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jueves, 14 de julio de 2022
viernes, 10 de julio de 2020
Comet NEOWISE
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Image Credit & Copyright: Emmanuel Paoly Vía https://apod.nasa.gov/apod/ap200709.html |
martes, 16 de julio de 2019
La acumulación de proyectos espaciales no facilita la vuelta a la Luna
Muchos países e empresas se han sumado a la carrera espacial en el último medio siglo
Falta un incentivo estratégico, como la guerra fría, para repetir la gesta del 'Apolo 11', dicen los expertos
Hace medio siglo, un cohete despegó de Cabo Cañaveral y dio inicio al
viaje que llevaría por primera vez a unos humanos a un cuerpo celeste
distinto a la Tierra. Fue una gesta llevada a cabo con poco más que papel y lápiz,
y ordenadores que no llegban a la potencia del 'smartphone' más
primitivo. Hoy, la tecnología es infinitamente superior. Además, muchos
más actores se han sumado a Estados Unidos y a Rusia en la carrera
espacial, empezando por Europa y China. A ello hay que añadir que cada vez más iniciativas privadas reclaman su papel, como la empresa de cohetes SpaceX.
Como de costumbre, las intenciones del presidente de EEUU, Donald Trump, son confusas, aunque sus últimas manifestaciones al respecto, vía Twitter, sugieren que pretende que unos astronautas lleguen a la Luna en el 2024, es decir, dentro de su posible segundo mandato. Sus declaraciones sugieren que el satélite sería una etapa intermedia para la llegada a Marte.
No obstante, los expertos coinciden en que es difícil que alguien vuelva a la Luna en un plazo tan corto. El ingrediente que falta es el incentivo representado por la guerra fría. De todos los actores implicados, ninguno parece estar preparado para un reto tan caro y arriesgado.
Difícil vuelta"Me sorprendería ver a una persona en la Luna en menos de 10 años", afirma Haym Benaroya, ingeniero aeroespacial de la Universidad de Rutgers (EEUU) que ha dedicado parte de su carrera a proyectar viviendas lunares. "Hay menos motivación política. Hoy, como hace 50 años, la gente tiene muchos otros problemas. Pero hoy no hay un JFK [John Fitzgerald Kenney] capaz de motivar a la gente", afirma.
"El ambiente es muy distinto. Los jóvenes no se acuerdan de cómo nos aterraba la guerra fría. El factor miedo fue un incentivo enorme. Nada de eso existe hoy. Nadie decidiría ir a la Luna por razones geoestratégicas", coincide Roger Launius, exhistoriador jefe de la NASA.
"La motivación principal en los años 60 fue la guerra fría. El programa 'Apolo' fue una demostración de la capacidad de EEUU. Su audiencia era el resto del mundo", explica Launius. "Había muchas naciones emergentes y excolonias: ¿de qué lado iban a estar en la guerra fría? Si la Unión Soviétiva hubiera ganado la carrera espacial, ¿habría ganado también la guerra fría?", añade.
Entre 1962 y 1972, el programa 'Apolo' gastó 25.000 millones de dólares (más de 100.000 millones de euros actuales) para poner en la Luna a seis equipos. Tras el cierre del programa hubo otros tres conatos de vuelta a la Luna.
En 1979, el Space Task Group (formado por el presidente Nixon para
decidir qué hacer después del programa 'Apolo') sugirió la creación de
bases lunares, entre otras ideas. Pero el presidente eligió apostar por
el Space Shuttle. En 1989, George Bush padre anunció la Space Exploration Initiative, que incluía ir a la Luna y a Marte, pero luego no la financió. En el 2004, George Bush hijo anunció que se jubilaba el Space Shuttle y se volvería a la Luna, pero tampoco asignó un presupuesto suficiente. Luego Obama archivó el plan.
La pregunta para Trump es sencilla, según Launius: ¿pondrá suficiente dinero en el proyecto? "El presidente ha incrementado el presupuesto de la NASA, pero ¿es suficiente para [volver a la Luna] dentro de su administración?", pregunta Benaroya.
El papel de ChinaAdemás de Estados Unidos, quien ha planteado la vuelta a la Luna es China. El país asiático envió este año un robot (el Chang’e 4) en el lado oscuro del satélite. En 2003 lanzó el primer humano al espacio. "Los chinos se tomaban esta cuestión muy en serio antes de sus problemas económicos actuales", afirma Benaroya.
"Sin embargo, no me ilusionaría demasiado ante la posibilidad de que China logre unos resultados excepcionales", replica Launius, que constata que la NASA puso en vuelo muchas más misiones.
Este historiador invita a no infravalorar el papel de Rusia. "No diría que Rusia se ha echado atrás.
Incluso los EEUU están usando el cohete 'Soyuz' ahora", observa. De hecho, tras la jubilación del Space Shuttle, EEUU ha recurrido a este vehículo ruso para llevar humanos a la Estación Espacial Internacional.
El espacio se está volviendo multilateral. "Hay nuevos actores: de la India al Brasil, de Nigeria a México", observa Frans von der Dunk, investigador del programa Espacio en la Escuela de Derecho de Nebraska. El unilateralismo de Trump "incrementa las posibilidades de un conflicto – afirma von der Dunk - pero eso no implica enviar humanos a la Luna: la guerra espacial se hace mejor con robots o métodos cibernéticos".
Launius observa que el presupuesto militar y el de la NASA son separados y que la militarización del espacio deseada por Trump no implica repetir la gesta del 1969. "No tememos a los chinos de la misma forma en que temíamos a los rusos", resume.
Actores privadosAdemás del multilateralismo, el otro gran cambio en el espacio es la irrupción de actores privados. Empresas como Space X o Virgin Galactic han demostrado su capacidad de transporte humano. Boeing y Lockheed también se han posicionado en el negocio espacial.
"Pero hasta ahora no ha habido un gran retorno económico", afirma Benaroya. “Esas empresas viven de trabajar para el gobierno. De momento, el gran negocio privado son los satélites comerciales [y no el vuelo espacial humano]", prosigue. Benaroya no ve a un privado enviando humanos a la Luna, pero quizás sí una estación espacial privada en el medio plazo.
"La verdad es que estas empresas no son nada más que contratistas del gobierno. Hay componentes comerciales en este negocio, pero sigue siendo en su mayoría una empresa gobernativa", coincide Launius. Según estos expertos, hay mucho que hacer en el espacio, pero volver a la Luna no es lo primero en la agenda.
Fuente: https://www.elperiodico.com/es/ciencia/20190715/acumulacion-proyectos-espaciales-difulta-regreso-luna-7554555?utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_campaign=cm
Falta un incentivo estratégico, como la guerra fría, para repetir la gesta del 'Apolo 11', dicen los expertos
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| Ingenieros de la NASA expectantes ante el despegue de la misión ’Apollo 11’ en julio del 1969 |
Como de costumbre, las intenciones del presidente de EEUU, Donald Trump, son confusas, aunque sus últimas manifestaciones al respecto, vía Twitter, sugieren que pretende que unos astronautas lleguen a la Luna en el 2024, es decir, dentro de su posible segundo mandato. Sus declaraciones sugieren que el satélite sería una etapa intermedia para la llegada a Marte.
No obstante, los expertos coinciden en que es difícil que alguien vuelva a la Luna en un plazo tan corto. El ingrediente que falta es el incentivo representado por la guerra fría. De todos los actores implicados, ninguno parece estar preparado para un reto tan caro y arriesgado.
Difícil vuelta"Me sorprendería ver a una persona en la Luna en menos de 10 años", afirma Haym Benaroya, ingeniero aeroespacial de la Universidad de Rutgers (EEUU) que ha dedicado parte de su carrera a proyectar viviendas lunares. "Hay menos motivación política. Hoy, como hace 50 años, la gente tiene muchos otros problemas. Pero hoy no hay un JFK [John Fitzgerald Kenney] capaz de motivar a la gente", afirma.
"El ambiente es muy distinto. Los jóvenes no se acuerdan de cómo nos aterraba la guerra fría. El factor miedo fue un incentivo enorme. Nada de eso existe hoy. Nadie decidiría ir a la Luna por razones geoestratégicas", coincide Roger Launius, exhistoriador jefe de la NASA.
"La motivación principal en los años 60 fue la guerra fría. El programa 'Apolo' fue una demostración de la capacidad de EEUU. Su audiencia era el resto del mundo", explica Launius. "Había muchas naciones emergentes y excolonias: ¿de qué lado iban a estar en la guerra fría? Si la Unión Soviétiva hubiera ganado la carrera espacial, ¿habría ganado también la guerra fría?", añade.
Entre 1962 y 1972, el programa 'Apolo' gastó 25.000 millones de dólares (más de 100.000 millones de euros actuales) para poner en la Luna a seis equipos. Tras el cierre del programa hubo otros tres conatos de vuelta a la Luna.
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| Imagen del despegue del Saturno V* de la misión Apolo 11 en Cabo Cañaveral, Florida. 16 de julio de hace justo hoy 50 años. *Cohete de 110 metros de altura, tan grande como un edificio de 36 pisos.@Elzo_ |
La pregunta para Trump es sencilla, según Launius: ¿pondrá suficiente dinero en el proyecto? "El presidente ha incrementado el presupuesto de la NASA, pero ¿es suficiente para [volver a la Luna] dentro de su administración?", pregunta Benaroya.
