes de la sociedad) primero, y los abortos seguros después, devolvieron a las mujeres su cuerpo. No a todas las mujeres, desde luego, solo a las del Primer Mundo, pero al menos nosotras hemos recuperado el cuerpo y la sexualidad que nos había sido robada hace miles de años.

Pero ningún derecho es inviolable, ningún logro irreversible, especialmente si se trata de mujeres. Un ministro prepotente de este Primer Mundo quiere eximirnos de la culpa de abortar, devolviéndonos al limbo de la minoría de edad. Una minoría de edad en la que estamos privadas del cuerpo y de la sexualidad, que debe de creer que es patrimonio exclusivo de los hombres.

Pero ahora las mujeres no sólo somos capaces de parir. También nos hemos lanzado a pensar, a protestar y a escribir. No sólo somos sujetos de derecho y podemos votar, también podemos legislar. Además, hay una inmensa mayoría de hombres que han ayudado a que sea así. Hombres de todas las clases sociales y de muy diversas tendencias ideológicas que estoy segura de que se abochornan de la forma de actuar de este ministro y no van a ser cómplices de ese nuevo robo del cuerpo de las mujeres que se quiere perpetrar. Porque esa mayoría de hombres, que ha ayudado a las mujeres de este país a llegar a donde estamos, sabe que es mil veces preferible tener compañeras a tener esclavas.

A todos los hombres y mujeres racionales les pido que olviden sus diferencias y se unan para impedir que un ministro obtuso siga insultando al país volviendo a condenar a la mitad de su población a la esclavitud de los embarazos no deseados.

martes, 18 de febrero de 2014

Cien años de la I Guerra Mundial: sangre, barro y trincheras



Soldados australianos cerca de Ypres (Bélgica), en 1917
Cristobal Colón descubrió América; Carlos V fue el emperador más poderoso del siglo XVI y la I Guerra Mundial estalló por el asesinato de Francisco Fernando.

Esas eran las píldoras de historia que los españoles estudiamos durante nuestra infancia. Breves apuntes en los que importaba más lo cuantitativo —había que terminar el temario— que lo cualitativo.

El problema es que, con el paso de los años, cada vez cuesta más situar el arranque y final de la que se conoció como la Gran Guerra —a veces ni siquiera recordamos esa definición—, qué países estuvieron involucrados o, menos aún, cuáles fueron los motivos reales que llevaron a las principales potencias europeas a liquidar la mayor época de paz y prosperidad conocida hasta ese momento en la historia de la humanidad.

El historiador Juan Eslava Galán (Arjona, Jaén, 7 de marzo de 1948) lleva años empeñado en una lucha personal por convertir a todos los “escépticos” —aquellos que creen que no hay más historia que la que aprendieron en la escuela, a los que “no acaban de creerse las verdades que le cuentan” — en personas que van un poco más allá e intentan conocer los verdaderos motivos que han configurado el mundo tal y como lo conocemos hoy.

El autor jienense incorpora ahora La Primera Guerra Mundial contada para escépticos a sus ya publicados Historia del mundo contada para escépticos o Historia de España contada para escépticos. El lanzamiento no es casual: este año se cumple el centenario del inicio del conflicto que implicó a Inglaterra, Alemania, Francia, el Imperio austrohúngaro, Rusia, Japón, EEUU, Canadá, Bélgica, Portugal, Grecia… Las librerías ya se atestan con obras similares; los medios de comunicación preparan sus especiales; los países involucrados —los vencedores y los vencidos— cierran sus actos conmemorativos. 2014 es, en definitiva, el año de la I Guerra Mundial.

Un conflicto cuyo detonante, efectivamente, se localiza un 28 de junio de 1914 en Sarajevo, cuando el archiduque Francisco Fernando de Austria, heredero del trono del Imperio austrohúngaro, fue asesinado junto a su esposa por Gavrilo Princip, miembro de la organización Mano Negra, que abogaba por la creación de una gran Serbia.

Los profesores, por tanto, no andaban tan desencaminados.

“Sí, nos cuentan que la I Guerra Mundial estalla por el asesinato del heredero del Imperio austrohúngaro, pero también está el envés de esa historia”, puntualiza Eslava. Ese ‘envés’ no es otro que ampliar el foco sobre el mero detalle. Profundizar para entender los motivos reales que provocaron la locura colectiva. Ninguna guerra estalla por un solo motivo, sino por una confluencia de disputas larvadas en el tiempo.

“Todo los países que participaron en el conflicto estaban preparados para la guerra porque Alemania, que llegó tarde al reparto colonial, no se conforma con lo que tiene. Quiere más, y sólo puede conseguirlo a costa de los otros”. Es uno de los factores para que una simple chispa acabe provocando el mayor de los incendios. Pero hay más: Francia quiere vengarse de Alemania y recuperar sus perdidas Alsacia y Lorena, mientras que Inglaterra está muy preocupada por el empeño alemán de dotarse de una gran armada naval, mayor incluso que la británica, y que haría peligrar su absoluta preponderancia en el Atlántico. Inglaterra, en definitiva, no puede permitirse otra gran escuadra que le haga frente en el mundo porque pondría a sus colonias en peligro.”Y, por otra parte, existe la competencia comercial que se están haciendo todos entre sí. Todo esto empuja a que cada uno encuentre sus motivos y justificaciones para entrar en la guerra”, señala Eslava.

Hay muchos más aspectos que no siempre nos cuentan (o que nosotros no hacemos esfuerzo por aprender): “Durante la Paz Armada, que empieza en 1871, todo el mundo se dedicó a acumular arsenal”. Todos se estaban preparando para la lucha. Sólo necesitaban una excusa para comenzar a utilizarla.
El estallido de la guerra no coge a nadie desprevenido. E incluso la población, en un acto de absoluta ignorancia sobre lo que podría suceder, lo celebra. Está convencida de que será una guerra corta, “una cosa que apenas durara dos meses” y terminará antes de que acabe 1914. La cena de Navidad, piensan, servirá para que los soldados evoquen sus hazañas heroicas en el campo de batalla. “El pueblo fue feliz al conflicto”, asegura el historiador.

Despedida de un soldado en la estación de tren Victoria (Londres) en 1914. Comenzaba la guerra.

Batalla a batalla, muerto a muerto, esos dos meses se convirtieron al final en cuatro años. Y esos jóvenes que alegremente se habían alistado, o les habían alistado, contagiados por “esa visión un poco romántica de la guerra” acaban luchando por su vida “en una guerra espantosa, de trincheras, barro, mal tiempo… un espanto”

Ese entusiasmo inicial no fue ajeno a ningún país. “Inglaterra no tenía un ejército muy numeroso, pero cuando se abren en los primeros días las oficinas de reclutamiento de voluntarios es tal la cantidad de postulantes que las autoridades tienen que mandar a la mayoría a casa. Se esperaban 20.000 solicitudes y se reciben 70.000. Ni siquiera el país tiene tantos uniformes o armas”, explica Eslava Galán.

