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jueves, 10 de junio de 2021

La Justicia encarcela a la funcionaria que descubrió la mayor red de blanqueo de capitales de la banca

 Natalie Mayflower fue una de las fuentes de la filtración de los datos de operaciones bancarias que mostró que los grandes bancos, varios españoles, habían blanqueado más de 2 billones de dólares

Natalie Edwards junto al periodista al que filtró los archivos FinCEN. Foto: BuzzFeed News

 Natalie Mayflower Sour Edwards es una verdadera heroína, un ejemplo de cómo la honestidad se antepone a intereses personales. Sin embargo, la han convertido en una criminal, como suele pasar con los denunciantes y los alertadores de corrupción.

Ella fue funcionaria del Departamento del Tesoro. En concreto, fue asesora principal de la Red de Ejecución de Delitos Financieros, hasta que fue detenida. El presunto «delito» por el que ha sido condenada a seis meses de cárcel fue el de filtrar documentos bancarios confidenciales a un periodista. Esto provocó una investigación mundial sobre los flujos de dinero ilícito: los Archivos FinCEN que fueron publicados por BuzzFeed News y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés). 

Edwards filtró los llamados informes de actividades sospechosas, documentos altamente confidenciales que los bancos deben presentar a FinCEN cuando sospechan que un cliente está cometiendo un delito o moviendo dinero robado. La oficina y los datos financieros que recopila desempeñan un papel fundamental en la lucha contra el blanqueo de capitales

Además de los seis meses de cárcel, la sentencia, dictada por el juez Gregory Woods del Distrito Sur de Nueva York, condena Natalie a tres años de libertad vigilada

Ben Smith, actual columnista del New York Times y ex editor de BuzzFeed News, criticó duramente en un tuit la condena: «Esta mujer va a ir a prisión durante seis meses por su papel en revelar la corrupción financiera global sistémica e inspirar cambios legales en todo el mundo».

La sentencia es demoledora para los denunciantes o alertadores de corrupción. Y así lo demuestra un fragmento de la misma que señala que debía imponerse «un castigo justo» porque «ella abusó de una posición de confianza y violó una ley que estaba diseñada para detener a los criminales».

Natalie Edwards, la honestidad del ser humano

Sin embargo, gracias a la valentía Natalie, más de 100 medios de comunicación de todo el mundo pudieron publicar los Archivos FinCEN que revelaron la corrupción de la banca a escala global. Esa investigación ha sido tan importante que ha servido para que se implementen reformas muy importantes y acciones legales en los Estados Unidos, la Unión Europea y países de todo el mundo.

En su declaración en el juicio, Edwards se describió a sí misma como una denunciante de corrupción que recurrió a los medios de comunicación para exponer las malas conductas dentro de su oficina

Ella creyó que los funcionarios del Departamento del Tesoro habían almacenado ilegalmente datos financieros confidenciales sobre ciudadanos estadounidenses y que es posible que FinCEN no hubiera brindado información completa al Congreso de los Estados Unidos para investigar, por ejemplo, la injerencia rusa en las elecciones de 2016.

Edwards se convirtió en fuente de un periodista porque creía que era imperativo exponer las irregularidades y ya había agotado todos los canales internos de denuncia de irregularidades.

Además, señaló que, antes de entregar la documentación a los medios de comunicación, había notificado a varias oficinas del gobierno federal sus revelaciones, sin que nadie hiciera ningún caso. 

Sin embargo, el juez afirmó que, aunque Edwards pareció inicialmente estar impulsada por la denuncia de irregularidades, los registros que proporcionó a los medios cubrieron un alcance mucho más allá de sus preocupaciones iniciales. ¿Y qué importa si gracias a esos documentos se ha descubierto la mayor trama de corrupción bancaria de la historia? La Justicia, en demasiadas ocasiones, vive en un idilio tan permanente con las élites que se olvida de que una de sus máximas responsabilidades es la de acabar con la corrupción, venga de donde venga y tenga el dinero que tenga. 

Natalie Edwards desveló una realidad permitida

Natalie Mayflower Sours Edwards es una denunciante valiente. Luchó para advertir al público sobre los graves riesgos para la seguridad nacional de Estados Unidos, primero a través de los canales oficial de denuncia de irregularidades y luego a través de la prensa. Lo hizo, porque su conciencia así se lo dictaba, a pesar del tremendo riesgo personal, porque creía que se lo debía a su país y al resto del mundo.

Los Archivos FinCEN filtrados por Natalie revelaron por primera vez, con detalles forenses, cómo los poderosos bancos globales se benefician a sabiendas de la corrupción y cómo las autoridades de todo el mundo permiten que florezca la economía oscura.

Edwards vio pruebas de irregularidades masivas a nivel mundial y arriesgó su libertad para concienciar tanto de la mala conducta como de los numerosos fracasos para frustrarla. Sus acciones y la publicación de dichos informes han provocado una reforma internacional sin precedentes.