El papel de ChinaAdemás de Estados Unidos, quien ha planteado la vuelta a la Luna es China. El país asiático envió este año un robot (el Chang’e 4) en el lado oscuro del satélite. En 2003 lanzó el primer humano al espacio. "Los chinos se tomaban esta cuestión muy en serio antes de sus problemas económicos actuales", afirma Benaroya.
"Sin embargo, no me ilusionaría demasiado ante la posibilidad de que China logre unos resultados excepcionales", replica Launius, que constata que la NASA puso en vuelo muchas más misiones.
Este historiador invita a no infravalorar el papel de Rusia. "No diría que Rusia se ha echado atrás.
Incluso los EEUU están usando el cohete 'Soyuz' ahora", observa. De hecho, tras la jubilación del Space Shuttle, EEUU ha recurrido a este vehículo ruso para llevar humanos a la Estación Espacial Internacional.
El espacio se está volviendo multilateral. "Hay nuevos actores: de la India al Brasil, de Nigeria a México", observa Frans von der Dunk, investigador del programa Espacio en la Escuela de Derecho de Nebraska. El unilateralismo de Trump "incrementa las posibilidades de un conflicto – afirma von der Dunk - pero eso no implica enviar humanos a la Luna: la guerra espacial se hace mejor con robots o métodos cibernéticos".
Launius observa que el presupuesto militar y el de la NASA son separados y que la militarización del espacio deseada por Trump no implica repetir la gesta del 1969. "No tememos a los chinos de la misma forma en que temíamos a los rusos", resume.
Actores privadosAdemás del multilateralismo, el otro gran cambio en el espacio es la irrupción de actores privados. Empresas como Space X o Virgin Galactic han demostrado su capacidad de transporte humano. Boeing y Lockheed también se han posicionado en el negocio espacial.
"Pero hasta ahora no ha habido un gran retorno económico", afirma Benaroya. “Esas empresas viven de trabajar para el gobierno. De momento, el gran negocio privado son los satélites comerciales [y no el vuelo espacial humano]", prosigue. Benaroya no ve a un privado enviando humanos a la Luna, pero quizás sí una estación espacial privada en el medio plazo.
"La verdad es que estas empresas no son nada más que contratistas del gobierno. Hay componentes comerciales en este negocio, pero sigue siendo en su mayoría una empresa gobernativa", coincide Launius. Según estos expertos, hay mucho que hacer en el espacio, pero volver a la Luna no es lo primero en la agenda.
Fuente: https://www.elperiodico.com/es/ciencia/20190715/acumulacion-proyectos-espaciales-difulta-regreso-luna-7554555?utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_campaign=cm
jueves, 13 de diciembre de 2018
‘Per aspera ad astra’
El disco de oro de las sondas 'Voyager' contiene muchas otras cosas que pretenden describir nuestra especie y su posición en el cosmos
Por la penalidad a las estrellas, significa ese latinajo, y es uno de los mensajes grabados en el disco de la sonda Voyager 2, que acaba de abandonar nuestro sistema solar. Su colega Voyager 1
ya lo hizo en 2012, y llevando el mismo disco a bordo, pero cada sonda
se dirige ahora a unos destinos estelares muy distintos. Nuestra
protagonista, Voyager 2, llegará dentro de 40.000 años
a las cercanías de Ross 248, una estrella situada en la constelación de
Andrómeda, aunque demasiado débil para que la veamos con el ojo
desnudo. Voyager 2 no va a posarse en ningún planeta para
entregar su mensaje por correo certificado ni nada por el estilo. Si
hubiera seres inteligentes allí dentro de 40.000 años, tendrían que
salir a atrapar la sonda y poner a sus mejores matemáticos y lingüistas a
descifrar el mensaje terrícola.
El disco de oro de las sondas Voyager contiene muchas otras cosas que pretenden describir nuestra especie y su posición en el cosmos. No sé hasta qué punto lo consiguen, pero desde luego plantean una interminable sucesión de preguntas de gran calado. El disco incluye imágenes de la vida cotidiana, como una mujer en un supermercado, un tipo calvo con evidente sobrepeso zampándose una chuleta junto a otro que está bebiendo con un porrón de vino, la página 6 de los Principia donde Newton explica su experimento mental de la bala de cañón que se pone en órbita y otro centenar de imágenes. Esto da por hecho, para empezar, que los marcianos de Ross 248 tienen ojos; que pueden interpretar esas imágenes, y por tanto necesitan algo similar a nuestro cerebro visual; que saben que comer y beber da placer y obesidad. ¿Es mucho suponer? Gran cuestión.
En otro ejemplo de osadía, esta vez del subgénero político, el disco contiene un mensaje de Kurt Waldheim, que era el secretario general de la ONU en 1977, cuando se lanzaron las Voyager. Diez años después, cuando las sondas andarían aún a la altura de Júpiter, los periódicos revelaron que Waldheim había trabajado para la inteligencia militar de la Wehrmacht, las fuerzas armadas unificadas de la Alemania nazi. Si algún día un hombrecito verde descifra el disco de oro, nuestro primer embajador interestelar será un nazi. Planazo.
Otros cortes del disco presentan conceptos matemáticos, el átomo de hidrógeno, el sistema solar, la doble hélice del ADN, unas pinceladas de química elemental y un montón de música: Bach, Mozart, Beethoven, Stravinski, folclore de medio centenar de culturas y hasta el Johnny B. Goode de Chuck Berry. Cada uno de estos mensajes sugiere asuntos que tendrían ocupada a una manada de semiólogos durante la mejor parte de su vida. Por ejemplo, las diferencias entre Mozart y Stravinski pueden objetivarse con precisión matemática, pero ¿y las emociones tan distintas que nos produce cada compositor? ¿Se sentiría triste un marciano al oír un blues, eufórico con una marcha militar?
Mi mensaje favorito del disco de oro, sin embargo, es una grabación de las ondas cerebrales de Ann Druyan, escritora y productora de documentales científicos de gran calidad. Druyan se sometió al lector electroencefalográfico mientras pensaba en una serie de cosas acordadas, como los problemas de la civilización, la historia de la Tierra y el amor romántico. Un neurólogo humano no sabría muy bien qué hacer con esos registros cerebrales, pero quizá los Ross 248-ianos sean más listos y entiendan el fondo de la cuestión. ¿Seguro que a Druyan no se le escapó un pensamiento inconveniente? Per aspera ad astra.
Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/12/12/opinion/1544628623_522938.html?id_externo_rsoc=TW_CC
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El disco de oro de las sondas Voyager contiene muchas otras cosas que pretenden describir nuestra especie y su posición en el cosmos. No sé hasta qué punto lo consiguen, pero desde luego plantean una interminable sucesión de preguntas de gran calado. El disco incluye imágenes de la vida cotidiana, como una mujer en un supermercado, un tipo calvo con evidente sobrepeso zampándose una chuleta junto a otro que está bebiendo con un porrón de vino, la página 6 de los Principia donde Newton explica su experimento mental de la bala de cañón que se pone en órbita y otro centenar de imágenes. Esto da por hecho, para empezar, que los marcianos de Ross 248 tienen ojos; que pueden interpretar esas imágenes, y por tanto necesitan algo similar a nuestro cerebro visual; que saben que comer y beber da placer y obesidad. ¿Es mucho suponer? Gran cuestión.
En otro ejemplo de osadía, esta vez del subgénero político, el disco contiene un mensaje de Kurt Waldheim, que era el secretario general de la ONU en 1977, cuando se lanzaron las Voyager. Diez años después, cuando las sondas andarían aún a la altura de Júpiter, los periódicos revelaron que Waldheim había trabajado para la inteligencia militar de la Wehrmacht, las fuerzas armadas unificadas de la Alemania nazi. Si algún día un hombrecito verde descifra el disco de oro, nuestro primer embajador interestelar será un nazi. Planazo.
Otros cortes del disco presentan conceptos matemáticos, el átomo de hidrógeno, el sistema solar, la doble hélice del ADN, unas pinceladas de química elemental y un montón de música: Bach, Mozart, Beethoven, Stravinski, folclore de medio centenar de culturas y hasta el Johnny B. Goode de Chuck Berry. Cada uno de estos mensajes sugiere asuntos que tendrían ocupada a una manada de semiólogos durante la mejor parte de su vida. Por ejemplo, las diferencias entre Mozart y Stravinski pueden objetivarse con precisión matemática, pero ¿y las emociones tan distintas que nos produce cada compositor? ¿Se sentiría triste un marciano al oír un blues, eufórico con una marcha militar?
Mi mensaje favorito del disco de oro, sin embargo, es una grabación de las ondas cerebrales de Ann Druyan, escritora y productora de documentales científicos de gran calidad. Druyan se sometió al lector electroencefalográfico mientras pensaba en una serie de cosas acordadas, como los problemas de la civilización, la historia de la Tierra y el amor romántico. Un neurólogo humano no sabría muy bien qué hacer con esos registros cerebrales, pero quizá los Ross 248-ianos sean más listos y entiendan el fondo de la cuestión. ¿Seguro que a Druyan no se le escapó un pensamiento inconveniente? Per aspera ad astra.
Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/12/12/opinion/1544628623_522938.html?id_externo_rsoc=TW_CC
lunes, 28 de mayo de 2018
Parece un montaje, pero no lo es
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| @Alexny_85 |
Parece un montaje, pero no lo es. Esta maravillosa foto de Dione, uno de los satélites de Saturno, fue tomada por la sonda Cassini, con el planeta y sus anillos al fondo. No me digáis que no es una obra de arte...
Foto: Nasa/JPL
jueves, 15 de febrero de 2018
OSIRIS-REx captura nueva imagen de la Tierra-Luna
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Fuente: https://www.nasa.gov/image-feature/goddard/2018/osiris-rex-captures-new-earth-moon-image
jueves, 21 de diciembre de 2017
Hace 49 años
Hace exactamente 49 años parte hacia la Luna el Apollo 8. Con Borman, Lovell y Anders a bordo, esta misión fue la primera que llevó a seres humanos a las inmediaciones de la Luna
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| @becarioenhoth |
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| @becarioenhoth |
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| @becarioenhoth |
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| @becarioenhoth |
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| @becarioenhoth |
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| @becarioenhoth |
Fuente: https://twitter.com/becarioenhoth/status/943761362580328448
jueves, 23 de febrero de 2017
Un sistema extrasolar esconde siete mundos donde buscar vida
El año pasado se informó del descubrimiento de tres planetas
potencialmente habitables y de dimensiones similares a la Tierra
transitando la estrella TRAPPIST-1. Pero ahora se anuncia que no son
tres, sino siete, los exoplanetas que giran alrededor de esa estrella
enana y fría. Estos mundos templados, en los que puede haber agua
líquida, se convierten en el objetivo prioritario para buscar vida fuera
del sistema solar.
La NASA
llevaba unos días anunciando un gran descubrimiento más allá del
sistema solar y este miércoles por fin se ha dado a conocer: la
detección del primer sistema conocido de siete planetas del tamaño de la
Tierra alrededor de una sola estrella. Un equipo internacional de
astrónomos, liderado por europeos, informa en la revista Nature
de la existencia de esos siete planetas transitando por delante de
TRAPPIST-1, una estrella ultrafría y enana –poco más grande que Júpiter–
situada a 40 años luz, en la constelación de Acuario.
“Los siete planetas tienen temperaturas (de entre 0 y 100 ºC) lo suficientemente bajas como para hacer posible la presencia de agua líquida en sus superficies”, destacan los autores en su artículo, cuyo hallazgo convierte a este sistema planetario en uno de los mejores candidatos para buscar vida fuera del sistema solar. Incluso tres de los mundos se encuentran en la zona de habitabilidad de su estrella y podrían tener océanos de agua.
"Este descubrimiento podría ser una pieza importante en el rompecabezas de encontrar ambientes habitables, lugares favorables para la vida", destaca Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la NASA. "Responder a la pregunta 'estamos solos' es una prioridad científica y haber encontrado tantos planetas como estos por primera vez en la zona habitable es un notable paso adelante hacia esa meta".
“Los próximos pasos serán detectar y medir la atmósfera de todos estos planetas, una tarea en la que se involucrarán equipos de todo el mundo”, adelanta a Sinc Didiier Queloz, coautor del trabajo e investigador del Observatorio de Ginebra, quien explica: “Las enanas ultrafrías –muy comunes en la Vía Láctea–, con planetas rocosos en tránsito, son los únicos objetivos para los que tenemos la capacidad técnica necesaria para estudiar sus atmósferas”.
“TRAPPIST-1 es el primer objetivo, pero espero que se encuentren otros sistemas planetarios parecidos ya que los estudios estadísticos señalan que pueden ser bastante frecuentes”, añade Queloz, una valoración con la que coincide el astrónomo holandés Ignas Snelen, que también comenta en Nature el descubrimiento del sistema planetario séptuple: “Si esta configuración es común, nuestra galaxia podría estar repleta de planetas como la Tierra”.
El hallazgo actual es fruto de otro anterior. En mayo de 2016, el
investigador principal de ambos trabajos, Michaël Gillon, del
instituto STAR de la Universidad de Lieja (Bélgica), anunció con su
equipo la detección de tres exoplanetas en la estrella TRAPPIST-1,
rebautizada así por el TRAnsiting Planets and PlanetesImals Small
Telescope (TRAPPIST, en Chile) que se usó para las observaciones.
Motivados por este descubrimiento, los autores organizaron una compaña global de monitorización fotométrica, mediante telescopios terrestres y espaciales, para detectar los tránsitos de los planetas por delante de su estrella, cuyo brillo se debilita ligeramente cada vez que esto sucede.
Telescopios TRAPPIST, Spitzer y dos en España
Además de los dos telescopios TRAPPIST (el principal de Chile y otro en Marruecos), emplearon el William Herschel y el Liverpool (ambos en la isla de La Palma, España), el UKIRT en Hawaii (EE UU), el SAAO en Sudáfrica, el HST en India, el VLT del Observatorio Europeo Austral (Chile), el telescopio Hubble y, sobre todo, el telescopio espacial Spitzer, el gran observatorio infrarrojo de la NASA.
Con todos estos instrumentos pudieron identificar las señales de los siete planetas de TRAPPIST-1 (etiquetados como b, c, d, e, f, g y h) y algunas de sus características, como el tamaño. Así se descubrió que este sistema es el que cuenta con más planetas de dimensiones similares a la Tierra. Los más grandes son g y b (un 10% mayores que el nuestro), y los más pequeños, d y h (un 25% menores).
Sus periodos orbitales son de 1,51, 2,42, 4,04, 6,06, 9,1 y 12.35 días respectivamente, desde el más interno al externo. Puede parecer poco tiempo, pero hay que tener en cuenta que la estrella es del tamaño de Júpiter, mucho más pequeña que nuestro Sol, por lo que su fuerza de atracción también es mucho menor y los planetas tardan poco en completar su órbita.
Respecto a su composición, los científicos piensan que estos exoplanetas, al menos seis de ellos, son rocosos y con una masa parecida a la Tierra. Además se sitúan en zonas templadas. El hecho de que TRAPPIST-1 sea una estrella enana roja muy fría implica que la energía que proporciona a sus planetas es parecida a la recibida por los interiores de nuestro sistema solar. De hecho, c, d y f reciben cantidades de energía similares a las de Venus, la Tierra y Marte, respectivamente.
Los siete planetas podrían, potencialmente, tener agua líquida en sus superficies, aunque sus distancias orbitales hacen que esto sea más probable en unos que en otros. Los modelos climáticos sugieren que los más interiores (b, c y d), son probablemente demasiado calientes para albergar agua líquida, excepto en alguna pequeña porción de sus superficies.
Sin embargo, los planetas TRAPPIST-1e, f y g representan el santo grial para los astrónomos cazadores de planetas, ya que orbitan en la zona habitable de la estrella y podrían tener océanos de agua en sus superficies.
Objetivo prioritario para buscar vida extrasolar
Estos descubrimientos hacen de este cercano sistema planetario un objetivo prioritario para los estudios sobre atmósferas de exoplanetas y búsqueda de vida extrasolar. Los científicos confían en que la próxima generación de telescopios, como el gigantesco E-ELT del Observatorio Europeo Austral en Chile y el futuro telescopio espacial James Webb, permitan confirmar la presencia de agua en esos exoplanetas. De momento el Hubble ya ha comenzado a analizar sus atmósferas.
"Se trata de un sistema planetario realmente emocionante, no solo porque hayamos encontrado tantos planetas, ¡sino porque son todos asombrosamente similares en tamaño a la Tierra!", insiste Gillon, aunque reconoce que se requieren observaciones adicionales para caracterizar profundamente estos mundos, particularmente el séptimo –el más externo–, cuyo periodo orbital e interacción con el resto todavía no se conoce muy bien. Las sorpresas astrobiológicas que pueda deparar el sistema TRAPPIST-1 no han hecho más que empezar.
Fuente: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Un-sistema-extrasolar-esconde-siete-mundos-donde-buscar-vida
| Ilustración de la estrella enana TRAPPIST-1 y sus siete planetas vistos desde uno de ellos. / ESO/M. Kornmesser/spaceengine.org |
“Los siete planetas tienen temperaturas (de entre 0 y 100 ºC) lo suficientemente bajas como para hacer posible la presencia de agua líquida en sus superficies”, destacan los autores en su artículo, cuyo hallazgo convierte a este sistema planetario en uno de los mejores candidatos para buscar vida fuera del sistema solar. Incluso tres de los mundos se encuentran en la zona de habitabilidad de su estrella y podrían tener océanos de agua.
"Este descubrimiento podría ser una pieza importante en el rompecabezas de encontrar ambientes habitables, lugares favorables para la vida", destaca Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la NASA. "Responder a la pregunta 'estamos solos' es una prioridad científica y haber encontrado tantos planetas como estos por primera vez en la zona habitable es un notable paso adelante hacia esa meta".
“Los próximos pasos serán detectar y medir la atmósfera de todos estos planetas, una tarea en la que se involucrarán equipos de todo el mundo”, adelanta a Sinc Didiier Queloz, coautor del trabajo e investigador del Observatorio de Ginebra, quien explica: “Las enanas ultrafrías –muy comunes en la Vía Láctea–, con planetas rocosos en tránsito, son los únicos objetivos para los que tenemos la capacidad técnica necesaria para estudiar sus atmósferas”.
