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jueves, 21 de septiembre de 2017

El refugiado que desafió al ISIS bailando ballet sobre las ruinas de Palmira

La historia de Ahmad Joudeh, el llamado "Billy Elliot" sirio, un bailarín que se enfrentó a las amenazas del grupo terrorista por dar clases de ballet
"Quería decirles que el teatro de Palmira es para el arte, no para matar a gente. Teníamos solo unas horas porque estábamos rodeados pero si moría, moriría feliz"
Joudeh ha viajado a Madrid para participar en el Festival de Cine 16 kilómetros en el barrio de la Cañada Real

Ahmad Joudeh bailando en el teatro de Palmira,antes era utilizado para las ejecuciones de Isis. Imagen cedida por Ahmad Joudeh.
Ahmad Joudeh bailando en el teatro de Palmira,antes era utilizado para las ejecuciones de Isis. Imagen cedida por Ahmad Joudeh.
 Para entender la historia de Ahmad Joudeh, basta con echar un vistazo rápido a su muñeca izquierda mientras gesticula con elegancia durante una conversación en un hotel de Madrid. En ella se puede leer la palabra "libre" junto al dibujo de un pájaro con las alas desplegadas. El tatuaje cubre las cicatrices de los cortes que trató de hacerse en un momento de desesperación cuando era adolescente y su padre le prohibía acudir a clase de ballet. 

"Mientras  me pegaba, me decía: 'O bailas, o estudias'. Yo le contestaba: 'O bailo, o muero", recuerda. Una frase, "baila o muere", que también se tatuó, dice, tras recibir las amenazas del ISIS cuando aún vivía en el campo de refugiados de Yarmouk, en Damasco. Esta vez eligió la nuca. "Si me cortaban la cabeza justo aquí, quería que lo vieran antes", explica en una entrevista con eldiario.es.

Ahmad Joudeh habla con serenidad, sin excesos. Como una coreografía sobria y precisa hasta el último movimiento, pero cargada de profundidad y fortaleza. La fortaleza tras haberse enfrentado, a sus 27 años, al rechazo de su padre y a la persecución del grupo terrorista para dedicarse a su pasión, la danza. La misma que le permitió lograr dejar atrás la guerra en Siria y vivir en Europa, a pesar de carecer de "pasaporte y nacionalidad" por tener, dice, origen palestino.

El bailarín ha visitado Madrid esta semana para compartir su experiencia y participar en el  Festival Internacional de Cine  16  Kilómetros  de la Cañada Real. Allí presentó este domingo su coreografía 'One in a million'. "Es mi forma de decir que soy un artista entre un millón que ahora no gozan de libertad en Siria".

"Bailaba en secreto para que nadie pudiera verme"
 
Joudeh ya era refugiado antes de que estallara el conflicto en el país árabe. Lo ha sido desde que nació en el campo de Yarmouk, epicentro del exilio de la población palestina a las afueras de Damasco. Allí ha vivido toda su vida y allí descubrió la música cuando solo era un crío. Lo hizo de la mano de su padre, un artista palestino. 
los ocho años cantó con el colegio en un festival en la ciudad. Era la primera vez que salía del campo. "Tras la actuación, vi por primera vez a unas niñas bailar ballet. Ahí decidí que quería moverme con la música, no crearla, aunque no sabía nada de danza", relata.
El tatuaje de Ahmad Joudeh, donde se puede leer en caligrafía hindi 'Baila o muere'. Imagen cedida por Ahmad Joudeh.
El tatuaje de Ahmad Joudeh, donde se puede leer en caligrafía hindi 'Baila o muere'. Imagen cedida por Ahmad Joudeh.
 Desde ese momento, empezó a practicar a escondidas en casa, tratando de recordar e imitar los ligeros movimientos de sus compañeras. Solo lo sabía su madre, una profesora siria de Arte, que le enseñó algunas pautas básicas y ejercicios de flexibilidad. "Ella me apoyaba, pero para mí, el baile era 'solo para mujeres', así que sentía vergüenza cada vez que bailaba. Lo hacía en secreto, para que nadie pudiera verme", asegura el joven.

A los 16 años "se lanzó" a dar clases en el Enana Dance Theatre, una de las principales compañías de baile de Siria. "Di clases con una profesora rusa. Aprendí muy rápido porque mi cuerpo estaba preparado. Me encontré a mí mismo y me enganché".

El baile se convirtió, entonces, en su identidad. "En el colegio nos trataban como refugiados y hay cosas que no puedes hacer solo por serlo. Es un problema, porque yo no quería ser 'el refugiado', sino 'el bailarín'. Y he trabajado toda mi vida para ello", enfatiza mientras apura un café.

"Mi padre lo intentó todo para detenerme"

Tras un año en la compañía, su padre le obligó a dejar el ballet. "Me negué y empezamos a discutir cada día. Lo intentó todo para detenerme: me golpeaba, quemó mis mallas e incluso me impedía ir al colegio", comenta. Finalmente, se fue de casa a los 17 años. Sus padres se separaron. Su madre y sus hermanos se fueron a vivir con él y desde entonces sintió la responsabilidad de la ruptura.

Joudeh logró ir a la universidad. En 2011, cuando estaba en segundo de carrera, la guerra se interpuso en su camino. "Un coche bomba destruyó nuestra casa", apunta. "Sufrí mucho. No tenía adónde ir, así que monté una tienda en el tejado de la casa de un amigo. Viví en ella tres meses", prosigue el bailarín. 

Para poder continuar estudiando baile en la ciudad, Joudeh trabajaba dando clases a niños afectados por el conflicto y menores con síndrome de Down. Fue entonces, dice, cuando empezó a recibir las amenazas del ISIS. "Ellos prohíben la danza. Me hackearon mi cuenta de Facebook, compartieron mi foto con un 'Se busca'. Me mandaron mensajes, me llamaban y me decían que me iban a disparar y a cortar las piernas", asevera. Cinco de sus familiares, asegura, murieron en la guerra. "Perdí a mis parientes uno a uno. Mis tíos, mis primos... Mi hermano fue encarcelado. Sufrí mucho".

En 2014, se le presentó la oportunidad de participar en la versión árabe del concurso de televisión 'Mira quién baila', en Líbano. Era el empujón que necesitaba. Empezó a trabajar como coreógrafo en la ópera de Siria y se licenció.

"Empezaron de nuevo los problemas porque fui llamado a filas. Cuando eres estudiante, puedes evitarlo. Pero cuando me gradué, tenía tres meses para enrolarme en el ejército. Mi vida era el baile, no podía", explica Joudeh.

"No tuve miedo. Si moría así, moriría feliz"
 Un periodista de la televisión holandesa se interesó en su historia para grabar un documental. Joudeh no dudó del escenario para bailar: las ruinas de Yarmouk, controlado entonces por el Estado Islámico. "Había una cámara y 20 soldados del Gobierno sirio frente a mí. Estaban protegiendo al periodista. Se reían de mí. El ISIS me disparó tres veces mientras bailaba. Mi vecindario destruido... Una sensación horrible, pero quizás no iba a tener más esa oportunidad".

Entonces decidió que la próxima localización iba a ser la histórica ciudad de Palmira, cuyo rico patrimonio había sido destrozado por el grupo terrorista.  Se puso un maillot negro, "como su bandera", y bailó en el mismo teatro romano donde los terroristas practicaban decapitaciones públicas. 

"Quería decirles que este teatro es para el arte, no para matar a gente. Teníamos solo unas horas porque estábamos rodeados. Significó mucho para mí, porque mi primera y mi última coreografía en Siria fue en ese teatro". ¿No tuvo miedo? "No, porque si moría así, moriría muy feliz. Era la mejor forma de finalizar mi vida. Me sentí muy poderoso", contesta.

Bailarín en el Ballet Nacional holandés

Solo quedaba, dice, un mes para que el ejército lo reclutara. El documental se emitió y el Ballet Nacional holandés le ofreció la posibilidad de unirse a la compañía. "Querían hacerme un visado pero estaba atrapado, porque no tenía pasaporte ni nacionalidad. No tenía ninguna esperanza, pero finalmente lo lograron", dice Joudeh, que vive desde hace diez meses en Ámsterdam. "He tenido un choque cultural durante cinco meses. Miraba a mi alrededor y me preguntaba por qué la gente no es feliz en Europa, con todas las opciones que da vivir en paz", apunta.

Intenta hablar cada semana con su madre y sus hermanos, que siguen en Siria. "Siempre compruebo si están en línea o no, así sé que están bien. Y trabajo mucho. Doy clases y soy el bailarín invitado del ballet nacional. Estoy muy orgulloso a nivel profesional, pero soy una persona que me he criado con mi familia, y los echo de menos cada día que pasa. No sé volveré a verlos alguna vez", sentencia.

Su padre vive ahora como refugiado en Alemania con sus dos hijas fruto de un nuevo matrimonio. Después de 11 años sin hablarse han retomado el contacto poco a poco. "Cuando fui a visitarlo le contó a todo el mundo que era su hijo y que estaba muy orgulloso de mí. Ahora sí apoya a mis hermanas, que también bailan".