Más información: https://diario16.com/la-justicia-encarcela-a-la-funcionaria-que-descubrio-la-mayor-red-de-blanqueo-de-capitales-de-la-banca/

martes, 10 de diciembre de 2019

Más de 500 periodistas de todo el mundo han firmado la declaración en defensa de Assange

La iniciativa internacional "Alza tu voz por Assange", impulsada por periodistas de investigación de Suiza, Nueva Zelanda y Croacia, cita al Relator Especial de la ONU sobre la Tortura, Nils Melzer: “Finalmente me di cuenta de que me había cegado la propaganda y de que Assange había sido sistemáticamente calumniado con el fin de desviar la atención de los crímenes que había denunciado" y "privarlo de sus derechos más fundamentales sin provocar la indignación de la opinión pública mundial".

Vergonzoso silencio en torno al calvario de Julian Assange
Julian Assange es sacado a rastras de la embajada de Ecuador en Londres por agentes británicos.
 Cientos de periodistas de todo el mundo –desde Estonia a Namibia y de Islandia a Bangladesh– han unido sus voces y sus plumas en una declaración internacional en defensa del fundador de Wikileaks, Julian Assange, quien lleva desde abril confinado en solitario en la cárcel de alta seguridad londinense de Belmarsh tras haber permanecido casi siete años recluido en la Embajada de Ecuador en Londres.

Assange está a la espera del juicio en febrero que debe decidir sobre la solicitud de extradición cursada por EEUU, donde es acusado de "conspiración" para infiltrarse en sistemas informáticos gubernamentales y podría ser condenado a 175 años de prisión, por haber difundido –a través de la plataforma de filtraciones Wikileaks– miles de documentos militares estadounidenses de Afganistán e Irak y cables diplomáticos del Departamento de Estado de EEUU. Los Diarios de la Guerra demostraron que el Gobierno de Estados Unidos había engañado a la opinión pública sobre sus actividades en Afganistán e Irak y había cometido crímenes de guerra.

WikiLeaks se asoció con un gran número de medios de comunicación de todo el mundo que reeditaron los Diarios de la guerra y los cables diplomáticos. Asimismo, Público participó como medio colaborador en las filtraciones de Wikileaks desde 2012 hasta 2016 en virtud de un M.O.U. de exclusividad rubricado entre Assange y el entonces director de este diario, Carlos Enrique Bayo, también firmante de la declaración internacional que ahora se difunde.

Las acciones legales en marcha contra Assange sientan un precedente extremadamente peligroso para periodistas y medios de comunicación y para la libertad de prensa. Así lo proclama esta declaración internacional, que incluye una cita del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Tortura, Nils Melzer, quien investigó el caso:
"Finalmente me di cuenta de que me había cegado la propaganda y de que Assange había sido sistemáticamente calumniado con el fin de desviar la atención de los crímenes que había denunciado. Después de haber sido deshumanizado mediante el aislamiento, el ridículo y la vergüenza, al igual que las brujas que solíamos quemar en la hoguera, fue más fácil privarlo de sus derechos más fundamentales sin provocar la indignación de la opinión pública mundial. De este modo se está sentando un precedente legal por la puerta trasera de nuestra propia autocomplacencia, que en el futuro puede aplicarse y será aplicado también a las revelaciones que publiquen The Guardian, The New York Times y ABC News”.

Igual, claro está, que podrá ser aplicado a los medios de comunicación del mundo entero, que han reaccionado rápidamente sumando en este fin de semana al menos 509 firmas de los más prestigiosos reporteros, editores, directores y periodistas de investigación de todo el planeta; incluso de célebres whistleblowers (alertadores o denunciantes) como Daniel Ellsberg, quien fuera la fuente de la filtración a 17 periódicos de los Papeles del Pentágono, clasificados top secret.
Los impulsores de la iniciativa internacional se dirigen a sus colegas periodísticos de todo el mundo mediante una carta que comienza así:
 Julian Assange, editor de Wikileaks, ha sido acusado en virtud de la Ley de Espionaje de Estados Unidos por publicar los diarios de guerra de Afganistán e Irak y los cables del Departamento de Estado, documentos importantes que muchos de nosotros utilizamos y ayudamos a publicar en todo el mundo.

Este hecho sienta un precedente extremadamente peligroso para los periodistas, los medios de comunicación y la libertad de prensa. No queremos permanecer en silencio en este momento.

Invitamos a todos los periodistas y personas que desempeñan funciones relacionadas con el periodismo a ser parte de esta declaración global en defensa de Julian Assange. Por favor, lee la siguiente declaración, que explica por qué necesitamos pronunciarnos. Puedes firmarla aquí. (en inglés)

"En el núcleo del principio de la libertad de expresión"
En la declaración internacional por la defensa de Assange, los periodistas de decenas de países proclaman:
Nosotros, periodistas y organizaciones periodísticas de todo el mundo, expresamos nuestra profunda preocupación por el bienestar de Assange, por su detención continuada y por las draconianas acusaciones de espionaje contra él.

Este caso se sitúa en el núcleo del principio de la libertad de expresión. Si el Gobierno de Estados Unidos puede procesar a Julian Assange por publicar documentos clasificados, despejará el camino para que los gobiernos enjuicien a periodistas en cualquier parte del mundo, lo cual sentaría un peligroso precedente para la libertad de prensa a nivel mundial. Acusar de espionaje a quienes publican materiales proporcionados por filtradores es también una novedad que debería encender las alarmas de todos los periodistas y medios de comunicación.

