domingo, 16 de marzo de 2014

La mirada insoportable

La revista ¡HOLA! exige la retirada de la revista satírica Mongolia por vulneración de marca.  De ser así, ¡HOLA! habría estado más preocupada por proteger su marca y habría interpuesto más demandas

Retrato de Myra Hindley, de Marcus Harvey
 Hace unos años la exposición de arte contemporáneo Sensation, de la colección Saatchi, dio la vuelta al mundo. Durante un tiempo, las obras de Damien Hirst, los hermanos Chapman, y Tracey Emin, entre otros, pudieron verse en Londres, Berlín y Nueva York. Más de uno se acordará de ello: el tiburón en formol, los cuerpos desmembrados, la cama deshecha, y diversas obras más que se convirtieron en esenciales para entender lo que se conoció como el Young British Art. Años después, todos ellos son figuras importantes del arte contemporáneo británico, e incluso han sido criticados por lo que el estudioso Julian Stallabrass definió como Arte Lite, o arte vacuo. Charles Saatchi, dueño de la colección, se forró, los artistas también, y mucha gente adquirió postales con el tiburón, inmóvil, sumergido en su tanque azul.

Pero en el Reino Unido, muchos aún se acuerdan de la polémica que causó Sensation en su apertura. Un cuadro, en concreto, logró conmocionar a una gran parte de espectadores: Myra, de Marcus Harvey, un retrato ampliado de la ficha policial de la asesina Myra Hindley, sufrió daños en varias ocasiones por parte del público. El cuadro tuvo que ser protegido por una pantalla de metacrilato, y más adelante custodiado por guardas de seguridad, mientras durara la exposición, porque varias personas habían intentado atacarla de nuevo. ¿Qué causaba tal horror a la gente? La respuesta la encontraba uno al acercarse al cuadro. La obra de Marcus Harvey ampliaba la famosa ficha policial de Hindley hasta que, en apariencia, se desdibujaba, se pixelaba. Pero al observar detenidamente esos píxeles, uno se daba cuenta de que la obra en realidad se componía de huellas de manos diminutas. El cuadro, pues, estaba hecho de manos infantiles. Teniendo en cuenta que Myra Hindley y su novio Ian Brady habían sido condenados de por vida por el abuso sexual y asesinato de al menos cinco menores, la contraposición resultaba chocante. Myra se había convertido, con los años, en una medusa atroz, el rostro del terror inexplicable, ahora fantasmagóricamente ampliado.

La reacción era comprensible, claro, pero la censura de la exposición —como pretendía la madre de una de las víctimas de Brady y Hindley— injustificable. Pese a todo, cuatro miembros de la Royal Academy —dónde se exihibía el cuadro—, dimitieron, para intentar acallar las quejas. Varios casos de muertes de niños a manos de pedófilos en el Reino Unido en ese momento ayudaron a crear un clima de histeria mediática que generó una gran atención al cuadro pero también hizo peligrar la continuidad de la exposición.
¿Y a qué viene esto?
La portada de Revista Mongolia La revista ¡HOLA! exige la retirada de la revista satírica Mongolia de los quioscos, el cese de su comercialización y la destrucción de su stock, entre otras demandas. Se argumenta la vulneración de la marca, pero resulta cuanto menos pecar de inocencia ajustarse a esta afirmación. De ser así, ¡HOLA! habría estado más preocupada por proteger su marca en otras ocasiones, y habría interpuesto demandas contra la infinidad de quioscos y copisterías que utilizan una imitación de la revista para anunciar enlaces, bodas, bautizos y comuniones, por ejemplo. Pero no.

De la misma manera que un espectador puede sentir que su sensibilidad es atacada con la mirada aterradora de Myra Hindley, habrá a quien le moleste la sugestiva imagen de la Infanta, y, de rebote, la implicación a la revista del corazón. Habrá a quien le resulte insoportable, incluso. Pero sería inocente de nuevo pensar que es por lo que apunta sobre los escándalos financeros en los que se ha visto envuelta —imputada— Cristina de Borbón. Lo insoportable se convierte aquí, literalmente, en aquello que no debe ser soportado, aquello que debe ser borrado. Aquello a aniquilar. Cuando en realidad lo que demostró el cuadro de Myra es que lo insoportable, en ocasiones, resulta ser así porque es un reflejo malintencionado. De uno mismo.


sábado, 15 de marzo de 2014

¿Cuándo toca prevenirse contra la extrema derecha?




Franco y Mussolini en 1941

Desde hace tiempo, pueden leerse noticias y análisis frecuentes sobre el crecimiento exponencial de la extrema derecha en Europa. En lo que hace a España, el goteo de atropellos contra los derechos y bienes de personas y colectivos por parte de grupos fascistas parece no cesar.

Con amenazas y agresiones, se revientan actos públicos en reconocimiento de la nacionalidad catalana. Locales y sedes de partidos de izquierda y de asociaciones que denuncian el racismo aparecen con destrozos y pintadas intimidatorias. Son numerosas las personas que por su orientación sexual o política, o por su condición nacional o económica, han sufrido coacciones, vejaciones, lesiones o incluso han sido asesinadas por el terrorismo ultraderechista. Dadas estas dosis regulares de violencia y contemplado el contexto europeo de crecida fascista, ¿hasta cuándo hay que esperar para recordar que el derechismo integrista es un peligro de primer orden para la sociedad?

El problema entre nosotros -y en países como Grecia- cuenta con un punto más de gravedad, pues de ser una corriente política deleznable seguida por cada vez mayor número de fanáticos, puede que se esté infiltrando o se encuentre directamente viva entre efectivos de cuerpos policiales y militares, al menos en lo que hace a su núcleo vital racista, jerárquico, ultranacionalista y ajeno a la humanidad de quien es considerado como enemigo. Suele pasarse por alto que un Estado constitucional y democrático debe contar con fuerzas de seguridad imbuidas de respeto escrupuloso a los valores cívicos del constitucionalismo y la democracia, no adoctrinadas en prejuicios patrioteros o en convicciones primarias excluyentes.  

Desde posiciones liberales, se sostiene que la misma sociedad se basta y se sobra para generar los mecanismos morales y culturales necesarios para marginar el fascismo. Quienes secundan este parecer olvidan que justamente el pretendido desenvolvimiento “espontáneo” de la sociedad liberal es el que está creando las condiciones propicias para el resurgimiento fascista.

Otros creen que el hecho de ser el Partido Popular la formación absorbente de toda la derecha española nos salva de posibles despeñaderos ultraderechistas. Varios son los descuidos en este diagnóstico tranquilizador. No solo existen ya formaciones de extrema derecha, que, visto el hondo desprestigio del partido en el Gobierno y la celeridad de los tiempos de crisis, bien pueden ver multiplicados sus apoyos en breve lapso. También existe el notorio peligro de que, para evitar esa posible fuga de adhesiones, el sector más extremista concluya por marcar la agenda popular, algo patente en engendros legislativos como los que preparan sobre el aborto o la seguridad ciudadana.

En definitiva, ambas lecturas coinciden en recetar la inacción, actitud muy poco recomendable en este escenario europeo y dada nuestra situación particular, de falta persistente de condena unánime de la dictadura franquista.

En círculos más conscientes del peligro se exige represión. Como potenciales terroristas que son, se trataría de prohibir sus publicaciones, disolver asociaciones, liquidar partidos, suspender actos, perseguir a miembros y condenarlos por profesar creencias funestas para la sociedad.

