viernes, 19 de mayo de 2017

Premio Princesa de Asturias al museo que desvalijó León

El jurado reconoce a la Hispanic Society of America, fundada por el magnate que hizo su colección con decenas de tesoros leoneses

Escultura de Santa Marta, obra de Juan de Juni, en la exposición del Prado sobre la Hispanic Society. FERNANDO ALVARADO
La línea que separa el coleccionismo del tráfico de arte es tan delgada que durante siglos miles de objetos valiosos de León acabaron lejos de España, en mansiones de multimillonarios y museos. La Hispanic Society of America, que posee la mayor colección de arte español en Estados Unidos, y ‘cazó’ buena parte de sus tesoros en esta provincia, recibía ayer el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional.

El jurado del galardón, presidido por el ex ministro del PP Marcelino Oreja, reconoce a la institución fundada en 1904 por Archer Milton Huntington «por su papel en la promoción de la cultura y valores de lo hispano y lo latino, a través de la creación en Nueva York de un museo y una biblioteca de acceso público y gratuito».

Si las ‘casualidades’ existen, el Museo del Prado expone actualmente una selección de joyas de la Hispanic Society.

Con frecuencia se ha destacado que Huntington, quien heredó una fabulosa fortuna de su padre —propietario de la compañía de ferrocarriles Central Pacific y de unos astilleros—, no compró en España, sino principalmente en París y Estados Unidos, los objetos de arte españoles, incluidos los de origen leonés.

El magnate norteamericano también se vanagloriaba de ello, por ejemplo, en una carta dirigida a su madre: «Como bien sabes, no compro cuadros en España... a España no voy en busca de botín. Me haré con los cuadros fuera. Los hay en abundancia».

Huntington era consciente de que la compra de bienes patrimoniales estaba mal vista, especialmente para un ilustre hispanista como él, que no se podía permitir enturbiar su buen nombre.
Red de agentes

El espléndido trabajo de investigación de Immaculada Socias Batet titulado La correspondencia entre Isidre Bonsoms Sicar y Archer Milton Huntington. El coleccionismo de libros antiguos y objetos de arte, explica que en realidad el fundador de la Hispanic contaba con «una red de agentes»: políticos, nobles, historiadores, arqueólogos y marchantes de arte compraban para Huntington y sacaban las piezas de España.

La lista de agentes es larguísima, con nombres como José Gestoso, miembro de la Comisión de Monumentos de Sevilla; el pintor Raimundo Madrazo; o el conde de las Almenas, que puso en contacto a Huntington con la Asociación Española de Amigos del Arte. También Arthur Byne, de infausto recuerdo en León. Byne y su esposa, Mildred Stapley, se especializaron en la búsqueda de tesoros en España. El historiador Merino de Cáceres ha dicho de Byne que «era un comerciante de altos vuelos y nada escrupuloso». Este personaje ofreció al magnate de la prensa Hearst 47 sitiales procedentes de un monasterio leonés, con los escudos de Pedro I el Cruel y doña María de Padilla, que Merino cree casi con seguridad que procedían del monasterio de Carracedo.

En 1929, Huntington adquiere al conde de las Almenas, por mediación de los Byne, una talla de san Martín de principios del siglo en madera policromada, procedente de Cacabelos, así como dos esculturas de plata del gran orfebre leonés del XVI Juan de Arfe que representaban al profeta Isaías y un patriarca.

En la investigación La dispersión de objetos de arte fuera de España en los siglos XIX y XX, Socias Batet afirma que «la Península fue cruzada de norte a sur y de este a oeste por numerosos art dealers y agentes de diversa catadura, los cuales propiciaron la construcción de fabulosas colecciones como fue la de Huntington».

Con banco propio
Socias Batet devela el modus operandi del magnate: «Muchos de los pagos de la pinturas se realizaban a través del banco que Huntington tenía en París». Las obras eran enviadas a Nueva York al estudio del artista Francis Lathrop —primer agente de Huntington—, para luego ser transferidas a la Hispanic Society.

Archer Milton Huntington. DL
Huntington pagó 82.000 francos en 1912 por los sepulcros de Suero de Quiñones y su esposa, Elvira de Zúñiga, piezas del siglo XVI esculpidas en mármol blanco, que salieron de León en extrañas circunstancias. Él los compró a un anticuario parisino.

Otro de los agentes del fundador de la Hispanic Society fue el agustino omañés David Rubio Calzada. Entre 1939 y 1943 compró miles de libros para Huntington, quien además atesoró 40.000 monedas españolas; entre las más valiosas, las procedentes de León, como las de Urraca, la primera reina que ejerció el exclusivo derecho real de acuñación de moneda en los reinos de León y Toledo, o un morabetino del reinado de Fernando II y otro de Alfonso IX.

La Hispanic Society tuvo que vender hace cinco años su grandiosa colección numismática porque atravesaba horas bajas. En estos momentos la sede de esta institución en Nueva York esta cerrada «por reforma».

Relieve de Santiago Matamoros, en la exposición del Prado sobre la Hispanic Society. FERNANDO ALVARADO -
Relieve de Santiago Matamoros, en la exposición del Prado sobre la Hispanic Society. FERNANDO ALVARADO -
 

Fuente: http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/premio-princesa-asturias-museo-desvalijo-leon_1161146.html

Archivada la investigación por violación contra Julian Assange en Suecia


Los fiscales suecos han decidido este viernes abandonar la investigación por supuesta violación contra el fundador de Wikileaks, Julian Assange, abierta en 2010. La fiscal jefe sueca, Marianne Ny, ha anunciado que ha decidido abandonar la investigación, según ha informado la Fiscalía en un comunicado.

