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lunes, 13 de agosto de 2018

Cómo compañías fantasma chinas estafaron a inversores estadounidenses por la falta de controles

¿Es el capitalismo un sistema que se basa en ganar dinero o consiste, por el contrario, en quitárselo a los demás? Esa reflexión se hacen los expertos consultados en un documental sobre el fraude de las empresas fantasmas chinas en el mercado bursátil estadounidense. Por la falta de controles, los inversores metieron dinero en compañías chinas falsas. Un fraude de entre 30 y 60 mil millones de dólares. Wesley Clark, ex comandante supremo de la OTAN, figuraba como presidente en uno de los bancos que ejecutaban los timos


   El timo es el siguiente, explica Dan David, fundador de GEO Investing, mientras el mercado estadounidense se hundía tras Lehman Brothers, el chino estaba explotando, las ciudades cambiaban su fisonomía de un año para otro, aquello parecía que iba a dar altas tasas de beneficio si uno metía ahí su dinero, pero el problema fue que muchos inversores americanos lo hicieron en empresas chinas fantasma diseñadas para ese fin.

David detectó el fraude. Bajo el lema de que en ninguna compañía china se podía perder dinero, se organizaban fiestas con conciertos, bailarinas y mucho alcohol para captar inversores. Otras empresas recurrían a personajes importantes, como Westley Clark, el ex general de la OTAN, que tras su intento de ser presidente de Estados Unidos se metió en el mundo de las inversiones.

El ex militar conseguía que Colin Powel, Clinton o Kissinger dieran charlas en simposios de captación de fondos. Luego Clark se justifica: "Yo era el presidente del banco, no el dueño, no tuve nada que ver con las transacciones financieras en China". Las preguntas le pillan por sorpresa, porque se indigna, se quita el micro y dar por concluida la entrevista. Aduce que salió de la junta dieciocho meses después de los fraudes, pero le echan en cara que se lo guardara para sí, que precisamente con tantos contactos como tenía podía haber acudido a Washington a quejarse de lo que estaba sucediendo a gran escala.

Al mismo tiempo, empresas chinas se fusionaban con otras estadounidenses que estuvieran en la ruina pero siguieran cotizando en bolsa. Entre 2006 y 2012, lo hicieron centenares. Las subidas en bolsa eran trepidantes. Sin embargo, los investigadores fueron hasta China a auditar las compañías y se encontraron con plantas en caminos de cabras, con maquinaria de los años 50 y rodeadas de basura. Compañías que se supone que hacían 100 millones anuales de beneficio.




Cuando hacían informes sobre el fraude, eran demandados por los mejores bufetes americanos. Los auditores eran perseguidos y calumniados por abogados pagados para ir a televisión. En su defesa, uno de estos letrados dice en el documental que él no mira los balances de las empresas que requieren sus servicios.

Lo mismo ocurre con empresas como Deloitte y PriceWaterhouseCoopers, que tienen franquicias en China que confirmaban las cuentas maravillosas de las empresas fantasma chinas. Dan David explica que poco puede hacer un auditor allí, si se interpone en el negocio con un informe, se le liquida. "Esa es la diferencia cultural", presume.

En total, los inversores estadounidenses se dejaron entre 30 y 60 mil millones de dólares que se fueron directamente a manos chinas sin más historia. Las compañías intermediarias en Estados Unidos se reservaban un presupuesto para las posibles multas. El fraude era rentable aunque les cogieran, solo había que cuadrarlo en las cuentas. 

Hasta ahí, perfectamente creíble y un ejemplo más de lo fastuoso que es el capitalismo desregulado. No hay mucho más. Dan David ha escrito un libro con el mismo título que el documental y durante el resto del metraje se propone forzar al Congreso a intervenir en este gran fraude. Dice que lo único que le motiva es hacer el bien.


Controladores obsoletos
Más interesante es cuando se explica que la Comisión de Bolsa y Valores tiene unos estatutos de 1930, de la época en la que se imprimían las acciones, y que ahora está desactualizada, sobrepasada y sin recursos. El país más poderoso del mundo, no puede garantizar unos estándares mínimos en su mercado bursátil. De todos modos, el problema al que apunta el vídeo es a que no pueden actuar en China, donde no es un delito robar a inversores extranjeros, detalla. Es gracioso cómo definen a China los expertos indignados por el vacío legal que permite el fraude: "Es como el salvaje oeste".
Las reflexiones que siguen no están mal tampoco. ¿Es el capitalismo un sistema que permite ganar dinero o sacárselo a los demás? ¿Premia a los que solo a los que se esfuerzan o también a los que están dispuestos a aprovecharse de otros? Añaden, además, que un fraude es un robo, aunque se llame distinto y no se diferencia en nada de que te asalten por la calle.


Jubilaciones evaporadas
En los últimos minutos aparecen víctimas del timo. Unos han perdido 150.000 dólares, otros 100.000. A algunos se les hundieron las acciones tan rápido en bolsa que las compañías dejaron de cotizar los títulos ya no eran negociables: cero dólares. Otras compañías ni siquiera llegaron a existir realmente como tales, solo eran un nombre. "Tuvimos fe en el mercado, en que nuestro gobierno lo controlaba y nos estafaron desde todos los ángulos", se lamenta un hombre.
La retórica anti-China es también considerable. Un entrevistado llega a afirmar que se trata de un sistema social basado en delinquir. El que viola las normas sube y empuja hacia abajo al que las respeta. Más pragmático y menos efectista es otro que explica que las dimensiones de ese país hacen que todo tenga un efecto multiplicador. Tampoco falta quien explica que si en Estados Unidos existieran las condiciones para estafar a inversores extranjeros, se haría sin miramientos. Pero no es un documental anti-chino y pro-Trump, precisamente el nuevo presidente es quien aparece recortando aún más la regulación de los mercados en los últimos minutos, que es al final la condición fundamental para que se den "tormentas perfectas".


jueves, 10 de mayo de 2018

El ADN de una web de datos genealógicos lleva al arresto de un violador 30 años después

La policía de California identificó al Asesino del Estado Dorado por la información suministrada por un familiar

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Joseph Jame DeAngelo, arrestado y acusado de haber cometido al menos dos asesinatos en los años 70 y 80. / Reuters
  Un estadounidense de ascendencia europea quiere conocer sus orígenes y buscar familiares suyos. Envía una muestra de su ADN a la base de datos GEDmatch y mediante la comparación de los datos y los árboles genealógicos que se pueden obtener gracias a los avances en identificación genética logra contactar con un primo lejano que vive en Polonia, que desconoce que es familiar suyo y que su ascendencia también es judía. Los dos se encuentran y a partir de entonces mantienen relación. Final feliz ¿O no?

La policía del Estado de California resucita un caso antiguo sin resolver. En la misma base de datos y en otras similares busca el rastro de un violador y asesino múltiple —el llamado Asesino del Estado Dorado, sospechoso de haber matado a 13 personas y violado a 50 mujeres en los años 70 y 80 del siglo pasado— del que solo tiene una muestra congelada de ADN obtenida en el escenario de uno de los crímenes. La policía encuentra algunas coincidencias sospechosas. Algunas no se confirman, pero una sí: en GEDmatch. Joseph James DeAngelo, de 72 años, fue arrestado la semana pasada en su casa de Sacramento y ha sido acusado ya formalmente de dos de los asesinatos.

El caso ya se ha convertido en polémico, por sus implicaciones éticas y porque no se sabe cómo se ha utilizado exactamente la base de datos, en un sector comercial en expansión. Una persona solo puede, teóricamente, suministrar su propio ADN o el de alguien del que sea legalmente responsable. ¿El fin justifica siempre los medios, se preguntan los expertos? Por un lado está la ligereza con que las personas están dispuestas a proporcionar datos que les identifican como seres únicos, con una seguridad similar o mayor que la de las huellas digitales, sin saber cómo se van a utilizar, no solo respecto a ellos, sino también respecto a sus familiares. En este caso, DeAngelo no había dado su ADN a esta web, pero sí lo había hecho un familiar suyo.

La policía llegó a la conclusión de que DeAngelo, que fue policía, es el autor de los crímenes porque tras localizarle analizó genéticamente cosas que utilizó, sin que él lo supiera, y encontró coincidencia total con la muestra guardada. Sin embargo, la pista concluyente la obtuvo de una base de datos comercial y pública cuyos creadores no habían puesto en marcha en 2011 con ese objetivo. De hecho, los propietarios de webs de este tipo en Estados Unidos se han negado sistemáticamente, afirman, a compartir los datos con la policía, pero esto puede cambiar, sobre todo si hay mandamientos judiciales de por medio. En España, por ejemplo, la policía no puede utilizar de forma general la base de huellas digitales del DNI para buscar coincidencias, ni siquiera para identificar cadáveres.