Ahmad bailando sobre las ruinas del campo de refugiados de Yarmouk. Imagen cedida por Ahmad Joudeh.
Ahmad bailando sobre las ruinas del campo de refugiados de Yarmouk. Imagen cedida por Ahmad Joudeh.

"Los niños de la Cañada me recordaron a mí"
El barrio madrileño de la Cañada Real fue este domingo el otro escenario de Joudeh. Los vecinos se quedaron cautivados con sus acrobacias. "L os niños me miraron con unos ojos preciosos y concentrados que nunca había visto antes. Me recordaron a mí cuando salí del campo y vi bailar por primera vez", comenta.

Fue tal el éxito que el lunes volvió al vecindario para impartir un pequeño taller e insistir en su mensaje de "esperanza y paz". Se siente, dice, en el deber de hacerlo. "Aquí me he sentido como en casa, porque mi casa era así. Esta gente no vive en un país en guerra. Se las han arreglado para construir sus casas y vivir una vida.  ¿Por qué quieren destruirlas? Aquí, en Europa, me choca mucho. La gente de mi país muere para llegar a este continente", comenta. "Conviven  por encima de la intolerancia religiosa y el racismo. Apoyemos a sus hijos. Yo fui uno de ellos y me sentí así".

Joudeh termina la conversación como la empezó. Sin pretensiones, con la postura erguida, gestos expresivos y la mirada firme. Aquí es feliz, pero desea volver a Siria y convertirse en el director de su ballet nacional. No se imagina otra vida. 

"Estoy vivo porque soy bailarín. Es mi alma. También es la forma que tengo de lidiar con mis problemas. Cuando echo de menos a mi madre, bailo. No tengo pasaporte ni nacionalidad, pero pude obtener un visado gracias a que soy bailarín. Ahora no soy refugiado, soy bailarín. Me llaman así", concluye.

Era "bailar o morir".

martes, 29 de agosto de 2017

¿Cómo nació el ISIS?


 
1.- Invasión de Irak y guerra civil
Como muchas de las cosas que han ocurrido en Irak durante la última década, para entender el nacimiento del ISIS debemos situarnos al final de la invasión estadounidense de Irak en 2003.

En sus ya tristemente célebres “Orden Número 1” y “Orden Número 2”, Paul Bremer, (el entonces Administrador de Irak nombrado por el gobierno de EEUU), decretó la disolución de las estructuras gubernamentales, el ejército y los cuerpos de seguridad.

El vacío de autoridad creado, las tensiones sectarias internas del país y la lucha por el poder, desencadenaron dos guerras civiles superpuestas: una entre ocupantes y ocupados y otra entre suníes y chiíes. Los atentados, los secuestros, las acciones de escuadrones de la muerte se sucedían sin que nadie pudiese estabilizar el país. Irak se había convertido en un estado fallido.

Uno de los grupos suníes que alcanzó mayor relevancia durante la guerra civil fue “Al Qaeda en Irak”, dirigido por un joven yihadista salafí llamado “Abu Musab al-Zarqawi”. En 2004, Zarqawi juró fidelidad a Osama Bin Laden. Ambos se habían conocido en los años 80 en Afganistán, durante la guerra entre los Mujahideen y las tropas soviéticas. Bin Laden y Zarqawi forjaron aún más sus lazos en Afganistán en los años 90, cuando el país estaba controlado por los Talibán.

Al Qaeda en Irak se hizo notable por sus atentados suicidas contra mezquitas chiíes y las brutales decapitaciones filmadas en vídeo. En abril de 2004 el grupo secuestró y decapitó al americano Nicholas Berg. El análisis del vídeo reveló que fue el propio Zarqawi quien le cortó el cuello.
Los métodos y las tácticas de Zarqawi eran aún más radicales que las utilizadas por los otros líderes de Al Qaeda. La salvaje brutalidad de sus acciones convirtieron a Zarkawi en la “estrella emergente” de la nueva yihad global.

En junio de 2006, un bombardeo aéreo estadounidense mató a Zarqawi en la ciudad de Baqubah, al norte de Bagdad.

2.- ISI (Estado Islámico de Irak)
Para el crecimiento de Al Qaeda en Irak fue fundamental el apoyo de amplios sectores de la población sunní que veían al gobierno de Bagdad (controlado mayoritariamente por los chiíes) como un gobierno opresor.

Poco después de la muerte de Zarqawi, Al Qaeda en Irak se fusionó con varios grupos de la insurgencia sunní y proclamó la creación del “Estado Islámico de Irak” (ISI) y una misteriosa figura, “Abu Bakr al Baghdadi” fue nombrado su emir.

Baghdadi tomó una decisión que se revelaría fundamental: incluir en la organización a antiguos mandos del ejército de Saddam. Tras la invasión, muchos de ellos habían sido prisioneros en “Camp Bucca”, una cárcel del ejército estadounidense en Irak, donde también habían sido prisioneros Al Baghdadi y otros líderes de la insurgencia.

Según ISI continuaba sus salvajes atentados en Irak, el grupo comenzó a perder el apoyo popular que había gozado entre los sectores sunníes.

En el año 2007, cientos de líderes tribales sunníes decidieron romper del todo sus lazos con el ISI y comenzar a combatirlo, un movimiento que se bautizó como “El Despertar Sunní”.

Casi todos los militantes de ISI fueron detenidos o asesinados. A comienzos de 2010 tanto el gobierno estadounidense como el iraquí concluyeron (erróneamente) que el grupo había sido derrotado.

3.- Guerra en Siria. El renacer de ISI
Con el ISI diezmado, la organización encontró su gran oportunidad: el estallido de la guerra en Siria. El gobierno de Assad había perdido rápidamente el control de gran parte del territorio del país, en particular la zona fronteriza con Irak.

Baghdadi comenzó a enviar hombres del ISI a Siria, donde creó la organización “Frente de Al Nusra”. En poco tiempo, Al Nusra tenía bajo su control el noreste de Siria.

4.- Fundación del ISIS. Pelea con Al Qaeda
En abril de 2013, Baghdadi anunció que ISI y Al Nusra se fusionaban en un grupo que bautizó como “ISIS”, el “Estado Islámico de Irak y el Levante”.

Sin embargo, al-Zawahiri (el líder de la “Al Qaeda Central” tras la muerte de Bin Laden) rechazó públicamente la creación del ISIS. Gran parte de los hombres de Al Nusra, antes leales a Baghdadi se posesionaron con Zawahiri.

El enfrentamiento entre ISIS y “Al Qaeda Central” desembocó en numerosos combates entre ellos en territorio sirio. ISIS salió claramente victorioso.

La presencia en una Siria, que se había convertido en otro estado fallido, le proporcionó a ISIS gran cantidad de armas y de dinero a través de los impuestos que cobraban en las ciudades que controlaban e incluso el petróleo que vendían en el mercado negro. Siria también les sirvió como base donde planificar sus operaciones y sobre todo, era un lugar al que los yihadistas internacionales podían llegar fácilmente cruzando la frontera con Turquía.

5.- Vuelta a Irak. Establecimiento del Califato
Si el declive del ISIS en Irak había ocurrido porque los sunníes se habían vuelto contra el grupo, las nuevas condiciones políticas hicieron que volviesen a tener cierto apoyo popular.

Nouri al-Maliki, el Primer Ministro de Irak (un chií) comenzó una feroz purga contra los miembros sunníes de su gobierno y de las estructuras del Estado. A las milicias sunníes que habían luchado contra ISIS les negó integrarse en el ejército. Los puestos de funcionarios en la Administración fueron, en la práctica, prohibidos para los sunníes.

La población sunní protestó, pero Maliki respondió con mano dura: en una de las manifestaciones las fuerzas de seguridad mataron a 50 manifestantes.

Con la población sunní alienada por un gobierno y un ejército controlado por los chiíes, el ISIS encontró un territorio fértil en el que avanzar.

En junio de 2014 ISIS lanzó un ataque relámpago y en apenas dos semanas conquistó ciudad tras ciudad en el norte del país. El Ejército de Irak se descompuso.

Especialmente relevante fue lo que sucedió en Mosul, la segunda ciudad más poblada de Irak. Apenas 1.000 combatientes del ISIS derrotaron a dos Divisiones del Ejército de Irak formadas por 60.000 hombres. En mitad del combate tres generales se subieron a un helicóptero y huyeron al Kurdistán. Miles de soldados se desprendieron de sus trajes militares y embarcaron en vehículos que les sacasen de la ciudad.

¿Cómo puede ser que un ejército tan numeroso se desintegrase ante la ofensiva de ISIS?
Principalmente por la descarada corrupción gubernamental. Por ejemplo, un general del Ejército de Irak podía convertirse en Comandante de División pagando 2 millones de dólares. Ese dinero lo recuperaba estableciendo checkpoints en carreteras y obligando a pagar una mordida para todo aquel que los quisiese atravesar.

