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lunes, 6 de mayo de 2019

Venezuela, hands off Europe … and Spain

San Antonio del Táchira,- Yo me pregunté en otro post si los votantes y contribuyentes europeos están de verdad de acuerdo con que Lorent Saleh, el ultra de la oposición más radical venezolana, haya  recibido el premio Sajarov por derechos humanos del Parlamento Europeo.

Saleh, como  descubrí durante mi primera visita a Cúcuta hace dos meses, había amenazado con “volar” el puente de Simón Bolívar aquí por el que transitan miles de personas ( y ahora miles de refugiados huyendo la crisis humanitaria en Venezuela y la desastrosa gestión económica del gobierno  de  Nicolás Maduro)  así como colocar otras bombas en discotecas en la ciudad venezolana de San Cristóbal de Táchira. Incluso el moderado Juan Manuel Santos  decidió deportarlo de Colombia (*)

Los responsables de esta selección  curiosa para un premio europeo  por valor de 50.000 euros, concedido en otros tiempos a Nelson Mandela, eran los eurodiputados del Partido Popular de España, más una  de UPyD , bajo la fuerte influencia de otros opositores venezolanos premiados como Antonio Ledezma , ex alcalde de  Caracas, ahora afincado en Madrid,.

El yerno y la hija de Ledezma están bajo  investigación en Madrid por presuntos delitos de blanqueo de dinero en  inversiones inmobiliarias   en España, parte de una invasión de especulación inmobiliaria protagonizada  por los  ricos de la oposición venezolana y de la boli burguesia del chavismo degenerado .

Ahora, el gobierno español -presionado por los mismos diputados y euro diputados del Partido Popular –  se ha visto forzado a  alojar a otro premiado del Sajarov, el multimillonario líder de Voluntad Popular, Leopoldo López en la residencia del embajador español en Caracas,.
De modo que  hay muchos motivos para que el contribuyente se pregunte si Venezuela  debería desempeñar  un papel tan importante en la política  española y europea. A veces, entran ganas  de gritar: Ricachones venezolanos y sus aliados políticos:  hands off Europe and Spain!

Venezuela ha resultado una perfecta herramienta política para que los llamados partidos “populares” en Europa  disparen cañonazos contra los que buscamos una solución para la catástrofe social  en Venezuela. Una solución dialogada que no sea el modelo de represión  por  las fuerzas paramilitares  de Nicolas Maduro (ver este trabajo de Keymer Avila) . Pero que tampoco sea el plan de Leopoldo  Lopez y su mujer Lilian Tintori  -ex campeona de aquel deporte “popular” kite-surf –  para convertir  la revolución bolivariana en  un mall de shopping diseñado en Miami.

Una solución del  estilo de lo que propone México, cuya constitución  prohibe injerencia en otros países  pero que se ha ofrecido como mediador de negociaciones. O la que trataba de negociar el valiente Jose Luis Rodriguez Zapatero. Otro eslogan podría ser: ¡No a la intervención extranjera  en Venezuela y No a la intervención de  los ricos venezolanos en la política, el sector inmobiliario y los medios de comunicación europeos!

Venezuela ha sido un regalo para los “populares” conservadores.  Es un wedge issue que permite  desviar el debate alejándolo de  las cosas mas relevantes para el votante . Steve Bannon sabe que necesita a Nicolas Maduro y tal vez viene de ahi la falta  de interés de Trump en lograr una solución negociada mientras que sus sanciones matan a los más vulnerables . Entran ganas de decir:  “Hablemos de Valencia, Barcelona, Merida pero las ciudades españolas y no  las de Venezuela”. Porque, como explica Santos en la entrevista citada, tanta utilización de Venezuela para la política interna en Europa y EE.UU. (y los  países del Grupo Lima) hace más difícil una solución pragmática.
El ejemplo más llamativo de  Venezuela como arma de política  europea   es  la decisión del Partido Popular español de incluir al padre de Leopoldo López  (**) en sus listas para las elecciones europeas que se celebran dentro de tres semanas.

Votar a López senior tal vez será el acto de solidaridad humanitaria que no pudo ser el  concierto Venezuela live aid en Cúcuta tan eficazmente rentabilizado por el multi millonario Richard Branson..  Y  será mucho mas fácil trasladar la ayuda a su destino. Solo hará falta pagar los vuelos de Madrid a Estrasburgo del empresario millonario venezolano cuyo hijo, antes de entrar en una escuela privada de élite en Princeton (EE.UU.), se jactó: “Yo soy del 1 % más privilegiado”.

Como solo puede ocurrir en un parlamento que pasa desapercibido  como el europeo, Venezuela se ha colado en los expense accounts y los vuelos business de Estrasburgo como si fuera un asunto de urgencia para el maltrecho ciudadano europeo castigado por la austeridad de los mismos defensores de la libertad en Venezuela.

Otro ejemplo: cuando yo llamé a la eurodiputada  Beatriz Becerra la principal abanderada  de la causa de Saleh  en Estrasburgo para hacerle unas preguntas,  me quedé de piedra cuando  respondió una venezolana que explicó que es la portavoz de la eurodiputada.

Es como si el Chacao y Altamira fueran ya distritos de alto standing en  Bruselas o Estrasburgo en vez de Caracas.. Nigel Farage tal vez lo  citaría como otro ejemplo del tren del gravy  europeo – dinero del contribuyente gastado con fines muy alejados de los del ciudadano. Solo que ahora habría que llamarlo el tren del sancocho venezolano.

Con los partidos “populares” al mando , el Parlamento Europeo siempre responde  primero  a las noticias en Venezuela como si lo que ocurre en Caracas fuera un asunto  critico para el trabajador parado en  Almería o Amberes. Estrasburgo reconoció a Juan Guaidó en cuestión de días  después de que Trump dio la señal, como si los europeos tuviéramos tan claro que el enemigo es el castro-chavismo como lo tienen Leopoldo López y Lorent Saleh.

Esta semana, al darse la noticia de que un grupo de militares venezolanos habían sacado a López de su arresto domiciliario , los primeros tuits de celebración llegaron de Estrasburgo.

Si sirven de referencia las elecciones españolas y la debacle de los “populares”,  tal vez las cosas pueden cambiar en Estrasburgo igual que en Madrid. Yo, por lo menos, he decidido ejercer mi derecho de votar  en las elecciones al Parlamento Europeo por primera vez. No porque crea  mucho en Europa -preferiría defender la unidad latinoamericana- sino para evitar que mis impuestos paguen el alojamiento o acaben en una cuenta en Miami de los Leopoldo López padre e hijo.

(*) Saleh volvió a mostrar en marzo  los síntomas de un mentiroso compulsivo (tal y como sugiere Santos en la entrevista que le hice), al sugerir que los guardias colombianos que lo detuvieron en Cúcuta en marzo cuando causó un alboroto en un restaurante en Cúcuta forman parte de “una operación que sale del laboratorio de Maduro”. 