Yaniv Erlich es el estadounidense citado al principio, el que encontró a su pariente en Polonia, pero también es un experto en genética y director científico de la web MyHeritage, dedicada también a la genealogía. En junio de 2014 avisó de los riesgos éticos del tema. Ahora, en declaraciones a la revista Science, explica que cree que la policía tuvo suerte y encontró a un primo hermano del sospechoso en la web GEDmatch, al que contactó probablemente sin decirle en principio el objetivo. Luego le pidió que le suministrara datos sobre sus familiares cercanos (que serían alrededor de una veintena) que fue descartando hasta llegar al sospechoso. También señala que la información de los 22 pares de cromosomas no sexuales, más que la de los cromosomas X o Y, es la eficaz en estos casos. “La gente no comprende bien las consecuencias de poner su ADN en una base de datos pública”, dice Erlich. “Piensan: La utiliza tanta gente que debe de estar bien, o es una web de genealogía. ¿Y si se llamara Genealogía Policial? La gente no lo haría. No pensamos en todo. Pensamos en lo más probable”.

Mientras se conocen los detalles de esta llamativa historia de detectives, GEDwatch ha recordado que no tiene responsabilidad sobre cómo se usan los datos y que, si a los usuarios les preocupan los otros usos que se puedan hacer, lo mejor es que no utilicen la web.

Fuente: http://www.publico.es/ciencias/identificacion-genetica-adn-web-datos-genealogicos-lleva-arresto-violador-30-anos-despues.html

miércoles, 4 de abril de 2018

La lluvia que mató a Martin Luther King sigue cayendo sobre EE UU

Se cumplen este miércoles 50 años del asesinato del líder negro en un hotel de Memphis. El reverendo se disponía a cenar con un grupo de amigos cuando al asomarse al balcón, a las 18.01, el disparo de un rifle Remington-Peters le atravesó el cuello
 
Desde la derecha: Ralph Abernathy, Martin Luther King, Jesse Jackson y Hosea Williams en la terraza del motel Lorraine de Memphis, el día antes de ser asesinado. REUTERS-QUALITY

Hay quien piensa que Martin Luther King murió el 4 de abril de 1968 de un tiro en la garganta. Pero es más exacto decir que lo mató la lluvia. Esa agua tenaz que a veces cae en Memphis (Tennessee) y que estuvo en el origen de la huelga de basureros negros que el reverendo había decidido apoyar. El conflicto era un caso más de la brecha racial que dividía a Estados Unidos. Los días de tormenta se suspendía la recogida de basuras en la ciudad. Algo anodino excepto por el hecho de que los trabajadores blancos cobraban esas horas, y los negros, no.

La flagrante discriminación había desatado una ola de protestas y un joven afroamericano ya había sido asesinado. King, temiendo el baño de sangre, acudió a defender a los suyos. Como tantas otras veces, iba a ponerse al frente de la manifestación y a quebrar mediante la desobediencia civil a sus adversarios. En preparación para la jornada, se había alojado en el pequeño Motel Lorraine. Primer piso, habitación 306. Relajado, se disponía a cenar con un grupo de amigos, cuando al asomarse al balcón el disparo de un rifle Remington-Peters le atravesó el cuello. Eran las 18.01 y la humanidad acababa de perder a un hombre justo.

Cuando murió, King ya era eterno. Había pronunciado 2.500 discursos, ganado el Premio Nobel de la Paz, encendido el alma de millones de americanos y denunciado la injusticia de un siglo injusto en piezas maestras de la oratoria. Él mismo, con 39 años, intuía que no le quedaba sitio en este mundo. La noche anterior, en su último sermón, el reverendo había dado a sus palabras un tono profético. Citando el Deuteronomio, habló de la proximidad de su fin y de la posibilidad de morir a manos de un “hermano blanco enfermo”.

“No sé qué ocurrirá ahora. Tenemos días difíciles frente a nosotros […] Como a todos, me gustaría tener una vida larga. […] Pero eso ahora no me preocupa. Solo quiero cumplir la voluntad de Dios. Y él me ha permitido subir a la cima de la montaña. Y desde ahí he visto la tierra prometida. Puede que no llegué a ella con vosotros. Pero quiero que esta noche sepáis que nosotros, como pueblo, alcanzaremos la tierra prometida. Y estoy feliz por ello. Nada me preocupa. No temo a ningún hombre…”, clamó en el Templo Obrero de Memphis.

Quien así hablaba era mucho más que un predicador. En sus días finales, Martin Luther King no representaba solo la emergencia de una conciencia racial. Su pulso iba más allá de las manifestaciones; su estrategia desbordaba al adversario por los flancos. En Memphis había llamado al boicot contra Coca-Cola y los principales fabricantes de pan y leche; también había pedido a la población que retirase los fondos de todos los grandes bancos (excepto el Tri-State Bank). “Su lucha no era solo por los derechos civiles, sino por los derechos humanos, defendía principios fundamentales y quería materializarlos”, señala Clayborne Carson profesor de la Universidad de Stanford y director del Instituto de Investigación y Educación Martin Luther King.

Martin Luther King y manifestantes en la ciudad de Selma (Alabama) el 10 de marzo de 1965.
Martin Luther King y manifestantes en la ciudad de Selma (Alabama) el 10 de marzo de 1965.
 La fuerza que desplegaba en cada golpe le hacía un enemigo temible. Y su orientación ideológica, aunque tachada de pactista por los más radicales, multiplicaba los temores del Estado profundo. Su rechazo a la Guerra de Vietnam le había granjeado el odio de los militares; su combate contra la desigualdad, le habían vuelto objetivo prioritario del director del FBI, John Edgar Hoover, y sus inquisidores. Le espiaban, le enlodaban con informes falsos, entre ellos de supuestas orgías, y buscaban bajo las alfombras cualquier resquicio para acusarle de comunista.

“King era visto como un revolucionario, porque pedía un ingreso anual garantizado para todos los estadounidenses y un trabajo pagado con fondos públicos para quien lo quisiera. Era además un crítico contumaz del imperialismo americano y propugnaba una reconstrucción radical de la sociedad. Pero también era un patriota, criticaba a su país porque lo quería”, explica el historiador Jason Sokol, autor de Los cielos pueden romperse: la muerte y el legado de Martin Luther King (editorial Basic Books).Bajo esta presión, creció el miedo a un atentado. El reverendo, como demuestra su último discurso, era consciente de la amenaza. Todos sabían que corría peligro y nadie hizo nada para protegerlo. Quizá esa sea la clave de su muerte más que cualquier teoría conspirativa.

La sentencia y las revisiones oficiales posteriores sostienen que el asesino fue James Earl Ray. Un prófugo, pendenciero y borracho, que había encadenado una vida de asaltos de poca monta. Hijo del aluvión, este ejemplar de la denominada basura blanca,apretó el gatillo y lanzó su carga de odio racial con una precisión que aún sobrecoge. Desde un baño situado frente al balcón del Motel Lorraine, la bala impactó en la mandíbula derecha de Martin Luther King, atravesó su médula espinal y quedó alojada para siempre en las entrañas de América. “Con King, aprendimos que los grandes cambios son disruptivos. Fue capaz de paralizar ciudades enteras y mantenerse firme hasta lograr que se hiciese justicia”, recuerda el historiador Sokol.

Cometido el crimen, Ray, de 40 años, huyó al extranjero y no fue detenido hasta el 8 de junio en el aeropuerto londinense de Heathrow. De vuelta a EE UU, se declaró culpable (lo que le evitó la pena de muerte) y una vez sentenciado a cadena perpetua se desdijo y defendió una teoría conspirativa en la que él figuraba como un mero chivo expiatorio.

Aunque las dudas nunca se han apagado, las comisiones que han revisado el caso han confirmado que Ray fue el único asesino. “Esa es la respuesta lógica. Pero la verdadera pregunta es por qué no le protegieron quienes sabían que estaba amenazado. ¿Qué hizo el FBI, la inteligencia militar y la policía local? A estas alturas no hay respuesta y la conspiración, como en el asesinato del presidente John F. Kennedy, durará para siempre. Es más fácil introducir la duda que eliminarla”, explica el profesor Clayborne Carson.