Conquistar Mosul supuso una enorme inyección económica para ISIS. Además de los impuestos que empezó a cobrar a los millones de residentes de la ciudad, en los bancos de Mosul había 1.000 millones en dólares. ISIS se convertía, con mucha diferencia, en el grupo yihadista con más capacidad económica del mundo.

Fue precisamente en Mosul donde Al Baghdadi hizo su primera aparición pública unos días después de autoproclamarse “Califa”. Como califa, Al-Baghdadi clama tener autoridad religiosa, política y militar sobre todos los musulmanes del mundo y su objetivo declarado es la creación de un “Califato Global”.


Fuente: http://www.principiamarsupia.com/2017/08/28/como-nacio-el-isis/

lunes, 21 de agosto de 2017

Assange: "Quienes financian a ISIS son los mismos que financiaron la Fundación Clinton"

“Son los Gobiernos de Qatar y de Arabia Saudita los que han financiado al Estado Islámico”, resalta el fundador de Wiki Leaks.


El fundador de Wiki Leaks, Julian Assange, revela en una entrevista en exclusiva con el periodista australiano John Pilger un correo electrónico demuestra que quienes financian al ISIS son los mismos que los que financian la Fundación Clinton.

El correo fue enviado por Hillary Clinton a su jefe de campaña, John Podesta, donde la entonces candidata a la presidencia de Estados Unidos manifiesta que el actual Estado Islámico es financiado por los gobiernos de Arabia Saudí y Qatar, y no por “algún príncipe canalla" que "utiliza el dinero del petróleo para eso pero que, en realidad, su gobierno no está de acuerdo”.

“Son los Gobiernos de Qatar y de Arabia Saudita los que han estado financiando al Estado Islámico”, según Asssange desprende de ese correo.

En la entrevista con el fundador de WikiLeaks, de noviembre de 2016, Assange agrega que “el dinero catarí y saudita está repartido por todas partes, incluyendo muchos medios de comunicación”.
Assange señala a Hillary Clinton como un elemento central y representativo del ‘establishment’ estadounidense o el llamado consenso de Washington y sus influencias: “Ella es un centralizador. 

Hay un montón de engranajes en el mecanismo: desde los grandes bancos, como Goldman Sachs, hasta los elementos principales de Wall Street, pasando por los servicios de inteligencia, personal del Departamento de Estado, los sauditas, etc.”, asegura.

Otro correo filtrado demuestra que la Fundación Clinton recibió un millón de dólares de Qatar. Dicha Fundación no informó inicialmente al Departamento de Estado, según informó Reuters.
Según se desprende de un correo electrónico, Qatar prometió ese dinero en 2011 para el 65.º cumpleaños de Bill Clinton, y solicitó reunirse con el expresidente estadounidense en persona al año siguiente para entregarle un cheque.

martes, 25 de abril de 2017

Dimite el presidente de la mayor cementera del mundo al confirmarse que la empresa financiaba al ISIS

eric olsen isis

 El presidente ejecutivo de LafargeHolcim, Eric Olsen, dejará la compañía en julio, después de que la mayor cementera del mundo haya admitido que pagó a grupos armados, entre ellos el Estado Islámico, para mantener operando una fábrica en Siria en medio de la guerra.
 
Una investigación interna independiente halló que los pagos hechos a intermediarios por protección para mantener abierta la planta de Jalabiya, al norte de Siria, no estaban en línea con las políticas de la empresa. “Se cometieron errores significativos de juicio, contraviniendo el código de conducta aplicable”, dijo la compañía, que añadió que la pesquisa no determinó que Olsen sea responsable de infracción alguna.

Olsen, que encabeza la empresa desde su creación tras una fusión hace dos años, dijo que dejará el cargo a partir del 15 de julio. “Aunque yo no estuve involucrado y ni siquiera me enteré de ninguna irregularidad, creo que mi partida contribuirá a devolver la serenidad a una compañía que ha estado expuesta durante meses por este caso”, dijo Olsen, en un comunicado.

La fiscalía francesa también está investigando las actividades del grupo en Siria. Dos organizaciones de derechos humanos presentaron una demanda en París contra Lafarge, diciendo que parte de su trabajo en Siria podría haberla hecho cómplice en el financiamiento de Estado Islámico y en crímenes de guerra. La dimisión de Olsen puso de relieve los dilemas que enfrentan las empresas cuando trabajan en zonas de conflicto.

El informe hizo énfasis en el caos que se vivía en Siria en 2013 y en la evacuación de la planta en septiembre de 2014, y agregó que los gerentes locales de la empresa creían que estaban actuando de acuerdo al interés de la compañía y de su personal tratando de mantener la planta abierta.


Fuente: http://www.yometiroalmonte.es/2017/04/25/dimite-presidente-mayor-cementera-mundo-confirmarse-empresa-financiaba-isis/

miércoles, 5 de abril de 2017

Hawra, el rostro de un bombardeo americano sobre Mosul

[Mosul es la capital del ISIS. Fue en la Gran Mezquita de esta ciudad donde Abu Bakr Al-Baghdadi proclamó el “Califato” en la primavera de 2014. Una coalición formada por el ejercito iraquí, tropas kurdas y grupos paramilitares chiíes, con el apoyo aéreo de EEUU, lucha desde hace meses por recuperar Mosul.]


 Hawra tiene 4 años y hasta hace unos días lucía una preciosa melena rubia. Ahora su cara y sus ojos están quemados.

Un avión estadounidense lanzó una bomba sobre su casa en Mosul. Más de 200 civiles murieron el 17 de febrero en el mismo bombardeo sobre el barrio de Al Jadida.

Hawra no para de gritar pidiendo a su mamá. Todavía no sabe que ella murió en el ataque y ni siquiera han encontrado su cuerpo entero.

A diferencia de las batallas por la liberación de Ramadi, Faluya o Trikit, en Mosul el gobierno irakí pidió a los civiles que no huyesen de la ciudad. Todas las ONGs y las organizaciones humanitarias que trabajan aquí advirtieron que esa decisión crearía el desastre. A eso hay que añadir que ISIS ha comenzado a ejecutar a los civiles que tratan de huir del territorio bajo su control.

Ala, el padre de Hawra no pudo si quiera enterrar a su mujer. “Tapé sus restos para evitar que se lo comieran los perros”. Con su hija quemado en brazos, tardó dos días y dos noches en salir de Mosul, esquivando a los francotiradores de ISIS y a los francotiradores del ejército.

Hawra ya no puede ver. A ratos se tantea la cabeza con las manos y llorando pregunta qué ha ocurrido con su melena.

Ningún representante del gobierno iraquí, ni del gobierno estadounidense se han acercado al hospital para preguntarles si necesitan algo.

Ala no sabe qué hará el día que Hawra salga del hospital: su casa quedó destrozada, sus seres queridos han muerto, su niña está ciega. Durante el gobierno de ISIS en Mosul, fue condenado tres veces a latigazos. Ahora, durante la liberación, EEUU se ha llevado por delante a su familia.
“Si yo sigo viviendo es por darle un futuro a mi pequeña”.

[En este link podéis encontrar todas las entradas de la serie, “La Batalla por Mosul”]


Fuente:  http://www.principiamarsupia.com/2017/04/04/hawra-el-rostro-de-un-bombardeo-americano-sobre-mosul-la-batalla-por-mosul-vii/

domingo, 2 de abril de 2017

El francotirador gallego que quiere volver a luchar contra el Estado Islámico

Arges Artiaga participó en Rojava con el primer grupo de milicianos de las YPG exclusivamente formado por occidentales.

Arges Artiaga, el militar gallego que se propuesto crear un nuevo grupo de combate contra el ISIS.
Arges Artiaga, el militar gallego que se propuesto crear un nuevo grupo de combate contra el ISIS

Un militar gallego de 43 años conocido por el sobrenombre kurdo de “Arges Artiaga” se ha propuesto crear junto a otros veteranos un nuevo grupo de combate contra el ISIS que recoja el testigo de la mítica unidad secreta conocida popularmente como '223'.

La '223' fue el primer grupo de las YPG (Unidades de Protección Popular) exclusivamente constituido por voluntarios occidentales que luchaban contra el Daesh en Rojava (norte de Siria).
Tomó su nombre de la fecha de la muerte del primero de sus caídos, el canadiense John Gallagher, abatido el 23 de febrero de 2015 en el transcurso de una operación contra un puñado de yihadistas del Estado Islámico a los que intentaban expulsar de una barriada de la ciudad de Hasake (Siria). Oficialmente, la '223' se disolvió tras la ofensiva de Manjib debido a las heridas y a las bajas que sufrieron sus últimos miembros.

El gallego formó parte de ella desde su creación y hasta mediados del pasado año, en que una herida en el ojo le obligó a abandonar el frente y a regresar a España. Otro ciudadano vasco sirvió también en la '223', antes de ser disuelta.

