Mostrando entradas con la etiqueta Oceanografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oceanografía. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de marzo de 2021

Curtis Ebbesmeyer: "Seguimos encontrando patitos de goma flotando a la deriva"

 El trabajo de Curtis Ebbesmeyer siguiendo objetos arrastrados por las corrientes ha contribuido a entender mejor cómo funcionan los océanos.

 Han pasado tres décadas desde que el “naufragio de los patitos de goma” apareció en todos los telediarios y se hizo universalmente conocido. Aquel cargamento de juguetes de plástico para la bañera, que cayó al mar en 1992 y que el oceanógrafo Curtis Ebbesmeyer rastreó meticulosamente junto a su compañero James Ingraham, fue el comienzo de una larga serie de estudios para comprender mejor la estructura de las corrientes. Los juguetes aparecieron en playas de todo el planeta y ayudaron a comprender que aquellas mercancías caídas al agua desde los grandes cargueros durante las tormentas contenían información muy valiosa. En su primer libro “Flotsametrics” (2009), Ebbesmeyer relató la increíble historia de la “basura flotante” (Flotsam) y cómo ha sido una pista para conocer las rutas marinas desde la época de los vikingos. Ahora, el oceanógrafo recopila información sobre nuevos objetos que han sido encontrados por rastreadores de playas en todo el planeta con intención de incluirlas en su nuevo libro, al que Vozpópuli ha podido echar un vistazo en exclusiva. Charlamos con él por teléfono, desde su casa en Seattle (Estados Unidos).  

¿Aún siguen apareciendo patitos flotantes de aquel cargamento? ¿Cuándo ha tenido noticia del último?

Los patitos amarillos eran solo uno de los juguetes. También había también tortugas, castores y ranas. En 1992 se produjo este vertido de 29000 juguetes para la bañera en el océano y los patitos eran solo una de las especies. En 2017 recuperamos una rana en Texas después de 25 años, y también apareció otra en Alaska. Esas son las más recientes. O sea, que  todavía están apareciendo en las playas y están por todo el hemisferio norte. La gente me suele enviar fotos de patitos que han encontrado todos los años, pero muchos son “falsos”, es decir, que no son los de aquel cargamento. Resulta que de han fabricado alrededor de 2000 tipos de patitos en los últimos 50 años, pero yo solo busco una especie en concreto, pero la gente no los identifica. Me mandan fotos y les digo: “es un pato muy bonito, pero no es el que buscamos”.

¿A qué le está siguiendo la pista ahora?

La esencia del rastreo en las playas (“beachcombing”) es esperar lo inesperado. Nunca sabes lo que la gente te va a decir que ha encontrado. 

Por ejemplo, hace muchos años recibí informes de huesos humanos que aparecían dentro de zapatillas, en las playas del norte del Pacífico. Nunca sé qué tipo de restos humanos aparecerán en las playas (risas).  

Hace unos años en Canadá aparecieron muchos pies en una zona concreta, ¿supieron al final cuál era el origen?

La razón general de aquellos hallazgos era que el cuerpo humano se separa por las articulaciones de manera que la única parte que recuperamos son las que flotan por las zapatillas. Así que animo a la gente a que si encuentran una zapatilla con restos o huesos, llamen a la policía y no lo dejen allí, porque se lo llevará la marea. Y pueden ser el único resto que tengan sus seres queridos.

Dice usted que las corrientes desplazan los objetos en función de la forma, ¿es por eso que en algunas playas solo aparecen zapatillas del pie izquierdo y en otras del pie derecho? 

Exacto. Si te quitas los zapatos y los metes en el agua de la bañera verás que si les da el viento se moverán hacia sitios diferentes debido a su forma. Pasaba lo mismo con las ranas y los patitos, debido a sus diferentes formas tienden a ir a playas diferentes. Por alguna razón, en los últimos 25 años Texas es uno de los lugares en que más aparecen.

Usted también estudió la basura que arrastraron la corrientes después del terrible tsunami de Japón en 2011, ¿qué vio?

A un objeto arrastrado por el tsunami le lleva alrededor de tres años llegar desde Japón a Norteamérica. Descubrimos muchos, aunque he escrito sobre todo sobre los más grandes, como fragmentos de un santuario sintoísta, grandes tanques de metal, pedazos de autopista y muchas ruedas de coches, aunque no pudimos rastrear sus números de serie. Aparecieron también muchas pelotas de fútbol, incluso una de baloncesto, y algunas tenían el nombre de sus propietarios, así que algunos objetos se llevaron de vuelta a Japón. Hay muchos misterios, los objetos que llegan me sorprenden continuamente. Aún hoy siguen apareciendo pequeñas embarcaciones, pero la mayoría de lo que llega ahora son objetos pequeños, como fragmentos de tazas de café y cosas así. Y calculo que estarán llegando objetos durante los siguientes 60 años, porque está todo ahí. El tsunami ocurrió durante la época del Giro de Tortuga, que tarda seis años en dar la vuelta, y parte de esta basura se ha incorporado a otro gran giro en el que flota la basura del Pacífico. Así que nunca sabes cuándo aparecerá.

Usted bautizó esa “Gran mancha de basura en el Pacífico”. Poco ha cambiado desde entonces, ¿no?

Sí, todavía está sucediendo. Pero no solo hay plástico en el Pacífico, hay plástico flotando en otros ocho giros oceánicos. La única solución sería crear plástico que se deshaga. 

Al final de su libro “Flotsametrics” (2009) advertía usted que las corrientes del Ártico se estaban acelerando con el deshielo y que probablemente iba a haber un gran cambio. ¿Se ha cumplido?

De hecho hay un nuevo fenómeno en el golfo de Alaska, que se llama el “Blob”. Y a medida que la atmósfera se caliente habrá más y más “blobs” por todo el mundo. Las corrientes del Ártico desaparecerán como consecuencia del deshielo y aparecerán pequeños “blobs” que circularán muy rápido. Trabajo con los guardacostas lanzando una serie de barquitos de juguete en el Polo Norte y después de tres años han estado apareciendo en Reino Unido, y puede que algunas aparezcan también en España. Si alguien encuentra alguno en tu país, ¡que me escriba!

Dice usted que las tortugas son las únicas criaturas que han aprendido a usar los giros para viajar y habla del caso de la tortuga Adelita, ¿cómo lo hacen?

Las tortugas dan la vuelta a estos giros, ponen sus huevos en un lado, en el Atlántico, y luego nadan hasta el Mediterráneo y cuando crecen vuelven a Florida. Así que utilizan el giro de Colón cada tres años, durante su ciclo vital. En el caso del a tortuga  Adelita usa el giro del Pacífico, viaja desde Baja California a Japón, donde la mataron. Iba a dejar los huevos allí y volver a California, un viaje de seis años. Las tortugas viven entre 50 y 80 años y saben muy bien cómo usar el giro entero durante sus vidas. Son verdaderamente inspiradoras.  