(**).  Algunos lectores  se acordarán del golpe contra Hugo Chavez en el 2002. Entonces el Presidente de la federación de la patronal venezolana Pedro Carmona encabezó un gobierno golpista durante unas horas tras el secuestro de Chávez que le bautizó después de regresar a la presidencia: Pedro el breve. Uno de los empresarios presentes en la firma del llamado Decreto Carmona  era Leopoldo López padre. Para quienes piensan que lo ocurrido esta semana en Venezuela es novedosa conviene recordar las declaraciones de Leopoldo López junior durante la manifestación anti chavista delante del  Palacio de Miraflores en el 2002. “O Chávez se retira del poder o habrá un golpe de estado” dijo entonces horas antes del golpe de Carmona y de su padre.

Fuente: http://blogs.lavanguardia.com/diario-itinerante/venezuela-hands-off-europe-and-spain-33155

sábado, 2 de marzo de 2019

Guaidó se queda sin oxígeno mientras Maduro se refuerza

Las fuerzas armadas se ha mantenido leales a Maduro y el episodio de la ayuda humanitaria ha dejado claro que el chavismo sigue controlando el país aunque tenga que usar la fuerza para ello.

El ministro de Exteriores venezolano, Jorge Arreaza sostiene una imagen mientras hablaba durante la reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la situación en Venezuela. / REUTERS - SHANNON STAPLETON
El ministro de Exteriores venezolano, Jorge Arreaza sostiene una imagen mientras hablaba durante la reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la situación en Venezuela. / REUTERS - SHANNON STAPLETON
 Un mes después de que Juan Guaidó se autoproclamara presidente de Venezuela con el apoyo de Estados Unidos y buena parte de la comunidad internacional, se puede afirmar con seguridad que Maduro ha aguantado el asalto. Aun con dificultades se mantiene en pie tras la peor crisis política que ha vivido desde que es presidente. Todavía no se puede dar la crisis por concluida porque ha dejado heridas en todos los resortes del régimen y sigue teniendo a la calle —pese a estar fatigada— en su contra.

Pero Guaidó difícilmente puede seguir adelante en la escalada —a no ser que se saque un as de la manga— sin llamar de forma directa a una intervención extranjera, que mayoritariamente rechazan América Latina y la Unión Europea, y está por ver si de verdad Washington estaría dispuesto a llevarla a cabo. No hay un próximo paso nítido en su hoja de ruta. En la reunión del Grupo de Lima en Bogotá (Colombia), el vicepresidente americano, Mike Pence, expresó a Guaidó que su opción seguía siendo la solución pacífica.

A pesar del apoyo internacional, las fuerzas armadas se ha mantenido leales a Maduro y el episodio de la ayuda humanitaria ha dejado claro que el chavismo sigue controlando el país aunque tenga que usar la fuerza para ello. El autoproclamado presidente confiaba en que la entrada de convoyes con la ayuda provocaría un clímax de desobendiencia y deserciones masivas que precipitara la salida de Maduro.

 Está por ver si Guaidó volverá a entrar a Venezuela “en los próximos días”, como asegura, y cómo lo hace y la reacción de las autoridades. Su marcha a Colombia fue vendida por sus partidarios como un nuevo “desafío” a Maduro ya que insinuó que cruzó la frontera con la ayuda de los militares. Pero también es cierto que quedarse en el país podía significar que se expusiera a ser detenido por los disturbios ocurridos. Y si vuelve, el régimen tiene la excusa perfecta para arrestarlo ya que la justicia venezolana —controlada por los chavistas— le prohibió salir del país como medida cautelar a la investigación que se anunció tras su proclamación.

Por el momento, el líder opositor se encuentra en una suerte de gira por América Latina donde ha sido recibido con honores de jefe de estado en Colombia, Brasil y Paraguay por sus respectivos presidentes. El presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, también lo invitó para que visitara su país. En sus comparecencias, Guaidó anuncia “nuevas movilizaciones” pero todavía sin concretar.

El régimen por su parte tampoco está para tirar cohetes. Tiene muchos frentes abiertos que intenta taponar como puede. Por una parte, evaluar el control de daños en las fuerzas armadas después de las deserciones acontecidas los últimos días. A pesar de no ser suficientes, tampoco son pocas. Según el servicio de Migración colombiano, 320 soldados abandonaron Venezuela para entrar a su país.
En el ámbito internacional, el chavismo intenta recuperar el terreno perdido ante Guaidó. El ministro de Exteriores venezolano, Jorge Arreaza, ha dado la batalla diplomática en el Consejo de Seguridad de la ONU donde se rechazaron varias resoluciones: una en la que se instaba a permitir la ayuda humanitaria y la otra —vetada por Estados Unidos— en la que se hacía un llamamiento al diálogo. 
De las iniciativas para el diálogo que anunció la UE junto con países como México y Uruguay no se habla ni se sabe nada. Pero eso es positivo para Maduro que acostumbra a pedir diálogo para ganar tiempo cuando la oposición le pone en dificultades.

 El otro gran frente que el chavismo tiene abierto es el de las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. Washington bloqueó los activos de las empresas públicas venezolanas en el país a la vez que prohibió a las empresas americanas comprar petróleo a Venezuela. Estas sanciones significaron un paso más allá de la presión americana que hasta el momento se había limitado a castigar a personas concretas con alta responsabilidad en el régimen.

Es demasiado pronto para medir el alcance actual de estas medidas, pero los expertos coinciden en que tendrá unos efectos devastadores para la maltrecha economía venezolana porque afecta a PDVSA, que representa alrededor del 95% de las exportaciones del país. Muchas de las cuales se hacían en Estados Unidos a través de la filial Citgo. Caracas ha respondido protegiendo los activos que tiene en el exterior enviándolos a países amigos. Por ejemplo, ayer anunció que trasladaba la sede europea de PDVSA de Lisboa a Moscú por miedo a posibles sanciones por parte de la Unión Europea. Hace unos 15 días, la Fiscalía de Bulgaria bloqueó las cuentas bancarias de un abogado búlgaro al que PDVSA había transferido millones de dólares al sospechar que funcionara como un testaferro para evitar sanciones económicas.

Las sanciones tienen una importancia crucial porque, además de perjudicar gravemente a la población, pueden dificultar el mantenimiento de posiciones de privilegio que mantienen los altos mandos militares. El objetivo último es provocar una rebelión contra Maduro al perder esta posición. Los expertos calculan que todavía hace falta que transcurran unos meses para que eso ocurra y Caracas ya trabaja en un plan para contrarrestar los efectos.

 Moscú se opondrá a "los intentos de intervención descarada en Venezuela", declaró el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia

Fuente: https://www.publico.es/internacional/venezuela-guaido-queda-oxigeno-maduro-refuerza.html?utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_campaign=publico

domingo, 17 de febrero de 2019

¿Quién ha colonizado a Venezuela?