Assange vive refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres desde junio de 2012 por temor a que la orden de arresto en su contra se haga efectiva y una vez extraditado a Suecia las autoridades de este país le entreguen a Estados Unidos. El fundador de Wikileaks defendió en noviembre de 2016 ante la Fiscalía sueca en la Embajada de Ecuador en Londres que las relaciones fueron consentidas. Assange reiteró su inocencia por el delito sexual, asegurando que contaba con el consentimiento de la denunciante para mantener relaciones sin protección y denunció que el procedimiento era “abusivo”. Fue el primer interrogatorio al que se sometió el activista después de que en 2010 se abriera la investigación en su contra

Fuente: http://www.yometiroalmonte.es/2017/05/19/archivada-investigacion-violacion-julian-assange-suecia/

Sobrevivir en el mundo del yo, yo, yo

Los comportamientos narcisistas nos rodean. El exhibicionismo en las redes sociales, la obsesión por los ‘selfies’ y la propia imagen. Se habla de epidemia, pero ¿es tan preocupante?

Narcisismo maligno características
Composición realizada por el artista Kim Dong-kyu a partir de uno de los retratos de Picasso.
Fue el bello y vanidoso Narciso, personaje de la mitología griega incapaz de amar a otras personas que murió por enamorarse de su propia imagen, quien inspiró el término narcisista. El concepto fue luego reinterpretado por Freud, el primero que describió el narcisismo como una patología. Y en los setenta, el sociólogo Christopher Lasch convirtió la enfermedad en norma cultural: determinó que la neurosis y la histeria que caracterizaban a las sociedades de principios del siglo XX habían cedido el paso al culto al individuo y la búsqueda fanática del éxito personal y el dinero. Un nuevo mal dominante. Casi cuatro décadas después ha cobrado fuerza la teoría de que la sociedad occidental actual es, todavía más narcisista.

Este comportamiento parece expandirse como una plaga en la sociedad contemporánea, tanto a nivel individual como colectivo. Y no solo entre los adolescentes y jóvenes que inundan las redes sociales. “El desorden narcisista de la personalidad —un patrón general de grandiosidad, necesidad de admiración y falta de empatía— sigue siendo un diagnóstico bastante raro, pero las cualidades narcisistas están ciertamente en alza”, explica la psicóloga Pat MacDonald, autora del trabajo Narcisismo en el mundo moderno. “Basta con observar el consumismo rampante, la autopromoción en las redes sociales, la búsqueda de fama a cualquier precio y el uso de la cirugía para frenar el envejecimiento”, añade.

Las investigaciones realizadas a partir de 2009 por Jean Twenge, de la Universidad Estatal de San Diego, son una de las principales referencias para las hipótesis más catastrofistas. Tras estudiar a miles de estudiantes estadounidenses, la psicóloga proclamó que estos comportamientos habían crecido “al mismo ritmo que la obesidad desde 1980”, que había alcanzado niveles de epidemia. Twenge ha publicado dos libros —Epidemia narcisista, con Keith Campbell, de la Universidad de Georgia, y Generación yo— en los que afirma que los adolescentes del siglo XXI se “creen con derecho a casi todo, pero también son más desgraciados”.

Los rasgos narcisistas no siempre son fáciles de reconocer y, con moderación, no tienen por qué ser un problema. Son comportamientos egoístas, poco empáticos, a veces un tanto exhibicionistas, de personas que quieren ser el centro de atención, ser reconocidas socialmente, que suelen resistirse a admitir sus fallos o mentiras y que se creen extraordinarias (aunque su autoestima, en algunos casos, sea en realidad baja). Un estridente ejemplo, contado por Twenge, es el de una adolescente que, en un reality de la MTV, justificó el corte de una calle para celebrar su fiesta de cumpleaños, a pesar de que había un hospital en medio, al grito de: “¡Mi cumpleaños es más importante!”.

En otras ocasiones este tipo de comportamiento es más sutil, más común y, a veces, más dañino. Es esa persona que exige una atención extrema a sus comentarios y problemas y, si no la consigue, concluye que es diferente de los demás y que nunca recibe el respeto que merece. O un jefe encantador que de repente te hace sentir culpable por un proyecto fracasado que fue idea suya. “Para tapar sus problemas, una persona con alto nivel de narcisismo suele buscar a una o dos víctimas cercanas, no necesita más, pero les puede hacer la vida imposible”, asegura el psicoanalista francés Jean-Charles Bouchoux, autor de Los perversos narcisistas (Arpa), que acaba de ser traducido al español y que ha vendido más de 250.000 ejemplares en Francia. “Hay un incremento del narcisismo, porque ahora la imagen cuenta más que lo que hacemos y queremos alcanzar muchos hitos sin esfuerzo”, opina.

'Narciso', de Caravaggio, expuesto en la Galería Nacional de Arte Antiguo de Roma.
'Narciso', de Caravaggio, expuesto en la Galería Nacional de Arte Antiguo de Roma
 Abundan los casos en política —es difícil navegar por Internet sin ver el nombre de Donald Trump asociado al narcisismo— y en televisión. El tema fascina, como muestran los índices de audiencia de los realities. Quizá la principal novedad son las redes sociales, lugar donde millennials (nacidos entre 1980 y 1997) y no tan millennials, famosos y no tan famosos, transforman lo mundano en extraordinario. Cada día se suben a Instagram 80 millones de fotografías, con más de 3.500 millones de likes: “Yo, comiendo”, “Yo, con mi mejor amiga". “Yo, en un nuevo bar”. En Facebook, millones de usuarios ofrecen detalles de su vida al mundo. ¿Nos está convirtiendo Internet, no solo en espectadores pasivos, sino en narcisistas ávidos de notoriedad fácil, obsesionados por conseguir amigos virtuales y por el impacto de nuestros posts?

Atención a las autofotos. No todos los que se hacen un selfie son narcisistas, pero un estudio realizado por Daniel Halpern y Sebastián Valenzuela, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, concluye que los individuos que se sacaron más fotos durante el primer año de la investigación mostraron un alza del 5% del nivel de narcisismo el segundo año. “Las redes sociales pueden modificar la personalidad. Autorretratarse, cuando uno es narcisista, alimenta ese comportamiento”, explica por teléfono Halpern. “En las redes, podemos mostrarnos como queremos que nos vean. Esa imagen perfecta que creemos que los demás tienen de nosotros puede alterar la que tenemos nosotros de nosotros mismos”, advierte. Tener impacto en las redes puede generar dependencia y también temor (el miedo a no ser el centro, al vacío de un post sin apenas me gusta).

