El vídeo muestra los cambios en las emisiones de dióxido de nitrógeno en Europa entre el 1 de enero y el 11 de marzo de 2020.
La Agencia Espacial Europea ha desvelado nuevos datos del satélite Sentinel-5P de Copernicus que muestran un descenso de la contaminación del aire en Europa, específicamente las emisiones de dióxido de nitrógeno (NO2). La caída se puede ver sobre todo en el norte de Italia, foco del virus en el continente, y es posible que se replique la situación en España en grandes ciudades como Madrid y Barcelona por las restricciones establecidas por el Gobierno de Pedro Sánchez para evitar la propagación de la pandemia.
El vídeo muestra los cambios en las emisiones de dióxido de nitrógeno en Europa entre el 1 de enero y el 11 de marzo de 2020. Estos datos proceden del instrumento Tropomi del satélite Sentinel-5P de Copernicus, que cartografía una gran cantidad de contaminantes
del aire a nivel mundial. Claus Zehner, responsable de la misión
comenta: "La disminución de las emisiones de dióxido de nitrógeno sobre
el valle del Po, en el norte de Italia, es especialmente llamativa".
Este es el primer satélite de la misión Copernicus dedicado a vigilar nuestra atmósfera. Transporta Tropomi, un avanzado instrumento capaz de cartografiar numerosos gases traza,
como dióxido de nitrógeno, ozono, formaldehído, dióxido de azufre,
metano, monóxido de carbono y aerosoles, que afectan al aire que
respiramos y, por tanto, a nuestra salud y al clima.
Dada la importancia y la necesidad cada vez mayores de vigilar la calidad del aire, las próximas misiones del programa Copernicus de la UE monitorizarán los gases traza y aerosoles clave para
la calidad del aire. Estas misiones proporcionarán información sobre la
calidad del aire, el ozono estratosférico y la radiación solar, además
de vigilar el clima.
El filósofo estadounidense Jason Brenann presenta en Madrid 'Contra la
democracia', un polémico libro en el que aboga por un nuevo sistema
político
Jason Brennan / M. A
Jason F. Brennan es un filósofo americano y profesor en la Universidad de Georgetown. Es conocido como uno de los impulsores del movimiento bleeding-heart libertarianism,
una filosofía política que combina el énfasis en las libertades
económicas y civiles capitalistas, con hincapié en la justicia social,
de fuerte raigambre anarquista (una tradición política que Brennan,
lejos de rechazar, reivindica).
En su libro, Contra la democracia (Deusto) –que comparte título con un conocido panfleto anarquista editado en España en tiempos recientes–, Brennan afirma que la democracia no es la única forma justa de Gobierno y, de hecho, nos lleva a tomar decisiones irracionales, que no son buenas para nadie. Propone, en cambio, implantar una epistocracia: el poder de los que saben.
De todo esto charlamos antes de que el filosofo imparta una charla en el think tank liberal Juan de Mariana, que coedita el polémico libro.
¿Por qué cree que la democracia está fracasando?
Creo que la democracia se
ha construido con fallos. En general, sigue haciéndolo bastante bien. Es
el mejor sistema que hemos logrado poner en funcionamiento. Los lugares
democráticos siguen siendo mejores lugares para vivir que los no
democráticos, en la mayoría de los casos. Ha fallado en la medida en que
tiene problemas y debemos repararlos. Los problemas son estructurales,
no son cosas efímeras. No se trata de cambiar algo que está ocurriendo
en el sistema en la actualidad, hay algo mal con el sistema en sí, y
tiene que ver con los incentivos que damos a los votantes. Esto es lo
que más me preocupa. La democracia da a la gente el poder de gobernarse,
pero a la vez incentiva a cada votante individual a actuar neciamente.
La razón es que tu voto como individuo no cuenta, da igual que te quedes
en casa, qué votes, o que lo hagas a favor de tus intereses o en
contra. Básicamente esto lo sabes y tienes pocos incentivos para
informarte, para emitir tu voto buscando la verdad o promoviendo tus
valores. Eres libre de usar tu voto de forma idiota.
¿Qué porcentaje de la población cree que no está preparada para votar?
Hay muchos datos, de
muchos países, sobre qué saben los votantes, aunque en particular no hay
muy buenos datos sobre España. En sitios como Alemania, Reino Unido,
Estados Unidos o Canadá, en los que por varias razones hay instituciones
que recopilan información sobre los votantes, en torno al 25 % está
decentemente informado sobre los hechos básicos. Saben cosas como quién
está en el Gobierno o qué ha hecho. El 25 % de los votantes no sabemos
si saben algo. Si les damos cuatro elecciones para responder una
preguntan solo la mitad responde bien, por lo que no sabemos si no saben
nada o conocen un cuarto de las respuestas, porque no podemos
distinguirlo. El 50 % restante lo hace peor que si contestaran
aleatoriamente: comenten errores sistemáticos. Esa es la gente que vota:
la gente que no vota sabe aún menos. Solo el 25 % de la población en la
mayoría de los países democráticos tiene un conocimiento político
básico, y eso no significa que sepan de economía, ciencias políticas o
sociología, nada de teoría para interpretar los hechos, pero conocen
algo los hechos. La población bien informada es en realidad menor al 25
%.
