miércoles, 8 de agosto de 2012

Lucha biológica

Queensland es la provincia que constituye, en líneas generales, el cuarto noreste de Australia. Su capital, Brisbane, atrae a los turistas por su costa bordeada por la magnífica Gran Barrera de Coral. Al igual que la Guayana Francesa, Queensland, así llamada en honor a la reina victoria, fue colonizada en el siglo XIX por ex presidiarios y sus descendientes, que luego se conviertieron en granjeros. Estos granjeros cultivaron la caña de azúcar, que aún hoy es uno de los productos agrícolas más importantes de la provincia.
(Territorio conquistado por el sapo de la caña)






  Es bien sabido que los mayores enemigos de los agricultores son los insectos. Para luchar contra los escarabajos que saqueaban sus plantaciones de caña de azúcar, los granjeros decidieron en 1935 emplear un método radical: la lucha biológica. Hoy se la considera una alternativa para evitar el empleo de insecticidas, pero no era lo que ocurría en esa época, ya que los químicos aún no habían fabricado y extendido sus productos. Así, no es raro que en verano, si usted se encuentra en una playa de arena en la costa atlántica de Francia, se vea invadido por una lluvia de vaquitas de San Antonio (Coccinellas): se las cría en gran cantidad y luego se las dispersa desde helicópteros para luchar contra los pulgones, su plato preferido. Siguiendo una idea parecida, en 1935 el Australian Bureau of Sugar Experimental Stations importó desde Hawái 102 sapos de la especie Bufo marinus, también llamado "sapo de la caña". Tras multiplicarlos en criaderos, se soltó aproximadamente un millar de individuos en la naturaleza.

(El sapo de la caña. Bufo marinus)
  Los sapos introducidos resultaron ser compeltamente ineficaces contra los escarabajos de la caña. Una de las razones invocadas (que quizá no haya sido correcta) fue que los escarabajos atacaban las partes más bien superiores de la planta, y los sapos no saltaban lo suficientemente alto como para atraparlos. De cualquier manera, para salvar sus cultivos, los agricultores cambiaron rápidamente su plan de acción y adoptaron el esparcimiento masivo de insecticidas que la industria química puso a su disposición unos años después.
  Y se olvidaron de los sapos. Hoy se calcula que llegan a los ¡20 millones! Ocupan un vasto territorio, desbordaron ampliamente la provincia de Queensland y su invasión se acerca cada vez más a la ciudad de Darwin.

El gusano que usaba el caracol como taxi
Jean Deutsch

No hay comentarios:

Publicar un comentario