martes, 31 de octubre de 2017

Las concursantes de Miss Perú presentaron cifras de feminicidio en vez de sus medidas

Las participantes a obtener un título de belleza aprovecharon las pasarelas para denunciar la violencia de género en el país

 Las participantes del certamen de belleza Miss Perú 2018 aprovecharon las pasarelas y los reflectores para denunciar la violencia de género y los feminicidios en el país. “Mis medidas son: 2.202 casos de feminicidios reportados en los últimos nueve años en mi país”, dijo una de las concursantes al micrófono antes de retirarse al otro lado de la pasarela. “Mis medidas son: el 81% de los agresores a niñas menores de cinco años son cercanos a la familia” dijo la siguiente candidata.


Las 23 mujeres representantes de los departamentos y regiones de Perú dieron cifras de violencia en contra de la mujer, que incluyen violencia física, psicológica, abuso sexual, acoso, explotación sexual y agresiones psicológicas, por mencionar algunas.

El primer momento de denuncia se dio poco después del inicio del certamen, cuando las participantes debían presentarse al micrófono. La iniciativa no fue solo de las concursantes, sino que fue parte de la organización oficial del evento. Poco después, durante el momento en que desfilan en traje de baño y mientras la cantante peruana Leslie Shaw interpretaba la canción Siempre más fuerte, las pantallas del fondo presentaban titulares de diarios locales con noticias sobre violencia a las mujeres.


 En un tercer momento de la noche, varias de las concursantes expresaron su rechazo a la violencia de género durante la sesión de preguntas y respuestas. Romina Lozano, quien posteriormente fue anunciada como ganadora del concurso fue cuestionada sobre cómo combatir los asesinatos de mujeres. “Propongo crear una base de datos con los datos de cada agresor, no solo de feminicidio, y poder protegernos”, dijo.

h@Tania_Tagle
En lugar de sus medidas, las 23 aspirantes a Miss Perú dijeron las cifras de feminicidio y violencia de género. https://elcomercio.pe/amp/luces/moda/miss-peru-candidatas-cifras-violencia-presentacion-video-noticia-469719 
ttps://elcomercio.pe/amp/luces/moda/miss-peru-candidatas-cifras-violencia-presentacion-video-noticia-469719
 El hashtag #MisMedidasSon se colocó como trending topic la noche del domingo por algunas horas en Perú y fue noticia en diversos medios locales. En 2016, se registraron 124 feminicidios y 258 tentativas de asesinato, de acuerdo con cifras del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables de Perú.

Evidenciar la violencia en un espacio como este es un paso más a que como país reconozcamos la urgencia de abordar el tema. https://twitter.com/Latina_pe/status/924825488320794625 

Más información: https://verne.elpais.com/verne/2017/10/30/mexico/1509404268_149252.html?id_externo_rsoc=TW_AM_CM

domingo, 29 de octubre de 2017

Construyen un campo de golf en las arenas del desierto del Sáhara


 El mayor disparate, de todos los monumentales disparates que viajando por medio mundo he visto a lo largo de mi vida, lo encontré la semana pasada viajando por el Sáhara occidental.

En la península de Río de Oro, en el corazón del futuro Parque Nacional de Dakhla, en el lugar propuesto a la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, en zona inundable reconocida como sitio Ramsar debido a su extraordinaria riqueza natural, refugio de la muy amenazada gacela Mhorr, en el trópico de Cáncer pero también en medio de uno de los desiertos más extremos del planeta, a 30 kilómetros de la pobreza infinita de la antigua ciudad española de Villa Cisneros y a 500 de El Aaiún, en un territorio ocupado ilegalmente por Marruecos y que reclama la República Árabe Saharaui Democrática, muy cerca de zonas militarizadas con peligrosos campos minados, en ese lugar tan bello como duro acaban de levantar un campo de golf.

Locura en la arena
Nueve hoyos, tres millones de euros de inversión y 34 hectáreas de arenales que periódicamente se inundan con agua del cercano mar, en un espacio con vientos permanentes, implacables. Por supuesto, los promotores del Royal Golf Dakhla aseguran que se trata de un campo de golf ecológico.

Si ves el vídeo de la inauguración todavía te quedas más espantado. Un mundo solo de hombres con chaqueta, un puñado de europeos bien pagados apoyando el sinsentido, la ventolera y el polvo poniéndolo todo patas arriba, ondeando banderas marroquíes de conquista. Pero lo peor aún estaba por llegar.

  

Guetos para deportistas sin corazón
Lo peor me lo encontré unos pocos kilómetros más adelante, a la vuelta de una curva. Pensaba que era otro espejismo del desierto. Estaba atardeciendo y en medio de la laguna de la bahía del Río de Oro, esa tan protegida por las leyes internacionales, volaban alocados más de un centenar de velas de kite surf. ¡Más de un centenar!

Todos europeos, muchos jóvenes, pero también familias con niños. Tan felices como si estuvieran en Tarifa o Fuerteventura. Alojados en bungalows prefabricados hechos en madera nórdica y colocados al borde del mar, junto a una duna, se les veía felices. Musiquita, cervecitas, ostras y langostas baratas, vive la vida, disfruta del mar, el viento y las olas y no mires a los lados. Porque a los lados de ese sitio tan guay está el espacio natural machacado, un pueblo aniquilado, pobreza, basura, integrismo religioso, discriminación de la mujer, expolio de los recursos marinos, corrupción, violencia.

Pero a todos esos amantes del deporte, con sus buenas carreras y exquisita educación, lo que ocurra a los lados les importa un carajo. Son turistas. Solo se miran el ombligo. Vienen a descansar, a pasárselo en grande. Para muestra, este vídeo.

  

Turismo insostenible
Según la OMT, los principios que definen el turismo sostenible son:
  • Los recursos naturales y culturales se conservan para su uso continuado en el futuro, al tiempo que reportan beneficios.
  • El desarrollo turístico se planifica y gestiona de forma que no cause serios problemas ambientales o socioculturales.
  • La calidad ambiental se mantiene y mejora.
  • Se procura mantener un elevado nivel de satisfacción de los visitantes y el destino retiene su prestigio y potencial comercial.
  • Los beneficios del turismo se reparten ampliamente entre toda la sociedad.
O dicho en palabras de la UNESCO. El desarrollo del turismo sostenible debe ser ecológicamente sostenible a largo plazo, económicamente viable, así como éticamente y socialmente equitativo.
Todo lo que he visto en Río de Oro es exactamente lo contrario de ese turismo sustentable que los países supuestamente desarrollados deberíamos promover.

¿Y sabes cuál es lo más triste de todo? Que este turismo salvaje, sin corazón ni cabeza, tiene un inmenso éxito. La mayor parte de la gente paga por viajes baratos a donde sea con tal de pasárselo bien. Y lo demás, el sitio, la sociedad, la justicia, la ética, la moral o el respeto les importa una mierda.


Fuente: https://blogs.20minutos.es/cronicaverde/2017/10/29/construyen-un-campo-de-golf-en-las-arenas-del-desierto-del-sahara/

sábado, 28 de octubre de 2017

El viaje ideológico de Valle-Inclán

 El viaje ideológico de Valle-Inclán

Cuentan que, estando ya gravemente enfermo, Valle esperaba ansioso el desenlace final con una única decepción: hubiera dado la vida por contar con más brazos además de aquel con el que había escrito algunas de las grandes obras maestras de la literatura en castellano. Achacaba al brazo perdido en aquella célebre pelea tabernaria el hecho de no haber podido abrazar a sus hijos en plenitud.

Para entonces, Valle-Inclán ya nos había hecho creer que su pensamiento político había girado claramente hacia la izquierda. Tanto que se negó incluso a recibir la extremaunción ("mañana", solía contestar al ser preguntado por la conveniencia de acudir al acto litúrgico, en un último arrebato vital). Si algo pretendió Valle durante toda su existencia fue llevarse la literatura a cada rincón de su vida, convertir en letra cada vivencia, cada segundo. Y esto incluye, por supuesto, su ideal político.

