viernes, 28 de febrero de 2014

De la generalidad al reduccionismo, o de cómo el alzhéimer puede contar la historia de una enfermedad rara


Fotografía: GollyGforce (CC)
 Prólogo

Hoy, 28 de febrero, es el Día de las Enfermedades Raras, y desde la Federación Española de Enfermedades Raras, o FEDER, están haciendo un llamamiento a los bloggers de ciencia para difundir la necesidad de aumentar la comunicación y la transparencia en este conjunto de patologías minoritarias, pero que juntas suman muchos afectados. Según la Organización Mundial de la Salud, hay más de siete mil enfermedades poco frecuentes, y en España contamos con unos tres millones de pacientes. Normalmente, uno se interesa en una enfermedad rara porque tiene la desgracia de tener un afectado cercano. Pero existen otros prismas del asunto más amables. Veamos, pues, las cosas desde otra perspectiva.

La generalidad

Llevo unos años trabajando en la enfermedad de Alzheimer (va para quince sin contar la tesis, que se dice pronto), primero en la Universidad Autónoma de Madrid y luego en la empresa privada. La investigación sobre esta trágica enfermedad ha cambiado mucho desde que empecé a trabajar en ella. Allá por el principio del milenio, la causa del alzhéimer parecía clara: un grupito pequeño de aminoácidos alineados (un péptido) llamado b-amiloide. Desentrañada la causa, ya «solo» había que diseñar fármacos que consiguieran eliminar el dañino péptido del cerebro.

Sin embargo, quince años después los fármacos contra ese puñado de aminoácidos no han acabado de funcionar. Y tampoco parece que los nuevos medicamentos en ciernes tengan muchas más garantías de éxito. La comunidad científica está desorientada, y empieza a desempolvar las viejas hipótesis guardadas en los cajones. Mientras tanto, cada cuatro segundos se diagnostica un nuevo enfermo de demencia en el mundo, lo que no deja de echar leña al fuego. Ya superamos los cuarenta y cuatro millones de pacientes, y los sistemas sanitarios hace tiempo que no pueden atender a tanta demanda. En cada casa con un alzhéimer, tiene otro enfermo al lado: su cuidador o, generalmente, cuidadora.

Con este escenario, las grandes farmacéuticas comienzan a abandonar los desarrollos después de gastar miles de millones de dólares y, por el momento, no tienen visos de poder recuperar la inversión. Afortunadamente, la gran empresa farmacéutica ha demostrado siempre tener más ambición que memoria.

El reduccionismo

En el otro lado están las enfermedades raras, o peor aún, las ultrarraras. Un puñado de pacientes con una dolencia extraña, normalmente niños, deslocalizados en todo un país. Familias aisladas que no saben lo que está pasando, que no saben adónde ir o a quién acudir. Cada día vivido en una de esas familias debe de ser una odisea, un drama. Y más ahora, con la desarticulación programada de la ley de dependencia.

Por diferentes cuestiones que ahora no nos ocupan, hace más de siete años centramos nuestra investigación en alzhéimer sobre la modulación del colesterol cerebral. El gen con mayor influencia en esta enfermedad resulta ser un gen relacionado con el colesterol y que tiene el pomposo nombre de apolipoproteína E, o APOE, si es que tienes que decirlo muchas veces. Los científicos acostumbramos a leer un artículo tras otro para estar al día de las últimas investigaciones. Un artículo lleva a otro, y ese otro al siguiente, y casi por casualidad cayó en mis manos una revisión sobre las enfermedades pediátricas relacionadas con el colesterol. Por cierto, raras o ultrarraras. Y resulta que hay unas cuantas, todas ellas asociadas a mutaciones en genes de la ruta del colesterol. Los nombres a veces son tan raros como las propias enfermedades. Me llamó la atención una de ellas: el síndrome de Smith-Lemli-Opitz (o SLOS). Esta inusual enfermedad cuenta con unos veinte casos en España, aunque no existen datos concretos, y ni siquiera una asociación específica. David W. Smith, Luc Lemli y John M. Opitz describieron esta patología en 1964. Estos tres investigadores (californiano, belga y alemán, respectivamente) llamaron inicialmente a esta enfermedad infantil síndrome RHS, por las iniciales de los tres niños varones en los que describieron este trastorno.

Cincuenta y ocho años antes un neurólogo alemán, de nombre Alois Alzheimer, identificaba el primer caso de la demencia a la que daría nombre, y que desgraciadamente tan popular se está haciendo en nuestros tiempos. El 3 de noviembre de 1906, Alois presentaba en una reunión científica un trabajo titulado Sobre una enfermedad inusual de la corteza cerebral, el cual publicaría un año más tarde. Ojo, «enfermedad inusual». O lo que es lo mismo: rara. En ese trabajo, el doctor Alzheimer describía los síntomas de la primera paciente llamada Auguste Deter (con nombre y apellidos, como todos los afectados), que llegó cinco años antes a la Institución para Enfermos Mentales y Epilépticos de Frankfurt, donde trabajaba el médico. Alois recogía la desolación de la enfermedad en sus notas escribiendo lo siguiente: «Se sienta en la cama, con una expresión de desamparo».

En el momento en que Alois Alzheimer determinaba la enfermedad que más tarde se conocería con su nombre por recomendación de su colega Emil Kraepelin, el alzhéimer era también una enfermedad rara. La supervivencia media de los europeos no superaba por aquél entonces los cuarenta años, y nada se sabía de lo que le ocurría a la pobre Auguste. Alois describiría otro caso unos años más tarde. El paciente esta vez se llamaba Johann.

Estos dos casos aislados podrían haber pasado perfectamente desapercibidos en las ingentes bases de datos científicas. Pero no. Las investigaciones y los hallazgos descritos por el doctor Alzheimer están resultando claves un siglo después, lo cual nos proporciona un profundo aprendizaje y nos concede cierta esperanza.

Epílogo

Es por tanto que la comprensión de las bases fisiopatológicas de cualquier enfermedad del sistema nervioso (sea pandémica, habitual, rara o ultrarrara) nos puede ayudar a comprender los fenómenos que acontecen en los cerebros de los enfermos, y así desentrañar los mecanismos que se repiten en las diversas patologías. Además, y de paso, nos sirve para arrojar algo de luz a las familias y a los niños con estas dolencias. Un poco de luz siempre es mejor que la oscuridad absoluta. Y al final de todo, en eso se basa el trabajo de los científicos biomédicos, en intentar comprender ahora para diseñar terapias mañana. Y en ello estamos.

Fuente:  http://www.jotdown.es/2014/02/de-la-generalidad-al-reduccionismo-o-de-como-el-alzheimer-puede-contar-la-historia-de-una-enfermedad-rara/

Grecia se muere y los medios lo ocultan

Cierre fulminante a las clínicas de Atención Primaria que dan cobertura a 9,5 millones de personas ha ordenado el gobierno para este Lunes, después de que fuera aprobado en el parlamento por Nueva Democracia y PASOK una nueva ley que preveía el cierre de las policlínicas EOPYY y el paso a la “disponibilidad laboral” de 8.500 médicos.

Tras aprobar la disolución del sistema público de Atención Primaria que traería además como consecuencia miles de despedidos , se convocó una huelga indefinida. Con la excusa de que las policlínicas en este momento tienen “bajo rendimiento”, por la huelga de médicos que comenzó el 25 de Noviembre pasado, el presidente de EOPYY Dimitris Kontos ha recibido el mandato de cerrar fulminantemente todas las policlínicas.


El científico Joan Massagué descubre el posible origen de la metástasis

 Massagué, que trabaja en el Centro Memorial Sloan Kettering de Nueva York, lleva diez años investigando cómo se originan las metástasis, y ya ha empezado a trabajar en la creación de anticuerpos para impedirlas. Según él, los resultados de la investigación son prometedores aunque avisa de que no será fácil y de que "el éxito no está asegurado" porque habrá que probarlo en animales, demostrar su eficacia, que sus efectos secundarios son tolerables y ver la reacción en enfermos si se aprueba el tratamiento en pacientes.

En los próximos meses, Massagué, que lleva diez años investigando el origen de las metástasis, esperar demostrar que se basan en el mismo mecanismo, y en caso afirmativo se abriría el camino a desarrollar fármacos específicos contra las metástasis. Según el avance, la pieza clave del mecanismo es la plasmina, una enzima conocida sobre todo por su efecto anticoagulante de la sangre, que tiene una doble acción protectora frente a las células cancerosas: impide que se adhieran a la pared externa de los vasos sanguíneos y provoca la autodestrucción de las células tumorales.

Sin embargo, una pequeña minoría de las células tumorales acaban desarrollando un escudo para protegerse del ataque de la plasmina, utilizando una molécula llamada L1CAM, que tienen vía libre para anidar en el cerebro y multiplicarse. Precisamente, es en este punto donde se abre la posibilidad de actuar contra las metástasis con la elaboración de un fármaco capaz de bloquear la molécula L1CAM, lo que Massagué ve posible y en lo que ya está trabajando su equipo de investigación.

La metástasis son la causa de la mayoría de muertes por cáncer porque afectan a órganos vitales, por lo que si se consigue desactivar este mecanismo se podría reducir notablemente la mortalidad provocada por esta enfermedad. Massagué espera demostrar durante los próximos meses que las metástasis a otros órganos, así como las causadas por otros tipo de tumor, se basan en el mismo mecanismo.



