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martes, 24 de julio de 2018

¿De qué parte estás?

“Cada palabra tiene consecuencias, pero cada silencio también”, dijo Sartre. Y el silencio, hoy, es un lujo que no nos podemos permitir; el silencio, hoy, resulta insoportable
Si Salvini sube en los sondeos no es por culpa de quien le critica, sino de quien calla y de quien muestra timidez y miedo

¿Dónde estáis? ¿Por qué os escondéis? Queridos amigos, escritores, periodistas, cantantes, bloggers, intelectuales, filósofos, dramaturgos, actores, guionistas, productores, bailarines, médicos, cocineros, estilistas, youtubers… Hoy no podemos seguir permitiéndonos ser solo esto. Hoy las personas públicas, todas las personas públicas, quienes tengan la posibilidad de hablar a una comunidad, deben sentirse en el deber de tomar posición. No tenemos elección. Hoy callar es lo mismo que decir que lo que está pasando, por mí, vale. “Cada palabra tiene consecuencias, pero cada silencio también”, dijo Sartre. Y el silencio, hoy, es un lujo que no nos podemos permitir; el silencio, hoy, resulta insoportable.

Quien durante estos meses aún no se haya manifestado (frente a quien sí lo está haciendo con valentía) calla porque sabe, como lo sé yo, que en nuestro trabajo no conviene hablar. A menudo escucho o leo: “Quien dice lo que piensa lo hace para tener visibilidad”; pero es una visibilidad que te aporta millones de insultos en las redes sociales y la desconfianza de quien debería apoyar tu trabajo porque se siente en el deber de tener que rendir cuentas con lo que afirmas. Lo que nadie se atreve a decir es que a menudo callamos para no ser conflictivos, porque tememos que lleguen menos propuestas, menos proyectos. Pero si pensamos así ya hemos perdido, porque nos hemos resignado a no estimular la reflexión y a secundar a quien cree que la realidad se puede reducir a eslóganes como 'Somos demasiado buenos', 'Radical chic', 'Tour operadores de inmigrantes', 'Cerremos los puertos', 'Un besazo','Un abrazo' y emoticones de adolescentes, frases típicas de este gobierno.

A menudo se calla porque se sabe que tomar posición supone dividir no solo al público que te sigue en las redes sociales, sino también, y sobre todo, a quien debería comprar tus libros, comprar las entradas para tus espectáculos, ir a verte al cine o no cambiar de canal cuando te ve en televisión. ¿Pero de verdad creéis que lo que está ocurriendo es aceptable? ¿Durante cuánto tiempo creéis que podréis aguantar sin expresar vuestro desacuerdo?

En el fondo con Berlusconi era todo más sencillo: estaba él y estábamos nosotros. Criticarle suponía consecuencias, reacciones fuertes, que te lloviera mierda a paladas, pero había una comunidad activa, que cerraba filas con quien lo hacía. Tomar posición contra Berlusconi no implicaba perder audiencia, ni copias ni apoyo. Con Berlusconi resultaba fácil que te entendieran incluso más allá de nuestras fronteras, porque il Cavaliere no dejaba de ser una caricatura itálica, un personaje reconocible de la comedia del arte. Hoy esto ya no es así y en este gobierno nos cuesta vislumbrar las semillas de algo extremadamente peligroso. “Limítate a hacer tu trabajo” es la llamada al orden que recibe el futbolista que dice lo que piensa sobre los inmigrantes, el actor que se pone la camiseta roja (la que vestían quienes criticaban a Salvini). Y la llamada al orden es en sí un chantaje: te ganas la vida con tu trabajo, no aceptamos comentarios políticos por parte de quien tiene ya la vida solucionada.