Además, el narcisismo creciente mueve dinero. Un reciente informe de Bank of America Merrill Lynch calcula que el consumo relacionado con los productos que nos hacen sentir mejor y hacen posible un aspecto a prueba de selfies —lo llaman vanity capital— mueve en el mundo 3,7 billones de dólares. La firma, en su cálculo, incluye coches y otros artículos de lujo, operaciones estéticas, vinos de calidad, joyas o cosméticos.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? La intrépida carrera de logros personales que se exige a jóvenes y adultos explica parte del ansia narcisista. “La sociedad es hiperdemandante e hi­perexigente. Ahora, por ejemplo, hay que tener muchos amigos, vivimos hiperconectados. Mi padre no tenía amigos, tenía a su familia, y era feliz”, explica Rafael Santandreu, psicólogo y autor de Ser feliz en Alaska (Grijalbo), que vincula el narcisismo —y la frustración que puede generar— con la depresión, la ansiedad y la agresividad.

Hay causas que nacen en la infancia. Las teorías de Twenge han tocado un nervio cultural al culpar a padres y educadores de haber criado a una generación de narcisos diciéndoles lo especiales que son sin importar sus logros. Un estudio europeo publicado en 2015 en la revista PNAS argumenta que el narcisismo está vinculado a una educación parental que sobrevalora por sistema a los hijos. “Se les alaba en exceso y, con el tiempo, los niños se creen únicos”, explica uno de sus autores, Eddie Brummelman, del Instituto de Investigación para el Desarrollo Infantil de la Universidad de Áms­terdam. “Se confunde autoestima con narcisismo. Lo que hay que cultivar es la autoestima, que se consigue con cariño, apoyo, atención y límites”, añade.

Los 20 'selfies' más icónidos de 2016, según la revista 'Icon'.
Los 20 'selfies' más icónidos de 2016, según la revista 'Icon'.
 ¿Quiere decir que no hay que pensar a lo grande? No exactamente. Cultivar cierto ego saludable es beneficioso. Es lo que defiende Craig Malkin, psicólogo clínico de la Escuela de Medicina de Harvard. “Un poco de narcisismo en la adolescencia ayuda a los jóvenes a sobrellevar la tormenta y el ímpetu de la juventud. Solo la gente que nunca se siente especial o la que se siente siempre especial son una amenaza para ellos mismos o el mundo. El deseo de sentirse especial no es un estado mental reservado a imbéciles o sociópatas”, afirma en Rethinking Narcissism (repensando el narcisismo).

Forma parte Craig del grupo que considera que la mayoría de los estudios sobre narcisismo no han sido justos con los jóvenes y que los que hablan de epidemia exageran. El Inventario de la Personalidad Narcisista, un cuestionario básico para los investigadores de todo el mundo, incluida Twenge, es defectuoso, sostiene Craig. Entre otras cosas, esta herramienta considera negativo querer ser un líder o decir que eres decidido. “Las personas que disfrutan diciendo lo que piensan o que quieren liderar son claramente diferentes de los narcisistas que suelen recurrir a la manipulación y la mentira”.

Un exhaustivo estudio publicado en 2010 en Perspectives on Psychological Science intenta refutar la teoría de la epidemia. Realizado entre un millón de adolescentes en EE UU entre 1976 y 2006, los investigadores encontraron poca o ninguna diferencia psicológica entre los millennials y las generaciones anteriores, aparte de más autoestima. En un intento de relativizar el problema, encabeza ese trabajo una cita de Sócrates: “Los niños de hoy día [siglo V a. de C.] son unos tiranos. Contradicen a sus padres, engullen la comida y tiranizan a sus maestros”.

De un lado y otro del debate, de lo que no parece haber duda es de que es recomendable huir de las personas con altos niveles de narcisismo. Lo resume muy bien Kristin Dombek en The Selfishness of Others (el egoísmo de los otros), ensayo en el que analiza la abundancia en el mundo virtual anglosajón (y cada vez más en el español) de información relacionada con los narcisistas, sobre cómo reconocerlos y hacerles frente: “Uno de esos blogueros decía: ¿qué debe hacer uno cuando conoce a un narcisista? Ponerse las zapatillas y salir corriendo de inmediato”

 

 Fuente: http://elpais.com/elpais/2017/02/03/ciencia/1486128718_178172.html

jueves, 18 de mayo de 2017

Unas manos gigantes emergen de un canal de Venecia para enviar un potente mensaje sobre el cambio climático

El calentamiento global es como una bomba que hay que desactivar antes de que explote. Para crear conciencia sobre este tema, el artista italiano Lorenzo Quinn (sobre quien ya escribimos aquí) ha creado una escultura monumental para la Bienal de arte de Venecia 2017.

Quinn es conocido por incorporar partes del cuerpo humano en sus obras, y eso ocurre en este proyecto también. Titulado “Support”, muestra dos enormes manos que emergen de un canal para prestar apoyo a las paredes del hotel Ca’ Sagredo. Es una declaración visual, para que la gente responda al calentamiento global antes de que sea demasiado tarde. “Venecia es una ciudad de arte flotante que ha inspirado a culturas durante siglos,” dijo Lorenzo a Halcyon Gallery. “Pero para continuar haciéndolo necesita el apoyo de nuestra generación y de las futuras, porque está amenazada por el cambio climático y el deterioro del tiempo.”

Reflejando las dos caras de los humanos (la creativa y la destructiva), Quinn apela a su habilidad de hacer un cambio y reequilibrar el mundo que nos rodea. Support evoca tanto la esperanza de sostener el edificio por encima del nivel del agua, como el miedo, resaltando la fragilidad de la situación. “Quería esculpir la que se considera como la parte más difícil y técnicamente desafiante del cuerpo humano,” dijo el artista. “La mano contiene mucho poder: para amar, odiar, crear, destruir.”

