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viernes, 2 de abril de 2021

Nueva York legaliza la marihuana de uso recreativo

Punto de venta de marihuana al detalle en Oakland, en California, donde el consumo recreativo se legalizó en 2018.
Punto de venta de marihuana al detalle en Oakland, en California, donde el consumo recreativo se legalizó en 2018. / John B. Mablango / Epa / Efe

 La firma del gobernador Cuomo en la ley, la 16ª de su tipo en EEUU, llega siete años después de la autorización para uso medicinal
La ley tiene un componente de justicia racial pero también económico y se esperan unos 350 millones de dólares anuales en tasas
La aplicación será gradual pero con efecto inmediato será legar tener hasta 85 gramos de marihuana y 24 gramos de concentrados

La marihuana de uso recreativo nunca ha faltado en Nueva York. En la ciudad su aroma se había hecho cada vez más frecuente en sus calles desde que se relajaron los arrestos por su consumo. Recientemente hasta se podía adquirir, en secreto e ilegalmente, en algunos de los populares delis neoyorquinos. Desde este miércoles, no obstante, las cosas cambian. El gobernador, el demócrata Andrew Cuomo, ha estampado su firma en una ley que legaliza en todo el estado entre adultos mayores de 21 años el uso con fines recreativos de cannabis, que ya estaba autorizado desde 2014 en el estado para usos médicos.

Como ya han hecho 15 estados antes en Estados Unidos, Nueva York saca la marihuana recreativa de las sombras y aunque partes de la ley se irán implementando gradualmente, inmediatamente será legal estar en posesión en la calle de hasta 85 gramos de marihuana y 24 gramos en caso de concentrados como aceite y fumar en cualquier lugar donde está permitido el tabaco, aunque en ningún caso en escuelas, lugares de trabajo o en el coche. En el futuro cercano podrán cultivarse hasta seis plantas en casa, tener entregas de marihuana a domicilio o acudir a fumar a dispensarios, aunque estos no abrirán hasta por lo menos dentro de un año (y los municipios podrán optar por no permitirlos, aunque no pueden ilegalizar el consumo).

La legislación, además, convierte el cannabis en una industria regulada y tasada. Según los cálculos de la oficina del gobernador, se espera obtener hasta 350 millones de dólares cada año en concepto de impuestos y crear potencialmente entre 30.0000 y 60.000 puestos de trabajo.

Reparar injusticias raciales

Uno de los elementos fundamentales de la legislación neoyorquina, oficialmente bautizada Ley del Estado de Nueva York de regulación y tasación de cannabis/marihuana, es tratar de acabar con injusticias de aplicación de leyes contra las drogas que hasta ahora se han demostrado ineficaces y han penalizado desproporcionadamente a personas de minorías, y ese es el primer aspecto que ha destacado Cuomo al firmar la nueva ley.

“Es un día histórico en Nueva York, uno que corrige los errores del pasado al poner fin a duras sentencias de cárcel, acoge una industria que hará crecer la economía del estado y da prioridad a comunidades marginalizadas para que aquellos que más han sufrido sean los primeros en cosechar los beneficios”, ha dicho el gobernador.

Personas con condenas por ofensas que según la nueva ley no constituyen delito las verán automáticamente borradas de sus historiales criminales.

Los particulares

La ley crea una Junta de Control , cuyos cinco miembros crearán el marco regulatorio que abarque a todos los usos de los productos de cannabis, y una Oficina de Gestión, que implementará esa regulación. Entre otras cosas se cerará un Programa de igualdad social y económica que anima a participar en la industria a individuos a los que hasta ahora había afectado desproporcionadamente la aplicación de sanciones, y se tratará de asegurar de que se cumple el objetivo de que al menos la mitad de las licencias para cultivar, vender y entregar marihuana se entreguen a negocios propiedad de individuos de minorías raciales o mujeres, granjeros en situación económica complicada o veteranos con discapacidades.

Además, se creará un sistema de distintas licencias para distintas facetas (cultivo, procesamiento y venta al por mayor o minorista), que busca evitar que unos pocos actores acumulen demasiado negocio.

En el texto legislativo, que impone controles de calidad y establece protecciones para la salud pública y el consumidor, se establece también una nueva estructura fiscal para tasar la marihuana. En lugar de por peso se impondrá a los distribuidores impuestos dependiendo de los miligramos de THC que tengan los productos. El impuesto para la venta minorista será del 9% y el estado dedicará un 40% de los ingresos a educación, un 40% a un fondo de reinversión en la comunidad y un 20% a programas de tratamiento de drogadicción y educación pública.

