jueves, 20 de septiembre de 2012

"El sufrimiento se me comería si no lo pusiera en un poema"


La expectación mediática que usted levanta tal vez solo sea comparable a la de Salman Rushdie. ¿Cómo la aguanta?
Uno se acostumbra a todo. No sé por qué la gente se interesa tanto por mí. La única explicación que puedo encontrar es que, al ser tan imprevisible, transmito una sensación de libertad, muy rara en el mundo actual, y eso me convierte en alguien interesante.
Como Rushdie, usted fue víctima del fanatismo islamista.
Menos. A mí no me condenaron a muerte, solamente me hicieron un juicio.
Dice en su libro algo así como que no hace falta tolerancia con ciertas cosas, porque ya conocemos qué es el bien y qué es el mal.
Tal vez suene algo extremo, pero el islam no ha cambiado en Francia. No me arrepiento de lo que dije. pero tampoco lo voy a repetir. Diré algo nuevo cuando cambie la situación.
‘Sobrevivir’ es un manifiesto, una declaración de intenciones sobre la base de su poesía, pero también sirve para sus novelas. La base de todo es el sufrimiento.
Sí. Sufro. Hay una incompatibilidad entre sentirse bien en el mundo y escribir sobre él. Escribir requiere un alejamiento. No hay escritores felices. Sufrimiento es dolor pero también esa sensación de extrañeza, sentirse ajeno a todo. Todos los vivos sufrimos de muchas maneras.
Pero ¿sufre tanto como antes?
Siempre tengo un sentimiento negativo hacia las cosas. El sufrimiento se me comería crudo si no le pusiera una estructura, si articulo ese dolor en un poema estoy salvado. El poeta bascula entre la amargura y la angustia, y a veces experimenta un momento de remisión que le permite crear.
¿Dónde se encuentra usted ahora?
Soy ciclotímico. En un mismo día atravieso lo más alto y lo más bajo. Puedo pasar de un estado a su contrario en menos de una hora, así que esa pregunta no tiene sentido para mí.
Dice que el poeta es el niño que se caga encima cuando su madre se ha puesto guapa para una cita nocturna...
Llora con los pañales sucios y exaspera a esa madre, que al final se pone a gritar también y le abandona. Las experiencias traumáticas ayudan al escritor, que suele tener la conciencia precoz de vivir en un entorno desagradable. Hombre, yo también intento, como todo el mundo, agarrarme a sucedáneos de felicidad pero sé que, en el fondo, la felicidad no es para mí.
Reivindica la culpabilidad y la timidez como fuerzas extraordinariamente fecundas.
U otras como el resentimiento, sí. La culpabilidad la sentía sobre todo de joven, es algo que permite un gran conocimiento de uno mismo. Quieres a tu padre pero tienes ganas de que se muera y te sientes mal por ello.
¿Y la timidez?
Es una gran fuente de enriquecimiento interior, un desfase entre la voluntad y el acto que desencadena unos procesos mentales interesantes. Sin ese desfase, seríamos animales. La timidez es ideal para un poeta.
No sé si conoce a Leopoldo María Panero, pero es inevitable pensar en él cuando habla de que el poeta hace equilibrios en el límite de la cordura.
No lo conozco. Pero yo mismo no estoy muy lejos de perder la cabeza, me siento en el límite de ciertas cosas. No soy capaz de hacer vida social, aunque haciendo un esfuerzo consigo un poco integrarme, sin dejar de parecer raro. Y la psiquiatría es peligrosa porque puede embrutecerte también.
Usted, aunque no ejerza como tal, es un crítico demoledor de la sociedad y de todas las taras del sistema, como una especie de portavoz de los damnificados, con los que nos hace empatizar.
La sociedad en que vivimos quiere destruirnos. El arma que emplea es la indiferencia, y hay que pasar al ataque, poner el dedo en la llaga y apretar bien fuerte. Hablar de lo abyecto: la enfermedad, la ausencia de amor, la fealdad... pero sin adherirse a ninguna idea ni profesar ninguna militancia. La militancia es para la gente feliz.
En cuanto a las formas métricas, es usted bastante clásico ¿no?
Un poco de todo; métrica estricta, prosa poética... Una forma versificada me permite decir aquello que no sabía que iba a decir, me libera el subconsciente. La rima es una ventaja extraordinaria para librarse de la razón, y del discurso racional. Una estructura compacta y firme desata mi vida interior. Y me gusta mucho la repetición, me repito enormemente.
Pero ¿qué métrica prefiere?
Depende de la energía que necesite. Tal vez la de los alejandrinos me viene más naturalmente. El francés es una lengua sin ritmo, al contrario que el inglés. El francés es una melodía, algo armonioso, dificilmente cae en el hiato.
“El poeta es un parásito sagrado”, dice usted.
Es una frase injustificable. Lo dice todo. No quiero estropearla con una glosa.