Ese conflicto heroico se hace desde el primer minuto insoportable. Esa guerra tradicional, decimonónica, con cargas de caballería, se convierte en una contienda “cruenta y moderna” impulsada por los avances en tecnología militar. “Ya hay ametralladoras, sobre todo en el bando alemán, alambradas o submarinos, y al final tanques, gases y aviación”.

Es lo que Juan Eslava Galán define como “fascinación por la tecnología”. “Los bandos echan un pulso tecnológico tremendo. A veces avanza uno, otras el otro. Unos inventan algo y el otro replica con otra cosa aún mejor. Existe el espionaje, la propaganda. Son todos los elementos de la guerra moderna” combinados con otros propios de una película surrealista. Por ejemplo el uso de ciegos, cuyo oído es mucho más fino que el de los que pueden ver, para detectar a los Zepelines enemigos mediante el sonido.

La Triple Alianza y la Triple Entente, dos contendientes cuyas filas se fueron incrementando con el paso de los años. La entrada de Estados Unidos fue capital para decantar de forma definitiva el sentido de la contienda, aunque en realidad la que estaba llamada a convertirse en gran potencia mundial actuó desde el primer momento como un personaje en la sombra: “Facilitó materiales casi desde el principio. Cuando Alemania hunde el Lusitania EEEU se lo toma como una ofensa. Como la gran ofensa. El presidente de EEUU no podía entrar gratuitamente en guerra si no era con el apoyo del pueblo. Y una de las cosas que hacen que el pueble entre en efervescencia es la venta de la idea de que ‘estos asesinos alemanes se han cargado el Lusitania, unos 240 compatriotas han muerto allí’”.

El 7 de mayo de 1915, el Lusitania fue torpedeado por el submarino alemán U-20 frente a la costa irlandesa. El naufragio se llevó por delante la vida de casi 1.200 pasajeros, un centenar de ellos niños y 234 estadounidenses. Los alemanes siempre replicarán a las críticas por su extremada crueldad que existían elementos militares en la embarcación. La historia acabó dándole la razón: iba cargado de munición destinada a las tropas del ejército británico.

 Sin llegar nunca a involucrarse de forma definitiva, España optó por la neutralidad pese a que desde el primer momento “el país se dividió” en dos: aliadófilos y germanófilos. El día a día de la guerra se convirtió en tema común en bares, boticas, mercados y peluquerías, como narra Eslava Galán en su obra. “España fue neutral pero fue una neutralidad activa porque estuvo muy implicada en la guerra. Los submarinos hundieron 70 barcos españoles y en todos los puertos de aquí había espías”. La célebre Mata-Hari, por ejemplo.
¿Por qué no participó España en la Gran Guerra? No estábamos en condiciones. Teníamos problemas en Marruecos, éramos una potencia de tercer orden y deprimida, con grandes problemas sociales que estallan en 1917. Además el rey, Alfonso XIII, tiene el corazón dividido porque está casado con una inglesa y su madre es alemana. Y las dos señoras eran de armas tomar. En cualquier caso, España no podría haber decantado nada.
 A comienzos de 1918 la derrota Alemana era ya casi un hecho. La rendición, defiende Eslava Galán, no se produjo tanto por las bajas en el frente, por la inferioridad armamentística o por la debilidad de los apoyos. “Alemania se rinde por hambre”, argumenta. “La población civil ya no podía aguantar más” la falta de alimentos derivada del bloqueo marítimo británico.


1918. Soldados británicos en un tanque.

Los famélicos soldados apenas tienen fuerzas para sostener las armas y los ciudadanos alemanes salen a la calle con un cuchillo para descuartizar los caballos tirados en las aceras. “Alemania se da cuenta de que ha perdido la guerra cuando ve que se le está hundiendo el tinglado por la economía. Pero los militares, los que dan órdenes a los soldados de las trincheras mientras ellos duermen en camas y desayunan caliente, no pueden permitirse quedar para la historia como los derrotados. En una maniobra encomiable pasan “la patata caliente” de autorizar la firma del armisticio a un Parlamento que, hasta entonces, apenas había sido escuchado. Esa firma permitirá a los militares vender más tarde que la política le asestó “una puñalada por la espalda porque los ellos estaban ganando la guerra y fueron los políticos los que cedieron”.

La humillación de la derrota fue uno de los caldos de cultivo que, dos décadas más tarde, alentaron la barbaridad de provocar una nueva Guerra Mundial. “También influyeron, claro, las condiciones leoninas que impusieron los franceses en el Tratado Versalles de 1919. Eso deja las piezas dispuestas para que estalle la Segunda Guerra Mundial”, explica Eslava.
¿Se podría haber evitado la I Guerra Mundial? Difícilmente, porque Alemania no se conformaba con ser potencia de segundo orden, porque industrialmente y en inventos estaba por delante de todos sus competidores. Como fue un país que se forjó a raíz de la guerra francopruisiana, y por lo tanto llegó tarde al reparto colonial, se da cuenta de que no se conforma con ser actor secundario. Necesita más tierra y mercados, y a eso sólo se puede llegar a través de la guerra. Eso lo tenía claro. El otro lado también tenía claro que los alemanes eran los competidores, que fabrican más y más barato que ellos, que estan haciéndose con un ejército para arrebatarles el mercado… Tarde o temprano se hubiera producido la guerra.
Alemania, concluye Eslava, perdió las dos guerras mundiales que marcaron todo el siglo XX. Y está ganando la Tercera.

Sí, la Tercera: "Estamos en una Guerra Mundial que es económica. Los alemanes ya no tiene panzer pero sí euros. Y al euro le tiene cogido por los huevos. Alemania necesita una expansión económica, ya no es necesario ocupar los países. Sólo tienes que ocupar los mercados".


1917. Soldado americano con máscara antigas

1915. Soldados italianos cargando con bicicletas

1914. Dos desertores amenazados por un soldado ruso con una bayoneta
1917. Paloma mensajera de EEUU, con su número en las alas


viernes, 14 de febrero de 2014

Dos jóvenes rusos escalan clandestinamente el segundo edificio más alto del mundo


El pasado 31 de enero fue festivo en Shanghai debido a la celebración del año nuevo lunar y las obras que se están realizando en la segunda torre más alta del mundo, la Shanghai Tower, se paralizaron durante unas horas. Dos jóvenes rusos, Vadim Makhorov y Vitali Raskalov, decidieron aprovechar la ocasión. En dos horas, subieron las 120 plantas del rascacielos, que mide 630 metros, hasta llegar a una plataforma en su parte superior para después escalar la grúa que remataba la estructura.