Esta salida no lleva a solución alguna. No solo se cuenta con el peligro de extender el mal, incitando posibles reacciones compensatorias que vengan a legitimar lo que se pretende erradicar. También se corre el riesgo de pagar la persecución del fascismo con la inoculación en el propio Estado de prácticas fascistas. Por ahora, al Estado le basta para combatir los exabruptos ultraderechistas con los recursos penales disponibles, entre los que figura la agravante general aplicada a los delitos cometidos por motivos discriminatorios de toda índole (art. 22.4 del Código penal).
La posible resurrección del fascismo debe combatirse en su origen cultural y económico, educando en la igualdad y restringiendo severamente el capitalismo
El problema hay que combatirlo en su origen, que no es sino cultural y, fundamentalmente, económico. Empieza por ayudar muy poco la representación espacial y circular del espectro político que, de manera simplista, identifica “los extremos populistas” de uno y otro signo. Basta recorrer los idearios ultraderechistas y ultraizquierdistas para apercibirse de que muy poco tienen que ver el racismo y la multiculturalidad, las jerarquías con la igualdad absoluta, las fobias violentamente excluyentes con el discurso de la inclusión total, o el fundamentalismo nacionalista con el más abierto de los internacionalismos. Equiparar fascismo y antifascismo puede parecer una estrategia neutral y equidistante que redunde en favor del borroso centro político, pero en la práctica solo termina beneficiando a la extrema derecha. Podría aducirse que tanto unos como otros se abrazan en su común justificación de la violencia, pero las diferencias siguen siendo insalvables entre su ejercicio efectivo contra minorías y su alusión retórica en proclamas revolucionarias, o su recurso defensivo precisamente contra la amenaza fascista.

Que combatir de raíz el virus ultraderechista sea asunto cultural conecta con una de las dimensiones fundamentales de la “memoria histórica”. Ha de concebirse ésta como la debida justicia y reparación a las víctimas del fascismo, pero también como el recuerdo socializado permanente de la barbarie, pues solo una conciencia colectiva despierta en este particular, transmitida entre generaciones, nos puede salvar de tropezar de nuevo con tan abominable error. De hecho, el creciente olvido entre los más jóvenes de lo que supuso el terror fascista es directamente proporcional a la intensidad de su reaparición. Por eso deben celebrarse disposiciones como la incluida en el anteproyecto de ley andaluza de memoria histórica, que inserta en el currículum educativo de la enseñanza no universitaria la materia de “memoria democrática”.
Arrostrar a la extrema derecha en el plano cultural implica otra obligación de mayor envergadura. En su valioso opúsculo sobre Educar después de Auschwitz, Theodor Adorno identificaba como la «condición psicológica» fundamental del Holocausto «la incapacidad de identificarse» con el otro. Solo un sentimiento extendido de indiferencia hacia qué ocurría en los campos de concentración explica que en éstos se pudiera aniquilar burocráticamente a centenares de miles de personas. El predominio absoluto del interés propio, la deshumanización ulterior de nuestros semejantes y el consiguiente desprecio hacia su suerte son las bases culturales que conducen al fascismo, y deben contrarrestarse a través de la educación, promoviendo los valores opuestos de la igualdad, la cooperación, la solidaridad y el humanismo.

El problema es que tales bases son las propias de la antropología capitalista. La acostumbrada afirmación de que los camisas pardas, azules o negras fueron la infantería del capital tiene una carga de profundidad mayor de la esperada. No es que el capitalismo se defienda a través del fascismo; es que lo produce de forma ineluctable. Tanto es así que vuelve a resucitar sin contar con el “enemigo comunista” enfrente, desmintiendo con ello el canon interpretativo según el cual el fascismo fue el morboso antídoto segregado de forma natural por la sociedad burguesa para defenderse del veneno comunista. Aun sin presencia probable de revolución social, el ultraderechismo vuelve a crecer, mostrando que su esencia no radica en su función contrarrevolucionaria sino en participar del desenvolvimiento del propio capitalismo.

Los testigos más perspicaces de la opresión lo vieron claro. El gangsterismo nacionalsocialista fue una consecuencia natural de la concentración de poder característica del capitalismo de monopolio. El aislamiento individualista y la enajenación respecto de la propia vida que conlleva la integración capitalista contribuyen, por necesidad, a añorar la pertenencia a un cuerpo colectivo místico y la protección (dominio) de un líder omnipotente. Por su parte, los que asistieron a la fundación del Estado social y democrático fueron conscientes de que sus exigencias de homogeneidad económica y distribución del poder eran ante todo un medio para prevenir la recaída en el fascismo.

Por eso, combatirlo es también una tarea económica, consistente en la desoligarquización de la sociedad, en el reparto del poder político y social. Justo lo opuesto de lo que hoy marca las prioridades, condenándonos a que sea demasiado tarde para sacrificar a la serpiente que descuidadamente incubamos. 


‘Syria, you are my love, and I will return to you’



 
A message of hope is projected onto Nelson’s column in London’s Trafalgar Square, at one of many #WithSyria vigils held on 13 March 2014. © Amnesty International

