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martes, 2 de marzo de 2021

Melissa Farley: “Si un gobierno como el de España quiere acabar con la prostitución debe penalizar al comprador de sexo”

 

Melissa Farley (Estados Unidos, 1942) es un referente académico mundial no solo por sus estudios e investigaciones empíricas sobre los efectos de la pornografía, la prostitución y la violencia sexual, sino también por su ética feminista y su activismo por la abolición de la prostitución. Doctora en psicología clínica con 50 años de experiencia, ha estado siempre cerca de las supervivientes de la prostitución y es una de las teóricas que pone en el centro sus demandas.

Cuando le propusimos a Melissa Farley que participara del seminario internacional online “Hacia un activismo global por la abolición de la prostitución”, en el que se inaugurará este fin de semana (5 y 6 de marzo) la primera Escuela Abolicionista Internacional, no lo dudó. Esta entrevista es un buen preámbulo de su ponencia magistral que impartirá el sábado 6 de marzo y que será visionada en un evento global, por personas matriculadas de más de 10 países.

Este seminario analizará la prostitución desde una perspectiva global: ¿Cómo ve la situación global actual de la explotación sexual?

La prostitución es una respuesta de las mujeres a las crisis económicas cuando estas no tienen alternativas de supervivencia. Con el COVID-19 muchas mujeres que ya estaban al margen, han enfrentado aún más dificultades para cubrir sus necesidades básicas. El racismo y el sexismo -parte integral de la prostitución- son peores que nunca.

Todos los países ahora tienen pornografía en teléfonos móviles. Esta tecnología amplía el acceso a la explotación sexual. Me preocupa mucho que los hombres jóvenes estén aprendiendo a lastimar a las mujeres mirando pornografía en línea, luego pueden demandar el cuerpo de una mujer como quien pide una taza de café. El comercio sexual se ha expandido debido a la capacidad de los pornógrafos y proxenetas para traficar mujeres en línea.

En España es un hecho lo que comenta, la pobreza y la vulnerabilidad de las mujeres prostituidas se han agravado con la pandemia. ¿Cree que la crisis económica que sobrevendrá después de la pandemia traerá un aumento de la trata con fines de explotación sexual?

Las habilidades de marketing de los proxenetas han sido evidentes durante la pandemia de coronavirus. Se promocionan a sí mismos como buenos chicos que están “ayudando a las mujeres a aumentar su flujo de efectivo”. Los proxenetas de los clubes de striptease de Atlanta, por ejemplo, transfirieron dinero a las mujeres que vendían “bailes de regazo (lap dance)”, en Instagram por $20. Algunos proxenetas del porno se ofrecieron a servir como “banqueros centrales” de las mujeres. “Al actuar como banco central, podemos aumentar la oferta monetaria y ayudar a la nueva ola de artistas a sobrevivir a la crisis”, dijo un pornógrafo de Londres. Cuando los lugares legales para la prostitución (salones de masajes, clubes de striptease, bares) se cerraron debido a la cuarentena, los proxenetas mantuvieron el flujo de efectivo mudándose a otro lugar. Cuando un club de striptease de Portland cerró debido al COVID-19, el proxeneta puso a las mujeres prostituidas a repartir comida en topless. Un club de striptease en Las Vegas vendió espectáculos de escaparates durante la pandemia. La distribución de máscaras de PornHub a los hospitales durante la pandemia de coronavirus es la misma maniobra que la del proxeneta de Nevada, Dennis Hof, repartiendo pavos en Acción de Gracias. El objetivo es parecer humanitario: “soy un buen proxeneta, solo un tipo altruista que intenta ayudar a las chicas. ¡Mira los pavos, mira todas estas máscaras! ¡No mires a las mujeres a los ojos!”.

Melissa Farley (de espaldas a la izquierda del cartel) acompaña a las supervivientes en su marcha por Mainz (Alemania) en abril de 2019, iniciada por Rosen Hicher diez días antes desde Estrasburgo.

Los proxenetas son flexibles en sus mensajes. En el pasado, los promotores del comercio sexual pregonaron las divertidas fiestas y los altos ingresos míticos del “trabajo sexual”. Frente a la pandemia de COVID-19, los sindicatos de trabajadoras sexuales y de proxenetas cambiaron el enfoque hacia los mensajes sobre la supervivencia económica de las prostitutas. Incluso algunos grupos proxenetas reconocieron cuán peligrosa es la prostitución y cuán extremadamente vulnerables son las mujeres en el comercio sexual.

En España, el actual gobierno de coalición ha anunciado que promulgará una ley integral contra la trata, aunque el movimiento feminista lleva décadas exigiendo una ley abolicionista de la prostitución con el modelo sueco o francés. ¿Qué les diría a nuestros líderes de por qué una ley abolicionista es mejor que una ley contra la trata?

La mayoría de las personas razonables están de acuerdo en que los proxenetas deben ser criminalizados y la mayoría está de acuerdo en que la mujer en la prostitución no debe ser criminalizada. Pero a menudo el comprador de sexo es invisible. Hay un perpetrador en la transacción de prostitución y ese perpetrador es el comprador de sexo. La prostitución no existiría sin la demanda de acceso sexual a las mujeres por parte del comprador de sexo.

A diferencia de la violación, el incesto o el maltrato: la violencia sexual de la prostitución produce mucho dinero. La prostitución es el negocio de la explotación y los abusos sexuales. Espero que el gobierno de España tenga el coraje de cerrar el negocio de la prostitución.

La mayoría de los expertos coinciden en que es casi imposible diferenciar entre prostitución y trata. Se ha demostrado que las leyes contra la trata de personas del gobierno de Estados Unidos son ineficaces. Se pierde mucho tiempo discutiendo sobre quién es una niña y quién es una adulta. También se pierde mucho tiempo identificando quién es o no víctima de trata. Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley no entienden realmente qué es la trata, porque es difícil de definir y también porque se instruye cuidadosamente a las víctimas de la trata para que mientan a cualquiera que pregunte sobre su estado. Los proxenetas tienen control mental sobre ellas. El 84% de todos los adultos en la prostitución están controlados por proxenetas o traficantes. Estados Unidos tiene muchas leyes sobre la trata de personas que suenan bien pero son extremadamente ineficaces. Creo que esta es la experiencia también en muchos otros países.

¿Quiere el gobierno español acabar con la prostitución? Porque si la respuesta es sí, es necesario arrestar a los compradores de sexo. La efectividad de la ley sueca ha sido ampliamente documentada. Una vez que se comprenden los daños de la prostitución-las violaciones, las palizas, el abuso verbal venenoso, el daño psicológico causado por la prostitución, el racismo y la falta de oportunidades de las mujeres en la prostitución-,  entonces: ¿cómo podemos evitar la pregunta de quién es el perpetrador de esos crímenes?

El gobierno sueco tenía razón: a menos que una ley de prostitución responsabilice al comprador de sexo, no es posible poner fin a la prostitución. Él maneja el negocio.

España debería unirse no solo a Suecia, sino también a los otros siete países que han adoptado leyes abolicionistas que protegen a las mujeres arrestando a los compradores de sexo: Islandia, Noruega, Canadá, Irlanda del Norte, Francia, República de Irlanda e Israel.