Muerto King, Estados Unidos sufrió una de sus mayores convulsiones. En un país que en pocos años había visto morir a balazos a Kennedy y al líder radical negro Malcolm X, el magnicidio desató una cólera incontenible. En el vendaval fallecieron 43 personas, 3.500 resultaron heridas y 27.000 fueron arrestadas. Como remate, dos meses después cayó asesinado el aspirante presidencial Robert Kennedy. Fue el epitafio a una época turbulenta. La década en que Estados Unidos había mostrado su esplendor al mundo y hollado la Luna se cerró con la constatación de que no era capaz de librarse de sus tinieblas. De que incluso los días de sol, la lluvia seguía cayendo.

Fuente: https://elpais.com/internacional/2018/04/03/actualidad/1522748570_422069.html

sábado, 24 de marzo de 2018

Contra la libre tenencia de armas

Los protagonistas del nuevo movimiento estudiantil estadounidense: contra la libre tenencia de armas. Portadón de .

 

viernes, 23 de febrero de 2018

Estudiantes de todo Estados Unidos hacen paro en protesta por la violencia con armas de fuego

H3 student walkouts

 Mientras tanto, los estudiantes de todo Estados Unidos –desde Minnesota hasta Colorado y Arizona– hicieron paro el miércoles para exigir leyes de control de armas más estrictas. Llevaban pancartas que decían: “Dennos seguridad” y “¡Traigan a los políticos! ¡Nos levantaremos!”. Frente a la Casa Blanca, cientos de estudiantes de las escuelas secundarias del área de Washington DC se congregaron y organizaron una sentada.


Fuente: https://www.democracynow.org/es

martes, 20 de febrero de 2018

La primera red social nació en el viejo Oeste: Granjeros que usaban alambradas para construir redes telefónicas privadas

Rancheros y granjeros norteamericanos de finales del XIX utilizaron sus alambradas para comunicarse con sus vecinos. Como las instalaciones telefónicas de la época eran muy caras, estaban solo al alcance de ricos y eran controladas por empresas privadas aprovecharon el alambre de espino de contención del ganado para manipular las conexiones y tejer sus propias redes de comunicación vecinales. Así nació el primer chat privado de la historia.

La primera red social nació en el viejo Oeste
La primera red social nació en el viejo Oeste Wiki/pxhere.com
  No tenían número ni centralita, simplemente enganchaban los aparatos patentados (que no inventados) en 1876 por Alexander Graham Bell a la inmensa red de alambres que delimitaban las tierras de su propiedad. Con pequeños puentes a las cercas de los vecinos tejían redes independientes de telefonía para comunicarse libremente entre ellos.

Así lo cuenta el historiador Richard F. Steele en An Illustrated History of the Big Bend Country y también el periodista Charley Eckhardt e Inc, el American Bussines Magazine. Los colonos de Texas, Nuevo México, Luisiana, Misisipi y las Great Plains (Grandes Llanuras) desarrollaron un sistema de nodos y redes telefónicas que anticipaban sutilmente el tejido orgánico de las redes P2P actuales. Y todo al margen de la ley y la industria. El mejor ejemplo de la revolución rural de la asociación cooperativa.

Levantando tendido telefónico convencional en Oregón
Levantando tendido telefónico convencional en Oregón Flickr / Free Commons

Para ello se aprovecharon de otra ventaja. El popular alambre de espino —o Barbed Wire— era otra patente de la época inventada por Joseph Glidden y que se popularizaría un poco antes que el teléfono de Meucci y Bell, convirtiéndose en un estándar muy barato y exitoso para la contención del ganado. Esta normalización industrial de las alambradas facilitaba la conexión con los vecinos, muchos de los cuáles compartían gastos de instalación al separar fincas colindantes. Así se creaban grandes entramados de cooperativas de alambradas conectadas. Solo hacía falta meterles una tensión eléctrica adecuada.

Publicidad de la época del 'Barb wire'
Publicidad de la época del 'Barb wire' www.collectorsweekly.com
 Una vez conocido el funcionamiento de la telefonía inventada por Antonio Meucci los granjeros de estas cooperativas copiaron el sistema. Inyectando un flujo de corriente en las Barbed Wire de su propiedad generaban un circuito cuyas variaciones de resistencia se transmitían por el mismo. El micrófono de cada terminal era el encargado de modificar esta resistencia y, por lo tanto, la intensidad de la corriente que al final se convertía en sonido en cada altavoz. Para evitar los cortocircuitos y los problemas con la lluvia utilizaban cuellos de botellas de vidrio, mazorcas de maíz o trozos de bota que aislaban los cables de tierra.

Anuncio publicado en un diario local de Indianápolis en 1902:

Línea telefónica de agricultores. Los agricultores de las cercanías de Oaklandon han organizado una compañía de teléfonos y elegido a los siguientes oficiales: Presidente, William Hamilton; secretario, John Sellers; tesorero, Sirus Stoner. Tienen seis millas de la línea completa, y están sirviendo a unas veinte familias. Han hecho conexión con las líneas de la compañía S. Morrison en Oaklandon.

Anuncio de cooperativa telefónica en prensa
Anuncio de cooperativa telefónica en prensa http://oaklandon.deburger.com
Cuando se liberó la patente de Bell en 1890, se podía comprar un terminal por catálogo en Sears, Roebuck y Montgomery Ward sin necesidad de conectarte a sus redes ni pagar por ellas. El kit costaba 25$ de la época e incluía el terminal y dos baterías de celda seca. Bastaba entonces conectar el teléfono con mordazas metálicas a la alambrada electrificada y a tierra. Para salvar la distancia entre algunas fincas las cooperativas fabricaban cables que pagaban entre todos.

Al no haber centralita todos los teléfonos de cada red sonaban al mismo tiempo. Normalmente no había más de 20 o 30 granjeros en cada nodo pero los nodos podían conectarse entre sí con las redes convencionales. Para distinguir a cada receptor los propietarios tenían asignado cada uno un tono largo, dos tonos, un tono corto, etc... de tal forma que sólo descolgaba el interesado.

Por ejemplo. Si sonaba un determinado número de tonos sabías que al descolgar podías oír el boletín de las noticias de la radio que tenía un compañero o te leían los titulares de un periódico del vecino. También te podían anticipar el parte meteorológico que se te avecinaba o las cuitas del primo de tu vecino. Así debían ser los memes del viejo Oeste. Pero no solo eso, los mensajeros a caballo para llamar al médico o a las autoridades en caso de incendio o urgencia desaparecieron con la implantación de estas pequeñas redes.

El verdadero problema de esta arcaica red social cooperativa era que, al final, no existía una verdadera privacidad y no sabías si cualquiera de los miembros podía estar escuchando tu conversación con determinado vecino. Los chismes eran 'vox populi' y la red se usaba también para propagar y difundir rumores interesados. Como una comunidad de vecinos con WhatsApp ¿Os suena?

El magneto de Bell
El magneto de Bell AtlasObscura
 Cuenta la escritora Laura V. Hamner en su "Light 'n Hitch: A Collection of Historical Writing Depicting Life on the High Plains," que el sistema supuso también la emancipación del colectivo de mujeres de las grandes llanuras, al poder mitigar su soledad con las charlas y el apoyo mutuo mientras sus maridos atendían el ganado.

Los colonos que organizaban estas pequeñas redes telefónicas eran grupos de ganaderos aislados de las redes de telefonía principal al sur de Estados Unidos y que no entraban en la infraestructura general porque no interesaban económicamente a los empresarios. Instalar los postes para llegar a las zonas rurales era muy caro y las copperativas aprendieron a autogestionarse. Algunas de sus redes siguieron usándose hasta entrados los 70 del siglo XX. Un mecanismo de autodefensa de grupos de ciudadanos contra el sistema capitalista que resolvían con ingenio y coordinación las necesidades de conexión de los más desfavorecidos. Esto también nos suena.

La economía colaborativa ha existido siempre, y más en situaciones de necesidad. Para ahorrarse la instalación de las costosas líneas los granjeros usaban su propia infraestructura para asociarse. Pero para no permanecer en grupos aislados algunos granjeros más cerca de las ciudades, a su vez, conectaban estos nodos con centralitas a la red global. Un sistema que puede verse hoy en día en redes privadas convencionales.


sábado, 17 de febrero de 2018

18 ejemplos de cultura de las armas por los que los estadounidenses están locos a ojos del mundo entero

 18 ejemplos de cultura de las armas por los que los estadounidenses están locos a ojos del mundo entero

Otro tiroteo masivo, otra ocasión para observar en redes sociales cómo los estadounidenses defensores de la posesión de armas tienen que justificar que, pese a tener un nivel de asesinato por armas 25 veces mayor que en ningún otro país occidental, les merece la pena mantener intacta la segunda enmienda. Que el hecho de que en el país haya prácticamente un arma de fuego por cada ciudadano es algo que les da seguridad y no se la resta.

