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miércoles, 16 de noviembre de 2022

La Cumbre de Alaa

 Un preso político en huelga de hambre y agua empaña el intento de lavado de imagen de Egipto en la COP27

Mona Seif en una vigilia de apoyo a su hermano Alaa Abd-el Fatah organizada por Amnistía Internacional en Londres. Alisdare Hickson (CC BY-SA 2.0)

“Alaa representa todo lo que el régimen egipcio no es. Alaa representa la libertad, la dignidad, la democracia”. Con esa rotundidad hablaba en 2015 el abogado de derechos humanos Gamal Eid sobre Alaa Abd el-Fatah, un bloguero y activista egipcio que por entonces apenas llevaba un año en prisión. Ocho años después y tras una brevísima libertad condicional, Alaa continúa en la cárcel con nuevos cargos. El régimen parece tener claro la amenaza que representa (muestra sus abusos), y ha quedado patente durante la COP27 que estos días se celebra en un resort de lujo en Sharm el Sheikh, a orillas del mar Rojo egipcio. La COP27 era una oportunidad para Egipto y su rais, Abdelfatah Al Sisi, de mostrarse como uno de los líderes mundiales que pondrá al planeta rumbo al fin de la crisis ecosocial. Pero algo ha salido mal en la perfecta campaña de lavado de cara que el reino de los faraones había preparado en Sharm el Sheikh. Alaa Abd el-Fatah se ha convertido en el centro de la atención mediática que se ha extendido a los más de 60.000 prisioneros políticos que, según organizaciones de derechos de todo el mundo, permanecen encerrados en sus cárceles. Alaa lleva más de 200 días en huelga de hambre y, coincidiendo con el inicio de la COP27 el pasado 6 de noviembre, dejó de consumir agua. Cuatro días después de iniciar esta protesta su familia denunciaba no tener noticias de él ni pruebas de vida. El preso entrega una carta semanal a su familia. En la última anunciaba que no le importaba morir. Este era el último recurso de un hombre y una familia que han hecho todo lo legalmente posible por lograr justicia sin conseguirlo. “Alaa no está en la cárcel por el artículo [difamando a Egipto] que dicen que escribió, está en la cárcel porque nos hace creer que el mundo puede ser un lugar mejor”, afirmaba su hermana menor, Sanaa en un evento en Sharm el Sheikh a donde ha viajado desde su exilio en Reino Unido para hablar sobre la imposibilidad de que haya justicia climática sin que se respeten los derechos humanos, además de presionar para lograr la liberación de su hermano.

Las consecuencias no se hicieron esperar. Sanaa, quien ha pasado en dos ocasiones por las cárceles egipcias, la última vez durante año y medio, sin haber cumplido aún la treintena, fue imprecada durante una de sus alocuciones por un miembro del Parlamento, que fue desalojado por los servicios de seguridad de Naciones Unidas. Más tarde, un abogado prorégimen la denunciaba ante la Fiscalía por difundir noticias falsas, la misma acusación que llevó a Alaa a la cárcel en septiembre de 2019. El caso de Alaa se ha convertido en el epítome de todo lo que está mal en Egipto y ha quedado expuesto ante el mundo gracias a la COP27. “Desde que empezó a hablarse de la Cumbre hubo gente que empezó a decir ‘no’ y que se debería hacer en otra parte y hacer campaña en contra, y dijimos que ‘no’. Otros querían movilizar a los activistas para boicotear y dijimos que ‘no’ porque necesitábamos la atención, la solidaridad y la camaradería…”, señalaba Hossam Bahgat, el director de la Iniciativa Egipcia para los derechos individuales (EIPR, en sus siglas en inglés) durante un acto con Sanaa Seif en la cumbre. El defensor de los derechos humanos en Egipto, que tiene prohibido viajar fuera del país, instó a los asistentes a la cumbre a ponerse camisetas o pañuelos blancos (el color que visten los convictos en las cárceles egipcias, en solidaridad con los presos políticos y con Alaa.

La alocución del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dejó en la estacada a los que confiaban en que el líder pidiera la liberación del activista. Antes de dirigirse a los asistentes a la COP27, se reunió con su homólogo egipcio, que hizo hincapié en que Egipto ha lanzado una estrategia nacional para los derechos humanos y desea desarrollarla.

Alaa Abd el-Fatah es el mejor ejemplo de cómo está funcionando dicho plan. El bloguero, que cumplirá 41 años el próximo 18 de noviembre, ha sido “intervenido médicamente”, lo que su familia entiende como alimentación intravenosa forzada, algo que consideran tortura. Alaa aseguró en su última carta a su familia que estaba dispuesto a morir. “Es cuestión de tiempo que Alaa muera en prisión y esto sólo acelerará el proceso”, afirmaba Sanaa Seif a su llegada a la Cumbre.

Y eso es lo que el Gobierno egipcio no puede permitirse mientras las cámaras sigan enfocando. “Tenemos experiencia en cómo empeoran las cosas después de que haya habido un pequeño éxito”, subraya Mohannad Sabry, periodista experto en el Sinaí y exiliado en el Reino Unido. “Mientras hablamos, se están buscando nuevos cargos contra mí y ni siquiera estoy en el país”, añade el periodista contra el que el régimen tomó represalias por publicar información sobre lo que estaba ocurriendo en la península del Sinaí. Sabry menciona acres de tierra arrasada con bulldozers en el norte del Sinaí donde “cientos de familias han sido desplazadas”. También cómo “las pocas zonas verdes que había en El Cairo, repartidas por la ciudad, están siendo reemplazadas por cemento”. Y habla de “la destrucción del entorno del monasterio de Santa Catalina”, un espacio natural protegido. “Egipto está quedando en evidencia ante el mundo”, dice. A menos de 100 kilómetros del lugar donde se celebra la COP27, el régimen está ejecutando proyectos turísticos que destruyen gran parte del Patrimonio de la Humanidad y el Protectorado del entorno de Santa Catalina. El Gran Proyecto de Transfiguración de Egipto que se está llevando a cabo en el entorno del monasterio “es una clara violación de las leyes y reglamentos nacionales, los tratados ambientales y de biodiversidad, así como las leyes y reglamentos de la UNESCO para los sitios considerados patrimonio mundial”, explica el periodista.

El antiguo Monasterio de Santa Catalina, ubicado en el corazón de esta localización que es patrimonio mundial, afronta unas obras de construcción que están propiciando una involución en años de conservación y una enorme inversión para proteger la frágil naturaleza del monasterio. Además, denuncia Sabry, la comunidad beduina local de Santa Catalina está siendo desplazada forzosamente ya que “sus casas se interponen en el camino de la construcción del gobierno, su cementerio ha sido demolido y sus fuentes tradicionales de vida quedarán bloqueadas por el aumento de los megahoteles y las instalaciones turísticas convencionales”. “Trastornar la vida de esta comunidad es poner en peligro directo toda la riqueza ambiental y patrimonial de la región. Y por eso, no habrá justicia climática sin derechos humanos”, concluye.

Aquellos como Sabry, que ha tenido que exiliarse para evitar la cárcel, o como Alaa Abd el-Fatah, que denuncia esos abusos del régimen, sufren las consecuencias. El periodista Matthew Cassel explicaba en su cuenta de Twitter la sensación de estar constantemente vigilados en la COP27, con policías de paisano en todas partes y haciendo fotos de los pasaportes de los asistentes. Muchos egipcios y extranjeros comparten la sensación, según Cassel, de que “si el régimen hubiera liberado a Alaa hace meses la COP27 sería mucho más exitosa”. En lugar de eso, “los derechos humanos están empezando a hacer sombra a cualquier otra cosa”.

“La situación de Alaa es un reflejo de la sociedad egipcia y la represión actual”, señala Lama Fakih, directora para Oriente Medio de Human Rights Watch (HRW). Lama coincide con Bahgat en que la Cumbre del Clima es una oportunidad para los egipcios, para “hablar y tener una audiencia”, sin embargo subraya que su preocupación es “qué pasará cuando la COP se acabe”. “Los diplomáticos tienen la responsabilidad de asegurarse de que no hay represión de los derechos humanos”, afirma, “no hay modo de que abordemos los grandes desafíos climáticos a los que nos enfrentamos si la sociedad no puede participar”.

 Fuente: https://ctxt.es/es/20221101/Politica/41298/cop-27-egipto-alaa-abd-el-fatah-huelga-de-hambre.htm

sábado, 5 de noviembre de 2022

La COP27, el espectáculo climático de la dictadura egipcia

El próximo 6 de noviembre Egipto será el anfitrión de la cumbre climática de Naciones Unidas, a la que están invitados mandatarios y representantes de más de 200 países.

Una calle de El Cairo. Foto: Jim
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2022 (COP27) tendrá lugar este año en el centro turístico de Sharm el-Sheik. Es una oportunidad que el gobierno militar de Al-Sisi está utilizando para proyectar la imagen de un país que no existe. Mientras que la cumbre se publicita dando una apariencia de país verde y democrático, decenas de activistas, críticos, investigadores y periodistas están siendo reprimidos y hostigados en lo que Human Righ Watch ha denominado como “atmósfera de terror”.

El régimen represivo se ha intensificado durante las últimas semanas, persiguiendo las voces disidentes que no se encuentran ya en prisión o forzadas al exilio. La policía en El Cairo, vestida de civil, detiene a los viandantes de forma aleatoria para revisar los teléfonos móviles y sus publicaciones en las redes sociales. Informes emitidos por Amnistía Internacional o el grupo de relatores especiales de Derechos Humanos de la ONU alertan del peligro en el que se encuentran los participantes de posibles protestas medioambientales. “Los arrestos y detenciones, la congelación y disolución de activos de las ONG y las restricciones de movilidad contra los defensores de Derechos Humanos han creado un clima de temor para las organizaciones de la sociedad civil egipcia”, dicen los expertos.