A ese 9% habrá que sumar una tasa local del 4%, que se repartirán los condados (que recibirán un 25% de esos impuestos locales) y las ciudades (que se quedarán el 75%). 

En una victoria para la industria de la marihuana de uso médico, se ha expandido también este, ampliando la lista de condiciones que permiten el acceso a la marihuana terapéutica o el permiso para su cultivo en el hogar. Además, las grandes empresas de este sector médico, que ya tienen estructuras verticales en que controlan todas las fases, no estarán afectadas por el nuevo sistema de licencias separadas.

La ley fue aprobada el martes por las dos cámaras legislativas en Albany, controladas por los demócratas. Votaron en contra todos los republicanos y alrededor de una docena de demócratas.

 Fuente: https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20210331/nueva-york-legaliza-marihuana-recreativo-11629518?utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_campaign=cm

viernes, 8 de junio de 2018

El Senado de Canadá aprueba la ley que legaliza la marihuana

El texto de la ley pasará ahora a la Cámara de Representantes, dominada por los liberales de Trudeau, quien había hecho de la legalización de esta droga una promesa de campaña

Trabajadores de una compañía productora de marihuana en Shelton, en el Estado de Washington, el pasado 12 de abril
Trabajadores de una compañía productora de marihuana en Shelton, en el Estado de Washington, el pasado 12 de abril AP
 Los senadores canadienses aprobaron el jueves por la noche la norma que legaliza el consumo de cannabis con fines recreativos en el país, con 52 votos a favor, 30 en contra y una abstención. El texto de la ley, modificado por los senadores, pasará ahora a consideración de la Cámara de Representantes, dominada por los liberales del primer ministro Justin Trudeau, quien había hecho de la legalización de esta droga una promesa de campaña.

Justo después de la votación, el ministro de Justicia, Jody Wilson-Raybould, celebró la aprobación de la norma por parte de los senadores. Esta ley "creará un mercado estrictamente regulado para el cannabis, para mantenerlo fuera del alcance de los jóvenes y privar a los delincuentes de los beneficios", dijo.

Los diputados ya votaron un primer borrador del texto, pero debido a las numerosas enmiendas en el Senado, la norma volverá a la Cámara baja para un nuevo debate. Cuando diputados y senadores acuerden el mismo texto, faltará colocar el sello real para que la legalización del cannabis recreativo entre en vigencia.

Esta nueva etapa en el Parlamento podría tomar varias semanas, debido al receso legislativo que comenzará este mes. Los parlamentarios volverán a sentarse a mediados de septiembre y la legalización podría ser efectiva antes de fin de año.

Fuente: https://elpais.com/internacional/2018/06/08/america/1528423228_175111.html?id_externo_rsoc=TW_CM

martes, 28 de febrero de 2017

La 'María' portuguesa: ¿Portugal, primera potencia productora de cannabis en Europa?

Por climatología y por extensión libre de terreno, el país vecino debate en su Parlamento dos proyectos de ley presentados por el Bloque de Izquierdas. Busca hacerse con un mercado potencial de 90 millones de consumidores.


Recreación de la bandera portuguesa con una planta de cannabis.
Recreación de la bandera portuguesa con una planta de cannabis.
 La mayoría de los europeos consideran que Portugal es el “hermano pobre” del continente, un pequeño país venido a menos, conocido por sus costas soleadas, el bacalao y las toallas. En pocos años, sin embargo, la concepción del país vecino podría ser la de un Estado resurgente, enriquecido gracias a su nuevo estatus como el mayor proveedor de cannabis legal de la Unión Europea. Lo hará cambiando la 'maría' de la mítica canción de Carlos Cano por esa otra que, en forma de pitillo, se fuma en toda Europa; la 'María' portuguesa.

Son cada vez más los Estados comunitarios que permiten el consumo de cannabis, pero no todos tienen capacidad agrícola para producir la planta y ninguno de ellos ha liberalizado su cultivo. La creciente demanda presta urgencia a la necesidad de hallar una fuente lícita de producción de marihuana.

