martes, 8 de abril de 2014

Los gitanos salieron del norte de India hace 1.500 años en una sola oleada

El análisis de su genoma sugiere que llegaron a Europa en la alta Edad Media por los Balcanes. Presentan un alto grado de endogamia pero los romaníes españoles están entre los que más se mezclaron


Una familia de gitanos eslovenos, a comienzos del siglo XX / Augustus Sherman 

Los once millones de gitanos que viven en Europa tienen el mismo origen: el norte de India. El primer estudio del genoma completo de una decena de grupos de romaníes europeos desvela que salieron de allí hace 1.500 años en una única oleada, llegando a Europa por los Balcanes a mediados del siglo XIV. Aunque sus genes revelan un alto grado de endogamia, algunos grupos, como los españoles, se han mezclado más con la población local. La ubicación exacta de su procedencia aún es una incógnita.
 
Una veintena de investigadores europeos, liderados por miembros del Instituto de Biología Evolutiva (IBE) de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, adscrito al CSIC, ha dibujado la historia demográfica de los gitanos a través de sus genes. Hasta ahora, sólo los estudios de lingüística comparada y análisis genéticos fragmentarios apuntaban al origen indio de este pueblo cuya cultura oral y tradicional aislamiento generaban muchos interrogantes a la ciencia. Esta vez se ha contado con el genoma completo, analizando más de 800.000 polimorfismos de un sólo nucleótido (SNP, una variación en la secuencia del ADN) de 152 gitanos pertenecientes a 13 grupos de romaníes de distintas partes de Europa.

“Hasta ahora sólo teníamos datos lingüísticos, la similitud de la lengua romaní con algunas habladas en la India, y datos genéticos parciales”, dice David Comas, del IBE y coautor del estudio. “Nosotros nos hemos basado en todo el genoma y confirmamos el origen indio, del noroeste de la India, de los gitanos”, añade. Es más, “todos los grupos de gitanos procederían de una sola oleada”, explica.

Un viaje de 600 años
Los resultados del estudio, publicados hoy en Current Biology, muestran cómo, tras salir de la India, los gitanos llegaron a Europa avanzado el año 1.400. En ese viaje intergeneracional de 600 años atravesaron Asia central, Oriente Medio y las tierras del Cáucaso sin apenas mezclarse con las poblaciones autóctonas.
“Para estimar las fechas, contamos con la ventaja de que estas variaciones genéticas —los SNP— presentan una tasa constante de mutación”, explica Comas. Con la información sobre similitudes y diferencias genéticas entre los distintos grupos, los investigadores pudieron dibujar el árbol genético de los actuales gitanos europeos. Primero compararon los datos de los romaníes con los de otros 4.500 individuos de diversas poblaciones del mundo. El análisis les permitió situar al pueblo gitano en ese árbol genético, determinando su particular situación entre los pueblos euroasiáticos. A pesar de sus diferencias entre ellos, las distintas ramas llevan al mismo origen.

Como habían señalado anteriores estudios lingüísticos, antropológicos y del ADN mitocondrial, los gitanos procederían del noroeste de India, de una amplia zona que comprendería las regiones históricas de Cachemira, Rajastán y el Punyab, que hoy comparte con Pakistán. El problema es que la heterogeneidad genética y el aislamiento entre grupos y castas hacen muy difícil localizar a los ancestros de los gitanos. “No hay buenas muestras genéticas de India y de Pakistán que nos permitan dar finalmente con el origen concreto del pueblo gitano”, explica Comas.

Endogamia y aislamiento genético
En una segunda fase del trabajo, los investigadores compararon el genoma de los miembros de los distintos grupos de cíngaros europeos entre sí. La deriva genética y la evolución demográfica permiten señalar a los Balcanes, en concreto las actuales Bulgaria y Serbia, como las puertas de entrada del pueblo gitano en el continente. Llegarían en las primeras décadas del 1300 y en apenas un siglo acabarían en los extremos occidentales de Inglaterra y España.


Mediante inferencia bayesiana, los investigadores han establecido el posible origen de los gitanos en el norte de India. La zona más probable es la de Meghawal, en rojo. / IBE/Current Biology

El estudio de sus genes también permite confirmar el carácter cerrado y aislado de este pueblo. Comparados con el resto de europeos o con sus antiguos vecinos indios, los gitanos presentan un alto grado de homocigosidad. Esto es, las dos copias de un mismo gen (la que hereda de la madre y la que recibe del padre) son iguales. La endogamia a través de matrimonios consanguíneos ha sido y sigue siendo una práctica muy habitual en este pueblo.

Otro hecho que explicaría este fenómeno podría ser que, como muestra la historia genética de los gitanos, hubo dos estrechamientos demográficos que casi acaban con ellos. El primero redujo la población en un 47% respecto a la que salió de India. El segundo, que afectó a los romaníes de Europa occidental, disminuyó su población en un 70% respecto a la que había en la zona oriental.

“Sin embargo, hay diferentes grados de endogamia”, aclara Comas. Su estudio revela un hecho que la historia debería intentar explicar. “Mientras que en los Balcanes se ha producido una menor mezcla con los europeos pero en fechas más recientes, en el caso de España, Portugal y Lituania vemos que hubo una mayor mezcla con los locales, pero también que es mucho más antigua”, añade. En conjunto, los gitanos presentan un 25% de variaciones genéticas que son de origen europeo.

Fuente:  http://esmateria.com/2012/12/06/los-gitanos-salieron-del-norte-de-india-hace-1-500-anos-en-una-sola-oleada/

Los Estados europeos no están reduciendo la discriminación, la intimidación y la violencia contra los gitanos y, en algunos casos, incluso las alimenta, ha declarado Amnistía Internacional  hoy, 8 de abril, Día Internacional del Pueblo Gitano. ...Más información: http://amnistiainternacional.periodismohumano.com/2014/04/08/dia-internacional-del-pueblo-gitanoexigir-justicia-y-proteccion-frente-a-la-violencia/
 

lunes, 7 de abril de 2014

New York Times: “La política y el sistema legal en España están salpicados de vínculos con el franquismo”

La decisión de la justicia argentina de enfrentarse a los crímenes de la dictadura continúa traspasando fronteras, en este caso las de EEUU, de la mano de The New York Times.

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En un artículo firmado por Yim Yardley publicado este domingo, el rotativo establece un paralelismo entre el encuentro de la víctima José María Galante con su torturador, Billy el Niño, y el encuentro del Estado español con su pasado: “Facing his Torturer as Spain Confronts its Past”. 

La querella argentina es para las víctimas de la dictadura una posible solución a la impunidad. Una solución articulada gracias a la justicia universal -que el Partido Popular intenta vetar en nuestro país-, en un proceso judicial que, según el diario, “está reabriendo el doloroso pasado franquista y amenazando el pacto político que motivó la transición de la dictadura a la democracia”, “despertando viejos demonios en España”.

Viejos demonios que, tal y como narra el diario mediante un recorrido por la Fundación Nacional Francisco Franco -descrita como una de las vigilantes del legado del dictador- y por el Valle de los Caídos, no estaban enterrados a la profundidad necesaria, si es que yacían bajo tierra.

“Hoy en día, la política, los negocios y la ley en España están salpicados de personas con vínculos directos o indirectos con el régimen de Franco”, denuncia el artículo, antes de pasar a describir las partes enfrentadas por esta querella: “Los críticos dicen que España debe enfrentarse a su pasado y apartar la Ley de Amnistía. Otros advierten que hacerlo puede desembocar en persecuciones que podrían alcanzar a la élite del país”. 

