sábado, 30 de noviembre de 2019

Bolsonaro acusa a Leonardo DiCaprio de financiar los incendios del Amazonas

Este Leonardo DiCaprio es un tipo genial, ¿verdad? Dando dinero para incendiar el Amazonas", ha declarado el presidente de Brasil
La Justicia brasileña ordenó arrestar el martes a cuatro miembros de una ONG tras acusarles de incendiar el Amazonas con el fin de vender las imágenes y obtener donaciones
Dos días más tarde decidieron ponerles en libertad ante la falta de evidencias


El actor estadounidense, Leonardo DiCaprio.
El actor estadounidense, Leonardo DiCaprio.
Europa Press
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha acusado este viernes al actor de Hollywood Leonardo DiCaprio, conocido por su sensibilidad en materia medioambiental, de financiar los incendios que están cebándose con la selva del Amazonas desde agosto, informa Europa Press. "Este Leonardo DiCaprio es un tipo genial, ¿verdad? Dando dinero para incendiar el Amazonas", ha declarado el dirigente brasileño de ultraderecha durante una breve comparecencia a la entrada del Palacio de Alvorada, tal y como se ha hecho eco el periódico carioca Folha de Sao Paulo.

En agosto, el actor de Érase una vez en Hollywood anunció que su fundación Earth Alliance donaría unos cinco millones de dólares a las entidades brasileñas no gubernamentales que se encuentran en estos momentos intentando sofocar los incendios en el Amazonas.

El presidente brasileño ha acusado durante las últimas fechas a las ONG de provocar los incendios. En este sentido, asegura que estas organizaciones pagan para que se prenda fuego y así luego recaudar más dinero de actores u otras figuras destacadas con intereses filantrópicos.

"¿Qué hacen las ONG? ¿Qué es lo más fácil? Incendiar el bosque. Toman fotos, hacen un vídeo, campañas contra Brasil, se ponen en contacto con Leonardo DiCaprio y él pone dinero", ha explicado Bolsonaro sin aportar pruebas. "Una parte de dinero fue para las personas que estaban provocando los incendios. Leonardo DiCaprio está contribuyendo al incendio en el Amazonas", ha insistido.

No sólo el presidente ha lanzado graves acusaciones contra DiCaprio sin aportar ningún tipo de pruebas. Su hijo, el diputado Eduardo Bolsonaro hizo lo propio el jueves asegurando que el actor financiaba algunas ONG que habían provocado los incendios.

Por otro lado, la Justicia brasileña mandó arrestar el martes a cuatro miembros de la ONG Brigada de Bomberos de Alter do Chao tras acusarles de incendiar de manera intencionada el Amazonas con el fin de vender las imágenes y obtener donaciones. Sin embargo, dos días más tarde estas mismas autoridades decidieron ponerles en libertad ante la falta de evidencias en este sentido. La oposición y los grupos medioambientales han denunciado que Bolsonaro y su Gobierno hostigan y persiguen las acciones en favor del medioambiente y la criminalización de sus activistas. 


Fuente: https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2019/11/30/bolsonaro_acusa_dicaprio_financiar_los_incendios_del_amazonas_101533_1022.html

viernes, 29 de noviembre de 2019

El Black Friday agrava la crisis climática

Greenpeace irrumpe en tiendas del centro de Madrid para recordar que el Black Friday fomenta el consumo desmedido que se contrapone con la sostenibilidad medioambiental. 
 
Activistas de Greenpeace despliegan una pancarta gigante con el mensaje "Consumismo=Crisis climática" para denunciar, con distintos mensajes, el brutal impacto del consumo actual en el medioambiente. ©Greenpeace/Mario Gómez

 En 2017 las emisiones de COque se generaron con la producción textil fueron 654 kg por habitante. Greenpeace advierte, con motivo del Black Friday y el inicio de la COP25, de que esta campaña de consumo fomenta la utilización desmedida de recursos, la contaminación y el consumismo.

Con grandes pancartas en edificios emblemáticos de la Gran Vía de Madrid, las personas activistas de Greenpeace han querido denunciar que “el consumismo ahoga el planeta”, que el “modelo de producción es depredador” y calculan que en 2060 se necesitarán 190 millones de toneladas de emisiones de CO2 para hacer frente a la demanda, si sigue el ritmo actual. Esta destrucción del medio ambiente se agrava con estímulos al consumo desmedido como el Black Friday.

“El Black Friday no es para la persona que no llega a fin de mes y necesita una oferta para cambiar de lavadora. El Black Friday es una fiesta del ‘sobreconsumo’ de la que solo nos enseñan una parte, pero no el backstage que destroza el planeta”, afirma Celia Ojeda, responsable de la campaña de consumo de Greenpeace.

Se calcula que el 74% de la ciudadanía española comprará hoy algún producto —algunos sin necesitarlos realmente— y se gastará unos 300 euros de media, según las cifras ofrecidas por Greenpeace. “Momentos como el Black Friday son solo la punta del iceberg del consumismo depredador, por lo que Greenpeace demanda un consumo sostenible y un fomento de alternativas como la reducción, la reparación y o el intercambio”.

Otra advertencia que hacen es la de que este consumo supone un exceso de uso de los plásticos de los envoltorios. Todos estos excesos en el consumo de recursos provocarán que en 2020 la producción exija la emisión de 500 millones de toneladas de plástico, un 900% más que en 1980.

Por ello advierten de que es imprescindible que se forme un gobierno que dé respuesta a esta emergencia climática, reduciendo un 55% las emisiones hasta 2030. El próximo lunes comenzará la COP25 en Madrid, pero con los objetivos actuales, Greenpeace advierte de que “el planeta se dirige a incrementos de temperatura de 3ºC, en un momento en el que debería aumentar, como máximo, 1,5ºC para evitar los peores impactos del cambio climático”.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/consumismo/el-black-friday-agrava-la-crisis-climatica

jueves, 28 de noviembre de 2019

Lucy

Resultado de imagen de Maurice K.Tamerlin
... Un experimento orientado a difuminar la línea que separa a los chimpacés de los humanos se llevó a cabo en Estados Unidos en la década de 1960; pero esta vez se jugó con un elemento conductual en lugar de genético. Una cría de chimpancé recién nacida fue trasplantada a una familia humana para que la criara como a un ser humano y aislada de su propia especie. El responsable de aquella estrafalaria idea era Marurice K. Termerlin, un profesor de psicología de la Universidad de Oklahoma a quien le interesaba sobre todo averiguar cómo evolucionaba la chimpancé, a la que dio el nombre de Lucy, social y sexualmente.
   Había habido dos intentos anteriores de criar a chimpancés en hogares humanos, pero más allá de la pubertad era territorio inexplorado. No creo que Temerlin llegara a imaginar que terminaría siendo el padre de una chimpancé adolescente aficionada a la ginebra y dada a masturbarse con una aspiradora. Pero el caso es que sabemos cómo resultó su "experimento" gracias a la información sobre este -más detallada de lo conveniente- que facilitaría el propio Termerlin en sus memorias, tituladas Lucy: Growin Up Human, que constituyen una extraordinaria cápsula del tiempo para conocer la descaminada pseudociencia de la década de 1960.
   "Yo soy psicoterapeuta. Mi hija, Lucy, es un chimpancé" Así empezaba el autocomplaciente relato de Temerlin sobre once años como "padre" de un chimpancé hembra.
   Lucy se incorporó a la familia de forma traumática, cuando en 1965 la esposa de Temerlin, Jane, le arrebató la cría, de solo dos días, a su madre, que formaba parte del elenco de animales de un circo californiano. Temerlin consideraba aquel secuestro el "equivalente simbólico al acto de dar a luz", una afirmación de la que probablemente muchas madres lamentarán tener que discrepar. Al comienzo de su "aventura" familiar, Termerlin se preguntó cuán humana llegaría a hacerse Lucy, y si él, que se confesaba un "judío enmadrado", podría llegar a ser un buen "padre chimpancé". A medida que uno va leyendo la historia se va haciendo evidente que la respuesta a su psicoanalítica inquietud es un rotundo "NO".
   La cosa empezó de manera relativamente inocua. Lucy aprendió a vestirse, a usar los cubiertos y a comer en la mesa en compañía e Steve, el hijo humano de los Termerlin, que por entonces tenía siete años de edad (y que cabe imaginar que seguramente acabaría necesitando también él una buena dosis de psicoterapia). Lucy aprendió la lengua de signos americana, y a la larga llegó a dominar más de cien palabras, incluyendo términos tan esenciales para un chimpancé como "lápiz labial" y "espejo". Incluso adoptó a un gatito como su propia mascota. Hasta aquí todo muy bonito. Pero a continuación viene un capítulo titulado "Masturbación creativa" en el que las cosas empezaron a ponerse un poco más sombrías.
   Hacia los tres años de edad Lucy había adquirido cierta afición al alcohol después de haberle birlado una bebida a la nerviosa esposa de un académico que estaba de visita. En el libro, papá Temerlin confesaba tímidamente su culpabilidad por haberle dado alcohol a su hijo adolescente, pero, curiosamente, no por habérselo dado a Lucy. Cada noche, antes de cenar, solía "prepararle un cóctel o dos": gintonic en verano y whisky sour en invierno. Con el tiempo Lucy aprendió  a encontrar el mueble bar y a prepararse sus propios cócteles, de los que le gustaba disfrutar tendida en el sofá mientras hojeaba revistas con los pies.