Cuenta usted que los vikingos elegían el lugar para sus asentamientos tras arrojar un tronco al mar y ver dónde lo llevaban las corrientes. Las tortugas actúan un poco así, ¿no?

Sí, creo que las tortugas son pequeños vikingos (risas). Están siempre viajando por el océano en busca de nuevos lugares donde poner sus huevos.

En su próximo libro cuenta la historia de una tabla de surf recuperada al otro lado del Pacífico un año después de que su dueño la perdiera, ¿cómo sucedió?

Sí, se perdió en una ola grande en Hawái y luego la recuperó su dueño. Escribí también sobre otra que dio toda la vuelta al océano y apareció después de seis años en las mismas islas. Hay muchas tablas de surf por ahí, si tienes los ojos abiertos en España, por ejemplo, puedes encontrarte alguna tabla de surf que fue perdida en Norteamérica. Hay objetos que están muchos años flotando en el mar, como las botellas. El más antiguo que he encontrado yo es un fragmento de plástico de un avión de la II Guerra Mundial que estuvo más de 60 años dando vueltas. 

En la época de los satélites y los sistemas GPS que permiten monitorizar el movimiento de los objetos a la deriva, ¿tiene sentido el viejo método de seguir una botella con un mensaje?

El problema es que las nuevas herramientas no disponen de baterías que duren lo suficiente. Los satélites que siguen a boyas que tienen baterías que pueden durar cinco años, pero una tabla de surf en puede tardar seis años en volver. La moderna tecnología está bien para periodos cortos, pero  no dura lo suficiente para funcionar en las escalas del océano, que son mucho más largas.

¿No le parece que algunos científicos creen que el rastreo de objetos a la deriva es solo algo romántico, que no se lo toman en serio?

Creo que a algunos se les está escapando lo que significa que un mensaje en una botella dé la vuelta a una de estas corrientes circulares. El más corto tarda 9 meses en completar el giro y el más largo tarda seis años, de manera que los mensajes en botellas son la única manera de monitorizar el giro completo. Creo que estamos minusvalorando la importancia de estos giros. El estudio de la basura y los objetos que flotan no está reconocido como una disciplina científica en oceanografía, todo el mundo cree que es romántico pero que no significa nada. Y la respuesta es que sí significa algo y que no están entendiendo su importancia.

De hecho, si no hubiera sido por las pistas de la basura arrastrada a las Azores, quizá habríamos tardado más en descubrir América, ¿no?

Sí, la gente olvida que Colón era un rastreador de playas [“beachcomber”] (risas). Él vio cosas que pensó que debían venir de China, como semillas, restos de palmeras y algunos kayaks de bambú que pensó que venían de allí. Si no hubiera sido por aquellos objetos flotantes tal vez no habría convencido a la reina para que le prestara sus barcos. 

Si tuviera que dejar un último mensaje a la humanidad en una botella, para que se encontrara en el futuro, ¿cuál sería?

Pediría a la gente que cuente una historia y la ponga dentro de una botella, una historia sobre cómo el amor le cambió la vida. O que meta un billete de diez dólares en su interior. Hay mucha gente pobre en el mundo y eso puede cambiar la vida de alguien para siempre. 

Fuente: https://www.vozpopuli.com/next/curtis-ebbesmeyer-seguimos-encontrando-patitos-de-goma-flotando-a-la-deriva.html

domingo, 12 de noviembre de 2017

Peces con emociones y fiebre

Varios equipos de científicos ha descubierto que los peces cebra tienen “fiebre emocional”, un pequeño aumento de la temperatura corporal ante situaciones de estrés. Otros peces, los besugos, muestran indicadores de emociones.

Tras someter a un grupo de peces cebra a situaciones estresantes, estos sufrieron un aumento de la temperatura corporal de entre 2 y 4 grados, según ha experimentado un equipo de investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona, junto a científicos de las Universidades de Stirling y Bristol (Reino Unido).

Se trata de un fenómeno llamado fiebre emocional, que se relaciona con las emociones que sienten los animales ante un estímulo externo. Incluso se ha llegado a relacionar con algún grado de conciencia, aunque esta es una cuestión polémica. La fiebre emocional se había detectado en mamíferos, en aves y en algunos reptiles, pero nunca en peces, que eran considerados animales sin emociones ni conciencia. Este nuevo estudio llevado a cabo con 72 ejemplares de pez cebra, ha alterado esta idea.

Los investigadores dividieron los peces en dos grupos de 36 ejemplares y los introdujeron en un gran tanque con diferentes compartimentos intercomunicados, con temperaturas que iban desde 18 ºC hasta 35 ºC. Los peces del grupo control permanecieron en la zona que estaba a su temperatura preferida: 28 ºC, y sin ser sometidos a ninguna acción especial. A los peces del otro grupo se les hizo pasar por una situación de estrés: fueron confinados durante 15 minutos en una red dentro de la pecera, a 27 ºC. Pasado este tiempo, fueron liberados.
Mientras los peces control permanecieron en los compartimentos de 28 ºC, los peces que habían sufrido estrés se desplazaron hacia los tanques calientes y aumentaron su temperatura corporal entre 2 ºC y 4 ºC. Para los investigadores se trata de una prueba de expresión de fiebre emocional. Sobre el grado de conciencia de los peces los científicos están muy divididos. Algunos investigadores creen que no pueden tenerla por la simplicidad de sus cerebros, que carecen de córtex cerebral, capacidad de memoria y aprendizaje, con un repertorio muy limitado de comportamientos y sin la capacidad de experimentar sufrimiento.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Algarve (Portugal) ha demostrado que los besugos responden emocionalmente a los estímulos de su entorno, lo que sugiere que los estados emocionales son un rasgo que la evolución ha favorecido en muchas especies animales.



En otros factores, se midieron los niveles de cortisol, una hormona del estrés, y evaluando las áreas del cerebro que se activaron y que se sabe que están asociadas con estados emocionales positivos y negativos. Es la primera vez que se identifica que los peces, animales más simples y más alejados de los humanos en la escala evolutiva, pueden desencadenar respuestas fisiológicas y neuromoleculares en el sistema nervioso central en respuesta a estímulos emocionales. Además, los científicos afirman que la capacidad de evaluar los estímulos emocionales puede tener una base neurológica más simple de la esperada.

Más respeto para los besugos.


Fuente: http://www.madrimasd.org/blogs/ciencia_marina/2017/10/30/134941

miércoles, 11 de enero de 2017

Las mejores fotografías submarinas de 2016 parecen de otro mundo



Segundo premio en la categoría macro compacta. Imagen: Kenji Cheow / Malasia (Olympus TG3)
 Poco a poco vamos dejando atrás el 2016, pero los concursos de fotografía no han terminado. El Ocean Art Photography Contest ha publicado los ganadores de su sexta edición y las imágenes no parecen de este mundo. Pero lo son, y nos recuerdan que el mar y otros ecosistemas acuáticos están llenos de vida y color.
En la imagen de portada, un joven un pez cardenal se esconde en una botella mientras el fotógrafo ilumina su hogar con una linterna.