El estado de miedo que impone el gobierno de Al-Sisi no impide la constante conversación política en las cafeterías, el mercado, los espacios de trabajo o en las casas. Con la libra egipcia en mínimos históricos y la inflación descontrolada —en octubre ha superado el 15%—, la gente tiene cada vez más problemas para poner comida encima de la mesa.

El viernes 11 de noviembre, cuando se cierre la primera semana de la COP— hay una convocatoria de protestas que desafiará las leyes represivas delante del foco internacional. “Egipto necesita sumarse a la cuestión climática, pero la COP27 parece un escaparate para el negocio internacional. Mientras a nosotros nos persiguen y nos detienen, Coca-Cola es uno de los principales financiadores de la cumbre”, denuncia uno de los activistas que se sumará a las movilizaciones previstas.

El régimen egipcio del terror

Desde que Al-Sisi llegara al poder a través del golpe militar de 2013, Egipto se ha consolidado como uno de los estados más brutales y represivos. Las fuerzas de seguridad cometen todo tipo de abusos amparados por una legislación que el régimen ha ido modificando para garantizar su total impunidad. Más de diez leyes aprobadas desde el comienzo del mandato de Al-Sisi institucionalizan la vulneración grave de Derechos Humanos. Entre ellas, se ha eliminado el límite a la prisión preventiva, por lo que algunos disidentes políticos permanecen en prisión sin juicio o sin condena. También la prohibición de la protesta se ha convertido en una de las principales herramientas de opresión, y ha sido utilizada para a detener a miles de personas desde su aprobación.

Los opositores políticos son perseguidos, desaparecidos, golpeados, torturados fuera y dentro de la opacidad de las celdas, y han llegado incluso a ser ejecutados, como denunció Amnistía Internacional en 2020. Desde ese año, las condenas a muerte en casos de violencia política han aumentado respecto a años anteriores. Para Philip Luther, director de investigación e incidencia de dicha ONG, “estas ejecuciones son aún más terribles si se tienen en cuenta las infracciones sistemáticas y bien documentadas del derecho a un juicio justo: los tribunales suelen basar sus decisiones en “confesiones” obtenidas mediante el uso de la tortura”.

También se ha denunciado en reiteradas ocasiones cómo las manifestantes y activistas detenidas son sometidas y forzadas a pruebas de virginidad. Esta práctica fue reconocida en 2011 por el propio Al-Sisi como forma de proteger al ejército de ser acusado de violación.

En menos de diez años, el régimen ha construido 24 cárceles en las que se calcula que hay al menos 60.000 presos y presas políticas en las peores condiciones. “No son garantizadas las necesidades básicas, se carece de asistencia jurídica o sanitaria y se suceden los episodios de violencia”, declaran las personas cercanas y los familiares.

En un intento de utilizar la cumbre para denunciar esta situación, se está exigiendo a los gobiernos poner a los presos políticos en la agenda de las negociaciones. Los activistas medioambientales entienden que sin una protección de los Derechos Humanos es imposible combatir la cuestión climática. “Los cambios que se necesitan para hacer frente a esta crisis serán empujados por la presión social”, denuncian.

Tras el decorado, los atentados medioambientales

La decisión de celebrar la cumbre frente al mar Rojo, en la apartada y lujosa ciudad turística de Sharm El-Sheikh, no es casualidad. La geografía del lugar permite controlar el acceso y los desplazamientos de manera casi absoluta, evitando así cualquier amago de manifestación o protesta. También aleja la mirada de El Cairo, una de las ciudades más contaminadas del mundo y que cada año presenta más casos de enfermedades respiratorias y muertes prematuras derivadas de los altos niveles de polución.

La imagen del Egipto que Al-Sisi pretende proyectar, no solo oculta la violación de las libertades civiles y los crímenes de Estado, sino todos los atentados medioambientales en los que el gobierno está directamente implicado. Aparte del propio impacto de la actividad militar, algunos de los principales negocios del ejército son las fábricas de cemento, las plantas embotelladoras o la construcción y gerencia de hoteles de lujo para el turismo.

La explotación de materias primas tiene como objetivo principal abastecer la gran edificación de infraestructuras que están llevando a cabo los militares. Entre estos proyectos, destaca la urbanización en mitad del desierto, al este de El Cairo, de lo que será la nueva capital administrativa. Este proyecto prevé la construcción de 20 rascacielos, las sedes los ministerios o embajadas, un aeropuerto y alojamientos de lujo al estilo Abu Dhabi. Frente a esta empresa, el urbanista David Sims advierte “la nueva capital parece el último de una serie de proyectos ruinosos iniciados hace medio siglo y la gran mayoría de esos planes terminaron en barrios fantasma, salpicados de edificios a medio construir”.

Mientras que los principales recursos se emplean en proyectos faraónicos, las infraestructuras energéticas fundamentales carecen de inversión o de un mantenimiento adecuado. Este abandono provoca que en las zonas más vulnerables de viviendas se sucedan hasta seis cortes de luz y agua al día.

Estas y otras cuestiones esenciales para la población egipcia, como el impacto del turismo o la seguridad del agua, no estarán entre los temas a tratar en la COP27. El gobierno dificulta y censura todas las líneas de investigación medioambiental que puedan resultar críticas con el régimen. “Existe una ley que obliga a pasar por la administración todas las publicaciones que puedan considerarse de carácter político”, advierte el investigador y representante de una de las asociaciones ambientales vetada a participar en la cumbre internacional, “no existen datos fiables ni rigurosos, no podemos conocer la relevancia real de lo que está ocurriendo y esto no se hará visible porque no nos dejan participar”. Como denuncian las organizaciones, los ecologistas independientes o los representantes de las comunidades más castigadas no han sido acreditados.

En la cumbre, el gobierno de Al-Sisi solo exhibirá las materias que fomentan el negocio climático y la financiación internacional, como el reciclaje o las energías renovables. En un momento en el que Egipto se encuentra al límite del impago de la deuda externa, la organización de la COP27 lo posiciona como un país atractivo para la inversión extranjera.

La movilización civil bajo el foco internacional de la cumbre

Las calles de Alejandría y El Cairo, principales centros de la movilización social, han sido militarizadas. Las fuerzas de seguridad han realizado detenciones masivas y alrededor de cien personas han comparecido ante los tribunales de seguridad con relación a la convocatoria de protestas durante la cumbre climática.

Si como denuncian algunas voces, la COP27 no producirá los avances que se requieren para hacer frente a la crisis climática, parece que la sociedad civil egipcia ve en el foco internacional una oportunidad para salir a la calle. A pesar de las leyes antiprotesta y la campaña implacable de represión, en las redes sociales se sigue emplazando a la gente a la movilización del 11 de noviembre.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/cambio-climatico/cop27-espectaculo-climatico-dictadura-egipcia

jueves, 14 de octubre de 2021

El test de embarazo más antiguo del mundo tiene 3.500 años: así es cómo los egipcios se las ingeniaban para saber si una mujer estaba encinta

 

 La escena ocurre hace 3.500 años, en una abigarrada ciudad a los márgenes del Nilo. Una joven pareja se acerca a una rudimentaria botica y preguntan, algo tímidos, si hay alguna forma de saber si ella está embarazada. "No solo eso", les responde el boticario. "Por poder, podemos saber el sexo de la criatura". Y, acto seguido, saca un saquito lleno de semillas de trigo y otro con semillas de cebada.

La mecánica es sencilla: la muchacha tiene que orinar en ellos. Si florece primero la cebada, será un niño; si lo hace el trigo, será una niña. En cambio, si no florece ningún saco: "la señora no estará embarazada", sentencia el boticario. Estoy fabulando, claro; pero solo sobre los personajes y el guión. Ese test de embarazo no solo existió en el Antiguo Egipto, sino que su uso está documentado hasta los años 60 del siglo pasado. Y por si fuera poco, según sabemos ahora, era capaz de predecir un embarazo con un 70% de efectividad.

 Los egiptólogos habían encontrado referencias a este sistema desde hace décadas en papiros sueltos; pero no fue hasta hace un par de años cuando un grupo de investigadores predoctorales de la Universidad de Copenhagen se dieron de bruces con una descripción precisa en un papiro de 3.500 años de antigüedad. El documento, en cuestión, es todo un tratado de nefrología y, de hecho, sirvió para que los académicos confirmaran que los egipcios conocían la existencia y función de los riñones.

Sofie Schiødt, la egiptóloga que tradujo el texto, explicaba en la Smithsonian Magazine que cuando buscaron si se trataba de una rareza egipcia, descubrieron que el test aparece descrito en sitios tan diferentes como un libro alemán de 1699 o en informes etnográficos de Asia Menor en la década de 1960. Eso les hizo preguntarse si había "algo" más que creencias populares.

Y lo hay. En 1963, un equipo de investigadores del Instituto Nacional de Salud de EEUU hizo una prueba del método en cuestión. Regaron varios recipientes de trigo y cebada con orín de hombres, mujeres no embarazadas y mujeres encinta. El resultado fue que, en los dos primeros casos, las semillas no germinaron. En el tercero, en cambio, sí que lo hicieron. Al menos en un 70% de los casos.

La teoría de los investigadores es que son los estrógenos de la orina los que estimularían a las semillas. No obstante, no se han realizado más estudios sobre el tema y nadie ha seguido investigando. Es decir, no podemos estar seguros al cien por cien de cuál es el motivo que los hace funcionar. Tampoco sabemos si de verdad el test diferencia entre varones y hembras. El equipo fue incapaz de encontrar una relación directa entre qué semilla germinaba y el sexo de los embriones.

Como siempre, el ingenio humano es algo inabarcable y, aunque no debemos romantizar la "sabiduría de los antiguos", no dejamos de descubrir que tienen cosas que enseñarnos.