“TRAPPIST-1 es el primer objetivo, pero espero que se encuentren otros sistemas planetarios parecidos ya que los estudios estadísticos señalan que pueden ser bastante frecuentes”, añade Queloz, una valoración con la que coincide el astrónomo holandés Ignas Snelen, que también comenta en Nature el descubrimiento del sistema planetario séptuple: “Si esta configuración es común, nuestra galaxia podría estar repleta de planetas como la Tierra”.
| La estrella TRAPPIST-1 es del tamaño de Júpiter, mucho más pequeña que nuestro Sol. Se muestran los tres a escala, con sus planetas o lunas y los periodos orbitales. / Ignas A. G. Snellen/Nature |
Motivados por este descubrimiento, los autores organizaron una compaña global de monitorización fotométrica, mediante telescopios terrestres y espaciales, para detectar los tránsitos de los planetas por delante de su estrella, cuyo brillo se debilita ligeramente cada vez que esto sucede.
Telescopios TRAPPIST, Spitzer y dos en España
Además de los dos telescopios TRAPPIST (el principal de Chile y otro en Marruecos), emplearon el William Herschel y el Liverpool (ambos en la isla de La Palma, España), el UKIRT en Hawaii (EE UU), el SAAO en Sudáfrica, el HST en India, el VLT del Observatorio Europeo Austral (Chile), el telescopio Hubble y, sobre todo, el telescopio espacial Spitzer, el gran observatorio infrarrojo de la NASA.
Con todos estos instrumentos pudieron identificar las señales de los siete planetas de TRAPPIST-1 (etiquetados como b, c, d, e, f, g y h) y algunas de sus características, como el tamaño. Así se descubrió que este sistema es el que cuenta con más planetas de dimensiones similares a la Tierra. Los más grandes son g y b (un 10% mayores que el nuestro), y los más pequeños, d y h (un 25% menores).
Sus periodos orbitales son de 1,51, 2,42, 4,04, 6,06, 9,1 y 12.35 días respectivamente, desde el más interno al externo. Puede parecer poco tiempo, pero hay que tener en cuenta que la estrella es del tamaño de Júpiter, mucho más pequeña que nuestro Sol, por lo que su fuerza de atracción también es mucho menor y los planetas tardan poco en completar su órbita.
Respecto a su composición, los científicos piensan que estos exoplanetas, al menos seis de ellos, son rocosos y con una masa parecida a la Tierra. Además se sitúan en zonas templadas. El hecho de que TRAPPIST-1 sea una estrella enana roja muy fría implica que la energía que proporciona a sus planetas es parecida a la recibida por los interiores de nuestro sistema solar. De hecho, c, d y f reciben cantidades de energía similares a las de Venus, la Tierra y Marte, respectivamente.
Los siete planetas podrían, potencialmente, tener agua líquida en sus superficies, aunque sus distancias orbitales hacen que esto sea más probable en unos que en otros. Los modelos climáticos sugieren que los más interiores (b, c y d), son probablemente demasiado calientes para albergar agua líquida, excepto en alguna pequeña porción de sus superficies.
Sin embargo, los planetas TRAPPIST-1e, f y g representan el santo grial para los astrónomos cazadores de planetas, ya que orbitan en la zona habitable de la estrella y podrían tener océanos de agua en sus superficies.
Objetivo prioritario para buscar vida extrasolar
Estos descubrimientos hacen de este cercano sistema planetario un objetivo prioritario para los estudios sobre atmósferas de exoplanetas y búsqueda de vida extrasolar. Los científicos confían en que la próxima generación de telescopios, como el gigantesco E-ELT del Observatorio Europeo Austral en Chile y el futuro telescopio espacial James Webb, permitan confirmar la presencia de agua en esos exoplanetas. De momento el Hubble ya ha comenzado a analizar sus atmósferas.
"Se trata de un sistema planetario realmente emocionante, no solo porque hayamos encontrado tantos planetas, ¡sino porque son todos asombrosamente similares en tamaño a la Tierra!", insiste Gillon, aunque reconoce que se requieren observaciones adicionales para caracterizar profundamente estos mundos, particularmente el séptimo –el más externo–, cuyo periodo orbital e interacción con el resto todavía no se conoce muy bien. Las sorpresas astrobiológicas que pueda deparar el sistema TRAPPIST-1 no han hecho más que empezar.
Fuente: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Un-sistema-extrasolar-esconde-siete-mundos-donde-buscar-vida
martes, 12 de enero de 2016
El increíble sonido de un viaje hacia el espacio (y vuelta)
Quizás hayáis visto muchos vídeo de lanzamientos espaciales, pero os aseguro que no habéis escuchado ninguno como este.
Para disfrutarlo, tenéis que poneros unos cascos o subir el volúmen de los altavoces.
Un grupo de ingenieros de la NASA, junto a especialistas de sonido de Hollywood, se propusieron registrar, de la manera más fiel posible, los sonidos de un despegue del Transbordador Espacial.
Saboread esta grabación. Mientras la escucháis, os voy explicando lo que sucede en cada momento.
Las imágenes están grabadas desde los cohetes de combustible sólido del Transbordador Espacial. Los cohetes sólidos son esos dos cohetes blancos a cada lado de la nave. [El “cohete naranja” no es en realidad ningún cohete, sino un depósito de combustible para los motores que hay en la nave.]
Nuestros cohetes sólidos funcionan únicamente durante la primera fase del lanzamiento: ayudan a la nave a atravesar la parte más densa de la atmósfera.
Unos 200 segundos segundos tras el despegue, los cohetes se despegan de la nave.
Entre los minutos 1:20 y 2:34, podéis observar estas las maniobras de separación. La nave continúa su viaje: en los siguientes fotogramas aparece como esa rutilante estrella que se aleja hacia su órbita.
En punto nos encontramos a unos 50 kilómetros de altura. No estamos en el espacio, pero desde aquí se aprecia de manera incontestable la curvatura de la Tierra. Por cierto: ¿podéis observar la pluma de humo que ha dejado el vehículo y que se prolonga hasta el punto de lanzamiento?
La presión atmosférica es casi inexistente, pero aún podemos escuchar algunos sonidos: otra prueba más de que no estamos en el espacio exterior.
La tranquilidad se rompe bruscamente en el minuto 5:00. El cohete vuelve a entrar en la zona más densa de la atmósfera. El violento rozamiento con el aire hace que el cohete pierda muy rápidamente su velocidad. [El contador en la esquina superior derecha indica precisamente velocidad).
Los paracaídas principales se abren en 6:45 y unos segundos después, en 7:20, el cohete “aterriza” sobre el mar para volver a ser recuperado. [Y aquí “Aterrizar” significa en realidad cochar contra la superficie marina a casi 80km/h].
En apenas 8 minutos, tenemos la colección de sonidos de un viaje camino al espacio y vuelta. Esta grabación de la NASA es una auténtica joya.
Fuente: http://www.principiamarsupia.com/2016/01/12/el-increible-sonido-de-un-viaje-hacia-el-espacio-y-vuelta/
Para disfrutarlo, tenéis que poneros unos cascos o subir el volúmen de los altavoces.
Un grupo de ingenieros de la NASA, junto a especialistas de sonido de Hollywood, se propusieron registrar, de la manera más fiel posible, los sonidos de un despegue del Transbordador Espacial.
Saboread esta grabación. Mientras la escucháis, os voy explicando lo que sucede en cada momento.
Las imágenes están grabadas desde los cohetes de combustible sólido del Transbordador Espacial. Los cohetes sólidos son esos dos cohetes blancos a cada lado de la nave. [El “cohete naranja” no es en realidad ningún cohete, sino un depósito de combustible para los motores que hay en la nave.]
Nuestros cohetes sólidos funcionan únicamente durante la primera fase del lanzamiento: ayudan a la nave a atravesar la parte más densa de la atmósfera.
Unos 200 segundos segundos tras el despegue, los cohetes se despegan de la nave.
Entre los minutos 1:20 y 2:34, podéis observar estas las maniobras de separación. La nave continúa su viaje: en los siguientes fotogramas aparece como esa rutilante estrella que se aleja hacia su órbita.
| Crédito de la imagen: NASA |
En punto nos encontramos a unos 50 kilómetros de altura. No estamos en el espacio, pero desde aquí se aprecia de manera incontestable la curvatura de la Tierra. Por cierto: ¿podéis observar la pluma de humo que ha dejado el vehículo y que se prolonga hasta el punto de lanzamiento?
La presión atmosférica es casi inexistente, pero aún podemos escuchar algunos sonidos: otra prueba más de que no estamos en el espacio exterior.
La tranquilidad se rompe bruscamente en el minuto 5:00. El cohete vuelve a entrar en la zona más densa de la atmósfera. El violento rozamiento con el aire hace que el cohete pierda muy rápidamente su velocidad. [El contador en la esquina superior derecha indica precisamente velocidad).
Los paracaídas principales se abren en 6:45 y unos segundos después, en 7:20, el cohete “aterriza” sobre el mar para volver a ser recuperado. [Y aquí “Aterrizar” significa en realidad cochar contra la superficie marina a casi 80km/h].
En apenas 8 minutos, tenemos la colección de sonidos de un viaje camino al espacio y vuelta. Esta grabación de la NASA es una auténtica joya.