Probablemente, a Estados Unidos le gustaría colonizar Venezuela. Pero no lo ha conseguido: al menos todavía. Es más, por el momento han optado por la estrategia opuesta: aislarla económicamente

<p>Encuentro de Donald Trump y Xi Jinping, presidente de China, durante la cumbre del G20 en Alemania. Julio de 2017</p>
Encuentro de Donald Trump y Xi Jinping, presidente de China, durante la cumbre del G20 en Alemania. Julio de 2017
The White House
 Por extraño que parezca, hubo un momento en el que los inversores estadounidenses estaban interesados en Venezuela. Y no hablamos de la época pre Chávez. En realidad, fue en 2016 cuando la revista Forbes recomendaba comprar deuda del Gobierno de Maduro: “Venezuela puede ser el peor país de Latinoamérica… ¡Pero sus bonos tienen muy buena pinta!”. Un año después, Goldman Sachs prestó 865 millones de dólares a Caracas ante la indignación de la oposición antichavista.

Ideologías aparte, Venezuela era una auténtica ganga para la especulación. El Gobierno necesitaba dinero pero ningún banco confiaba en que le fueran a devolver el préstamo ¿Recordáis la crisis de la prima de riesgo en España? Pues multiplicadlo por 3.000 y os podréis hacer una idea del problema que tenían en el Palacio de Miraflores. Nadie te va a financiar… a no ser que ofrezcas unos beneficios desorbitados. Así que, desesperados por conseguir algo de líquido con el que, al menos, poder pagar los sueldos de los funcionarios, Caracas ofreció un descuentazo: pagas 865 millones de dólares y nosotros te devolveremos 2.800 millones, más intereses ¿Es arriesgado? ¡Por supuesto! Pero, bastaría con que se cumpliera parte del trato para que Goldman Sachs hiciera un pingüe beneficio.

Y entonces, Trump bloqueó todas las inversiones hacia Venezuela. Fin de las gangas. Fin de la posible relación de dependencia entre Caracas y Washington.

¿Quién ha colonizado a Venezuela, entonces?

China
A día de hoy, Xi Jinping, el presidente chino, le ha prestado más de 60.000 millones de dólares a Maduro. Eso es 3 veces el coste de los faraónicos Juegos Olímpicos de Beijing –los más caros de la historia. En términos absolutos, Venezuela es el país que más dinero ha recibido de China: mucho más que Brasil –pese a que tienen 7 veces más población.

¿Espera Xi Jinping recuperar ese préstamo? ¡Por supuesto que no!

Y aquí es donde entra el juego político. Como Maduro no puede devolver los préstamos, Xi Jinping renegocia la deuda en otros términos. Por ejemplo, le pide que le pague en barriles de petróleo. Todo esto, por supuesto, bajo las condiciones que impone el acreedor. Por eso, aunque la producción total de PDVSA –la petrolera venezolana– ha caído en picado, sus exportaciones a China están creciendo.
Hasta aquí todo bien. El petróleo se compra y se vende. Nada nuevo bajo el sol.

El problema viene cuando, ni siquiera los envíos de crudo sirven para cubrir toda la deuda. Deuda que, a su vez, se incrementa año tras año. Entonces es cuando Xi Jinping, sin desdibujar su sonrisa perenne y enigmática, hace suya la máxima que hizo famoso a Hugo Chávez: ¡Exprópiese! En 2018, las empresas chinas consiguieron entrar en los yacimientos venezolanos, otrora reservados únicamente a PDVSA. Y esto es sólo el principio. Con 60.000 millones de deuda, China podría llegar a incautar más de la cuarta parte de los activos petrolíferos de Venezuela.

Y todo esto, por las buenas. Porque mientras Maduro depende de la financiación china para pagar a su ejército, Xi Jinping podrá guiar sus políticas a conveniencia. Eso explica, por ejemplo, la creación de una nueva “zona económica especial” en el estado de Aragua. O los acuerdos de minería de oro con CITIC en Las Cristinas.

Nada de esto es nuevo. Si queréis ver cómo puede continuar esta historia, buscad lo que ocurrió en Sri Lanka con el presidente Rajapaksa, los préstamos chinos y el puerto de Hambantota.
¿Entendéis ahora por qué China continúa reconociendo a Maduro como presidente legítimo de Venezuela?

Por supuesto que todo esto no tiene por qué ser necesariamente malo. Es más, en muchos casos, podría ser una buena ayuda para salir del agujero económico venezolano. Pero Maduro ya no puede seguir presumiendo de soberanía económica.

En cualquier caso, queda una pregunta en el aire ¿Qué pasa con Estados Unidos?

Falsas dicotomías
En la entrevista con Jordi Évole, Nicolás Maduro aseguró que tenía a más de dos millones de civiles con entrenamiento militar y acceso a armas. Nadie sabe a ciencia cierta si las cifras son exactas, pero es indudable que, además de un ejército profesional, Miraflores cuenta con unas milicias paramilitares listas para una posible invasión. Esto significa que, quienes advierten de un posible Vietnam tienen razón. Estados Unidos no puede esperar que una posible intervención se convierta en un paseo militar. Hablamos de años de desgaste, muertos y sinrazón.

Pero no hay mayor falacia que la falsa dicotomía.

Los políticos de derechas dicen “o mano dura, o Maduro para siempre”. Maduro dice “O yo, o la guerra de Vietnam 2”. Ambos simplifican la realidad para ganar apoyos. Y ambos se equivocan.

La primera pregunta ¿De verdad quiere una guerra Estados Unidos?

Legalmente, Donald Trump puede desplegar un número limitado de tropas durante el plazo de 60 días. Nada más. A partir de ahí, está obligado a someterse a la votación de un Congreso de mayoría demócrata. Un Congreso que ya ha rechazado casi todas las propuestas de ley de la Casa Blanca, y que ha llegado incluso a paralizar el Gobierno durante un mes.

Por supuesto, a los demócratas tampoco les gusta Maduro. Las sanciones contra Venezuela comenzaron en 2014, durante la Administración de Obama. Pero una cosa es el aislamiento y otra muy distinta es la intervención. Congelar cuentas de los oficiales de Caracas es muy barato. Mandar tropas es muy caro. Y, por muchas reservas de petróleo que tengan, Estados Unidos produce muchos más barriles. Es más, en términos puramente económicos, el crudo venezolano es muy caro de extraer y de refinar, lo que reduce los márgenes de beneficio cuando se vende en el mercado internacional. Tendría mucho más sentido una invasión a Irán, por ejemplo. Y, aunque John Bolton también ha amenazado con bombardear Teherán, no parece que eso vaya a ocurrir pronto.

Pensadlo así: Estados Unidos mantiene sus tropas en Iraq, Afganistán y Siria –llevan anunciando la retirada de soldados pero ahí siguen ¿De verdad están dispuestos a abrir otros dos frentes nuevos? Parece poco probable.

¿Cuál es la estrategia de Estados Unidos, entonces?

(Disclaimer: aquí es cuando llega mi interpretación puramente personal, así que tomároslo con una pizca de sal).

Rumanía
Rumanía es un país de 20 millones de habitantes que presume de tener el Parlamento más grande del mundo. A su lado, el Capitolio de Washington es un merendero. Este macro edificio se construyó en la época de Nicolae Ceaușescu: el Kim Jong-un europeo. Durante su construcción, más de 2.500 trabajadores murieron exhaustos. Y mientras el gobierno levantaba innumerables proyectos faraónicos –muchos de los cuales, todavía se pueden visitar hoy–, miles de rumanos morían de inanición.