En una democracia, deben poder revelar crímenes de guerra y casos de tortura y abuso sin tener que ir a la cárcel. Ése es, precisamente, el papel de la prensa en una democracia. A partir del momento en que los gobiernos tienen la capacidad de utilizar las leyes de espionaje contra periodistas y medios de comunicación, estos se ven privados de su forma tradicional y más importante de defenderse – de actuar en interés público –, que la Ley de Espionaje no permite ejercer.

Antes de ser trasladado a la prisión de Belmarsh, Assange pasó más de un año en arresto domiciliario y siete en la embajada de Ecuador en Londres, donde se le había concedido asilo político. En todo ese tiempo sufrió graves violaciones de sus derechos humanos, incluyendo el espionaje de sus conversaciones, protegidas por el secreto profesional, por parte de organizaciones a las órdenes directas de agencias estadounidenses. Los periodistas que le visitaban fueron sometidos a vigilancia constante. Se le restringió el acceso a la defensa legal y a atención médica, y se le privó de recibir la luz del sol y hacer ejercicio físico. En abril de 2019, el Gobierno de Lenín Moreno permitió a agentes de policía del Reino Unido entrar en la embajada y detener a Assange. Desde entonces se encuentra en aislamiento durante 23 horas al día y, según quienes lo han podido visitar, está “fuertemente medicado”. Su salud mental y física se ha deteriorado gravemente.

Ya en 2015 el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU (ACNUDH) dictaminó que Assange había sido detenido de forma arbitraria y privado de su libertad, y exigió su liberación e indemnización. En mayo de 2019, el ACNUDH reiteró su preocupación y pidió que se le devolviera su libertad personal.

Hacemos responsables a los gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido, Ecuador y Suecia de la violación de derechos humanos que ha sufrido el señor Assange.

Julian Assange ha hecho una destacada contribución al periodismo de interés público, la transparencia y la responsabilidad gubernamental en todo el mundo. Ha sido señalado y procesado por publicar información que nunca debería haberse ocultado a la opinión pública. Su trabajo fue reconocido en 2011 por el Premio Walkley por Contribución Destacada al Periodismo, el Premio Martha Gellhorn de Periodismo, el Premio Índice de Censura, el New Media Award de The Economist, el New Media Award de Amnistía Internacional y el Premio Gavin MacFayden de 2019, entre muchos otros. WikiLeaks también fue nominado en 2015 para el Premio Mandela de la ONU y siete veces para el Premio Nobel de la Paz (de 2010 a 2015 y en 2019).

La información sobre abusos y delitos proporcionada por Assange tiene una importancia histórica, como también la han tenido las contribuciones de informantes como Edward Snowden, Chelsea Manning y Reality Winner, que en la actualidad se encuentran en el exilio o en la cárcel. Todos ellos han sufrido implacables campañas de difamación emprendidas por sus adversarios, las cuales a menudo han conducido a la publicación de informaciones periodísticas erróneas y a la ausencia de atención y cobertura mediática sobre su difícil situación. La vulneración sistemática de los derechos de Julian Assange durante los últimos nueve años ha llamado la atención y activado las protestas del Comité para la Protección de los Periodistas, la Federación Internacional de Periodistas y las principales organizaciones de derechos humanos. Sin embargo, en el debate público se ha producido una normalización maliciosa de cómo ha sido tratado.

En el momento de escribir estas líneas, la declaración ya ha sido rubricada por eminentes personalidades mundiales de la comunicación como Noam Chomsky, del MIT; Mark Lee Hunter, fundador del Global Investigative Journalism Network; Giannina Segnini, directora de la Escuela de Periodismo de Columbia; Elena Vinogradova, directora de la plataforma rusa Open Media; Serena Tinari, presidenta de la plataforma suiza Investigativ.ch; Anthony Bellanger, secretario general de la Federación Internacional dee Periodistas (IFJ), y muchos más.

Igualmente, figuran entre sus firmantes los más destacados periodistas de investigación de muchos de los grandes medios de comunicación de los cinco continentes.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Un año sin respuestas sobre el destino del cuerpo de Khashoggi

El caso sigue abierto después de demostrarse que agentes saudíes descuartizaron al periodista en Turquía

https://pbs.twimg.com/media/EF2gdZZVAAAjtN-?format=png&name=small

 El reloj se detendrá a las 13:14, hora de Turquía, a las puertas del Consulado de Arabia Saudí en Estambul para conmemorar el último momento en el que se vio con vida a Jamal Khashoggi hace justo un año. A esa hora, el periodista crítico con la casa real y columnista de 'The Washington Post', cruzó el umbral de la legación para recoger unos documentos que necesitaba para casarse con su novia turca, Hatice Cengiz, y nunca salió vivo de allí.

Doce meses después el cuerpo sigue sin aparecer, doce meses que ha necesitado Mohamed Bin Salman (MBS), príncipe heredero de Arabia Saudí y persona a la que la CIA apunta como cerebro de la operación, para admitir al menos su «responsabilidad por ser el líder del país», aunque aseguró que «no sabía nada» de lo que calificó de «crimen horrible», según la entrevista concedida esta misma semana a la cadena CBS.