Para Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, “esto es una descripción, no una opinión. Las ramas del régimen franquista van desde el Ibex-35 al poder judicial, con miembros de Tribunal Supremo que juraron su fidelidad al régimen… y el Partido Popular es un partido fundado por un ministro de la dictadura, lo fundó Manuel Fraga”, asegura a Público, en referencia a la vinculación de varios miembros de la élite económica, política y legal con el régimen de Franco.

Las mismas élites que, como denuncian las víctimas, han evitado que los crímenes franquistas sean juzgados, los culpables condenados y los represaliados resarcidos. “Los tribunales españoles han rechazado oír estos casos {de las víctimas} durante cuarenta años, esgrimiendo la Ley de Amnistía} , afirma el artículo, sazonado con los comentarios y testimonios del portavoz de la Fundación Francisco Franco, Jaime Alonso -el mismo que mantiene que el régimen del general gallego no fue una dictadura-, o el exministro y diputado socialista Ramón Jauregui, que considera que imputar a cinco ministros franquistas, como pidió uno de los abogados de las víctimas “no sería bueno para el país.”

“Desde que nosotros empezamos con las exhumaciones en el año 2000, la primera en interesarse fue la prensa extranjera”, asegura Silva, afirmando que en nuestro país “se ha tratado el tema como algo descriptivo, del pasado, no algo que haya que afrontar ahora”, a pesar de que “a los corresponsales extranjeros les sorprende que no se hable de este tema, que un país de la Unión Europea tenga este gravísimo problema de derechos humanos. “Esto es presión, es marca España. Si el Gobierno quiere que deje de serlo tendrá que arreglarlo”, asegura.

Para el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, otro de los problemas es “cómo las élites han vendido la maravilla de la Transición sin sangre”. La misma Transición que The New York Times describe como “una especie de orgullo nacional, un periodo en el que los rivales políticos adoptaron compromisos para permitir emerger a un nuevo país”, antes de recordar que “la pérdida de ese espíritu político se hizo evidente el pasado mes, con la muerte de Adolfo Suárez”.

 Fuente: http://www.yometiroalmonte.es/2014/04/07/new-york-times-politica-sistema-legal-espana-estan-salpicados-vinculos-franquismo/

Medios que matan en Ruanda

El desarrollo económico precisa de seguridad y orden, y ello impone el gobierno de Kagame. Y control, mucho control. La disidencia es, cuanto menos, hostigada. Explica Olivier, un joven periodista, que ya antes del genocidio, los ruandeses no eran de reír mucho. “Ahora -asegura- sólo sonreímos. La gente ha visto demasiado”. El trauma de una población que fue víctima o verdugo, o que tuvo familiares y conocidos que mataron y murieron no es palpable para un extranjero, más allá de las heridas físicas aún visibles. Pero el genocidio y su recuerdo marcan de manera imperceptible cada una de las acciones de la población. El recuerdo pesa. Y las palabras y la manera de expresarlas tienen aún importancia. Pueden ser incluso castigadas.



Crece la presión sobre Obama en torno a su política de deportaciones



Marcha contra las deportaciones este sábado en Atlanta. / M. CORTÉS (EFE)

“Necesito a mi marido. Mi hija no lo ha visto desde que nació”. Quien así se queja es Naira Zapata, cuyo marido, Ardany Rosales, fue deportado de Estados Unidos hace varios años. Zapata uno de los miles de inmigrantes que el sábado se manifestó en las principales ciudades de Estados Unidos para exigir al presidente Barack Obama que suspenda las expulsiones de los ciudadanos indocumentados en tanto se aprueba la ansiada reforma migratoria. La parálisis en la que está sumida esta legislación, desde que llegara a la Cámara de Representantes a mediados del año pasado, ha incrementado la presión política y social sobre el presidente a quien se le señala como principal responsable del incremento de las deportaciones y al que se le pide que apele a su poder ejecutivo para detenerlas temporalmente. Una crítica a la que se ha sumado este domingo The New York Times en un duro editorial.

“Ha sido frustrante contemplar cómo sus promesas en materia de reforma migratoria se han desvanecido entre alegatos de impotencia y culpas a otras”, señala el Times. “La Administración Obama está deportando personas a un ritmo más alto que el de cualquier otro presidente”. El periódico se hace eco de la cifra de dos millones de deportados que tiene previsto alcanzar esta primavera, tras cinco años en el poder, el actual Gobierno estadounidense, un número  superior del que registraron a lo largo de sus dos legislaturas, George W. Bush -dos millones en ocho años- y Bill Clinton -no llegó al millón-. El diario neoyorquino se suma a las peticiones de las asociaciones de inmigrantes y de derechos civiles a favor de que el presidente emplee las prerrogativas que le brinda el poder Ejecutivo para suspender temporalmente las expulsiones de aquellos que, de haberse aprobado ya la ley en materia de inmigración, entrarían dentro de los parámetros para obtener la ciudadanía.

“Hay un poder del Gobierno, el Ejecutivo, que tiene autoridad para hacer mucho más ante la falta de una reforma migratoria”, puntualizan desde United We Dream, una de las organizaciones que promovieron las manifestaciones de este sábado. En 2012, a las puertas de la campaña electoral, Obama suspendió durante dos años las deportaciones de los llamados dreamers, los jóvenes que llegaron a EE UU con sus padres sin documentación alguna pero que han crecido y estudiado en este país, una medida que contemplaba a 1,8 millones de personas, de acuerdo con el Gobierno. Ahora, al presidente se le exige que, si no puede hacer algo similar con el resto de indocumentados, prorrogue la vigencia de la orden ejecutiva que dictó hace dos años.

La Casa Blanca, sin embargo, se ha mostrado reacia a recurrir de nuevo a las órdenes ejecutivas alegando que esa estrategia podría exponer al presidente a más críticas por parte del Partido Republicano sobre el abuso de su poder, perjudicando, además, un potencial acuerdo para aprobar la reforma. Muchos analistas han visto en el implacable proceso de deportaciones seguido por la Administración Obama otra concesión hacia los conservadores para arrancarles el compromiso para avanzar en la legislación migratoria, una estrategia que el The New York Times reprocha en su editorial: “Obama podrá argüir que no puede ser demasiado enérgico a la hora de paralizar las deportaciones porque eso enfurecería a los republicanos y que siempre hay espacio para una solución legislativa. Él ha aparecido a menudo como un simple espectador del bloqueo de la reforma limitándose a ver girar la rueda, ofrecer discursos y esperar lo mejor”.

Como las asociaciones de inmigrantes, el diario exige una política más activa y una reforma de la política actual de deportaciones que ponga el énfasis en expulsar a los miembros de grupos criminales y mafias –“los que constituyen verdaderas amenazas”, dice The Times- en lugar “aumentar el miedo y la ruptura de familias”. Para los inmigrantes hispanos en EE UU el temor a la deportación es su principal problema, muy por encima de la obtención de la ciudadanía (55% frente al 35%), de acuerdo con el último informe del Centro Pew que se publicó en diciembre del año pasado.

