martes, 23 de diciembre de 2014

Marcha multitudinaria en Perú contra la polémica ley de empleo juvenil



REUTERS/Enrique Castro-Mendivil

 Unos 5.000 jóvenes salieron este lunes a las calles de Lima, Perú, para exigir la derogación de la ley de promoción del trabajo juvenil, conocida como la 'Ley Pulpín', que pretende luchar contra el desempleo de los jóvenes. "Sí al trabajo digno, no a la explotación", gritaron los manifestantes.

Al igual que la primera marcha contra la norma, celebrada el pasado 18 de diciembre, esta movilización fue convocada a través de las redes sociales y escoltada por numerosos de agentes policiales, informa 'El Correo'.


REUTERS/Enrique Castro-Mendivi
 La iniciativa, promulgada la semana pasada, ha recibido duras críticas. Según detractores, con la nueva medida, los jóvenes trabajadores de entre 18 y 24 años, perderán su derecho a gratificaciones y bonificaciones, tendrán menos vacaciones y dejarán de contar con la denominada 'compensación por tiempo de servicios', uno de los principales beneficios sociales de los trabajadores.

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REUTERS/Enrique Castro-Mendivi
 Aunque la protesta celebrada en la capital peruana fue la mayor, también se organizaron concentraciones en ciudades como Cusco, Trujillo y Arequipa.


I Come In Peace


Tres siglos después, el primer mercado de esclavos de New York sigue funcionando

 
 
 El 25 de septiembre de 1926 se firmaba la Convención sobre la Esclavitud, tratado internacional promovido por la Sociedad de Naciones que declaraba ilegal la esclavitud. Más tarde, el 7 de septiembre de 1956, se ampliaba la prohibición y persecución a determinadas conductas que se consideraban análogas o asimilables a la esclavitud: explotación infantil, servidumbre por deudas… pero nada se decía de la esclavitud a la que nos vemos sometidos por las decisiones que toman los poderes económicos y que condicionan nuestro día a día. Y si existe un lugar en el mundo que representa mejor que ningún otro “el amo con el látigo en la mano“, ese es Wall Street. Ironías de la vida, construido por esclavos y emplazamiento del primer mercado de esclavos de New York.
 
 En 1625 la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales fundó en el valle del río Hudson Nueva Ámsterdam (hoy New York), un asentamiento estratégico que permitiría controlar el comercio de pieles a través del río. En 1653, para protegerse del ataque de los nativos norteamericanos y de los ingleses, los colonos holandeses construyeron en el límite norte de Nueva Ámsterdman un muro de madera y barro. Bueno, lo ordenaron construir, porque los que materialmente lo hicieron fueron los esclavos africanos traídos a la colonia en 1627. Aunque años más tarde los ingleses lo derribaron, el nombre de Wall Street (Calle del Muro) sigue recordando aquel muro. Y no sólo construyeron aquel muro, también despejaron los bosques, construyeron los caminos, los molinos, los puentes, las casas, el muelle, la prisión, la iglesia holandesa y, posteriormente, la inglesa… 
 
 A finales del XVII y comienzos del XVIII, ya en manos de los ingleses y bajo el nombre de New York en honor Jacobo II, rey de Inglaterra y duque York, la ciudad experimentó un rápido crecimiento basado en el trabajo de los esclavos. Viendo que todavía podían sacarles más rendimiento, decidieron entrar de ello en el negocio del comercio de esclavos. En 1711 el Concejo Municipal de New York aprobó la creación del primer mercado de esclavos de la ciudad, precisamente en Wall Street. Aquel mercado, conocido como Meal Market (Mercado de la Comida) porque también se vendía grano y carne, fue crucial en el comercio transatlántico de esclavos. De hecho, más del 20% de la población de New York eran esclavos.
 
 Los barcos negreros procedentes de África llegaban a New York cargados de esclavos que se vendían como mano de obra, sobre todo para las plantaciones de algodón, y desde allí se distribuía el propio algodón. Lógicamente, las aseguradoras de los barcos, los grandes comerciantes y los bancos que financiaban los viajes y a los terratenientes de las plantaciones debían estar “cerca de sus inversiones“. El 17 de mayo de 1792, a la altura del 68 de Wall Street y bajo un buttonwood (árbol mangle Zaragoza o mangle botón), veinticuatro corredores de bolsa y comerciantes de la ciudad firmaban un acuerdo que sería el germen de la Bolsa de New York. Y para rematar la faena, algunos de los bancos y aseguradoras que hoy en día cotizan en Wall Street, comenzaron sus andanzas “negociando e invirtiendo en el comercio de esclavos“, como Aetna Insurance, J.P. Morgan, Lehman Brothers, Bank of America, Wachovia Bank, Royal Bank of Scotland…
 
 Qué poco han cambiado las cosas en tres siglos…
 

¿Un cuento de hadas o de canguros? Un tonto útil al servicio del imperialismo

Un cerco policial a un café de la ciudad de Sidney, en el que un hombre armado islámico retenía supuestamente a rehenes, la noticia se ha utilizado para poner en marcha un operativo policial, mientras los medios de comunicación occidentales informaron de lo ocurrido culpabilizando a los musulmanes. Sin embargo, como suele acaecer en los informaciones dadas por los medios de comunicación burgueses, existen una serie de preguntas sin respuesta e inconsistencias inexplicables en la historia del secuestro en el bar de Sidney

Si bien las noticias sugieren que Man Haron Monis es otro terrorista de estilo ISIS, que intentó cumplir su destino mediante su participación en los ataques terroristas en Occidente, hay una serie de puntos débiles que hacen flaquear la versión oficial. Medios de comunicación occidentales informaron que, entre otras peticiones absurdas, Monis solicitó poseer una bandera del grupo terrorista ISIS mientras permanecía en la cafetería del distrito financiero de Sydney.Pero el problema es que Monis es chiíta, no sunita, que es la confesión del Islam de los miembros del ISIS.