Créditos de la imagen: Lorenzo Quinn
Créditos de la imagen: Halcyon Gallery
Créditos de la imagen: Lorenzo Quinn
Créditos de la imagen: Cate Love Camelia
Créditos de la imagen: Lorenzo Quinn

miércoles, 17 de mayo de 2017

Grecia vive la primera huelga general del año contra los recortes pactados con la UE

La protesta se produce un día antes de que el Parlamento deba votar las reformas que desbloquearán el siguiente tramo del rescate, que Atenas necesita para devolver los 7.500 millones de deuda que vence en julio

Varios activistas del sindicato comunista PAME corean consignas durante la huelga general de 24 horas contra los últimos recortes pactados con la UE. EFE/Alexandros Vlachos
Varios activistas del sindicato comunista PAME corean consignas durante la huelga general de 24 horas contra los últimos recortes pactados con la UE. EFE/Alexandros Vlachos
 Grecia ha vivido este miércoles la primera huelga general del año, convocada por los principales sindicatos en contra del reciente acuerdo entre el Gobierno y los acreedores del país (la UE, el FMI y el BCE) y las nuevas medidas de austeridad que incluye en el llamado cuarto memorando.

Miles de ciudadanos, unos 12.000 según la policía, salieron por enésima vez a la calle en Atenas para protestar contra la ley escoba que se empezó a debatir en el Parlamento y que engloba todas las medidas pendientes para desbloquear un nuevo tramo de la ayuda financiera de alrededor de 7.000 millones, de un rescate de 86.000 millones de euros. Atenas necesita los fondos urgentemente para devolver la deuda de 7.500 millones de euros de deuda que vence en julio.

La ley, que el martes fue aprobada en comisión parlamentaria, incluye además medidas de recorte de pensiones a partir de 2019 y aumentos de impuestos a partir de 2020 por un total de 4.900 millones de euros anuales.

Los sindicatos han bautizado estas medidas como cuarto memorando por tratarse de ajustes adicionales no previstos en el tercer rescate, que se aplicarán una vez vencido el programa actual. Lo más grave, según los sindicatos y los partidos de la oposición, es que esta vez Grecia debe cumplir sin recibir nada a cambio.

Manifestantes marchan ´con una pancarta en la que se lee 'Subversión' en la protesta convocada la huelga general contra los últimos recortes pactados con la UE. REUTERS/Alkis Konstantinidis
Manifestantes marchan ´con una pancarta en la que se lee "Subversión" en la protesta convocada la huelga general contra los últimos recortes pactados con la UE. REUTERS/Alkis Konstantinidis
 La jornada de huelga, que en algunos sectores como el naval, los médicos, los abogados o el transporte público es de 48 o hasta de 72 horas, transcurrió como suele ser habitual en Grecia, con un seguimiento muy desigual, imperceptible en el comercio, pero con muchos trastornos en los servicios. El tráfico ferroviario se detuvo por completo y en el transporte urbano, los autobuses y tranvías pararon durante todo el turno de noche y lo volverán a hacer a partir de las 21.00 hora local (18.00 GMT), mientras que el metro funciona solamente desde las nueve de la mañana (06.00 GMT) hasta las cuatro de la tarde (13.00 GMT).

En el paro participaron, por primera vez en mucho tiempo, los controladores aéreos, por lo que 185 vuelos tuvieran que ser cancelados o modificados, señaló  una fuente del Aeropuerto Internacional de Atenas. También fue novedosa la convocatoria de los uniformados a una manifestación propia, que se desarrollará esta tarde. La presencia policial en la manifestación era también menor que de costumbre, a pesar de que les está prohibido hacer huelga.

El funcionamiento de los hospitales públicos, así como de los ayuntamientos se ha visto afectado. Ni siquiera en la administración pública el seguimiento fue abrumador, de algo más del 50 %, según señaló un portavoz de Adedy, el sindicato del sector público.

Varios activistas muestran una pancarta que reza 'Nuestro baile de mayo' mientras participan en una manifestación durante la huelga general de 24 horas. EFE/Alexandros Vlachos
Varios activistas muestran una pancarta que reza "Nuestro baile de mayo" mientras participan en una manifestación durante la huelga general de 24 horas. EFE/Alexandros Vlachos
El bajo seguimiento se ha convertido en habitual en Grecia, porque muchos trabajadores no pueden permitirse perder una jornada de salario o no le ven sentido a protestar solo un día. "Yo hago huelga como un ejercicio rutinario, pero no creo que tenga mucho sentido. Otra cosa sería una huelga indefinida", sostiene Panayiotis, abogado en la cincuentena.

El ambiente que se palpaba en el centro de Atenas era doblemente gris: un cielo encapotado enmarcaba el sentimiento de desesperanza que se leía de los rostros de los manifestantes. "No nos queda esperanza alguna. Ningún político puede ofrecerla. Lo que hace falta es un líder que ame a la patria, diga basta ya y exija la quita de toda la parte de la deuda que es ilícita".

Son palabras de Melina Kotsaki, azafata retirada de 73 años que cuando se jubiló cobraba una pensión de 2.200 euros, de los que en estos momentos solo le quedan 750 euros y que con el nuevo tijeretazo que entrará en vigor en 2019 cobrará hasta un 18% menos.

Tampoco Kostas Kekas, camillero recién jubilado con 700 euros, cree que haya actualmente un político capaz de mejorar la situación en Grecia, a pesar de que las encuestas dan diez puntos de ventaja a los conservadores frente a la gubernamental Syriza. "Lo único que tendría sentido es un Gobierno que luche por que Grecia salga de los memorandos y que no piense solo en sus intereses partidistas sino, sobre todo, vele por el bien del pueblo", dice Kekas.

Grecia ha necesitado tres préstamos de miles de millones desde 2010 y los recortes adicionales son una cuestión polémica para el primer ministro Alexis Tsipras. "Nos han engañado. Creímos en sus promesas", dice Nikos Moustakas, de 71 años, un mecánico jubilado que trabajó 38 años. "Me han perdido como votante", dijo.