Muchos pensarían que Ceaușescu murió a manos de una turba de rebeldes anticomunistas. Pero nada más lejos de la realidad. Hay amigos, enemigos y… compañeros de partido. Y las crisis humanitarias son una oportunidad perfecta para que una facción moderada de tu propio partido se alce contra ti.

Tras el asesinato de Ceaușescu, a manos de sus propios compañeros, el partido comunista cambió de nombre: ahora son los socialdemócratas. Y siguieron gobernando el país durante toda la década de los 90. Por supuesto, estos nuevos socialdemócratas renovaron las instituciones y reformaron “ligeramente” la economía ¿Cómo de “ligeramente”? Lo suficiente como para que los inversores extranjeros pudieran hacerse con las pocas grandes empresas del país –principalmente Dacia, que se vendió a Renault. Hoy en día, aunque Rumanía sea una de las democracias más pobres y corruptas de Europa, sus ciudadanos no se mueren de hambre. Pero, a diferencia de otros países postcomunistas como República Checa o Polonia, aquí todo cambió para que todo siguiera igual.

Algo parecido podría ocurrir en Venezuela.

Por un lado, tanto Europa como Estados Unidos están aumentando la presión sobre el ejército. En muchos casos, las sanciones económicas tienen una precisión quirúrgica para ahogar a figuras muy concretas del régimen. Militares que, hasta ahora, gozaban de un nivel de vida digno de una rockstar, con inversiones en muchos otros países como España. Congelar sus cuentas en el extranjero es un argumento potente para hacerles cambiar de bando.

Si lo hacen, Juan Guaidó les espera con los brazos abiertos. Ya ha anunciado una amnistía para todos los generales que le sigan. Y muy probablemente, con esa amnistía llegaría el desbloqueo de las cuentas bancarias. Tampoco ha descuidado sus relaciones con China. Aunque, en este respecto, ha sido bastante tibio. Ha llegado a decir que “todos los acuerdos firmados QUE CUMPLAN LA LEY serán respetados” (9). Eso implica que hay otros acuerdos que no la cumplen. Y, por eso, Beijing seguirá apostando por lo más seguro: Nicolás Maduro.

Si la jugada saliera bien, podríamos ver una de esas transiciones “a la rumana” (esperemos que sin derramamiento de sangre): una facción del gobierno se rebela y las cosas cambian ligeramente. Lo suficiente como para que Venezuela sofoque la hiperinflación y vuelva a estar abierto a la inversión. Porque ahí está el auténtico potencial de este país: el petróleo se lo pueden quedar los chinos. Lo realmente interesante es todo lo demás. Esas propiedades inmobiliarias a precio de saldo, fábricas con trabajadores baratos y bonos de deuda con descuentos.

De nuevo, esto no tiene por qué ser, necesariamente, malas noticias. Rumanía sigue estando mal, pero está mejor que hace tres décadas.

Pero, lo cierto es que más allá del petróleo, Venezuela está llena de gangas. Sólo falta un cambio ligero para que (casi) todo siga como estaba.

Fuente: https://ctxt.es/es/20190213/Politica/24356/venezuela-estados-unidos-china-petroleo-enrique-fonseca.htm#.XGWKtBBIjg0.twitter

miércoles, 6 de febrero de 2019

La nueva Guerra Fría y Venezuela

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El sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos
Lo que está pasando en Venezuela es una tragedia anunciada, y probablemente causará la muerte de mucha gente inocente. Venezuela está al borde de una intervención militar extranjera y el baño de sangre que resultará puede asumir proporciones dramáticas. Quien lo dice es el líder más conocido de la oposición a Nicolás Maduro, Henrique Capriles, al afirmar que el presidente-títere Juan Guaidó está usando al pueblo venezolano como “carne de cañón”. Él sabe de lo que está hablando. Sabe, por ejemplo, que Hugo Chávez tomó muy en serio el destino de la experiencia socialista democrática de Salvador Allende en Chile. Y que, entre otras medidas, armó a la población civil, creando las milicias, que obviamente pueden ser desarmadas, pero que muy probablemente ello no ocurrirá sin cierta resistencia. Sabe también que, a pesar del inmenso sufrimiento a que el país está siendo sometido por la mezcla tóxica de errores políticos internos y presión externa, en particular a través de un embargo que la ONU considera humanitariamente condenable, en el pueblo venezolano continúa arraigado un sentimiento de orgullo nacionalista que rechaza con vehemencia cualquier intervención extranjera.

Ante la dimensión del riesgo de destrucción de vidas inocentes, todos los demócratas venezolanos opositores al gobierno bolivariano se hacen algunas preguntas para las que solo muy duramente van teniendo alguna respuesta. ¿Por qué Estados Unidos, acompañado de algunos países europeos, se embarca en una posición agresiva y maximalista que desde el principio inviabiliza cualquier solución negociada? ¿Por qué se hacen ultimátums típicos de los tiempos imperiales de los que, por cierto, Portugal tiene una amarga experiencia? ¿Por qué se rechazó la propuesta de intermediación hecha por México y Uruguay, que tiene como punto de partida el rechazo de la guerra civil? ¿Por qué un joven desconocido hasta hace unas semanas, miembro de un pequeño partido de extrema derecha, Voluntad Popular, directamente involucrado en la violencia callejera ocurrida en años anteriores, se autoproclama presidente de la república tras recibir una llamada del vicepresidente de Estados Unidos, y varios países se disponen a reconocerlo como presidente legítimo del país?

Las respuestas irán surgiendo con el tiempo, pero lo que va siendo conocido es suficiente para indicar de dónde vendrán. Se empieza a saber que, a pesar de poco conocido en el país, Juan Guaidó y su partido de extrema derecha, que ha defendido abiertamente una intervención militar contra el Gobierno, son hace mucho los favoritos de Washington para implementar en Venezuela la infame política de “cambio de régimen”. A esto se une la historia de las intervenciones de Estados Unidos en el continente, un arma de destrucción masiva de la democracia siempre que esta significó la defensa de la soberanía nacional y cuestionó el libre acceso de las empresas estadounidenses a los recursos naturales del país. No es difícil concluir que lo que está en juego no es la defensa de la democracia venezolana. Lo que está en juego es el petróleo de Venezuela. Venezuela es el país con las mayores reservas de petróleo del mundo (el 20% de las reservas mundiales, mientras Estados Unidos tiene el 2%). El acceso al petróleo de Oriente Medio determinó el pacto de sangre con el país más dictatorial de la región, Arabia Saudí, y la destrucción de Irak, Siria, Libia, en el norte de África; la próxima víctima bien podría ser Irán. Además, el petróleo de Oriente Medio está más cerca de China que de Estados Unidos, mientras que el petróleo de Venezuela está en la puerta de casa.