Melissa Farley (de espaldas a la izquierda del cartel) acompaña a las supervivientes en su marcha por Mainz (Alemania) en abril de 2019, iniciada por Rosen Hicher diez días antes desde Estrasburgo.

En los últimos años, en España el movimiento abolicionista ha crecido, se ha articulado y presionado para que la sanción de una ley abolicionista no se retire de la agenda política. Debido a su experiencia laboral a nivel internacional, ¿sabe si este crecimiento se manifiesta en otros países?

Sí, creo que el hecho de que ahora haya ocho países que han aprobado leyes abolicionistas es un gran éxito. Pero al mismo tiempo, hay intentos bien financiados de negar el éxito de estas leyes.

En todos los períodos históricos en los que el feminismo logró importantes avances en los derechos de las mujeres, el patriarcado intentó desmantelarlo y frenar esos avances. Actualmente, ¿cuáles son las principales amenazas del patriarcado para las mujeres?

Existe una similitud entre el pensamiento de los hombres que asumen que tienen derecho a comprar mujeres para uso sexual y el pensamiento de los hombres que asumen que tienen derecho a los derechos de las mujeres basados ​​en el sexo. Hay quienes niegan el hecho biológico de que las mujeres son hembras humanas adultas y también niegan el hecho de que los hombres son machos humanos adultos. No se puede cambiar la base biológica del sexo diciendo “no es real para mí”, como tampoco puedo decir: “la gravedad no existe”. Creo que las personas deberían poder vestirse y actuar como quieran y llamarse a sí mismos como quieran. No me gustan los roles de género forzados o los estereotipos de roles sexuales. He visto abusos violentos hacia las mujeres trans en la prostitución y he escrito durante décadas sobre eso. Sin embargo, el daño a las mujeres es tan importante como el daño a las mujeres trans. No debemos hacer nada en este momento de la historia que ponga en peligro la protección de las mujeres basada en el sexo. Por ejemplo, las mujeres trans no deben ser encarceladas con mujeres; no se les debe permitir entrar en los albergues de mujeres para casos de violencia machista, hay casos repetidos en los que cometen abusos masculinos contra las mujeres en las cárceles o albergues. Si las mujeres trans necesitan seguridad, debe proporcionarse sin poner en peligro a las mujeres. Las leyes en los Estados Unidos que protegen a las inmigrantes de la mutilación genital femenina (al hacer que la MGF sea ilegal) no deben eliminarse porque esas leyes interfieren con el acceso de las mujeres trans a la cirugía genital.

Cualquier conflicto entre los nuevos derechos propuestos para las personas trans y los derechos existentes que protegen a las mujeres en función de su sexo, incluidos los relacionados con la igualdad y la violencia sexual, deben abordarse en el contexto del artículo 14 de la Constitución española: “Los españoles son iguales ante la ley y no pueden ser discriminados de ninguna manera por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición personal o social o circunstancia “.

Es inaceptable en una democracia silenciar, intimidar o amenazar a cualquiera que busque defender los derechos de las mujeres y/o los derechos de las personas transexuales.

Por su experiencia en la academia, ¿cuál debe ser el papel de la administración y el poder político en el desarrollo de estudios sobre prostitución, incluidos aquellos sobre la demanda como el suyo?

Soy investigadora y, aunque algunas de mis amigas son académicas, no trabajo dentro de la academia. Con demasiada frecuencia, la academia tiene poco o ningún contacto con supervivientes que han salido, están a salvo y lejos de sus proxenetas y el comercio sexual. Los académicos a menudo están influenciados por teorías posmodernas sobre la prostitución que tienen poca base en la realidad.

Prostitution Research & Education es un instituto de investigación sin fines de lucro en el que he trabajado durante 20 años. Es una ONG. Nuestra investigación siempre se ha basado en escuchar a las supervivientes del comercio sexual y en cuáles son sus experiencias, qué daños han sufrido y cuáles son sus necesidades. Nuestra organización aboga por alternativas a la trata y a la prostitución porque nos han dicho que eso es lo que quieren. Nuestra organización comprende que las raíces de la prostitución están en la suposición de que los hombres tienen derecho a comprar mujeres por sexo. Las raíces de la prostitución son siempre racistas. Las crisis climáticas y las crisis económicas causadas por el hombre están canalizando a muchas mujeres hacia la prostitución en la actualidad.

 Más información: https://geoviolenciasexual.com/melissa-farley-si-un-gobierno-como-el-de-espana-quiere-acabar-con-la-prostitucion-debe-penalizar-al-comprador-de-sexo/


miércoles, 23 de septiembre de 2020

Abolición

Vía @pedripol

 Hoy es el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños. La trata mal.

lunes, 24 de septiembre de 2018

El ‘salvaje este’ de los vientres de alquiler

Una regulación muy laxa, precios baratos, sin un registro de casos y apenas controles: así se ha convertido Ucrania en uno de los centros internacionales de esta práctica

Vientres de alquiler
Milana, embarazada para terceros, en la clínica Ilaya en Kiev, junto a una escultura que alude a una leyenda local de que los niños surgen de un repollo.
Angela creció en un orfanato ucraniano. Entró a los 6 años y salió con 18, embarazada de su primer hijo. El crío está ahora en el colegio, y el segundo, de 5, juega con otro niño muy rubio en un parque de las afueras de Kiev (Ucrania). A Angela le resulta difícil explicar por qué ha venido a la clínica que está al lado, donde la semana que viene le transferirán el embrión que crecerá dentro de ella para una pareja estadounidense. Angela no se llama Angela, tiene 26 años y no quiere que se sepa de dónde es. Sí quiere contar que el padre de sus hijos no está. Que a su tercer niño lo tuvo que dar en adopción hace dos años y que cree que, cuando tenga que entregar al pequeño del que se va a embarazar, le será más fácil que entonces porque no es suyo. Piensa mucho en aquel bebé, y cuando dice esto aprieta un pañuelo de papel que lleva en la mano. Asegura que tardaría mucho en reunir dinero para comprarse una casa con su sueldo de cocinera: “Crecí sin un hogar. Para mí es importante tener un piso. Esta es mi única forma de lograrlo”.

El niño rubio con el que juega el hijo de Ángela es el de Anna, la estadounidense de 32 años que la ha contratado. Vive en California y es peluquera. “Hace cuatro años, después del parto, sufrí una gran hemorragia. Me extirparon el útero y ya no puedo quedarme embarazada”, explica. “Esto me lo puedo permitir aquí, pero no en California, donde [también es legal, pero] cuesta 120.000 euros”.
El acuerdo al que han llegado Angela y Anna es el eslabón más básico de una industria construida en torno al deseo de ser padres de miles de parejas y a la necesidad económica, más o menos acuciante, de otras tantas mujeres. Para conectar esos ejes, un entramado de intermediarios ha hecho de Ucrania uno de los grandes centros internacionales de vientres de alquiler.

En Ucrania el Ministerio de Sanidad no tiene registros oficiales de esta práctica. No hay estadísticas en un país en el que las agencias enseñan a los futuros padres catálogos con fotos de mujeres y sus datos básicos para que elijan quién se embarazará de su hijo o quién les donará un óvulo. Es un país donde podrán escoger el sexo del bebé —algo no permitido en España— y donde los futuros padres no son sometidos a control alguno: solo tienen que acreditar que son un matrimonio heterosexual que no puede tener hijos, aunque es necesario que uno de ellos tenga un vínculo genético con el niño. Un país con una ley tan laxa que, “en la práctica”, dice una diputada ucraniana, “es como si no hubiera regulación”.