Varios activistas se enfrentan a la policía antidisturbios mientras participan en una manifestación durante la huelga general de 24 horas en Atenas (Grecia).EFE/Alexandros Vlachos
Varios activistas se enfrentan a la policía antidisturbios mientras participan en una manifestación durante la huelga general de 24 horas en Atenas (Grecia).EFE/Alexandros Vlachos
 Tsipras fue elegido por primera vez en 2015 con el compromiso de terminar con la austeridad pero fue obligado a ceder meses más tarde para aceptar un nuevo paquete de rescate para evitar la bancarrota. Tsipras permanece rezagado en las encuestas, pero su coalición de Gobierno tiene una pequeña pero firme mayoría en el Parlamento, que cuenta con 300 miembros.

Tsipras ha defendido los tijeretazos adicionales con la promesa de que cada medida de recorte irá acompañada de una contramedida de alivio y el argumento de que cerrar la segunda evaluación del rescate permitirá que Grecia pueda entrar en un programa de alivio de la deuda a partir de 2018, salir paulatinamente a los mercados y dar definitivamente carpetazo a la era de rescates.

Una vez que se aprueben estas nuevas medidas, los ministros de Finanzas de la eurozona discutirán el desembolso de fondos en la siguiente reunión programada del Eurogrupo, el 22 de mayo.


 Fuente: http://www.publico.es/internacional/grecia-vive-primera-huelga-general.html

Colegios y asociaciones de periodistas condenan los asesinatos de reporteros por narcotráfico en México

Javier Valdez, autor de Narcoperiodismo, es el sexto periodista asesinado en lo que va de año en México
En 2016 fue el tercer país con más informadores muertos de forma violenta tras Irak y Afganistán


Los Colegios de Periodistas condenan los asesinatos de reporteros por narcotráfico en México
  Una nota de prensa firmada por los Colegios Profesionales de Periodistas de Cataluña, Galicia, Murcia, Andalucía, la Rioja, Castilla y León y Asturias  y dos asociaciones del País vasco y Navarra condenó este miércoles los asesinatos perpetrados por la mafia mexicana.

Los representantes de los periodistas ven como una "responsabilidad ineludible" denunciar la impunidad que ampara estos crímenes y y exigen actuar a las autoridades mexicanas "para ponerle freno".

El 15 de mayo asesinaron al periodista mexicano Javier Valdez Cárdenas, fundador y reportero del semanario RíoDoce. El veterano escritor de Narcoperiodismo fue tiroteado en Culiacán (Sinaloa).

Horas después del asesinato de Valdez, dispararon en Jalisco contra la subdirectora comercial del semanario El Costeño y esposa de su propietario, Sonia Córdova, y a su hijo, Jonathan Rodríguez Córdova, que murió en el acto.

En marzo asesinaron a otros tres periodistas a balazos: a Cecilio Pineda, en Guerrero; a Ricardo Monlui, en Veracruz y a Miroslava Breach, en Chihuahua.

La nota hace suyo el lema que Valdez escribió en Twitter tras el asesinato de Miroslava Breach: "No al silencio".

En abril ajusticiaron a Maximino Rodríguez, en la ciudad de La Paz, y en mayo a Filiberto Álvarez, cronista de Morelos.

A finales de marzo dejaron malherido a balazos a Julio Omar Gómez y mataron a su guardaespaldas en el Distrito Federal, y el mismo mes, el periodista Armando Arrieta recibió un tiro en Veracruz.

En 2016, México se convirtió en el tercer país del mundo con más comunicadores asesinados, 11, solo superado por Irak (15) y Afganistán (13), según datos de la Federación Internacional de Periodistas.


Fuente: http://www.infolibre.es/noticias/mundo/2017/05/17/los_colegios_periodistas_condenan_los_asesinatos_reporteros_mexico_por_narcotrafico_65172_1022.html?platform=hootsuite

martes, 16 de mayo de 2017

El juego de la guerra

 

(cuento)

Carlos Casares (Orense, 24 de agosto de 1941-"A Ramallosa", Nigrán; 9 de marzo de 2002 )

Lo echaron a suertes y me tocó a mí. Creo que hicieron trampa, pero me callé. Me dijo el Rata: «Vete». Yo no quería ir, digo la verdad. El Rata estaba loco, según decía mi madre, pero yo pienso que no estaba loco, que era atravesado y de mala ley. Por segunda vez me dijo que fuera y fui. La casa de don Domingo quedaba lejos, a unos dos kilómetros aproxi­madamente. Tuve que dar un rodeo para no pasar por delante de la zapatería de mi padre. Al principio pensé: «Me voy para casa y ya está». Pero tuve miedo. Además hacía calor y en casa en verano no se aguantan las moscas.

Llegué al chalet de don Domingo y llamé a gritos:
-¡Zalo!

Ladraron los perros, esperé un poco y volví a llamar:
-¡Zalo!

Cuando apareció, enseguida me di cuenta de que venía de dormir la siesta. Me dijo: «¿Qué pasa?». Yo le dije: «El Rata te espera en el río. Cogió una mariposa muy bonita y dice que vayas pronto, que te la da para la colección». Zalo era un loco de las mariposas, y el Rata, qué cabrón, cómo sabía darle con el gusto a la gente.

-¿Dónde está el Rata?

-En el Campo del Pombal.