 De saber que tienen muy pocas posibilidades de evitar unas 7.000 muertes al año sólo porque la mitad de ellos defienden una práctica que, en casi ningún caso, les va a proteger de ninguna hipotética amenaza futura.

Para excusarse utilizan argumentos como que el problema son los “lobos solitarios” o la enfermedad mental del último asesino de turno. El mejor de todos, la “falta de educación” en preceptos de seguridad, que sacan a colación en esos casos que en los que un niño se vuela la tapa de los sesos por error, algo a lo que tienen que enfrentarse todos los días. La culpa nunca está en la posesión de armas.

Es un sentimiento común a muchos espectadores ajenos a esta cultura. Españoles, británicos, franceses o chilenos, casi da igual cuál sea el país en el que te hayas criado. Su obsesión armamentística nos parece grotesca y surrealista, más la representación de una pulsión de muerte que esa tradición de protección frente al Estado en la que se basan para justificarlo.

 A continuación, te dejamos una serie de ejemplos de vídeos e imágenes con las que las personas de todo el mundo miramos a los norteamericanos preguntándonos cómo es posible que la nación más rica del mundo esté llena de estúpidos, de locos o de las dos cosas a la vez.

Tienen rifles de asalto en los supermercados


Y en algunos Estados puedes comprar armas en apenas siete minutos


Un chaval de trece años puede comprarse un rifle sin ningún problema



(Aunque si intenta comprarse alcohol, tabaco o boletos de lotería lo va a tener imposible).

Y niños de siete años pueden pasar los exámenes para portar armas



Hay niños de 10 años que disparan mejor que James Bond



 Y miles de vídeos de cuasibebés matando ciervos

La NRA te anima a que guardes armas en las habitaciones de los niños


La alegría de algunos niños al recibir su primer arma es real y escalofriante


Las fotos navideñas exhibiendo su arsenal no son nada excepcional



 Las fotos de boda con rifles tampoco sorprenden a nadie


Por supuesto, también venden sujetadores o bolsos especiales para armas

Y sabes que grupos paramilitares pueden marchar armados por tu ciudad 

Hay iglesias en las que montan campos de tiro


Y bares a los que vas para beber alcohol y disparar

Buena

Las autoridades tienen que alertarles de que es un error disparar a un tornado




@PascoSheriff Florida gun owners encouraged to 'shoot the storm' and fire their guns at Hurricane Irma

A Florida man who suggested shooting guns at Hurricane Irma out of "stress and boredom" has found that his idea has captured peoples' imaginations - with over 46,000 signing up to join in. Hurricane...
yahoo.com
 Es más, los Gobernadores bromean con cocinar bacon en el cañón de sus ametralladoras


En las Convenciones de armas te venden Obamas a los que disparar


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Y si lo piensas, da miedo vivir en un mundo donde cualquier transeúnte puede llevar un arma encima

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Fuente: https://magnet.xataka.com/un-mundo-fascinante/18-ejemplos-de-cultura-de-las-armas-por-los-que-los-estadounidenses-estan-locos-a-ojos-del-mundo-entero

martes, 19 de septiembre de 2017

Oxfam alquila la antigua casa de Trump para alojar a refugiados durante la Asamblea de la ONU

El objetivo de la ONG es mandar un mensaje inequívoco a los dirigentes mundiales: "Los refugiados son bienvenidos".

Oxfam acoge a varios refugiados en la antigua casa de Donald Trump. Chris Gregory/Oxfam
Oxfam acoge a varios refugiados en la antigua casa de Donald Trump. Chris Gregory/Oxfam
 La ONG Oxfam ha alquilado la casa en la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vivió cuando era un niño en el barrio neoyorquino de Queens para alojar a refugiados durante la Asamblea General de la ONU.

El objetivo de OXFAM es mandar un mensaje inequívoco a los dirigentes mundiales: "Los refugiados son bienvenidos", dijo la organización en un comunicado difundido este lunes.

Por ello, Oxfam aloja a dos refugiados de Somalia, uno de Siria y otra de Vietnam en la vivienda de Trump en Queens, que se alquila decorada con múltiples referencias al presidente estadounidense.

"En este momento, ¿qué mejor lugar para demostrar a los líderes mundiales el valor de un hogar seguro y acogedor para aquellos que huyen de situaciones inimaginables que la casa de la infancia del presidente de Estados Unidos?", preguntó Oxfam.

Oxfam señaló que las decisiones que tomarán en las próximas semanas el Gobierno, el Congreso y el Tribunal Supremo "determinarán si Estados Unidos cumple con sus valores históricos y sigue siendo un refugio para las personas que se enfrentan a la opresión".

Trump tiene que decidir el número de refugiados que EEUU acogerá en 2018. El Congreso tiene que financiar los programas para reubicar a refugiados en suelo estadounidense, mientras que el Tribunal Supremo debe deliberar sobre el veto migratorio del presidente a refugiados.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Harvey no salió de la nada




Ahora es el momento de hablar sobre el cambio climático y todas las demás injusticias sistémicas –desde realizar detenciones e interrogatorios basados en el perfil racial hasta la austeridad económica– que transforman desastres como Harvey en catástrofes humanas.

Busquen la cobertura mediática sobre el huracán Harvey y las inundaciones en Houston, y oirán acerca de cómo este tipo de lluvia no tiene precedente. Escucharán acerca de cómo nadie lo vio venir, así que nadie se podía preparar adecuadamente.

De lo que oirán muy poco es acerca de por qué estos eventos climáticos sin precedentes, históricos, ocurren con tanta regularidad, que decir histórico ya se volvió un cliché meteorológico. En otras palabras, no escucharás hablar mucho, si es que algo, sobre el cambio climático.

Esto, nos dicen, es porque se busca no politizar una tragedia humana que todavía está en desarrollo, lo cual es comprensible, pero aquí está el detalle: cada vez que hacemos como que un suceso meteorológico nos llega de la nada, como alguna acción de Dios que nadie pudo predecir, los reporteros toman una decisión extremadamente política. Es la determinación de no herir sentimientos y evitar la controversia, a costa de la verdad, por más difícil que sea.

Las temperaturas cada vez más calientes ocasionan precipitaciones pluviales cada vez más extremosas: largos periodos de sequía interrumpidos por masivas tormentas de nieve o lluvia, en vez de los estables y predecibles patrones con que la mayoría de nosotros crecimos.

Los récords que se rompen año con año –ya sea de sequía, de tormentas, fuegos incontrolados o simplemente calor– ocurren porque el planeta está notablemente más caliente, más que nunca desde que comenzaron a llevarse registros. Cubrir sucesos como Harvey mientras se ignoran esos hechos, no ofrecer una plataforma para que los científicos climáticos puedan explicarlo con sencillez, mientras no se menciona la decisión del presidente Donald Trump de retirarse de los acuerdos climáticos de París, implica fracasar en el más básico deber del periodismo: ofrecer hechos importantes y contexto relevante. Deja al público con la falsa impresión de que estos desastres no tienen un origen, lo cual también implica que no se pudo haber hecho algo para prevenirlos (y que no se puede hacer algo para evitar que en el futuro sea peor).

También vale la pena señalar que la cobertura mediática de Harvey ha estado altamente politizada desde mucho antes de que la tormenta tocara tierra. Ha habido eternas conversaciones acerca de si Trump tomaba suficientemente en serio la tormenta, largas especulaciones acerca de si este huracán será su “momento Katrina” y se han ganado puntos políticos (con justificada razón) con el hecho de que muchos republicanos votaron contra el apoyo a Sandy pero ahora sí atienden a Texas. Eso se llama hacer política de un desastre –es el tipo de política partisana que está en la zona de confort de los medios convencionales, una política que, de forma oportunista, no toma en cuenta el hecho de que anteponer los intereses de las empresas de combustibles fósiles a la necesidad de un decisivo control de la contaminación es un asunto profundamente bipartisano.

