lunes, 10 de diciembre de 2018

Un exasesor de Bin Salmán torturó a una activista saudí antes de ser despedido por el caso Khashoggi

Pedir el derecho a conducir se paga con abusos sexuales, descargas eléctricas y latigazos. La muerte del periodista es la punta del iceberg de la represión a los disidentes.

Mohamed bin Salman, el pasado 30 de noviembre en la reunión del G20 en Buenos Aires.
 Un importante asesor del príncipe heredero de Arabia Saudí participó en la tortura de una activista a principios de este año antes colaborar en el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi, según fuentes de la agencia Reuters.

El asesor Saud al Qahtani ejerció como consejero del príncipe heredero Mohamed bin Salman hasta octubre, cuando fue despedido y luego sancionado por el Tesoro de los Estados Unidos por el asesinato del columnista de The Washington Post.

Ahora, las fuentes de Reuters aseguran que Al Qahtani estuvo presente durante una sesión de tortura a esta mujer y sus subordinados torturaron a otras tres activistas, quienes fueron objeto de abusos sexuales, electrocutadas y flageladas entre mayo y agosto en un centro de detención extraoficial en Yedá.

Este grupo estaba formado por seis hombres, que dijeron pertenecer a la Federación Saudí de Ciberseguridad, Programación y Drones, que Al Qahtani dirigió en su momento.
Por contra, otro funcionario saudí ha asegurado que las denuncias de maltrato y tortura de las mujeres detenidas eran "falsas". "Fueron detenidas por acusaciones relacionadas la seguridad y la estabilidad del reino", según esta fuente.

Las mujeres se encuentran entre más de una docena de activistas arrestados desde mayo, en medio de una represión dirigida contra clérigos e intelectuales. Siguen detenidas once mujeres, dicen activistas, incluidas las cuatro presuntamente torturadas. 

En la habitación Amnistía Internacional y Human Rights Watch dijeron el mes pasado que al menos tres de las activistas, que se manifestaban por el derecho a conducir y el fin del sistema de tutelaje masculino predominante en el reino, fueron torturadas.

Las fuentes de Reuters, que pidieron no ser identificadas por temor a represalias, verificaron a la agencia que Qahtani estaba en la sala en varias ocasiones cuando una de las cuatro activistas detenidas fue sometidas a besos, a toqueteos y a electrocución. La mujer recibió amenazas de violación y asesinato.

Otras dos detenidas recibieron insultos, latigazos y descargas eléctricas hasta poner sus dedos azules. Los captores también hicieron que otra mujer besara a un hombre detenido mientras observaban, dijo una de las fuentes.

Reuters no pudo determinar si Qahtani estuvo en la habitación durante los episodios con esas otras tres detenidos, pero las fuentes dijeron que todos los torturadores de mujeres pertenecían al "grupo de Saud".

Una tercera fuente dijo que Qahtani se dirigió a varias de estas mujeres en mayo cuando fueron transferidas inicialmente a Yedá desde Riad, la capital, y les dijo que la pena por traición era de 20 años de prisión o la pena de muerte.

Fuente: https://www.huffingtonpost.es/2018/12/07/un-exasesor-de-bin-salman-torturo-a-una-activista-saudi-antes-de-ser-despedido-por-el-caso-khashoggi_a_23611382/

miércoles, 5 de diciembre de 2018

La tempestad

Tempestad de nieve en el mar. J. M. William Turner 1842 Londres, Tate Gallery
 Estamos hechos de la misma sustancia que lo sueños; y un sueño cierra nuestra breve vida.

La tempestad, acto IV, escena I
 William Shakespeare,
 

Timothy Snyder: "Si no hacemos nada, la extrema derecha seguirá creciendo"

 "Cuando no votas, por lo general estás ayudando a la peor alternativa", advierte este experto en Europa central y oriental

El profesor Timothy Snyder, catedrático en la Universidad de Yale, en Madrid. ANTONIO HEREDIA
 La historia no se repite, pero sí alecciona. Y lo que la historia europea nos enseña es que las sociedades pueden resquebrajarse, las democracias pueden caer, la ética puede desplomarse y la gente corriente puede verse abocada a situaciones inimaginables. Nos lo recuerda Timothy Snyder (Ohio, 1969), catedrático de Historia en la Universidad de Yale, experto en historia de Europa central y oriental y autor de varios libros, entre otros 'Sobre la tiranía' y 'El camino hacia la no libertad', publicados ambos en España por Galaxia Gutenberg. De paso por Madrid, invitado por la Fundación Rafael del Pino, hablamos con él de España, de la ultraderecha, de Vox, de Trump, del Brexit, de Francia y demás asuntos candentes.

P. Hasta el pasado domingo España era uno de los poquísimos países europeos en los que la extrema derecha no tenía representación parlamentaria. Ahora, sin embargo, ya la tenemos. Vox ha irrumpido en las elecciones andaluzas con 12 diputados...

R. Bueno, España ha tenido extrema derecha durante mucho tiempo, desde 1939 hasta 1975. Y por supuesto, no es posible olvidar la Historia, siempre vuelve, de un modo o de otro. Me imagino que una de las cosas que sucederá ahora es que el éxito de Vox provocará una discusión sobre el régimen de Franco, lo que aún queda de él y cuánto de ese pasado queda. Por otra parte, bienvenidos a la normalidad, esta es la situación en la que se encuentran la mayoría de los países europeos y no veo ninguna razón por la que España pudiera ser siempre una excepción. Pero lo más importante en mi opinión es que nos preguntemos: ¿Qué hacemos ahora? Es muy fácil llegados a este punto decir que estamos muy sorprendidos, que lo que está ocurriendo es muy alarmante. Pero la verdadera cuestión es: ¿Qué hacemos ahora?

P. Pues dígamelo usted: ¿Qué hacemos ahora?

R. La respuesta sería averiguar por qué la gente está votando como vota y averiguar los apoyos con que cuenta Vox, no sólo políticos sino también financieros. Cuando un partido de extrema derecha irrumpe en la escena política siempre se describe a sí mismo como nacional, pero la realidad es que la extrema derecha ahora es mucho más internacional que la izquierda. Pensamos en la izquierda como internacional, pero hoy en día los partidos de izquierdas funcionan a nivel nacional mientras que los de extrema derecha están muy bien coordinados a nivel internacional. Así que cuando un partido de extrema derecha aparece en la escena siempre es interesante preguntarse si tiene conexión con la extrema derecha estadounidense, con los rusos...
P. La internacionalización de la extrema derecha la encarna Steve Bannon, el ex asesor de Donald Trump que se propone aglutinar a todos los grupos de la derecha populista europea de cara a las elecciones europeas de mayo próximo. ¿No le parece?
R. Perdón por lo de Bannon, lo lamento mucho por ustedes. Bannon es un ejemplo del fenómeno del que hablamos, siempre ha funcionado con el respaldo de varios sponsors, hasta hace muy poco le apoyaba la familia Mercer, propietaria de Cambridge Analytica [una compañía de análisis de datos electorales que realizó la campaña de Donald Trump y la del Brexit y que actualmente está siendo investigada en Estados Unidos y en Gran Bretaña por supuestas prácticas ilícitas]. Bannon es un ejemplo del uso de la analítica en Internet para tratar de descubrir los puntos vulnerables de la gente, para averiguar qué es lo que les da miedo. Así que además de Bannon como persona, Bannon también ejemplifica la oligarquía de extrema derecha y la oligarquía digital, que consiste en usar el dinero de alguien para averiguar a qué tiene miedo la gente y transformar eso en una victoria política. Bannon, por si hay algún español que no lo sepa, quiere destruir la Unión Europea, ese es su objetivo. Ofrece a cambio la idea de estados nacionales, algo que sería un camino sin salida para España. Pero, además de eso, durante al menos los últimos cinco años también el estado ruso y oligarcas próximos al estado ruso están organizando a la extrema derecha: invitan a representantes de la extrema derecha a Rusia y utilizan recursos económicos para apoyar a partidos de extrema derecha en Europa y en estados Unidos.