Fuente: https://www.xataka.com/medicina-y-salud/test-embarazo-antiguo-mundo-tiene-3-500-anos-asi-como-egipcios-se-ingeniaban-para-saber-mujer-estaba-cinta

miércoles, 12 de mayo de 2021

Esta tabla egipcia de hace 4,000 años muestra los errores de ortografía de un estudiante

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Tabla de escritura de un estudiante del periodo del Reino Medio, hacia 1981-1802 a.C. Las marcas rojas son las de un profesor corrigiendo la ortografía de su alumno. (Foto: Museo Metropolitano de Arte, dominio público)

 Si alguna vez has recibido un examen lleno de correcciones en rojo de tu maestro, no te preocupes: no eres el único. Esta forma habitual de corregir el trabajo de los alumnos es una antigua tradición educativa, tal como demuestra un antigua tabla de escritura egipcia de la colección del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. La tabla de gesso, que data de entre 1981 y 1802 a.C., durante el periodo del Reino Medio, era una herramienta útil para que los aprendices de escriba practicaran su caligrafía mientras copiaban textos para que sus maestros los inspeccionaran.

La burocracia y la industria del antiguo Egipto requerían una gran cantidad de registros y correspondencia. Para satisfacer esta necesidad, los jóvenes prometedores se formaban como escribas desde una edad temprana. Estos aprendices aprendían de un maestro escriba, que les instruía en las habilidades técnicas de la escritura, así como en las formas adecuadas de los documentos, como las cartas del gobierno, los testamentos y los formularios de impuestos. La escritura formal que utilizaban los antiguos egipcios en sus tumbas y monumentos tallados eran los jeroglíficos, una compleja escritura de unos 1,000 caracteres distintos que representaban sonidos y conceptos. Sin embargo, esta escritura era laboriosa y no era ideal para la gran cantidad de papeleo que requería la vida egipcia.

 Hacia el año 3,000 a.C. se desarrolló una solución al problema de los escribas. Una versión cursiva de los jeroglíficos conocida como hierática se convirtió en la escritura dominante utilizada en los documentos administrativos y religiosos. La tabla del estudiante es un gran ejemplo de esta escritura. Como describe el egiptólogo William C. Hayes en su libro El cetro de Egipto, este ejercicio fue escrito por un estudiante llamado Iny-su, hijo de Sekhsekh. Le escribe (por lo visto en broma) a su hermano Peh-ny-su, tratándolo como una figura de autoridad rica. La carta es una práctica para crear esa correspondencia formal y deferente más adelante, una habilidad útil para un escriba en la industria o el gobierno. Los aprendices de escriba como Iny-su debían practicar la escritura y memorizar estos útiles documentos y cartas.

Scribes Granary Tomb Figurines
Escribas del modelo de granero de Meketre, del Reino Medio, entre 1981 y 1975 a.C. (Foto: Museo Metropolitano de Arte, dominio público)

Los conocimientos modernos sobre los escribas egipcios y sus escritos proceden en gran medida de los artefactos encontrados en las tumbas y otros lugares antiguos. Los modelos a escala encontrados en las tumbas muestran a los escribas sentados en el suelo, a menudo con las piernas cruzadas. Sostienen tablillas muy parecidas a la que utilizaba Iny-su. Estos tableros de escritura estaban hechos de madera y podían estar enmarcados en materiales preciosos como el ébano. Se escribía sobre la superficie del tablero y luego se pintaba con gesso blanco (como hacen los artistas con sus lienzos). De este modo, los estudiantes podían practicar su caligrafía y las tablas podían volver a usarse. Los aprendices de escriba también solían practicar en ostraca, piezas de cerámica rotas que se reciclaban para escribir. Los escribas más experimentados también podían utilizar tablillas de piedra, papiro, cuero o arcilla.

Las correcciones del maestro escriba aparecen en tinta roja, uno de los muchos colores con los que disponían los escribas egipcios. Los arqueólogos han encontrado pigmentos coloridos conservados en paletas dejadas por los antiguos artesanos. Una paleta de escritura estándar podía contener dos colores de tinta, así como cálamos, o pinceles de caña. La tinta se mezclaba con pigmentos y una goma ligera. Antes de escribir, el escriba podía afilar sus cálamos con un cuchillo. Para obtener una punta más parecida a la de un pincel, también podía masticar el extremo de la caña. Los errores se podían pintar o raspar dependiendo de la superficie de escritura. El joven Iny-su estaba comenzando su carrera cuando completó esta tarea de escritura hace 4,000 años. Al igual que otros escribas egipcios, era una parte vital de los asuntos cotidianos del reino.

 Más información: https://mymodernmet.com/es/tabla-escritura-estudiante-antiguo-egipto/

miércoles, 4 de septiembre de 2019

La mudanza de Abu Simbel, el esfuerzo internacional en plena Guerra Fría para salvar un tesoro egipcio

La mudanza de Abu Simbel fue un esfuerzo monumental de cooperación internacional que tuvo lugar en plena Guerra Fría para mover un complejo de templos egipcios y así evitar su inminente destrucción. 

Fotografía de la mudanza de Abu Simbel.
Detalle del corte y remoción de los rostros de las estatuas.

La represa de Asuán fue uno de los proyectos de ingeniería civil más importantes llevados a cabo en Egipto y el mundo durante el siglo XX. Diseñada y financiada en parte por Egipto y en parte por la Unión Soviética, la misma fue declarada de interés nacional por el gobierno egipcio ya que acabaría, según se esperaba, con la gran problemática de desabastecimiento energético que dicha nación se encontraba padeciendo por ese entonces. 

La represa, de 3,6 kilómetros de longitud, 980 metros de anchura en su base (40 metros en su cúspide) y 111 metros de altura, fue construida entre 1959 y 1970. Su construcción creó un enorme lago artificial en la región baja de Nubia, el denominado lago Nasser. Lago que inundó territorios ocupados no solamente por varios pueblos y ciudades pequeñas sino que además inundó el territorio ocupado por reliquias milenarias tanto del Antiguo Egipto como así también del Reino de Kush y varias otras culturas del Valle del Nilo. Reliquias entre las que se encontraba el complejo de templos de Abu Simbel, una serie de templos tallados en la roca durante el siglo XIII a.C. en honor al faraón Ramsés II y su esposa Nefertari, y adornados con gigantescas estatuas en piedra y varios santuarios distribuidos entre Asuán (actual Egipto) y la catarata de Dal (actual Sudán).

Debido al carácter de interés nacional de la represa el proyecto estuvo bajo el control directo del líder egipcio Gamal Abdel Nasser. Nasser, a pesar de desplazar a miles de personas por la fuerza, entendió la importancia de los templos. Templos y estatuas que no se encontraban enteramente en territorio egipcio como mencionamos en el párrafo anterior, sino que se encontraban en parte en la región baja de Nubia, actual Sudán. País que de antemano había aprobado la construcción de la represa a cambio de recibir energía eléctrica.

Tras una serie de reuniones, y mientras la construcción de la represa se encontraba a toda marcha, el gobierno egipcio y el sudanés entendieron que carecían de las capacidades técnicas necesarias para mover los templos de lugar, razón por la cual decidieron solicitar la ayuda internacional. Con este fin se escribió en el año 1959 una carta a la UNESCO detallando el problema. Carta que sirvió como punto de inició para uno de los mayores proyectos de cooperación internacional del siglo XX, la mudanza de Abu Simbel. Proyecto en el cual participarían y trabajarían en conjunto varios países enfrentados por la división geopolítica del mundo causada por la tristemente célebre guerra fría.

La mudanza de Abu Simbel
 El plan consistió en ubicar los templos y monumentos en un área elevada por encima del nivel de agua máximo proyectado para el embalse creado por la represa. En si el nuevo lugar que ocuparían los templos y monumentos no se ubicaba muy lejos de la ubicación original, ya que los mismos serían emplazados a unos 200 metros de su lugar original. No obstante, los templos habían sido tallados sobre la roca misma, y cada una de las construcciones y las colosales estatuas pesaba miles de toneladas, razón por la cual la tarea requirió de un esfuerzo monumental y de varios años de trabajo. La siguiente imagen nos ayuda a comprender lo anterior:

Maqueta en el Museo de reliquias Nubias de Ansuán.
Este modelo a escala, perteneciente al Museo de reliquias Nubias de Ansuán, nos ayuda a entender la escala del trabajo realizado. En la parte superior vemos los dos templos, el de Ramsés II a la izquierda y el de Nefertari a la derecha, en su ubicación actual. No obstante, en la parte inferior, simulando estar sumergidos, vemos donde se encontraban los templos originalmente y cómo hubiesen sido completamente cubiertos por el agua del embalse de no haberse movido.
 En total 52 países donaron los fondos necesarios y 48 países participaron directamente en el proyecto, las maquinarias especializadas y los cuerpos de ingenieros y obreros especializados en distintos tipos de trabajos, los cuales iban desde el manejo de cargas ultra-pesadas hasta el corte en precisión y profundidad de la roca, requeridos para el proyecto. Era tal la precisión requerida que muchos de los cortes se hicieron a mano y llevaron varios días de trabajo.

Si bien el proyecto para salvar el complejo se inició a principios de 1960, llevó varios años el completar la primera fase. Fase que consistía en mover los cuerpos de roca fuera del alcance del agua. Esto se concretó a finales de 1966. Una vez alcanzada esa meta, la segunda fase consistió en rearmar los templos y las estatuas de manera fiel a su configuración original, tarea que requirió de más de una década, completándose totalmente en 1980.

En total se requirieron 40 misiones técnicas supervisadas por más de 2000 arqueólogos y egiptólogos para remover los templos, santuarios y los 22 monumentos de su lugar original. Misiones tan variadas como los estudios de técnicos expertos en suelo y cimientos de Japón, expertos en corte de precisión alemanes, expertos en movimiento aéreo de grandes masas estadounidenses y expertos soviéticos en elevación coordinada entre varios otros países que también contribuyeron tanto con expertos como con maquinarias y obreros especializados.

Fotografía de la mudanza de Abu Simbel.
Corte de las estatuas.
 Si bien el objetivo original era cortar todo en bloques que no superaran las 20 toneladas de peso, en algunas instancias cortar las piezas fue casi imposible debido a problemas de integridad estructural, por lo que se llegaron a mover piezas de más de 100 toneladas.