   Fue durante una de esas sesiones de bebida cuando Temerlin observó  que Lucy utilizaba de forma creativa la boquilla de su aspiradora. Aquel, escribía el psicoterapeuta, constituía un inspirado ejemplo de uso de herramientas; una habilidad que antaño se creía de dominio exclusivo del hombre y una base sobre la que trazar la importantísima línea de separación entre ellos y nosotros..., hasta que Jane Goodall observó que los chimpancés utilizaban palos para pescar termitas. El descubrimiento de Goodall llevaría a declarar a su mentor, el doctor Louis Leakey: "Ahora tenemos que redefinir qué es una herramienta, redefinir qué es el hombre, o aceptar a los chimpancés como humanos" Cabe preguntarse si la redefinición de Leakey habría sido lo bastante amplia, en opinión del gran paleoantropólogo, para incluir el imaginativo uso que hacía Lucy de la aspiradora. 
   El loquero freudiano que había en Temerlin se sintió fascinado por la emergente sexualidad de su hija, y se preguntó si Lucy se sentiría atraída por lo humano o por lo chimpancé. De modo que, mientras la mayoría de los padres habrían confiscado la aspiradora y la habrían guardado bajo llave en un armario, Temerlin, en cambio, salió disparado al centro comercial para comprarle a su hija un ejemplar de Playgirl con el propósito de comprobar si prefería ver aquella popular revista femenina para adultos en lugar de hojear la que normalmente era su favorita, National Geographic. Lucy, en efecto, cogió la revista con afición, fijándose en las fotos de hombres desnudos y frotándola tan vigorosamente en puntos clave de su cuerpo que terminó rompiendo las páginas. Satisfecho con los resultados, a continuación Tamerlin dio el extraordinario paso de bajarse los pantalones y unirse a su hija en una tarde de placer onanista, "para ver qué pasaba".
Maurice Temerlin se aseguró de documentar a "su hija" en plena faena con su amada aspiradora. El pie original de la foto rezaba: "Tras alcanzar el orgasmo, Lucy disfruta de un momento de reflexión antes de volver a su revista". Por fortuna no hay fotos de papá uniéndose a la fiesta masturbatoria.

   Es un alivio leer que Lucy ignoró el emergente onanismo de Temerlin en todos y cada uno de sus turgentes intentos. Si fuera yo, me sentiría inclinada a omitir ese fiasco de dudoso gusto de mis memorias. Pero Maurice K. Termerlin: en un capítulo titulado "Edipo-Schmedipo", el psicoanalista se sumergía en solemnes conclusiones acerca de cómo su rechazada tumescencia resultaba ser una gratificante evidencia de su estatus como padre de Lucy y la manifestación por parte de esta de un inherente tabú del incesto (una de las obsesiones del investigador).
   Con el tiempo, el comportamiento de Lucy se hizo demasiado difícil para que los Temerlin pudieran afrontarlo. Aprendió a manejar todas las cerraduras de la casa, escapando a menudo a corretear por el barrio o encerrándose en la vivienda y dejando a sus padres fuera (lo que quizá no resulte demasiado sorprendente teniendo en cuenta todo lo anterior). Temerlin afirmaba que su hija incluso empezó a mentir: cuando la reñían por cagarse en la alfombra, la respuesta de Lucy en la lengua de signos consistía en señalar con el dedo a Sue, una de las estudiantes de posgrado que ayudaban al investigador.
   A los doce años de edad, siendo ya una adulta plenamente desarrollada, la chimpancé desafiaba por completo el control de sus padres. "Lucy era hiperactiva", escribía Temerlin. "Podía coger una sala de estar normal y convertirla en puro caos en menos de cinco minutos". De modo que con todo el dolor de su  corazón, los Tamerlin comprendieron que debían poner fin a su experimento doméstico y buscarle una nueva familia a su hija chimpancé.
   Y ahí fue donde Temerlin cometió su error de juicio más catastrófico: decidió repatriar a Lucy y liberarla.
   La envió a un centro de recuperación de chimpancés de Gambia acompañada de una joven científica. La selva africana estaba a años luz de la vida en las zonas residenciales de Oklahoma. Lucy prácticamente no había conocido a ningún otro chimpancé, y no mostró el menor deseo de integrarse en su nueva comunidad. Ni siquiera quería comerse las hojas y frutas silvestres que comían lo otros chimpancés, por no hablar de dormir con ellos en los árboles. Había adquirido otros gustos bastante más sofisticados, y ahora se encontraba atrapada en la jungla sin sofá ni mueble bar. [...] Al final, la hija de los Temerlin fue hallada muerta; le habían arrancado las manos, los pies y la piel. Se sospechó que había sido capturada por cazadores furtivos, a los que probablemene se había acercado con la mayor inocencia, dado que no tenía el menor temor a los humanos. Ellos se aprovecharon de aquella presa incosciente y excesivamente entusiasta. Y ese fue el final de Lucy.
   
Lucy Cooke

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Llegué por el dolor a la alegría...


Joaquín Sorolla Bastida

Llegué por el dolor a la alegría.
Supe por el dolor que el alma existe.
Por el dolor, allá en mi reino triste,
un misterioso sol amanecía.

José Hierro

martes, 26 de noviembre de 2019

"Turquía trata de exterminar a los kurdos con el silencio cómplice de Occidente"

La periodista kurda Amina Hussein denuncia la situación de su pueblo en el avispero sirio, abandonado por todos tras colaborar en la desarticulación de Estado Islámico

La periodista kurda Amina Hussein, este jueves, en Barcelona. 
La periodista kurda Amina Hussein, este jueves, en Barcelona.  / JOAN MATEU
  Aún no han pasado ni 24 horas desde que aterrizara en Barcelona y Amina Hussein sigue sin poder sacudirse una angustiosa mezcolanza de sentimientos tras visitar el Kurdistán sirio, azotado por Turquía y por grupos armados locales tras la espantada de EEUU de la zona. Confiesa que viene "cambiada" y que no puede evitar sentirse "culpable" por tener una residencia europea que le sirve de salvoconducto para salir de un infierno que otros no pueden evitar. Ni siquiera su denuncia ante los medios para que el drama de su gente no caiga en el olvido consigue aliviarla.

¿Cómo es la realidad de la comunidad kurda tras la salida de las tropas de EEUU de Siria?
Durísima. Como dice el poema de un amigo kurdo ‘La guerra descansa por la mañana y empieza de  noche’. Los bombardeos empezaban a las 16.00h y acababan a las 8 de la mañana. Los niños se despertaban a las 4 o 5 de la mañana. Tenían miedo y lloraban. No sabíamos qué hacer. La zona atacada, en Royava,  toca la frontera y la gente no sabe adónde ir. Más de 300.000 personas huyen de sus hogares. Pese a la tregua oficial, grupos de yihadistas apoyados por Ankara siguen atacando a convoyes de civiles que huyen, a campos de desplazados, a prisiones de Estado Islámico [EI ]… No son rebeldes sirios, son exmiembros de EI y amenazan no solo a los 5 millones que viven en Royava sino a todo el mundo, porque ya han avisado de que se están reorganizando.

Usted denuncia una situación extrema en la zona de Seré Kaniye y Tell Abyad.
Es una situación de genocidio y limpieza étnica. Esta mañana se ha sabido que los primeros refugiados sirios árabes llegaron a la zona de Seré Kaniye y Tell Abyad son árabes no kurdos, y en otras zonas como Homs y el norte de Damasco, lejanas de zona de frontera con Turquía. Evidencia que sí hay limpieza étnica. Ankara no quiere que desplazados kurdos vuelvan a sus casas. Como consecuencia, más de 100.000 niños no pueden ir a clase porque los colegios están ocupados por desplazados. Hay hambruna, los precios de productos básicos están desorbitados. A veces pasan días sin agua. Una situación que te destroza.

Cuesta 800 dólares ir a una zona segura y tras 9 años de guerra, muchos no tienen dinero. Solo pueden resistir"

¿Los que se quedan lo hacen porque tienen esperanzas o porque no tienen más remedio?
Desde 9 de octubre hasta hoy, más de 15.000 refugiados kurdos llegan al Kurdistán de Irak, donde construyeron un campo de refugiados cerca de frontera. Pero cada persona debe pagar entre 600 y 800 dólares para cruzar frontera y llegar allí.  Y hablamos de 9 años ya de guerra en Siria. No todos tienen dinero para pagar, huir y poder vivir tranquilo y seguro. A muchos, solo les queda seguir luchando y resistir.

¿Cómo son las circunstancias en las que viven los desplazados? 
Están en una situación especialmente vulnerable. Me destrozó el caso de una chica con su bebé de 3 días en un colegio en Hasaka. Murieron en combate el padre del bebé y su tío y perdió la vida el abuelo al ir a recuperar los cadáveres en otro ataque. Y ella ya ni podía llorar. Había perdido la esperanza para ella y para su hijo. ¿Para qué había venido ese pequeño al mundo?

El Kurdistán se siente olvidado. Desde el nueve de octubre ha habido siete ataques con coche bomba en ciudades kurdas. No he visto eso en los medios, ni los civiles que han muerto en esos ataques. Pero si fuera una bici bomba en cualquier calle de Occidente, seguro que sería portada.