P. ¿Quiere decir que Vox podría estar financiado por esos grupos?

R.Para nada, yo no digo que eso sea lo que está ocurriendo. Lo que digo es que habría que investigarlo.
P. ¿Y cómo hemos llegado a este auge de la extrema derecha? Si no me equivoco usted lo achaca en gran medida a lo que llama la 'política de la eternidad', esa política que lleva a cabo una mascarada de la historia y vive ensimismada en la añoranza de un pasado mitificado...
R. Así es. Estos movimientos de extrema derecha no pueden hablar del futuro, no hablan ni siquiera mucho de política y son hostiles a la factualidad o, en el mejor de los casos, muy vagos respecto a los hechos. La manera en la que funcionan es tratando de llevar a los electores al pasado, a un pasado que por supuesto no es como lo pintan, y en culpar a otra gente, generalmente a los inmigrantes, de haber acabado con ese pasado. Al desviarnos al pasado, la extrema derecha nos desvía de los problemas actuales que enfrentamos. Ese es su estilo de hacer política. Lo crucial para enfrentarlos, creo yo, es mostrar el futuro. Creo que eso responde a la pregunta de qué hacer con ellos. Tanto si se trata de un partido de centro como si se trata de la Unión Europea, es necesario crear una visión de futuro que elimine la ansiedad que siente la gente y que acabe con la costumbre de la extrema derecha de culpar a otros de haber puesto fin al pasado.

 P. Usted también habla de la 'política de la inevitabilidad', de que estábamos convencidos de que la Historia sólo podía avanzar en una única dirección: hacia la democracia liberal. ¿Hemos cometido tal vez el error de pensar que la democracia era un bien inamovible, algo que damos por descontado?

R. Creo que tiene toda la razón. La democracia es un bien y debemos de estar dispuestos a hacer ciertos sacrificios por ella. Porque la democracia no es algo automático. Sólo hay que mirar a la historia de la democracia para comprobarlo: con frecuencia la democracia puede acabarse. Lo que ocurre es que después de 1989 se produjo una confluencia de factores para pensar que la democracia podía ser eterna: el fin del comunismo, el neoliberalismo de Thatcher y de Reagan, el Tratado de Maastricht... En muchos casos, la gente pensó que la Historia se había acabado. Pero cuando dices eso, estás preparando el terreno para que acabe la democracia. Porque la democracia sólo puede funcionar si analizas con seriedad el pasado y utilizas esa información para llevar acciones en el presente y de cara al futuro. La democracia requiere del tiempo histórico. Después de 1989 se instaló la idea de que no había alternativa a la democracia. Pero claro que hay alternativas, siempre salen alternativas.
P. ¿Cree que España ha hecho un análisis histórico serio del franquismo?
R. Es una pregunta muy difícil de responder, y siendo extranjero jamás me atrevería a decirle a los españoles cómo tienen que lidiar con su pasado. La transición política que llevó a cabo España a finales de los 70 se hizo con mucha buena voluntad. El problema es que nadie presta nunca atención a la parte cultural, y la parte cultural es muy importante. Si no prestas atención a la parte cultural, si no prestas atención a la historia de la literatura, del arte y de la arquitectura en España desde 1939 hasta 1975, entonces corres el riesgo de que vuelva. Y la tendencia es que vuelva de la mano de gente joven. No sé la situación concreta en España, pero no me sorprendería que aquí, como en Polonia, Hungría o Estados Unidos, los votantes de extrema derecha sean bastante jóvenes y estén repitiendo cosas que les oyeron a sus abuelos. Por eso creo que es absolutamente importante que en determinado momento se haga esa lectura de la historia cultural. Estados Unidos, por ejemplo, aún no ha revisado con seriedad su historia de la esclavitud, y estamos pagándolo todo el tiempo. En las pasadas elecciones presidenciales pagamos el no haber hecho nunca la historia de la esclavitud.
P. En su libro 'Sobre la tiranía' ofrece 20 lecciones que podemos extraer de la Historia del siglo XX para afrontar los retos políticos actuales. ¿Qué podemos hacer como ciudadanos?
R. Lo más importante yo creo que es reconocer que podemos hacer algo. La 'política de la inevitabilidad' de la que hablábamos antes trata de convencernos de que lo que sucede con la democracia no es nuestro trabajo, que es el trabajo de Europa, del Gobierno central de Madrid, del mercado libre... Es una idea muy tentadora, porque nos permite dedicarnos a vivir nuestras vidas privadas y que sean otros los que se ocupen de las cosas importantes. Pero la democracia es el poder del pueblo, y debemos admitir que las cosas pueden ir mal, que la democracia puede acabar. Yo creo que actuar políticamente, hacerlo de manera regular y en contacto con gente a la que no conocías previamente puede suponer un cambio. Si cumples esas tres cosas, puedes marcar la diferencia. Una sola persona no puede cambiar las cosas, pero un número significativo de personas haciendo pequeñas cosas puede suponer una enorme diferencia.
P. En las elecciones del domingo en Andalucía se registró una abstención brutal, superior al 40%. ¿Se refiere entre otras cosas a eso, a que la gente como mínimo debería ir a votar?
R. Esa es la línea básica, desde luego. En 2004, si no me equivoco, la participación en las elecciones andaluzas fue del 78% y el domingo pasado fue del 54%, lo que significa que se ha perdido por el camino a un cuarto de las personas que pueden votar. Votar es un buen ejemplo de lo que hablamos. Uno nunca va a tener ocasión de votar por el partido perfecto, de votar por exactamente lo que queremos. Pero cuando no votamos estamos dejando que sean otros los que decidan lo que va a pasar. Una de las razones por las que míster Trump salió elegido es porque mucha gente no fue a votar porque ninguna de las alternativas que había les parecía adecuada. El problema es que cuando no votas, por lo general están ayudando a la peor alternativa. Y si la peor alternativa llega al poder, entonces en las próximas elecciones tu voto cuenta menos, y entras en un círculo vicioso.
P. En los próximos cinco años, ¿prevé que la extrema derecha siga subiendo o cree que se desinflará?
R. No soy un politólogo. Como historiador tiendo a pensar que es muy importante que nos demos cuenta de que es algo que depende de nosotros. Si no hacemos nada, la extrema derecha seguirá creciendo. Pero no tiene por qué ser así. Personalmente, creo que va a haber una reacción ante la extrema derecha, la cuestión es cuándo se producirá esa reacción. Si es rápida, se podrá evitar que la extrema derecha se convierta en la corriente principal. La trampa es que en las democracias tendemos a pensar que hay cosas que realmente no van a pasar, que las instituciones nos salvarán, etc... hasta que es demasiado tarde. Todo depende realmente de cómo reaccionemos. Si decidimos no hacer nada, entonces sí, la extrema derecha seguirá creciendo. Si llevamos a cabo acciones, las cosas creo que irán bien.
P. Cambiando de asunto: ¿cree que el Brexit es inevitable o aún se puede parar? Ya sabe que el abogado general del Tribunal de Justicia de la UE considera que el Reino Unido dispone de mecanismos para evitar el portazo a Bruselas...
R. Cuando tuvo lugar el referéndum en el Reino Unido en junio de 2016 predije que el Brexit no tendría lugar, y me mantengo en esa predicción. Desde hace dos años sostengo que la salida del Reino Unido de la UE no va a tener lugar, en la lógica de que hay algunas cosas que son tan estúpidas que no pueden ocurrir. Y el Brexit es demasiado estúpido como para que se haga realidad, así que no creo que ocurra. Además, le voy a contar un pequeño secreto: todo el mundo en el partido tory sabe que el Brexit sería una terrible idea.
P. Todos excepto Boris Johnson...
R. Incluso Boris Johnson sabe que el Brexit sería terrible para Gran Bretaña. Lo que Boris Johnson está haciendo es pensar por anticipado en el futuro, se está preparando para que si el Brexit tiene lugar y es terrible poder culpar a Francia, a Europa, a la negociación del acuerdo de salida por parte de sus compañeros de partido. Se prepara para un mundo en el que, si tiene lugar el Brexit, va a tener que lidiar con el sufrimiento de los británicos. Es un tipo muy inteligente, sabe perfectamente que el Brexit sería un desastre para Gran Bretaña. Y está planificando su carrera política en base a ese desastre. Dado que todo el mundo en el partido conservador sabe que el Brexit sería una catástrofe, confío en que encontrarán una forma institucional de evitarlo.
P. Emmanuel Macron está teniendo graves problemas en Francia con las protestas de los 'chalecos amarillos'. ¿Cree que esa crisis puede fortalecer a la extrema derecha de Marine Le Pen, que puede acabar con Macron?
R. No lo sé, no he estado en Francia estos días, no he hablado con los que protestan. Lo que le puedo decir es que Macrones una de las pocas personas en la escena europea que se mantiene en el centro, una de las pocas personas en la escena europea que trata de hablar del pasado y del futuro de manera seria. Sería una pena perder una voz de centro que dice cosas sensatas y con sentido. Lo interesante de Francia respecto a la extrema derecha es que en las pasadas elecciones presidenciales las autoridades francesas estudiaron las elecciones americanas, se dieron cuenta de que había habido un problema de interferencia extranjera y actuaron al respecto, algo que quizás en el futuro las autoridades españolas podrían plantearse.
P. Me he enterado de que aprovechando su estancia en Madrid va ir usted al Palacio de la Moncloa. ¿Tiene previsto reunirse con el presidente Sánchez?
R. No lo sé, de verdad. Voy a ver a un amigo que trabaja para alguien allí, pero no sé qué plan me tiene organizado.