viernes, 14 de marzo de 2014

Diálogo a las tres de la mañana

  En el mío, agua natural -dijo la mujer del sombrero color violeta-. O, mejor, sin agua. A la porra. Whisky solo. ¿A mí qué más me da? Solo. Así soy yo. Nunca he dado la lata a nadie en toda mi vida. Muy bien, pueden decir de mí lo que quieran, pero yo sé... yo sé... que nunca he dado la lata a nadie. Puedes decírselo a todos de mi parte, ¿sabes? ¡A mí qué más me da! -Escucha- dijo el hombre de cabello azul hielo. Y se inclinó sobre la mesa hacia ella, frunciendo el ceño mientras contemplaba los dibujos que trazaba con el cuchillo con baño de plata-. Escucha. Solo quiero aclararte una cosa...
  -Sí-dijo ella-. Aclarar las cosas. Eso está bien. Me da risa. Tiene gracia. La cosa tiene gracia. Mira, si hay alguien aquí que vaya a aclarar las cosas, esa soy yo: porque soy yo quien va a aclarar las cosas. Y vuelve con Jeannette y dile que sé muy bien lo que anda diciendo de mí. No quiero meterte en eso, pero díselo de mi parte. Puedes quedarte al margen: no hace falta que le digas que me lo has dicho tú. No tienes ni que contarle que me has visto. Mira, si te da vergüenza decirle a la gente que me conoces, a mí me da igual, ¿sabes? No pienso dar la lata a nadie. Si te da vergüenza decirles a tus amigos que eres amigo mío, ¿a mí qué me importa? Seguro que puedo soportarlo: he soportado ya muchas cosas.
  -Escucha- dijo él-. Escucha. ¿Me harías el favor de escucharme un minuto?
  -Sí, escucha -dijo ella-. Eso está bien. Escucha. Ya he pasado por eso de escuchar. Puedes decírselo a todos de mi parte, ¿sabes?, a partir de ahora pienso hablar yo. Puedes decírselo a Jeannette. ¿A mí qué más me da? Puedes correr a buscarla y soltárselo. ¿Así que dice que con el vestido rojo se me ve gorda? Es agradable que digan ese tipo de cosas. Hace que una se sienta de maravilla. Puedes decirle a la señorita Jeannette que cuesta mucho eso de hacer comentarios sarcásticos sobre los vestidos rojos de las demás. Tiene mucha gracia, claro que sí. Mira, cuando le pida que pague lo que llevo, entonces será el momento de hacer comentarios graciosos. Cuando se lo pida a ella o a cualquier otra persona. Gracias a Dios, me gano la vida sola y no tengo que pedirle nada a nadie. Puedes decirles eso. Tú o cualquiera.
  -¿Quieres hacerme un favor?- preguntó él-. ¿Quieres hacerme un pequeño favor? ¿Quieres? ¿Quieres escuchar solo...?
  -Sí, favores- dijo ella-. A mí nadie tiene que hacerme favores. Yo me gano la vida y no tengo que pedir favores a nadie. Nunca he dado la lata a nadie en toda mi vida. Y si no les gusta, ya saben lo que pueden hacer. El escaparate de Tiffany`s, ¿sabes? Todos. ¡Oh! ¿He roto la copa? Bueno, no hay para tanto. Si está roto, está roto. A la porra. A la porra todos.
  -Si quisieras escucharme -dijo él-. No tienes por qué estar molesta. Escucha...
  -¿Quién está molesta? -preguntó ella-. Yo no estoy molesta. Estoy bien. No os preocupéis por mí: ni tú, ni Jeannette, ni nadie. Molesta...Oye, si una persona no se molesta por una cosa como esa, ¿qué es lo que hará que se moleste? Después de todo lo que he hecho por ella. Lo que pasa es que soy demasiado buena. Siempre me lo han dicho: "Lo que a ti te pasa es que eres demasiado buena", dicen. Y mira ahora lo que ella va diciendo de mí. Y tú le permites que te diga esas cosas y te avergüenzas de decir que eres amigo mío. Muy bien, no se lo digas. Vuelve con Jannette y quédate con ella. Todos vosotros.
  -Escucha, cariño -dijo él-, ¿no he sido siempre amigo tuyo? ¿No es verdad? ¿Y no quieres escuchar a tu amigo un...?
  -Amigos-dijo ella-. Amigos. Tengo amigos estupendos. Ahí van apuñalándote por la espalda. Eso es lo que gana una por ser buena. Por ser una buenaza gordinflona. Eso es lo que soy. A la porra el agua. Me lo tomo solo. Me gano la vida y voy por ahí sin dar la lata a nadie, y después todos se ponen contra mí. Con el modo en que me educaron y la casa que teníamos y todo eso, para que ahora se dediquen a hacer comentarios desagradables sobre mí. Trabajo todo el día y no le pido nada a nadie. Y, además, tengo el corazón delicado. Preferiría estar muerta. ¿Qué motivo tengo para vivir, en realidad? Contéstame, por favor. ¿Qué motivo tengo para vivir?
  Las lágrimas trazaron surcos en sus mejillas.
  El hombre de cabello color azul hielo extendió el brazo sobre el mantel empapado de whisky y le cogió la mano.
  -Escucha -dijo él, escucha.
  Como salido de la nada, apareció un camarero. Gorjeó y revoloteó a su alrededor. Parecía como si fuera a cubrirlos de hojas....


Dorothy Parker

Esclavos por horas o cómo vive la clase obrera estadounidense

Si para pagar un apartamento de una habitación en Estados Unidos se tiene que ganar 8,89 dólares la hora, ¿cómo sobreviven los que ganan cinco o seis?

Protesta de trabajadores de una cadena de comida rápida en Chicago por el aumento del salario mínimo hasta 15 dólares por hora. Foto: Kamil Krzaczynski / Efe.

 Hay gente que se levanta por la mañana, acude a trabajar en un medio de transporte más o menos adecuado y, tras una jornada más o menos larga y más o menos tediosa, regresa a casa sabiendo que ha realizado un trabajo que le aportará un sueldo más o menos digno al final de mes. Del otro lado están todos los demás

Esta brecha es la que, entre 1998 y 1999, la afamada periodista estadounidense Barbara Ehrenreich decidió indagar. Ehrenreich se preguntó cómo sería la vida de aquellos que trabajan por el salario mínimo por hora en Estados Unidos. Si el cálculo inicial para que una persona pueda pagar un apartamento de una habitación en Estados Unidos es que tiene que ganar a partir de 8,89 dólares la hora, ¿cómo vive alguien que gana cinco o seis? ¿Y qué hay de las familias monoparentales? ¿Y aquellos que enferman? ¿Viven o sobreviven? 
Para responder a estas preguntas, Ehrenreich decidió emplearse como camarera, empleada doméstica y dependienta en diferentes puntos del país. La única condición que se puso a sí misma fue no poner en peligro su vida, y empezó un periplo que le llevaría por Florida, Maine y Minnesota, donde trabajaba de día y noche, y escribía sobre lo que le pasaba cuando podía.

El resultado fue Por cuatro duros: cómo no apañárselas en Estados Unidos, una exhaustiva crónica en primera persona -en la tradición de otros libros de investigación como Cabeza de turco de Günter Wallraff- que ahora recupera la editorial Capitan Swing. Su impacto en Estados Unidos fue incalculable, ya que destapó algo de lo que la mayoría de norteamericanos no tenían conocimiento: el trabajo de salario mínimo implica una esclavitud de cuerpo, mente y futuro. 

El trabajador de la miseria estadounidense es un siervo común -alcanza al 30% de la población cuando la autora realizó el libro-, al que se le niegan los derechos más básicos y que, a medida que avanza su periplo como asalariado, debe renunciar a cualquier idea de movilidad social, puesto que jamás la alcanzará. El mito del estadounidense que puede llegar a todo lo que se proponga queda destrozado en una obra que, entre otras cosas, ratifica:
  • No eres nadie. Cuando trabajas en una tarea considerada poco cualificada -aunque esto sea más que discutible, por el nivel de atención, esfuerzo y destreza que requieren todos estos trabajos- no tienes una identidad reconocible. Si eres camarera eres "cariño", "rubia" o "nena". Como dependienta, eres simplemente el nexo al que quejarse, y como empleada del hogar, la máquina de la que disponer.

  • La movilidad se reduce y los costes aumentan. Trabajar por poco dinero implica, necesariamente, buscar un lugar donde vivir que se ajuste al precio que puedes pagar. En consecuencia, la cronista se ve obligada inmediatamente a optar por un apartamento de una habitación, una caravana en un párking o, si no puede pagar el depósito de las dos primeras opciones, una habitación en un motel. Para poder permitirse una de estas tres cosas, deben estar situadas a 45 minutos o más en coche de su lugar de trabajo.

  • La pobreza es un pez que se muerde la cola en el sistema. Teniendo en cuenta el coste de la gasolina y de la vivienda, el 80% del salario que gane irá destinado a pagar estos gastos.

  • La falta de tiempo y espacio implica que no se puede ahorrar en cocinar y comprar comida nutritiva y barata. Si no tienes seguro médico, además, por el tipo de trabajo que realizas acabas teniendo problemas de salud que cuestan dinero.

  • La salud se resiente. La obra ahonda en esta espiral desesperante, que se perpetúa. Si no ganas suficiente dinero con un trabajo -y se evidencia que nadie lo gana cobrando 120 dólares por semana-, debes tener dos. Y al tener dos, surge la fatiga, los problemas de articulaciones, de respiración, sedentarismo, obesidad...

  • La falta de conocimiento es clave. Este punto también desquicia a la cronista, y con ella al lector. ¿Por qué algunos de sus compañeros no buscan un trabajo mejor pagado, pudiendo obtenerlo? ¿Por qué la gente no se organiza y se queja cuando no les dejan más de cinco minutos para comer? ¿Por qué no optan por una comida algo más nutritiva si cuesta lo mismo que la que comen? Sencillamente, porque no saben. Es simple y aterrador. No lo saben. Y de eso se aprovechan los jefes que les contratan, los encargados que les obligan a trabajar sin una pausa y las compañías que les venden los productos que consumen, y eso incluye las hipotecas basura.

