lunes, 7 de octubre de 2013

El miedo

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  Vivo ciudades solitarias en donde los sapos mueren de sed. Me inicio en misterios sencillos elaborados con palabras transparentes.
  Y giro eternamente alrededor del difunto capitán de cabellos de acero. Mías son todas estas regiones, mías son las agotadas familias del sueño. De la casa de los hombres no sale una voz de ayuda que alivie el dolor de todos mis partidarios.
  Su dolor diseminado como el espeso aroma de los zapotes maduros.
  El despertar viene de repente y sin sentido. El miedo se desliza vertiginosamente
  para tornar luego con nuevas y abrumadoras energías.
  La vida sufrida a sorbos; amargos tragos que lastiman hondamente, nos toma de nuevo por sorpresa.
  La mañana se llena de voces:
  Voces que vienen de los trenes
  de los buses de colegio
  de los tranvías de barriada
  de las tibias frazadas tendidas al sol
  de las goletas
  de los triciclos
  de los muñequeros de vírgenes infames
  del cuarto piso de los seminarios
  de los parques públicos
  de algunas piezas de pensión
  y de otras moradas diurnas del miedo.

domingo, 6 de octubre de 2013

The Best


Damir Sagolj: el fotógrafo visita la zona de exclusión de Fukushima

Los bomberos de Kyoto presentan sus respetos a las víctimas en su visita a la zona costera de la ciudad evacuada de Namie, el 15 de septiembre de 2013.
Mieko Okubo, de 59 años, explica cómo su padre-en-ley Fumio Okubo se suicidó en la habitación en la que lo hizo, el 18 de septiembre de 2013. Ella dijo Fumio suicidó porque no podía soportar a acabar con su vida en otro lugar.    
Guantes de goma, dejaron fuera de una casa en la ciudad evacuada de Namie, el 13 de septiembre de 2013.
La gente lleva mascarillas en su visita a un cementerio en el tsunami destruyó zonas costeras de Namie, el 23 de septiembre de 2013.
El médico realiza un examen de tiroides en cuatro años de edad, María Sakamoto, traído por su madre a la oficina de Iwaki radiación Citizen Center NPO, en la ciudad de Iwaki, al sur de la central nuclear de Fukushima Daiichi lisiados, el 18 de septiembre de 2013. La organización sin fines de lucro ofrece el examen de la tiroides gratuita para los niños de la zona de Fukushima. A medida que la Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que los niños de Fukushima pueden tener un mayor riesgo de desarrollar cáncer de tiroides después de la catástrofe nuclear de Daiichi, en Fukushima madres se preocupan de que las autoridades de salud locales no están haciendo lo suficiente.
Mensajes de apoyo se escriben en una pizarra en una clase de ciencias en una schoolin primaria Namie, el 22 de septiembre de 2013.
Una mujer se apoya en la tumba dañada de su pariente cuando ella visita el cementerio en el tsunami destruyó zona costera de la ciudad de Namie, el 23 de septiembre de 2013.
  Tras el tsunami de marzo de 2011 y la posterior fuga radiactiva de la planta de Fukushima, el Gobierno ordenó la evacuación de los residentes en un radio de 20 kilómetros al edificio. Una orden que afecta a cerca de 160.000 personas.

Aún ahora, más de dos años y medio después, a los residentes sólo se les permite regresar una vez al mes a sus hogares, con permisos especiales y sin poder quedarse a dormir allí. El fotógrafo de Reuters Damir Sagolj formó parte de uno de esos viajes y realizó estas fotos. Cada una con su historia.

Un monje budista lleva un contador Geiger ya que lleva una pequeña ceremonia fúnebre por Yotsuno Kanno, que murió como un evacuado, en un cementerio en la ciudad evacuada de Minamitsushima dentro de la zona de exclusión, el 21 de septiembre de 2013. Kanno, que fue evacuado después de la catástrofe en la planta de Daiichi en 2011 con el descanso de la gente de Minamitsushima, murió en un alojamiento temporal en mayo de este año, dos cortas semanas de su cumpleaños número 100.
Dentro de una escuela primaria dañada cerca de la costa de la ciudad de Namie, el 22 de septiembre de 2013.


Un pequeño monumento a las víctimas se sienta delante de una casa abandonada cerca de la costa de de Namie, el 22 de septiembre de 2013.

Desarrollan páncreas artificial que ayuda a combatir la diabetes

Páncreas Artificial Medtronic 

Durante los últimos años, las personas con diabetes que necesitan insulina tienen que administrar ese medicamento a través de múltiples inyecciones. Sin embargo, la solución para estos pacientes puede estar cerca y en el mundo de los wearable gagets. Resulta que una compañía dedicada a la innovación médica logró desarrollar un páncreas artificial que puede utilizarse para esta situación.
El dispositivo tiene el tamaño de la palma de una mano y se coloca sobre la ropa. Este páncreas artificial mide los niveles de glucosa en la sangre gracias a un sensor que se coloca sobre el abdomen del paciente, al detectar que los niveles cambian, este aparato brinda la dosis de insulina necesaria para equilibrar el cuerpo.
Mientras que la bomba de insulina y el monitor de insulina han estado durante mucho tiempo en el mercado, nunca se habían combinado para crear algún tipo de sistema automatizado. Este páncreas artificial, sin embargo, puede salvar la vida de un paciente al combinar estas dos tecnologías. En caso de que los niveles de azúcar comiencen a bajar demasiado, el páncreas artificial se apagará por un periodo de hasta dos horas para prevenir un coma diabético.
Medtronic 
 A pesar de que el páncreas artificial tiene un rango de error para activar la alarma de un 33%, sigue siendo uno de los métodos más efectivos para el control de la diabetes. Además, tiene uno de los sensores más precisos de los disponibles en el mercado.
Este páncreas artificial estará a la venta en Estados Unidos en las próximas semanas y ya está aprobado por la FDA (Food and Drug Administration). No se ha dicho mucho sobre el precio y para llegar a otros países debe pasar las pruebas de la propia administración de medicamentos dependiendo de la ubicación. Sin embargo, Meditronic anunció que ya tiene en mente el desarrollo de otro dispositivo más avanzado que pueda trabajar de manera automática.
Una forma más en la que se demuestra que la tecnología siempre será parte de los avances médicos en cualquier área. Interesante que mientras los wearable gadgets siguen siendo el pan de cada día, también tengamos noticias de este tipo de dispositivos en el área de la medicina. Además, el páncreas artificial, es el primer paso para la creación de un dispositivo que pueda localizarse dentro del cuerpo humano y que cumpla con la misma función sin que el paciente tenga que manipularlo de alguna manera.