Le veíamos como un novelista que hacía incursiones en el cine, en la música... pero tras leer su libro vemos que la poesía no es una afición de domingos ni un experimento, sino que es usted tan poeta como novelista. ¿Estamos en lo cierto?
Sí. Al principio la poesía me parecía más natural que las novelas. En la poesía expresamos percepciones que tenemos sobre el mundo en un momento dado, sin contexto, es más cercana a la fotografía o la pintura que a la novela. Es fundamentalmente no narrativa. En un poema no hay personajes, sino un ente perceptivo indefinido. Saltar a la narración fue un acontecimiento inesperado en mi vida. Fíjese que en varias de mis novelas el personaje central es alguien que en principio no hace nada, más un observador que un personaje de novela. Y la poesía es una observación.
¿Se acerca más a la belleza?
No. hay belleza en la narrativa también. pero la poesía se adapta mejor a la extrañeza y la incongruencia, a las situaciones en que no comprendemos lo que sucede. Un poema es un momento preciso, aislado, de una historia que desconocemos. Esa historia completa sería la novela, que puede verse, en este sentido, como una nota a pie de página del poema. En una novela no hay lagunas.
¿Quiere más a sus poemas o a sus narraciones?
La poesía es difícil de editar y, del mismo modo que los padres quieren más a sus niños minusválidos que a los hermanos sanos, la dificultad de conseguir que te la publiquen te hace amarla más. Y la novela es más fácil de escribir: únicamente pide trabajo. La poesía, por muchas horas que le pongas, puede no salirte. pide inspiración, llega cuando no la esperas, es como una secreción, ajena a tu voluntad.
Sus novelas y poemas tienen una atmósfera parecida, pero en los segundos no hay humor.
El humor no casa bien con la poesía. Estoy de acuerdo en que hay climas compartidos, que encontramos también en mis novelas. Pero hay un plus que no puede expresarse en una novela. La poesía supone siempre una interrupción de la narración. cuando, en las novelas de espionaje, no llega el contacto en un aeropuerto, ese momento de incertidumbre, en que se corta la base de la narración, es un momento poético. De hecho, las novelas poéticas suelen ser novelas mal escritas.
¿En qué trabaja?
En otro poemario. Y en un cómic basado en ‘Plataforma’, mi primera incursión en la historieta.
Ha hecho música, cine... ¿Y un día ópera? ¿O teatro?
Jamás. Mi única relación con la cultura clásica es la literatura. El cómic o el cine me son cercanos, pero no tengo ni idea de cómo funciona una buena obra de teatro, y mucho menos la ópera.
Usted llegó a actuar como músico en el FIB de Benicàssim. ¿Se acabó aquello?
No. Puedo escribir canciones sin problema. Las canciones son la forma actual que toma la poesía. De hecho, desde principios del siglo XX no hay poetas que me interesen. pero sí cantantes.
Sobre su última novela, ‘El mapa y el territorio’, dicen que está usted más domesticado.
Antes era extremadamente insolente, lo sacrificaba todo a la energía; en ese libro, lo sacrifiqué todo a la armonía. Antes echaba cubos de agua helada a los lectores, ahora mi deseo era que el lector se endormiscara dulcemente. Antes sonaba como un conjunto punk, y ahora soy más Pink Floyd.
¿Podría vivir sin escribir?
Perfectamente. Escribo por vanidad y, si no me van a publicar, pues ¿para qué? Tengo una tendencia muy fuerte a la inactividad. En cambio, no podría vivir sin leer novelas.
¿Tiende últimamente a lo autobiográfico?
Eso carece de interés. Yo invento mi vida, como me la inventaba cuando iba al psiquiatra, porque lo que me interesaba era conseguir la baja médica. La realidad es secundaria, si rasca usted un poco en mis datos biográficos verá que son inventados. Miento.
Como adalid de los derechos animales. ¿sabe que en Cataluña están prohibidos los toros?
Estoy muy contento.
Ahora los aficionados se van a Francia.
¿Por qué no se van a España? Está más cerca y hay muchas más corridas. No me gustan nada las corridas, aunque la experimentación con animales es peor.
¿Ha oído hablar de los independentistas catalanes?
Yo creía que esto se había acabado... Tienen los españoles tantas desgracias, que no pueden ustedes los catalanes añadirles esto ahora. Pobre gente, sean ustedes simpáticos con los españoles, hombre, no les añadan sufrimiento marchándose.
Pues parece que ahora está la cosa en auge.
El movimiento independentista es una gran causa, de las que ya casi no quedan. Por otro lado, si se enciende la llama, es porque creen que les quitan su dinero, como sucede en Bélgica o en otros países. Pero no estoy muy informado, vengo de Almería pero solo veo los canales franceses de la parabólica...