Ahora, Portugal se posiciona para hacerse con este mercado virgen –cuyo valor estimado es de entre 15 y 35 mil millones de euros anuales, según un informe reciente de la prestigiosa Corporación RAND– gracias a dos proyectos de ley que prepara el Bloque de Izquierda, la tercera fuerza dentro del Parlamento luso.

Sendos textos se centran en la legalización del consumo de la marihuana. Uno plantea su empleo para fines medicinales y terapéuticos, mientras el otro propone dar luz verde al uso recreativo de la droga.

Una joven fumando cannabis en un coffee shop de Ámsterdam (Holanda).
Una joven fumando cannabis en un coffee shop de Ámsterdam (Holanda).
Pero la aprobación de cualquiera de las dos medidas conllevaría la modificación necesaria del restrictivo modelo de cultivo actualmente vigente en el país. Aunque el cultivo de cannabis sativa –especie a la que pertenecen tanto el cáñamo industrial como la marihuana– es técnicamente legal en Portugal desde 1993, la clasificación de la planta como substancia estupefaciente hace casi imposible conseguir las autorizaciones necesarias para su plantación.

Activistas del sector argumentan que la liberalización del cultivo de cannabis en Portugal sería revolucionario para el comercio agrícola nacional, devastado tras la entrada en la UE. Hablan de reactivar los campos del Alentejo y los valles del Duero, donde más de 100.000 hectáreas han quedado abandonadas por pequeños agricultores incapaces de competir dentro del mercado común europeo. Imaginan grandes plantaciones de marihuana creciendo donde antes se cultivaban tomates.

Fuera del país el interés es incluso mayor, pues las grandes consultorías del negocio del cannabis reconocen que, gracias a su clima privilegiado, Portugal podría convertirse en una potencia capaz de satisfacer a los 12,5 millones de europeos que consumen marihuana de manera regular, como también los 87 millones que, según el Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanía, prueban la droga esporádicamente a lo largo de sus vidas. Crece el número de empresas del sector que aterrizan en el país vecino, atraídos por la fiebre del oro verde.

Potencial real

La Marijuana Policy Group (MPG) es la principal consultoría del mercado internacional de cannabis. Ofrece asesoramiento económico y legal a entidades, a empresas y gobiernos de todo el mundo, ayudándoles a crear las infraestructuras para tener un mercado de marihuana lícito y funcional.

Miles Light, economista del MPG, explica que Portugal tiene una oportunidad única para hacerse con el mercado europeo. “Se trata de un mercado poco explotado y el primer país que tome la iniciativa tendrá una ventaja fundamental”.

Light considera que la tendencia hacia la legalización en Europa hará que el producto que antes se valoró por ser ilícito empiece a valorarse por su calidad. Los consumidores querrán buen cannabis y dejarán de consumir lo que actualmente llega de Marruecos y los Balcanes.

“Ya lo hemos visto en EEUU, donde antes la marihuana era importada ilegalmente desde México. Desde que se legalizó, la red de suministro se ha invertido, y ahora hay clubes de cannabis en el Distrito Federal solicitando cannabis de alta calidad cultivado legalmente en Colorado.

“Portugal podría convertirse en el Colorado de Europa”, añade, refiriéndose al estado norteamericano que fue el primero en legalizar el cultivo, la venta y el consumo de marihuana a gran escala, y que actualmente domina el mercado estadounidense.

Sólo en 2015 Colorado sumó 996,2 millones de dólares en ventas de cannabis medicinal y recreativo. Los beneficios no sólo fueron jugosos para las empresas implicadas, sino también para el propio estado, que ingresó 121,2 millones de dólares a través de los impuestos directos aplicados al negocio.

Light dice que el clima cálido de Portugal le daría una ventaja durante el periodo inicial de producción hidropónica, cuando se emplean invernaderos para garantizar la calidad de la hierba. “La electricidad es cara en la UE y el clima luso permite ahorrar, reduciendo costes comparado con el norte de Europa”.

El economista también señala que, a largo plazo, el sueño de grandes campos de cannabis podría ser factible para Portugal, pues son cada vez más populares los llamados derivadosóleos y comestibles– que pueden ser manufacturados con extractos de plantas cultivadas al aire libre.