En el libro habla de tres tipos de votantes: hobbits, hooligans y vulcanianos. ¿Quiénes son?
Si has visto las películas o has leído El señor de los anillos sabrás que los hobbits
no se preocupan del mundo exterior, aunque haya una batalla existencial
entre el bien y el mal. No les interesa. Quieren cuidar sus granjas,
fumar en pipa y comer mucho: vivir la vida. El equivalente de esto en
política es el típico ciudadano que escoge no votar. No encuentran
interesante la política, tienen muy pocas opiniones sobre ella, las que
tienen no son estables, no tienen realmente una ideología y están
tremendamente desinformados. Tiene sentido: lo que no te importa no lo
conoces. No tiene nada de malo ser un hobbit, he escrito incluso
un libro defendiéndoles, pero son así. Si miras a la gente que suele
votar es diferente. Tienden a estar mejor informados, pero además están
enormemente sesgados. Y cuando digo sesgado no hablo de que tengan una
opinión, no hay nada de malo en ello, hablo de sesgos en el sentido de
que no están abiertos a aceptar que se pueden equivocar, buscan fuentes
de información que confirman lo que ya creen, no confían en la gente que
está en desacuerdo con ellos y además tienen una actitud muy negativa
hacia la gente de otros partidos: piensan que son estúpidos y malos. Y
esto es básicamente lo que es la democracia: el gobierno de hobbits y hooligans.
La gente a la que llamo vulcanianos
no existe realmente. Es el tipo ideal de votante, desapasionado y
científico que cree solo en la evidencia. La razón por la que hablo de
los vulcanianos no es porque sea uno, ni porque piense que deben
mandar, es porque cuando lees lo que la mayoría de filósofos y
politólogos dicen sobre la democracia y sobre cómo debería funcionar, lo
que tienen en mente es qué harían los vulcanianos. Pero no somos vulcanianos y creamos teorías políticas que presuponen que existen, cuando en realidad solo tenemos hobbits y hooligans. La pregunta es ¿cómo debemos diseñar las reglas para que el Gobierno de hobbits y hooligans funcione mejor?
¿Quienes son más peligrosos?
Bueno, los hobbits
se quedan en casa, por lo que no hacen gran cosa y además cuando votan
lo hacen de forma un poco aleatoria, así que no hacen mucho daño. Son
los hooligans los más peligrosos. Y la razón por la que son
peligrosos no es porque sean fanáticos a la hora de impulsar su
particular ideología, lo peligroso es que son de un partido. Un buen
ejemplo es la elección de Trump. Hace dos años la mayoría de la gente
que votó a Trump no creía en sus políticas, le votó solo porque iban a
votar a los republicanos de todas formas. Si los republicanos ponen de
candidato a una persona desagradable y colérica, que va a romper todas
las alianzas de los Estados Unidos y fastidiar al comercio, le van a
apoyar igual, porque es su equipo. Si por lo que sea un idiota maligno
es nominado van a apoyarlo. Tienen lealtad ciega. Y eso es bastante
peligroso.
Pero ¿no cree que la
eliminación del sufragio universal tal como lo conocemos nos puede
llevar a una sociedad aún más oligárquica y con un mayor nepotismo?
Creo que existe la
posibilidad de que esto ocurra. En el libro describo diferentes formas
de implementar lo que llamo epistocracia, y esta forma de hacerlo
[eliminar el sufragio universal] es la más peligrosa, así que no es la
que apoyaría más. Es algo que se puede considerar, y no creo que sea tan
malo como la gente piensa, pero en vez de esto el sistema que creo que
mejor funcionaría no sería restringir el sufragio, sino hacer algo a lo
que llamo “Gobierno por oráculo simulado”, que tiene menos peligros. Lo
que hacemos es dejar que todo el mundo vote, incluso los niños, no
tienes que restringir el voto por edad, da igual. Cuando votan hacen
tres cosas. Primero, nos dicen quién son y anónimamente recopilamos su
información demográfica. Lo segundo que hacemos es pedirles que hagan un
examen sobre conocimientos políticos básicos, cosas como quién es el
primer ministro, qué partido controla el Parlamento, a qué partido
pertenece el primer ministro, qué cambios políticos ha habido
recientemente, alguno datos sobre el país, como la tasa de desempleo, si
el país ha crecido en los últimos tres años, etc. Este test no
determina quién tiene derecho a votar, solo recopila información. Por
último, le preguntamos qué quieren: que escojan un partido, un
candidato, su decisión en un referéndum... Cuando tenemos esta
información podemos usarla con modelos estadísticos bastante simples
para estimar que querría un país demográficamente idéntico si todo el
mundo estuviera bien informado. No damos realmente votos extra ni se los
quitamos a nadie, pero es como si por arte de magia supiéramos qué
votaría la gente en España si hubiera sacado la máxima puntuación en el
test de conocimientos políticos. No estamos dando poder extra a los
blancos, ni a los ricos, solo estamos tomando el conocimiento de la
gente y haciendo un mejor trabajo con él.