Artiaga ha viajado hasta el momento en dos ocasiones a Rojava, nombre con el que se conoce los territorios gobernados por los kurdos en el Norte de Siria.

Durante su primera estancia en Oriente Medio, el gallego peleó con una unidad regular de las YPG desde febrero hasta finales de junio de 2015. Cuatro meses después, en octubre de ese mismo año, Artiaga volvió de nuevo a Rojava y a petición de Servan Amriki (sobrenombre kurdo del neoyorquino que creó la '223') se unió a las filas de la nueva unidad de extranjeros, con la que estuvo combatiendo hasta mayo del pasado año.

Hasta su disolución, su existencia era secreta y su mera mención ante la Prensa se castigaba con la expulsión del voluntario. Tras la desaparición de la unidad, Artiaga cuenta por primera vez públicamente los detalles que propiciaron su creación. Las circunstancias en las que sirvió el gallego ilustran también el desarrollo de la guerra en esa zona del país.

Por otro lado, Artiaga está recolectando fondos en España actualmente con el fin de adquirir material médico para los milicianos que pelean contra el Daesh. Le hemos pedido que nos cuente los pormenores de su historia en vísperas de su regreso a Siria y esta es la transcripción de su relato sobre la vida en aquel frente.

Febrero de 2015. En las posiciones defensivas del Jabur
“Cuando por primera vez llegué hasta Siria, en febrero de 2015, no había unidades específicamente creadas para acoger a voluntarios extranjeros, de manera que te llevaban a una especie de academia y tras pasar cinco o seis días recibiendo instrucciones básicas, te mezclaban con los kurdos y las kurdas. Todos teníamos formación militar. Yo, en particular, tenía seis años de vida castrense a mis espaldas y había servido en varios escenarios bélicos. Y al igual que yo, todos los foráneos. Nos asignaban más o menos a razón de cinco o seis extranjeros por cada unidad de kurdos del YPG, con todos los problemas que eso planteaba”.

“Veníamos muy motivados pero aún así aquello era muy precario. Entre otras cosas, porque estábamos en zona de guerra y desconocíamos el idioma. Uno podía morir por algo tan estúpido como no entender “tírate al suelo”. Hasta que Servan creó la '223' no había unidades de extranjeros. A mí me asignaron como primer destino al frente de Tel Tamir[este tomaba el nombre de una pequeña ciudad asiria situada al oeste de Hasake y conquistada por el Daesh en febrero de 2015; varios cientos de cristianos fueron secuestrados por los yihadistas del Estado Islámico en aquellas mismas fechas. El frente al que Artiaga fue destinado se extendía a lo largo de 40 kilómetros en una zona conocida como la ribera del Jabur, mayoritariamente habitada por asirios antes de la guerra].

Arges Artiaga, el militar gallego que se propuesto crear un nuevo grupo de combate contra el ISIS.
Arges Artiaga, el militar gallego que se propuesto crear un nuevo grupo de combate contra el ISIS.
 No pegué un tiro en tres meses, pero a pesar de ello, las condiciones fueron muy duras. Estábamos a unos quinientos metros de la línea del Daesh, manteniendo las defensas con armamento muy precario como alguna DShK montada en un pick-up o armas ligeras como el AK que a mí me proporcionaron. Yo aún tuve mucha suerte porque me dieron uno nuevo que fui tuneando y mejorando como pude con el tiempo. Había gente a la que se le caía la mira y la mayoría, ni siquiera podían ponerlo “a cero”.

“En aquel momento, los islamistas estaban muy fuertes gracias a los tanques y a la artillería que robaron cuando avanzaron hacia Mosul. Nosotros no teníamos ni apoyo aéreo. Por la noche escuchábamos pasar a los aviones de la coalición, pero en vuelo de reconocimiento. Durante muchas semanas tuvimos que aguantar el chaparrón como pudimos. Caían pepinazos casi a diario y todo lo que podíamos hacer era guarecernos a duras penas de los morteros. Nos ponían a dos personas cada cinco metros de línea del frente. Mientras uno dormía, el otro hacía guardias de hasta seis horas. Aquello era una salvajada. La comida escaseaba y nos alimentábamos, como quien dice, de poco más que arroz. Apenas nos daban proteínas".

“Durante aquel primer destino, también las relaciones con nuestros colegas kurdos eran a veces complicadas. Hay que entender que no estaban acostumbrados a la presencia de extranjeros. Su forma de ver la vida es muy diferente a la nuestra. A veces nos desaparecía incluso la comida. No es que hubiera problemas, que no los hubo, pero nos tomó algún tiempo habituarnos los unos a los otros. Con el resto de extranjeros fue distinto. Había un rumano, un neozelandés, un inglés, un holandés y americanos... Y el ambiente, en general, era de camaradería, aunque tambien de hastío. Pasamos muchas semanas haciendo guardias durante la noche y tratando de dormir durante el día. De tanto en tanto, nos dejaban hacer una visita a Tel Tamiz. Una parte del pueblo estaba en nuestras manos y la otra, bajo el control del Daesh. En la vertiente del ISIS no había población civil, sólo los yihadistas. En la nuestra había kurdos, árabes y cristianos. Originalmente, toda esa zona de la ribera del Jabur había sido asiria, pero la guerra puso patas arriba muchas de esas aldeas”.

“Allí en Rojava me encontré a todo tipo de occidentales. Los más politizados solían desempeñar labores más civiles. Nadie te pedia el carné de algún partido ni te interrogaban demasiado sobre las razones que te habían llevado allí. De hecho, a mí no me movían razones políticas ni religiosas. Vi por la televisión lo de las masacres de yazidíes y pensé que tenía que hacer algo. Digamos que fue el asedio de Kobane lo que me dio el empujón final. Desde el primer momento, tenía claro que era a Siria a donde debía ir. Hay que recordar que por aquel entonces, nadie ayudaba al pueblo kurdo de Rojava”.

Mayo de 2015. Con la unidad de francotiradores

“Transcurridos tres meses en aquel primer destino, me hicieron jefe de equipo. Cinco de los que estaban conmigo decidieron irse de allí, cansados de hacer guardias, y yo partí con ellos. Nos enviaron a una unidad de francotiradores situada a poco más de dos kilómetros de la posición anterior, en un pueblo enteramente cristiano de la zona de la ribera del Jabur. En este caso, estábamos a las órdenes de kurdos iraníes y de Rojava, bastante más abiertos que los del destino precedente. De alguna manera, aprendimos a comunicarnos mejor. Incluso teníamos una piscina. En aquel punto del frente podíamos ver a los yihadis del Estado Islámico a menos de trescientos metros. Seguíamos armados con los kalashnikovs y nos repartíamos entre todos unos cuantos rifles Dragunov. En realidad, nos servían de bastante poco porque no tenían visión nocturna... así que me las ingenié para que me dejaran una escopeta automática, de esas de cazador”.

Arges Artiaga, el militar gallego que se propuesto crear un nuevo grupo de combate contra el ISIS (izq) junto a otro militar.
Arges Artiaga, el militar gallego que se propuesto crear un nuevo grupo de combate contra el ISIS (izq) junto a otro militar.
“Allí la situación cambió completamente y los intercambios de fuego comenzaron a producirse con frecuencia incluso antes de que nos dieran la orden de avanzar para recuperar toda el área del Jabur. Nosotros defendíamos la zona norte. En ese momento, estaban todavía fortísimos y nos atacaban con artillería y con las Doshkas que montaban en los Toyotas. Ya sabes... “Allahu akbar, Allahu akbar”...

Fue por aquellos días, al final de mi primera estancia en Rojava, cuando se dio la orden de avanzar en ofensiva. Yo estuve empujando algunos días junto al resto de los chicos. Tan pronto como rompimos sus defensas salieron huyendo casi de espantada y dejando a sus heridos tras de sí. Yo al final estaba muy tocado por la disentería y me tuvieron que hospitalizar. El único contacto que tuve con las tropas del régimen fue durante la noche en que me llevaron hasta los servicios médicos de Hasake para que me atendieran.

Recuerdo bien aquello porque fue el día de las elecciones de Turquia y los kurdos estaban eufóricos con la victoria del HDP. Al llegar a un control, los soldados de Bacher dispararon al aire en nuestra dirección y a punto estuvo de liarse. No se me llevaron detenido de milagro cuando vieron que era un extranjero. Algún tiempo después me llegaron noticias de que mi comandante en la primera posición había muerto como consecuencia de la explosión de una de esas minas que fabricaban con mortero. Otro muchacho kurdo murió también aquellos días. A finales de junio, tuve que volver a España.

Octubre de 2015. Regresa a Siria.
“Hace tan sólo un año, sabía de al menos doce españoles que habían combatido como voluntarios en Rojava. Ahora yo situaría esa cifra en no menos de cincuenta, a los que habría que añadir los iraquíes, cuyo número desconozco. Me encontré con gente que viajaba alentada por todo tipo de motivaciones”.