Pero Valle, envuelto en misterios y contradicciones hasta el final, no siempre había predicado con aquella causa. Sus primeros pasos literarios los dio de la mano de Alfredo Brañas, abrazando todavía con las dos manos el regionalismo tradicional que promulgaba el escritor carballés. Sería criticado años más tarde por su falta de galleguismo, quizás por no haber basado su obra en el idioma gallego, del que llegó a decir con su ceceo habitual: "El día que loz gallegoz tengan definido zu idioma dezcubrirán de nuevo el castellano".

Polémicas natales aparte (declaró haber nacido en una barca que navegaba entre Villanueva de Arosa y Puebla del Caramiñal, para no decantarse por ninguno de los dos), será en esta época cuando Valle se incline por un gobierno regional, federalista (término tan de moda últimamente) y anticentralista. Llegó incluso a proponer la creación de Lusitania, creyendo estar más cerca del estereotipo portugués que del castellano.

Tormenta carlista
De aquel galleguismo tradicionalista nos quedan obras como Los molinos del Sarela, cercana a la zarzuela; Cenizas, estrenada en 1899 en el teatro Lara de Madrid, con Jacinto Benavente en el papel de protagonista; y un espíritu constante que se puede admirar, por ejemplo, en el ensayo de corte quevediano La lámpara maravillosa (1916). Don Ramón María cerró esta época con un meridiano: "No tenemos más que piedras". "Lo que tiene por contrario a la unidad de España, es el centralismo actual, al que hay necesidad de matar. Hay que dar independencia y capacidad a las regiones para que puedan desenvolver sus energías", declaró en una entrevista para la publicación El Mundo (1909). Poco a poco el pensamiento político de Valle se fue tornando carlista, algo que, aquí sí, quedará impregnado poderosamente en su obra. Sus páginas se van llenando de caballeros feudales, honrados siervos, afrentas políticas e infructuosas luchas. Ya por entonces se integra en el movimiento carlista en forma de columnista agazapado e incluso estrena alguna obra claramente propagandística como La corte de Estella (1910).

 Sus relaciones con el rey exiliado son públicamente conocidas e incluso viaja a México gracias a una carta de recomendación firmada por el propio rey Carlos VII. Aquí nace la maravillosa trilogía llamada La guerra carlista, (1908-1909) que incluye los títulos Los cruzados de la Causa, El resplandor de la hoguera y Gerifaltes de antaño. En ella, Valle-Inclán nos traslada a esa lucha constante que mantuvo durante años un grupo de hombres en el norte de España, con románticos personajes que luchan por un ideal que, dicho sea de paso, el autor promulga masticándolo de manera copiosa. Las alabanzas a la nobleza y al clero, la crítica al liberalismo y la exigencia de un trato legítimo a la Causa son tres de los hilos conductores de la trilogía, lo que convierte a la obra en un arraigado tratado carlista capaz de alcanzar la categoría de best seller.

Primera crisis ideológica
Pero el desengaño llegó pronto. Su primer desencuentro se produjo con la llegada de la Gran Guerra. Los carlistas habían adoptado una postura claramente germanófila y Valle, imprevisible siempre, se había decantado por el bando aliado. Al ser cuestionado por el tema años más tarde, achacaría su decisión al hecho de que los alemanes manejaran una doctrina protestante incompatible con su sesudo catolicismo.

La puntilla llegó con la crítica que don Ramón María dirigió a la dictadura encabezada por Primo de Rivera, tan celebrada por los tradicionalistas. La ruptura ya era insalvable, y de aquel episodio nos quedan un puñado de obras maestras que supieron escapar de la simple trivialidad política. 

Añadir leyenda
 "Convencido de la grandeza del ideal carlista, entendía que era deber mío consagrar mis energías a su defensa, aunque ello significa restarme todos mis lectores anteriores, como en efecto me los resté en un solo día, pues al publicar mi primera obra carlista, no me quedó ni uno sólo de mis anteriores lectores, y la prensa en general que antes me llenara de elogios, no tuvo para esta obra ni la leve noticia de su aparición", dijo en entrevista de 1911 para El Pueblo, Buenos Aires. El giro a la izquierda ya es total. España ha caído en una peligrosa deriva y Valle no es ajeno a la situación. Con la llegada de la República, se declara seguidor incondicional de Lerroux. Hablamos del líder de un partido que solicita, entre otras cosas, un reparto equitativo de la tierra y la disolución inmediata de cualquier orden religiosa. ¿Dónde han quedado aquellos mayorazgos ocupados por valerosos terratenientes capaces de dejarse la vida por un sueño, alentados por una mayoría clerical firme y convencida?

Los nuevos héores

Una vez más, Valle-Inclán no ha hecho otra cosa que llevarse la literatura a su vida (y no al contrario, como suele hacer el resto). Su obra se centra ahora en las preocupaciones de la Generación del 98 y sólo entonces nacen Tirano Banderas (1926), una crítica feroz al caudillaje sudamericano; o El Ruedo Ibérico (1927-1932), una serie de novelas que satirizan la corte isabelina, muestran todos los defectos que la realeza y la nobleza exhibieron durante el XIX y canonizan esporádicamente a ciertos héroes surgidos del pueblo más revolucionario.

En la década de los treinta, un Valle ya enfermo y envejecido acaricia con la suave elegancia de la experiencia la realidad deformada por espejos cóncavos que tanto exaltó en la maravillosa Luces de Bohemia (1924). La opinión pública ya le relaciona indistintamente con anarquistas, comunistas o bolcheviques mientras recibe las alabanzas de célebres republicanos como Machado o García Lorca.
Él se encierra en su trabajo como director de la Academia Española de Bellas Artes en Roma esperando a que llegue el momento ("¡Me muero! ¡Pero lo que tarda esto!"). Pronto un cáncer de vejiga se llevaría su rostro español y quevedesco, su negra guedeja y su luenga barba. Pero se agarrarían a la vida para siempre sus Sonatas o sus Comedias Bárbaras (1920).

La última leyenda

Una mañana de enero, lluviosa como todas en Santiago, don Ramón María fue enterrado con honores. Cuentan que, al sumergir el féretro en la oscura fosa, alguien arrojó un rosario sobre la madera justo en el momento de la despedida. Un anarquista saltó para apartar de allí el símbolo quebrando la tapa que ocultaba el cuerpo sin vida de genio gallego, visible ahora para todos los asistentes al entierro. Sería, quizás, la última leyenda que envolvería la figura de Valle-Inclán y, una vez más, irremediablemente teñida de oscuro partidismo político.

Su último apoyo se lo prestó, por cierto, a su querido amigo Azaña, a quien vio como la única figura capaz de sacar a España del suicidio que terminará fraguándose en julio de 1936, ya sin Valle para poder contarlo. Y precisamente todos estos giros políticos, todos estos ideales que cambian de trinchera como de chambergo, los definió mejor que nadie el propio Azaña: "¿Quién sabe lo que piensa Valle de nada ni de nadie? Le he oído defender siempre con muchísima gracia y desenvoltura posturas completamente opuestas".

Por tanto, todo cuanto hay de verdad o de mentira en la ideología valleinclanesca sólo se puede admirar desde su obra, ésa que en 2016 pasa a ser de dominio público. Hay que acercarse a la trilogía carlista para saborear el tradicionalismo que se hizo inmortal en sus páginas y no en su carnet. Hay que sumergirse en el Ruedo Ibérico para empaparse de las críticas al poder que nunca vertió. Hay que acercarse, en 2016 más que nunca, a la obra de uno de los mayores genios que han emergido del complicado pero siempre fértil panorama social español. Hay que acercarse a Ramón María del Valle-Inclán, en suma.
 

Tomorrow Is My Turn





La noche se astilló de estrellas....

Alejandra Pizarnik

Vestigios de la emigración española en Bélgica

Fotografía: Pablo Casino.
 1977. El Gobierno español protesta ante las Comunidades Europeas por las políticas de extranjería de sus países miembros. Exige que se garantice a los trabajadores españoles ya residentes su derecho al «establecimiento, permanencia, condiciones de empleo, seguridad social y reagrupación familiar». Con la crisis del petróleo, muchos países, sobre todo Francia, estaban invitando a sus inmigrantes a marcharse. Leo en El País: «El Gobierno español considera que dichas medidas atentan contra los derechos humanos y en especial contra la Declaración Universal, el Pacto de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas y la normativa del Consejo de Europa referida a la Protección Internacional de los Derechos Humanos». Cómo hemos cambiado. 