Hace unas semanas, el presidente Obama dio orden al Departamento de Seguridad Nacional de revisar la política de deportaciones para buscar formas de aplicarla de manera más humana. La promesa de mandatario, sin embargo, no ha aplacado a la comunidad hispana, como demostraron las manifestaciones de este sábado. Esta frustración puede poner en jaque el apoyo de este sector de la población a los candidatos demócratas. “El presidente es directamente responsable de las deportaciones. Le estamos diciendo que puede estar con nosotros o no, pero que no nos dé nuestro apoyo como algo descontado”, advirtió hace unos meses Gaby Pacheco, director de Bridge Project, una organización de asesoría en derechos civiles.
La familia de Zapata es una de las miles que ha sido desmembrada por los efectos de la política migratoria de este país. Ella, junto a otras víctimas, tiene previsto mantenerse frente a la Casa Blanca para recordar a su inquilino el drama que rodea a las deportaciones.

Fuente:  http://internacional.elpais.com/internacional/2014/04/06/actualidad/1396815276_556957.html

sábado, 5 de abril de 2014

Protestas en Bruselas contra los recortes







 Decenas de miles de ciudadanos y representantes sindicales de veinte países europeos, entre ellos de las centrales españolas CCOO y UGT, se manifestaron este viernes en Bruselas para protestar contra los recortes aplicados tras la crisis económica y pedir alternativas de cara a las próximas elecciones europeas.
Más de 25.000 personas participaron en la marcha, que se saldó con 20 detenidos y dos policías y siete manifestantes heridos después de que se registrasen algunos incidentes durante el transcurso de la misma, dijeron a Efe fuentes policiales.

La manifestación recorrió por el centro de la capital belga para terminar cerca del Parque del Cincuentenario, muy próximo a las sedes de las instituciones comunitarias que estaban cercadas por un amplio dispositivo policial.

DISTURBIOS
Algunos manifestantes intentaron saltarse los cordones policiales, prendieron pequeños fuegos y lanzaron proyectiles contra los agentes, quienes respondieron utilizando botes de humo y emplearon agua para dispersar a los alborotadores.

La protesta, que se celebró bajo el lema "Un nuevo pacto para Europa. Luchando por la inversión, empleos de calidad e igualdad", fue convocada por la Confederación Europea de Sindicatos (CES) para criticar los recortes aplicados a raíz de la crisis económica y defender políticas de inversión.
"Protestamos no solo contra la austeridad, sino porque estamos convencidos de que hay alternativas distintas a ésta que deben favorecer la creación de actividad económica y empleo", dijo a la prensa el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo.

"SUAVIZAN" CUANDO LLEGAN LAS ELECCIONES
El líder de CCOO criticó además que los ejecutivos europeos "suavizan" las medidas de austeridad "solo cuando se aproximan citas como las elecciones para elevar las expectativas electorales de los partidos en los gobiernos".

En este sentido, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, destacó la relevancia de que la protesta se produzca antes de las elecciones al Parlamento Europeo del próximo 25 de mayo.
Méndez se mostró confiado en que los comicios supondrán un cambio en la política europea, y defendió que la Eurocámara empuje a la Comisión Europea, al Consejo Europeo y el Banco Central Europeo a "dar un golpe de timón" en sus propuestas.

"Si al final solo se concibe el crecimiento como la continuación de las políticas de austeridad por otros medios no podremos sacar adelante el proyecto europeo ni luchar con eficacia contra el desempleo", añadió.

Fuente:  http://www.huffingtonpost.es/2014/04/04/protesta-bruselas-_n_5092263.html#slide=3584012

Víctimas del Holocausto claman contra la derogación de la justicia universal

Supervivientes y familiares de víctimas españolas en los campos de exterminio del régimen nazi denuncian la impunidad de estos crímenes en la jurisdicción española

Familiares de los fallecidos han presentado un recurso de reforma contra el archivo de la causa


  
  Supervivientes y familiares de víctimas españolas en los campos de exterminio del régimen nazi presentaron el 19 de junio de 2008 en la Audiencia Nacional una querella penal para pedir la investigación del Holocausto. Se trata de una de las 12 causas que, tras la reforma de la justicia universal, se enfrenta a su archivo automático. El Equipo Nizkor, organización creada para defender los derechos humanos y promotora de la causa nazi, ha denunciado la mañana de este lunes la impunidad de estos crímenes en la jurisdicción española.

El 17 de julio de 2008 Ismael Moreno, magistrado de la Audiencia Nacional, admitió a trámite la denuncia contra cuatro miembros de las SS de los campos de concentración de Mauthausen, Sachsenhausen y Flossenbürg. El magistrado emitió un auto determinando un delito de genocidio "que debe ser investigado por la jurisdicción española" en base al principio de justicia universal.

Antes de que la justicia española se hiciera cargo de la causa, ningún otro tribunal fuera de España había decidido investigar estos hechos. Fue la primera vez en 60 años que la Justicia española reconoció como víctimas a los españoles fallecidos en los campos de concentración. En realidad, "el Estado español como tal, nunca ha reconocido la colaboración con el Régimen Nacional Socialista del III Reich, ni ningún representante del mismo ha pedido perdón a las víctimas", ha recordado Gregorio Dionis, presidente del Equipo Nizkor.

De las 12 causas que se enfrentan a su cierre, "este es el único procedimiento en el que se podría juzgar a responsables directos de los crímenes cometidos en los campos de exterminio", ha apuntado Dionis. Desde la organización han denunciado "la impunidad en que se mantienen muchos de los responsables de estos graves crímenes en toda Europa". Y es que, a pesar de las sentencias de los Juicios de Núremberg que pasaron a formar parte de la jurisprudencia internacional avalada por la ONU y que los tribunales españoles deben aplicar, "España es el único Estado europeo que no ha hecho absolutamente nada por las víctimas de la II Guerra Mundial", ha recalcado el presidente de la organización.

"Los familiares de las víctimas de los campos de exterminio han presentado un recurso de reforma contra la Providencia preparatoria del archivo de la causa en la Audiencia Nacional", ha explicado Dionis. Dicho documento judicial recuerda que "la obligación internacional de los Estados es la de juzgar y castigar a los responsables de crímenes contra la humanidad, y más aún si tales crímenes han sido cometidos contra los propios nacionales".

 Fuente: http://www.infolibre.es/noticias/politica/2014/04/04/victimas_del_holocausto_claman_porque_elimine_justicia_universal_15403_1012.html?utm_content=buffer5dcd3&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer#

jueves, 3 de abril de 2014

Intentando cruzar la valla de Melilla



Casi una treintena de subsaharianos se han encaramado a la valla fronteriza. Después de varias horas, uno de ellos ha desfallecido y ha sido trasladado a un centro sanitario. Los agentes ha utilizado una escalera para ofrecer agua a los inmigrantes irregulares.



Varios miembros de la Guardia Civil custodian el puesto fronterizo melillense mientras un helicóptero inspecciona la zona del salto. El intento de entrada se ha producido por el norte de la ciudad autónoma, cerca de los Pinares de Rostrogordo, en la zona de Aguadú. 



Según fuentes de la delegación del Gobierno, ninguno de los sin papeles ha logrado entrar en la ciudad autónoma. 



Los subsaharianos subidos a la valla de la ciudad autónoma han coreado gritos de "Libertad, libertad, libertad" y "Bosa, bosa".



Las fuerzas de seguridad marroquíes han impedido que la mayoría de los sin papeles cruzara a suelo español. Los agentes han desplazado lejos del perímetro a los grupos que iban llegando con la intención de cruzar la valla. 



Dos guardias civiles subidos a una escalera hablan con algunos de los inmigrantes que se han quedado subidos a la valla del punto fronterizo de Melilla. 



El Gobierno reforzó hace solo unas semanas la vigilancia en el perímetro fronterizo e intensificó la coordinación con las fuerzas de seguridad marroquíes para evitar saltos masivos. 


Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2014/04/03/album/1396522822_947197.html#1396522822_947197_1396524023








NIGER: URANIO Y MISERIA

niger-mapa-de-niger-i1Níger es uno de los países más pobres del mundo, con un índice de analfabetismo que ronda el  ochenta por ciento, donde el noventa por ciento de la población no tiene acceso la electricidad, pero de su subsuelo se extrae uranio, de unas minas que en su mayoría son propiedad de la empresa francesa Areva. También dispone de gas, petróleo y oro. Níger está en el puesto 187 del Índice de Desarrollo Humano, uno de los últimos del ranking. Es un país devastado por las sequías y por una explotación incontrolada de sus recursos naturales.
En una extensión doble de la España habitan algo más de 17 millones de personas de las cuales, según el Banco Mundial, el setenta y cinco por ciento vive con menos de dos dólares al día. La renta per cápita es de 863 dólares, una de las más bajas del mundo. El ochenta por ciento de la población depende de la agricultura y la ganadería, por lo que las continuas sequías, cada vez más intensas debido al cambio climático, agravan la situación de miseria de los nigerinos.

Níger obtuvo la independencia de Francia en 1960 y no celebró sus primeras elecciones con ciertas garantías democráticas hasta 1993, en ese periodo tuvo cinco constituciones en las que se alternaron gobiernos civiles y militares. En febrero de 2010, un golpe de Estado destituyó a al presidente Mamadu Tandja que había ganado las elecciones en el 2000. Sin embargo, los militares convocaron un referéndum constitucional al que siguieron unas elecciones ganadas por el social demócrata Mahamadou Issoufu.

Las tierras del oeste de Níger, habitada por tribus tuareg, son ricas en uranio, del que se aprovecha en casi su totalidad la empresa francesa Areva, de capital mayoritariamente estatal. Los tuaregs, descontentos con los gobiernos nigerino y francés por los pocos beneficios que les legaban de ese importante recurso natural, formaron un grupo rebelde denominado Movimiento por la Justicia de Níger (MNJ), el cual comenzó una lucha para tener una mayor participación en las ganancias de la explotación del uranio, y para que se adoptaran medidas a fin de evitar el deterioro medioambiental producido por las extracciones de ese mineral, un deterioro que también afecta a las personas y a los animales, a los que produce enfermedades y muertes.

 El MJN comenzó a atacar instalaciones francesas relacionadas con la extracción de uranio, por lo que el gobierno nigerino se vio obligado a enviar tropas al norte del país para intentar controlar la situación, de modo que los tuareg no han conseguido sus objetivos después de más de dos años de lucha. En Mali, con el Movimiento Nacional de Liberación de Azawad, los tuareg también se rebelaron para conseguir la independencia de la región norte llamada Azawad. Mientras tanto, Al Qaeda saca provecho de la situación de descontento y desconcierto en la región para ampliar sus redes de influencia y su poder.A finales de 2011, miles de tuaregs, trabajadores y mercenarios en la Libia de Gadafi, regresaron a sus tierras de Níger y Mali. Ante el panorama de escasez de recursos para vivir en esos países lanzaron sendas rebeliones. La región natural de los tuaregs es una de las más pobres del planeta pero una de las más militarizadas. El territorio Tuareg comprende parte del sur de Argelia, suroeste de Libia, norte de Mali, oeste de Níger y norte de Burkina Faso.

A pesar de sus divisiones tribales internas, el pueblo Tuareg siempre ha soñado con un Estado independiente en el Sahara, lo que ha sido imposible por el sometimiento a los países que surgieron de la descolonización del África francesa y por los propios intereses de la antigua metrópoli.

Gadafi supo controlar las ambiciones de los tuaregs admitiéndolos e integrándolos en Libia. Cuando Gadafi fue derrocado y asesinado, los tuaregs volvieron a sus tierras de origen. Huyeron de Libia por la persecución que sufrían por haber apoyado a Gadafi. De este modo se encontraron como perdedores de una guerra, expulsados de sus casas y sin trabajo. Miles de jóvenes tuaregs se encontraron en Níger y Mali, países que apenas conocían puesto que habían crecido en Libia. El proceso de integración resultaba muy duro por el cambio a peor vida que llevaba consigo.

 Los tuaregs constituyen una población de unos tres millones de personas que son nómadas descendientes de los Bereberes del norte de África. Son denominados los hombres azules por el turbante de ese color con el que cubren su cabeza y cuello, desde el siglo XVI adoptaron la religión musulmana. En Níger viven una gran parte de ellos. Los tuaregs nigerinos se han rebelado en tres ocasiones contra el gobierno nacional.

Ante las adversas condiciones en sus países de origen emigraron a Libia para trabajar como sirvientes o como soldados. Buena parte de ellos vieron a Gadafi como un salvador que les proporcionó asilo y recursos para una mejor calidad de vida, otros le reprochan que los utilizara como mercenarios. Gadafi les abrió la puerta a partir de 1980. Al año siguiente, se formó, en territorio libio, el Frente para Liberar Níger en el que participaban tuaregs, árabes y otras tribus nativas. Gadafi también apoyó la creación del Movimiento Popular de Liberación de Azawad (región del norte de Mali) con exiliados tuaregs en Argelia y Libia.

En marzo de 1990, Gadafi cerró los campos de entrenamiento militar tuareg y selló un acuerdo con los gobiernos de Níger y Mali para finalizar las actividades políticas y militares en territorio libio de los rebeldes tuareg. Sin embargo, al mes siguiente, abril de 1990, el gobierno nigerino inició una campaña de represión  contra los tuaregs, denunciada por Amnistía Internacional por los abusos cometidos por las autoridades nigerinas. Los meses siguientes estallaron nuevas rebeliones de los tuaregs.

En septiembre de ese mismo año se reunieron en Djanet (sudeste de Argelia) los Jefes de Estado de Argelia, Libia, Mali y Níger para resolver este conflicto. Gadafi se presentó portando el turbante tuareg como símbolo del apoyo a su causa. Ese alineamiento se vio refrendado en abril de 2006, en la ciudad maliense de Tobuctú, cuando anunció la creación del “Gran Sahara”, Estado tuareg con territorios de Argelia, Mali y Níger en federación con Libia.

En febrero de 2007 se inició otra rebelión tuareg en Níger a cargo del Movimiento de Nigerianos por la Justicia (MNJ) que atacaron intereses de la empresa francesa Areva en las minas de Imouraren. Gadafi fue una vez más protagonista al mediar para finalizar esta rebelión.

Descolonizacion de Africa mapa.jpg 2En febrero de 2011 comenzó la rebelión contra el régimen de Gadafi, seguida de una represión que condujo a la guerra civil que acabó con el dictador. Los tuareg comenzaron a retornar a sus países de origen, Mali y Níger, al darse cuenta de que la derrota era inevitable. En octubre de 2011 los tuareg malienses anunciaron la creación del Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MLNA), ese mismo mes era asesinado Gadafi y en Libia  imperaba el caos, que se aprovechaba, entre otras cosas, para transportar armamento hacia Mali y Níger. En enero de 2012 el MNLA comienza la rebelión en Mali.

Francia lideró la campaña para derrocar a Gadafi, ha apoyado al gobierno de Mali contra los rebeldes islamistas y ha enviado tropas a la República Centroafricana. Las intervenciones militares francesas en el exterior se han sucedido con gobiernos conservadores y socialistas. La historia colonial pesa y el actual Presidente de la República, François Hollande, continúa esta tradición. No obstante, se ha experimentado una evolución importante a la hora de justificar estas intervenciones. En el pasado, se decía claramente que se intervenía en África para defender los intereses nacionales. Ahora, se hace con la excusa humanitaria.