Fuente: http://www.principiamarsupia.com/2016/01/12/el-increible-sonido-de-un-viaje-hacia-el-espacio-y-vuelta/
martes, 1 de diciembre de 2015
Un año en la cama boca arriba: el experimento ruso al que se enfrentaron 11 hombres
En enero de 1986 se llevó a cabo un experimento en Rusia donde 11 hombres seleccionados debían ir a la cama, acostarse y quedarse en ella un año entero. 370 días y noches en la misma posición sin poder levantarse ni sentarse. Esta es su historia.
![]() |
| Foto: Boris Morukov / NASA |
La propuesta de Morukov se hizo realidad debido a
que no hay ninguna posibilidad en la Tierra para mantener un cuerpo en
tales condiciones durante un período prolongado. Por tanto, debía ser
simulado, y el método más simple que encontró fue el de colocar a los
sujetos de prueba en una cama con una cabecera ligeramente inclinada en
un ángulo de seis grados.
Viviendo en la cama 370 días
Si bien los primeros experimentos y estudios de
este tipo fueron de tan sólo unos días, los posteriores iban aumentando
el tiempo hasta semanas o incluso meses, nunca antes los 370 días que 11
sujetos estaban a punto de experimentar. La idea ya estaba en marcha y
su propósito también, aunque con un nuevo añadido a la ciencia:
experimentar nuevas formas de prevención ante la degeneración del cuerpo
humano en un estado de continuo reposo.
Para convencer a los “aspirantes” se les habló de
lo importante que sería el experimento en el futuro y de la gran
contribución a la ciencia que supondría. Además, se les condecoraría y
les prometían un coche a cada uno.
De los 11 hombres rusos que comenzarían el
experimento, sólo uno no lo terminó, renunciando al mismo después de
tres meses. Una vez en la cama, los sujetos llevaban a cabo ejercicios
de entrenamiento de peso acostados. Aunque sólo a cinco de ellos se les
permitió hacer estos ejercicios tras cuatro meses en la cama. El resto
de tareas ordinarias que haríamos en la Tierra, lo harían en la cama:
lavarse, comer, leer, escribir o “ir al baño”.
Tras el cuarto mes, el octavo mes y el final del
estudio, a los sujetos se les introducía en una centrifugadora que les
sometía desde la cama a ocho veces la fuerza “G”, lo que supondría una
experiencia similar a la llegada a la Tierra. Un tipo de aceleración que
se encuentra al final de un vuelo espacial cuando la cápsula vuelve a
entrar en la atmósfera de la Tierra. Tras el fin del proyecto, todos
pasaron a un período de dos meses de rehabilitación donde debían volver a
aprender a sentarse o caminar.
Aún así, el resultado final del experimentó indicó
que peor que la tensión en los cuerpos fue el estrés psicológico al que
fueron sometidos. Los hombre fueron seleccionados en grupos de tres
habitaciones diferentes, cuartos donde pasaron la mayor parte del tiempo
viendo la televisión o leyendo, aunque también existieron programas que
luego se pararon como la posibilidad de aprender un idioma durante la
“estancia”. La comida servida estaba racionada y en latas al igual que
la de un astronauta. El aburrimiento y los continuos exámenes médicos
también produjeron tensiones entre los sujetos, donde Morukov llegó a
explicar que tuvo que separar a algunos de ellos porque ya no se
soportaban.
En cuanto a los sujetos en sí, los participantes
tenían entre 27 y 42 años e incluso varios de ellos fueron los propios
médicos implicados en el proyecto. La gran mayoría tenían familia,
esposa e hijos, a los que se les permitía verla el domingo de cada
semana. Para Morukov, según diría meses después, el resultado arrojaba
luz sobre el estudio de la mejora del metabolismo del calcio, lo que
beneficiaría a los futuros vuelos al espacio prolongados.
Boris Morukov moriría este año de muerte súbita, el 1 de enero, a los 64 años de edad.
jueves, 20 de agosto de 2015
Curiosity estudiando rocas en Marte
http://www.jpl.nasa.gov/spaceimages/details.php?id=pia19808
En la zona denominada 'Marias Pass', Curiosity utilizó con éxito su
taladro para estudiar una roca llamada "Buckskin" y luego usó la cámara
de su brazo robótico para obtener múltiples imágenes que fueron
compuestas en un autorretrato en el sitio de perforación
Más información: http://www.jpl.nasa.gov/spaceimages/details.php?id=pia19808
Espectacular selfie del rover Curiosity estudiando rocas en Marte
El rover Curiosity de la NASA en Marte se dirige hacia el sudoeste tras dejar una región en la que investigó rocas con alto contenido en hidrógeno, que indica agua ligada a los minerales en el suelo. En la zona denominada 'Marias Pass', Curiosity utilizó con éxito su taladro para estudiar una roca llamada "Buckskin" y luego usó la cámara de su brazo robótico para obtener múltiples imágenes que fueron compuestas en un autorretrato en el sitio de perforación. El rover finali ...
Leer mas: http://www.europapress.es/ciencia/misiones-espaciales/noticia-espectacular-selfie-rover-curiosity-estudiando-rocas-marte-20150819183443.html
(c) 2015 Europa Press. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de este contenido sin su previo y expreso consentimiento.
El rover Curiosity de la NASA en Marte se dirige hacia el sudoeste tras dejar una región en la que investigó rocas con alto contenido en hidrógeno, que indica agua ligada a los minerales en el suelo. En la zona denominada 'Marias Pass', Curiosity utilizó con éxito su taladro para estudiar una roca llamada "Buckskin" y luego usó la cámara de su brazo robótico para obtener múltiples imágenes que fueron compuestas en un autorretrato en el sitio de perforación. El rover finali ...
Leer mas: http://www.europapress.es/ciencia/misiones-espaciales/noticia-espectacular-selfie-rover-curiosity-estudiando-rocas-marte-20150819183443.html
(c) 2015 Europa Press. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de este contenido sin su previo y expreso consentimiento.
martes, 21 de julio de 2015
43 años después, la NASA logra esta GRAN foto de la Tierra
Han tenido que pasar 43 años para que la Tierra pueda tener, en su álbum personal, su segunda fotografía. La NASA no había logrado realizarle otra instantánea a nuestro planeta desde la misión del Apolo 17 en 1972.
Gracias al satélite Deep Space Climate Observatory (DSCOVR) que el 8 de junio alcanzó su órbita operativa (es decir, en la que el aparato empieza a poner en marcha sus funciones), la agencia estadounidense ha podido inmortalizar a la Tierra en una imagen.
¿Cómo tenemos entonces tantas fotos y salvapantallas de la Tierra?
Gracias al Photoshop. Las imágenes que conocemos de diferentes ángulos
de la Tierra son montajes. Para lograrlo se utilizan fotografías de los
satélites ubicados en órbitas bajas alrededor del planeta. Y, por
supuesto, de los satélites japoneses Hayabusa y Himawari-8, que lo han logrado en el 2004 y 2015. Este último realiza esta acción cada ocho minutos.
Es necesario aclarar que la reciente fotografía de la NASA también tiene truco: se ha obtenido mediante un montaje. "La imagen se creó combinando tres fotografías para obtener la calidad necesaria. La cámara [Earth Polychromatic Imaging Camera (Epic) del DSCOVR] toma series de 10 fotografías utilizando diferentes filtros —desde ultravioletas hasta infrarrojos— para obtener imágenes que puedan ser utilizadas de diferentes formas por la ciencia. En este caso se utilizaron las fotografías de los canales rojo, verde y azul", ha descrito la NASA en su página oficial.
La primera imagen de la esfera celeste fue realizada con una cámara Hasselblad de formato medio con una película especial de la ya inexistente Kodak. Esta vez, la fotografía fue tomada con un sensor CCD de 4 megapíxeles.
Fuente: http://www.huffingtonpost.es/2015/07/21/nasa-foto-tierra_n_7839470.html?ncid=fcbklnkeshpmg00000001
Es necesario aclarar que la reciente fotografía de la NASA también tiene truco: se ha obtenido mediante un montaje. "La imagen se creó combinando tres fotografías para obtener la calidad necesaria. La cámara [Earth Polychromatic Imaging Camera (Epic) del DSCOVR] toma series de 10 fotografías utilizando diferentes filtros —desde ultravioletas hasta infrarrojos— para obtener imágenes que puedan ser utilizadas de diferentes formas por la ciencia. En este caso se utilizaron las fotografías de los canales rojo, verde y azul", ha descrito la NASA en su página oficial.
La primera imagen de la esfera celeste fue realizada con una cámara Hasselblad de formato medio con una película especial de la ya inexistente Kodak. Esta vez, la fotografía fue tomada con un sensor CCD de 4 megapíxeles.
Fuente: http://www.huffingtonpost.es/2015/07/21/nasa-foto-tierra_n_7839470.html?ncid=fcbklnkeshpmg00000001
martes, 14 de julio de 2015
Plutón en 1930 vs Plutón en 2015
Plutón en 1930 en las placas fotográficas en las que lo descubrió Clyde w. Tombaugh: es el pequeño punto al que apunta la flecha
Si todo ha ido según lo previsto en este mismo momento la sonda New Horizons acaba de pasar zumbando al lado de Plutón, el encuentro más lejano de una sonda espacial con un cuerpo del sistema solar.
Y lo mejor aún está por venir, según la New Horizons nos vaya enviando las imágenes y datos conseguidos durante el sobrevuelo.