Fuente:  http://alt1040.com/2013/10/pancreas-artificial

España, el país de los 200.000 desaparecidos

Representantes de la ONU califican de crímenes contra la humanidad tanto los enterramientos en fosas comunes de la guerra civil y el franquismo como el robo de niños prolongado hasta la democracia. Censuran al Gobierno español por poner obstáculos a las investigaciones y le conminan a buscar a los desaparecidos.
 
Mural con fotografías de desaparecidos por la represión franquista que los afectados colocaron a las puertas del hotel de Sevilla donde fueron recibidos por los miembros del grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas de la ONU.
 Rocío Borrego sólo quiere recuperar los restos de su madre, puesto que sabe bien que fue asesinada en 1936. Eduardo Raya sólo desea saber el paradero de su hija, puesto que está completamente seguro que sigue viva, desde que fue presuntamente robada en 1990. Entre ambos sucesos ha pasado medio siglo, pero los cubre el mismo manto de silencio e “impunidad”, según los representantes del grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas de Naciones Unidas que este mes de septiembre ha visitado diversas ciudades de España. Los afectados repiten insistentemente, con casi 200.000 víctimas, entre enterramientos ilegales en fosas comunes y niños robados, hoy son adultos con identidad falsa, España es, tras Camboya, el país del mundo donde permanecen más personas desaparecidas.
En 1940 la Causa General iniciada por el Ministerio de Justicia sobre el denominado terror rojo facilitó la recuperación de los cadáveres de casi la totalidad de las 38.000 víctimas de la represión en la retaguardia republicana durante la Guerra Civil. Sus familiares, salvo excepciones de falta de interés o deficiente localización, pudieron darles una sepultura digna, fueron honrados, su memoria recuperada y sus verdugos perseguidos o procesados. El Estado se implicó fuertemente en la labor de búsqueda e identificación, sirviéndose en muchos casos de las fotografías tomadas a tal efecto por el propio Gobierno republicano, que nunca llegó a legitimar la barbarie desatada durante parte de esos tres años por facciones de sindicatos y partidos de izquierda.


Setenta años después, todavía no ha ocurrido lo mismo con el franquismo, cuya represión fue cinco veces mayor en número debido a ser planificada por sus mandos y ejecutada sistemáticamente a partir de las órdenes de fusilamiento de cualquier desafecto al Movimiento decretadas por la Junta de Gobierno y la Junta Suprema Militar de Defensa de España en 1936. Desde entonces hasta ahora, de los 143.000 desaparecidos estimados por el ex juez Baltasar Garzón en 2008 sólo se han recuperado los cuerpos de unos 8.000. Pero cada vez que se abre una fosa se encuentran más cadáveres de los previstos, motivo por el que las estimaciones se acercan ya a los 180.000 desaparecidos, cifra que coincide con la aportada hace años por el historiador Paul Preston.
A ello hay que sumar unos 30.000 niños apartados forzosamente de presas y familias republicanas entre 1944 y 1954, como medida de “higiene” ideológica, y al menos otros 6.000 casos documentados por las asociaciones de bebés robados por motivos económicos durante el tardofranquismo y la primera mitad de la actual democracia. Casi todos siguen sin localizar, salvo varias decenas de reencuentros, facilitados por análisis de ADN practicados por los propios familiares, nunca por el Estado.

Florentina Rodríguez enseña la foto de su abuela Ana Ricarda, desaparecida en 1936 en Córdoba, minutos antes de exponer su caso ante los representantes de la ONU.
Rocío Borrego no pudo acudir a Sevilla el pasado mes para explicarle su caso a los representantes de la ONU, debido a su delicada salud. Lo hizo en su lugar su hija Florentina, quien relató que Ana Ricarda, de ideología socialista, regentaba una tienda de comestibles y ejercía como maestra particular y escribiente en la aldea cordobesa de Jauja. En noviembre de 1936 fue detenida por cuatro falangistas y un guardia civil al que ella misma había denunciado por amenazas unos años antes, y ya no se ha vuelto a saber de ella. A través de diversos testimonios han llegado a saber que permaneció varios días en un chalet, donde fue violada y torturada hasta que, ya moribunda y desfigurada, le dieron el tiro de gracia. Parece que un vecino encontró el cadáver junto al arroyo de La Coja y, al verle los pechos arrancados y el cuerpo destrozado, decidió enterrarla.
Su tienda y sus tierras fueron confiscadas, su madre rapada y purgada, su marido enloqueció y murió a los pocos años y sus cuatro hijos fueron presa del hambre y la miseria. Rocío ha acudido infructuosamente a los tribunales para buscar alguna reparación y la recuperación de los restos de su madre. En su auto, el ex juez Garzón lo señala como uno de los casos más “clamorosos” de “inseguridad jurídica para las víctimas”. Sin embargo, hasta el propio Tribunal Constitucional español ha desestimados sus recursos. “Yo no quiero juzgar a nadie, pero que nos dejen recuperar los restos”, clamaba Florentina en Sevilla, a la vez que se preguntaba: “¿Hasta cuándo? ¿Hasta que los tengan que sacar como a los íberos o los tartessos? ¿En qué país democrático se encarga la labor de hacer cumplir los derechos humanos a las víctimas, teniendo que trabajar en contra de la Administración? Es un desgaste emocional tremendo”, se lamenta.
 

