sábado, 4 de marzo de 2017

Europa aumenta a 650 millones el gasto en muros antirrefugiados

Muros que ha construido Europa o está construyendo para frenar la inmigración
Muros que ha construido Europa o está construyendo para frenar la inmigración
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 La fiebre de los países europeos por gastar dinero en vallas que eviten la entrada masiva de refugiados e inmigrantes en sus territorios no ha terminado. La reciente decisión del gobierno ultra derechista húngaro de invertir 125 millones de euros en una segunda valla en su frontera sur con Serbia eleva la cifra total a 650 millones, según las estimaciones más prudentes. Una empresa española, Magal Security Sistem, suministra vallas y concertinas a los gobiernos de Europa del Este. 

Pese a las evidentes dificultades que existen para determinar con exactitud el dinero gastado por los países europeos en construir estas vallas -por la negativa de los gobiernos a dar una cifra del coste-, la agencia Reuters calculó el año pasado que Europa había gastado unos 500 millones de euros en construir estas vallas antiinmigrantes desde la caída del Muro de Berlín, en 1989 -con España como precursora en Ceuta y Melilla-. 

A esos 500 millones hay que añadir ahora otros 125 millones que va a gastar Hungría en esta segunda valla en su frontera con Serbia. Esta vez, los datos los ha facilitado el propio Gobierno de Víktor Urban, e incluyen las obras de ampliación de los centros de internamiento de refugiados, así como cámaras de vigilancia térmicas y sensores de movimiento cada 15 centímetros.

Hay que añadir también la reciente decisión del Gobierno de Letonia de construir una valla en su frontera con Bielorrusia, aunque no ha facilitado el coste -solo ha admitido que ha reservado dinero en sus Presupuestos de 2017-. Y en enero el Gobierno de Lituania anunció otra valla que le separará del enclave ruso de Kaliningrado. El coste estimado es de 30 millones de euros, lo que elevaría la cifra a los 650 millones. 

La cifra podría ser incluso modesta, prudente. Porque el diario local turco Hurriyet ha publicado que el coste total del muro que Turquía construye desde 2014 en su frontera sur con Siria era de 672 millones de dólares -636 millones de euros- al incluir un camino adyacente para las patrullas de la policía. La construcción de este muro está muy avanzada, podría estar finalizado este 2017, y está formado por bloques portátiles de hormigón de siete metros de alto acabados en alambres con púas.

La segunda valla de Hungría también está previsto que finalice antes de este verano, por las previsiones del Gobierno húngaro de que haya una nueva oleada de refugiados a su país desde Serbia. "Hay entre seis y seis millones y medio de personas esperando a entrar en la UE", han declarado fuentes de este Gobierno a la prensa local. Tendrá 175 kilómetros de longitud y, como la primera, tendrá alambres y púas en la parte superior. Militares del ejército húngaro y hasta 500 desempleados -presionados con la pérdida de su subsidio- construyeron la primera valla en 2015.

Bulgaria
En los próximos meses, además de las vallas de Turquía con Siria y la de Hungría con Serbia está previsto que finalice también el muro que separa Bulgaria de Grecia y Turquía, de casi 500 kilómetros. Iniciada en 2014, en agosto el gobierno local decidió aumentar en 30 kilómetros más la valla. El coste se desconoce, pero según anunció el Ejecutivo búlgaro en octubre pasado la vigilancia tendrá 420 jeeps, cámaras térmicas y un sistema especial de comunicación móvil. Todo el proyecto se fin
anciará con dinero del fondo europeo para refugiados.

Bulgaria se une así a Grecia y cierra su frontera con Turquía. Europa se ha convertido prácticamente en un continente de nuevo tapiado con fronteras. Macedonia con Grecia, Hungría con Serbia y Rumanía... A esta fiebre por las vallas se han unido las ex repúblicas soviéticas. Primero Estonia, que ha programado la construcción de una valla de alambre de espino en 135 kilómetros de su frontera con Rusia para 2019. 

Letonia ya tiene avanzada su valla de 2,7 metros de alta que le alejará de Rusia. Ya ha construido una parte y en 2017 ha reservado 6,3 millones de euros para continuar con su construcción. El plan es cerrar 92 kilómetros de su frontera más vulnerable con este país, y tenerla terminada en 2019. Se ha publicado que el coste total será de 80 millones. Por si fuera poco, Letonia ha anunciado también una valla con Bielorrusia.
Mientras, Lituania también anunció en enero que va a iniciar esta primavera la construcción de una valla de dos metros de alto a lo largo de los 135 kilómetros de su frontera con el enclave ruso de Kaliningrado. El coste estimado es de 30 millones de euros y será financiado en su mayoría con fondos europeos. En total, sumando la anunciada entre Eslovaquia y Austria y la de Noruega con Rusia, once muros se están construyendo o están planificados en Europa para hacer frente a refugiados e inmigrantes. 

Empresas
 Y si difícil es saber el coste total de las vallas, también lo es conocer las empresas que están detrás de la construcción de estos muros. En algunos casos, como en el de Hungría, es el propio Ejército quién lo hace. Pero cuando se trata de bloques de hormigón, como en Turquía, son trabajadores privados. 

Lo que sí se conoce es que una empresa española, malagueña, el Grupo Mora Salazar surte de vallas y concertinas a España para levantar las murallas de Ceuta y Melilla, y también a otros países como Hungría. "Hemos surtido a todos los países del mundo. Inglaterra, Emiratos Árabes, Hungría, Bulgaria, Turquía... somos una empresa internacional y estamos a pleno rendimiento", asegura un trabajador de esta empresa. 

Las clases de producto que comercializa esta compañía se pueden ver y comprar en su página web, como la concertina H de la imagen. Lo comercializan bajo la marca European Securuty Sistem y es una de las compañías líderes mundiales en este tipo de productos. 

Además de las concertinas y las púas para las vallas, también hay negocio en la gestión posterior del muro, a través de sistemas de videovigilancia. En este sentido, una de las empresas españolas que ha participado en las vallas de Ceuta y Melilla en España es Indra, que trabaja especialmente en seguridad inteligente de fronteras con el Frontex.

"No estamos presentes en ninguno de los muros que se están construyendo en Europa, no participamos de eso", explica un portavoz de Indra. "Nosotros trabajamos sobre todo en seguridad inteligente de fronteras por vía marítima, no por terrestre", asegura. Una empresa alemana, Mutanox, se negó a vender sus productos a Hungría en 2015. Y en España, el presidente de ACS, Florentino Pérez, tuvo que desmentir a su consejero delegado cuando éste se mostró dispuesto a participar de la construcción del muro entre Estados Unidos y México. 


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