Fuente: https://www.elmundo.es/internacional/2018/12/05/5c06aad221efa06f088b46dd.html

martes, 4 de diciembre de 2018

Sobre "El Tunel"

Daria Petrelli
Mientras escribía esta novela, arrastrado por sentimientos confusos e impulsos inconscientes, muchas veces me detenía perplejo a juzgar lo que estaba saliendo, tan distinto de lo que había previsto. Y, sobre todo, me intrigaba la creciente importancia que iban tomando los celos y el problema de la posesión física. Mi idea inicial, era escribir un cuento, el relato de un pintor que se volvía loco al no poder comunicarse con nadie, ni siquiera con la mujer que parecía haberlo entendido a través de su pintura. Pero al seguir al personaje, me encontré con que se desviaba considerablemente de este tema metafísico para "descender" a problemas casi triviales de sexo, celos y crímenes. Esa derivación no me agradó nada y repetidas veces pensé abandonar un relato que se apartaba tan decididamente de lo que me había propuesto. Más tarde comprendí la raíz del fenómeno. Es que los seres de carne y hueso no pueden nunca representar las angustias metafísicas al estado de ideas puras: lo hacen siempre encarnando esas ideas, oscureciéndolas de sentimientos y pasiones. Los seres carnales son esencialmente misteriosos y se mueven a impulsos imprevisibles, aun para el mismo escritor que sirve de intermediario entre ese extraño mundo irreal pero verdadero de la ficción y el lector que sigue sus dramas. Las ideas metafísicas se convierten así en problemas psicológicos, la soledad metafísica se transforma en aislamiento de un hombre concreto en una ciudad concreta, la desesperación metafísica se transforma en celos, y el cuento que parecía destinado a ilustrar un problema metafísico se convierte en una novela de pasión y crimen. Castel trata de apoderarse de la realidad-mujer mediante el sexo. ¡Pero es tan vano ese empeño! Adopté la narración en primera persona, después de muchos ensayos, porque era la única técnica que me permitía dar la sensación de la realidad externa tan como la vemos cotidianamente, desde un corazón y una cabeza, desde una subjetividad total. De manera que el mundo externo apareciera al lector como al existente: como una imprecisa fantasmagoría que se escapa de entre nuestros dedos y razonamientos. Por fin, cuando el protagonista mata a su amante, realiza un último intento de apoderarse de ella, de fijarla para toda la eternidad.

Ernesto Sabato

lunes, 3 de diciembre de 2018

Los otros señores de la droga

El imperio farmacéutico que provocó miles de adicciones a un analgésico
Los Sackler están en el origen de miles de adicciones, pero se las han apañado para lavar su nombre a golpe de dinero



Arthur Sackler, fundador del imperio farmacéutico Sackler y mecenas artístico.
Arthur Sackler, fundador del imperio farmacéutico Sackler y mecenas artístico.
GANARON. SU ­apellido refulge en las fachadas más prestigiosas de este mundo: los Sackler lo han esculpido, a fuerza de donativos de millones, en salas e institutos del Louvre, el Guggenheim, el Metropolitan, Harvard, Columbia, Stanford, Oxford y docenas más; si nada lo remedia, allí estarán por siglos. O no.

Los primeros Sackler fueron tres hijos de inmigrantes polacos que nacieron en Brooklyn entre 1914 y 1920, estudiaron medicina y fundaron, en los 50, una pequeña compañía farmacéutica, Purdue Pharma. El mayor, Arthur, era un gran vendedor: sus técnicas de marketing cambiaron la forma de comercializar medicinas y llenaron las arcas de los tres hermanos. Pero su éxito mayor empezó en 1995, siete años después de su muerte: fue entonces cuando los dos menores, Mortimer y Raymond, lanzaron el Oxy-Contin —que, desde entonces, ha producido más de 30.000 millones de euros.

Oxy-Contin —que en España se llama Oxycodone— es un invento astuto: una pastilla que libera de a poco un opiáceo conocido, la oxicodona, muy eficaz como analgésico. El mecanismo permite que la droga actúe durante ocho, diez, doce horas; su difusión fue veloz y sus efectos discutidos: mucha literatura médica lo acusa por la epidemia de adicciones que volvió a sacudir a los Estados Unidos en las últimas décadas. Porque el Oxy-Contin se usa para tratamientos prolongados y, como todas las drogas, necesita dosis crecientes para producir los mismos efectos. Y porque hubo quienes descubrieron que, si abrían la cápsula y la molían, la podían inhalar o inyectar —y que la dosis masiva, liberada de su mecanismo de regulación, les procuraba tremebundo viaje. Ahora, un estudio del National Institute on Drug Abuse americano dice que el 10 por ciento de los usuarios de esos analgésicos se hace adicto, y que la mitad se pasa a la heroína. Aprendimos a pensar que el tiempo es una flecha lanzada hacia delante, que lo que queda atrás se quedó atrás —y en verdad vuelve tantas veces. Hace 30 años la heroína era epidemia; hace 15 parecía superada; en Estados Unidos, ahora, cada día mata a 115 personas y 50 bebés nacen adictos.

Purdue Pharma y los Sackler se ponen de perfil. La empresa paga institutos, médicos y estudios que dicen que la culpa no es suya sino de los consumidores. Y, pese a la catarata de denuncias, nunca fue condenada porque sus abogados siempre arreglan por mucha plata antes del juicio. Mientras, sus dueños siguen limpiando sus nombres a golpes de millones. Como decía hace más de cien años un directivo del Metropolitan Museum de Nueva York —citado por The New Yorker en un artículo excelente— para pedir donaciones a los millonarios de entonces: “Piensen ustedes que la gloria puede ser suya si siguen nuestros consejos y convierten puercos en porcelana, granos en cerámicas antiguas, el rudo plomo del comercio en mármol esculpido”.