El modo de acceder a los recursos varía de un país a otro, pero el objetivo estratégico ha sido siempre el mismo. En Chile, conllevó una dictadura sangrienta. Más recientemente, en Brasil, el acceso a los inmensos recursos minerales, a la Amazonia y a las reservas petrolíferas del presal, implicó la transformación de otro favorito de Washington, Sérgio Moro, de ignorado juez de primera instancia a ganar notoriedad nacional e internacional, mediante el acceso privilegiado a datos que le permitieron ser el justiciero de la izquierda brasileña y abrir el camino para la elección de un confeso apologista de la dictadura y de la tortura que estuviese dispuesto a vender las riquezas del país como desperdicio y formase un gobierno del que el favorito pronorteamericano del futuro de Brasil formara parte.
Pero la perplejidad de muchos demócratas venezolanos tiene que ver especialmente con Europa, también porque en el pasado Europa estuvo activa en negociaciones entre el gobierno y las oposiciones. Sabían que muchas de esas negociaciones fracasaron por presión de Estados Unidos. De ahí la pregunta: ¿también tú, Europa? Son conscientes de que si Europa estuviese genuinamente preocupada con la democracia, hace mucho habría roto relaciones diplomáticas con Arabia Saudí. Y de que si Europa estuviese preocupada por la muerte en masa de civiles inocentes, hace mucho que habría dejado de vender a Arabia Saudí las armas con las que este país está llevando a cabo el genocidio en Yemen. Incluso tal vez esperasen que las responsabilidades históricas de Europa delante de sus antiguas colonias justificasen alguna contención. ¿Por qué este alineamiento total con una política que mide su éxito por el nivel de destrucción de países y vidas?

Paulatinamente irá quedando claro que la razón de este alineamiento reside en la nueva Guerra Fría que estalló entre Estados Unidos y China, una Guerra Fría que tiene en el continente latinoamericano uno de sus centros y que, tal como la anterior, no puede disputarse directamente entre las potencias rivales, en este caso, un imperio declinante y un imperio ascendente. Tiene que ser acometida por vía de aliados, sean ellos, en un caso, los gobiernos de derecha en América Latina y los gobiernos europeos y, en otro caso, Rusia. Ningún imperio es bueno para los países que no tienen poder para beneficiarse por entero de la rivalidad. Cuando mucho, procuran obtener ventajas del alineamiento que les está más próximo. Y el alineamiento, para ser eficaz, debe ser total. Esto es, se necesita sacrificar los anillos para no perder los dedos. Esto es tan verdad en Canadá como en los países europeos.

Me he reconocido bien representado por el gobierno de mi país (Portugal) en el poder desde 2016. Sin embargo, la legitimidad concedida a un presidente-títere y a una estrategia que muy probablemente terminará en un baño de sangre me hace sentir vergüenza de mi gobierno. Solo espero que la vasta comunidad de portugueses en Venezuela no tenga que sufrir con tamaña imprudencia diplomática, para no usar otro término más vehemente y verdadero sobre la política internacional del gobierno en este caso.

Fuente:  https://blogs.publico.es/espejos-extranos/2019/02/06/la-nueva-guerra-fria-y-venezuela/?utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_campaign=publico

sábado, 2 de febrero de 2019

La mano amiga de EE UU

Bolton es la mente que está detrás de la crisis de los dos presidentes de Venezuela, o como la quieran llamar

John Bolton durante una entrevista.
John Bolton durante una entrevista. AP
 Si la alternativa a Nicolás Maduro, que ha dado sobradas muestras de incapacidad, es John Bolton, solo cabe exclamar ¡pobres venezolanos! Fue uno de los arquitectos de las mentiras de destrucción masiva en las que basó la invasión de Irak en 2003. En política, mentir es corrupción; debería inhabilitar de por vida al mentiroso, más allá del delito penal.
 
Irak fue un excelente negocio para empresas y petroleras estadounidenses, como Halliburton, a las que Bolton parece seguir representando. También fue un pésimo negocio para los más de 400.000 iraquíes muertos a causa de las guerras que siguieron al derrocamiento de Sadam Husein. Podríamos añadir los 500.000 muertos de Siria, un conflicto derivado del caos iraquí, y los sufrimientos de millones de refugiados; también, la existencia del grupo terrorista ISIS y el brote de xenofobia global. Invadir Irak sería un buen negocio privado, pero no lo ha sido para los ciudadanos de medio mundo.

Bolton es la mente que está detrás de la crisis de los dos presidentes de Venezuela, o como la quieran llamar, y de la amenaza poco sutil de intervención (los 5.000 soldados para Colombia de su cuaderno amarillo). También quiere bombardear Irán, un objetivo más complejo y peligroso. En este caso emplea los mismos embustes de 2003. No necesita reciclarlos en un mundo sin memoria. Esta semana tuvo la desfachatez de hablar en un programa de la cadena Fox News del petróleo venezolano, de lo bueno que sería para las empresas de Estados Unidos.

Junto a Bolton está el vicepresidente Mike Pence, un ultrarreligioso que está colocando su agenda y sus jueces, mientras que seguimos distraídos con las andanzas tuiteras de Donald Trump.

Han elegido a Elliott Abrams para devolver la democracia a Venezuela, un intervencionista experto en guerras sucias, condenado en 1991 por mentir al Congreso en el escándalo Irán-Contra. Fue uno de los creadores de la contraguerrilla nicaragüense, una guerra que costó miles de vidas. Su currículo incluye El Salvador. Calificó de “propaganda comunista” la matanza de El Mozote, ocurrida en diciembre de 1981. El batallón Atlacatl, entrenado y armado por Estados Unidos, asesinó a cerca de 500 salvadoreños, incluidos niños y mujeres. También en Guatemala, la guerra centroamericana más canalla con más de 45.000 desaparecidos.

Igual que Bolton, Abrams no tiene problemas con la gestión de su pasado. Ni arrepentimiento ni dudas. La indecencia debería ser incompatible con una democracia. Es cierto que en todo Estado existen cloacas, una mano que no sabe lo que hace la otra. Pero nunca se presume de ello ni se ofrece una segunda oportunidad a los amorales. Es esencial el disimulo, un cierto teatro de la decencia, para que podamos seguir pensando que somos los buenos de la película.


Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/01/31/opinion/1548957819_624650.html?id_externo_rsoc=TW_CM

miércoles, 30 de enero de 2019

El asesor de seguridad de Trump lo deja claro: "Es una oportunidad de negocio, tenemos mucho en juego en Venezuela"

John Bolton, en una entrevista para Fox Business afirma que están en conversaciones con las principales compañías estadounidense para "producir el petróleo en Venezuela". Una posibilidad que, añade el político, "marcaría la diferencia".

John Bolton, asesor en materia de seguridad de John Bolton.- EFE
John Bolton, asesor en materia de seguridad de John Bolton.- EFE
 El asesor de seguridad del Gobierno de Estados Unidos, John Bolton, ha afirmado en una entrevista a la cadena Fox Business que están en conversaciones con las principales compañías estadounidense para "producir el petróleo en Venezuela". En dicha entrevista, Bolton añadía que la posibilidad de operar desde suelo venezolano "marcaría la diferencia".

Bolton dejó caer también que para que esta situación se haga realidad antes debería producirse el derrocamiento del Gobierno del presidente Nicolás Maduro. "Es una oportunidad de negocio, tenemos mucho en juego haciendo que esto salga de la manera correcta", llego a decir el político dejando más que claras las intenciones del Ejecutivo de Trump en la zona.