Con este sistema la
autoridad electoral tendría un enorme poder. ¿Cómo evitar que no lo use
en sus propios y puede que maliciosos intereses?
Sí. Hay que considerar
varias cosas, primero, cómo van a usar estos datos las autoridades. Creo
que estos datos tendrían que ser públicos. Cuando la gente vota se
crean conjuntos de datos, que son públicos, y todo gran medio de
comunicación tendrá periodistas que analizarán los resultados y nos
dirán qué dicen. No tenemos que depender de ellos para interpretar los
resultados, porque serán públicos, y hay unas matemáticas que todos
conocen y que dan un cierto resultado con esos datos. Hay otro peligro
que es más serio, que es la forma en que se diseña el sistema, porque
dependiendo de cómo recojamos los datos, las categorías estadísticas y
las preguntas que hagamos, los resultados pueden ser de una u otra
forma, y los partidos pueden tener incentivos para cocinar la
estadística para obtener los resultados que quieran. Habría que
funcionar con un sistema separado en dos partes que suena raro, pero
creo que funcionaría. Antes de que se celebren las elecciones, tenemos
que tener a gente que seleccione qué se va a preguntar en el examen.
Seleccionamos, pongamos, 500 personas de forma aleatoria, con lo que
eliminamos los sesgos. Y estos tienen que encargarse de diseñar el
examen. Muchos de ellos ni siquiera serán capaces de pasar el examen,
pero les podemos preguntar qué creen que tiene que saber la gente para
estar bien informada, y decidirán qué tiene que salir en la prueba.
Puede sonar extraño, pero si vas y preguntas a la gente qué significa
ser un votante bien informado, te darán respuestas muy parecidas: debes
saber quién gobierna ahora, qué ha hecho, ciertos datos de la
economía... Saben qué hay que saber aunque no lo sepan. Podemos confiar
en la gente para diseñar el examen, y esto hará mucho más difícil que
los políticos le metan mano. Es un sistema con dos partes: parte una, se
diseña el examen; parte dos, generamos un Gobierno por oráculo
simulado. De esta forma corregimos la ignorancia y la irracionalidad de
los votantes lo mejor que podemos.
La mayor crítica al
sistema que propone es que, pese a las cautelas, dejaría de facto a las
clases más desfavorecidas fuera del sistema.
Después de que se haya
publicado el libro he reflexionado más sobre esto y me he dado cuenta de
que no es que la democracia este libre de este problema y la
epistocracia no. Es mejor pensar que ciertas formas de epistocracia no
tienen realmente este problema. El Gobierno por oráculo simulado no
tiene el problema de dar demasiado poder a los más favorecidos, porque
la forma en que funciona el sistema, recopilando la información
demográfica, sirve precisamente para corregir la influencia de que haya
demasiados votantes ricos o blancos. El filósofo mexicano Claudio López
Guerra tiene un libro defendiendo un tipo de epistocracia a la que llama
la “lotería del acceso al voto”.
Aleatoriamente seleccionas a 20.000
ciudadanos. Solo ellos pueden votar, pero antes tienen que pasar un
examen al que pueden prepararse para ser mejores votantes, y si no lo
pasan no pueden votar. Al seleccionar a la gente aleatoriamente también
se elimina significativamente los sesgos demográficos. Son los sistemas
menos problemáticos respecto a esta crítica. Pero la democracia también
tiene sesgos demográficos, unas más que otras. Australia tiene voto
obligatorio, vota el 90 % de la gente, pero incluso en Australia la
gente rica, mejor educada, blanca, con mejores trabajos, es más propensa
a votar que los pobres, los jóvenes o los aborígenes. Luego tienes las
democracias con votos voluntarios, en las que también vota más la gente
más favorecida. Luego hay otras formas de epistocracia, como el sufragio
restringido, que tienen un sesgo demográfico mayor. Pero, por resumir,
no es que la epistocracia tenga este problema y la democracia no.
¿No es mejor educar a todos los votantes que seleccionar quién puede votar?
Si pudiéramos deberíamos,
pero no podemos. No se si hay una analogía en español a este refrán
inglés: “Puedes llevar agua a un caballo, pero no puedes obligarle a
beber”. En la escuela primara y secundaria ya se enseña a los votantes
casi todo lo que necesitan para ser buenos votantes. La información es
esencialmente gratis, todo el mundo puede leer los periódicos y ver los
informativos, y los hay relativamente neutrales como para estar
informados, pero no lo están. ¿Por qué? Soy profesor, y veo qué pasa. A
los estudiantes de mi clase que sacan un sobresaliente en un examen si
se lo pongo seis meses después lo suspenden. Lo olvidan. La razón por la
que la gente es ignorante no es porque la información sea cara, no es
porque no exista, no es porque sea difícil estar informado, es que la
gente solo retiene información si le resulta interesante o útil. Hay
gente que consume mucha información política porque le gusta, es su hobby.