Entonces se llamaba beneficencia o, mejor, filantropía; ahora se llama responsabilidad social. De “hacer el bien” o “amar a los hombres” pasamos a “hacerse responsable”. Los nombres cambian y designan lo mismo: alguien que consigue apropiarse de muchas riquezas entrega unas pocas para dorar su imagen. Petroleros que calientan la atmósfera, financistas que empobrecieron a millones, fabricantes de ­drogas que matan dentro de la ley imponen sus nombres a la cultura, la solidaridad, la ayuda humanitaria.

Es un sistema de estos tiempos: los riquísimos no solo controlan los mercados; también controlan los trabajos que pretenden reparar los daños que esos mercados causan. Que alguien posea miles de millones es monstruoso: que los use para decidir a quién se ayuda es la guinda del pastel. Son dineros que deberían entregar en impuestos para que los Estados definan, según los mecanismos democráticos, qué vidas mejorar con ellos, cómo. Y, en cambio, gracias al desprestigio de esos estados y a sus batallones de abogados fiscalistas, los que deciden son Gates, Soros o Sackler. Y esperan, faltaba más, que se lo agradezcamos. 

Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/11/26/eps/1543230675_648804.html?id_externo_rsoc=FB_EPS_CM

Brillantes de noche, radioactivas todo el día: la lucha obrera de las chicas del Radio

Capitán Swing publica Las chicas del Radio, una investigación sobre las mujeres que lucharon en su lecho de muerte para salvar a la sociedad de la industria del tóxico elemento periódico
En 1920, las pintoras de relojes fosforescentes perdieron los dientes y desarrollaron terribles tumores por haber estado expuestas al Radio sin protección

Las chicas del radio

Era lo más cerca que Katherine Schaub iba a estar nunca del "sol líquido", como se referían al Radio en los años 20. Las muchachas de clase obrera como ella no podían permitirse los dentífricos mezclados con el elemento milagroso que garantizaba una sonrisa perlada ni los tónicos de rejuvenecimiento, aunque esto aún no lo necesitaba porque solo tenía 15 años. Su única opción era manipularlo en una fábrica de relojes de lujo en Newark, Nueva Jersey.

Las chicas como Schaub se enrolaban con entusiasmo porque, además de pintar las manecillas de los relojes, mandaban piezas luminosas a la guerra en Europa y decían que así aportaban su "granito de arena". Pero lo cierto es que las más rápidas tenían mejor sueldo que sus padres y además el polvo brillante les hacía parecer ángeles de otro mundo. "El trabajo de élite para las pobres chicas trabajadoras". Al menos hasta que empezaron los letales efectos secundarios.

Las chicas del Radio (Capitán Swing) rescata la investigación de Kate Moore sobre las mujeres que murieron intoxicadas por radiación en los años 20 en Estados Unidos.

La fiebre por el elemento que había descubierto Marie Curie a principios del siglo XX se contagió sin freno en la industria cosmética, en los centros de salud, en el ocio y en la decoración. Todos querían su trozo del pastel y lo anunciaban con bombo y platillo en la etiqueta de cualquier producto, aunque tuviese tanto radio como pelo de unicornio.

PORTADA
Curie lo describía como una "luz que parecía suspendida en la negrura. Siempre nos sorprendía con nuevas emociones, con su hechizo". Fue su hija quien, años después, eliminó la épica de la ecuación y detalló sus efectos tal y como se observaban en el laboratorio. "Dejaba una impresión sobre las placas fotográficas. Corroía el papel y el tejido de algodón con el que se envolvía: lo dejaba todo reducido a polvo. ¿Había algo que no pudiera hacer?", clamó Hebe Curie.

Pero las advertencias de Hebe llegaron tarde para las chicas del radio: adolescentes con las manos pequeñas y ágiles que enfermaron de anemias, neoplasias, necrosis de los huesos y una degradación bucal que más tarde sería conocida como "mandíbula de radio".

Kate Moore descubrió esta historia mientras dirigía en Londres una dramatización sobre los pintores de esferas de reloj de Ottawa llamada These Shining Lives. Al ver que no existía ningún libro que se centrara en la experiencia de ellas, comenzó una investigación por toda Norteamérica que le llevó de Nueva Jersey hasta Nueva York, Washington, Chicago o Illinois entre otros estados. Moore visitó los hogares de estas mujeres, a sus familias y sus tumbas, sus oficinas y talleres, y dedicó el libro a Grace, Mollie, Katherine y otras pintoras de esferas que "lucharon por la justicia y pagaron con sus vidas".

Las letales "chupaditas"
"Mi precioso radio", lo llamaba con cariño Marie Curie, quien estuvo años expuesta sin protección a las radiaciones de estas sustancias cancerígenas que finalmente la  mataron de una anemia aplásica. Mientras investigaba las propiedades curativas, el inventor William J. Hammer tomó una muestra atraído por su destello verdoso. Y su ojo no le engañó, pues el radio combinado con pegamento y sulfuro de zinc formaba  una sustancia que brillaba en la oscuridad y que pronto resultó de una gran utilidad industrial.

Además de para facilitar la visión de los aparatos en la noche, se decía que tenía la capacidad de "hacer jóvenes a los viejos". Las aguas con radio no estaban al alcance de cualquiera, pero sí sus aplicaciones cosméticas, incluso las más espontáneas. Las chicas que trabajaban en la United States Radium Corporation iban a la fábrica con sus mejores galas porque, al quedar cubiertas de polvo, brillaban en los salones de baile nocturnos. También se lo esparcían por los dientes. Las llamaban "las chicas fantasma". 

Muestra de "la mandíbula del radio"
Muestra de "la mandíbula del radio"
 Pero lo peor no fue eso, sino cuando lo ingerían a palo seco durante sus jornadas laborales. Usaban un pincel muy fino de pelo de camello para pintar las manecillas y, cuando las cerdas se separaban, las chupaban para no salirse nunca de la línea de la esfera. El radio era un material prohibitivo y cada desperdicio les podía acarrear una buena bronca o el despido inmediato. Con cada chupada, un poco de veneno entraba directamente a su organismo.

La primera en notar las consecuencias fue Mollie Maggia, de 24 años, a partir de un dolor de muelas leve. El problema fue cuando el calvario se mantuvo tras extirpar los dientes. De los huecos en las encías "surgieron unas úlceras como flores negras, con partes rojas y amarillas debido al sangre y al pus". En poco tiempo, la infección se le extendió por la garganta, el paladar y el oído, hasta que un médico descubrió horrorizado que la mandíbula de Mollie se resquebrajaba entre sus dedos durante una delicada observación.

Cuando murió en 1922, le diagnosticaron erróneamente de sífilis. A la empresa no le interesaba romper sus contratos militares con el Gobierno, así que prefirió lanzar injurias sobre la vida sexual de sus empleadas. Aunque por ese entonces, otras chicas del radio -extrabajadoras incluidas- ya tenían problemas con sus mandíbulas y pies. La cajera de banco Grace Fryer, por ejemplo, comenzó a perder piezas dentales y a presentar degradación ósea en la mandíbula. Sus médicos no sabían a qué atenerse, pero ella sí: había sido colega de Mollie en la USRC. 

Pintora en la fábrica de relojes USRC
Pintora en la fábrica de relojes USRC
Brillantes por fuera y por dentro
Fryer se decidió a buscar a antiguas compañeras para iniciar una demanda, aunque le costó años dar con un grupo numeroso y un abogado dispuesto a representarlas ante la multimillonaria compañía. Aún así, el caso llegó a los periódicos y, a pesar de los intentos de encubrir la relación entre las muertes y la intoxicación por radio de la USRC, la demanda llegó a juicio.