Francia tiene una presencia militar permanente en Costa de Marfil, Chad, Gabón, Isla de Reunión, Senegal y Yibuti, mantiene acuerdos bilaterales de defensa con ocho países y forma militares de la mayoría de países de sus antiguas colonias. En su Libro Blanco de la Defensa de 2013 considera las intervenciones en África, siempre que las condiciones lo exijan aunque sean de un modo unilateral.

 En los últimos años ha encabezado intervenciones militares en Libia (2011), Mali y República Centroafricana (2013), puestas en discusión  sobre la motivación humanitaria. Lo cierto es que Francia tiene grandes intereses económicos y estratégicos en la parte de África Subsahariana que comprende sus antiguas colonias. Níger es un ejemplo importante de la afirmación anterior. Desde las minas de uranio nigerinas, Francia consigue la materia prima para el funcionamiento de sus centrales nucleares que le proporcionan las tres cuartas partes de la electricidad que consume.

Gadafi era un personaje incómodo para los intereses franceses en esa zona del Sahel, por eso Francia lideró la coalición para eliminarle, pero los motivos de la defensa de los derechos humanos se oscurecen cuando se revisa la historia reciente y se comprueba que los gobiernos franceses no han tenido reparos en apoyar dictadores sanguinarios en África siempre que los hayan necesitado, como el caso de de Bokassa en la República Centroafricana.

Nadie calculó que la caída de Gadafi provocaría más inestabilidad en el Sahel, por el retorno de los tuaregs al Sahel, por la cantidad de armamento que paso a manos de grupos rebeldes que huyeron hacia Mali y Níger entre otros. Y tampoco se tuvo en cuenta que los grupos yihadistas con Al Qaeda al frente están ganando posiciones y ventaja dentro del caos y la miseria reinante en la zona.
                                                                                                                                          
Los  nigerinos, como otros africanos, sufren las consecuencias de una injusta distribución de los recursos naturales que les pertenecen, entre tanto las potencias occidentales, Francia en especial en esa zona, se involucran con seguridad militar para la contención de las rebeliones que no favorecen a sus intereses o para la lucha contra el fundamentalismo islámico que encuentra campo abonado para la recluta de adeptos. Pero en Níger, como en otros lugares, la seguridad humana, la defensa de las personas, de su calidad de vida, de sus derechos, de su dignidad y de su libertad pasa a segundo plano o se olvida.

miércoles, 2 de abril de 2014

Chasing the Ghosts of Franco.

 In the summer of 1936, a fascist military coup led by Francisco Franco put an end to the democratic Spanish Republic that had been established in 1931. During and after the Spanish Civil War, which began in 1936 and ended in 1939, more than 120,000 people were slaughtered by Franco’s forces and buried alongside roads and in fields. These people did not fight on the battlefield; they were simply arrested and killed for having political ideas that conflicted with those who led the fascist uprising. School teachers, farmers, doctors and laborers were all executed and buried in mass graves.


An aerial view of the La Legua mass grave. From above, it’s possible to see almost the entire grave, which contains fifty-nine victims of a firing squad.

Seventy-five years later, the relatives of these victims are still demanding justice. Since 2000, groups of people have attempted to unearth this tragic chapter of Spanish history by using forensic science to recover the bodies of those killed by Franco's supporters. This work is carried out by volunteers and private foundations, and coordinated by the Association for the Recuperation of Historical Memory. Doctors, anthropologists and psychologists from all over Spain are aiding in the exhumations of these mass graves

Volunteers at the site of a mass grave in La Carcavilla park in the city of Palencia.
This mass grave contained the remains of six people from the town of Gormaz in the province of Soria. Forensic anthropologist Francisco Etxeberria coordinates the movements of volunteers who recreate the positioning of the bodies in the grave. According to survivors from the time period, there should still be four more victims in the mass grave that are yet to be found. These victims belonged to CNT, the Spanish anarchist union.    
 The bodies of thirteen victims were recovered more than seventy-five years later in the La Mazorra mass grave in Burgos. They were executed by firing squad with their hands tied, without a trial, for the crime of refusing to support General Francisco Franco's fascist coup de d’état.

 The bones of those killed are analyzed in order to confirm their identities. They are then returned to their families, who decide how they will be reburied; in some cases, in cemeteries erected on the sites where they were murdered. Currently, the exhumation of mass graves is virtually paralyzed due to an elimination of all public funding by the Spanish government, which has cited the economic crisis as the primary reason for not supporting victims' attempts to recuperate historical memory and recover the experiences of the fallen.

 Luisa, who is eighty-eight years old and recently arrived from Paris, hopes to find the remains of her father buried along with ten men and two women. On November 18, 1936, in the Valdivieso valley, the Falangist party organized the illegal removal of prisoners from Villarcayo prison. These prisoners were from the neighboring village of Merindad de Sotoscueva in Burgos. They were executed and Luisa was orphaned and left in the care of her siblings. The bodies of these victims have remained buried in the Puerto de La Mazorra, less than 200 feet from the Burgos-Valdenoceda highway.

 Relatives of the victims of reprisals observe the early stages of the exhumation of more than 250 victims who were executed and buried in what is now La Carcavilla, a children’s park in Palencia.
One of the volunteers from the Sociedad de Ciencias Aranzadi (Aranzadi Society of Sciences), searches overturned dirt for metal objects: bullets, belt buckles, coins–anything that might indicate this is the site of a mass grave containing the remains of reprisal victims. On the left, Lourdes Herrasti, an osteoarchaeologist, talks to another volunteer.
The skull from one of the recovered bodies reveals the manner of death: execution by a close-range shot to the temple 


The site of the La Mazorra mass grave, a wheat field along a highway in Burgos. The majority of the mass graves are found in similar areas, including ditches along local highways.
Forensic anthropologist and president of the Sociedad de Ciencias Aranzadi, Francisco Etxeberria, makes his way to a mass grave containing the remains of thirteen execution victims.
Luis and Ana, volunteers for the Sociedad de Ciencias Aranzadi, meticulously work to recover remains from the La Mazorra mass grave.

Metal crucifix found among the remains of one of the execution victims–likely a priest.

Relatives of the victims of reprisals carried out during the Spanish Civil War arrive at the La Mazorra mass grave in Burgos to aid in the identification of their murdered relatives.


Relatives of the disappeared wait in the rain by the mass grave to provide descriptions and DNA samples for comparisons with the remains found in the grave.

Documentation presented by the relatives of the disappeared to the Aranzadi Society of Sciences to help identify the exhumed bodies.

Remains from different exhumations are piled in the laboratory of the biology department at the Universidad Autónoma de Madrid, waiting to be identified and returned to their relatives.


Christian burial of a father and son who were murdered more than seventy years ago. Their bodies were exhumed from the La Legua mass grave, identified and returned to their relatives.

Fuente: http://narrative.ly/redemption/chasing-the-ghosts-of-franco/



martes, 1 de abril de 2014

Los intelectuales y el poder

Entrevista Michel Foucault por Gilles Deleuze. “Microfísica del Poder”.

Foucault5Michel Foucault: Un mao me decía: «entiendo bien por qué Sartre está con nosotros, por qué hace política y en qué sentido la hace: respecto a ti, en último término, comprendo un poco: tú has planteado siempre el problema del encierro. Pero Deleuze verdaderamente no lo entiendo». Esta cuestión me ha sorprendido enormemente porque a mí esto me parece muy claro.


