jueves, 5 de julio de 2018

"En Libia, cada noche violaban delante de nosotros a quien iban a matar"

Los testimonios de las personas rescatadas por el Open Arms denuncian torturas y explotación sexual durante su paso por Libia
A pesar de ello, la Unión Europea defiende la devolución de migrantes al país vecino

Tagnabou Elvis, rescatado por el Open Arms, relata las torturas sufridas en Libia.
Tagnabou Elvis, rescatado por el Open Arms, relata las torturas sufridas en Libia. Olmo Calvo
 Elvis vivió durante un año y medio encerrado en un búnker oscuro del que no podía escapar. Cada día, cada hora y cada minuto sobrevivía sumido en sus pensamientos para evitar concentrarse en el exterior. Despertarse a gritos, llamar a su madre para explicarle, entre sollozos de dolor, que ha sido capturado mientras su secuestrador le golpea con su rifle en la misma zona de su cuerpo que la tarde anterior. Escuchar a su madre llorar, pidiéndole perdón por no tener dinero suficiente para pagar lo exigido y acabar con el sufrimiento de su hijo. Esta es solo una pequeña parte de ese "infierno libio" descrito por cada migrante rescatado en el Mediterráneo.

Esta es la Libia a la que la Unión Europea apuesta por devolver a quienes tratan de llegar a Italia arriesgando su vida en el mar, a través del traspaso de las labores de rescate ejercidas hasta ahora por la Guardia Costera italiana y las ONG a una supuesta guardia costera libia.

Dos grandes cicatrices inflamadas le recuerdan los golpes diarios de las milicias que lo mantenían en cautiverio. El dolor más profundo, detalla, no venía de las armas con las que dejaban en carne viva su hombro y su cabeza. El mayor sufrimiento procedía de la voz que le obligaban a escuchar cada día al otro lado del teléfono: "Mi madre lloraba pero no tenía dinero. No podía hacer nada pero oía mis gritos. Me forzaban a llamarla", relata Tagnabou Elvis a bordo del Open Arms.

"Los criminales libios lo hacían cada día, excepto cuando se cansaban de pegar. Como nos golpeaban tanto, había días que estaban agotados y se hartaban de pegarnos", normaliza el joven de Burkina Faso.

Tagnabou Elvis, rescatado por el Open Arms.
Varias cicatrices recuerdan a Tagnabou Elvis los golpes diarios de las milicias que lo mantenían en cautiverio. Olmo Calvo
 No recuerda el número de asesinatos presenciados. "Cada día uno debía morir", sentencia Elvis con entereza. Cuando llegaba la noche al búnker sin ventanas en el que eran hacinadas decenas de personas, "si te llamaban, era mala señal", continúa. "Decían 'ven, ven' y disparaban. Yo vi como mataron a mi amigo. Cuando estás en esa situación, solo dios puede ayudarte", lamenta.

A las llamadas forzadas, las lesiones y el sentimiento de culpa se añadía el ritual de cada día. "Antes de matarles, los violaban delante de nosotros. Les bajaban los pantalones y después los asesinaban", dice tras ser preguntado por posibles casos de explotación sexual. Ninguno de sus compañeros agredidos sexualmente sobrevivió: "Si te violaban debías morir", dice Elvis en el barco español por el que fue rescatado tras su huida de Libia.

En su caso, solo había hombres en la habitación donde él permanecía encerrado.

"Cada día asesinaban a uno delante de nosotros. Antes solían violarle. Todas las semanas traían a gente nueva. Mataban, dejaban hueco, para encerrar a otras personas capturadas", añade el joven burkinés.

Las quemaduras de cigarrillo, las breves descargas eléctricas, los cortes con cuchillos o pellizcos con tenazas son otros de los métodos de tortura a los que se refieren muchas de las personas rescatadas por el Open Arms que atracarán este miércoles en Barcelona. Las mujeres y los hombres muestran señales que su paso por los calabozos libios ha dejado en su cuerpo. Algunas de estas provocadas tras las devoluciones realizadas por la supuesta guardia costera libia.
Elvis logró escapar del cautiverio que le mantuvo encerrado durante la mayor parte de su paso por Libia. "El carcelero se emborrachó y se dejó la llave puesta. Huimos todos. Me acuerdo de correr mucho, me quedé solo. Eran las cinco de la mañana. Entonces encontré a la persona que más me ha ayudado, mi padre en Libia", recuerda el burkinés. Se trataba de un hombre libio que, junto a su familia, lo acogió en su casa. "Durante un mes, me curó las heridas con agua caliente. Hasta que se frenó la hemorragia", apunta Elvis, quien le contó su necesidad de escapar de Libia. Hasta que la familia debía irse a vivir a Egipto. "Me dejaban su casa de libia para que viviese allí, pero tenía mucho miedo de que volviesen a capturarme las milicias. Al final, él me pagó el viaje a Europa", asegura el joven. Dos semanas después, viajaba sobre una barca neumática con 60 personas a bordo.