Para un pueblo tan acostumbrado a ser perseguido, ¿es el peor momento de su historia?
Antes de la ocupación de Afrín, en el 2018, pensaba que era el mejor momento para los kurdos, incluso sin la creación de un Estado independiente, que es muy difícil, casi imposible. Ahora, poco más de un año después, pienso que es el peor momento. Por el intento de exterminio, de aniquilar a los kurdos con un silencio internacional cómplice. EEUU se retira un día antes y Turquía empieza a atacar horas después. Y lo mismo pasó con la salida rusa de Afrín.

La culpa sobre todo es de EEUU y de Rusia, por más que Moscú dijera hace poco que no dejaría que Turquía comenzara a atacar de nuevo. Pero todo el mundo tiene algo de responsabilidad: Son 9 años de guerra en Siria, y nadie hace nada. Cada día es peor.

Hace un año pensaba que era el mejor momento para los kurdos, aunque fuera sin Estado. Hoy pienso que es el peor"

Ejecuciones de civiles, secuestros, equipos médicos bloqueados… ¿Hay esperanza de que la comunidad internacional finalmente actúe?
No hay ninguna esperanza allí. La gente esperaba mucho más después de luchar 6 años contra EI, en los que los kurdos pierden cerca de 12.000 jóvenes y sufren más de 13.000 heridos. Por culpa de una lucha contra un enemigo común, también para Europa. Los ataques de EI siguen en zona kurda y siria en Irak. En Europa, por suerte, ahora no pasa. Pero ellos eran los que luchaban también y pese a pagar ese precio, de repente se ven abandonados frente a Turquía, el segundo Ejercito de la OTAN, ante los ojos y la connivencia de la comunidad internacional.

¿Cómo se explica esa impunidad de Turquia?
No sé por qué tiene tanta impunidad para poder hacer todo esto. Si se hiciera en nombre de EI, tendríamos una nueva coalición internacional para hacerles frente, pero lo hace Turquía y no pasa nada. Quizás tenga que ver con la relación secreta que, al parecer, mantiene un yerno de Trump con Erdogan. Otra vez, los intereses políticos y económicos por encima de la vida de miles de personas.

¿Qué se encuentran las mujeres occidentales al sumarse a EI?
Entreviste a varias, incluida una alemana que tenia 5 hijos con 5 hombres diferentes. Ella no quería volver, decía querer morir con sus hermanas, las mujeres de EI. Cada vez que moría uno se casaba con otro, decía que la función de la mujer es tener hijos para que el Ejército de Dios fuera más grande y algún día poder acabar con los infieles del mundo. La mayoría son como ella y quieren quedarse. Sorprende que una persona occidental, formada e informada, quiera quedarse en EI pese a ver lo que sucede a su alrededor, ese odio. Dudas si es gente normal, si son conscientes... Y luego ves sus videos y compruebas que sí es gente normal, mujeres con estudios universitarios, doctoras... Y no lo entiendo, si hasta yo, que he nacido y pasado media vida allí echo de menos la seguridad y la vida en Europa.

No se habla de los niños, que pierden a sus padres y se quedan sin infancia. Les obligan a convertirse en adultos"

Sorprende la rebelión de muchas mujeres yazidís, que han pasado de ser esclavas sexuales a guerrilleras. ¿Cómo ha culminado esa transformación?
Es como una venganza. Entreviste a una mujer alemana que fue esclava sexual del EI por dos años. Su familia la pudo liberar pagando 10.000 dólares para poder volver a casa. Si es mucho dinero aquí, imagina allí. Tras estar en Alemania para un tratamiento psicológico completó 6 meses de entrenamiento militar antes de formar parte de la Unidad de Defensa de Shingal. Empezó a luchar contra el EI, decía que le ofrecía la posibilidad de ser una mujer libre, fuerte y que acabaría con los yihadistas. Y también que liberaría a sus hermanas y familiares que siguen desaparecidas.

En sus crónicas da mucho protagonismo a los niños. ¿Cómo es la huella que está dejando la guerra en ellos?
No se habla de los niños, que han perdido su infancia, a sus padres…  En mi primera noche,  mi sobrino de 5 años que dormía conmigo se despierta con un ataque y me dice: 'Tía, por favor, no quiero morir’. Esa frase resuena en mi cabeza cada noche. Y En Hasaka, donde viven muchos de estos desplazados, una niña de 7 años me dijo: ‘Por favor no llores’. Porque yo, al ver tanta necesidad y tanta situación de emergencia no pude contener el llanto. No es un lugar para vivir. La abracé y me sentí inútil. ¡No podía hacer nada!  Y una niña me decía que no llorara. Están obligados a tener una mentalidad muy fuerte. Juegan cuando pueden, pero cuando les preguntas… Un niño me dijo que atacaron la casa de sus abuelos y que Erdogan les quería matar. ¿Cómo puede ser que un niño de 4 o 5 años piense eso? Están matando su infancia. Les obligan a ser adultos.

Fuente:  https://amp.elperiodico.com/es/internacional/20191124/turquia-quiere-exterminar-kurdos-silencio-complice-occidente-7746592

lunes, 25 de noviembre de 2019

#diacontralaviolenciadegenero

¿Sabías esto sobre la violación?

  
Las relaciones sexuales sin consentimiento constituyen violación. Así de simple.

Pero los mitos y estereotipos de género en relación con la violación y el consentimiento están generalizados en nuestras sociedades, incluso en las salas de los juzgados.

De hecho, solamente en Europa, son únicamente ocho los países que tienen leyes en las que se define la violación como tener relaciones sexuales con alguien sin su consentimiento. Pero hay mujeres valientes en toda la región que están luchando para cambiar esto.

El conocimiento es poder, también cuando se trata de combatir la violación, así que te ofrecemos aquí cinco afirmaciones verdaderas sobre la violación.

1. La mayoría de las violaciones son cometidas por personas a las que la víctima conoce
Un supuesto habitual es que la mayoría de las violaciones son cometidas por desconocidos. Pero, en realidad, la mayoría de las violaciones son obra de personas a las que la víctima conoce. El perpetrador puede ser un amigo, un colega, un familiar, una pareja o ex pareja. El “mito del desconocido” transmite el mensaje erróneo de que una agresión sexual cometida por alguien a quien la víctima conoce no es violación. Un alarmante 11% de personas encuestadas en 2016 sobre actitudes acerca de la violencia de género en la UE dijeron que no debería ser ilegal obligar a tener relaciones sexuales a una pareja.

2. A menudo las víctimas de violación no se resisten físicamente
No debe suponerse, ni en la ley ni en la práctica, que una persona presta su consentimiento porque no se ha resistido físicamente. Sólo porque una mujer no tenga lesiones visibles, no dijo NO o no mostró resistencia no significa que no fuera violada. A pesar de la expectativa de que una víctima “prototipo” de violación se resistirá a su agresor, el bloqueo al hallarse ante una agresión sexual ha sido reconocido como respuesta fisiológica y psicológica habitual que deja a la víctima sin capacidad para oponerse a la agresión, a menudo hasta el punto de la inmovilidad. Por ejemplo, un estudio clínico publicado en Suecia en 2017 reveló que el 70% de las 298 mujeres supervivientes de violación evaluadas experimentaron “parálisis involuntaria” durante la agresión.

3. Las denuncias falsas de violación no son habituales
No hay datos que fundamenten que las denuncias falsas sean habituales. Las cifras de denuncias de casos de violación están muy por debajo de la realidad debido a la desconfianza en el sistema de justicia o al miedo a no ser creída. La realidad es que para denunciar una violación hace falta mucha valentía y determinación. Y cuando denuncian, muchas veces se culpa y humilla a las mujeres al preguntarles una y otra vez qué hicieron para provocarlo o por qué se colocaron en determinada situación. Las supervivientes merecen ser creídas, sus denuncias deben investigarse exhaustivamente y ellas deben recibir el apoyo al que tienen derecho.

4. No se puede culpar a la ropa que llevan las mujeres
El supuesto de que lo que lleva una mujer puede provocar a un hombre para violarla tiene su origen en estereotipos arraigados sobre la sexualidad masculina y la femenina. Sin embargo, en la realidad, a las mujeres las violan o agreden vistiendo cualquier tipo de ropa. Ningún tipo de ropa es una invitación al sexo o implica consentimiento. Lo que vestía una mujer cuando fue violada es sencillamente irrelevante. La violación no es nunca culpa de la víctima. Y comprender que las relaciones sexuales sin consentimiento constituyen violación es el primer paso para cambiar las actitudes sociales que dañan aún más a las víctimas de violación.

5. El alcohol y las drogas nunca pueden ser excusa para justificar una violación.
Igualmente, es violación tener relaciones sexuales con una persona que carece de capacidad para prestar consentimiento debido al alcohol o las drogas.