Gilles Deleuze: Se debe posiblemente a que estamos viviendo de una nueva manera las relaciones teoría–práctica. La práctica se concebía tanto como una aplicación de la teoría, como una consecuencia, tanto al contrario como debiendo inspirar la teoría, como siendo ella misma creadora de una forma de teoría futura. De todos modos se concebían sus relaciones bajo la forma de un proceso de totalización, en un sentido o en el otro. Es posible que, para nosotros, la cuestión se plantee de otro modo. Las relaciones teoría–práctica son mucho más parciales y fragmentarias. Por una parte una teoría es siempre local, relativa a un campo pequeño, y puede tener su aplicación en otro dominio más o menos lejano. La relación de aplicación no es nunca de semejanza. Por otra parte, desde el momento en que la teoría se incrusta en su propio dominio se enfrenta con obstáculos, barreras, choques que hacen necesario que sea relevada por otro tipo de discurso (es este otro tipo el que hace pasar eventualmente a un dominio diferente). La práctica es un conjunto de conexiones de un punto teórico con otro, y la teoría un empalme de una práctica con otra. Ninguna teoría puede desarrollarse sin encontrar una especie de muro, y se precisa la práctica para agujerearlo. Por ejemplo, usted; usted ha comenzado por analizar teóricamente un modo de encierro como el manicomio en el siglo XIX en la sociedad capitalista. Después desembocó en la necesidad de que personas precisamente encerradas se pusiesen a hablar por su cuenta, que operasen una conexión (o bien al contrario es usted quien estaba en conexión con ellos), y esas personas se encuentran en las prisiones, están en las prisiones. Cuando usted organizó el grupo de información sobre las prisiones fue sobre esta base: instaurar las condiciones en la que los prisioneros pudiesen ellos mismos hablar. Sería completamente falso decir, como parecía decir el mao, que usted pasaba a la práctica aplicando sus teorías. No había en su trabajo ni aplicación, ni proyecto de reforma, ni encuesta en el sentido tradicional. Había algo muy distinto: un sistema de conexión en un conjunto, en una multiplicidad de piezas y de pedazos a la vez teóricos y prácticos. Para nosotros el intelectual teórico ha dejado de ser un sujeto, una conciencia representante o representativa. 

Los que actúan y los que luchan han dejado de ser representados ya sea por un partido, ya sea por un sindicato que se arrogaría a su vez el derecho de ser su conciencia. ¿Quién habla y quién actúa? Es siempre una multiplicidad, incluso en la persona, quien habla o quien actúa. Somos todos grupúsculos. No existe ya la representación, no hay más que acción, acción de teoría, acción de práctica en relaciones de conexión o de redes.

M. F.: Me parece que la politización de un intelectual se hace tradicionalmente a partir de dos cosas: su posición de intelectual en la sociedad burguesa, en el sistema de la producción capitalista, en la ideología que ésta produce o impone (ser explotado, reducido a la miseria, rechazado, «maldito», acusado de subversión, de inmoralidad, etc.); su propio discurso en tanto que revelador de una cierta verdad, descubridor de relaciones políticas allí donde éstas no eran percibidas. Estas dos formas de politización no eran extrañas la una a la otra, pero tampoco coincidían forzosamente. Había el tipo del «maldito» y el tipo del “socialista”. 

Estas dos politizaciones se confundirían fácilmente en ciertos momentos de reacción violenta por parte del poder, después del 48, después de la Comuna, después de 1940: el intelectual era rechazado, perseguido en el momento mismo en que las «cosas» aparecían en su «verdad», en el momento en que no era preciso decir que el rey estaba desnudo. El intelectual decía lo verdadero a quienes a aun no lo veían y en nombre de aquellos que no podían decirlo: conciencia y elocuencia.

Ahora bien, lo que los intelectuales han descubierto después de la avalancha reciente que las masas no tienen necesidad de ellos para saber; saben claramente, perfectamente, mucho mejor que ellos; y lo afirman extremadamente bien. Pero existe un sistema de poder que obstaculiza, que prohibe, que invalida ese discurso y ese saber. Poder que no está solamente en las instancias superiores de la censura, sino que se hunde más profundamente, más sutilmente en toda la malla de la sociedad. Ellos mismos, intelectuales, forman parte de ese sistema de poder, la idea de que son los agentes de la «conciencia» y del discurso pertenece a este sistema. El papel del intelectual no es el de situarse «un poco en avance o un poco al margen» para decir la muda verdad de todos; es ante todo luchar contra las formas de poder allí donde éste es a la vez el objeto y el instrumento: en el orden del «saber», de la «verdad», de la «conciencia» del «discurso».

Es en esto en lo que la teoría no expresa; no traduce, no aplica una práctica; es una práctica. Pero local y regional, como usted dice: no totalizadora. Lucha contra el poder, lucha para hacerlo aparecer y golpearlo allí donde es más invisible y más insidioso. Lucha no por una «toma de conciencia» (hace tiempo que la conciencia como saber a sido adquirida por las masas, y que la conciencia como sujeto ha sido tomada, ocupada por la burguesía), sino por la infiltración y la toma de poder, al lado, con todos aquellos que luchan por esto, y no retirado para darles luz. Una «teoría» es el sistema regional de esta lucha.

G.D.: Eso es, una teoría es exactamente como una caja de herramientas. Ninguna relación con el significante… Es preciso que sirva, que funcione. Y no para uno mismo. Si no hay personas para utilizarla, comenzando por el teórico mismo, que deja entonces de ser teórico, es que no vale nada, o que el momento no llegó aún. No se vuelve sobre una teoría, se hacen otras, hay otras a hacer. Es curioso que sea un autor que pasa por un puro intelectual, Poust quien lo haya dicho tan claramente: tratad mi libro como un par de lentes dirigidos hacia el exterior, y bien, si no os sirven tomad otros, encontrad vosotros mismos vuestro aparato que es necesariamente un aparato de combate. La teoría no se totaliza, se multiplica y multiplica. Es el poder quien por naturaleza opera totalizaciones, y usted, usted dice exactamente: la teoría por naturaleza esta contra el poder. Desde que una teoría se incrusta en tal o cual punto se enfrenta a la imposibilidad de tener la menor consecuencia práctica, sin que tenga lugar una explosión. incluso en otro punto. Por esto la noción de reforma es tan estúpida como hipócrita. O bien la reforma es realizada por personas que se pretenden representativas y que hacen profesión de hablar por los otros, en su nombre, y entonces es un remodelamiento del poder, una distribución del poder que va acompañada de una represión acentuada; o bien es una reforma, reclamada. exigida. por aquellos a quienes concierne y entonces deja de ser una reforma es una acción revolucionaria que, desde el fondo de su carácter parcial está determinada o a poner en entredicho la totalidad del poder y de su jerarquía. Es evidente en el caso de las prisiones: la más minúscula, la más modesta reivindicación de los prisioneros basta para desinflar la pseudo-reforma PIeven. Si los niños consiguen que se oigan sus protestas en una Maternal, o incluso simplemente sus preguntas, esto sería suficiente para producir una explosión en el conjunto del sistema de la enseñanza: verdaderamente, este sistema en el que vivimos no puede soporta nada: de ahí su fragilidad radical en cada punto, al mismo tiempo que su fuerza de represión global. A mi juicio usted ha sido el primero en enseñarnos algo fundamental, a la vez en sus libros y en un terreno práctico: la indignidad de hablar por los otros. Quiero decir: la representación provoca la risa, se decía que había terminado pero no se sacaba la consecuencia de esta reconversión «teórica» —a saber, que la teoría exigía que las personas concernidas hablasen al fin prácticamente por su cuenta.

