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domingo, 10 de febrero de 2019

La red es de mármol. ”El desengaño”, célebre obra de Francesco Queirolo, ubicada en la capilla Sansevero de Nápole

Francesco Queirolo, escultor italiano del siglo XVIII. Su obra maestra es ”El Desengaño” (Il Disinganno). Esta escultura muestra un pescador que se libera de una red con ayuda de un ángel y representa el abandono del pecado gracias al intelecto. La obra, esculpida en un solo bloque de mármol, era tan ambiciosa que se consideró imposible de realizar, y por ello, de entre todos los maestros del país, solo Queirolo se atrevió a ejecutarla. Sí, la red es de marmol. La obra se puede ver en la capilla Sansevero de Nápoles.

La red es de mármol. ''El desengaño'', célebre obra de Francesco Queirolo, ubicada en la capilla Sansevero de Nápoles
La red es de mármol. ''El desengaño'', célebre obra de Francesco Queirolo, ubicada en la capilla Sansevero de Nápoles
La red es de mármol. ''El desengaño'', célebre obra de Francesco Queirolo, ubicada en la capilla Sansevero de Nápoles

 Fuente: https://www.mibrujula.com/el-desengano-francesco-queirolo-capilla-sansever-napoles/

jueves, 18 de mayo de 2017

Unas manos gigantes emergen de un canal de Venecia para enviar un potente mensaje sobre el cambio climático

El calentamiento global es como una bomba que hay que desactivar antes de que explote. Para crear conciencia sobre este tema, el artista italiano Lorenzo Quinn (sobre quien ya escribimos aquí) ha creado una escultura monumental para la Bienal de arte de Venecia 2017.

Quinn es conocido por incorporar partes del cuerpo humano en sus obras, y eso ocurre en este proyecto también. Titulado “Support”, muestra dos enormes manos que emergen de un canal para prestar apoyo a las paredes del hotel Ca’ Sagredo. Es una declaración visual, para que la gente responda al calentamiento global antes de que sea demasiado tarde. “Venecia es una ciudad de arte flotante que ha inspirado a culturas durante siglos,” dijo Lorenzo a Halcyon Gallery. “Pero para continuar haciéndolo necesita el apoyo de nuestra generación y de las futuras, porque está amenazada por el cambio climático y el deterioro del tiempo.”

Reflejando las dos caras de los humanos (la creativa y la destructiva), Quinn apela a su habilidad de hacer un cambio y reequilibrar el mundo que nos rodea. Support evoca tanto la esperanza de sostener el edificio por encima del nivel del agua, como el miedo, resaltando la fragilidad de la situación. “Quería esculpir la que se considera como la parte más difícil y técnicamente desafiante del cuerpo humano,” dijo el artista. “La mano contiene mucho poder: para amar, odiar, crear, destruir.”

Créditos de la imagen: Lorenzo Quinn
Créditos de la imagen: Halcyon Gallery
Créditos de la imagen: Lorenzo Quinn
Créditos de la imagen: Cate Love Camelia
Créditos de la imagen: Lorenzo Quinn

lunes, 19 de diciembre de 2016

EL DOLOR


Laocoonte y sus hijos. Anónimo griego. Escultura en mármol. Siglo I a.C. Mueseo del Vaticano


Entre los síntomas neurológicos, uno de los más comunes es el dolor.
El dolor es una sensación subjetiva, sólo percibida por el que la sufre, y no cuantificable por los demás. El estímulo con características dolorosas es percibido por los receptores sensitivos y al llegar al cerebro, se produce la sensación de dolor.
El dolor físico, cuando es intenso se acompaña de dolor psíquico, de dolor moral, y este sentimiento se expresa en la cara de la persona. Cuando la intensidad del dolor es muy importante, determina la pérdida de conciencia de la persona que lo sufre. Si la intensidad es extrema o persistente puede determinar la muerte de la persona.
Es tan importante solucionar el dolor del paciente, que los antiguos pensaban que -"calmar el dolor es obra de los dioses".
El dolor físico y el dolor psíquico de Laocoonte y sus dos hijos constituyen uno de los mejores ejemplos del sufrimiento humano en toda la historia del arte. En esta escultura cuyo autor es desconocido, se representa el martirio que Laocoonte y sus dos hijos sufrieron al ser estrangulados por dos serpientes. Virgilio relata en la Eneida que Laocoonte, sacerdote de Apolo en Troya, fue condenado a este martirio por afirmar, como así sucedió en realidad, que el caballo de madera ofrecido por Ulises a la ciudad de Troya era un engaño.
Ulises hizo construir el caballo para esconderse en él junto a 300 guerreros. Lo ofrecieron a la diosa Minerva de la ciudad de Troya. Laocoonte, gran sacerdote de la ciudad de Troya, desconfió de la ofrenda, pensando que era una artimaña de Ulises. Por su desconfianza, los troyanos castigaron al sacerdote; dos grandes serpientes marinas se lanzaron sobre Laocoonte y sus dos hijos, enrollándose a sus cuerpos, destrozándolos con crueles mordeduras y ahogándolos.
La escultura fue hallanda en 1506 de forma fortuita en un terreno de cultivo de Roma, durante el pontificado de Julio II. El papa compró la escultura, que se identificó con la que Plinio el Viejo cita en una de sus obras.



J.L. Martí i Vilalta