Antes de que Monis se convirtiese en secuestrador, el desempeñó el papel agente de propaganda contra el gobierno de Irán, uno de los verdaderos objetivos de la OTAN y Occidente. El sospechoso tenía concedido asilo político por el gobierno australiano, fue entrevistado por la prensa australiana y fue un falso clérigo chií pro-occidental condenando a Irán y Siria antes de “convertirse” a sunita y apoyar al ISIS.

En una entrevista dada en el año 2001 por la cadena ABC de Australia, formando parte de una campaña de propaganda anti-iraní en curso. El señaló que el gobierno de Teherán quería hacerle silenciar, porque tenía información secreta sobre el gobierno y sobre sus operaciones terroristas en la guerra y aseguró en una carta enviada al Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Anan, su situación personal.
Él se consideraba un “liberal iraní” huyendo del “régimen iraní” que tenía su familia como rehén y explicó su admiración por la sociedad occidental, pero con los años, Monis habría cambiado de parecer, desacreditando el sentimiento anti-guerra en Australia, mediante el envío de cartas ofensivas a las familias de los soldados caídos. El sospechoso del secuestro, había estado durante mucho tiempo en el radar de la policía de Australia y fue un frecuente delincuente conocido en el sistema judicial de Australia, debido a su implicación en la muerte por una puñalada a su ex esposa

En el 2008, los líderes religiosos chiítas en Australia habían pedido a los agentes de seguridad federal australiana investigar a Monis y sus actividades. Los agentes federales han sido instados por el líder chiíta del más alto nivel en el país, Kamal Mousselmani, a investigar a un iraní que se erigía como un prominente clérigo islámico.

Mousselmani dijo a un diario australiano., que el misterioso clérigo fue identificado como el ayatolá Boroujerdi Manteghi, en su página web después de aparecer bajo el nombre Sheik Haron, el cual no era un verdadero líder espiritual chií.

Él dijo que no había ayatolás en Australia y ninguno de sus compañeros líderes espirituales, sabía quién era el ayatolá Boroujerdi o Sheik Haron, el jeque dijo que no lo conocían y no tenían nada que ver con él e instó a la policía federal de investigar quién era.

Pero fue la propia prensa australiana la que le presentó públicamente como “ayatolá” y el gobierno australiano le concedió asilo político.Entonces es muy sospechoso que ahora tanto los medios de comunicación australianos y el gobierno australiano, no tenía conocimiento de quién era ni de dónde venía.
En cualquier caso, lo único que podemos saber con absoluta certeza es que el secuestro de Sydney, será utilizado como propaganda, para provocar el máximo efecto en todos los gobiernos occidentales y de la OTAN, para provocar más guerras en el exterior y un mayor estado policial en su casa.

El primer ministro, Tony Abbott, convocó dos reuniones del Comité de Seguridad Nacional y dio dos discursos televisados a nivel nacional. Mientras que el público fue bombardeado con sustos terroristas, el gobierno australiano emitió un decálogo económico, recortando aún más el gasto social y el empleo para imponer una mayor carga de la crisis económica. El verdadero objetivo es la desafección política y social en la clase obrera y crear los preparativos para las guerras que se avecinan.


lunes, 22 de diciembre de 2014

El FMI socavó el sistema de salud de los países castigados por el ébola

Los recortes impuestos debilitaron la capacidad de respuesta de los estados afectados, según un análisis de las políticas de austeridad aplicadas en la zona


Nuevas tumbas cavadas esta semana en el cementerio de Freetown, en Liberia, donde la epidemia sigue a pesar del olvido mundial. / Baz Ratner (REUTERS)

La ciencia aún no sabe porqué el actual brote de ébola es tan duradero y mortífero. Quizá la explicación no esté en la medicina, si no en la economía. Un análisis de las políticas de austeridad impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a los países más afectados muestra que sus sistemas nacionales de salud venían siendo debilitados desde hace años, abonando el camino a la epidemia.

Más del 99% de los afectados de ébola (18.603, según las últimas cifras de la Organización Mundial de la Salud, OMS) y los 6.015 fallecidos son de Guinea, Sierra Leona y Liberia. Los dos primeros países llevan una veintena de años bajo un programa de ayudas del FMI. En el caso liberiano, la financiación empezó más recientemente, en 2008. Pero el apoyo del Fondo siempre tiene un precio, generalmente en forma de recortes del gasto público. ¿Cómo han afectado las políticas de austeridad a los sistemas nacionales de salud de estos tres países?