Makhorov y Raskalov grabaron la aventura en un vídeo que ha conseguido más de dos millones de reproducciones en YouTube en las 24 horas que han transcurrido desde que fue subido a internet.
La compañía responsable del rascacielos ha anunciado medidas para impedir que se repita una acción así, informa AFP citando a medios estatales. La práctica de asaltar estructuras elevadas se denomina skywalking ("caminar por el cielo") y se popularizó entre los adolescentes rusos hace un par de años.
No es la primera vez que los autores de la impresionante escalada asaltan un edificio de forma totalmente clandestina. En marzo de 2013, Raskalov subió a la pirámide egipcia de Giza sin autorización, por lo que se disculpó después.

Estas son las fotografías con las que los skywalkers han ilustrado su aventura:
 
 
 
 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Medio siglo de cine: 'Diario de una camarera', de Luis Buñuel

La bibliografía sobre Luis Buñuel (Calanda, 1900-México D.F., 1983) sigue creciendo exponencialmente. A los centenares de ensayos sobre su obra acumulados a lo largo del tiempo, tanto en vida del aragonés como después de su muerte, no solo en castellano sino también en otras muchas lenguas, se acaban de añadir otros dos de muy reciente aparición (Max Aub, Luis Buñuel, novela, Cuadernos del Vigía, 2013, y Ian Gibson, Luis Buñuel, la forja de un cineasta universal, 1900-1938, Aguilar, 2013) y está en preparación un tercero (Javier Herrera, Luis Buñuel. De 'Los olvidados' a 'Viridiana', Fondo de Cultura Económica), producto este último de un escrutador y minucioso trabajo de investigación en el Archivo Buñuel, custodiado en la Filmoteca Española.

Esta permanente actualidad de la filmografía de nuestro realizador más universal -obligado a su pesar (por censuras y persecuciones) a trabajar fuera de su país, en México y Francia, sobre todo- no hace otra cosa que confirmar su inalterable modernidad, confirmada por el renovado interés mostrado por cinematecas, museos, instituciones culturales y televisiones de todo el mundo. También nosotros, desde esta humilde tribuna, queremos conmemorar el quincuagésimo aniversario del estreno, el 14 de marzo de 1964, en París -en España cinco años más tarde-, de Diario de una camarera (Le journal d'une femme de chambre), inexplicablemente una de las obras menos conocidas de don Luis, por la que el autor sentía una especial predilección. 


Era su segundo regreso a Francia desde Cela s'appelle l'aurore (1955), debido a las precarias condiciones económicas y culturales que México le ofrecía. Retornará eventualmente a ese su país de adopción -donde mantuvo hasta el final su residencia oficial y la ciudadanía- para realizar el mediometraje Simón del desierto (1965) no sin abandonar dos ansiados proyectos: Tristana -que finalmente rodará en España en 1970- y Cuatro misterios, basado en relatos de Carlos Fuentes (Aura), Julio Cortázar (Las Ménades), Wilhelm Jensen (Gradiva) y Juan Larrea (Ilegible, hijo de flauta). En sus memorias (Mi último suspiro, Plaza & Janés, 1982), Buñuel recuerda: "En 1963, el productor Serge Silberman, que quería verme, alquiló un apartamento en la Torre de Madrid y se informó de mi dirección. Resultó que yo ocupaba el apartamento situado justamente enfrente del suyo. Llamó a mi puerta, nos bebimos juntos una botella entera de whisky, y ese día nació una entente cordial que no se ha roto jamás. Me propuso una película, y nos pusimos de acuerdo en una adaptación de Memorias de una doncella, de Octave Mirbeau, libro que yo conocía desde hacía mucho".


Luis Buñuel en marzo de 1954. Foto: Getty Images.

Buñuel y su, desde entonces, imprescindible coguionista Jean-Claude Carrière acometieron una singular versión de la conocida novela (Diario de una camarera, Cátedra, 1993) -que ya había sido llevada a la pantalla por Jean Renoir en su exilio estadounidense (The Diary of a Chambermaid, 1946) protagonizada por Paulette Goddard-. Mirbeau (1848-1917), que comenzó siendo antirrepublicano y antisemita, se convirtió en un furibundo antiburgués, anticapitalista, antimilitarista y anticlerical, partidario de Dreyfus y Zola, y colaborador en publicaciones libertarias y anarquistas. Las obras de este escritor (El jardín de los suplicios, El calvario, Sébastien Roch...), difundidas en España a comienzos del pasado siglo, fueron muy apreciadas por el calandino en su juventud: "Con Diario de una camarera he querido abordar la introspección sobre la mentalidad y la moralidad de la burguesía francesa de provincias en torno a los años treinta. La moral burguesa es lo inmoral para mí, contra lo que se debe luchar. La moral fundada en nuestras injustísimas instituciones sociales, como la religión, la patria, la familia, la cultura, en fin los llamados pilares de la sociedad. En lo que respecta al film, creo que contiene muchos de los temas que me son más naturales y que reflejan mis intereses más auténticos".
 Célestine (Jeanne Moreau), hasta hace poco doncella de una condesa parisina, es contratada para servir en Le Prieuré, propiedad de los rentistas Rabour-Monteil (Lanlaire en la novela), en una pequeña población de Normandía. Perspicaz, coqueta, sofisticada, glacial y diabólica, enseguida percibe las dificultades con las que se va a encontrar. No solo debe lidiar con la rigidez, tacañería y beatería de su frígida ama (Françoise Lugagne) -quien, aconsejada por su director espiritual (Jean-Claude Carrière), dosifica las "obligadas caricias genitales" a su marido (dos veces por semana), sin obtener placer en ello, naturalmente-, sino también defenderse de las acometidas del bigardo y ocioso señor Monteil (Michel Piccoli) -que solo encuentra ocupación en la caza, en el juego y en el acoso y derribo de las sucesivas femmes de chambre-, así como cuidarse de las rarezas del padre de aquélla, el viejo e inofensivo fetichista Rabour (Jean Ozenne), que satisface su libido excitándose -incluso hasta la muerte- con los botines con los que hace caminar a Célestine, después de obligarla a que le lea párrafos de A contrapelo, de Joris-Karl Huysmans, como el siguiente: "En estos tiempos en los que el vino que bebemos y la libertad que proclamamos están adulterados, es necesaria una notable dosis de buena voluntad para creer que las clases dirigentes son respetables y que las clases domesticadas son dignas de ayuda o de piedad".