Tomografía computarizada de tres metástasis cerebralesJmarchn/Wikimedia commons

jueves, 27 de febrero de 2014

Jimmy Nelson muestra “por última vez” a 31 tribus a punto de desaparecer

  • Desde hace cinco años lleva adelante el proyecto ‘Antes de que se mueran’ sobre tribus indígenas gravemente amenazadas de extinción.
  • Ha viajado a 50 países y retratado a 31 pueblos aborígenes “aislados y únicos” que componen la “pureza de la raza humana”.
  • Ochenta de las imágenes se exponen en Berlín.

 Las fotografías van más allá del documento visual neutral y son plenamente informativas sobre las costumbres, modos de vida, creencias y culturas de los pueblos. Nelson ha recogido información verbal y ha volcado fotos y textos en una completa y fascinante página web dedicada al proyecto. El fotógrafo afirma que deseaba ser “testigo de tradiciones milenarias”, unirse a rituales y “descubrir cómo el resto del mundo está oprimiendo a estas personas para que abandonen sus formas de vida”. También le importa dejar un testimonio para el futuro: “Quiero crear un documento ambicioso que pueda soportar la prueba del tiempo, un cuerpo de trabajo que sea un registro etnográfico irremplazable de un mundo que desaparece rápidamente”. La diversidad de las fotos evoca una atmósfera casi mística Los organizadores de la exposición invitan a los espectadores a “enfrentarse a lo genuinamente desconocido y extraño” a través de las exuberante túnicas de los Kazajos de Mongolia o las telas multicoloreadas de los Masai de Tanzania. La diversidad de las fotos “evoca una atmósfera casi mística” e invita a emplearse en la necesidad de “proteger y cuidar” con las personas que generan tanta diversidad humana.


Fuente:  http://www.yometiroalmonte.es/2014/02/26/tribus-a-punto-de-extincion-jimmy-nelson/
Más información: http://www.20minutos.es/fotos/artes/31-tribus-en-peligro-10241/?imagen=5

Desobediencia civil, autoridades inciviles

Los verdaderos amantes de la ley y el orden son los que cumplen las leyes cuando el gobierno las quebranta”Henry David Thoreau, La esclavitud en Massachussets (1854)[1]
Quizás deberíamos sustituir “leyes” por “espíritu de las leyes” tal como las entendía Montesquieu. El mismo Thoreau escribió en el texto citado “las leyes no harán libres a los hombres, son los hombres que harán a las leyes libres”. La modernidad inaugurada por la revolución francesa estableció en nuestra cultura política los  principios de libertad, igualdad y fraternidad. Su declaración de derechos proclamaba “los hombres nacen y se desarrollan libres e iguales”. Fue algo más que instaurar el garantismo propio del Estado de Derecho y el concepto  abstracto de libertad propio del liberalismo conservador. La ciudadanía, status propio de la democracia, exige políticas públicas que transformen las condiciones sociales y los marcos legales que limitan los derechos de unos y facilitan los privilegios de otros. Si las instituciones no lo hacen la desobediencia civil es un derecho ciudadano. No siempre lo legal es legítimo, ni lo real es verdadero (Ernst Bloch).

Recientemente he escuchado un debate entre una magistrada del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Gabiñe Biurrun, un prestigioso periodista de trayectoria democrática, Iñaki Gabilondo, y un político, Eduardo Serra, que fue ministro de Defensa con el PSOE y con el PP[2]. El político, Serra es un personaje de por sí francamente antipático que se empeñó además en parecerlo. Se aferraba a la literalidad del marco legal para frenar cualquier modificación del status quo y reforzaba su discurso con múltiples y poco explícitas amenazas. Su discurso fue una provocación permanente para todos aquellos que son excluidos, a los que se niega derechos básicos, sea la vivienda, el trabajo o una renta básica, o sea el derecho a decidir sobre su futuro, como Catalunya o poder elegir entre Monarquía o República. Es decir, la mayoría. El periodista, Gabilondo,  proclamaba los principios democráticos y en consecuencia se hacía portavoz de los que reclaman cambios profundos en un país en crisis. Hizo de político en el mejor sentido de la palabra, muy lejos de lenguaje de la “casta política institucional”.  La magistrada fue el personaje más espontáneo, claro y a mi parecer el más próximo a la ciudadanía. Fue la sorpresa agradadable de la noche y la que más llamó la atención. Anteponía la justicia a la literalidad del marco legal lo cual en estos momentos tiene una gran trascendencia política pues afecta a importantes conflictos políticos y sociales. Síntesis de sus intervenciones: si las leyes no protegen los derechos lo que hay que cambiar son las leyes, no negar los derechos.  Lo cual supone que si no se cambian estas leyes  los ciudadanos pueden considerarlas ilegítimas y no merecen respeto. El bloque conservador  que hoy va desde el PP y la UPD hasta el PSOE deben considerar esta posición como “antisistema”. Hoy representan la regresión democrática.

En España y en el marco de la crisis política y económica se han multiplicado los conflictos sociales que ponen en cuestión no solo las políticas públicas contrarias a los intereses colectivos, también el marco jurídico-económico que lo hace posible debido al uso perverso que se ha hecho de él. Nos referimos a casos como s la movilización social de las nacionalidades (Catalunya, País Vasci), la plataforma de desahuciados que han sido expropiados por los bancos, la reforma laboral que facilita los despidos y la contratación precaria, la resistencia a la privatización de servicios de servicios básicos como el agua, la energía y los transportes,  la oposición a proyectos urbanos especulativos y que no tienen en cuenta las demandas ciudadanas, la “marea blanca del sector de la sanidad y  la educación afectados por la reducción de los presupuestos y la entrega gradual al sector privado, etc. Estos conflictos, en la mayoría de casos, son formas propias de la desobediencia civil, puesto que superan los límites de derechos reconocidos, como la manifestación o la huelga. Se ocupan viviendas y oficinas públicas y privadas, se paralizan servicios, no se aplican o se impiden que se cumplan decisiones de las autoridades o de la judicatura, se promueven consultas no legales, etc. ¿Cómo ha sido posible que estas acciones, a pesar de las tendencias cada vez más autoritarias del gobierno de la nación hayan sido en muchos casos duraderas, hayan conseguido victorias, incluso judiciales,  y casi siempre hayan puesto en la agenda política importantes  propuestas alternativas como la dación en pago en caso de desahucio, la no privatización de hospitales públicos, la municipalización de las sociedades de agua, etc?

La eficacia de la desobediencia civil se basa en la mayoría de casos, en Europa o en América, de que se cumplan algunas condiciones como las siguientes.

Primero, la coherencia entre las demandas o reivindicaciones sociales y las formas de acción, entre los objetivos que se quieren conseguir y los interlocutores con poder de decisión y la existencia de escenarios de negociación o resolución. Ante una privatización de los hospitales públicos es importante que se manifiesten masivamente el personal de sanidad. Sobre el derecho a la vivienda  y la oposición a los desahucios resulta es especialmente más eficaz que se movilicen los directamente afectados. En unos casos el interlocutor puede ser una Administración Pública, o un gobierno o un parlamento. O los tribunales, nacionales o internacionales.

Segundo. El apoyo y la comprensión de sectores importantes de la opinión pública. Los movimientos que encuentran complicidades en los medios de comunicación pueden obtener un grado de legitimidad que les fortaleces considerablemente.  También cuentan las opiniones favorables o el apoyo de sectores profesionales, de expertos, de personajes de la cultura, que añaden un plus de legitimación.

Tercero. El objetivo de la desobediencia civil debe protegerse ante la represión institucional. Para ello  es muy importante justificar la acción de resistencia apelando a la ilegitimidad de determinadas leyes, o a la gestión considerada fraudulenta o corrupta  de administraciones públicas o empresas, el incumplimiento de tratados internacionales o la existencia de normas jurídicas básicas como las constituciones o los principios generales del Derecho. En numerosos casos hay sentencias judiciales que “legalizan” comportamientos de desobediencia civil que aplicando literalmente la legislación específica se podría considerar delito.

En resumen, en épocas de cambios profundos, se producen dinámicas excluyentes, se reducen los derechos de las mayorías, aumentan las desigualdades, como está ocurriendo ahora en muchos países. Pero también es un momento histórico en que se ponen al descubierto las injusticias y los privilegios, se movilizan importantes sectores de la población y se multiplican las propuestas alternativas. Las instituciones pueden ser un muro que se oponga a los cambios o pueden asumir las demandas que no pongan en cuestión los poderes establecidos. Pero casi nunca tienen ni la capacidad de pensar un futuro distinto al presente ni la fuerza para oponerse a los intereses de los privilegiados. Sin desobediencia civil no hay innovación política y progreso social.

[1] Thoreau dictó una conferencia sobre la desobediencia civil y fue publicada poco después (1848). La cita corresponde a un texto de 1854. Por entonces Thoreau  combatía la esclavitud y aplicó el principio de la desobediencia civil negándose a pagar impuestos a un gobierno que mantienía el sistema esclavista.
[2] Nos referimos al debate del programa  Salvados, dirigido por Jordi Évole del pasado 23 de febrero, en el 25 aniversario del golpe de Estado  fallido  promovido por militares de extrema derecha en 1981.

Fuente:  http://blogs.publico.es/ciudad-popular/2014/02/26/desobediencia-civil-autoridades-inciviles/

lunes, 24 de febrero de 2014

Children's world


Una carta de amor llega a su dueño con 51 años de retraso

 
 Cuando Dean Sparks compró en una subasta de Indiana (EEUU) un anodino y oxidado Chevrolet Bel-Air fabricado en 1959, no tenía idea de que habría un tesoro escondido en un viejo carro con 238.132 kilómetros a sus espaldas.
 
auto 
 "No sé por qué, pero de alguna manera este coche destacaba entre todos los demás", ha declarado el hombre, de 43 años, al canal de televisión estadounidense ABC.