miércoles, 19 de septiembre de 2012

La pasión por la lectura en el siglo XVIII

Madame de Pompadour junto a un pupitre lleno de libros. óleo por M. Q. de la Tour. Museo del Louvre.  
  Cuando murió en 1714, el florentino Antonio Magliabechi dejó una biblioteca de más de 30.000 libros impresos y 3.000 manuscritos. Una cifra enorme, que a principios del siglo XVIII tan sólo estaba al alcance de los miembros de la realeza, la aristocracia o el alto clero. Las personas corrientes tenían pocos libros en casa; incluso los médicos, abogados o sacerdotes no solían tener más de unas decenas. La razón es que los libros eran caros, casi un objeto de lujo.
 Antes de la industrialización de la imprenta en el siglo XIX, los costes de impresión eran muy elevados, no sólo a causa de la mano de obra, casi artesanal, sino también por los impuestos y trabas burocráticas. A principios del siglo XIX, en Francia, una novela recién publicada podía valer un tercio del salario mensual de un jornalero. Las librerías eran de tamaño modesto, poco más que una recámara junto al taller de impresión. Se publicaban relativamente pocos libros; apenas un millar hacia 1700 en Francia, uno de los países más avanzados.
 A lo largo del siglo XVIII, sin embargo, el gusto por la lectura se extendió y la producción de libros se incrementó notablemente. Hacia 1775 se publicaban al año en Francia 4.000 títulos, entre legales y clandestinos. La mayoría tenían tiradas modestas, pero algunos se convirtieron en grandes éxitos; de ciertos textos de Voltaire se hicieron más de 40 ediciones, La nueva Eloísa de Rousseau superó las 70, y de la Enciclopedia de Diderot y D’Alembert, en 36 volúmenes, se vendieron en Europa un total de 24.000 ejemplares, lo que supuso un pingüe negocio para los editores.
  Para atender la demanda de los lectores surgieron en las principales ciudades grandes bibliotecas públicas, abiertas no sólo a los estudiosos sino también a los «curiosos», los amantes de la literatura. El fondo de Magliabechi, por ejemplo, formó el núcleo de la Biblioteca Nacional Florentina, que abriría sus puertas en 1747. En 1712 se inauguró la Biblioteca Real en Madrid, en 1753 la Biblioteca Británica y en 1786 la Biblioteca Braidense de Milán. También se abrieron al gran público muchas bibliotecas de colegios, conventos y universidades, como las de Yale (1701), el College de Nueva Jersey (1750), o la Biblioteca Joanina de Coimbra (1755).
 Poco antes del estallido de la Revolución Francesa, sólo en París se contaban hasta 18 bibliotecas públicas. Entre ellas estaba la Biblioteca Real, antecedente de la actual Biblioteca Nacional de Francia. En 1720 se estableció que estaría abierta al público general «un día a la semana, de 11 de la mañana a 1 de la tarde»; en ese tiempo los bibliotecarios debían «estar en las salas, gabinetes y galerías de la Biblioteca para satisfacer la curiosidad de todos aquellos que acudieran por deseo de instruirse». A finales de siglo los horarios se habían ampliado y cada día acudían a la biblioteca en torno a un centenar de personas.
   El gusto por los debates y las tertulias intelectuales sobre temas científicos, literarios y políticos hizo que nacieran espacios de lectura compartida. Por ejemplo, en 1731 Benjamin Franklin fundó en Filadelfia la Library Company siguiendo una novedosa fórmula para financiar la adquisición de fondos bibliográficos: la suscripción. Con otras cincuenta personas, Franklin creó un fondo para adquirir volúmenes en las librerías de Londres y formar con ellos una biblioteca para todos. La aportación inicial fue de 40 chelines, y la cuota anual, de 10. Una década más tarde la biblioteca tenía 400 libros, que eran más de 2.000 en 1770. Según el propio Franklin, la biblioteca abría los sábados por la tarde, de 4 a 8. Los miembros podían tomar prestados libros gratuitamente, mientras que los demás debían depositar una fianza y abonar una pequeña tarifa por la lectura.
  Una fórmula parecida fue la de las bibliotecas de préstamo, llamadas en Inglaterra circulating libraries. Eran una iniciativa privada, impulsada por los mismos libreros, que ofrecían a sus clientes la posibilidad de tomar prestadas las últimas novedades del mercado editorial a cambio de una cuota –mensual, trimestral o anual– más módica de lo que les costaría comprar los libros......
 Para rentabilizar los préstamos, los editores impusieron la fórmula de las novelas divididas en tres volúmenes, que se prestaban sucesivamente. Esto hacía que muchos lectores, tras leer el primero, se impacientaran por los siguientes. A principios del siglo XIX existía un millar de estas librerías en Gran Bretaña, que funcionaban también como lugares de encuentro y lectura de la prensa. Una de ellas, la de la Señora Wright e Hijo, en Londres, se anunciaba así: «Este establecimiento está situado en North Street, en la esquina con New Road, y contiene entre 7.000 y 8.000 volúmenes de historia, biografía, novelas y las mejores publicaciones modernas. La Sala de Lectura es frecuentada por damas y caballeros, y recibe diariamente una profusión de periódicos ingleses y franceses, así como semanarios y revistas». En Francia estos clubes se llamaban «cámaras de lectura» y estaban presentes en todas las ciudades comerciales. Un viajero inglés explicaba que tenían «tres salas: una para la lectura, otra para la conversación y una tercera para la biblioteca; en invierno se hace buen fuego y hay velas».

Un caballero inglés lee las Odas de Horacio, en latín, en el sofá de su casa. Óleo por François Vispré. Museo Ashmolean, Universidad de Oxford.
  La prensa periódica conoció también un gran desarrollo en el siglo XVIII, tanto los diarios de información general como las revistas. Muchos se basaron también en el sistema de la suscripción. Ése fue el caso del primer diario español, el Diario Noticioso, Curioso, Erudito, Comercial y Político, fundado por Francisco Mariano Nipho en 1758, que introdujo el sistema de la suscripción tres años más tarde. El hecho de suscribirse era un elemento de diferenciación social y económica del que se hacía gala, sobre todo cuando se aparecía en la relación de abonados impresa.
  Quienes no podían permitirse una suscripción individual tenían la alternativa de leer la prensa en las mencionadas bibliotecas de préstamo, o bien en los cafés, bares y tabernas, cuyos dueños vieron en la oferta de periódicos una oportunidad para atraer clientela. Había también lectores «profesionales», que formaban corrillos o que iban de casa en casa para leer las noticias del día. De esta forma podían mantenerse informadas las personas analfabetas, los ancianos o, como sucedía en Cuba en el siglo XIX, los obreros de las fábricas de cigarros a los que un compañero les leía novelas populares.
Aparte de los libros propiamente dichos, en el siglo XVIII circularon impresos de carácter más popular, de baja calidad y de consumo instantáneo, como pliegos sueltos, cartillas, estampas, catecismos, relaciones de comedias, almanaques, calendarios y breves relaciones de sucesos.
  Los impresos llamados "gacetas de los pobres" eran muy rentables para los talleres de impresores, y daban sustento a humildes vendedores ambulantes, como los ciegos, que desde 1727 disfrutaron en España del derecho exclusivo de vender por las calles gacetas e impresos parecidos. En París se contabilizaban 120 vendedores callejeros (colporteurs) de almanaques y pregones, distinguidos con una insignia de cuero que probaba su pertenencia al gremio. Gran parte de esta literatura se dirigía al mundo rural, lo que ayudó a que las tasas de analfabetismo fueran reduciéndose sensiblemente.
  Al mismo tiempo, a lo largo de la centuria se desarrolló mucho la edición clandestina, de obras satíricas, pornográficas, antirreligiosas o políticamente radicales que allanaron el camino para el estallido revolucionario en Francia, en 1789, o en la América española, a partir de 1808. A veces se trataba de ediciones piratas con una finalidad puramente económica. Muchos impresores de Suiza y Holanda, por ejemplo, se especializaron en producir libros para el mercado francés a mitad de precio, según denunciaban los editores franceses.