Hoy, nos molesta quien se salta los límites de su propio trabajo y de su propio papel para hacer aquello que, por otra parte, sería normal hacer: controlar a quien gobierna para que, aunque haya sido elegido en las urnas, no traicione no solo su propio mandato sino, sobre todo, nuestra historia y los valores que nos han permitido vivir décadas de paz. Nuestra democracia es una democracia joven y frágil pero es, ante todo, antifascista y antirracista. ¿Os parece que hoy este gobierno se está moviendo en el respeto de los valores que son en la base de nuestra Constitución? ¿Que se está moviendo y se está comunicando dentro de un perímetro de seguridad? ¿No os parece más bien que en los últimos 70 años de prosperidad y paz nos hayamos vuelto permeables a los partidos políticos xenófobos? ¿Que damos por hecho y ni siquiera nos interesa proteger derechos conquistados, y que si no se defienden nos los pueden borrar con un par de publicaciones en Facebook o unos cuantos tuits?

Este gobierno, de forma torpe pero evidentemente eficaz, especulando con las dificultades de muchos, utiliza como arma de distracción masiva el ataque a los inmigrantes y a las ONG. Está sucediendo un horror ante el cual no podemos permanecer callados: mientras el M5S y la Lega se pelean por puntos fundamentales de su acuerdo, nos hacen creer que nuestro problema son los inmigrantes. Y si me contestáis que los gobiernos precedentes hicieron lo mismo os diré que no habían llegado tan lejos, pero sí que allanaron el camino para que todo esto sucediese. Y si me decís que habéis votado a la Lega y al M5S para darle la vuelta a la tortilla, porque era la única manera de echar a una clase dirigente que había fracasado en todos los aspectos, os diré que tengáis cuidado, que no deleguéis, que abráis los ojos porque las cosas se están torciendo para todos; no solo para los inmigrantes o para las voces disidentes, sino también para vosotros.

San Agustín dijo: “Sin la justicia, ¿qué serían en realidad los reinos sino bandas de ladrones? ¿Y qué son las bandas de ladrones si no pequeños reinos?”. Cuando la política se separa de la justicia es como si al despojarse de su carne se revelase su alma de bandolero. ¿Sabéis por qué cito a san Agustín? Porque muestra claramente cómo es posible que el poder, incluso cuando es inicuo, incluso cuando es injusto, incluso cuando es incapaz e incluso cuando es criminal, viva tranquilo. ¿Sabéis en qué se materializa la ley del silencio ante las mafias? Si creéis que solo en el miedo estáis equivocados. La idea que la protege es la siguiente: juzgo a un capo por lo que este hace por mí. ¿Me ha maltratado? No. ¿Ha intimidado a alguien de mi familia? No. Entonces, por mí, vale.

Salvini rechaza elegir a un ministro de Economía "que vaya bien" a Alemania
El ministro de Interior italiano, Matteo Salvini.
 Del mismo modo, pensar que solo porque este gobierno por ahora no nos haya tocado personalmente (la querella contra mí es una nimiedad en comparación con los golpes mortales que este gobierno está lanzando al Estado de derecho) ni a nuestros intereses nos podemos librar de tomar partido es una postura ingenua e irresponsable que legitima elecciones y comportamientos perversos.

No se trata de un enfrentamiento entre Matteo Salvini y yo; para mí no es algo personal. Pero siento con toda mi alma que tengo el deber y la necesidad de hablar por los que no tienen voz, por los 600.000 inmigrantes que hay en Italia y cuya situación hay que regularizar ya, de inmediato, para que puedan salir del estado de esclavitud en el que se encuentran; por las ONG que salvan personas en alta mar, ayudando así a los estados europeos y a Italia a hacer frente a un fenómeno que no se puede frenar, sino solo gestionar en condiciones porque no cabe duda que es un recurso. Esos políticos que aún hoy se niegan a admitir lo contrario no entienden nada de política ni de economía y son un peligro para la cohesión social de nuestro país, que es un país multiétnico. Orgullosamente multiétnico.