Hasta hace poco ese porqué era inexplicable, pero sí lo suficientemente importante para él como para transportar el coche 1.300 kilómetros.

Ya en su ciudad, Corydon, Sparks dispuso a desmontar la caja de metal y encontró algunos objetos del anterior propietario: neumáticos, gafas, zapatos de cuero, e incluso una silla de niño. Sin embargo, uno de los hallazgos valía más que todos los demás.

 "Cuando miré debajo del asiento delantero, me encontré con esta carta. El sobre en el que se guardaba ya estaba totalmente hecho jirones por el agua. En la parte delantera se podía leer "Ronnie Waterbury, Pierce, Nebraska" y "De Beverly", pero Sparks ha afirmado que no pudo reconocer el apellido, porque "los ratones se habían comido el papel".

El hombre abrió el sobre y vio rápidamente que se trataba de una carta de amor, cuyo receptor era Ronnie Waterbury, al que nunca llegó. El punto más importante estaba en el final, porque ahí Beverly escribió: "Vamos a casarnos" y lo subrayó.

 
La carta estaba firmada por "Beverly Barber" - un primer punto de partida para encontrar a su legítimo propietario. Después de varias búsquedas en Internet, Sparks y su esposa encontraron un vídeo de Youtube en Wade Waterbury, el hijo de Beverly y Ronnie.

Cuando Wade se enteró del hallazgo, se le saltaron las lágrimas: "¿A quién más se le ocurriría devolver la carta? Todo el mundo habría dicho: 'Ah, vale, una carta', y la habría tirado". Sus padres ya estaban muertos y, para él, los recuerdos de la misma no tenían precio

Al final, resultó que los padres de Wade se habían casado un par de meses después de la carta, que nunca llegó -lo hicieron también sin la carta. Lo más gracioso era que el coche en el que la pareja se escapó en aquel momento era exactamente ese Chevrolet.

"Sabes -ha asegurado Wade- después de que nuestros propios padres mueren, a menudo deseamos un último momento con ellos, y Dean me ha dado este momento. Él me dio un último vistazo a sus vidas".
Sparks tiene previsto visitar a Wade Waterbury, cuando tenga el coche en buen estado.

Fuente:  http://www.huffingtonpost.es/2014/02/24/carta-amor-retraso_n_4846644.html#slide=1831335

“Hay gran complicidad entre nazis y partes del estado griego”

 
Entrevista con Costas Douzinas, destacado filósofo griego y autor del influyente libro Resistencia y filosofía en la Crisis, profesor de Derecho en la Universidad Birkbeck de Londres y director del Instituto Birkbeck para las Humanidades.
 
 Grecia ocupa la presidencia de la UE desde el 1 de enero. Si bien es cierto que es una función más bien simbólica, ¿qué significa para Europa en su estado actual: dividida, sometida a una enorme presión, operando a distintas velocidades? Me temo que no significa mucho. La presidencia de la UE va rotando por orden alfabético y por sorteo a Grecia le ha tocado la presidencia en el punto más bajo de su crisis. Tal coincidencia tendría cierto valor simbólico si significara que los problemas a los que se enfrenta Grecia y toda la Europa periférica fueran a añadirse a la agenda y al debate iniciado sobre el futuro de Europa. Pero eso es poco probable. El gobierno griego actual está completamente de acuerdo con las políticas de la señora Angela Merkel y del señor Barroso, y actúa como cobrador para los prestamistas cortando salarios y pensiones. La austeridad impuesta por la Unión Europea y administrada por el gobierno griego ha creado condiciones sin precedentes en ningún lugar en tiempo de paz. El PIB se ha reducido alrededor de un 27%, el paro y el subempleo han alcanzado el 34%, y el paro juvenil el 60%. Grecia se enfrenta a una crisis humanitaria que ha impulsado el apoyo a los neonazis del partido-banda Chrysi Avgi. El gobierno no tiene ninguna visión nueva de Grecia o de Europa. Es un caso bastante triste de síndrome de Munchausen, declarando que la catástrofe griega es una “historia de éxito”. Lo único positivo que esperan de la presidencia es posponer durante seis meses las elecciones generales, que darían el triunfo a Syriza. El gobierno sostiene que, debido a un acuerdo muy poco conocido, el país que ostente la presidencia no debería celebrar elecciones durante el término. Como he dicho anteriormente, la presidencia en este momento es solo una coincidencia. Por desgracia, el gobierno griego no hará uso de este golpe de suerte, convirtiéndolo en una oportunidad desaprovechada y una pérdida de dinero.

Recientemente hubo en Madrid una conferencia de partidos y movimientos de izquierdas europeos nuevos y “avant-garde”. ¿Ves una posibilidad realista de que, parafraseando a Lapavitsas, “la periferia europea se una políticamente contra el núcleo europeo”? ¿Cómo sería posible, tras todos estos años de austeridad impuesta, luchar contra Bruselas, Berlin, y las instituciones financieras internacionales?
Sí, fue el congreso del Partido de la Izquierda Europea. Su decisión de nombrar a Alexis Tsipras candidato a presidente de la Comisión Europea en las elecciones al parlamento europeo de mayo compensa la oportunidad perdida que acabo de mencionar. Las papeletas de la Izquierda Europea tendrán como cabeza de lista en toda Europa al líder de Syriza. Es un acto simbólico. Engloba dos aspectos. Posiciona la lucha contra la austeridad en el corazón de las políticas europeas -Syriza ha participado de pleno en las múltiples formas de resistencia contra la austeridad de los griegos. La gente lo ha elegido como partido anti-troika y lo ha puesto en una posición de gobierno en espera. Por otro lado, tener a un político griego como candidato pone el foco en la elección de Grecia por las élites europeas como conejillo de indias para liderar el enorme experimento social de la austeridad que se está desarrollando en toda Europa, pero sobre todo en la periferia. Y por supuesto la periferia no son sólo los estados mediterráneos, sino Eslovenia, Croacia, los Balcanes, y los estados de centroeuropa y el báltico. La ortodoxia neoliberal ha convertido la idea original de una Europa de democracia, solidaridad y prosperidad en una Europa dividida entre el centro y la periferia, donde el centro impone políticas económicas neoliberales. El “ajuste estructural” de África y el “consenso de Washington” de Latinoamérica han sido importados al corazón de Europa. La necesidad de unión de la periferia es importante no sólo para los PIGS. Los que más están sufriendo ahora pueden llevar a Europa en una nueva dirección que beneficie a toda la Unión. Este es el punto central de la agenda de Syriza, que tiene repercusión en toda la Europa del Sur. La semana pasada la periodista y escritora italiana Barbara Spinelli sugirió que la izquierda italiana debería unirse a Tsipras y presentarse a las elecciones europeas con un programa de refundación de Europa. Temo que si Europa no vuelve a sus principios fundacionales, se irá apagando o se convertirá en un pequeño club del Norte rico visto por todos los demás como una nueva Santa Alianza contra los intereses de los trabajadores del resto de Europa.

Hace diez años Europa era sinónimo de derechos humanos y de “modelo positivo para el futuro”. Ahora es lo contrario. La UE se está convirtiendo en un lugar de xenofobia y terrorismo financiero. El estado del bienestar se está marchitando. ¿Qué fue mal? ¿Hacia dónde vamos?
La Unión Europea no ha conseguido crear un “demos”, un pueblo europeo, la idea de un pueblo con una procedencia y una cultura europeas. Esto afecta directamente a los débiles instintos democráticos, el “déficit democrático” europeo es más bien una falta total de democracia. Hay un kratos -un poder económico- pero no hay un demos -un pueblo. Por desgracia la Unión se ha convertido en una institución altamente burocrática definida geográficamente en vez de por sus ideas y principios. Hay un espacio geográfico denominado Europa, pero ya no representa la “idea” de Europa soñada por Hegel, Husserl o Derrida. Un componente clave de esa idea era la redistribución de ricos a pobres, una mínima “unión de transferencias” que cerrara la brecha entre Norte y Sur. Los líderes socialdemócratas de los 70 y 80 consiguieron cierto grado de convergencia e integración y promovieron leyes antidiscriminación y unos mínimos derechos sociales y económicos. La gran victoria de Margaret Thatcher sin embargo fue debilitar el proyecto de integración política y convergencia social al expandir constantemente la pertenencia y convertir la Unión en un simple libre mercado. Preparó el terreno para el giro neoliberal según el cual la moneda única no significa más que estabilidad fiscal. Esto es más importante que la cohesión social, y como resultado, la moneda única se ha convertido en un medio de transferir recursos de pobres a ricos. Esa es la locura de la situación actual. Todas las transferencias van del Sur al Norte, sea a través de la importación de coches y bienes alemanes o del pago de préstamos hechos al Sur para que los bancos del Norte puedan recuperar sus préstamos anteriores. Una vez más la izquierda debe ayudar a parar este proceso. Pero ya no puede haber una vuelta al antiguo modelo socialdemócrata. La mayoría de partidos socialdemócratas han adoptado las fórmulas neoliberales, la ortodoxia actual es Thatcher + Blair. Tiene que ser una nueva izquierda de reestructuración y redistribución económica y de profundización y expansión de la democracia. Lo que necesitamos es un nuevo modelo democrático y social.....................Más información:  http://periodismohumano.com/sociedad/sociedad-destacado/hay-gran-complicidad-entre-nazis-y-partes-del-estado-griego.html