 Además de mover la roca, se debió construir un colosal domo de concreto, el cual luego fue recubierto con la piedra original del templo para así construir las salas interiores del templo principal, es decir el templo de Re-Harakhte en honor al faraón. Vemos en las siguientes imágenes la construcción del domo:

Fotografía de la mudanza de Abu Simbel.
Construcción del domo de concreto para alojar el interior del templo de Re-Harakhte.
  El templo en la actualidad, con el domo recubierto con la piedra original simulando ser la gran roca sobre la cual se talló y excavó el interior del templo del faraón hace miles de años atrás. Tanto el exterior como el interior del domo fue recubierto con la piedra original, respetando el más mínimo detalle.

Fotografía de la mudanza de Abu Simbel.
El templo del faraón en el presente. Notamos el lago artificial a su alrededor, y como el domo fue recubierto con la piedra original.
 La mudanza de Abu Simbel terminó costando más de $40 millones de dólares de 1964, es decir, alrededor de $330 millones de dólares actuales (y a esto debemos agregar el que muchos de los ingenieros más prestigiosos involucrados en el proyecto trabajaron ad honorem) de los cuales la mitad fueron contribuidos por el gobierno egipcio. La mudanza de Abu Simbel es al día de hoy considerada como una de las maravillas de la ingeniería del siglo XX, ya que se lograron mover gigantescas piezas, algunas de cien toneladas, y emplazarlas nuevamente a 200 metros de distancia y 65 metros de altura del lugar original con una precisión estimada en promedio de ±5mm para todo el proyecto.

Fotografía de la mudanza de Abu Simbel.
Templo de Nefertari, dedicado a la diosa Hathor, en el presente.
 Como mencionamos anteriormente, este proyecto fue singular, no sólo por el impresionante nivel de conocimientos técnicos y la escala de la ingeniería requeridos, sino que además unió, en cierta manera, a un mundo completamente dividido por la Guerra Fría. Más de medio centenar de países, algunos con más otros con menos, algunos comunistas y otros capitalistas, contribuyeron para salvar un tesoro histórico y arqueológico no solo de Egipto, sino de la humanidad en su conjunto.

Ahora o Nunca, la Mudanza de Abu Simbel
 Debemos aclarar que no sólo se salvaron las construcciones de Abu Simbel. También se logró rescatar otra gran cantidad de templos y santuarios hallados entre Asuán y la catarata de Dal. La UNESCO emitió un boletín en 1961 titulado Ahora o Nunca, donde se explican las propuestas para salvar los tesoros arqueológicos y se mencionan varios de los templos a rescatar

Descripción de los templos egipcios. El saludo de Ra
El templo del faraón había sido planeado en parte por los astrólogos de la dinastía para presentar una característica singular. Este era el saludo de Ra, la deidad egipcia solar, dos veces al año. Estos saludos ocurrían el 22 de febrero, aniversario de la coronación de Ramsés II y el 22 de octubre, durante el cumpleaños del faraón.

Dicho saludo consistía en la iluminación solar de los rostros de las estatuas de Ramsés II, Ra (dios solar), Amón (dios de la creación) y Ptah (señor de la magia y maestro constructor) durante los dos aniversarios ya mencionados. Durante cualquier otro día las estatuas se encontraban en total oscuridad.

Cuando se planeó la mudanza de Abu Simbel, los arqueólogos veedores remarcaron la importancia cultural e histórica de dicho acontecimiento, por lo que los ingenieros a cargo planearon la ubicación del templo en su nuevo emplazamiento de tal manera que se logre repetir este alineamiento bi-anual.

El templo se terminó de reconstruir el 22 de setiembre de 1968, por lo que el equipo debió esperar sólo un mes para verificar si, en efecto, tuvieron éxito. Cuando llegó el 22 de octubre se iluminaron Ramsés II, Amón, Ra, pero no así Ptah, estatua que solo se iluminó parcialmente.

Portada de ahora o Nunca.
Portada de Ahora o Nunca. UNESCO.
 No obstante, si tenemos en cuenta que se debieron mover rocas de decenas de toneladas y emplazarlas con una precisión de ±5mm, la iluminación bi-anual parcial sigue siendo un logro espectacular. Sin embargo, esto no evitó que el jefe de ingenieros de dicha tarea confesara haber quedado con un sabor agridulce en la boca por esto.

Tesoros de Tutankamón
Debido a la cooperación internacional, algo inédito tuvo lugar. El hasta ese entonces receloso Egipto permitió la exhibición temporal de 34 tesoros arqueológicos rescatados de la tumba de Tutankamón.
La condición principal de dicha exhibición internacional, y su continuación, la denominada Los tesoros de Tutankamón, las cuales recorrieron durante años los principales museos de algunos de los países involucrados en el esfuerzo, fue tanto recolectar fondos para terminar la reconstrucción de Abu Simbel como a su vez financiar otros proyectos de la UNESCO por todo el mundo.

Fotografía de la mudanza de Abu Simbel.
Estatuas de Ramsés II, Amón, Ra, y Ptah. Notamos como el dios Ptah no está iluminado.

Por ejemplo, gracias a los fondos recaudados durante las exhibiciones llevadas a cabo en el Museo Británico, la UNESCO obtuvo los fondos necesarios para encarar el proyecto de mudanza y resguardo de los tesoros arqueológicos en la Isla de File, también amenazados por la represa de Asuán.

El proyecto acuario

Mover a los templos y las estatuas de lugar no fue la primer idea, durante la fase de planeamiento varias propuestas fueron realizadas por distintos países y comisiones técnicas. Quizás la más rara de todas estas propuestas fue la de crear un gigantesco acuario, y así rodear al complejo de templos y sus varias estatuas con un sistema de pasarelas de cristal sumergidas.

En efecto, la idea era dejar que el agua cubra tanto a los templos como a las estatuas, pero a su vez construir una compleja red de pasarelas sumergidas, sistemas de iluminación y elevadores que permitiesen al público visitar las reliquias a pesar de estar estas completamente sumergidas.

Lógicamente, y por fortuna, la idea fue descartada debido a que la acción del agua dañaría la roca de las estatuas y los templos con el paso del tiempo, razón por la cual se optó por la Mudanza de Abu Simbel.

 Fuente: https://www.anfrix.com/2019/08/la-mudanza-de-abu-simbel-el-esfuerzo-internacional-en-plena-guerra-fria-para-salvar-un-tesoro-egipcio/?fbclid=IwAR0hJRt8V2iohmO6VlYrv1BAb34ZW3KtcSwiRIGwfBO2uFhDRiaqFSbeHaY

martes, 11 de junio de 2019

Al Azhar aprueba golpear a las esposas "sin romperle ningún hueso" y desata la polémica

AHMAD AL <HIT>TAYEB</HIT>
Ahmed el Tayeb, imán de la mezquita de Al Azhar. E. M.
Las esposas pueden ser golpeadas siempre y cuando ningún hueso resulte roto como consecuencia de la golpiza. Las declaraciones del gran imán de Al Azhar, Ahmed el Tayeb, amparando una violencia de genero que es todavía un tabú encerrado entre las paredes de los hogares egipcios ha desatado el enésimo debate que salpica a la institución más prestigiosa del islam suní.
El Tayeb pronunció sus palabras en el transcurso de un programa de televisión que ha dirigido durante el mes sagrado del Ramadán. "El remedio que el Corán ofreció es golpear de un modo simbólico con el propósito de reformar pero sin causar daño, perjuicio o dolor", arguyó el líder religioso ante sus telespectadores. "Los textos del Corán y las disposiciones de la legislación islámica son válidos en todo momento y lugar", recalcó.

El máximo responsable de una institución con sede en El Cairo, que presume de ser el faro del islam suní, fundamentó sus palabras en unas aleyas de "la sura de las mujeres" del Corán. "Los hombres están al cargo de las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos sobre otros.
(...) Las habrá que sean rectas, obedientes y que guarden, cuando no las vean, aquello que Alá manda guardar. Pero aquellas cuya rebeldía temáis, amonestadlas, no os acostéis con ellas, pegadles; pero si os obedecen, no busquéis ningún medio contra ellas", reza el versículo.

A juicio de El Tayeb, la acción de un hombre de golpear a su cónyuge "tiene unas normas y límites". "No debe romperle un hueso, ni provocarle daños en un órgano o miembro de su cuerpo ni pegarle con la mano en la cara ni dejarle heridas ni causarle perjuicio psicológico. El objetivo es golpearle de una manera simbólica con el Swak [un pequeño palo de madera usado en la antigüedad para limpiar los dientes] o el cepillo de nuestro tiempo", aseveró el gran imán.

Su verborrea ha levantado polvareda sumándose a las críticas que recibe Al Azhar, en el ojo del huracán por el currículo escolar en la amplia red de centros educativos que administra en el país más poblado del mundo árabe. "La opinión del jeque permitiendo al hombre golpear a su esposa es su principal ideología y su discurso está grabado en vídeo y audio", censuró el parlamentario Mohamed Abu Hamed.

La fatua (edicto islámico) de El Tayeb se ha topado, además, con quienes discuten que el Corán permita y consagre la violencia de género. Una opinión que sostiene el presentador de televisión egipcio Islam al Behiri, un reformador condenado a prisión por insultar la religión que fue indultado por el presidente Abdelfatah al Sisi a finales de 2016. El teólogo alega que los primeros estudiosos malinterpretaron los términos del Corán despreciando el contexto y el sentido real de la citada aleya.

Otros religiosos, en cambio, han ratificado la posición de El Tayeb. "Una noche el profeta Mahoma fue a unas tumbas de la actual Arabia Saudí. Una de sus esposas, Aisha, por puros celos lo persiguió para saber a qué lugar se dirigía. Una vez allí, ella regresó antes para no despertar ninguna sospecha. El profeta lo supo y, cuando le preguntó, le propinó un puñetazo en su pecho", recuerda en declaraciones a EL MUNDO Ahmed al Azhari, un jeque egipcio. "El objetivo de golpear a la mujer es castigarla y disciplinarla, no hacerle daño", insiste.