La imagen de quien a sus 34 años es el heredero a la corona y hombre fuerte del país ha sufrido un grave deterioro tras conocerse los detalles del asesinato y descuartizamiento de Khashoggi a través de diferentes informaciones reveladas por la prensa y partes implicadas en la investigación.
Los esfuerzos de MBS por mostrarse aperturista y modernizador, con la vuelta de los cines, la concesión de visados a turistas o de permisos de conducción a mujeres, han quedado eclipsados por el crimen cometido por sus agentes de seguridad en Estambul, algunos muy cercanos a él. Pese al clamor internacional, la Justicia saudí le eximió de cualquier responsabilidad y la fiscalía acusó a once personas del asesinato, de las que cinco podrían enfrentarse a la pena de muerte.

Tras las muestras de apoyo de Donald Trump a lo largo de estos meses, Salah, hijo primogénito del periodista asesinado residente en Yeda, también acudió al auxilio del príncipe con motivo del aniversario y en su cuenta de Twitter escribió que «un año pasó de la muerte de mi querido padre, los oponentes de la patria y sus enemigos en el este y el oeste han explotado su caso (...) para destrozar mi patria y a mis líderes». Una situación ante la que aseguró que »no voy a aceptar que se explote su memoria y su caso para lograr esto«.

Según publicó 'The Washington Post' en abril, las autoridades del reino habrían comprado el silencio de la familia con la entrega de viviendas, valoradas en 4 millones de dólares, y «pagos mensuales superiores a 10.000 dólares por hijo» como una primera parte de un acuerdo a largo plazo para evitar declaraciones críticas de la familia sobre el asesinato a manos de agentes de seguridad enviados por el propio reino. Otros tres hijos del columnista residen en Estados Unidos, donde su padre se había auto exiliado para evitar problemas por sus artículos. Salah Khashoggi negó cualquier tipo de acuerdo.

Grabación de los hechos
En la concentración de este miércoles en Estambul estarán presentes la relatora de la ONU sobre ejecuciones arbitrarias, Agnes Callamard, autora de un informe en el que apunta directamente a la responsabilidad de Mohamed Bin Salman, la premio Nobel yemení, Tawakkol Karman, y representantes de Reporteros sin Fronteras, Human Rights Watch o Amnistía Internacional, organismos que siguen pidiendo que se haga justicia.

Callamard tuvo acceso a la grabación de 45 minutos sobre lo ocurrido en el interior del Consulado que Turquía entregó a la ONU. La experta del organismo internacional reveló al programa de investigación 'Panorama', de la BBC, que Khashoggi preguntó a sus verdugos: «¿Me van a poner una inyección?», a lo que ellos respondieron «sí». Estas fueron sus últimas palabras porque «lo que se oye después muestra que lo asfixian, probablemente con una bolsa de plástico sobre la cabeza», apuntó Callamard. La abogada Helena Kennedy, que participó también en la investigación del organismo internacional, declaró a la cadena británica que los asesinos calificaron al periodista de un «animal destinado al sacrificio» y, una vez muerto, bromearon a la hora de despedazarle porque »ni un carnicero lo haría en el suelo«.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, considera este suceso como el «más debatido y más polémico del siglo XXI, aparte del 11-S» y publicó una columna en 'The Washington Post' en la que detalló que el equipo de 15 sicarios que voló desde Arabia Saudí para matar a Khashoggi «cortó su cuerpo en trozos» y formuló varias preguntas que Riad debe responder como: «¿dónde están los restos?», «quién firmó la sentencia de muerte del periodista» y «quién envío a los 15 asesinos, incluyendo a un experto forense, en dos aviones privados a Estambul». El caso dista mucho de estar cerrado.

El reloj se detendrá a las 13:14, hora de Turquía, a las puertas del Consulado de Arabia Saudí en Estambul para conmemorar el último momento en el que se vio con vida a Jamal Khashoggi hace justo un año. A esa hora, el periodista crítico con la casa real y columnista de 'The Washington Post', cruzó el umbral de la legación para recoger unos documentos que necesitaba para casarse con su novia turca, Hatice Cengiz, y nunca salió vivo de allí.

Doce meses después el cuerpo sigue sin aparecer, doce meses que ha necesitado Mohamed Bin Salman (MBS), príncipe heredero de Arabia Saudí y persona a la que la CIA apunta como cerebro de la operación, para admitir al menos su «responsabilidad por ser el líder del país», aunque aseguró que «no sabía nada» de lo que calificó de «crimen horrible», según la entrevista concedida esta misma semana a la cadena CBS.

La imagen de quien a sus 34 años es el heredero a la corona y hombre fuerte del país ha sufrido un grave deterioro tras conocerse los detalles del asesinato y descuartizamiento de Khashoggi a través de diferentes informaciones reveladas por la prensa y partes implicadas en la investigación.
Los esfuerzos de MBS por mostrarse aperturista y modernizador, con la vuelta de los cines, la concesión de visados a turistas o de permisos de conducción a mujeres, han quedado eclipsados por el crimen cometido por sus agentes de seguridad en Estambul, algunos muy cercanos a él. Pese al clamor internacional, la Justicia saudí le eximió de cualquier responsabilidad y la fiscalía acusó a once personas del asesinato, de las que cinco podrían enfrentarse a la pena de muerte.