 Efectivamente, el grupo de trabajo de la ONU ha constatado que la Ley de Memoria Histórica de 2007 ha tenido un efecto muy escaso. Salvo algunas excepciones, como el Ayuntamiento de Málaga, que ha financiado la exhumación de la fosa común de su cementerio, recuperando los restos de 2.800 personas, en el resto del país prácticamente ningún municipio ha dado permiso siquiera a las familias para hacerlo y ningún juzgado ha ordenado la apertura de fosas. Ariel Duritzky, unos de los representantes de Naciones Unidas que ha visitado España, considera que el Gobierno español debe derogar la Ley de Aministía de 1997, por ser preconstitucional y constituir una “barrera a la investigación de graves violaciones de los derechos humanos”.
Así, en lugar de poner los “obstáculos” actuales, el Estado español debe ofrecer en su opinión mayor apoyo a las víctimas, crear una entidad para estudiar los casos, investigar las desapariciones forzadas a través de la judicatura, juzgarlas, retirar los símbolos del franquismo de los lugares públicos y “asumir un rol de liderazgo en la búsqueda de la verdad”. A juicio del experto de la ONU, “en el contexto de ataques generalizados a la población civil, como los que ocurrieron durante la guerra y la dictadura, las desapariciones forzadas adquieren carácter de crimen internacional, y por lo tanto deben considerarse imprescriptibles”.
Dulitzky y su compañera Jasminka Dzumhur no se sorprendieron cuando en su visita a Sevilla se les planteó que este crimen contra la humanidad también se habría prolongado hasta bien entrada la democracia. Hasta los años noventa en concreto, debido a que el robo de bebés por motivos económicos, tras haberlo practicado en un principio como represión política, también se habría realizado de forma “sistemática, generalizada y con aquiescencia de los poderes públicos” como un “ataque” por parte de un grupo de funcionarios del Estado contra parte de la población civil. Así lo expusieron el abogado granadino y también afectado Eduardo Raya junto a su esposa Gloria Rodríguez. Ellos siguen buscando a su hija, dada por muerta al nacer en el Hospital Clínico de Granada en 1990. Hasta siete análisis de laboratorios públicos y privados han dictaminado que el cadáver enterrado entonces no puede pertenecer a una hija suya, así como tampoco los restos de hígado aportados como prueba por los médicos para cerrar el caso. La Justicia hasta ahora no les ha ofrecido respuesta, pendiente de reabrir la investigación “a regañadientes”.

El matrimonio Eduardo Raya y Gloria Rodríguez a las puertas del hotel sevillano donde los representantes de la ONU atendieron a los afectados por desapariciones en Andalucía.
Raya tiene no obstante esperanza en el dictamen del grupo de trabajo de la ONU, que deberá ser elevado al Consejo de Derechos Humanos para su aprobación, así como que la Justicia argentina incluya también entre sus investigaciones el robo de niños por motivos políticos o económicos, tanto en la dictadura como en la democracia, al tratarse de una misma trama criminal. “Esto no es cosa de una monja aislada, como nos quieren hacer creer. Sor María sólo fue un instrumento de los que se llevaron el dinero”, asegura Raya.
Los métodos aplicados ilegalmente para el rapto y venta de bebés hasta los años noventa fueron en realidad ensayados de forma legal en los años cuarenta y cincuenta. El engaño, diciendo a las familias que el niño había muerto, la inscripción en el Registro Civil con distinto nombre y apellido y darla en adopción en una provincia distinta a la que nació, para dejar el menor rastro posible. Las hermanas María y Florencia Calvo, por ejemplo, fueron enviadas por sus padres a Francia para salvaguardarlas de la contienda en España, pero tras terminar la guerra las secuestró allí el servicio exterior de Falange Española y las devolvió a nuestro país. Al llegar en tren a Toledo, Florencia preguntó por su hermana, pero una monja le informó que María había muerto de unas fiebres, como tantos otros niños en el camino, y que su cuerpo lo habrían tirado por la ventanilla. En realidad no fue así, sino que fue dada en adopción. Sesenta años después, las dos hermanas se reencontraron gracias a un programa de televisión.

 

La Orden del Ministerio de Justicia de 30 de marzo de 1940 establecía que los hijos de presos políticos podían quedarse con sus madres sólo hasta los tres años, cumplidos los cuales debían ser excarcelados y adoptados por familias adeptas al Régimen, siguiendo las doctrinas del psiquiatra Antonio Vallejo-Nágera. La Ley de 4 de diciembre de 1941 facilitaba a su vez su inscripción en el Registro Civil con nuevos apellidos. Vicenta Flores Ruiz, hija de un militar republicano de Valencia, fue adoptada y devuelta al colegio de monjas donde permanecía interna hasta cuatro veces en un mismo año, cambiando en todas las ocasiones de apellidos. Y siempre lejos de Valencia, por familias de Zaragoza, Alemania, Madrid y Ciudad Real
El paso del robo de niños legal al ilegal se habría dado ya en la siguiente década, aprovechando esta estructura. Además de las entidades religiosas que tutelaban a los menores y los registros civiles de toda España, fue necesaria también la implicación de profesionales sanitarios, médicos y matronas que asistían los partos en las cárceles y, cada vez en mayor medida, en clínicas y hospitales. En 1950 Emilia Girón fue a dar a luz al hospital de Salamanca. Nada más nacer, le arrebataron al niño a la fuerza y nunca más supo de él. Emilia era hermana del maqui Manuel Girón, jefe de los guerrilleros del Bierzo. Era analfabeta y tenía mucho miedo. Quizás pensaron que nunca lo buscaría, pero sí lo hizo, aunque infructuosamente. “Con esa angustia estaré toda la vida, porque sé que lo parí y lo llevé dentro nueve meses, y no lo conocí siquiera”, declaraba Emilia cuarenta años después.
 De esa misma época es una carta del capellán de la casa cuna de Sevilla en la que daba instrucciones para cambiar las partidas de bautismo de forma discreta en caso de adopciones irregulares, más allá de las forzosas a presos republicanos que sí permitía la ley. En muchas ocasiones, religiosos, médicos y registradores recibían regalos o donativos por parte de los padres adoptivos. Así, en los años cincuenta se habría producido la transición del robo por motivos políticos al móvil económico, práctica que se habría prolongado de forma sistemática has la década de los noventa y que hoy día, según la ONU, permanece impune.

sábado, 5 de octubre de 2013

Consiguen capturar la primera imagen de un enlace de hidrógeno

 

Los químicos sabían desde hace mucho tiempo que un enlace de hidrógeno debía ser como el hallado en la imagen, pero hasta la semana pasada no vieron realmente uno.
Ahora, investigadores de la Academia China de Ciencias han sido capaces de visualizar un enlace de hidrógeno con un microscopio de potencia atómica, una técnica que puede ofrecer una resolución más alta que incluso un microscopio de efecto túnel. El Royal Society of Chemistry informa de que la técnica de imagen implica la variación de la fuerza de Van Der Waals, causada por la disposición de la nube de electrones de los enlaces.
Sobre el material a estudiar hay un puntero de silicio que vibra a una frecuencia conocida y al pasar sobre la nube, dichas fuerzas de Van Der Waals ralentizan más o menos su vibración según sea su intensidad, lo cual se puede registrar y dibujar un mapa.

Fuente:  http://www.yometiroalmonte.es/2013/10/01/consiguen-capturar-primera-imagen-enlace-hidrogeno/

Cómo criar a los niños

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjqD920nfjAnkyQaaKINg4HRBV8JWGikZfYnBMH7zFy7QmaOInf6QRvdevn7JFJN88IUhlRKi42L1JH3tA_I64lWByd2QyC681Tk353WS-2EEv19cwIWSHaSj4kQ-xCnu3RjBPLQ6Gwr1I/s1600/Eric+Laurent.JPG 

Lejos de estar encerrado en un consultorio, viaja por el mundo dictando conferencias que son escuchadas por gente dentro y fuera del ámbito psi, encarnando lo que él ha postulado como el analista-ciudadano: aquel que elabora lo que dice de manera tal que pueda incidir en la civilización. 