Aunque en aquellas fechas ya había empezado el retorno de emigrados. Algunos, forzados por la legislación, como en Francia, donde el Plan Barre expulsó a cinco mil españoles y sus familias. Pero ya antes la crisis industrial de los setenta sacudió todos los mercados de trabajo, incluido el español, solo que este con unos pocos años de retraso. 

Aquellas comunidades de españoles en Europa dejarían de crecer, se estancarían, como el número de remesas enviadas, e irían desapareciendo paulatinamente. Sus barrios, sus locales, la cultura que exportaron lo harían también. Un amigo, emigrado en la actualidad en Kassel, Alemania, me habla de que los nuevos bares de gastronomía española abiertos recientemente conviven aún con un bar fundado en los setenta y la tienda El Torito, «donde todavía venden hasta Varón Dandy», me cuenta. Pero que el lugar más emblemático, el restaurante Casa Manolo, ahora es un hindú. El legado de aquellas gentes es cada vez más borroso.

Fotografía cedida por Piñeiro FJ.
 Por eso me ha llamado la atención el premio de la última edición de PHotoESPAÑA al mejor libro de fotografía autoeditado que ha recibido el trabajo de Pablo Casino barespagnol. Se trata de una recopilación de imágenes de los vestigios que la diáspora española dejó en Bruselas. En agosto acaba de salir la tercera edición del libro y recoge las imágenes de otra España vacía también con sus últimos supervivientes.

Casino marchó allí, como tantos otros, como los que aportaron sus testimonios en el libro Volveremos. Trabajó de recepcionista en un hotel. Solo estuvo un año, pero fue lo suficiente como para descubrir los restos del paso de otra generación de españoles. El barrio español estaba alrededor de la estación ferroviaria Midi de Bruselas. Me explica: «Ahora quedan cinco o seis bares o tiendas, pero al verlo comprendí un poco qué se les pasó a ellos por la cabeza al llegar. En el barrio, los vecinos eran españoles en un 70%. Hasta las discotecas de la ciudad hacían dos o tres noches españolas a la semana. En los bares que quedan, el más joven de los que lo frecuentan tendrá cincuenta años, la mayoría ronda los setenta. Y son gente con hijos netamente belgas, que no tienen necesidad de ir a estos lugares a reencontrarse con su comunidad, con lo que se había dejado atrás».

Fotografía: Pablo Casino.
 Para el autor, existía un contraste evidente entre los emigrados en la actualidad, con su Skype, y los de aquella época. «Me parecía oportuno hablar del fenómeno de los españoles en Bruselas para poner un poquito en perspectiva esa nueva emigración que se nos vendía o incluso la mía propia, que no era nada complicada comparada con la de esos años». Del mismo modo, también quiso trazar el paralelismo entre los latinos o rumanos que en Valencia o Madrid van a comprar a sus tiendas, un fenómeno que despierta curiosidad, pero que, explica Pablo, los españoles lo estuvieron haciendo durante décadas cuando eran ellos los emigrados.

En su trabajo también hay fotografías de procesiones españolas en Bélgica. Todavía siguen realizándose: «Al norte de Bruselas hay una comunidad andaluza, llama la atención porque en Bruselas lo que abundan son los asturianos. Los andaluces hacen una romería cada año y han conseguido integrar a los belgas del pueblo en la procesión. Es una manera que tienen de continuar con sus tradiciones. Se reservan un espacio en un parque y, además de llevar a la Virgen, hacen conciertos, banquetes. Es un poco híbrido porque ves marcas belgas patrocinando, pero visualmente es muy español, van disfrazados de folclóricos». 

Lo que no pudo fotografiar Casino eran las conversaciones. Me cuenta que eran una mezcla de español y francés belga. Y por lo que comentaban dice: «La sensación de lejanía en sus charlas de la España actual de la que yo venía era increíble, Franco parecía haber muerto el año pasado, el PSOE inspirando esperanza…».

Fotografía cedida por Piñeiro FJ.
 Toda diáspora afirma las señas de identidad con más fuerza de lo que pueda uno encontrarse dentro de su propio país de origen. En este caso era igual: «Viajando por la España interior te prometo que no me he vuelto a encontrar con lugares que reúnan en menor espacio algo para mí tan representativo de lo que puede ser España. Quizá tiene que ver que la España de Bruselas es de otra época». 
 
No obstante, en aquellos años la cultura española que surgía de su comunidad tenía una vitalidad efervescente: «Preguntando un poco a los españoles de allí te das cuenta de que no eran cuatro gatos pasivos: montaron estructuras (radios, prensa, asociaciones, cientos de tiendas y bares…) y repercutió en asuntos interesantes y para mí divertidos como el tema de la rumba hispano-belga, las ligas de fútbol solamente de españoles (porque los belgas no estaban a tan alto nivel, dicen ellos), la federación del juego de la Rana…».

La rumba hispano-belga tiene su grupo de Facebook donde se recopilan los singles grabados en Bélgica Los grupos españoles, como el Pescadilla con Lola o Peret, hacían giras habitualmente. El legado es realmente impresionante. Digno de reivindicar. Hay joyas de canciones como esta de las Hermanas las Manchitas dedicadas al TVA, el equivalente al IVA español, «que no nos deja ni para fumar». Ese tipo de canción sobre actualidad social no tardó en aparecer en España, pero otras sirven para imaginarnos cómo hubiera sido nuestra cultura popular sin dictadura. Aquí, Juan Sánchez García le cantaba al Che Guevara un romance.

Fotografía: Pablo Casino.
 La aparición de estas fotografías coincide con que este año también se ha presentado un libro, Anécdotas de la emigración española en Bélgica, que pretendía recoger los testimonios y vivencias de aquella comunidad que, como se ha dicho, va desapareciendo poco a poco. Al margen de las anécdotas, lo que tiene el trabajo es una profusa documentación sobre las dificultades que pasaron los emigrados. 

La primera, el idioma. No existían políticas de inserción y muchos lo tuvieron que aprender de forma independiente. Hubo mujeres que empezaron a trabajar en el servicio del hogar que al principio se tenían que comunicar con signos. Los que se adaptaron y tuvieron hijos allí, empezaron a hablarles en francés para asegurarse de que lo aprendían. Así desapareció el español en la siguiente generación. Por eso las primeras asociaciones que formaron los emigrados eran para dar clase de español a sus hijos. España llegó a enviar profesores, no sin conflictos políticos

En las experiencias personales que recoge el libro llama la atención que a los emigrados les sorprendiera la honradez de los belgas. «Un repartidor te dejaba la leche, la mantequilla o los huevos en la puerta de tu casa. Tú colocabas los cuencos junto al dinero, y nadie nunca te quitaba nada. Eso me gustaba». Otras sorpresas, al margen de las ayudas sociales, eran las libertades. La gente se podía besar por la calle. En España, como contamos en una serie de artículos, aún traía problemas.

Fotografía cedida por Piñeiro FJ.
 El desarraigo era ya entonces un problema de verdadera entidad. Un hombre citado lo describía como «una especie de terremoto bajo tus pies». Un sentimiento de desamparo, de estar excluido de uno mismo. Entre los hombres había muchos mineros, mineros asturianos, que lloraban al pasar en autocar la frontera en los Pirineos. Los viajes duraban días. A veces se acababa la comida y tenían que alimentarse parando a coger uvas. A los primeros que llegaron fueron los refugiados y exiliados de la Guerra Civil, que ya sabían francés, los que les ayudaron a integrarse. 

Las biografías que aparecen detrás de los motivos de la emigración son conmovedoras. Hay un caso de una mujer cuya madre murió cuando ella tenía diez años, quedó a cargo de un padre al que define como «severo» y decidió protegerse en un convento. Hizo los votos, pero se escapó a Bélgica, allí conoció a su futuro marido y se quedó. Pero las monjas todavía tuvieron tiempo de enviar, mediante la Cruz Roja, a gente a buscarla para que volviera. 