.Más información http://www.nationalgeographic.com.es/articulo/historia/secciones/7292/pasion_por_lectura_siglo_xviii.html#gallery-1

El pequeño pájaro que perseguía al Sol

 
El Cha­rrán Ár­ti­co (o Ster­na Pa­ra­di­sea) es cé­le­bre por rea­li­zar la mayor mi­gra­ción es­ta­cio­nal co­no­ci­da del reino ani­mal. Cada año, su ansia via­je­ra lo lleva de un ex­tre­mo a otro del pla­ne­ta, del Polo Norte al Polo Sur, per­si­guien­do in­can­sa­ble­men­te el ve­rano. Pero este cu­rio­so modo de vida; su larga ruta so­bre­vo­lan­do la nada sa­la­da y su asen­ta­mien­to en dos de los lu­ga­res más ex­tre­mos de la Tie­rra, hacen de él un ave di­fí­cil de es­tu­diar.
Gra­cias a la tec­no­lo­gía, en el año 2007, un equi­po cien­tí­fi­co in­ter­na­cio­nal se pro­pu­so des­cri­bir en de­ta­lle el largo viaje del pe­que­ño cha­rrán [1]. Y para ello uti­li­za­ron no­ve­do­sos geo­lo­ca­li­za­do­res, mi­nia­tu­ras sen­si­bles a la luz de ape­nas 1,4 gra­mos, lo bas­tan­te li­ge­ras para poder ser por­ta­das por aves que pesan poco más de 100. Estos ras­trea­do­res son ca­pa­ces de re­co­pi­lar in­for­ma­ción sobre los cam­bios de lu­mi­no­si­dad a lo largo del día du­ran­te años (la hora en que ama­ne­ce y ano­che­ce), per­mi­tien­do así in­fe­rir, a los in­ves­ti­ga­do­res, el ca­mino se­gui­do por las aves.
 Pero, para ello,  era ne­ce­sa­rio co­lo­car un sen­sor en la pata de los cha­rra­nes y esto no es tan sen­ci­llo como po­dría pa­re­cer. Los cha­rra­nes ár­ti­cos son cé­le­bres, en pri­mer lugar, por rea­li­zar la mayor mi­gra­ción co­no­ci­da del reino ani­mal. En se­gun­do lugar, por su gran agre­si­vi­dad de­fen­dien­do el nido. Cada ve­rano, los cha­rrá­nes via­jan a sus co­lo­nias de apa­rea­mien­to en el Ár­ti­co. Allí for­man pa­re­jas mo­nó­ga­mas que sue­len durar toda la vida y ponen sus hue­vos di­rec­ta­men­te en el suelo, es­ca­sa­men­te pro­te­gi­dos de no ser por el po­si­ble ca­mu­fla­je y la aten­ta vi­gi­lan­cia de los pro­ge­ni­to­res. Pro­ba­ble­men­te por ello, ante cual­quier ame­na­za, el cha­rrán se lanza en pi­ca­do sobre el pre­sun­to agre­sor, veloz cual obús em­plu­ma­do y dis­pues­to a herir fie­ra­men­te las co­ro­ni­llas de los po­bres in­ves­ti­ga­do­res ár­ti­cos, que no rara vez vuel­ven con menos pelo del que lle­va­ron, a sus casas.