Tras siete horas de travesía, observaron a lo lejos un gran barco. Pensaban que se trataba de una patrullera libia. "Sigamos, sigamos", dije a mis compañeros. "Habíamos hablado que si venían los agentes libios a devolvernos nos íbamos a tirar al agua", sentencia. "Es demasiado Libia".

No era una patrullera libia. Era el barco español de Open Arms que este miércoles los desembarca en un puerto seguro. "Si hubiese sido un barco de Libia el que nos hubiese encontrado, todos nosotros estaríamos muertos. Lo habíamos acordado", concluye el burkinés horas antes de tocar por fin suelo europeo.


EE.UU. En protesta por las políticas migratorias, una mujer escaló parte de la estatua de la Libertad y fue detenida por la policía

Permítanme presentarles a Therese Patricia Okoumou. Ella es la mujer negra que protestó por las separación de familias migrantes trepando a la Estatua de la Libertad. Ella dijo que no bajaría hasta que "todos los niños sean liberados".
 La mujer eligió el Día de la Independencia de los Estados Unidos, fiesta nacional en el país, para llevar a cabo su protesta. Quería protestar contra las políticas migratorias del presidente imperialista, Donald Trump. Por eso escaló en el día de ayer la base de la estatua de la Libertad de Nueva York. Inmigrante ella, se negó a bajar hasta que fue detenida por la policía, que desplegó una aparatosa operación para bajarla



El momento fue aprovechado por un grupo de activistas para desplegar una pancarta con la que reclamaban la derogación de la ley de inmigración del presidente Trump. Otra petición de los manifestantes fue la de reunir a las familias que la citada ley separó, así como poner fin a las detenciones de inmigrantes y a las deportaciones.

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Fuente: http://insurgente.org/ee-uu-en-protesta-por-las-politicas-migratorias-una-mujer-escalo-parte-de-la-estatua-de-la-libertad-y-fue-detenida-por-la-policia/

miércoles, 4 de julio de 2018

Cruzar un río nadando para entregar las urnas, así son los héroes de estas elecciones

Un grupo de ciudadanos en Durango se lanzan a las aguas del río Sihuacora para hacer llegar los votos a la autoridad electoral

Siempre he dicho que la elección la hacen l@s ciudadan@s. Ell@s son héroes y heroínas. Miren nada más lo que están dispuest@s a hacer para entregar los paquetes electorales de vuelta al en este caso en la zona de El Mezquital, Durango!!!
 "Todo sea por una buena democracia", se escucha decir a un hombre que graba con su celular a tres paisanos suyos meterse en las aguas del río Sihuacora, Durango, con varios bultos forrados de plástico. Con el agua hasta el cuello y agarrados de una soga, dos hombres y una mujer se dejan arrastrar por la fuerte corriente del río varios metros para llegar hasta la otra orilla donde entregarán el material electoral que va dentro de las cajas que transportan.

Mi agradecimiento sincero a l@s héroes anónimos de esta elección!!! Sin ellos no podríamos brindar certeza. cualquier medio de transporte es vital en zonas como el Mezquital para trasladar los paquetes electorales.

Mi agradecimiento sincero a l@s héroes anónimos de esta elección!!! Sin ellos no podríamos brindar certeza. cualquier medio de transporte es vital en zonas como el Mezquital para trasladar los paquetes electorales
La hazaña fue difundida por las autoridades del Instituto Nacional Electoral que aplaudieron la valentía de voluntarios como estos duranguenses que consiguieron hacer posibles las pasadas elecciones en los lugares más recónditos de México.


"Siempre he dicho que la elección la hacen l@s ciudadan@s. Ell@s son héroes y heroínas. Miren nada más lo que están dispuest@s a hacer para entregar los paquetes electorales de vuelta al INE México, en este caso en la zona de El Mezquital, Durango", dijo Lorenzo Córdova, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral.

Otros ejemplos que llenan de orgullo y que reflejan el compromiso de l@s ciudadan@as con la democracia, así como el enorme trabajo que significa hacer las elecciones y recrear nuestra democracia. Aquí los esfuerzos para entregar los paquetes electorales al
 A estas felicitaciones se sumó el reconocimiento a otros ciudadanos que a pie o en burro consiguieron llevar material electoral a comunidades muy aisladas en el país. Mirza Ramírez, consejera electoral de Durango contaba en su cuenta de Twitter que gracias a estos ciudadanos se hizo posible que hubiera votaciones.

Laura Bringas, consejera del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Durango compartió en sus redes sociales como el capacitador electoral, Job Josué Flores Morales, con mucho esfuerzo, cruza un puente colgante en unas condiciones muy precarias mientras reclama que es muy complicado y peligroso llegar a este tipo de casillas y lleva a la espalda el material electoral.

 El municipio del Mezquital se sitúa en el extremo sur del Estado de Durango, forma parte de los 39 municipios de la entidad y se caracteriza por tener una orografía muy accidentada. En total tiene 30.069 habitantes, según el último registro del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. En este municipio viven la mayor parte de los pueblos indígenas del Estado, en su mayoría, pertenecientes a las etnias Wixárika, Tepehuanes del sur y Mexicaneros.