 Fuente: https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/sabias-esto-sobre-violaciones/?utm_source=TWITTER&utm_medium=social&utm_content=Blog-Amnesty-noconsiento-Spain-20181125-1920391314-TWITTER&utm_term=Women%27s+Rights&utm_campaign=Awareness_education

La violencia sexual es violencia política

Contra la impunidad

<p>Manifestante en Medellín, durante la manifestación del 8M.</p>
Manifestante en Medellín, durante la manifestación del 8M.
Laura Arango
Este 25N, Día Internacional de Lucha por la Erradicación de las Violencias contra las Mujeres, los feminismos latinoamericanos salimos a la calle contra el golpe en Bolivia y contra el terrorismo de Estado en Chile. La violencia sexual es violencia política. Decimos NO a la impunidad frente a los asesinatos, torturas, secuestros, desapariciones, abusos, vejaciones y violaciones. Esta violencia tiene la intención selectiva de desarticular la potencia de los feminismos y de los movimientos disidentes. La violencia sexual es violencia política contra quienes hacemos frente al neoliberalismo, su sistema de endeudamiento, obediencia y explotación, y experimentamos, inventamos o recuperamos formas de encontrarnos que encienden el deseo, y la necesidad de otra vida.

Mientras nos levantamos en los territorios, los ejércitos han vuelto a las calles de América Latina. La cacería es evidente. Los gobiernos dan vía libre y amparo a las fuerzas de “seguridad”, habilitándolas a mutilar y violar con saña específica a mujeres y a cualquier identidad disidente de la heterosexualidad normativa, impuesta también a bastonazos. La policía, en tanto, dispara a los ojos de pueblos que han vuelto a levantar irreversiblemente la mirada. Los ejércitos y la policía militarizada en las calles, desde Bolivia a Haití, desde Chile a Ecuador, desde Wallmapu y por todo Abya Yala, abren las heridas no cicatrizadas del funesto y orquestado Plan Cóndor y de los terrorismos de Estado impuestos hace cuatro décadas en cada territorio de nuestra América. No perdonamos ni olvidamos ningún golpe. La impunidad actual es expresiva de la impunidad histórica de democracias que pactaron justicia en la medida de lo posible. Impunidad sobre la que se acordó la continuidad del régimen neoliberal impuesto a sangre y shock, y que ha garantizado la permanencia del terrorismo del Estado en los territorios.

Las feministas decimos NO al acuerdo que consagra la impunidad del Gobierno asesino de Piñera. Exigimos su renuncia ya. Decimos NO al golpe de Estado racista y fundamentalista en Bolivia que va detrás de la consolidación de un modelo extractivista transnacional asesino.

Hoy, con la narrativa de combatir el narcotráfico y de imponer la seguridad interior, también se militarizan nuestros barrios y nuestras calles. Consagrando las tropas a la Biblia, como cruzados medievales, apuntan contra las organizaciones horizontales de los territorios que defienden la tierra, el agua, el aire, las plantas y los animales como parte de una cosmovisión que consideran “superada”, pero que resulta subversiva para el neoliberalismo extractivista. El asesinato de lideresas territoriales, y especialmente de referentas de comunidades indígenas y afrodescendientes, no se detiene ni en Colombia ni en Nicaragua, ni en Chile, ni en Brasil. Somos también la tierra que quieren saquear, somos el agua que privatizan, y somos las plantas y animales que explotan y torturan. Somos nosotras contra la deuda, como dicen las feministas en Puerto Rico. Por eso gritamos desde todas las regiones de nuestro continente: ¡no somos sus recursos disponibles ni somos superficies dóciles de normalización! Denunciamos la alianza entre el extractivismo, el racismo y los fundamentalismos religiosos que nos disputan el control de nuestros cuerpos-territorios: ahí es donde se anuda el racismo con la avanzada neocolonial.

Mientras se agudiza la precarización de la vida, se recrudece la violencia machista que atraviesa las relaciones en que esa vida se sostiene y se renueva cada día. Los alfiles ideológicos de las derechas, las religiones nuevas y viejas, quieren volver a encerrarnos en nuestras casas, donde nos matan y nos explotan. La violencia sexual es violencia política, lo repetiremos hasta que nos oigan. La familia cerrada e idealizada que defienden las religiones como paradigmas del orden es muchas veces directamente nuestra tumba y tantas otras la finca de esclavas donde los estados capitalistas extraen de nuestro tiempo el valor de un trabajo no remunerado: los cuidados que damos, las redes que sostenemos, los servicios que proveemos; en fin: la reproducción de la vida. Esa familia cerrada con la autoridad paterna decadente y celebrada es el caldo de cultivo donde se cuecen los femicidios y el abuso sexual, donde se reproduce la violencia machista. Nos matan en nuestras casas e intentan convencernos de que el peligro está afuera, y que los milicos están para cuidarnos. Hoy, dentro y fuera del hogar, crece el peligro para nosotres.

Las revueltas y desobediencias plurinacionales que vivimos han descompuesto la normalidad neoliberal y las continuidades coloniales. La guerra se intensifica ahora contra toda rebeldía. Decimos NO al pacto de caballeros que nos endeuda, nos empobrece, nos excluye y nos quiere sumisas. Decimos NO a la intervención del FMI que nos hipoteca y modula nuestras formas de vida. Decimos NO a los pactos por arriba y a espaldas de los movimientos, que clausuran nuestras formas deliberativas y de decisión política. No queremos la falsa felicidad del consumo irrestricto sostenido en nuestra pobreza estructural y en nuestra imposibilidad de decisión. La violencia política sexual hoy nos quiere como botín de guerra. Pero estamos alerta, hemos tejido nuestros acuerdos y nuestras divergencias, lejos de dividirnos, nos fortalecen, porque sabemos que la política que hacemos no es vertical, porque no buscamos disciplinarnos sino abrir sentidos, pensar juntes y cambiarlo todo. Como decían las feministas chilenas en los 80: hoy, más que nunca, somos +.

Ahora que estamos juntes, nos acuerpamos para enfrentar este mundo que da terror. Para desarmarlo. Porque estamos para nosotres y nos mueve el deseo de una vida que valga la pena vivir.

domingo, 24 de noviembre de 2019

La cultura arropa las protestas en Chile


Albertina Martínez, periodista. Denunciaba agresiones a mujeres por parte de la policía chilena. Ha sido brutalmente asesinada. Su cámara y su equipo no están. Hay fotos que no deben salir jamás. En Chile asesinan a quien señala a las fuerzas de seguridad

La economía ecológica frente al discurso de la extrema derecha

 Entrevista con Unai Pascual, investigador del Centro Vasco para el Cambio Climático (BC3), a raíz de su artículo ‘Economía ecológica en la era del miedo’.

economía ecológica, unai pascual

 El crecimiento, cada vez mayor, de movimientos populistas de extrema derecha está afectando “no sólo a la gobernanza de los regímenes democráticos, sino también a la relación entre ciencia y política, y a la agenda medioambiental mundial”. Así lo defiende un artículo publicado esta semana en la revista científica Ecological Economics titulado Economía ecológica en la era del miedo.

Con el fin de entender la relevancia de este movimiento, los autores ahondan en las raíces de lo que llaman “insurgencia de la extrema derecha”.  Señalan que la economía ecológica, a través del desarrollo de una agenda de investigación relevante, puede ser una herramienta clave para defender una «política de esperanza” que haga frente a la «política del miedo de la que dependen los regímenes autoritarios emergentes”.

A pesar de que estos movimientos de extrema derecha “no tienen posiciones homogéneas”, sí que comparten “al menos diez características comunes”, recoge la investigación. Entre ellas, destaca el rechazo al «globalismo» y la preferencia por el nacionalismo económico; la oposición a la inmigración, así como a aquellas acciones que favorezcan a los grupos sociales más desfavorecidos; el nulo interés por las cuestiones medioambientales, entre las que se incluye el cambio climático; o la indiferencia por las evidencia científica, los hechos históricos y los datos empíricos que contradicen sus posturas ideológicas y sus valores fundamentales, entre otras características.

Unai Pascual (Vitoria-Gasteiz 1973) es, junto a Roldan Muradian, el autor de este artículo. Doctor en Economía y Política Ambiental, Pascual es Profesor Ikerbasque en el equipo científico del Centro Vasco para el Cambio Climático (BC3). Entre 2015 y 2018, fue miembro del Comité Multidisciplinar de Expertos del IPBES -el equivalente al IPCC en biodiversidad-, formado por 25 científicos de reconocido prestigio internacional. El año pasado, fue nominado a su vez copresidente de la Evaluación de los Valores de la Naturaleza de IPBES (2018-2021).

¿Cuáles son los aspectos más importantes en los que incidís en el artículo?
Hemos hecho un análisis interdisciplinario desde la economía, la sociología y la psicología social y política, porque parece que podríamos estar en un momento clave de rápidos cambios sociales, y donde se está dando lo que llamamos insurgencia de la extrema derecha. Es un movimiento coordinado que ya está ocupando bastantes puestos de poder directos en algunos países e influenciando el discurso y las políticas en muchos otros.

Tratamos de entender qué repercusión tiene esto en dos aspectos. Por un lado, para reflexionar sobre el diseño de la ciencia de la sostenibilidad, dado los retos socio-ecológicos que tenemos a nivel de civilización y planetario. Retos como, por ejemplo, el cambio climático o la pérdida de biodiversidad en un mundo cada vez más desigual. Es decir, qué repercusión puede tener la coyuntura actual, con el auge de los populismos de extrema derecha, en el diseño y alineamiento de políticas públicas para las sostenibilidad. Por otro lado, tratamos de sugerir unos anclajes en los que la economía ecológica debería profundizar y ayudar a identificar una agenda de investigación global para las siguientes dos o tres décadas.