Una postura que ya evidenció con el apoyo inmediato al diputado opositor Juan Guaidó, autoproclamado presidente de Venezuela al que el Departamento de Estado llegó a calificar de "presidente encargado" de Venezuela para "recibir y controlar ciertos activos".

El descuido de Bolton
El asesor de seguridad nacional de Estados Unidos cometía apenas unas horas antes de la entrevista un descuido que ha dado que hablar. Según muestran varias fotografías, tenía escrito en su cuaderno "5.000 tropas a Colombia" durante la rueda de prensa en la que la Casa Blanca anunció sanciones contra la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

En una ampliación de dichas fotografías tomadas por diversos medios de comunicación durante la rueda de prensa se aprecian dos inscripciones en el cuaderno de Bolton: la primera reza "Afganistán, bienvenidas las negociaciones" de paz con los talibanes, mientras que la segunda dice "5.000 tropas a Colombia".

martes, 29 de enero de 2019

Pepe Mujica sobre el conflicto político en Venezuela: “Estados Unidos no puede aceptar que China termine manejando el destino del petróleo venezolano”

Mujica: ante “la peor alternativa de guerra” en Venezuela una salida sería “elecciones totales con monitoreo de la ONU”

En la primera emisión del año de su espacio de reflexiones en M24, el expresidente de la República José ´Pepe´ Mujica se refirió a los actuales acontecimientos en torno a Venezuela. A continuación transcribimos la totalidad de la columna del líder frenteamplista.

“Hoy están sonando fuertes tambores de guerra en el Caribe, por la situación venezolana. Y debemos recordar que en las guerras, en general, mueren los que no tienen responsabilidades. Y también debemos recordar que con sanciones económicas, se castiga a los pueblos y se fanatiza a los gobiernos, como pasó con España franquista, con Italia… hay toda una historia de las consecuencias, amargas, para los pueblos, de las sanciones económicas.

Nos parece que discutir la legitimidad de un gobierno u otro en Venezuela, en el fondo resulta infantil, a diestra y siniestra. Lo grave, lo penosamente grave es la inminencia de guerra abierta. Por eso, acompañé desde el primer momento la oposición (a eso), la posición que asumió el gobierno uruguayo. Porque el presidente autoproclamado en Venezuela, o es muy joven o tiene atrás la seguridad que da sin ambages el Ejército de Estados Unidos. Para nosotros está muy fresca en estos días la afirmación del señor Trump, que ´todas las opciones están sobre la mesa´.

Ante tanta información absolutamente secundaria, hay que subrayar lo central: parecería que quieren convencerse, y a su vez convencernos a todos, que la ilegitimidad eventual de unos, se sustituye con la ilegitimidad de otros. Y todo esto tiene un tambor batiente de supuesta causa sacrosanta ´por la democracia´, como siempre se ha hecho en vísperas de cualquier invasión. Antes se levantaba el pendón del Cristianismo, recordemos aquello de Valdivia: ´nos ganaremos el cielo a lanzadas y cuchilladas´, o ´por la civilización´ como la triste historia de la Triple Alianza, que aplastó a Paraguay, o ´por Mahoma´ o por lo que fuere.

Siempre hay una pantalla poco discutible para levantar en el horizonte, pero atrás de la guerra siempre se mueven intereses. La verdad, la verdad cruda, dura, descarnada, es que lo más conservador de Estados Unidos no puede aceptar que China termine manejando el destino del petróleo venezolano. Esta es la causa profunda de la impaciencia que ha atacado a USA. Digo esto porque hace algunos años, un altísimo integrante del gobierno de Obama textualmente me dijo: ´nosotros no precisamos intervenir en Venezuela, se destruyen solos´. Esta era la división de la inteligencia en aquel tiempo, había en proceso razones para pensar así. En la vida hay que cuidarse del odio, porque amputa la inteligencia y a veces no nos deja ver lo esencial.

Había elementos en aquel momento, ya diseñados para pensar así, porque había en Venezuela una notoria confusión de deseo con la realidad posible. No se podía entender que los distintos rincones de la economía precisan, para que funcione, conocimiento y mucho interés comprometido que empuje. No se podía entender que no es posible sustituir capitalismo por burocracia, pero por encima de todas las cosas no se entendía la trágica historia de Venezuela, que desembocó en una tácita cultura popular que fue castrando la creatividad del trabajo, porque casi se funcionó un siglo importando casi todo. Era más fácil, más rápido y de mejor calidad, vivir importando todo porque se podía, por la riqueza petrolera. Y esto devastó la cultura creativa del trabajo.

Y ha sido un grave error no medir la enorme paciencia y el tiempo que necesita un cambio cultural, eso no se puede sustituir con voluntarismo, porque es imposible repartir a la larga, lo que no se está creando a la corta. A esa crisis de conducción, se sumó la caída de precios internacionales del petróleo, la guerra económica con sanciones, la falta de reinversión en la extracción de petróleo. Y todo, todo fue acorralando y con ello, arrimando por necesidad al régimen venezolano hacia China y hacia Rusia como tabla de salvación. Y es esto lo que no puede soportar hoy Estados Unidos, y terminó con la paciencia, se acabó el tiempo.

Por un lado tuvo una política de cerco que fue inclinando, en los hechos, a ese rumbo histórico, pero no tolera, no puede tolerar las consecuencias, por lo que está en juego. Y cambia, cambia de literatura, porque así es la Historia. Tiene un aliado formidable: la crisis económica, con sus consecuencias sociales, políticas. Y así como hizo con el discurso del libre comercio, batiéndolo por el mundo durante 50 años, y hace poco nos cambió ´América Primero´, empezó a establecer y construir barreras. Ayer nomás, no hacía cuestiones de legitimidad con Pinochet, con Castelo Branco, con Videla… había respuestas de respetar la soberanía, la autodeterminación, esos dos conceptos que hoy, parecen ser en el Uruguay nostalgias de desaparecidos viejos herreristas, porque han sepultado su historia de principio, o de principistas de izquierda. Pero en el mundo globalizado de hoy parecen no existir más, sobre todo para los que tienen petróleo.

Hoy esas políticas se sustituyen por un discurso de ´democracia, democracia´… democracia con olor a petróleo, como se hizo con Libia, y allí está todavía fresco el ejemplo. ¿Quién, con sentido común, hoy puede asegurar elecciones libres para todas las tendencias en Venezuela? ¿Quién puede asegurar impunidad hacia atrás y hacia adelante, tentando que lo que es confrontación se transforme en oposición? Esa magia podría ser solo con una especie de junta ejecutiva donde estuvieran todas las tendencias, pero fuertemente monitoreada y garantizada por Naciones Unidas. No veo otro camino que dé garantías, Naciones Unidas con su Consejo de Seguridad comprometido y con firmeza.