Hoy os pido a vosotros, mis conciudadanos, que os movilicéis por los derechos de todos, porque incluso si os parece que no formáis parte de esta totalidad, sí que estáis involucrados. En nombre de un supuesto bienestar, en nombre de una mayor seguridad, os dirán que en realidad la libertad de expresión es cosa de ricos privilegiados, que hablar de los derechos de quien huye y encuentra el infierno en tierra y la muerte en el Mediterráneo es echarles una mano a los comerciantes de esclavos. Incluso me han llegado a decir que con mis críticas estoy ayudando a Salvini en los sondeos: como siempre, la culpa no es de quien prende fuego sino de quien intenta apagarlo. Si Salvini sube en los sondeos no es por culpa de quien le critica, sino de quien calla y de quien muestra timidez y miedo.
La movilización que os pido es una movilización que nos atañe a cada uno de nosotros; hablad con nuestro público y no lo hagáis en mi nombre, que dentro y fuera de los juzgados sé defenderme yo solito. Os pido que os movilicéis para defender los derechos que muy pronto os habréis olvidado de que teníais. Nos están haciendo creer que no los necesitamos, pero pronto nos daremos cuenta de que lo que nos está condenando, más que la insolencia de este gobierno y la arrogancia de Salvini, es nuestro silencio. Nos han vendido la libertad de expresión y la lucha por los derechos como “caprichos” de la élite contra el pueblo que, en cambio, reclama seguridad; pero la lucha por los derechos es siempre lucha por quien no se los puede permitir y por quien a menudo no puede ni siquiera reclamarlos.

Y ahora vosotros me diréis: pero nosotros ya luchamos con nuestros libros, con nuestras canciones, con nuestros espectáculos, con nuestra ironía. Es verdad, y siempre ha sido así: pero hay momentos en los que es crucial saber de qué parte se está y dejar de delegar la resistencia a nuestro arte. Frente a mentiras que crecen sin control, frente a embusteros profesionales (los esbirros de Berlusconi eran aficionados a su lado), frente al dolor que estas mentiras y estos embusteros de profesión provocan, todos tenemos el deber de contestar así: ¡NO ES CIERTO! Es la dualidad de siempre: el arte que toma partido y el que soberbiamente decide no involucrarse. Aquel se siente superior a este en nombre del compromiso social, y el segundo se siente superior al primero en cuanto defensor del derecho a la pureza del desinterés. Frágiles barreras ideológicas que se derrumban frente a los muertos en el mar y a las continuas mentiras.

Tenéis que hablar a vuestros lectores, a quienes os escuchan, a todos aquellos cuya alma habéis curado con vuestro arte y vuestro trabajo. Creed en vosotros mismos; habéis puesto las bases para que os escuchen, así que no tengáis miedo y decid a los que os quieren que vosotros no estáis de acuerdo con todo esto. Al principio habrá confusión, os criticarán por haber roto el equilibrio de la imparcialidad, equilibrio no obstante que ya era frágil y estaba mermado. Pero los efectos positivos que mañana tendrán vuestras palabras os recompensarán de las malas reacciones que hoy puedan tener los haters. Ya sabéis cómo os deslegitimarán, así que jugáis (jugamos) con ventaja. Os dirán: “¿Te pagan? Pues no puedes hablar”. Así es como trataba Mussolini a Matteotti antes de que lo mataran: ¿eres un hijo de la clase acomodada? Entonces no te metas en luchas sociales. Pensadlo bien: ¿de verdad que hemos vuelto a esto? Y, sobre todo, ¿de verdad estamos de acuerdo con ello? ¿Estamos de acuerdo con que nos intimiden con esta comunicación criminal? ¿Tenemos que avergonzarnos del fruto de nuestro trabajo? ¿Tenemos que aceptar, tal y como quieren, que auténtico sea solo aquel que se somete?

Escritores: el ataque al libro, al conocimiento, al saber es el pan nuestro de cada día. “Búscate un trabajo”, le dicen a quien escribe. Es el paso número uno de cualquier deriva autoritaria: no reconocer el trabajo intelectual, quitarles a las palabras la dignidad laboral. De esta forma, solo queda la propaganda. Editores: ¿no sentís cómo se desmorona la tierra bajo vuestros pies? Tomad parte, no hay salvación para quien actúa con prudencia. Hay que ir casa por casa, calle por calle y conquistar lectores, es decir, personas capaces de comprender el mundo y no soportarlo siguiendo las mareas del rencor. Porque el conocimiento es un precioso instrumento de emancipación de la miseria personal; defendamos este instrumento. Defendámoslo con toda nuestra energía.