Pese al clima ex­tre­mo y la do­lo­ro­sa llu­via de cha­rra­nes, en junio de 2007, Cars­ten Ege­vang y su equi­po con­si­guie­ron co­lo­car hasta 70 tram­pas en dos co­lo­nias de apa­rea­mien­to de Groen­lan­dia e Is­lan­dia, si bien sólo 11 sen­so­res pu­die­ron ser re­cu­pe­ra­dos al ve­rano si­guien­te (lo­ca­li­zar al mismo cha­rrán dos años se­gui­dos, puede ser una tarea no apta para mio­pes). Con todo, la in­for­ma­ción fue su­fi­cien­te para arro­jar nue­vos datos sobre la mi­gra­ción del cha­rrán y tra­zar un mapa de­ta­lla­do ( aquí el ar­chi­vo de Goo­gle Earth). A fi­na­les de agos­to, los miem­bros de las co­lo­nias em­pren­den su viaje hacia el sur, en gru­pos pe­que­ños (menos de 15 aves) y si­guien­do rutas di­fe­ren­tes sobre el Océano Atlán­ti­co: unas más cer­ca­nas a la costa afri­ca­na y otras a la de Su­ra­mé­ri­ca. Los ca­mi­nos de estas aves sólo pa­re­cen coin­ci­dir en de­ter­mi­na­dos pun­tos de es­pe­cial in­te­rés, zonas ricas en ali­men­tos como el Norte del Atlán­ti­co (donde las aves “re­pos­tan” du­ran­te casi un mes en Sep­tiem­bre), o su des­tino final en el Mar de Wed­dell, una zona rica en krill donde los cha­rra­nes des­can­san hasta em­pren­der su rá­pi­do re­gre­so en Abril. El ca­mino de vuel­ta sí pa­re­ce más ho­mo­gé­neo: los cha­rra­nes sur­can el Atlán­ti­co fo­man­do una am­plia “S” ale­ja­da de la costa, que po­dría tener su ex­pli­ca­ción en los vien­tos fa­vo­ra­bles para un viaje más rá­pi­do (de hecho, los cha­rra­nes com­ple­tan este re­co­rri­do en ape­nas 40 días).
 Des­pués de todo un año, al­gu­nos de los cha­rra­nes ár­ti­cos es­tu­dia­dos ha­bían lle­ga­do a re­co­rrer hasta 80.000 Km en su mi­gra­ción. Una dis­tan­cia que, su­ma­da a lo largo de 30 años de vida, les per­mi­ti­ría via­jar 3 veces a la Luna y vol­ver. Un viaje in­can­sa­ble a tra­vés de todo el pla­ne­ta y sus dis­tin­tas re­gio­nes cli­má­ti­cas, para con­ten­tar­se, úni­ca­men­te, con el pe­cu­liar ve­rano polar y el in­ce­san­te bri­llo del sol de me­dia­no­che (de hecho, es el ani­mal que re­ci­be más luz solar a lo largo de su vida). Re­sul­ta di­fí­cil ima­gi­nar cómo este pe­cu­liar modo de vida ha lle­ga­do a ser “ren­ta­ble” para estas aves. Me di­vier­te ima­gi­nar que qui­zás, como enor­mes po­li­llas, los cha­rra­nes viven per­si­guien­do la mayor bom­bi­lla que ilu­mi­na nues­tro pla­ne­ta. O qui­zás, como tan­tos tra­ba­ja­do­res en estas fe­chas, se nie­gan ro­tun­da­men­te a que se les acabe el ve­rano.

martes, 18 de septiembre de 2012

Aniversario de Ocuppy Wall Street






Fuente: http://fotos.lainformacion.com/mundo/fuertes-disturbios-en-el-aniversario-de-ocuppy-wall-street_F_yX7CynMs4mtzzq8ZIvhG86/

El 'emoticono' de Internet cumple 30 años ;-)


Poco a poco estas "caritas" se han ido haciendo casi imprescindibles en mensajes de correo electrónico, chats, foros de debates o blogs, con el objetivo de intentar atenuar la neutralidad de lo escrito, los malentendidos o simplemente para intentar dotar al lenguaje escrito de algo de emotividad. Esta semana se cumplen 30 años desde que a un profesor estadounidense se le ocurrió escribir en la pantalla de su computadora tres signos de puntuación, :-), para dibujar una pequeña cara que sonríe en forma horizontal. Se trataba de Scott Fahlman, un profesor de informática de la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburg. Acababa de inventar el "emoticono" de Internet. Su idea dio nacimiento a un nuevo método de expresión, que desde entonces sería utilizado por los internautas del mundo entero. Su invención no fue fruto de la casualidad: ese 19 de septiembre de 1982, Fahlman conversó con sus colegas sobre la posibilidad de incluir humor en un mensaje electrónico, y propuso usar el dibujo de la sonrisa que cualquiera podía componer sobre su teclado, según se puede leer en el mensaje original. La idea rápidamente se extendió a otras universidades y laboratorios de investigación. Poco a poco, esa posibilidad de crear emociones mediante las teclas se extendería por todo el mundo. Fuentehttp://www.agenciasinc.es/ilustraciones/inicio/%28imagen%29/101646

domingo, 16 de septiembre de 2012

Ocupa Monsanto reaviva el debate sobre los transgénicos


El 17 de septiembre, coincidiendo con el aniversario del movimiento Ocupa Wall Street, el mundo vuelve a ser convocado para una acción de protesta. Esta vez le toca el turno a Monsanto Corporation, la empresa líder en el mercado de semillas y responsable de producir el 90% de los transgénicos plantados en el planeta. Los activistas de Ocupa Monsanto tienen planeado realizar acciones de protesta en más de setenta ciudades alrededor del mundo, incluidas algunas españolas, con la intención de poner sobre el tapete los peligros para la salud humana y el medio ambiente que ellos entienden conlleva el desarrollo y cultivo de organismos modificados genéticamente (OMG). 
 "La gente está preocupada por la evidencia de que los alimentos transgénicos afectan a la salud humana, pero los políticos y las empresas ignoran la protesta pública contra los productos con modificaciones genéticas para proteger sus grandes beneficios", asegura la activista Rica Madrid, una de las portavoces de Ocupa Monsanto. Madrid tal vez acuda a manifestarse frente a la casa matriz de Monsanto, ubicada en la ciudad estadounidense de Saint Louis, en el estado de Missouri. Este será el principal escenario de las acciones de Ocupa Monsanto durante la semana que los organizadores prevén que durarán. En California sin embargo, se han adelantado al llamado. El pasado miércoles protagonizaron una acción de protesta frente a la sede de Monsanto en Oxnard que acabó con nueve detenidos. El grupo de activistas que se autodenomina "Unidad de Delitos Genéticos" ataviados con monos blancos cerraron los puntos de acceso a un centro de distribución de semillas transgénicas de Monsanto.
De los más de 400 establecimientos y oficinas en 66 países que posee Monsanto, 13 se encuentran en territorio español: cinco en Almería, dos en Valencia, Barcelona y Sevilla, y una en Madrid y Murcia. Según detalla la web de Ocupa Monsanto en España, las ciudades que han confirmado algún tipo de movilización son Valencia, Madrid y Almería. 