M. F.: Y cuando los prisioneros se pusieron a hablar, tenían una teoría de la prisión, de la penalidad, de la justicia. Esta especie de discurso contra el poder, este contradiscurso mantenido por los prisioneros o por aquellos a quienes se llama delincuentes es en realidad lo importante, y no una teoría sobre la delincuencia. El problema de la prisión es un problema local y marginal puesto que no pasan más de 100.000 personas cada año por las prisiones; en total actualmente en Francia hay probablemente 300 ó 400.000 personas que pasaron por la prisión. Ahora bien, este problema marginal sacude a la gente. Me ha sorprendido ver que se pudiesen interesar por el problema de las prisiones tantas personas que no estaban en prisión; me ha sorprendido que tanta gente que no estaba predestinada a escuchar este discurso de los detenidos, lo haya finalmente escuchado. ¿Cómo explicarlo? ¿No será porque de un modo general el sistema penal es la forma. en la que el poder como poder, se muestra del modo más manifiesto? Meter a alguien en prisión encerrarlo, privarlo de comida, de calefacción, impedirle salir hacer el amor…, etc., ahí está la manifestación del poder más delirante que se puede imaginar. El otro día hablaba con una mujer que había estado en prisión y ella decía: «cuando se piensa que a mí, que tengo cuarenta años, se me ha castigado un día en prisión poniéndome a pan sólo». Lo que me llama la atención en esta historia es no solamente la puerilidad del ejercicio del poder, sino también el cinismo con el que se ejerce como poder, bajo la forma más arcaica, la más pueril, la más infantil. Reducir a alguien a pan y agua, eso se nos enseña de pequeños. La prisión es el único lugar en el que el poder puede manifestarse de forma desnuda, en sus dimensiones más excesivas, y justificarse como poder moral. «Tengo razón para castigar puesto que sabéis que es mezquino robar, matar…». Es esto lo que es fascinante en las prisiones, que por una vez el poder no se oculta, no se enmascara, se muestra como tiranía llevada hasta los más ínfimos detalles, poder cínico y al mismo tiempo puro, enteramente «justificado» ya que puede formularse enteramente en el interior de una moral que enmarca su ejercicio: su tiranía salvaje aparece entonces como dominación serena del Bien sobre el Mal, del orden sobre el desorden.

G. D.: Al mismo tiempo lo inverso es igualmente verdad. No son solamente los prisioneros los que son tratados como niños, sino los niños como prisioneros. Los niños sufren una infantilización que no es la suya. En este sentido es cierto que las escuelas son un poco prisiones, las fábricas son mucho más prisiones. Basta con ver la entrada en Renault. O en otros sitios: tres bonos para hacer pipi en el día. Usted ha encontrado un texto de Jeremias Bentham en el siglo XVIII que precisamente propone una reforma de las prisiones: en nombre de esta alta reforma, establece un sistema circular que hace a la vez que la prisión renovada sirva de modelo, y que se pase insensiblemente de la escuela a la manufactura, de la manufactura a la prisión e inversamente. Es esto la esencia del reformismo, de la representación reformada. Al contrario, cuando las gentes a otra semejante invertida, no oponen una representatividad a la falsa representatividad del poder. Por ejemplo, recuerdo que usted decía que no existe justicia popular contra la justicia, eso sucede a otro nivel.

M. F.: Pienso que, bajo el odio que el pueblo tiene a la justicia, a los jueces, a los tribunales, a las prisiones, no es conveniente ver solamente la idea de otra justicia mejor, más justa, sino, y en primer lugar, y ante todo, la percepción de un punto singular en el que el poder se ejerce a expensas del pueblo. La lucha anti-judicial es una lucha contra el Poder. no creo que esto sea una lucha contra las injusticias, contra las injusticias de la justicia, y por un mejor funcionamiento de la institución judicial. Es asimismo sorprendente que cada vez que ha habido motines, revueltas y sediciones, el aparato judicial ha sido el blanco, al mismo tiempo y al mismo título que el aparato fiscal, el ejército y las otras formas de poder. Mi hipótesis, pero no es más que una hipótesis, es que los tribunales populares, por ejemplo en el momento de la Revolución. han sido una manera, utilizada por la pequeña burguesía aliada a las masas, para recuperar, para recobrar el movimiento de lucha contra la justicia. Y para recobrarlo. se ha propuesto este sistema de tribunal que se refiere a una justicia que podría ser justa, a un juez que podría dictar una sentencia justa. La forma misma del tribunal pertenece a una ideología de la justicia que es la de la burguesía.......Más información http://ssociologos.com/2013/04/21/entrevista-a-michel-foucault-los-intelectuales-y-el-poder/

Las clases populares expulsadas del centro de las ciudades

 
La integración de la noción de espacio en el cuadro de las transformaciones pendientes en las ciudades y centros urbanos bajo la ofensiva de la clase dominante, es imprescindible para la elaboración de una estrategia y política anticapitalistas.

Cuando se describe desde un punto de vista crítico las relaciones capital/trabajo, las desigualdades económicas o la destrucción del planeta, a menudo se tiene la tendencia a reducir el espacio a un simple decorado. Ahora bien, traduciendo la forma en que una sociedad está estructurada y jerarquizada , el espacio se manifiesta según lógicas políticas y propias de cada país que dependen especialmente del lugar que ocupa en la división internacional del trabajo y de su historia específica (relaciones de clase, papel del Estado, estrategias de las empresas, etc.). Así pues, es necesario proponer un análisis y propuestas anticapitalistas sobre lo que constituye un frente de batalla decisivo en la lucha de clases.

La ciudad, un reto político
Productos de la historia, los territorios nacionales se transforman según las dinámicas de acumulación del capital y de las crisis capitalistas pero también en función de la lucha de clases y de la correlación de fuerzas que se deriva de ella. Las jerarquías y las desigualdades se inscriben en estos espacios bajo formas que varían de unas sociedades a otras: a los barrios obreros de los extrarradios franceses, equivalen los guetos negros de los centros urbanos de las ciudades estadounidenses o las favelas brasileñas. La producción, la planificación y el control de la ciudad representan otros tantos retos políticos decisivos y el posible soporte de movilizaciones que pueden unir ampliamente a las clases populares.

Por esto, los anticapitalistas deben tomarse en serio la cuestión urbana intentando comprender cómo el capitalismo conforma la ciudad a su imagen, especialmente, mediante las inversiones privadas y unos poderes públicos entregados a la valorización del capital pero igualmente cómo las luchas pueden surgir de la aspiración a una reapropiación del espacio: contra el aumento de los alquileres y la desaparición de los pisos asequibles en el centro de las ciudades, por la construcción de viviendas sociales destinadas verdaderamente a las clases populares, contra la violencia policial y la discriminación racista en el acceso al alquiler, contra la implantación de inmobiliarias de oficinas, de comercios y de servicios para ricos o de espacios culturales destinados únicamente a la pequeña burguesía intelectual.

Elegir la naturaleza y el alcance de estas luchas para estimularlas o involucrarse en ellas, es especialmente importante dado que salpican la historia reciente de las movilizaciones a nivel internacional (Brasil, Turquía, etc.) y francés (revueltas de los barrios populares en 2005), evidentemente unidas a luchas más generales contra las políticas neoliberales, a la arbitrariedad estatal o a la exclusión social. Pero una historia amplia del capitalismo nos proporciona otros ejemplos: pensemos especialmente en el formidable impulso popular que fue la Comuna de París, que se puede interpretar no solo como un enfrentamiento entre trabajadores y burguesía sino también como un intento de del pueblo parisino de retomar el control de una ciudad de la que, en parte, Napoleón III y el barón Haussmann les habían desposeído /1.