Esa es la pregunta que querían responder un grupo de expertos de las universidades británicas más prestigiosas. Para ello, analizaron las políticas del FMI aplicadas en la zona desde mediados de los noventa. Los préstamos para que los estados tuvieran liquidez iban acompañados de una serie de condiciones sobre los límites de gasto o el adelgazamiento del sector público.

"Aunque las causas inmediatas del brote son epidemiológicas, necesitamos tener en cuenta el contexto más general en el que la enfermedad se ha expandido", explica a EL PAÍS el sociólogo de la Universidad de Cambridge y coautor del trabajo, Alexander Kentikelenis. "¿Por qué algunos países africanos contuvieron la epidemia muy pronto mientras que tres de los países más pobres, Guinea, Sierra Leona y Liberia, están teniendo brotes tan prolongados y mortíferos?", se pregunta Kentikelenis.

Para el sociólogo, hay que recurrir a factores económicos más generales para observar que los sistemas de salud de las tres naciones no llegaron a desarrollarse para poder contener la enfermedad. "En concreto, el FMI constantemente les exigió a los tres países la imposición de amplios recortes presupuestarios o el despido de trabajadores del sector público. Estas políticas han tenido un impacto devastador en el desarrollo del sistema de salud. Más allá de la lucha contra el actual brote, la inversión en un sistema de salud eficiente es la mejor estrategia para ayudar a los países a lidiar con crisis sanitarias como la del ébola", sostiene.

El trabajo, publicado en la revista Lancet Global Health, ha encontrado varias causas que han socavado la infraestructura sanitaria, abonando el camino a la expansión de la enfermedad. Por un lado, el FMI les impuso una serie de reformas económicas que drenaron la capacidad financiera de los países más afectados. A cambio de liquidez, la prioridad era dedicar ese dinero a pagar la deuda exterior del estado y proveer las arcas de divisas.

"Estas políticas han sido extremadamente estrictas, absorbiendo fondos que podrían haber sido dirigidas a afrontar los retos sanitarios", escriben los expertos. Aunque el FMI suavizó sus exigencias con un programa paralelo de ayudas para la inversión social y reducir la pobreza más extrema, la mayor parte de las partidas no se han aplicado. Según la documentación del FMI que han estudiado de los llamados gastos prioritarios, de la treintena de objetivos de mejora social ideados, apenas un tercio han sido implementados.

"En 2013, justo antes del brote de ébola, los tres países habían cumplido con las directrices económicas del FMI, pero ninguno había logrado elevar el gasto social a pesar de que la situación sanitaria era apremiante", explica el también profesor de Cambridge, Lawrence King.

Otra de las medidas que ha acabado por dejar indefensas a estas sociedades ante un ataque como el del ébola, ha sido la limitación del presupuesto público y el adelgazamiento del sector público para cumplir con el techo de gasto exigido por el FMI. Estas políticas no solo han provocado que los tres países no pudieran contratar a personal médico y desplegar una adecuada infraestructura de centros sanitarios, sino que las tres naciones han visto como muchos de sus médicos se han tenido que ir de sus países justo antes de que el ébola los golpeara.

Por ejemplo, en Sierra Leona, el país más afectado, los trabajadores del sector sanitario pasaron de 0,11 por cada 1.000 habitantes en 2004 a apenas un 0,2 por 1.000 solo cuatro años después, según datos de la OMS. Antes, a mediados de los 90, ya el FMI impuso a las autoridades de ese país una reducción del empleo público del 28% y los límites al gasto en salarios públicos se alargaron hasta la década pasada.
Sin embargo, hace dos meses, en pleno apogeo de la crisis, el FMI se comprometió a destinar 350 millones de euros para luchar contra la epidemia en África occidental y su directora, Christine Lagarde, afirmó que era bueno "aumentar el déficit fiscal cuando de lo que se trata es de curar a la gente... El FMI no dice esto muy a menudo".

Para Kentikelenis, "el reciente cambio de criterio del FMI en la priorización de la salud pública sobre la disciplina fiscal es bienvenido, pero no sería la primera que oímos esa retórica de la dirección del FMI. Queda por ver si esta vez será diferente".


Fuente: http://elpais.com/elpais/2014/12/22/ciencia/1419229469_549752.html

Wikileaks: La CIA tiene un manual secreto con tácticas para homicidios políticos


Un nuevo documento de Wikileaks ha revelado la existencia de un estudio secreto de la CIA con tácticas para llevar a cabo homicidios premeditados de miembros de “grupos insurgentes”, informa el periódico ‘Süddeutsche Zeitung’.

El documento titulado ‘Las mejores prácticas en contrainsurgencia’, que data del año 2009, enseña cómo “llevar a cabo operaciones contra objetivos de alto nivel como una herramienta de contrainsurgencia efectiva”. El texto cita como una de las operaciones más exitosas el asesinato del líder y diplomático de las FARC (FARC) Raúl Reyes en 2008.

Las “operaciones” incluyen, según el documento de la CIA, el asesinato político como recurso válido, además de detenciones, torturas y marginación de dirigentes de “grupos insurgentes”.