“Durante mi segunda estancia permanecí en Rojava desde octubre de 2015 hasta al menos abril o mayo de 2016. Claro que en esta ocasión todo fue muy distinto. Apenas acababa de llegar cuando un norteamericano del que yo había escuchado hablar y al que llamábamos coloquialmente “Servan” me propuso unirme a una unidad que estaba tratando de crear. Servan se había ganado una reputación entre los mandos kurdos, y estos le habían encargado crear una especie de grupo de élite, con combatientes voluntarios extranjeros. Esta es la unidad que con el tiempo todo el mundo terminó conociendo como la '223' [como se menciona al principio de la información, adoptó ese nombre en homenaje al primero de sus caídos, un canadiense fallecido un 23 de febrero].

“La verdad es que me sentí halagado de que con mis más de 40 años decidieran contar conmigo para algo así. Además, eso era lo que yo estaba buscando. Yo no había viajado a Siria para hacer guardias, sino para luchar, y la '223' había sido creada para eso. A partir de un pequeño grupo inicial, fuimos reclutando a más hombres. Nunca pasamos de los catorce o quince”.

Arges Artiaga junto al resto del grupo de combate.
Arges Artiaga junto al resto del grupo de combate.
“Éramos todos extranjeros, salvo dos kurdos, que no aguantaron mucho en nuestra compañía porque no estaban acostumbrados a nuestro modo de funcionar. Su cultura es más de guerrilla y nosotros pretendíamos hacer algo, digamos, más 'regular'. Yo fui el primer español, pero después llegó otro vasco que había estado en Sinyar. Teniamos completamente prohibido el hablar con la Prensa, de ahí que no se supo nunca de nosotros ni de nuestras misiones hasta que desaparecimos, tras lo de Manjib. Eran órdenes que emanaban desde arriba. Llegó incluso a expulsarse a un miliciano por violar esa norma básica de discreción y de silencio. Nuestra principal atribución era ir abriendo camino y llegado el caso, proteger los puestos de mando de algunos oficiales kurdos. Disponíamos de más tecnología que el resto de las unidades. Por poner un ejemplo, disponíamos de unas gafas de vision nocturna por cada uno de nosotros, mientras que el resto solía tener una para cada cuarenta. Además de algunos AK 47 y M16, pusieron a nuestra disposición algunos rifles de francotirador que nos íbamos turnando”.

“Una vez montada la unidad, dispusimos apenas de seis días para entrenar y de inmediato pasamos a formar parte de la operación de Howl, simultanea con la de Sinyar... Pasé toda mi segunda estancia en Rojava dentro de la '223' y puedo asegurar que aquello fue muy duro. Entre operación y operación, apenas parábamos unos días, que utilizábamos para entrenar y para dar clases de kurdo”.

“Recuerdo que nos dieron al principio una pick-up para doce tipos y quedó inutilizada la primera semana de operación. Dividimos la unidad en tres equipos, uno de francotiradores y dos de asalto. Estoy hablando de octubre de 2015. Aquella primera ofensiva fue muy dura. Los del Daesh se defendían enviando coches-bomba. Había mucho petróleo allá en juego. Yo no pude tan siquiera ni terminar la operación. En realidad, lo que sucedió fue culpa mía. Caí al suelo como consecuencia de una explosión y me herí en un hombro, tras lo cual fui hospitalizado y reenviado a la base. Fue en aquella primera operación cuando perdimos a John Gallager, el canadiense. Después, vendrían otras que dejaron más heridos tras de sí. A menudo, íbamos de punta de lanza. Sabemos que la gente del Daesh nos temía y nos evitaba; nos hicimos con un nombre y una reputación entre los kurdos. A mí volvieron a herirme en la primavera del pasado año. Alcanzaron el visor con una bala explosiva y este me estalló dentro del ojo y me causó erosiones y quemaduras en el rostro. Los propios mandos kurdos me obligaron de algún modo a regresar a España”.

“No hay cifras oficiales de las bajas yihadistas que se atribuyen a la '223', pero sólo en en el transcurso de la primera operación se encontraron a catorce cadáveres de islamistas muertos a nuestro paso. No queremos llevar la cuenta, pero sabemos que destruimos varios coches bomba, que capturamos una buena cantidad de armamento pesado y a algunos yihadistas. Nos hicimos con un nombre porque queríamos pelear y queríamos estar allí delante. Y eso fue lo que hicimos: ¡darles un poco de caña! Los propios mandos kurdos comenzaron a confiar en nosotros. Les gustaba tenernos cerca durante las operaciones”.

“Después llegó Manjib, conmigo ya de vuelta en casa, y se terminó la '223'. El cien por cien de los miembros de la unidad o murieron o quedaron malheridos. Yo ya he dejado de contar a los compañeros que he perdido. De algunos, como el neoyorquino que la creó, no conocemos ni su paradero. Sabemos que fue alcanzado por los islamistas y que estuvo mucho tiempo hospitalizado en Rojava, tras lo cual volvió a América. Pero no hemos conseguido dar con él. Otros, por el contrario, nos hemos mantenido en contacto y vamos a intentar volver allá para crear algo semejante. Incluso mi pareja ha terminado por asumir que yo me vuelvo. Es para hacerle un altar. Eso lo tengo claro."
“De momento, he dejado de tener problemas con la Justicia española. Imagino que han hecho su trabajo y han llegado a la conclusión de que no soy un problema para España”.

“Cuando me preguntan que por qué vuelvo a Rojava, lo primero que tengo que decir es que no tengo necesidad de colgarme una etiqueta de carácter político. Pero una cosa es cierta, he visto el proceso que están tratando de sacar adelante en medio de una guerra, en condiciones durísimas, en medio de un bloqueo, y con el Daesh asediándolos por los cuatro costados, y apoyo al cien por cien ese proyecto. Jamás vi que se produjeran esas supuestas violaciones de derechos humanos de las que se hablan. Es verdad que se organizaron conscripciones forzosas, pero como en todas las guerras. Y por otra parte, la gente reclutada por la fuerza es enviada a realizar labores policiales o a la retaguardia”.

Fuente: http://www.publico.es/internacional/francotirador-gallego-quiere-volver-luchar.html

domingo, 24 de julio de 2016

El increíble rastro de niqabs que las mujeres dejan a su paso tras escapar de ISIS


El asedio de las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS) sobre la población de Manbij — situada al noreste de la provincia de Alepo y bajo control de Estado Islámico continúa.

A finales de mayo las FDS — un conglomerado formado por las Unidades de Protección kurdas (YPG) y grupos árabes de la oposición moderada — y la coalición internacional liderada por Estados Unidos, iniciaron una ofensiva para arrebatar la zona fronteriza con Turquía que controla Estado Islámico y cortar de esta forma el suministro de armas y combatientes de la organización.

Manbij y Jarablus — la ciudad más importante en la frontera con Turquía que controla Estado Islámico — están en el norte de la provincia de Alepo y son el último bastión del grupo yihadista en el norte de Siria. Su toma por parte de las FDS supondría un duro golpe y permitiría a los kurdos tener conectados los enclaves de Yazira [cuya capital es Qamishli], Kobane y Afrin.

En los últimos días de cerco, miles de civiles atrapados en los combates han tenido la posibilidad de huir hacia territorio controlado las Fuerzas Democráticas de Siria. Este éxodo de civiles ha dejado imágenes con una elevada carga simbólica: un increíble rastro de niqabs dejado por las mujeres que huyen del territorio controlado por Estado Islámico.

En una interpretación radical de la Sharia [la estricta ley islámica], Estado Islámico obliga a cubrirse integralmente a las mujeres que viven en su territorio.

Aunque la organización yihadista alaba el papel de la mujer como núcleo central de la familia y engendradora de futuros combatientes, lo cierto es que el rol femenino en el Califato queda reducido estrictamente al ámbito privado y doméstico.

Entre 2012 y 2013, un gran número de mujeres de diferentes puntos del planeta emigraron a Estado Islámico atraídas por los mensajes propagandísticos de la organización islamista. En este sentido, las mujeres sirias atraídas por el Califato se pusieron a disposición de otras mujeres para asesorarlas sobre cómo hacer la hégira [migrar en el nombre de Alá], qué cosas llevarse para el viaje, cuánto dinero llevar, etc.

"El mensaje que ISIS transmite a las mujeres es que vivir bajo el califato no es algo hostil, sino abundante, tanto material como espiritualmente", indica Audrey Alexander, investigadora especializada en la radicalización femenina de la Universidad George Washington.


Más información:  https://news.vice.com/es/article/video-rastro-niqabs-mujeres-huir-isis?utm_source=vicenewsestw

martes, 29 de marzo de 2016

Ministro de economía alemán carga contra Arabia Saudí por considerar que es la “raíz de ISIS”



Sigmar Gabriel
El adjunto al Primer Ministro alemán ministro de Economía Sigmar Gabriel, ha declarado hoy que Arabia Saudí está apoyando a grupos terroristas en todo el mundo. En una entrevista al diario Bild ha avisado que “hay que explicar a los saudíes que la política de mirar hacia otro lado ha terminado; apoyan y financian mezquitas wahabíes en todo el mundo”, añadió.