No está nada mal si tenemos en cuenta que hace menos de cien años aún no habíamos descubierto la existencia de Plutón aunque la intuyéramos.
Cuando nos lo proponemos, somos capaces de grandes cosas.
martes, 12 de mayo de 2015
La NASA publica una foto única de Saturno tomada a 2,5 millones de kilómetros del planeta
La sonda espacial Cassini tomó imágenes de Saturno y sus anillos desde una distancia de 2,5 millones de kilómetros del planeta, según publica la NASA en su sitio web.
La imagen fue tomada con una cámara gran angular que captó el planeta usando un filtro espectral centrado a 752 nanómetros en la parte del infrarrojo cercano del espectro. La escala de la imagen es de 150 kilómetros por píxel.
La misión Cassini es un proyecto cooperativo de la NASA, la ESA (Agencia Espacial Europea) y la Agencia Espacial Italiana.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2015/05/12/la-nasa-publica-una-foto-unica-de-saturno-tomada-a-25-millones-de-kilometros-del-planeta/
domingo, 4 de enero de 2015
miércoles, 16 de abril de 2014
La sonda Cassini puede haber asistido al nacimiento de una nueva luna de Saturno
En las imágenes captadas por las cámaras de la sonda Cassini del 15 de Abril de 2013 hay algo que no habíamos visto nunca con anterioridad.
Un pequeño objeto de hielo está tomando forma en el anillo A
de Saturno, quizás el esbozo de una nueva luna del gigante gaseoso cuya
observación puede dar muchas pistas de cómo se formaron el resto de las
lunas ya conocidas.
La estructura observada es representa un arco un 20% más brillante que los anillos que le rodean, de unos 1200 kilómetros de longitud y 10 de ancho. Lo más seguro es que no crezca mucho más, incluso puede llegar a desmoronarse, pero su proceso de formación puede ayudarnos a entender como se fornaron otras lunas de Saturno, incluyendo Tián o Encelado.
El objeto que puede haberse formado dentro del arco es demasiado pequeño como para poder visualizarlo, puede que no tenga más de un kilómetro de diámetro, algo dificil de precisar teniendo en cuenta la distancia a la que se han tomado las imágenes. Aun así ya ha sido bautizado como Peggy.
Las lunas de Saturno son más grandes en diámetro a medida que están situadas más lejos de su planeta, muchas de ellas están compuestas por hielo, el mismo material del que están hechos los anillos.
Una de las teorías surgidas a raíz de estas observaciones sostiene que Saturno tuvo en un pasado un sistema de anillos mucho más masivo que el actual, capaz de crear lunas más grandes que en la actualidad. Esas lunas más antiguas migraron hacia las zonas externas del pequeño sistema solar que forma Saturno en la actualidad.
Quizás Peggy sea visible en 2016, año en el que la órbita de la Cassini permitirá un mejor estudio del anillo A. Puede que para esas fechas su diámetro haya aumentado de tamaño, o simplemente las descomunales fuerzas gravitatorias que lo rodean lo reduzca a pequeños escombros.
Fuente: http://milesdemillones.com/2014/04/14/la-sonda-cassini-puede-haber-asistido-al-nacimiento-de-una-nueva-luna-de-saturno/
La estructura observada es representa un arco un 20% más brillante que los anillos que le rodean, de unos 1200 kilómetros de longitud y 10 de ancho. Lo más seguro es que no crezca mucho más, incluso puede llegar a desmoronarse, pero su proceso de formación puede ayudarnos a entender como se fornaron otras lunas de Saturno, incluyendo Tián o Encelado.
El objeto que puede haberse formado dentro del arco es demasiado pequeño como para poder visualizarlo, puede que no tenga más de un kilómetro de diámetro, algo dificil de precisar teniendo en cuenta la distancia a la que se han tomado las imágenes. Aun así ya ha sido bautizado como Peggy.
Las lunas de Saturno son más grandes en diámetro a medida que están situadas más lejos de su planeta, muchas de ellas están compuestas por hielo, el mismo material del que están hechos los anillos.
Una de las teorías surgidas a raíz de estas observaciones sostiene que Saturno tuvo en un pasado un sistema de anillos mucho más masivo que el actual, capaz de crear lunas más grandes que en la actualidad. Esas lunas más antiguas migraron hacia las zonas externas del pequeño sistema solar que forma Saturno en la actualidad.
Quizás Peggy sea visible en 2016, año en el que la órbita de la Cassini permitirá un mejor estudio del anillo A. Puede que para esas fechas su diámetro haya aumentado de tamaño, o simplemente las descomunales fuerzas gravitatorias que lo rodean lo reduzca a pequeños escombros.
Fuente: http://milesdemillones.com/2014/04/14/la-sonda-cassini-puede-haber-asistido-al-nacimiento-de-una-nueva-luna-de-saturno/
domingo, 16 de marzo de 2014
Estudio financiado por la NASA: “La civilización industrial se dirige a un colapso irreversible”
Un nuevo estudio patrocinado por el Goddard Space Flight Center
de la NASA ha puesto de manifiesto la posibilidad de que la civilización
industrial global podría colapsar en los próximos decenios debido a la
explotación insostenible de los recursos y la distribución de la riqueza
cada vez más desigual.”Las elites finalmente consumen demasiado, dando
lugar a una hambruna entre los plebeyos que eventualmente provoca el
colapso de la sociedad.”
El proyecto de investigación se basa en un modelo nuevo
interdisciplinario ‘humanos y la naturaleza dinámica “(Handy), dirigido
por el matemático aplicado Safa Motesharri y apoyado por la National
Science Foundation EE.UU. Centro Nacional de Síntesis Socio-Ambiental ,
en colaboración con un equipo de recursos naturales y los científicos
sociales. El estudio basado en el modelo HANDY ha sido aceptado para su
publicación en la revista Elsevier revisada por pares, Economía
Ecológica.
Se estima que de acuerdo a los registros históricos, civilizaciones complejas incluso avanzadas son susceptibles a derrumbarse, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la civilización moderna:
“La caída del Imperio Romano, y los igualmente (si no más) imperios avanzados de Han, Maurya y Gupta, así como tantos imperios mesopotámicos avanzados, son testigos del hecho de que avanzadas civilizaciones sofisticadas, complejas y creativas puede ser a la vez frágiles y efímeros “.
Por la investigación de la dinámica de la naturaleza humana de estos casos anteriores de colapso, el proyecto identifica los factores interrelacionados más destacados que explican la disminución de la civilización, y que puede ayudar a determinar el riesgo de colapso de hoy: a saber, Población, Clima, Agua, Agricultura y Energía .
Estos factores pueden llevar a colapsar cuando convergen para generar dos características sociales fundamentales: “el estiramiento de los recursos debido a la tensión puesta sobre la capacidad de carga ecológica”, y “la estratificación económica de la sociedad en Elites [ricos] y Masas (o” Plebeyos “) [pobres]” Estos fenómenos sociales han jugado “un papel central en el carácter o en el proceso del colapso”, en todos los casos de mas “de los últimos cinco mil años.”
En la actualidad, los altos niveles de estratificación económica están vinculadas directamente con el consumo excesivo de los recursos de las “Elites”, basado en gran medida en los países industrializados responsables de ambos:
“…El superávit acumulado no se distribuye de manera uniforme en toda la sociedad, sino que ha sido controlado por una élite. Mientras que la producción de la riqueza, sólo se asigna a una pequeña parte de ella por las élites, por lo general permite mantenerse a la masa de la poblacion justo por encima de los niveles de subsistencia”.
El estudio cuestiona los que argumentan que la tecnología va a resolver estos problemas mediante el aumento de la eficiencia:
“El cambio tecnológico puede aumentar la eficiencia del uso de los recursos, sino que también tiende a aumentar tanto el consumo de recursos per cápita y la escala de la extracción de recursos, por lo que, los efectos de políticas ausentes, el aumento en el consumo a menudo compensa el aumento de la eficiencia del uso de recursos. “
Los aumentos de productividad en la agricultura y la industria en los últimos dos siglos ha ido en “aumento (en vez de suponer la disminución) del rendimiento de los recursos”, a pesar de las ganancias dramáticas de eficiencia durante el mismo período.
Modelización de una serie de diferentes escenarios, Motesharri y sus colegas concluyen que, en condiciones “que reflejan muy de cerca la realidad del mundo de hoy … nos encontramos con que el colapso es difícil de evitar.” En el primero de estos escenarios, la civilización:
“…. Parece estar en una senda sostenible durante mucho tiempo, pero incluso con una tasa de agotamiento óptimo y comenzando con un número muy reducido de élites, las Elites finalmente consumen demasiado, dando lugar a una hambruna entre los plebeyos que eventualmente provoca el colapso de la sociedad. Es importante señalar que este colapso Tipo-L es debido a un hambre inducido por la desigualdad que causa una pérdida de los trabajadores, en lugar de un colapso de la Naturaleza “.
Otro escenario se centra en el papel de la continua explotación de los recursos, al constatar que “con una tasa de agotamiento mayor, la disminución de los Plebeyos ocurre más rápido, mientras que las élites siguen prosperando, pero con el tiempo los Plebeyos colapsan por completo, seguido de las élites.”
