martes, 21 de marzo de 2017

El 80% de España, en riesgo de convertirse en desierto este siglo por el cambio climático

Un informe del Ministerio de Medio Ambiente advierte de que, a este ritmo, tres millones de hectáreas de las zonas húmedas pasarán a áridas al llegar a 2100
El documento admite que "la desertificación es ya un problema real" en más de dos tercios del territorio, agravado por la falta de lluvias y las temperaturas más altas
El desequilibrio entre el agua disponible y lo que se evapora supone mayor presión sobre los recursos hídricos, pérdida de biodiversidad y menor producción agrícola

Vista de la zona desértica de Tabernas (Almería).
Vista de la zona desértica de Tabernas (Almería)
 Cada país, cada región del mundo, está amenazada de manera diferente por los efectos del cambio climático. Algunos estados-isla del Pacífico se enfrentan a la desaparición física, engullidos por la subida del nivel del mar. España, por su parte, se arriesga a convertirse en desierto. Hasta el actual Gobierno advierte ya de que el calentamiento global amenaza con que, en lo que queda de siglo, el 80% del suelo esté en peligro de desertificarse. Incluidas las cordilleras montañosas del sur, según un análisis del Ministerio de Medio Ambiente de 2016 recientemente publicado en el Portal de Transparencia gubernamental.

La desertificación es la "degradación de las tierras áridas, semiáridas o subhúmedas secas". Esta tipología engloba lo que se considera, de forma más sencilla, "tierras secas". La aridez es el balance entre el agua que hay en una zona y la que se evapora: "Oferta y demanda", especifica el informe titulado Impactos del cambio climático en los procesos de desertificación. Ese índice de aridez implica el riesgo de virar hacia el desierto. En España, grandes áreas caen dentro de estas "tierras secas". Y van camino de extenderse.

El cambio climático, debido a la acción combinada de caída de las lluvias y aumento de las temperaturas, acecha con morderle un bocado de tres millones de hectáreas a la España más húmeda para transformar ese suelo en riesgo de desertificarse. Un 20% de lo que hoy está a salvo pasará a estar en riesgo. "Una aridificación en buena parte de su superficie", han escrito los técnicos de ministerio. "La desertificación es ya un problema real para una parte importante del territorio español ya que a los factores tradicionales se añaden los efectos relacionados con el cambio climático", resumen.


 El agua está en el fondo de este asunto. El Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) –el grupo científico de la ONU para el estudio del calentamiento global– ha señalado entre los primeros peligros para Europa "la creciente presión sobre los recursos hídricos, particularmente en el sur". Menos agua a disposición. Traducido significa que llueve menos y, además, en episodios más torrenciales y destructivos. "Se agrava el peligro de inundaciones", explica el IPCC. Pero, además, este patrón de precipitaciones también desertifica: "Deteriora la calidad del suelo", señala el panel internacional.

El mapa de las zonas áridas de la España peninsular refleja cómo de noroeste (Galicia) a sureste (Almería o Murcia) las tierras secas son cada vez más secas (llueve solo entre un 5% y un 20% de lo que se evapora). El riesgo de desertificación, en diferentes grados, afecta a 37,4 millones de hectáreas de los 50,5 millones del territorio total.

Ganando terreno hacia el norte
Los cálculos del informe muestran que el suelo susceptible de degradarse va ganando espacio: la zona norte de Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Valle del Ebro, amplias zonas de Cataluña y la submeseta norte se van tornando más secos hasta perder el tono verde de las zonas húmedas. A eso se le añade que las regiones ya áridas empeoran (se vuelven más anaranjadas en los modelos).
De ahí que la España húmeda, que ocupaba un 39% entre 1971 el año 2000, al ritmo actual y con las previsiones disponibles se quede en un 20% al terminar el siglo XXI. La Islas Canarias lo pasarán todavía peor.

El documento indica que se prevé un incremento "muy acusado" de la superficie cuyo balance entre lluvias y evaporación la coloca en la categoría de semiárida, sobre todo en el tercer cuarto del siglo. Pero, al mismo tiempo, destaca que, para el último tercio, los mayores incrementos relativos de zonas en riesgo respecto al año 2000 se van a producir en los suelos con un nivel de amenaza alto o muy alto. Es decir, los peores suelos.

Desertificar un país conlleva consecuencias en muchos niveles. La más obvia resulta la alteración de los ecosistemas que implica "la pérdida de hábitats y de especies", como subraya el IPCC. La biodiversidad se resiente. Esta riqueza natural es uno de las características subrayadas por el Ministerio de Medio Ambiente: España es el país de la Unión Europea que más especies de aves, mamíferos y anfibios alberga y está a la cabeza de superficie incrustada en la Red Natura 2000 de protección ambiental con 222.000 km2

Pero, además de esta relación entre mayor desierto y menor biodiversidad, el panel científico de la ONU recuerda que, junto al incremento de riesgo de los incendios forestales, estas áreas se enfrentan a "extensos efectos negativos en la productividad agrícola en el sur" [de Europa].

El informe abrocha su análisis de la siguiente manera: "Es evidente que los ecosistemas más frágiles, con menos capacidad para adaptarse a los cambios previstos en la temperatura y la precipitación serán los más vulnerables frente a la degradación".


Fuente:  http://www.eldiario.es/sociedad/Espana-riesgo-convertirse-desierto-siglo_0_624337848.html