La experiencia general de la emigración española en Bélgica es positiva, pero también hubo casos de depresión, suicidios, la mayoría a consecuencia del citado desarraigo. Este libro explica que la partida se vive como un duelo, con las mismas consecuencias psicológicas. Conocer lo que nos pasó a nosotros no está de más para entender lo que llevan encima los que han venido a España en los últimos veinte años dejando atrás sus vidas y un ejército de abuelos sin hijos ni nietos alrededor.

Fotografía: Pablo Casino.


La sexualización de las niñas: la pederastia consentida

<p>Concurso de belleza infantil, en Estados Unidos.</p>
Concurso de belleza infantil, en Estados Unidos.
 Esta última semana saltaban las alarmas por la aparición de la actriz Millie Bobby Brown --“Once” en la serie Stranger Things-- en un listado de las actrices más sexys en la revista estadounidense W. Brown, de 13 años, aparece además en otras portadas vestida y maquillada de manera que parece mucho mayor, sexualizada, cosificada y preparada para hacer caja a través de su cuerpo. Además, de cara al próximo Halloween, ha salido al mercado un disfraz provocativo, inspirado en el papel que la joven protagoniza, que ha causado gran  indignación en las redes. 

Estamos asistiendo a una normalización de la sexualización en menores de edad en los últimos años. La mercantilización infantil unida a la sexualidad se está acelerando a ritmos preocupantes. Ocurre también con los niños varones, pero sigue siendo entre las niñas donde se produce la cosificación desde cada vez más temprano: la hipersexualización de la infancia. La industria cinematográfica y lo que la rodea deja bien claro el mensaje: las niñas venden, porque son las niñas las que desde pequeñas siguen siendo objetos que poseer y que moldear a gusto del machismo y del dinero, tantas veces de la mano. 

Seguro que recuerdan cuando comenzaron a venderse sujetadores para niñas con relleno. Por supuesto, el feminismo lo rechazó y lo denunció desde el comienzo. Sin embargo, aún siguen vendiéndose. Las niñas –sus padres-- pueden comprar una aceleración de su ritmo biológico. Estos complementos hacen que la menor se precipite a lo que viene después y no disfrute de lo que toca a su edad. La niña aprende a ser mujer antes de lo previsto y, desde muy pequeñas, son bombardeadas con modelos de éxito social que triunfan por su aspecto físico. 

Ahora que se está moviendo la campaña #MeToo (Yo también) en la que muchas celebridades están destapando los abusos sufridos, mujeres como Dylan Farrow --hija adoptiva de Woody Allen-- cuenta que fue agredida sexualmente por el director cuando tenía siete años. Algunos dirán --yo misma me lo he preguntado varias veces- que hay que separar el arte de la vida. Pues miren, no. Hay límites que nunca se deben traspasar. Piensen que fuera su hija, su hermana , su amiga la que hubiera sufrido esos abusos, ya sea de Allen o de su tío Pepito, y digan de nuevo que hay que separar vida y obra. Si el director fuera carpintero o minero, ¿se le permitiría esa licencia? Hay mucho de clasismo en el machismo, igual que en el racismo, la homofobia, la xenofobia. O quizá, seamos egoístas y antepongamos nuestros intereses –en este caso disfrutar del arte-- a los intereses de los afectados. Afectadas en este caso.  

Curioso es que por un lado se condene rotundamente la pederastia y por otro no se proteja lo suficiente la imagen de las más pequeñas en los medios de comunicación, la publicidad…Es más, esa sexualizacion de las menores se fomenta de manera peligrosa y silenciosa. No hay más que entrar en cualquier web porno y ver cómo uno de los fetiches más solicitados es el de chicas jóvenes, aniñadas, muchas de ellas posiblemente menores. Y esto hablando del “primer mundo”, ya se pueden imaginar cómo van las cosas por otros lugares donde las más pequeñas sufren mutilación genital, violaciones, trata... 

Recuerdo cuando era pequeña. Tenía unos once años. Una amiga y yo estábamos en el parque, solas, porque estaba al lado de casa. Fue entonces cuando un hombre se nos acercó y nos abrió una revista pornográfica en nuestra cara. Nos preguntó algo así como si queríamos hacer eso con él. Nosotras, corrimos asustadas. Como caperucitas huyendo del lobo. Recuerdo ese momento con auténtico horror. No es para menos. 

La protección a la infancia y la mujer deberían ser lo primero. No por capricho ni demagogia, sino porque en todo el mundo seguimos sufriendo agresiones de distinta índole desde temprana edad. Ese tipo de agresiones y abusos acompañarán para siempre a las víctimas. Así que señores de las revistas de moda y otras porquerías: si no les importa, quiten sus sucias garras de las menores de edad. Gracias. 

Unpacked, dioramas en maletas que cuentan historias de refugiados


Mohamad Hafez nació en Siria. Y aunque ahora vive en los Estados Unidos y tiene la residencia permenente concedida –la famosa tarjeta verde– las condiciones de su visado de entrada al país cuando se fue para allí a estudiar arquitectura le obligaron a no salir de él en siete años. Así que al poco de llegar, y cargado de nostalgia, se puso a hacer maquetas que –más o menos– representaban su Damasco natal.

La maleta de Um Shaham
 Ahmed Badr es escritor y poeta y aunque ahora es alumno de la Universidad Wesleyana en Connecticut su llegada a los Estados Unidos fue como refugiado, huyendo de su Iraq natal.

Juntos han creado Unpacked: refugee baggage, una exposición que recoge las historias de diez familias de refugiados y las cuenta mediante una maqueta hecha por Mohamad que va montada dentro de una maleta por lo que las maletas significan –algunas de ellas han sido donadas por judíos cuyos abuelos llegaron a los Estados Unidos huyendo de la persecución en Europa–.
Cada una de ellas tiene además conectados unos cascos en los que se recoge la historia de las personas que representan las maletas.

  Por ahora tienen sólo diez maletas, pero esperan llegar al menos a las 50, una por cada estado de los Estados Unidos. Los audios correspondientes a tres de ellas están en línea, la de la familia Badr, la de Fereshteh, y la de Um Shaham, la madre de Shaham.

Image: Rodney Nelson
 Su idea es humanizar a los refugiados, inmigrantes y musulmanes e intentar que personas de cualquier parte del espectro político puedan entenderlos mejor.


 Los padres de Mohamad huyeron de Siria al poco de empezar la guerra civil y ahora viven en Dubai. Su hermana y su cuñado hicieron lo propio y tras cruzar el Mediterráneo en un bote hinchable ahora viven en Suecia. Mohamed y su familia se ven muy raramente.
(Vía Mashable).

Fuente: http://mashable.com/2017/10/24/unpacked-refugee-baggage-suitcase-art-project/?utm_cid=mash-com-Tw-us-link%23vv1lwm.TijqS#ZeG6DIBvPsqu

jueves, 26 de octubre de 2017

Ideas








"Si se presiente un abismo bajo la verdad, uno se aferra a la mentira y a la injusticia"

Heinrich Mann

"It Keeps Raining"


El escándalo machista vestido de normalidad

La actriz, guionista y directora Leticia Dolera denuncia en este texto los abusos sufridos en primera persona durante su carrera profesional y la complicidad silenciosa de algunos compañeros de trabajo
"Ahora se habla del caso de Harvey Weinstein, pero no es sólo este tipo con poder y dinero, son Woody Allen y Oliver Stone defendiéndole, son también los cientos de testigos callando durante décadas, callando cada día", afirma

Pancarta desplegada por la afición del Espanyol en Cornellá. / @xaviriera
Pancarta desplegada por la afición del Espanyol en Cornellá. @XAVIRIERA
 Tengo 18 años, son las 23:00 de las noche y estoy en la fiesta de despedida de uno mis primeros trabajos en el mundo audiovisual. Me siento feliz y adulta. En la barra del bar charlo con el director, el subdirector y dos compañeros más. Todos adultos. Me preguntan qué voy a hacer a partir de ahora, les digo que seguir estudiando interpretación porque quiero ser actriz.