Acorralado por la controversia, Al Azhar ha tratado de recular. En un comunicado difundido entre los medios, la institución indica que "el maltratado a la mujer se ha convertido en una de las causas del daño psicológico que se refleja negativamente en la familia". "El intelectual de La Meca, Ibn Atta, se cuenta entre quienes rechazaron golpear a su esposa y consideraron que aquello no contravenía lo que establece el Corán", agrega la nota.

En el texto, el jeque muestra su disposición a abrir "el debate entre los científicos" sobre la violencia de género. "Espero poder vivir para ver legislación en nuestro mundo árabe e islámico que criminalice el maltrato", asevera El Tayeb tratando de rebajar la polémica. No es la primera vez que Al Azhar se ve envuelta en controversias similares. Los sectores más liberales le acusan de intentar detener la creciente tasa de divorcios a través de unos jeques que aconsejan a las mujeres resistir por el bien de la unidad familiar.

La violencia machista es un tabú de alargada sombra en la conservadora sociedad egipcia. Ni siquiera existen estadísticas sobre los casos denunciados o las muertes entre las paredes de los hogares. Es una de las razones esgrimidas para explicar el incremento de los divorcios. La mitad de los nuevos matrimonios acaban en ruptura. En Egipto, con 100 millones de almas, un nuevo divorcio se formaliza cada dos minutos y medio.

"Las principales causas de estas cifras son la violencia de género y el abandono. La violencia es el motivo más dramático. Los esposos agreden a sus cónyuges", señaló recientemente a este diario Mahasen Saber, una mujer que dirige una radio que ofrece voz a divorciadas. "Nos llegan muchos testimonios de mujeres que denuncian los golpes de su marido y la reacción de su propia familia, que el único consejo que le proporcionan es que aguanten".

La violencia en el seno del matrimonio no es un asunto nuevo. Es una consulta recurrente para el Dar el Ifta, un organismo oficial egipcio responsable de publicar edictos religiosos. En su página web, las consultas se despachan con un argumento similar al que alimentó la polémica: "Los académicos acordaron por unanimidad que golpear no tiene la intención de dañar a la esposa o insultarla. Es permisible, pero no obligatorio, en casos en los que tal conducta no es un insulto para la cónyuge o no la daña sino que simplemente muestra la insatisfacción del marido y su ira por haber desatendido sus deberes". En tales circunstancias, Dar el Ifta aconseja un ligero golpe "sin dejar señal" con un "cepillo de dientes o cualquier otra cosa que no sea una herramienta para atizar".

Fuente: https://www.elmundo.es/internacional/2019/06/09/5cfd3cf1fdddff508a8b45c9.html

lunes, 18 de febrero de 2019

Turismo sexual en Egipto: venta de niñas vírgenes para matrimonios temporales

Turismo sexual en Egipto: venta de niñas vírgenes para matrimonios temporales | Foto: Reuters vía El Confidencial
Turismo sexual en Egipto: venta de niñas vírgenes para matrimonios temporales | Foto: Reuters vía El Confidencial
 El turismo sexual está cobrando fuerza en las zonas rurales de Egipto, como Hawamdeya, Fayum o Badrashein. En concreto, las familias más desfavorecidas pactan bodas temporales (generalmente en verano) para casar a sus hijas, con una media de edad de 13 a 18 años, con hombres adinerados del Golfo.

Según ha informado El Confidencial, la mayoría de estos hombres proceden de Arabia Saudí, aunque también de Emiratos Árabes Unidos; Baréin; Jordania; Kuwait; Libia; y Yemen. Hasna, una mujer que vendió a su hija de 14 años, indicó que estos turistas suelen pagar entre 3.000 libras egipcias (320 euros al cambio) y 60.000 (6.500 euros) por las chicas. El precio final depende de lo joven, blanca, virgen e inocente que sea la niña.

Lamia Loftey, que realizó un estudio sobre este fenómeno para la ONG New Woman Foundation (Nueva Fundación para las Mujeres), explicó al diario citado que el “agente intermediario juega el rol principal. Taxistas o abogados del pueblo, generalmente acompañados por una mujer, son quienes convencen a las familias con hijas en edades tempranas”.

Los contrayentes, el hombre y la niña, se casan por la ceremonia matrimonial urfi, un enlace no oficial, pero que está aceptado por el islam. “La duración varía según las exigencias del cliente y sus vacaciones, desde una semana hasta dos meses”, aclaró Loftey. El contrato matrimonial no contempla ninguna garantía legal para las menores, por ejemplo, cuando se quedan embarazadas no pueden exigir una manutención económica, ni registrar al bebé con el apellido del padre.

La directora del Consejo Nacional para la Infancia y Maternidad egipcio, Azza AlAshmawy, aseguró que se trata de “prostitución infantil encubierta”. “Hay niñas que se han casado hasta 60 veces antes de cumplir los 18 años”, aseguró.

En Egipto, el 26% de las mujeres ha contraído matrimonio con menos de 18 años y el 10% con menos de 15, según la ONG Nadeem.

Fuente: https://www.tourinews.es/resumen-de-prensa/notas-de-prensa-destinos-competidores-turismo/turismo-sexual-egipto-venta-de-ninas-virgenes-para-matrimonios-temporales_4453015_102.html#.XGpl73wUVpN.twitter

lunes, 9 de octubre de 2017

Egipto hará exámenes anales a quien sospeche gay

En La Jungla. Después de una revolución que prometió traer la libertad al pueblo egipcio la realidad no es tal como la imaginaban. Hay personas que aún siguen siendo perseguidas.


 Con una población cercana a los 95 millones de personas, en su mayoría musulmana aunque también cristianos, Egipto aún ve la homosexualidad como una enfermedad. De hecho el tema es tabú en todo el país y la orientación se mantiene como un secreto de puertas afuera y casi como un estigma de puertas adentro.

El pasado 22 de septiembre tuvo lugar el concierto de Mashrou’ Leila una banda indie del Líbano cuyo líder es abiertamente gay. Desde entonces se ha perseguido y arrestado a los asistentes al concierto que mostraron una bandera arco iris. De momento ya son 11.

Por si eso fuera poco, Human Rights Watch y Amnistía Internacional exigen al gobierno egipcio que además de liberar a los detenidos inmediatamente deje de practicar exámenes anales. Estos se utilizaban para determinar si los detenidos tenían o no relaciones íntimas con otros hombres y así poder reforzar y confirmar la acusación.

Dejando de lado que no todas las relaciones homosexuales tienen por qué ser anales, me llama poderosamente la atención la estupidez del examen anal. ¿No podría ser considerado ese mismo examen como un acto sexual en sí? ¿Cómo determina, sin un estudio previo, el examinador quién ha tenido y quien no sexo anal? Y así con miles de incongruencias que se me ocurren.

 Tal y como podemos leer en el Times of Israel no es solo el estado quien persigue a los homosexuales, la prensa también se dedica a señalar a quien puede serlo además de intentar dar lecciones de moralidad.

sábado, 17 de junio de 2017

Juego de mesa encontrado en la tumba de Tutankamon: Senet, 1333 aC

El Senet es uno de los juegos de mesa más antiguos que se conocen junto con el oware o el Juego Real de Ur. Tutankamon tenía cuatro Senet en su tumba para jugar durante la eternidad.

https://www.meneame.net/story/juego-mesa-encontrado-tumba-tutankamon-senet-1333-ac

Más información: https://es.wikipedia.org/wiki/Senet

viernes, 5 de septiembre de 2014

El bálsamo de la inmortalidad


Otra forma de inmortalidad: Busto de Nefertiti, de 50 centímetros, elaborado en piedra caliza, yeso, cristal y cera, hacia el año 1.340 antes de Cristo. Localizado en 1.912 en Amarna, se encuentra en la sala 2.10 del Museo Egipcio de Berlín.
 
Dice la leyenda de Osiris que fue asesinado por su envidioso hermano Seth, y que su cuerpo fue arrojado en un ataúd al Nilo. Enterado Seth de que el cadáver había sido localizado por su esposa Isis, lo descuartizó en 14 pedazos que fueron desperdigados por todo Egipto. Tras recuperar casi todos los miembros, Isis fue capaz de engendrar, desde el cuerpo inerte de su marido, a su hijo Horus, quien acabaría vengando a su padre.

Como toda buena historia mitológica, más allá de los distintos matices que nos han legado las fuentes helenísticas o egipcias, la de Osiris e Isis, además de ser bellísima, tiene sus dosis de drama, envidia, parejas consanguíneas, asesinatos, misterio y magia.

El mito de Isis y Osiris es además la esencia de la cosmogonía egipcia y representa, de distintas formas, el triunfo de la vida sobre la muerte.

Lo interesante de la historia de Osiris, entre otras cosas, es que de alguna manera plasma el deseo humano del más allá, y su esfuerzo por lograr trascender de lo cotidiano y tangible, incluso luchando contra todo poder terrenal.
El embalsamado Osiris se convirtió además en un modelo para el resto de individuos, inspirando ceremonias fúnebres con la esperanza de replicar en los seres queridos  la promesa de inmortalidad que representaba su fábula.

De confirmarse los hallazgos de una reciente investigación arqueológica publicada en PLOS ONE, a la que no le falta ni siquiera un Jones (una en este caso), sería posible retrasar las momificaciones intencionadas en el antiguo Egipto hasta la prehistoria.

Según afirma la doctora Jana Jones, hasta la fecha nadie había propuesto que los envoltorios funerarios anteriores al año 3.350 A.C. contuvieran compuestos orgánicos que ayudarían en el proceso de momificación, ni que tales prácticas alcanzasen fechas tan tempranas como el quinto milenio antes de la era común.

Jones, investigadora en el departamento de historia antigua de la Universidad Macquarie, donde lleva a cabo un trabajo sobre los orígenes y el desarrollo de la momificación, se mostraba sorprendida de que “los egipcios prehistóricos, que vivían en una sociedad tribal 1.000 años antes de la invención de la escritura, ya estaban en posesión de la ciencia empírica que luego se convertiría en la verdadera momificación“.