Hacéis mucho hincapié en lo que denomináis la “política de la posverdad”.
Si bien a la ciencia y a los científicos se nos reconoce socialmente el rol de ofrecer información objetiva y neutral para la toma de decisiones, los políticos o los tomadores de decisiones siempre han tomado esos conocimientos de manera estratégica. Sobre todo cuando se alinean con sus intereses. Eso es algo que está ahí y nosotros lo vemos como un hecho.

El resurgimiento de los movimientos populistas de extrema derecha se está produciendo, a la vez que las redes sociales están adquiriendo mucho poder. El periodismo tradicional puede estar perdiendo ese rol que tenía antes muy dominante: la de ser la autoridad dominante en la que podía confiar la ciudadanía para recibir información.

Los populismos de extrema derecha se están aprovechando del uso desde las fake news hasta poner en cuestión la evidencia científica y el rol de los medios de comunicación tradicionales. Eso se está canalizando, sobre todo, a través de las redes sociales o medios de comunicación alternativos. Medios que hasta ahora no han sido dominantes, pero que están empezando a jugar un papel fundamental en la transmisión de ideas y valores. La emergencia de la extrema derecha se basa también en sus estrategias de comunicación.

Saben cómo trasladar diferentes ideas, ya sean fakes news o teorías conspiratorias, y cómo poner en duda la evidencia científica sin ningún argumento. Tenemos muchos ejemplos, como es el caso de las vacunas o el del cambio climático. Esto se ha experimentado bastante durante los últimos años, y creemos que se ha refinado mucho.

Por tanto, lo que decimos es que hay que prestar atención a lo que se denomina como ecología de la comunicación. Hay muchos tipos de comunicación y formatos, y vemos que la gente que se está alineando con este tipo de discursos más populistas se está aislando comunicativamente. En vez de abrirse a escuchar, ver o leer diferentes discursos, ideas, opiniones, y obtener diferentes perspectivas y datos, se quedan en esos ecosistemas aislados de la comunicación porque reciben una información que les conviene, pues se ajusta a su visión del mundo.

Esto hace que se aíslen aún más desde el punto de vista del conocimiento y lo que realmente está pasando a su alrededor. Eso genera una gran polarización de las perspectivas políticas que, a su vez, provocan un impacto directo en cómo la gente está dispuesta a actuar, o no, ante estos retos ambientales.


A raíz de esto que comentas. Se discute mucho sobre qué hacer con la extrema derecha que niega la ciencia del cambio climático. Dices que son personas en ‘ecosistemas de información’ aislados. ¿Cuál crees que es la mejor forma de enfrentarse a ellos?
Lo primero es darse cuenta que la insurgencia de la extrema derecha, como movimiento coordinado global, es un hecho. Luego, se trata de confrontar y entender por qué se está dando este fenómeno. Cuál es su origen. Porque si no entendemos el origen nunca le vamos a poder dar una solución real. Para nosotros está clarísimo que la insurgencia de la extrema derecha es muy peligrosa para la agenda multilateral sobre los retos medioambientales.

Por tanto, es necesario no ocultar el problema y hacer análisis correctos. A partir de esto, por un lado, las agendas de investigación tienen que tener muy claro que el mundo está cambiando en muchos aspectos. Tenemos que entender cómo la globalización neoliberal, que lleva ya décadas en marcha, está generando en capas sociales muy amplias una sensación de vulnerabilidad y una incertidumbre existencial de no saber qué puede pasar mañana.

Personalmente, a la extrema derecha, como se dice popularmente, ni agua. Entender por qué existe, sí, pero sin dejar de confrontar, en el debate científico y social, las mentiras y la política de la posverdad que emplean para seguir creciendo.

Tenemos que seguir ofreciendo información basada en la evidencia científica, pero de modo que la gente la pueda entender. Que entiendan, por ejemplo, por qué la crisis climática les puede afectar y que pueden hacer para hacerle frente. Necesitamos que los discursos que se nutren de la ciencia sean más pedagógicos y se enfrenten directamente con la política de la posverdad.

¿Merece la pena y el esfuerzo confrontarles con una evidencia científica que les da igual que esté ahí? Ellos ya tienen su propia verdad y es la única que les interesa. 
Bueno, hay que saber quiénes son «ellos». ¿Son los líderes de los movimientos de la insurgencia de la extrema derecha? ¿o es la gente corriente que les apoya, los que se ven seducidos por sus discursos basados muchas veces en el engaño y la mentira? Creo que es mucho más importante concentrarse en entender la psicología de la gente para saber por qué apoya discursos populistas, y confrontar la información engañosa y las mentiras que reciben desde los líderes de esos movimientos. En esto hay que ser muy directos, y para eso son fundamentales los medios de comunicación serios. También es importante que ese debate no se quede solo en las élites de la comunicación y la política, sino que baje a la sociedad, a pie de calle. Ese es el esfuerzo que hay que hacer, también desde la comunidad científica.

En el artículo hacéis mención directa a países y sus respectivas figuras, como es el caso de Bolsonaro o Trump. No así con España o VOX. 
Mencionamos una serie de países donde la extrema derecha populista ya ha llegado al poder, pero también decimos que en otros países están teniendo influencia en el discurso político general, lo cual implica también una influencia directa en las políticas públicas, marcos legislativos, etc.
En el artículo nos hemos centrado en dos ejemplos. Uno es el de Trump, y el otro el de Bolsonaro. Uno ha llegado al poder en uno de los países más influyentes y dominantes del mundo, que es Estados Unidos. El otro en Brasil, que es uno de los países más influyentes entre los países en desarrollo. Sobre todo, teniendo en cuenta la influencia que tiene el país en la agenda ambiental multilateral: es uno de los lugares de mayor biodiversidad del mundo, de mayor capacidad de absorción del CO2…

Usamos esos dos casos como ejemplos paradigmáticos, pero el análisis que realizamos se puede exportar fácilmente a diferentes países y contextos, tanto en los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo: en España con VOX, en Francia con el movimiento de Le Pen… La insurgencia de la extrema derecha es un fenómeno coordinado y global que comparte muchas similitudes a pesar de ocurrir en países diferentes.

Lo estamos viendo en Chile con las reivindicaciones sociales. También en Bolivia, con el litio de por medio. Lo mismo Brasil, con los pueblos indígenas y la destrucción de la Amazonia. Se está mandando un mensaje, y es que la justicia climática no será posible sin justicia social.
Estoy completamente de acuerdo. No es posible hablar de buscar una solución al problema ambiental global de manera separada de los retos sociales.

Y no solo está ocurriendo en América Latina. En muchos de los países donde hay revueltas sociales, éstas están asociadas a la desigualdad en el reparto de la riqueza. Y este hecho suele estar íntimamente ligado con el reparto de los derechos en el acceso a los recursos naturales, como el agua, la tierra, etc., y los beneficios que se consiguen de los sectores extractivistas, como la minería, la industria forestal, las pesquerías…

En un contexto de negación de la ciencia por parte de los regímenes autoritarios y con el antiambientalismo como bandera, ponéis en valor la figura de la economía ecológica. ¿Qué papel debe jugar la economía ecológica ante la insurgencia de la extrema derecha?
La economía ecológica ya lleva unas cuantas décadas funcionando como disciplina científica a nivel mundial. Es un campo de investigación consolidado que se basa en la idea de la transdisciplinariedad. Es decir, va más allá de la interdisciplinariedad científica, y aboga por la participación social a la hora de compartir y generar conocimiento útil para la gente. Los actores sociales también tienen que demandar conocimiento específico que les ayude, ya sea para vivir mejor, o para, como es el caso de la economía ecológica, diseñar instrumentos económicos que favorezcan la sostenibilidad del planeta. La economía ecológica trasciende las necesidades de las generaciones presentes y también pretende aportar conocimiento y análisis para el bienestar de las generaciones futuras.

Como cualquier campo científico, la economía ecológica evoluciona según el contexto histórico en el que se encuentra en cada momento. Ahora, lo que nosotros vemos es que con el peligro del resurgimiento de la extrema derecha a nivel mundial, la ciencia de la sostenibilidad y la economía ecológica en particular, tienen que redefinir sus prioridades de cara a las próximas décadas. Y cuanto antes lo hagamos mejor. Este es uno de los aportes que hacemos en el artículo.

Por ejemplo, vemos que, hasta ahora, en la economía ecológica se ha hecho mucho énfasis en entender cuáles son los valores económicos de los activos naturales para tratar de convencer a los políticos y tomadores de decisiones que los recursos naturales no son gratis y tienen un valor mucho más allá del valor que el mercado asigna vía precios. La economía ecológica ha hecho grandes aportaciones para demostrar que muchas veces, los beneficios en la conservación de los activos naturales, normalmente, suelen ser mayores que los beneficios de su explotación, sobre todo cuando ésta no es sostenible en el futuro.

Pensamos que la economía ecológica debe también estar preparada para atraer y utilizar el conocimiento de la psicología social y política para entender cómo se forman los valores, nuestras preferencias como individuos y como sociedad, lo que nos asusta, lo que nos atrae, lo que nos bloquea, etc. Necesitamos incluir este conocimiento para entender el comportamiento humano, sobre todo, en una era donde las cosas parecen estar cambiando de manera muy rápida.