Plantación autorizada de cannabis sativa en Portugal.
Plantación autorizada de cannabis sativa en Portugal.
 La necesidad de tener un proveedor de cannabis legal
El papel que Portugal puede desempeñar como el primer productor de cannabis legal en la UE se entiende a través de la situación que vive Holanda, donde el llamado prinzip de gedogen –o “principio de tolerancia”– permite la venta y consumo de marihuana a través de los emblemáticos Coffee Shops, pero donde el cultivo de la droga es duramente perseguido por las autoridades. El resultado es que quienes proveen a los Coffee Shops no son agricultores locales, sino bandas criminales internacionales.

La lucha por controlar territorios estratégicos de las principales ciudades holandesas ha hecho que una guerra cruenta entre las bandas criminales tenga lugar en las calles del país de los tulipanes. Hace menos de un año aparecía la cabeza de un traficante delante de uno de los Coffee Shops más populares de Ámsterdam, y en los últimos mesesse han registrado tiroteosentre bandas enzarzadas en el puerto de Róterdam.

Las autoridades neerlandesas señalan que el 20% de los homicidios que tienen lugar en los Países Bajos está vinculado al conflicto entre los traficantes, pero falta voluntad política para cambiar las leyes.

Es un sistema fallido. El Ministerio de Justicia persigue a quienes cultivan marihuana, pero luego no pregunta de dónde viene el material vendido por los Coffee Shops”, explica Jan Brouwer, profesor de Derecho de la Universidad de Groninga, especializado en la política de drogas neerlandesa.

“Las autoridades fiscales facilitan el trabajo a las bandas criminales, pues los Coffee Shops representan el único sector de la economía holandesa que no tiene que justificar ante la Hacienda el origen de las mercancías que vende. Se tendría que dar el paso hacia la legalización del cultivo aquí, o encontrar una fuente para su importación legal”.

El caso neerlandés demuestra que la tolerancia o legalización del consumo tendría que ir acompañada por similares condiciones para el cultivo de cannabis, pero los países europeos que han dado el paso hacia la legalización han fallado en este aspecto. Hasta ahora ninguno se ha atrevido a fomentar el cultivo legal de la sustancia, limitando su producción a proyectos estatales que no tienen capacidad de generar cantidades suficientes para responder a la demanda de sus consumidores.

Italia legalizó el consumo medicinal en 2013, pero la única fuente de cannabis legal es una plantación administrada por el Ejército en Florencia, y el país ha tenido que recurrir a la importación a unos precios prohibitivos.

En Alemania, en marzo entrará en vigor la recién aprobada ley que permite el consumo de cannabis por motivos terapéuticos. Ahí también sigue siendo ilegal el cultivo de marihuana, y aunque se contempla la creación de plantaciones estatales, las autoridades germanas reconocen que tendrán que importar para satisfacer la demanda de sus pacientes en el futuro.

Un dispensario de cannabis medicinal en Denver, Colorado (EEUU).
Un dispensario de cannabis medicinal en Denver, Colorado (EEUU).
Fórmula para revitalizar el campo
La entrada en la UE fue demoledora para el sector agrícola luso, donde las estadísticas nacionales indican que un 30% de las explotaciones agrícolas desaparecieron durante los 30 años que el país lleva dentro del mercado común.

La Política Agraria Común (PAC) llevó a la reducción brutal del número de productores y el fin efectivo de las tradicionales quintas familiares. La avalancha de hortalizas baratas procedentes de España y otras partes de la Unión Europera fue un golpe mortal para un sector que era poco productivo, pero que empleaba casi el 20% de la población en 1990. Cientos de miles de personas dejaron el campo y se mudaron a las grandes ciudades del país; otros muchos optaron por emigrar. Aldeas vacías y miles de campos abandonados repartidos entre las 3,6 millones de hectáreas arables del país sirven como triste testimonio del éxodo rural.

Activistas como Dinis Dias, director de la Cooperativa para el Desarrollo del Cáñamo (CANAPOR) y editor de A Folha, la principal revista de cultura cannábica en Portugal, argumentan que la creciente demanda europea y los planes del Parlamento para liberalizar el cultivo de cannabis representan una oportunidad inigualable para revitalizar esas tierras y conseguir que muchos vuelven al campo.

Tenemos un clima ideal para el cultivo de cannabis, que requiere mucha luz y responde bien ante la humedad”, afirma Dias. “Se podría producir en prácticamente cualquier parte del país, y las condiciones son mucho mejores que en otros Estados europeos. Daría nueva vida a zonas agrícolas como el Alentejo, donde es preciso encontrar alguna manera de estimular la economía local”.