Debe entendérselas también Célestine con otros sirvientes de la mansión: la pusilánime Marianne (Muni) y, sobre todo, con Joseph (Georges Géret), el cochero-jardinero -más tarde violador y asesino de la pequeña Claire (Dominique Sauvage)- quien, con su compinche el sacristán (Bernard Musson), pertenece a la antisemita, nacionalista y monárquica organización de los Camelots du Roi, fuerza de choque de la Action Française, organización ultraderechista dirigida por Léon Daudet y Charles Maurras. Y su relación, aunque vedada, se extiende a los colindantes vecinos, el embustero y perjuro capitán retirado Mauger (Daniel Ivernel) y su más que criada, la oronda y cotorra Rose (Gilberte Géniat).

Buñuel y Carriére, sin traicionar a Mirbeau, modificaron sensiblemente el relato: suprimieron la narración en primera persona del original, innecesaria ya que se concentraron solo en uno de los episodios evocados por la protagonista, en el que engastaron admirablemente el del viejo fetichista. Para satisfacer las intenciones fabuladoras, ideológicas y políticas del autor de Viridiana, la acción se trasladó desde finales del siglo XIX -la novela se publica en 1900- a las décadas de los veinte y treinta del siglo XX, época en la que la burguesía rural, último bastión de una Francia feudal y católica, encarna las estructuras de explotación y dependencia que el régimen colaboracionista de Vichy sabrá reactivar electoralmente. Son los años, además, del apogeo del movimiento surrealista, en el que Buñuel militó activamente -Un chien andalou (1928) y L'Âge d'Or (1930)-, y los de la agitación reaccionaria y ultramontana vociferada desde medios como L'Action Française y Le Figaro (entonces propiedad del perfumista y político de extrema derecha, François Coty).

Las sospechas por parte de Célestine de que el asesino de la pequeña Claire es el jardinero Joseph, son el punto de arranque de la bifurcación definitiva entre novela y film. En la primera, aquellas sospechas suponen una mayor fuerza de atracción entre ambos, que terminarán regentando un cafetín en Cherburgo. En la película, Célestine lo denuncia a la policía mediante una miserable estratagema. Llegados a este punto, Buñuel arbitra un doble final encadenado: 1) Célestine acepta la proposición matrimonial del vecino capitán Mauger para convertirse en una perezosa y displicente burguesa, y 2) a Joseph, que ha sido puesto en libertad por falta de pruebas, lo vemos a la puerta de su chiringuito (À l'Armée Française, se llama), en Cherburgo, arengando una manifestación antigubernamental de extrema derecha que desfila portando pancartas que rezan: "Fuera los metecos [inmigrantes]", "Francia para los franceses", "Herriot, al paredón" [Édouard Herriot, a la sazón presidente del Consejo de Ministros de Francia]-, "Abajo la República". En el fragor de la situación, Joseph grita: "¡Viva Chiappe!" que, como un eco, van repitiendo los manifestantes mientras se alejan.

Antes de aparecer la palabra "fin" -sobreimpresionada sobre un relámpago que rasga un premonitorio y alegórico cielo tormentoso [los fascismos van tomando el poder]-, la cámara se desplaza lentamente desde un cartel anunciador del aperitivo "Picon" hasta quedar inmóvil para encuadrar, nítidamente, en el ángulo inferior izquierdo, la segunda sílaba de esa palabra (CON), que en francés significa "gilipollas, imbécil, pendejo". Se trata de un humorístico, subliminal y tardío ajuste de cuentas de Buñuel con el vitoreado jefe de policía de París, Jean Chiappe, que el 3 de diciembre de 1930 había dado protección a la banda de energúmenos de las Jeunesses Patriotes que irrumpieron en el Studio 28, donde se proyectaba L'Âge d'Or, arrojando tinta a la pantalla, aporreando al público asistente, destrozando butacas, lanzando bombas lacrimógenas y destruyendo fotografías, paneles, libros y cuadros (Dalí, Max Ernst, Man Ray, Miró, Tanguy...) que se exponían en el hall de la sala, todo ello acompañado de gritos como "¡Muerte a los judíos!" y "¡Todavía hay cristianos en Francia!" Días más tarde, Chiappe prohibió la proyección del film en su jurisdicción y se incautó de todas las copias de la película. De nada sirvió la solidaridad de un manifiesto firmado por Louis Aragon, André Breton, René Char, Paul Éluard, Georges Sadoul, Tristan Tzara, Pierre Unik y otros intelectuales.

Es evidente que, ante el actual repunte de las formaciones fascistas en Europa, Diario de una camarera muestra todavía hoy una vigencia política excepcional, además de conservar intactas sus cualidades estrictamente cinematográficas: inspirado uso del cinemascope, que Buñuel utilizaba por primera vez; fotografía al servicio del pretendido naturalismo opaco y grave del film; magistral dirección de actores; guion equilibrado, sobrio; sin ilustración musical alguna, la banda sonora adquiere matices diegéticos sutilísimos; precisa funcionalidad simbólica en la utilización de animales e insectos: mariposas a escopetazos, batracios y hormigas a pedradas, gansos sádicamente degollados, caracoles testigos de un vil estupro, ratones a escobazos, liebres perseguidas por jabalíes. Es decir, don Luis en estado puro, esta vez sin recursos surrealistas.

domingo, 2 de febrero de 2014

Activistas de Femen abordan a Rouco Varela con el torso desnudo



Más información:  http://www.huffingtonpost.es/2014/02/02/femen-rouco_n_4713784.html?utm_hp_ref=spain#slide=3383555

Le lanzaron varias bragas manchadas de rojo al grito de «el aborto es sagrado»
  
  Cinco activistas de Femen, con el torso desnudo y al grito de «aborto es sagrado», han abordado este domingo al cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, cuando se disponía a entrar en la parroquia de los Santos Justo y Pastor, en la calle de la Palma de la capital.
El incidente se ha producido en torno a las 20:00 horas durante el breve recorrido entre el vehículo en el que se desplazó el cardenal y la entrada del templo, momento que aprovecharon las cinco activistas para lanzar a Rouco varias bragas manchadas de rojo

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2014/02/02/activistas-femen-abordan-rouco-varela-torso-desnudo/00031391368891755499987.htm


sábado, 11 de enero de 2014

El amor profano y el amor sacro: 'Nymphomaniac'

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 A la izquierda, el triunfo del sexo en El amor victorioso (1601-1602) de Michelangelo Merisi da Caravaggio, © Staatliche Museen zu Berlin, Gemäldegalerie / Jörg P. Anders. A la derecha, la respuesta moralista de Giovanni Baglione, El amor sacro y el amor profano (1602), © Galleria Nazionale d'Arte Antica, Roma.