Cuando el capital configura el espacio
Las decisiones sobre inversiones de las empresas privadas constituyen una fuerza decisiva en la transformación del espacio mundial y de los espacios nacionales de forma cada vez más desenfrenada a medida que aumenta la influencia del capital por todo el mundo.

Evidentemente, las empresas siempre han tenido en cuenta la diferente rentabilidad entre los espacios nacionales debido a diferencias geofísicas o a factores políticos (legislación social, cualificación de la mano de obra, etc.). Pero la globalización neoliberal ha permitido a las multinacionales, bancos, fondos de inversión, etc., movilizar cada vez más rápidamente sus capitales o competir entre territorios -dentro de un país o entre países-para obtener ventajas de los poderes públicos (ayudas directas o indirectas, legislaciones favorables, dotaciones del espacio, etc.).

De ahí, la aceleración sin precedentes de las transformaciones urbanas a escala mundial desde hace una treintena de años que sufren tanto las y los proletarios del Norte como los del Sur. Con la desertización industrial de los países occidentales, observable desde el Michigan estadounidense, a los Midlands ingleses, pasando por la Lorraine siderúrgica o los barrios del norte parisino, entre otros ejemplos, territorios enteros se encuentran brutalmente devaluados. En consecuencia, sus poblaciones se ven sometidas a tiempos y gastos en transporte crecientes, o se ven impelidas a dejar los lugares donde viven para ir a donde ellos y sus hijos esperan encontrar trabajo casi siempre más precario que los empleos suprimidos en su región de origen.

En los países pobres, se observa durante este periodo de desenfreno neoliberal un gran aumento de la población que vive en barrios de chabolas (la formación de enormes favelas como en México, Caracas o Bogotá que reúnen a millones de individuos) /2. Concentrando en el mundo alrededor de mil millones de seres humanos que huyen de la miseria y están condenados en las ciudades a un trabajo informal y precario, estos barrios de chabolas son actualmente un componente crucial del desarrollo urbano y un símbolo entre tantos otros, de la injusticia radical pero también de la completa irracionalidad del capitalismo. A esto, hay que añadir la aberración ecológica que conlleva este modo de urbanización capitalista que contribuye ampliamente al cambio climático.

De manera más general, el capitalismo produce un espacio a su imagen y semejanza: sometido a las exigencias del capital, de los comerciantes y de los productivistas pero también jerarquizado y segregado. Si el capital homogeniza todo el mundo imponiendo el reino del comercio y los dictados del beneficio, también diferencia los territorios para responder mejor a las necesidades de la acumulación manteniendo una selección social y racial de las poblaciones. Este “desarrollo geográfico desigual”, como lo denomina el geógrafo marxista David Harvey /3 no es el resultado de una desgraciada casualidad o un vestigio abocado a desaparecer con la vuelta del crecimiento (por otra parte, muy improbable) sino una consecuencia del sistema capitalista.

Las clases populares expulsadas del centro de las ciudades
Por todas partes pero especialmente en las ciudades que constituyen los centros de poder del capitalismo globalizado (Nueva York, Londres, Tokio, París, etc.), las clases populares son expulsadas de los centros de las ciudades con más o menos brutalidad dependiendo de la correlación de fuerzas. Este proceso llamado “gentrificación” se realiza no solo en beneficio de empresas privadas que instalan los despachos de sus cuadros dirigentes, abren tiendas de lujo o especulan sobre los valores inmobiliarios, sino también de parejas ricas que aprovechan inmuebles de alto nivel y de un entorno urbano codiciado (buenas escuelas, proximidad de servicios de salud, prestigiosos museos, mobiliario urbano de calidad, etc.).

Este proceso no es el resultado de una maldición contra la que nada se puede hacer, ni el efecto de un complot fomentado por unos pocos sino que se deriva de una de las características esenciales del capitalismo, que necesita constantemente encontrar nuevos terrenos de acumulación para favorecer el máximo enriquecimiento de una minoría. En efecto, el régimen capitalista lleva a convertir todo en mercancía practicando según la necesidad, la especulación más sórdida sobre bienes que , sin embargo, son absolutamente vitales para la población. La vivienda no es una excepción y esto no es nada nuevo. Basta para verlo leer a Engels, que desde 1872 describía el mecanismo que sigue -y seguirá- produciendo efectos desastrosos mientras no se produzca una ruptura con el capitalismo:
“La extensión de las grandes ciudades modernas confiere al terreno en algunos barrios, sobre todo en los situados en el centro, un valor artificial que a veces alcanza enormes proporciones. Los edificios que están construidos allí, en lugar de realzar su valor, más bien lo rebajan porque no responden a las nuevas condiciones así que son demolidos y reemplazados por otros. Esto es cierto especialmente para las viviendas de la clase obrera que están situadas en el centro y cuyo alquiler, incluso en las viviendas superpobladas, no puede nunca o en cualquier caso, con extrema lentitud, sobrepasar un cierto máximo. Son demolidos y en su lugar se levantan tiendas, grandes almacenes, edificios públicos (…). de esta forma, los trabajadores son expulsados del centro de las ciudades hacia la periferia, las viviendas obreras y de forma general, los pequeños apartamentos se vuelven escasos y caros y, a menudo, imposibles de encontrar; en estas condiciones, las empresas constructoras para que los apartamentos de alquiler elevado ofrezcan un campo más amplio a la especulación, no construirán nunca o solo de forma excepcional, viviendas obreras” /4.

Lo que era cierto a mediados del siglo XIX sigue siéndolo hoy y quizás más que nunca. No hay nada de extraño en el hecho de que haya que buscar las raíces de la crisis abierta en el 2008 en el sector inmobiliario estadounidense. Efectivamente, este sector había sido objeto de montajes especulativos de lo más aventurado para permitir a los bancos,y más allá de estos, a las finanzas capitalistas, seguir aumentando sus beneficios en un contexto en el que la explosión de la burbuja de internet había desestabilizado brutalmente los mercados financieros. Que estos bancos hayan sido reflotados a golpe de dinero público mientras ponían en la calle a centenas de millares de familias pobres, no hace más que ilustrar de nuevo la necesidad de acabar con este sistema inhumano.

En Francia, lo mismo que en otros sitios, es importante recalcar que las condiciones de vida, de trabajo y de bienestar de la inmensa mayoría deben primar sobre los beneficios de una exigua minoría. ¡Nuestro derecho a la ciudad, no sus beneficios! Esta es la exigencia fundamental y el banderín de enganche que los anticapitalistas podrían contribuir a popularizar entre quienes la especulación inmobiliaria, el aumento de alquileres, la “renovación urbana”, etc., tienden a despojarles de la ciudad. Esto supone no aferrarse al ideal de la “diversidad social”, que ratifica las desigualdades y enmascara los procesos en curso de gentrificación. Por el “derecho a la ciudad”, hay que entender también el derecho colectivo de quienes habitan la ciudad y/o la hacen existir diariamente, mediante su trabajo pero también por todas las actividades no mercantilizadas que se inscriben en un territorio (servicios públicos, asociaciones, sindicatos, colectivos de artistas, etc.), controlar realmente lo que se construye, lo que se produce y lo que se hace en ella.