Cuarto premio en la categoría de nudibranquios. Imagen: Dennis Corpuz / Filipinas (Nikon D7000)
 
 Dos espectaculares nudibranquios con el cuerpo transparente y la capacidad de emitir luz se aparean en la costa de Anilao, Filipinas.

Primer premio en la categoría de vida marina. Imagen: Gino Symus / Bélgica (Canon 7D)
  Dos sapos se aparean en un estanque rodeados de huevos (hay huevos de sapo y también de rana). Ocurrió durante la primavera en Turnhout, Bélgica.

Primer premio en la categoría gran angular. Imagen: Matty Smith / Australia (Nikon D810)
  Aunque parezca una medusa, la Physalia utriculus es una especie de hidrozoo sifonóforo de la familia de la carabela portuguesa. Su picadura es venenosa.

Primer premio en la categoría macro. Imagen: Dennis Corpuz / Filipinas (Nikon D7000)
 El calamar bobtail (Sepiadarium austrinum) es conocido por su peculiar brillo. Durante el día se oculta en la arena y por las noches sale a buscar alimento.

Primer premio en la categoría aguas heladas. Imagen: Tobias Dahlin / Suecia (Nikon D7100)
  El lucio europeo es un pez bastante asustadizo, así que el fotógrafo tuvo que esperar pacientemente para conseguir la instantánea y no utilizó flash.

Primer premio en la categoría de retratos. Imagen: Joaquin Gutierrez / España (Canon 5D Mark III)
  Dos peces gallo se alimentan de una medusa o algún animal gelatinoso en la línea de deriva en la costa de Tenerife (Islas Canarias).

Primer premio en la categoría supermacro. Imagen: Chad Tamis / Canadá (Nikon D800)
  Una docena de machos vigila sus huevos en la costa de la Columbia Británica. Son de la especie Hemilepidotus hemilepidotus, un pez de color rojo


Más información: http://linkis.com/es.gizmodo.com/umhEK

martes, 1 de julio de 2014

Todos los océanos tienen residuos plásticos en su superficie

Una investigación liderada por la Universidad de Cádiz concluye que el 88% de la superficie oceánica contiene microplásticos. Es el resultado del muestreo llevado a cabo durante la Expedición Malaspina 2010. La cantidad de residuos plásticos se ha estimado en decena de miles de toneladas.



Además de la ya conocida acumulación de basura plástica del Pacifico Norte, los científicos han comprobado la existencia de acumulaciones similares en el centro del Atlántico Norte, el Pacífico Sur, el Atlántico Sur y el Océano Indico. / CSIC


Investigadores de la Universidad de Cádiz (UCA) han llevado a cabo un hallazgo sin precedentes: han demostrado que existen cinco grandes acumulaciones de residuos plásticos en el océano abierto, coincidiendo con los cinco grandes giros de circulación de agua superficial en el océano.
Además de la ya conocida acumulación de basura plástica del Pacifico Norte, los científicos han comprobado la existencia de acumulaciones similares en el centro del Atlántico Norte, el Pacífico Sur, el Atlántico Sur y el Océano Indico. Asimismo, han señalado que las aguas superficiales del centro de los océanos podrían no ser el destino final de los residuos plásticos, ya que grandes cantidades de microplásticos están pasando a la cadena alimenticia marina y a los fondos oceánicos.

Este trabajo, liderado por la Universidad de Cádiz y vinculado al Campus de Excelencia Internacional del Mar, es artículo de portada de  la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS, por sus siglas en inglés).

Según este estudio, la cantidad global de plástico acumulado sobre la superficie de los océanos es de decenas de miles de toneladas.

Estos microplásticos influyen en el comportamiento y en la cadena alimenticia de los organismos marinos. Por un lado, los pequeños fragmentos plásticos a menudo acumulan contaminantes que, en caso de ingesta, pueden pasar a los organismos durante la digestión. De igual forma, pueden darse obstrucciones gastrointestinales, que son otro de los problemas más frecuentes con este tipo de residuos.

"Por otro lado, la abundancia de fragmentos plásticos flotantes permite a muchos organismos pequeños navegar y colonizar lugares hasta ahora inaccesibles para ellos. Pero, probablemente, la mayor parte de los impactos que está causando la contaminación por plástico en los océanos no se conocen todavía”, como explica el profesor e investigador de la UCA Andrés Cózar.

Mientras los objetos plásticos son transportados por las corrientes oceánicas, se resquebrajan y rompen en fragmentos cada vez más pequeños debido a la radiación solar. Sin embargo, los pequeños fragmentos de plástico (conocidos como microplásticos) pueden llegar a durar cientos de años.
Los residuos plásticos encontrados en la superficie de los océanos son principalmente polietileno y polipropileno; polímeros utilizados en productos tales como bolsas, contenedores de bebida y comida, envoltorios, utensilios del hogar o juguetes.

Para poder llegar a estas conclusiones y obtener la primera estimación global de la cantidad de plástico flotante existente sobre la superficie de los océanos, este equipo de investigadores, liderados por Andrés Cózar, se ha centrado en el análisis de todas las muestras que se tomaron en aguas del océano abierto durante la Expedición Malaspina en 2010.


Unas muestras recogidas alejadas de costa y núcleos urbanos, pero en las que, a pesar de ello, aparecieron plásticos flotando, de hecho esta basura plástica se encontró “en el 88% de la superficie oceánica muestreada. Los resultados obtenidos ponen de manifiesto la escala planetaria de la problemática de la contaminación por residuos plásticos”, como indica el investigador de la Universidad de Cádiz.

Con la finalidad de atajar este problema de contaminación a escala mundial, desde la Universidad de Cádiz se insiste en la necesidad de dar un paso más y “además de llevar a cabo una retirada selectiva de residuos en las costas y los océanos, habría que llegar a la raíz del problema, es decir, la entrada masiva y continuada de plástico en los océanos”.

Asimismo, “es necesario que los productos plásticos incorporen un diseño que realmente permita hacer un uso sostenible de este material. La inversión en investigación para reducir, reutilizar y hacer realmente reciclable el plástico de los productos comerciales creo que no solo es una medida necesaria desde el punto de vista ambiental, sino que también es una inversión rentable desde el punto de vista comercial. Los océanos ya no son lo suficientemente grandes para esconder toda la basura plástica que generamos”, como sentencia el profesor Andrés Cózar.