En el violento ambiente de la Roma de inicios del siglo XVII las rivalidades y las puñaladas traperas entre artistas estaban a la orden del día. Entre Michelangelo Merisi da Caravaggio y Giovanni Baglione la disputa tomó la forma de un par de pinturas sobre Cupido encargadas por dos hermanos de la familia Giustiniani, el marqués Vincenzo y el cardenal Benedetto, respectivamente. El primero, de Caravaggio, muestra al dios victorioso sobre los asuntos de las artes y las ciencias -«omnia vincit amor», «el amor todo lo vence», según el poeta Virgilio-. Su forma es la de un muchachito vulgar que, para más inri, separa las piernas con una impudicia realmente audaz, porque los placeres de la carne son sobretodo alegría y desfachatez. El segundo, de Baglione, es un calco estilístico del anterior en cuanto al naturalismo tenebrista, pero con un tratamiento temático muy distinto, ya que muestra al amor divino -y aguafiestas- interrumpiendo una cita entre Cupido y el pecado, representado por un demonio quizá con los rasgos de Caravaggio -antes había realizado otra versión del mismo cuadro sin tal supuesta alusión a su oponente-. Mala uva barroca, vamos, y la lucha entre el deseo sensual y la inclinación espiritual, también llamados sexo y amor.

 La recién estrenada primera parte de la película Nymphomaniac (2013), de Lars von Trier, trata sobre esa misma tensión, y explora si son dos principios irreconciliables -uno fruto del pecado y el otro de la virtud- o, sencillamente, dos manifestaciones distintas de lo mismo. Antes de Caravaggio y de Baglione, durante el Renacimiento, Sandro Botticelli resiguió la segunda opción pintando a la diosa del amor tanto como Venus Genetrix -en La primavera (1477-1482)- como Venus Cælestis -en El nacimiento de Venus (1484)-, es decir, el amor físico que incluye el contacto carnal y el amor metafísico que lo rehúye. Lo uno y lo otro según el momento, como la Séverine interpretada por Catherine Deneuve en el film Belle de jour (Luis Buñuel, 1967), a ratos prostituta servicial y frígida burguesa el resto del tiempo. O como los dos hermosos jóvenes de Muerte en Venecia (Luchino Visconti, 1971), el Jaschu (Sergio Garfagnoli) terrenal, ordinario e inequívocamente masculino, contrastado con Tadzio (Björn Andresen), quintaesenciado, excepcional y andrógino.

La primera imagen de Nymphomaniac abre en negro, en una oscuridad en la que empieza a oírse algo, igual que en una tela de Caravaggio se introduciría un destello de luz para mostrar algún fragmento de la realidad. Una realidad en la que el deseo, los sentimientos y la ausencia de lo uno y de lo otro pueden resultar chocantes, pero nunca irrelevantes. Por eso Nymphomaniac, llena de felaciones, cunnilingus, penetraciones y orgasmos no es una película guarra, ni pornográfica y, por supuesto, nada erótica. Igual que el Cupido de Caravaggio es naturalista y alegórico a la vez, el film de Von Trier está entre la explicitud ligera de Shortbus (John Cameron Mitchell, 2006) y lo simbólico trascendental de La pianista (Michael Haneke, 2001). Lo blando y lo duro, la gloriosa abyección de la carne, la majestad de sus fluidos, todas las paradojas están en Nymphomaniac, el último canto a la fusión entre lo profano y lo sacro.


Ocho de los carteles promocionales de Nymphomaniac, © Magnolia Pictures. Todos juntos, con personajes tanto de la primera parte del film como de la segunda, podrían ser un muestrario de rostros de pinturas barrocas, tal es la teatralidad de los ojos en blanco o las bocas desencajadas.

Lo mundano y lo sagrado es un tema que, lo hemos comentado antes, no es exclusivo del Barroco, pero es en ese momento cuando sus límites se desdibujan, cuando se convierte en la mezcolanza que da vida a los santos sucios de José de Ribera, a los monjes en éxtasis de Francisco de Zurbarán, a las vírgenes púberes de Bartolomé Esteban Murillo, a los ángeles y los dioses callejeros de Caravaggio, y hoy a los inquietantes personajes de artistas contemporáneos como Matthew Barney o Cindy Sherman. Y también ocurre con los de Von Trier en Nymphomaniac: a la cabeza, la protagonista, Joe (Charlotte Gainsbourg), que aparece tirada como si fuera basura, torturada y degradada a la manera de una pintura de Ribera o una fotografía de Sherman. Enseguida, ella que es miasma y desecho, a través del relato que le explica a Seligman (Stellan Skarsgård) se erige en la poderosa reina de un Olimpo de sexo autocomplaciente (la Joe jovencita es Stacy Martin). Su relato vital, autorreferencial y donde la realidad y la ficción se confunden -características presentes en el gran modelo literario del Siglo de Oro, El Quijote de Miguel de Cervantes (1615)-, se organiza en capítulos, casi más temáticos que estrictamente cronológicos. En cada uno desfilan entre lo sublime y la inmundicia los hombres y mujeres que forman parte de esa amalgama ritual que es el sexo según el arte barroco de Von Trier. 

 
A la izquierda, cartel de Nymphomaniac, © Magnolia Pictures. A la derecha, La incredulidad de Santo Tomás (1601-1602), de Caravaggio, © Bildergalerie, Potsdam.

Caravaggio y otros artistas inconformistas, valientes y a veces brutos -incluidos Derek Jarman, que le dedicó el retrato cinematográfico más heterodoxo posible en Caravaggio (1986), y el Lars von Trier de Nymphomaniac-, meten el dedo en la llaga. Hurgan en lo que otros más condescendientes dejarían entre paréntesis. Esos paréntesis que, además de insinuar los genitales femeninos -la «mea vulva» de la película, un nuevo lema hedonista tras los himnos de Venus en la ópera Tannhäuser (Richard Wagner, 1845)-, son los signos gráficos entre los que se incluye lo que se podría callar pero que conviene decir. Eso sobre lo que no hay que dudar, porque está ahí, rojo y palpitante. Eso sobre lo que los Baglione mojigatos de todos los siglos despotrican.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Grecia pondrá fin al rescate en 2014 y avanza que no pedirá más ayudas


'¡Opa!'. Los griegos pronuncian esta expresión en momentos de exaltación, de celebración. Una palabra que encierra parte de la esencia de su estilo de vida. Este lunes, algunos lo habrán podido decir de cara a 2014 después de unos durísimos años marcados por los números rojos.

La República Helena abandonará las ayudas de la UE y del FMI en 2014, como estaba previsto, y no requerirá de más préstamos, según ha avanzado esta jornada el primer ministro del país, Antonis Samaras.
"En 2014 vamos a dar el gran paso para salir del contrato de préstamos", ha dicho Samaras en un discurso televisado a nivel nacional. Será en el año que está a punto de comenzar cuando Grecia "se aventurará a los mercados de nuevo y empezará a convertirse en un país normal", ha agregado.

Según el primer ministro, "en el nuevo año la deuda griega será declarada oficialmente viable, lo que significa que no habrá necesidad de nuevos préstamos y nuevos acuerdos de rescate".