A partir de ahí, la conversación se silencia en mi memoria, los gestos se ralentizan y las sensaciones físicas vuelven a mi piel. Siento una mano en el pecho, en MI pecho, juraría que en mi teta derecha. Bajo la mirada para ver de dónde ha salido esa mano indecente, es de hombre, tiene pelos en los dedos, sigo el recorrido por el brazo, paso por el codo, el hombro, cuello, oreja, cara y ahí están sus ojos, que me miran sonrientes y libidinosos.

- ¿Qué haces? (Le digo al director). 

- Te toco la teta (me contesta). 

- No puedes hacer eso.

Tengo 18 años, no hace ni 10 meses estaba sacándome la selectividad y lo que más he frecuentado hasta la fecha son bibliotecas para estudiar y alguna discoteca para bailar con mis amigas. En lo segundo, siempre juntas y en grupo, siempre protegiéndonos las unas a las otras de los pesados de turno. Mis amigas no están aquí, estoy sola con cuatro hombres adultos. En ese momento creo que ser adulto implica no ser un baboso, ni un pervertido, ni acosar, ni tocar a una mujer/niña sin permiso. Estoy equivocada, claro.

Miro a los hombres adultos esperando que alguno le reprenda su comportamiento al director. Silencio.

- No puedes ir tocando las tetas a la gente (repito).

- Sí puedo, mira (y me vuelve a tocar).

Lo vuelvo a sentir. El calor, la presión, su descaro y mi pudor. 

Esta vez le aparto la mano, que se había quedado pegada a MI teta. Insisto, tengo 18 años, él tendrá más de 40. No tengo recursos para situaciones como esta y no soy especialmente tirada  palante.

- ¿Qué haces? (Le digo nerviosa). 

- Te toco (responde él con sorna).  

- Eres un cerdo (le contesto). Y me callo para dejar paso a los comentarios de mis compañeros adultos, pero... silencio otra vez. Están ocupados buscando su dignidad en el fondo de sus copas. 
Salgo de ese lugar lleno de cobardes y me voy andando a casa. Por el camino lloro de asco y vergüenza. En casa, se lo cuento todo a mi madre. Me dice que vamos a poner una denuncia, le digo que no quiero. Ella insiste, yo también. No quiero ponerla, siento que no es tan grave. ¿Una denuncia porque te toquen una teta?, pienso en ese momento. Pues Leti, me digo ahora, sí, una denuncia porque te toquen una teta sin permiso, una denuncia por agresión sexual, que es exactamente lo que ha sucedido. 

No puse la denuncia. Hoy la pondría. Y también le tiraría el cubata por encima.

Han pasado 10 años, tengo 28 y estoy en un set de rodaje en Francia. Actuar en francés es un sueño hecho realidad. Todavía no domino el idioma, pero mejoro cada día. En la escena que estamos rodando entro a un salón con un actor que me agarra del brazo. No recuerdo qué más sucede, ni qué otros personajes andan por ahí, sí recuerdo que el dire de foto nos pide que nos paremos en nuestras marcas para hacer un retoque de luz. Lo hacemos, mientras el equipo mueve los focos cada persona está a su bola. El actor y yo nos mantenemos en la marca, durante la espera, el susodicho, con el que no he intercambiado más de tres frases en estos días, baja lentamente su mano por mi brazo, me acaricia la zona lumbar y... sí, me acaricia el culo. Lento, se toma su tiempo, yo me quedo de hielo, no reacciono, no puedo entender que esté teniendo la poca vergüenza de hacer eso ahí en medio. Cuando termina, se ríe de un chiste que acaba de hacer no sé quién desde la otra punta de la sala. 

Ahora pensarás que entonces le di una bofetada o le escupí o le grité, al fin y al cabo ya no tenía 18 años. Pues no, no hice eso. Quise decirle algo, pero el idioma y la rabia no me permitían elaborar en mi cabeza un discurso que estuviera a la altura de la repulsa que quería expresar. Tras abandonar esa opción, mi reacción fue la de comprobar que nadie se hubiera dado cuenta de lo que acaba de suceder. Miré detrás de mí, no había nadie, menos mal. ¿O sí? El chico de sonido estaba con la misma cara de asombro que yo. Cuando nuestros ojos se cruzaron, él me miró con pena para acto seguido fingir que no había pasado nada. Me pareció bien, eso sería lo más cómodo para los dos.

Espera, ¿lo más cómodo?  No es cómodo que una gran parte de la sociedad nos trate como un trozo de carne. Como tampoco lo es que cuando una mujer denuncia una agresión la tachen enseguida de exagerada o mentirosa. No es cómodo que nos piropeen por la calle cuando, oh qué casualidad, no nos acompaña ningún hombre. Ni que nos llamen zorras o putas si vestimos mostrando parte de nuestra piel o nos adueñamos de nuestra sexualidad. No es cómodo llegar con miedo a casa por las noches. Ni que nos arrimen la cebolleta en el metro y si nos quejamos que nos griten a la cara: puta loca. Puta es algo que enseguida nos sueltan, me pregunto por qué.

No es cómodo ver cómo la prensa italiana machaca y culpabiliza a Asia Argento por haber tenido el coraje de contar que Harvey Weinstein la violó. No es cómodo, no es justo y sobre todo, no es nada nuevo.  Simone de Beauvoir decía que lo más escandaloso que tiene el escándalo es que nos acostumbramos a él.

Nos estamos acostumbrando a leer noticias sobre nuevos casos violencia de género casi cada día (12.300 denuncias por maltrato hay al mes en España) y sobre acosos sexuales (una denuncia por violación cada siete horas y sólo denuncian el 20% de los casos).  Las mujeres nos estamos acostumbrando a vivir con miedo y el machismo está acostumbrado a ser el rey de la fiesta.

Ahora se habla del caso de Harvey Weinstein, pero no es sólo este tipo con poder y dinero, son Woody Allen y Oliver Stone defendiéndole. Es Bill Cosby y los 50 testimonios de agresión y es Bill Cosby no siendo declarado culpable por la incapacidad del jurado popular de ponerse de acuerdo. Es James Toback, director de cine, a quien 40 mujeres han denunciado hace poco por abusos y violaciones. Sí, las víctimas tienen que denunciar en grupo porque de lo contrario se duda automáticamente de su testimonio ( aprendamos, chicas, que la unión hace la fuerza) y pueden incluso acabar siendo ellas las denunciadas por difamación. 

Son también los cientos de testigos callando durante décadas, callando cada día. O bien por miedo a perder el trabajo o bien porque socialmente no perciben según qué comportamientos de hombres hacia mujeres como casos de acoso o agresión y se justifican con comentarios como " no le des importancia, es un buen tipo, sólo que es un poco bruto"

Es un sistema judicial que prácticamente nos exige que tengamos grabadas en vídeo las situaciones de acoso, como el reciente caso de una madre que tuvo que grabar con su móvil la violación de su pareja a la hija de ambos para poder presentar la prueba en el juzgado. 

Son las campañas contra la violencia machista que ponen en las víctimas toda la responsabilidad (como la última campaña del Ministerio de Sanidad). Por eso a la mínima que nos pasa algo, somos nosotras las que sentimos culpa y vergüenza, es lo que nos han enseñado. 

Es parte de un estadio de fútbol cantando a Rubén Castro, denunciado por violencia de género, "era una puta, lo hiciste bien" y que el partido se juegue con total normalidad. Son pancartas que rezan "Shakira es de todos" en un estadio de fútbol y que el partido se juegue con total normalidad, otra vez. Todo esto además, retransmitido por televisión, para que lo normalicemos también desde nuestras casas y con palomitas. Son jugadores de fútbol grabando sin permiso a una chica mientras mantienen relaciones sexuales con ella y mandando el vídeo al resto de sus compañeros, ah no, que el vídeo "se filtró solo". Para colmo, es ver luego como parte de la prensa deportiva enseguida les defiende (yo misma intercambié un par de tuits con Pedrerol sobre el tema). 