 Fuente: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Todos-los-oceanos-tienen-residuos-plasticos-en-su-superficie

martes, 11 de marzo de 2014

Odón de Buen: por la ciencia, el laicismo y la república

Ramón y Cajal dijo de Odón de Buen que era un “republicano exaltado y librepensador militante”. Fue esa definición lo que tentó al periodista científico Antonio Calvo Roy a saber más sobre este eminente hombre de ciencias y políticas que creó el Instituto Español de Oceanografía (IEO), que sigue siendo una de las principales instituciones de investigación científica pública hoy día. El resultado: una detallada biografía, publicada recientemente coincidiendo con los 100 años del IEO. El libro es, además, un repaso a la convulsa historia de España entre la Primera República y 1945, y un retrato de cómo este país se transforma a menudo en madrastra que maltrata a algunos de sus más insignes hijos.
 
Nuestro personaje nació en 1863, en Zuera, un pequeño pueblo de la estepa zaragozana que contaba entonces con 1.400 habitantes. De padre sastre de familia artesana y madre hija de labradores acomodados. Desde pequeño quiso estudiar una carrera en lugar de quedarse en el pueblo o hacerse cura, como parece que pretendía su familia. Murió en 1945, exiliado en México, coincidiendo con los últimos dramas de la I Guerra Mundial. Su historia tiene mérito (y guasa): un aragonés de secano fue el fundador de la Oceanografía española. Se enamoró del mar desde la estepa zaragozana y, sobre todo, se enamoró del conocimiento del mar. Su interés mayor fue, sin duda, el establecimiento de la ciencia del mar en España.
Dice Luis María Beamonte, presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, en el prólogo del libro: “Odón de Buen hizo honor a su apellido, fue un bondadoso científico y patriota que llegó a la política con una inquebrantable voluntad de servicio público y de transformación de la sociedad de su época, especialmente de los más desfavorecidos. Su religión no fue otra -como escribió en su testamento- que ‘una gran rectitud de conciencia, en el culto del bien, de la familia, de la ciencia, de la libertad, de la justicia y del trabajo. Hicimos todo el bien que nos fue posible; no hicimos a sabiendas mal a nadie’.

Y subraya Toni Calvo en la introducción: “Esta es la historia de un hombre apasionado, una persona a caballo entre dos siglos, y justo entre las dos repúblicas españolas, que se dejó la piel primero en ser él mismo y luego en ayudar a otros a ser ellos mismos, cuando cambió la investigación científica por la gestión”.

Campaña del Hernán Cortés en 1916.
Y una cita del propio Odón de Buen da idea precisa de quién y de qué estamos hablando, y que incluso ahora nos estremece en este ambiente en el que los ciudadanos tanto echamos de menos referentes morales potentes: “Se nos dirá que no tenemos hoy, que no hemos tenido, que no tendremos nunca, ideales fijos; nada menos exacto: tenemos hoy, han tenido nuestros antepasados, y tendrán los librepensadores venideros un ideal fijo, un ideal santo, un ideal verdaderamente sublime, el ideal de formar con todos los pueblos un solo pueblo, de formar con todos los hombres una sola familia, de dar libertad amplia a las conciencias y extirpar de lo humano el odio para unir a los corazones y a las inteligencias con los lazos eternos del amor y de la paz. Y hacia ese ideal caminamos, pero caminamos por pasos, porque en la naturaleza no se dan saltos gigantescos capaces de transformar la humanidad de un golpe y cerrar toda una época histórica para abrir paso a otra época de ideales totalmente distintos a la anterior”.

Apunta Calvo que en esa cita de 1886 apreciamos “el ideal masónico y republicano que siempre mantuvo, con mayor o menos implicación en logias y partidos, con la doctrina evolucionista que defendió en la cátedra y de la que hizo bandera hasta su muerte”. “Luchó contra viento y marea, y se enfrentó a quien hiciera falta; sobre todo en defender la masonería, el librepensamiento y el darvinismo, se enfrentó a la Iglesia y a los reaccionarios de su tiempo”.

Repasamos el libro con Toni Calvo, que, por cierto, resulta también muy entretenido e interesante al contar los mil entresijos políticos de la España de la época. Una anécdota antes de meternos de lleno con Odón: Estanislao Figueras y Moragas, tras varios meses -del 11 de febrero al 11 de junio- de primer ministro, con zancadillas de propios y ajenos, guerra carlista, intentona de golpe de Estado por parte de Cristino Martos y la Guardia Civil, levantamiento separatista de Cataluña, y otros, como el de Jumilla, contra Murcia, exclamó en una sesión del Consejo de Ministros: “Señores, voy a serles franco: ¡estoy hasta los cojones de todos nosotros!”. Lo dijo, dimitió y cogió el tren a París.

De Buen, que vivió nada más llegar a Madrid en modestas casas de huéspedes -”unas regulares, otras malas, de a tres pesetas y media diarias todo comprendido, incluso un huevo de principio tras el cocido”, en su propio relato-, despertó pronto a la política, lo hizo a través del periódico Las Dominicales del Libre Pensamiento, que se publicó desde 1883 hasta 1900, donde empezó a colaborar durante sus años de estudiante. Y ya pronto nos hacemos una idea del talante y actividad incesante de Odón, que le llevaron incluso a liderar una cuestación pública, a través de Las Dominicales, el 27 de febrero de 1886, para erigir en Roma un monumento a Giordano Bruno, el astrónomo nacido en 1548 y quemado por la Inquisición en Roma en 1600.

Lo tenía claro desde el principio, y desde muy joven enfiló a una Iglesia radical que impedía el progreso. Decidió, con todo lo que suponía en aquella época esta decisión, no bautizar a sus hijos. Cuando nació el segundo, en 1891, lo contó así -no tiene desperdicio- Las Dominicales: “La joven familia de nuestros muy queridos amigos Odón de Buen y Rafaela Lozano acaba de acrecentarse con un nuevo vástago. El niño ha sido inscrito en el Registro Civil con el nombre de Rafael. El acta de inscripción ha sido firmada por José Zulueta, candidato republicano en las últimas elecciones de diputados, Domingo Ortiz, comisario de guerra y poeta inspirado, antiguo amigo de la familia, y Salas Antón, que, con su simpática esposa, fue a este objeto desde Barcelona a La Garriga, donde ha tenido lugar el natalicio. Cuenta un soldado más la obra de la emancipación social y de la libertad de pensamiento”.

Escanear 1
Odón de Buen y Rafaela Lozano con sus hijos. De izquierda a derecha Demófilo, Fernando, Víctor, Odón, Rafaela, Rafael y Sadi.

