miércoles, 12 de diciembre de 2012

Dentro de mí


.....................
  Todo el mundo suponía que mis relaciones sexuales con Frank eran un fracaso aunque yo no lo había dicho. Todas las mujeres mayores - así las consideraba aún- me llamaron a capítulo y en voz baja me aseguraron que el sexo no era importante. Me dejaron perpleja. Menuda hipocresía. Por encima de todo aquello aún me sumergía más en la irrealidad. Parecía como si a partir de un determinado momento yo hubiera dado un paso fuera del reino del sentido común para adentrarme en otro en el que todo era falso y nadie decía la verdad.
  La verdad es que nuestra vida sexual era, como se suele decir,  satisfactoria. Es un problema de expectativas.... de información, en realidad. Creo que la vida sexual del noventa y nueve por ciento de la población mundial consiste en un vigoroso ejercicio que la palabra inglesa "metesaca" describe muy bien, y la mayor parte de la gente se contenta con esto. Para empezar, unas relaciones sexuales refinadas requieren aislamiento, y no todo el mundo lo tiene. Y además, si no se sabe lo que uno se pierde no se echa en falta. Nuestros manuales matrimoniales eran sentimentales. Por ejemplo, estaba permitido besar el cuerpo de tu pareja, siempre que se hiciera con respecto. Cuando se sugería que todo estaba permitido si se hacía con amor, uno podía especular sobre este "todo", pero incluso la imaginación sexual más despierta agradece una información más concreta. ¿Sexo oral?...¿Qué es esto? ¿Sadomasoquismo?...¿A qué te refieres?............

  Por lo que se refiere al sexo sutil y refinado, tendrían que pasar muchos años para que yo lo descubriera. Estoy segura de que mucha gente no lo descubre nunca. Se puede follar con el Tom o Dick habitual, pero las costas más turbias del sexo sólo se pueden explorar con alguien con quién  se comparten consonancias, bastante infrecuentes, de gusto, carácter y fantasía.

  Antes de dejar a Frank, lo odié durante un tiempo. Y la causa era que yo le trataba mal. Comprendo que los verdugos tengan que odiar a sus víctimas. No digo que él se portara bien, no, pero no es ésta la cuestión. Al mismo tiempo yo aplicaba la lógica, de ésta manera: "Si tu posición como funcionario se ve amenazada por mis actividades políticas, no puedo comprender por qué quieres que me quede". Y: "Si yo soy tan irresponsable, ¿no estarías mejor sin mí?"
.........................

Dentro de mí
Doris Lessing

No hay comentarios:

Publicar un comentario