Entre aquellos que socorrían a Josephine, la única superviviente del naufragio que nos mostró una vez más la incapacidad de la guardia costera libia a la hora de llevar a cabo misiones humanitarias, estaba Marc Gasol, uno de los jugadores de baloncesto más fuertes del mundo, una roca de más de dos metros. ¿Qué le diríais a quien dice “Marc Gasol es rico y no puede ocuparse de quien sufre”? ¿Os parece una objeción plausible, os parece que tenga sentido o que sean más bien los delirios de quien tiene miedo? Así que dad la cara: Italia necesita hoy de vuestras voces libres. No tengáis miedo de quien más que nada teme el disenso porque carece de los instrumentos para manejarlo si no es de forma autoritaria. Y un ministro que se querella contra un escritor en una carta con membrete del Ministerio está realizando un gesto autoritario, pues está utilizando su posición para intimidarme no solo a mí, sino también a vosotros.

A un lado está quien critica y al otro, el gobierno entero, que a día de hoy no ha expresado malestar alguno por haber sido utilizado de esta manera. No me da miedo la querella ni me asusta la soledad. Pero vosotros ¿dónde estáis? ¿Os acordáis de cuando le dijimos a Berlusconi “aplastadnos a todos”, porque quería aplastar a quien escribía sobre las mafias? Y ahora, ¿dónde estáis? Cuando critiqué las políticas de los gobiernos de centroizquierda me decían que difamaba al país, que difundía derrotismo, que dejaba el país a la merced de los enemigos de la democracia. En realidad, fomentar el análisis y la crítica es la tarea, por no decir el deber, de quien cuenta la realidad y sus palabras están al servicio de la libertad, no la boicotean.

¿Hemos caído tan bajo como para creernos que tomar una posición crítica sobre este gobierno sea un favor a algún mandamás, a algún interés? ¡Venga! Me lo he pensado mucho antes de escribir estas líneas; no me gustaría que pensarais que os estoy llamando a la acción para que me defendáis, pero sí quisiera que entendierais que se acabó el tiempo de quedarse en la retaguardia. Si no tomáis parte quiere decir que lo que está ocurriendo, por vosotros, vale. En tal caso, no podré decir que no lo he intentado, pero seréis responsables de lo que ocurra; o cómplices o rebeldes. “La historia de los hombres” escribió Vasilij Grossman en Vida y Destino “no es el combate del bien que intenta vencer al mal [sino] el combate del mal intentando aplastar la minúscula semilla de humanidad. Pero si en momentos como este el hombre conserva algo de humano el mal está destinado a sucumbir”. Sois la pequeña semilla de la humanidad; sin vosotros Italia está perdida. Entonces, ¿de qué parte estáis?


sábado, 9 de septiembre de 2017

Las acusaciones de Roberto Saviano

En los años setenta alguna prensa sensacionalista inglesa llamaba a la Costa del Sol la Costa del Crimen. Lo mismo le puede ocurrir a la Costa Brava sino se toman medidas.

Xavier Crespo, diputado y exalcalde de Lloret niega haber recibido dinero de Petrov
La Guardia Civil registra domicilios y lugares de trabajo en Lloret de Mar (Girona) en el marco de la operación contra la red de blanqueo de capitales procedentes de Rusia EFE
 Roberto Saviano se ha ganado a pulso su fama de primer experto mundial en la Mafia. Sus artículos, sus guiones para cine y para series de televisión como Gomorra tienen una gran repercusión. De hecho se ha jugado la vida y se encuentra bajo una protección permanente.