lunes, 20 de marzo de 2017

Mendigos

 "Tengo una espléndida memoria
para el olvido, David"
Alan Breck en Secuestrado


En un paraje agradable, ventoso y ascendente, tuve la fortuna, cuando era joven, de conocer a cierto mendigo. Le llamo mendigo aunque él solía dejar que su abrigo y sus zapatos (que tenían una gran abertura) mendigasen por él. Era la ruina de un hombre atlético, alto, escuálido y moreno; estaba muy consumido y tenía esa sonrisa inquietante de los moribundos en el rostro, pero aún seguía activo y en pie, con el brioso porte marcial, el saludo militar preparado. Tres caminos atravesaban esa parte del campo y como yo era inconstante en mi elección, creo que me debió de esperar en vano muchas veces. Pero con mucha frecuencia me pillaba; con mucha frecuencia, desde algún escondrijo en la cuneta, salía de pronto como un resorte en actitud reglamentaria y, dando de inmediato rienda suelta a su cháchara, sumaba sus pasos a los míos. "Una mañana espléndida, señor, aunque quizá con una leve amenza de lluvia. Espero que se encuentre usted bien, señor. Pues no, señor, no me siento todo lo fuerte que desearía, estoy como siempre. Me alegra encontrarlo en el camino, señor. Le aseguro que espero con impaciencia nuestras pequeñas charlas." Le gustaba sobremanera el sonido de su propia voz y, aunque (de forma demasiado brusca para calificarla de sumisión) siempre se apresuraba a darte la razón en cualquier cosa que decías, nunca era capaz de dejarte seguir hasta el final. No recuerdo mediante qué transición cambiaba a su tema favorito, pero nunca caminamos mucho tiempo juntos sin que se pusiera a hablar, de un modo muy castrense, de los poetas ingleses. "Shelley es un buen poeta, señor, aunque de opiniones un poco ateas. Su Reina Mab, señor, es una obra bastante atea. Scott, señor, no es un escritor muy poético. Las obras de Shakespeare no las conozco muy bien, pero era un buen poeta. Keats -John Keats, señor- era muy buen poeta." Con esas referencia, esa crítica superficial, ese amoroso despliegue de sus conocimientos, amenizaba el paseo, mientras subía la colina a zancadas, el bastón ora pegado a las costillas de su pecho, ora meciándose en el aire recordando el garbo del soldado raso, mientras los dedos de los pies se le salían de las botas, y los codos se le salían de la camisa, y la muerte le salía por la sonrisa, y su cuerpo grande y loco era sacudido por accesos de tos.
   Muchas veces venía conmigo hasta mi casa, generalmente para tomar prestado un libro, y ese libro siempre era de un poeta. Luego se iba para continuar sus rondas de mendigo con el volumen metido en el bolsillo de su abrigo deshilachado; y aunque a veces se lo quedaba durante bastante tiempo, el libro siempre acababa volviendo, sin haberse estropeado demasiado tras su periplo por la mendicidad. No cabe duda de que así sus conocimientos se ampliaron y su crítica insustancial  y arbitraria se hizo más profunda. Pero mi biblioteca no fue la primera de la que se sirvió: en nuestro primer encuentro, ya estaba versado en Shelley y en la atea Reina Mab y en "Keats, John Keats, señor". Muchas veces me he preguntado cómo obtuvo esos conocimientos, del mismo modo que me he preguntado muchas veces cómo acabó de mendigo [...].
   Keats -John Keats, señor- y Shelley eran sus bardos preferidos. No recuerdo si le pregunté por Rossetti; pero conozco su gusto al dedillo y, si estoy en lo cierto, tenía que encantarle ese autor. Lo que le llamaba la atención era la riqueza de la frase; le gustaban mucho las palabras exóticas e inesperadas, el movimiento y la cadencia de una frase, una vaga sensación de emoción (sin motivo) en las letras mismas del alfabeto: la fantasía de la lengua. Su honesta cabeza estaba casi completamente vacía, su intelecto era como el de un niño y, cuando leía a sus autores predilectos, casi nunca debía de entender lo que leía. No obstante, el gusto no sólo era genuino, era exclusivo; intenté en vano ofrecerle novelas, pero no quiso ninguna: lo único que le interesaba era el lenguaje romántico que no podía entender. Su caso tal vez sea más habitual de lo que suponemos. Recuerdo a un muchacho al que acostaron en un camastro próximo al de un amigo mío en un hospital público y, no bien estuvo instalado, mandó que le trajeran (quizá con su último penique) un Shakespeare barato. Mi amigo aguzó el oído; en seguida entabló conversación con su nuevo vecino e hizo, cuando llegó el libro, un descubrimiento singular. Porque ese amante de la gran literatura apenas entendía una frase de cada doce, y su parte favorita era aquella que menos entendía: la ampulosa e inimitable parrafada del fantasma en Hamlet. En el hospital se hizo la luz cuando mi amigo descifró el sentido de esa apreciada jerga, una tarea para la que estoy dispuesto a creer que estaba muy dotado, aunque no la puedo considerar fácil [...]
   En cuanto a mi viejo soldado, como el señor Shakespeare, lleva muerto mucho tiempo, y ahora está enterrado, supongo, sin nombre y bastante olvidado, en el cementerio de pobres de alguna ciudad. ¡Pero no para mí, valiente espíritu, no estás enterrado! Para mí, sigues en pie, sintiendo el sol y el aire, y viajando hacia el sur a grandes zancadas [...] Te veo y te escucho arrastrando fielmente tu enfermedad mortal, disertando alegremente sobre poetas incomprendidos.



Memoria para el olvido
Robert Louis Stevenson

domingo, 19 de marzo de 2017

España asume la sentencia que declara que el Sáhara no pertenece a Marruecos

El Gobierno contesta a Podemos que no pudo actuar contra un carguero que exportaba productos saharauis, pero que informó a Francia para que lo hiciera

Foto: El ministro español de Exteriores, Alfonso Dastis (d) conversa con homólogo marroquí Salahedín Mezuar (i), en Rabat. (EFE)
El ministro español de Exteriores, Alfonso Dastis (d) conversa con homólogo marroquí Salahedín Mezuar (i), en Rabat. (EFE)
 Se acabaron las ambigüedades y los titubeos. Tres meses después de que la Corte de Justicia de la Unión Europea fallara que el Sáhara Occidental no forma parte de Marruecos, el Gobierno español asume por fin el veredicto y espera el chaparrón o la tormenta con la que reaccionará el vecino del sur. Sabe de antemano que su pronunciamiento disgustará a Rabat y se pregunta si habrá represalias.
El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, viajó a Rabat el 13 de febrero y no quedó clara su postura sobre la sentencia en una comparecencia ante la prensa en la que no admitió preguntas. Sí se dejó entrevistar diez días después en el programa radiofónico Más de Uno, de Onda Cero, pero tampoco sacó entonces de dudas a sus interlocutores. La sentencia, declaró entonces Dastis, “abre un interrogante”. “Confiamos en que vamos a encontrar esa solución para que Marruecos siga siendo socio privilegiado de la Unión”, añadió. ¿Son marroquíes los productos del Sáhara?, le insistió el periodista. “En eso estamos, habrá respuesta”, contestó. “Todavía no tiene respuesta, pero la habrá”, concluyó de forma evasiva.

La Corte de Justicia europea recalcó en su veredicto del 21 de diciembre que el Sáhara Occidental no pertenece a Marruecos y que las ventajas comerciales concedidas a los productos marroquíes en el marco de los Acuerdos Euromediterráneos entre Bruselas y Rabat no eran aplicables a las exportaciones de ese territorio a la UE. La Corte se pronunciaba así después de que una primera sentencia del Tribunal de Justicia, la jurisdicción europea de primera instancia, hubiese sido recurrida por el Consejo de Ministros de la UE con el apoyo del Gobierno español que envió a Luxemburgo a dos abogados del Estado.

Desde esa antigua colonia española se exportan pocos productos agrícolas a Europa, pero los abogados del Frente Polisario también han denunciado ante el Tribunal de Justicia el tratado de pesca con Marruecos. La flota comunitaria, esencialmente española, faena sobre todo en aguas saharianas, porque son las más ricas, y no en las marroquíes. En realidad, la sentencia de diciembre pone en entredicho afecta al conjunto de la relación comercial, y por ende política, entre la UE y su vecino del sur.

Soldados del Frente Polisario, en el Sáhara Occidental. (Reuters)
Soldados del Frente Polisario, en el Sáhara Occidental. (Reuters)
  La sentencia de la Corte de Luxemburgo estipula que “el territorio del Sáhara Occidental (…) no forma parte del territorio del Reino de Marruecos a los efectos de interpretación” de los acuerdos comerciales, afirma ahora el Gobierno español en la respuesta escrita que remitió el 16 de marzo a Jorge Luis Bail, diputado de Podemos por Huesca. Esta es “la primera declaración pública de Madrid sobre la no aplicabilidad de los acuerdos comerciales entre la UE y Marruecos a los productos del Sáhara Occidental”, señala Western Sahara Ressource Watch, un observatorio con sede en Oslo que sigue de cerca las exportaciones e inversiones en esa antigua colonia española.
 El diputado oscense preguntó por qué el Gobierno español no actuó contra el carguero Key Bay de la naviera noruega Sea Tank Chartering que, el 14 de enero, atracó para repostar, procedente de El Aaiún, en el puerto de Gran Canaria. Transportaba con destino a Fécamp (Francia) harina de pescado que había cargado en la capital del Sáhara. Encabezados por Pilar Álvarez, teniente de alcalde de Las Palmas, activistas de EQUO y de Izquierda Unida Canaria reclamaron entonces a la Guardia Civil y a la Aduana Española que inspeccionaran el barco para averiguar si transporta un cargamento ilegal –algo que hicieron ese mismo día- y le impidieran seguir su ruta. El Gobierno español justifica no haber adoptado “medidas cautelares o definitivas en relación con el carguero” porque esas “corresponden a las autoridades aduaneras del Estado de la Unión que solicite la importación” de la harina de pescado, es decir Francia.

Lo que sí hizo el Ejecutivo español fue “informar a las autoridades aduaneras de Francia y Dinamarca, países de destino del envío, de los hechos constatados, en el marco de la asistencia mutua aduanera (…)” entre Estados miembros de la UE. Además de informar a París, el Gobierno español puso “los hechos en conocimiento del juzgado correspondiente” de Las Palmas. Por eso ningún otro carguero procedente del Sáhara ha vuelto a atracar desde entonces en puertos españoles.