-Usted ha dicho que allí donde no hay más familia, ella subsiste a pesar de todo. ¿Qué es lo que subsiste?
-A partir de un momento que se puede pensar como el fin de una cierta forma tradicional de familia, y desde la igualdad de los derechos, sea entre hombres y mujeres, entre niños y padres o entre las generaciones, se desplazó la manera como se articulaba la autoridad. Además, con la separación entre acto sexual y procreación, y con la procreación asistida, vemos una pluralización de formas de vínculos que permiten articular padres y niños fuera de la forma tradicional. Una de las discusiones entre las civilizaciones de los países hoy es qué es lo que se puede llamar familia alrededor de un niño. Esto se puede hacer tanto con familias monoparentales como cuando hay dos personas del mismo sexo o varias personas que se ocupan de él. Es lo que queda de lo que era la oposición, en un momento dado, entre un modelo de familia tradicional o nada, nada que se pudiera llamar familia según la definición del código civil napoleónico, desde el punto de vista laico: una cierta forma que permitía transmitir los bienes y articular los derechos, pero afuera no había ni bienes ni derechos. Ahora hay pluralización completa y se sigue hablando de familia porque es una institución que permite bienes y derechos y la articulación entre generaciones. Entonces, es lo que queda; en ese sentido, creo que hay una conversación a través de nuestra civilización, un interrogante que da muchas respuestas, que algunos aceptan, otros rechazan y otros quieren mantener una forma definida, con un ideal determinado.
Laurent afirma que pensar la figura del padre hoy es un asunto crucial. Y que, incluso cuando el padre falta, lo que hoy no falta es un discurso acerca de lo que para ella es un padre, aun si está ausente. Además, la madre a su vez ha tenido un padre. Lacan trató de separar el padre del Nombre del Padre, es decir, de esta función paradojal prohibición-autorización, que puede funcionar o no más allá de las personas presentes.

-Actualmente, los nuevos roles de las mujeres en el mercado de trabajo y las innovaciones producidas por la ciencia llevan a escenarios impensables hace algunos años en cuanto a los modos de reproducción. ¿Qué tiene para decir el psicoanálisis ante esto?
-En todas estas variaciones o creaciones diversas, distintos discursos van a entrar en conflicto sobre lo que son el padre o la madre en esta ocasión. Pero lo que vemos es que nadie quiere tener hijos sin padres. Es muy llamativo, pero las peleas jurídicas de las comunidades gay y lesbiana para ser reconocidos como padres y madres de hijos, son para poder utilizar los nombres de la familia. El niño es confrontado al hecho de que fuera de la familia circulan otros discursos. ¿Cómo orientarse entonces cuando, por ejemplo, el niño es concebido por fertilización asistida con donante anónimo? Los chicos en la escuela le dicen: "¿Dónde está tu padre?" Y el niño contesta: "Yo no tengo padre". ¿Cómo no va a tener un padre? Eso es imposible... Y entonces, ¿cómo va a contestar y sostenerse con eso? ¿Cómo va a inventar una solución, un discurso posible? El psicoanálisis puede, precisamente, ayudar a que en estas circunstancias el niño, la madre, puedan orientarse en un espacio en el cual sea posible usar los términos padre-madre de una manera compatible con el discurso común.

-Usted ha dicho que en los momentos de grandes cambios los chicos son las primeras víctimas, son los primeros en sufrir el impacto de estos cambios. ¿Cuáles son las cuestiones en juego para los chicos que están creciendo?
-Múltiples. Las formas de patología del lazo social con los chicos y entre los chicos se ven a través de las quejas de los que están a cargo de ellos, especialmente de los pedagogos, con el papel esencial que ahora desempeña la escuela en la civilización. No hace mucho que la escuela tiene este papel tan importante para criar a los niños. Antes, la articulación con la religión, la moral, el Estado, el ejército, tenían un peso, había una variedad de instituciones. Cada vez más se reduce el peso de éstas para centrarse en la gran institución escolar, que recoge a los niños y trata de ordenarlos a partir del saber. Una dificultad para los chicos de hoy (y lo vemos en la enorme cantidad de niños diagnosticados con déficit de atención o hiperactividad) es la de poder quedarse sentados cinco horas en una escuela, lo que no sucedía en otras civilizaciones. Lo curioso es que parece como una epidemia el hecho de que hay más y más chicos que no pueden renunciar a este goce de cuerpo a cuerpo, de las peleas, la agresión física, sin hablar de la violencia desproporcionada, característica de las pandillas de adolescentes. Todo este sufrimiento funda la idea de una patología de la infancia y la adolescencia. Se dice que los chicos no soportan las prohibiciones, no toleran las reglas.

-¿Podría aclarar un poco más qué pasa ahora en las escuelas?
-Al poner la educación universal y decir que todos los niños tienen iguales derechos, al meterlos a todos en el mismo dispositivo, hay patologías que entran dentro de este dispositivo escolar que no estaban antes. Por otro lado, con la precarización del mundo del trabajo cada vez más niños son abandonados por la presión que hay. Antes tenían madres para ocuparse de ellos. Ahora se ocupa el televisor. La tevé es como una medicación, es como dar un hipnótico: hace dormir... Es una medicación que utilizan tanto los niños como los adultos para quedarse tranquilos delante de las tonterías de la pantalla. Pero el televisor en común para toda la familia no es la oración común de la tradición, aquella que permitía vincular a los miembros de la familia a través de rituales. Cuando el único ritual es la televisión, comer delante de ella, hablar sobre ella o quedarse en silencio frente al aparato, esto permite articular poco esta posición del padre entre prohibición y autorización. La escuela es precisamente la que articula entonces esta función: los maestros aparecen como representantes de los ideales y esto agudiza la oposición entre niño y dispositivo escolar, transformando las patologías, que no pueden reducirse estrictamente a algo biológico ni a algo cultural, en la imbricación de éstos dentro del dispositivo de la escuela.