Hasta ahora se había asumido que la conservación de tejidos blandos en épocas anteriores al reino antiguo (hacia el 2.500 A.C.) se debía fundamentalmente a procesos naturales asociados con las buenas condiciones de los lugares de enterramiento, más que a una compleja y deliberada intervención de procesos físico-químicos, y que no fue hasta el reino medio (2.000- 1.600 A.C.) cuando empezó extenderse el uso de resinas con características conservantes.

Fotografía de la exposición “Momias del Mundo”. Foto: Mathew Imaging.
Fotografía de la exposición “Momias del Mundo”. Foto: Mathew Imaging.
El estudio de Jones abarca el análisis de las resinas (consideradas en sentido amplio) de los envoltorios funerarios de lino de varios yacimientos del neolítico tardío y del periodo pre-dinástico, fechados entre el 4.500 y el 3.350 A.C.. Estas resinas son el componente principal de los primeros intentos de preservación corporal en la época faraónica, previos a la introducción del natrón como desecante y a la evisceración.

Utilizando una combinación de cromatografía de gases/espectrometría de masas y de desorción térmica/pirólisis, es decir, haciendo que el lino “sude” aquellos compuestos que había absorbido previamente mediante la acción del calor los investigadores han identificado que las prendas funerarias estaban rociadas con una combinación de resina de pino, un extracto de plantas aromáticas, una resina o azúcar de plantas, un tipo de petróleo natural y un aceite vegetal o grasa animal.

Esta combinación de sustancias, en complejos procedimientos, constituye una autentica receta del embalsamamiento, que según Jones “antecede en más de un milenio a la anterior evidencia científica del uso de estos agentes momificadores, que son los mismos, y en las mismas proporciones, que los que se encuentran 3.000 años más tarde, en el cenit de la momificación, dentro del periodo faraónico”.

Los científicos concluyen, basándose en las propiedades antibacterianas de algunos de estos ingredientes y en la preservación de los tejidos blandos localizados en su interior, que las muestras analizadas representan los inicios de la experimentación en momificación, que se convertiría en la conocida práctica de la época faraónica.

La necesidad de trascender es, sin embargo, casi tan antigua como el propio ser humano. Aunque con algunas reticencias, lógicas si tenemos en cuenta que se trata de un hallazgo único, y por lo tanto no repetido en otros contextos, los co-directores de Atapuerca interpretan la presencia de Excalibur, un bifaz de cuarcita roja, único instrumento de piedra recuperado en la Sima de los Huesos junto con 4.000 fósiles humanos, de unos 500.000 años de antigüedad, como el comportamiento simbólico más antiguo conocido hasta hoy.

Fuente:  http://culturacientifica.com/2014/09/04/el-balsamo-de-la-inmortalidad/

sábado, 2 de agosto de 2014

Los propagandistas de Egipto y la masacre de Gaza


Mientras la mortífera maquinaria de Israel causa terror y muerte al pueblo palestino con la colaboración del gobierno estadounidense y de sus principales aliados árabes, el no menos importante de los cuales es el clan saudí formado por 20.000 príncipes y princesas, en Egipto se ha emprendido una descomunal campaña de odio en el ámbito tanto oficial como no oficial.

El régimen egipcio es uno de los principales carceleros del pueblo palestino de Gaza en el mayor campo de concentración del mundo.

El heredero de Hosni Mubarak en el trono de Egipto, el general Abdulfattah al-Sisi, expresó bien las mentiras que la clase dirigente de ladrones egipcia ha estado propagando en Egipto desde las campañas antiárabes y antipalestinas de mediados a finales de la década de 1970 con el presidente Anwar Sadat.

En su discurso del 23 de julio en conmemoración del aniversario del derrocamiento de la monarquía en 1952 el nada carismático Sisi, cuyas habilidades oratorias rivalizan con las de Yasser Arafat, anunció pomposamente que Egipto ya había sacrificado a “100.000 mártires egipcios” por la causa palestina.
Aunque pocas personas dudan de los sacrificios que han hecho los soldados egipcios para defender Egipto en los últimos 67 años, afirmar que estos sacrificios se hicieron por los palestinos es el colmo de la hipocresía.

Este es un argumento que la clase dirigente de ladrones egipcia ha propagado para afirmar que la terrible situación económica y la pobreza de Egipto no son producto del descarado saqueo de Egipto por parte de esta clase con la ayuda de sus patrocinadores estadounidenses y saudíes desde la década de 1970, sino que se debe a la supuesta defensa de Palestina y de los palestinos, y al supuesto compromiso del presidente Gamal Abdel Nasser de liberar a Palestina de la ocupación colonial de Israel.

La despreciable clase saqueadora
Desde la década de 1970 los palestinos han estado expuestos tanto a estas mentiras como a la vacuidad y bajeza total de esta clase egipcia de ignorantes y analfabetos. La falta de educación y de cosmopolitismo de esta clase se ha hecho totalmente patente en los tres últimos años de propaganda y agitación contrarrevolucionarias en sus canales de televisión y su prensa.

La forma y contenido de este material avergonzaría y escandalizaría a cualquier comunidad de intelectuales, periodistas y artistas que se respete a sí misma, si no fuera porque la mayoría de los intelectuales, periodistas y artistas egipcios han sido o bien reclutados o bien totalmente comprados para defender los intereses de clase (aunque algunas de las personas reclutadas para apoyar al régimen, especialmente académicos, se empezaron a echar atrás últimamente y a reescribir su historia negando haberlo apoyado).

La degradación de la cultura y de los productos intelectuales y estéticos egipcios en los últimos cuatro años es resultado directo del gobierno tiránico de esta clase. No hay más que sentarse con estos hombres y mujeres de negocios, visitar sus casas, ver cómo aparecen representados en las series y películas egipcias, y la cultura que tratan de imponer a través de ellas, escuchar sus conversaciones en los bares y restaurantes de los hoteles de cinco estrellas de El Cairo o ver las entrevistas que se les hacen en los canales de televisión egipcios de una calidad escandalosamente baja para darse cuanta de su absoluta mediocridad en todos los niveles del pensamiento económico y político y del gusto estético, por no mencionar su ignorancia de la literatura y arte egipcio, árabe y mundial y sin mencionar su absoluto desprecio por los pobres de Egipto que constituyen más del 80% de la población.

El hecho de que esta clase de superricos envidie y esté resentido con los más pobres de los pobres por sus escasas pertenencias, especialmente con los palestinos de Gaza, ilustra el tipo de brújula moral que guía sus acciones.

Recuerdo todavía mi horror cuando en octubre de 2010 cené en El Cairo con el multimillonario Nassef Sawiris, el hombre más rico del país, y este anunció orgullosamente al reducido grupo de siete personas que compartíamos la cena que mantiene encendidas constantemente tres pantallas de televisión, en su despacho, en casa y cuando viaja, puestas simultáneamente en tres nuevos canales (si la memoria no me engaña, nombró CNN, CNBC y Fox News) que sin duda funcionan como sus principales fuentes de educación.
Sawiris, que es mucho menos exhibicionista que sus dos hermanos mayores, parecía no dar crédito cuando informé de que me oponía a las políticas de derecha del presidente estadounidense Barack Obama, tanto a las de política interna como a las de externa, ya que parecía incapaz de concebir una postura política a la izquierda de Obama.

En una entrevista publicada recientemente en el diario favorable a Sisi Al-Masry Al-Youm Sawiris elogió a Sisi por suprimir los subsidios a los pobres (al tiempo que mantenía bajo para los ricos el precio de la gasolina de los coches de lujo) e hizo varias recomendaciones neoliberales entre las que se incluía devaluar aún más la libra egipcia, privatizar el transporte público, eliminar los impuestos gravados a los ricos (que según él, el gobierno del depuesto presidente Muhammad Morsi había impuesto ilegalmente a su empresa), proteger a los ministros y empleados gubernamentales de la persecución legal y permitir el uso del carbón como carburante de las cementeras a pesar de la oposición generalizada de los defensores de la salud y del medioambiente.

Sin duda estas medidas seguirían enriqueciendo al rico 1% de la población y empobreciendo a los pobres (el hermano más extravagante de Nassef, mayor que él pero más pobre, Naguib, acaba de empezar a escribir una columna semanal en el diario egipcio Al-Akhbar en la que reitera las recomendaciones neoliberales de su hermano. También pidió a Sisi, en una entrevista en la televisión, que indultara a Mubarak y lo liberara de la cárcel).  

“Ficción e invención”
Lo que quieren afirmar Sisi y la clase a la que está aliado es que todas las guerras de Egipto contra Israel se emprendieron para defender Palestina y a los palestinos, y que supusieron un coste enorme a Egipto, tanto financiero como en vidas de soldados. Pero nada de eso es cierto.

En 1956 Israel invadió Egipto y ocupó el Sinaí, y los soldados egipcios que murieron lo hicieron defendiendo su país y su tierra. En 1967 Israel volvió a invadir Egipto y el Sinaí ocupado, y los soldados egipcios murieron defendiendo su país de una invasión extranjera. Entre 1968 y 1970 Israel y Egipto combatieron en la “Guerra de Desgaste” en la que soldados egipcios murieron defendiendo su país frente la continua agresión israelí y en contra de que continuara la actual ocupación del Sinaí, una guerra que se luchó en territorio egipcio. Y en 1973 Egipto emprendió una guerra para liberar el Sinaí, no Palestina, y de nuevo los soldados egipcios murieron defendiendo su país de la ocupación extranjera.

Nos queda la guerra de 1948 en la que murieron entre mil y dos mil soldados y voluntarios egipcios, según unas u otras fuentes. No fue Nasser, al que se culpa de su apoyo retórico a los palestinos, sino el rey Faruq quien emprendió esta intervención militar egipcia para detener la expulsión sionista de los palestinos, así como el robo sionista de la tierra de los palestinos.