En 1927 más de 50 chicas habían muerto. "De hecho, hubo que esperar a que el primer empleado varón de la empresa de radio muriera para que los expertos finalmente se hicieran cargo", explica Moore.

Las Radium Girls, como las bautizó la prensa, copaban la primera plana y captaron la atención de todo el país. "Por entonces, sin embargo, el tiempo se estaba acabando: a las mujeres les habían dicho que apenas les quedaban cuatro meses de vida y la empresa parecía dispuesta a retrasar los procedimientos legales". La misma Marie Curie envió una carta a las chicas del radio brindándoles su ayuda y asegurando que era imposible destruir la sustancia una vez estuviese dentro del cuerpo.
Fue un proceso largo y traumático en el que muchas se quedaron por el camino e incluso tuvieron que ver cómo exhumaban los restos de Mollie Maggia. Al final, el caso de las chicas del radio fue uno de los primeros en los que una empresa fue declarada responsable de la salud de sus empleados. "Llevó a la creación de normas que salvaron vidas y, en última instancia, al establecimiento de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional", cuenta la escritora en su ensayo.

Recorte de periódico de la lucha de las 'Radium Girls'
Recorte de periódico de la lucha de las 'Radium Girls'
 Muchas de estas mujeres pelearon desde su lecho de muerte, con enormes tumores en las caderas y los pies, las bocas desdentadas y los huesos frágiles como el cristal. Lo hicieron sabiendo que la justicia llegaba tarde para ellas, pero había esperanza para todas las demás. Brillaban por dentro por culpa del radio, pero mucho más por fuera, iluminando un pedazo de Historia que nunca les atribuyeron como merecían. Es el momento de honrar a "las chicas fantasma".

domingo, 2 de diciembre de 2018

El fascismo que viene

Miles de académicos se ganarán la vida durante siglos estudiando por qué ocurrió lo que empieza a ocurrir ahora

Manifestación del grupo ultra Casapound en Roma el 1 de marzo de 2018.

Manifestación del grupo ultra Casapound en Roma el 1 de marzo de 2018. Getty
El fascismo puede definirse de muchas maneras, todas ellas parciales. Según la época y el lugar, ha consistido en el secuestro del Estado por parte de intereses privados, o en el encuadramiento de la sociedad dentro de un esquema cuartelario, o en la creación de mecanismos más o menos brutales para eliminar el disenso frente al poder. A veces estas características se combinan. En general, el fascismo requiere de un líder carismático. Pero no siempre. Un régimen puede parecer fascista sin serlo: la Argentina de Perón. Y puede ser fascista sin parecerlo: el Portugal de Oliveira Salazar. El fascismo da para muchas elucubraciones.

Quizá la esencia del fascismo consista en algo bastante simple: una reacción agresiva de la mayoría contra las minorías. Las mayorías, por supuesto, son algo contingente. No existen de por sí. Hay que crearlas o al menos conformarlas, y para eso es necesario encontrar sentimientos que muchos puedan compartir (el fascismo no se basa en ideas, sino en sentimientos) y azuzarlos al máximo. El miedo, la raza, la patria, la bandera, la religión, la frustración, el pasado (en este caso casi como antónimo de la historia): elementos que no resisten un análisis somero y que a la vez pueden suscitar violentas emociones colectivas.

Las causas de que el fascismo esté en auge dan para una enciclopedia. Desde los disparates fiscales del neoliberalismo hasta la angustia ante la revolución tecnológica y la destrucción del trabajo como valor, desde el envilecimiento de ciertas élites hasta la glorificación del egoísmo, desde los cambios provocados por la mundialización y los movimientos migratorios hasta el debilitamiento de las instituciones nacionales frente a nuevas instituciones internacionales que no han logrado ser lo bastante eficaces y lo bastante representativas. Miles de académicos se ganarán la vida durante siglos estudiando por qué ocurrió lo que empieza a ocurrir ahora.

Volvamos a lo más simple: mayoría contra minorías. El fascismo de hoy no se proclama fascista sino democrático, en parte porque la palabra “fascismo” sigue provocando un amplio rechazo y en parte porque apela a una de las definiciones de la democracia, la más parcial, tan parcial que roza la falsedad: el gobierno de la mayoría. El abuso del término “democracia” (que, como suele recordarse, jamás aparece en una Constitución tan eficiente como la que elaboraron los Padres Fundadores de Estados Unidos) ha difuminado el concepto liberal acuñado durante los dos últimos siglos: un sistema que permite el gobierno de la mayoría y a la vez garantiza los derechos de las minorías.

La izquierda, sea lo que sea eso, debería preguntarse por qué lleva décadas articulando su proyecto en torno a las minorías. Precisemos: en torno a un proceso de creación, exaltación y radicalización de minorías que, llevado al absurdo (y en el absurdo estamos), genera un mosaico de piezas imposibles de ensamblar. ¿Cómo va a ser posible componer ese rompecabezas, si cada pieza compite con la otra por un mismo espacio y tiene objetivos incompatibles con los de la pieza de al lado?

El fascismo que viene cuenta con la capacidad de destruir la democracia en nombre de la democracia.
Como en otras ocasiones, solo puede ser derrotado por una mayoría que defienda los delicados y esquivos principios de la convivencia. En otras ocasiones fue imposible componer esa mayoría. Parece que hoy tampoco.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/11/30/opinion/1543593007_278724.html

sábado, 1 de diciembre de 2018

Más de 100 detenidos en París durante las protestas de los 'chalecos amarillos'

Tercer fin de semana de protestas por la subida de los carburantes. 

Protestas en el Arco del Triunfo en París.
 El primer ministro francés, Édouard Philippe, ha informado de que hasta 107 personas han sido detenidas durante los disturbios por la nueva manifestación de los conocidos como chalecos amarillos en la zona de los Campos Elíseos.


 Además, Philippe ha cifrado en 5.500 los participantes en esta concentración en París y ha estimado en 36.000 los que se han movilizado en toda Francia, según recoge la prensa francesa.
La Policía ha empleado gases lacrimógenos y pelotas de goma contra los manifestantes en los Campos Elíseos, pero también hay noticia de disturbios en la avenida del Gran Ejército, más allá del Arco del Triunfo.


 La violencia parece haber disminuido en las últimas horas pero el secretario general del sindicato Policía Alternativa, Denis Jacob, ha confesado a Reuters su temor de que "dado el elevado nivel de seguridad'", los "matones acaben desplazándose a otro lugar".




 Los manifestantes, como sucedió la semana pasada, acabaron convergiendo bajo el Arco del Triunfo al grito de "¡Macron dimisión!", antes de que la Policía usara gases lacrimógenos y cañones de agua.
A ello se suman otras dos protestas adicionales convocadas hoy en parís: una de los sindicatos contra el desempleo, y otra de movimientos contra el racismo.



Fuente: https://www.huffingtonpost.es/2018/12/01/mas-de-100-detenidos-en-paris-durante-las-protestas-de-los-chalecos-amarillos_a_23605910/#gallery/985900/8

Día Mundial del Sida: las farmacéuticas descuidan a los niños con VIH

Las compañías farmacéuticas se están quedando atrás en el desarrollo de medicamentos infantiles contra el VIH. ¿Cuánto tiempo más tienen que seguir sufriendo o muriendo estos niños por culpa de su indiferencia?

 Fotos: Luca Sola
 En el marco de una cumbre que se celebra el 6 y 7 de diciembre en la Ciudad del Vaticano para ampliar el diagnóstico y tratamiento del VIH en niños, criticamos el retraso y el descuido de las compañías farmacéuticas a la hora de desarrollar fórmulas adecuadas de medicamentos infantiles contra el VIH.

Los países en desarrollo están luchando para proporcionar a los niños con VIH positivo los tratamientos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), porque las versiones pediátricas de estos medicamentos antirretrovirales no están disponibles en los lugares donde se necesitan.