La semilla de Monsanto
En 1901, John Francis Queeny funda una pequeña empresa dedicada a la fabricación de productos químicos. Queeny bautizó su emprendimiento con el apellido de su esposa, Monsanto. Desde un comienzo tuvo un éxito rotundo gracias a la comercialización de edulcorantes, logrando la primer gran venta de su producto a la empresa Coca-Cola. Los éxitos continuaron con los químicos agrícolas, como el plaguicida DDT, el que ya ha sido retirado del mercado, PCB para empresas industriales, componentes del Agente Naranja para la industria militar y la hormona de crecimiento bovino. En las décadas de 1980 y 1990, Monsanto comienza una etapa de reconversión que la lleva a enfocarse en los procesos de modificación genética. Su consolidación definitiva se inicia cuando los cultivos transgénicos empiezan a comercializarse a mediados de la década de 1990 y toma el control de la venta mundial de semillas al hacerse con las principales empresas semilleras. Con la adquisición de Seminis, en marzo de 2005, Monsanto se convirtió en el mayor productor de granos convencionales, con cerca del 90% del mercado en la producción de cultivos de ingeniería genética. 

Monsanto Corporation comprende dos segmentos comerciales que operan desde varias instalaciones alrededor del mundo: Semillas y Genómica, y Productividad Agrícola. Los productos de Semillas y Genómica, que según Monsanto es "la fuerza motriz para el crecimiento futuro de la empresa", tienen aplicaciones tanto de germoplasma como de biotecnología. El producto más conocido de este segmento es la serie de cultivos Roundup Ready que comenzaron a desarrollarse a partir de mediados de 1980 con la soja transgénica, y a la que se sumaron a partir de 1996, el maíz, sorgo, colza, alfalfa y algodón. Entre las marcas más importantes de semillas con aplicaciones de germoplasma se cuentan DEKALB (maíz), Asgrow (soja), Deltapine (algodón), Seminis (hortícolas) y De Ruiter (hortícolas).
Estas semillas fueron modificadas genéticamente para tolerar el Roundup, un producto genérico basado en el glifosato que controla las malezas, producido por el otro segmento de la empresa, Productividad Agrícola. Otro de sus productos con glifosato es Harness, utilizado específicamente para controlar las malezas del maíz. Muchas organizaciones, como las ecologistas Greenpeace y Amigos de la Tierra denuncian que el Roundup, el herbicida líder en ventas de la compañía, "está asociado a enfermedades severas y malformaciones congénitas" sobre todo en aquellas comunidades que viven cerca de plantaciones de monocultivos transgénicos, y el "envenenamiento" de sus tierras. 
 Monsanto, que en 2010 generó ventas netas que ascendieron a los 9.000 millones de euros, controla el 27% del mercado comercial de semillas y el 90% del mercado de semillas de soja. Un control que puede considerarse total cuando se trata de OMG, ya que una de las políticas de la empresa es aplicar a rajatabla el sistema de patentes de sus semillas transgénicas. Monsanto entiende que las patentes son necesarias para asegurarse el pago por sus productos y por toda la inversión que realiza para desarrollarlos. Con la excusa de que "las patentes ayudan a promover la investigación", Monsanto prohíbe a los agricultores transgénicos guardar o reutilizar las semillas que adquieren por lo que están obligados a comprarlas año tras año a la casa madre, so pena de multas que pueden arruinar a los productores. La obsesión de la multinacional para que no se pirateen sus productos les ha llevado a contratar empresas de detectives privados que recorren los cultivos y a habilitar "líneas calientes" para que los agricultores se denuncien entre sí. Hace más de una década, la Fundación Internacional para el Avance Rural (FIAR) viene denunciando que "Monsanto está creando un reino de terror en los campos estadounidenses". La milenaria tradición de las familias campesinas de reservar lo mejor de la cosecha como simiente, "está tocando a su fin por imperativo de la biotecnología

Cultivo de transgénicos en el mundo
En nuestro planeta existen 4.900 millones de hectáreas de tierras agrícolas. Un 3% de esas tierras las ocupan los cultivos biotecnológicos, que en 2011 alcanzaron las 160 millones de hectáreas. Esto representa un incremento del 8% (12 millones de hectáreas) respecto al año anterior. La lista de países la encabeza con 70 millones de hectáreas cultivadas, Estados Unidos, el primer país que comenzó a cultivar OMG en 1996. Le siguen Brasil (30,3), Argentina (23,7), India (10,6), Canadá (10,4), China (3,9), Paraguay (2,8), Pakistán (2,6), Sudáfrica (2,3) y Uruguay (1,3 millones de hectáreas).
Son una treintena los países que han abierto sus puertas a los transgénicos destinados en su mayoría para alimentación animal y la producción de agrocombustibles. Esto significa que de alguna u otra manera existen en el mundo más de 170 países que se resisten a introducir OMG. Así es que esta clase de cultivos se concentra en unos pocos países: Estados Unidos, Brasil, Argentina, India y Canadá plantan el 90% de OMG.
Con el 85% de los cultivos transgénicos de Europa, España ocupa el puesto 17 con unas 100 mil hectáreas cultivadas, principalmente con la variedad de maíz Bt, llamado MON810 de Monsanto. Según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente español, en un año ha tenido un crecimiento en superficie cultivada de 20 mil hectáreas. El 15% restante de hectáreas europeas se las reparten República Checa, Portugal, Eslovaquia, Rumanía y Polonia. Aunque el gobierno de este último, en el pasado mes de agosto decretó la prohibición total de la cepa del maíz MON810 en el país, ante el reclamo de los apicultores y activistas polacos que denunciaron que "el polen procedente estas plantaciones podría ser devastador para la población de abejas que ya se redujo en el país".
La situación de España, donde la superficie no deja de aumentar, contrasta con las reticencias a los cultivos de OMG por parte de la mayoría de los países europeos. El ministro de agricultura español Miguel Arias Cañete ha defendido en el Congreso que el maíz transgénico de Monsanto es más respetuoso con el medio ambiente que el convencional. "El maíz MON810 ha resultado ser una solución en la lucha contra la plaga del taladro para muchos agricultores de amplias regiones españolas como la del Valle del Ebro", aseguró Arias Cañete en su intervención resaltando el "ahorro de muchos litros de insecticidas y pasadas de tractor" que supuso a los agricultores.El debate mundial sobre el cultivo y el desarrollo de OMG parece no tener términos medios. Mientras Monsanto y el resto del empresas de agronegocios, intentan expandir sus semillas patentadas a todos los rincones del planeta ofreciendo soluciones al hambre y a los efectos del cambio climático, los ecologistas y activistas contrarios a las OMG se mantienen en pie de guerra con la firme convicción de frenar el avance de estos cultivos. El llamamiento mundial a manifestarse a las puertas de las delegaciones y sedes de Monsanto por parte de Ocupa Monsanto es parte de la batalla por hacer visible aquello que consideran un problema con connotaciones negativas para el medio ambiente, la economía y la salud.