Al Key Bay le esperaban en Frécamp un puñado de activistas simpatizantes con el independentismo saharaui, pero la aduana de Francia, el país europeo más entregado a la monarquía alauí, no tomó medida alguna. Los letrados del Polisario pusieron entonces una denuncia por discriminación económica y falsedad sobre el origen de los productos transportados por Key Bay ante el tribunal de Le Havre, una ciudad portuaria colindante con Fécamp.

La respuesta del Gobierno a Podemos es parecida a la que dio el 31 de enero el comisario de Energía, Miguel Arias Cañete, a tres eurodiputados que preguntaron a la Comisión Europea sobre la declaración conjunta suscrita, en noviembre en Marrakech, por cinco países europeos, entre ellos España, con Marruecos para el intercambio de energías renovables. Marruecos tiene en marcha proyectos de grandes plantas de energía solar para exportar a Europa, algunos en el Sáhara, en los que juega un papel destacado Nareva, una empresa perteneciente a la familia real.

“La declaración [de Marrakech] se aplicará teniendo en cuenta debidamente la condición jurídica distinta y separada del territorio del Sáhara Occidental con arreglo al Derecho internacional”, contestó Arias Cañete a los eurodiputados. Vino así a decir que sí se tendría en cuenta la sentencia de la Corte de diciembre suscitando el enfado de Rabat. La prensa marroquí recordaba que cuando fue ministro de Agricultura en España bien que defendió en derecho de los pesqueros españoles a faenar en aguas del Sahara.

 Una semana después de la intervención de Arias Cañete, el ministro de Agricultura marroquí, Aziz Akhnnouch, un político muy cercano al rey Mohamed VI, publicó un comunicado en el que advertía en substancia de que si la UE aplicaba el veredicto correría el riesgo de que se reanude “el flujo migratorio que Marruecos (…) ha conseguido contener”.

Diez días después, entre el 17 y el 20 de febrero, nada menos que 854 subsaharianos lograron entrar en Ceuta, un récord en 72 horas. Policías y guardias civiles que están a pie de obra en la frontera terrestre con Marruecos aseguraron entonces que la inacción de sus colegas marroquíes facilitó esa masiva irrupción. Tanto Dastis como su colega de Interior, Juan Ignacio Zoido, y el propio presidente Mariano Rajoy, negaron al unísono cualquier negligencia por parte de las fuerzas de seguridad de Marruecos y ensalzaron incluso la colaboración con el vecino.

Una de las voces españolas más autorizadas sobre las relaciones hispano-marroquíes osó, sin embargo, llevarles públicamente la contraria. El momento en que se han producido esos asaltos “me hace pensar que Marruecos los ha permitido o al menos ha decidido hacer la vista gorda”, escribió Jorge Dezcallar en una tribuna de una inusitada franqueza publicada en varios diarios regionales. Dezcallar fue embajador de España en Rabat y más tarde director del Centro Nacional de Inteligencia.


Fuente:  http://www.elconfidencial.com/mundo/2017-03-19/espana-sentencia-ue-sahara-no-pertenece-a-marruecos_1351185/

Sexo, cárcel y rock and roll. Adiós a Chuck Berry, el pionero que lo cambió todo

Fue un maestro para Bob Dylan, The Rolling Stones y John Lennon

  Quién lo iba a decir: Chuck Berry alcanzó los noventa años. No murió de los excesos como Elvis, ni en accidente de avión como Richie Valens, ni pisando el acelerador por encima de sus posibilidades como el actor James Dean. A pesar de los desmadres de la era dorada del rock and roll, algunos de sus pioneros tuvieron vidas largas y llenas de éxito. ¿Cuál fue el último gran momento de carrera? Sin duda, ese regalo de Quentin Tarantino llamado 'Pulp Fiction' (1994), cuya escena más recordada (después de la inyección de adrenalina) es el baile rebosante de tensión sexual entre Uma Thurman y John Travolta, al ritmo de la preciosa 'You Never Can Tell'.
 

 Se trata de la crónica de una boda adolescente comentada por un grupo de viejunos, que reconocen que a pesar de su extensa experiencia vital son incapaces de predecir si el matrimonio va a ir bien, mal o regular. Estamos ante una de esas canciones que siempre te alegra escuchar cuando suena en la gramola de un bar rockero. También debió de hacer algún millón en royalties con 'Roll Over Bethoveen', que sonaba en la famosa franquicia de películas de Hollywood sobre un perro con gafas de sol.

Icono estadounidense
Anoche la imagen que más circulaba por Internet era una foto en blanco y negro de Chuck Berry junto a Donald Trump. La verdad es que Berry tuvo una carrera tan extensa y exitosa que podría haberse hecho fotos con todos los presidentes entre Eisenhower y Barack Obama. No fue uno de esos artistas que te tienen pendiente de su nuevo material, pero sí enganchado al puñado de éxitos que escribió en su era de esplendor, que no han perdido ni un ápice de frescura medio siglo después.
 Su especialidad eran los himnos con temática de instituto, con los que triunfó bien pasada la edad escolar. Los interpretaba con una confianza total, de la que carecen la mayoría de los ídolos adolescentes. Su gesto idiosincrásico fue “el paso del pato”, una extraña manera de moverse sobre el escenario mezcla de espasmo excitado y elegancia. Berry lo ejecutaba de manera magnética.

Fetiche de los Rolling Stones No había estrella del género que ayudó a inventar que no hablase de él con máximo respeto. Por ejemplo, Keith Richards -uno de sus muchos admiradores- le acompañó en la película 'Hail!, Hail! Rock N’ Roll', estrenada en 1987. En un artículo del año pasado, publicado en la revista digital Slate, el bajista de los Rolling Stones Bill Wyman explica que resulta imposible señalar quién inventó el rock and roll, pero que no hay duda de que Berry inventó “la idea” del rock and roll”.

 Así lo justifica: “Conocía el blues, conocía el country y estaba allí cuando el rock comenzó. Pero también supo algo que los demás ignoraban. Lo más importante que nos dio no fue musical, sino filosófico (…) De todos aquellos pioneros, Berry fue el único que no solo escribió la mayoría de su propio material, sino que escribió material sustancioso. Le gustaba componer y sabía hacerlo. Enriquecía sus canciones con sentidos y subtextos que todavía resuenan en nuestra época, a veces por sus intenciones humorísticas, siempre por sus aspiraciones poéticas”, celebra.


Maestro de Dyan, Lennon y Beach Boys

Escribía, cómo no, sobre coches y chicas, pero pocos han logrado hacerlo con tanta profundidad, pasión y capacidad de contagio. Le gustaban de verdad: en 1959 fue arrestado por “traspaso de una frontera estatal con una menor con propósitos inmorales”. En su extenso y elogioso obituario, el New York Times destacaba que piezas como 'Promised Land', 'Too Much Monkey Business' y 'Brown Eyed Handsome Man' contienen “una celebración y una sátira de las tensiones raciales y los conflictos de clase de Estados Unidos”. Son asuntos que conocía de primera mano, ya que creció en un barrio segregado de clase media en San Luis. Berry era capaz de pensar más allá de los tópicos del rock and roll primerizo, que tanto ayudó a definir. Además, cantara sobre lo que cantara, su música estaba siempre plena de energía y de alegría de vivir.

Relevancia cósmica
En 1977, el científico Carl Sagan fuel encargado de llenar la nave Voyager con material cultural relevante que pudiera dar a los extraterrestres una idea que cómo era la vida de los seres humanos en la Tierra. Los variopintos materiales incluían el sonido de un beso, saludos en cincuenta y cinco idiomas, muestras del lenguaje de las ballenas, el encefalograma y las meditaciones de una mujer enamorada y una selección de música folclórica, todo ello registrado en un disco de oro, donde no faltaba 'Johnny B. Goode', de Chuck Berry. El programa satírico 'Saturday Night Live' realizó un número donde imaginaba una corta y contundente respuesta de los alienígenas: “Manden más Chuck Berry”.
 