-Usted ha mencionado a Lewis y a Tolkien como dos personas que desde la literatura quisieron proponer modelos identificatorios posibles. En una época de caída de los ideales, ¿cómo orientar a los niños en ese sentido?
-La literatura es siempre una excelente vía para orientarse. Después del derrumbe de la Primera Guerra Mundial, del derrumbe de los ideales, los intelectuales estaban preocupados por cómo orientarse y orientar a la generación que venía. Algunos escritores explícitamente pensaron en elaborar con su obra una manera de proteger al niño de la tentación del nihilismo y orientarlo en la cultura y en las dificultades de la civilización, presentar figuras en las cuales el deseo pudiera articularse en un relato. Con El señor de los anillos, Tolkien hizo una tentativa de proponer a los chicos, a los jóvenes, una versión de la religión, un discurso sobre el bien y el mal, una articulación sobre el goce, los cuerpos, las transformaciones del cuerpo, todos esos misterios del sexo, del mal, que atraviesa un niño; versiones de la paternidad. Tolkien consiguió algo: hay muchos niños para los cuales el único discurso que han conocido y que les interesa sobre esto es El señor de los anillos en los tres episodios. De la misma manera, un escritor católico, como C. S. Lewis, hizo con las Crónicas de Narnia una versión de la mitología cristiana sobre el abordaje de los temas del bien y del mal, de la paternidad, de la sexualidad. Gracias al cine, Tolkien salió de sus años treinta, pero para una generación fue Harry Pot­ter, que articula la diferencia entre el mundo de los humanos y el mundo ideal de los brujos, poblado de amenazas, donde el bien y el mal se presentan como versiones del discurso.

-¿Qué pueden encontrar los chicos en la literatura?
-Harry Potter fue, para muchos chicos, incluso los míos, una compañía: ir creciendo de la infancia a la adolescencia a lo largo de los cinco o seis tomos de la historia. Además, presentó figuras de identificación muy útiles. Un niño podía prestar atención por lo que le decía Harry Potter, precisamente, sobre cómo se articulan el bien y el mal, sobre cómo hay que comportarse en la vida y cómo manejarse en las apariencias y en los sentimientos contradictorios que uno puede conocer al mismo tiempo. Son herramientas para salvar a las generaciones de la tentación del nihilismo, del pensar que no hay nada que valga la pena como discurso. Cuando nada vale como discurso, hay violencia. El único interés, entonces, es atacar al otro. La crisis de los ideales que se abrió con el fin de la Primera Guerra no se ha desvanecido. ¿A qué deberíamos prestarle atención? Hoy vemos un llamado a un nuevo orden moral, apoyado en el retorno de la religión como moral cotidiana. Cuando en Europa hay violencia en los suburbios, se hace un llamado a los imanes musulmanes para que dirijan un discurso de paz a los jóvenes de la inmigración. También a los curas, para tratar de ordenar un poco el caos engendrado por estos jóvenes desamparados que manifiestan conductas estrictamente autodestructivas por la desesperanza en la que están sumidos. En la esfera política, a través de la famosa oposición entre las cuestiones de issues (temas) y values (valores), vemos que ahora el tema es moral. Hay una tendencia a pensar que para volver a obtener una cierta calma en la civilización se necesita multiplicar las prohibiciones, que la tolerancia cero es muy importante para restaurar un orden firme, que la gente tenga el temor de la ley para luchar contra sus malas costumbres. Los analistas, frente a esta restauración de la ley moral, saben que toda moral comporta un revés, que es un empuje superyoico a la transgresión. Precisamente, la idea de los analistas en su experiencia clínica es que saben que cuando la ley se presenta sólo como prohibición, incluso prohibición feroz, provoca un empuje feroz, sea a la autodestrucción, sea a la destrucción del otro que viene sólo a prohibir. Hay que autorizar a los sujetos a respetarse a sí mismos, no sólo a pensarse como los que tienen que padecer la interdicción, sino que puedan reconocerse en la civilización. Esto implica no abandonarlos, hablarles más allá de la prohibición, hablar a estos jóvenes que tienen estas dificultades para que puedan soportar una ley que prohíbe pero que autoriza también otras cosas. Hay que hablarles de una manera tal que no sean sólo sujetos que tienen que entrar en estos discursos de manera autoritaria, porque si se hace esto se va a provocar una reacción fuerte con síntomas sociales que van a manifestar la presencia de la muerte.

-¿Cómo criar a los niños en esta época?
-Hay que criar a los chicos de una manera tal que logren apreciarse a sí mismos, que tengan un lugar, y que no sea un lugar de desperdicio. En la economía global actual, el único trabajo que puede inscribirse es uno de alta calificación, al cual no siempre van a tener acceso. No podemos pensar que vamos a salir adelante sólo con la idea de que si uno trabaja bien y tiene un diploma va a encontrar un trabajo. Hay niños que no van a entrar y, a pesar de esto, tienen que tener un lugar en nuestra civilización. No hay que abandonarlos. Y éste es el desafío más importante que tenemos, el deber que tenemos nosotros frente a ellos. Concebir un discurso que pueda alojarlos dentro de la economía global.

Fuente:  http://www.lanacion.com.ar/912774-como-criar-a-los-ninos?fb_action_ids=10202464257195557&fb_action_types=og.likes&fb_source=other_multiline&action_object_map={%2210202464257195557%22%3A10150274268812667}&action_type_map={%2210202464257195557%22%3A%22og.likes%22}&action_ref_map=[]

AVISO A NAVEGANTES: FUKUSHIMA y conservas de pescado

Algo que muchos sospechábamos, y que ahora, al momento de escribir estas líneas se ha confirmado según los medios: La central nuclear de Fukushima de Japón que fue gravemente afectada por un tsunami el pasado 11 de marzo de 2011, ha liberado una buena cantidad de agua radiactiva al mar. Tampoco está muy claro qué ha pasado (o puede pasar) con los núcleos de combustible nuclear.
Lo lógico sería pensar que esto afecta especialmente a la zona en cuestión, y que conforme nos alejamos de esa zona los efectos serán menores, y así es.
Sin embargo, esa radiactividad puede viajar hasta nuestras casas por medio de las conservas de pescado, especialmente los congelados.
Como consumidores, ¿qué podemos hacer?
Existe lo que se conoce como "zonas de pesca FAO". Estas zonas no son mas que el resultado de subdividir los océanos en regiones y asignarles un número. En el siguiente mapa podéis ver esas zonas:Todos los productos congelados tienen (o deberían tener) en el envase, junto con el resto de información, una indicación bien clara y visible que diga LA ZONA FAO en donde se capturó ese pescado o marisco.

