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domingo, 12 de abril de 2015

No pienses y no serás cornudo

  En el Lothus-Matra, el libro sagrado de los sidonios que, por lo común, tan mal ha sabido leerse e interpretarse, se dice que al hombre le florecen los cuernos cuando comete el pecado de pensar. No pienses y no serás cornudo (salmo CXXIII), porque los pensamientos solidifican su sustancia en forma de cuerno al salir de la cabeza y entrar en contacto con los espíritus que flotan en el éter.
  Paracelso, estudiando el síndrome de Raymond que presentaba su callosa tía Engracia, observó que los cuernos producen los antídotos necesarios para luchar contra los trastornos del carácter y de la memoria, la amnesia topográfica, las anomalías de la conducta y la falta de coordinación de las ideas, ya que proceden a modo de pararrayos que desvía la chispa a los abismos.
  Y si partimos del axioma -suficientemente explicado por Franz Jakubowski en su Der ideologische Uberbau in der materialistischen Geschichtsauffassung- jamás hubo un mamífero vertebrado superior sin cuernos.
  Jenócrates, sucesor de Espeusipo como escolarca de la Academia platónica, sostuvo, en su pitagorismo, la teoría de que los cuernos son mudadizos como las nubes, ya que no hay dos iguales, y Jenófanes de Colofón -cerca de doscientos años más viejo- explica, en su poema Sobre la naturaleza, que el universo se rige por un dios único, supremo y esférico- "todo ojos, todo oídos, todo cuernos"- que es inmóvil pero que, pese a su inmovilidad, lo rige y gobierna todo por su pensamiento y reparte cuernas, entre los seres racionales, con prodigalidad infinita.

Camilo José Cela


jueves, 30 de agosto de 2012

Rol de cornudos


Colegiata de Stª María de Adina, Iria Flavia (A Coruña)

   cornudo abanderado. Aquel a quien le brilla el cornaje con rutilante brillar, suena a cuerna con melodioso sonar, hiede a cornamenta que apesta, sabe a cornija con alimenticio sabor y tiene consistencia cornal percerptible al tacto. Por las carnestolendas se disfraza de cuerno de la abundancia. Es especie patriota y de espléndida figura.
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  cornudo alcoholico. El que bebe para olvidar. Si abusa de la bebida, llega a perder la noción de aquello de lo que quería olvidarse y sigue bebiendo por inercia y sin recordar qué es lo que aspiraba a no recordar jamás. Es especied gorrona y trasnochadora.
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  cornudo bonachón. Para Fourier, es el cornudo cortés. Lo entiendo mejor como el que recrimina dulcemente a su esposa sorprendida en flagrante adulterio, diciéndole:
 _ ¡Pero, mujer ! ¿Otra vez jodiendo?
 Es especie de leves inclinaciones faufaus, que se contrapean con piramidón.
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  cornudo democratacristiano. El berrendo de cornudo demócrata y cornudo meapilas, con cierta preponderancia del segundo. Es especie indecisa y, por ende, partidaria de templar gaitas.
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cornudo gochista. O ácrata o anarquista. No existe, puesto que, para ser cornudo, es preciso admitir las instituciones.
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cornudo tecnócrata. El que, metido de hoz y coz en la simulación de la política, hace la vista gorda ante la heterofalia (difusa o concreta) de la esposa, con lo que le queda más tiempo para hacer la puñeta al paisanaje desde el Boletín Oficial del Estado. Es especie muy peligrosa por su aplicación, sólo comparable a su capacidad para la coba a calzón quitado
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cornudo wagneriano. El muy solemne y nada dubitativo; su cuerna suele ser robusta y saludable. En cierto modo, puede entenderse como el antípoda del cornudo descalcificado. Es especie que supone que los españoles somos de segunda.
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Rol de cornudos
Camilo José Cela

Más información: http://www.fundacioncela.com/asp/home/home.asp
                           http://www.bibliotecacela.com/