Disco póstumo Hablamos de un músico intuitivo e inteligente, que supo apropiarse de la técnica del guitarrista texano T-Bone Walker de pulsar dos cuerdas de la guitarra al mismo tiempo. También le define la alegría anárquica y bien calculada de sus arreglos de piano, sus ráfagas de trompeta y los ritmos de batería, en contraste con la dicción suave y perfecta. Millones de adolescentes blancos se enamoraron de música y su carisma a la primera escucha. Los inicios de su carrera están llenos de estribillos que alcanzaron el top diez, como 'School Day', 'Rock and roll Music' y 'Johnny B. Goode'.

 Bob Dylan y John Lennon confiesan que aprendieron de su estilo surreal de escribir letras. Los Beach Boys transformaron su 'Sweet Little Sixteen' en la pegadiza y exitosa 'Surfin`USA'. En 1984 le dieron un Grammy como reconocimiento a su carrera y en 1986 estuvo en el primer grupo de artistas escogidos para el Rock and Roll Hall Of Fame. En octubre del año pasado anunció su primer álbum de material nuevo en cuatro décadas.


Fuente:  http://www.elconfidencial.com/cultura/2017-03-19/sexo-carcel-y-rock-and-roll-adios-a-chuck-berry-el-pionero-que-lo-cambio-todo_1351121/

Siria | Seis años entre escombros y mentiras


 Esta semana se cumplen seis años del inicio del conflicto en Siria que ha causado millones de desplazados y la muerte de al menos 400.000, según informaba el enviado especial de ONU para Siria hace poco menos de un año. A medida que pasan los años en Siria entre muerte y destrucción, los políticos, organizaciones y medios occidentales siguen culpando de algún modo al gobierno sirio por la crítica situación que vive el país, pero, ¿cuán efectiva es esta coartada a estas alturas?

La semana pasada, el comando de la coalición de Estados Unidos anunciaba que hasta 400 marines habían llegado al norte de Siria para iniciar una operación para capturar la ciudad Raqqa, bastión del Estado Islámico (ISIS) hasta el momento. Cabe señalar que, a diferencia de las fuerzas de Rusia que combaten el terrorismo en el país, las tropas estadounidenses están en territorio sirio sin la autorización del gobierno.


 Lo cierto es que, aunque las fuerzas de Estados Unidos han sido desplegadas en Siria con el pretexto de combatir al ISIS junto con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS o SDF por sus siglas en inglés) dirigidas por los kurdos, lo más creíble es que la coalición mencionada -en la que participan EE.UU., Reino Unido, Francia o España entre otros-, esté trabajando en su proyecto de balcanizar Siria apoyando el posible estado independiente para los kurdos o en trajinar para que las fuerzas kurdas tengan el suficiente poder como para negociar la cesión del Estado sirio.

Parece ser, que ante el peor momento en el conflicto para ISIS y las otras fuerzas terroristas como al-Nusra, tras perder centenares de kilómetros cuadrados de territorio y tras la importante victoria del Ejército sirio en Alepo, la coalición de Estados Unidos no confíe en las fuerzas terroristas insurgentes como una buena carta para ganar al líder sirio al-Assad.

Viajemos al pasado para conocer el contexto sociopolítico en Siria. El gobierno sirio que ahora intenta dirigir el país mientras hace frente a una injerencia extranjera en sus asuntos internos, nació de la lucha contra el colonialismo. Pasaron décadas para que Siria rompiera las cadenas que le ataban a la dominación turco-francesa y de sus líderes sirios títeres de ella. El principal partido político de Siria es el Partido Árabe Socialista “Baaz”, que significa “renacimiento”, renovación que probaban en la década de los 80 concibiendo un nuevo país independiente con una economía totalmente autosuficiente.

La bandera que se usó bajo mandato francés (1932-1958) es la misma que hoy es considerada como “bandera de la revolución” y usan los “rebeldes sirios” y motivo por lo que la inmensa mayoría de la población siria rechaza
 Desde que Siria logró su independencia su población ha mejorado en muchos aspectos la calidad de vida. En 2009, según los datos del Banco Mundial, la esperanza de vida de los sirios aumentó 17 años desde 1970 y la mortalidad infantil se redujo drásticamente. Un estudio de 1987 publicado por la Biblioteca del Congreso de EE.UU., reseña los grandes éxitos en el campo de la educación en Siria donde en la década de los 80 se lograba la plena escolarización primaria de los hombres frente de la inscripción del 85% de las mujeres. De hecho, en 1981, el 42% de la población adulta de Siria era analfabeta; diez años después el analfabetismo en Siria había sido erradicado.

Para Occidente todos estos logros pueden ser primitivos o tribales ya que seguramente ninguno de esos periodistas que repiten la falacia de “régimen sirio” y no pueden creer que los sirios apoyan a al-Assad no han sufrido la extrema pobreza o las restricciones al acceso de sanidad, agua potable, electricidad o educación que sufrió Siria durante el mandato francés y que casualmente, de nuevo ante la injerencia extranjera, está volviendo a padecer.

Volvemos al siglo XXI. El conflicto en Siria empezó en marzo de 2011 con lo que nuestros medios se apresuraron por difundir como “una revolución que el dictador Assad convirtió en un baño de sangre”. Y es que, según la versión oficialista, las protestas contra el gobierno sirio fueron pacíficas y, sobre todo, espontáneas. Partiendo de que las concentraciones se organizaban tras el rezo semanal de los viernes y sin casi presencia de mujeres, sucesos ‘poco conocidos’ como la quema de los juzgados de Daraa y la de una comisaría en Latakia, el asesinato de 7 policías en una de las primeras protestas  o el asesinato por su confesión religiosa (alauita) del General Abdo Khodr al-Tellawi y de sus hijos y sobrino o la ejecución de 120 policías solo 3 meses después del inicio de las revueltas apuntaba desde el mismo comienzo de la crisis a su inherente carácter violento que poco tenía que ver con reclamar al gobierno reformas democráticas.

Un hombre humedece una sala del juzgado incendiado en Daraa en marzo de 2011 (GTRES)
 También hay que resaltar las gigantescas manifestaciones en apoyo del gobierno que hubieron en Siria y en otros lugares del mundo que pasaron desapercibidas. Incluso fotos de estas fueron divulgadas como protestas antigubernamentales. Por otro lado, Wikileaks ha probado en varias ocasiones que estas revueltas, no solo no eran espontáneas, si no que fueron patrocinadas por organismos extranjeros. “El Departamento de Estado ha financiado en secreto a grupos opositores sirios y a un canal de televisión que emite contenido contra el gobierno en el país” es lo que decía el The Washington Post en abril de 2011, cuando WikiLeaks filtraba un documento de 2009 que mostraba el apoyo de Estados Unidos a actividades subversivas en Siria.

Aunque las protestas y la consecuente escalada de violencia no tuvieran una naturaleza reformista, Siria en 2012 ratificó una nueva constitución sometida a referéndum y posteriormente, en 2014, se llevaron a cabo unas Elecciones Generales con observadores internacionales de 14 países y en las que la propia Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ratificó que el 70% de la población siria participó. Además, en 2011, el gobierno sirio concedió la autonomía y la autoridad política de las regiones kurdas a organizaciones nacionalistas kurdas. Todo eso obviando que el estado secular de Siria siempre ha respetado y protegido la diversidad de minorías religiosas en su territorio donde sunitas, alauitas, cristianos, drusos, y demás grupos han sido libres de practicar su fe religiosa. El siguiente reportaje de Mikel Ayestaran del año 2010 mostraba la buena convivencia entre las diferentes minorías haciendo de Siria un destino turístico y de peregrinación muy bien valorado.


Siria además tolera abiertamente la existencia de diferentes ideologías políticas como es el caso del marxismo-leninismo, representado por el Partido Comunista Sirio y el Partido Comunista Sirio “Bakdash” que forman parte de la coalición anti-imperialista en apoyo al Partido Árabe Socialista Baaz.