 Fotos: Luca Sola
 “Las farmacéuticas simplemente no consideran que los niños con VIH sean una prioridad, y esto nos obliga a utilizar tratamientos más antiguos y menos óptimos para los más jóvenes bajo nuestro cuidado, haciendo que sea más difícil para ellos adherirse a su tratamiento. Peor aún: el aumento de la resistencia a los medicamentos existentes contra el VIH en los países del África subsahariana significa que los tratamientos más antiguos podrían no funcionar en bebés y niños que necesitan urgentemente mejores opciones de tratamiento", explica el doctor David Maman, nuestro coordinador médico en Malawi. “¿Cuánto tiempo más tienen que seguir sufriendo o muriendo estos niños por culpa de su indiferencia?”, lamenta.

 Fotos: Luca Sola
 El VIH en los más pequeños aún es una enfermedad desatendida. Además, el pequeño mercado existente para los medicamentos pediátricos contra el VIH es un indicador que nunca ha sido una prioridad tanto para las farmacéuticas multinacionales como para los fabricantes de genéricos. Los retrasos han plagado tanto el desarrollo como la introducción de nuevas fórmulas de medicamentos pediátricos, así como la ampliación de las fórmulas existentes.

 Fotos: Luca Sola
 Por ejemplo, el dolutegravir, un medicamento contra el VIH recomendado por la OMS como el tratamiento de primera línea preferido para bebés y niños, y que cuyo uso en adultos fue aprobado por primera vez en 2013, todavía no está disponible para la población infantil porque ViiV Healthcare aún tiene que finalizar los estudios necesarios y registrar una fórmula de comprimidos dispersables para los niños más pequeños. Ya existe una fórmula pediátrica en gránulos de otro medicamento clave, el raltegravir, pero la empresa farmacéutica Merck ha tardado en registrarlo en los países en desarrollo.

Tres veces más caros
La alternativa al dolutegravir recomendada por la OMS es la combinación de lopinavir / ritonavir, pero su fórmula pediátrica también ha estado plagada de problemas. Los fabricantes de genéricos Mylan y Cipla han sido lentos en ampliar el suministro de las fórmulas pediátricas (comprimidos y gránulados), y también sus precios son tres veces más elevados que los del jarabe de lopinavir / ritonavir, de sabor fuerte, que se supone reemplaza sus productos.

En una cumbre en la Ciudad del Vaticano realizada hace ya un año, representantes de organizaciones de salud globales y ejecutivos de corporaciones farmacéuticas se comprometieron a aumentar el acceso al tratamiento para niños y adolescentes que viven con el VIH, pero se ha avanzado muy poco. La cumbre se volverá a celebrar del 6 al 7 de diciembre.

"Los niños necesitan acceso a los mejores y más sólidos medicamentos posibles, pues necesitan seguir con el tratamiento del VIH de por vida", asevera Jessica Burry, farmacéutica de VIH de nuestra Campaña de Acceso a Medicamentos (CAME). "Las farmacéuticas deben dejar de arrastrar sus pies y comenzar a tomar medidas más concretas para poder salvar más vidas de jóvenes. Ya no hay tiempo para promesas vacías".

La OMS recomienda que todos los niños diagnosticados con VIH comiencen inmediatamente la terapia antirretroviral. Pero sin fórmulas óptimas de medicamentos pediátricos para el VIH, los países continuarán luchando para implementar esta recomendación.

La cobertura de tratamiento entre los niños que viven con VIH es inaceptablemente baja, solo el 52% de los niños con VIH positivo recibieron tratamiento en 2017. La mitad de ellos sigue recibiendo regímenes menos óptimos, lo que los pone en riesgo de un aumento de sufrir efectos secundarios, la resistencia y el fracaso del tratamiento.

En África subsahariana, hogar del 90% de todos los niños que viven con VIH, hay altas tasas de resistencia a los medicamentos existentes contra el VIH, incluyendo la nevirapina y efavirenz. La tasa de mortalidad entre los niños VIH positivos sigue siendo alta, especialmente durante los primeros cuatro años de vida. En 2017, las enfermedades relacionadas con el sida mataron a 110.000 niños en todo el mundo.

Fuente: https://www.msf.es/actualidad/malaui/dia-mundial-del-sida-las-farmaceuticas-descuidan-los-ninos-vih?utm_campaign=coschedule&utm_source=twitter&utm_medium=MSF_Espana&utm_content=D%C3%ADa%20Mundial%20del%20Sida:%20las%20farmac%C3%A9uticas%20descuidan%20a%20los%20ni%C3%B1os%20con%20VIH

Bin Salman, Trump y los problemas de Macri protagonizan un G20 contestado en las calles de Buenos Aires

Miles de personas han salido a las calles de Buenos Aires para rechazar las políticas del G20 y el FMI en un contexto de crisis total causado por el proyecto de Mauricio Macri.

Protesta G20 Buenos Aires -antiglobalización 1
Protesta en Buenos Aires contra el encuentro del G20, el 30 de noviembre de 2018 Montecruz foto
 Rodeada de fuertes medidas de seguridad y aislada completamente del resto de Buenos Aires mediante controles y vallas policiales, la cumbre del G-20, que tiene lugar los días 30 de noviembre y 1 de diciembre en Argentina, ha quedado marcado por las reacciones de los líderes internacionales a la presencia de Mohammed Bin Salman, hombre fuerte del reinado saudí, del que es príncipe heredero. Su sincero saludo con Vladimir Putin y su conversación con el presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, se producen pocas semanas después de que la prensa internacional atribuyese a Bin Salman la orden de eliminación física del periodista Jamal Khashoggi.

Protesta G20 Buenos Aires -antiglobalización 1
Protesta en Buenos Aires contra el encuentro del G20, el 30 de noviembre de 2018 Montecruz foto

Mientras en la recepción oficial las miradas cambiaban desde Bin Salman hasta el presidente estadounidense, Donald Trump, que acude a Buenos Aires con la intención de presionar al máximo al Gobierno chino, en las calles de la capital argentina tenía lugar una marcha de movimientos sociales y organizaciones de izquierdas que se saldó con al menos doce detenidos, contabilizó Clarín. La justificación de las detenciones fue que algunos de los activistas portaban walkie talkies para organizar las columnas de la marcha. Al margen de las detenciones, no se produjeron otras escenas de violencia reseñables, según refleja la prensa argentina.

Protesta en Buenos Aires contra el encuentro del G20, el 30 de noviembre de 2018.
Miles de personas han participado en las acciones contra el encuentro del G20. Montecruz foto
 Cientos de organizaciones acudieron al acto central de protesta, que transcurrió entre la avenida 9 de Julio y el Congreso argentino. La Confluencia Fuera el G20 y el FMI, más organizaciones clásicas como el Movimiento Socialista de los Trabajadores, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, la Central de Trabajadores de la Argentina o el Frente Popular Darío Santillán, marcharon entre gritos contra el Fondo Monetario Internacional y los mandatarios internacionales reunidos en el centro de convenciones Costa Salguero, en el distrito de Palermo.

Protesta en Buenos Aires contra el encuentro del G20, el 30 de noviembre de 2018
Cercado policial para aislar el encuentro del G20 de la protesta que tuvo lugar el 30 de noviembre de 2018 en Buenos Aires. Montecruz foto
 Nora Cortiñas, madre fundadora de la plaza de mayo, leyó el comunicado de cierre de la manifestación consensuado por hasta 55 organizaciones, que expresó el rechazo a “la sumisión del gobierno de Macri a las políticas que impulsa el G-20, como el acuerdo con el FMI que nos condena a una deuda ilegítima e impagable y al ajuste eterno”.