Más información: https://verne.elpais.com/verne/2018/07/04/mexico/1530667522_830219.html?id_externo_rsoc=TW_AM_CM

Un juez chileno condena a nueve ex militares por la muerte del cantautor Víctor Jara


Una pareja rinde homenaje a Víctor Jara, cantautor asesinado durante la dictadura de Pinochet. REUTERS
El juez chileno Miguel Vázquez condenó a nueve militares en retiro por el asesinato del afamado cantautor Víctor Jara, acribillado días después del golpe de Estado que instaló la dictadura de Augusto Pinochet, en 1973, informó este martes el Poder Judicial.

Jara, una de las voces más reconocidas de Chile, fue detenido, torturado y asesinado de 44 balazos días después de instalada la dictadura de Pinochet, el 11 de septiembre de 1973.

"El ministro en visita de causas de derechos humanos Miguel Vázquez Plaza condenó a 9 miembros del Ejército en retiro por su responsabilidad en los homicidios del cantautor Víctor Jara Martínez y el ex director de prisiones Littre Quiroga Carvajal, ocurridos en septiembre de 1973 en Santiago", indicó un comunicado de prensa del Poder Judicial.

El magistrado sentenció a Hugo Sánchez Marmonti, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Haase Mazzei, Ernesto Bethke Wulf, Juan Jara Quintana, Hernán Chacón Soto y Patricio Vásquez Donoso a 15 años y un día por su responsabilidad como autores de ambos homicidios.

Asimismo, sentenció a todos a otros tres años de presidio por su responsabilidad como autores de secuestro simple de ambas víctimas.

En tanto, el oficial Rolando Melo Silva fue condenado a 5 años y un día de presidio por su responsabilidad como encubridor de ambos homicidios y 61 días de presidio por encubrir los secuestros.

Jara, miembro del Partido Comunista, fue detenido en la Universidad Técnica del Estado, donde ejercía como profesor, el 12 de septiembre de 1973, un día después del golpe que derrocó al entonces presidente socialista Salvador Allende, de cuyo proyecto era ferviente defensor.
Inmediatamente fue encarcelado junto a otras 5.000 personas en el estadio Chile, un recinto deportivo en el centro de Santiago que hoy lleva su nombre, donde fue reconocido por militares que lo torturaron brutalmente hasta causarle la muerte


Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2018/07/03/5b3bdae922601d392c8b45d2.html

martes, 3 de julio de 2018

El triunfo de las atletas italianas negras deja en ridículo la xenofobia del ministro Salvini

"La Italia multicultural nacida del sueño republicano no será detenida", escribe Roberto Saviano. 

Se llaman Raphaela Lukudo, Maria Benedicta Chigbolu, Libania Grenot y Ayomide Folorunso. Sus apellidos no suenan mucho a italiano y el color de su piel es más oscuro que el de los tradicionales oriundos del país de la bota, pero es esa bandera, la de Italia, la que han defendido en los Juegos Mediterráneos que se han disputado en Tarragona. Y con victoria: las cuatro atletas se han impuesto en la prueba de 4x400 de relevos, desafiando con su gesta el racismo que destila el nuevo ejecutivo de Roma y, en especial, su ministro del Interior, Matteo Salvini.

Según informa La Gazzetta dello Sport, Lukudo nació en Caserta (Campania) y es descendiente de sudaneses; Benedicta Chigbolu es romana (de madre italiana y padre nigeriano), Grenot nació en Cuba y se nacionalizó tras casarse con un italiano y Folorunso nació en Nigeria y se mudó a Italia con sus padres cuando tenía apenas siete años.

Chigbolu subió la foto a su cuenta de Instagram y ha corrido como la pólvora en redes sociales, donde muchas personas han utilizado la imagen para reivindicar la Italia multicultural. Lo han hecho utilizando de forma crítica el eslogan de campaña de la Liga, el partido xenófobo que encabeza Salvini: "Los italianos primero". En las redes, las etiquetas #PrimeroLasItalianas, o #LasItalianasPrimero se viralizó.

Sin embargo, más allá de esa oleada de apoyo a las deportistas, también se desató un cruce de acusaciones de racismo, entre exponentes de la cultura y la política. Como informa la agencia ANSA, El Partido Democrático (PD), de centroizquierda, y el escritor Roberto Saviano (autor de libros como Gomorra y a quien Salvini ha amenazado con quitarle la escolta que lo protege de la mafia) elogiaron a las atletas difundiendo la imagen de las cuatro, felices.



Ai oro italiano nella 4×400 grazie a Libania Grenot, Maria Benedicta Chigbolu, Ayomide Folorunso, Raphaela Lukudo. I loro sorrisi sono la risposta all’Italia razzista di Pontida. L’Italia multiculturale nata dal sogno repubblicano non verrà fermata.
 En su cuenta de Twitter, Saviano escribió: "En los #JuegosdelMediterráneo oro italiano en la 4x400 gracias a Libania Grenot, Maria Benedicta Chigbolu, Ayomide Folorunso, Raphaela Lukudo". "Sus sonrisas son la respuesta a la Italia racista de Pontida (la ciudad de Lombardía donde se realizó el domingo el multitudinario encuentro anual de la Liga Norte, NDR). La Italia multicultural nacida del sueño republicano no será detenida", agregó.