En la periferia de la capital de unos cuatro millones de habitantes, está el pequeño piso que Anna ha alquilado para que vivan Angela y sus hijos estos nueve meses. Quiere que se queden cerca de hospitales y de la clínica donde se llevará a cabo el proceso. En este tiempo, Angela no tendrá que trabajar. A la pregunta de cuánto va a cobrar, Anna interviene: “Serán unos 20.000 euros, que incluyen el alquiler del piso, la comida, la ropa”. Es más de la media, que está entre los 10.000 y los 14.000 euros. Angela no dice nada. Esta será su primera vez, y cree que podrá hacerlo. Se entrena para no sentir apego hacia el bebé. “Decidí dar a mi hijo en adopción cuando estaba embarazada. No le hablaba, no acariciaba la tripa. Ahora haré lo mismo”, dice muy seria, casi inmóvil.

 Las plazas del centro de Kiev, llenas de terrazas y cafés, tienen ese ambiente vibrante de los últimos días del verano. Hay movimiento, turistas chinos, casas de cambio. Pero también se ven carteles para reclutar soldados, una imagen que recuerda que hace solo cuatro años hubo una revolución seguida de la anexión rusa de Crimea y que, a día de hoy, la frontera este del país es zona de guerra. La moneda (la grivna) se desplomó y, pese a que la macroeconomía habla de crecimiento del 2,5%, los ucranianos hablan de sueldos bajos —237 euros de media— y precariedad. A eso se suma una corrupción extendida. Un buen sitio para la industria de los vientres de alquiler, que desde entonces no ha hecho más que engordar. “A partir de 2014, se empezaron a establecer en Kiev empresas con capital extranjero que compraron clínicas y agencias ucranianas”, explica el abogado Sergii Antonov. “En 2015 se produjo el boom. Los extranjeros empezaron a ser los principales clientes. Tailandia e India prohibieron esta práctica y la demanda aterrizó aquí. La crisis económica hizo que hubiera más mujeres dispuestas a ser gestantes”.

Él calcula que cada año se firman entre 2.000 y 2.500 contratos de vientre de alquiler en Ucrania. El que han suscrito Angela y Anna es uno de los modelos posibles, pero minoritario. Lo habitual es que en cada proceso intervengan numerosos intermediarios que obtienen comisiones. En teoría, las clínicas solo pueden dedicarse a los aspectos médicos, pero muchas tienen asociadas a agencias que les surten de clientes y mujeres que se embarazarán para terceros. También se ocupan de proporcionar traductores, abogados y de buscar alojamiento para los futuros padres. Todo por entre 39.900 y 49.900 euros.

En la delegación territorial del Ministerio de Justicia en Kiev llevan dos años viendo situaciones dramáticas. Su director, Stanislav Kutsenko, cuenta que “en los últimos dos años, unas 40 o 50 mujeres han venido porque querían quedarse con el bebé después de dar a luz. Nos vemos en la tesitura de explicarles que no tienen derechos sobre el niño”. Él cree que es necesario regular mejor esta práctica e incluir cláusulas en los contratos que protejan los derechos de estas mujeres.

Esa es la preocupación que guía a la diputada Iryna Sysoenko, vicepresidenta de la comisión de Sanidad del Parlamento y coautora de un proyecto de ley que busca prohibir esta práctica para los extranjeros, o al menos para los procedentes de países donde no es legal, como España. La propuesta, que puede sufrir cambios y que ella prevé que se vote en noviembre, también plantea eliminar el carácter comercial de esta práctica: “No queremos que nos vean como un país donde aterrizar, elegir a una mujer y tener un hijo”, dice. Otro grupo de parlamentarios trabaja en otro borrador para “proteger los derechos de las donantes de óvulos, las gestantes y los niños”.

Por el patio de una maternidad pública de Kiev pasea una de las 45 familias españolas que han permanecido en la capital ucraniana sin poder regresar con los bebés al no obtener de la Embajada el registro de los menores como hijos suyos, una situación que ya se ha resuelto. Cuentan que llevan aquí casi dos meses. Antes de elegir esta vía, pasaron por varios tratamientos fallidos e intentaron adoptar. Sobre la mujer que dio a luz a su bebé, dicen que han tenido contacto por videollamada a menudo, que fueron a verla tras el parto y que “no es pobre, es cocinera”. “Esto no es un capricho”, añade ella. “Es nuestra última oportunidad de cumplir el sueño de ser padres”, dice él.

No es difícil encontrarse con españoles que vienen a completar procesos de vientres de alquiler. En la entrada de una de las principales clínicas, Biotexcom, hay dos parejas que parecen haber llegado directas desde el aeropuerto para dejar muestras biológicas o firmar contratos. La empresa controla dos tercios del negocio que se hace con los extranjeros. Está en un recinto cerrado y vigilado, y se distribuye en cinco edificios por donde uno se cruza con embarazadas. Solo en una sala de consultas médicas hay 22. Biotexcom solo estuvo cerrada un par de semanas en agosto, según ellos, para hacer la limpieza anual. Fue justo después de que su dueño, Albert Totchilovski, quedara en arresto domiciliario por una investigación de tráfico de menores y evasión fiscal.

María, de 30 años, tuvo una mala experiencia con esa clínica hace cinco años. “Necesitaba dinero porque me acababa de divorciar”, cuenta. “A las siete semanas de embarazo, tuve un sangrado. Llamé a la clínica y me dijeron que era normal. A los 15 días, tuve una gran hemorragia. En el hospital me dijeron que el feto llevaba dos semanas muerto. La clínica solo me dio 300 euros. Tardé dos meses en recuperarme. Fue muy triste y duro”. Ella tiene un título en Química y otro en Ecología. La segunda vez que hizo esto fue el año pasado. “Trabajaba en una cafetería. No estaba en situación de necesidad, pero quería dinero para vivir con mi hija fuera de casa de mis padres”. Lo hizo con otra clínica. “Me trataron como a un ser humano. Nada que ver con la primera vez, donde me sentí como si fuera un trozo de carne. Antes del proceso me hicieron una evaluación psicológica y conocí a los padres tras firmar el contrato”.

Todo está pulcramente ordenado en la oficina del fiscal que investiga al dueño de Biotexcom. Este es el caso por el que la Embajada española en Kiev paralizó durante semanas la inscripción de bebés nacidos de vientres de alquiler, la razón por la que decía estar examinando con sumo cuidado cada expediente. Durante algunos años, la clínica había estado vinculada a pequeños escándalos en varios puntos de Ucrania. “Ahora hemos abierto una investigación que los reaviva”, explica. “Creemos que el caso de una pareja italiana que en 2011 logró sacar un bebé de Ucrania sin vínculos genéticos con ninguno de ellos podría no ser algo aislado. Sabemos que ese fue un caso de tráfico de bebés, por eso hemos lanzado una requisitoria internacional para hacer test de ADN de niños en diferentes países para compararlos con el de los padres legales y también, en una segunda oleada, con el de más de un millar de gestantes. Estamos revisando casos entre 2015 y 2018. De momento, hemos pedido 200 test de ADN en países europeos y China”.