En ambos escenarios, los monopolios de riqueza de la Elite significan que está protegida de la mayoría de los “efectos perjudiciales del colapso ambiental hasta mucho más tarde que los plebeyos”, lo que les permite “seguir” con los negocios como siempre “a pesar de la inminente catástrofe.” El mismo mecanismo, que ellos argumentan, podría explicar cómo “colapsos históricos se produjeron siendo permitidos por las élites, que parecen ser ajenos a la trayectoria catastrófica (se manifiesta más claramente en los casos maya y romano ).”
La aplicación de esta lección para nuestra situación actual es lo que advierte el estudio:
“Mientras que algunos miembros de la sociedad pueden dar la alarma de que el sistema se está moviendo hacia un colapso inminente, por lo que aboga por cambios estructurales en la sociedad con el fin de evitarlo, las Elites y sus partidarios, que se oponen a hacer estos cambios, podrían apuntar a la larga trayectoria sostenible «en la medida» de un apoyo a no hacer nada”.
Sin embargo, los científicos señalan que los peores escenarios no son evitables de ninguna manera , y sugieren que la política adecuada y los cambios estructurales podrían evitar el colapso, si no allanar el camino hacia una civilización más estable.
Las dos soluciones principales son reducir la desigualdad económica a fin de garantizar una distribución más justa de los recursos, y reducir drásticamente el consumo de recursos, apoyándose en menos recursos renovables intensivos y la reducción de crecimiento de la población:
“El colapso puede evitarse y la población puede alcanzar el equilibrio si la tasa per cápita de agotamiento de la naturaleza se reduce a un nivel sostenible, y si los recursos están distribuidos de una manera razonablemente equitativa.”
El modelo HANDY financiado por la NASA ofrece una gran credibilidad y es una llamada de atención a los gobiernos, las corporaciones y los negocios – y consumidores – para reconocer que ‘lo de siempre’ no se puede sostener, y que la política y los cambios estructurales requieren cambios inmediatamente.
Aunque el estudio es en gran parte teórico, una serie de otros estudios más centrados empíricamente – realizados por KPMG y la Delegación del Gobierno del Reino Unido para la ciencia , por ejemplo – han advertido de que la convergencia de las crisis de alimentos, agua y energía podría crear una “tormenta perfecta” dentro de aproximadamente quince años. Pero las previsiones de estos “negocios como siempre” podrían ser muy conservadoras .
Fuente: http://agenciaeternity.wordpress.com/2014/03/15/estudio-financiado-por-la-nasa-la-civilizacion-industrial-se-dirige-a-un-colapso-irreversible/
Tomando nota de que las advertencias de “colapso” a menudo son vistas
como marginales o controvertidas, el estudio trata de dar sentido a los
datos históricos convincentes que demuestran que “el proceso de ascenso
y de colapso es en realidad un ciclo recurrente encontrado a lo largo
de la historia.” Los casos de interrupción grave de la civilización por
“colapso precipitado – a menudo durante siglos – han sido muy comúnes.”
Se estima que de acuerdo a los registros históricos, civilizaciones complejas incluso avanzadas son susceptibles a derrumbarse, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la civilización moderna:
“La caída del Imperio Romano, y los igualmente (si no más) imperios avanzados de Han, Maurya y Gupta, así como tantos imperios mesopotámicos avanzados, son testigos del hecho de que avanzadas civilizaciones sofisticadas, complejas y creativas puede ser a la vez frágiles y efímeros “.
Por la investigación de la dinámica de la naturaleza humana de estos casos anteriores de colapso, el proyecto identifica los factores interrelacionados más destacados que explican la disminución de la civilización, y que puede ayudar a determinar el riesgo de colapso de hoy: a saber, Población, Clima, Agua, Agricultura y Energía .
Estos factores pueden llevar a colapsar cuando convergen para generar dos características sociales fundamentales: “el estiramiento de los recursos debido a la tensión puesta sobre la capacidad de carga ecológica”, y “la estratificación económica de la sociedad en Elites [ricos] y Masas (o” Plebeyos “) [pobres]” Estos fenómenos sociales han jugado “un papel central en el carácter o en el proceso del colapso”, en todos los casos de mas “de los últimos cinco mil años.”
En la actualidad, los altos niveles de estratificación económica están vinculadas directamente con el consumo excesivo de los recursos de las “Elites”, basado en gran medida en los países industrializados responsables de ambos:
“…El superávit acumulado no se distribuye de manera uniforme en toda la sociedad, sino que ha sido controlado por una élite. Mientras que la producción de la riqueza, sólo se asigna a una pequeña parte de ella por las élites, por lo general permite mantenerse a la masa de la poblacion justo por encima de los niveles de subsistencia”.
El estudio cuestiona los que argumentan que la tecnología va a resolver estos problemas mediante el aumento de la eficiencia:
“El cambio tecnológico puede aumentar la eficiencia del uso de los recursos, sino que también tiende a aumentar tanto el consumo de recursos per cápita y la escala de la extracción de recursos, por lo que, los efectos de políticas ausentes, el aumento en el consumo a menudo compensa el aumento de la eficiencia del uso de recursos. “
Los aumentos de productividad en la agricultura y la industria en los últimos dos siglos ha ido en “aumento (en vez de suponer la disminución) del rendimiento de los recursos”, a pesar de las ganancias dramáticas de eficiencia durante el mismo período.
Modelización de una serie de diferentes escenarios, Motesharri y sus colegas concluyen que, en condiciones “que reflejan muy de cerca la realidad del mundo de hoy … nos encontramos con que el colapso es difícil de evitar.” En el primero de estos escenarios, la civilización:
“…. Parece estar en una senda sostenible durante mucho tiempo, pero incluso con una tasa de agotamiento óptimo y comenzando con un número muy reducido de élites, las Elites finalmente consumen demasiado, dando lugar a una hambruna entre los plebeyos que eventualmente provoca el colapso de la sociedad. Es importante señalar que este colapso Tipo-L es debido a un hambre inducido por la desigualdad que causa una pérdida de los trabajadores, en lugar de un colapso de la Naturaleza “.
Otro escenario se centra en el papel de la continua explotación de los recursos, al constatar que “con una tasa de agotamiento mayor, la disminución de los Plebeyos ocurre más rápido, mientras que las élites siguen prosperando, pero con el tiempo los Plebeyos colapsan por completo, seguido de las élites.”
En ambos escenarios, los monopolios de riqueza de la Elite significan que está protegida de la mayoría de los “efectos perjudiciales del colapso ambiental hasta mucho más tarde que los plebeyos”, lo que les permite “seguir” con los negocios como siempre “a pesar de la inminente catástrofe.” El mismo mecanismo, que ellos argumentan, podría explicar cómo “colapsos históricos se produjeron siendo permitidos por las élites, que parecen ser ajenos a la trayectoria catastrófica (se manifiesta más claramente en los casos maya y romano ).”
La aplicación de esta lección para nuestra situación actual es lo que advierte el estudio:
“Mientras que algunos miembros de la sociedad pueden dar la alarma de que el sistema se está moviendo hacia un colapso inminente, por lo que aboga por cambios estructurales en la sociedad con el fin de evitarlo, las Elites y sus partidarios, que se oponen a hacer estos cambios, podrían apuntar a la larga trayectoria sostenible «en la medida» de un apoyo a no hacer nada”.
Sin embargo, los científicos señalan que los peores escenarios no son evitables de ninguna manera , y sugieren que la política adecuada y los cambios estructurales podrían evitar el colapso, si no allanar el camino hacia una civilización más estable.
Las dos soluciones principales son reducir la desigualdad económica a fin de garantizar una distribución más justa de los recursos, y reducir drásticamente el consumo de recursos, apoyándose en menos recursos renovables intensivos y la reducción de crecimiento de la población:
“El colapso puede evitarse y la población puede alcanzar el equilibrio si la tasa per cápita de agotamiento de la naturaleza se reduce a un nivel sostenible, y si los recursos están distribuidos de una manera razonablemente equitativa.”
El modelo HANDY financiado por la NASA ofrece una gran credibilidad y es una llamada de atención a los gobiernos, las corporaciones y los negocios – y consumidores – para reconocer que ‘lo de siempre’ no se puede sostener, y que la política y los cambios estructurales requieren cambios inmediatamente.
Aunque el estudio es en gran parte teórico, una serie de otros estudios más centrados empíricamente – realizados por KPMG y la Delegación del Gobierno del Reino Unido para la ciencia , por ejemplo – han advertido de que la convergencia de las crisis de alimentos, agua y energía podría crear una “tormenta perfecta” dentro de aproximadamente quince años. Pero las previsiones de estos “negocios como siempre” podrían ser muy conservadoras .
Fuente: http://agenciaeternity.wordpress.com/2014/03/15/estudio-financiado-por-la-nasa-la-civilizacion-industrial-se-dirige-a-un-colapso-irreversible/
sábado, 25 de enero de 2014
Una década del Opportunity en Marte
Los rovers gemelos de la misión Mars Exploration Rover, Spirit y Opportunity en 1997./ JPL- NASA

El módulo ya vacío que permitió aterrizar a Opportunity en Marte. La foto fue tomada por el propio rover nada más llegar al planeta rojo el 25 de enero de 2004. / NASA / JPL / Cornell

Fotografía de la sombra del propio Opportunity en Marte. / Mars Exploration Rover Mission, JPL, NASA

Este mosaico de imágenes muestra la región marciana como Greeley Haven de forma informal, azotada por la fuerza del viento. / NASA/JPL-Caltech/Cornell/Arizona State Univ.