Salimos corriendo. Cuando llegamos, el Rata estaba bañándose en el río. Al vernos, salió a toda prisa, miró a Zalo con cara de atravesado y le dijo: «Hola, ¿quieres la mariposa?». Por el tono en que le hablaba, Zalo se volvió hacia mí, como preguntando. La verdad, yo no quería. El Rata silbó y entre todos se lanzaron a él. Lo desnudaron y lo ataron a un árbol. Zalo lloraba y a mí me dieron también ganas de llorar. Eso no se le hace a nadie, y menos a traición. El Rata le escupió allí, en aquel sitio, y le llamó cagado. «¡No se llora!», le dijo. Después cogió una vara de mimbre y se la pasó por las piernas y por la barriga, pero sin darle. Echamos a suertes y me tocó a mí. Quise escapar, pero el Rata me miró así, como mira él, y cogí la vara. Me dijo: «Empiezas tú». Le dije que no. Él volvió a decir:

«Mira, Rafael, que te tocó a ti». Yo le repetí que no. Y él vuelta con que me había tocado y que si no, me ataban a mí también. Por último me dijo: «Mira, Rafael…». Por el tono de voz ya me di cuenta de que me iba a decir aquello. Agarré la vara y me fui hacia Zalo. Yo no quería, bien lo sabe Dios. Primero le di en el cuello. Los otros gritaron: «¡Más!». Apreté los dientes y sentí que me saltaban las lágrimas y que no veía. Entonces le pegué en las piernas, en los hombros, en la cara, en el pecho. Sangraba y daba unos gritos horribles. Y los otros decían: «¡Más!». Y yo no veía y notaba el sol dentro de la cabeza y los gritos de Zalo que se me clavaban en los oídos. Y le seguía pegando. Y los otros seguían diciendo: «¡Más!». Cuando miré para Zalo, tuve miedo. Estaba todo ensangrentado, como muerto, y no hablaba. El Rata y los otros escaparon. Yo también escapé.

Yo no quería, digo la verdad. Se lo dije al señor aquel, pero no me hicieron caso. También le dije que había sido por sorteo, que me había tocado a mí, pero no quiso escucharme. Me habló del infierno y entonces me callé.

Ahora estoy en este colegio desde hace un año. Es primavera y no puedo salir. A lo mejor me dejan marchar en julio, pero todavía no lo sé. Ayer me llevaron a la sala de castigos. Dicen que en el recreo no puede andar uno solo paseando por el patio, que hay que jugar. Tampoco se puede andar de dos en dos. ¡La puta que los parió a todos! Yo quiero andar solo. A mí no me gusta jugar al fútbol ni al frontón ni al baloncesto. Me gusta jugar en el lavabo. Tampoco se puede, porque está también prohibido. Pero por las noches, cuando  todos  duermen, me levanto y voy a los lavabos y juego  a la guerra. Durante el día cojo moscas, les arranco las alas y las guardo en una caja de cerillas. Por la noche meto las moscas en la pileta y abro el grifo, poquito a poco, muy despacito. Las moscas suben, huyen por la pileta arriba, pero yo las empujo para abajo con una pajita y se ahogan. Es la guerra. Se ahogan poco a poco. Un día me cazaron y me llevaron a la sala de castigos. Me llamaron marrano por andar tocando las moscas. ¿Y qué? Si no fuese por la guerra, me pudría de asco. Durante el invierno, como no había moscas, jugaba con trocitos de papel, pero no es tan bonito.

En julio dicen que salgo. El Rata, a lo mejor, piensa que me olvidé. Seguro que piensa que seguimos siendo amigos. Entonces le voy a decir: «¿Vienes al río?». Él viene, que le gusta mucho. Y después le pregunto: «Jugamos a los submarinos?». Él juega, que le gusta mucho jugar a los submarinos. Primero paso yo. Paso dos o tres veces. Después que pase él. Abro bien las piernas y él pasa por el medio, debajo del agua. Y así dos o tres veces. Y entonces, hala, cuando pase, cierro las piernas y queda enganchado por el pescuezo. Poco a poco, despacito, como las moscas de la pileta.

Relaciones


In The Absence of Empathy You Will Find Malevolence

   Si las relaciones entre los seres humanos son tan difíciles es porque el ser humano ha sido creado para romperse la cara y no para tener "relaciones".


E.M. Cioran

lunes, 15 de mayo de 2017

El conocimiento situado

Los enfoques feministas arrojan luz sobre la importancia del contexto en la construcción del conocimiento científico