Una historia de la sexualidad

Michel Foucault, enfant terrible de la filosofía francesa, suicida malogrado, profesor universitario, presunto apolítico, posible militante de izquierdas parapetado de gaullista, maoísta a ratos, jamás trotskista, homosexual, activo, pasivo, otra vez: pasivo, visitante asiduo de los garitos sadomasoquistas y las saunas de ambiente de Nueva York y San Francisco, diplomático y escritor en ciernes, drogadicto esporádico, defensor de los derechos humanos, del LSD y de la revuelta sindicalista polaca de 1981, pensador contumaz, arqueólogo de las estructuras de Poder, con mayúscula, víctima temprana de los excesos del racionalismo, de la alopecia y de la pandemia del sida, enemigo intelectual de Jean-Paul Sartre, estudiante de budismo zen y lanza-adoquines apócrifo en Mayo del 68, entre otras muchas cosas, es el autor de una interesante trilogía titulada Historia de la sexualidad. De ella —i. e. de la trilogía— voy a hablarles en este artículo

Adán y Eva con los genitales ocultos tras hojitas, Lucas Cranach El Viejo / Gemäldegalerie, Berlín.
Antes, permítanme una advertencia. O mejor, dos. La primera, que al decir que Foucault era un arqueólogo de las estructuras de Poder, con mayúscula, estaba siendo demasiado cauteloso. O poético. En realidad, Foucault estaba obsesionado con el Poder. No pensaba en otra cosa. Hablase de psiquiatría o de derecho penal, de cárceles o de Las Meninas, todos sus análisis partían de, fluían hacia y desembocaban en el Poder. Más de un académico, con James Miller, uno de sus biógrafos, a la cabeza, ha llegado a insinuar que lo único que incitaba a Foucault a pasarse sus giras por Estados Unidos visitando garitos sadomasoquistas era su deseo de convertir las relaciones de poder —esta vez con minúscula— en una fuente de placer. (Sin comentarios. Ni juicios de valor, por supuesto). La segunda advertencia es que, pese al título grandilocuente —después de todo, por más que fuese un enfant terrible, Foucault nunca dejó de ser al mismo tiempo un enfant de la Patrie—, Historia de la sexualidad, pese a sus ca. setecientas páginas, no es más que un prolegómeno en el análisis de este tema. Aquí les dejo un puñado de razones: (i) Foucault solo llegó a publicar tres de los seis volúmenes que había previsto, por lo que el grueso de la obra apenas pasa de los hábitos sexuales de griegos y romanos; (ii) su campo de estudio se circunscribe a Occidente, ignorando casi por completo el resto del mundo —recordemos una vez más que Foucault era francés: ah, la Grande Patrie!—; y (iii) Foucault afirma que la historia de la sexualidad se articula en torno a dos grandes rupturas, una en el siglo XVII, cuando nacen las grandes prohibiciones, y una en el siglo XX, cuando se aflojan los mecanismos de represión. Como saben todos los lectores de Jot Down, a día de hoy, al menos en Occidente, habría que incluir una tercera ruptura, auspiciada por el auge del porno. Pero, como diría Michael Ende, esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión. Ahora, vayamos a lo importante.

La voluntad del saber
Foucault comienza su obra aludiendo a la represión sexual que, según los discursos más extendidos, habría sido puesta en marcha a lo largo del siglo XVII, coincidiendo con el nacimiento de una sociedad burguesa capitalista. Se trataría, como es bien sabido, de una época de interdicciones, de cerrazón amatoria, de sexo exclusivamente reproductivo, de ausencia de placer, de mojigatería, de puritanismo extremo. El tema que nos incumbe, el sexo, se habría convertido, o así nos lo han querido vender, en poco menos que un tabú. Ojo: así nos lo han querido vender los otros. Para Foucault, en cambio, esta hipótesis represiva, oh, là, là, no es más que una técnica de poder. Casi que una quimera. En realidad, la supuesta sociedad mojigata y burguesa que nace a finales del XVII «habla con prolijidad de su propio silencio, se encarniza en detallar lo que no dice».

Tras poner de manifiesto cómo la supuesta reserva en torno al sexo no es, en cierta medida, más que el fruto de una hipocresía generalizada, Foucault enumera una serie de instancias en las que no se hace otra cosa más que hablar de este tema. Como era de esperar, se apunta en primer lugar a la Pastoral cristiana. Por medio de la confesión, los sacerdotes quieren saberlo todo sobre el sexo. T-o-d-o. No solo lo que se ha hecho, sino también, y sobre todo, lo que se ha mirado, lo que se ha dicho, lo que se ha pensado. (Nada extraño, por otra parte. Tengan en cuenta que, a falta de Internet, el confesionario era probablemente una forma excelente de paliar la incurable curiosidad humana). En un exceso de celo, la Iglesia establecerá con quién se puede tener relaciones legítimas —i. e. el cónyuge—, cuándo —i. e. tras el matrimonio—, con qué fines —i. e. la procreación— e incluso de qué formas —i. e. nada de posturitas exóticas, ni de juguetitos, ni de desvestirse completamente durante el coito.

Desde luego, la Pastoral cristiana no va a ser la única que se enzarce en esta proliferación de discursos sexuales. En primer lugar, le va a hacer compañía el monarca y la clase gobernante quienes, por primera vez en la historia, no la de la sexualidad, sino de la otra, la normal, la de Tucídides, la hegeliana, van a interesarse por los encuentros carnales del vulgo. Es la época de las preocupaciones demográficas, de la medición de las tasas de natalidad y mortalidad, y de las catastróficas inquietudes de Malthus, un pastor anglicano que, al más puro estilo Nostradamus, «predijo» que más de cien millones de británicos morirían de hambre como consecuencia del desajuste entre el crecimiento poblacional —que aumentaba en progresión geométrica— y el crecimiento de la producción alimenticia —que lo hacía únicamente en progresión aritmética—. También es la época en la que las diferentes ramas del poder estatal, y muy en especial la rama judicial, se lanzan a la persecución de los pervertidos. Ahora más que nunca, los depravados, los corrompidos, los viciosos, tendrán que afrontrar el ostracismo social, la tipificación de sus conductas y, a veces, el internamiento en centros especiales o incluso la cárcel.

Por último, pero no menos importante, Foucault nos habla de la proliferación de los discursos médicos sobre la sexualidad. Al igual que en otros ámbitos, el creciente interés por los aspectos medico-científicos del placer vino acompañado de un engañoso recelo a discutir tales temas. Un ejemplo paradigmático es el de Auguste Tardieu, quien en su Estudio médico-forense sobre los atentados a la moral habría escrito lo siguiente:

La sombra que envuelve esos hechos, la vergüenza y la repugnancia que inspiran, alejaron siempre la mirada de los observadores… Mucho tiempo he dudado en hacer entrar en este estudio el cuadro nauseabundo.

Tardieu, como la Pastoral cristiana, como los jueces y legisladores, como los gobernantes, no desaprovecha ocasión alguna para hablar de eso que se supone oculto, embozado en el ámbito de lo secreto, de lo privado, de lo prohibido. El caso de los médicos es especialmente preocupante. A lo largo del siglo XIX no habrá enfermedad alguna a la que no se le suponga una etiología/causa al menos parcialmente sexual. Si se tiene tisis, o tuberculosis, o un resfriado, es porque se están usando los genitales para actos indebidos. (Ole, precisamente, los cojones de los médicos).

En resumen, Foucault insinúa —sin recurrir a esta comparación— que entre los siglos XVII y XIX nos convertimos poco menos que unos voyeurs no del acto sexual, sino de la sexualidad en sí misma:

Inventamos un placer diferente: placer en la verdad del placer, placer en saberla, en exponerla, en descubrirla, en fascinarse al verla, al decirla, al cautivar y capturar a los otros con ella, al confiarla secretamente, al desenmascararla con astucia; placer específico en el discurso verdadero sobre el placer.

Personalmente, hay dos ideas en las que coincido plenamente con Foucault y una en la que estoy en total desacuerdo. Empecemos por donde no hay fricción.

Lo primero en lo que uno no tiene más remedio que darle la razón al filósofo francés es en relación con el hecho de que vivimos en una «monarquía del sexo»:

Occidente ha logrado (…) hacernos pasar casi por entero —nosotros, nuestro cuerpo, nuestra alma, nuestra individualidad, nuestra historia— bajo el signo de una lógica de la concupiscencia y el deseo (…) El sexo, razón de todo.

Esto es innegable, ¿no? Y quien diga lo contrario, miente. Lo que dudo mucho es de que hagan falta ciento cincuenta páginas para transmitir un mensaje tan simple. En mi humilde opinión, esto puede hacerse en un par de frases. Sirva como ejemplo la concisión de David Lynch en la mítica serie de televisión Twin Peaks. A mediados de la primera temporada, Cooper, un agente del FBI encargado de investigar el asesinato de Laura Palmer, somete al doctor Jacoby (el terapeuta de Laura) a un interrogatorio. Cuando Cooper le pregunta al doctor Jacoby si Laura tenía problemas, este le responde que sí. Y cuando le pregunta si los problemas de Laura eran de naturaleza sexual, el doctor Jacoby suelta la mayor verdad de toda la serie: «Agente Cooper», le dice, «los problemas de toda nuestra sociedad son de naturaleza sexual». Esto es, chispa más o menos, digo yo, no sé, espero, lo mismo a que se refiere Foucault cuando habla de la «monarquía del sexo».