Estas son algunas de las “buenas prácticas” que recomienda la CIA
-Definir el impacto deseado sobre la trayectoria del grupo insurgente, considerando que en algunos casos pueden generarse efectos indeseados. -Definir la decisión del ataque en base de un sólido conocimiento de los mecanismos internos del grupo y sus debilidades específicas, información que se puede obtener mediante los interrogatorios a sus desertores.

-Incorporar la operación de ataque a una estrategia integral, que permita capitalizar el resultado de la operación o compensar algunos de los efectos producidos. -Proteger a los actores más moderados. Los ataques contra los líderes más violentos y extremistas pueden resultar en un acuerdo político. En muchos grupos insurgentes hay divisiones internas entre sus dirigentes más militaristas y los más políticos.

-Aprovechamiento de las contradicciones internas. Exacerbar o explotar las fisuras en los liderazgos puede funcionar de manera tan efectiva como el dirigir un ataque militar contra uno de sus liderazgos.

Fuente:  http://www.yometiroalmonte.es/2014/12/22/wikileaks-cia-tiene-manual-secreto-tacticas-homicidios-politicos/

domingo, 21 de diciembre de 2014

Pompas de jabón



Ph: Veronika Gilková

Y ahora que las pompas de jabón
se han vuelto indestructibles,
no estaría de más
que pasara a ser probable
lo imposible.

                          Ajo

Invierno


sábado, 20 de diciembre de 2014

“Hemos pasado de la burbuja inmobiliaria a la alimentaria”



Esther Vivas, autora de 'El negocio de la comida'.

Esther Vivas (Sabadell, 1975), hace años que analiza los entresijos de la industria alimentaria. Licenciada en Periodismo y máster en Sociología, acaba de publicar El negocio de la comida (Icaria, 2014), un exhaustivo ensayo en el que se adentra en el funcionamiento del mercado alimentario global, que genera disfunciones como que cerca de 1.000 millones de personas pasen hambre cuando se producen alimentos para 12.000 millones.

¿Por qué los alimentos recorren miles de kilómetros hasta llegar a nuestra mesa? ¿qué consecuencias tiene esto? ¿Estamos dejando de lado la dieta mediterránea para apuntarnos a la comida basura? ¿Existen puertas giratorias en el ámbito de la alimentación? “Destapar lo que no les interesa que veamos”, se marca como objetivo Vivas, “darnos instrumentos para que podamos juzgar por nosotros mismos, sacar conclusiones y pasar a la acción”.

¿Cómo se explica que en un mundo en el que se producen alimentos de sobra, una de cada ocho personas pase hambre?
El hambre en un mundo de la abundancia es el mejor ejemplo de cómo hoy la alimentación y la agricultura se han convertido en un negocio. Lo que cuenta en el modelo alimentario actual es hacer dinero. A pesar de que se producen más alimentos que nunca en la historia, para 12.000 millones de personas según datos de Naciones Unidas, 1 de cada 8 pasa hambre. Se ha producido una mercantilización de los alimentos, y si no tienes dinero, no comes.

Las causas del hambre son políticas, afirmas en el libro…
Hay un discurso oficial que nos dice que es necesario producir más comida para dar respuesta al hambre, es falso. No hay un problema de falta de alimento sino de acceso al alimento. Un problema de democracia. Se asocia el hambre a una serie de catástrofes que pasan en determinados países por guerras o causas meteorológicas, que pueden influir, pero hay unas causas políticas que tienen que ver con el expolio de los recursos naturales que se ha producido en los países del sur a lo largo de décadas. También vemos que el hambre hoy también golpea en nuestro país, donde los supermercados tiran cada día toneladas de comida. Alimentos hay.

¿Qué papel juega en la dificultad de acceso a los alimentos la especulación alimentaria?
A menudo pensamos que la crisis económica que nos afecta tiene poco que ver con la crisis alimentaria a escala global, y están íntimamente unidas. Los mismos que en su momento especularon con las hipotecas subprime y generaron la burbuja inmobiliaria, una vez esta estalló en el 2008, buscaron nuevas fuentes de negocio. ¿Y qué hay más seguro que la comida para especular? Muchos fondos de inversión, compañías de seguros y bancos comenzaron a invertir en los mercados de futuro comprando y vendiendo grano, no en función de la oferta y la demanda real, sino para ganar dinero con la especulación. Esto condujo a un aumento de precios de cereales básicos, arroz, maíz, que llegaron a doblar el precio, haciéndolos inaccesibles para muchas familias en países del sur. Se puede decir que hemos pasado de la burbuja inmobiliaria a la burbuja alimentaria.

En enero de este año, la Unión Europea anunció una reforma de la Directiva de Mercados de Instrumentos Financieros para poner límites a la especulación con alimentos; el Parlament de Catalunya aprobó una resolución para prohibirla, ¿han funcionado estas medidas?
A nivel gubernamental se hacen declaraciones de buenas intenciones que no significan un cambio real de las políticas. La especulación alimentaria continúa siendo una realidad. El Banco Sabadell sigue ofertando un producto financiero llamado BS Commodities, la rentabilidad del cual viene determinada por la especulación que se produzca con los alimentos. Son prácticas que se siguen produciendo. Aquellos que dictan las políticas actuales, ya sea en agricultura, en economía o en sanidad, tienen vínculos estrechos con las empresas del sector correspondiente.