Dias indica que Portugal ya tiene una amplia experiencia en el cultivo de cannabis sativa, especie a la que pertenecen tanto el cáñamo industrial como la marihuana, diferenciados entre sí sólo por las distintas concentraciones del constituyente psicoactivo tetrahidrocannabinol (THC).

“La planta fue cultivada en masa en todas partes del país incluso en la época de los descubrimientos. Enormes cantidades se almacenaban en la Cordoaria Nacional de Lisboa, donde el cultivo era fuente de fibra textil para la marina lusa. Los navíos que llevaron a Vasco da Gama a la India y a Álvares Cabral a Brasil lo hicieron con sogas y velas de cannabis”.

Ricardo Brinco, uno de los organizadores de Cannadouro, el congreso internacional de productores de cáñamo de Oporto, dice que muchos lusos todavía recuerdan cómo el cannabis proliferaba en amplios campos del Alentejo y en parcelas particulares en los valles del Duero. La producción de cáñamo industrial aportaba 150.000 contos –lo equivalente a más de 50 millones de euros– a la economía lusa a mediados de siglo.

“El cultivo de cannabis era una parte clave de la política agraria del Estado Novo del dictador [António de Oliveira] Salazar. Se fomentó su cultivo para uso como pienso animal y para la industria textil, en la que era empleado para hacer calzado. Era una cosa completamente normal para nosotros”.

Plantaciones de cannabis medicinal en Évora

Bajo presión norteamericana, Portugal ilegalizó el cultivo de cannabis en los años 60. Sin embargo, nuevas normativas europeas hicieron que volviera a ser legal sembrar cannabis sativa en los años 90, pero de manera limitada. El cultivo sólo es posible con permiso expreso de Infarmed, la entidad reguladora de medicamentos en Portugal.

El proceso de autorización es tan complicado que hoy poco más de una decena de pequeños productores cultivan cáñamopara fines industriales. Estos se quejan de que la Policía desconoce la ley y muchas veces procede con la incautación y destrucción de plantas que son legales.


Mientras las autoridades obstaculizan el paso de productores legales, recientemente la administración lusa ha dado visto bueno a iniciativas extranjeras, y desde 2014 la empresa Terra Verde –en la que participa la farmacéutica británica GW Pharmaceuticals– cuenta con autorización gubernamental para operar una plantación de cannabis sativa a pocos kilómetros de la ciudad alentejana de Évora.

El 100% del cannabis producido en sus instalaciones es transformado en un polvo que luego es exportado a las instalaciones de la farmacéutica en Reino Unido, donde es utilizado en medicamentos destinados a tratar enfermedades oncológicas, esclerosis múltiple y epilepsia. Entre otros medicamentos, GW Pharmaceuticals produce Sativex, una solución bucal que se destina en España a los pacientes con esclerosis múltiple para disminuir la rigidez muscular.

Cartel anunciando la Marcha Global de la Marihuana de 2016.
Cartel anunciando la Marcha Global de la Marihuana de 2016.
 El éxito de las operaciones de Terra Verde en el Alentejo ha atraído a otras empresas extranjeras. Infarmed, la entidad portuguesa reguladora de medicamentos que también es responsable de autorizar la actividad relacionada con el cultivo de cannabis sativa, indica a EL ESPAÑOL que actualmente se están valorando sendos proyectos presentados por una empresa israelí y otra canadiense para unidades de cultivo, producción y purificación de la planta. Las operaciones de las tres empresas representan una inversión total de 107 millones de euros en Portugal.

Además de las farmacéuticas, grandes grupos de capital de inversión, como la estadounidense Privateer Holdings -el mayor grupo privado del mundo dedicado al desarrollo del mercado de cannabis legal- han mostrado su interés en lanzar operaciones en Portugal. El pasado octubre el CEO de la empresa, Brendan Kennedy, anunció que estaba negociando con el Gobierno luso para invertir en la joven industria del país con fábricas para tratar el cannabis cultivado por otros.

Carrera a contrarreloj

El politólogo Jesper Matsen, consultor del Marijuana Policy Group, advierte que si Portugal quiere tomar ventaja con respecto del mercado europeo, tendrá que moverse rápidamente.

Desde Copenhague, donde actualmente asesora al Parlamento durante el lanzamiento del programa piloto de cannabis medicinal en Dinamarca, Matsen dice que “es inevitable que productores locales de toda Europa reconozcan el valor de este mercado. Por eso es tan importante ser el primero en consolidarse como un agente responsable”.