Tras las muestras de apoyo de Donald Trump a lo largo de estos meses, Salah, hijo primogénito del periodista asesinado residente en Yeda, también acudió al auxilio del príncipe con motivo del aniversario y en su cuenta de Twitter escribió que «un año pasó de la muerte de mi querido padre, los oponentes de la patria y sus enemigos en el este y el oeste han explotado su caso (...) para destrozar mi patria y a mis líderes». Una situación ante la que aseguró que »no voy a aceptar que se explote su memoria y su caso para lograr esto«.

https://pbs.twimg.com/media/EF2iqQRVAAARUCZ?format=jpg&name=small
@mikelayestaran
 Aunque la imagen de Mohamed Bin Salman queda marcada tras conocerse los detalles del asesinato y descuartizamiento de #Khashoggi parece que la comunidad internacional quiere pasar página
 Según publicó 'The Washington Post' en abril, las autoridades del reino habrían comprado el silencio de la familia con la entrega de viviendas, valoradas en 4 millones de dólares, y «pagos mensuales superiores a 10.000 dólares por hijo» como una primera parte de un acuerdo a largo plazo para evitar declaraciones críticas de la familia sobre el asesinato a manos de agentes de seguridad enviados por el propio reino. Otros tres hijos del columnista residen en Estados Unidos, donde su padre se había auto exiliado para evitar problemas por sus artículos. Salah Khashoggi negó cualquier tipo de acuerdo.

Grabación de los hechos
En la concentración de este miércoles en Estambul estarán presentes la relatora de la ONU sobre ejecuciones arbitrarias, Agnes Callamard, autora de un informe en el que apunta directamente a la responsabilidad de Mohamed Bin Salman, la premio Nobel yemení, Tawakkol Karman, y representantes de Reporteros sin Fronteras, Human Rights Watch o Amnistía Internacional, organismos que siguen pidiendo que se haga justicia.

Callamard tuvo acceso a la grabación de 45 minutos sobre lo ocurrido en el interior del Consulado que Turquía entregó a la ONU. La experta del organismo internacional reveló al programa de investigación 'Panorama', de la BBC, que Khashoggi preguntó a sus verdugos: «¿Me van a poner una inyección?», a lo que ellos respondieron «sí». Estas fueron sus últimas palabras porque «lo que se oye después muestra que lo asfixian, probablemente con una bolsa de plástico sobre la cabeza», apuntó Callamard. La abogada Helena Kennedy, que participó también en la investigación del organismo internacional, declaró a la cadena británica que los asesinos calificaron al periodista de un «animal destinado al sacrificio» y, una vez muerto, bromearon a la hora de despedazarle porque »ni un carnicero lo haría en el suelo«.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, considera este suceso como el «más debatido y más polémico del siglo XXI, aparte del 11-S» y publicó una columna en 'The Washington Post' en la que detalló que el equipo de 15 sicarios que voló desde Arabia Saudí para matar a Khashoggi «cortó su cuerpo en trozos» y formuló varias preguntas que Riad debe responder como: «¿dónde están los restos?», «quién firmó la sentencia de muerte del periodista» y «quién envío a los 15 asesinos, incluyendo a un experto forense, en dos aviones privados a Estambul». El caso dista mucho de estar cerrado.

Fuente: https://www.elcorreo.com/internacional/oriente-proximo/respuestas-sobre-destino-20191001215817-ntrc.html

martes, 27 de agosto de 2019

Amira Hass, la única reportera israelí que vive en Palestina

"Cuando veo a la población palestina luchando por sus derechos siento esta afinidad", explica la reportera

https://www.lamarea.com/wp-content/uploads/2019/08/amirahass.jpg
Amira Hass. UNAI ARANZADI
Nacida el 28 de junio de 1956 en Jerusalén, la periodista Amira Hass lleva décadas informando sobre la realidad palestina para el diario israelí Haaretz. Lo hace como ningún otro judío israelí lo ha hecho hasta hoy, viviendo el día a día junto a la población palestina, tanto en la franja de Gaza como en Ramala, la capital de facto sita en Cisjordania. Autora de dos libros de trepidante crónica periodística, no solo ha recibido las más feroces críticas del establishment israelí, sino también un sinfín de premios internacionales por la calidad de su información y su defensa de los derechos humanos. Para conversar con ella nos vemos en el barrio jerosolimitano de Musrara, en el jardín de unas casas en las que –dice– “jamás podría vivir”, porque, según explica, “antes eran de palestinos, y hoy las poseen israelíes como si nada hubiera pasado”.

Puede que la pregunta sea algo personal, pero es sabido que sus padres consiguieron sobrevivir al Holocausto durante la II Guerra Mundial. ¿Es quizás este el motivo por el que usted defiende a toda costa los derechos humanos?
Así es, y te lo voy a explicar. Recientemente hubo una serie de incendios en Palestina e Israel, así que muchas vías de Cisjordania estaban cortadas. Decidí ir a ver una carretera que los colonos habían tomado. Allí fui detenida por unos soldados. Decían, “una israelí se ha metido en una población palestina. Podría ser asesinada”. E inmediatamente llamaron a los soldados del lugar. Uno de los oficiales que estaba alrededor de mí me dijo: “Yo sé que tu madre escribió un libro”. A mí me sorprendió porque no es algo muy conocido, y yo le dije: «Sí, ella escribió un diario en el campo de concentración de Bergen-Belsen». Mi madre era de Sarajevo en Yugoslavia y se unió a los partisanos de Montenegro, pero luego tuvo que entregarse porque si los alemanes se enteraban de que había alguien con los partisanos, matarían a toda la comunidad del pueblo por el que andaran.