La prudencia nos dice que deberíamos evitar aquéllos envases cuya zona FAO corresponda al número 61, que como podéis ver en el mapa, es la afectada por la central de Fukushima.
He podido ver por mí mismo, en supermercados, cajas de langostinos etiquetadas con la zona FAO 61 en fechas bastante posteriores al tsunami, concretamente: esta primavera pasada del año 2013.
Afortunadamente, en un congelador de un mismo supermercado es fácil encontrar hasta 4-5 zonas FAO distintas porque para un mismo producto suelen haber varias marcas que operan en aguas distintas, por lo que al menos tenemos la opción de elegir.

Fuente: http://100ciaencasa.blogspot.com.es/2013/08/aviso-navegantes-fukushima-y-conservas.html

Europa se escandaliza por Lampedusa mientras blinda sus fronteras


Las ONG denuncian que son las políticas europeas migratorias las que acaban forzando a los inmigrantes africanos a caer en manos de las mafias
“Las políticas europeas de salvamento deben centrarse en salvar vidas, no en interceptarlas”

La desgracia de Lampedusa ha provocado un estallido de muestras de condolencia por parte de la comunidad internacional y los gobiernos de los distinos países europeos. Bajo un aura de impotencia hacia un drama constante en los alrededores de las costas italianas, los miembros de la Unión Europea piden actuar, mientras muchos de ellos mantienen acuerdos migratorios que contradicen sus lamentos. Las palabras del portavoz comunitario de Interior fueron más allá: "Hemos mejorado muchas cosas, pero ¿puede hacerse más?", admitió tras la tragedia. La aparente inviabilidad de una solución rechina a las organizaciones de derechos humanos internacionales.

Mientras la Comisión Europea pide “redoblar los esfuerzos contra los traficantes que explotan la "desesperación" de las personas que intentan alcanzar Europa”, las organizaciones internacionales consultadas responden de forma unánime: las políticas europeas migratorias acaban forzando a los inmigrantes de origen africano a caer en manos de estas mafias.

“La mayoría de las personas que llegan a las costas italianas son potenciales refugiados. Proceden de países en guerra, sufren tortura o situaciones de persecución... Pero estas personas no pueden pedir protección internacional de ninguna otra forma que viajando de forma ilegal. Ellos mismos les están casi obligando a caer en manos de los traficantes”, denucia Virginia Álvarez, responsable de política interior de Amnistía Internacional, una contestación compartida por ACNUR y la Coordinadora de ONG Española en las conversaciones mantenidas con Desalambre.

"La gente está absolutamente desesperada. La solución pasa por habilitar formas para pedir protección internacional sin necesidad de pasar por las circunstancias que atraviesan”, añade María Jesús Vega, portavoz de ACNUR, a eldiario.es. Un cambio en las legislaciones de asilo de los países europeos podría comenzar a allanar el camino en esta dirección: permitir efectuar las solicitudes de asilo en las embajadas de los estados de destino de un tercer país. Esto permitiría a los potenciales refugiados no tener la obligación de efectuar un largo periplo, disminuiría el riesgo de caer en manos de mafias, y evitaría tener que alcanzar por mar el lugar que le proporcionaría protección internacional. “Esto sería lo ideal, pero dudo que lo permitan”, remata Vega.

La legislación española de asilo, que desde 2009 espera el reglamento que debería desarrollarla, abre una puerta a esta posibilidad mencionada desde ACNUR. No obstante, su ambigüedad impide la aplicación y lleva a que incluso el ministro de Exteriores español niegue esta posibilidad de pedir asilo desde el exterior. “Para solicitarlo tendría que estar en España”, respondió en una ocasión a los periodistas que preguntaban sobre el caso de Snowden.

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“Nos escandalizamos por los métodos que emplean los inmigrantes subsaharianos para llegar a Europa...; la única manera de solucionarlo es que puedan hacerlo por la vía legal”, afirma Mayte Serrano, directora de la Coordinadora de ONG Española. Destaca también los recortes en cooperación europeos. “Otra forma de paliar la huida desesperada de inmigrantes es atacar el problema de fondo, apostando por la cooperación al desarrollo para mejorar sus condiciones de vida. Una política que está siendo desmantelada”, añade.

Acuerdos migratorios Europa-África


Según los supervivientes de la tragedia, el barco partió de Libia hace 13 días con 500 personas a bordo. Muchos embarcaron en Misrata, cuenta ACNUR, mientras que otros lo hicieron más al oeste, en Zuwata. Tanto Italia como la Unión Europea cuentan con acuerdos migratorios con Libia, por los que ceden responsabilidades del control fronterizo a sus fuerzas del orden estatales. Se trata de un país caracterizado por una elevada inestabilidad que vulnera los derechos humanos de los inmigrantes, destacando una alta discriminación hacia las personas de origen subsahariano, según detallan las organizaciones. AI ha documentado torturas, detenciones aleatorias y maltratos en las cárceles para inmigrantes.

“A la hora de firmar los tratados, no hay ningún tipo de control para garantizar que en estos países se respeta la dignidad de las personas”, añade la experta de Amnistía Internacional. “Mientras, Europa gasta ingentes cantidades de dinero para imposibilitar el acceso a Europa”. La escasa transparencia de los acuerdos mencionados por la organización internacional impide conocer los detalles que conlleva cada pacto.

“Si ocurren dramas como el del jueves, es que algo no se está haciendo bien. Demuestra de nuevo que hay que hacer más”, sentencia la portavoz de ACNUR. “Las políticas europeas de salvamento deben centrarse en salvar vidas, no en interceptarlas”, rematan desde Amnistía Internacional recordando los 63 fallecidos que dejó el naufragio de una barcaza en marzo de 2011, donde los testimonios de los supervivientes y una serie de documentos aseguran que varios buques de la OTAN les negaron el socorro.

Fuente: http://www.eldiario.es/desalambre/inmigracion/discurso-inmigracion-blindada-Union-Europea_0_182332430.html
Más información:  http://www.eldiario.es/zonacritica/lampedusa-asalto-verguenza_6_182391771.html