Sin embargo, nada de esto podrá acontecer, porque Europa no está participando en esta región, pudorosamente da la impresión de lavarse la manos. Falta voluntad política para construir una alternativa por encima de los intereses inmediatos, y esa falta de voluntad política termina acorralando hacia la guerra. Porque al régimen venezolano no se le deja otro camino eventual que morir peleando. Tal vez, el error de la dirección venezolana, por oposición, por odio, por bronca, siempre se achata la inteligencia y no pudo ver que el hermano del Norte, poderoso, no puede soportar que el sol naciente de Oriente maneje el petróleo venezolano. Entonces surge el grito desesperado hoy de la democracia, que funciona como pantalla emotiva, en estos tiempos globalizados donde el capitalismo financiero, con algoritmos y sin emociones, indica y decide dónde y cuándo se invierte.

La gran pregunta es: ¿la guerra, en este caso, será una inversión? Amigos, como está la situación, por disparatada que parezca la propuesta de elecciones totales hecha por Europa, reconociendo que atropella la soberanía y la autodeterminación, pero, repito, en el mundo de hoy esto no existe para países que tienen mucho petróleo por lo menos, mal que mal daría una salida, pero debería sumarse un monitoreo con garantía de Naciones Unidas. Todo esto se puede criticar por principios, pero la peor alternativa es la guerra, porque ya sabemos quién paga los costos de la guerra.

Por eso hemos apoyado la posición del gobierno uruguayo, porque en definitiva, para evitar la guerra, la herramienta solo está en la política, solo la política puede evitar la guerra, pero tiene que tener voluntad y compromiso. Hay otros que levantan una tercera alternativa: un golpe militar que dé elecciones libres con garantías, pero estamos en lo mismo. De todas maneras, lo más fuerte es evitar la guerra, que a esta altura parece muy difícil, y transformar la confrontación en oposición, en lucha republicana.

Naturalmente, cualquier decisión de este tipo debiera ser acompañada de un socorro, sobre todo en medicinas y alimentos en el plazo inmediato. Pero, los seres humanos hemos demostrado vastamente, por un lado, que podemos ser los animales más inteligentes y por momentos más sublimes, pero también los más estúpidos, los más idiotas y los más egoístas”.

http://m24.com.uy/sites/default/files/2019-01/20190128%20MUJICA.mp3 

Más información:  https://www.nodal.am/2019/01/pepe-mujica-sobre-el-conflicto-politico-en-venezuela-estados-unidos-no-puede-aceptar-que-china-termine-manejando-el-destino-del-petroleo-venezolano/

domingo, 27 de enero de 2019

Venezuela no cabe en un tuit


 Tener dos presidentes siempre es una mala idea: augura un enfrentamiento civil y dificulta cualquier salida negociada

Venezuela no es Nicaragua. En Managua tenemos a un antiguo revolucionario convertido en dictador; hay más sandinistas en la oposición que en el poder. Venezuela es más complejo, y peligroso. Abundan el petróleo y la división. Los movimientos de EEUU, Rusia y China reducen el conflicto a un banco de pruebas de su nueva Guerra Fría.

Tener dos presidentes –Nicolás Maduro y Juan Guaidó—siempre es una mala idea. Augura un enfrentamiento civil y dificulta cualquier salida negociada. Los militares, que ya controlan la empresa petrolera estatal PDVSA, serán la clave. Se han convertido en un poder en sí mismo dada la debilidad de Maduro. Como sucedió en Egipto tras la caída de Mubarak, en febrero del 2012, no van a regalar su negocio. Lo defenderán con las armas. Hablamos de la cúpula militar.

PSVSA también es importante para explicar el papel de EEUU. Venezuela podría ser un negocio para sus empresas. Algunas, como la célebre Halliburton (Irak, Cheney), han perdido dinero por la reducción de los taladros y los impagos. Venezuela tiene las mayores reservas petroleras conocidas. Según Business Insider, podría abastecer ella sola al mundo durante nueve años y dos meses (datos de consumo global en 2013).

Régimen enrocado
Nicolás Maduro no es Hugo Chávez. Carece de su carisma y 'auctoritas'. Desde la aparición del pajarito ha dado muestras sobradas de limitaciones políticas. Para sostenerse en el poder violó la Constitución que dejó Chávez en herencia al bloquear -con abuso de poder- el referéndum revocatorio que pretendía echarle siguiendo los cauces legales. Al perder esa vía, la oposición se echó a la calle y el régimen se enrocó. Hablar de dictadura es prematuro. En las dictaduras como Arabia Saudí, también bañada en petróleo, no caben las manifestaciones ni la oposición. Pero en ese camino están.

Chávez fue la respuesta a los 40 años de robo de los partidos turnantes Acción Democrática y COPEI. Carlos Andrés Pérez, socialdemócrata, presidente dos veces, tiene el récord nacional. Contra su gobierno se alzó el entonces teniente coronel Chávez en febrero de 1992. El golpe fracasó, pero cambió Venezuela para siempre.

Tras purgar cárcel y ser indultado, entró en política. Chávez fue presidente entre 1999 y 2013, fecha de su fallecimiento. Ganó todas las elecciones, incluido un referéndum revocatorio, pero no logró el apoyo para cambiar la Constitución. Fue su única derrota. La limpieza de cada una de las convocatorias fue avalada por distintos observadores internacionales.

Ocasión perdida
Era un soñador que cometió errores de bulto: no aprovechar el petróleo por encima de los cien dólares para profesionalizar la función pública y que el Estado, no su movimiento, llevase el peso de la lucha contra la pobreza y el analfabetismo. El más importante de los errores fue endeudar el país, una mala práctica que arranca en Carlos Andrés Pérez.

Maduro heredó fallas estructurales y un petróleo a la baja. Añadan su incapacidad y el boicot empresarial para tener una explicación del hundimiento económico de un país rico. Solo Siria ha sufrido una caída del PIB superior a la de Venezuela. Además están la hiperinflación y el éxodo de decenas de miles venezolanos a Colombia, Ecuador, Perú y Brasil. El dinero lleva tiempo en Miami. El de los dos bandos.

En la oposición conviven la derecha ultraliberal, los hijos y nietos del saqueo de los 40 años, el centro, la socialdemocracia, la izquierda y los post-chavistas. Carece de cohesión ideológica y de capacidad para integrar en su discurso a los pobres y a los negros. Si hubieran desarrollado una oferta inclusiva podrían haberse atraído a una gran parte de los venezolanos. Estaríamos, en ese caso, en una situación similar a la de Nicaragua: la mayoría contra una camarilla.

Rechazo total
La oposición no rescata lo mejor del chavismo porque lo rechaza en un su totalidad. Es algo de piel. Abunda el racismo y el clasismo. Más de un millón de pobres aprendieron a leer y escribir durante el mandato de Chávez. Por eso muchos saben que Maduro es un problema, pero no se fían de la oposición.

Que Juan Guaidó se declare presidente es una jugada audaz, y arriesgada. No dejaría de ser un envite interno si no hubiera saltado Trump con una rapidez que suena a conspiración pactada. Sería un problema si este modelo se extendiera en las dictaduras amigas.

Todo es un burdo cálculo en el que no cotizan los derechos ni las personas. Los que se llenan la boca con Venezuela defienden lo contrario en Catalunya, o apoyan regímenes como el de Riad. Azuzar el incendio venezolano buscando réditos electorales en España no les hace mejores que Maduro. Venezuela se merece otro gobierno; también se merece otro tipo de amigos.