Mi madre no podía cargar sobre su conciencia que otras personas pudieran ser asesinadas por su culpa, así que se entregó, fue arrestada en una cárcel de la Gestapo, y luego enviada a Bergen-Belsen. En realidad se suponía que iban a ser asesinados en el camino pero algo no funcionó y fueron llevados a Alemania, al campamento donde escribió su libro. Así que le dije al soldado que mi madre escribió un diario en Bergen-Belsen. Y el soldado se sorprendió y me dijo: «¿Pero no hay una contradicción en eso?». Y pregunté: «¿Qué contradicción?». Me dijo: “Su madre estaba en Bergen-Belsen y usted está posicionada con los palestinos”. Y yo le respondí: «No hay contradicción alguna. Uno está en contra de cualquier injusticia. Ese es mi legado». Traté de ser pedagógica y él, que era muy joven, podría haber sido mi nieto, me escuchó.

¿Y su padre?
Mi padre era de Rumanía. Estuvo en un gueto tres años. Se quedó inválido durante la guerra. Él y mi madre eran comunistas, y llegaron a Palestina como refugiados, no como sionistas. Sintieron que no eran queridos en Europa. Su gran trauma llegó cuando regresaron a sus propios países y la sociedad no los aceptó. Porque durante la ocupación nazi, el antisemitismo se desarrolló. Incluso en las sociedades socialistas.

¿Cómo podría transmitir su empatía por el sufrimiento palestino al resto de la sociedad israelí?
No sé si podría usar la palabra empatía. Lo que me motivó primero fue el enfado contra Israel. El enfado por la injusticia. No me importa si son palestinos, negros sudafricanos o afroamericanos. Lo veo como una cuestión de educación básica. En el pasado decíamos que esto era parte de la educación judía. Que se debe protestar ante cualquier injusticia. Y aquí hay una cuestión de responsabilidad como judía israelí. No es empatía, es enfado. Cuando veo a la población palestina luchando por sus derechos siento esta afinidad. Es por eso que vivo entre los palestinos desde hace 25 años. Nunca podré experimentar la ocupación de la manera que ellos la sienten, porque no vivo bajo las mismas restricciones, pero cuando se han dado toques de queda o bombardeos he podido probar un poquito de su miedo. Pero tienes razón. Convencer a la sociedad israelí requiere un esfuerzo extra, y ahora mucho más que antes. Hace 30 años una simple historia podía afectar a la sociedad israelí de tal modo que sacasen conclusiones. Ahora esto no sucede. Son completamente indiferentes.

Incluso aprendió árabe para entenderlos mejor…
Sí. Tengo algunos colegas que cuando hablan o entrevistan a los palestinos usan hebreo, pero los palestinos no hablan bien el hebreo y mis colegas israelíes escriben incluyendo estos errores. Yo nunca lo hago de esta manera, porque es mi problema no hablar árabe y no que su hebreo no sea perfecto. No me gusta la palabra víctima ni me gusta poner la atención en ellos como víctimas. Prefiero concentrarme en lo que Israel hace. Destapar lo que hacen de forma continua. Y puede que aquí haya una conexión con mi madre y el diario que escribió. Cuando la obra fue reeditada en Alemania a finales de los setenta, fue invitada a hablar con varios jóvenes alemanes que le preguntaron: “¿Cómo pudieron morir de esa forma los judíos?”. Y ella les respondió: “Esa no es la pregunta, la pregunta es ¿cómo pudieron los alemanes matar así?”. No quiero compararlo, pero para mí la experiencia palestina es un método periodístico para revelar las políticas israelíes. No tengo archivos ni documentos secretos de reuniones israelíes, pero la realidad que los palestinos viven muestra que se trata de una política muy calculada. Por ejemplo, la política de crear en Cisjordania bantustanes al estilo del apartheid, todos separados entre sí, no ha ocurrido accidentalmente. Es una política que Israel ha implementado en paralelo al llamado proceso de paz. Lo que demuestra lo mucho que engañaron al mundo.

¿Qué opina sobre el uso que muchos medios, gobernantes y políticos hacen del término terrorista?
Nunca lo uso. Solo cuando quiero decir que los colonos aterrorizan a los granjeros palestinos o a los pastores. Así es como utilizo el aterrorizaron, pero nunca lo uso como terrorista porque se ha convertido en un sinónimo de musulmán. Creo que es escandaloso. El término descontextualiza completamente los problemas de sus antecedentes históricos, sociológicos y políticos. Estoy muy en contra de los asesinatos de civiles, pero nunca voy a utilizar el término terrorista. Si los editores de la redacción escribiesen para cada acto israelí «terrorismo de Estado», podría considerarlo, de lo contrario, no. En Europa y Estados Unidos no tienen vergüenza cuando dicen: «Todavía tenemos que ver si esto fue un ataque terrorista», lo que significa esperar a saber si el perpetrador es musulmán o árabe. Es racista.