Son políticos diciendo con su altavoz mediático que tienen miedo de entrar con una mujer en un ascensor, no vaya a fingir que él la ha violado y le ha arrancado el sujetador. Son artículos poniendo en duda la sentencia judicial del marido de Juana Rivas por maltrato y diciendo que  "él sólo quería ser un buen padre". Alimentando así el mito de la mujer bruja, manipuladora y mentirosa que tantas veces hemos visto en el cine y los cuentos y desde luego muchas menos en la vida real. Es una jueza preguntando a una víctima de violación si ella cerró bien las piernas. 

Son campañas de publicidad que nos objetualizan, sexualizan y nos preguntan si somos buenas chicas. Son los libros de texto que todavía invisibilizan nuestra huella en la historia, en la ciencia y en el arte. Son espacios en prensa o televisión que no nos dan voz o donde somos siempre minoría y artículos de opinión desprestigiando la necesaria lucha feminista. 

Es un director de televisión tocándole la teta a una niña de 18 años delante de sus compañeros sin que nadie haga o diga nada.

Es el escándalo machista vestido de normalidad. Quitémosle de una vez por todas el disfraz.


miércoles, 25 de octubre de 2017

El carlismo y las autonomías

1024px-Cuadro_-Calderote-_Primera_Guerra_Carlistas_by_Ferrer_Dalmau

...  El carlismo no logro triunfar en España, pero no porque su proyecto fuera disparatado. Durante sus primeros setenta años de historia fue la mayor amenaza para el estado liberal español, por encima de los revolucionarios socialistas y anarquistas. En los siglos XX y XXI se ha visto cómo sociedades como Irán o Afganistán caían en manos de insurrecciones religiosas equiparables al carlismo. Y aunque no logró imponerse, su persistencia como cultura política dominante en amplias regiones de España ha dejado una huella honda y perceptible. Buena parta de la retórica de los nacionalismos catalán y vasco es heredada directamente del carlismo, lo cual no es extraño porque el foralismo y la vindiación de una España anterior al siglo XVIII incluía la recuperación de lenguas vernáculas e identidades periféricas. Cuando los nacionalistas vascos y catalanes empezaron a construir sus edificios ideológicos a finales del siglo XIX,  se encontraron con que los carlistas ya les habían hecho todo el trabajo. En las zonas de influencia carlista se cultivaban el catalán y el vasco. Parte de la prensa carlista estaba escrita en esos idiomas porque iba dirigida a campesinos que apenas dominaban el castellano. Pero no sólo eso. Los carlistas recuperaron instituciones medievales que querían contraponer a la administración moderna y liberal. Frente a las provincias, reinos. Frente a los gobernadores, juntas, generalidades y lehendakaris. Frente a la constitución, fueros.
   Cuando se diseñó el estado autonómico en 1982, los resabios carlistas aparecieron por todas partes. De hecho, formalmente, ese estado no podría desagradar a un carlista pragmático del siglo XIX [...]. La mayoría de los parlamentos y gobiernos autonómicos toman su nombre de instituciones medievales extintas en torno al siglo XVIII (algunas, antes, en el XVI o incluso en el XV). En Aragón y en las dos Castillas los parlamentos se llaman cortes, y hay una discusión constante por situar la cuna del parlamentarismo español en uno u otro territorio, buscando documentos que aclaren cuáles son más antiguas. Los gobiernos de las dos Castillas, Andalucía, Extremadura, Asturias y Galicia se llaman juntas, que es el nombre de una antigua institución ejecutiva de la corona de Castilla. En Cataluña y Valencia, el gobierno se llama generalitat, que es la institución equivalente en los reinos de la corona de Aragón. Resucitaron también otras figuras medievales como el justicia o e sindic de greuges (defensores del pueblo en Aragón, Cataluña y Valencia). En Castilla y León se llama procurador del común, otro nombre medieval.
  El gusto medievalizante pretende sobre todo anclar las autonomías en una historia anterior a la existencia del estado español, para resaltar su identidad y buscar la legitimidad en el pasado. Tal y como hacía el tradicionalismo. La constitución de las autonomías se escenificó no tanto como un avance hacia un estado moderno y democrático, sino como una restauración de instituciones ursurpadas. En realidad, los parlamentos y gobiernos actuales no tienen nada que ver, en su estructura y funciones, con sus homónimos medievales. La diputación del general de los reinos de la corona de Aragón era sobre todo un órgano de recaudación de impuestos, no un gobierno, y las cortes medievales no eran en absoluto cámaras de representación de la soberanía popular ni tenían las atribuciones legislativas que tienen hoy. Ni Francia, ni Italia, ni Portugal, ni casi ningún país de Europa occidental ha sentido la necesidad de buscar en cronicones manuscritos ni en códices de monasterios los nombres de sus organismos de gobierno. En ningún lugar de Europa la melancolía o la nostalgia por el ancien régime ha sido tan vigorosa y persistente como en España.
   Esta persistencia explica quizá también que las lenguas españolas hayan llegado tan estupendas al siglo XXI [...].
   El carlismo proveyó a los hablantes del euskera y del catalán un ámbito de expresión pública y, sobre todo, un contexto de dignidad. Mientras los señoritos de las ciudades, censuraban el habla de los pueblos, el carlismo la exaltó  [...]. Sin el carlismo, es muy difícil que ni el euskera como el catalán hubieran sobrevivido al avance del estado español moderno, con su industrialización y su crecimiento urbano [...].
   El carlismo supo halagar la autoestima de gente que se sentía marginada y despreciada. Les dio un relato y  la ilusión de dominar su propio destino. Mientras los golfos y los liberales se reían de ellos y les exigían que hablasen en cristiano, los carlistas hacían que las palabras antiguas sonasen fuertes, dignas y actuales. Los carlistas los querían como eran, no los trataban de palurdos, no querían vestirlos con levita y perfumarlos. El carlismo pervive en España en todas las estrategias de seducción hacia el mundo rural.


La España vacía
Sergio del Molino

Entre Marruecos y Ceuta, la labor agotadora de las 'mujeres mulas'


 En la frontera entre Marruecos y el enclave español de Ceuta, miles de mujeres caminan con la espalda encorvada bajo el peso de los fardos de mercancías que transportan, una labor agotadora que es parte de un comercio estructurado y próspero. Los marroquíes las llaman 'hamalates' (portadoras), y los españoles "mujeres mulas", debido a los paquetes que llevan atados a la espalda, como animales de carga.

Todavía es de noche cuando un grupo de ellas forma una fila ante el pequeño puesto fronterizo reservado para los peatones, en una colina que domina las aguas del Mediterráneo, entre la ciudad marroquí de Fnideq y la localidad española de Ceuta, que goza de un estatuto de puerto franco. Al amanecer, tras los controles de rutina, las portadoras entran en este pequeño territorio español de 18,5 km2 que, junto con Melilla -el otro enclave español en Marruecos-, forma una de las dos fronteras terrestres de la Unión Europea con África.

"¡Es la primera vez que hago este trabajo!", dice Fátima, una treinteañera que viste una chilaba roja y se cubre el pelo con un pañuelo gris. El camino lleva a una zona comercial construida en 2004 cerca de la aduana para descongestionar el centro de la ciudad, antaño atascado por miles de comerciantes marroquíes que acudían a diario para abastecerse.

http://static1.laverdad.es/www/multimedia/201710/07/media/cortadas/mujeres-mulas02-kbPD--396x282@RC.jpg
Hay todo tipo de mercancías en inmensos cobertizos con techos de chapa ondulada: ropa importada de China, productos domésticos y alimentarios, objetos de decoración... Los precios están señalados en euros, pero todo se paga en dírhams. En la entrada de cada almacén, decenas de 'mujeres mulas' siguen las instrucciones: no están aquí para elegir la mercancía ni negociar, solamente para transportarla.

Cargan con inmensos sacos atados con cuerdas y recogen una nota en la que se indica el dinero que cobrarán cuando cumplan con su misión. "La cuerda me hace daño (...), el saco es muy pesado, me dicen que pesa 50 kilos pero no lo puedo comprobar", lamenta Fátima, con la espalda doblada por el peso.

Fátima y las demás emprenden el camino de regreso, entregan la mercancía en Fnideq, que no está sometida a ningún impuesto al contrario de las que se transportan por vehículo a través del puesto fronterizo oficial, y cobran su salario: unas decenas de euros en función del peso y de la naturaleza de los productos. Se calcula que 15.000 mujeres se dedican a este trabajo, aunque no todas pueden hacerlo cada día, ya que las autoridades de Ceuta fijaron a principios de 2017 una cuota cotidiana de tránsito de 4.000 portadoras.