El fiscal también sigue las finanzas de Totchilovski. Según la documentación que se incautaron en un registro, el capital de Biotexcom asciende a la absurda cifra de 200.000 dólares, cuando solo en los últimos tres años ha debido ganar, dice el fiscal, al menos 30 millones de euros. “¿Dónde está el dinero?”, se pregunta. Y se contesta que Totchilovski ha evadido un millón en impuestos y aún no saben cuánto tiene en paraísos fiscales en Chipre y Letonia. El fiscal recomienda a los españoles que han pasado por Biotexcom que se hagan la prueba de ADN porque pueden ser víctimas de fraude, aunque desde 2016 aportan esos test para inscribir a los bebés en el consulado.

Pese a este panorama, cada semana siguen llegando nuevas parejas para recoger a los bebés. “Si se dan abusos, que se castiguen”, dice Cristina, una de las afectadas por el bloqueo de pasaportes que ya está en España con su hija y que usó los servicios de Biotexcom. En su opinión, “no hay que demonizar este proceso. Lo hacemos dentro de la ley de este país, y si creen que no hay garantías, que se pongan los controles necesarios”.
Albert Totchilovski, en su casa bajo arresto, el pasado jueves en Kiev.

¿Quién es Albert Totchilovski?

Albert Totchilovski, en su casa bajo arresto, el pasado jueves en Kiev.
Albert Totchilovski recibe en su chalé de Kiev tumbado sobre una enorme alfombra verde, recostado sobre una gran pelota de pilates, en un enorme salón con dos sofás y una barra de bar vacía. Al lado hay una cinta para correr. Dos guardaespaldas y un pastor alemán vigilan la propiedad desde el interior. El dueño de la clínica Biotexcom asegura que su empresa controla una cuarta parte del mercado mundial de vientres de alquiler y el 70% del ucraniano. Ha construido su imperio ofreciendo paquetes cerrados a partir de 39.900 euros. Ahora se enfrenta a entre 8 y 15 años de prisión por tráfico de bebés y fraude fiscal, pero no parece estar muy preocupado pese a su arresto domiciliario. Reconoce que una pareja italiana en 2011 salió de su clínica con un bebé que no tenía vínculo genético con los padres. “Recibimos la muestra de esperma de otra clínica, pero desde 2011 a nadie le ha importado este caso, aunque la policía lo sabía. Ahora inician una investigación de la nada”, protesta. Luego carga contra la fiscalía: “Quieren recolectar dinero de empresarios para las elecciones del año que viene. Esa es la mentalidad de aquí”.
Él tiene nacionalidad alemana y moldava, pero poco se sabe de su pasado y de cómo consiguió el dinero para entrar en el negocio de los vientres de alquiler. “Tuve clubes nocturnos en Moldavia, y después emigré a Alemania. Allí no tenía dinero, trabajaba en una cristalería”, dice. ¿Cómo aterrizó en Ucrania? “Simplemente, me vine”.
Tampoco le quita el sueño que haya un proyecto de ley para prohibir los vientres de alquiler a extranjeros. Aunque durante unas semanas Biotexcom anunció que ya no iba a aceptar más casos debido al posible cambio legal, ya lo han retirado porque Totchilovski cree que no prosperará. Y deja caer que su próximo negocio será la biotecnología: “Producción de órganos”, dice orgulloso.

 Fuente: https://elpais.com/sociedad/2018/09/22/actualidad/1537636094_278287.html?id_externo_rsoc=TW_CC

domingo, 23 de septiembre de 2018

Día Internacional contra la Trata de seres humanos con fines de explotación sexual


 España es el segundo país de Europa y el tercero del mundo en demanda de sexo de pago, siendo ésta una de las causas de la explotación sexual de mujeres en nuestro país, además de otras causas como las desigualdades de género, la feminización de la pobreza, culturas patriarcales y machistas, etc.

Con la campaña " Yo no soy putero" queremos dar voz, interpelar, a aquellos hombres que no demandan sexo de pago porque creen en relaciones igualitarias con las mujeres, en modelos afectivo-sexuales basados en la igualdad de género, se alejan de los roles tradicionales hetero-patriarcales y entienden la prostitución y la explotación sexual de mujeres como otras formas de violencia de género.

lunes, 13 de noviembre de 2017

“Fui tratante de mujeres durante más de veinte años. Las compré y vendí como si fueran ganado”

Imagen de archivo de un local en La Junquera.

Imagen de archivo de un local en La Junquera. AFP
Uno de los criminales de la trata desvela en el nuevo libro de Mabel Lozano cómo funcionan estas redes en España

En primavera de 2000 llegó al aeropuerto de Madrid la selección nacional femenina de Colombia de taekwondo. 19 chicas que salieron por la puerta en fila india, ataviadas con el chándal oficial (azul, amarillo y rojo) y el escudo de la Federación. No tuvieron problemas con Inmigración pese a ser un vuelo 'caliente'. Contaban con sus visados obtenidos en el consulado de Colombia. Habían presentado sus fichas federativas y, desde luego, tenían la invitación y el programa de la competición que venían a disputar a España. Entre la documentación también contaban con papeles de un gimnasio de artes marciales de Cali en el que habían sido inscritas. Al llegar a Madrid, un autobús las desplazó a Valdepeñas, y allí se cambiaron los chándales por lencería para ser paseadas ante un grupo de hombres antes de ser distribuidas en diferentes clubes de España. En Colombia no existía ninguna federación de artes marciales, las chicas nunca se habían subido a un tatami, el chándal fue encargado por un matón, la invitación y el programa del gimnasio eran una patraña, el entrenador era el hombre que las había captado en Colombia y el proxeneta que las recibió en Barajas había ganado una apuesta a sus socios: conseguir meter el mayor número de mujeres en Madrid para ser prostituidas. Como lo consiguió, se quedó con todas las chicas y un BMW. Se trataba de Miguel, el Músico.

 "Hola, soy proxeneta". Ese fue el mensaje que recibió la directora Mabel Lozano, activista contra la trata de mujeres (ha realizado dos películas, la última Chicas Nuevas 24 Horas). Lozano esperaba la llamada. La gestión se produjo gracias a la intermediación de José Nieto Barroso, inspector jefe de la Unidad contra Redes de Inmigración Ilegal y Falsedad Documental (UCRIF). Nieto Barroso llevaba años en contacto con El Músico, que en un momento de su carrera criminal empezó a colaborar con la Policía como 'boquerón', chivato. El Músico fue uno de los primeros grandes jefes de la trata y secuestro de mujeres en España en una década, los 90, en la que el negocio de la prostitución cambió de tercio: de ser los chulos los que proveían a los clubes de mujeres españolas, fueron los propios clubes, a través de una estructura mafiosa con infiltraciones en policía, justicia y política, los que empezaron a 'importar' miles de mujeres extranjeras engañadas. Su larguísima confesión en forma de libro ('El proxeneta', Alrevés, 2017) contrastada con fechas, cifras y comisión de delitos en poder de la UCRIF, es la primera que revela el funcionamiento de la trata y prostitución en España. Un país en el que, según datos del Gobierno, se mueven alrededor de este negocio unos cinco millones de euros al día y fueron identificadas, en 2016, 14.000 víctimas de trata: apenas la tercera parte de las mujeres captadas en sus países de origen por las organizaciones criminales.