jueves, 3 de octubre de 2013

LA TORTURA EN LA ESPAÑA DE JUAN CARLOS I

REY FRANCO 

 Vivimos en un país que aún conserva calles, plazas y avenidas dedicadas a Francisco Franco, responsable de un pavoroso genocidio, pero que obstaculiza la exhumación de sus víctimas. Los restos de 113.000 personas aún permanecen en fosas clandestinas. La justicia no pone ninguna objeción a los homenajes o a las fundaciones que exaltan la figura del general Franco, pero envía a prisión, con durísimas condenas, a los que se atreven a manifestar su apoyo a los presos políticos vascos. Indudablemente, es una buena noticia que la jueza argentina María Servini de Cubría haya solicitado a la Interpol la extradición del ex guardia civil Jesús Muñecas Aguilar y los policías Celso Galván Abascal (ya fallecido), José Ignacio Giralte González y José Antonio González Pacheco, alias “Billy el Niño”. Se les acusa de crímenes contra la humanidad cometidos en la mayor parte de las ocasiones en la antigua Dirección General de Seguridad, que funcionó como un centro de tortura y detención ilegal en Madrid hasta 1978. Espero que la orden de extradición prospere, pero me gustaría que se extendiera a los actuales torturadores, como los agentes que en marzo de 2011 violaron anal y vaginalmente a Beatriz Extebarria en la Dirección General de la Guardia Civil. El Comité Europeo para la Prevención de la Tortura consideró que el relato de Beatriz Etxebarria, denunciando los hechos, era “creíble y consistente”. ¿Necesitaremos otras cuatro décadas para que los torturadores de nuestros días -encubiertos por políticos, jueces, fiscales y forenses- sean reclamados por algún magistrado extranjero comprometido con la defensa de los derechos humanos?

 
No puedo reprimir los sentimientos de indignación y repugnancia al escuchar al ex juez Baltasar Garzón celebrando la iniciativa de la jueza argentina. Durante su paso por la Audiencia Nacional, Garzón promovió y amparó la tortura, ordenando en centenares de casos el régimen de incomunicación, que contempla hasta 13 días de aislamiento durante los cuales no es posible hablar con un abogado o un médico de confianza. Ni siquiera existe la obligación de comunicar a la familia el paradero del detenido. Se trata de un secuestro legal concebido para torturar y maltratar con impunidad, forzando inculpaciones sin la necesidad de pruebas. El Comité contra la Tortura de Naciones Unidas ha manifestado su preocupación en diferentes ocasiones, afirmando que el período de aislamiento “facilita la comisión de actos de tortura y malos tratos”. Martxelo Otamendi, director del periódico Euskaldunon Egunkaria hasta su cierre por orden de la Audiencia Nacional en 2003, conoció en sus propias carnes el infierno del régimen de incomunicación. Acusado de pertenecer a ETA, la Guardia Civil puso en práctica su modus operandi: “Estuve tres días sin dormir. Tenía que estar de pie mirando a una pared y sólo me dejaban sentarme 20 minutos cada cinco horas. Me sometieron a la técnica de la bolsa en la cabeza, tuve que hacer ejercicios físicos y sufrí vejaciones sexuales. Me pusieron un hierro en la cabeza que hizo click y luego me hicieron tocar la pistola”. En 2010, la Audiencia Nacional le absolvió, con el resto de los acusados del sumario, otros cuatro periodistas que pasaron por la misma experiencia, algunos con edades avanzadas y una salud precaria. En octubre de 2012, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó al Estado español a pagar 24.000 euros de indemnización a Martxelo Otamendi por no investigar suficientemente las denuncias de torturas. “La tortura es estructural y es un método de trabajo –afirma Otamendi-. Cuando te están torturando y te dicen esto es la Guardia Civil y olvídate de todos los derechos, como me dijeron a mí, eso es estructura, eso no son excesos puntuales. La tortura es eficaz para los magistrados, que la toleran y porque de cada 100 casos que abren un gran número acaba en la cárcel. Es eficaz para la Policía, porque demuestra que hace bien su trabajo. Y es eficaz para el Ministerio de Interior porque pone detenidos sobre la mesa. Una justicia que investigue es más lenta y más cara”. En relación a los presuntos manuales de ETA para denunciar falsas torturas, Otamendi puntualiza: “Se habla de un manual que dice eso, pero nadie lo ha visto nunca. Estamos hablando de más de 7.000 torturados vascos desde la aprobación de la Constitución por cuestiones políticas. […] La tortura es estructural, porque se indulta. Es una manera de trabajar y si luego a última hora te pillan pues te indultan. Es el caso de Galindo, que tenía 75 años de cárcel y sólo cumplió cuatro. A Rafael Vera (condenado por financiar los GAL) lo pusieron en la calle porque estaba deprimido. Por lo visto era el único español deprimido en la cárcel. El Estado no abandona a sus esbirros. Si no tiene otro remedio los juzga y los condena, pero luego siempre les puede dar un indulto”.

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 El prestigioso forense Francisco Etxeberria ha repetido en muchas ocasiones que la tortura está profundamente enraizada en el Estado español: “Cuando empecé en los años ochenta, el 100% de los detenidos eran maltratados por la Policía, aunque vinieran de la delincuencia común. [...] En aquel tiempo y se puede decir que también en todo el periodo posterior, los médicos forenses que estaban en la Audiencia Nacional no ejercían ni ética ni deontológicamente el mínimo esfuerzo que les correspondía. Son y han sido siempre encubridores. Y yo, que les he conocido personalmente, se lo puedo decir a la cara tranquilamente”. Sin embargo, “el reproche, sobre todo, habría que hacérselo al juez. Y por eso llega un momento en que te preguntas: ¿Cuándo se acabarán las torturas? Está claro, el día en que se les puedan imputar estos hechos a los propios jueces. Así de claro. El juez tiene que hacer lo que sea para que esto no pase y, además, tiene todos los mecanismos para que no vuelva a pasar. Así que si no lo hace, es un encubridor”.
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 Baltasar Garzón es uno de esos jueces y por eso sufrió recientemente un escrache en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. El colectivo Euskal Herriaren Lagunak (EHL), grupo de simpatizantes del pueblo vasco en Argentina, boicoteó el acto con ikurriñas y pancartas a favor de los presos políticos, pidiendo el fin de la dispersión penitenciaria. Después, hizo público un comunicado, acusando a Garzón de utilizar los testimonios obtenidos mediante torturas para dictar sentencias de hasta 30 años contra independentistas vascos, catalanes, gallegos y presuntos yihadistas. Garzón nunca investigó las denuncias de torturas presentadas por los detenidos y prolongó el régimen de incomunicación para asegurarse las inculpaciones. En su intento de criminalizar al conjunto de la izquierda abertzale, con la consiga “Todo es ETA”, ilegalizó Batasuna y ordenó el cierre de la editorial Ardi Bertzale, la emisora radiofónica Egin Irratia y los periódicos Egin, La Voz de Euskadi y Euskaldunon Egunkaria. En 2003, once detenidos presentaron en su juzgado una denuncia por torturas físicas y psicológicas. Uno de los denunciantes tenía muy mal aspecto y casi no podía hablar a causa de una crisis de ansiedad. Garzón les envío a todos a prisión, sin ninguna clase de contemplaciones. El supuesto paladín de la lucha judicial antifranquista invalidó desde su cargo el sumario de 152.237 víctimas identificadas por diferentes organismos de derechos humanos. No está de más recordar que Garzón ha colaborado con Álvaro Uribe, ex presidente de Colombia, acusado reiteradamente de complicidad con el narcotráfico y con los grupos paramilitares que han sembrado el terror en las comunidades campesinas. También ha trabajado para Henrique Capriles en su campaña contra Hugo Chávez. Saber que Gaspar Llamazares propuso a Baltasar Garzón como candidato de Izquierda Unida a las elecciones europeas de 2014 sólo confirma la crisis de identidad de una coalición con planteamientos cada vez más conservadores.