Varias oenegés marroquíes y españolas denuncian a menudo la "situación humillante y degradante" de esas mujeres que trabajan jugándose la vida. Desde principios de año, al menos cuatro de ellas murieron, pisoteadas en estampidas.

http://static1.laverdad.es/www/multimedia/201710/07/media/cortadas/mujeres-mulas01-kbPD--624x385@RC.jpg

 "Los almacenes están sobre todo en manos de contrabandistas, marroquíes o de origen marroquí, que explotan a las portadoras", asegura Ahmed Bouyouzane. Este periodista de Fnideq lleva años siguiendo "ese tráfico organizado, controlado por gente que tiene contactos en la aduana".

http://static1.laverdad.es/www/multimedia/201710/07/media/cortadas/mujeres-mulas03-kbPD--220x282@RC.jpg"Lo que intentamos mostrar es que esas mujeres son víctimas de un contrabando organizado que beneficia a unos actores ayudados por sus vínculos privilegiados con las autoridades locales", en un contexto de corrupción, explica Mohamed Benaissa, presidente del Observatorio del Norte de los Derechos Humanos. Según él, esos grupos de presión "están formados por los contrabandistas de Ceuta que sobornan a aduaneros para que la mercancía no sea controlada, y por quienes recuperan los productos en el lado marroquí y los almacenan en garajes en Fnideq antes de redistribuirlos" sin pagar tasas.

Este comercio transfronterizo genera otro tráfico: el de los certificados de residencia. En virtud de un acuerdo entre Marruecos y España, los marroquíes que viven en ciudades cercanas (Fnideq, M'diq, Martil y Tetuán) no necesitan visado para acceder a Ceuta. Pero el 65% de las "mujeres mulas" no viven en los pueblos exentos de visado, según Benaissa. Esas trabajadoras que acuden a diario de otras regiones deben pagar por tanto sobornos de entre 300 y 500 euros para obtener un certificado de residencia y poder cruzar la frontera sin visado. Bouyouzane acusa a "funcionarios locales de haberse enriquecido gracias a este tráfico" y denuncia a "responsables de la policía y de la aduana corruptos".

Las autoridades marroquíes prometen con frecuencia que mejorarán las cosas, pero el tema sigue siendo espinoso.


Fuente: http://www.laverdad.es/sociedad/marruecos-ceuta-labor-20171007022910-ntrc.html

Eva Millet: "Dejemos de preguntárselo todo a los niños, la familia no es una institución democrática"

Periodista, autora de 'Hiperpaternidad' (Plataforma Editorial). A raíz del nacimiento del primero de sus dos hijos, la periodista Eva Millet empezó a especializarse en temas de educación y crianza. Hace dos años puso en marcha el blog 'www.educa2.info' y ahora acaba de publicar un ensayo sobre la hiperpaternidad

Eva Millet (Barcelona, 1968) analiza el fenómeno de los hiperpadres  en su nuevo libro 'Hiperpaternidad' (Plataforma Actual). / CRISTINA CALDERER
Eva Millet (Barcelona, 1968) analiza el fenómeno de los hiperpadres en su nuevo libro 'Hiperpaternidad' (Plataforma Actual). / CRISTINA CALDERER

  Hemos pasado de tener hijos mueble, a los que hacíamos poco caso, a tener hijos altar, a quienes veneramos. Una nueva generación de padres practica la hiperpaternidad, un modelo de crianza originario de EEUU, y propio de las clases medias y altas, que se caracteriza por la sobreprotección de unos hijos que se han convertido en el centro de las familias del siglo XXI. Así lo sostiene Eva Millet en su último libro, 'Hiperpaternidad', de Plataforma Editorial.

¿Por qué los padres de ahora somos más protectores?
Una de las razones es demográfica. Si sólo tenemos 1,3 niños de promedio, este niño es el centro de atención y de la vida de sus padres. Y no les estamos haciendo ningún favor. ¡Claro que son superespeciales! Pero para ti, no para todo el mundo, y tienen que acostumbrarse a que no son el centro del Universo. Las familias antes eran más extensas y todos -abuelos, tíos, primos- participaban en tu educación. Ahora no, el modelo está blindado y no aceptamos comentarios ni críticas de la tribu. Además, tenemos a los hijos de mayores y importamos a la crianza las herramientas del trabajo. Y también hay una competencia brutal entre padres: los niños son ahora signo de estatus. Son una proyección de ti mismo y sus metas son las tuyas. Todo tiene que ser perfecto: la casa, el coche, los dientes y, también, el niño.

¿Cómo son los hiperpadres?
La hiperpaternidad se caracteriza por una atención excesiva a los niños y una perpetua supervisión. Los padres resuelven sistemáticamente los problemas a sus hijos y esto tiene consecuencias, porque los estás haciendo menos autónomos. Otra característica es justificarlos continuamente y estimularlos precozmente. Hay una tendencia a intentar que los niños lo hagan todo lo antes posible para que sean superniños, pero esto tiene dos derivadas. Estamos quitándoles a los niños lo más importante de la infancia, que es el tiempo para jugar, y no tienen tiempo para aburrirse, y del aburrimiento puede salir la creación. Está bien que hagan alguna actividad pero como máximo deberían tener tres tardes ocupadas, y ya me parece mucho.

"Estoy harta de hacer que la niñez de mi hijo sea mágica", decía la carta de una madre que se hizo viral.
Encontramos a padres inseguros porque hay sobreoferta de métodos y experiencias que el niño tiene que vivir, y esto supone un estrés añadido. Parece que no puedas quedarte en casa un fin de semana sin hacer nada, y los niños a veces también lo piden. Están hartos de tanta academia precoz y no debería ser así porque les matas las ganas de aprender y la curiosidad.

¿Cómo podemos saber si nos hemos convertido en hiperpadres?
Hay dos señales. Una, si no eres capaz de observar a tu hijo sin intervenir a la primera oportunidad. Y otra es cuando se habla en plural de los hijos: "Hoy tenemos un examen", "Hemos aprobado", "Hemos suspendido"...

Los hiperpadres también intervienen mucho en la escuela.
Está bien que los padres se impliquen en la escuela, que colaboren, pero cada uno tiene que saber cuáles son sus límites. El problema es que a menudo termina en enfrentamiento.
Elegir escuela provoca mucho estrés a los padres.
Y no debería ser así. Los niños deberían ir a la escuela del barrio. Pero existe la idea de que tienen que ir a la escuela perfecta donde hacen la última técnica pedagógica. Es un estrés. Los padres visitan 25 escuelas, hacen excels y luego no se fían de la escuela a la que lo acaban llevando.

¿Y qué niños estamos criando?
Estamos criando niños con una visión muy hinchada de sí mismos. Estamos criando niños L'Oréal: "Porque yo lo valgo". Pero por otro lado son niños muy débiles que nunca han aprendido a resolver sus problemas, porque nunca los has dado la oportunidad ni las herramientas y ante un pequeño problema se desmontan. Recuerdo el caso de una estudiante estadounidense en Barcelona que se quedó atrapada en el ascensor y en vez de tocar la alarma llamó a su madre a los Estados Unidos para que se lo resolviera. Están acostumbrados a que los padres les digan qué tienen que hacer. Al estar tan protegidos son inseguros y tienen muchos miedos: niños con miedo a dormir con la luz apagada, de tirar de la cadena, de comer cosas nuevas...

¿La crianza natural o maternidad intensiva puede ser un problema?
La maternidad se ha profesionalizado en el sentido de que hay mujeres que hacen de la maternidad su trabajo y se definen como full time mums. Se acaba enloqueciendo. El niño es tu referente pero tenemos que tener otras actividades en la vida.