En El País Semanal del pasado 27 de agosto leo una interesante entrevista que le hace Daniel Verdú y en la que expresa sus dudas sobre si su decisión hace diez años de denunciar a las mafias fue la más conveniente para él, dadas las consecuencias que ha tenido para su vida privada. En la citada entrevista no aparece ni la palabra España, ni hay mención a la Costa Brava, ni a la trágica muerte del turista italiano Niccolo Ciatti el 13 de agosto en Lloret de Mar a manos de tres jóvenes chechenos –la prensa española decía rusos–. Al día siguiente me llega un artículo suyo publicado el 23 de agosto en L`Expresso, es decir con anterioridad a la publicación de la entrevista, pero sin duda tiene que haber estado escrito después, en el que lanza unas durísimas acusaciones contra la policía y el Gobierno español.

Dice Saviano que la familia de Niccolo se quejó de que algunas personas grabaron con el móvil la agresión pero no le ayudaron contra los agresores y hace algunas elucubraciones sobre las transformaciones psicológicas que producen el uso de esos aparatos, para lanzarse a una acusación en toda regla: "Un elemento casi ignorado del todo, tanto en Italia como en España, es que la Costa Brava está completamente controlada y monopolizada por estructuras mafiosas del Este. Todo empieza en el Sur donde la Organizacija, que agrupa a las organizaciones mafiosas de la antigua Unión Soviética, es el principal empresario del mercado turístico de la zona".

La mafia Chechena, la Obshina, señala el napolitano, se ha enriquecido con el tráfico de heroína afgana. Desde finales de los noventa ese dinero lo han invertido en la Costa Brava. "La Obshina es una de las organizaciones más sangrientas del mundo. De ella salen los muy violentos soldados que controlan el territorio". "Ni el Gobierno ni la policía española están preparados para combatirla", –en todo el artículo no aparecen las palabras Mossos, Generalitat o Cataluña– "pero cómo puede ignorar el Gobierno que estas organizaciones criminales están reciclando el dinero en restaurantes, hoteles, etc. y que monopolizan el ocio nocturno de la Costa Brava. Todos los locales pagan a la mafia chechena por trabajos de consultoría privada de seguridad o gestión de aparcamientos".

"En el Sur manda más el Círculo de los Hermanos de San Petersburgo, dirigido por Semion Moghilevic, que es su ministro del Interior". Pero "España lo ignora o es cómplice (…) Los chechenos que mataron a Niccolo tienen que ser investigados en profundidad para saber para quién trabajan (…) ¿Por qué estaban allí? Parecen tener un perfil de afiliados a la Obshina. La Costa Brava es su colonia". "No se puede aceptar que fuera una pelea de borrachos (…) Lo que hay tras la violencia es todo un territorio sin control".

En los años setenta alguna prensa sensacionalista inglesa llamaba a la Costa del Sol la Costa del Crimen, en referencia a que era refugio de criminales británicos, con consecuencias negativas para el turismo, en momentos de crisis económica. Lo mismo le puede ocurrir a la Costa Brava sino se toman medidas, en el caso de que las imputaciones tengan fundamento. El artículo de Saviano podría perfectamente haber sido publicado en el Mirror o en el Mail. Nos lo hubiéramos tomado a beneficio de inventario. Pero L’Expresso es un semanario serio y Saviano un respetado periodista de investigación que no puede ignorar el riesgo profesional en que incurriría si las autoridades competentes desmienten tajantemente sus acusaciones. Y confiemos en que la información fluya en ambos sentidos puesto que si las denuncias son ciertas el problema hay que resolverlo no solo a nivel local, sino también atacando a las fuentes de financiación allí donde se encuentren.

lunes, 12 de junio de 2017

"El Reino Unido es el país más corrupto del mundo, cuando hablamos de blanqueo de dinero"

Resultado de imagen de Roberto saviano en euronews

Su vida está inexorablemente ligada a la mafia que retrató y denunció, hace más de una década, en su libro “Gomorra”. Desde entonces, el escritor italiano Roberto Saviano ha vivido escondido, esquivando las amenazas de muerte por parte de grupos mafiosos enfurecidos por lo que cuenta en su libro. Una persecución que no le ha impedido seguir investigando las conexiones del crimen internacional, la procedencia del dinero, las drogas y la violencia que engendran. Me encuentro con Roberto Saviano en el Italissimo Festival en París.