Probablemente tú seas así, yo también: nos interesa la información
política. A veces la gente consume información política porque es útil
para impresionar a los amigos. Pertenecen a un grupo de gente que espera
que sepa algo de esto. A mi me da igual el vino, pero a mis amigos les
gusta, así que tengo que saber algo. Eso pasa también con la política.
Si no sabes nada igual te miran mal. Pero esto no ocurre con la mayoría
de la gente. A la mayoría de la gente no le interesa la política, no le
interesa a sus amigos, y solo usarían esa información si la necesitaran,
pero no la necesitan. Y la razón por la que no la necesitan es porque
su voto no importa demasiado, realmente no importa lo que voten. Te voy a
dar un ejemplo extremo para ilustrar esto. Imagina que eres judío, es
1932, vives en Alemania y se van a celebrar las cuartas elecciones
generales, que ganaron los nazis. Para ti que ellos ganen es un
desastre, pero como individuo votar a los nazis, contra los nazis o
quedarte en casa tiene prácticamente el mismo efecto, no habrá ninguna
diferencia desde un punto de vista individual. Aunque sabiendo que el
resultado sea un desastre para ti, votar por un resultado desastre no es
un desastre. De la misma forma, ganar la lotería te hace ganar un
montón de dinero, pero un billete de lotería no vale nada. Puedes pensar
en el voto como un billete de lotería, aunque su valor cambia en cada
país. Aquí en España, con un voto proporcional, tu voto vale más que el
mío, puede marcar algo más de diferencia, pero aun así no mucha.
Brennan en 2013. / Gage Skidmore
¿Cuál es la diferencia entre la epistocracia y la tecnocracia?
La diferencia tiene que
ver con la concentración del poder y la forma en que se usa ese poder.
Cuando hablamos de una tecnocracia lo que realmente significa es que en
la capital tienes un grupo de burócratas, con una buena educación, con
niveles extraordinarios de poder discreccional, para crear leyes como
creen conveniente. Muchos gobiernos en Europa son teconcráticos, también
las democracias, incluida España o Alemania. Y a veces funcionan
bastante bien, por ejemplo en Singapur. La epistocracia puede ser
también tecnocrática, pero no tiene por qué serlo. Puede ser un sistema
en el que no tienes porque dar a los burócratas demasiado poder, ni
darles la potestad de hacer ingeniería social, en vez de eso tiene que
ver con el momento en que se celebran elecciones hacemos algo para
ajustar el voto de acuerdo al conocimiento
En principio, la
democracia implica que la gente tenga la libertad de tomar decisiones
que otra gente cree que no son correctas. El sistema que propone parte
de la base de que la democracia nos lleva por sistema a tomar malas
decisiones políticas. Pero ¿quién decide qué decisiones son buenas o
malas?
No defiendo el
paternalismo. El paternalismo implica que el Gobierno trate de que no
fumes o no comas demasiado. Yo no soy paternalista. Creo que el
individuo debe hacer lo que quiera consigo mismo, pero creo que la
analogía “prefiero hacerme daño a mi mismo que que me lo haga otro” no
tiene sentido en política. Cuando tomamos decisiones políticas no es que
decidamos por nosotros: unos individuos forman una mayoría y esa
mayoría se impone no solo sobre la minoría, sino también sobre la gente
que no puede votar, que vive en el campo, por ejemplo, o, en algunos
casos, sobre la gente que vive fuera. En el caso de Estados Unidos
tenemos mucho poder sobre otros países y si tomamos decisiones estúpidas
no solo nos hacemos daño a nosotros mismos, hacemos daño al resto.
Podemos incluso borrar un país del mapa. Decidimos por todo el mundo. Y
por esa razón creo que se convierte en una cuestión de justicia. La
gente puede estar en desacuerdo con esto, pero hay ciertas cosas que
todo el mundo considera están fuera de los límites: matar a gente, meter
a personas en la cárcel de forma injusta, dejar a los pobres de lado...
Tiene que haber límites, por esa razón no creo que haya que discutir
quien tiene o no razón, creo que si vamos a tomar decisiones políticas
importantes tenemos la obligación con la gente por la que tomamos la
decisión de ser competentes y actuar de buena fe. Esto es lo que creo
que no se entiende. Y el electorado en su conjunto no actúa de buena fe
ni de forma competente.
El Senado de EEUU aprobó la suspensión de una regulación impulsada por
el ex presidente Barack Obama para impedir que personas con problemas
mentales puedan acceder a la compra de armas.
Ahora sólo necesita la firma del nuevo presidente, Donald Trump, quien ya ha adelantado que lo ratificará.
EE.UU. vuelve a permitir la compra de armas a enfermos mentales
Así, el Senado de EEUU aprobó la suspensión de una regulación impulsada por el ex presidente Barack Obama para impedir que personas con problemas mentales puedan acceder a la compra de armas, en una victoria de los grupos pro-armas.