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 Algunos medios de comunicación han sacado a la luz el historial de los cuatro torturadores franquistas reclamados por la justicia argentina. Jesús Muñecas Aguilar, capitán de la Guardia Civil, participó en el 23-F y fue expulsado del cuerpo. Jon Arrizabalada presentó una querella contra él en Argentina por las torturas infligidas a su hermano Andoni: “Le ataron por el pie al hueco de una escalera desde un tercer piso, le hacían creer que le iban a ahogar… Cuando mi padre y mi hermano fueron a verle, el capitán Muñecas lo sacó para que lo vieran bien. Les dijo, sonriendo: Esto es lo que ocurre cuando no quieren colaborar. Estaba tan desfigurado por las palizas que mi padre y mi hermano no le reconocieron. Tenía 29 años. Después de aquello le soltaron. Volvió a ser detenido, pasó ocho años en prisión por ser militante de ETA y salió con la amnistía de 1977”. Celso Galván, inspector de la Brigada Político-Social, escolta personal de Franco y, más tarde, del propio rey Juan Carlos I, fue el probable autor del disparo que acabó el 20 de enero de 1969 con la vida del Enrique Ruano, estudiante de Derecho y militante de izquierdas en la clandestinidad. Se fingió un suicidio con la complicidad del ABC, pero años más tarde Torcuato Luca de Tena, director del periódico, admitió que se limitó a cumplir las instrucciones de Manuel Fraga, sin ignorar que se trataba de una farsa. Acacio Puig, torturado en mayo de 1973 en los sótanos de la DGS, afirma que “Celso Galván no pegaba. Era un torturador de guante blanco. Les gritaba a los demás: ¡Baldar a este hijo de puta! ¡Leña hasta que hable en inglés!”. José Ignacio Giralte González también pertenecía a la Brigada Político-Social y participó activamente en represión de los movimientos estudiantiles opuestos a la dictadura. Alfredo Rodríguez Bonilla aún recuerda las torturas que sufrió en la DGS: “Me decían que bajara la cara. Cada vez que lo hacía, me golpeaban. Por la espalda recibí golpes, incluidos los que me propinaban con las propias cadenas con las que fui detenido y patadas en la entrepierna. Según me iban golpeando, me decían: Di que tu madre es una puta y tu padre es maricón…”. Giralte era uno de los que le golpeaba y humillaba. José Antonio González Pacheco, “Billy el Niño”, es el más conocido de los cuatro torturadores franquistas. Felisa Echegoyen lo describe con una precisión sobrecogedora: “Olía mucho a alcohol. Era bajito, feo, con los ojos saltones. Tenía 28 años, solo dos más que yo. Y disfrutaba torturando. Se le notaba porque en medio de la furia, al pegarte bofetadas y patadas, tenía un gesto de placer, de satisfacción”. José María Galante, otra de sus víctimas, afirma: “No era un funcionario que torturaba. Era un torturador compulsivo. […] Una vez, me tenía esposado al radiador en un despacho de la DGS, llegó, me dio un culatazo y me dijo: Has tenido el honor de que te pegue un culatazo Billy El Niño. Era muy peligroso porque no tenía muchas luces y sí una impunidad absoluta”. Nunca se han despejado las sospechas sobre su implicación en la matanza de los abogados de Atocha en 1977.

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 No sé qué sucederá con estos criminales, pero me pregunto qué clase de relación mantenía Celso Galván con el rey, cuando se encargaba de su escolta. ¿Bromeaban como antiguos camaradas? ¿Evocaban los viejos tiempos al lado del general Franco? ¿Hablaban de la Transición, que garantizó la impunidad de los crímenes de la dictadura y mantuvo en sus puestos a los funcionarios implicados en la represión? Celso Galván falleció sin responder por el asesinato de Enrique Ruano y nunca manifestó ningún sentimiento de culpa o arrepentimiento. ¿Conocía su hoja de servicios Juan Carlos I, “campeón de la democracia”, según el risueño y reaccionario Ronald Reagan? ¿Se trata sólo de una casualidad, como en el caso de Emilio Hellín, el ultraderechista que asesinó en 1980 a la estudiante Yolanda González, de 19 años, y que ha trabajado para el Ministerio del Interior entre 2006 y 2011, cobrando 140.000 euros por sus servicios? La antigua Escuela de Mecánica de la Armada de Buenos Aires fue convertida en 2004 por Néstor Kirchner en Espacio para la Memoria, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos. Se escogió el 24 de marzo por ser el aniversario del golpe de Videla y sus compinches. Néstor Kirchner pidió perdón en nombre del Estado por “la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia tantas atrocidades”. ¿Qué pasó con la antigua Dirección General de Seguridad de la Puerta del Sol? Actualmente, es la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid. ¿Simple casualidad? Durante años, Esperanza Aguirre tuvo su despacho en uno de los más siniestros centros de tortura de la dictadura franquista. No creo que le molestara y  dudo que haya dedicado a las víctimas ni un minuto de su pensamiento. España es así.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Parálisis cerebral en Kenia

Caroline y su hijo Joseph, de tres años y medio, miran la televisión junto a una vecina que de vez en cuando se hace cargo del pequeño para que Caroline pueda ir a comprar o a hacer algún recado urgente. — en Kenya.
Joseph, que padece parálisis cerebral a causa de una ictericia que se complicó, apenas puede mover brazos y piernas y no habla aunque sí reconoce a las personas de su alrededor. — en Kenya .
Agotado tras un día muy intenso, Gyan descansa en la cama que comparte con sus padres en uno de los suburbios de Nairobi, Kenia. — en Kenya.

 El 2 de octubre se celebra el Día Mundial de la Parálisis Cerebral
En países como Kenia, al diagnóstico se suman las dificultades económicas
Muchos maridos abandonan a sus mujeres cuando ven que su hijo es diferente
Caroline, Monica y Grace, desde Nairobi, nos relatan su día a día.
— en Kenya