Sí, es algo que también analiza: no sólo vemos puertas giratorias con empresas eléctricas o sanitarias, también en la alimentación.
Sí, de hecho las políticas agroalimentarias actuales se explican porque aquellos que las dictan tienen vínculos estrechos con las empresas del sector. El Estado español es la puerta de entrada de los transgénicos a Europa, en Cataluña y Aragón se cultiva el 80% de los transgénicos del continente, concretamente el maíz mon810 de Monsanto. Esto se debe a que tanto PP como PSOE tienen vínculos estrechos con la industria biotecnológica y pro-transgénica. La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, viene de estar ocho años como directiva en la empresa de fertilizantes y productos químicos Fertiberia. Y quien fue ministra de Ciencia e Innovación en la segunda legislatura de Zapatero, Cristina Garmendia, antes de ocupar ese cargo era la presidenta de Asebio, que es el principal lobby pro-transgénico en el Estado español. Esto nos explica por qué el Estado español ha sido líder en el cultivo de transgénicos en Europa, cultivando transgénicos que están prohibidos en la mayoría de estados europeos.

Con este panorama, ¿qué puede suceder con el TTIP?
Significa flexibilizar la legislación europea, mucho más rígida en aspectos alimentarios que la estadounidense, en beneficio de grandes empresas, muchas de ellas norteamericanas. En lo que se refiere a los transgénicos, hay presiones importantes por parte de empresas como Monsanto y otras biotecnológicas para aumentar la variedad de transgénicos cultivables. En la medida en que se permitan cultivar más tipos de transgénicos, está claro que el Gobierno hará una apuesta decidida para dar apoyo a estas medidas, porque si ya lo hace ahora… Además, permitirá la entrada de productos de vaca o cerdo hormonados que hoy están prohibidos. Significará un retroceso muy importante.

¿Cuál es el peligro de la concentración de poder en el mercado alimentario en pocas manos, un aspecto que también detallas en el libro?
En la medida en que el mercado está dominado por unas pocas empresas que anteponen sus intereses económicos, la función que deberían tener los alimentos, que es precisamente alimentarnos, queda en un segundo plano. También comporta la homogeneización de la alimentación y la pérdida de biodiversidad, en el sentido que las empresas tienden a fomentar unos determinados cultivos en detrimento de otros. Un claro ejemplo es el de la soja, hasta hace unas décadas un cultivo anecdótico y hoy predominante. Se ha perdido mucha variedad de alimentos porque se priman aquellos que se consideran más rentables para el mercado. Variedades que pueden viajar miles de kilómetros sin estropearse, que tengan un tamaño adecuado, un color atractivo…

Ahora que llegan las fiestas, ¿cuántos kilómetros puede acumular la comida servida en una cena de Nochebuena en una casa cualquiera?
Según un informe de Amigos de la Tierra, la media de la distancia que viaja un alimento de la tierra al plato es de 5.000 kilómetros. Para Navidad, alimentos que hoy se han convertido en habituales en nuestra mesa como la piña o los langostinos, tienen muchos kilómetros a sus espaldas. Se han incorporado muchos productos en nuestras comidas navideñas que poco tienen que ver con la realidad autóctona. Con eso no quiero decir que no sea bueno incorporar otras culturas gastronómicas, el problema es que se ha generalizado este consumo porque a la industria le ha interesado, y detrás del cultivo de langostinos en Ecuador o de la piña en Costa Rica lo que hay es explotación medioambiental y laboral.

Eso sucede también en nuestra dieta cotidiana…
Sí, y usamos productos de la otra punta del mundo que también se elaboran aquí. Nos preocupamos de que no podremos vender las manzanas de Lérida en Rusia por el veto,¡ pero es que estamos importando manzanas de China! No tiene ningún sentido.

¿Prohibir la importación de alimentos que ya se produzcan aquí sería una buena medida?
Creo que hay que tomar medidas en positivo, comenzando por primar la producción local, payesa, ecológica, justa y de calidad. No es lógico que en los supermercados encontremos naranjas que vienen de Sudáfrica, manzanas de la China, uvas de Chile, tomate de Marruecos u Holanda, cuando ese producto lo tenemos aquí.

¿Qué responsabilidad tiene el consumidor? Al final es el que compra un producto u otro…
La actitud del consumidor es clave, porque puede haber sectores agrícolas que opten por la agricultura ecológica, pero si nadie la compra poco futuro tendrá. Considero positivo que cada vez hay más interés por este tipo de agricultura y alimentación, cada vez nos preguntamos más qué hay detrás de aquello que comemos y qué impacto tiene en nuestra salud. A partir de esta inquietud nos replanteamos nuestros hábitos alimenticios. El reto es que esta actitud individual vaya más allá de comer bien, no sólo ir a buscar la etiqueta ecológica, sino saber qué historia hay detrás de este producto, y que tenga un valor social añadido.