En un mundo ideal, todos deberíamos de poder poner en pausa lo político hasta que la emergencia haya pasado. Luego, cuando todo mundo estuviera a salvo, tendríamos un largo, meditativo e informado debate público acerca de las implicaciones para las políticas de la crisis que acabábamos de presenciar. ¿Qué debería implicar para el tipo de infraestructura que construimos? ¿Qué debería implicar para el tipo de energía de la que dependemos? (Una pregunta con tremendas consecuencias para la industria dominante en la región, a la que le está pegando más duro el huracán: la petrolera y la del gas). La hipervulnerabilidad a la tormenta de los enfermos, los pobres y los de la tercera edad, ¿qué nos dice acerca del tipo de redes de seguridad que tejemos, dado el escabroso futuro que ya aseguramos?

Dado que hay miles de desplazados, podríamos incluso discutir los innegables vínculos entre la alteración climática y la migración –desde el Sahel a México– y aprovechar la oportunidad para debatir la necesidad de una política de migración que comience con la premisa de que Estados Unidos tiene una buena parte de la responsabilidad de las principales fuerzas que sacan a millones de sus hogares.

Pero no vivimos en un mundo que permite ese tipo de debate serio y mesurado. Vivimos en un mundo en el cual los poderes gobernantes se han mostrado demasiado dispuestos a explotar el desvío de atención de una crisis de gran escala; y muchos están dispuestos a usar las emergencias de vida o muerte para imponer sus políticas más regresivas, políticas que nos llevan más por el camino correctamente descrito como una forma de apartheid climático.

Lo vimos después del huracán Katrina, cuando los republicanos no perdieron el tiempo y promovieron un sistema de educación completamente privatizado, debilitaron la legislación laboral y fiscal, incrementaron las perforaciones petroleras y de gas y la industria de la refinación, y abrieron las puertas a compañías mercenarias como Blackwater. Mike Pence fue un artífice clave de ese proyecto inmensamente cínico y no deberíamos esperar menos después de Harvey, ahora que él y Trump están al mando.

Se trata de movimientos especialmente ominosos, en el contexto de que los puestos de control migratorios siguen operando aún con las carreteras inundadas (un serio desincentivo para que los migrantes evacuen), así como en el contexto de los funcionarios municipales hablando acerca de aplicar las penas máximas a los saqueadores (vale la pena recordar que después de Katrina, varios residentes afroestadunidenses fueron baleados por la policía en medio de este tipo de retórica).

En pocas palabras, la derecha no desperdiciará el tiempo para explotar a Harvey y ningún otro desastre como ese para diseminar ruinosas y falsas soluciones, como la policía militarizada, más infraestructura petrolera y de gas y sistemas privatizados. Lo cual significa que la gente informada y a la que le importa tiene el imperativo moral de nombrar las verdaderas raíces de esta crisis –conectar los puntos entre la contaminación climática, el racismo sistémico, los reducidos fondos de los servicios sociales y los excesivos fondos para la policía. También necesitamos aprovechar el momento para proponer soluciones intersectoriales, que dramáticamente reduzcan las emisiones mientras batallamos contra toda forma de desigualdad e injusticia (algo que hemos intentado plantear en The Leap (https://theleap.org/), y que grupos como la Alianza por la Justicia Climática (www.ourpowercampaign.org/cja) han impulsado durante mucho tiempo).

Y tiene que ocurrir ahora mismo –justo cuando los enormes costos humanos y económicos de la inacción están en plena luz pública. Si fracasamos, si dudamos debido a una errónea idea de lo que es apropiado durante una crisis, dejamos la puerta abierta a que despiadados actores exploten este desastre para obtener predecibles y perversos fines.

También es una dura verdad que la ventana para tener estos debates es cada vez más estrecha. No tendremos ningún tipo de debate de política pública después de que pase esta emergencia; los medios regresarán a cubrir obsesivamente los tuits de Trump y otras intrigas palaciegas. Así que, si bien parecería ser indecente estar hablando acerca de las causas primordiales mientras la gente aún está atrapada en sus hogares, este es, siendo realistas, el único momento en que tenemos la atención de los medios como para tratar el tema del cambio climático. Vale la pena recordar que la decisión de Trump de retirarse del acuerdo climático de París –acción que va a repercutir a escala global durante décadas– recibió más o menos dos días de cobertura decente. Luego regresaron a hablar de Rusia las 24 horas.

Hace poco más de un año Fort McMurray, pueblo en el corazón del auge de petróleo de arenas bituminosas en Alberta, casi quedó reducido a cenizas. Durante un tiempo el mundo estuvo pasmado por las imágenes de los vehículos que iban en fila, sobre una carretera, con las llamas acercándose por ambos lados. En aquel momento nos dijeron que era insensible y sólo se buscaban chivos expiatorios si se hablaba acerca de cómo el cambio climático exacerbaba fuegos incontrolables como este. Era todavía más tabú hacer cualquier conexión entre nuestro mundo, cada vez más caliente, y la industria que da energía a Fort McMurray y que daba empleo a la mayoría de los desalojados, que produce una forma de petróleo particularmente alta en carbono. El momento no era el adecuado; era el de mostrar compasión, brindar apoyo y no hacer preguntas difíciles.

Pero, claro, ya para cuando era apropiado plantear esos asuntos los reflectores de los medios hace mucho que se habían ido. Y hoy, mientras Alberta intenta conseguir al menos tres nuevos oleoductos para cubrir sus planes de incrementar la producción a partir de bituminosas, ese terrible incendio y las lecciones que podría haber aportado casi no se mencionan.

En ello hay una lección para Houston. La ventana para proveer un contexto significativo y sacar conclusiones importantes es reducida. No podemos arriesgarnos a echarla a perder.

Hablar con honestidad acerca de qué fomenta esta época de desastres seriales –incluso mientras ocurren– no falta al respeto a la gente que está en el sitio en cuestión. De hecho, es la única manera de en verdad rendir tributo a sus pérdidas, y nuestra última esperanza para prevenir un futuro con incontables más víctimas.


Fuente: http://www.nuevatribuna.es/articulo/mundo/harvey%c2%a0no-salio-de-la-nada/20170903120612143066.html

martes, 5 de septiembre de 2017

Putin, sobre EEUU: "Es difícil dialogar con personas que confunden Austria con Australia"



El presidente ruso Vladimir Putin ofrece una rueda de prensa en el marco de la cumbre de los países emergentes BRICS, en Xiamen. MIKHAIL KLIMENTYEV/EFE
El presidente ruso, Vladimir Putin, ha amenazado este martes con reducir en otras 155 personas el personal diplomático de Estados Unidos en Rusia. "Es difícil dialogar con gente que confunde Austria y Australia", se ha quejado Putin en una conferencia de prensa en la ciudad china de Xiamen, donde asiste a una cumbre de naciones del grupo de los BRICS.

Interrogado por si se siente "decepcionado" por las decisiones del presidente de EEUU, Donald Trump, Putin ha dicho que es una pregunta "ingenua", porque "Trump no es mi mujer" y "cada parte tiene sus propios intereses".

En julio, en un contexto de tensiones entre las dos potencias, Putin ordenó reducir de 755 a 455 el número de diplomáticos estadounidenses y empleados (unos rusos y otros estadounidenses) en Rusia. Fue una reacción a las nuevas sanciones económicas impuestas por Washington por el conflicto en Ucrania. El presidente cree que las últimas expulsiones ordenadas por Washington hacen que de nuevo ambos países no estén en paz.

Según el líder ruso, Estados Unidos contabiliza erróneamente a 155 diplomáticos rusos que trabajaban en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York como diplomáticos rusos en suelo estadounidense. Si se eliminan de la ecuación, dijo Putin, Rusia tiene menos de 455 diplomáticos en Estados Unidos. "Si hablamos de paridad absoluta son 455 menos 155", ha indicado Putin: "Por eso nos reservamos el derecho a tomar una decisión sobre el número de diplomáticos estadounidenses".

"Los estadounidenses redujeron el número de nuestras instalaciones diplomáticas, y es su derecho". Pero Putin lamenta que se haya hecho "de una manera tan claramente maleducada, y eso no deja bien a nuestros socios americanos". Moscú ha denunciado la "inspección ilegal" de la oficina diplomática rusa. Lo considera una "acción agresiva sin precedentes", que podría ser utilizada por los servicios secretos de Estados Unidos para dejar objetos comprometedores dentro.