"La primera regla que se aprende es a no mirarlas como tuyas, sino como la materia prima de tu negocio. Es importante no involucrarse en su vida más allá de lo necesario (...) Simplemente es una propiedad, como la Coca-Cola que vendes, y hay que tratarla como tal. Si te involucras en su vida o en sus problemas, te puede afectar, porque esa mercancía tiene sentimientos (...) Creamos una forma de vida que se sostiene gracias a la esclavitud, sin siquiera saberlo o pensarlo (...) La trata dio paso a los macroburdeles para los clientes, que no eran otra cosa que cárceles de lujo repletas de miseria, para las mujeres esclavas de un sistema nuevo y cruel. Las convertimos en grandes máquinas expendedoras de dinero", dice Miguel, nombre falso cuyo apodo (El Músico) es real, así como las localizaciones y los sobrenombres del resto de proxenetas, todos aún en activo o encarcelados: Chepas, Dandy, Gallego... "No es un asunto de sexo, es un asunto de coco. Un buen chulo no cobra por follar; lo hace por tener la respuesta adecuada para lo que preocupa a una puta", dice Iceberg Slim en un libro autobiográfico (Pimp, memorias de un chulo, Capitán Swing, 2016).

Debajo de ese mundo regido sin códigos, donde la degradación moral alcanza niveles irreversibles (pura esclavitud: palizas, violaciones, sometimiento a base del terror y la amenaza perpetua sobre sus familias en sus ciudades de origen, visitadas frecuentemente por el captador si la chica no rinde o da problemas) se entronizan hombres como Miguel, el Músico, y se van por el desagüe vidas como la de Lucía, que llegó con 18 años a Madrid, dejando a su hijo en Colombia al cuidado de su madre para trabajar de camarera, pagar su deuda con los tratantes y quedar libre para ahorrar un dinero durante meses que en su país sería una fortuna. Ya en España se le comunicó que tenía que prostituirse. Son reacciones, dice el Músico, "clonadas". Enmudecen. Luego entran en estado de shock y empiezan a llorar. De forma inagotable. Porque saben que no hay vuelta atrás, que se han quedado atrapadas.
"Nadie se levanta una mañana y decide ser puta, pero nosotros tenemos la tela de araña perfectamente tejida donde caben las promesas de una vida mejor para ella y los suyos, los halagos que le gusta escuchar y algunas ayudas insignificantes que le presentamos como grandes favores y que ella nos agradece como si lo fueran. En cuanto la mosca pega sus diminutas patitas a la red pringosa, ya le es imposible soltarse. Y ahí se queda. Cazada. Lista (...) La balanza del acuerdo verbal no se inclina a ambos lados por igual. Por eso el supuesto consentimiento de las víctimas no es más que una farsa donde no existen los requisitos éticos imprescindibles en cualquier relación personal, social o laboral (...) Yo surtí, durante años, a doce de los mejores macroburdeles que existen en la actualidad en España. Los llené de esa materia prima que los puteros llaman 'carne fresca', día a día. Y jamás me paré a pensar si la mercancía que yo importaba eran personas como yo. Ellas eran otra cosa. Eran putas".


  Asumido el golpe, Lucía hizo de tripas corazón "con enorme disciplina y a destajo". En tres meses consiguió los 6.000 euros del dinero que creía deber a Miguel por sacarla de su país y darle un trabajo. También había pagado cada día los 50 euros que se abonan para poder bajar al salón y ejercer allí. Se presentó en el despacho de su proxeneta con una sonrisa "de satisfacción y felicidad". Miguel hizo cuentas delante de ella y le dijo que ya solo le faltaban 425 euros para cumplir la deuda. La convenció de que dentro de un mes volvieran a hablar, pero necesitaba extender su visado por tres meses en España para poder seguir en el club "ya sin deuda" y ahorrar para volver a su país con dinero para su familia. La extensión del visado es gratuita, pero Miguel le dijo que costaría "apenas" 1.200 euros. Le explicó que con ese visado estaría tranquila en España en caso de una redada. Quieren todas lo mismo, dice Miguel: estar en España legalmente, ahorrar y volver con dinero a sus casas. Por eso Lucía regresó al mes siguiente creyendo la deuda saldada al despacho de Miguel, pero ésta había crecido; el proxeneta sumó un gasto que "había olvidado", el de la pensión diaria: cama y comidas. Sumado todo, incluido lo anterior, Lucía ya debía más dinero que en su primera visita. "Se empezó a morir por dentro", dice Miguel.

Pasaron los meses con nuevas promesas incumplidas, cientos de clientes ("aquí de viene a chupar y follar"), hasta que un día Lucía no apareció en el salón. Tampoco se había escapado ("en este negocio lo más importante es lo que está en la puerta") ni estaba en su cuarto. Finalmente apareció: lo hizo tirada en un charco de sangre en el baño. Se había cortado las venas. La llevaron al hospital, donde le salvaron la vida de milagro. Al regresar días después al club había envejecido veinte años. "Esa mujer mayor que había devorado sin compasión a la joven y bella Lucía dio por hecho que a su deuda interminable se le sumarían las facturas de la ambulancia, el médico, el hospital, las medicinas, la diaria, e incluso una multa por su intento de suicidio". La tuvieron prostituyéndose más tiempo en otro club, éste de Denia, y al cabo de unos meses tuvieron que ingresarla en un hospital psiquiátrico. Había muerto del todo. Nunca volvió a Colombia, nunca supo más de su madre, nunca volvió a ver a su hijo.

El libro que Mabel Lozano ha escrito basándose en decenas de entrevistas con El Músico explica la realidad del mundo de luces de neón y clubes repartidos por todos los pueblos, ciudades y carreteras de España. "Llegamos a ser los propietarios de algunos de los mejores burdeles de España: El Leidys, en Denia; El Glamour, en Córdoba; El Privé, en Tarragona; La Rosa Élite y El Venus, en Valdepeñas; Los Charlys, en Consolación; El Estel, en el Vendrell; El París, en Puerto de Sagunto; El Cuatro Hermanas, en el Puxol; Las Palmeras, en Castellón...". Un mundo a la vista y consumo de todos poblado de mujeres explotadas que llegaban a España de las más diversas maneras, siempre engañadas y después traicionadas, como campeonas de un deporte que en su país no existe para ser destinadas, como mercancía, a un esclavismo que desconocían que existiese en el siglo XXI. En un país, España, en el que no está perseguido penalmente el proxenetismo en todas sus formas, por ejemplo la consentida. Y en el que las víctimas tiene más miedo a la justicia que a sus captores por la amenaza que estos representan sobre sus familias. "Apenas se invertían mil doscientos o mil quinientos euros, todo lo más", resume El Músico. "Pero ellas se convertían en un cheque en blanco. El beneficio de su explotación podía superar los doscientos mil euros. ¡Se hubieran necesitado diez kilos de cocaína para alcanzar la misma cifra que con una sola víctima!".


 Fuente: https://politica.elpais.com/politica/2017/11/11/actualidad/1510423180_056582.html?id_externo_rsoc=TW_CC

jueves, 8 de diciembre de 2016

Más de 300 policías británicos, acusados de explotación sexual

De acuerdo con la Inspección de Policía, el abuso de autoridad con fines sexuales es la forma "más grave" de corrupción que afrontan las fuerzas del orden en Inglaterra y Gales.