El voto se saldó con el respaldo de 57 senadores, la mayoría completa de los republicanos y varios demócratas, frente a 43 rechazos.
La luz verde por parte del Senado se produce después de que la Cámara de Representantes, también de mayoría republicana,
hiciese lo mismo hace unas semanas. Ahora sólo necesita la firma del
nuevo presidente, Donald Trump, quien ya ha adelantado que lo
ratificará.
La medida había sido impulsada por Obama dentro de su plan para aumentar los controles en el acceso a armas de fuego tras la matanza de un colegio Newtown (Connecticut) de 2012, cuando fallecieron veinte niños y seis profesores.
La
norma, que se calcula que afectaba a 75.000 personas, exigía que la
Dirección de Seguridad Social comunicase al Gobierno federal los nombres
de las personas que recibiesen ayudas con historial de enfermedades
mentales para que no pudiesen comprar armas.
La decisión fue aplaudida por la Asociación Nacional del Rifle, el principal grupo de presión a favor de las armas personales.
"El voto en el Senado supone el siguiente paso en la marcha atrás de la ofensiva extralimitación del Gobierno que caracterizó la era de Obama", declaró Chris W. Cox, director ejecutivo de la Asociación, en un comunicado.
Por
su parte, el senador demócrata Chris Murphy, que representa al estado
de Connecticut, donde se produjo la matanza de Newtown, se mostró
indignado al señalar que la normativa hoy bloqueada sólo afectaba a un
grupo pequeño de personas.
"¿Si no puede manejar sus propios asuntos financieros, cómo podemos esperar que pueda ser el propietario responsable de un arma de fuego legal y peligrosa?", sostuvo en su intervención antes de votar "no" a la propuesta.
La obra de El Bosco ocultaba una partitura que ha sido descubierta e interpretada casi 500 años después de su creación.
Ha sido necesario transcribir la partitura de notación mensural a notación moderna para poder interpretarla.
"El jardín de las delicias" es una de las obras más reconocidas de El Bosco (Hieronymus Bosch),
que ha sido investigada por cientos de científicos y expertos durante
sus cinco siglos de existencia. El tríptico, del que se desconoce su
fecha de creación y su precio original, todavía guarda un gran número de misterios.
Esta obra, adquirida por el monarca Felipe II, es de las más complejas que existen, con un gran número de detalles a muy pequeña escala, lo que obliga a dedicar varias horas para poder apreciar toda la pintura. El tríptico representa en una de sus hojas "El jardín del Edén" (izquierda), en la otra "El infierno" (derecha) mientras que el panel central muestra una imágen de "El jardín de las delicias".
La partitura se encontraba oculta en la sección dedicada al averno,
oculta en un libro y en las nalgas de uno de los penitentes.
Descubierta por dos estudiantes estadounidenses, la transcribieron de
notación mensural a notación moderna, para después generar la música
en piano. De esta forma, 500 años después de la creación del cuadro,
hemos podido escuchar esta breve pieza renacentista escondida en el.
Varias decenas de miles de griegos se
manifestaron hoy en Atenas y otras ciudades de Grecia para conmemorar el
40 aniversario de la revuelta de la Universidad Politécnica en 1973,
que supuso el principio del fin de la Dictadura de los Coroneles
(1967-1974).
Entre 20.000 -según cifras de la policía- y 30.000 personas -de acuerdo a los medios- marcharon desde el centro de la capital griega hasta la Embajada de Estados Unidos, país al que se acusa de dar apoyo a la dictadura, coreando consignas contra el fascismo y contra EEUU.
Otras 10.000 personas tomaron las calles de Salónica,
la segunda ciudad del país, en una manifestación que culminó ante el
consulado de EEUU, fuertemente vigilado por la Policía, que antes de la
protesta había realizado 15 detenciones "preventivas".
En la ciudad de Patras, la manifestación se dirigió hacia la sede del partido neonazi Amanecer Dorado a la que se lanzaron piedras y cócteles molotov.
En
Atenas la manifestación también tuvo una importante presencia policial y
se desplegaron 7.000 agentes en el centro de la ciudad y en puntos
considerados calientes: se bloqueó completamente el acceso a la
Universidad Politécnica, a las oficinas de Amanecer Dorado, las
instalaciones de la televisión pública, la propia embajada
estadounidense y las vías que llevan al barrio de Exarjia, conocido por
su militancia izquierdista y anarquista
La manifestación ateniense transcurrió en calma, aunque con algunos momentos de tensión.
No
fue hasta su término cuando se produjeron disturbios, precisamente en
el barrio de Exarjia, donde policía y manifestantes se intercambiaron
piedras y gases lacrimógenos.
Los agentes detuvieron a más de un centenar de personas, buena parte de ellos de forma preventiva antes de la manifestación.
La conmemoración este año se produce en un momento tenso pues
coincide con una nueva visita de la troika -que exige nuevas medidas de
austeridad-, con el desalojo de los trabajadores de la radiotelevisión
pública ERT de un edificio que habían ocupado durante 5 meses y con el
aumento de la violencia política.