Pero el jefe del Kremlin sólo ha dejado entrever sus cartas: "Nos reservamos el derecho a tomar una decisión sobre el número de diplomáticos estadounidenses en Moscú, vamos a esperar y ver cómo se desarrolla la situación", ha añadido. "Es difícil mantener un diálogo con gente que confunde Austria con Australia. Pero no hay nada que hacer. Por lo visto, ese es el nivel de cultura política de determinada parte de la élite dominante estadounidense", ha dicho Putin, en lo que parece ser una referencia a un episodio protagonizado hace una década por el entonces presidente estadounidense George W. Bush, que confundió estos dos países.

La Casa Blanca ha dicho que el presidente Trump ordenó personalmente el cierre del consulado de San Francisco y los anexos en Washington y Nueva York la semana pasada. La llegada al poder del presidente americano creó en un primer momento esperanzas de una mejora de las relaciones entre rusos y estadounidenses. Pero la tensión no ha dejado de subir y en julio el Congreso de EEUU aprobó un texto legal que no sólo establece nuevas sanciones contra Rusia, sino que despoja a Trump de su facultad de modificarlas o cancelarlas. Las acusaciones de injerencia electoral y de espionaje mantienen las relaciones en su peor registro desde la Guerra Fría.

Esta última decisión de Putin de seguir presionando a Trump es una demostración de que no está dispuesto a ceder aunque su margen de maniobra no sea grande. La mayor parte de los que han perdido su puesto de trabajo por el 'recorte' impuesto por Moscú al servicio diplomático norteamericano son rusos contratados por EEUU, que ha decidido reducir la emisión de visados a ciudadanos rusos ante la escasez de personal para tramitarlos.

Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2017/09/05/59ae7409e2704ee9428b456f.html
Putin, sobre EEUU: "Es difícil dialogar con personas que confunden Austria con Australia"

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha cargado este martes contra la clase dirigente estadounidense y ha puesto en duda su capacidad, al asegurar que "es difícil dialogar con personas que confunden Austria con Australia", según informa la agencia de noticias rusa Sputnik.

Leer mas: http://www.europapress.es/internacional/noticia-putin-eeuu-dificil-dialogar-personas-confunden-austria-australia-20170905093920.html

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domingo, 3 de septiembre de 2017

"Bombardeamos todo lo que se movía", los ataques aéreos masivos que explican el histórico rencor de Corea del Norte hacia Estados Unidos

Un grupo de bombarderos estadounidenses arrojan bombas sobre Corea del Norte.
Keystone/Getty
Image caption Los bombarderos B-29 y B-52 se convirtieron en la pesadilla de la población civil norcoreana.
 "Todo lo que se movía".
Con esas palabras definió el exsecretario de Estado de Estados Unidos, Dean Rusk, los objetivos de los bombarderos de su país sobre Corea del Norte durante la Guerra de Corea (1950-1953).
Los estrategas del Pentágono bautizaron la misión como Operación Estrangular (Operation Strangle, en inglés).

Fueron, según la mayoría de los historiadores, tres años de incesantes e indiscriminados ataques aéreos que arrasaron ciudades y aldeas en la república comunista, y causaron decenas de miles de muertos entre la población civil.

Según le cuenta a BBC Mundo James Person, experto en política e historia coreanas del Centro Wilson de Washington, esta es una página de la historia de su país no muy divulgada entre los estadounidenses:
"Como se produjo entre la Segunda Guerra Mundial y la tragedia de Vietnam, la mayoría del público estadounidense no conoce mucho de la Guerra de Corea".

En Corea del Norte, sin embargo, no la olvidaron nunca. Su recuerdo sigue siendo una de las razones de la animadversión que impera en el país hacia Estados Unidos y el mundo capitalista.

Desde entonces, Pyongyang vio siempre a EE.UU. como una amenaza, y la rivalidad entre ambos es causa de la tensión, ahora en auge, en la región.

Pero, ¿en qué consistió aquel capítulo del conflicto todavía no resuelto en la península asiática?

Un soldado estadounidense hace prisionero a uno norcoreano.
Keystone/Getty
Image caption Solo la intervención china pudo frenar el avance de las tropas de Estados Unidos y la ONU.
Era 1950 y las tropas estadounidenses, secundadas por una coalición internacional, combatían para rechazar la invasión de Corea del Sur por parte del Ejército del Norte.

Kim il-sung, abuelo del actual líder en Pyongyang, había lanzado a sus tropas contra el sur tras la feroz represión de los simpatizantes comunistas por el régimen militar asentado en Seúl por Syngman Rhee.

Apoyado por Stalin en Moscú, Kim Il-sung libró contra sus vecinos meridionales y Estados Unidos el primer gran conflicto de la Guerra Fría.

En una primera fase de las hostilidades, el enorme poder aéreo estadounidense se había limitado a objetivos estratégicos, como bases militares y centros industriales, pero un factor inesperado lo cambió todo.

Pocos meses después del estallido de la guerra, China, temerosa del avance estadounidense hacia sus fronteras, había decidido implicarse para defender a su aliada Corea del Norte.

Los soldados estadounidenses empezaron a sufrir cada vez más bajas a causa de los ataques envolventes de las fuerzas armadas chinas, peor equipadas, pero mucho más numerosas.

El profesor Person explica que "para el mando estadounidense era vital interrumpir los suministros chinos y soviéticos que permitían a Corea del Norte mantener su esfuerzo bélico".

Fue entonces cuando el general Douglas MacArthur, héroe de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico, decidió empezar con su "política de tierra quemada".

El general MacArthur, con otro militar, a bordo de un jeep.
Getty Images
Image caption El general MacArthur fue el impulsor de la política de tierra quemada aplicada por los Estados Unidos.
Ofensiva aérea totalAquello supuso el inicio de la guerra aérea total contra el Norte.

Desde ese momento, todas sus ciudades y aldeas comenzaron a recibir la visita diaria de los bombarderos B-29 y B-52 de EE.UU. y su mortífera carga de napalm.
Aunque MacArthur cayó en desgracia poco después, el castigo no cesó.

Según describió Taewoo Kim, profesor de Humanidades en la Universidad Nacional de Seúl, todas las ciudades y aldeas del Norte fueron reducidas a escombros.

El general Curtis LeMay, jefe del Comando Aéreo Estratégico durante la contienda, declaró mucho después: "Aniquilamos alrededor de un 20% de la población".

Cálculos como este son los que llevaron al periodista y escritor Blaine Harden, que publicó varias obras sobre Corea del Norte, a calificar como "crimen de guerra" la acción militar estadounidense.

James Person no lo ve así: "Aquello fue una guerra total en la que todas las partes cometieron atrocidades".

Las estimaciones de investigadores como Kim hablan de que en los tres años de guerra, cayeron 635.000 toneladas de bombas en Corea del Norte. De acuerdo con las cifras oficiales de Pyongyang, 5.000 escuelas, 1.000 hospitales y 600.000 hogares fueron destruidos.

Un documento soviético emitido al poco de firmarse el armisticio en 1953 cifró en 282.000 los civiles que perecieron solo en las incursiones de los bombarderos.

Refugiados de Corea del Norte intentan cruzar al sur.
AFP/Getty
Image caption Los bombardeos provocaron la huida de miles de civiles de sus casas.
 Resulta imposible confirmar la exactitud de las cifras, pero nadie niega la magnitud de la devastación.

Una comisión internacional que recorrió la capital norcoreana tras la contienda certificó que no había quedado un solo edificio no afectado por los bombardeos.

Como les había ocurrido a los habitantes de ciudades alemanas como Dresde en la ofensiva final de los aliados contra el III Reich, los norcoreanos vieron sus calles y hogares devorados por las llamas, hasta el punto de que la mayoría de ellos tuvo que instalarse en diminutos refugios subterráneos improvisados para salvar la vida.

Eran poco más que agujeros.

Miedo nuclear
Mientras el mundo entero miraba a la península coreana temiendo que EE.UU. y la URSS terminarán enzarzándose en una guerra nuclear abierta, el ministro de Exteriores de Pyongyang, Pak Hen En, denunciaba ante Naciones Unidas "el bestial exterminio de civiles pacíficos por los imperialistas estadounidenses".

El relato del ministro contaba que, para asegurarse de que Pyongyang viviera cercada por los incendios, "los bárbaros transatlánticos" la bombardeaban con artefactos de acción retardada que iban alternando su detonación, "haciendo totalmente imposible para la gente salir de sus casas".

Infraestructuras esenciales como las presas, plantas eléctricas o ferrocarriles fueron también sistemáticamente atacadas.