...
   Estudios realizados desde el feminismo han mostrado que los valores contextuales interactúan con la práctica de la ciencia y la tecnología de diversas maneras. En primer lugar, tienen un efecto canalizador o rector sobre la investigación y sobre las decisiones políticas acerca de las aplicaciones técnicas del conocimiento científico. La conformidad o el conflicto de esas prácticas científico-técnicas con ciertos valores ha generado disonancias. Pensemos en el uso de la energía nuclear: algunos científicos están a favor; otros, en contra. los "mismos hechos" se interpretan de manera distinta en función de los valores y prioridades.
   Asimismo, los conflictos entre los valores éticos y los métodos de investigación pueden hacer variar los protocolos metodológicos, como sucede en el campo de las investigación con animales -sean humanos o no-. Los valores contextuales pueden incluso determinar lo que hay que preguntar y lo que es mejor ignorar respecto de un fenómeno dado. Y pueden afectar también a la descripción de las observaciones y los experimentos, así como a la selección de los datos y el tipo de fenómenos que se quiere investigar.
   Además de las críticas ya mencionadas, los enfoques feministas se caracterizan por su escepticismo respecto de la posibilidad de una teoría general del conocimiento, que ignore el contexto social y el estatuto de los sujetos que conocen. La teoría del conocimiento tradicionalmente ha partido de la base de que quien produce conocimiento es un sujeto individual, genérico y autosuficiente, es decir, "aislado" de condicionamientos externos, pura conciencia abstracta e ideal. Este sujeto, a veces llamado sujeto cartesiano, ha sido entendido como un "sujeto universal". Ello implica que todos los sujetos son intercambiables, es decir, quién sea el sujeto concreto es irrelevante para el resultado del conocimiento.
   Amén de inexistente, ese sujeto incondicionado resulta engañoso y peligroso en lo que a sus consecuencias prácticas se refiere. Lo que se ha tomado por incondicionado y universal, en el fondo ha incorporado rasgos epistémicos de ciertos sujetos concretos y ha ocultado o marginado los de otros, con las consecuencias materiales y de distribución de poder que ello conlleva. La pretendida imparcialidad esconde una parcialidad que ha dado primacía a los intereses, objetivos y valores de cierto grupo, o grupos, sobre los de otros ( no solo mujeres, sino también negros, indios, etc).
   El feminismo critica precisamente la idea de ese sujeto abstracto e incondicionado. No es real. los científicos no están ni trabajan aislados. Colaboran entre sí de manera socialmente organizada y desarrollan su actividad en contextos sociales, políticos e históricos concretos.
  No existe, pues, un conocimiento objetivo proveniente "de ninguna parte". Todo conocimiento lleva la marca de su a utor oautora; es un conocimiento situado. Pero, además, el momento, lugar, o situación (de todo tipo) en que alguien produce conocimiento afecta a qué y cómo se conoce, es decir, a qué denominamos conocimiento y, en definitiva, al contexto de justificación. Dicho de otro modo, es diferente lo que se consideraba conocimiento en la Babilonia del siglo X aC., en la Italia del siglo XV o en la China del mismo período. Incluso hoy, el conocimiento que producen las comunidades del centro difiere del que se genera en la periferia. Los condicionantes de cada época y comunidad resultan determinantes. Y lo mismo puede decirse del género del sujeto, que puede ser epistemológicamente significativo, pues las relaciones políticas y sociales afectan a la capacidad de conocer y al contenido del conocimiento.
   Si la activiad científica se corresponde con un conjunto de prácticas sociales, la exclusión de ciertos grupos sociales supone necesariamente una limitación, no solo epistemológica, sino también política. Como todo movimiento político, el feminismo siempre ha tenido entre sus principales preocupaciones el rol del poder y sus conexiones con todos los aspectos de la vida social. Incluida la ciencia. Si en la epistemología tradicional la neutralidad de la ciencia deriva del carácter objetivo del conocimiento, ahora la afirmación del carácter situado del conocimiento implica la imposibilidad de desligar el conocimiento de "los hechos" de los valores de los sujetos, es decir, la imposibilidad de separar los valores epistémicos de los no epistémicos. Con ello se reconoce la introducción inevitable de los político en el conocimiento.
   El carácter político del conocimiento no se observa solo en sus aplicaciones o en el modo en que se organizan las instituciones científicas, sino también en sus contenidos y afirmaciones. Ello no significa que el feminismo abogue por el relativismo o por una epistemología del "todo vale", pues también al feminismo le intersa tener criterios para defender unas teorías y unas prácticas frente a otras.
   La objetividad que propone el enfoque feminista viene dada por la discusión y evaluación, dentro de la comunidad, de los supuestos implícitos en las observaciones y en los razonamientos, en la preferencia por cierta hipótesis en lugar de otra o en la consideración de que ciertos métodos, en vez de otros, son los adecuados para resolver determinados problemas. Una discusión crítica que debe hacerse en igualdad de condiciones entre todos los miembros de la comunidad y sin que unos detenten más autoridad que otros, pues en ciencia, en principio, todo es revisable.
   Para ello, nuestra ciencia debe ser sensible al contexto y a los sesgos culturales, debe estar alerta ante el antropomorfismo y el etnocentrismo. Tiene que respetar la naturaleza y desarrollar una ética de la cooperación con ella, a la par que debe alejarse del reduccionismo. Solo así se logrará una comunidad científica diversa, accesible e igualitaria, que efctúa sin trabas la crítica intersubjetiva que nos proporcionará un conocimiento fiable. Si queremos descubrir los supuestos implícitos en la ciencia, deberemos contar con tantos puntos de vista como sea posible. La ciencia occidental no puede lograr esa intereacción completa, esta nueva forma de objetividad, sin integrar plenamente a las mujeres.


Emilia Pérez Sedeño

domingo, 14 de mayo de 2017

"Hay que dejar atrás el 'trabajismo', el pleno empleo es una respuesta del pasado a la crisis"

"El precariado mira a los socialdemócratas y les dice: '¡No nos representáis!'", dice el economista Guy Standing
Standing es uno de los mayores defensores de la renta básica universal: "Aumenta la libertad. Te da la posibilidad de decir 'no'"
"La Tercera Vía se verá con el tiempo como uno de los grandes errores históricos de la socialdemocracia europea"

Guy Standing; Economista
Guy Standing en Barcelona ©SANDRA LÁZARO
Guy Standing acuñó el término 'precariado' para referirse a todas las personas que viven en constante incertidumbre, ya sea por depender de empleos inestables o ayudas sociales insuficientes. Para hacer frente al precariado, este economista, profesor de la Universidad de Londres, lleva treinta años defendiendo la renta básica universal. El debate sobre implantarla ha sobrepasado en los últimos años los ambientes de izquierdas, e incluso se habla de ella en el foro de Davos.

Standing ha visitado Barcelona para presentar su último libro, La corrupción del capitalismo (Pasado & Presente) y para dar una conferencia en la feria Literal en la Fabra i Coats, que concluye este domingo.

En el libro afirma que vivimos en un sistema opuesto al libre mercado.
El neoliberalismo de los años 80 y 90 se ha transformado en el capitalismo rentista que tenemos hoy, basado en los derechos privados sobre la propiedad física, financiera o intelectual. Es un sistema corrompido, no solo porque haya individuos corruptos, sino porque se basa en una mentira. El capitalismo rentista no favorece el libre mercado. Todo lo contrario: es el sistema de menos libre mercado de la historia.

¿No son manzanas podridas, es el cesto entero?
La corrupción es intrínseca al sistema. La competición por poseer drechos de propiedad privada con los que extraer rentas se impone sobre las leyes del libre mercado.

¿Cómo afecta esta corrupción a las políticas públicas?
La democracia y los procesos de toma de decisiones están corrompidas. El símbolo es el fenómeno de las puertas giratorias. Un ministro de Finanzas puede no haber cobrado una comisión, pero está corrompido institucionalmente. De ahí que base más sus decisiones en su futuro profesional para poder acabar, por ejemplo, en Goldman Sachs.

Un liberal podría decir que el problema es que hay demasiada regulación.
La pregunta que se tendría que hacer a los liberales es por qué no se han opuesto al capitalismo rentista, que ya está institucionalizado. La retórica de la regulación es una mentira: sí hay regulación, se ha establecido pero a favor de las finanzas, los derechos de propiedad y para controlar a las organizaciones sociales.