La afición al mar de Odón de Buen brotó a partir de la expedición de la Blanca, la fragata-escuela de la Marina de guerra española: recién terminada la licenciatura y el doctorado, en 1886, surgió una posibilidad que él cogió al vuelo y convirtió en oceanógrafo al aragonés estepario: una navegación de cinco meses por países europeos y del sur del Mediterráneo. “Adquirí en el viaje orientaciones definitivas para mi vida personal futura y sobre todo para mis labores científicas; sólidos, positivos, imborrables conocimientos de los seres y de los fenómenos de la naturaleza”. Es fácil encontrar en estas palabras el eco de Darwin y su histórico viaje en el Beagle.

Seguimos repasando la biografía con Calvo: “En la década de los noventa del siglo XIX, era un catedrático muy conocido y muy activo en la propagación de sus ideas políticas, sociales y científicas. Y esa actividad tenía en guardia a las fuerzas más conservadoras, sobre todo a los católicos, que trataban por todos los medios de acallar la voz de De Buen”. Con la campaña en contra de prensa conservadora como La Unión Católica, El Tiempo y El Siglo Futuro consiguieron incluir sus obras en el Índice de Libros Prohibidos, por su darvinismo, e incluso la suspensión temporal de su cátedra, lo que le proporcionó una notable popularidad y aureola entre la juventud estudiantil y, a los pocos meses, cumplir su deseo más ansiado: lograr cátedra en Madrid, en la Universidad Central. El 11 del 11 del 11 consiguió plaza de catedrático en Madrid, tras 22 cursos en Barcelona. Sí, ya pasaba entonces: nada como prohibir algo para darle la mayor publicidad a ese algo que se quiere tapar.

Unas líneas del diario La Unión Católica arremetiendo contra el catedrático Odón de Buen nos ilustran bien cómo se las han gastado en España la gente de misa y reverencias a los obispos: “Si el Sr. Odón de Buen y sus alborotadores partidarios quieren propagar sus teorías sectarias de que no hay Dios en el cielo, ni alma en el cerebro, ni Providencia en la historia, ni sanción moral en otra vida eterna; de que el hombre es la bestia, producto del transformismo de la naturaleza y compuesta de materia y fuerza, sin más luz que la de la fatalidad y la de los instintos, sin más orden social que el hombre laico que rompe todo lazo con el cielo, y no se bautiza y se une con el llamado amor libre, y muere en el estercolero del fanatismo librepensador, y adopta como nombre cualquier nombre de la barbarie pagana, vayan a la Institución Libre de Enseñanza o a la sociedad de actos civiles de la conciencia libre; pero no pretendan imponerlas a los alumnos a quienes envían los padres católicos a los establecimientos oficiales, los cuales por el ministerio de las leyes y de la Constitución, son instituciones católicas, como católico es el Estado en todos sus actos públicos”. O sea, el empeño de meter la pila bendita en las instituciones públicas.

Y un entero Odón de Buen respondía así: “Fui siempre partidario de la enseñanza laica y enemigo irreconciliable de la escuela oficial española, ayuna de buen plan pedagógico, rutinaria, arcaica en procedimientos, en materiales, en locales, y con un personal reclutado en una selección al revés, confesional en exceso y deficiente de enseñanzas ciudadanas, fuera de las realidades de este mundo por pensar demasiado en el otro mundo”. De hecho, su mujer, Rafaela Lozano, se ocupaba directamente de la enseñanza de sus hijos. Vamos, que Rouco Varela seguro que no compra el libro de Toni Calvo…
La política entonces era de todo menos estable. En cinco años, entre 1902 y 1907, hubo nada menos que 11 cambios de gobiernos y 8 presidentes; y el turnismo de liberales y conservadores dejaba fuera cualquier otro partido (ay, voy a dejar ya de hacer comparaciones con el presente; pero es que no aprendemos…, o no nos dejan aprender…). Odón de Buen fue concejal del Ayuntamiento de Barcelona, por Fusión Republicana, durante cuatro años. Y una de las cosas que consiguió desde ese puesto fue el uso de los salones del Ayuntamiento para los matrimonios civiles. Acérrimo seguidor de Nicolás Salmerón, fue elegido senador cuando se presentó por la formación Solidaritat Catalana, que había organizado Salmerón tratando de unir a los republicanos de todas las tendencias.

Concejal, senador… y ecologista. Desde bien pronto le gustó llevar a sus alumnos al Delta del Ebro, y en una de sus crónicas tocaba, por ejemplo, el tema de la deforestación: “En nombre de la Ciencia y en beneficio de la Humanidad, hay que emprender una nueva cruzada en nuestro país, para salvar, si se puede, los pocos bosques que restan y los extensos matorrales en los que aún no ha entrado la barbarie a saco; estos pudieran ser base de una repoblación inteligente. El arbolado de las montañas debía ser de dominio público o por lo menos debían ponerse trabas al derecho de los propietarios para que estos no destruyan los árboles y los arbustos de sus haciendas, trabas de hecho, en la letra de la ley”.

Dada su capacidad de trabajo, no paraba un momento quieto, y siempre estaba tramando algo. De los bosques y los deltas a los mares. En 1906 creó su primer laboratorio marino en Palma de Mallorca. Y después otro de Biología Marina en Málaga; gérmenes del IEO. Una vez que se había hecho un nombre internacional en Biología Marina junto a Lacaze-Duthiers, y que tenía un laboratorio instalado, decidió dar el salto de la Biología Marina a la Oceanografía. Pero también debemos recordar sus habilidades sociales, su mano para saber con quién contactar, de quién se hacía amigo en sus particulares Twitter y Facebook. Y hay un personaje clave para la fundación del IEO: el regio aliado del contumaz republicano: el príncipe Alberto I de Mónaco, oceanógrafo vocacional e hispanista de pro.

Así, paso a paso, brazada a brazada, con el carácter pertinaz de quien nació y se crió en la estepa aragonesa, Odón de Buen consiguió en 1914 -el mismo año que la palabra oceanografía aparece por primera vez en el Diccionario de la Academia-, que se publicara el decreto con el establecimiento del Instituto Español de Oceanografía; y lo situó en Madrid, lo que, por ejemplo, levantó la resistencia del laboratorio de Santander. Comenzaron las campañas de investigación a bordo del Hernán Cortés. Pero solo unos meses después de su creación, y como tantas veces en la historia de España, se veía la dificultad de pasar de las palabras a los hechos. Lo contaba un suelto de prensa, detrás del cual puede intuirse la mano de De Buen: “Cuando el Instituto Español de Oceanografía, creado con excelente acuerdo por Real Decreto en el pasado abril, comenzaba a dar sus frutos, aparece suprimido por razón de economía en los nuevos presupuestos. Es decir, que en esos presupuestos donde han pasado todas las codicias, todos los intereses parciales y privados por valor de cientos de millones, no han podido pasar las 40.000 pesetas que para personal y material tenía el mencionado organismo. El estudio de nuestros mares con sus inmensas riquezas no significa para nuestros parlamentarios  lo que un triste camino vecinal”. Ay, el maltrato a la ciencia… ¿A que nos suena familiar?…

La década de 1920 fue probablemente la más feliz, la más plena, en la vida de Odón de Buen. “Estaba metido en muchas batallas, tal como a él le gustaba, y las cosas iban bien. El Instituto Español de Oceanografía contaba cada vez con más apoyos, más presupuestos y más ayudas, y las campañas, con ayuda de la Armada, se llevaban a cabo. Era reconocido fuera y dentro de España, ocupaba presidencias de comisiones nacionales e internacionales, seguía teniendo éxito en su cátedra, hacía sus viajes con los alumnos, publicaba libros, daba conferencias…”. Y decidió cambiar la política activa y directa por la gestión de la ciencia, en concreto por la docencia y la organización en España de las investigaciones sobre Oceanografía y Pesca.