La segunda conclusión irrefutable es que en nuestro entorno cultural, y parece que también en el de los siglos XVII en adelante, el sexo hace las veces de sanctasanctórum de la existencia. O sea, que no es solo aquello que nos define e individualiza, sino también aquello a lo que, excepciones al margen, otorgamos un mayor valor, ya sea gozando con su realización o sufriendo con sus carencias. Foucault escribe lo siguiente:

El pacto fáustico cuya tentación inscribió en nosotros el dispositivo de la sexualidad es, de ahora en adelante, este: intercambiar la vida toda entera por el sexo mismo, por la verdad y la soberanía del sexo. El sexo bien vale la muerte. Cuando Occidente, hace ya mucho, descubrió el amor, le acordó suficiente precio como para tornar aceptable la muerte; hoy, el sexo aspira a esa equivalencia, la más elevada de todas.

Dejando de lado que, en ciertos casos, amor y sexo pueden no ser más que dos caras de una misma moneda, resulta igual de difícil oponerse a la idea que subyace a estas líneas. Indudablemente, el sexo ocupa un lugar primordial en nuestras vidas. Consciente o inconscientemente, por él estamos dispuestos a hacer (casi) cualquier cosa, incluso pasarnos la castidad por el forro de la sotana. Más de un comentarista cínico ha ejemplificado este supuesto binomio sexo/muerte, o sexo/sacrificio, aludiendo a la propia biografía de Foucault, quien precisamente murió de sida, enfermedad que probablemente contrajo en sus escarceos sexuales en los clubs sadomasoquistas de San Francisco.

Una estupenda novela, no lo digo yo, aunque también, sino la revista Time, que parodia con maestría esta obsesión por el placer, es La broma infinita, del norteamericano David Foster Wallace. Parte de la compleja trama gira en torno a una película tan adictiva, tan grata y placentera, que las personas que la visualizan no logran despegar los ojos de la pantalla. Se olvidan de comer, de dormir, de beber. Al final, sucumben a su propia muerte, víctimas de este placer sin freno. Wallace explora así no solo los peligros del placer—sexual u otro—, sino la forma en que sus excesos anulan la voluntad y la capacidad de raciocinio. A los personajes que tienen la mala suerte de ver una parte de esta película ya no les queda otra alternativa que seguir mirándola hasta la muerte. Dejar de comer, de dormir y de beber no son el producto de una elección, sino la consecuencia ineludible —e irreversible— de haber dado primacía al placer por encima de todas las cosas.

En estos dos aspectos, el de que el sexo es a la vez nuestra identidad y nuestro mayor interés/condicionante, resulta difícil oponerse a Foucault. Sin embargo, sus argumentos son bastante menos convincentes cuando insinúa, con la ambigüedad propia del académico que desea cubrirse las espaldas, que la proliferación de discursos sobre la sexualidad —i. e. el hecho de que se hable MUCHÍSIMO sobre el sexo— desmiente en lo más mínimo la existencia de esa época de interdicciones, de cerrazón amatoria, de sexo exclusivamente reproductivo, de ausencia de placer, de mojigatería, de puritanismo extremo. Mal que nos pese, lo cierto es que esos discursos polimorfos y diversos, sobre todo los que venían revestidos de un falso prestigio científico, no hicieron más que marginalizar aún más las sexualidades disconformes. Y aquí ha de entenderse por disconforme todo lo que no sea meter el pene del hombre en la vagina de la mujer para tener un bebé. Déjenme darles un par de ejemplos que, a mi modo de ver, son mucho más relevantes que las referencias de Foucault, quien, en mi opinión, se centra mucho en la cantidad de discursos, pero no lo suficiente en su (falta de) calidad.

  
 Dos desnudos y un gato, Pablo Picasso / Museo Picasso, Barcelona.

Veamos primero a Freud. En sus Tres ensayos sobre teoría sexual, Freud enumera una serie de perversiones: homosexualidad, zoofilia, fetichismo, sadomasoquismo, etc. ¿Saben qué más incluye Freud entre su lista de perversiones? El sexo oral. Solo se libran, de chiripa, los besos: «El empleo de la boca como órgano sexual», escribe el austríaco/checo, «se considera una perversión cuando los labios o la lengua de una persona entran en contacto con los genitales de la otra, y no, en cambio, cuando ambas mucosas labiales tocan una con otra». Pese a que Freud explica que, a su modo de ver, el término «perversión» no tiene un carácter peyorativo, sino patológico, lo cierto es que todas estas conductas sexuales —lo repito una vez más: básicamente cualquier cosa distinta a meter el pene del hombre en la vagina de la mujer para tener un bebé— se consideran reprobables. Tanto es así, que el primero de los tres ensayos se titula «Las aberraciones sexuales». (En alemán, Freud utiliza el sustantivo Abirrungen, que en este contexto equivale a desvío o descarrío moral. Quien ingenuamente crea que el uso de estos vocablos no indispone el juicio inconsciente de cualquier lector, por más que el autor se escude en que son términos «no peyorativos», no tiene más que echar un vistazo a los estudios de Berger y Luckmann sobre los efectos constitutivos del lenguaje, o, por qué no, a los estudios del propio Foucault).

¡No se alarmen! El hecho de que ser gay o hacer una mamadita constituyesen antaño una indecencia no era, en sí mismo, un motivo para caer en la desesperación. Afortunadamente, Freud nos tranquiliza con la siguiente noticia: «la inversión puede ser suprimida por sugestión hipnótica». O sea, que si es usted de los que suscriben la apología del sexo oral de Josep Lapidario, ha de saber que a principios del siglo XX podrían haberle considerado un depravado, un sujeto digno de estudio clínico. Y si hubiese chupado, o le hubiesen chupado a usted, qué más da, y todavía peor si le gustó chupar o que le chupasen, más le hubiese valido mantenerlo en secreto.

Claro que las cosas le habrían ido mucho peor si lo que le pone es montárselo con personas de su mismo sexo y tiene usted la mala suerte de ir a buscar ayuda a la consulta del doctor Gregorio Marañón, quien por cierto era un misógino de mucho cuidado. Vean lo que escribió en 1930 en La evolución de la sexualidad y los estados intersexuales (les adelanto que la primera vez que me topé con esta referencia me quedé tan boquiabierto, tan incapaz de aceptar que alguien tras cuyo nombre se bautizan hospitales y otros rincones del callejero madrileño hubiese escrito, y peor aún: hecho, cosas tan aterradoras, que no descansé hasta que verifiqué la cita en una primera edición de este monumento al despropósito humano):

En otro lugar he dicho que «cada cual, en este mundo, no ama lo que quiere, sino lo que puede». El papel de la sociedad, por lo tanto, frente al problema de la homosexualidad, es estudiar los orígenes profundos de la inversión del instinto para tratar de rectificarlos. En modo alguno castigar al homosexual: siempre que no sea escandaloso (…) Varios autores han tratado de combatir la homosexualidad, sustituyendo los testículos del invertido por otros de hombre sano, o por el injerto de testículos de mono en el paciente, según la técnica de Voronoff, con resultados favorables, aunque todavía no exentos de crítica (…) En dos homosexuales, de mi práctica reciente, he sugerido la realización de un injerto, según Voronoff, realizado por mi colaborador el Dr. Ferrero. En el primero, homosexual típico, con proporciones eunucoides, la tendencia irresistible de su libido hacia el hombre se modificó completamente después de la operación y se mantenía normal a los seis meses. En el otro se trataba de una homosexualidad también indudable con signos esqueléticos eunucoides y rasgos de feminidad orgánica hemilaterales. A los tres meses de la operación su libido había aumentado, pero en el mismo sentido homosexual.

(De nuevo: sin comentarios. Solo que, esta vez, con juicio de valor agazapado a mi silencio).

Odalisca Rubia, François Boucher / Pinacoteca Antigua, Munich.

En fin, espero que empiecen Ustedes a entender por qué estoy en desacuerdo con la ambigüedad de Foucault. Sin duda, entre los siglos XVII y XX se habló mucho, ¡muchísimo!, de sexo. Pero la mayor parte de las cosas que se dijeron fueron inmensas tonterías. De modo que insinuar que la proliferación de discursos sobre esta temática invalida en lo más mínimo la existencia de un clima represivo es, se mire por donde se mire, totalmente inaceptable.

Inicialmente, el plan de Foucault era continuar la introducción del primer volumen de su obra por un estudio de la sexualidad en la Pastoral cristiana. Sin embargo, acabó cambiando de idea y decidió que la mejor forma de sostener su tesis acerca de la proliferación de los discursos sexuales a partir del XVII era comenzar analizando las costumbres de la tradición grecorromana. Primero, como veremos en el próximo artículo, vinieron los griegos. ¡Eureka!

Fuente:  http://www.jotdown.es/2014/02/una-historia-de-la-sexualidad-i/

domingo, 23 de febrero de 2014

Hallan una traducción inédita de Hamlet hecha por León Felipe

Imagen todoereaders

Esta misma semana hemos conocido como Inmaculada Serón, una investigadora de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla ha hallado una traducción a la que se daba por destruida, de “Hamlet”, la obra de William Shakespeare y que realizó el español León Felipe.

Esta importante y valiosa traducción se encontraba en el legado que dejó el poeta de origen zamorana en el Archivo Histórico Provincial de Zamora donde a buen seguro no existía mucho orden para una obra de este calibre pasara totalmente desapercibida.