El módulo ya vacío que permitió aterrizar a Opportunity en Marte. La foto fue tomada por el propio rover nada más llegar al planeta rojo el 25 de enero de 2004. / NASA / JPL / Cornell

Fotografía de la sombra del propio Opportunity en Marte. / Mars Exploration Rover Mission, JPL, NASA

Este mosaico de imágenes muestra la región marciana como Greeley Haven de forma informal, azotada por la fuerza del viento. / NASA/JPL-Caltech/Cornell/Arizona State Univ.
El rover Opportunity de la NASA aterrizó el 25 de enero de 2004
en Marte, para unirse a su ‘hermano gemelo’ Spirit, que había llegado
tres semanas antes. A diferencia de este, que se atascó en la arena en
marzo de 2010 y se perdió toda comunicación, Opportunity cumple ahora
diez años de operaciones sobre la superficie marciana. El vehículo ha
recogido y fotografiado multitud de muestras del suelo de Marte, que han
servido para confirmar la presencia de agua en el pasado del planeta
rojo.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Lo que le debemos a la Estación Espacial Internacional
Hace 15 años, el 20 de noviembre de 1998 un cohete
ruso puso en órbita su primer componente. Dos años más tarde, la primera
tripulación aterrizó en la Estación Espacial Internacional (EEI), en la
llamada Expedición 1.
A partir de entonces, el complejo espacial ha
estado habitado ininterrumpidamente –ya va por la Expedición 38– y es el
único laboratorio permanente en condiciones de microgravedad.
Desde hace 13 años, la estación espacial está habitada ininterrumpidamente.
1 - Microcápsulas para tratar el cáncerLa investigación sobre un sistema de microencapsulado electrostático (MEPS, por sus siglas en inglés) demostró que en condiciones de microgavedad se pueden producer microcápsulas con propiedades más eficientes para adiministrar las drogas utilizadas en la quimioterapia, y permitir un tratamiento mucho más focalizado.
Aunque aún no se producen cantidades de microcápsulas clínicamente útiles en la estación espacial, los científicos llevan varios años aplicando las lecciones aprendidas en el espacio para perfeccionar la técnica y lograr mejores cápsulas en la Tierra.
Una empresa comercial obtuvo la licencia para utilizar esta tecnología, y empezó a desarrollar el microencapsulado para tratar cáncer de mama. Las pruebas clínicas se harán en el Centro de Cáncer MD Anderson de Houston, Estados Unidos.
Algunos números
Se realizaron un total de 174 paseos espaciales para ayudar en el ensamblaje de la estación, que se traducen en casi 1.100 horas o casi 46 días de exploración fuera de la nave
Más de 4.000 m2 de paneles solares suministran los entre 75 a 90 kilovatios de energía que alimentan la EEI
52computadoras controlan los numerosos sistemas de la estación
En el laboratorio espacial se han realizado o están aún en curso alrededor de 1550 investigacionescientíficas
Más de 4.000 m2 de paneles solares suministran los entre 75 a 90 kilovatios de energía que alimentan la EEI
52computadoras controlan los numerosos sistemas de la estación
68 países han participado o dirigido actividades educativas o de investigación con la EEI
Con la tripulación actual, 211 personas han visitado y trabajado en la Estación Espacial en más de 350 misiones
2 – Un brazo robótico quirúrgicoCon el descriptivo nombre de NeuroArm, el brazo robótico quirúrgico es un derivado del brazo robótico del transbordador espacial y de la Estación Espacial Internacional, el CanadArm, de la Agencia Espacial de Canadá.
Para su uso en el espacio, el brazo debe realizar movimientos con gran precisión durante tareas cruciales de la estación y debe funcionar en un entorno –el espacio– que no perdona los errores.
Estas características hacen que la tecnología robótica desarrollada para la EEI sea útil para la cirugía. El NeuroArm es capaz de realizar delicadas cirugías en el cerebro dentro de un tomógrafo con mucha más precisión que cualquier mano humana.
3 – Un sofisticado espectrómetro en busca de la materia oscuraMuchos de los efectos de la gravedad observados en el Universo no tienen una fuente de origen conocida, y a eso se llama materia oscura.
Para saber más sobre ella se creó el Espectrómetro Magnético Alfa (AMS) de la estación, el imán más sofisticado construido hasta la fecha capaz de realizar mediciones de los rayos cósmicos galácticos.
Este detector de partículas físicas de avanzada ha recolectado más de 30 mil millones de partículas que llegan desde el espacio profundo, ha medido sus energías, y lo más importante, la dirección desde la que vienen.
El astronauta Koichi Wakata, actual tripulante de la Estación Espacial Internacional.
Los resultados parecen indicar que esos positrones vienen de todas direcciones, no sólo del centro de la galaxia o desde afuera, y esos datos sugieren que la materia oscura se destruye y produce positrones.
4 – Proyectos educativos globalesSegún la Nasa, uno de los mayores logros de la EEI tiene que ver con su alcance global en materia de educación.
El número de estudiantes que han tenido contacto con emprendimientos de la EEI llega a los 43 millones y sigue creciendo. La participación estudiantil incluye a 2,8 millones de maestros y profesores en 25.000 escuelas en 44 países.
Los proyectos educativos buscan inspirar y facilitar recursos a nuevas generaciones de científicos, técnicos, ingenieros y matemáticos.
5 –La clave patogénica de la SalmonellaEn el quinto lugar de este ránking la Nasa destaca la investigación biológica en la estación orbital, que permitió ver que bacterias como la salmonela son más patógenas en el espacio.
Los resultados publicados en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos indicaron que los viajes espaciales alteran la expresión de la información genética y revelaron al gen responsable.
Los científicos quieren saber si la secuencia metabólica es común a otras bacterias, que podrían ayudar a entender y tratar enfermedades en la Tierra.
¿Por qué es importante? Según los científicos, las infecciones por salmonela resultan en 15.000 hospitalizaciones y 400 muertes al año sólo en Estados Unidos.
viernes, 13 de septiembre de 2013
La sonda Voyager 1 hace historia al abandonar el sistema solar
Se convierte en el primer objeto hecho por el hombre que se adentra en el espacio interestelar, según la NASA
La sonda Voyager 1 ha conseguido superar el sistema solar,
convirtiéndose en el primer objeto hecho por el hombre que se adentra en
el espacio interestelar, según ha informado la agencia aeroespacial
estadounidense, NASA.
La agencia ha explicado que este logro se produce 36 años después de la primera misión de una sonda enviada para tomar fotos de Júpiter y Saturno antes de perderse.
"Al abandonar la heliosfera y navegar por los mares cósmicos entre las estrellas, Voyager se ha unido a la historia de la exploración: la primera vuelta a la Tierra, los primeros pasos sobre la Luna", ha indicado el jefe científico de la misión, Ed Stone.
"Ese es el tipo de misión que hemos vivido hoy, al abandonar el sistema solar", ha comentado. La Voyager 1 se encuentra a 18.800 millones de kilómetros de la Tierra, según la NASA.
La agencia ha explicado que este logro se produce 36 años después de la primera misión de una sonda enviada para tomar fotos de Júpiter y Saturno antes de perderse.
"Al abandonar la heliosfera y navegar por los mares cósmicos entre las estrellas, Voyager se ha unido a la historia de la exploración: la primera vuelta a la Tierra, los primeros pasos sobre la Luna", ha indicado el jefe científico de la misión, Ed Stone.
| Júpiter visto desde la Voyager 1. |
La sonda Voyager 1 ha conseguido superar el sistema solar,
convirtiéndose en el primer objeto hecho por el hombre que se adentra en
el espacio interestelar, según ha informado la agencia aeroespacial
estadounidense, NASA.
La agencia ha explicado que este logro se produce 36 años después de la primera misión de una sonda enviada para tomar fotos de Júpiter y Saturno antes de perderse.
"Al abandonar la heliosfera y navegar por los mares cósmicos entre las estrellas, Voyager se ha unido a la historia de la exploración: la primera vuelta a la Tierra, los primeros pasos sobre la Luna", ha indicado el jefe científico de la misión, Ed Stone.
"Ese es el tipo de misión que hemos vivido hoy, al abandonar el sistema solar", ha comentado. La Voyager 1 se encuentra a 18.800 millones de kilómetros de la Tierra, según la NASA.
Fuente: http://www.publico.es/467876/la-sonda-voyager-1-hace-historia-al-abandonar-el-sistema-solar
Más información: http://es.wikipedia.org/wiki/Voyager_1
La agencia ha explicado que este logro se produce 36 años después de la primera misión de una sonda enviada para tomar fotos de Júpiter y Saturno antes de perderse.
"Al abandonar la heliosfera y navegar por los mares cósmicos entre las estrellas, Voyager se ha unido a la historia de la exploración: la primera vuelta a la Tierra, los primeros pasos sobre la Luna", ha indicado el jefe científico de la misión, Ed Stone.
"Ese es el tipo de misión que hemos vivido hoy, al abandonar el sistema solar", ha comentado. La Voyager 1 se encuentra a 18.800 millones de kilómetros de la Tierra, según la NASA.
Fuente: http://www.publico.es/467876/la-sonda-voyager-1-hace-historia-al-abandonar-el-sistema-solar
Más información: http://es.wikipedia.org/wiki/Voyager_1
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