La economía ecológica puede, y debe, hacer un aporte importante a la ciencia de la sostenibilidad ayudando a entender las bases del comportamiento humano en esta época de capitalismo global para, desde ahí, contribuir a diseñar transformaciones socio-ecológicas para conseguir un mundo más sostenible y más justo. No olvidemos que la economía ecológica se fundamenta en el reconocimiento de su carácter normativo.

En el artículo se afirma que la economía ecológica puede contribuir a una «política de esperanza» en respuesta a la «política de miedo» de la que viven regímenes autoritarios emergentes. ¿De qué manera?
El miedo es un instrumento muy poderoso que está utilizando el populismo, sobre todo el de extrema derecha, para conseguir apoyos de la sociedad y perseguir sus fines.

Eso hay que confrontarlo, y la economía ecológica tiene que ayudar a entender cómo funciona el discurso artificial sobre el miedo, porque al final es este sentimiento lo que hace que mucha gente se paralice o actué de forma que impida avanzar hacia la sostenibilidad. Desde la ciencia debemos aportar lo necesario para confrontar y erosionar esa política del miedo, porque si se afianza lo vamos a tener muy difícil para conseguir transformaciones sociales y económicas que sirvan para hace frente a los retos ambientales como la crisis climática y la perdida acelerada de biodiversidad global.

Una de las peores consecuencias, ya visibles, de la crisis climática son las personas que se ven obligadas a desplazarse por motivos climáticos. Este es otro miedo con el que juega el populismo.
Movimientos migratorios siempre ha habido en la historia del planeta, es una cosa natural. Lo que hace el populismo de extrema derecha es utilizar el discurso de la inmigración para agrandar la sensación de inseguridad que puede estar sintiendo una capa social cada vez más amplia que ve cómo su situación socio-económica se está precarizando. El discurso contra la inmigración es un instrumento que ha utilizado siempre y que comparte el movimiento de la insurgencia de la extrema derecha en todo el mundo.

Es muy posible que los movimientos migratorios forzados se agraven por la crisis climática. Estoy seguro que los movimientos populistas de extrema derecha van a utilizar estas situaciones, muy graves a nivel humanitario, para su propio beneficio e infundiendo todavía más miedo en la población autóctona.

Hay que estar muy atentos para desmontar estos discursos del miedo ante el fenómeno universal de la inmigración, sobre todo para explicar que los movimientos migratorios debidos a la escasez de recursos naturales. Por ejemplo, debido a la escasez de agua, catástrofes alimentarias, perdida de tierra fértil, enfermedades- también tienen que ver con la crisis climática. Hay que explicar con datos en la mano que el cambio climático es un multiplicador de la inestabilidad política en muchos rincones del planeta, y que la crisis climática tiene unos responsables. Y curiosamente, una gran parte de la responsabilidad recae en la elite económica con la cual la insurgencia de la extrema derecha tiene vínculos muy estrechos e intereses compartidos.

Muchas veces se cataloga al ecologismo (partidos o movimientos), como el mejor antídoto frente a la extrema derecha. ¿Cree que realmente es así o que es un papel que no le corresponde?
El ecologismo es un movimiento vivo que tiene diferentes maneras de articularse y expresarse en la sociedad. Puede ser un instrumento válido para confrontar esa política del miedo, pero siempre dándonos cuenta de que el ecologismo no es algo que solo tenga que ver con el medio ambiente; también tiene que ver con la sociedad en su conjunto. El ecologismo como movimiento se ha dado cuenta hace mucho que debe tener un enfoque integrado, tanto ambiental como social. Un enfoque socio-ecológico.

El ecologismo, si actúa de forma independiente, lo tendrá muy difícil para enfrentarse a un reto tan importante como es esta insurgencia de la extrema derecha populista. Sin embargo, se ve que está evolucionando hacia maneras de colaboración con otros movimientos sociales: el feminismo, los derechos sociales de los trabajadores, el antiracismo… Es algo que llevamos viendo desde hace tiempo, y es que todos estos movimientos se están dando cuenta de que tienen que trabajar juntos y que comparten muchas de sus demandas. Esa agenda compartida es la que se necesita para hacer frente a la insurgencia de la extrema derecha.

Fuente: https://www.climatica.lamarea.com/la-economia-ecologica-frente-al-discurso-de-la-extrema-derecha/

viernes, 22 de noviembre de 2019

La OEA mintió sobre las elecciones y el golpe en Bolivia

Los hechos no muestran nada sospechoso en la reelección de Evo Morales

<p>Manifestación en La Paz (Bolivia), el pasado 23 de octubre.</p>
Manifestación en La Paz (Bolivia), el pasado 23 de octubre.
Paulo Fabre
 ¿Cuál es la diferencia entre una mentira descarada (decir que algo es cierto sabiendo que es falso) y una representación material premeditada que consigue el mismo fin? Veamos un ejemplo que difumina los límites entre las dos, hasta el punto de que la distinción prácticamente se desvanece.
Y las consecuencias son bastante serias; esta tergiversación (o mentira) ha desempeñado un papel muy importante en el golpe militar de Bolivia que tuvo lugar la semana pasada. Este golpe militar derrocó al Gobierno del presidente Evo Morales antes de que terminara su mandato actual, un mandato que nadie discute que ganó democráticamente en 2014.

Más represión violenta e incluso una guerra civil podría ser lo siguiente.

La misión de la OEA
La Organización de los Estados Americanos (OEA) envió una Misión de Observación Electoral a Bolivia, con la tarea de monitorizar las elecciones nacionales que tuvieron lugar el 20 de octubre en ese país. El día después de las elecciones, antes incluso del recuento total de los votos, la misión publicó un comunicado de prensa en el que anunciaba su “profunda preocupación y sorpresa por el cambio drástico y difícil de justificar en la tendencia de los resultados preliminares…”.

A lo que se refería la OEA es a esto: hay un “conteo rápido” oficioso de los resultados de la votación que realiza una empresa que sube resultados a una página web, a medida que las actas de escrutinio están disponibles. A las 19:40 del día de las elecciones, se había verificado el 83,8% de los votos y no se produjeron nuevas actualizaciones durante 23 horas (más información sobre esto después).
Cuando se publicó de nuevo una actualización con un 95% del recuento, la ventaja de Morales había pasado del 7,9% antes de la interrupción a poco más del 10%.

Este margen era importante porque, para poder ganar sin necesidad de celebrar una segunda vuelta, un candidato tiene que conseguir una mayoría absoluta, o al menos un 40% y un margen de 10 puntos sobre el segundo candidato. Este margen, que aumentó hasta el 10,6% cuando se completó el recuento oficial, suponía la reelección de Morales sin necesidad de una segunda vuelta.

La ventaja de Morales fue en continuo aumento 
Veamos, si tuvieras algo de experiencia en elecciones o puede que incluso en aritmética, ¿qué es lo primero que te gustaría saber sobre esos votos que llegaron después de la interrupción? Te podrías preguntar, ¿la gente de esas zonas era diferente a la media de la gente que vivía en los distritos del primer 84%? Y, también, si el cambio en el margen que sacó Morales fue repentino o fue una tendencia gradual que continuó a medida que se publicaban más actas de escrutinio.

Puede incluso que quieras formular estas preguntas antes de expresar “profunda preocupación y sorpresa” sobre lo que sucedió, en particular en una situación política muy polarizada que ya se estaba poniendo violenta.
 
Este gráfico muestra que la ventaja que sacaba el presidente Morales (puntos azul claro) y su partido en las elecciones parlamentarias (puntos azul oscuro) aumentó a un ritmo constante durante la mayor parte del recuento. No se produjo ningún incremento repentino al final para que se superara el umbral del 10%.


Un vistazo a estos datos demuestra que el cambio en la ventaja de Morales fue en realidad paulatino y continuo, y comenzó a producirse muchas horas antes de que se detuvieran las actualizaciones del recuento preliminar. Eso se puede apreciar en la gráfica de los resultados.

Es la geografía 
¿Por qué sucedió esto? La respuesta es sencilla y no tan inusual: la gente que vive en las zonas que más se tardaron en contar eran más favorables al MAS (el partido de Morales, Movimiento al Socialismo) que la gente que habita en las zonas que se contaron antes. De ahí el aumento gradual y continuo en la ventaja de Morales, gracias al cual los votos después de la interrupción le situaron por encima del umbral.

La OEA publicó dos comunicados de prensa, un informe preliminar y una auditoría preliminar sobre las elecciones. ¿Cuántos de estos comunicados menospreciaban los resultados electorales como quedaba implícito en la cita anterior sobre “profunda preocupación y sorpresa”? Tres. ¿Cuántos incluían algo sobre la diferencia entre el porcentaje de votantes de Morales/MAS en las zonas cuyo recuento se hizo más tarde y los resultados anteriores? Ninguno.

Al final resulta que la interrupción en el recuento rápido tampoco fue una señal de juego sucio.

El recuento rápido no tiene valor legal
El recuento rápido se realiza además del recuento oficial y no tiene valor legal para determinar los resultados. Su intención, ni promesa, nunca fue ser un recuento completo; en anteriores elecciones ni siquiera llegó al 84%.

Se trata solo de una serie de instantáneas, realizadas por una empresa contratada, para proporcionar resultados preliminares antes de que termine el recuento oficial. Tendría sentido que las autoridades electorales no quisieran que se publicaran al mismo tiempo dos tipos de resultados, que son intrínsecamente diferentes, en una situación política polarizada y violenta.