Hasta hace poco tiempo se pensaba que esta traducción “había sido destruida por el propio poeta tras la muerte de su mujer, Berta Gamboa, cuando sufrió una fuerte depresión que le llevó a destruir y quemar algunas de sus obras y traducciones” pero un artículo de un amigo del poeta en el que afirmaba haber visto la traducción en los años 80 hizo comenzar la búsqueda a Serón.

La búsqueda resultó muy compleja y duradera en el tiempo pero finalmente dió resultado cuando apareció el manuscrito en el Archivo Provincial de Zamora donde apareció “en perfecto estado de conservación, aunque no resulta fácilmente legible debido a la escritura y las correcciones de León Felipe”.

El objetivo ahora es que esta traducción termine publicándose para que pueda ser llevada a escena aunque ambas cosas parecen difíciles de conseguir aunque la afortunada de haber encontrado este tesoro no se rinde y ya ha comentado que tratara de conseguir hacer realidad sus deseos y a buen seguro los de León Felipe que era un gran amante de la obra de Shakespeare.

Fuente: http://www.yometiroalmonte.es/2014/02/23/hallan-traduccion-inedita-hamlet-leon-felipe/

Opus Dei, el lobby de Dios

El Tribunal Supremo falló en julio de 2012 que los centros educativos que segregaran a los alumnos por sexo no podrían acceder al régimen de conciertos educativos. Esta medida habría dejado sin fondos públicos a la inmensa mayoría de los colegios del Opus Dei, uno de cuyos preceptos es la educación segregada. Poco después,  Joan Curcó, director de Fomento de Centros de Enseñanza, baluarte del Opus en educación, consideró muy plausible que el ministro de Educación, José Ignacio Wert, modificara la ley a la espera de que el Tribunal Constitucional se pronunciara. Y así fue: la LOMCE garantiza que los centros segregados puedan acceder  a los conciertos con las Administraciones educativas sin tener que justificar de forma objetiva esa política.

El Opus Dei siempre ha tenido línea directa con las altas esferas del Partido Popular, muchas de cuyas medidas le han favorecido. Especialmente en el sector educativo, uno de los ámbitos donde la organización es más influyente y al que más relevancia da el Opus. Los colegios de la institución son el principal vivero de futuros miembros destinados a perpetuar y extender los tentáculos de su poder. Como ejemplo del trato dispensado por los diferentes ejecutivos conservadores a la Obra, se puede citar la subvención anual de casi 4 millones de euros que el gobierno de Murcia concede a dos de sus centros, los colegios Nelva y Monteagudo. Este concierto es superior a los fondos destinados a todas las escuelas públicas de la región para gastos de mantenimiento. Otro ejemplo de feudo del Opus fue el Madrid de Esperanza Aguirre. Bajo su presidencia se concedió un terreno de 23.000 metros cuadrados en Alcalá de Henares al colegio Alborada, valorado en 15 millones de euros, por el que la organización pagaba sólo 12.500 euros anuales de alquiler, así como 25.000 metros cuadrados para la construcción de un segundo colegio de la Obra en Alcorcón.

La organización religiosa fundada por José María Escrivá de Balaguer en 1928 es, en la actualidad, una prelatura personal de la Iglesia que tiene como precepto principal “santificar a Dios a través del trabajo”. Considerada por sus adeptos como “una cruzada silenciosa”, el Opus Dei define en su itinerario jurídico los rasgos que deben guiar la vida de sus miembros, basados en una moral católica reaccionaria.
La implicación del Opus en la vida política como método para acrecentar su poder se remonta a la dictadura y al llamado gobierno de los tecnócratas (1957) pero, ya en democracia, se ha perpetuado de la mano del Partido Popular. La militancia de miembros del actual Ejecutivo en la prelatura ha quedado acreditada con el papel de Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior y supernumerario [miembro no célibe de la Obra] en el recurso contra el matrimonio homosexual, cuando era diputado en el Congreso, y con su apoyo a la ley del aborto de Gallardón. En el año 2002, en el acto de beatificación de Escrivá, la presencia de muchos miembros del gobierno escenificó su cercanía al Opus. Asistieron en representación del gobierno dos de sus miembros cercanos a la Obra: la entonces ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, y el ministro de Justicia, Jose María Michavila. También viajaron a Roma el presidente de Navarra, Miguel Sanz, Jorge Fernández Díaz, en aquel momento secretario de Estado para las Relaciones con las Cortes, así como el titular de Defensa, el supernumerario Federico Trillo, que acudió a título personal. Ministros como Cristobal Montoro, Ana Mato y Pedro Morenés han sido vinculados con la Obra por acudir a alguno de sus retiros espirituales, pero el estricto código de silencio que impera en la organización hace muy difícil confirmar su pertenencia. En el Opus rige una especie de omertá  que permite a la organización ejercer su poder de forma subrepticia. Jamás uno de sus miembros reconocerá en público que se reza en los retiros por una ley que prohiba el aborto y que cualquier miembro que quiera alcanzar la santidad a través del trabajo tiene que hacer todo lo que esté en su mano para que esa ley sea un hecho.

Un discurso de respeto a la libertad personal
El Opus Dei niega cualquier intento de influir en política. Manuel Garrido, jefe de su oficina de información, desmintió a La Marea que la organización dé directrices a sus miembros más allá de la formación de carácter espiritual. “En la Obra no hay directrices laborales para nadie… Digamos que ofrece un contexto formativo que fomenta la responsabilidad personal y no concreta directrices técnicas que sólo conciernen al interesado y a su empresa, o al organismo en el que trabaje”.

El mismo Escrivá de Balaguer preconizaba en sus escritos que los miembros de la prelatura debían mantener plena libertad en las cuestiones profesionales, sociales y políticas argumentando –eso sí– que estaban unidos sólo por un denominador común muy concreto, la fe de la Iglesia, el espíritu de la Obra  y el empeño apostólico. La realidad es que quienes se unen a la organización están sometidos a un férreo control y deben poner sus carreras profesionales al servicio de dicho “empeño apostólico”. “En el Opus, obedecer o marcharse” es una de las máximas de Escrivá.

El dominio de la Obra sobre sus militantes ha sido descrito por la multitud de miembros que lo han abandonado por considerarla una secta en la que  hay un abismo entre teoría y práctica. Los numerarios, seglares célibes que deben total obediencia al Opus, viven en casas particulares propiedad de la organización en las que reciben cada semana las directrices de un director espiritual que controla los aspectos más nimios de su vida, lo que parece difícil de conciliar con la idea de independencia total en la vida profesional, sobre todo si el interesado ocupa un puesto de responsabilidad. Los numerarios entregan todos sus ingresos al Opus y firman un testamento hológrafo en el que legan todos sus bienes a la organización. El control mental, especialmente a las mujeres de la Obra, llega al extremo de prohibirles acudir a espectáculos públicos como el cine o el teatro para evitar el riesgo de que conozcan a alguien, se enamoren y dejen de ser numerarias.

Francisco Delgado, presidente de Europa Laica, explica cómo el Opus intenta colocar en el ámbito empresarial, político, educativo y financiero al máximo número de sus miembros para influir en la vida pública. Además, afirma que “el Opus busca atraer a jóvenes brillantes en las universidades y centros empresariales para colocarlos en puestos de poder; los jóvenes aspirantes, conocedores de la influencia del Opus Dei, aceptan entrar en la Obra muchas veces sin tener unas creencias religiosas tan dogmáticas”.

En sus centros educativos, no sólo tratan de adoctrinar a los estudiantes más influenciables, sino que seleccionan a los más brillantes para intentar que se unan al Opus y así perpetúen su influjo en la vida pública. Para ello, se crean redes de captación de miembros con altas capacidades, sobre todo en aquellas áreas con especial influencia social:  la educación, la sanidad, la política, el sector financiero y los medios de comunicación. “Tenemos que envolver el mundo en papel de periódico”, decía Escrivá de Balaguer, que impulsó en 1958 la creación del instituto de Periodismo de la Universidad de Navarra, que fue  la primera institución en España donde se podía estudiar esta disciplina, además de la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid. Un vivero de donde han salido periodistas como Pilar Urbano, numeraria del Opus, o José Apezarena, que fue jefe de Informativos de la COPE.

El proselitismo tiene otra vía: la caridad, uno de los métodos para reclutar simpatizantes, precisa Francisco Delgado. Detrás de cada esfuerzo de la organización para servir a las personas sin recursos existe la intencionalidad de ganar adeptos. Por ello, durante la crisis han aumentado los miembros del Opus que trabajan como voluntarios en bancos de alimentos. Las connotaciones políticas que tienen estas labores de reclutamiento en barrios obreros tienen una importantísima carga ideológica que trasciende a la cuestión religiosa. El Opus Dei ha intentado siempre ubicar centros educativos en poblaciones con mayoría obrera para eliminar la conciencia de clase de esas zonas y actuar como una especie de virus que se adentre en los barrios con mayor historia de lucha obrera para, desde dentro, desmovilizar y promover sus ideas. Un ejemplo, el Colegio Tajamar, en Vallecas (Madrid), del que Enrique de Castro, el cura rojo de la parroquia de San Carlos Borromeo, decía que su única finalidad era desclasar el barrio.

Intelectuales como Francisco Umbral han hecho un análisis más amplio del poder de esta prelatura personal. Para este autor, el Opus ha sido clave en la continuidad del nacionalcatolicismo en la democracia. “Languideciente el franquismo azul, enterrado con la señora [Carmen Polo], el Opus no es sino la pervivencia del franquismo blanco.”