 El expremier del PD, Matteo Renzi, escribió, por su parte: "La noticia más hermosa de ayer, entretanto, llega de los Juegos del Mediterráneo, no de Pontida. Gana la Italia que no tiene miedo: #PrimeroLasItalianas". El propio Salvini, sin embargo, no ahorró un elogio para las atletas, a las que definió como "bravissime" (buenísimas), "me gustaría encontrarme con ellas y abrazarlas".

 "Yo soy italiana al 1000 por ciento y para mí es un honor hacer ondear la bandera tricolor. ¿Salvini? No excluyo nada, estoy disponible para reunirme con él pero después de los europeos de Berlín.
 Ahora tengo que entrenar", dijo a ANSA Libania Grenot, la más conocida de las cuatro atletas ganadoras en los juegos.



Bravissime, mi piacerebbe incontrarle e abbracciarle.
Come tutti hanno capito (tranne qualche “benpensante” e rosicone di sinistra)...
Applausi ragazze!!!
 Pero el ministro de Agricultura Gianmarco Centinaio (de la xenófoba Liga Norte) no tardó en polemizar, acusando a los defensores de las atletas negras de ser los verdaderos racistas y definiéndolos como "politiqueros de salón". "Ganadas 156 medallas en los Juegos del Mediterráneo y Saviano y el PD solo se acuerdan de las ganadas por las atletas de color. ¿Quién es el racista? Bravo a TODOS los atletas italianos. La verdadera respuesta a los politiqueros de salón".

"Los verdaderos racistas -agregó en otro tuit- son los que se olvidan de todos los demás atletas que ganaron medallas", concluyendo el mensaje con el hashtag #savianoveatrabajar.

Italia multicultural
El título multicultural de hecho no es una novedad para el deporte italiano. Ya en el año 2000 en los Juegos Olímpicos de Sydney el abanderado italiano fue el basquetbolista negro Carlton Myers. Y luego hubo otros atletas negros con la camiseta "azzurra", desde Fiona May a Mario Balotelli. Pero las cuatro muchachas de los Juegos del Mediterráneo -además de Grenot, Benedicta Chigbolu es romana de padre nigeriano; Ayomide Folorunso tiene origen nigeriano y Raphaela Lukudu padres sudaneses- despertaron una tormenta política.

Sin embargo, Grenot dijo a ANSA que "no habla de política". "Prefiero concentrarme en los entrenamientos, estoy muy feliz por el oro que ganamos, es el modo en que el deporte mantiene alto el nombre de Italia. Por mi parte lo considero un honor, estoy orgullosa de representar a nuestro país. Traer un oro a la nación de la que me siento profundamente parte siempre es una excelente noticia".
Grenot nació en Santiago de Cuba el 12 de julio de 1983. Desde 2006 se mudó a Italia por amor: la ciudadanía le llegó en 2008 y con ella una aventura con la selección, que la llevó al podio varias veces.

Más información: https://www.huffingtonpost.es/2018/07/03/el-triunfo-de-las-atletas-italianas-negras-deja-en-ridiculo-la-xenofobia-del-ministro-salvini_a_23473538/

lunes, 2 de julio de 2018

Aforismo XX


Yuko Shimizu. http://yukoart.com/work/deloitte-business-trend-report-2013/
 
Cuando llegabas la tristeza admitía su derrota.

Karmelo C. Iribarren

¿Por qué seguimos reduciendo los conflictos africanos a guerras religiosas o étnicas?



Salvo honrosas excepciones, los medios de comunicación españoles reducen los conflictos africanos a enfrentamientos étnicos o religiosos. Esta es la mayor mentira que se puede decir sobre ellos. Esos elementos pueden estar presentes en la superficie y suelen ser agitados por las partes interesadas en que las disputas se eternicen en el tiempo, pero nunca se encuentran en ellos las causas profundas de estos conflictos. Esta tesis se comprueba muy bien en el que tiene lugar en el centro de Nigeria en la actualidad.

Una nueva matanza tuvo lugar en esta zona entre el jueves 21 y el domingo 24 de junio. Más de 200 personas perdieron la vida en los enfrentamientos entre pastores y agricultores en el estado de Plateau, según las últimas estimaciones de las autoridades. El presidente nigeriano, Muhammadu Buhari, ha prometido que no escatimará esfuerzos para encontrar a los responsables y prevenir que se repitan hechos similares, como ya ha hecho en ocasiones anteriores. Mientras, el gobernador del estado, Simon Bako Lalong, ha impuesto un toque de queda de seis de la tarde a seis de la mañana en las comunidades afectadas.