No le puedo contar el desarrollo de la guerra y todo lo que se refiere a las operaciones militares en Siria de los últimos 6 años en unas cuantas líneas. Si está interesado en ello debe saber que desde Al-Masdar News cubrimos las actualizaciones del conflicto militar con información procedente del mismo campo de batalla. Lo que sí quisiera expresar es que el conflicto sirio, el cual los mismos sirios se niegan a considerar ‘guerra civil’, está muy lejos de ser una lucha por la democracia liderada por unos ‘freedom fighters’ o ‘revolucionarios’, como pretenden exponer los grandes medios de comunicación. En Siria, a parte del Estado Islámico, luchan cientos de grupos armados ‘insurgentes’, la mayoría de carácter fundamentalista islámico. Entre ellos se encuentra el Frente al-Nusra, la filial de al-Qaeda en Siria, que ahora forman parte de la alianza Hayat Tahrir al-Sham junto con Harakat Nouriddeen al-Zinki, Liwaa al-Haq, Liwaa Ansar al-Deen y a Jaysh al-Sunnah. Lo cierto es que muchos de los combatientes ‘rebeldes’ ni si quiera son sirios, si no que proceden de países pobres de Oriente Medio u otros países más lejanos. Por otro lado, están las Fuerzas Armadas sirias, que combaten el terrorismo salafista que trata de establecer el islam suní como identidad de Siria. Estas están compuestas por musulmanes, cristianos, drusos, etc, y de todas las ideologías políticas con el apoyo de brigadas como la libanesa multiconfesional, Hezbolá, y milicias palestinas, irakíes e iraníes entre otras. Recomiendo leer este completo artículo para conocer a fondo las fuerzas progubernamentales que participan en el conflicto.

Seis años después del inicio del conflicto, las fuerzas ‘insurgentes’ se están empequeñeciendo en las zonas urbanas del país, donde quizás por exasperación causada por las derrotas y la pérdida de territorio, han perpetrado varios ataques suicidas matando a 100 civiles en tan solo 5 días. Mientras, en el norte de Siria, los considerados ‘moderados’ del Ejército Libre Sirio (ELS o FSA por sus siglas en inglés) han ido plantando su bandera junto con la de Turquía, cuyas tropas combaten en Siria desde agosto del 2016 con el pretexto de luchar contra ISIS, aunque la razón verdadera sea extender sus fronteras invadiendo territorio sirio a la vez que ataca y masacra poblaciones entre otras controladas por las fuerzas kurdas, consideradas terroristas por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Foto tomada en Jarablus, en el norte de Siria. “Rebeldes sirios” ondeando banderas turcas con el retrato de Erdogan
 Este escenario, donde podemos observar parte de ‘la oposición’ perpetrando masacres entre civiles y la otra parte ayudando al régimen turco a apoderarse de tierra siria y saqueando a sus residentes, solo ha reafirmado el apoyo de la mayoría de la población al gobierno sirio en su lucha anti-terrorista. También es revelador el detalle que tras la liberación Alepo, los civiles residentes en los barrios oprimidos por rebeldes, mientras se desminaba la ciudad eligieran desplazarse hacia las zonas controladas por el gobierno liderado por Bashar al-Assad, quien además anunció hace unos días su disposición a convocar un referéndum sobre el futuro de Siria recalcando que las prioridades ahora son “erradicar el extremismo y lograr la reconciliación política” del país.

Asimismo, entre tantas publicaciones sobre el conflicto sirio, se echa de menos información sobre las labores humanitarias y de reconstrucción que lleva a cabo el Estado, como el plan que emprendieron en Alepo solo dos semanas después de su completa liberación. Esta misma semana un medio español daba voz a Milad Atieh, embajador de Siria en España, que asegura que los desplazados pueden volver cuando quieran a sus casas, matizando que “en caso de que sus propiedades estén bajo control yihadista, el Gobierno les proporcionará de un lugar seguro para vivir.”

No obstante, Occidente sigue culpando al gobierno sirio del conflicto sirio que poco tiene de interno, ya que podemos afirmar con total seguridad que la guerra habría terminado ya si no fuera por el apoyo que han recibido los extremistas desde el extranjero. A estas alturas la exigencia de la cesión del gobierno sirio está obsoleta ante el desarrollo de esta guerra que empezó con falsas reivindicaciones de una reforma democrática por la que ningún grupo armado ha mostrado durante estos seis años ningún tipo de apatía.


Punto final a este artículo en el que he puesto todo mi empeño con la confianza de que algún día la verdad será la protagonista de cualquier noticia sobre Siria. Me gustaría agradecerle a Alvaro A. su ayuda aportando datos (y ánimos) y a los demás miembros del equipo de Al-Masdar por recordarme a diario que la lucha no es en vano. Este artículo está dedicado a mis cinco sentidos en Siria, this article is dedicated to my five senses in Syria, Ibrahim Joudeh, Yussa Yussef & Zen Adra.

sábado, 18 de marzo de 2017

Cantemos como quien respira


Cantemos como quien respira. Hablemos de lo que cada día nos ocupa. Nada de lo humano debe quedar fuera de nuestra obra. En el poema debe haber barro, con perdón de los poetas poetísimos. La Poesía no es un fin en sí. La Poesía es un instrumento, entre otros, para transformar el mundo


Gabriel Celaya

Refugiados, solicitantes de asilo y migrantes pagan con su salud la gestión migratoria de la UE

El 20 de marzo se cumple un año del acuerdo UE-Turquía. En Grecia y los Balcanes, la pésima política migratoria europea se cobra un enorme coste humano: miles de hombres, mujeres, niños y niñas están atrapados en zonas inseguras de las que no pueden huir

 Con motivo del primer aniversario del acuerdo entre Turquía y la Unión Europea, solicitamos de nuevo a los líderes de los Estados miembros que modifiquen radicalmente su enfoque migratorio y pongan fin al innecesario sufrimiento de miles de personas atrapadas en las consecuencias del acuerdo.

El Consejo Europeo afirmó que el acuerdo, que premia a Turquía por "detener el flujo" de migrantes, refugiados y solicitantes de asilo y aceptar a los que son devueltos forzosamente desde las costas griegas, ofrecería a los "migrantes una alternativa a arriesgar sus vidas".

Un año después, hombres, mujeres, niños y niñas, están atrapados en zonas inseguras fuera de Europa de las que no pueden huir. Como consecuencia del acuerdo, se ven obligadas a utilizar rutas más peligrosas de la mano de traficantes para llegar a Europa o quedan atrapadas en centros de registro, hacinados en las islas griegas.

“El acuerdo está teniendo un impacto directo en la salud de nuestros pacientes, y muchos son, cada vez, más vulnerables", afirma Jayne Grimes, nuestra psicóloga en Samos, una isla en el este de Grecia muy próxima a Turquía.

"Estas personas han huido de la violencia extrema, la tortura y la guerra y han sobrevivido a viajes extremadamente peligrosos. Aquí y hoy, su ansiedad y depresión se agrava por la falta de información sobre su situación jurídica y sus malas condiciones de vida. Están perdiendo la esperanza de encontrar un futuro mejor y más seguro que aquel que dejaron atrás. A menudo veo gente que piensa en el suicidio o en la auto-mutilación”.

Centro de detención de migrantes, refugiados y solicitantes de asilo en la isla de Lesbos. Grecia. @MSF

Ansiedad, depresión y traumas
Según el informe hecho público hoy, nuestros psicólogos en Lesbos han visto cómo el porcentaje de pacientes que presentan síntomas de ansiedad y depresión se ha multiplicado por 2,5. En el caso de pacientes con trastorno de estrés postraumático, el porcentaje se ha triplicado.

Los síntomas de psicosis también han aumentado, lo que coincide con el hecho de que los equipos estén viendo más pacientes con traumatismos graves y más casos de automutilación e intentos de suicidio. En los últimos meses, en las casi 300 consultas de salud mental que nuestros compañeros han llevado a cabo en Samos, han comprobado un deterioro similar y una escalada en los intentos de automutilación y suicidio.