Así, con cierto reconocimiento, en noviembre de 1933, al cumplir 70 años, le llegó la jubilación de la cátedra. Y él no olvidaba su republicanismo laico. Cosas así decía en sus conferencias, algo que tres años después le habría de costar caro: “El laicismo es hoy la más preciada libertad. No se opone el laicismo a la religión ni la persigue. El laicismo es tolerancia a la conciencia ajena; pero la conciencia está fuera de la órbita del Orden Público, y no se puede aceptar que en las relaciones sociales se quiera imponer a los demás el dictado de la conciencia”.

“Había llegado a la cima en plena felicidad y me sonreía todo, vivía feliz”. Con sus hijos viviendo cerca, “gracias a la Ley de Casas Baratas”, con 15 nietos en sus proximidades, “sin apuros económicos, debido a mis cargos y trabajos, y a la herencia del nunca olvidado tío Rafael Lozano”…

Pero estalló la guerra. La patria convertida en madrastra por los fascistas. La jerarquía eclesiástica no se lo iba a perdonar. El 19 de septiembre de 1936 la prensa recogía su encarcelamiento: “El catedrático Odón de Buen está prisionero. Se tienen noticias de que ha sido detenido en Palma de Mallorca por los fascistas, que lo tienen sometido a rigurosa prisión a pesar de su edad avanzada”.

A los 74 años de edad, enfermo y medio ciego, Odón de Buen permanecía un año en la cárcel de Palma de Mallorca, incomunicado y durmiendo en el suelo.

Escanear 3 

El 9 de agosto de 1937 alcanzó la libertad: “En el puerto de Valencia, fue canjeado por María del Carmen Primo de Rivera y Sáenz de Heredia, hermana de José Antonio Primo de Rivera, el fundador de la Falange, y de Pilar, fundadora de la Sección Femenina. Además de la hija, en el canje iba también una hermana del dictador, María Jesús Primo de Rivera y Orbaneja, que habían estado encarceladas en Alicante, igual que José Antonio, que había sido fusilado en noviembre de 1936″. Las vueltas que da la vida, porque Miguel Primo de Rivera había sido amigo del científico.

El canje no había resultado nada fácil, y se llevó a cabo gracias sobre todo a las gestiones de los consulados danés y británico.

De allí al destierro en Banyuls-sur-Mer (Francia). Y de allí al exilio en México. En octubre de 1941 murió su querida Rafaela. Finalmente, en marzo de 1942, decidió seguir el consejo de sus hijos y marcharse a México. Con 78 años. Mientras se preparaba para cruzar el Atlántico, en España comenzaron las depuraciones. Es la triste historia que persigue a este país, historia de envidias y venganzas, más que de un juego limpio de ideologías. Escribe Toni Calvo: “En el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza se encuentran múltiples papeles con las acusaciones de sus vecinos de Zuera, por ser significado republicano, masón, ateo y hasta marxista. Todos los cargos tenían por objeto, además de la venganza, la incautación de sus bienes en Zuera, con la notable pirueta legal, por llamarla de alguna manera, según la cual el inculpado debía “responder civilmente por los daños o perjuicios de todas clases que hubiera ocasionado directamente como consecuencia de su oposición al triunfo del Movimiento Nacional”. Embargaron su casa con todo lo que había dentro, cuya relación de bienes se realiza con sobrecogedor detalle. “El mobiliario del despacho, por cierto, se lo quedó mosén Fernando, el cura de Zuera”. “Lo que no debieron encontrar son los libros que Odón de Buen había guardado allí con idea de retirarse algún día; fueron quemados en la plaza pública por los falangistas, en los primeros días de la Guerra, igual que fue arrastrado por las calles del pueblo el busto que le había hecho Mariano Benlliure y que estaba en el Grupo Escolar”.

Recuperada la democracia, el Ayuntamiento ordenó que el busto volviera a presidir el Grupo Escolar, y que este se llamara de nuevo Odón de Buen.

En México le recibieron con aprecio y cariño. En sus últimos días, nuestro personaje recibió con alegría el fin de la Guerra Mundial, la caída de Alemania y la liberación de Francia, todo lo que para los republicanos se asimilaba al fin del franquismo. No acertaron en las predicciones; pero, en fin, seguramente le ayudó a no morir tan triste el 2 de mayo de 1945 pensar que España volvería pronto a ser una República democrática.
Cien años después, el IEO mantiene el nombre y la intención con que fue creado. En él trabajan 700 personas; la gran mayoría, el 80%, dedicados a la investigación. A los laboratorios primeros de Palma de Mallorca, Málaga y Santander, hay que sumarles hoy los de A Coruña, Cádiz, Tenerife, Gijón, Murcia y Vigo; un buque oceanográfico de investigación llevaba su nombre hasta hace poco, aunque ha sido ya retirado.

Así termina el libro de Toni Calvo en la página 263: “Odón de Buen podría ver que no sembró en arenales estériles”.

Más información:  http://elasombrario.com/odon-de-buen-por-la-ciencia-el-laicismo-y-la-republica/

domingo, 15 de diciembre de 2013

El divulgador de la ciencia acosado por la Iglesia

“Con el más profundo disgusto hemos de manifestar a nuestros fieles diocesanos que Nuestro Santísimo Padre, el Papa León XIII [...] se ha dignado a condenar las dos obras del catedrático de la Universidad literaria de Barcelona, Dr. D. Odón de Buen, tituladas Tratado elemental de Geología y Tratado elemental de Zoología [...]. Por tanto, en cumplimiento de Nuestro Pastoral Ministerio hacemos saber a nuestros amados fieles que no es lícita a ningún católico la lectura y retención de dichas obras, y al autor de ellas, que según nuestras noticias fue regenerado en Cristo por el Santo Bautismo, exhortamos que retire de la circulación las obras mencionadas, retracte los errores que en ellas se contienen y se sujete humildemente a la autoridad de la Iglesia, como cumple a los deberes que contrajo al entrar en el gremio del Catolicismo. Asimismo ordenamos a cuantos tengan en su poder ejemplares de los citados libros, los entreguen inmediatamente a sus propios párrocos o en Nuestra Secretaría de Cámara, a fin de que sean inutilizados según derecho”, exigía el obispo de Barcelona, Jaime Catalá y Albosa, el 11 de septiembre de 1895.