  • Se fomenta la delación. En el trabajo de remuneración mínima, Ehrenreich aprende que el compañerismo se confunde con rebelión de corte marxista. Para muestra, los cuestionarios que le presentan a cualquiera que se presente a ser dependiente en una tienda, o camarero en un bar. "¿Delatarías a un compañero si ves que hace algo inadecuado?". "¿Qué opinas de aquellos que consumen sustancias ilegales?". El control de la fuerza de trabajo implica al cuerpo y a la mente a través de la más que común exigencia de tests de personalidad, muestras de orina y cuestionarios, cuanto menos dudosos.

  • Los derechos básicos no existen. A los trabajadores de Wallmart les encierran para que no puedan salir cuando acaban su turno si se decide que tienen que hacer horas extras que no les pagan. Esta imagen resume una ínfima parte de la conclusión más evidente del libro. Si no hay poder público dispuesto a garantizar una mínima protección al ciudadano, no queda nada. Ni el derecho a la salud, ni al trabajo digno, ni a la vivienda adecuada, ni a la información, ni a la protesta.
Por cuatro duros: cómo no apañárselas en Estados Unidos es de lectura obligada en muchas universidades estadounidenses, con las consabidas quejas de grupos de estudiantes conservadores y legisladores municipales. Ahora ya sabemos por qué.


jueves, 13 de marzo de 2014

Nuevas protestas en Turquía

Un día el verano pasado, cuando las protestas contra el gobierno enturbiaban Estambul, un niño de 14 años llamado Berkin Elvan se dirigía a comprar el pan cuando fue golpeado en la cabeza por un bote de gas lacrimógeno. Después de pasar meses en coma, Berkin murió esta semana - que encendió la ira en el primer ministro Recep Tayyip Erdogan y el envío de miles de vuelta a las calles en decenas de ciudades. La policía antidisturbios se apresuraron a reaccionar, lo que altera las manifestaciones con cañones de agua, clubes y más gas lacrimógeno. Al menos dos personas murieron, decenas más resultaron heridas. Los grupos de oposición están pidiendo más protestas y todavía están buscando el derrocamiento del primer ministro Erdogan
 
 
Miles de personas marchan por Berkin Elvan durante su funeral en Estambul el 12 de marzo de 2014. (AP Photo / Emrah Gurel) #
 
La gente lleva el ataúd de Berkin Elvan, como miembros de la familia y ver de una ventana, durante su funeral en Estambul el 12 de marzo de 2014. (AP Photo / Emrah Gurel) #
 
Miles se reúnen en Okmeydani en Estambul mientras llevan el ataúd de Berkin Elvan durante su funeral el 12 de marzo de 2014 en Estambul. (Ozan Kose / AFP / Getty Images) #
 
Una mujer sostiene un cartel de Berkin Elvan durante una protesta en Ankara, Turquía, el 12 de marzo de 2014. La pancarta dice: ". Quiero que los asesinos de mi hijo" (AP Photo / Burhan Ozbilici) #
 La policía antidisturbios utilizan cañones de agua para dispersar a miles de personas marchando por Berkin Elvan durante su funeral en Estambul el 12 de marzo de 2014. (AP Photo / Emrah Gurel) #
 
Gases lacrimógenos disparos de la policía antidisturbios para dispersar a los manifestantes antigubernamentales en Estambul el 12 de marzo de 2014. (Reuters / Murad Sezer) #
 
Un manifestante contra el gobierno que lleva una máscara de Guy Fawkes gestos detrás de una barricada durante una manifestación en Ankara el 12 de marzo de 2014. (Reuters / Umit Bektas) #
 
Un manifestante enmascarado enfrentamientos con la policía antidisturbios tras el funeral de Berkin Elvan en Estambul el 12 de marzo de 2014. (AP Photo / Emrah Gurel) #
 
 

Ciudadanos estadounidenses de Albany llaman a ocupar el Capitolio “contra la corrupción”


Los políticos prodigan exenciones fiscales a los promotores inmobiliarios de lujo mientras recortan en viviendas asequibles.

Están colmados de regalos de empresa de David Koch, Donald Trump, Fox News, Time Warner, los administradores de fondos de inversión,  operadores de casinos y la industria de bebidas alcohólicas.

Después nos dan la espalda y se recortan servicios públicos vitales como escuelas y hospitales.

Tampoco invierten en el sevicio público de transporte (MTA) y nos suben las tarifas, mientras que casi 20 centavos de cada dólar de este impuesto van a pagar la deuda con JP Morgan Chase.

La corrupción está tan extendida que no pueden ocultarla más.

30 legisladores en Albany han ido a la cárcel o han sido censurados por corrupción en los últimos 7 años.
 
Ya es suficiente.

El pueblo exige elecciones justas. Y nos estamos movilizando para obtenerlas.

Fuente:  http://www.yometiroalmonte.es/2014/03/13/ciudadanos-estadounidenses-albany-llaman-ocupar-capitolio-corrupcion/

Tres años de horror y huida en Siria


Yousef Abo juto a las ruinas de sus casa, después de que un misil Scud se estrellase en el barrio de Tariq Al Bab de Alep/ Pablo Tosco/ Intermón Oxfam

Zakia Abdullah junto a los restos de su vivienda, después de que un misil Scud se estrellase en el barrio de Tariq Al Aba/ Pablo Tosco/ Oxfam Intermon
 
Un grupo de personas rescata el cuerpo de una niña de seis años entre los escobros de una de las viviendas del barrio de Tariq Al Aba (Alepo) después de que un misil Scud se estrellase en el barrio de Tariq Al Bab./Pablo Tosco/Oxfam Intermón

Nefel Nasser, refugiada siria en el campo de Za’atari (Jordania)/ Pablo Tosco/ Intermón Oxfam
 
El campo de Za’atari en Jordania alberga a 125.000 refugiados de los casi dos millones de personas que han huido de la guerra de Siria, en su mayoría mujeres y niños. Jordania/ Pablo Tosco




Hamda Saleem, de 49 años, y su esposo en el campo de refugiados de Za'atari, Jordania. Ella permanece tumbada en la cama. Hace meses quedó atrapada en un fuego cruzado en su ciudad, Dera’a. Recibió tres balazos, dos de ellos en el pecho –una de las balas sigue alojada ahí– y otro en la espalda. Fue tras extraerle este proyectil cuando sus piernas se paralizaron para siempre. En uno de los rincones del container su silla de ruedas acumula polvo porque es infinitamente difícil hacerla rodar sobre la tierra repleta de socavones del campo./ Pablo Tosco/Oxfam Intermón

Un grupo de niños recoge agua de un punto de distribución. El campo de Za’atari en Jordania alberga a 125.000 refugiados de los casi dos millones de personas que han huido de la guerra de Siria, en su mayoría mujeres y niños. Jordania/ Pablo Tosco/Oxfam Intermón
 
Hospital de campaña que el ejercito marroquí ha levantado en el campo de refugiados sirios de Za'atari (Jordania). Allí nacen cada día entre ocho y diez bebés, según señalan las cifras de varias ONG que operan en terreno. La carencia de leche, frutas y verduras, una dieta desequilibrada, así como el intenso calor y el constante polvo son algunas de las dificultades que deben enfrentar las mujeres que han sido madres en el asentamiento, así como sus hijos./Pablo Tosco/Oxfam Intermón

Malak acaba de dar a luz a su pequeña Diaa en el hospital de campaña que el ejercito marroquí ha levantado en el campo de refugiados sirios de Za'atari (Jordania). Fotografía: Pablo Tosco/ Intermón Oxfam
 
El campo de Za’atari en Jordania alberga a 125.000 refugiados de los casi dos millones de personas que han huido de la guerra de Siria, en su mayoría mujeres y niños./ Fotografía: Pablo Tosco

Campamentos de refugiados improvisados instalados a las afueras de las ciudades en el Líbano. / Fotografía: Pablo Tosco/ Intermón Oxfam.