Como atestiguan la mayoría de los estudios de los motivos que había detrás de la intervención en Palestina de Faruq y su gobierno, más que por alguna forma de nacionalismo o solidaridad árabe estuvo motivada por la preocupación de Faruq por el papel dirigente regional de Egipto y el miedo a la rivalidad iraquí.

Al margen de estos motivos, la mayoría de los palestinos no duda de que los soldados y combatientes voluntarios egipcios que murieron, efectivamente murieron defendiendo Palestina y a los palestinos, aunque los soldados que había entre ellos lo hicieran obedeciendo unas órdenes que trataban de defender la hegemonía regional egipcia. Pero esta sigue siendo la única guerra en la que soldados y voluntarios egipcios murieron defendiendo Palestina, por lo que el pueblo palestino y su movimiento nacional ha expresado toda su gratitud.

Pero la manera como estos mil o dos mil soldados y voluntarios se multiplican hasta la cantinela de “100.000 mártires”, como afirma Sisi falsamente, pertenece al ámbito de la ficción e invención que la clase dirigente de ladrones y sus intelectuales a sueldo y propagandistas pagados de la prensa se inventaron tras los Acuerdos de Camp David de Sadat en 1978, los cuales sacrificaron los derechos del pueblo palestino, incluidos los palestinos de Gaza, a cambio de la no soberanía de Egipto sobre el Sinaí y su control policial parcial.
Esto no quiere decir que millones de egipcios, civiles y soldados, no apoyen o no apoyarían a Palestina y los palestinos, o que no lucharían por Palestina y los palestinos, como a menudo reconocen y declaran que harían. Quiere decir que, aparte de las batallas de 1948, nunca se les ha dado la oportunidad de defender a los palestinos en el campo de batalla. Esto es precisamente lo que irrita a la clase dirigente egipcia de ladrones y lo que impulsa la actual propaganda antipalestina y la incitación al odio en los canales de televisión que posee esta clase.

Al oír su propaganda uno pensaría que fueron los palestinos quienes ocuparon el Sinaí, que Egipto no se hizo con el poder y gobernó en Gaza de 1948 a 1967 e impuso desde entonces un asedio de forma intermitente y en los últimos ocho años uno total y continuo.

A pesar de las campañas masivas de los medios, los egipcios no han dejado de apoyar a los palestinos, ya sea manifestándose en contra de la complicidad en las masacres del régimen de Sisi, como han hecho estas dos últimas semanas, o enviando convoyes de ayuda médica a Gaza, a los que los soldados de Sisi hacen volver y les niegan el paso.

Suicidio intelectual masivo
En este contexto es fundamental entender que esta clase dirigente de ladrones es el principal enemigo no del pueblo palestino, sino de la mayoría de los egipcios, a los que oprime, explota, roba y humilla cotidianamente. El papel desempañado por quienes jalean el régimen de Sisi ha ocultado recientemente que los enemigos de los palestinos en Egipto son también los enemigos de la mayoría de los egipcios.

El suicidio intelectual masivo que ha cometido la mayoría de los intelectuales y artistas egipcios (nasseristas, marxistas, liberales y salafistas) al renunciar a sus facultades críticas cuando apoyaron o permanecieron en silencio acerca de las masacres y la represión del nuevo régimen, por no hablar de su silencio acerca de las campañas en contra de los pobres egipcios y los palestinos, recuerda al suicidio cometido por los comunistas egipcios que en 1964 disolvieron su partido para unirse a la Unión Socialista de Nasser.

Esta clase va desde el economista marxista e infatigable defensor de Sisi Samir Amin hasta figuras mucho menos ilustres como el novelista y crítico de Mubarak Alaa al-Aswany, y todas aquellas personas que se sitúan entre ambos, incluido el economista Galal Amin y los escritores y poetas Sonallah Ibrahim, Abd al-Rahman al-Abnudi, Bahaa Taher y muchos otros.

No obstante, el suicidio de los comunistas egipcios en 1964 se produjo cuando los comunistas comprendieron que aunque la represión de Nasser era lamentable y no deseable, en última instancia tenía por objetivo servir a su proyecto común de nacionalización y socialización de la propiedad para erradicar la pobreza de Egipto. No está claro qué lógica hay detrás del suicidio de los intelectuales egipcios contemporáneos al apoyar a la clase dirigente de ladrones egipcia.

La masacre de Gaza es el “plan B”
Resulta poco sorprendente que Sisi haya superado las políticas de Mubarak al aliarse con Israel y coordinarse con él en contra de los asediados palestinos, ya que sirve a la misma clase y a los mismos intereses que servía Mubarak. Lo que ha cambiado, sin embargo, es la vieja conformidad y sumisión de Hamas a los dictados de Mubarak por su sensación de estar atrapada, algo con lo que Hamas ha acabado.
Ahora está claro que la actual matanza de palestinos que está cometiendo Israel resulta ser el plan B, mientras que el plan A era una posible invasión egipcia por tierra de Gaza con la que el gobierno de Sisi había amenazada unos meses atrás después de destruir los túneles que sirven de cuerda de salvamento a Gaza (y eso ocurrió antes de la farsa de elecciones de Sisi), se supone que con ayuda de Israel, con la aparente intención de volver a instalar a Muhammad Dahlan como caudillo de Gaza (1) y librarse de Hamás y de la resistencia palestina.

El hecho de que el máximo responsable de la inteligencia egipcia estuviera de visita en Israel solo unos días antes de que se emprendieran las masacres de Israel y de que tres agentes de inteligencia israelíes visitaran Egipto unos días después no son sino unos indicadores nimios del alto nivel de coordinación entre ambos países.

El sadismo y narcisismo que son rasgos de la corriente dominante de la cultura colonial judía israelí y que se manifiesta en omnipresentes turbas callejeras que gritan “muerte a los árabes” y lleva a sectores de la población colonial judía del país a contemplar desde las colinas y ovacionar la matanza de los palestinos originarios solo tienen parangón con la propaganda sádica y aborrecible de los medios del régimen de Sisi y de la clase dirigente de ladrones egipcia.

De hecho, incluso mientras continúa la masacre de palestinos de Gaza el ejército egipcio anunció el 27 de julio que acababa de destruir otros trece túneles más entre Gaza y Egipto, presumiblemente como parte de su heroica contribución a la continua opresión israelí de los palestinos.

Por lo que se refiere al “alto el fuego” que ofreció Sisi a la matanza de Gaza y que le había sido dictado por sus aliados israelíes, el pueblo palestino lo ha rechazado correctamente en favor de una valiente resistencia militar a la criminalidad de sus captores coloniales israelíes y de una valerosa resistencia política y diplomática frente a la crueldad de sus carceleros egipcios.

sábado, 28 de diciembre de 2013

La construcción del fascismo en Egipto

La declaración de los Hermanos Musulmanes llevada a cabo por el Gobierno egipcio tiene las siguientes consecuencias para el partido que obtuvo cuatro millones de votos en las elecciones legislativas de 2011 y 13 millones en las presidenciales de 2012:

–Cualquiera que participe en una manifestación convocada por los Hermanos Musulmanes podrá ser condenado a una pena de cinco años de prisión.

–Cualquier militante de los Hermanos podrá ser condenado a una pena de cinco años de prisión.
–Cualquiera que promueva de palabra o por escrito las ideas de los Hermanos podrá ser condenado a una pena de cinco años de prisión.

–Cualquiera que lleve consigo publicaciones o grabaciones de los Hermanos podrá ser condenado a una pena de cinco años de prisión.

–Cualquiera que tenga una posición administrativa en la organización de los Hermanos, lo financie con dinero o le facilite información será condenado a una pena de trabajos forzados.

El poder estaba esperando esta oportunidad. La decisión estaba tomada probablemente desde hace tiempo. El atentado de Mansoura (16 muertos, la mayoría policías, y 135 heridos) ha sido la excusa perfecta para dirimir la cuestión sobre si la organización islamista sería tolerada o se permitiría algún tipo de negociación futura con el partido derrocado en el golpe de estado (ese mismo golpe que no era un golpe). La contención y la semitolerancia practicada en los años de Mubarak estaba descartada.

El régimen aspira a destrozar a los Hermanos, a pesar de que es difícil que pueda superar la dureza de la represión en la época de Nasser. No sirvió de mucho entonces, aunque fue útil para los islamistas. Por dar un ejemplo, el mensaje de Sayyid Qutb sobrevivió con más fuerza gracias precisamente a su ejecución.
El Gobierno ha puesto a disposición varias líneas telefónicas para que los ciudadanos denuncien a aquellos conocidos de los que crean que son militantes de los Hermanos. Una forma perfecta de resolver diferencias con los vecinos.


 Vídeos como este difundidos en los últimos meses, y para los que hasta se utiliza a niños, han servido, junto al trabajo de los medios de comunicación, para extender la idea de que el Ejército es el único defensor legítimo de la nación. Ahora se completa el círculo señalando a los enemigos, los terroristas, que deben ser destruidos. Lo que al principio parecía una ideología ultranacionalista y militarista ahora adquiere todos los rasgos de lo que se conoce habitualmente como fascismo.
 

 Mientras tanto, esto es lo que ocurre en las calles de El Cairo. Una mujer arrastrada por el suelo y detenida por la policía. Más fotos.

Fuente:  http://www.guerraeterna.com/la-construccion-del-fascismo-en-egipto/

domingo, 8 de septiembre de 2013

Una pasión egipcia

Foto:  Emilio Morenatti

1) No se ilusione o inquiete el lector. El contenido del presente artículo no es el argumento de un éxito de ventas en el que, por ejemplo, una compatriota nuestra insatisfecha de su relación conyugal con un marido mediocre y austero cae perdidamente enamorada de un apuesto guía local que a la postre la engaña, resulta ser un traficante de drogas y la empuja a un final trágico de una Emma Bovary o Karenina de pacotilla. No, la pasión a la que me refiero es por un país y más concretamente una ciudad adonde viajé bisoño en noviembre de 1968 y que he visitado desde entonces una docena de veces, ciudad en donde forjé mi experiencia de rompesuelas urbano después de patearla a mis anchas y establecer con ella una relación de inmediatez afectiva difícil de razonar: hormiguero humano abrumador e incentivo, brutal y hospitalario, en el que los términos opuestos se aúnan y cuyos acontecimientos que lo sacuden desde mi última estancia, tras la caída de Mubarak, contemplo en la pantalla del televisor.