Taewoo Kim señaló que "en todo el país se hizo imposible llevar una vida normal en la superficie".

Así que las autoridades ordenaron una movilización general y se construyeron mercados, campamentos militares y otras instalaciones bajo tierra para que el país pudiera funcionar.

Corea del Norte se convirtió en una nación subterránea y en permanente alerta antiaérea.

Una mujer acarrea un bebé herido en los bombardeos en las calles de Pyongyang.
Keystone/Getty
Image caption Los bombardeos sobre Pyongyang redujeron la ciudad a escombros y causaron miles de víctimas mortales.
Según Person, "toda la ciudad de Pyongyang se trasladó al subsuelo y eso tuvo un tremendo impacto psicológico en los habitantes".

Este experto explica que ese miedo pervive hasta nuestros días y a él se debe que todavía muchos de los almacenes y dependencias críticas sigan albergados en sótanos a gran profundidad.

Durante la noche, los norcoreanos reclutados por el Estado en el marco de la movilización nacional se lanzaban a un trabajo frenético para reparar las vías de comunicaciones y plantas energéticas destrozadas durante el día por los bombardeos.

Poblaciones enteras que permanecían enterradas al caer el sol para acometer penosas tareas. El fruto de su trabajo causaba tanta sorpresa como frustración en el mando estadounidense, que veía como objetivos que sus aparatos habían destruido estaban en poco tiempo operativos de nuevo por el empeño nocturno de batallones de obreros norcoreanos.

Estabilizado el frente terrestre por la incapacidad de ninguno de los dos bandos para imponerse, la campaña aérea se convirtió en una lucha de desgaste en la que los civiles norcoreanos se llevaron la peor parte.

Finalmente, en 1953, tras largas negociaciones, se firmó el armisticio que puso fin a los combates. El presidente estadounidense, Harry S. Truman, siempre quiso evitar una escalada del conflicto que pudiera derivar en un choque directo con la URSS.

Su sucesor en la Casa Blanca, Dwight D. Eisenhower, también comprendió pronto que su país no podría mantener indefinidamente el esfuerzo bélico en la península y la muerte de José Stalin en el mes de marzo alteró el clima político en Moscú, lo que facilitó el ansiado cese de las hostilidades.

La historiadora Kathryn Weathersby, de la Universidad de Corea de Seúl, explica que "sabemos por los archivos soviéticos que Stalin insistía en que las dos Coreas y China continuaran la lucha para que las fuerzas estadounidenses siguieran enfangadas en Corea por al menos dos o tres años y así los países del bloque comunista en Europa del este pudieran rearmarse sin temor a una intervención".

Sin él, el armisticio fue más fácil.

El acuerdo de paz definitivo y la reunificación de las dos coreas siguen pendientes, pero aquello cimentó el mito fundacional al que se sigue aferrando la retórica oficial norcoreana.

https://news.files.bbci.co.uk/vj/live/idt-images/data_pic-guerra-corea/GettyImages-160046755_bwerx.jpg

 La huella de los bombardeos de Estados Unidos sobre Corea del Norte
635.000
toneladas de explosivos
  • 32.557 toneladas de napalm
  • 282.000 muertos
  • 12-15% de la población civil norcoreana murió en los bombardeos
Los medios de comunicación del régimen norcoreano recuerdan una y otra vez a sus nacionales el enorme dolor infligido por los aviones extranjeros. Tanto Kim Il-Sung como sus sucesores Kim Jong-Il y Kim Jong-un se presentaron como artífices de la heroica resistencia que finalmente libró a la nación de sucumbir a la "agresión" extranjera.

Se trata, en palabras de Person, de "reforzar esa narrativa en la que Corea del Norte fue la gran defensa y su capacidad de disuasión mantiene a los americanos lejos".

Un retrato de Kim Il-sung durante la guerra
Alamy
Image caption La propaganda oficial presenta al abuelo de Kim Jong-un, Kim Il-sung, como el artífice de la resistencia norcoreana frente al imperialismo.
De alguna manera, el legado de la guerra actúa como gasolina ideológica para el régimen de los Kim.

También es una de las razones que explican su insistencia en desarrollar un arsenal nuclear disuasorio pese a las reiteradas condenas internacionales.

"Eligieron utilizar la historia para justificar la opresión de su gente y la miseria", zanja Person.

De acuerdo con los expertos, en su afán propagandístico, las autoridades de Pyongyang no dudan en deformar un pasado ya lo bastante brutal.

Weathersby dice que "los museos norcoreanos que recuerdan la guerra rebajan la importancia de los bombardeos, quizá porque subrayar la superioridad tecnológica estadounidense haría aflorar preguntas incómodas".

El mapa muestra que EE.UU. tiene 23.000 militares en Corea del Sur y 39.000 en Japón.
Presencia militar de Estados Unidos alrededor de Corea del Norte.

En su lugar, según explica esta investigadora, "muestran una narrativa de matanzas gratuitas supuestamente perpetradas por tropas terrestres estadounidenses".

Para Weathersby, el hecho de que la partición de la península no se haya resuelto nunca definitivamente y el potente operativo militar que el Pentágono mantiene en Corea del Sur y Japón explican que Corea del Norte siga todavía bajo una especie de estado de excepción permanente.
Un cartel advierte de que las tropas de Naciones Unidas detendrán en Corea a
AFP/Getty
Image caption El bando estadounidense también recurrió a la propaganda para justificar su papel en la contienda.
También que, como señaló en un reciente artículo en la BBC el analista Justin Bronk, los pertrechos y munición que el ejército norcoreano guarda junto a su frontera sur para hacer frente a una hipotética invasión se conserven en silos bajo tierra.

La guerra y el fuego que llovía del cielo hicieron de Corea del Norte un estado-búnker. Más de 70 años después, no ha cambiado.


Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-41089856#

jueves, 24 de agosto de 2017

El asesor de seguridad del presidente Jimmy Carter: ¡Yo creé el terrorismo yihadista y no me arrepiento!

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Nazanín Armanian

 “¿Qué es lo más importante para la historia del mundo?  ¿El Talibán o el colapso del imperio soviético?” Es la respuesta de quién fue el asesor de seguridad del presidente Jimmy Carter, Zbigniew Brzezinski, a la pregunta de la revista francesa Le Nouvel Observateur (del 21 de enero de 1998) sobre las atrocidades que cometen los yihadistas de Al Qaeda. Una escalofriante falta de ética de individuos como él que destruyen la vida de millones de personas para alcanzar sus objetivos.

En esta entrevista, Brzezinski confiesa otra realidad: que los yihadistas no entraron desde Pakistán para liberar su patria de los ocupantes infieles soviéticos, sino que seis meses antes de la entrada del Ejército Rojo a Afganistán, EEUU puso en marcha la Operación Ciclón el 3 de julio de 1979, enviando a 30.000 mercenarios armados incluso con misiles Stinger a Afganistán para arrasar el país, difundir el terror, derrocar el  gobierno marxista del Doctor Nayibolá y tender una trampa a la URSS: convertirlo en su Vietnam. Y lo consiguieron. A su paso, violaron a miles de mujeres, decapitaron a miles de hombres y provocaron la huida de cerca de 18 millones de personas de sus hogares, casi nada. Caos que continúa hasta hoy.

Esta ha sido la piedra angular sobre la que se levanta el terrorismo “yihadista” y al que Samuel Huntington dio cobertura teórica con su Choque de Civilizaciones. Así, consiguieron dividir a los pobres y desheredados de Occidente y de Oriente, haciendo que se mataran en Afganistán, Irak, Yugoslavia, Yemen, Libia y Siria, confirmado la sentencia de Paul Valéry: “La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para el provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran” .