Protesta en Buenos Aires contra el encuentro del G20, el 30 de noviembre de 2018 -Lula da silva
A la protesta en Buenos Aires contra el G20 acudieron organizaciones de América Latina. Un cortejo reclamó la excarcelación del expresidente brarileño, Lula da Silva. Montecruz foto
 Al mismo tiempo, en el interior se escenificaba la dificultad de llegar a acuerdos en los tiempos de Trump. El presidente estadounidense “plantó” a Mauricio Macri, su homólogo argentino, en el saludo protocolario y, tras una reunión posterior con él, involucró al propio Macri en un conflicto con el Gobierno chino de Xi Jinping, que inició con su presencia en la cumbre una visita oficial a Argentina. Con un país devastado por el programa económico neoliberal, la inversión china se presenta como una de las últimas tablas de salvación del macrismo. Los medios argentinos abren sus portadas digitales subrayando que el fuego espoleado por Trump sitúa a Macri en una posición incómoda en el nivel exterior, aún más débil en el interior.

Santiago Maldonado
Pintada de homenaje a Santiago Maldonado durante las protestas contra el G20 de Buenos Aires. Montecruz foto
 Pero sólo el príncipe heredero saudí ha restado protagonismo al presidente Trump y al expresidente George Bush, artífice de la primera guerra de Estados Unidos contra Iraq, fallecido el 30 de noviembre. La conversación informal de Bin Salman y Macron, captada por las cámaras, refleja el, hasta ahora, nulo compromiso por parte de los principales países a la hora de señalar la responsabilidad de la coalición saudí en el conflicto de Yemen, una guerra en la que, se calcula, 14 millones personas se encuentran en riesgo de hambruna y que ha sido calificada por la ONU como la principal catástrofe humanitaria del momento actual.

Protesta en Buenos Aires contra el encuentro del G20, el 30 de noviembre de 2018
Protesta en Buenos Aires contra el encuentro del G20, el 30 de noviembre de 2018 Montecruz foto


Fuente: https://www.elsaltodiario.com/global/bin-salman-trump-y-los-problemas-de-macri-protagonizan-un-g20-contestado-en-las-calles-de-buenos-aires

viernes, 30 de noviembre de 2018

“Muchas de las características que nos hacen humanos se deben al hecho de que somos migrantes”


<p>Telmo Pievani</p>
Telmo Pievani
Cirone-Musi
Telmo Pievani, filósofo de la ciencia, divulgador y experto en evolucionismo estuvo hace poco en España impartiendo una conferencia en el Instituto Italiano de Cultura de Madrid, durante la Semana de la ciencia. La charla tenía como título Homo sapiens, la especie niña porque “hasta hace muy poco, compartíamos el planeta con al menos otras tres especies humanas diferentes de nosotros”.

Como nuestros antepasados, seguimos siendo migrantes solo que hoy esos desplazamientos son intencionales y mucho más rápidos. La geografía sigue siendo esencialmente la misma. Las principales migraciones paleolíticas comenzaron desde África subsahariana, cruzaron el Sáhara y luego regresaron al Mediterráneo y al Medio Oriente y finalmente a Asia y Europa, lo cual no es muy diferente de lo que pasa hoy. 

“Homo sapiens, la especie niña” revela los descubrimientos más recientes en el campo de la evolución humana. ¿Todavía hoy se descubren cosas nuevas sobre nuestra historia?
La paleoantropología es una de las disciplinas que más se actualiza. Por eso, como filósofo de la ciencia,  me apasiona. Los manuales que se usaban en la universidad hace diez años, incluso cinco, deberían volverse a escribir de cabo a rabo. En los últimos cinco o seis años hemos descubierto tres o cuatro nuevas especies humanas. Todo el modelo de referencia ha cambiado. Los nuevos datos moleculares llegan a alcanzar más de cien mil años y la antropología molecular está ahora estrechamente relacionada con la paleontología. Es un campo que ha cambiado por completo. Mi papel como filósofo de la ciencia y evolucionista es tratar de comprender lo que está sucediendo y, sobre todo, reunir diferentes lenguajes. La evolución humana se reconstruye a través de científicos que tratan con fósiles, biólogos moleculares, bioinformáticos, arqueólogos, biogeógrafos y climatólogos, disciplinas muy diferentes entre sí. Así que necesitamos modelos que puedan juntar datos diferentes.

¿Por qué eligió hablar  de una ‘especie niña’ para esta conferencia?
Me pidieron que eligiera la infancia como tema porque este año la Semana de la Ciencia de Madrid tiene como tema principal la infancia. En términos evolutivos, esto da mucho juego porque la especie Homo sapiens es una especie infantil tanto desde el punto de vista evolutivo, filogenético, como desde el punto de vista del proceso de desarrollo. Somos una especie muy joven, la última rama de un arbusto complicado de formas que se han ramificado hace muy poco tiempo. Hasta hace muy poco, compartíamos el planeta con al menos otras tres especies humanas diferentes de nosotros, y esta es una de las grandes noticias que ha transformado la paleoantropología en los últimos años.

También somos una especie infantil desde el punto de vista del proceso de desarrollo ontogenético. Una de las características clave que separó el género Homo del resto de los homínidos fue esta mayor desaceleración del proceso de crecimiento, que se denomina neotenia, por lo que las formas adultas tienden a mantener características cada vez más juveniles, y esto ha sido nuestro gran secreto, muy exitoso para nosotros. Así que somos, de entre todos, el mono que se queda más tiempo en el período de la infancia y la adolescencia. Es una adaptación muy costosa porque implica que tienes cachorros frágiles y totalmente dependientes de sus padres durante mucho tiempo. Al mismo tiempo, nos da ventajas importantes, como la evolución cultural, la apreciación, el juego.

Una de las cosas quizás más fascinantes en la historia de la humanidad es la enorme importancia que ha tenido la migración. La pregunta es: ¿puede la historia de nuestra especie enseñarnos algo sobre el gran fenómeno de las migraciones actuales, un tema de gran relevancia?
Las migraciones, en el pasado, fueron subestimadas en el contexto de la evolución humana. Esta evolución se ha estudiado solo desde un punto de vista genealógico. Pero habíamos subestimado el otro lado de la evolución: el geográfico. La evolución tiene lugar no solo en el tiempo, sino también en el espacio.

El hecho de que hasta hace cincuenta milenios (anteayer, desde un punto de vista evolutivo, incluso más en términos geológicos), el Homo sapiens compartiera la tierra con otras especies humanas, solo puede explicarse por las migraciones. En los últimos años hemos entendido que el Homo sapiens fue la última ola de migración fuera de África, precedida por oleadas anteriores, al menos dos, hace unos dos millones de años, y la otra hace unos 800.000 años (con el Homo heidelbergensis muy importante también en los sitios arqueológicos españoles), y la última, la migración de Sapiens fuera de África. Cuando el Homo sapiens sale de África encuentra a los descendientes de aquellos que habían emigrado en oleadas anteriores.Somos migrantes desde hace dos millones de años. La migración es, por lo tanto, una característica del género Homo. La razón de esto es difícil de reconstruir. Tal vez porque el género Homo tuvo que adaptarse a un clima muy inestable. A partir del Pleistoceno comienzan las fases de las oscilaciones climáticas y todo cambia muy rápidamente: las bandas de vegetación se mueven, el desierto se ensancha, los recursos se mueven. Y sabemos que en los mamíferos (y no solo) el movimiento es una estrategia adaptativa en un contexto inestable. De la migración hemos aprendido adaptabilidad y flexibilidad. Muchas de las características que nos hacen humanos son hijas del hecho de que somos migrantes.

El Homo sapiens es el que más ha migrado y ha hecho de la migración su estrategia. Y, por lo tanto, también de invadir los nichos ecológicos ya ocupados por otras especies humanas.