Para aquellos que prefieran los números antes que los gráficos: el margen de Morales al terminar el recuento del 84% de los votos era del 7,9%, como ya se ha indicado. Si observamos los restantes 16 distritos y preguntamos: ¿cuál era el margen de Morales antes de la interrupción en las zonas donde se ubican estos distritos cuyo recuento se hizo más tarde? Ese margen era del 22%. De nuevo, una explicación sencilla del motivo por el cual aumentó tanto su margen con los resultados posteriores.
Para obtener un análisis estadístico más convincente, podemos hacer una proyección sobre recuento restante (y por tanto total) basándonos en el primer 84% que se publicó. Y, ¡oh sorpresa!, la proyección del margen final de Morales según el primer 84% escrutado resulta ser de algo más del 10%.

Es difícil, por no decir casi imposible, creer que la misión de la OEA, o de sus superiores en el Departamento de Cooperación Electoral y Observación, sintieran una “profunda preocupación y sorpresa” y aun así fueran demasiado incompetentes para siquiera fijarse en esos datos.

Tres mentiras 
Por ese motivo, afirmo que han mentido en al menos tres ocasiones: en el primer comunicado de prensa, en el informe preliminar y en la auditoría preliminar. Por lo tanto, hay que mostrarse profundamente escéptico ante las acusaciones que presentaba esta y sus posteriores publicaciones, a menos que puedan ser verificadas por investigadores independientes a partir de los datos públicos disponibles.

De cualquier modo, la OEA ni siquiera es tan independiente en este momento, ya que el gobierno de Trump ha apoyado activamente el golpe militar y Washington cuenta con más aliados de derechas en la OEA que hace tan solo unos años.

Por no mencionar que EE.UU. aporta el 60% de su presupuesto. Pero claro, la OEA ya faltó estrepitosamente a su misión de monitorizar elecciones en el pasado y ayudó a revertir los resultados de las elecciones según las preferencias de EE.UU. y sus aliados: de forma destructiva en las elecciones de 2000 en Haití, y de nuevo en el mismo país en 2011.

Más pruebas: en las últimas tres semanas, la OEA no ha querido contestar a las preguntas de los periodistas, de manera oficial, sobre las declaraciones o informes que realizó desde que tuvieron lugar las elecciones.

Quizá tengan miedo de que un reportero curioso formule preguntas como estas: ¿existe una diferencia entre las preferencias políticas de las personas que habitan en las zonas cuyo recuento se publicó después en comparación con las primeras? ¿Acaso no explica eso por qué la ventaja de Morales terminó sobrepasando el 10% cuando se completó el recuento de los votos de las zonas pro-Morales? ¿Se molestaron siquiera en considerar este factor?

Como soy economista, creo en los incentivos y ofrezco 500 dólares al primer periodista que consiga una respuesta sustancial, y oficial, a estas preguntas de un representante de la OEA. Incluso si la respuesta resulta finalmente ser una mentira.

Fuente: https://ctxt.es/es/20191120/Politica/29692/Mark-Weisbrot-Bolivia-Evo-Morales--analisis-golpe-de-estado.htm#.XdW5IGapZzo.twitter

Más información:  Una campaña coordinada con miles de nuevas cuentas de Twitter y bulos contra Morales lava la imagen internacional del golpe en Bolivia

jueves, 21 de noviembre de 2019

Indígenas denuncian en Madrid que en Brasil se comete «genocidio, etnocidio y ecocidio”

Bajo el lema ‘Sangre Indígena, ni una gota más’, una comitiva de indígenas ha visitado durante 35 días una veintena de ciudades de 12 países europeos.

indígenas

Desde la llegada de Bolsonaro a la presidencia, de enero a septiembre de este año se han contabilizado en Brasil hasta 160 invasiones en 153 tierras indígenas. Las cifras de deforestación en la Amazonia, según datos difundidos esta semana, son las peores de la última década. A principios de este mes, el ‘Guardián del Bosque’ Paulo Paulino Guajajara se sumaba a la larga lista de líderes indígenas asesinados por defender sus tierras.

“En Brasil hoy se mata por genocidio, etnocidio y ecocidio”, expresa contundente Sonia Guajajara. Ella es una de las integrantes de la multitudinaria comitiva de líderes indígenas que ha recorrido durante 35 días una veintena de ciudades europeas. En total, 12 países donde, según narra Guajajara, han «plantado una pequeña semilla para descarbonizar la mente de muchas autoridades
gubernamentales”. El objetivo, explica, es denunciar las graves violaciones de derechos que sufren los pueblos indígenas. Por ello, exigen una transformación en el modelo económico del país que permita «cambiar el modelo de explotación de nuestros territorios», además de leyes específicas para combatir “los abusos” a los que está sometida la Amazonia.

Bajo el lema ‘Sangre Indígena, ni una gota más‘, la delegación indígena finalizó su tour este martes, en Madrid, tras hacer también parada en Barcelona y Valencia. El escenario escogido para dar el último discurso fue una de las salas del Congreso de los Diputados. Allí, el grupo transmitió sus demandas ante representantes de ONG, ciudadanos que acudieron a apoyar la causa, y tan solo dos diputados (una de ERC y otro de Unidas Podemos), a pesar de que todos los grupos parlamentarios fueron invitados, según la organización.

“Es importante que cada país, empresa y persona asuma su parcela de responsabilidad. Por eso hemos venido aquí, para que Europa apoye la lucha de los pueblos indígenas”, expresaba Sonia Guajajara, uno de los rostros más visibles de la comunidad indígena defensora del medio ambiente. Para la líder brasileña, “Europa tiene que hablar con sus políticos para garantizar la trazabilidad de los productos que proceden de zonas de conflictos y están causando la deforestación de la Amazonia”.

Para la que fuese primera mujer indígena en optar a la vicepresidenta del Ejecutivo brasileño, “ya no necesitamos más mártires, sino personas vivas para poder luchar todos juntos contra el capitalismo”. En este sentido, recalca que las consecuencias de esta cruenta violencia contra los suyos «no afecta solo a los pueblos indígenas, sino a todo el mundo».

A lo largo de todo su discurso, Sonia Guajajara reivindicó la importancia de los pueblos indígenas, pidiendo que no se les vea como “pobrecitos”, sino “que se reconozca nuestra potencia para preservar la vida de millones de personas”. Recuerda que “el 5% de la población mundial” es indígena, y que estos son responsables de “proteger el 82% de la biodiversidad que sigue existiendo en el planeta”. Una labor que, denuncia, “pagamos con nuestra vida”.

indígenas

Una contribución que, recalcan, no se ve reflejada en las grandes cumbres y eventos internacionales por el clima. “El mundo no está reflexionado sobre la forma en que de verdad se puede luchar contra el cambio climático”, explica Guajajara. Si bien se menciona en estas citas a las comunidades indígenas como “una de las alternativas para combatir el cambio climático”, luego “nuestras voces no son comprendidas”. Para ella, la “crisis climática es una de las urgencias más acuciantes del siglo XXI, y está comprobado que, donde hay presencia indígena, los bosques y selvas siguen en pie”.

Finalmente, la comitiva indígena ha hecho un llamamiento para que «todas las mujeres del mundo» se manifiesten el próximo 7 de diciembre, en el marco de la COP 25 que acoge Madrid, para seguir denunciando la destrucción de la selva amazónica.

9.762 kilómetros cuadrados menos de Amazonia
Acorde a los datos preliminares del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil, la selva amazónica ha perdido, entre agosto de 2018 y julio 2019, un total de 9.762 kilómetros cuadrados de cobertura arbórea, una superficie similar a la provincia de Lugo. Esto representa casi un 30% más de deforestación que la registrada en el mismo periodo de 2018, siendo el peor dato desde 2008, cuando se deforestaron 13.000 kilómetros cuadrados.

Fuente: https://www.climatica.lamarea.com/indigenas-denuncian-en-madrid-que-en-brasil-se-comete-genocidio-etnocidio-y-ecocidio/

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Estornudo


Teresa Novoa
Tengo un gran resfriado,

y todo el mundo sabe cómo lo grandes resfriados

alteran todo el sistema del universo,

nos enfadan con la vida,

y hacen que estornudemos hasta la metafísica.

He perdido el día sonándome.

Me duele ligeramente la cabeza.

¡Ttriste condición para un poeta menor!

Hoy soy verdaderamente un poeta menor.
 
El que fui otrora fue un deseo: se esfumó.

¡Adiós para siempre, reina de las hadas!

Tus alas eran de sol, y yo por aquí sigo.

No estaré bien si no me tumbo en la cama.

Nunca estuve bien salvo tumbándome en el universo.

Con perdón, señor... ¡Qué gran resfriado físico! 

Necesito verdad y aspirinas.

Fernando Pessoa

martes, 19 de noviembre de 2019

Cuando los cuadros fueron de todos con la República y otros hitos del Museo del Prado

La pinacoteca celebra su bicentenario con numerosos actos, entre ellos una exposición que repasa su trayectoria
Además de ser un álbum de nuestra historia y nuestros traumas, sirve de retrato de las fases cruciales en la historia de España


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“Grupo de espectadoras ante una copia de Las hilanderas, de Velázquez, Cebreros, Ávila, 13-17 de noviembre de 1932” Madrid, Archivo fotográfico de la Residencia de Estudiantes
 "Desde lejos, más que un museo, el Prado es una patria". Así definió Ramón Gaya el Museo del Prado en 1953, cuando estaba exiliado en México tras la Guerra Civil. Y así lo ha querido recordar Javier Portus, el comisario de la exposición 1819-2919: Un lugar de memoria, con la que se conmemora este bicentenario de la pinacoteca que comenzó su andadura un 19 de noviembre de 1819.