Fuente: https://www.elperiodico.com/es/opinion/20190126/venezuela-no-cabe-en-un-tuit-7267868?utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_campaign=cm

sábado, 26 de enero de 2019

Carta abierta. Intelectuales le piden a EE.UU. no interferir en los asuntos de Venezuela


El lingüista y filósofo Noam Chomsky, uno de los firmantes de una carta de intelectuales que le pide al gobierno de EE.UU no intervenir en los asuntos de Venezuela. / EFE

Son 70, desde historiadores hasta filósofos y expertos en política latinoamericana. 

Un grupo de 70 intelectuales, historiadores y expertos en política latinoamericana pidieron este jueves al gobierno de Estados Unidos no interferir en la política interna venezolana y apoyar un diálogo entre el gobierno y la oposición.

"Al reconocer al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como el nuevo presidente de Venezuela, algo ilegal bajo la Carta de la OEA, el gobierno de (Donald) Trump ha acelerado la crisis política de Venezuela con la esperanza de dividir a los militares venezolanos y polarizar aún más a la población, obligándolos a elegir bandos", dijo el grupo de intelectuales en una carta abierta.

Los firmantes, entre los que se cuentan el filósofo y activista Noam Chomsky y el relator independiente de la ONU Alfred de Zayas, aseguraron que el reconocimiento de Guaidó como gobernante legítimo de Venezuela en detrimento del presidente Nicolás Maduro por parte de EE.UU. y sus aliados empeorará la situación en ese país y generará "un sufrimiento humano innecesario, violencia e inestabilidad".

"Si la administración de Donald Trump y sus aliados continúan su curso imprudente en Venezuela, el resultado más probable será el derramamiento de sangre, el caos y la inestabilidad", advirtieron los intelectuales, incluidos varios profesores de Historia en EE.UU..

"El objetivo obvio, y en ocasiones declarado, es expulsar a Maduro mediante un golpe de estado", agregaron los intelectuales, que dijeron que Estados Unidos debería haber aprendido algo de sus empresas de cambio de régimen en Irak, Siria, Libia o de su patrocinio histórico de cambio de regímenes en América Latina.

El gobierno del presidente Donald Trump fue el primero en reconocer este miércoles al jefe del Parlamento Juan Guaidó como gobernante legítimo de Venezuela, línea que siguieron más de una decena de países del continente americano.

En una reunión celebrada este jueves en la Organización de Estados Americanos (OEA), un total de dieciséis países del continente, entre ellos Colombia, Ecuador, Brasil y Argentina, expresaron su "pleno respaldo" a Guaidó y pidieron que se garantice su "seguridad" y la de los miembros de la Asamblea Nacional, de mayoría opositora.

"Bajo la administración de Trump, la retórica agresiva contra el gobierno venezolano se ha disparado a un nivel más extremo y amenazador, con funcionarios hablando de 'acción militar' y condenando a Venezuela, junto con Cuba y Nicaragua, como parte de una 'troika de tiranía", recordaron los intelectuales en referencia al asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton.

"EE.UU. y sus aliados, incluido el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y el presidente de extrema derecha de Brasil, Jair Bolsonaro, han empujado a Venezuela al precipicio", aseguraron.

Finalmente, los firmantes afirmaron que la única solución que hay "es un acuerdo negociado, como sucedió en el pasado en países latinoamericanos cuando las sociedades polarizadas políticamente no pudieron resolver sus diferencias a través de las elecciones".

 Fuente: https://www.clarin.com/mundo/intelectuales-piden-eeuu-interferir-asuntos-venezuela_0_vCcJDL6DO.html

Más información: Carta abierta a los Estados Unidos: dejen de interferir en la política interna de Venezuela

viernes, 25 de enero de 2019

Bachelet condena la muerte de los manifestantes en Venezuela y pide diálogo inmediato

Bachelet condena la muerte de los manifestantes en Venezuela y pide diálogo inmediato
Bachelet condena la muerte de los manifestantes en Venezuela y pide diálogo inmediato
La alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, ha condenado este viernes la violencia y represión contra manifestantes en Venezuela que ha causado hasta el momento 26 muertos y 350 detenidos. También ha pedido investigar estos hechos y un "inmediato diálogo para relajar la tensa atmósfera" en el país.

"Estoy extremadamente preocupada por que la situación de Venezuela pueda escapar rápidamente de control, con consecuencias catastróficas", ha destacado en un comunicado la expresidenta chilena. "Cualquier incidente violento con resultado de muertos o heridos debe ser sometido a una investigación independiente e imparcial para determinar si hubo un uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades o grupos armados", ha señalado la alta comisionada.

Ante todo ello, Bachelet ha pedido a las autoridades de Venezuela, "especialmente a las fuerzas de seguridad", mostrar contención y respetar el derecho a manifestarse pacíficamente y el ejercicio de la libertad de expresión. También ha conminado a los líderes políticos venezolanos a comenzar inmediatamente conversaciones con el fin de apaciguar las tensiones y "encontrar una solución práctica a largo plazo a la pertinaz crisis social, política y económica del país".


Más información: 
EEUU y la UE se habían preparado para la autoproclamación de Guaidó en Venezuela

jueves, 24 de enero de 2019

Ernesto Ekaizer sobre la situación en Venezuela: “un golpe de Estado en toda regla”

https://digitalsevilla.com/wp-content/uploads/2019/01/Ernesto-Ekaizer.jpg

Ernesto Ekaizer

Ernesto Ekaizer ha calificado la autoproclamación de Juan Guaidó como nuevo presidente de Venezuela como “un golpe de Estado en toda regla”.

En el programa Hoy por Hoy de la cadena SER, el periodista ha remarcado que el vicepresidente de EEUU haya hecho un llamamiento a levantarse contra Maduro o que el senador republicano Marcos Rubio ha hablado de apoyar a los militares que vayan contra el presidente electo venezolano.

Ekaizer ha señalado que ha habido “una campaña diplomática internacional clarísima para tumbar al presidente” recordando que parte de los observadores internacionales no calificaron como “trampa” las elecciones de mayo.

Vía
El analista sí ha afirmado que se vive una “situación irregular” en Venezuela tras ser elegido Maduro solo con el 28% del censo electoral pero ha resaltado que en esta crisis hay “elementos geopolíticos” ya que el país hispanoamericano tiene “las reservas de petróleo más grandes del mundo”.

Ha dudado de que el fin de esta maniobra internacinal sea la democracia ya que no se hace lo mismo contra Arabia Saudí.

Ekaizer ha detallado además como EEUU ha congelado activos de Venezuela pero no ha hecho nada contra el petróleo venezolano, ya que supone el 30% del crudo consumido por el país norteamericano.

Sobre la autoproclamación de Guaidó aferrándose al artículo 233 de la Constitución venezolana la ha calificado como “una patraña”.

Fuente: https://digitalsevilla.com/2019/01/24/ernesto-ekaizer-sobre-la-situacion-en-venezuela-un-golpe-de-estado-en-toda-regla/