En
la manifestación participaron grupos de funcionarios sobre los que pesa
la sombra del despido y hubo referencias a las luchas sociales de
entonces comparadas con las de ahora, en un momento en que, a causa de
la crisis y los recortes, los ingresos de las familias griegas se han
reducido un 40 %.
Por otro lado, la violencia política, que en los
dos últimos meses se ha cobrado ya tres muertes, ha ensombrecido el
aniversario.
Tras el asesinato en septiembre del rapero
izquierdista Pavlos Fyssas a manos de un neonazi, en septiembre dos
miembros del partido ultraderechista Amanecer Dorado fueron asesinados a
tiros, en un acto que anoche fue reivindicado por un grupo de extrema
izquierda hasta ahora desconocido.
El grupo, que se hace llamar
"Pueblos militantes-Fuerzas Revolucionarias", llamó el sábado por la
tarde al portal informativo zougla.gr anunciando que había depositado en
el monumento a las víctimas del nazismo en Atenas un disco de memoria
usb que contenía un comunicado.
En el comunicado, que -según la
televisión pública- la policía estima auténtico, el grupo en cuestión
afirma que cometió los asesinatos en represalia por la muerte de Fyssas y
anuncia nuevas acciones contra Amanecer Dorado.
Además, a pesar
de las advertencias policiales para que no lo hicieran, los
extrabajadores de la radiotelevisión pública ERT comenzaron a emitir el
viernes desde una emisora pirata improvisada en el interior de la
universidad, tal y como ocurrió hace cuarenta años cuando los
estudiantes llamaron desde los micrófonos montados en la facultad a la
insurrección popular.
Durante los últimos tres días se han
sucedido los actos conmemorativos con exposiciones, conciertos y
ofrendas de flores en memoria de los al menos 23 muertos causados por la
represión de la revuelta.
"Cuarenta años después, la Universidad
está aquí para recordarnos su sentido y para inspirar las luchas de hoy
que son la liberación definitiva del país de la soga de los memorandos,
la defensa de la cohesión social y la protección de los débiles", dijo
el líder de la oposición, el izquierdista Alexis Tsipras.
En otras épocas, las masas hacían acto de presencia. España fue tierras de grandes revueltas populares a lo largo del siglo XIX y durante el primer tercio del siglo pasado. Otro tanto sucedió con mayor o menor intensidad en otros países europeos, como ha descrito el hispanista estadounidense Stanley Payne (Texas, 1934) en su libro “La Europa revolucionaria”.
“Hemos llegado al límite”. “Esto está a punto de estallar”. “Hay que tomar la calle”. Son algunas de las expresiones que acompañan las malas noticias económicas y los últimos escándalos políticos. Sin embargo, los años se suceden y da la impresión de que el hastío generalizado no pasa de las meras palabras.
En un momento en donde la injusticia y los abusos parecen ser más patentes que nunca, la población soporta estos contratiempos. ¿Qué nos ha cambiado? ¿Es que no somos los mismos españoles de siempre? Se lo preguntamos a uno de los mejores conocedores de la Historia de España en el último siglo.
La gente se pregunta por qué no estalla una revolución social, como pasó en nuestro país a principios del siglo XX. Porque estamos en un época muy diferente de aquélla. Entre los siglos XIX y XX acontecieron en poco tiempo grandes cambios políticos, sociales, demográficos y tecnológicos. Al juntarse todos ellos terminaron revolucionando los ánimos de las masas.
Ahora también hay grandes avances tecnológicos... Pero no han sido tan fuertes como para movilizar a una sociedad en la misma medida que lo hicieron las grandes rotativas, la radio o el telégrafo. Los grandes cambios tecnológicos conocidos desde la muerte de Franco más bien han conseguido atomizar a los españoles. La implantación del Estado del Bienestar también ha anestesiado a la sociedad, al igual que ha ocurrido en otros países desarrollados.
Pero... ¿acaso no vemos ahora un gran descontento social? Por supuesto que lo hay, y mucho. Pero pasar del descontento a la rebelión implica atravesar un trecho largo y complicado. En España, además, el Poder está en manos de una estructura partitocrática dominada por cuadros políticos, los cuales dificultan cualquier solución a las reivindicaciones ciudadanas.
¿Cómo evitar la partitocracia sin caer en una especie de caudillismo “a la italiana” lleno de “berlusconis” y “beppes grillos”? Fortaleciendo la sociedad civil, con ciudadanos bien informados y gran sentido de responsabilidad. Esto no es nada fácil. Italia lo intentó con la “revolución de los jueces” a principio de los 90. Pero luego reconstruyó el sistema de partidos con los mismos fallos y defectos del antiguo sistema.
¿Y por qué es tan difícil? Porque la sociedad española está anestesiada por anti-valores que desmovilizan a la gente: la telebasura, los deportes, el hedonismo, el consumismo... Con una ciudadanía absorbida por estas realidades resulta muy complicado que surja una movilización para mejorar las estructuras políticas. El horizonte vital de la mayor parte de la gente consiste en disfrutar de la mejor forma posible. El español medio se ha convertido en un ser anestesiado y con pocas ambiciones trascendentales.