El ministro ha reclamado que se llevan “acciones decisivas” para poner fin a estos centros de extremismo en Alemania. “La ideología del ISIS deriva del wahabismo; no necesitamos esto en Alemania. Estas mezquitas con respaldo saudí deben ser cerradas “, dijo Gabriel, reiterando al mismo tiempo que los ciudadanos alemanes no tienen ningún problema en absoluto con las actividades de los centros islámicos y mezquitas en general.

En la misma línea se manifestaba Thomas Aubermann, presidente del comité parlamentario del partido socialdemócrata alemán: “Hay que controlar cuidadosamente las actividades de Arabia en su inversión en las mezquitas y la difusión de creencias wahabíes. El wahabismo es una fuente ideológica para ISIS y está implicado en el fortalecimiento de las actitudes extremistas “.

En diciembre de 2015, el servicio de inteligencia exterior de Alemania (BND) ha publicado un informe señalando Arabia Saudí como principal fuente de inestabilidad regional.



Fuente:  http://www.yometiroalmonte.es/2016/03/29/ministro-economia-aleman-carga-arabia-saudi-considerar-raiz-isis/

martes, 24 de noviembre de 2015

Los 10 documentales de VICE News sobre Estado Islámico, Siria e Irak que deberías haber visto



Te presentamos una selección de los 10 documentales producidos por VICE News que más han dado que hablar en los últimos meses. El decálogo se centra en una de las regiones más calientes del planeta: Próximo Oriente. Los conflictos de Siria e Irak con los diferentes actores implicados, y la irrupción de grupos yihadistas como Estado Islámico y el Frente al-Nusra están captando la atención de todo el planeta.

Esta serie de documentales constituye un material exclusivo que ayuda a comprender la convulsa situación que vive esta región del mundo pero que tiene repercusión directas en ciudades como París, donde una célula terrorista de Estado Islámico asesinó a 129 personas el 13 de noviembre de 2015.

Para activar los subtítulos, haz clic en el botón inferior derecho del reproductor


El Estado Islámico (reportaje completo)


 
 
Siria: el nuevo hogar de Al Qaeda
 
 
 
 

La lucha por Alepo 


La batalla por el sur de Siria
 

Yihadistas contra el régimen de Assad: el avance rebelde en Siria

 



La batalla por Irak: milicias chiítas contra Estado Islámico




Kurdos contra Estado Islámico en Irak: el camino a Mosul (Parte 1)





Ser médico en Bagdad: un trabajo peligroso




Expulsando a Estado Islámico: la batalla por el Kurdistán sirio (Dispatch 1)





Yihadistas británicos en Siria


 


lunes, 16 de noviembre de 2015

Cómo poner fin a la barbarie

1. Los bárbaros atentados perpetrados por la organización del Estado Islámico en el corazón de París no me han sorprendido demasiado. Después de la reciente matanza de los manifestantes kurdos en Ankara, la explosión en pleno vuelo que destrozó el avión ruso en el desierto de Sinaí y el ataque sangriento a la mezquita chií de Beirut considerada un centro de reclutamiento del Hezbolá, las amenazas contra Occidente y en especial contra Francia se habían multiplicado. Lo que sí me ha sorprendido es la planificación y ejecución de los atentados que ya no son los de los “lobos solitarios” que atentaron contra la redacción de Charlie Hebdo y un supermercado judío el pasado mes de enero, sino los de una organización terrorista de tipo militar, un verdadero salto cualitativo en la estrategia bélica del llamado Califato Islámico.

 2. La predecible reacción militar de Francia y sus aliados contra el EI forma parte de los planes de este y va a alimentar su propaganda contra los cruzados y aureolar de gloria a sus presuntos mártires. Fuera de una intervención por tierra que ningún país de Occidente está dispuesto por ahora a emprender, los bombardeos aéreos tanto en Irak como en Siria no han conseguido hasta hoy una derrota significativa de los yihadistas. En los dos últimos años la situación en Siria se ha complicado hasta convertirse en un verdadero laberinto: Chiíes contra suníes, sí, pero al mismo tiempo estrategias contrapuestas de Arabia Saudí y de Irán, papel ambiguo de Turquía, alianzas contra natura. Ankara, alineada con Occidente, combate a los kurdos sirios aliados de Estados Unidos. Rusia, defensora del dictador de Damasco, ataca a sus enemigos armados por Occidente. El conflicto que incendia Irak y Siria abarca ya la península Arábiga. Ryad, mientras destroza el patrimonio histórico de Yemen para combatir a los hutíes, favorece de hecho a la organización de la filial regional de Al Qaeda.

 3. Lo ocurrido en los dos últimos años muestra las contradicciones de la política exterior norteamericana. Obligado a gestionar la situación desastrosa de Irak heredada de la presidencia de Bush, Obama no supo actuar con contundencia contra la sangrienta represión de El Asad en el momento en que aquello era posible y prefirió llegar a un acuerdo con Rusia para la eliminación de las armas químicas, desdiciéndose así de las presuntas líneas rojas con las que había amenazado al dictador sirio. Los hechos han demostrado una cosa: Putin sabe lo que quiere, Obama solo sabe lo que no quiere y se ve arrastrado por ello a tomar decisiones que no responden a una estrategia global.

4. Muchos elementos de cuanto ocurre ahora en Siria e Irak permanecen envueltos en la sombra. ¿Quién financia el Estado Islámico? ¿A dónde exporta su petróleo y a través de qué intermediarios lo hace? Resulta difícil creer que los servicios de inteligencia occidentales no estén al corriente de ello. ¿Existe una financiación secreta de los mismos saudíes que alimentaron la creación de Al Qaeda? El doble juego de algunos países de Oriente Próximo explica la confusión de quienes siguen con atención la multiplicidad de conflictos y su aterrador cortejo de víctimas.

5. La política del Estado Islámico de magnificar sus “hazañas” ha producido como consecuencia un efecto de llamada entre jóvenes que padecen una crisis identitaria y creen hallar una solución a sus males en la magnificación del horror. Las imágenes brutales de los atentados en París corren el riesgo de alimentar las vocaciones suicidas tanto en el interior del mundo islámico como en el occidente europeo. Las decapitaciones de supuestos infieles y apóstatas, la destrucción del patrimonio cultural de Irak y Siria, la barbarie sin límite que someten a las poblaciones controladas por el EI, si provocan con su monstruosidad un rechazo global y alimentan la islamofobia, conquistan adeptos entre una minoría ínfima de la población musulmana —primera víctima del terror yihadista— pero lo suficientes en número para acrecentar las filas de sus verdugos. Nos hallamos frente a una guerra global caracterizada por su asimetría. De un lado los países democráticos de Occidente y sus aliados árabes, y del otro una organización terrorista sin verdaderos ejércitos pero capaz de mantener en jaque al resto del mundo. El horror recientemente vivido en París es pan de todos los días en un país como Siria con sus millones de desplazados en los países vecinos y centenares de miles que llegan a Europa en busca de paz y libertad. Todos debemos estrechar los lazos con Francia en los momentos difíciles que nos ha tocado vivir.

Juan Goytisolo es escritor.


Viñetista de Charlie Hebdo: “Gracias por #prayforParis, pero no necesitamos más religión”

Parece ser que, con buen criterio, a Joann Sfar le ha parecido que apelar precisamente al sentimiento religioso y las oraciones, como se está haciendo desde las redes con el curioso hashtag #PreyforParis, con la presunta intención de solidarizarse con quien ha sufrido el fanatismo religioso, quizá no era la mejor idea. Y como corresponde a un dibujante, lo ha expresado de la mejor forma posible. Así:

 https://scontent-mad1-1.cdninstagram.com/hphotos-xpa1/t51.2885-15/e35/11350804_757190561091586_1882777181_n.jpg

 Amigos de todo el mundo, gracias por #prayforParis, pero no necesitamos más religión. ¡Nuestra fe está con la música! ¡Los besos! ¡La vida! ¡Champán y alegría! #parisisaboutlife

 https://igcdn-photos-f-a.akamaihd.net/hphotos-ak-xtp1/t51.2885-15/e35/12139802_927676930634477_293573908_n.jpg

El terrorismo no es un enemigo. El terrorismo es un modus operandi. Repetir “estamos en guerra” sin encontrar coraje para señalar a nuestros enemigos no lleva a ninguna parte. Nuestros enemigos son los que aman la muerte, bajo diversos uniformes están ahí desde siempre. La historia les olvida bastante rápido. Y París permanece y es quien les manda a la MIERDA.