Fuente:  http://www.lamarea.com/2014/02/22/opus-dei-el-lobby-de-dios/

sábado, 22 de febrero de 2014

Meditaciones rurales

"Carezco de filiación de partido, no la he tenido nunca, aspiro a no tenerla jamás. Mi ideario político se ha limitado siempre a aceptar como legítimo solamente al gobierno de que representa la voluntad del libre pueblo. Por eso estuve siempre al lado de la República Española..."



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   Anoche:
 el hilo de la bombilla
se enrojece, 
luego brilla,
 resplandece,
poco más que una cerilla.
Dios sabe dónde andarán 
mis gafas...entre librotes,
revistas y papelotes,
¿ quién las encuentra?...Aquí están.
Libros nuevos. Abro uno
de Unamuno.
¡Oh, el dilecto,
predilecto
de esta España que se agita,
porque nace o resucita!
Siempre te ha sido 'Oh Rector
de Salamanca! leal
este humilde profesor
de un instituto rural.
Esa tu filosofía
que llamas diletantesca,
voltaria y funambulesca,
gran don Miguel, es la mía.
Agua de buen manantial,
siempre viva,
fugitiva;
poesía, cosa cordial.
¿Constructora?
-No hay cimiento
ni en el alma ni en el viento-,
Bogadora,
marinera,
hacia la mar sin ribera.
...................
Recuerdos y viajes
Antonio Machado

Gobierno y oposición firman un acuerdo de paz en Ucrania que limita los poderes de Yanukovich

El presidente de Ucrania, Víktor Yanukóvich, y los tres líderes de la oposición parlamentaria firmaron este viernes el acuerdo para el arreglo de la crisis después de tres meses de protestas antigubernamentales atizadas por violentos disturbios.


"En estos trágicos días, cuando Ucrania ha sufrido graves pérdidas, cuando ha muerto gente a ambos lados de las barricadas, considero mi deber en memoria de los fallecidos declarar que no hay nada más importante que la vida humana", aseguró Yanukóvich.
 
El presidente, que ya tuvo que dejar el poder en una ocasión tras la incruenta Revolución Naranja de 2004, aseguró que lo importante es dar pasos "para restablecer la calma y evitar más víctimas en la confrontación".
El documento incluye la restitución de la Constitución de 2004, menos presidencialista que la actual, la creación de un Gobierno de unidad en menos de 10 días, una reforma legislativa para limitar los poderes de Yanukovich, la convocatoria de elecciones antes de fin de año y una investigación sobre lo ocurrido que contará con el Consejo de Europa.
Los ministros de Exteriores de Alemania, Francia y Polonia ejercieron de testigos de la firma del documento y poco después de ello el parlamento ucraniano ha destituido al ministro del Interior por su responsabilidad en la represión de los últimos días.

"UN BUEN COMPROMISO"
Es "un buen compromiso para Ucrania" y "una oportunidad para la paz" que "abre las puertas para la reforma y para Europa", aseguró en su cuenta de Twitter el ministro de Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski.
La firma del acuerdo estuvo precedida por un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de los disturbios de los últimos tres días en la capital ucraniana, que ascienden a 80, según las cifras oficiales.
El documento se firmó después de que recibiera el respaldo del Consejo Civil del Maidán, bastión de los manifestantes opositores ucranianos
El ministro de Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, acudió a la plaza de la Independencia (Maidán) para consultar con los manifestantes los términos del acuerdo para poner fin a la violencia en el país.

En la histórica plaza se encuentran congregados desde hace exactamente tres meses diversos grupos opositores, entre ellos organizaciones ultranacionalistas que se habían manifestado en contra de cualquier acuerdo con Yanukóvich, al que exigían su dimisión inmediata.
CONSTITUCIÓN RESTABLECIDA
Sin apenas tiempo para celebrar el acuerdo, la Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania restituyó hoy la Constitución de 2004, lo que limitará notablemente las facultades del jefe del Estado en favor del Legislativo, una de las principales demandas de la oposición.

En un plazo de cinco días, Yanukóvich se verá privado de algunos de sus principales poderes, que el líder del principal partido opositor, Batkivschina (Patria), Arseni Yatseniuk, calificó de "dictatoriales".
La ley de restitución de la carta magna aprobada durante la Revolución Naranja de 2004 fue apoyada por trámite de urgencia, sin debate previo, por 386 diputados -140 oficialistas, 35 comunistas, 50 independientes y 164 opositores-, mientras 10 no votaron y otro se abstuvo.
Esa Constitución fue enmendada nada más llegar a la jefatura del Estado en 2010 Yanukóvich, que convirtió a Ucrania en una república presidencialista.

A partir de ahora, será la Rada Suprema la que nombre al primer ministro y forme el Gobierno, además de que los titulares de Defensa e Interior, los responsables de las fuerzas de seguridad y la Fiscalía dejarán de depender del presidente.
AMNISTÍA
Por otra parte, otros 372 diputados apoyaron una ley que impedirá la persecución judicial de los participantes en las protestas antigubernamentales de los últimos tres meses y en los disturbios violentos, que han dejado 80 muertos, según fuentes oficiales.

No obstante, la amenaza de un nuevo estallido de violencia sigue latente, ya que el líder de la organización ultranacionalista Sector de Derechas, Dmitri Yarosh, rechazó de inmediato el acuerdo al asegurar que sus partidarios no se fían de Yanukóvich.

Fuente:  http://www.huffingtonpost.es/2014/02/21/acuerdo-de-paz-ucrania_n_4831751.html#slide=3447152

Un grupo de ‘Zetas’ purgarán más de 100 años por la masacre de campesinos

Un Tribunal de Mayor Riesgo de Guatemala impuso, la tarde de este viernes, penas que oscilan entre 106 y 114 años de prisión a nueve integrantes de la banda de narcotraficantes Los Zetas, que el 14 de mayo de 2011 asesinaron, con lujo de crueldad, a 27 jornaleros de la finca Los Cocos, en el municipio de La Libertad, Petén, al norte de Guatemala. La sentencia también impone el pago de una multa de 75.000 quetzales, unos 9.500 dólares, a cada uno de los sentenciados. 
 
Durante el juicio, la Fiscalía presentó fotografías de la matanza, que mostraban los cuerpos desmembrados de los jornaleros, todos decapitados. En el resumen de la sentencia la juez presidente del Tribunal, Jannette Valdez, afirma que los acusados dieron muestra de un “máximo de crueldad, con mentes que demuestran un grado máximo de deshumanización”.

Entre los condenados hay tres ciudadanos mexicanos quienes, de acuerdo a la sentencia, deberán ser expulsados de Guatemala “nada más cumplir su condena”.

A lo largo del proceso se conoció que un hombre que tras trabajar para los Zetas se convirtió en “colaborador eficaz” de la Fiscalía, denunció ante la policía guatemalteca de la inminencia del ataque, pero que esta hizo caso omiso de la denuncia. Otro testimonio permitió conocer que, en esas fechas, las personas que “fichaban” para la organización narcotraficante “eran entrenados en campamentos mexicanos durante seis meses”.

“Al principio”, añadió, “Los Zetas sólo contrataban a militares guatemaltecos, especialmente a kaibiles (tropas de élite), pero después incorporaron también a civiles y a mareros (pandilleros juveniles)".

Según se determinó, los campesinos sacrificados eran jornaleros que el 14 de mayo se congregaron frente a la casa patronal, a la espera de cobrar su salario semanal. Mientras esperaban, el grupo de verdugos llegó en busca del patrón, Otto Salguero, un narcotraficante que se había apropiado de un cargamento de Los Zetas, osadía que se paga con la muerte. Al no encontrarlo, se cebaron con los inocentes campesinos.

La matanza fue particularmente sanguinaria. Los campesinos, tras ser torturados y muertos, fueron desmembrados y con su sangre pintaron mensajes en las paredes de la casa, utilizando las extremidades de las víctimas como pinceles. De Salguero y su paradero no se sabe nada desde esa fecha.

La sentencia todavía no definitiva y, de oficio, los abogados de la Defensa Pública Penal, apelarán el fallo. Inicialmente y dados los agravantes del ataque, la Fiscalía había solicitado penas de hasta 1.400 años para cada uno de los implicados. De acuerdo a las leyes de Guatemala, la pena máxima efectiva que puede cumplir un condenado es de 50 años.

Fuente:  http://internacional.elpais.com/internacional/2014/02/22/actualidad/1393036448_736117.html

"Vuestro ministro del Interior debería suicidarse"

El director de cine Aki Kaurismaki (EFE)

on las doce de la mañana. El director finlandés Aki Kaurismäki (1957) recibe a la prensa en una sala acristalada del Museo Reina Sofía. Esta tarde se inaugura la retrospectiva que le dedica el museo con una master class para la que ya se han agotado las entradas. Bebe lo que le han dicho que es orujo y fuma un cigarrillo electrónico. "Hola", dice. Y estrecha la mano con fuerza mientras explica: “Tienes dos opciones: orujo o agua”. La botella de orujo está por la mitad... y pronto descubrirá que no es orujo, sino licor de hierbas. "Tiene 30 grados, eso no es nada, en Asturias los venden con 40, 50, o más".Kaurismäki, que vive la mitad del año en un pueblecito del norte de Portugal, estrenó su última película, Le Havre, en 2011, en el Festival de Cannes, y posteriormente en el Festival de San Sebastián. Y lo hizo afirmando que se trataba de la primera parte de una trilogía dedicada al drama de los refugiados y la inmigración. "Era una broma. Una broma sucia. Soy un vago. Dije eso porque así me obligo a mi mismo a hacer al menos la segunda. Si no lo dijera, no tendría motivos para seguir rodando. Pero no, no es una trilogía. Ahora mismo me dedico a pescar, y a cortar leña. Mucha leña. No me pondré a pensar en la próxima película hasta dentro de unos meses". No tiene hijos, aunque sí mujer y perros, con los que suele viajar a los pocos sitios a los que se desplaza a presentar sus películas. Siempre, o casi siempre, en coche.