Isabelle Kumar:
Usted saltó a la fama con su libro Gomorra hace diez años. Imagino que una década en el mundo de la mafia es mucho tiempo. ¿Puede esbozarme en algunas líneas la manera en la que la mafia de la Camorra ha cambiado?

Roberto Saviano:
El principal cambio que ha tenido lugar es generacional. Los jefes están delegando en los jóvenes que controlan el territorio. Es como si estuvieran enclaustrados en una especie de burbuja aristocrática. Están cediendo el poder a jóvenes que tienen entre 15 y 20 años. No se trata de bandas de niñatos sino de mafiosos reales, con sus reglas, una violencia militar increíble, cobran un sueldo y gestionan el mundo del narcotráfico como si fuera una empresa. La mayor revolución es, esencialmente, en términos de edad y cuando se tiene veinte años se está dispuesto a morir con más facilidad.”

Isabelle Kumar:
Los jueces han descrito a esos grupos como “terroristas urbanos”.¿Tienen algún vínculo con yihadistas fieles a grupos como el Dáesh?

Roberto Saviano

No, no hay lazos estructurales, no comunican con grupos yihadistas pero hay vínculos culturales. Hoy en día, un joven napolitano, mexicano o sudafricano comparte semejanzas con esos jóvenes de África del norte que deciden unirse al grupo Estado Islámico. Tienen una certeza en común: solo aquellos que estén dispuestos a morir, llegar a ser ricos o, como los jihadistas, convertirse en héroes, pueden marcar una diferencia.

Hoy en día, según la Mafia, no te distingues en función de cómo vives sino de cómo mueres. Por ejemplo, los chicos que he observado, últimamente, escriben en su cuenta de Facebook que no alcanzarán los 25 años, ni siquera los 20. Si llegas a los 30, es considerado un fracaso, alguien que no ha hecho con su vida.

Isabelle Kumar:
Usted describe esto en su nuevo libro “Paranza dei Bambini”, un sentimiento que parece alimentado por una especie de desesperanza. Esos jóvenes no parecen tener oportunidades, en esos centros urbanos en decadencia, hablo de Nápoles en particular. ¿Es Nápoles el símbolo de otras ciudades que usted conoce bien?

Roberto Saviano:
Sí, claro, Ciudad de México, Lagos, Rio de Janeiro, los suburbios de París y Barcelona son referentes de esta historia. Nápoles e Italia pueden alzarse como voces de lo que está pasando en esas otras ciudades. Aquí, en Francia, vemos que el debate se sitúa más bien en los efectos de todo esto y se olvidan las causas. Los suburbios de París están repletos de criminales y solo se oye hablar de los efectos, los pequeños delincuentes o los inmigrantes, olvidando que esa pequeña delincuencia está alimentada con dinero de la mafia francesa, la mafia en Marsella y Córcega. El blanqueo de dinero sale del sistema financiero francés, dinero que acaba en Luxemburgo. La diferencia entre nosotros, en Nápoles, y el resto de Europa es que nosotros abordamos el tema en su conjunto. Al resto de países les cuesta admitir la problemática en su conjunto.

Isabelle Kumar:

Si nos fijamos en Europa, notamos una cierta hipocresía. Usted ha mencionado temas muy evidentes para Italia que, sin embargo, son obviados por los líderes europeos. ¿Se obstinan en no hacerlo?

Roberto Saviano
Totalmente de acuerdo. Pero más que de una elección se trata de ignorancia pura. Lo más extraordinario de todo esto es escuchar los debates políticos en Francia. Ningún candidato a las presidenciales sabe realmente de qué va este fenómeno. Los que hablan de inmigranción no se preguntan de dónde procede el dinero que alimenta a los grupos criminales en los suburbios, de dónde viene la cocaína, cómo funciona el blanqueo de dinero en París, quién compra las propiedades. Este tipo de cosas solo las saben los servicios policiales concernidos y un reducido grupo de periodistas especializados, el resto del país mira hacia otro lado.