No es la primera vez que se toman estas medidas o se hacen estas promesas y, a pesar de ello, los enfrentamientos no cesan. Los conflictos violentos entre pastores nómadas procedentes del norte de Nigeria y las comunidades agrícolas sedentarias de las regiones centrales y meridionales se han incrementado dramáticamente en los últimos años, paralelamente al rearme de los grupos de pastores fulani, que se han convertido en una gran amenaza para los civiles. Estas bandas serían responsables de la muerte de casi 1.000 civiles en lo que va de año; frente a los 200 que ha matado Boko Haram, afirma the Armed Conflict Location and Event Data Project (ACLED).

El aumento en el número de ataques a los agricultores por parte de los pastores nómadas ha llevado a muchos de los primeros a abandonar sus tierras, cuando se encontraban en plenas tareas agrícolas. Este movimiento ha sido especialmente fuerte en el estado de Benue, en el centro norte del país, que ha visto disminuir su producción de alimentos en un 45%, ya que las granjas son abandonadas, lo que favorece que los pastores se incauten de los productos sembrados, sobre todo para alimentar con ellos a su ganado. Una situación que amenaza no solo a la seguridad alimentaria del estado, sino también la de todo el país.

Desde tiempos inmemoriales, los pastores del norte de lo que hoy es Nigeria han trashumado hasta las sabanas y los bosques tropicales de los estados centrales y meridionales durante la estación seca del año. Sin embargo, cada vez bajan más y penetran en regiones donde el alto crecimiento demográfico ha producido una fuerte presión sobre las tierras agrícolas y el acceso al agua. Esto se ha traducido en un aumento de las disputas sobre daños a los cultivos, contaminación del agua y robo de ganado. Ante la ausencia de mecanismos de mediación aceptados por ambas partes, los desacuerdos se transforman, cada vez más, en violencia.

No se puede acusar a los pastores de haber decidido voluntariamente salirse de sus rutas tradicionales de trashumancia;  las raíces de esta nueva situación se encuentran en el cambio climático. La sequía y la desertificación han degenerado los pastos y han secado muchas fuentes naturales de agua a lo largo del cinturón saheliano del norte de Nigeria. Este nuevo escenario obliga a gran número de pastores a migrar hacia el sur en busca de pastizales y aguas para sus rebaños. A este dato hay que añadir la inseguridad que existe en muchos estados del norte y noreste como consecuencia de la presencia de Boko Haram y del bandolerismo rural que se centra, sobre todo, en el robo de ganado en la zona noroccidental y centro-norte. Ambos fenómenos propician el desplazamiento de muchas poblaciones. Por otra parte, el crecimiento de los asentamientos humanos, la expansión de las infraestructuras públicas y las adquisiciones de tierras por parte de granjeros o grandes corporaciones agroindrustriales y otros intereses comerciales privados han usurpado a los pastores cientos de hectáreas de tierras de pastos que el Gobierno nigeriano les había asignado tras la independencia, lo que igualmente les empuja a buscar nuevos destinos para mantener vivo a su ganado. Todos estos elementos también han causado que lo que antaño eran migraciones estacionales se hayan convertido en permanentes. Hecho que aumenta, aún más, la tensión entre los dos grupos.

Evidentemente, estamos ante un conflicto cuyas causas están en el control de los recursos de la tierra. Pero intereses espurios lo embarran cada vez más con elementos religiosos y políticos. Los pastores pertenecen mayoritariamente al grupo étnico fulani y practican el islam, mientras que la mayoría de los agricultores son cristianos. Elementos, que no tienen nada que ver con el origen del conflicto, ya que durante generaciones, las poblaciones musulmanas y cristianas del Plateau han convivido sin enfrentamientos violentos, aunque en las ciudades y aldeas tendían a vivir en zonas separadas
Sin embargo, la utilización política de estas divisiones empieza a pasar factura. Los últimos asesinatos parecen ser una venganza por un ataque a pastores. El jueves, cinco ganaderos que viajaban en un camión lleno de ganado fueron emboscados, sus vacas robadas y el camión incendiado. Hasta el momento, los cinco hombres siguen desaparecidos.

Una de las asociaciones de criadores de ganado en Plateau se quejó ante el Gobierno estatal y las fuerzas de seguridad de que más de 400 cabezas de ganado habían sido robadas y sus pastores atacados o asesinados en los últimos meses.

A finales de abril, unos 30 pastores fulani fueron acusados de asaltar la iglesia católica de San Agustín y de matar al menos a 17 de sus fieles y dos sacerdotes.

De todas formas, volvemos a insistir en que el enfrentamiento religioso no está en el fondo de este conflicto. Igualmente, aunque el cambio climático y las tensiones religiosas puedan ser factores importantes detrás del aumento de este conflicto entre pastores y agricultores, son en realidad la ausencia de una institución eficiente capaz de resolver las disputas y la circulación de armas lo que provoca que los desacuerdos terminen en hechos violentos.

A pesar de ello, como decíamos al inicio, los medios de comunicación españoles siguen reduciendo este conflicto, como la mayoría de los que se producen en suelo africano, a un enfrentamiento religioso o étnico o “conflictos de tinte étnico-religioso”, como se leía en un periódico.

Siempre es más fácil explicar estos enfrentamientos así, desde la superficie, sin profundizar en sus raíces. Una forma más de mantener los estereotipos sobre un África que se identifica con el Corazón de las tinieblas, un lugar oscuro y cruel, donde desde el principio de los tiempos unas tribus luchan contra otras sin más aparente razón que el gusto por la disputa.

Basta ver cómo se trata en la mayoría de los medios españoles conflictos como el de la República Centroafricana: musulmanes selekas contra cristianos anti-balakas, olvidando que en la actualidad grupos selekas se han aliado con anti-balakas y pelean sencillamente por el control de los recursos naturales del país, sin importarle a ninguno la religión del aliado o del enemigo. O Sudán del Sur donde nos dicen que se enfrentan dinkas contra nuers, olvidando el papel de las grandes potencias (China y Estados Unidos, principalmente) que agitan las distinciones étnicas para defender sus propios intereses. Y así podríamos seguir recorriendo cualquier disputa que existe en el continente.
¿Es pereza?, ¿desprecio a África?, ¿ignorancia? No lo sabemos, pero lo cierto es que este tipo de simplificaciones no ayudan a comprender los conflictos africanos y profundizar en sus causas y prolonga en el tiempo la estereotipación de África.


Fuente: http://mundonegro.es/por-que-seguimos-reduciendo-los-conflictos-africanos-a-guerras-religiosas-o-etnicas/

domingo, 1 de julio de 2018

Adoro


La joven del Bronx que ha sacudido al partido demócrata

Alexandria Ocasio-Cortez asesta un golpe al ‘establishment’ al ganar las primarias en Nueva York y espera liquidar el debate entre identidad y clase
Alexandria Ocasio-Cortez,este miércoles en Nueva York. / Vídeo: La campaña de Alexandria Ocasio-Cortez.
 Alexandria Ocasio-Cortez barruntó durante meses si presentarse a las elecciones o no. Detrás de la barra del Flats Fix, una taquería de Manhattan plagada de millennials de brazos tatuados, hacía sus cábalas y discutía de lo humano y lo divino con su compañera, Giannina Gutiérrez. “La política es su pasión, le preocupaban muchas cosas. Un día, por noviembre, llegó y me dijo: ‘Ya lo hice, ya he dado el aviso de 15 días, me voy… y lo hizo”, cuenta Giannina, que trabaja a media jornada en el local mientras labra su carrera como artista.

Nueva York es la ciudad en la que detrás de cada barra, o dentro de cada cocina, se esconde algún cantante, actor o un escultor que persigue un sueño. A los aspirantes a congresistas, en cambio, es habitual encontrarlos como becarios del Capitolio. Ocasio-Cortez, sin embargo, ha saltado al ruedo nacional desde esa barra de burritos y cócteles. Cuando se le pregunta a Giannina por qué cree que su amiga lo ha conseguido, responde con seguridad: “Porque es el momento de una mujer, de una mujer de color que se preocupa por los que más lo necesitan”.

En realidad, ser mujer, latina y voz de los desfavorecidos son también tres poderosas razones por las que perder unas elecciones. Pero el martes pasado, contra todo pronóstico, Alexandria Ocasio-Cortez, de 28 años, derrotó en las primarias demócratas en Nueva York a un pope del partido, Joseph Crowley, de 56, gracias a todo eso y a pesar de todo eso.

A lomos de un discurso izquierdista y proinmigración, una activista del Bronx con un equipo de menos de 20 empleados y un presupuesto minúsculo, ha arrebatado la candidatura a la Cámara de Representantes a uno de los congresistas más poderosos de Washington, que lleva nueve años en el escaño y multiplicaba por 10 sus recursos. Había trabajado para la campaña presidencial del izquierdista Bernie Sanders y ha bebido de ese movimiento. Si vence al republicano Anthony Pappas en las legislativas del próximo noviembre, para lo que tiene claras posibilidades por lo rabiosamente demócrata del distrito en pugna (Queens-Bronx), la excamarera del Flats Fix se convertirá en la mujer más joven de la historia en llegar al Congreso estadounidense. De momento, ya ha dado un revolcón al establishment.

“Decían: uno no puede postularse contra El Rey [el poderoso Crowley], porque si lo hace y pierde ya no podrá volver a intentar nada, pero ella se atrevió y resulta que ha ganado”, explican desde el entorno de la candidata.

Es viernes por la tarde y en la que fue su primera sede de campaña, un bajo en una avenida desolada del Bronx, no queda rastro de su gente. El rótulo corresponde a una compañía de transporte y su empleada explica que el equipo solo tenía alquilado uno de los cubículos de una oficina ya de por sí diminuta. Allí, a golpe de redes sociales, pequeñas donaciones de menos de 200 dólares y un entregado grupo de voluntarios, se empezó a forjar este fenómeno que ha dejado boquiabierto a Estados Unidos. Alexandria Ocasio-Cortez se ha convertido en una noticia global, pero en los comercios y locales cercanos a su casa, los Apartamentos Parkchester, era difícil encontrar quien estuviera al tanto. Se trata de una zona de baja participación política a la que la ola de gentrificación no ha llegado.

“La mujeres como yo se supone que no nos presentamos a elecciones, no vengo de una familia rica ni poderosa”, afirma en su vídeo de campaña, mientras se la ve paseando, tomando el metro o poniéndose máscara de pestañas en un baño pequeño.

Como muchos políticos estadounidenses, esta mujer convierte su historia en parte del mensaje. Nacida y criada en el Bronx, su padre, Sergio, regentaba un negocio familiar y su madre, Blanca, es una puertorriqueña que limpiaba casas. Para sortear los malos colegios públicos de la zona, sus padres ahorraron hasta el último céntimo y lograron que Alexandria pudiera vivir más al norte, en Yorktown, y asistir a otro centro allí. Mientras, sus primos seguían estudiando en el Bronx. Entonces, dice, es cuando se dio cuenta de que el código postal en EE UU determina el destino. El suyo la llevó a graduarse en Economía y Relaciones Internacionales en la Universidad de Boston.

Luego regresó al Bronx y comenzó a trabajar como educadora en colegios y como dinamizadora social en la comunidad. Sergio Ocasio falleció de cáncer en 2008, el mismo año que cayó Lehman Brothers, una tormenta perfecta que derrumbó la economía familiar y la llevó a hacer turnos de 18 horas en restaurantes como camarera para ayudar. Su madre y su abuela acabaron mudándose a Florida. Ella sigue viviendo en el apartamento familiar.

Se denomina socialista en un país que recela del término porque lo asocia al comunismo y saca pecho por sus orígenes en un momento en el que muchos acusan al Partido Demócrata de haber puesto el acento en la identidad frente a la clase y abonado así la pujanza del trumpismo. Decía Edward Kennedy que había diferencia entre ser un partido que se preocupa de los trabajadores y ser un partido de los trabajadores, preocuparse de las mujeres y ser un partido de las mujeres. Ocasio-Cortez, que trabajó para el senador durante su época en Boston en asuntos migratorios, parece haberse librado de la disyuntiva, falsa para otros tantos.

En una entrevista esta semana decía que su campaña estaba centrada en “un mensaje de dignidad económica, social y racial para los trabajadores, especialmente los de Queens y el Bronx”. Le saca de quicio que atribuyan su éxito a cuestiones demográficas (la mitad de la población del distrito, de más de 600.000 habitantes, es de origen latino) y riñe a los demócratas que basan su discurso en la mera enmienda al presidente republicano, Donald Trump. “Lo que necesitamos es exponer un plan y una visión en los que la gente pueda creer. Y meterse en peleas de Twitter con el presidente no es la manera en que vamos a hacer progresar al país”, dijo.

Si llega al Congreso, sus primeros rivales se encuentran en la propia maquinaria del partido, que no acaba de encontrar un nuevo Barack Obama, un líder claro frente al rodillo republicano, mientras contempla la pujanza de movimientos progresistas como MoveOne o Socialistas Democráticos de América, claves en el éxito de Ocasio-Cortez. No está claro si esta hija de boricua es el comienzo de algo o solo una anécdota. Aunque pase en Washington de lunes a viernes, seguirá, dice, viviendo en su apartamento del Bronx. El lema de su campaña decía algo así como: “Es el momento de uno de los nuestros”.

Fuente: https://elpais.com/internacional/2018/06/30/estados_unidos/1530389667_830408.html

Una ballena gigante construida con plásticos de los océanos emerge en los canales de Brujas


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 Quince instalaciones de prestigiosos artistas y arquitectos inundan la conocida como "Venecia del norte" para reflexionar sobre lo flexible, fluida y resistente que puede ser una ciudad histórica como Brujas en un momento tan variable como el actual "en el que nada parece seguro".

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 Bajo el concepto de nuestro amado Bauman "la ciudad líquida, se pressentó la segunda edición de la Trienal de Arte y Arquitectura de Brujas, que abrirá sus puertas hasta el próximo 16 de septiembre para que los visitantes se sientan "atraídos por el diálogo con los trabajos artísticos y por las preguntas de hoy en día sobre la posición de la sociedad".

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 Entre todas las obras, nos quedamos con la realizada por el estudio de arquitectura STUDIOKCA, que ha diseñado una escultura de ballena construida a base de plásticos procedentes de los océanos Pacífico y Atlántico. Cinco toneladas de crítica y conciencia social.

 


La obra, dirigida por Jason Klimoski y Lesley Chang, querían sacarnos los colores a la humanidad entera acerca del daño irreparable que estamos causando en los mares y en los seres vivos que los habitan.