En Serbia y Hungría, nuestros equipos son testigos de un aumento de los pacientes con traumatismos relacionados, según su testimonio, con la violencia que experimentan desde el cierre de la ruta de los Balcanes unos días antes del acuerdo UE-Turquía.

"Los líderes europeos siguen creyendo que la construcción de vallas y el castigo a quienes todavía tratan de cruzarlas disuadirán a otros de huir para poner a salvo sus vidas", manifiesta Aurelie Ponthieu, nuestra asesora humanitaria especialista en desplazamientos. "Todos los días tratamos las heridas, tanto físicas como psicológicas, infligidas por estas políticas de disuasión. Estas medidas han demostrado ser inhumanas e inaceptables”, asegura.

En esta línea, renunciamos a los fondos públicos de la Unión Europea y sus estados miembros en protesta por su dañina política migratoria. Reiteramos que las únicas soluciones humanas para poner fin a la muerte y al sufrimiento en las fronteras de Europa -tanto terrestres como marítimas- son el pleno respeto del derecho a solicitar asilo, la apertura de alternativas seguras y legales para que las personas se trasladen, el reasentamiento, la reubicación, los visados humanitarios y la reunificación familiar, así como las visas de trabajo y de estudio.

Salud mental, sexual y enfermedades crónicas
Prestamos asistencia médica y humanitaria a refugiados, solicitantes de asilo y migrantes en Grecia desde 1996. En 2015, lanzamos una respuesta de emergencia cuando miles de personas comenzaron a llegar cada día a las islas griegas desde Turquía con el objetivo de atravesar los Balcanes para llegar al norte de Europa. En la actualidad, trabajamos en más de 20 localidades griegas y nos centramos principalmente en el ámbito de la salud mental, la salud sexual y reproductiva, y el tratamiento a pacientes con patologías crónicas.

Centro de detención de migrantes, refugiados y solicitantes de asilo en la isla de Lesbos. Grecia. @MSF

En 2016, llevamos a cabo 72.740 consultas de salud en el país heleno, incluyendo 8.207 consultas de salud mental, 3.195 de salud sexual y reproductiva, y 61.338 consultas médicas. Nuestros programas cubren atención primaria de salud, fisioterapia y tratamiento de enfermedades crónicas, entre otros servicios.

En Serbia trabajamos desde finales de 2014. Los programas incluyen la prestación de atención médica y de salud mental, la instalación de refugios y servicios de agua y saneamiento en los lugares donde entran y salen del país y en la propia capital, Belgrado. Desde principios de 2016, contamos con una clínica y un dispositivo de atención móvil en Belgrado que brindan atención médica general y cuidados en salud mental. A lo largo de 2016, hemos distribuido bienes de primera necesidad y presionado para que las personas vulnerables varadas en Serbia tengan un mayor acceso a la asistencia sanitaria y a un alojamiento y protección adecuados.


Fuente:  https://www.msf.es/actualidad/turquia/refugiados-solicitantes-asilo-y-migrantes-pagan-su-salud-la-gestion-migratoria-la

Exdirectivo de la industria alimentaria destapa las prácticas más oscuras del sector

Fue testigo y cómplice de algunas de las actividades más fraudulentas

Exdirectivo de la industria alimentaria destapa las prácticas más oscuras del sector
Christophe Brusset (Claude GASSIAN / Claude Gassian)
  Heces de animales en las especias molidas, pimentón que en realidad no lo es, polvo de ladrillo en el azafrán, carne de caballo vendida como carne de buey… Christophe Brusset, ingeniero francés, ha trabajado durante más de 20 años como broker o director de compras de grandes empresas agroalimentarias.

Siendo testigo y cómplice de las prácticas más desagradables y fraudulentas para ampliar los beneficios económicos, ahora cuenta su experiencia en el libro “¡Como puedes comer eso!” que acaba de publicar Ediciones Península (Planeta).

 La carne de caballo, el desencadenante
(THEPALMER / Getty)

Hace mucho tiempo que se engaña al consumidor. “Por ejemplo, en el caso de los ravioli de Leader Price que no contenían carne de cerdo, como anunciaban. Lo destapó el periódico francés Capital en 2001, pero nadie lo consideró un escándalo”, explica Brusset a Lavanguardia.com.

“Cuando vi el gran caso de la carne de caballo (vendida como carne de buey), me di cuenta de que algo había cambiado en la percepción de los consumidores. La cuestión ya no era que hubiera víctimas o no. La gente quería saber la verdad. Estaban preparados para escuchar lo que yo tenía que contar”.

 Heces en las especias molidas 

(EasyBuy4u / Getty)
 Sorprenden sus explicaciones sobre los casos de lotes de especias turcas o egipcias con excrementos de pájaro y los botes de pimienta india o de guindillas indias con heces de ratón y otros desechos. La solución para conseguir vender estos productos era triturarlo todo, tratarlo, y diluirlo en partidas “sanas”.

El caso del azafrán en polvo es otro claro ejemplo, “algunos proveedores sin escrúpulos hacen locuras: no dudan en mezclar ingredientes como ladrillos machacados, colorantes prohibidos (…). Yo ya no consumo productos molidos ni triturados de tipo industrial”, afirma Brusset.


 Orígenes dudosos

Azafran
Azafran (Johner Images / Getty)
 Otro de los engaños más comunes son los orígenes de los productos. “El mayor comprador de azafrán (vendido como) español es Estados Unidos. Pero España exporta más azafrán del que puede producir… En realidad, parte este azafrán se importa de Irán, el primer productor mundial”.

“Así, Estados Unidos puede comprar la cantidad de azafrán que desee bajo bandera española, sin tener que comerciar con Irán, país contra el que decretó un embargo”, leemos en el libro. Hay decenas de casos como este.

Brusset admite, por ejemplo, que compraba barcos enteros de granos de mostaza India para fabricar miles de toneladas de mostaza vendida como “de Dijon” en Alemania u Holanda.

Las supuestas hierbas de la Provenza, según él, proceden mayoritariamente de Marruecos, Albania, Egipto o Túnez. “No se puede saber el origen de los productos porque el etiquetado se controla muy poco. Lo mejor es comprar marcas conocidas. Estas temen perder su reputación si hacen trampas”, nos explica.

 Pimentón que no lo es 

(Savany / Getty)
 Otro producto español aparece en las reflexiones de este experto: el pimentón.
“En Murcia hay empresas muy conocidas que producen pimentón a partir de residuos de extracción, es decir, pimentón cuyo aceite esencial (Oleorresina Capsicum) se ha extraído por medio de disolventes. Llegué a comprar centenares de toneladas de esa porquería, que envasábamos en bonitas latas de metal serigrafiadas”, cuenta.

Menos cantidad, al mismo precio

(Magone / Getty)

Otra estrategia de la industria para ganar más dinero: vender menos cantidad de producto al mismo precio. Brusset cita el nombre una conocida marca de galletas rellenas de chocolate que, de la noche a la mañana, redujo un 10% el peso de sus paquetes.
“Esto es muy común. El peso estándar para un yogur, durante años, fue de 125 gramos por unidad. Ahora se encuentran muchos de 115 o incluso 100 gramos”, asegura. Si los envases son los mismos, claro, es fácil que al consumidor le pasen por alto estas cifras.

 Rebozados congelados: todo vale 

(Issaurinko / Getty Images/iStockphoto)
 Las verduras y hortalizas de dudoso color o aspecto, cuenta este experto, tienen una vía de comercialización en los congelados rebozados. Él lidió con el caso de unos champiñones ¡azules! que acabaron en el supermercado de esta forma.

“No es una buena idea consumir rebozados industriales: no ves el producto, no puedes evaluar su calidad, y tienen más grasas y más sal. Son más baratos, pero su relación calidad/precio no es buena”.

Más intoxicaciones de las que creemos

(red_moon_rise / Getty)
 
En Francia, dice Brusset, cada año mueren entre 250 y 700 personas por intoxicaciones alimentarias.
“Estas cifras son oficiales y están disponibles. La OMS considera que hasta 23 millones de personas cada año en Europa sufren una enfermedad transmitida por la comida, y 5.000 de ellas mueren. Las infecciones por salmonela matan a más de 200 personas en Europa cada año”. Nunca hubiésemos dicho que esto sucede en el viejo continente.