Más de 300 policías británicos, acusados de explotación sexual
Más de 300 policías británicos, acusados de explotación sexual.
 Un total de 306 policías británicos han sido acusados de aprovechar su posición para explotar sexualmente a personas, entre ellas víctimas de delitos, reveló hoy un informe. De acuerdo con la Inspección de Policía, organismo a cargo de esta investigación, el abuso de autoridad con fines sexuales es la forma "más grave" de corrupción que afrontan las fuerzas del orden en Inglaterra y Gales, las regiones incluidas en el documento.

Las cifras recopiladas por el citado organismo supervisor de las fuerzas del orden corresponden a los dos últimos años hasta finales del pasado marzo y el informe fue encargado en su día por la primera ministra británica, Theresa May, cuando era titular de Interior. Tras conocerse esta información, el Consejo Nacional de Jefes de Policía (NPCC, por sus siglas en inglés), que lucha contra la corrupción en las fuerzas del orden, consideró hoy que esta situación no puede nunca justificarse.

Algunos policías fueron incluso procesados por delitos sexuales, como la agresión a una mujer que viajaba en un furgón de la Policía o por haber tenido relaciones íntimas con una adolescente de 15 años que había sido víctima de una violación. Otras víctimas de esta explotación sexual son personas con problemas de drogas y alcohol.

El inspector Mike Cunningham, a cargo de la investigación, dijo que las fuerzas del orden deben ser más activas para combatir la corrupción entre agentes de aprovechan su posición. "¿Qué puede ser peor que un protector abuse de la confianza de una persona abusada?", dijo Cunningham.

Por su parte, la ministra de Interior, Amber Rudd, afirmó que este informe es escandaloso y "perjudica a la Justicia y la confianza de la población" en las fuerzas del orden. "La gran mayoría de los policías hacen su trabajo con integridad y sé que compartirán mi determinación a asegurar que los más vulnerables de nuestra sociedad reciben la protección que merecen", señaló hoy la titular de Interior.


Fuente:  http://linkis.com/www.publico.es/inter/ryV7B

sábado, 30 de julio de 2016

#DíaMundialContraLaTrata

 

1/ Estamos absolutamente en contra de ésta terrible práctica.
2/ Hay que erradicarla por todos los medios posibles.
3/ Los Estados tienen compromisos que asumir en materia de prevención y atención adecuada a las víctimas

amnistiaespana#trata #humantrafficking #tratadepersonas #esclavitud #slavery #mujer #niñas #derechoshumanos #humanrights #amnistiainternacional #amnestyinternational #codigodebarras #comercio #mercado
Fuente: https://www.instagram.com/p/BIeuXiVDct0/


 “A veces, cuando me acuerdo, preferiría seguir comiendo de la basura o hacer adobe o buscar chatarra. Yo estaba feliz […] Me gustaría poder volver los años atrás, me daría igual la pobreza. Solamente estar con mis hermanos y con mi madre”. Éste es uno de los duros testimonios que la Fundació SURT, en colaboración con otras entidades europeas, ha recogido en un informe sobre la trata de mujeres rumanas en España. Las que vienen de este país del este de Europa representan el grupo más numeroso, el 34%, del total de víctimas de trata de las que tiene constancia el Estado, que asciende a 1.428.

La trata de mujeres rumanas en España: una historia de engaños y abusos
Manifestación de prostitutas en Madrid. FERNANDO SÁNCHEZ
La mayoría llega a España en una travesía que incluye engaños y abusos de todo tipo y que juega con las esperanzas de muchas jóvenes rumanas de salir de la pobreza o aspirar a una mayor calidad de vida. La media de edad se sitúa en los 28, aunque el grupo más numeroso lo hace en los 25. Además, alertan desde la fundación, existe una “realidad invisible”: la de las menores de edad, que no aparecen en los datos oficiales, explican, porque son explotadas durante varios años hasta que son identificadas.

En el informe, que incluye entrevistas a varias víctimas de la trata con fines de explotación sexual, aparecen testimonios que dan cuenta de la magnitud de los abusos. “Ahí [en Estambul] fui vendida cinco veces de chulo a chulo”; “Me proponen venir a España a una recogida de fruta. […] Y nos encontramos con lo contrario”; “Si no traes dinero no comes y encima te pegan una paliza”; “Me pegó, me dio con los pies en las costillas y de los pelos y yo me callaba”.

Las mujeres sometidas a este tipo de explotación sufren, por parte de sus proxenetas, retenciones de documentos de identidad, privaciones de alimentos, reclusión, privación de libertad de movimiento o vigilancia constante, entre otras formas de violencia, que pueden llegar a la violación. En este sentido, tal y como apunta la Fundació SURT, estas víctimas lo son también de la “violencia machista estructural”. “Los roles de género tradicionales que encontramos en las premisas del amor romántico están directamente relacionados con la vulnerabilidad de las jóvenes a la trata”, explican en el documento.

La organización acaba el informe con una serie de recomendaciones, como la de mejorar la sensibilización social con este fenómeno o una mayor coordinación entre ONG y Policía para detectar el tráfico pero también con entidades en los países de origen, en este caso Rumanía. La campaña #DeRomaniaALaTrampa, de la Fundació Surt, pretende desterrar “el estereotipo de víctima pasiva y sumisa” ya que, como se explicita en la investigación, “son agentes activas, movidas por la voluntad de lograr objetivos, pero que, engañadas, encuentran, una vez fuera de Rumanía, sus expectativas del todo frustradas y sufren múltiples violaciones de derechos humanos”.


 Fuente: http://www.lamarea.com/2016/07/26/la-trata-mujeres-rumanas-espana-una-historia-enganos-abusos/

domingo, 31 de enero de 2016

Europol alerta sobre la desaparición de al menos 10.000 niños refugiados

Una sofisticada organización criminal dedicada al tráfico de personas se habría constituido hace 18 meses con epicentros en Alemania y Hungría, según la Policía europea.

Los niños intentan entrar en calor con mantas de emergencia mientras llegan otros refugiados e inmigrantes a la isla griega de Lesbos. AFP / ARIS MESSINIS
Una niña y un bebé refugiados se arropan con una manta térmica en la isla de Lesbos. AFP
  La Oficina Europea de Policía (Europol) estima, según sus previsiones más conservadoras, que al menos 10.000 niños refugiados han desaparecido nada más llegar a Europa. Algunos de ellos han acabado con familiares sin conocimiento de las autoridades, pero otros se encuentran en manos de organizaciones de tráfico de personas, según los oficiales europeos.

Solo el año pasado llegaron a Europa cerca de 26.000 menores sin acompañamiento, según datos de Save the Children, para un total aproximado de 270.000 niños refugiados; un 27% del millón de personas que en 2015 atravesaron las fronteras huyendo de la guerra en Siria y otras zonas de conflicto. En medio del enorme descontrol sobre el flujo migratorio, la Europol no ha podido evaluar hasta ahora las terribles consecuencias de este desplazamiento en los niños.

 De acuerdo con las investigaciones de la Europol -recogidas por los diarios británicos The Guardian y The Observer- la pista de la mitad del total de niños desaparecidos se pierde en Italia, donde al menos 5.000 menores no acompañados han escapado de la supervisión de las autoridades y quedan a merced de una "infraestructura criminal paneuropea", relativamente nueva y enormemente sofisticada que ha fijado su objetivo en los refugiados.