¿Y cuál es el antídoto para revertir la hiperpaternidad?
El underparenting o sana desatención de los hijos. Como padres nuestro trabajo es estar pendientes de los hijos pero sin intervenir a la primera ni hacer un drama. Si la niña está desganada no quiere decir que tenga anorexia, y si un día no la dejan jugar al fútbol no es bullying. Pongo el ejemplo de la mochila: cuando el niño sale de la escuela no le tienes que llevar la mochila como si fueras su mayordomo. Si pesa, sácale un par de libros. Lo tienes que hacer responsable de sus cosas. Y también dejar de preguntarle todo: "Quieres dormir?", "¿Quieres comer?", "Quieres un Dalsy?"... Hay esta idea de que la familia es una institución democrática y no, la familia es una jerarquía: los padres arriba y los niños abajo. Todos participamos pero no le puedes preguntar a un niño de 3 años qué quiere para cenar.

martes, 24 de octubre de 2017

La espectacular biblioteca del Trinity College tiene 300 años y miles de libros

Esta colosal sala es un paraíso para los amantes de los libros. Conocida como The Long Room, esta magnífica cámara tiene casi 65 metros (213 pies) de longitud y es el hogar de más de 200.000 libros antiguos.

 Forma la parte principal de la Old Library del Trinity College de Dublín, que es a la vez la biblioteca más grande de Irlanda y una de las más impresionantes del mundo.

Long Room Old Library at Trinity College Dublin libreria Biblioteca

 Los bustos de mármol que bordean la gran sala, representan a grandes filósofos y escritores del mundo occidental, así como a personas relacionadas con el Trinity College. La impresionante colección de esculturas se inició en 1743 con bustos del escultor Peter Scheemakers.

Long Room Old Library at Trinity College Dublin libreria Biblioteca 2

 Construida entre 1712 y 1732, fue necesario realizar ampliaciones en la década de 1850 con el fin de dar cabida a más libros. Con sus techos abovedados, y sus filas y filas de valiosos libros, esta biblioteca sin duda merece nuestra visita.

Long Room Old Library at Trinity College Dublin libreria Biblioteca 4


Fuente: http://culturainquieta.com/es/inspiring/item/9291-la-espectacular-biblioteca-del-trinity-college-tiene-300-anos-y-miles-de-libros.html

lunes, 23 de octubre de 2017

Todo esto ha ocurrido en el atentado de Somalia, aunque no haya sido 'trending topic'

Un grupo de jóvenes somalíes crea Gurmad252 para recaudar fondos, localizar desaparecidos y llamar la atención del mundo sobre el peor atentado de su historia


La prometedora estudiante de Medicina en la Universidad Benadir de Mogadiscio (Somalia), Maryam Abdullahi, tenía previsto celebrar su graduación el domingo pasado. Su padre había viajado desde Gran Bretaña para estar presente. En lugar de a una fiesta, acabó asistiendo a un funeral. La joven de 25 años se encontraba en las cercanías del hotel Safari el 14 de octubre cuando un camión bomba explotaba provocando unos 350 muertos y más de 700 heridos. Fue una auténtica carnicería de cuerpos calcinados y edificios colapsados cuya autoría se atribuye al grupo terrorista Al Shabab. Sin embargo, apenas ha tenido seguimiento informativo ni reacciones en las redes sociales en el resto del mundo.

En otros atentados sufridos en París, Londres, Madrid o Estados Unidos una oleada de indignación recorrió el mundo. Decenas de miles de personas añadieron una bandera a su perfil de Facebook o tuitearon su rabia con famosas etiquetas como #jesuischarlie (en referencia al golpe sufrido por la revista satírica francesa Charlie Hebdo).

Lo cierto es que el ataque terrorista más mortal de la historia de Somalia apenas ha despertado el interés mundial, salvo por gestos puntuales como el apagón de la Torre Eiffel del lunes pasado. Ni el hashtag #PrayforSomalia se ha convertido en trending topic ni las historias de las víctimas recorren las primeras páginas de los periódicos.


Mogadishu has a long history of rebuilding itself.
 Y, sin embargo, Somalia sigue sumida en el dolor. En Mogadiscio continúa la complicada identificación de cadáveres y la localización de personas desaparecidas. Esta tarea se ve dificultada por el hecho de que, tras el atentado, decenas de restos humanos quedaron irreconocibles. También porque aún siguen apareciendo cuerpos bajo los escombros de los edificios.

Para tratar de ayudar y, al mismo tiempo, conseguir que el mundo no mire para otro lado, un grupo de jóvenes ha creado el colectivo Gurmad252. Gurmad se traduce como socorro o ayuda y 252 es el prefijo telefónico del país. Tiene presencia en Facebook y Twitter, donde, además de recaudar fondos para atender a los heridos, cuelgan fotos de los desaparecidos o de sus familiares para rastrear pistas que ayuden a su localización.

@gurmadka252
Missing friend or family member? Here’s our 24/7 hotlines. Call and let’s locals loved ones.
 Ellos han contribuido a que salgan a la luz historias personales de fallecidos, de esas que se vieron y leyeron tras los atentados del 11-S en Nueva York o del 11-M en Madrid, pero que en Somalia escasean. Como la del conductor de autobús Suleiman Nuur Ali, de 29 años, quien se encontraba en la zona del ataque ese día; o la del videocámara freelance Ali Nur Siad, de 31 años, que estaba enviando unas imágenes desde una oficina de la Media Luna Roja somalí para la emisora Voice of America. El edificio se derrumbó por la explosión y murió junto a cinco voluntarios de esta institución. Su compañero, el periodista Abdulkadir Mohamed Abdulle, sobrevivió porque en ese momento había bajado al coche a buscar un cargador, aunque sufrió heridas graves y está recibiendo atención médica en Turquía junto a otros 34 heridos.


Our people our army
  “Hacemos todo este trabajo online para conseguir apoyos tanto a nivel local como externos”, asegura Abdihakim Ainte, uno de los coordinadores de Gurmad252, en una reciente entrevista a Africanews. En esa conversación no ocultaba que uno de sus principales objetivos es llamar la atención del mundo sobre un atentado que todavía conmociona a Somalia. Desde su creación al día siguiente del ataque terrorista, esta iniciativa no ha dejado de recibir apoyos, incluso del propio presidente del país, Mohamed Abdullahi Mohamed, alias Farmajo, quien se desplazó a su centro de operaciones para expresarles su gratitud por el trabajo realizado. Su tarea se complica aún más debido a la escasa penetración de Internet en Somalia, aunque han lanzado etiquetas como #iamMogadishu o #gurmadqaran para promover el envío de ayuda.
Suleemaan Nuur Cali oo ah 29 jir,
wuxuu ahaa dadka gawaarida rara, oo taagnaa isgooyska Zoobe, waxaa la waayey nolol iyo geeri, fadlan cidii hesha dhawaciisa ama geeridiisa hana soo gaarsiiso xogtaasi , si aan ehelkiisa u gaarsiino.Suleiman Nuur Ali, desaparecido.

 Gurmad252 se ha hecho eco de la desesperación de Omar Haji Mohamed, cuya mujer e hijo se encontraban en la zona del ataque y lleva desde entonces recorriendo los hospitales en su busca. Y también del fallecimiento de dos estadounidenses de origen somalí, Mohamoud Elmi, de Ohio, y Ahmed Abdi Karin Eyow, de Minnesota, quienes fueron despedidos en un emotivo funeral en su país
.
Ilaah baa mahad leh Sumaya Cali Mire waa ay bad qabtaa. Sumaya Ali Mire, encontrada a salvo

 Pero entre las historias más dramáticas que han podido recuperar se encuentra la de quince alumnos de Primaria que volvían de la escuela en un autobús y que murieron en el acto al hallarse muy cerca de la explosión, según confirmó Abdulkadir Aden, responsable del servicio de ambulancias Aamin.
 Precisamente esta organización, creada por un activista sueco-somalí y un novelista británico-somalí, presta desde hace años primeros auxilios y transporte sanitario gratuitos a los somalíes víctimas de la violencia. En la actualidad han puesto en marcha una campaña internacional de recogida de fondos para apoyar a los voluntarios sobre el terreno que está a punto de alcanzar su objetivo de 31.000 euros.


Más información: https://verne.elpais.com/verne/2017/10/20/articulo/1508509738_002279.html?id_externo_rsoc=TW_CM_Verne