Grecia fue rescatada por primera vez por la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo en 2010 con un monto de 110.000 millones de euros. Pero no quedo ahí el descenso a los infiernos, el país necesitó nuevas ayudas en 2012 por valor de 130.000 millones de euros y logró una quita de deuda por 100.000 millones de euros.

El segundo plan de rescate está fijado hasta mediados de 2014. No obstante, según AFP, existe una "fuerte" convicción de que la debilitada economía griega requerirá más ayudas europeas y del FMI pues los acreedores están preocupados de que no pueda hacer frente a sus obligaciones de pago de intereses de la deuda.

SEXTO AÑO DE RECESIÓN Grecia vive un sexto año de recesión y tiene en la actualidad una tasa de desempleo de más del 27%.
Sin embargo , el Gobierno espera un crecimiento leve para el año 2014 , junto a un pequeño superávit presupuestario sin contar los costos del pago de la deuda.

De esta manera, Atenas quiere seguir los pasos de Dublín. Irlanda se ha convertido este mes en el primer país rescatado de la zona euro que sale del programa de ayudas de la UE y el FMI y regresa a los mercados. Portugal espera poner fin también al rescate y volver a la normalidad en mayo del año que comienza.

Fuente: http://www.huffingtonpost.es/2013/12/30/grecia-resca_n_4519640.html?ncid=edlinkusaolp00000009

lunes, 23 de diciembre de 2013

Un histórico pacto para la ciencia: todos menos uno

Eran muchos. Tantos que ha sido una odisea conseguir una foto en el que estuvieran todos. Era la firma del primer Pacto por la Ciencia (acuerdoXlaciencia_19dic13) que suscriben en España todos los partidos políticos, todos menos el PP y UPN. Bueno y también CiU, que asegura que lo firmará, pero en otro momento, que no le venía bien... El acto ha tenido lugar en una sala junto al Congreso de los Diputados, muy pequeña, cedida por uno de los firmantes (en concreto el PSOE) ante los problemas que les estaban poniendo desde la Mesa del Congreso (el PP), que no encontraba dónde ubicar un acto que no les venía bien porque, claro, no lo apoyaban. Boicot decían muchos.

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 Y es que después de marearles de aquí para allá, los representantes de la Carta por la Ciencia, a saber, los rectores de todas las universidades y presidentes de sociedades científicas y jóvenes y no tan jóvenes investigadores, decidieron pedir una sala ajena al Congreso para celebrar el acto, histórico, y por ello acabaron en la biblioteca de los socialistas, que tuvieron que tapar emblemas y cartelería para no herir susceptibilidades. Como las de CiU, que se descolgó en el último momento. Dicen, informa EFE, que porque era un acto "politizado". Pero ¿politizado porque se trataba de pactar políticas científicas? ¿politizado porque los partidos enviaron sus primeras espadas? ¿politizado porque fue el PSOE quien cedió el espacio que necesitaban para no estar bajo la lluvia? Los organizadores no sabían dar con la respuesta...
El primero en hablar fue el representante de la Conferencia de Rectores. "Nos congratula que la comunidad científica responda a nuestras aspiraciones. Hubiera sido deseable que estuvieran todos", declaraba en alusión a los ausentes.
Sorprendentes, y certeras, fueron las palabras del paleontólogo Juan Luis Arsuaga, Premio Príncipe de Asturias de Ciencia. "Nuestra Revolución Industrial es antigua. Desde que los Austrias nos dejaron perder industrias en favor de flamencos, la economía española va de tumbo en tumbo...Invadido hoy el mercado por unas manufacturas extranjeras que no sabemos pronunciar, la situación se ha agravado en términos inquietantes. Como ante el alud invenciones aportadas, no olvidemos que somos un país pobre, exportador de algunos frutos, no hay que ser zahorí para vaticinar escandalosa inflación fiduciaria. El déficit creciente de Hacienda y empréstitos abrumadores contribuyente, son signos de ruina, que sobrevendrá si la Providencia no hace un milagro cambiando nuestra Psicología. Pero por desdicha, el principio rector del Universo no se ocupa de los imprevisores ni de los tontos". RAMÓN Y CAJAL 1934. Nadie diría que han pasado ¡80 años!

Juan Luis Arsuaga, leyendo a Ramón y Cajal. Foto: ROSA M. TRISTÁN
 Carlos Andradas, presidente de la COSCE, a continuación, leyó el acuerdo por el que llevan peleando tanto tiempo, que ha sido suscrito por miles de investigadores. El acuerdo recuerda el dato de que el gasto en I+D bajó al 1,3% del PIB en 2012 (una décima en tres años) y lo hará más en 2013, mientras la media UE supera 2% y camina al 3% en 2020. ¿No parece evidente que hay relación entre crecimiento económico e inversiones en investigación? Pues parece que no, porque en los presupuestos de 2014, que precisamente también se aprobaron ayer, entre recortes por aquí y por allá de los servicios públicos, se mantiene un reparto entre subvenciones y créditos para la ciencia que camina en el sentido contrario al de este acuerdo.

 "Recogiendo ampliamente el sentir mayoritario entre los investigadores y del colectivo Carta por la Ciencia, queremos afirmar nuestro compromiso de apuesta por investigación, en torno a cuatro puntos que apoyarán los grupos parlamentarios:
1. Planificación plurianual para recuperar en tres años los niveles de inversión pública del 2009 (o sea, la vuelta al pasado).
2. Eliminación límites tasa de reposición del empleo público (un 10%) para incorporar nuevos recursos humanos (los jóvenes no pueden acceder).
3. Establecer compromiso plurianual para el cumplimiento de los Planes Nacionales de I+D en sus convocatorias y plazos.
4. Creación Agencia de Investigación prevista en ley, para gestión de los planes estatales con criterios científicos y con autonomía, pero con control parlamentario.

 Nada revolucionario, rompedor, fuera de la realidad, más bien se trata de cumplir las reglas... Incluso se comentaba en los pasillos que es algo tan de perogrullo que se trata del primer acuerdo que firman Amaiur y UPyD en años de legislatura. El PP, por su parte, respondería después que "no se puede poner en entredicho su compromiso con la ciencia, firmes o no firmes" (palabras de su portavoz en I+D, Alejandro Fernández). Bien, es como hablar de dragones: existe la palabra pero no lo que describe porque ¿a qué llama Fernández "compromiso"?
 