Guy Standing; Economista
Guy Standing defiende la renta básica universal como un nuevo instrumento de reparto de la riqueza ©SANDRA LÁZARO
 Una de las claves que menciona en el libro es el colapso del sistema de redistribución de la riqueza del siglo XX.
El desarrollo del capitalismo rentista implica que el sistema de distribución de la riqueza vigente en el siglo XX se ha roto. Durante un largo periodo de tiempo hubo cierta estabilidad entre rentas del capital y rentas del trabajo. Desde el inicio de la era de la globalización y la agenda neoliberal todo ha saltado por los aires.

¿También se ha roto la solidaridad entre los trabajadores que han sufrido menos los efectos de la ola neoliberal y el nuevo precariado?
Entre las rentas del capital, las de los rentistas crecen. Y entre las rentas del trabajo, que se están reduciendo, ciertos asalariados han logrado mantener sus posiciones, mientras el precariado no dejaba de crecer. De ahí que el precariado se oponga a menudo a los sindicatos porque creen que no les representan y que solo trabajan para los asalariados tradicionales.

Otorga una responsabilidad especial de este desastre a la socialdemocracia europea, en particular a la Tercera Vía.
 La Tercera Vía se verá con el tiempo como uno de los grandes errores históricos de la socialdemocracia europea. Fue un chollo para el mundo de las finanzas y el capital. La socialdemocracia aceptó la economía neoliberal, promovió privatizaciones y flexibilizó más el mercado de trabajo. Echó atrás sus propios logros, perdiendo así el respeto y el apoyo de un precariado cada vez más creciente.

¿La socialdemocracia puede recuperar la credibilidad entre el precariado?
No. El precariado mira a los socialdemócratas y les dice: '¡No nos representáis!'. No hay más que ver lo que ha pasado a los partidos socialdemócratas en Reino Unido, Francia, Holanda... Esto tiene un aspecto negativo: ahora tenemos un vacío de política progresista. Pero lo bueno es que la política odia el vacío, por lo que creo que hay un espacio para que florezca una verdadera política progresista.

¿Cómo se debería rellenar este vacío?
Hay que dejar atrás el 'trabajismo', el pensar que el empleo será la respuesta a la crisis. No importa cuántos puestos de trabajo se creen: los salarios no aumentarán. El pleno empleo es una respuesta del pasado a la crisis. Hace falta un nuevo sistema de redistribución de la riqueza que actúe sobre el capitalismo rentista.

Guy Standing; Economista
Guy Standing ha presentado en Barcelona su nuevo libro 'La corrupción del capitalismo' ©SANDRA LÁZARO
 En el libro propone crear fondos soberanos como el noruego para financiar este nuevo sistema de redistribución. ¿España puede implantarlo si carece del petróleo del mar del Norte?
Los fondos soberanos tienen que nutrirse de la extracción de rentas. Del mismo modo que Noruega ha implantado su fondo soberano en base al petróleo, otros países pueden hacerlo devolviendo a la sociedad parte de las rentas que se extraen. Su origen puede ser financiero, la propiedad de un inmueble o de una patente, el turismo o las nuevas plataformas tecnológicas.

Estos fondos financiarían una renta básica universal. ¿Qué razones tiene para defenderla?
Por justicia social y ecológica. La riqueza está más ligada a nuestros antepasados que a lo que consigamos por nosotros mismos, y la contaminación permite a los ricos incrementar sus beneficios pero perjudica a la gente común. La segunda razón es que aumenta la libertad. Te da la posibilidad de decir 'no'. Hemos comprobado que las mujeres maltratadas, que en muchos casos dependen económicamente de sus maltratadores, tienen menos problemas para romper sus relaciones con una renta básica.

En tercer lugar, incluso hay una cuestión de estabilidad mental obvia: la inseguridad económica incrementa el malestar, impide tomar decisiones a largo plazo y deteriora la empatía sobre los demás. Son tres razones políticas, si se les quiere llamar así, pero que son tan o más importantes que los motivos económicos.

En el plano económico, se argumenta que la renta básica desincentivaría el trabajo.
En varias pruebas piloto hemos visto que la renta básica no convierte en vaga a la gente, sino que la energiza e incrementa su productividad. Fomenta la cooperación en vez de la competitividad y otros tipos de trabajo más allá del ámbito laboral.

¿Que el foro de Davos le invite a hablar sobre la renta básica no le hace sospechar?
¡Claro que sí! No nací ayer. Que grandes corporaciones o el foro de Davos me pregunten por la renta básica no cambiará mi ideología de izquierdas. En Davos están interesados en la renta básica porque quieren una economía estable y sostenible que les permita continuar haciendo beneficios, lo cual es perfectamente comprensible. Y a su vez una economía estable también requiere estabilidad política y social.

No deja de ser curioso que Davos y la izquierda remen en la misma dirección.
La razón por la que en Davos de repente se interesan por la renta básica es porque ven crecer los populismos neofascistas. En cierto sentido, Donald Trump, el peor fenómeno político de los últimos años, está ayudando a incrementar el apoyo a la renta básica porque no quieren que la gente vote a personajes como Trump. En cualquier caso, desde la izquierda hay que reivindicar la renta básica como un nuevo sistema de reparto de la riqueza que interpele al capitalismo rentista.

¿Al precariado le supone una contradicción usar Airbnb para viajar porque no puede pagarse un hotel sabiendo que contribuye a encarecer los alquileres?
No creo que sea una contradicción. La solución no puede ser oponerse a la tecnología. Creo que hay que aceptar la tecnología pero rechazar las condiciones laborales. El problema está en la extracción de renta que hacen determinadas plataformas o en las condiciones laborales de los conductores de Uber. Si la plataforma cobra un 20% por una transacción, hay que gravar esa transacción. El precariado no debe sentirse culpable por usar Uber o Airbnb, sino por no oponerse a la desigualdad que generan.