viernes, 14 de septiembre de 2012

El Valle de la Muerte, lugar más caluroso del mundo


  Un grupo de expertos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha llegado a la conclusión de que el récord histórico de calor mantenido durante exactamente 90 años por El Azizia (Libia) no es válido debido a un error en el registro de la temperatura. El anuncio es el fruto de una investigación plagada de peligros realizada durante la revolución libia de 2011. El lugar más cálido del mundo es ahora, oficialmente, el Parque Nacional del Valle de la Muerte de California (Estados Unidos de América), lo cual constituye un título tan simbólico para los meteorólogos como lo es el monte Everest para los geógrafos.
Durante 2010 y 2011 un grupo de expertos internacional especial de la Comisión de Climatología de la OMM llevó a cabo una investigación a fondo del récord mundial de larga data de una temperatura extrema, de 58 ºC (136,4 ºF), a menudo citada por numerosas fuentes como la temperatura en superficie más alta del planeta y que se registró en El Azizia, aproximadamente a 40 kilómetros al sur-suroeste de Trípoli el 13 de septiembre de 1922. La investigación, que contó con el apoyo del Centro meteorológico nacional de Libia, se llevó a cabo para el Archivo mundial de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos de la Comisión de Climatología de la OMM. Este Archivo es el registro oficial de récords mundiales de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos comprobados de la Organización.
El comité de investigación, compuesto por expertos climáticos de Libia, Italia, España, Egipto, Francia, Marruecos, Argentina, Estados Unidos de América y Reino Unido, estableció que cinco factores habían sido los causantes de que se estableciese el récord de temperatura extrema de El Azizia en 1922, a saber: a) instrumentos problemáticos, b) un observador probablemente carente de experiencia, c) un sitio de observación emplazado en material de tipo asfalto, que no era representativo del suelo local del desierto, d) escasa correspondencia de las temperaturas extremas con las de otras localidades cercanas y e) escasa correspondencia con las temperaturas que se registraron posteriormente en el sitio.
El comité de evaluación de la OMM llegó a la conclusión de que la hipótesis más convincente con respecto al récord de 1922 era que un observador novato e inexperimentado, sin formación en el uso de un instrumento inadecuado, cuyas lecturas podían interpretarse erróneamente con facilidad, no registró debidamente la observación y, por consiguiente, se equivocó en aproximadamente siete grados Celsius.
Sobre la base de estas conclusiones, la temperatura extrema de 58 ºC medida en El Azizia en 1922 quedó invalidada en el Archivo mundial de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos de la Comisión de Climatología de la OMM.

“Esta investigación demuestra que, gracias a las continuas mejoras en meteorología y climatología, ahora los expertos climáticos pueden volver a analizar los registros meteorológicos del pasado de forma mucho más detallada que nunca. El resultado final es un conjunto de datos climáticos aún mejor que los anteriores para el análisis de cuestiones importantes mundiales y regionales relacionadas con la variabilidad del clima y el cambio climático”, dijo el señor Randall Cerveny, ponente sobre los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos de la OMM.
En consecuencia, la conclusión de la evaluación realizada por la OMM fue que la temperatura oficial en superficie más alta fue la de 56,7 °C (134 °F), registrada el 10 de julio de 1913 en el rancho Greenland (Valle de la Muerte) en California (Estados Unidos). Puede consultarse información completa sobre la evaluación en el número en línea del Boletín de la Sociedad Meteorológica Americana.
En el Archivo de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos de la OMM figura una lista completa de esos fenómenos. Entre ellos cabe citar las temperaturas mundiales más altas y más bajas, récords de precipitación, el pedrisco más pesado, el período de sequía más prolongado, la máxima ráfaga de viento y los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos de los hemisferios.