El horrible pecado de Odón de Buen, pionero de la oceanografía y de la divulgación de la ciencia, había sido defender las teorías de Darwin en la España de finales del siglo XIX. En su Tratado elemental de Zoología aparece uno de esos supuestos “errores” que perseguían el Papa y el obispo. “Que la organización del hombre está sometida a las mismas leyes biológicas que rigen todas las organizaciones animales es un principio tan axiomático que sería ridícula la simple duda”, explicaba su manual para estudiantes.

“Odón de Buen es un personaje desconocido y olvidado, injustamente desconocido y olvidado. Su apuesta política, su muerte en el exilio, su republicanismo insobornable ha impedido que en España su recuerdo esté vivo”, lamenta el periodista Antonio Calvo Roy, que acaba de publicar una monumental biografía del personaje, 150 años después de su nacimiento. De Buen, nacido en 1863 en el pequeño pueblo zaragozano de Zuera, fue, según enumera Calvo Roy, “alumno brillante, catedrático en Barcelona y Madrid, concejal del ayuntamiento de Barcelona y senador, impulsor de la oceanografía en España, figura de relevancia internacional y preso político canjeado”.

Proteger los océanos
De Buen, doctor en Ciencias Naturales, dirigió con 22 años el primer laboratorio español de biología marina, instalado en una fragata, y acabó fundando el Instituto Español de Oceanografía en 1914, para estudiar los mares. También fue un pionero de lo que hoy llamamos ecologismo. “Sufre ahora la Humanidad enormes trastornos económicos. Se afanan los Gobiernos todos por el aumento de los recursos alimenticios temiendo grandes catástrofes si no aumentaran. El mar es una fuente inagotable de alimentación sana, barata, que incesantemente se renueva; pero hace falta reglamentar sabiamente su explotación y sin la base de los estudios oceanográficos no podrá adelantarse un paso, corriendo el grave riesgo de secar la fuente en vez de aumentar su caudal”, escribió. Sin embargo, sólo ahora, casi 70 años después de su muerte en el exilio, en México, en 1945, su figura empieza a ser recordada.


Calvo Roy detalla en su libro, Odón de Buen: Toda una vida, las razones de este olvido, que más bien se podría definir como un sepultamiento intencionado. “Odón de Buen era un catedrático muy conocido y muy activo en la propagación de sus ideas políticas, sociales y científicas. Y esa actividad tenía en guardia a las fuerzas más conservadoras, sobre todo a los católicos, que trataban por todos los medios de acallar la voz de De Buen”, recuerda el periodista.

El catedrático de Historia Natural de la Universidad de Barcelona se había propuesto divulgar el progreso que supone la ciencia para la sociedad, en un país sumido en la superstición. “Habrá quien piense que mal se compagina la severa misión del profesor con la candente lucha del propagandista callejero”, escribía. “No os extrañe, amigos míos, que ponga el empeño de popularizar la Ciencia aun por encima de mi labor universitaria; la necesidad impone en España esta preferencia, que a muchos podrá parecer un sacrilegio”.

En medio de un búnker antidarwinista
En pos de este fin, De Buen pisó todos los callos que podía pisar, hasta llegar a los del papa León XIII. Así, en una velada librepensadora organizada en Sabadell por logias masónicas el Jueves Santo de 1894, el científico tomó la palabra para proclamar que “la mujer española tiene facultades para ser un agente poderoso de progreso si se la arranca de las garras del fanatismo religioso y de la ignorancia”. Demasiado para la España de la época.
“La mujer española puede ser un agente poderoso de progreso si se la arranca de las garras del fanatismo religioso”, creía De Buen
De Buen era una excepción en la universidad española, convertida un búnker antidarwinista. Sobresalían personajes como Juan Vilanova, el padre de la Prehistoria en España, que se dedicó a intentar desmontar las teorías de Darwin armado con la Biblia. La Iglesia católica defendía desde hacía siglos que el ser humano había sido creado por Dios hacía 5.000 años, basándose en el relato bíblico, pero los geólogos comenzaban a desenterrar fósiles con muchos milenios más. Para gente como Vilanova, sin embargo, no había ninguna contradicción. “Moisés ni se propuso escribir un tratado de Geología, como ya dijimos, ni tampoco se dirigía a un pueblo de sabios para hablarles de estas concepciones filosóficas, que indudablemente los hebreos no hubieran comprendido”, afirmaba.

Para Odón de Buen, sin embargo, eso era fanatismo, y por denunciarlo junto a otros escasos profesores fue perseguido. “Según el art. 11 de la Constitución, la Religión Católica, Apostólica y Romana es la del Estado. Ahora bien; los Sres. Morayta, Chamorro, Odón de Buen, Salmerón y demás catedráticos impíos, ¿son o no parte del Estado? Si no lo son, ¿para qué y por qué los paga el Estado? Si lo son, ¿cómo se les consiente que expliquen contra la Religión Católica, Apostólica y Romana? Si el Estado es Católico, insultar su Religión es insultarle a él mismo. Luego los que lo insultan en este concepto, además de impíos, son facciosos y rebeldes”, clamaba el periódico católico La Lectura dominical, en diciembre de 1894.

Frente a “la artillería católica”
Calvo Roy recuerda “el momento idóneo y la excusa adecuada para lanzar toda la artillería católica y conservadora contra este catedrático tan disoluto que no bautizaba a los hijos, que era impío, masón, republicano y, en definitiva, una gran amenaza”: la entrada de sus tratados de Geología y Zoología en el Índice de Libros Prohibidos. La presión de los diarios católicos arreció. El obispo de Barcelona pidió su cabeza tras pedirle “abominar de sus errores y sujetarse humildemente a la autoridad indiscutible del Vicario de Dios en la tierra”, ya que sus libros molestaban a “la mayoría de los españoles, que gracias a Dios son católicos”.
Los estudiantes de De Buen fueron a apedrear el palacio episcopal cuando se planteó su suspensión como catedrático
Y el 7 de octubre de 1895, el diario La Unión Católica anunció que el ministro de Fomento había ordenado la retirada de los libros de Odón de Buen y su suspensión como catedrático. “El día 7 de octubre los estudiantes, tras asistir a la clase de De Buen y acompañarle a su casa, decidieron pedir cuentas al rector y, después, apedrear el palacio episcopal”, escribe con humor Calvo Roy. Unos 300 estudiantes acompañaron al catedrático desde la Universidad hasta su casa, gritando “¡Viva la libertad!”, “¡Viva la enseñanza libre!”, “¡Viva Odón de Buen!” y “¡Muera el obispo!”, “¡Muera la religión!”. La orden de suspensión del profesor no llegó a publicarse.