Porque en el Prado está buena parte de la historia española contemporánea, y es a la vez, un álbum familiar de la realeza, pero también de nuestros traumas –que tan bien vio Goya- y de cómo la sociedad civil cambió el relato de este país.

1819: El impulso de una mujer


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María Isabel de Braganza como fundadora del Museo del Prado. Bernardo López Piquer Óleo sobre lienzo, 258 x 174 cm 1829 Madrid, Museo Nacional del Prado
Los orígenes del museo proceden de una idea ilustrada: la conciencia de hacer más accesibles las obras pictóricas y su valor como patrimonio. Fue a finales del siglo XVIII cuando estas ideas fueron calando entre las clases aristocráticas –que tenían el poder- y los intelectuales. El primero que intentó crear un museo de pintura fue el francés José I Bonaparte en 1809, pero el proyecto se truncó con el regreso de Fernando VII.  Sin embargo, su segunda mujer, la reina Isabel de Braganza, sí creyó en esta idea y movió los hilos para que se creara una pinacoteca con los cuadros de las colecciones reales. Como explica el comisario Portus, "se quería guardar la historia de la pintura española".

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Goya con el doctor Arrieta. Francisco de Goya
 El lugar elegido fue el Gabinete de Historia Natural, un edificio que se encontraba en el salón del Prado, que era el proyecto urbanístico más importante de la época: un espacio ajardinado, con fuentes (Cibeles, Neptuno), el jardín botánico, y este edificio que había proyectado Juan de Villanueva treinta años antes. Fue algo totalmente innovador en Europa, ya que otros grandes museos como la National Gallery de Londres, llegarían después, en 1825.

La reina Isabel nunca pudo ver la inauguración del museo Real en 1819 porque murió durante un parto un año antes, pero la exposición del bicentenario la recuerda con el lienzo de Bernardo López Piquer. También se rememora la primera donación que recibió el museo, el Cristo de Velázquez.
Entre 1839 y 1868, con las desamortizaciones, muestra una vez más de cómo los acontecimientos políticos influyeron en el Prado, se crearon más museos como el de la Trinidad, que alojó numerosos lienzos de El Greco –también presentes en esta exposición- que también acabaron en el Prado a partir de 1872.

1868: El Museo se convierte en nacional y sede de pintores

Hasta la revolución de la Gloriosa con la que Isabel II tiene que exiliarse de España, el Prado había sido propiedad de la monarquía. Pero con el levantamiento militar y civil que desembocaría  primero en la monarquía de Amadeo de Saboya y después en la I República, el museo pasa a ser nacionalizado gracias al rey italiano. Es la época en la que el museo se convierte en parada obligatoria para los pintores impresionistas y la pintura española se hace internacional. Todos querían conocer la obra de Velázquez y Goya.
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La monstrua desnuda. Juan Carreño de Miranda

Entre ellos estuvieron Manet, quien afirmó que "la visita del Prado merece todas las penalidades de un viaje a Madrid", como recuerda Portus. También se acercaron Renoir y Monet, a quien le causó una honda impresión Goya. Pero también estaban los pintores españoles que acudían a copiar a los maestros. Como Fortuny, que hizo una copia del San Andrés de José de Ribera, o Sorolla, que tiene su propia recreación del cuadro de la infanta Margarita, de Velázquez.

1898: La Edad de Plata

Mientras el país perdía las últimas colonias, en el museo se imponían las ideas científicas para el estudio del arte. Así se crea la sala Velázquez con una selección de sus cuadros con criterios científicos. Es la primera vez también que el arte medieval entra en la pinacoteca, puesto que como aduce Portus, "hasta entonces se consideraba arqueología".  Así es como llega el Santo Domingo de Silos, de Bartolomé Bermejo, pintado entre 1474 y 1477.

Y es la era de las grandes donaciones por parte de los particulares que aumentan una colección que hasta entonces se había formado con las colecciones reales, las obras del Museo de la Trinidad y las compras del Estado. Entre ellas hay varios goyas como Los duques de Osuna y sus hijos, que donó la familia.

1931-1939: La II República y la Guerra Civil: los cuadros son de todos

Uno de los primeros camiones cargados con pinturas sale del Prado en noviembre de 1936 con destino a Valencia.


Uno de los primeros camiones cargados con pinturas sale del Prado en noviembre de 1936 con destino a Valencia.
La Constitución de la II República es la primera carta magna europea en la que aparece por primera vez el deber de proteger el patrimonio. Además, en 1933 se promulga una ley que señala el concepto de patrimonio colectivo. Es decir, los cuadros son de todos. Estas normas pusieron en marcha varias iniciativas como las misiones pedagógicas y el Museo circulante, que acercó a 170 pueblos, muchos de ellos de difícil acceso, copias de los cuadros para que buena parte de la población que no se podría permitir un viaje a Madrid, pudiera contemplarlos.  

Una enorme fotografía de la exposición del bicentenario realizada hacia el 15 de noviembre de 1932 muestra a un grupo de espectadores ante una copia de Las Hilanderas de Velázquez en Cebreros (Ávila).

Después, con el inicio de la Guerra Civil, comenzaría un periodo muy difícil. El 16 de noviembre de 1936 cayeron hasta nueve bombas sobre el museo, aunque por fortuna ya en esas fechas se había cerrado y muchos de sus lienzos guardados.  No obstante, aquellos bombardeos por toda la ciudad acabaron con la vida de 133 civiles en la capital. "Había una conciencia muy arraigada del valor del patrimonio por lo que muy pronto se creó la Junta de Protección. Además, había un mandato constitucional", comenta Portus.

Operarios cargan un camión en la puerta de Velázquez del Prado.


Operarios cargan un camión en la puerta de Velázquez del Prado.
Ese mes se decidió que los cuadros debían salir del país y comenzó la peregrinación, impulsada en gran parte por la escritora María Teresa León, por Valencia y Catalunya hasta llegar a Ginebra.
En la exposición se pueden ver imágenes de peones cargando las cajas de los lienzos y un camión militar transportando a Valencia la Predicación de San Bernadino de Siena, de Goya en 1937, así como la muestra que se haría con todos estos lienzos en Ginebra en 1939.

1939-1975: El franquismo y la crítica de los artistas al régimen

Durante el régimen franquista muchos artistas se valieron de los cuadros que había en el Prado para criticar la dictadura. Así lo hizo el Equipo Crónica con lienzos como El caballero de la mano en el pecho, de El Greco, para simbolizar la tiranía del dictador, o deformando las imágenes de Felipe II. "Para muchos exiliados, el museo también se convirtió en el cordón umbilical que les seguía uniendo con el país", afirma Portus.
De hecho, Picasso, que había sido director del museo unos meses antes del estallido de la guerra, en 1957 pintó su serie sobre Las Meninas, y Antonio Buero Vallejo también le dedicó una obra de teatro.

1975-2018: La Democracia

La llegada de la democracia trajo un acontecimiento histórico en la pintura: el regreso del Guernica, de Picasso, en 1981, tras 42 años expuesto en el MoMA de Nueva York.  "Hoy regresa el último exiliado", afirmó entonces quien fuera el ministro de Cultura, Íñigo Cavero. No hubo dudas de donde alojarlo: el casón del Buen Retiro, perteneciente al Museo del Prado, ya que este había sido el deseo del pintor malagueño. Allí estuvo hasta 1992 cuando se trasladó al recientemente inaugurado Museo Nacional Reina Sofía, lo cual ha traído disensiones desde entonces.

La experta en Goya, Manuela Mena, no ha dudado en señalar en ocasiones que "fue una voluntad de artista que se ha perdido en la nada", mientras que el actual director del Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, siempre ha destacado que "este museo [el Reina Sofía] se hizo porque iba a venir el Guernica".

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Las Meninas Pablo Picasso Óleo sobre lienzo, 129 x 161 cm 18/9/1957 Barcelona, Museu Picasso
 En 1985 se aprueba también la Ley de Patrimonio cuyo fin es "hacer accesible el patrimonio", explica Portus y que relanza "la conciencia del patrimonio que tenemos hoy en día", lo que ha permitido que el museo pueda mantener obras que podrían haber traspasado las fronteras. 

La exposición del bicentenario se cierra precisamente con un texto de esta ley y con el lienzo de Goya, La condesa de Chinchón, que se encuentra en el Prado desde el año 2000, y que es ejemplo de esta concienciación.

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La antesala Equipo Crónica Acrílico sobre lienzo, 140,5 x 140,5 cm Palma, Colección Fundación Juan March, Museu Fundación Juan March
Todavía, sin embargo, le quedan batallas al Prado, como la ampliación del Salón de Reinos, después de unos años en los que fue olvidado por los gobiernos del PP. Durante los próximos días habrá jornadas de puertas abiertas para que se pueda conocer todo lo que esconde esta pinacoteca, impulsada por las ideas de la Ilustración y salvaguardada por la idea progresista del valor de nuestro patrimonio.