Fuente:  http://www.lavanguardia.com/comer/al-dia/20170314/42850046150/christophe-brusset-practicas-fraudes-industria-alimentaria.html?utm_source=facebook&utm_medium=social&utm_content=comer&utm_campaign=lv&utm_campaign=botones_sociales&utm_source=twitter&utm_medium=social

Cómo tiñen de verde el Río Chicago para celebrar el día San Patricio (y por qué comenzaron a hacerlo)



Cada 17 de marzo Chicago tiñe de un intenso color verde su río para celebrar el día de San Patricio. La costumbre no es nueva. Lleva haciéndose nada menos que desde 1962. Lo más curioso de la historia es que la idea comenzó con una sustancia pensada para que el río estuviese limpio.

Corrían los albores de la década de los 60, y el Río Chicago era una cloaca. El alcalde de la ciudad, Richard J. Daley, declaró una cruzada para tratar de devolver la vida al río, y el primer paso para ello era localizar a las empresas que contaminaban. Para ello trazó un plan ingenioso: verter fluoresceína en diferentes puntos del río.

 La fluoresceína es un colorante orgánico usado ampliamente en diferentes pruebas médicas. La sustancia (un polvo de color naranja) se torna de un llamativo color verde ante los cambios bruscos en el PH. Trabajadores del gremio de fontaneros de la ciudad comenzaron a verter la sustancia en el río y, efectivamente, la fluoresceína sirvió para delatar a los que ensuciaban las aguas.

 
En 1961, Stephen Bailey (miembro del gremio de fontaneros de la ciudad y amigo de la infancia de Daley) tuvo una idea mientras veía a un trabajador verter la sustancia en el río. Esa idea era, por supuesto, teñirlo completamente de verde para celebrar San Patricio.

La primera vez que lo hicieron, en 1961, vertieron 100 libras (45 kilos) del compuesto y las aguas se quedaron verdes una semana. En los años sucesivos rebajaron la dosis a 25 libras (11 kilos) para que el río permaneciese verde solo durante un día.


 La festiva propuesta se encontró con las quejas de colectivos ecologistas. Tras varios años de debate, el ayuntamiento accedió a cambiar la fluoresceína por un tinte de origen vegetal biodegradable. Su fórmula, por cierto, es secreta.

 Cada día de San Patricio, a las 09:15 de la mañana, técnicos del gremio de fontaneros de Chicago en dos barcos vierten el compuesto en el río y lo dispersan. El efecto dura exactamente cinco horas, tiempo más que suficiente para que locales y visitantes lo celebren con unas cuantas pintas de cerveza.


Fuente:  http://es.gizmodo.com/como-tinen-de-verde-el-rio-chicago-para-celebrar-el-dia-1793379535?utm_campaign=Gizmodo_twitter_sf_es&utm_source=gizmodo_twitter_es&utm_medium=socialflow

Paramilitares en Colombia: un 'déjà vú' de sangre en tiempos de paz

Los grupos armados están copando las zonas que las FARC han dejado libres tras los acuerdos de paz. Las amenazas y asesinatos a líderes sociales, sindicalistas y defensores de derechos humanos se han disparado y temen que el exterminio político de hace décadas se repita. Mientras, el Gobierno de Santos niega el paramilitarismo y habla de crimen organizado.

Monumento al maestro caído en la ciudad de Montería, Córdoba, Colombia.- JAIRO VARGAS
Monumento al maestro caído, en la ciudad de Montería, Córdoba, Colombia.- JAIRO VARGAS

 El día en que lo iban a matar, Luis Plaza se dirigía a una asamblea de maestros en Cartagena de Indias. Ya había recibido 15 amenazas de muerte y el Gobierno colombiano le había asignado un escolta y un coche blindado, aunque tenía que compartirlo con otro amenazado. Era secretario general de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) en el departamento de Bolívar, el sindicato con más filiación del país, paraguas de 700 organizaciones sectoriales.

“Nos van a joder”, recuerda que le dijo a su guardaespaldas cuando dos personas en una moto le cerraron el paso en una calle. Siete balas impactaron en su coche, pero cuando el encapuchado apretó el gatillo, Luis ya se había hecho un ovillo en el suelo, pensaba en su familia y asumía que su nombre engordaría la larga lista de sindicalistas asesinados en Colombia. “Cuando vi que la moto no avanzaba supe que eran dos sicarios. Pese a su imagen turística, Cartagena se ha convertido en una capital del sicariato”, explica. Pero salió de aquella. Su escolta ─no se explica cómo ni cuándo─ mató a uno de los sicarios e hirió al otro en una pierna. Quién quería muerto a Luis sigue siendo una incógnita, aunque él insiste en que un empresario conocido como El Turco Hilsaca pagó 400 millones de pesos (125.000 euros) por su asesinato. Después de aquello, Luis pasó algunos meses en Asturias gracias a un programa de acogida para líderes sociales amenazados en Colombia.

El atentado sucedió en 2014, pero podría volver a pasar en cualquier momento. Por eso, Luis mantiene su escolta y su todoterreno blindado. Las amenazas, extorsiones y asesinatos a sindicalistas, líderes campesinos, activistas y defensores de los derechos humanos han ido aumentando en el país al tiempo que las FARC iban abandonando su actividad armada. Las matanzas han crecido tanto que, a muchos, la situación les recuerda a otra época: la del paramilitarismo impune de hace tres décadas, un oscuro déjà vú que ensombrece el proceso de paz. No hay acuerdo en cuanto a las cifras. El Programa Somos Defensores habla de 80 de estos asesinatos el año pasado. Amnistía Internacional ha contado 75. Otros colectivos como Marcha Patriótica ─el colectivo con más muertos sobre la mesa─ elevan a 125 el número de muertos. Durante el transcurso de este reportaje se han conocido al menos cuatro asesinatos. Demasiados, en cualquier caso.

Plaza, que ahora vive en la capital, Bogotá, asegura que ya ha sufrido varias situaciones de alerta recientemente. Cree que el posconflicto, como se denomina al escenario en Colombia tras los acuerdos de paz entre las FARC y el Gobierno, va a ser duro, largo y mortífero para gente como él, porque falta voluntad política para acabar con el paramilitarismo, el sicariato y el narcotráfico. Factores que, en muchas ocasiones, son difíciles de diferenciar y se mezclan con los intereses de grandes empresarios, terratenientes e, incluso, políticos. Además, insiste, estos grupos están ocupando los territorios que controlaban las FARC antes del cese del fuego. Es lo normal cuando desaparece la única autoridad real que ha operado en gran parte de la Colombia rural, donde el Estado nunca llegó o sólo lo hizo para bombardear a la insurgencia. Muchos campesinos confían poco o nada en la protección de un Gobierno que les ha ignorado toda su vida. Muchos han reconocido a este diario en privado que votaron en contra de los acuerdos de paz porque no querían que las FARC se fueran, porque para ellos, el remedio podía ser peor que la enfermedad. Y es lo que está pasando.
El sector del magisterio, en el que Luis trabaja, es uno de los más castigados por eso que el Gobierno denomina “crimen organizado” o bacrim. Según la asociación de docentes ADEMACOR, más de mil profesores han sido asesinados en las últimas tres décadas en Colombia. Es tan habitual que, en la ciudad de Montería, capital del departamento de Córdoba, al norte del país, ADEMACOR ha levantado un monumento al maestro caído.