Un punk, una prostituta y una hazaña por amor en las calles de Berlín

 Fuente: http://www.revistaenie.clarin.com/escenarios/cine/Un-punk-una-prostituta-y-una-hazana-por-amor_0_772722999.html


Felicidad o suerte. Así puede traducirse al español la palabra alemana Glück, y así tituló Doris Dörrie su película más reciente, que incluye inusuales escenas de violencia para una cineasta reconocida por las referencias a la filosofía budista de sus filmes. Este cuenta la historia de Irina, una inmigrante ilegal que perdió todo en la Guerra de los Balcanes y sobrevive prostituyéndose en las calles de Berlín. Allí conoce a Kalle, un joven punk sin hogar. A pesar de las sospechas mutuas –parte de la vida en la calle–, se enamoran e intentan construir una vida juntos. Se mudan al pequeño departamento que Irina usa para atender a sus clientes, mientras Kalle intenta encontrar un trabajo. Hasta que uno de los clientes muere en la casa de Irina y ella huye por pánico. Cuando Kalle regresa y encuentra el cuerpo, decide que hará lo que sea necesario para defender la felicidad que ha encontrado. Incluso un acto extremo.

 Durante la presentación del filme en la Berlinale, en febrero último, la directora aseguró: “Aunque es una historia increíble, está basada en un hecho que sucedió en Berlín. Siempre lo que más me intrigó es la pregunta que plantea la historia: ¿Cuánta felicidad han vivido juntos los protagonistas como para llevarlo a él a cometer un acto tan enorme y una hazaña tan increíble por su amor?”.

-¿Por qué cree que Kalle está dispuesto a todo con tal de conservar su relación con Irina?
-Kalle vive en la calle. Es un punk que no cree en el amor y menos en que realmente alguien pueda quererlo a él. Tuvo una relación muy traumática con sus padres. Irina es la primera persona que lo acepta y lo ama, así que para él esa relación se convierte en lo más sagrado.

-¿Cómo fue la experiencia de haber sido dirigido por Doris Dörrie?
-Trabajar con Doris fue genial, ella tiene una manera de filmar que no es muy usual en el medio. El set estuvo compuesto por la cámara, muy pocas luces artificiales, los actores y ella. Esto permitió una realización más rápida y dejó más tiempo para trabajar en las escenas. Doris nos daba libertad y escuchaba nuestras sugerencias sobre algunas escenas. Es una persona muy divertida y muy simpática. Como decimos los actores, es una de nosotros.

-¿Cree que la crisis económica que vive Europa repercute en los extranjeros y los que no viven dentro del sistema?
-No veo más discriminación por la crisis económica. Berlín es una ciudad bastante tolerante y tanto la gente que vive en la calle como los inmigrantes ilegales son parte de la imagen de la ciudad. Por supuesto, siempre hay gente que les dice que vayan a conseguir un trabajo, pero generalmente no sucede. Creo que la crisis económica trajo mayor comprensión y que ahora la gente entiende cómo una persona puede terminar viviendo en la calle. Hoy, en Alemania se ven personas que tienen trabajo pero comen de la basura, porque su sueldo sólo les alcanza para pagar el alquiler. La crisis logró que todos sientan que eso les puede suceder a ellos o a sus hijos.
 
-Los protagonistas de “Felicidad” están dispuestos a todo para defender su relación, su amor. ¿Se identifica con ellos?

-Sí, haría todo lo que fuera necesario por mantener a mi mujer y a mi familia. En una situación similar a la historia, quizás no hubiera actuado exactamente de la misma manera, pero entiendo por qué el protagonista actúo así.
 
-¿Cómo fue crecer en Braunfels, una zona rural de Alemania?

-Disfruté mucho mi niñez, ya que crecí rodeado de un bosque, un castillo y granjas. Aunque nunca aprendí a montar, a pesar de que me crié entre caballos. Es algo que tengo pendiente. Después, en la adolescencia, la pequeña ciudad ya dejó de ser tan divertida.
 
-¿Qué lo llevó a la actuación?

-A los 16 años fui a visitar a mi hermana que vivía en Colonia y trabajaba en un estudio de televisión. Allí se grababan series que todavía no habían sido emitidas, y a pesar de eso siempre en la puerta había seguidores esperando a los actores. Una tarde a la salida del estudio, un grupo de fans me pidió un autógrafo… ¡aunque yo era un desconocido! La gente de la producción observó la escena y me pidió que hiciera un casting. Me fue bien pero en ese momento me negué a empezar a trabajar en la tele porque tenía que regresar a Braunfels para terminar el colegio. A los 18 años sí me mudé a Colonia y comencé a estudiar actuación. Y a actuar.
 

miércoles, 12 de septiembre de 2012

El color más intenso de la naturaleza

Pollia condensataes
Fuente: http://www.agenciasinc.es/imagenes/inicio/%28imagen%29/101477

En los bosques de Etiopía, Mozambique, Tanzania y otros países africanos vive una diminuta planta Pollia condensata de frutos duros y de apariencia metálica, utilizados con fines decorativos por su color azulado que brilla durante años e incluso décadas tras ser recogidos.
Para entender cómo la planta produce este color tan persistente, un equipo de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y del Museo Smithsonian de Historia Natural (EE UU) la ha analizado a nivel celular. Los resultados, publicados esta semana en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), demuestran que Pollia condensata produce el color a través de una coloración estructural –conocida hasta ahora únicamente en animales–, y no a través de pigmentos como lo hace la gran mayoría de colores.
Según los investigadores, el color del tejido del fruto es más intenso que cualquier otro tejido biológico. Si se compara con un espejo de plata, el color del fruto refleja el 30% de luz, lo que lo hace aún más intenso que el de las alas de la mariposa Morpho rhetenor. Además, como su color está construido dentro de una estructura, y no depende de los pigmentos que se degradan con el tiempo, su intensidad es más duradera.

Ricardo Reis


Toda visao da crença se acompanha,
         Toda crença da acçao; e a acçao se perde,
  Água em água entre tudo.
Conhece-te, se podes. Se nao podes
Conhece que nao podes. Saber sabe.
Sê teu. Nao dês nem ´speres.