EL "BUENISMO", LA IDEOLOGÍA MODERNA QUE PROMUEVE EL CONFORMISMO
El presidente de Metroscopia nos decía (ver entrevista) que el español es menos apasionado de lo que se piensa. ¿Está de acuerdo? Sí, es cierto. Es algo que también sorprende a muchos extranjeros que visitan España. Tienen la imagen del español exaltado de hace cien años y de la Guerra Civil. Pero aquello se acabó. La cultura se ha transformado. El español medio actual es un ser sosegado. No pide demasiado; pide algo, pero no mucho. Es modesto en sus apetitos. Acepta lo que tiene y trata de disfrutar lo mejor que pueda.
¿Y las ideologías? En España actuaron como palancas de los grandes movimientos sociales. Ahora no hay ideologías nuevas que puedan actuar como palancas de la sociedad. Si acaso, en España se ha impuesto el “buenismo”, lo políticamente correcto. Pero este “buenismo” no busca azuzar grandes revueltas, sino al revés. El buenismo está en contra de las revueltas. Pretende dominar la sociedad, pero promoviendo conformismo, no revueltas.
¿Un cambio del sistema electoral puede servir cambiar las cosas? No totalmente, pero sí sería un primer caso. Las listas abiertas acortarían las distancias entre votante y diputado, además de aumentar el pluralismo político. Ahora el diputado está pendiente de lo que opina el líder que le coloca en las listas, no del ciudadano que le vota.
"LOS REVOLUCIONARIOS DE HOY NO QUIEREN CAMBIAR ESTRUCTURAS POLÍTICAS, SINO LA IDENTIDAD INDIVIDUAL"
Parece que la diferencia entre izquierda y derecha se ha difuminado. Es una crítica que hacen a PP y PSOE. Es misma crítica se escuchaba también en la época de la Restauración borbónica, referida al Partido Conservador y al Partido Liberal. El PP y el PSOE se diferencian por el papel que cada uno atribuye al Estado en la economía. El PP quiere que intervenga poco y el PSOE lo contrario. El problema de estos años de crisis es que ni uno ni otro tienen margen de maniobra para cambiar la política económica. Como el PSOE necesita diferenciarse del PP (y no puede hacerlo por la parte económica) se ha volcado de lleno sobre la revolución cultural.
¿A qué revolución cultural se refiere? A cosas como la ideología de género, el ecologismo, el lobby gay, la hostilidad contra la Iglesia... es decir: en todo lo que sea incidir en un estilo de vida alternativo al tradicional y cosas así...España se ha convertido en un país de clase postmodernista. Los radicalismos políticos casi se han extinguido totalmente. Han sido sustituidos por expresiones de la revolución cultural, pero sin capacidad de movilizar a las masas.
Esto me recuerda a lo que decía un político socialista con cierta sorna: “Debemos darle caña a la la Iglesia porque es lo único que nos queda de rojos”. Efectivamente, la expresión del nuevo radicalismo occidental es de tipo cultural. Al contrario de los antiguos revolucionarios políticos, estos nuevos revolucionarios culturales no pretenden cambiar las estructuras políticas, sino la identidad individual.
Supone un desafío enorme. Europa nunca aceptará costumbres islámicas como la sharía. Los musulmanes tendrán que vivir bajo las mismas leyes¿Dónde han quedado las grandes masas populares que provocaban cambios políticos como la revolución rusa o la llegada de la II República española?
Han desaparecido totalmente o se han reducido a la mínima expresión. El movimiento social más importante de la España del siglo XX fue el anarquismo. Ya casi muriócierta. Tampoco existe en Europa, a excepción de Grecia, donde aún queda vida anarquista con capacidad de radicalizar las revueltas de las calles.
"LOS PAÍSES ÁRABES TIENDEN AL DESPOTISMO POR LA AUSENCIA DE SOCIEDAD CIVIL"
Las sociedades islámicas parecen estar despertando. ¿Por qué no también las occidentales? Es un problema muy distinto. Lo que está ocurriendo en los países árabes (no me refiero a los islámicos en general, sino a los árabes en particular) es una reacción contra el despotismo, que es el sistema político natural al que tienden estos países.
¿Por qué? Porque en ellos apenas existe sociedad civil, ni educación cívica o política. Cuando eliminan el despotismo, los países árabes tienden a la fragmentación. Y entonces se imponen los islamistas, porque tienen un mensaje que la gente entiende fácilmente. Pero este mensaje es difícilmente compatible con el concepto de sociedad civil tal y como lo entendemos en Occidente.
¿Podrá Europa integrar la inmigración musulmana? de cada país y, en parte, bajo la misma cultura. El multiculturalismo no existe. Cada país tiene una cultura cívica única y todos los ciudadanos deben aceptarla.