El Cairo es para mí una superposición de planos distintos: las salas siempre fascinantes del Museo Egipcio; el perímetro que se extiende desde Tahrir a Ezbekía; el trayecto sinuoso de Bab Futuh a Al Ghuri; el Jan Jalili, en uno de cuyos cafés divisé a Naguib Mahfuz, pero no quise importunarle; la cornisa del Nilo y Zamalek; la extensión sin fin de Imbaba; la Ciudad de los Muertos, al pie de la fortaleza de Muqatamm, en la que pasé la noche en un mausoleo cercano al del imán Shafii y al de los califas abasíes…

2) En mi primera cala en su laberinto urbano me alojé en el Continental Savoy (hoy desaparecido), frente al teatro de la antigua Ópera (que ardería años después) y al parque de Ezbekía, con la multitud festiva que discurría entre los quioscos de refrescos y vendedores ambulantes. El hotel tenía unas habitaciones inmensas con ventiladores que no funcionaban y unos pasillos larguísimos por los que siempre vagaba algún sirviente nubio con turbante y galabía inmaculadamente blancos.

Plano en mano, tomaba por Adly Pachá hasta la gran sinagoga custodiada por la policía, y, desde allí, por Talat Harb, hasta El Cairo internacional de la primera mitad del siglo XX: el de los cafés restaurantes como Riche y Estoril, frecuentados por los intelectuales y en donde los camareros atendían en francés a los extranjeros y los clientes leían Le progrès Égyptien. Este triángulo formado por Adly Pachá, Talat Harb y Ksar el Nil fue mi querencia en el curso de los siguientes viajes, cuando pasé a alojarme en los años setenta y ochenta en el hotel Cosmopolitan, con su viejo bar inglés y sus líneas telefónicas imposibles.

Año tras año, verificaba su decadencia y extinción de la clientela tradicional. La caída de la monarquía, la nacionalización del Canal de Suez, el descalabro brutal de la Guerra de los Seis Días, marcaron el fin de una época. En mi última visita a El Cairo, después de un diálogo público con Alaa al Aswany en el Instituto Cervantes, uno de mis acompañantes me mostró el edificio Yacobián que protagonizó su novela. Aunque decrépito, seguía en pie. A un centenar de metros de allí, la terraza del Riche en donde un nubio enturbantado alejaba antaño suavemente, con una vara, los gatos que asediaban las mesas de la clientela (pero sin expulsarlos jamás pues su empleo dependía precisamente de su intrusiva presencia) había cerrado y solo un puñado de nostálgicos tomaba café en el interior, en el escenario de su gloria desvanecida.

3) La lectura del espacio de la hoy mundialmente famosa plaza Tahrir resiste a la pluma más avezada a los desafíos de la escritura. Polígono irregular en el que confluyen ríos de automóviles desde todo el ámbito urbano, es célebre por sus ruidosos atascos y por la muchedumbre que se cuela entre ellos y cubre sus vastas aceras y archipiélagos peatonales en medio del tráfico. Allí, “en las entrañas de la vida en creación y movimiento” (cito aún a Élie Faure) en donde vibra el pulso de una ciudad perpetuamente estremecida de fiebre. En mis últimas visitas a La Victoriosa (tal es la etimología de El Cairo) me hospedo en el cercano Shepheard’s (¡otro hotel de la época del protectorado británico!) con una vista de tarjeta postal de la mansa corriente del Nilo.

Encajonado entre el Museo Egipcio (recuerdo mi sobresalto ante la noticia pronto desmentida de su saqueo durante las turbulencias que precedieron a la caída del dictador), el Nile Hilton (en donde filmé la boda surrealista y grotesca de unos nuevos ricos de la cleptocracia de Mubarak) y el temible Minotauro de la Mogana (sede de la omnipresente burocracia descrita ya por Richard Burton en su busca del pasaporte preceptivo para su peregrinación a La Meca), Tahrir es el lugar idóneo para la celebración de manifestaciones multitudinarias como las que acompañaron el duelo de Nasser y de la célebre cantante Umm Kaltum. Espacio de violencia pero también de calidez y fraternidad, fue el epicentro del terremoto que arrambló en quince días con la dictadura de Mubarak y en menos de tres con el Gobierno legítimo de su sucesor Mohamed Morsi. Las imágenes que transmitía la tele en 2011 (cargas de la policía antidisturbios, gases lacrimógenos, fuego real) se mezclaban en mi memoria con las de la noche en la que lo atravesé a oscuras camino del puente de Gezira durante el apagón que sumió a todo Egipto en las tinieblas y, a diferencia de lo ocurrido en Nueva York en 1977, no hubo escenas de robo y pillaje: los transeúntes caminaban a tientas guiados por los faros de los automóviles con una mezcla pragmática de fatalismo y humor.

4) Hay muchos Cairos. Los de mis lecturas de Naguib Mahfuz, del gran Gamal al Guitani, Sonallah Ibrahim, Edward al Jarrat, Alaa al Aswany… sin olvidar, claro está, el de los clásicos, de Ibn Battuta a Lane y Richard Burton, así como el de los egiptólogos de la estirpe de Maspero. Como en otras ocasiones me demoré en la descripción del cementerio de Al Qarafa y del Ramadán en la mezquita de Sayida Zineb, un semillero de fieles que sostendrían más tarde al presidente Morsi antes y después de su sangrienta deposición por los militares, referiré ahora la breve incursión a Imbaba en uno de mis viajes.

La hice en un antiguo taxi blanquinegro, con cuyo chófer regateé, en juego compartido, el coste del paseo y lo suyo, mientras que con una sonrisa abierta y cordial como solo he hallado en Egipto (Genet me habló de las que se cruzaba en Karachi, pero yo nunca he puesto los pies allí) se volvía continuamente a mirarme y sorteaba a un tiempo milagrosamente los escollos del tráfico.

Al otro lado del Nilo, mas a mil leguas de los barrios residenciales de Doki o Zamalek, el visitante descubrirá en Imbaba los efectos de una urbanización improvisada y caótica mediante la cual millones de cairotas levantan sus viviendas sin autorización alguna u obtenida gracias al proverbial bakchís (soborno). Entre las avenidas paralelas que lo atraviesan, edificios frágiles, a veces a medio construir, parecen apiñarse apuntalándose unos a otros para mantenerse en equilibrio. El taxista estaciona junto a una mezquita con las esterillas dispuestas para el rezo y le sigo por un laberinto de callejas faltas de servicios básicos y en donde la ingeniosidad de los moradores suple las carencias del Estado. Las redes caritativas de los Hermanos Musulmanes distribuyen harina, arroz y habas a una cola paciente de mujeres cubiertas con pañuelo y chiquillos que aguardan su turno al sol. En la llamada República Islámica de Imbaba proliferan las escuelas coránicas y centros sociales de la Hermandad. Los tuk-tuk o motocarros con pasajeros o mercancías se abren paso en medio del gentío, pero los nervios a flor de piel de los automovilistas de Tahrir con sus insistentes claxonazos ceden el paso a las bromas y el compadrazgo. Algunos raros fumadores de narguile contemplan el espectáculo con sabiduría ancestral.

El chófer me lleva a su casa y me presenta a la familia, orgulloso de su huésped extranjero que, faltando, ¡ay!, a la verdad dice que “habla perfectamente el árabe”. Sus hijos y los niños de sus vecinos me miran y cuchichean. Su mujer se ha retirado a la minúscula cocina. “Aquí en Imbaba, comenta el taxista, nadie se ocupa de nosotros. Nos las arreglamos solos”.

5) ¿Están condenados los egipcios a escoger entre el oscurantismo ideológico religioso y una dictadura militar? Como señalan los economistas y expertos en medio ambiente, el problema de su país no es ya político sino existencial. Con una población que ha doblado en los últimos treinta años y sin ningún programa de estricto control de natalidad a la vista; con una superficie agrícola inferior al 4% del territorio nacional y que amengua paulatinamente tanto en razón de una urbanización caótica como de la creciente salinización del Delta, a resultas del cambio climático; con un 40% de la población con una renta inferior a dos dólares diarios y una cruel e irracional exclusión de la mujer de la vida social, esta conjunción de factores es una bomba de relojería que ni liberales, nasseristas, coptos, jóvenes revolucionarios de 2011, hermanos musulmanes, salafistas ni una renovada autocracia militar pueden desactivar sin aparcar de algún modo sus diferencias y elaborar un programa inclusivo de salvación nacional. Si bien la Cofradía, cuyos dirigentes están de nuevo entre rejas, ha mostrado su incapacidad de afrontar el reto de la construcción de un Estado moderno (no se puede edificar una democracia sin demócratas), aquél no podrá erigirse sin contar con ellos. La respiración asistida de los petrodólares saudíes y del Golfo no resuelve las cosas, únicamente las aplaza y complica. Hay que ir a las raíces del mal.

6) En el horizonte emerge aún un nuevo desafío: la construcción por Etiopía de una presa gigante en el Nilo Azul que disminuiría considerablemente, de llevarse a cabo, el caudal del que se abastece el 97% de la población egipcia. Las consecuencias de tal proyecto, ya en marcha, serían devastadoras, pero las demandas de suspensión o revisión a la baja del mismo no han surtido efecto y la amenaza de un conflicto bélico no puede descartarse. La comunidad internacional y la Unión Africana deberían implicarse con urgencia para impedir un desafuero que afectaría a esos millones de egipcios que al hilo de las revoluciones y el estruendo de los tanques se esfuerzan en vivir con dignidad.
Mi pasión por el país confluye, en medio del ruido y la furia, en la tragedia vivida por su pueblo durante las turbulencias de estas últimas semanas.

Fuente:  http://elpais.com/elpais/2013/09/06/opinion/1378481476_906440.html