Esta organización criminal habría aparecido hace 18 meses y tendría sus epicentros en Alemania y Hungría, país este último que sirve como centro de tránsito desde el cual las redes de trata humana reciben a los menores procedentes de Italia -o de Suecia, donde oficiales del puerto de Trelleborg dan por desaparecidos a otro millar de niños- y los distribuyen por el resto del continente, según el jefe de Personal de la Europol, Brian Donald.

"Hay cárceles de Alemania y Hungría cuya población está casi exclusivamente compuesta por individuos relacionados con el tráfico de personas derivado de la última crisis migratoria", confirma Donald. La Europol, además, ha descubierto una perturbadora asociación entre las bandas criminales que secuestran a los niños refugiados con organizaciones de explotación sexual y esclavismo que la Europol lleva investigando desde hace años.

Con esta información, la Europol tiene previsto iniciar una ronda de conversaciones con las agencias de Policía en los países balcánicos, quienes han pedido una acción europea coordinada ante la imposibilidad de atajar esta ola de secuestros de manera unilateral. "Están absolutamente desbordados, están lidiando con esta situación todos los días y nos han pedido ayuda porque consideran que están ante un problema muy grave", explica Donald.

Decisión 'rastrera' de la UE

A pesar de este nuevo esfuerzo, los expertos temen que futuras decisiones políticas puedan agravar aún más la situación, en especial si los Gobiernos europeos se dejan llevar por el pánico que comporta esta caótica situación; miedo que se percibe en las numerosas peticiones para eliminar a Grecia (uno de los principales centros de llegada de refugiados) de la zona de tránsito europeo Schengen. De suceder, según Naciones Unidas, las consecuencias serían simplemente catastróficas.

"Solo esta la mera petición supone ya el punto más rastrero alcanzado jamás por la Unión Europea en su aproximación a la crisis", denuncia el representante especial de Naciones Unidas para la Migración, Peter Sutherland. De suceder, "Grecia se convertiría en un vacío para incontables miles de peticionarios de asilo, por culpa de una idea inhumana y una grotesca violación de los principios básicos europeos", ha denunciado.



Fuente:  http://www.publico.es/sociedad/europol-alerta-desaparicion-al-menos.html

miércoles, 17 de diciembre de 2014

El drama de las mujeres hindúes: feminicidio y prostitución en nombre del dinero y la tradición

El homicidio prenatal, la violación, la prostitución forzosa, el asesinato por dote y la negación del acceso a salud, sanidad, vivienda y educación son males endémicos que persiguen a las mujeres dalit, de la casta más baja de la India


Dos mujeres devadasi del estado de Karnataka, India- MANOS UNIDAS

En la India se mezclan el fundamentalismo religioso y la tradición con la discriminación derivada del sistema de castas, la pobreza y un bajo índice de alfabetización para crear un clima muy hostil hacia las mujeres, especialmente hacia a las pertenecientes a las clases más bajas, que apenas son consideradas como seres humanos.

El feminicidio que tiene lugar en la India encuentra sus formas más frecuentes de expresión en la selección prenatal o el feticidio, el infanticidio, el asesinato por dote y el homicidio 'por honor' (motivado por una deshonra a la familia). La violencia contra las mujeres hindúes está presente también a través los matrimonios concertados, las agresiones sexuales y la prostitución forzosa.

Las mujeres dalit, de la casta de los 'intocables', sufren lo que se conoce como la 'triple discriminación': de casta, de clase y de género. Estas mujeres son sistemáticamente marginadas. Se les impide el acceso a la salud, la educación, la vivienda, el derecho a tierra, la asistencia al templo y la libertad deambulatoria. De los 100 millones de mujeres dalit que viven en la india, menos del 10% están alfabetizadas, lo que genera una situación de exclusión social que atrapa a las mujeres dalit en el círculo de la pobreza y las hace fuertemente dependientes de sus maridos.

La perspectiva del matrimonio marca el destino de las mujeres hindúes antes de ni siquiera haber nacido. Muchas familias mantienen la tradición de pagar una dote cuando su hija contrae matrimonio a pesar de que esta práctica está prohibida desde 1961. Esto propicia que se cometan atroces crímenes contra unas niñas cuyo nacimiento supone una hipoteca para las familias mediante el asesinato prenatal.
 
Las mujeres hindúes no están protegidas ni en el vientre de sus madres. Aunque está prohibido que los médicos comuniquen a los padres el sexo de los bebés antes de que nazcan, esta información suele ser revelada a base de sobornos. El sexo determina las posibilidades de supervivencia de un no nato. Las niñas son abortadas por el mero hecho de ser niñas. En ocasiones, al no poder saber previamente el sexo del bebé, las familias queman a las niñas recién nacidas. Un estudio publicado por la revista The Lancet estima que hasta 12 millones de niñas podrían haber sido abortadas desde 1984 en la India.

 Aquellas niñas que llegan a la edad adulta y se casan se enfrentan a otro peligro: el asesinato por dote. Cuando los maridos consideran que la familia de la mujer no ha pagado una dote lo suficientemente cuantiosa, matan a sus esposas para poder volver a casarse. Una mujer muere en India cada hora en crímenes relacionados con la dote, según el último informe de la Oficina Nacional de Crímenes de ese país.

"Una continua situación de explotación y abuso"
Manjula Pradeep es una ‘intocable' que trabaja desde hace dos décadas como abogada en la lucha por los derechos de las mujeres dalit. Como mujer de esa casta ha sufrido el maltrato en primera persona. Siendo una niña sufrió abusos sexuales por parte de cuatro hombres de su vecindario. Manjula, marcada por ese traumático suceso, convirtió el dolor en motivación y se formó para convertirse en la voz de las intocables y defenderlas.

Pradeep relata que la vida diaria de una mujer dalit es muy dura ya que "a cada paso se encuentra nuevos desafíos y dificultades" y denuncia que las mujeres de su casta viven "en una continua situación de explotación y abuso".

 "La mujer dalit no es vista como un ser humano, es una intocable", asegura. Por ello, en muchas comunidades se les obliga a barrer las calles de la aldea, a limpiar las letrinas de los hombres o a recoger animales muertos de las calles. A cambio de todo ese arduo trabajo solo reciben unos míseros granos de arroz. El desempeño de estas tareas hacen que las mujeres dalit estén siempre sucias.


Mujeres devadasi y sus hijos - Manos Unidas

 Cuando caminan por la calle, las mujeres de las castas superiores las increpan para que no se acerquen a ellas. Las obligan a transitar un sendero lo más posible alejado del resto para que no ensucien a otras personas con su ‘impureza'. Si no lo hacen son increpadas y golpeadas. Manjula Pradeep constata que "una mujer Dalit, no puede ir una mañana a por agua para su familia sin ser maltratada". Además de los trabajos comunitarios a los que están obligadas, también deben ocuparse de la casa, de los niños y de trabajar en las granjas. "Las mujeres dalit están solas, tienen que hacerlo todo y nadie les ayuda", sentencia Manjula Pradeep.