 Según explica uno de sus portavoces, es el departamento con más docentes asesinados, obligados a cambiar de ciudad o extorsionados. Entre ellos está el presidente de la asociación, que en 2013 tuvo que huir de Córdoba por panfletos amenazantes de una organización paramilitar. En lo que va de 2017, tres profesores han sido asesinados en esta región caribeña y ha habido más de 20 amenazas, denuncian. “Esas son las cifras oficiales, pero hay más. La mayoría se calla. Si denuncias y no te trasladan o no te ponen protección, que es lo habitual, te conviertes en carne de cañón para los paramilitares”, añade.
Uno de los panfletos de amenazas del grupo paramilitar Águilas Negras
Uno de los panfletos de amenazas del grupo paramilitar Águilas Negras

Pero estas bandas criminales tienen nombre, apellidos, escudo, logotipo e, incluso, página web, aunque el Gobierno diga que no existen, que sólo son delincuentes cuyo único interés es el dinero y no la limpieza ideológica, el genocidio político. Las Autodefensas Gaitanistas de Colombia o las Águilas Negras son los grupos paramilitares de extrema derecha que firman panfletos y mensajes a los amenazados en buena parte del país. Herederos de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), son el grupo que ataca a los maestros de Montería, por ejemplo, pero también a los campesinos del Cauca o de Magdalena Medio o los sicarios que usan los terratenientes para expulsar a campesinos de las tierras comunales. Pese a todo, el Gobierno sigue poniendo en duda su autenticidad. Quizás algún desalmado utiliza sus logotipos para asustar, para conseguir dinero sin siquiera pertenecer a ellos, insinúa el viceministro de Defensa, Aníbal Fernández de Soto.

Negar la realidad
Para Fernández de Soto y su gobierno, este grupo recibe el nombre de Clan del Golfo y son, simplemente, narcotraficantes y mineros ilegales cuyos intereses chocan con los de activistas y campesinos. “Estos asesinatos nos preocupan y los investigamos todos pero no hay que entrar en una guerra de cifras. No creemos que todos sean asesinatos selectivos”, afirma mientras esgrime las positivas cifras de seguridad del país. “Estamos en el momento de mayor tranquilidad en 40 años, con una media de 24 homicidios por cada 100.000 habitantes. Nos acercamos a cifras normales. Nos estamos acostumbrando a vivir en paz”, argumenta.

 No le falta razón al viceministro. De hecho, muchas víctimas coinciden con él. Hay menos muertes. El problema es que los que mueren están mucho mejor seleccionados. Al fin y al cabo, los líderes sociales serán los encargados de velar por el desarrollo de los acuerdos de paz con las FARC en lo que tiene que ver con la reforma agraria o la sustitución de cultivos ilegales. Eso les convierte, a ojos de los paramilitares, en guerrilleros de izquierda a los que exterminar, descabezar los movimiento y debilitar el proceso de paz. Luis Juarán, del sindicato agrario Fensuagro, afirma que han sido ellos, los civiles, quienes han puesto la mayor cantidad de muertos durante el proceso de paz. Su organización, muy vinculada al Partido Comunista, logró convocar grandes movilizaciones por una reforma agraria en los 80. Eso le costó el exterminio de su organización por parte de los paramilitares en regiones como Costa Atlántica, Magdalena Medio, Meta y Urabá. Hoy, de nuevo, ve morir a sus militantes y teme por su propia vida. No son recuerdos lo que lee en los periódicos.

 Un caso similar es el de Óscar Aredo, un veterano agricultor y dirigente de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos de Colombia (ANUC) en la región del Cauca, una de las más afectadas por el nuevo auge paramilitar. Su lucha es por la tierra y por los recursos naturales y sus enemigos son grandes empresas energéticas y mineros legales e ilegales; los megraproyectos que acaban con miles de campesinos desplazados. Él ya ha recibido decenas de amenazas, pero no tiene escolta. “Uno no se acostumbra nunca a la muerte, pero aquí no te queda más remedio”, afirma.

“El paramilitarismo está creciendo, las amenazas han aumentado y está habiendo muchos asesinatos. Desde enero hasta hoy ha habido alrededor de 20. El sábado (18 de febrero) nos mataron a un compañero en la localidad de Mercaderes”, lamenta. “Si el Gobierno no reconoce que existe el paramilitarismo no va a actuar contra él. Y si no acaba con los paramilitares, con el narcotráfico, con la minería legal e ilegal no va a haber paz en Colombia, porque son estos agentes los que están haciendo la guerra”, argumenta.

“Seguiremos asesinando ya que la lista es larga y lo lograremos. El norte, centro y sur del Cauca debe estar listo y así empezar el año nuevo sin castro-chavistas, sin defensores de derechos humanos, sin activistas, sin sindicalistas, sin Marcha Patriótica, sin LGTBI, sin colaborares de las FARC”.
Ése es uno de los párrafos de la octavilla que apareció sobre la mesa de la oficina de Elisabeth Yangana, miembro del Sindicato Unitario Nacional de Trabajadores del Estado Colombiano (SUNED). En el siguiente párrafo se especificaban algunos nombres. El suyo estaba en la lista. Lo firmaban las Águilas Negras y se despedían así: “La gente de bien y los inocentes nos lo agradecerán. Por un nuevo país”.

Yangana ha denunciado el paramilitarismo y su connivencia con sectores del Estado colombiano durante años. No le extraña figurar en esa lista, lo que le sorprende y le asusta es que el Gobierno no le de credibilidad a ese papel. Más aún cuando ella ha sufrido un intento de secuestro hace una década y cuando desconocidos en moto la persiguen a la salida de su actual trabajo. A su marido “lo desaparecieron” hace muchos años.

Un panfleto de amenazas de muerte a activistas colombianos de la región del Cauca.
Un panfleto de amenazas de muerte a activistas colombianos de la región del Cauca.

“Digamos que se habían calmado ─afirma sin poder contener un risa sarcástica─ pero el 13 de diciembre ya volvieron las amenazas. Nos persiguen y nos matan por ser de izquierdas, progresistas y reivindicar derechos sociales. Eso es sinónimo de ser de las FARC”, explica.
Tampoco le sorprende que el Gobierno quiera pasar definitivamente la página del paramilitarismo. La época en la que las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) eran conocidas como la “sexta división” de las Fuerzas Armadas colombianas acabó con las imágenes de sus jefes entregando las armas tras aquel proceso de paz firmado con el expresidente Álvaro Uribe, en 2006. Según las cifras que presentó el Gobierno, más de 30.000 paramilitares se desmovilizaron y entregaron las armas. Asunto zanjado para Juan Manuel Santos, que recogió el testigo en el Ministerio de Defensa después de ese proceso de paz.

El engaño de los paramilitares desmovilizados
Pero pocos en Colombia confían en aquella desmovilización de los paramilitares. Ni siquiera quienes se acogieron a ese proceso se lo creen. Jorge Luis Hernández ingresó en las AUC cuando tenía 20 años. Hoy tiene 40 y su vida se parece muy poco a la de entonces. “Entré porque no tenía trabajo y un primo me dijo que me pagaban un buen sueldo”, explica. Pronto se dio cuenta de que combatir a la guerrilla y a la “subversión comunista” era sólo una parte de su trabajo. La otra consistía en hacerse con el control de la producción de coca y pasta base de cocaína. “Mi misión no era sólo combatir, yo no maté a nadie. Nos hacían vigilar las zonas cocaleras y los laboratorios”, reconoce en el descanso de una reunión de activistas por los derechos humanos a la que ha acudido en la ciudad de Sincelejo, departamento de Sucre.

“Hoy sigue existiendo paramilitarismo, sólo ha mutado un poco. La mayoría de los mandos intermedios de las AUC no se desmovilizaron y son los que hoy ocupan las antiguas zonas de las FARC. Ni siquiera entregamos todas las armas. Yo tenía un rifle AK-47 y, cuando me entregué, me obligaron a hacerlo con un rifle viejo”, asegura. ¿Quiénes son los actuales jefes paramilitares? La pregunta le hace gracia. “Son los políticos. Siempre han sido ellos. Una prueba es que mi batallón obligó, durante las elecciones, a que la gente votara por Álvaro Uribe Vélez. Les amenazábamos y estábamos presentes en los colegios electorales para ver qué votaban”, afirma. Los políticos, responde. Esos que hoy niegan la existencia del paramilitarismo.