Mucha gente diría, y más en un momento de crisis como el actual, “mira, todo esto está muy bien pero me sale más a cuenta ir a una gran superficie, donde hay descuentos, a hacer la compra de la semana…”
Con el tema del precio hay varias cosas. Por un lado, vamos al supermercado y pensamos que ahorramos dinero. Pero en realidad en el supermercado todo está pensado para que gastes cuanto más mejor. Se calcula que entre un 20% y un 55% de nuestra compra en el súper es fruto de estímulos externos y una compra impulsiva. Cuando uno entra a formar parte de una cooperativa de consumo, en cambio, tiende a gastar menos porque compra lo que necesita. El alimento ecológico no tiene por qué ser más caro. Si lo vas a buscar a un supermercado especializado o una tienda gourmet quizás te saldrá más caro, pero si compras productos ecológicos de temporada, haces una dieta sin tanto consumo de carne, seguramente ahorrarás. Y además, a menudo nos hace daño en el bolsillo gastar dinero en comida, pero no miramos tanto si nos compramos determinado gadget tecnológico…

Incluye una cita de un autor norteamericano, Michael Pollan, que dice que “para comer bien hay que comer comida”. ¿Tan difícil es encontrar comida, entonces?
Si en un supermercado descartas todos los productos que hayan sido procesados con un alto número de aditivos, de potenciadores del sabor, de azúcares añadidos, no queda prácticamente nada. Así que encontrar comida comida puede ser mucho más difícil de lo que pudiera parecer..

Eso tiene relación con una afirmación que haces en el ensayo, “la obesidad y el hambre son dos caras de la misma moneda”.
Son resultado de un modelo agroalimentario enfermo que no funciona. En los países donde que adoptamos una dieta occidental, con productos altamente procesados, con grasas saturadas, etc. emergen nuevas enfermedades como problemas cardiovasculares, diabetes, sobrepeso e incluso cáncer. Los sectores más afectados son aquellos con más problemas económicos, y de hecho vemos que en el Estado español, las comunidades autónomas que padecen más la crisis, como Canarias, Andalucía o Extremadura, son las que sufren más problemas de obesidad y sobrepeso. Entre los menores la obesidad es una epidemia creciente, entre un 15% y un 20% de los niños y niñas menores de 10 años sufren obesidad, y eso es fruto de nuestra alimentación.

Para eso están los productos para cuidar la línea, ¿no?
La misma industria que te vende esos alimentos basura es la que después te vende alimentos funcionales, que dicen que solucionarán el colesterol, el sobrepeso, la pérdida de calcio, etc. Se cambia el vestido, se viste de asesor nutricional, y te vende productos milagro que te dicen que solucionarán los problemas que ella misma te ha generado. Pero de lo único que se trata es de seguir haciendo negocio con tu alimentación y con tu salud.

Fuente:  http://www.lamarea.com/2014/12/18/esther-vivas-hemos-pasado-de-la-burbuja-inmobiliaria-la-burbuja-alimentaria/

Contra la tiranía del miedo


“Cuando el Gobierno teme al pueblo, hay democracia. Cuando el pueblo teme al Gobierno, hay tiranía”. Con esa consigna el ex presidente de los EEUU, Thomas Jefferson, quería advertir ya en el siglo XVIII de los peligros que acarrea para cualquier sistema democrático la existencia de un gobierno que haga del miedo su política central.

En un momento de profundo desasosiego social el arma más poderosa que tiene un gobernante para subyugar a los ciudadanos no es la fuerza. No son los golpes de una porra, un bofetón o un castigo severo. El arma más poderosa que tiene un gobernante, en efecto, es el miedo. A ese fin suele dedicar no pocos esfuerzos para blindarse de las críticas que puedan perturbar su sueño. Esta semana, sin ir más lejos, se han producido dos acontecimientos impregnados de esa filosofía hobbesiana. Uno, la aprobación por parte de la bancada del PP de una norma que nos retrotrae a las cavernas del franquismo, la ley de Seguridad Ciudadana, más conocida como “ley mordaza” o “ley anti 15-M”. El otro, un gigantesco despliegue policial que ha agitado en la ciudad de Barcelona el viejo fantasma del “terrorismo anarquista”. La operación se ha saldado, finalmente, con siete jóvenes en prisión y el registro de difícil justificación en tres ateneos populares.

Con el estallido de la crisis, el miedo se ha extendido como una mancha cancerígena por todo el cuerpo social. El miedo a no poder pagar las deudas, al desahucio, al exilio forzoso, a no tener en el futuro una pensión, a ser expulsado por no tener papeles, a la pérdida de unos ahorros o de un empleo cada vez más miserable. En definitiva, un miedo a no poder sobrevivir que se hace pegadizo, sofocante, y trepa por el alma de los sectores más humildes de la sociedad. El problema ha surgido cuando, contra todo pronóstico, la gente ha exigido recuperar su dignidad. Incluso ha amenazado con votar lo que no debía. La gente ha perdido la paciencia y se ha sacudido la resignación. Ya lo hizo cuando llenó las plazas con el grito destituyente del 15-M. Cuando decidió integrarse a los piquetes sindicales de las huelgas generales. Cuando se organizó con la PAH para frenar la sangría de desahucios. Cuando con el impulso de las mareas sociales se encerró en los centros sanitarios o educativos para impedir su cierre. Desde entonces, decenas de iniciativas políticas han surgido aquí y allá para demostrar que la gente no está dispuesta a someterse y dejarse engañar. Para demostrar que cuando los de abajo se indignan, se juntan, y le pierden el respeto a los gobernantes, el caudal de crédito del Régimen se desvanece en el aire de forma acelerada.