Después llegaron las firmas, empezando por Alfredo Pérez Rubalcaba, Cayo Lara, Rosa Díez... Un barullo de gente en un espacio mínimo que compartían diputados, científicos (allí estaba Amable Liñán, Jesús Ávila y muchos otros) con cámaras de televisión, fotógrafos, sindicalistas y asesores, que siempre los hay. Al final, hubo que hacerse la foto en otro lugar más amplio. No sé si con o sin permiso de las autoridades pertinentes y su estricto reglamento.
Carlos Andradas, Amaya Moro-Martín y muchos más que llevan meses denunciando cómo el sistema científico se está yendo al garete, estaban satisfechos. Han tardado 10 años en conseguirlo. Arsuaga, antes de abandonar el lugar, me resumió sus impresiones en pocas palabras: "No creo en la magia, no creo que la situación cambie de un día para otro pero es un avance, un paso, porque lo ha firmado todo el arco parlamentario, salvo el Gobierno, que es el que tendría que cumplirlo; pero como los demás son alternativa del Gobierno, cuando lo sean, se lo recordaremos. Y no hay que renunciar a un pacto de Estado. No se trata de politizar la ciencia, sino de sacar la ciencia de la política de los partidos". Ojalá se logre.

Fuente:  http://www.huffingtonpost.es/rosa-m-tristan/un-historico-pacto-para-l_b_4486394.html?utm_hp_ref=spain

sábado, 21 de diciembre de 2013

El futuro de la izquierda : ¿qué es ser de izquierdas?

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Izquierda. Una palabra que a lo largo de la historia ha servido para impulsar cambios, luchas, revueltas y revoluciones, pero que aún induce a confusión incluso entre quienes más se identifican con su mitología. Muchas son las preguntas que surgen en torno a este concepto de textura semejante a la de los sueños, éterea e inaferrable. ¿Qué significa ser de izquierdas hoy? ¿Tiene sentido hablar de una izquierda y una derecha? La izquierda es tan poliédrica, tan llena de aristas e interpretaciones encontradas, que determinar su ADN aún desata furibundas discusiones entre teóricos y ciudadanos.
En un momento en el que la ciudadanía está más huérfana que nunca, cuando la estabilidad y cohesión de nuestras sociedades se empieza a tambalear, es más importante que nunca tratar de discernir el valor y significado de la izquierda. A través de una nueva serie de posts titulada El futuro de la izquierda, intentaré trasladaros mi visión sobre el ideario social y político que en los últimos dos siglos ha servido para hacer soñar a varias generaciones con un mundo más justo y que, aunque muy probablemente necesite reinventarse, aún puede ayudarnos a luchar por un futuro mejor.
Seguro que últimamente has oído hablar, como yo, del "descalabre de la izquierda": la caída del PSOE ha llevado a los medios a aficionarse a esta coletilla. Ser de izquierdas, sin embargo, es mucho más que apoyar al partido de turno. Es una declaración de intenciones que implica una distintiva forma de ser y actuar para cambiar el mundo. La izquierda no se ha descalabrado: sólo lo han hecho aquellos que dicen representarla. Y te preguntarás, si los partidos de izquierdas no son de izquierdas, ¿qué es ser de izquierdas? Echemos un vistazo rápido al pasado para intentar contestar esta pregunta.

Una sociedad enferma de neoliberalismo
Caído el muro de Berlín en el año 1989, el mundo asistió a la constatación del triunfo de un nuevo credo que ha entronizado el individualismo y la búsqueda egoísta de la riqueza a través de una competitividad feroz. Hablo del neoliberalismo, la filosofía económica de la Escuela de Chicago, hoy convertida en el libro de estilo de cabecera de la mayor parte de gobiernos del mundo. El neoliberalismo es como un virus. Un virus que ha fragmentado nuestra sociedad y la ha llevado a olvidarse de la justicia, de la cohesión social, de los valores solidarios y cooperativos que podían guiarnos en la búsqueda de un futuro mejor. Los gobiernos solo atienden a los designios de los especuladores internacionales de turno en una loca y suicida carrera con otros países en la que las víctimas siempre son los ciudadanos de a pie. Parece que ya no hay sitio en el mundo para la esperanza que siempre ha acompañado al sueño de una izquierda que se ha degradado tanto que muchos ya no somos capaces de reconocerla. Por eso, unos y otros, en distintos puntos del globo, nos hacemos preguntas similares en este momento de incertidumbre: ¿hay salida a la actual situación? ¿existe aún la izquierda como alternativa a la hegemonía neoliberal? Y si lo hace, ¿dónde está?
Hace 18 años, el politólogo autor del famoso libro Izquierda y Derecha Norberto Bobbio se hizo estas mismas preguntas. Para responderlas Bobbio quiso empezar por definir la personalidad de la izquierda, averiguar cómo este sistema de valores, creencias y convicciones organiza la relación de los individuos con respecto a la sociedad. Fruto de este ejercicio Bobbio llegó a la conclusión de que la izquierda se distinguía de la derecha por su decidida defensa de un valor grandioso: la igualdad. Una cualidad a la que, desde mi punto de vista, se pueden sumar tres valores más: la defensa de la participación política, la defensa de los derechos civiles y la lucha por la libertad.

Igualdad
La búsqueda de la igualdad es una consecuencia lógica del respeto a la dignidad humana: los seres humanos no nacemos iguales, por eso, el sueño de la izquierda es conquistar esa igualdad en todos los frentes. Los revolucionarios franceses lucharon hace más de dos siglos por la igualdad de las personas ante la Ley. Un rey debía ser igual a un ciudadano ante los ojos del Estado. Este tipo de igualdad, sin embargo, no era suficiente. Además, era necesario que todos gozásemos de las mismas oportunidades y, para conseguirlo, era importante que existiese una herramienta capaz de corregir las desigualdades que existen entre nosotros desde el momento mismo de nuestro nacimiento. Esa herramienta fue el Estado, que a través de los impuestos debía redistribuir la riqueza disponible tomando, como Robin Hood, más de quienes más tienen para llevárselo a quienes tienen menos.
De acuerdo al sueño de la izquierda, el Estado a través de esta faceta suya de Robin Hood permitiría a las personas gozar de una situación de partida similar que les permitiría desarrollar su potencial humano y conquistar todas sus metas: un niño nacido en el seno de una familia privilegiada no tendría más oportunidades que un chaval nacido en una familia desestructurada con ambos progenitores en paro. El Estado saldría en auxilio del niño obrero, financiando sus estudios a través de una escuela pública posible gracias a los impuestos de todos.
Este simple principio de solidaridad y reequilibrio social es la base de la izquierda. Pero a pesar de su lógica es rechazado por la doctrina liberal dominante: "La riqueza es para el que la genera, repartirla a la fuerza es robar", nos dicen. Para no caer en esta trampa argumentativa necesitamos preguntarnos: ¿Quién genera realmente la riqueza? La riqueza no se produce por obra y gracia de la acción de un puñado de empresarios, sino gracias al esfuerzo conjunto de una comunidad. Solo a través de la interacción, convivencia, cooperación y trabajo conjunto de las personas insertas en una determinada sociedad se dan las condiciones adecuadas para su creación, por lo que es del todo justo que se reparta de forma equitativa entre todos, con independencia de quiénes sean más o menos hábiles. En eso consiste la igualdad. Un empresario no "crea riqueza" o "da trabajo", contrata a trabajadores que le ayudan a a generar el trabajo y a generar la riqueza. Y esa riqueza no puede ser creada sin una policía pagada por todos, sin una red de transportes pagada por todos, sin unos trabajadores con una educación pagada por todos.
Defender la igualdad no solo es lo más justo: también es lo más bueno para todos. Una sociedad más igualitaria es el presupuesto básico para mejorar las condiciones y el nivel de vida de la población en su conjunto. Varios estudios demuestran que cuando las diferencias entre ricos y pobres son menores incluso los estratos más privilegiados viven mejor y se reducen las tensiones entre los distintos grupos sociales. Richard Wilkinson y Kate Pickett han desarrollado estas tesis en su obra Desigualdad. Una análisis de la (in)felicidad colectiva. "Los países en los que existen grandes diferencias entre ricos y pobres se ven afectados de manera negativa, porque se disparan las tasas de violencia, de embarazos de jóvenes no deseados, de población carcelaria; los resultados escolares y el sistema de sanidad empeoran", nos explican. ¿Qué mejor argumento para defender la búsqueda de la igualdad que el hecho de saber que cuanto mayor sea esta más felices seremos con independencia de nuestro estatus?