Su compañero Miles Light considera que para que el negocio tenga éxito en Portugal es importante emular el modelo americano, reforzando medidas estructurales para que exista un control real: el modelo en vigor en estados como Colorado requiere licencias que especifican el número de plantas o el tamaño del espacio de cultivo.

Debido a que el cannabis sigue siendo ilegal en muchos estados, aquellos que lo producen legalmente se comprometen a controlar el cultivo, transporte interior y venta final dentro de sus propias fronteras. Cada planta lleva una chapa digital que permite que su localización sea controlada a lo largo del proceso.

“El Gobierno portugués tiene que demostrar que no opera como un cártel en la esquina de Europa”, afirma Light. “Si lo hace bien, no requiere mucha imaginación augurar que Portugal se podría consolidar como el gran proveedor de los estados europeos que no quieran o no tengan la capacidad de tener cultivo propio”.

Planta de cannabis sativa, especie a la que pertenecen tanto el cáñamo industrial como la marihuana.
Planta de cannabis sativa, especie a la que pertenecen tanto el cáñamo industrial como la marihuana.
Tímidas esperanzas
 El activista Dias dice sentirse esperanzado ante las nuevas iniciativas parlamentarias. Aunque hay dudas sobre la viabilidad del proyecto de ley que aprobará el consumo recreativo, parecen haber apoyos suficientes entre los partidos que forman la mayoría parlamentaria de izquierdas para aprobar la legalización del consumo de cannabis para fines medicinales y la correspondiente modificación de la regulación del cultivo de la planta antes de finales de año.

“He comparecido en el Parlamento en varias ocasiones y cada vez que voy me doy cuenta de que todavía perviven los viejos estigmas sobre el cannabis. Afortunadamente, nuestra sociedad comienza a cambiar, e incluso en los programas de media tarde, destinados a los sectores más viejos y conservadores de la sociedad, se habla del cannabis medicinal como una realidad terapéutica”.

De cara al futuro del negocio en tierras lusas, el activista espera que la versión final del proyecto de ley contemple un modelo mixto que permita que todos puedan participar en un potencial negocio de cannabis legal en Portugal.

“Me parece bien que las empresas farmacéuticas continúen invirtiendo en Portugal, pero lo ideal es que también se fomente la economía local permitiendo el auto cultivo, o el cultivo a través de terceros”, afirma.
“Lo ideal sería que, partiendo de ese principio, se permita que pequeños y medianos agricultores, debidamente certificados por el Ministerio de Salud, puedan responder a esa demanda. Así todos podremos participar en un negocio que, al fin y al cabo, siempre ha sido parte de nuestra cultura”.


Fuente:  http://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20170224/196230857_0.html

domingo, 8 de febrero de 2015

Ley de marihuana de Nueva York excluye a los pacientes pobres

Una ley permitirá el consumo de cannabis con fines medicinales en el estado de Nueva York a partir de 2016, pero el tratamiento sería inaccesible para los pacientes de bajos ingresos, advierten organizaciones de activistas de Estados Unidos.

En un foro público celebrado el martes 3 en el barrio del Bronx de Manhattan, los neoyorquinos plantearon su preocupación por las restricciones de la iniciativa legislativa que, además de limitar el acceso a esos pacientes, solo permitiría la aplicación del tratamiento con marihuana a un número limitado de enfermedades.

“El Departamento de Salud puede crear incentivos para la industria”, señaló Julie Netherland, de la Drug Policy Alliance (DPA), una organización con sede en Estados Unidos que rechaza las políticas prohibicionistas de las drogas y que trabajó con los legisladores durante las negociaciones de la ley.
“Una de las cosas que podrían considerar en los criterios para la selección de empresas que produzcan las cepas” de marihuana medicinal “sería su plan de apoyo a los pacientes de bajos ingresos”, sugirió Netherland.

La ley fue aprobada en julio de 2014, pero recién comenzaría a aplicarse en el estado del noreste estadounidense en enero de 2016, casi dos décadas después de que el cannabis medicinal fuera adoptada legalmente por primera vez en Estados Unidos en el occidental estado de California, en 1996.

Hasta ahora, 23 estados y el Distrito de Columbia legalizaron el cannabis para uso médico, mientras que Alaska, Colorado, Oregon y Washington permiten su consumo con fines recreativos.