Consiguieron neutralizar la oposición  de millones de personas a las guerras y convertir en odio la empatía. Con el método nazi de «una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad»:
  • El atentado del 11S no lo cometieron los talibanes afganos. La CIA en 2001 había implicado al gobierno de Arabia Saudí en la masacre. ¿Por qué, entonces, EEUU invadió y ocupó Afganistán?
  • Las armas de destrucción masiva no las tenía Irak. El único país en Oriente Próximo que las posee, y de forma ilegal, es Israel y gracias a EEUU y Francia.
  • Tampoco EEUU necesitaba invadir a Irak para hacerse con su petróleo. Demoler el estado iraquí tenía varios motivos, como eliminar un potencial enemigo de Israel y ocupar militarmente el corazón de Oriente Próximo, convirtiéndose en el vecino de Irán, Arabia Saudí y Turquía.
  • Las cartas con ántrax que en EEUU mataron a 5 personas en 2001, no las enviaba Saddam Husein como juraba Kolin Powell, sino Bruce Ivins, biólogo de los laboratorios militares de Fort Derrick, Maryland, quien “se suicidó” en 2008.
  • Ocultaron la (posible) muerte de Bin Laden agente de la CIA, hasta la pantomima organizada el 1 de mayo del 2011 por Obama, en el asalto hollywoodiense de los SEAL a un domicilio en Abottabad, a pesar de que la ex primera ministra de Pakistán, Benazir Bhutto, ya había afirmado el 2 de noviembre del 2007 que el saudí había sido asesinado, por un posible agente de MI6 (quizás en 2002). Benazir fue asesinada casi un mes después de esta revelación. Mantener “vivo” a Bin Laden durante 8-9 años le sirvió a EEUU aumentar el presupuesto del Pentágono (de 301.000 millones de dólares en 2001 a 720.000 en 2011), incrementar los contratos de armas de Boeing, Lockheed Martin, Raytheon, etc. y vender millones aparatos de seguridad y cámaras de vídeo-vigilancia, montar cárceles ilegales por el mundo, legitimar y legalizar el uso de la tortura, practicar asesinatos selectivos y colectivos (llamados “daños colaterales”) y concederse el derecho exclusivo de invadir y bombardear al país que desee.
Una vez testados en Afganistán, la OTAN envió a éstos “yihadistas” a Yugoslavia con el nombre del Ejercito de Liberación de Kosovo; luego a Libia  y les puso el nombre de “Ansar al Sharia, y a Siria, donde primero les denominó “rebeldes” y luego les dio otros 5-6 nombres diferentes. En esta corporación terrorista internacional, la CIA se encarga del entrenamiento, Arabia Saudí y Qatar de “cajero automático” como dijo el ministro alemán de Desarrollo, Gerd Mueller, y Turquía, miembro de la OTAN, acoge, entrena y cura a los hombres del Estado Islámico. ¡Son los mismos países que forman la “coalición antiterrorista!

¿Cómo decenas de servicios de inteligencia y los ejércitos de cerca de 50 países, medio millones de efectivos de la OTAN instalados en Irak y Afganistán, que han gastado miles de millones de dólares y euros en la “guerra mundial contra el terrorismo” durante 15 largos años, no han podido acabar con unos miles de hombres armados con espada y daga de Al Qaeda?

Así fabricaron al Estado Islámico
Siria, finales del 2013. Los neocon aumentan la presión sobre el presidente Obama para enviar tropas a Siria, y necesitan una casus belli. El veto de Rusia y China a una intervención militar en el Consejo de Seguridad, la ausencia de una alternativa capaz de gobernar el país una vez derrocado o asesinado el presidente Asad, el temor a una situación caótica en la frontera de Israel, eran parte de a los motivos de Obama a negarse.  Sin embargo, el presidente y sus generales pierden la batalla y los sectores más belicistas del Pentágono y la CIA, Qatar, Arabia Saudí, Turquí y los medios de comunicación afines asaltan la opinión pública con las imágenes de las decapitaciones y violaciones cometidas por un tal Estado Islámico. Una vez que el mundo acepta que “hay que hacer algo”, y al no tener el permiso de la ONU para atacar Siria, el Pentágono, el bombero pirómano, diseña una especial ingeniería militar:
  1. Traslada en junio de 2014 a un sector del Estado Islámico de Siria a Irak, país bajo su control, dejando que ocupe tranquilamente el 40% del país, aterrorizando a cerca de ocho millones de personas, matando a miles de iraquíes, violando a las mujeres y niñas.
  2. Organizó una potente campaña de propaganda sobre la crueldad del Estado Islámico, semejante a la que hicieron con las lapidaciones de los talibanes a las mujeres afganas, y así poder “liberar” a aquel país. ¡Hasta la eurodiputada Emma Bonino cayó en la trampa, encabezando la lucha contra el burka, mirando al dedo en vez de la luna!
  3. Afirmó que al ubicarse el cuartel general de los terroristas en Siria, debían atacar Siria.
  4. Obama cesó de forma fulminante al primer ministro iraquí Nuri al Maliki, por oponerse al uso del territorio iraquí para atacar a Siria.
  5. Objetivo conseguido: EEUU por fin pudo bombardear, ilegalmente, Siria el 23 de septiembre del 2014, sin tocar a los “yihadistas” de Irak. Gracias al Estado Islámico, hoy EEUU (y Francia, Gran Bretaña y Alemania) cuentan con bases militares en Siria, por primera vez en su historia desde donde podrán controlar toda Eurasia. Siria deja de ser (tras la caída de Libia en 2001 por la OTAN) el único país del Mediterráneo libre de bases militares de EEUU.
  6. Y lo sorprendente: desde esta fecha hasta el julio del 2017, el Estado Islámico mantiene ocupado el norte de Irak sin que decenas de miles de soldados de EEUU hayan hecho absolutamente NADA. Al final, el ejército iraquí y las milicias extranjeras chiítas liberan Mosul, eso sí, cometiendo terribles crímenes de guerra contra los civiles.
El terrorismo en la estrategia del “Imperio del Caos”
El terrorismo “yihadista” cumple cuatro principales funciones para EEUU: militarizar la atmósfera en las relaciones internacionales, en perjuicio de la diplomacia; arrebatar las conquistas sociales, instalando estados policiales (los atentados de Boston, de París e incluso el de Orlando) y una vigilancia a nivel mundial; ocultar las decisiones vitales a los ciudadanos; hacer de bulldozer, allanando el camino de la invasión de sus tropas en determinados países, y provocar caos, y no como medio sino como un objetivo en sí.

Si durante la Guerra Fría Washington cambiaba los regímenes en Asia, África y América Latina mediante golpes de Estado, hoy para arrodillar a los pueblos indomables recurre a bombardeos, enviar escuadrones de muerte, y sanciones económicas, para matarles, debilitarles  dejarles sin hospitales, agua potable y alimentos, con el fin de que no levanten cabeza durante generaciones. Así, convierte a poderosos estados en fallidos para moverse sin trabas por sus territorios sin gobierno.
EEUU que desde 1991 es la única superpotencia mundial, ha sido incapaz de hacerse con el control de los países invadidos, debido al surgimiento de otros actores y alianzas regionales que reivindican su lugar en el nuevo mundo. Y como el perro del hortelano, ha decidido sabotear la creación de un orden multipolar que intenta gestarse, provocando el caos: debilita BRICS conspirando contra Dilma Russef y Lula en Brasil; impide una integración Económica en Eurasia, propuesta por Rusia a Alemania archivada con la guerra en Ucrania, y mina el proyecto chino de la Nueva Ruta de la Seda y una integración geoeconómica de Asia-Pacífico que cubriría dos tercios de la población mundial, y en cambio crea alianzas militares como la “OTAN sunnita” y organizaciones terroristas con el fin de hundir Oriente Próximo en largas guerras religiosas.

Anunciar que ha diseñado un plan para el “cambio de régimen” en Irán –un inmenso y poblado país-, ante la dificultad de una agresión militar, significa que pondrá en marcha una política de desestabilización del país mediante atentados y tensiones étnico-religiosas. La misma política que puede aplicar Corea del Norte, Venezuela, o Bolivia, y otros de su lista del “Eje del Mal”, y todo el servicio de perpetuar su absolutista hegemonía global: que intentase derrocar a su aliado Tayyeb Erdogan es el colmo de la intolerancia.

Antes de los trágicos atentados en Catalunya, el Estado Islámico atacó a la aldea afgana de Mirza Olang. Llenó varias fosas comunes con al menos 54 cadáveres de mujeres y hombres y tres niños decapitados, y se llevó a unas 40 mujeres y niñas para violarlas.

Conclusión: que el “yihadismo” no es fruto de la exclusión de los musulmanes, ni siquiera se trata de la lógica de los vasos comunicantes y el regreso de los “terroristas que hemos criado en Oriente”.  “Vuestra causa es noble y Dios está con vosotros”, dijo Zbigniew Brzezinski a sus criaturas, los yihadistas.


 Fuente: http://blogs.publico.es/puntoyseguido/4143/el-asesor-de-seguridad-del-presidente-jimmy-carter-yo-cree-el-terrorismo-yihadista-y-no-me-arrepiento/