Lucha por los derechos civiles
El pensamiento de izquierdas no se limita a la búsqueda de una mayor igualdad material. El ADN de la izquierda, aún a pesar de las mutaciones extremistas que ha sufrido a lo largo de la historia, también va indisolublemente unido a la lucha por la extensión de la democracia y de los derechos civiles y políticos.
A finales del siglo XX la lucha por la igualdad alcanzó nuevas dimensiones y cristalizó en la formación de una nueva izquierda que se hizo oír a través de los movimientos sociales: la lucha por la igualdad de hombres y mujeres, la igualdad de derechos entre personas de distinta raza u orientación sexual... Todas ellas son expresiones de la búsqueda de un mismo ideal que ha marcado los movimientos de izquierda durante el pasado siglo.

Participación
Desde su propio nacimiento, cuando los diputados de las Cortes francesas de 1789 sentados a la izquierda del rey votaron para impedir que el soberano conservase un poder absoluto, ya se vislumbraba otra de las características esenciales de la izquierda: garantizar amplios derechos políticos que hagan realidad la participación del pueblo en el gobierno de los asuntos públicos. Se trata de dar poder y herramientas a los ciudadanos (empoderarlos) para que realmente sean ellos los que tomen las riendas de su futuro. Un Estado capaz de ofrecer un gran nivel de igualdad material entre sus ciudadanos pero que no es capaz de garantizar una democracia participativa en la que se permita la intervención directa de los ciudadanos en los asuntos públicos, el control colectivo de las actividades del gobierno y una extensa batería de derechos políticos y civiles nunca debería ser calificado como de izquierdas.

Libertad
Hasta ahora está claro que la lucha por la igualdad y la extensión de los derechos civiles y políticos está intrínsecamente ligada al espíritu de la izquierda. Pero su esencia es aún más amplia.
En mi opinión, el ideal de libertad también está presente en el ADN de la izquierda, muy vinculado al de igualdad y defensa de derechos civiles y políticos. La libertad es quizás el ideal más tergiversado de todos los que conforman la cadena de valores de la izquierda. Pero a pesar de su apropiación por parte de corrientes ideológicas que solo han defendido la libertad en cuanto capacidad del más fuerte para aplastar y explotar sin cortapisas al débil y desprotegido, la libertad entendida como no dominación es una de las claves que nos deberían permitir entender a la izquierda: una sociedad solo será libre permite el desarrollo personal de todo individuo sin ser sometido o discriminado por otros semejantes que gocen de una situación de privilegio y poder.
Este concepto fue desarrollado por el filósofo Philip Pettit, y pretende ser una tercera vía entre las tradicionales ideas de libertad negativa (como no interferencia de poderes externos) y libertad positiva (capacidad de autodominio y de autorrealización) en la que confluyen características de ambas visiones: ya no se trata de reclamar una ausencia de interferencia como hacen los liberales, sino una ausencia de servidumbre.
Pettit explica que puede haber dominación sin interferencia (el poderoso no interviene simplemente porque no quiere) e interferencia sin dominación (si alguien da su consentimiento para que otra persona o institución interfiera en su actividad, con la condición de promover y respetar sus intereses).
Mientras sea posible para alguien ejercer un dominio arbitrario sobre otro, limitando sus posibilidades de elección y los resultados de ésta, no puede decirse del segundo que sea libre. Cuando tertulianos de derechas defienden que si alguien quiere trabajar por 500 euros al mes debe poder hacerlo, lo hacen en nombre de la libertad. Pero esa libertad de los liberales no es tal: oculta las relaciones de dominio existentes. Solo la libertad como no dominación hace realmente libres a los individuos. Porque no se puede hablar de un ataque a la libertad cuando la intromisión es el resultado de aplicar una ley justa para la convivencia y calidad de vida de una comunidad en la que todos estamos de acuerdo en participar.
Pero además, existe otra libertad esencial que tendría que haber sido defendida de forma más clara por los círculos de izquierda pero que tradicionalmente ha pasado más desapercibida: la libertad entendida como difusión abierta y sin cortapisas del conocimiento y la cultura. Sin una sociedad formada y con acceso libre a la información y al acervo común de conocimiento jamás se podrá hablar de una verdadera libertad, de auténtica igualdad y de una democracia en la que todos puedan participar en las mismas condiciones.
He aquí las bases que podrían definir a un pensamiento de izquierdas hoy más necesario que nunca: la defensa de la extensión de los derechos civiles para garantizar la dignidad de todo individuo, la garantía de amplios derechos de participación política para que los ciudadanos sean los que se gobiernen a sí mismos, la defensa de la libertad como no dominación, la libre difusión de cultura y conocimiento, y, por supuesto, la defensa de la igualdad que desde 1789 guía a aquellos que luchan por una realidad más justa.
Pero, una vez que hemos arrojado un poco de luz en los valores que conforman el espíritu de la izquierda, volvemos a las dudas que nos atenazan a todos los que hoy en día intentamos luchar por una sociedad mejor: ¿dónde están hoy en día estos valores? ¿quién los defiende? ¿por qué unos principios que deberían ser universales no son apoyados masivamente por la mayoría de la población? En la nueva entrega de esta serie intentaré contestar a estas cuestiones.

Fuente:  http://www.huffingtonpost.es/fabio-gandara/el-futuro-de-la-izquierda_b_4453651.html?ncid=edlinkusaolp00000009