¿Resulta arriesgado vivir en Cisjordania como una judía israelí que también realiza críticas a Hamás y a la Autoridad Nacional Palestina?
Nunca me he sentido físicamente intimidada. Cuando el ejército ha bombardeado Gaza o Ramala, sí. Pero no era algo personal.

¿Pero qué hay de su relación con los dos grandes partidos, Hamas y Fatah, que gobiernan en Gaza y Cisjordania respectivamente? 
En tres ocasiones quisieron sacarme fuera. Dos veces bajo el Fatah de Arafat y una vez bajo Hamás. Hamás en Gaza tuvo éxito. Fatah en el tiempo de Arafat era más flexible… Pero en Gaza vino esta cosa escondida de que si yo no abandonaba la franja algo podría ocurrirme. Pero nunca me lo tomé muy en serio. Puede ser desagradable, pero no es físico. La prueba es que he estado viviendo entre ellos desde 1993 sin problema.

Lo que está sucediendo con Trump y su total apoyo a los planes de Netanyahu, ¿puede hacer oficial la bantustanización de los territorios palestinos?
Obviamente es la consolidación del proceso en curso, pero lo que es mucho más alarmante es cómo Europa no está en contra. Sin embargo, me resisto a verlo como un asunto zanjado. Las cosas pueden cambiar.

Entonces, ¿es más perjudicial para las aspiraciones palestinas el silencio de la Unión Europea que la política de Trump?
Si Europa fuera más proactiva podría equilibrar, porque antes apoyaba tanto las soluciones de los dos Estados como la zona C, etc… Saben más y son más conscientes de todo. Y por su parte, Trump en cierto modo es un mensajero de Netanyahu. Se ha posicionado con la derecha judía a favor de los colonos. Pero sí, el problema de los bantustanes al estilo apartheid sudafricano está ahí. Sin embargo, todo esto no es inamovible. Es solo una cuestión de voluntad política.

¿Podrían algunas de esas políticas derechistas desencadenar una tercera Intifada o la sociedad palestina está demasiado agotada para eso?
Ahora mismo lo que la gente siente es que una tercera Intifada traería peores resultados. Israel no reaccionó a la primera con debilidad. Engañó al mundo con Oslo y el proceso de paz, porque lo que realmente hicieron fue afianzar sus colonias en Cisjordania. Así que, en este momento, la gente se siente demasiado cansada y también porque la sociedad palestina se ha dividido. La gente no tiene fe en sus líderes. Y tienen dos liderazgos con dos estrategias diferentes. Pero las cosas pueden suceder accidentalmente cuando la gente está cansada y enojada.

Recientemente se ha dado el caso de un abogado palestino que estaba muy frustrado por sus fracasos en el tribunal militar israelí defendiendo a personas condenadas a prisión sin haber hecho nada. Fue varias veces a disparar a los autobuses de colonos, por lo que ahora se enfrenta a muchos años en la cárcel. Pero supongamos que si en un atentado contra un autobús israelí no solo hay algún herido, sino que el bus se cae por un terraplén y mueren 20 personas, esto podría desencadenar una gran represalia israelí y la oportunidad para que lleven sus planes adelante. Después de algo así, cualquier cosa podría suceder. Sin embargo, aunque los palestinos están llenos de ira y rabia –una ira por la que yo no puedo culparlos– andan cautelosos, porque saben que acciones así solo les llevarán a peores escenarios.

La ocupación israelí ha demostrado tener habilidades para penetrar incluso en las acciones más nobles llevadas a cabo por actores extranjeros. ¿Están las ONG y otras organizaciones internacionales jugando a favor de la liberación palestina, o por el contrario, sin quererlo han pasado a convertirse en parte de la estrategia de dominación israelí?
Es una herida abierta para todos. No dudo que las personas que forman parte de las ONG y la ayuda humanitaria estén comprometidas individualmente. Pero como un sistema, por supuesto, subvenciona la ocupación, y es parte de una práctica que ha significado dinero del silencio para cubrir la impotencia política. Impotencia política por elección, no por decisión de Dios. Europa ha elegido ser impotente y no presionar a Israel. Y el dinero que pagan por la ayuda compensa la falta de acción política. Y eso no es solidaridad sino un tema diferente. No es solidaridad mantener esta zona tranquila, estable… y esa estabilización significa que si Israel no permite que los palestinos se desarrollen, el mundo viene y paga la caridad a los palestinos. Caridad en lugar de que los palestinos puedan tomar decisiones independientes, tener actividad industrial y exportar sus productos. Es terrible. Ahora, la solidaridad en el exterior es un tema diferente, como es el caso del BDS.

¿Qué opina de esta campaña de boicot, desinversión y sanciones?
Creo que es una medida muy racional de los palestinos después de que otros muchos métodos de lucha hayan fracasado. La lucha armada no funcionó, la diplomacia no funcionó. La lucha desarmada no funcionó. Si los israelíes sienten que tienen que pagar un precio por la ocupación, cambiarán su posición.