Prostitutas de propiedad pública
En el estado indio de Karnataka pervive una tradición ancestral por la que algunas mujeres, niños y niñas de la casta más baja, se ofrecen a las diosas Yallamma o Hulgamma para ayudar al sacerdote en las ofrendas a las diosas. De nuevo la tradición religiosa y la ignorancia generada por la falta de alfabetización aparecen para empeorar la situación de las mujeres al propiciar que muchas familias crean que esta ofrenda les ayudará a librarse de los males que les afectan.

Estas mujeres viven en los templos hasta que alcanzan la pubertad y pasan a convertirse en propiedad pública. Desde ese momento, complacer a sexualmente los hombres, especialmente a los jefes de los pueblos y aldeas que habitan, se convierte en el único propósito de su vida. Una mujer devadasi nunca puede negarse a los favores sexuales. Tampoco puede casarse. Las creencias aseguran que, si lo hace, la diosa llevará la desgracia a sus parientes cercanos. También tienen prohibido mendigar. Al menos hasta que cumplen cierta edad y ya no resultan atractivas para los hombres.
La liberación de las mujeres pasa por la educación
Manos Unidas lleva desde el año 2005 trabajando para que las mujeres devadasi sepan que existen alternativas a la prostitución. Las mujeres reciben asistencia y formación para que puedan abandonar el círculo de la pobreza y no inculquen a sus hijos los mismos valores que sus familias les trasmitieron a ellas. Así, Manos Unidas pretende acabar con la espiral de un negocio basado en la supremacía natural de las castas superiores sobre los dalits.

La falta de formación de estas mujeres propicia un desconocimiento de la ley. La norma las apoya para negarse a una práctica que perpetúa la opresión de las castas. Pero, lo cierto es, que aunque en el año 1982 el Gobierno de Karnataka abolió esta práctica, no ofreció programas de rehabilitación y reinserción para las víctimas de esos abusos cometidos en nombre de la tradición y la costumbre.

Manjula Pradeep asegura que sólo mejorará la situación de las mujeres en la India cuando la mentalidad de la sociedad cambie y se pueda dejar atrás el fundamentalismo. A pesar de que existen leyes que protegen a la mujer, su implementación no se hace efectiva por una falta de sensibilización del resto de la población. “La mujer no se siente segura en su propia casa, la mujer debe desarrollarse en un ambiente de igualdad y ser tratada igual que sus hermanos en el hogar”. El análisis de Pradeep incide en que, aunque las leyes existentes son insuficientes y necesitan más enfoque de género, lo primordial es que se empiece por respetar a las mujeres en el ámbito privado. Cuando eso suceda, asegura, se podrá proceder a la plena implantación de las medidas políticas y legales que ya existen. Mientras tanto, las mujeres de la India, sobre todo las dalit, seguirán sufriendo unos constantes abusos que atentan contra los derechos humanos.

Fuente: http://www.publico.es/561362/el-drama-de-las-mujeres-hindues-feminicidio-y-prostitucion-en-nombre-del-dinero-y-la-tradicion

sábado, 18 de octubre de 2014

Entre 40.000 y 50.000 jóvenes son introducidas al año en España para ser explotadas

 
 
Obligadas a vender su cuerpo. Forzadas a trabajar. Despojadas de sus derechos. Cada año, entre 40.000 y 50.000 jóvenes son introducidas en España para ser usadas con fines de explotación sexual o laboral, una lacra contra la que diversos colectivos intentan luchar.

Lo alarmante es que la cifra anterior no refleja toda la realidad del problema. Además de estas víctimas de trata, hay "otras" relacionadas con la servidumbre, la mendicidad, las actividades delictivas o la extracción de órganos. Así lo explican expertos reunidos en unas jornadas contra esta lacra invisible con motivo del Día Europeo contra la Trata, que se celebra este sábado.

"LAS SUBSAHARIANAS, LAS MÁS VULNERABLES"
La mayor parte de las víctimas de la trata en nuestro país son mujeres y proceden de Europa del Este, África subsahariana y América Latina, explica Carmen Meneses, profesora de Sociología y Trabajo Social de la Universidad Pontificia Comillas, que acaba de realizar un informe sobre la trata en España.

"Es difícil detectarlas, ninguna se reconoce como víctima. Pasan desapercibidas, incluso las menores de edad", agrega, y asegura que, a veces, incluso sin querer, "se pueden cebar más con ellas". Pone un caso real como ejemplo: "Una chica subsahariana en situación de trata tenía una niña de tres años. Los tratantes dieron una paliza a la pequeña hasta el punto de que ahora está en un centro para gente con parálisis cerebral. La víctima, al ver a su hija, la llevó a un hospital, y pensaron que la que le había dado la paliza había sido ella, por lo que la metieron en prisión".

Meneses hace una pequeña distinción en cuanto al origen de las víctimas: "A las mujeres subsaharianas hay que mirarlas con otro prisma, porque son las más vulnerables". Y continúa: "Desde que salen de su país de origen sufren continuas violaciones de casi todos los Derechos Humanos. Y los tratantes van a abusar de ellas, las van a violar... Además, no se van a sentir identificadas como víctimas porque muchas de ellas viven en una situación peor en África y terminan encajando esa situación en sus vidas".

"La esclavitud y la sensación de las víctimas de trata es de novela negra, pero es real", cuenta la experta, que también ha estado durante una semana en dos clubes de alterne, uno en Galicia y otro en Andalucía. "En uno de ellos hubo situaciones de trata en el pasado. Había mujeres que ya habían salido de esas circunstancias y estaban trabajando con otro dueño diferente, y me contaron por lo que habían pasado", añade.

MÁS COOPERACIÓN INTERNACIONAL Y MEJORES HERRAMIENTAS
La profesora es clara y contundente: "Hay que actuar en el primer mes de cautiverio. Después es muy, muy complicado". Otro de los problemas añadidos a la trata, denuncia, es que las víctimas no tienen "acceso a la salud" si no tienen papeles. "No puede ser que las ONG estén haciendo y pidiendo favores al centro de salud de turno para que sean atendidas", se queja, y agrega que también hay que mejorar mucho la cooperación internacional.

Enrique López Villanueva, analista del Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado, coincide en este punto. "Por ejemplo, gran parte de nuestras víctimas son nigerianas y no hay posibilidad efectiva de colaborar con ese país", apunta. Para el experto, otra solución implica no repetir grupos de trabajo enfocados al tema, sino mejorarlos: "Ya hay muchas herramientas, lo que hace falta es sistematizarlas y mejorar la comunicación, por ejemplo, entre ONG y Estado".

Por otra parte, señala, internet también puede ser una solución, aunque representa un problema en la misma medida. "El futuro es la captación por la red", vaticina. Para él, otra de las cuestiones a resolver es la "invisibilidad" de la trata de menores.

En su conjunto, apunta López villanueva, esta lacra es el "tercer" negocio clandestino más lucrativo del mundo, "en previsión de que en los próximos años adelante a las armas". Según los últimos datos de la OIT, una sola víctima de explotación sexual genera 21.800 dólares al año de beneficios (unos 17.000 euros). Esta es una de las razones principales, coinciden los expertos, por las que eliminar la trata se hace tan difícil: el enorme rendimiento para los "tratantes" supera con creces al que les generaría cualquier otro tipo de trabajador.

Fuente:  http://www.huffingtonpost.es/2014/10/18/trata-de-personas_n_5997376.html?utm_hp_ref=spain