Isabelle Kumar:
¿Y si hacen oídos sordos es porque el dinero ilegal es necesario para que la economía funcione? Usted habla de todas esas cantidades ingentes de dinero ilegal que fluye, ese blanqueo de capitales de proporciones astronómicas, en un periodo de estagnación económica, ¿retirar ese dinero supondría un colapso que los líderes no desearían?

Roberto Saviano:
Por supuesto, una de las razones es que si impones reglas para evitar el lavado de dinero, entonces, bloqueas, no solo el dinero procedente del narcotráfico sino, también, el dinero procedente de Oriente Medio, de la evasión fiscal. Si se imponen reglas contra la Mafia, el sistema finaciero tampoco dejará pasar otros capitales necesarios para la economía. Desde esta perspectiva, Europa ha abandonado la idea de controlar sus capitales, incluso el dinero legal. El Brexit es un ejemplo de ello, muestra el deseo del Reino Unido de ser un centro financiero off-shore.

Isabelle Kumar:

Si el Reino Unido se convierte en un paraíso off-shore, o lo ha sido ya, ¿qué papel desempeña el Brexit? ¿Cómo ve el futuro del Reino Unido respecto a estos temas: blanqueo de capitales y actividades ilegales?

Roberto Saviano:

Las asociaciones que trabajan en la transparencia han mostrado datos irrefutables. El Reino Unido es, sin duda, el país más corrupto del mundo, no en términos políticos o policiales pero sí cuando hablamos de blanqueo de dinero.

Ningún inglés siente que vive en uno de los países más corruptos del mundo porque no puedes sobornar a un policía o corromper a un político, pero no saben que su sistema financiero está totalmente corrompido. ¿Y de qué hablo cuando digo corrupción? Quiero decir que no hay control sobre el flujo de capitales, no hablo necesariamente de Londres sino de Gibraltar, Malta o Jersey, que funcionan de puertas a través de las que el Reino Unido mueve dinero que no tiene ningún control.

Panamá es conocida por ser la capital del blanqueo de dinero. Panamá se vengó tras la filtración de los Papeles de Panamá. Una venganza en toda regla al publicar nombres relacionados con Londres.

Isabelle Kumar:
Un nuevo informe de Europol muestra la manera en la que los grupos mafiosos internacionales se han armado con las últimas tecnologías que les permiten seguir delinquiendo con total opacidad, incluso, aún más lejos del radar de las autoridades. ¿Cree que será practicamente imposible seguirle la pista a estos grupos?

Roberto Saviano:

Si se aplicaran leyes que funcionen contra el lavado de dinero, sería realmente fácil detectarlo. Hoy en día, es más fácil seguir la pista del dinero que antes porque no se trata de documentos físicos conservados por un banco, todas las transacciones son electrónicas y dejan rastro en la red. El problema es que puedes realizarlas desde infinidad de lugares y, luego, borrar la pista. Cada estado europeo tiene su propio caja fuerte, España tiene Andorra, Alemania, Lichenstein, France, Luxemburgo y todos juntos cuentan, claro está, con Suiza. Es realmente fácil esconder dinero en Europa.

En el pasado, a los bancos les asustaba aceptar el dinero de la Mafia, eso fue en los 80 y los 90. Hoy en día, son los bancos los que buscan el dinero de la Mafia para subsanar la falta de liquidez y a causa de la crisis económica que ha puesto de rodillas al sistema bancario. Los sistemas de control bancarios han sido rebajados a sus mínimos y han permitido que la mafia entre. Hablamos de un fenómeno relativamente reciente. La mafia se sirve de los bancos para lavar su dinero y los bancos de sus filiales off shore en América Latina y Asia, un dinero que, ahora, penetra en la economía legal.

Isabelle Kumar:
Usted está profiriendo acusaciones muy serias. ¿Está recibiendo reacciones negativas por parte de los políticos o simpleme las está ignorando?