 Podéis encontrar las viñetas restantes en su cuenta de Instagram: enlace

Fuente:  http://iniciativadebate.org/2015/11/16/vinetista-de-charlie-hebdo-gracias-por-prayforparis-pero-no-necesitamos-mas-religion/

lunes, 21 de septiembre de 2015

Putin empuña las armas en Siria

Varios indicios sobre el terreno apuntan un incipiente despliegue militar ruso. Primero fueron fotos de barcos, luego aviones. Ahora, en redes sociales, hay imágenes de soldados rusos posando en Siria



Un soldado del Ejército de Bachar al Asad en Adra al-Omalia (Reuters).


Con el Estado Islámico mordiendo terreno y países como Francia y Reino Unido barajando una implicación más directa en las operaciones en Siria, Moscú ve con angustia al presidente Bachar al Asad como un aliado a punto de desvanecerse. Mientras el Gobierno ruso niega haber aumentado su presencia en la zona -oficialmente limitada a armas y especialistas en su manejo- varios indicios sobre el terreno apuntan un incipiente despliegue militar ruso en este país desgarrado por la guerra civil. Primero fueron fotos de barcos, luego aviones. Y ahora en redes sociales han aparecido fotos de soldados rusos posando en Siria. Aunque no está claro en qué misiones participan, algunas grabaciones de combates en las que se escucha hablar ruso apuntan a una mayor implicación de Moscú en el sostenimiento de Asad.

Estados Unidos teme, y así lo ha dicho un portavoz de la Casa Blanca, que una implicación directa de Rusia en el conflicto suponga una extensión del campo de batalla o de la frecuencia de los combates. "Rusia está aumentando su apoyo de cara a la próxima Asamblea General de la ONU, y Moscú quiere mostrar al mundo que Occidente ha de cooperar con Rusia en Siria porque si no lo hará Rusia por su cuenta, igual que lo hizo en su día la coalición occidental", explica Yuri Barmin, analista ruso.
En Rusia, el presidente Vladimir Putin ha logrado un apoyo mayoritario a su intervención en Ucrania, pero en el caso de Siria hay menos lazos con los que implicar a la población. Por eso están causando sorpresa y debate en el país las fotos halladas en las redes sociales de combatientes rusos en Siria. Se trata de una serie de imágenes llamativas que desde las filas de la oposición rusa se han ocupado de difundir. Y lo han hecho con la ayuda del colectivo Guerra en Ucrania, conocido por haber denunciado la intervención rusa en el país vecino.

El soldado Maxim Mazhnikov junto a un cartel de Putin y Asad.
Él mismo subió la foto (Foto: VKontakte).

Ruslan Leviev es uno de los encargados de enseñar al mundo a estos soldados rusos, que sonríen satisfechos junto a posters de Asad y Putin en imágenes que ellos mismos han colgado. Las fotos están alojadas en Facebook y también en VKontakte, que es la red social rusa más conocida. Algunas están geolocalizadas y se ve que han sido hechas cerca de la base naval de Tartus que Rusia tiene en la costa siria, pese a que Moscú había tratado de restar importancia al papel de este emplazamiento.

Lo más relevante es que hay otras fotos que no están hechas cerca de ninguna base, sino en Homs, una de las zonas de los combates. No es un lugar para almacenar o reparar armas, y tampoco para labores de instrucción. Los activistas han dicho a la BBC que drones rusos supervisan el campo de batalla. Incluso han usado algunos post de novias de soldados que se quejan de que su pareja ha sido enviada a Siria por un periodo de ocho meses.

Desde el Ministerio de Exteriores se han limitado negar una mayor implicación y han recordado que Moscú nunca ha escondido su apoyo al Gobierno sirio. Rusia ha bloqueado dos importantes borradores en la ONU contra el uso de la fuerza por parte de Asad. Se han opuesto a las sanciones a Siria y a la "no fly zone", para evitar que ocurra un derrocamiento apoyado desde fuera como en Libia. Pero Moscú sí ha denunciado la violencia "de ambas partes" y la entrega de armas a grupos de combatientes.

"Dudo que Rusia se vaya a implicar directamente en ataques contra el ISIS, al menos a corto plazo", dice el analista Yuri Barmin, que sin embargo cree que este resurgimiento ruso en enclaves puede servir para establecer o proteger "bases que sirvan para una gran coalición" como la que ha propuesto el presidente Vladimir Putin: un frente común en el que esté Rusia y Occidente, y donde el Gobierno sirio, igual que ahora el iraquí, no sea un enemigo sino un aliado. Ahí la zona de Latakia y especialmente el puerto de Tartus sería "fundamental", asegura Ruslan Leviev.

Barcos rusos cruzando el BósforoRusia prefiere que siga Asad, manteniendo así su proyección sobre la zona. De lo contrario, cree el Kremlin, vendrán los yihadistas, que amenazarán a Rusia. Pero una implicación mayor de fuerzas rusas en los combates daría alas a los islamistas radicales que tratan de pescar fieles en las regiones rusas con fuerte presencia musulmana.

El suministro de armas a Siria supone un 10% del total de ventas de armas rusas. Moscú ha defendido que no violan embargo alguno. Las armas entran por el puerto de Tartus, que es el único puerto que los rusos tienen en el Mediterráneo, el único fuera de su territorio. "Pero Tartus tiene una importancia menor de la que se cree, es una zona de abastecimiento que ha estado custodiada por cuatro soldados y cuyo personal civil y militar fue evacuado en 2013", recuerda Leviev. Sin embargo, esa base se ha vuelto importante ahora que Moscú entiende que Asad puede perder toda la región de Latakia si no recibe algo de ayuda.

En las últimas imágenes difundidas por varios medios se ha visto barcos rusos cruzando el Bósforo, camiones y vehículos blindados. Es menos de lo que se necesita para plantar cara sobre el terreno a los enemigos de Asad, pero es más de lo que se avistaba el año pasado.

Con su papel en el conflicto Sirio, a pesar de las críticas, Moscú ha aumentado su talla internacional. El Kremlin quiere evitar otra Libia: ha aprendido la lección tras su abstención en la ONU, que propició el derrocamiento de Gadafi y la guerra civil que ha castigado al país.

Maxim Mazhnikov, con el Bósforo a su espalda, en una imagen
 borrada posteriormente (Foto: VKontakte
Asad necesita a Rusia para reparar sus helicópteros MI-25 y tener misiles Buk-M2, pero es un misterio hasta que punto es crucial el papel de los mercenarios rusos. En octubre de 2013, Slavonic Corps fue desplegado en As-Sukhnah. Se vieron envueltos en combates y hubo bajas. Tras su repliegue vino su disolución. Hoy hay pruebas patentes de que sigue habiendo rusos apretando el gatillo en nombre de Asad, que ha masacrado a su población tirando bombas de barril con sus MI-8 y Mi-17, vendidos por Rusia, que ofrece componentes y servicio técnico. Un apoyo sostenido que parece no ser suficiente. En la ofensiva final las miradas desde Damasco se vuelven hacia el viejo aliado de los tiempos de la URSS.



Fuente: http://www.elconfidencial.com/mundo/2015-09-17/putin-empuna-las-armas-en-siria_1020262/

viernes, 11 de septiembre de 2015

24 cosas sobre ISIS y Al-Qaeda que no quieren que sepas

El Estado Islámico, ISIS o Daesh, fue creado por la CIA, el MOSSAD y el MI6 para reventar a Siria.



El Estado Islámico, ISIS o Daesh, fue creado por la CIA, el MOSSAD y el MI6 para reventar a Siria. El profesor Michel Chossudovsky, economista canadiense y director del Centro de Investigación sobre la Globalización, en Montreal, ha recopilado 24 verdades que los gobiernos occidentales no quieren que la población conozca acerca de ISIS (o Estado Islámico) y Al-Qaeda… ¿Cómo es posible que sigan el juego de los Estados Unidos encaminado a crear un estado mundial policial? Pasando por la destrucción de pueblos, culturas ancestrales y restos de antiguas civilizaciones. La barbarie en su máxima dimensión.

COSAS QUE NO QUIEREN QUE SEPAS DE AL-QAEDA
1. Los Estados Unidos han apoyado a Al Qaeda y a sus organizaciones afiliadas durante casi medio siglo, desde el apogeo de la guerra afgano-soviética.


2. La CIA creó campos de entrenamiento para al-Qaeda en Pakistán. En el período de diez años, desde 1982 hasta 1992, unos 35.000 yihadistas procedentes de 43 países islámicos fueron reclutados por la CIA para luchar en la jihad afgana contra la Unión Soviética.


Anuncios, pagados con fondos de la CIA, se colocaron en los periódicos y boletines de noticias de todo el mundo ofreciendo incentivos y motivación para unirse a la Jihad.


3. Desde la época de la Administración Reagan, Washington ha apoyado a la red terrorista islámica. Ronald Reagan calificó a esos terroristas como “luchadores por la libertad”.
 
Reagan reunido con los Mujaidines afganos
Los EE.UU. suministraron armas a las brigadas islámicas. Todo era para “una buena causa”: la lucha contra la Unión Soviética y el cambio de régimen, lo que llevó a la desaparición de un gobierno secular en Afganistán.