¿Ha venido conduciendo?
No, son 700 kilómetros. Lo hubiera hecho, porque para venir no es nada, pero para volver, con todo este licor en el cuerpo, es demasiado.

¿Y ha venido su mujer con usted?
Sí, debe estar por ahí...- y señala al infinito.

¿Y los perros?
Espero que no: yo los dejé en casa, pero ya sabes cómo son los perros. Algunos, como Lassie, te siguen el rastro.
La rotundidad con la que Kaurismäki responde a las preguntas, siempre tajante, pero siempre sonriente, es la misma con la que eligió el pueblo en el que quería vivir: "Lo encontré en un mapa. Nunca había estado en Portugal, pero quería un sitio frente al mar y con las montañas detrás. Busqué en un mapa, vi una playa que no tenía el dibujo de una sombrilla, y pensé "Está al norte del país, seguro que hace más frío, no habrá nadie». Y allí fuimos. Vimos una casa, y la compramos".

'Le Havre', último filme de Kaurismäki 

Pese a vivir medio año en el sur de Europa, a donde llegó huyendo del frío de su país natal, Kaurismäki desconocía las noticias sobre los quince inmigrantes muertos, ante la pasividad y los disparos de la Guardia Civil, en la frontera hispano-marroquí. "¿Me estás diciendo que la policía disparó a los inmigrantes en el agua, y les dejó ahogarse?". "Sí. No con balas, sino con pelotas de goma". "¿Y esto ha ocurrido en España, miembro de la Unión Europea?", pregunta antes de dar su opinión sobre Jorge Ferández Díaz. "Mi enhorabuena para vuestro ministro de Interior. Es tarde para él, que no trate de explicar nada, no tiene humanidad. Lo único que puede hacer ahora es suicidarse. Es todo lo que debería hacer".

Ante la realidad de la frontera, y la actuación de las autoridades españolas, el cuento de hadas de Le Havre, en la que un artista bohemio venido a menos, y toda la comunidad de obreros, trabajadores y parados de la ciudad, ayudan sin dudarlo a un niño africano que trata de cruzar a Londres de forma ilegal, se convierte todavía más en un faro de esperanza, bondad y construcción comunitaria. "Cuanto más cínico me hago con los años, más optimistas son mis películas. No tiene sentido. O en realidad sí, tiene todo el sentido del mundo".

Ni en Le Havre ni, en general, en ninguna de las películas de Kaurismäki aparecen los causantes del desastre,  los ricos, los poderosos, y su cámara se fija siempre en las clases populares, retratando una conciencia y una solidaridad de clase cada vez más rara de ver: "Es lo que conozco, y es lo que filmo. No sabría rodar ni escribir un guión sobre banqueros. No les conozco. Ni quiero conocerles. ¿Qué se dicen los banqueros a la hora de cenar?: '¿Qué traje me pongo para ir a la cena de gala, cariño?'. No me interesa. No podría escribir nada sobre gente rica”.

(Le Havre, France. Lorenzo Takamine)
El cine de Kaurismäki siempre se ha balanceado en el diálogo entre las referencias cinematográficas, fusionadas en un estilo propio y tan reconocible como difícil de imitar ("es el único que tengo", afirma quitándole importancia), y el trabajo con las clases populares.

Su cortometraje La Fonderie, dirigido en 2007 para una película homenaje a los 60 años del Festival de Cannes, mezclaba esos dos extremos de forma magistral: los trabajadores de una fábrica salían del trabajo... y sin abandonar la factoría, entraban en una sala de cine en la que se proyectaba Obreros saliendo de la fábrica, la película funcacional de los hermanos Lumiére. Cine, metacine y conciencia de clase.

"No sé cómo se me ocurrió aquella idea. Me llamaron para que participara en aquella película, y no tenía ninguna gana, pero acepté. Como vivo a 300 metros de la fábrica, decidí que iba a rodar ahí, para no tener que moverme mucho. Pero no analizo mis ideas ni mis películas, ni antes ni después, así que no sé qué significa. Siempre dejo al subconsciente que haga su trabajo".

Aunque él mismo se reconozca como un vago, es obvio que Kaurismäki disfruta con su trabajo... cuando llega el momento de hacerlo. Pregunta: Rodar con usted tiene pinta de ser divertido. Respuesta: "Puede serlo. Aunque cuando estoy rodando pierdo la noción del tiempo. No necesito parar. A veces miro a mi alrededor y veo al resto del equipo durmiendo, tirados por el suelo, o con cara de estar realmente enfadados, y entonces les pregunto qué les pasa, y me responden: 'Llevamos sesenta horas sin comer'. Y claro, les digo: 'Id a comer entonces'".

Realismo ético
Muy alejado del realismo, y pese a su fama de cínico, difundida probablemente por quienes no han visto sus películas, siempre dotadas de un singular sentido del humor de marcado pesimismo humanista, Kaurismäki ha ido construyendo una obra que funciona como un trabajo político y social sin necesidad de discursos ni subrayados.

Le havre, por ejemplo, está dotada de una hondura ética que funciona al mismo como espejo perfecto de aquella negrura social y política que rodea a la película, y como una luz esperanzadora. "Todo pasa por el tono que estableces. Se trata de contar una historia, buena o mala, que la gente irá siguiendo, y a los lados puedes ir introduciendo esas notas procedentes de la realidad. Pero, como has dicho, la película es un cuento de hadas. En el guión original, cuando la policía abre el contenedor donde están los inmigrantes, escribí que habría alguno muerto. Luego decidí que no. Y lo que vemos es un grupo de africanos, bien vestidos, limpios, dignos, guapos. No es lógico, porque llevan ahí encerrados dos semanas, pero la lógica no tiene nada que ver con el cine. Todo es posible en el cine".

¿Incluso una película con dos finales felices?. "Claro", responde: "Al público le encantan los finales felices. Así que como soy productor de mis películas, me dije 'Si les gustan, yo les voy a dar dos finales felices'. Si Vittorio De Sica rodó Miracolo a Milano, yo decidí hacer Milagro en Le Havre". Y como el cigarrillo electrónico no es suficiente, y el orujo no es orujo, Kaurismäki se despide, y sale a una de las terrazas del museo para fumar. Cigarros de verdad.

Fuente:  http://www.elconfidencial.com/cultura/2014-02-21/vuestro-ministro-del-interior-deberia-suicidarse_92386

viernes, 21 de febrero de 2014

Un poco de azúcar para un oceáno tan ácido

www.enfemenino.com
El dióxido de carbono que se libera de las actividades industriales está provocando un calentamiento progresivo de nuestro planeta y una disminución del pH de los océanos. Esta reducción es debida a que casi un tercio del dióxido de carbono (CO2) es absorbido por el océano, y al disolverse en el medio acuoso se forma ácido carbónico (H2CO3). Debido a esta reacción, el pH oceánico medio ha disminuido de 8,2 a 8,1 en la actualidad, que representa una acidificación del 25-30% con respecto a los niveles de pH de los últimos siglos. Los efectos de esta acidificación del pH son claramente visibles en la actualidad y son responsables de cambios en la morfología, fisiología e incluso reproducción de una gran variedad de organismos marinos.

Por ejemplo, en experimentos con variaciones de pH se ha observado una disminución en el tiempo de reacción en la vista de peces y en la capacidad de escape de moluscos para evitar a sus depredadores. Los efectos más evidentes se han encontrado en corales debido a que la disminución del pH hace que disminuya el índice de calcificación del exosqueleto de los corales porque se encuentran expuestos a aguas más corrosivas. Sorprendentemente, varios investigadores han observado que algunas especies de corales se ven favorecidas por el fenómeno de la acidificación e incluso han comprobado que ciertos corales pueden modificar el pH del agua que absorben. Sin embargo, son escasas estas excepciones y las predicciones que han realizado los científicos para las próximas décadas son poco halagüeñas.

El principal problema de la acidificación es que va en aumento y para el año 2100 se prevé que los océanos sean más ácidos (50% más) en comparación con los niveles de la era preindustrial, hace poco más de 200 años. El grado de corrosión del agua marina será tan elevado que el proceso de calcificación de corales y de conchas de moluscos requerirá una mayor cantidad de energía y, por tanto, será más difícil para que pueda llevarse a cabo. Necesitamos más datos para conocer el verdadero alcance de este fenómeno en el océano y para ello hay que realizar estudios a largo plazo y multitud de experimentos para conocer con exactitud cómo se adaptan los organismos marinos a la acidificación de las aguas oceánicas.

Este proceso es debido únicamente a las emisiones de dióxido de carbono procedentes de las actividades humanas y no está relacionado con el cambio climático. Por esta razón, la disminución de pH debe considerarse en escenarios futuros conjuntamente con el incremento de la temperatura oceánica y la pérdida de oxígeno que se está produciendo en las últimas décadas como consecuencia del cambio climático. Lo que los científicos han comenzado a denominar "el trío mortal" (acidificación, calentamiento y anoxia).

Fuente:  http://www.huffingtonpost.es/rodrigo-riera/un-poco-de-azucar-para-un_b_4799084.html