Era “anticlerical, pero no antirreligioso”, explica Calvo Roy en la biografía, editada por Ediciones 94. El propio De Buen se definía a sí mismo como “libre-pensador, pero no traga-curas”. Sus críticas no hacían ascos a otros credos: “Sin duda hay en la religión de Mahomed, como en todas las religiones, más indiferentes que convencidos y más fanáticos que sabios”.

La peligrosa palabra con e

En 1936, tras el golpe de Estado que desató la Guerra Civil, Odón de Buen acabó en la cárcel. A sus 74 años, enfermo de diabetes y medio ciego, pasó un año encerrado con más de 300 personas, casi todas presos políticos, en un antiguo convento de Palma de Mallorca. Y allí escribió sobre sí mismo: “Era el paladín en la cátedra, durante cuarenta y cuatro años, de las ideas y de los descubrimientos asombrosos de la Biología y me atrevía a defender que el hombre descendía del mono. Eso me lo echó en cara un joven falangista que habló conmigo por azar en la cárcel”.

“Si pensamos que en 1971 Félix Rodríguez de la Fuente hubo de eliminar de un programa de televisión la peligrosa palabra con e, como decía Stephen Jay Gould, evolución, es posible apreciar lo moderno que era De Buen o lo antigua que se volvió España con el franquismo”, reflexiona Calvo Roy.
“Es necesario reivindicar a esa generación de científicos a los que la Guerra Civil truncó la vida y la muerte, su memoria y su recuerdo. España quedó quebrada entonces y de esa ruptura intelectualmente telúrica nos ha costado mucho levantarnos. Que se sepa que si nos levantamos es, también, gracias a que muchos Odones de Buen empiedran el camino, están ahí abajo, sepultados bajo nuestros pies. Hora es de pulir esas piedras, una a una, y ponerlas en el lugar que les corresponde”, reivindica el autor.

Fuente:  http://esmateria.com/2013/12/14/el-divulgador-de-la-ciencia-acosado-por-la-iglesia/

jueves, 14 de noviembre de 2013

La acidificación del mar puede aumentar un 170% este siglo

 Un informe internacional, que se presentará el próximo 18 de noviembre en las negociaciones climáticas que tienen lugar en Varsovia (Polonia) en el marco de la XIX Conferencia de las Partes sobre cambio climático, concluye que la acidez de los océanos del mundo podría aumentar en alrededor de un 170% a finales de siglo. Las personas que dependen de los ecosistemas marinos –a menudo localizados en países en desarrollo– son especialmente vulnerables a este fenómeno.


Este mapa muestra el "estado de saturación" de la forma mineral de carbonato de calcio llamada aragonita en los océanos. Serían las proyecciones para 2100, que prevee el modelo por ordenador creado por los expertos, si las emisiones de CO2 siguen la trayectoria actual. / IGPB.  
Un grupo de expertos internacional, dirigido por el Programa Internacional sobre la Geosfera y la Biosfera (IGBP), ha elaborado un informe que asegura que los ecosistemas y la biodiversidad marina pueden cambiar de forma drástica como resultado de la acidificación de los océanos, con consecuencias de largo alcance para la sociedad.

Este informe surgió como consecuencia de la mayor reunión de expertos sobre acidificación del océano, el Tercer Simposio sobre el océano en un mundo con  alto CO2 celebrado en Monterrey (EE UU) en septiembre de 2012, a la que asistieron 540 expertos de 37 países.
Las pérdidas económicas de la disminución de la acuicultura de moluscos y la degradación de los arrecifes de coral tropicales pueden ser considerables, debido a la sensibilidad de estos seres vivos a la acidificación del mar.

"Existe un mensaje claro, a partir de lo que sabemos ahora con un alto nivel de confianza sobre la acidificación de los océanos. De forma global, tenemos que estar preparados para importantes pérdidas económicas y de servicios de dicho ecosistema. Pero también sabemos que la reducción de la tasa de emisiones de dióxido de carbono reducirá la acidificación. Este tiene que ser el mensaje principal de la reunión que tendremos en la Conferencia de las Partes sobre cambio climático COP19", señala uno de los autores principales del trabajo y presidente del simposio, Ulf Riebesell, del Centro de Investigación de Geociencias Marinas GEOMAR.

Uno de los resultados destacados por los expertos es que si la sociedad continúa con esta trayectoria insostenible de altas emisiones de CO2, los arrecifes de coral de agua fría –que se encuentra en las profundidades del océano–, serán insostenibles y la erosión de los arrecifes de coral en general es probable que supere a su generación en este siglo.

Coral en peligro
 Sin embargo, las reducción de las emisiones para podría asegurar que la mitad de las aguas de superficie que actualmente ocupan los arrecifes de coral tropicales sigan siendo favorables para su crecimiento.
"Las reducciones de emisión pueden proteger algunos arrecifes y organismos marinos, pero sabemos que el océano está sujeto a muchos otros tipos de estrés, tales como calentamiento, desoxigenación, contaminación y sobrepesca”, explica Wendy Broadgate, director adjunto del Programa Internacional Geosfera – Biosfera (IGPB).

El calentamiento y desoxigenación están causados ​​por el aumento de las emisiones de dióxido de carbono. Para el experto, reducir otros factores de estrés tales como la contaminación y la sobrepesca, así como la introducción de áreas protegidas marinas a gran escala, puede ayudar a construir una cierta resistencia a la acidificación de los océanos.

El resumen, que se presentará el 18 de noviembre en las negociaciones climáticas de la COP19, hace 21 declaraciones sobre acidificación de los océanos con una gama de niveles de confianza de "muy alto" a "bajo".

Fuente:  http://agenciasinc.es/Noticias/La-acidificacion-del-mar-puede-aumentar-un-170-este-siglo

martes, 7 de septiembre de 2010

Malaspina 2010

Con este nombre nos estamos refiriendo a la expedición que a lo largo del 2010 el CSIC con la colaboración de la Armada Española llevan a cabo a través de los océanos del mundo; uno de sus objetivos es el mejor conocimiento de los mismos con el fin de saber su influencia y relación con el cambío climático global así como descubrir y clasificar nuevas especies para una aproximación mayor a su biodiversidad
(Alessandro Malaspina)
En el enlace: http://www.expedicionmalaspina.es/Malaspina/Main.do#content:Bloque:ident:16 se nos muestran los distintos trabajos que se realizan en los buques oceanográficos Hespérides y Sarmiento de Gamboa así como la historia de la expedición originaria llevada a cabo por Alessandro Malaspina al servicio de la corona española con las fragatas Atrevida y Descubierta,  bajo el reinado de Carlos III.
(Dibujo presente en la colección realizada en la expedición de Alessandro Malaspina)