Naturalmente, escarmentado por las movilizaciones contra las privatizaciones y los recortes, el Gobierno ha tardado poco en estrechar el cerco contra la resistencia ciudadana. Con cada anuncio de medida antisocial, ha acompañado otra contra las libertades. En realidad, inocular el miedo otra vez en la ciudadanía es una medida eficaz para anestesiar conciencias y lograr que se acepten con impotencia los recortes, la creciente corrupción y la degradación democrática. Pocos políticos han sido tan sinceros en mostrar sus pulsiones como el ex consejero de Interior del Gobierno de CIU, Felip Puig, cuando reconoció sin pestañear que, para “reinstalar el miedo al sistema”, debía elevarse el listón represivo. Esa estrategia tiene su lógica: atropellar los derechos ciudadanos exige mantener a raya las libertades que permiten reclamarlos. Cuando una sociedad vive acongojada no sale a la calle. La reforma del Código Penal de Gallardón obedece a ese propósito disuasorio. La “ley de la patada en la boca” es el eslabón más avanzado de su política del miedo. No por casualidad, ha encendido todas las alarmas en la sala de maquinas de los derechos humanos. Gente tan poco sospechosa de radicalidad como el Comisario Europeo de Derechos Humanos, Nils Muiznieks, grupos de jueces o los propios sindicatos policiales han señalado la irresponsabilidad de unos gobernantes obsesionados en convertir cualquier acto de protesta en un acto de desorden público para “proteger a la casta política”.

Con la ley se persiguen, en el fondo, varios objetivos simultáneos. Por un lado, endurecer infracciones que ya estaban reguladas y prohibir actividades antes toleradas vinculadas a las nuevas formas de protesta. Con ello, se pretende acabar con actuaciones de desobediencia protagonizadas por colectivos como los afectados por las preferentes, la PAH, el 15-M, los Yayoflautas o el SAT. Por otro lado, reforzar la impunidad policial hasta extremos inconcebibles hace algunos años. Buen ejemplo de ello son infracciones de censura como la que permite multar hasta 30.000 euros a quien grabe intervenciones de los agentes. Las oligarquías dominantes, además de poner la soga de los recortes al cuello de los más necesitados, pretenden que éstos permanezcan callados, que no puedan ni quitarse ni aflojar las cuerdas del nudo. Asfixiar económicamente a los que protestan puede ser una estrategia más útil que una represión dura. Entre otros motivos, porque se practica en un ámbito fuera de la mirada judicial. Pero también puede caer en saco roto. Amenazar con multas draconianas difícilmente podrá infundir más temor a quien tiene poco que perder, a quien se encuentra ya en una precariedad insostenible, sin casa o sin trabajo.

No hay que ser muy observador para entender que uno de los grandes cometidos de la estrategia del miedo es impedir que se produzcan cambios no deseados y, al mismo tiempo, favorecer que ocurran otros. El miedo encoge, aísla, paraliza, crea una sociedad conformista que impide la creación de musculatura social necesaria para restituir los derechos pisoteados. El individualismo expande las formas más exacerbadas de insolidaridad y egoísmo. Jefferson, en una carta a James Madison de 1787, defendía precisamente el valor de mantener vivo el “espíritu de la resistencia” para impedir que el dictum del “sálvese quien pueda” carcoma los cimientos de la democracia. Y recordaba también que “la tiranía se define como aquello que es legal para el gobierno pero ilegal para los ciudadanos”.

Con frecuencia, los gobernantes son sordos a este mensaje. Se incomodan con las movilizaciones y las consideran nocivas. Lo cierto, no obstante, es que la historia ha demostrado que las clases dominantes no suelen conceder voluntariamente ningún derecho. Que la jornada laboral sea de ocho horas, que las mujeres puedan votar o los enfermos ser atendidos en hospitales es fruto de la lucha de los desobedientes. Si sus exigencias llegan a los parlamentos es porque no se han dejado doblegar por el temor a las represalias. Con su lucha persistente han logrado, no sin sufrimiento, que la presión se traslade a la cancha de las clases dominantes. Como indicaba un lema del 15-M, para que cambie la situación el miedo debe “cambiar de bando”. Es precisamente la victoria sobre el temor la conquista más importante que el pueblo ha arrancado en los últimos años a la cultura de una transición nacida entre ruido de sables.

Leída desde esa perspectiva, la aprobación de la ley mordaza es un gesto recio de firmeza. Ahora bien, puede interpretar también como una muestra clara de debilidad e impotencia de un Gobierno que se siente amenazado. Las clases dominantes están nerviosas. Intentan defender sus privilegios con uñas y dientes. Que una sociedad se cierra, y tienda a la tiranía; o se abra, y ande hacia un mayor progreso civilizatorio, depende de ese cambio de ubicación del miedo. No es lo mismo que se instale abajo que arriba. Para que eso último ocurra solo cabe una solución: ganar la calle con diez, cien, miles de actos de protesta como el convocado este sábado contra la ley mordaza en muchas ciudades españolas. Para que las advertencias de Jefferson vuelvan a resonar en las mentes de los de abajo, de los que no temen a los de arriba. Para, finalmente, conquistar la libertad.