Este jueves, 13 de marzo, se cumple el tercer aniversario del inicio de la guerra de Siria. Hasta la fecha, nueve millones de ciudadanas y ciudadanos sirios se han visto obligados a huir de sus casas y refugiarse lejos de las bombas de esta abominable guerra.

A través de su trabajo tanto en Siria como con los refugiados y las comunidades de acogida en los países vecinos, Oxfam ha sido testigo de primera mano de los terribles efectos de la guerra.

La organización está trabajando en la zona proporcionando ayuda de emergencia a 800.000 personas en el Líbano, Jordania y Siria.



miércoles, 12 de marzo de 2014

Hay Hambre en Estados Unidos


http://blogs.elpais.com/.a/6a00d8341bfb1653ef01a3fcd28017970b-piEn el mundo, 842 millones de personas -1 de cada 8- padecen hambre crónica y se calcula que cada día mueren entre 20.000 y 25.000 personas por falta de comida. Esta es la espantosa realidad que se vive en ciertas regiones de África, Asia y América Latina.

Pero ¿hay hambre y subalimentación en lo que llamamos “primer mundo”? Ésta es la pregunta que trata de responder “A Place at the Table”, un excepcional documental dirigido por Kristi Jacobson y Lori Silverbush que analiza con crudeza y rigor qué sucede en Estados Unidos. Estrenado en marzo de 2013, “A Place at the Table” recorre la vida y sinsabores de 3 familias pobres y cuenta también con la participación, entre otros, del actor Jeff Bridges, el economista y escritor Raj Patel y el chef Tom Colicchio. ¿Cuáles son los principales mensajes de “A Place at the Table”?

El hambre es real en Estados Unidos. Casi 50 millones de  personas están en una situación de “food insecurity”: es decir no saben cuándo y cómo podrán tomar su próxima comida. Y de estos 50 millones, un 25% son niños. Como dice Barbie, una madre soltera de Philadelphia: “cuando llega final de mes, siempre pienso qué le voy a  dar de comer a mis hijos. No lo sé. A veces no tengo nada en la nevera. ¿Eso no es hambre?”.

El hambre cercena la igualdad de oportunidades. Rosie es una niña de Colorado que tiene 8 años. Su familia no tiene dinero para darle la comida que necesita, así que cuando Rosie llega a clase es incapaz de mantener la concentración: mientras su profesora habla, ella solo puede pensar en hamburguesas o fruta. Esto que parece una anécdota, no lo es. Una alimentación insuficiente o inadecuada provoca déficit de atención escolar así como problemas en el desarrollo cognitivo (por ejemplo dificultades para desarrollar el habla). Todos esos niños “malnutridos” están condenados a tener una peor educación y por tanto su futuro laboral no parece muy prometedor.

Para más inri, esa alimentación deficiente se traduce también en problemas de salud. Las familias con pocos recursos dedican su presupuesto de comida a alimentos “baratos” pero de poco valor nutricional, como la bollería industrial. El resultado es un aumento alarmante de los índices de obesidad o diabetes. El futuro se antoja pues desolador para estos niños: enfermos y, como señalábamos antes, sin apenas oportunidades laborales. ¿Vivirán en un ‘guetto’? ¿Serán desterrados? “Si otro país hiciera eso a nuestros hijos estaríamos en guerra con ellos”, señala Jeff Bridges, en una frase que podría ser parte de El Gran Lebowski.

Hay hambre, sobran alimentos. Todo este drama sucede en un país que despilfarra más de un tercio de la comida que produce. Cada día toneladas de alimentos acaban en la basura por razones que ya hemos explicado en este blog. Asimismo “A Place at the Table” desgrana qué hay detrás del precio de los alimentos: ¿por qué el precio de la fruta no ha dejado de subir si lo comparamos con la comida procesada? ¿es lógico que unas pocas corporaciones sean beneficiarias del 70%  de los subsidios agrarios?

Una vez visto el documental, la pregunta que inevitablemente surge es ¿hay hambre o malnutrición en España? La falta de estadísticas fiables no ayuda a tener una respuesta concluyente, pero hay muchos indicios preocupantes. Por ejemplo, hace unos meses Rafael Ribó -Síndic de Greuges de Cataluña- advirtió que 50.000 niños catalanes sufren privaciones alimentarias. Algunos políticos cuestionaron estas cifras. Sin  embargo, meses después, el “Conseller de Salut de la Generalitat Catalana” reconoció que un 3,7% de los menores de 14 años no desayuna nunca antes de salir de casa. ¿Darán prioridad nuestros políticos a este asunto? ¿Veremos un debate sobre este tema en el Congreso de los Diputados?
A continuación, un tráiler del documental “A Place at the Table” 

)


martes, 11 de marzo de 2014

Odón de Buen: por la ciencia, el laicismo y la república

Ramón y Cajal dijo de Odón de Buen que era un “republicano exaltado y librepensador militante”. Fue esa definición lo que tentó al periodista científico Antonio Calvo Roy a saber más sobre este eminente hombre de ciencias y políticas que creó el Instituto Español de Oceanografía (IEO), que sigue siendo una de las principales instituciones de investigación científica pública hoy día. El resultado: una detallada biografía, publicada recientemente coincidiendo con los 100 años del IEO. El libro es, además, un repaso a la convulsa historia de España entre la Primera República y 1945, y un retrato de cómo este país se transforma a menudo en madrastra que maltrata a algunos de sus más insignes hijos.
 
Nuestro personaje nació en 1863, en Zuera, un pequeño pueblo de la estepa zaragozana que contaba entonces con 1.400 habitantes. De padre sastre de familia artesana y madre hija de labradores acomodados. Desde pequeño quiso estudiar una carrera en lugar de quedarse en el pueblo o hacerse cura, como parece que pretendía su familia. Murió en 1945, exiliado en México, coincidiendo con los últimos dramas de la I Guerra Mundial. Su historia tiene mérito (y guasa): un aragonés de secano fue el fundador de la Oceanografía española. Se enamoró del mar desde la estepa zaragozana y, sobre todo, se enamoró del conocimiento del mar. Su interés mayor fue, sin duda, el establecimiento de la ciencia del mar en España.
Dice Luis María Beamonte, presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, en el prólogo del libro: “Odón de Buen hizo honor a su apellido, fue un bondadoso científico y patriota que llegó a la política con una inquebrantable voluntad de servicio público y de transformación de la sociedad de su época, especialmente de los más desfavorecidos. Su religión no fue otra -como escribió en su testamento- que ‘una gran rectitud de conciencia, en el culto del bien, de la familia, de la ciencia, de la libertad, de la justicia y del trabajo. Hicimos todo el bien que nos fue posible; no hicimos a sabiendas mal a nadie’.

Y subraya Toni Calvo en la introducción: “Esta es la historia de un hombre apasionado, una persona a caballo entre dos siglos, y justo entre las dos repúblicas españolas, que se dejó la piel primero en ser él mismo y luego en ayudar a otros a ser ellos mismos, cuando cambió la investigación científica por la gestión”.