Solo necesitamos recordar películas de propaganda de la época, como la célebre Rambo III…


4. Los libros de texto yihadistas fueron publicados por la Universidad de Nebraska. Estados Unidos gastó millones de dólares para suministrar libros de texto repletos de imágenes violentas y
enseñanzas islámicas militantes a los escolares afganos.


5. Osama bin Laden, fundador de Al Qaeda y hombre más odiado de Estados Unidos, fue reclutado por la CIA en 1979 al comienzo mismo de la guerra yihadista de Afganistán contra la Unión Soviética. Por aquel entonces, Bin Laden tenía 22 años y fue entrenado en un campo de entrenamiento de guerrillas patrocinado por la CIA.


Según el Profesor Chossudovsky, Al Qaeda se encontraba detrás de los ataques del 11 de septiembre. De hecho, el ataque terrorista de 2001 proporcionó una justificación para librar una guerra contra Afganistán, bajo el argumento de que Afganistán era un estado patrocinador del terrorismo de Al Qaeda.

Los ataques del 11 de septiembre, pues, fueron fundamentales para sentar las bases de la “Guerra Global contra el Terrorismo”.

COSAS QUE NO QUIEREN QUE SEPAS DE ESTADO ISLÁMICO
6. El Estado Islámico o ISIS era originalmente una entidad afiliada a Al-Qaeda, creada por la inteligencia de Estados Unidos con el apoyo del MI6 Británico, el Mossad Israelí, los servicios de Inteligencia de Pakistán y la Presidencia General de Inteligencia de Arabia Saudita (GIP o Ri’āsat Al-Istikhbarat Al-‘Amah (رئاسة الاستخبارات العامة).

7. Las brigadas de ISIS han estado involucradas en el apoyo a la insurgencia que los EE.UU. y la OTAN han dirigido contra el gobierno sirio de Bashar al Assad durante la guerra civil de Siria.
8. La OTAN y el Estado Mayor de Turquía fueron los responsables de la contratación de mercenarios de ISIS y Al Nusrah desde los inicios de la insurgencia siria, en marzo de 2011.



Según fuentes de inteligencia israelíes, publicadas en la web DEBKA, esta iniciativa ha consistido en:
“Una campaña para reclutar a miles de voluntarios musulmanes en países de Oriente Medio y el mundo musulmán para luchar junto a los rebeldes sirios. El ejército turco aloja a estos voluntarios, los entrena y asegura su entrada en Siria”.

9. Hay miembros de las fuerzas especiales occidentales y agentes de inteligencia occidentales dentro de las filas de ISIS. Miembros de las Fuerzas Especiales Británicas y del MI6 han participado en el entrenamiento de los rebeldes yihadistas en Siria.

10. Especialistas militares occidentales contratados por el Pentágono han entrenado a los terroristas en el uso de armas químicas.

“Los Estados Unidos y algunos aliados europeos están utilizando a contratistas de defensa para entrenar a los rebeldes sirios sobre cómo asegurar los arsenales de armas químicas en Siria, según informó un alto funcionario de Estados Unidos y varios diplomáticos de alto nivel a la CNN”.


11. Las brutales decapitaciones realizadas por los terroristas de ISIS, forman parte de los programas de entrenamiento patrocinados por la CIA en campos de Arabia Saudita y Qatar y cuyo objetivo es causar pavor y conmoción.



12. Muchos de los criminales reclutados por ISIS, son presidiarios condenados liberados de las cárceles de Arabia Saudita, país aliado de Occidente. Entre ellos se encuentran ciudadanos Saudíes condenados a muerte que fueron reclutados para unirse a las brigadas terroristas.

13. Israel ha apoyado a las brigadas de ISIS y Al Nusrah de los Altos del Golán, en su lucha contra el gobierno de Al-Assad y las fuerzas chiítas de Hezbollah.

Combatientes yihadistas se han reunido regularmente con oficiales de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI), así como con el primer ministro Netanyahu.


Netanyahu con un mercenario de la guerra de Siria, siendo curado en un hospital de Israel
El alto mando de las FDI reconoce tácitamente que: “elementos de la jihad global dentro de Siria, miembros de ISIS y Al Nusrah, son ​​apoyados por Israel”.

14. Los soldados de ISIS dentro de Siria, trabajan a las órdenes de la alianza militar occidental. Su mandato tácito es causar estragos y destrucción en Siria e Irak.

Una prueba de ello, la encontramos en esta foto, en la que el senador estadounidense John McCain se reune con líderes terroristas yihadistas en Siria.


15. Las milicias de ISIS, que actualmente son el presunto blanco de una campaña de bombardeos de Estados Unidos y de la OTAN bajo el mandato de la “lucha contra el terrorismo”, continúan siendo apoyadas secretamente por Occidente.

Fuerzas chiitas que luchan contra ISIS en Irak, así como miembros del propio ejército iraquí han denunciado repetidamente las ayudas militares suministradas por Estados Unidos a los terroristas de ISIS, mientras a la vez, combatían contra ellos.

16. Los bombardeos estadounidenses y aliados no están apuntando a ISIS, sino que tienen el objetivo de bombardear la infraestructura económica de Irak y Siria, incluyendo sus fábricas y refinerías de petróleo.

17. El proyecto de ISIS de crear un califato, forma parte de una agenda de política exterior de Estados Unidos, que pretende dividir Irak y Siria en territorios separados: Un califato islamista sunita, una República Árabe chiíta y la República del Kurdistán.

LAS MENTIRAS DE LA GUERRA MUNDIAL CONTRA EL TERRORISMO
18. “La Guerra Global contra el Terrorismo” se presenta de cara a la opinión pública como un “choque de civilizaciones”, una guerra entre los valores y las religiones, cuando en realidad se trata de una guerra de conquista, guiada por objetivos estratégicos y económicos.


19. Brigadas terroristas de Al-Qaeda, patrocinadas secretamente por las agencias de inteligencia occidentales, se han desplegado ya en Malí, Níger, Nigeria, la República Centroafricana, Somalia y Yemen para llevar el caos a esos países y justificar una intervención militar occidental.

20. Boko Haram en Nigeria, Al Shabab en Somalia, el Grupo de Combate Islámico de Libia, (apoyado por la OTAN en 2011), Al Qaeda en el Magreb Islámico y Jemaah Islamiya en Indonesia, entre otros, son grupos afiliados a al-Qaeda que son secretamente apoyados por la inteligencia occidental.


21. Estados Unidos también está apoyando a organizaciones terroristas afiliadas con Al-Qaeda en la región autónoma Uigur de China. Su objetivo es desencadenar la inestabilidad política en el oeste de China.

22. La amenaza terrorista local, como la que hemos visto en EEUU o Europa, es una fabricación promovida por los gobiernos occidentales y apoyada por los medios de comunicación con el fin de crear una atmósfera de miedo e intimidación, que lleve a una anulación de las libertades civiles y favorezca la instalación de un estado policial.

A su vez, los arrestos, juicios y condenas de “terroristas islámicos” sirven para sustentar la legitimidad del Estado de Seguridad Interna de Estados Unidos y la creciente militarización de sus fuerzas de seguridad.


El objetivo final es inculcar en la mente de millones de estadounidenses que el enemigo es real y que la Administración de los Estados Unidos protegerá la vida de sus ciudadanos.

Lo mismo podemos decir de países como Francia, Reino Unido o Australia.


23. La campaña “antiterrorista” contra el Estado islámico ha contribuido a la demonización de los musulmanes, que a ojos de la opinión pública occidental se asocian cada vez más con los yihadistas, sentando así las bases para un choque de religiones y civilizaciones.

24. Cualquiera que se atreva a cuestionar la validez de la “Guerra Global contra el Terrorismo” es calificado de terrorista y se ve sometido a las leyes anti-terroristas.

Se establece con ello, un primer instrumento para perseguir a cualquier tipo de disidente ideológico, asociándolo con el terrorismo.

Esta herramienta, podrá ser extendida posteriormente a cualquier otro tipo de disidencia ideológica.
Como vemos, la administración Obama ha impuesto finalmente un consenso diabólico, con el apoyo de sus aliados y el papel cómplice del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

La prensa occidental ha abrazado ese consenso de forma obediente y entusiasta; se ha descrito el Estado Islámico como una entidad independiente, surgida de la nada, un enemigo exterior que amenaza los valores “pacíficos y democráticos” del mundo occidental.

Se ha creado un enemigo que puede aparecer y actuar en cualquier momento, como un fantasma con el que asustar a la población cuando más convenga y empujarla a aceptar cualquier tipo de política represiva de las libertades y cualquier tipo de acción militarista al servicio de los grandes poderes occidentales.

Y por lo visto, este drama, no ha hecho más que empezar

Fuente: http://www.nuevatribuna.es/articulo/mundo/24-cosas-isis-y-al-qaeda-no-quieren-sepas/20150526101131116367.html