Roberto Saviano:
Me llegan comentarios todos los días. Nunca soy el bienvenido en los países que visito donde oigo comentarios como: “eso es un problema italiano, habla de tu país.” Me acusan de exagerar, de inventar o, incluso, de repetir algo ya sabido. Todo lo que hemos mencionado hoy no está oculto, simplemente, no es observado, lo que es, en sí, una paradoja. Hoy en día, toda la atención está puesta en el terrorismo, así que la mafia y el blanqueo de dinero discurren con toda libertad, la mafia hace lo que quiere.

Isabelle Kumar:
Ciertos informes muestran que la criminalidad europea está sirviéndose de la crisis de los refugiados. El contrabando de personas es uno de los crímenes más lucrativos del momento? ¿Lo ve usted así también?

Roberto Saviano:
Todos esos barcos repletos de inmigrantes que intentan cruzar el Mediterráneo están gestionados por cárteles y no por los grupos criminales italianos como mucha gente cree. La Mafia no controla este negocio, son grupos turcos, libios y libaneses que dominan el tráfico de personas y de los que Europa no tiene la menor idea. Los cárteles que gestionan la llegada de sirios a Europa pertenecen a la mafia turca, la misma que controla el tráfico de heroína en Afganistán. Las tres principales fuentes de recursos del Daésh, el Califato, son actividades criminales: el crimen organizado, el contrabando de petróleo y el de arte, la cuarta fuente sería el tráfico de drogas como el captagon, una metanfetamina, o la marijuana que el grupo Estado Islámico cultiva en Albania.

En todos estos casos hemos elegido hacer una lectura superficial de la situación, por eso se habla de choque de civilizaciones cuando, en realidad, tenemos que lidiar con grupos criminales que rivalizan entre sí.

Isabelle Kumar:
Empecinarse en este tema supone poner su vida en peligro, es como si usted quisiera morir por sus ideas, su trabajo. ¿Alguien le apoya en esto? ¿Va a continuar siendo una obsesión toda su vida y abandonar cosas que la gente de su edad estima: la familia, un hogar, los amigos…?

Roberto Saviano:
“Si, es posible. Lo que debería hacer y no estoy haciendo es desaparecer. Debería dejar de conceder entrevistas, escribir libros, dejar este trabajo. Pero dos cosas me lo impiden: una es la ambición, el que mis palabras dejen una impronta en la realidad y, luego, está la cuestión de la venganza que llevo a cabo porque la Mafia me ha hecho la vida imposible. No le sugeriría esto a nadie porque, yo mismo, debería haber sido más precavido. Si tuviera que volver a hacerlo, lo haría de manera diferente, actuaría con más cuidado, siendo más disciplinado. Me di cuenta de que actué demasiado deprisa y me di de bruces.

Isabelle Kumar:
Cuando escribió Gomorra hizo un verdadero trabajo de terreno, hablando con la gente, experimentando en primera persona. Ahora, su trabajo ha cambiado de manera radical, ya no puede hacer lo que hizo. ¿Cómo ha evolucionado su trabajo de escritor, su implicación?

Roberto Saviano:
Cuando era joven pasé mucho tiempo en reuniones altamente sensibles con magistrados o escuchando conversaciones grabadas que, hoy, me envían directamente. Ahora, mucha gente quiere hacerme partícipe de sus investigaciones. Es increíble cómo cambian las cosas. Por ejemplo, nunca habría podido coger un tren como cualquier persona, aunque, no hace mucho, viajé en tren acompañado por mi guardaespaldas. Me impresionó porque hace diez años que no viajaba en tren. La libertad es algo mágico y solemos apreciar las cosas cuando las perdemos, es como perder a un ser querido, el oxígeno. Eso me ocurrió con la libertad, cuando la perdí, comprendí su valor. Comprendí la sensación de encierro, de malestar de aquellas personas que no pueden moverse con libertad o elegir, por eso, cada momento de libertad que experimento, no tiene precio.”


Fuente; http://es.euronews.com/2017/04/04/roberto-saviano-el-reino-unido-es-el-pais-mas-corrupto-del-mundo-cuando