Nos llegan rumores sobre la aparición de algunos grupúsculos salafistas en la Franja de Gaza. ¿Existen realmente?
Sí. La cosa es que cuando Hamás tomó el poder, hubo muchos jóvenes que tomaron sus promesas como un fraude, y ahora quieren tener yihad y pelear.  Pero ahora Hamás es el partido gobernante y, de repente, este se preocupa por el “aquí y ahora”, no por algo imaginario en el futuro. No sé cuál es la situación en este momento, pero muchas personas fueron arrestadas por Hamás y encarceladas por ser salafistas. Conozco a algunas personas con parientes que se convirtieron en salafistas y ahora están en prisión. Ciertamente no son rumores. Pero Hamás logró controlarlos.

¿Y están armados?
Sí, tienen armas. Algunos de ellos estaban en el ala armada de Hamás y desertaron e hicieron de todo. Pero una nunca sabe cuándo los usa Hamás o cuándo no, o si les tiene miedo. Eso es difícil de decir, sobre estos temas muy pocos saben lo que sucede realmente.

Fuente: https://www.lamarea.com/2019/08/27/amira-hass-la-unica-reportera-israeli-que-vive-en-palestina/

miércoles, 12 de junio de 2019

La edición internacional de ‘The New York Times’ no publicará más viñetas satíricas


  
La decisión llega tras la polémica por una ilustración de Netanyahu caricaturizado como el perro guía de Donald Trump, que levantó críticas por antisemita

El diario The New York Times, en una decisión no exenta de polémica, ha anunciado esta semana que a partir del próximo 1 de julio no publicará ninguna viñeta política en su edición internacional y que ha suspendido su relación contractual con dos dibujantes del diario. En su tirada estadounidense, el Times no cuenta en sus páginas con viñetas cómicas o satíricas. La determinación del diario neoyorquino llega después de que el pasado 1 de abril, la edición internacional del periódico, divulgara en sus páginas de Opinión una caricatura de Benjamin Netanyahu y Donald Trump que desencadenó indignación y una disculpa del diario porque se consideraba que la ilustración era profundamente antisemita.



La viñeta caricaturizaba al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, como a un perro guía, con una Estrella de David colgando de su collar, que conducía a un presidente Donald Trump ciego, tocado por la marca más rápidamente identificable de un judío, la kipá. El dibujo es del portugués António Moreira Antunes y fue publicado previamente en el semanario de ese país, Expresso.

En un comunicado, el responsable de las páginas editoriales, James Bennet, asegura que The New York Times está “muy agradecido y orgulloso” por el trabajo que los dibujantes Patrick Chappatte y Heng Kim Song han hecho durante años por la edición internacional del periódico. “Sin embargo", añade, "durante más de un año hemos estado considerando que la edición en el extranjero esté en línea con la doméstica, por lo que pondremos fin a los dibujos políticos a partir del 1 de julio”.

A finales de abril, el Times se disculpaba diciendo que sentía “profundamente la publicación de una viñeta antisemita en la edición impresa" del rotativo que circula fuera de Estados Unidos y se comprometía con que “nada semejante" volviera a suceder de nuevo, en alusión a la caricatura de Netanyahu y Trump. “Una imagen como esa es siempre peligrosa, y en un momento en el que el antisemitismo está resurgiendo en el mundo, es todavía menos aceptable”, sentenciaba.

James Bennet asegura en su mensaje que el New York Times piensa seguir invirtiendo “en distintas formas de periodismo de Opinión, incluyendo prensa visual que exprese matices, complejidad y voces desde diversos puntos de vista a través de todas nuestras plataformas”. El jefe de Opinión recordó que el año pasado, por primera vez en la historia, el Times ganó un premio Pulitzer por una serie de viñetas políticas que representaban la historia de una familia de refugiados sirios.

Uno de los dos despedidos por el Times ha dejado saber su opinión a través de un artículo. Patrick Chappatte escribe en una pieza titulada El final de las viñetas políticas en The New York Times que toda su vida profesional ha estado motivada “por la convicción de que la singular libertad de las ilustraciones políticas lleva consigo una gran responsabilidad”. Chappatte relata que la semana pasada sus jefes le informaron de que su trabajo con el Times concluiría en julio. “Suelto la pluma y suspiro: son muchos años de trabajo destruidos por una simple viñeta -que ni siquiera era mía- que jamás debería haberse publicado en el mejor periódico del mundo”.

El dibujante se lamenta profundamente y teme que no solo se trate de las viñetas, sino que lo que esté en peligro sean el periodismo y la opinión en general. “Las ilustraciones políticas pueden cruzar fronteras. ¿Quién mostrará que el Emperador Erdogan está desnudo cuando los dibujantes turcos no puedan hacerlo? Uno de ellos, nuestro amigo Musa Kart, se encuentra ahora mismo en la cárcel”, se cuestiona el ilustrador. “Dibujantes venezolanos, nicaragüenses o rusos se han visto forzados al exilio. En los pasados años, algunos de los mejores ilustradores de EE UU, como Nick Anderson y Rob Rogers, perdieron su puesto porque sus jefes consideraban que su trabajo era demasiado crítico con Trump”, prosigue Chappatte. “Quizá debamos empezar a preocuparnos”, se plantea el dibujante. “Las viñetas políticas nacieron con la democracia. Y son cuestionadas cuando la libertad lo es”, finaliza. Dicho todo lo anterior, Chappatte está convencido, y así lo expresa, de que el dibujo de Netanyahu y Trump nunca debió de ver la luz.