Campaña del Hernán Cortés en 1916.
Y una cita del propio Odón de Buen da idea precisa de quién y de qué estamos hablando, y que incluso ahora nos estremece en este ambiente en el que los ciudadanos tanto echamos de menos referentes morales potentes: “Se nos dirá que no tenemos hoy, que no hemos tenido, que no tendremos nunca, ideales fijos; nada menos exacto: tenemos hoy, han tenido nuestros antepasados, y tendrán los librepensadores venideros un ideal fijo, un ideal santo, un ideal verdaderamente sublime, el ideal de formar con todos los pueblos un solo pueblo, de formar con todos los hombres una sola familia, de dar libertad amplia a las conciencias y extirpar de lo humano el odio para unir a los corazones y a las inteligencias con los lazos eternos del amor y de la paz. Y hacia ese ideal caminamos, pero caminamos por pasos, porque en la naturaleza no se dan saltos gigantescos capaces de transformar la humanidad de un golpe y cerrar toda una época histórica para abrir paso a otra época de ideales totalmente distintos a la anterior”.

Apunta Calvo que en esa cita de 1886 apreciamos “el ideal masónico y republicano que siempre mantuvo, con mayor o menos implicación en logias y partidos, con la doctrina evolucionista que defendió en la cátedra y de la que hizo bandera hasta su muerte”. “Luchó contra viento y marea, y se enfrentó a quien hiciera falta; sobre todo en defender la masonería, el librepensamiento y el darvinismo, se enfrentó a la Iglesia y a los reaccionarios de su tiempo”.

Repasamos el libro con Toni Calvo, que, por cierto, resulta también muy entretenido e interesante al contar los mil entresijos políticos de la España de la época. Una anécdota antes de meternos de lleno con Odón: Estanislao Figueras y Moragas, tras varios meses -del 11 de febrero al 11 de junio- de primer ministro, con zancadillas de propios y ajenos, guerra carlista, intentona de golpe de Estado por parte de Cristino Martos y la Guardia Civil, levantamiento separatista de Cataluña, y otros, como el de Jumilla, contra Murcia, exclamó en una sesión del Consejo de Ministros: “Señores, voy a serles franco: ¡estoy hasta los cojones de todos nosotros!”. Lo dijo, dimitió y cogió el tren a París.

De Buen, que vivió nada más llegar a Madrid en modestas casas de huéspedes -”unas regulares, otras malas, de a tres pesetas y media diarias todo comprendido, incluso un huevo de principio tras el cocido”, en su propio relato-, despertó pronto a la política, lo hizo a través del periódico Las Dominicales del Libre Pensamiento, que se publicó desde 1883 hasta 1900, donde empezó a colaborar durante sus años de estudiante. Y ya pronto nos hacemos una idea del talante y actividad incesante de Odón, que le llevaron incluso a liderar una cuestación pública, a través de Las Dominicales, el 27 de febrero de 1886, para erigir en Roma un monumento a Giordano Bruno, el astrónomo nacido en 1548 y quemado por la Inquisición en Roma en 1600.

Lo tenía claro desde el principio, y desde muy joven enfiló a una Iglesia radical que impedía el progreso. Decidió, con todo lo que suponía en aquella época esta decisión, no bautizar a sus hijos. Cuando nació el segundo, en 1891, lo contó así -no tiene desperdicio- Las Dominicales: “La joven familia de nuestros muy queridos amigos Odón de Buen y Rafaela Lozano acaba de acrecentarse con un nuevo vástago. El niño ha sido inscrito en el Registro Civil con el nombre de Rafael. El acta de inscripción ha sido firmada por José Zulueta, candidato republicano en las últimas elecciones de diputados, Domingo Ortiz, comisario de guerra y poeta inspirado, antiguo amigo de la familia, y Salas Antón, que, con su simpática esposa, fue a este objeto desde Barcelona a La Garriga, donde ha tenido lugar el natalicio. Cuenta un soldado más la obra de la emancipación social y de la libertad de pensamiento”.

Escanear 1
Odón de Buen y Rafaela Lozano con sus hijos. De izquierda a derecha Demófilo, Fernando, Víctor, Odón, Rafaela, Rafael y Sadi.

La afición al mar de Odón de Buen brotó a partir de la expedición de la Blanca, la fragata-escuela de la Marina de guerra española: recién terminada la licenciatura y el doctorado, en 1886, surgió una posibilidad que él cogió al vuelo y convirtió en oceanógrafo al aragonés estepario: una navegación de cinco meses por países europeos y del sur del Mediterráneo. “Adquirí en el viaje orientaciones definitivas para mi vida personal futura y sobre todo para mis labores científicas; sólidos, positivos, imborrables conocimientos de los seres y de los fenómenos de la naturaleza”. Es fácil encontrar en estas palabras el eco de Darwin y su histórico viaje en el Beagle.

Seguimos repasando la biografía con Calvo: “En la década de los noventa del siglo XIX, era un catedrático muy conocido y muy activo en la propagación de sus ideas políticas, sociales y científicas. Y esa actividad tenía en guardia a las fuerzas más conservadoras, sobre todo a los católicos, que trataban por todos los medios de acallar la voz de De Buen”. Con la campaña en contra de prensa conservadora como La Unión Católica, El Tiempo y El Siglo Futuro consiguieron incluir sus obras en el Índice de Libros Prohibidos, por su darvinismo, e incluso la suspensión temporal de su cátedra, lo que le proporcionó una notable popularidad y aureola entre la juventud estudiantil y, a los pocos meses, cumplir su deseo más ansiado: lograr cátedra en Madrid, en la Universidad Central. El 11 del 11 del 11 consiguió plaza de catedrático en Madrid, tras 22 cursos en Barcelona. Sí, ya pasaba entonces: nada como prohibir algo para darle la mayor publicidad a ese algo que se quiere tapar.

Unas líneas del diario La Unión Católica arremetiendo contra el catedrático Odón de Buen nos ilustran bien cómo se las han gastado en España la gente de misa y reverencias a los obispos: “Si el Sr. Odón de Buen y sus alborotadores partidarios quieren propagar sus teorías sectarias de que no hay Dios en el cielo, ni alma en el cerebro, ni Providencia en la historia, ni sanción moral en otra vida eterna; de que el hombre es la bestia, producto del transformismo de la naturaleza y compuesta de materia y fuerza, sin más luz que la de la fatalidad y la de los instintos, sin más orden social que el hombre laico que rompe todo lazo con el cielo, y no se bautiza y se une con el llamado amor libre, y muere en el estercolero del fanatismo librepensador, y adopta como nombre cualquier nombre de la barbarie pagana, vayan a la Institución Libre de Enseñanza o a la sociedad de actos civiles de la conciencia libre; pero no pretendan imponerlas a los alumnos a quienes envían los padres católicos a los establecimientos oficiales, los cuales por el ministerio de las leyes y de la Constitución, son instituciones católicas, como católico es el Estado en todos sus actos públicos”. O sea, el empeño de meter la pila bendita en las instituciones públicas.

Y un entero Odón de Buen respondía así: “Fui siempre partidario de la enseñanza laica y enemigo irreconciliable de la escuela oficial española, ayuna de buen plan pedagógico, rutinaria, arcaica en procedimientos, en materiales, en locales, y con un personal reclutado en una selección al revés, confesional en exceso y deficiente de enseñanzas ciudadanas, fuera de las realidades de este mundo por pensar demasiado en el otro mundo”. De hecho, su mujer, Rafaela Lozano, se ocupaba directamente de la enseñanza de sus hijos. Vamos, que Rouco Varela seguro que no compra el libro de Toni Calvo…
La política entonces era de todo menos estable. En cinco años, entre 1902 y 1907, hubo nada menos que 11 cambios de gobiernos y 8 presidentes; y el turnismo de liberales y conservadores dejaba fuera cualquier otro partido (ay, voy a dejar ya de hacer comparaciones con el presente; pero es que no aprendemos…, o no nos dejan aprender…). Odón de Buen fue concejal del Ayuntamiento de Barcelona, por Fusión Republicana, durante cuatro años. Y una de las cosas que consiguió desde ese puesto fue el uso de los salones del Ayuntamiento para los matrimonios civiles. Acérrimo seguidor de Nicolás Salmerón, fue elegido senador cuando se presentó por la formación Solidaritat Catalana, que había organizado Salmerón tratando de unir a los republicanos de todas las tendencias.