El vínculo con la inmigración de hoy está ahí, pero debe ser correctamente contextualizado. Las migraciones de hoy son diferentes de las paleolíticas: son intencionales, mucho más rápidas, pero hay algo en común. La geografía, por ejemplo, es esencialmente la misma. Las principales migraciones antiguas, paleolíticas, todas empezaron desde el África subsahariana, cruzaron el Sáhara y luego regresaron al Mediterráneo y al Medio Oriente y finalmente a Asia y Europa, lo cual no es muy diferente de lo que pasa hoy. Y el otro rasgo común, profundo, es el clima. El clima siempre está ahí como elemento fundamental. Tanto para los prehistóricos como para los de hoy. Según datos de las Naciones Unidas, casi el 80% de las personas que se ven obligadas a migrar lo hacen por el cambio climático. Obviamente, la gran diferencia es que hoy en día estos cambios climáticos son inducidos por nuestra especie.

En los últimos años ha habido una enorme progreso en el estudio de la historia de la humanidad. Sin embargo, también hay una oposición constante al evolucionismo, un intento de cuestionar, sin base científica,  la evolución de las especies. Esto no sucede con otras teorías científicas, como las de la física. ¿Por qué esta furia contra la teoría de la evolución?
Los negacionismos más importantes de hoy no tienen que ver con la astrofísica o la física, y esto es extraño. Descubrir que vivimos en el tercer planeta de cualquier sistema solar, en el borde de cualquier galaxia, rodeado de miles de planetas solares adicionales que podrían albergar vida, debería hacernos sentir  desorientación, soledad, hacer que reflexionemos sobre que no somos el centro del universo. En cambio, la teoría de la evolución continúa provocando estas oposiciones.

El otro campo en el que los negacionistas son fuertes es el del cambio climático. En ese caso, probablemente el elemento fundamental es que el reconocimiento de este impacto de origen antrópico nos empuja a cambiar el modelo de vida, a cambiar los modelos de desarrollo, y esto nos molesta.
Respecto a la evolución, en mi opinión hay oposiciones religiosas, pero no son suficientes para explicar tal oposición. Por ejemplo, en el mundo católico ha habido una gran evolución en las posiciones, lo que no sucede en el mundo musulmán. En mi opinión, el aspecto religioso no es el único.

Tenemos una mente teleológica, reconstruimos los eventos de manera lineal, de manera ordenada y finalista. La evolución, sin embargo, te explica que una serie de factores como variaciones aleatorias, presiones selectivas ecológicas contingentes, cambios ambientales contingentes, giros aleatorios, adaptaciones a contextos más diversos, producen una biodiversidad maravillosa en la tierra, incluidos nosotros mismos. Así que hay un problema cognitivo. Darwin ya había dicho que para que la gente acepte nuestra teoría harán falta generaciones. Después de un siglo y medio, muchos todavía no aceptan esta realidad, porque ya no es una teoría, es una realidad.

¿Lo es?
Una teoría científica corroborada y consolidada no es una opinión, se convierte en una idea consolidada. Pero esto es muy difícil de hacer entender al público. El consenso científico es la situación en la que, después de generaciones de trabajo, los investigadores tienen una idea consolidada para explicar un cierto tipo de fenómenos. Luego, esta explicación consolidada y corroborada podrá integrarse, revisarse y actualizarse en el futuro. La ciencia nunca es estática, siempre tiene un proceso de revisión. Pero esto no significa que no esté fuertemente consolidada y corroborada por datos convergentes. Por lo tanto, que las vacunas no producen autismo no es una opinión, sino un hecho consolidado por una serie de datos objetivos, como se dice en la ciencia, más allá de toda duda razonable.

El problema es que a veces en los medios se producen debates  científicos y no científicos, como si estuvieran en el mismo nivel.
Ese es un error muy serio. Los medios tienen ante sí una una audiencia de no expertos, y si enfrentan dos voces que no están en el mismo nivel, porque una es competente en el tema y otra no, al final consiguen que el público ponga todo al mismo nivel. Si un programa de entrevistas, por ejemplo, está preparado de esa manera, incluso antes de empezar, ya ha producido desinformación.

Antes hablamos de migraciones. Pero otro tema importante es nuestra relación con el medioambiente, que condiciona de manera clara la evolución de la especie. Cuando se producen cambios ambientales muy marcados y rápidos, la evolución puede interrumpirse, incluso puede haber una extinción. La pregunta es: ¿la especie humana, con sus acciones, está poniendo en peligro su existencia y la de otras especies? ¿Ha sucedido alguna vez algo semejante?
No, no había sucedido antes. El Homo sapiens puede convertirse, si continúa así, en la primera especie en auto-amenazarse ella sola. La evolución tomada en general es siempre un equilibrio entre un impulso desde abajo, que es el de la diversidad genética y la capacidad de reproducirse, y el contexto ambiental. Todas las dinámicas evolutivas se sitúan dentro de esa lógica.

Si una especie está acostumbrada a vivir en su nicho ecológico y su nicho se perturba demasiado rápido, no tiene tiempo para reaccionar ante esta perturbación. Lo que, sin embargo, ya le ha ocurrido a esas especies humanas de las que hablamos antes y que se han extinguido. A veces, por suerte, raramente, este cambio tiene lugar a escala global. En ese punto el juego evolutivo salta.

Lo paradójico hoy es que, según los datos publicados en las revistas científicas más importantes del mundo, las actividades humanas están reduciendo la biodiversidad hasta tal punto que ya hemos eliminado casi el 30% de las especies existentes en la Tierra. Esto nunca había sucedido en la evolución. Esta es, por lo tanto, la sexta extinción en masa, y se está produciendo a una velocidad nunca antes vista. Antes, las extinciones ocurrían durante milenios, ahora tienen lugar a lo largo de siglos o incluso décadas.

Lo absurdo es que nosotros estamos creando esa extinción y somos nosotros los que sufriremos el peor daño. Los ecosistemas serán cada vez más pobres, tendremos efectos en el ciclo del agua, en la fertilidad del suelo, en la polinización. Los insectos polinizadores se están reduciendo cada vez más, y esto tendrá repercusiones importantes en los cultivos.

¿Puede sugerir un recorrido por los yacimientos prehistóricos en España?
Hay tantos que hay muchas opciones para elegir. Atapuerca, cerca de Burgos, es un santuario; se pueden ver todas las estratificaciones de la población de la Península Ibérica en varias etapas y, por lo tanto, de Europa; es algo muy raro. Primero Homo antecesor, luego Homo heidelbergensis, Neandertal y luego Sapiens. El museo de la evolución humana en Burgos es el mejor del mundo en ese campo. Luego se puede hacer un recorrido por el área cántabra para visitar el arte rupestre del Homo sapiens, que puede que también sea Neandertal…, habrá que ver los resultados de los nuevos estudios. Y luego concluiría con Gibraltar porque ahora estamos seguros de que fue el último lugar donde sobrevivieron los últimos Neandertales.

Entonces  Gibraltar fue el último reducto de la última especie humana, no Sapiens, uno de nuestros primos y,  desde ese momento hemos sido los únicos humanos en la Tierra.
Cuando se extinguieron en toda Europa, una pequeña población de neandertales, algunos clanes familiares, permanecieron en Gibraltar en esas hermosas cuevas orientadas hacia el sur. Y allí, probablemente, sin darse cuenta de lo que estaba sucediendo en el resto de Europa y España, cazando moluscos y focas, sobrevivieron durante unos pocos miles de años más. Y luego, no se sabe por qué, no se movieron de allí, siempre me pregunto por qué no cruzaron al otro lado (a África ndt).
Así que sí, Gibraltar fue el último reducto de especie humana no Sapiens, Eso sucedió hace entre 38 y 40 milenios. Así que, hasta hace cincuenta milenios en España había otra especie humana que se movía y vivía, que no éramos nosotros, inteligentes como nosotros, pero a su manera, y esto siempre es algo muy importante para recordar porque la evolución es diversidad.