En Strambotic somos muy fans de las pollas en vinagre. El artista Miguel Ezpaniatambién, pero no así los tenderos del madrileño mercado de la Cebada, menos aún si en la etiqueta de este sabroso manjar aparece la foto del presidente Mariano Rajoy con su rictus más estupefacto, como si le hubieran pillado trabajando para el Gobierno o algo así.
Ezpania participaba con sus arte transgresor en la exposición Se alquila mercado,
celebrada el pasado fin de semana en el citado mercado madrileño, por
cuyos pasillos transitan a diario los espectros de los clientes. En su
puesto podían contemplarse los controvertidos tarros con la efigie del presidente y otros afiches tocapelotas, con el logo de Lacospe, versión cospedaliana de la marca del cocodrilo, reconvertido en una simpática rata del alcantarilla.
En un momento dado, “se presentó en el puesto un grupo de comerciantes del mercado, que deben ser del PP, y me han montado un pollo impresionante, que esto no se puede permitir en un mercado, que qué van a pensar los niños…”, según relata el artista, que fue obligado a cubrir el puesto y posó con la cara de enfadado que aparece en la foto.
No fue la única obra que fue a por lana y salió trasquilada del castizo mercado. Los artistas Peter Pixel y Miss Ana Mae (seudónimos, casi seguro) tuvieron que echar el cierre de su instalación, en la que una monja “cultivaba” bebés
en unos tiestos. A los tenderos tampoco les hizo ni pizca de gracia la
irreverente obra, que pretendía denunciar la problemática de los niños
robados.
La fijación de Miguel Ezpania con las pollas en vinagre no es nueva. Durante la visita de George Bush a España, en los felices tiempos de la guerra de Irak, el artista también lanzó una serie limitada de conservas del citado manjar, en este caso con el presidente de EEUU en su etiqueta, ataviado a la moda del III Reich.
Una escena protagonizada por Mariano Rajoy y Angela Merkel en la falla
de Convento Jerusalén, que anoche ganó el primer premio de la sección
especial. EFE/ Juan Carlos Cárdenas
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en una de las escenas de la
falla Maestro Gozalbo-Conde Altea.
El portero del Real Madrid, Iker Casillas, parando un balón con la
leyenda "paro" es representado en la falla de la sección especial de El
Pilar.
La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) ha condenado el
"apagón tecnológico" impuesto por el Congreso de los Diputados durante
la comparecencia del presidente del Banco Central Europeo,
Mario Draghi, que considera "una nueva agresión al trabajo que se suma a
las que sufren cada vez con más frecuencia los informadores por parte
de algunos servicios y cargos públicos".
Sindicatos de Periodistas condenan el "apagón tecnológico" impuesto por el Congreso a la comparecencia de Draghi
La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) ha condenado el
"apagón tecnológico" impuesto por el Congreso de los Diputados durante
la comparecencia del presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi,
que considera "una nueva agresión al trabajo que se suma a las que
sufren cada vez con más frecuencia los informadores por parte de algunos
servicios y cargos públicos".
Para la FeSP, la decisión de la
Cámara de utilizar inhibidores, que impidieron que los periodistas
pudieran informar con los móviles mediante Twitter
u otra vía, es "un ataque directo al derecho de la ciudadanía a recibir
información veraz" y ha subrayado que se produce en un momento en que
el Congreso tramita un proyecto de Ley de Transparencia.
"El apagón tecnológico que mantuvo durante tres horas a los informadores
sin poder utilizar los teléfonos móviles, Internet ni wifi es un
despropósito impropio de quienes gobiernan la casa en la que reside la
soberanía del pueblo español", ha subrayado la federación...
Hay mentes privilegiadas en todo el mundo, pero algunas tienen más mérito que otras. Como es el caso de Doe Kelvin. El adolescente de Sierra Leona ha construido una estación de radio de manera autodidacta y usando los materiales que iba encontrando por la ciudad. “Ese cable lo encontré en la basura”. Con tan solo
quince años, la mentalidad de Kelvin va más allá de la fama. “Si en
nuestra comunidad tenemos una estación de radio, los vecinos podrán
debatir sobre cuestiones que les afectan”. Con los inventos que
desarrolla quiere mejorar los problemas que su propia familia sufre. “Mi
próximo invento será un molino de viento”.
Ante semejante despliegue de ingenio, el MIT (el instituto científico-tecnológico más famoso del mundo) ha invitado a Kelvin a pasar tres semanas en sus instalaciones. “Es una gran oportunidad para mi”, ha explicado el joven, que ha conocido a investigadores senior del instituto de Massachusetts (EEUU).
“Lo que más va a echar de menos es tener acceso a todos lo
materiales”, ha dicho su tutor David Crowdrise. Pero tras unos días a
miles de kilómetros de su casa, Kelvin ha reconocido que echa de menos
Sierra Leona. Y por cierto, el chico no ha dudado en poner alguna pega: “No me gusta la comida de EEUU”.
Kelvin o 'DJ Focus' como le conocen en su barrio, ha sido descubierto por el programa 'Thnkr'. En éste vídeo puedes ver la entrevista completa que le han hecho: