viernes, 7 de agosto de 2015

La creatividad científica y el arte: La muerte de Sócrates

“La diferencia fundamental entre ciencia y arte no radica ni en su carácter creativo ni en su belleza. La ciencia es por encima de todo creatividad. Los científicos saben bien la profunda belleza que encierran los conceptos científicos. Una diferencia fundamental es el carácter acumulativo de la ciencia, la ciencia es progreso, nos apoyamos en los anteriores, somos eslabones de la cadena”. Pedro Miguel Etxenike.

Estas palabras de Etxenike ilustran una idea que todos tenemos muy arraigada en la mente y es la de que el arte es una creación personal, la obra del trabajo de un genio, de un artista, que durante toda su vida trabaja, busca y hace propuestas estéticas hasta encontrar un estilo. Es habitual, (también lo comenta Etxenike) decir que todos los avances científicos de los que disfrutamos actualmente estarían igualmente a nuestra disposición si en vez de Newton, Einstein, Kepler o cualquier otro gran nombre hubieran existido otros. A esto se contrapone la idea de que Las Meninas no hubieran existido sin Velázquez, ni Las Señoritas de Avignon sin Picasso pero “la no menos bella estructura de doble hélice del ADN hubiese sido descubierta sin Watson y Crick“.

Lejos, muy lejos, de mi intención está contradecir esta opinión pero sí me gustaría matizarla un poco.

La muerte de Sócrates

La creatividad científica es acumulativa y la artística también. Nadie empieza a pintar sin haber visto un cuadro antes, y cualquier genio de la pintura contemporánea, el que sea, pero cojamos como ejemplo a Picasso, no hubiera existido sin Velázquez, Goya o el arte africano. Es verdad que no les supera, en ese sentido es verdad que la creatividad artística no es mejor que la anterior. En arte no pasa como en ciencia, no hay un pintor mediocre ahora que pinte técnicamente mejor que Velázquez, ni un escritor mediocre que sea mejor que Stendhal o que Steinbeck aunque tenga más medios documentales para su trabajo. Pero para llegar a la “excelencia”, o como queramos llamarlo, artística… cualquier artista va a fijarse y necesita aprender del trabajo de maestros anteriores.

Como ejemplo de todas estas ideas traigo hoy al Cuaderno de Cultura Científica, un video ensayo de “The Nerdwriter” en el que se analiza de manera pormenorizada la historia, la estética y las influencias políticas de uno de los más famosos cuadros del Neoclasicismo “La muerte de Sócrates” de Jacques-Louis David.

El neoclasicismo es un estilo artístico muy desconocido, percibido como frío, plano, académico, poco emocional y muy severo e injustamente menospreciado.

En el vídeo queda perfectamente explicado como la obra de un genio, de David, no hubiera sido posible sin un bagaje anterior tanto filosófico, moral y político como artístico. Al contrario de lo que muchas veces pensamos, las corrientes artísticas casi siempre surgen por oposición a la corriente establecida.

El Neoclasicismo, la obra de David en este caso ocupa un lugar en la historia del arte, es un paso necesario e imprescindible para lo que vino después. Era necesario para llegar al realismo de principios del siglo XIX que David se opusiera, tanto por estética como por principios, al estilo Rococó y recuperará las claves del arte clásico. Una vez más, arte y ciencia están mucho más próximos de lo que pensamos

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martes, 4 de agosto de 2015

“Por favor, señor Hitler: ¡basta de hacer chistes de Schäuble!”.

“Por favor, señor Hitler: ¡basta de hacer chistes de Schäuble!”. Así titula la publicación satírica alemana Titanic una portada en la que aparece el ministro de Finanzas germano, Wolfgang Schäuble, sentado en su silla de ruedas, pero con la cabeza de Adolf Hitler.

La portada llega después de las negociaciones del Eurogrupo con Grecia, en las que Schäuble se mostró implacable y siempre favorable a una salida del país heleno del euro.

Titanic


El autoengaño


Jonathan Miller
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El autoengaño puede involucrar al propio cuerpo. El director de ópera, médico y ferviente antimonárquico Jonathan Miller habla de una ocasión en que, mirando desde lo alto de su gran nariz republicana a una multitud entusiasmada mientras la reina pasaba en su coche, descubrió que su propia mano había decidido saludar frenéticamente al real personaje, yendo en contra de su centro de mandos, que le ordenaba detenerse. Este "síndrome de la mano anárquica" sale también en la película ¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú, y en algunos desdichados el apéndice errante roba comida del plato de sus vecinos o incluso intenta estrangular a su dueño.

   Algunas secciones del cerebro predicen los movimientos que estamos a punto de hacer mientras que otras interpretan dónde se encuentran nuestros brazos, piernas y otras partes del cuerpo en todo momento. Durante la mayor parte del tiempo, las primeras se adelantan y no somos conscientes de las segundas, pero a veces los extremos se confunden, y tenemos la molesta sensación de que los movimientos activos de un brazo o una pierna responden a un agente externo, y no interno. En los casos extremos la gente se imagina que tiene un miembro extra, o incluso que todo su cuerpo se ha duplicado par generar un "doppelgänger". Entre las personas que experimentaron estos últimos casos están Abraham Lincoln, convencido de haber entrevisto una imagen doble de sí mismo en un vaso, y Goethe, al que se le acercó su gemelo montado a caballo. A veces los duplicados se identifican con heraldos de la muerte que convencen al cuerpo para entrar en un reino extranjero, y cuando la sensación se disipa algunos llegan a afirmar que han vuelto de la tumba.

   Muchos creyentes no esperan a que la inspiración divina deje sentir su presencia a su antojo, usan un atajo. La absorción mental profunda puede convencer al cerebro de que un pensamiento interno tiene una fuente externa. Los sacerdotes de muchas religiones pasan horas a solas en la oscuridad o en silencio, y estas experiencias pueden activar la glándula pineal, situada en la base del cerebro, donde Descartes creía que estaba el alma. En cualquier caso, dicha estructura es la fuente de la melatonina, una sustancia química relacionada con el sueño y la vigilia. Quienes meditan pueden tener niveles más elevados que otras personas, con los consiguientes cambios en sus condiciones mentales


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Ciencia y creencia
Steve Jones

lunes, 3 de agosto de 2015

El desamparo de las víctimas de la dictadura Franquista.

 
"No se puede pasar una página de tanto peso, sin quitarnos de encima todas las losas que componen un país plagado de fosas desperdigadas entre nuestros montes y cunetas", escribe Ana Isabel Ferreras sobre su experiencia en la exhumación de Casasola de Rueda.
El pasado 2 de julio aparecieron los restos de al menos dos personas en una pequeña fosa, ubicada en un paraje llamado "La Valleja de los Muertos", junto a la carretera LE-213 que une Gradefes y Puente Villarente. La exhumación se inició el día 14 de Julio, encontrando a lo largo de la mañana otra fosa con los restos de 4 personas más. Un total de 6 desaparecidos que ya están en proceso de identificación. 
La Asociación continuará trabajando en la zona, buscando otras fosas que contendría los restos de entre 20 y 30 víctimas de la represión Franquista. Numerosos familiares y vecinos se acercaron durante los trabajos en "La Valleja de los Muertos" para informarnos de posibles localizaciones de esos enterramientos clandestinos.
Visita universidad Durante la segunda semana de julio, contamos en el laboratorio de Ponferrada con la colaboración del antropólogo forense Gonçalo Carnim (Instituto Nacional de Medicina Legal e CIências Forenses de Coimbra). Gonçalo, voluntario de la ARMH desde 2013, analizó en esta ocasión los restos exhumados en Teilán (Lugo), el pasado mes de mayo.
 El día 13 de julio, recibimos en el laboratorio de Ponferrada la visita de un grupo de estudiantes de la Universidad de Washington. La visita se realizó gracias a la gestión de una de sus profesoras, Ana Luengo, que desde el año 2000 ha trabajado y colaborado en temas relacionados con memoria histórica. Los alumnos se mostraron muy interesados en la labor que realiza la Asociación. 
El pasado mes de junio, dimos por concluidas las prácticas profesionales que la ARMH y la Universidad Complutense de Madrid tienen desde hace dos años. En este curso, han sido 9 los alumnos/as que han colaborado con los trabajos y casos que tenemos activos en nuestra Oficina de Madrid.
 La Asociación ha presentado ante la Fiscalía General del Estado un informe que recoge la existencia de monumentos que ensalzarían “la violencia de la dictadura”, así como declaraciones de políticos que atentan contra víctimas del franquismo. Más detalles en este artículo.  
 
Una vez más, tenemos que agradecer a todos los voluntarios y voluntarias su colaboración en el día a día de la Asociación. Desde el voluntario que ayuda con el pincel, al que pacientemente criba, el que documenta el trabajo con fotografías o al que ayuda con las investigaciones. Cada granito de arena #SumaMemoria y nos hace más fuertes.   
Exhumación de una fosa a los pies de un árbol, en Villalba de Duero

Un inmigrante documenta por Instagram su viaje por el Norte de África hacia España

Un joven inmigrante ha instagrameado la felicidad y el miedo que ha sentido durante su viaje por el Norte de África hacia España, en una serie de posts que lo muestran aterrado en un bote de remos, escondido en el interior de un camión y maltratado por la policía.

Abdou, que aparenta poco más de 20 años y publica en Instagram a través de la cuenta abdoudiouf1993, comenzó a postear hace una semana y asegura que ha atravesado a pie el desierto, ha dormido a la intemperie "sin comer" y ha pagado miles de euros por una plaza en un bote para atravesar el Mediterráneo y llegar a costas españolas.

Describe el frío y el miedo que ha sentido durante toda la semana de un peligroso viaje que comenzó en Senegal, y asegura que se embarcó en el periplo en busca de "un futuro mejor".
En su primer post aparece junto a una mujer sonriente. "Hoy empiezo a cumplir mi sueño. Hoy comienza mi viaje hacia Europa y un mejor futuro para mi familia. Desde aquí contaré todo el viaje. Los buenos, y los malos momentos. Espero que os guste".

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Abdou ha publicado fotos del corte de pelo que se hizo antes de partir, y la última comida que le hizo su madre, a la que describe como "demasiado mayor" para trabajar, y afirma que su viaje es por ella. El joven añade que está "listo para lo que sea" y "preparado para tener nuevas experiencias". 

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Ready for everything. Prepared for the new experiences.   
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The las meal from my mother. This travel is to help Her too old to work.
La primera etapa de su largo viaje fue recorrida en una moto que conducía un amigo suyo, que retrata en una foto cargada de cajas y contenedores. "Problemas, lágrimas y frío, pero ahora me siento optimista", asegura, haciendo en símbolo de la paz con los dedos.

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The superbike for the first stage. I don't know what will waiting for. Problems tears and cold but now im positive my friend hagi take me to nouadhibou.
La ruta exacta que ha seguido Abdou no está clara, pero menciona que comenzó en Dakar, Senegal, y que su amigo lo llevó hasta Nouadhibou, ciudad cercana a Mauritania, antes de entrar en Marruecos y cruzar el mar hacia España.
google maps 

 Abdou asegura que va camino de Atar, Marruecos, mientras se lava el pelo con un barreño de agua, y escribe: "Cambio de planes. Las ruedas necesitan mantenimiento. Muy cansado. Parada y vuelta a la carretera".
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Arriving to atar. Changing plans. Two click wheels. Very tired. Stop and go.
Desde ese momento, el viaje se hace más difícil. Una foto muestra al joven decaído y sudoroso después de caminar durante dos días bajo el sol y el calor extremos. Se ve a otras personas al fondo de la imagen. "El guía dice que no podemos pararnos. O perderemos 2.000 euros que pagué para cruzar en el bote".
La siguiente foto muestra al grupo acampando alrededor de un fuego en un desierto que Abdou sitúa cerca de Marruecos. "No hay comida", excepto zumos en bric y galletas, asegura.

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Two days walking. The guide Says we cant stop. Or we will lose two Thousands euros i pay for the boat to cross.
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Somewere in the desert before morroco. No food. Just juice and cookies. Fire for the cold
 Después aparece hacinado en un espacio reducido que asegura que es un camión que trata de cruzar la frontera, antes de que el grupo se embarque en el peligroso cruce a remo. Abdou parece que no puede subir en el bote por el que había pagado en principio. "Sin dinero y sin barco grande", lamenta. Tiene que remar "toda la noche" en un pequeño bote hinchable y confiesa que está "muy asustado".

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Hiden in the back of a trunk. Tryng to cross the border. No air. My legs Hurt. Wish me luck.   
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Running to the future. We aré in morroco. The dream is closer. No looking back.
Escondido en la parte de atrás de un camión. Tratando de cruzar la frontera. No hay aire. Me duelen las piernas. Deseadme suerte.
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Finalmente, el grupo desembarca, aparentemente, en España, donde se lanzan a la orilla, y Abdou dice: "Por fin, la tierra de las oportunidades", y asegura que están "cansados pero felices. Un viaje muy peligroso", con los hashtags de #grandía #sindolornohayrecompensa #meencantalavida y #optimismo.
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First step in spain. A big step for my future
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También comenta que "las cosas no son como las había imaginado", y parece que se encuentra en dificultades en su siguiente publicación, en la que la policía lo tiene agarrado. "No son amigos de los soñadores ilegales", manifiesta.
La edición británica del Huffington Post ha tratado de contactar con Abdou, que dice encontrarse en Tarifa. Aún esperan respuesta acerca de sus fotos y su historia.
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The police wellcome close to the beach, they aré not friends of ilegal dreamers.
 En su último post, Abdou aparece envuelto en una manta térmica dorada junto a otro hombre, y menciona que los llevan a un centro de internamiento. "Los llaman CIE. No es un buen lugar en el que acabar", comenta.
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Thermal blankets before going to the center of internment. They call it cie. Not a good place to stay.

Los comentarios en su perfil van desde los mensajes de apoyo a las declaraciones indignadas que exigen que ponga fin a su viaje ilegal y regrese a casa.
"Fuera de mi país, cabrón", escribe uno, mientras que otro pide más educadamente: "Sal de mi país, por favor, lo que haces es ilegal y daña a muchos españoles pobres porque no reciben ayudas".
Otros reaccionan amablemente a sus fotografías y han puestos mensajes como "felicidades y buena suerte desde Barcelona. Te deseo lo mejor y espero que todos tus sueños se hagan realidad!" o "ánimo, hermano".

Fuente:  http://www.huffingtonpost.es/2015/08/03/inmigrante-instagram-africa_n_7923534.html

Nuevos asesinatos en México

Nadia Vera, activista por los derechos humanos, una de las víctimas de la Narvarte

Foto propiedad de: @julioastillero
 La joven era amiga del fotoperiodista, quien salió de Veracruz debido a la amenazas contra su persona
Nadia Vera, egresada de la Universidad Veracruzana y activista de Yosoy 132 de Xalapa, es una de las cuatro mujeres asesinadas junto al fotoperiodista Rubén Espinosa el viernes por la noche al interior de un departamento de la colonia Narvarte en la Ciudad de Mexico.
El asesinato ha movilizado a los periodistas y ciudadanos a movilizarse para exigir justicia por la muerte del reportero y las cuatro mujeres que le acompañaban, dos de las cuales aún continúan en calidad de desconocidas.
La confirmación la ofreció Gabriel Soto de Artículo 19, quien asesora a la familia de la egresada de Antropología Social, originaria de Chiapas, detalla Plumas Libres.
Vera fue integrante de la Asamblea Estudiantil de Xalapa, además de ser una de las agredidas por los policías de la Secretaría de Seguridad Pública en Veracruz durante el desfile del 20 de noviembre de 2012, cuando protestaba en contra de las elecciones presidenciales, el PRI y por los periodistas asesinados en la entidad.
El diario muestra un video con su testimonio sobre los hechos de ese día:

Vera estaba organizando una muestra de video internacional llamada “Oftálmica” que tendría como sede la capital veracruzana, además de fungir como productora general del Festival Internacional Cuatro x Cuatro, que se define como arte escénico contemporáneo.
Amigos de Nadia Vera señalan que estaba de visita y dormía en el departamento donde ocurrió el quíntuple asesinato, además sería familiar de otra de las 3 mujeres asesinadas.


 

El fotógrafo Rubén Espinosa apenas usaba el celular, cambiaba de casas para dormir y nunca le contó su problema a sus padres

Uno de los primeros trabajos de Rubén Espinosa en Veracruz fue hacerle fotos a Javier Duarte. El entonces candidato del PRI a gobernador del Estado contrató en 2009 al joven fotoperiodista para aquella campaña electoral que ganó con holgura. Tenía 25 años. Pero pronto abandonó su puesto de fotógrafo de cámara para curtirse en el peligroso zafarrancho del periodismo local.

Espinosa se tuvo que ir de Xalapa, capital de Veracruz, seis años después, el pasado de junio. Sintió que su vida corría peligro. Unos desconocidos armados habían empezado a seguirlo. Hacían guardia en la puerta de su casa, le sacaban fotos, dijo que llegó a sentir su aliento a un palmo. Denunció las amenazas y apuntó directamente a aquel hombre que algún día fotografió, Javier Duarte. La salida iba a ser un paréntesis. Tenía pensado volver a Veracruz. Allí había dejado a su novia, a sus amigos, a su casa y con las prisas por ponerse a resguardo en el Distrito Federal, a su propio perro. Su cadáver apareció el viernes pasado con dos tiros en el pecho y uno en la cabeza junto con otras cuatro mujeres asesinadas, en un apartamento de la ciudad donde pensó que se podía salvar.

En la capital se sentía más protegido, menos vulnerable. Había regresado a casa de sus padres, en la Santa Fe, una colonia acomodada, y algunos amigos periodistas habían tejido una red de apoyo para arroparlo. “Siempre estaba muy nervioso, todos lo notábamos. No había bajado la guardia. Estaba tomando ayuda psicológica”, cuenta una amiga. “Seguía muy tenso y le costaba relajarse. Pensaba que todo el mundo le vigilaba. Él mismo llegó a pensar que estaba paranoico”. Espinosa había contactado con organizaciones de derechos humanos del DF y ya estaba en marcha una campaña de denuncia sobre la situación límite que sufre la prensa en Veracruz, donde han muerto 15 periodistas en los últimos cuatro años. Entendía que al hacerse visible, quedaría más blindado.

Ese permanente estado de alerta le había llevado a esconder ante su familia los motivos de su vuelta a casa. “Decía que solo se lo había contado a su hermana, pero que no quería que sus papás supiesen nada”. Rara vez dormía tres noches seguidas en la misma casa y apenas usaba en teléfono móvil. Según el relato de sus amigos, el jueves por la noche había ido a casa de una amiga de Veracruz, donde pasó la noche del jueves. Nadia Vera, miembro del movimiento estudiantil de Xalapa, fue una de las cinco víctimas. La investigación del homicidio por parte de la Fiscalía del DF está de momento envuelta en hermetismo.

Su entorno le recuerda como un chico tranquilo, enamorado de la fotografía y con una fuerte conciencia social. Le gustaban los legendarios grupos españoles de punk de los noventa. “Venía a veces con camisetas de La Polla Records, Eskorbuto, y así”.

Como fotoperiodista freelance Espinosa estaba especializado en la cobertura de movimientos sociales y protestas estudiantiles. Veracruz se convirtió en 2012 en uno de los focos más activos del movimiento universitario #YoSoy132. La figura del gobernador Duarte encarnó sus reclamaciones de más calidad democrática ante las elecciones federales de aquel año, que coincidieron además con el asesinato de la veterana periodista Regina Martínez, que investigaba las supuestas conexiones entre las mafias del narcotráfico y el poder político local.

“Rubén no cubría temas de seguridad o de crimen organizado, más allá de alguna nota de actualidad. Pero sí trabajaba en las protestas sociales. Además, desde los primeros asesinatos a compañeros participó activamente en las movilizaciones de periodistas para exigir justicia. Se había convertido en un fotógrafo incómodo para el gobierno. En los últimos tiempos no le dejaban entrar siquiera a los eventos institucionales”, explica Pedro Valtierra, director de la agencia mexicana de fotoperiodismo Cuartoscuro, una de las empresas con las que colaboraba Espinosa.

Trabajaba también para una agencia local veracruzana y para el semanario Proceso. Pero desde su regreso al DF, sus ingresos habían adelgazado. “Estaba angustiado por asuntos económicos. Con unos 5.000 pesos al mes no le alcanzaba. Quería volver a Xalapa pero a la vez estaba tanteado trabajos por aquí”, cuenta otro amigo fotógrafo. . “Era un técnicamente bueno, con mucho entusiasmo por los temas. La semana pasada llamó a la agencia para que le diéramos chamba. Habíamos quedado en vernos y cerrar los detalles. Estaba listo para empezar a trabajar”, añade Valtierra.

Hay una foto de Espinosa que su entorno señala como paradigmática. Es una portada de febrero de 2014 de la revista Proceso, caracterizada por su línea editorial contra el poder político mexicano. Aparece Javier Duarte en primera plana, de perfil, camisa blanca, gorra azul de policía. Mira a la cámara. Veracruz: estado sin ley era el título de aquella portada.

Fuente:  http://internacional.elpais.com/internacional/2015/08/03/actualidad/1438574539_930085.html?id_externo_rsoc=TW_CM

domingo, 2 de agosto de 2015

Vi el cielo entero “salpicado de estrellas”


Espero con entusiasmo, casi ansiosamente, la llegada semanal de revistas como Nature y Science, y me dirijo inmediatamente a los artículos sobre ciencias físicas, y no, como tal vez debería, a los que tratan de biología y medicina. Las ciencias físicas fueron las primeras en fascinarme siendo niño.

En una reciente edición de Nature había un apasionante artículo del físico Frank Winczek, ganador de un premio Nobel, sobre una nueva manera de calcular las masas ligeramente diferentes de los neutrones y los protones. El nuevo cálculo confirma que los neutrones son muy poco más pesados que los protones (la ratio entre sus masas es de 939,56563 a 938,27231). Se podría pensar que la diferencia es insignificante, pero si no fuese así, el universo, tal como lo conocemos, nunca habría llegado a desarrollarse. La capacidad de calcular algo así, dice Wilczek, “nos anima a predecir un futuro en el que la física nuclear alcanzará el nivel de precisión y versatilidad ya logrado por la física atómica”, una revolución que, por desgracia, yo nunca veré.

Francis Crick estaba convencido de que “el problema difícil” —entender cómo el cerebro produce la conciencia— estaría resuelto en 2030. “Tú lo verás”, solía decirle a Ralph, mi amigo neurólogo, “y tú también, Oliver, si llegas a mi edad”. Crick vivió hasta avanzados los 80 años, trabajando y pensando sobre la conciencia hasta el final. Ralph murió prematuramente, a la edad de 52 años, y ahora yo sufro una enfermedad terminal a los 82. Debo decir que no tengo demasiada experiencia con el “problema difícil” de la conciencia. La verdad es que no lo veo como un problema en absoluto, pero me entristece no ser testigo de la nueva física nuclear que vislumbra Wiczek, ni de otros miles de avances en las ciencias físicas y biológicas.

Hace unas semanas, en el campo, lejos de las luces de la ciudad, vi el cielo entero “salpicado de estrellas” (en palabras de Milton). Un cielo así, imaginé, solo se debía de poder contemplar en altiplanos secos y elevados como el de Atacama, en Chile (donde se encuentran algunos de los telescopios más potentes del mundo). Fue ese esplendor celestial el que me hizo darme cuenta de repente de qué poco tiempo, qué poca vida me quedaba. Para mí, mi percepción de la belleza del cielo, de la eternidad, estaba asociada indisolublemente a una sensación de fugacidad y muerte.

Dije a mis amigos Kate y Allen: “Me gustaría ver un cielo así cuando esté muriendo”.

Ellos me respondieron: “Nosotros empujaremos la silla de ruedas”.

Desde que en febrero escribí que tenía cáncer con metástasis, los cientos de cartas recibidas, las expresiones de cariño y aprecio, y la sensación de que (a pesar de todo) he vivido una vida buena y provechosa, me han consolado. Estoy muy feliz y agradecido por todo ello, pero nada me ha impactado tanto como lo hizo aquel cielo nocturno cubierto de estrellas.

Desde mi infancia he tenido la tendencia a afrontar la pérdida —pérdida de personas queridas— recurriendo a lo no humano. Cuando, siendo un niño de seis años, me enviaron a un internado a principios de la II Guerra Mundial, los números se hicieron mis amigos; cuando regresé a Londres a los 10, los elementos y la tabla periódica se convirtieron en mis compañeros. Las épocas de tensión a lo largo de mi vida me han llevado a volverme, o a volver, a las ciencias físicas, un mundo en el que no hay vida, pero tampoco muerte.
Y ahora, en este punto crítico, cuando la muerte ya no es un concepto abstracto, sino una presencia —demasiado cercana e innegable— vuelvo a rodearme, como cuando era pequeño, de metales y minerales, pequeños emblemas de eternidad. En un extremo de mi escritorio, en un estuche, tengo el elemento 81 que me enviaron unos amigos de los elementos de Inglaterra; en el estuche dice: “Feliz cumpleaños de talio”, un recuerdo de mi 81º cumpleaños, el pasado julio. Y después está el reino dedicado al plomo, el elemento 82, por mi 82º cumpleaños, que acabo de celebrar a principios de este mes. En él hay también un pequeño cofre de plomo que contiene el elemento 90: torio, torio cristalino, tan bello como los diamantes, y, por supuesto, radioactivo (de ahí el cofre de plomo).

A principios de año, las semanas después de enterarme de que tenía cáncer, me sentía muy bien a pesar de que la mitad de mi hígado estaba invadido por la metástasis. Cuando, en febrero, se aplicó a mi enfermedad un tratamiento consistente en inyectar gotas minúsculas en las arterias hepáticas (un procedimiento conocido como embolización), me encontré fatal durante un par de semanas, pero luego me sentí fenomenal, cargado de energía física y mental. (Casi todas las metástasis habían sido aniquiladas por la embolización). No se me había concedido una remisión, pero sí un descanso, un tiempo para profundizar amistades, visitar pacientes, escribir y volver a mi país natal, Inglaterra. Entonces la gente apenas podía creer que estuviese en fase terminal, y yo mismo podía olvidarlo fácilmente.

Esa sensación de salud y energía empezó a decaer cuando mayo dejó paso a junio, pero pude celebrar mi 82º cumpleaños por todo lo alto. (Auden solía decir que uno debería celebrar siempre su cumpleaños, no importa cómo se encuentre). Pero ahora tengo un poco de náusea y pérdida de apetito; escalofríos durante el día y sudores por la noche; y, sobre todo, un cansancio generalizado acompañado de agotamiento repentino cuando hago demasiadas cosas. Sigo nadando a diario, aunque ahora más despacio, ya que estoy empezando a notar que me falta un poco el aliento. Antes podía negarlo, pero ahora que estoy enfermo. Un TAC realizado el 7 de julio confirmó que las metástasis no solo se habían reproducido en el hígado, sino que se había extendido más allá de él.

La semana pasada empecé un nuevo tipo de tratamiento: la inmunoterapia. No está exenta de riesgos, pero espero que me proporcione unos cuantos buenos meses más. No obstante, antes de empezar con ella, quería divertirme un poco haciendo un viaje a Carolina del Norte para ver el maravilloso centro de investigación sobre lémures de la Universidad de Duke. Los lémures están próximos a la estirpe ancestral de la que surgieron todos los primates, y me gusta pensar que uno de mis propios antepasados, hace 50 millones de años, era una pequeña criatura que vivía en los árboles no tan diferente de los lémures actuales. Me encantan su saltarina vitalidad y su naturaleza curiosa.

Junto al círculo de plomo de mi mesa está la tierra del bismuto: bismuto de origen natural procedente de Australia; pequeños lingotes de bismuto en forma de limusina de una mina de Bolivia; bismuto fundido y enfriado lentamente para formar hermosos cristales iridiscentes escalonados como un poblado hopi; y, en un guiño a Euclides y la belleza de la geometría, un cilindro y una esfera hechos de bismuto.

El bismuto es el elemento 83. No creo que llegue a ver mi 83º cumpleaños, pero creo que hay algo esperanzador, algo alentador en tener cerca el “83”. Además, siento debilidad por el bismuto, un humilde metal gris, a menudo desdeñado e ignorado, incluso por los amantes de los metales. Mi sensibilidad de médico hacia los maltratados y los marginados se extiende al mundo inorgánico y encuentra un paralelo en mi simpatía por el bismuto.

Es casi seguro que no seré testigo de mi cumpleaños de polonio (el número 84), ni tampoco querría tener polonio cerca de mí, con su radiactividad intensa y asesina. Pero en el otro extremo de mi mesa —de mi tabla periódica— tengo un bonito trozo de berilio (elemento 4) elaborado mecánicamente para que me recuerde mi infancia y lo mucho que hace que empezó mi vida próxima a acabar.



"El cambio en las relaciones sociales y económicas es irreversible"

Enric Durán, fundador de FairCoop
Enric Durán, fundador de FairCoop EL MUNDO
 Clandestino a su pesar, perseguido por la justicia por haber "robado" o "expropiado" medio millón de euros a los bancos, Enric Duran ha vuelto a primera línea de fuego en los últimos meses con FairCoop, la cooperativa de cooperativas, y FairCoin, la criptomoneda social con la que aspira a avanzar hacia la "madre de todas las soberanías" (o sea, la monetaria).
El renovado activismo del "Robin Hood" de los bancos (como se le conoce mundialmente) está considerado por muchos como el posible anticipo de su sonado regreso tras un "exilio" que dura ya más de dos años. Duran considera lo que hizo entonces y lo que hace ahora como las dos caras de la misma moneda: la búsqueda de una alternativa social y económica a un sistema que ha vuelto a quedar en evidencia tras lo ocurrido en Grecia.
¿Cuál es su situación legal y hasta qué punto limita su capacidad de acción?
Bueno, mi situación legal sigue estancada, a la espera de que se puedan generar las condiciones para emprender el camino de retorno en libertad. Son ya cerca de dos años y medio en clandestinidad, y está claro que eso hace más difícil mi trabajo. En su momento me impidió que estuviera en primera línea en la Cooperativa Integral Catalana (CIC) y ahora dificulta los procesos organizativos y de extensión de FairCoop. Aunque evidentemente puedo seguir con mucha más fuerza y actividad que si estuviera en la cárcel.
 
¿Está planenando acaso el regreso?
Los planes para volver están pendientes de cómo se completa durante los próximos meses este ciclo de elecciones. El 27-S puede significar un cambio importante de poder en el Parlamento catalán y en el pulso con el Gobierno español por la independencia. Se peude generar un contexto que facilite algún tipo de acuerdo para mi vuelta... 
 
Y díganos ¿cómo ha vivido desde la clandestinidad lo ocurrido en Grecia?
Lo sucedido en Grecia ha demostrado al mundo cómo la Troika es capaz de cualquier cosa para mantener su poder. Y eso incluye generar más miedo y más pobreza, y vulnerar la democracia y los derechos humanos sin compasión. Mientras tanto, se ha visto cómo Syriza no tenía preparadas alternativas reales a la austeridad... El euro ha quedado claramente "tocado". Yo lo veo como una oportunidad grande en el debate sobre la necesidad de monedas alternativas o paralelas. Quienes estamos en los movimientos sociales tenemos la responsabilidad de demostrar con la práctica que la sociedad civil sí tiene un plan de respuesta y resistencia a la Troika.
 
¿Cómo entroncan sus acciones a lo Robin Hood con los bancos con el lanzamiento de FairCoop? ¿Ha habido una evolución cosntructiva en su activismo o forman parte del mismo plan?
Mi primer objetivo ha sido siempre la creación de una alternativa social y económica basada en la cooperación y en la autogestión. Aquellas acciones fueron una manera de crear el debate, y sirvieron para allanar el terreno a la Cooperativa Integral Catalana. En los más de cinco años de experiencia hemos podido demostrar que es posible organizarse para llevar la autogestión más allá de lo local, y aplicarla para generar estructuras de una dimensión considerable (más de 600 proyectos "productivos" y unas 4.000 personas involucradas). Las iniciativas similares se han extendido por el estado español. Es un proceso muy vivo y muy diverso, con casos muy significativos de avance, pero también con muchas dificultades... Lo más importante es que la cooperación y la desobediencia, cuando van juntas, funcionan y sirven para trasformar nuestro imaginario. El "Sí se puede" incluye también dejar de mirar al Estado como como referencia y centrarnos en transformar la sociedad nosotros mismos, con una visión integral.
 
Hablemos de FairCoop ¿Qué tiene en común y en qué se diferencia de lo que hasta ahora entendíamos por cooperativa?
Digamos que FairCoop es un nuevo "kit" de herramientas, esta vez de carácter global, en el camino hacia un nuevo sistema económico. La llamamos cooperativa porque es un proceso de participación democrática en la construcción de otra economía. Y la llamamos "abierta" porque no se rige por los sistemas de "membresía" que tradicionalmente impera en las cooperativas, sino por una dinámica como la de cualquier otro movimiento social autoorganizado. FairCoop no tiene una forma jurídica en sí misma, de forma que cuando lo necesita recibe el apoyo de otras cooperativas para su actividad. Eso permite que no tenga un centro en ningún lugar, sino que pueda ser descentralizada, global y flexible al mismo tiempo.
 
¿Estamos asistiendo a un acercamiento entre el movimiento cooperativo y la economía colaborativa?
Realmente es muy impresionante la fuerza que han cogido estos últimos años los movimientos colaborativos, basados en la participación abierta. Yo añadiría también la importancia que está cobrado los "commons" (el procomún) a la hora de unir todo eso en torno a unos valores y a una visión política. FairCoop intenta ser una convergencia de ese tipo, aprendiendo de las tecnologías y de las prácticas más innovadoras... Las iniciativas de este tipo no dejan de multiplicarse. Estas nuevas formas de economía postcapitalista están ya cambiando el mundo. Creo que unos años veremos cómo la reconfiguración de las relaciones económicas y sociales es irreversible.
 
Pero las alternativas, hasta ahora, no han dejado de ser minoritarias. La mayoría de la población no ha oído siquiera hablar de ellas...
El gran reto de estos movimientos que construyen nuevas estructuras sociales es efectivamente llega a la mayoría de la población y ser inclusivos. Y también demostrar con la práctica su capacidad para sustituir a las viejas formas de organización... La envergadura es necesaria, pues sin economía de escala no puede haber una alternativa integral al sistema actual. Tenemos que ser capaces de acoger la inversión de capital, necesaria aún, sin que afecte a las formas de organización cooperativa y abierta. En este camino de exploración apostamos por FairCoin.
 
Usted proclamó en su día que "la madre de todas las soberanías" es la soberanía monetaria ¿FairCoin es una paso en esa dirección?
FairCoin es la moneda con la que ya contamos para practicar otra economía en cualquier lugar del mundo. Es un sistema rápido de pagos que actúa a la vez como reserva de valor por ser una moneda escasa (actualmente hay 50 millones de "monedas" distribuidas). Es también una herramienta básica para financia el plan de FairCoop y al mismo tiempo apoyar la creación de una red mientras se van construyendo otros recursos y estructuras. Recientemente, hemos puesto a debate un proyecto que hemos llamado Commoney: un plan de infraestructuras públicas para el dinero, que podría tener un papel importante en la construcción de un modelo monetario y bancario que nos permita recuperar nuestra soberanía.
 
¿En qué se parece y en qué se diferencia el Faircoin del BitCoin? ¿No podría acabar conviriténdose en otra criptomoneda especulativa?
En FairCoin se trata de una comunidad de gente que colabora y cree en el ser humano, en la confianza y en personas y proyectos. Es una criptomoneda para el bien común, para generar una visión colectiva y mejorar la sociedad. En Bitcoin predomina el mirar por el bien personal y lucrarse de forma individual. En FairCoin contamos con herramientas para garantizar cierta estabilidad a la moneda y para permitir que la gente pueda comprarla. Es también más "ecológica" del Bitcoin, pues no es necesario un gran poder de computación, ni dedicar grandes servidores a la "minería".
 
¿Qué se puede esperar en el futuro de las criptomonedas sociales? ¿No estaremos haciéndonos demasidado dependientes de las tecnología y marginando de paso a un gran parte de la población?
Las tecnologías P2P (entre pares) están cambiando las reglas del juego. Y entre ellas, el blockchain (la cadena de bloques) significa un antes y un después: estamos ante la primera base de datos distribuida que no se puede manipular y que no necesita una parte central para gestionarla. La primera aplicación del "blockchain" han sido las criptomonedas, pero hay muchos otros sectores a los que puede ser aplicada. Entre tanto, es necesario que nos esforcemos para que unas cuantas monedas como FairCoin se consoliden... Es obvio que para desarrollar iniciativas coordinadas y en red necesitamos la tecnología, y especialmente internet. Pero todo esto es compatible con reforzar las relaciones humanas de participación y solidaridad desde lo local.
 
 
Fuente:  http://www.elmundo.es/economia/2015/08/02/55ba1840e2704e3c468b457e.html

sábado, 1 de agosto de 2015

Un pogromo judío contra una familia palestina

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Pintaron las palabras “venganza” y “Larga vida al Mesías” en una de las paredes exteriores de la casa junto a una estrella de David a las dos de la madrugada. Los atacantes, vestidos de negro y enmascarados, lanzaron después cócteles molotov en el interior de la vivienda donde dormía la familia Dawabsheh. El padre, Saad, la esposa Riham y sus dos hijos. El mayor, Ahmed, de 4 años. El pequeño, Alí, de 18 meses.

Dentro quedó el bebé. Sus familiares, heridos de gravedad, no pudieron regresar a la casa en llamas, a pesar de que podían escuchar los lloros de Alí. En ese momento, los dos asesinos seguían delante de la vivienda, según relataron los habitantes del pueblo, Duma, y acto seguido huyeron hacia el cercano asentamiento de Maaleh Efraim.
La madre se encuentra en estado crítico con quemaduras en el 90% de su cuerpo. El padre, en el 80%. Su otro hijo, en el 60%.
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@activestills
: While his parent struggle for their lives in hospital, baby Ali Saad Dawabsha, 1.5, is laid to rest in
 El primer ministro Netanyahu ha condenado el asesinato en los términos más duros, al igual que otros políticos israelíes. “Es una retórica vacía”, ha respondido la organización israelí de derechos humanos Be’tselem. La violencia de los colonos judíos de los asentamientos contra las poblaciones palestinas cercanas se produce en un contexto de completa impunidad. Los ataques se producen en diferentes puntos de Cisjordania, a veces en venganza por hechos violentos contra los colonos; en otras ocasiones, con la intención de intimidar a personas que han vivido allí toda su vida, como sus padres y abuelos, y a los que se quiere expulsar o simplemente dejar claro que esa ya no es su tierra, porque tiene nuevos dueños.
OCHA, la oficina de la ONU para asuntos humanitarios, contabilizó 399 ataques de distinto tipo en 2013, más de uno al día. Son unas cifras que se repiten cada año.

Los culpables casi nunca son detenidos o interrogados. No es raro que cuando se producen ataques, los soldados o policías los contemplen sin hacer nada. Sólo entran en acción cuando se produce una respuesta, por ejemplo, con el lanzamiento de piedras contra los agresores. Y en los casos más graves, ni siquiera hay una investigación policial propiamente dicha.

¿Ocurre así porque los daños de esos atentados son sólo materiales? No. Be’tselem tiene contabilizados desde agosto de 2012 nueve ataques con artefactos incendiarios contra viviendas palestinas. Por eso, afirma que el terrible desenlace del ataque de Duma era “cuestión de tiempo”.

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PHOTOS: Palestinian baby burned to death in West Bank arson attack by

El 14 de noviembre de 2013, ocurrió un ataque en el pueblo de Sinjil muy similar al de Duma. A las dos de la mañana, cuatro hombres se presentaron en una casa aislada del pueblo. Dentro dormía la familia de Khaled Dar Khalil; su esposa y cinco hijos. El mayor tenía 8 años. El más pequeño, 16 meses.
Dos de los agresores rociaron la entrada con gasolina para que nadie pudiera escapar y lanzaron cócteles molotov por las ventanas.

La familia de Khaled tuvo suerte. Las llamas les impedían escapar, pero subieron a la azotea donde se refugiaron hasta que les rescataron. Se puede decir que estaban bajo aviso. Seis meses antes, habían arrojado cócteles molotov a su patio, y también en otra ocasión dos años antes. Los agresores nunca fueron detenidos.

En el artículo que cuenta esta historia, Larry Derfner recuerda también que no son raras las declaraciones tajantes de condena de gobernantes israelíes ante algunos de estos ataques. Cuando era primer ministro, Ehud Olmert los definió en dos ocasiones en 2008 como “pogromos” que no se iban a tolerar. Y los pogromos continuaron.

Para los gobiernos israelíes, la presencia de los colonos judíos en territorio palestino es una demostración diaria de la victoria de Israel sobre sus enemigos y la colonización de una tierra que nunca abandonarán. Es posible que deseen que no mueran bebés –ninguna campaña de propaganda puede contrarrestar eso–, pero nunca pondrán coto a la violencia de los colonos. Esta no es una aberración, sino la continuación de la violencia que sufren los palestinos todos los días.


Fuente:  http://www.guerraeterna.com/un-pogromo-judio-contra-una-familia-palestina/

Adiós al macho.

En 1991, un hombre de 24 años llamado Kurt Cobain trastocó la industria musical al convertir su disco ‘Nevermind’, un fragmento de cultura punk rock, en un éxito millonario. El fenómeno hizo real una idea tan poderosa que parecía inconcebible: de la noche a la mañana, una estrella del rock masculina que pulverizaba todos los clichés de las estrellas del rock masculinas, se deslizaba con un mensaje feminista, antirracista y anti-homófobo en la conciencia de toda una generación.
 
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La voz de Kurt Cobain suena neutra y desafectada a través de la grabadora, como si su confesión perteneciese a otra persona, y no al adolescente asediado que él mismo había sido años atrás: “Para una sociedad que celebra las hazañas sexuales del hombre macho, yo era el inmaduro, el hombrecito que nunca tuvo sexo, y me hostigaban por ello”. Kurt tiene dieciséis años y, con frecuencia, miente a sus amigos, alardeando de una serie de encuentros sexuales que nunca llegan a producirse.

Hasta que una tarde, con las hormonas borboteando, el futuro líder de Nirvana se desliza en casa de una chica discapacitada y comienza a manosearle los pechos, dispuesto a perder su virginidad de forma drástica. De pronto, se ve invadido por una sensación de abatimiento: “Intenté tirármela, pero no sabía cómo. Me empezó a dar asco su olor corporal, así que me largué”. Pese a no haber podido consumar el coito, la doble humillación (el autodesprecio por su falta de determinación, los remordimientos tras el abuso infligido) le perseguiría durante el resto de su vida.

El episodio, registrado en los diarios del músico y reproducido por él mismo en una grabación exhumada en el documental ‘Cobain: Montage Of Heck’ (Brett Morgen, 2015), marca un punto de no retorno en la existencia de Kurt: es el inicio de un lento repliegue en sí mismo, que precipita su definitivo exilio mental de una ciudad cuya rudeza le había convertido en un torbellino de ira y miedo.

En una posterior hoja promocional destinada a presentar el álbum ‘Bleach’ (1989), el debut discográfico de Nirvana, Cobain recordaría Aberdeen (Washington) como una comunidad “compuesta mayoritariamente por madereros ignorantes y fanáticos, mascadores de tabaco, cazadores de venado y homófobos”. Allí crece aterrado por un ambiente de masculinidad brutal que comienza en el instituto, donde sus compañeros le persiguen por su supuesta homosexualidad, y se extiende hasta los varones de su familia: un abuelo que “solía contar chistes racistas” y un padrastro que, ante la infrecuencia con la que Kurt lleva a chicas a casa, le arenga diariamente con la idea de que “un hombre necesita ser un hombre y actuar como tal”.

Poco a poco, el adolescente comienza a defenderse del mundo con las pocas armas que tiene a su alcance: llenando la ciudad de pintadas que brotan como úlceras (la más famosa, ‘Dios es gay’, sería recuperada años después en la canción de Nirvana ‘Stay Away’), y acribillando sus cuadernos con reflexiones y dibujos que reflejan un estado de aislamiento cada vez mayor.

Esos cuadernos, publicados parcialmente bajo el nombre de ‘Diarios’ (Mondadori, 2003), se integran con naturalidad en el conjunto de una obra que debemos entender, ante todo, como la gran tentativa de Cobain de transformar su marginación en arte. En una de las páginas, con estilo tosco e inflamado, Kurt esboza un cómic protagonizado por Mr Moustache: un personaje rudo y primitivo que sintetiza a todos los paletos que tanto le atemorizaban en Aberdeen. En la primera viñeta, Mr. Moustache se acerca al vientre de su mujer embarazada y expresa sus deseos: “¡Hijo mío! El chico será todo un hombre. ¡Mira qué fuerza tiene en esas piernecitas! ¡Este va para futbolista!”. De pronto, Mr. Moustache se enciende: “Más vale que no sea una asquerosa niñata. ¡Quiero un macho americano de carne 100% pura, honrado, trabajador, y que odie a los judíos, a los hispanos, a los negros y a los maricones! Le enseñaré a arreglar coches y a aprovecharse de las mujeres”. En la penúltima viñeta, el personaje se transforma de nuevo en un falso amasijo de ternura (“Ahhh, mira qué patadas da con esas piernecitas tan fuertes”), antes de que el feto responda a sus anhelos de forma determinante: propinándole un enérgico y resolutivo puntapié en la cara.

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Otras muchas anotaciones, en especial las que tienen que ver con su incipiente interés en el feminismo, proceden ya de su nueva vida en Olympia (Washington), hacia donde Cobain escapa en 1987, tratando de borrar cualquier rastro de su paso por Aberdeen. En esta pequeña ciudad universitaria, donde el punk rock florece dentro de una escena tan reducida como entregada, Cobain entra en contacto con las mujeres que están empezando a sentar las bases del movimiento riot grrrl: una intensa corriente que, estimulada por la ética punk, lucha colectivamente por el empoderamiento femenino, partiendo de la intervención activa de las chicas en la música rock

El día en que Kurt conoce a Tobi Vail, impulsora del destacado fanzine riot Jigsaw e inminente cofundadora de la banda Bikini Kill, se siente tan abrumado por la solidez de su discurso (y por su inabarcable colección de discos) que acaba vomitando de puro nerviosismo. Poco tiempo después, con ambos unidos en una fugaz relación de pareja, los diarios de Kurt revelan ya la intensa construcción del icono feminista que hoy conocemos. 

La inspiradora influencia intelectual de Tobi y otras riot, como Kathleen Hanna, se hace patente en las abundantes listas de discos favoritos elaboradas por Cobain, que comienzan a llenarse de referencias hacia el pop femenino, subterráneo y de vanguardia facturado entre los años 70 y 80: The Raincoats, The Slits, Marine Girls. Además, la conciencia del músico parece estallar en cualquier página, en cualquier rincón: “La gente no puede negar ningún ismo ni pensar que hay unos más subordinados que otros. Salvo el sexismo. Él manda. Él decide. Sigo pensando que, para que se desarrollen los demás ismos, hay que poner al descubierto el sexismo”. O: “Me tranquiliza el consuelo de saber que las mujeres son generalmente superiores y por naturaleza menos violentas que los hombres. Me tranquiliza el consuelo de saber que las mujeres son el único futuro del rock’n’roll”.

En enero de 1992, tras fulminar a Michael Jackson en el Top 1 de la lista Billboard con el álbum de Nirvana ‘Nevermind’ (1991), Kurt Cobain se convierte en una de las dos estrellas del rock masculinas más famosas de los EEUU. La otra es Axl Rose, el líder de Guns N’ Roses, una banda ultraconservadora que encarna todavía los valores más feroces del reaganismo. La tensión entre ambos no tarda en estallar públicamente, escenificando un conflicto en el que se difuminan los límites de lo personal y lo político: ante Cobain, convertido ya en el eventual portavoz de la juventud azotada por el neoliberalismo salvaje de las administraciones de Reagan y Bush, Axl se presenta como una ampliación monstruosa de todos los matones de Aberdeen: la metáfora de una Norteamérica de pesadilla. Tanto que la simple idea de compartir una audiencia común comienza a aterrarle.

Sin embargo, los discos superventas que ambos entregan casi al mismo tiempo no pueden ser más opuestos. Con ‘Use Your Illusion’ (1991), un doble álbum barroco y desmesurado, Guns N’ Roses persisten en la tradición del rock androcéntrico, con canciones que acolchan a las mujeres entre algodones románticos o las presentan como simples bitches. Al mismo tiempo, Cobain logra algo que hasta el momento parecía improbable: introducir un puñado de oscuras reflexiones sobre la alienación, el abuso sexual o el machismo en los canales de difusión musical de mayor audiencia. En menos de cuatro meses, ‘Nevermind’ alcanza los tres millones de copias vendidas. Hoy lleva más de treinta y cinco.

El crítico Charles R. Cross, que años después firmaría la biografía definitiva de Cobain (‘Heavier Than Heaven’, Random House, 2005) recibe el “fenómeno Nirvana” con escepticismo, argumentando que la banda “tiene audiencia, pero ojalá tuviera un mensaje”. Cross apenas rascaba en la superficie de ‘Nevermind’ –un gran disco de pop distorsionado, insuflado con el aliento poético de un bicho raro- sin llegar a percibir que Cobain estaba detectando las llagas adheridas a su época con una eficacia inédita en sus contemporáneos.

En ocasiones, como en el descarnado terremoto punk de ‘Territorial Pissings’ (“Nunca he conocido a un hombre inteligente / y si lo era, era una mujer”), el músico se revuelve explícitamente contra el machismo, reclamando atención hacia el enfoque feminista que tanto le había estimulado en Olympia. A veces, como en ‘Polly’, una canción abstracta sobre la violación que Kurt había escrito desde el punto de vista del agresor, su tendencia a los textos oblicuos provoca malinterpretaciones con consecuencias fatales. ‘Polly’ se basaba en un suceso real ocurrido años antes en Tacoma (Washington) y desencadenó otro terrible, cuando dos fans de Nirvana asaltaron sexualmente a una mujer mientras tarareaban la canción, ajenos a la angustia punzante que transmitía la letra.


Cobain, que consideraba la violación como uno de los crímenes más graves que podían cometerse, redacta las siguientes notas, destinadas a incluirse en el libreto del álbum de rarezas ‘Incesticide’ (1992): “El año pasado, una chica fue violada por dos desperdicios de esperma y huevos mientras cantaban la letra de nuestro tema ‘Polly’. Tengo dificultades al pensar que hay plancton así en nuestro público (…) Llegados a este punto, tengo una petición para nuestros fans: si alguno de vosotros odia a los homosexuales, a la gente de otro color o a las mujeres, hacednos un favor: dejadnos en paz. No vengáis a nuestros conciertos y no compréis nuestros discos”. 

Una entrada en su diario, escrita en la misma época, incide así en el asunto: “Recuerdo lo que contaba Kathleen Hanna sobre el instituto. Que había una clase en la que enseñaban a las chicas a prepararse para una posible violación. Y cuando te asomabas fuera y veías a los violadores allí jugando al fútbol, decías: “Es a ellos a quienes deberían enseñar estas cosas”.

Ya en 1993, Cobain graba ‘Rape Me’ (‘Viólame’) una especie de respuesta a la controversia suscitada por ‘Polly’, en cuyo título recicla una provocadora consigna empleada habitualmente en el círculo de las riot grrrls. La canción podía haber sido doblemente eficaz. Por un lado, desde su privilegiado estatus de celebridad pop, Cobain ayudaba a amplificar el discurso de las grrrls. Por otro, legaba su definitivo himno antiviolación: una composición de cruda justicia poética, en la que “un hombre viola a una mujer, es enviado a la cárcel, y termina siendo violado allí”. Sin embargo, vuelve a ser malinterpretado, esta vez por asociaciones feministas que se estrellan contra la ambigüedad del título. Cobain se convierte en una bomba que, caiga donde caiga, provoca reacciones encendidas, a menudo encontradas, y no siempre limpias.

Con frecuencia, la prensa conservadora y sensacionalista comienza a disparar contra él, pero utilizando como blanco a su nueva pareja, Courtney Love, una presa aparentemente más fácil. Procedente de la prehistoria del movimiento riot, aunque nunca llegó a integrarse en su dinámica, Love era una mujer fuerte y autosuficiente que construía su propia carrera luchando bajo la sombra de Nirvana. Los discos de su banda, Hole, que exploraban sin complejos los tabúes de la feminidad, eran difícilmente asimilables por la cultura patriarcal en la que continuaba diluyéndose la industria del pop, pero ella persistía con fe ciega en el poder de la discrepancia. 

Muy pronto, la suma de una mujer sin pelos en la lengua (“parece que nosotras sólo podemos llegar a alguna parte utilizando nuestro coño, mientras que ellos lo consiguen tocando buenas canciones”) y un hombre feminista se convierte en una veta irresistible para los medios: un canal idóneo para intoxicar la imagen pública de ambos. Tanto, que, poco a poco, Kurt comienza a ser percibido como un ser pusilánime, manejado por una bruja sin escrúpulos. Una versión que Brett Morgen, autor de ‘Cobain: Montage Of Heck’, desmentía recientemente en una entrevista concedida al diario El País: “Kurt era un gran feminista. Hace 20 años todo el mundo se sentía amenazado por una mujer de fuerte personalidad como Courtney, pero él no. Supo darle su sitio y convivir con igualdad de poder en su relación. Eso hacía que muchos le vieran como un títere ante una mujer manipuladora. No creo que fuera así”.

Aunque el centro de la tormenta se desplazase de un lado a otro, aunque el poder de Kurt detonara en los escenarios de todo el mundo, es fácil concluir que la estrella nunca logró salir de Aberdeen. Cuando, en enero de 1992, en una emisión televisiva de máxima audiencia, el músico introduce su lengua en la boca de Krist Novoselic, bajista de Nirvana, lo hace regodeándose en la posibilidad de que al otro lado de la pantalla estén congregados “todos los paletos y homófobos” de su pueblo. Cuando entra en escena, atascado en un vestido corto de Courtney, hay algo de gozosa exploración en su lado femenino, y a la vez un acto de venganza contra un pasado que no acababa de diluirse. 

Todo ello, sin embargo, escondía una poderosa carga simbólica que estimuló a millones de personas en todo el mundo. Una de ellas fue la periodista londinense Amy Raphael, que en su libro ‘Never Mind The Bollocks: Women Rewrite Rock’ (Virago, 1995) escribiría el más hermoso resumen del legado de Kurt: “Cobain reconoció lo femenino en sí mismo más que cualquier otro artista de los 90. Él fue, para nosotras, un modelo de conducta más subversivo de lo que [la teórica feminista neoyorquina] Camille Plagia jamás hubiera esperado ser”