Fuente: http://culturainquieta.com/es/arte/escultura/item/14053-una-ballena-gigante-de-plastico-conciencia-en-los-canales-de-brujas.html

1990 Un punto azul


 A más de quince mil millones de kilómetros de distancia (quince millones de veces mil kilómetros, vertiginosos cuando uno se imagina multiplicados por quince millones aquellos viajes de diez horas entre Gijón y Benidorm apretujado entre sus hermanos en la parte de atrás de un viejo Renault 5 de maletero rebosante), la sonda Voyager 2 continúa, sin prisa pero sin pausa, flotando lánguida y solemne contra un fondo negro cuajado de estrellas, un solitario viaje sin rumbo ni final hacia las profundidades abisales del universo conocido. Chapotea ya en la heliofunda, la cáscara de gas cuatro veces más ancha que la órbita de Neptuno que es la frontera última de nuestro sistema solar, y que Ed Stone, científico del proyecto Voyager, compara con el flujo del agua de un grifo en el interior de un fregadero. «El punto donde el flujo de agua impacta contra el fondo (explica Stone), eso es el Sol. Desde allí, el agua fluye hacia el exterior formando una fina y perfectamente radial extensión de agua: eso es el viento solar. A medida que la capa de agua (o el viento solar) se expande, se hace más y más delgada, y ya no puede presionar con la misma energía. De repente, se forma un flojo anillo turbulento. Ese anillo es la heliofunda».

Ahí, en ese Benidorm galáctico que la luz emitida desde la Tierra tarda unas veinte horas en alcanzar, bracean los dos Voyager, monitorizados por la decena de investigadores de la NASA que aún se ocupa de escuchar sus cada vez más débiles emisiones. Para 2020, calculan, las Voyager habrán enmudecido definitivamente, pero seguirán viajando, mecidas como veleros abandonados por ignotas galernas interestelares.

En el interior de las dos sondas fueron colocados dos discos gramófonos de oro, con grabaciones de sonidos e imágenes de la Tierra seleccionadas por un comité de expertos dirigido por el popular cosmólogo y divulgador Carl Sagan.

La música de las esferas de Kepler, La consagración de la primavera de Stravinsky, la quinta sinfonía de Beethoven, El cóndor pasa, el Johnny B. Goode de Chuck Berry, una selección de percusión senegalesa, una canción de iniciación para las niñas pigmeas, varios cantos tribales polinesios, la sirena de un barco, el rugido de un tractor, los balidos de un rebaño de ovejas, el aullido de un lobo, la risa humana y un mensaje en código Morse fueron considerados adecuadamente representativos de la riqueza sonora de nuestro planeta e incluidos en los discos. Respecto a las imágenes, fueron elegidas ciento dieciséis, entre ellas la de una abarrotada calle paquistaní, la de la construcción de una casa amish, la de una vendimia francesa, la de un ciclista soviético, la de Jane Goodall y sus chimpancés, un mapa anatómico de los órganos sexuales humanos y una hermosa estampa de un río de Wyoming corriendo entre bosques de pinos ante una fila de cumbres nevadas recortadas contra un cielo cuajado de nubes de tormenta. Jimmy Carter y Kurt Waldheim, presidente de los Estados Unidos y secretario general de la ONU en aquel momento respectivamente, grabaron sendos discursos dirigidos a las hipotéticas sociedades extraterrestres que podrían encontrar el mensaje. El de Carter dice: «Éste es un regalo de un pequeño y distante mundo, una muestra de nuestros sonidos, de nuestra ciencia, de nuestras imágenes, de nuestra música, de nuestros pensamientos y de nuestros sentimientos. Esperamos que algún día, después de haber resuelto los problemas que enfrentamos, podamos unirnos a una comunidad de civilizaciones galácticas». El de Waldheim es una declaración de paz que algunos denunciaron como siniestramente incoherente con el pasado nazi del speaker.

Los buenos días en más de cincuenta idiomas vivos y muertos (de la a de acadio a la uve doble de wu) y una declaración en esperanto de la voluntad de vivir en armonía con todos los pueblos del cosmos redondearon lo deliciosamente absurdo de la selección. Here Comes the Sun, de Los Beatles, no fue añadida a ella porque, aunque los componentes del ya exquinteto se mostraron entusiasmados con la idea, la discográfica EMI se opuso. Parece que los derechos de autor sobrevivirán a la humanidad.

Veintitrés años y nueve mil millones de kilómetros después, detenido en la primera de las tres o cuatro aduanas astronómicas que marcan la frontera entre los dominios del Sol y los del resto del universo, el Voyager se detuvo y se dio la vuelta, como un Orfeo de hojalata, para fotografíar un amplio sector del cosmos en el centro del cual titilaba tímidamente una minúscula luciérnaga azul, de 0,12 píxeles de diámetro. La imagen fue tomada con el filtro más oscuro y la exposición más corta posible (unos cinco milisegundos) a fin de que la luz solar, poderosa aun a tales distancias, no la velase. En aquel mismo momento, en el velódromo de Horta, en Barcelona (España), la quinientosbillonésima parte de dicho punto azul (la quinientosbillonésima parte de la décima parte de un píxel) deleitaba a los asistentes a su concierto arrancando un famosísimo guitarreo antes de comenzar a cantar que en lo más profundo de Luisiana había una cabaña hecha de tierra y de madera en la que vivía un chico de pueblo que nunca en su vida aprendió a leer ni a escribir, pero que podía tocar la guitarra como quien repica una campana.