Concejal, senador… y ecologista. Desde bien pronto le gustó llevar a sus alumnos al Delta del Ebro, y en una de sus crónicas tocaba, por ejemplo, el tema de la deforestación: “En nombre de la Ciencia y en beneficio de la Humanidad, hay que emprender una nueva cruzada en nuestro país, para salvar, si se puede, los pocos bosques que restan y los extensos matorrales en los que aún no ha entrado la barbarie a saco; estos pudieran ser base de una repoblación inteligente. El arbolado de las montañas debía ser de dominio público o por lo menos debían ponerse trabas al derecho de los propietarios para que estos no destruyan los árboles y los arbustos de sus haciendas, trabas de hecho, en la letra de la ley”.

Dada su capacidad de trabajo, no paraba un momento quieto, y siempre estaba tramando algo. De los bosques y los deltas a los mares. En 1906 creó su primer laboratorio marino en Palma de Mallorca. Y después otro de Biología Marina en Málaga; gérmenes del IEO. Una vez que se había hecho un nombre internacional en Biología Marina junto a Lacaze-Duthiers, y que tenía un laboratorio instalado, decidió dar el salto de la Biología Marina a la Oceanografía. Pero también debemos recordar sus habilidades sociales, su mano para saber con quién contactar, de quién se hacía amigo en sus particulares Twitter y Facebook. Y hay un personaje clave para la fundación del IEO: el regio aliado del contumaz republicano: el príncipe Alberto I de Mónaco, oceanógrafo vocacional e hispanista de pro.

Así, paso a paso, brazada a brazada, con el carácter pertinaz de quien nació y se crió en la estepa aragonesa, Odón de Buen consiguió en 1914 -el mismo año que la palabra oceanografía aparece por primera vez en el Diccionario de la Academia-, que se publicara el decreto con el establecimiento del Instituto Español de Oceanografía; y lo situó en Madrid, lo que, por ejemplo, levantó la resistencia del laboratorio de Santander. Comenzaron las campañas de investigación a bordo del Hernán Cortés. Pero solo unos meses después de su creación, y como tantas veces en la historia de España, se veía la dificultad de pasar de las palabras a los hechos. Lo contaba un suelto de prensa, detrás del cual puede intuirse la mano de De Buen: “Cuando el Instituto Español de Oceanografía, creado con excelente acuerdo por Real Decreto en el pasado abril, comenzaba a dar sus frutos, aparece suprimido por razón de economía en los nuevos presupuestos. Es decir, que en esos presupuestos donde han pasado todas las codicias, todos los intereses parciales y privados por valor de cientos de millones, no han podido pasar las 40.000 pesetas que para personal y material tenía el mencionado organismo. El estudio de nuestros mares con sus inmensas riquezas no significa para nuestros parlamentarios  lo que un triste camino vecinal”. Ay, el maltrato a la ciencia… ¿A que nos suena familiar?…

La década de 1920 fue probablemente la más feliz, la más plena, en la vida de Odón de Buen. “Estaba metido en muchas batallas, tal como a él le gustaba, y las cosas iban bien. El Instituto Español de Oceanografía contaba cada vez con más apoyos, más presupuestos y más ayudas, y las campañas, con ayuda de la Armada, se llevaban a cabo. Era reconocido fuera y dentro de España, ocupaba presidencias de comisiones nacionales e internacionales, seguía teniendo éxito en su cátedra, hacía sus viajes con los alumnos, publicaba libros, daba conferencias…”. Y decidió cambiar la política activa y directa por la gestión de la ciencia, en concreto por la docencia y la organización en España de las investigaciones sobre Oceanografía y Pesca.

Así, con cierto reconocimiento, en noviembre de 1933, al cumplir 70 años, le llegó la jubilación de la cátedra. Y él no olvidaba su republicanismo laico. Cosas así decía en sus conferencias, algo que tres años después le habría de costar caro: “El laicismo es hoy la más preciada libertad. No se opone el laicismo a la religión ni la persigue. El laicismo es tolerancia a la conciencia ajena; pero la conciencia está fuera de la órbita del Orden Público, y no se puede aceptar que en las relaciones sociales se quiera imponer a los demás el dictado de la conciencia”.

“Había llegado a la cima en plena felicidad y me sonreía todo, vivía feliz”. Con sus hijos viviendo cerca, “gracias a la Ley de Casas Baratas”, con 15 nietos en sus proximidades, “sin apuros económicos, debido a mis cargos y trabajos, y a la herencia del nunca olvidado tío Rafael Lozano”…

Pero estalló la guerra. La patria convertida en madrastra por los fascistas. La jerarquía eclesiástica no se lo iba a perdonar. El 19 de septiembre de 1936 la prensa recogía su encarcelamiento: “El catedrático Odón de Buen está prisionero. Se tienen noticias de que ha sido detenido en Palma de Mallorca por los fascistas, que lo tienen sometido a rigurosa prisión a pesar de su edad avanzada”.

A los 74 años de edad, enfermo y medio ciego, Odón de Buen permanecía un año en la cárcel de Palma de Mallorca, incomunicado y durmiendo en el suelo.

Escanear 3 

El 9 de agosto de 1937 alcanzó la libertad: “En el puerto de Valencia, fue canjeado por María del Carmen Primo de Rivera y Sáenz de Heredia, hermana de José Antonio Primo de Rivera, el fundador de la Falange, y de Pilar, fundadora de la Sección Femenina. Además de la hija, en el canje iba también una hermana del dictador, María Jesús Primo de Rivera y Orbaneja, que habían estado encarceladas en Alicante, igual que José Antonio, que había sido fusilado en noviembre de 1936″. Las vueltas que da la vida, porque Miguel Primo de Rivera había sido amigo del científico.

El canje no había resultado nada fácil, y se llevó a cabo gracias sobre todo a las gestiones de los consulados danés y británico.

De allí al destierro en Banyuls-sur-Mer (Francia). Y de allí al exilio en México. En octubre de 1941 murió su querida Rafaela. Finalmente, en marzo de 1942, decidió seguir el consejo de sus hijos y marcharse a México. Con 78 años. Mientras se preparaba para cruzar el Atlántico, en España comenzaron las depuraciones. Es la triste historia que persigue a este país, historia de envidias y venganzas, más que de un juego limpio de ideologías. Escribe Toni Calvo: “En el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza se encuentran múltiples papeles con las acusaciones de sus vecinos de Zuera, por ser significado republicano, masón, ateo y hasta marxista. Todos los cargos tenían por objeto, además de la venganza, la incautación de sus bienes en Zuera, con la notable pirueta legal, por llamarla de alguna manera, según la cual el inculpado debía “responder civilmente por los daños o perjuicios de todas clases que hubiera ocasionado directamente como consecuencia de su oposición al triunfo del Movimiento Nacional”. Embargaron su casa con todo lo que había dentro, cuya relación de bienes se realiza con sobrecogedor detalle. “El mobiliario del despacho, por cierto, se lo quedó mosén Fernando, el cura de Zuera”. “Lo que no debieron encontrar son los libros que Odón de Buen había guardado allí con idea de retirarse algún día; fueron quemados en la plaza pública por los falangistas, en los primeros días de la Guerra, igual que fue arrastrado por las calles del pueblo el busto que le había hecho Mariano Benlliure y que estaba en el Grupo Escolar”.