Fuente: http://www.publico.es/opinion/articulos/tirania-del-miedo.html

España:El Proyecto de Ley del Estatuto de la Víctima no reconoce ni ampara a todas las víctimas por igual


 
Una mujer lleva una pancarta en la que se lee “Investigar” y una foto de su padre, víctima del franquismo, durante una manifestación en Madrid en 2013 © AP / Andres Kudacki

Este miércoles se ha aprobado en el Congreso de los Diputados el Proyecto de Ley del Estatuto de la Víctima de Delito. Amnistía Internacional denuncia que, aunque suponía una oportunidad para proteger los derechos de las víctimas de violaciones de derechos humanos, el texto olvida dos categorías de víctimas: las del franquismo y la Guerra Civil y las de tortura y malos tratos cometidos por agentes estatales. Asimismo, el Proyecto no protege suficientemente a las víctimas menores de edad ni a las víctimas de violencia sexual o trata de personas. Aunque reconoce el derecho de ser aplicable a personas independientemente de su nacionalidad o su residencia legal, esto puede quedar sin efectos mientras no se modifique la Ley de Extranjería o el Real Decreto-ley sobre salud, que discriminan a las personas inmigrantes en situación administrativa irregular en el acceso a la denuncia y a la asistencia sanitaria. Además, el Proyecto no hace referencia al derecho a la reparación como una esfera central de responsabilidad del Estado. 
 Amnistía Internacional cuestiona además la celeridad con la que se ha aprobado, así como la falta de un debate informado más amplio. La organización, que ha trasladado sus preocupaciones a los grupos parlamentarios, considera que se debería haber escuchado a todas las categorías de víctimas, algo que no se ha tenido en cuenta.

“Con este Proyecto de Ley se consolida la condición de olvidadas de las víctimas del franquismo y la Guerra Civil”, ha declarado Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional. A pesar de las recomendaciones de organismos internacionales, como el Relator Especial sobre la promoción de la verdad, la justicia y la reparación de incluir todas las categorías de víctimas, el Proyecto de Ley tampoco tiene en cuenta la especificidad de los abusos cometidos por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y las dificultades con las que se encuentran las víctimas de esos delitos durante el proceso penal.

Puede ser una oportunidad perdida
Tampoco las víctimas de violencia sexual y de trata de personas están protegidas de manera adecuada en el Proyecto de Ley. El texto no sólo no da respuesta a necesidades específicas de estas víctimas, como la protección y la especialización de los exámenes forenses, sino que además incluye disposiciones que parecen querer provocar un efecto disuasorio en la solicitud de ayudas. Es el caso del artículo 35 del texto, que hace referencia a la obligación de reembolso de las ayudas en caso de denuncia fraudulenta. Amnistía Internacional considera que, aunque se ha mejorado su redacción en los últimos meses de debate parlamentario, podría generar revictimización y un efecto disuasorio, especialmente en las víctimas de violencia de género.

La organización ha documentado numerosos casos de mujeres que sufren violencia de género que, a pesar de su veracidad, fueron archivados o culminaron en sentencias absolutorias. “Son casos que pueden responder a deficiencias en la formación judicial y a falta de diligencia en la investigación de los hechos. Las ayudas deberían ser independientes del procedimiento judicial”, ha asegurado Virginia Álvarez, responsable de Política Interior en Amnistía Internacional España. “Con este Proyecto de Ley se pierde la oportunidad para abordar  las inconsistencias del marco normativo vigente”, ha añadido Virginia Álvarez.

Falta de reparación
A pesar de que el Estado sí ha asumido las recomendaciones internacionales sobre la reparación de víctimas del terrorismo en su legislación específica, no ha hecho lo mismo con las demás víctimas de violaciones de derechos humanos. Como consecuencia, el Proyecto de Ley del Estatuto de la Víctima no establece las suficientes garantías para asegurar la no repetición de las violaciones de derechos humanos, una indemnización adecuada, la rehabilitación de las víctimas y su reconocimiento, independientemente del tipo de delito del que lo sean.  

Asimismo, y aunque el texto del Proyecto de Ley aborda la necesidad de evaluar anualmente la eficacia de las medidas para las víctimas, no lo hace de manera adecuada, tal y como indica la legislación comunitaria, ya que no incluye la producción y publicación de datos estadísticos desagregados.

Más información
Basándose en la necesidad de trasponer la Directiva 2012/29 europea, por la que se establecen normas sobre los derechos, el apoyo y la protección de las víctimas de delitos, la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados aprobó este miércoles 17 de diciembre el texto del Proyecto de Ley del Estatuto de la Víctima en el Congreso de los Diputados. Sin embargo, Amnistía Internacional recuerda que las obligaciones internacionales del Estado español en este ámbito no comienzan ni terminan en la Directiva, que constituye una norma de “mínimos”. El texto con las enmiendas presentadas pasará al Senado en los próximos días.

Fuente:  http://amnistiainternacional.periodismohumano.com/2014/12/19/espanael-proyecto-de-ley-del-estatuto-de-la-victima-no-reconoce-ni-ampara-a-todas-las-victimas-por-igual/