En su forma actual, la norma de Nueva York faculta el tratamiento solo para 10 enfermedades: cáncer, VIH/sida, esclerosis lateral amiotrófica, parkinson, esclerosis múltiple, lesión de la médula espinal con espasticidad, epilepsia, inflamación intestinal crónica, neuropatía y mal de Huntington.

El comisionado de Salud de Nueva York, Howard Zucker, tiene la potestad de incluir en el tratamiento propuesto a la cantidad de enfermedades que considere oportunas.

Para aprobar la ley, los legisladores se vieron obligados a reducir drásticamente los criterios para permitir el tratamiento, según la DPA.

En el proyecto de ley original, el médico encargado recetaría la marihuana según su propio criterio. Pero en el curso de las negociaciones su aplicación se redujo a 25 enfermedades, y en los últimos días antes de la aprobación de la norma se limitó apenas a 10.

Las personas con ansiedad, trastorno de estrés postraumático y artritis reumatoide no cumplen los requisitos para recibir el tratamiento.

“Tengo cáncer de próstata en etapa cuatro, así que tengo acceso, pero trato de ampliar ese acceso para aquellos que no están incluidos”, dijo Bill Gilson, presidente de la rama neoyorquina de Veteranos por la Paz, una organización de excombatientes que abogan por una cultura alternativa a la guerra.

“Me preocupan los veteranos con estrés postraumático, víctimas del Agente Naranja, con lesión cerebral traumática a raíz de artefactos explosivos improvisados y con secuelas por la intoxicación con uranio empobrecido”, explicó.

 “El Departamento de Salud tiene que ampliar los criterios” para recibir el tratamiento, afirmó.

La ley no incluye requisito alguno para que los seguros médicos abarquen la marihuana medicinal, lo cual plantea la inquietud de que el tratamiento sería inaccesible a la población de bajos ingresos.


Marihuana medicinal en un dispensario de California, Estados Unidos. Crédito: David Trawin/cc by 2.0

La ley tampoco permite que los pacientes fumen la sustancia, por lo que deberían inhalarla mediante vaporizadores de costo variable. Quienes reciban el tratamiento también deberán abonar una tasa de inscripción para obtener un carné de identificación.

La DPA pidió al Departamento de Salud que les exija a las empresas que desean producir el cannabis un plan de apoyo a las personas con ingresos bajos que necesiten el tratamiento.

Otra opción sería que el gobierno del estado utilice parte del dinero fiscal para apoyar a los necesitados. Medicaid, el seguro médico del gobierno de Estados Unidos para la gente más vulnerable, no incluirá la marihuana médica dentro de su cobertura.

En el foro público del martes 3 también se criticó la pequeña escala del programa propuesto. Solo habrá cinco empresas productoras de cannabis y 20 dispensarios que la expidan en todo el estado, que tiene una población aproximada de 20 millones de habitantes.

“Eso es insuficiente para satisfacer la demanda de los pacientes. También, geográficamente, tener solo 20 dispensarios en un estado de 140.000 kilómetros cuadrados no alcanza”, aseguró Netherland, de la DPA.
Para muchos, la norma es un paso hacia la legalización plena de la marihuana en el estado. “Estoy entusiasmado, pero hay muchas limitaciones que tenemos que encarar. Veo esta legislación como un paso hacia la imposición tributaria y la regulación”, declaró Mark Levine, concejal de Nueva York.

Las limitaciones también abarcan al método de consumo del cannabis, ya que no se podrá fumar y solo se permitirá en la forma de aceites y extractos.

“Lo emocionante es que la marihuana medicinal ayudará a las personas con quienes trabajo. Algunas con enfermedad mental tienen síntomas muy angustiantes, por ejemplo, oyen voces o sufren de ansiedad”, explicó Helen Redmond, una asistente social de la organización Acceso Comunitario.

“La marihuana reduce la ansiedad que sienten y puede aumentar la sensación de bienestar. Es una cosa hermosa. Hay pocos efectos secundarios”, sostuvo.

“La tasa de inscripción es problemática. Así como la producción de aceites y extractos cuesta más que la planta y la gente no puede pagarlos. ¡Hay tantos habitantes en Nueva York que están en el nivel de pobreza o por debajo! La vida de las personas que necesitan medicina es importante”, subrayó Redmond.


Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2015/02/ley-de-marihuana-de-nueva-york-excluye-a-los-pacientes-pobres/