Recuperada la democracia, el Ayuntamiento ordenó que el busto volviera a presidir el Grupo Escolar, y que este se llamara de nuevo Odón de Buen.

En México le recibieron con aprecio y cariño. En sus últimos días, nuestro personaje recibió con alegría el fin de la Guerra Mundial, la caída de Alemania y la liberación de Francia, todo lo que para los republicanos se asimilaba al fin del franquismo. No acertaron en las predicciones; pero, en fin, seguramente le ayudó a no morir tan triste el 2 de mayo de 1945 pensar que España volvería pronto a ser una República democrática.
Cien años después, el IEO mantiene el nombre y la intención con que fue creado. En él trabajan 700 personas; la gran mayoría, el 80%, dedicados a la investigación. A los laboratorios primeros de Palma de Mallorca, Málaga y Santander, hay que sumarles hoy los de A Coruña, Cádiz, Tenerife, Gijón, Murcia y Vigo; un buque oceanográfico de investigación llevaba su nombre hasta hace poco, aunque ha sido ya retirado.

Así termina el libro de Toni Calvo en la página 263: “Odón de Buen podría ver que no sembró en arenales estériles”.

Más información:  http://elasombrario.com/odon-de-buen-por-la-ciencia-el-laicismo-y-la-republica/

Constantino sacó del país el tesoro real y lo vendió en Londres por 14,2 millones de euros



El rey Constantino de Grecia, hermano de Sofía y casado con Ana-María, hermana pequeña de la reina Margarita de Dinamarca

El regreso de la ex familia real griega a Tatoi, para conmemorar el 50 aniversario de la muerte del rey Pablo, ha reabierto el rechazo que el pueblo griego dispensa a la familia Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, de estirpe danesa y alemana, impuesta como reyes en un país ajeno por las potencias europeas en una de las más convulsas fases de nuestro pasado reciente.

Pero es que la historia no hay por dónde cogerla. En enero de 2007, a casa de subastas londinense Christie's informaba de que la venta de bienes de la familia del ex rey Constantino Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, había recaudado 14,2 millones de euros (18,5 millones de dólares.) por pignoración de los bienes traídos de Tatoi, donde acaba de tener lugar la reunión familiar. Constantino, exiliado en Londres a raíz del golpe militar perpetrado en su país en 1967,  sacó la colección de joyas y obras de arte de Grecia en 1991.  En su mayoría piezas de plata y objetos del famoso orfebre ruso Carl Gustavovich Fabergé, junto a muebles, obras de arte, jade, porcelana china y pinturas.

La puja se celebró, pese a que el ministro griego de Cultura, Georgos Vulgarakis, enviara una citación de acuerdo extrajudicial a Christie's para detener la subasta. Vulgarakis solicitó información a los subastadores sobre el origen y la legalidad de la adquisición de los 850 lotes. En declaraciones a una televisión griega, el ministro advirtió "si alguien compra algo que se demuestra que es ilegal, el Estado (heleno) actuará contra Christie's y el comprador". Pero el asunto no se paró.

Los artículos de la colección procedían en su mayoría de Tatoi, palacio favorito de Constantino, a unos 25 kilómetros de Atenas. El exiliado rey, que reinó entre 1964 y 1973, pudo sacar la colección de Tatoi en 1991, cuando el Gobierno de Atenas le permitió el traslado de objetos de la realeza fuera del país, pese a las disputas legales entre ambas partes debido a que el rey no había pagado los elevados impuestos de sus propiedades al erario griego. Constantino no recuperó todas las propiedades que le fueron expropiadas por el gobierno de Papandreou, pero a fines de 2000 la Corte Europea de Derechos Humanos falló a su favor y el gobierno socialista de Costas Simitis optó por acabar con el litigio y pagar los 1.000 millones de euros (igual cifra en dólares en aquel momento) a que obligaba la sentencia

El rechazo de los griegos por Constantino alcanza a toda la familia. El ser consorte del Rey de España modera la repudia a Sofía Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg. La monarquía fue abolida en Grecia con un referéndum en 1974, tras una dictadura militar que duró siete años. Al ex jefe de Estado le pesa como una losa la colaboración que mostró con la dictadura de los coroneles durante sus primeros nueve meses antes de exiliarse, con 24 años, en Londres. Estuvo años sin poder pisar su país, y el gobierno socialista de Andreas Papandreou se negó a renovarle el pasaporte.

La reina de España suele ser reciba por la prensa griega con comentarios como éste: llega “la hermana de Constantino-Constantino’’. El rey destronado obtuvo un pasaporte danés, la nacionalidad de su esposa. Durante años había pedido un pasaporte griego. ’’Soy griego’’, decía. ’’¿Cuál es su apellido?’’, le preguntaban las autoridades de Atenas. ’’Soy Constantino de Grecia y eso es todo’’, respondí. En su documento danés figura como ’’Constantino Degrezia’’, una forma de salirse con la suya.

Son conocidas las suspicacias de las autoridades griegas con relación al tratamiento y privilegios de Estado (incluidos sus veraneos a nuestra costa durante años) de que sigue disfrutando en sus visitas y estancias a España el ex rey Constantino. En este sentido, las autoridades griegos, que siempre han tratado con distante respeto a Sofía, han advertido que el tratamiento que se le dispensa en su visita a Grecia corresponde a la esposa del jefe de Estado de un país amigo, pero en modo alguno porque el Estado griego le reconozca, en el fuero personal, privilegio alguno fuera del que otorgaría, como ciudadana de origen griego, a cualquier otro ciudadano de este país.

 Parece claro que conviene diferenciar entre las relaciones privadas y particulares de las Casas Reales –reinantes o depuestas- entre sí, en el ámbito doméstico, en que unos y otros se tratan y se llaman entre sí “primos” (costumbre que extendió la reina Victoria de Inglaterra) y el hecho de que esas relaciones puedan trascender al ámbito público. El embajador Chávarri de Rivero recordaba, en este sentido, que el Estado español es riguroso –y lo ha sido siempre- por lo que se refiere a aplicar la llamada “Doctrina Estada”, en cuando al reconocimiento de estados, no de regímenes, y en este sentido, se aplica el respeto más absoluto a la soberanía nacional de todos los pueblos. Dicho de otro modo, que si Constantino de Grecia y Simeón de Bulgaria no son reyes en sus países de origen, aquí no se les pueden otorgar, honores, tratamiento ni privilegios como si lo fueran.

Y está la delicada cuestión del apelativo dinástico “de Grecia”. Si el gobierno del pueblo soberano griego no permite su uso al ex rey, obviamente alcanza al resto de la familia. Sería bueno que Felipe Borbón dejara de usar el impropio apellido “de Grecia” y use el que propiamente le corresponde como a su tío, el ciudadano Constantino Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg.

El ex embajador y jefe de Protocolo del Estado, Chávarri de Rivero, me contó que era un asunto delicado y que España, por respeto al pueblo griego, debería asumir con naturalidad un hecho histórico que nos afecta.

Fuente:  http://www.mundiario.com/articulo/politica/griegos-no-olvidan-expolio-familia-constantino-saco-pais-tesoro-real-y-vendio-londres-142-millones-euros/20140309142223015995.html