domingo, 22 de octubre de 2017

El presidente más cercano

El portugués Marcelo Rebelo de Sousa se ha erigido en la referencia social y política del país tanto para las alegrías como para las desgracias

El presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, consuela a una anciana de Vouzela, víctima de los incendios.

El presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, consuela a una anciana de Vouzela, víctima de los incendios. EFE
 Si algo impacta en las fotos del presidente de Portugal con las víctimas de los últimos incendios que han devastado el centro del país es ver que abraza de verdad. Marcelo Rebelo de Sousa (Lisboa, 1948) es “el presidente de los afectos”.

“La gente humilde”, decía durante su triunfal campaña electoral en enero de 2016, “ya sabe que no le puedes solucionar sus problemas particulares, pero un momento de consuelo no cuesta dinero ni tiempo. Eso no se lo podemos negar”. Portugal salía del Gobierno de Pedro Passos Coelho (PSD). Frío, gris, alejado de la gente, que ejecutó sin alma la receta de la troika.

Dieciocho meses después, Rebelo de Sousa sigue dando abrazos con el mismo cariño que cuando buscaba el voto. Las víctimas de los incendios se le desarman en sus brazos, mientras él les inculca, con la fe que profesa, que lo peor ha pasado. “El futuro va a ser mejor”, consolaba a un anciano que había perdido todo; y eso que no era mucho.

Se equivoca quien vea en sus abrazos, en sus viajes, en sus palabras una figura folclórica. Marcelo Rebelo de Sousa no es un producto del populismo salido de un Gran Hermano; tampoco es un político de partido ni un teórico universitario; al menos no solo eso. Con el tiempo, su personalidad ha absorbido lo mejor de cada estereotipo, el contacto popular, la habilidad negociadora y el bagaje intelectual, y en el camino se ha desprendido de impaciencias y soberbias.

Desde el primer día quiso ser el presidente de todos y en exclusiva de ninguno. Se pagó toda la campaña de su bolsillo (157.000 euros, cinco veces menos que la campaña del PC) y consiguió el 52% de los votos sin apenas haber dado un mitin; le bastaba con ir por las calles y abrazar a gente que nunca había sido abrazada.

En los 18 meses de mandato su figura apenas se ha deteriorando, contrariando a quienes pronosticaban que su hiperactividad presidencial empalagaría con el tiempo. Ciertamente, Rebelo de Sousa está en todos los sitios que hay que estar y en algunos más; en los compromisos oficiales y en aquellos que no existían para los telediarios; los lunes seguro, pero sábados y domingos también. Su web institucional tiene más actividad que muchos periódicos online; con un puñado de post diarios, se encuentran discursos protocolarios, el pésame por la muerte del cantante George Michael o la felicitación a un profesor por su 80º cumpleaños.

Según el estudio de medios Cision, las televisiones dedicaron a Rebelo de Sousa 1.060 horas de emisión en un año, 2,9 horas diarias; la prensa, más de 18.000 artículos, 49 cada día.

Estadísticamente es casi imposible que exista un portugués que no se haya abrazado al presidente, que no haya compartido un selfie con él o que no le haya visto cara a cara. Lo extraordinario, después de tal actividad, es un desgaste popular y político prácticamente nulo. En el barómetro de octubre de Eurosondagem, el 69% de los encuestados alaba su labor; seguido a 21 puntos por el primer ministro António Costa; solo el 7% califica negativamente su trabajo, por el 13,6% de Costa.

El mérito de Rebelo de Sousa es que su cercanía al pueblo no ha afectado al prestigio nacional e internacional de la institución. Con la misma intensidad con que abraza a quien necesita consuelo, ejerce sus facultades presidenciales. En año y medio ha firmado cinco vetos, dos contra decretos del Gobierno socialista y tres contra resoluciones del Parlamento. Aunque la Asamblea de la República puede rechazarlo, las tres veces prefirió rectificar su texto; en el caso del Gobierno optó por anular los decretos. Su autoridad moral va más lejos que sus atribuciones constitucionales.

El presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, consuela a un hombre mientras llora, durante una visita a los municipios del centro del país afectados por los incendios forestales de la semana pasada, en Santa Comba, Vouzela (Portugal).
El presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, consuela a un hombre mientras llora, durante una visita a los municipios del centro del país afectados por los incendios forestales de la semana pasada, en Santa Comba, Vouzela (Portugal). EFE
 “Sería indeseable un presidente que quisiera mandar en el Gobierno”, escribió antes de llegar al cargo, “pero un presidente que se apaga totalmente, que no sea una referencia del Estado, que no sea pedagogo en relación con otros poderes sería igual de indeseable”.

En año y medio, apenas han surgido críticas de los partidos políticos. Y si las ha habido han llegado más desde su partido que desde la izquierda más extremista. Lo más fuerte fueron unas palabras de su antecesor, Aníbal Cavaco Silva, también del PSD, que criticó "la verborrea frenética de los políticos europeos de nuestros días, aunque no digan nada de relevante". Si las palabras iban contra Rebelo de Sousa, la lluvia de críticas cayó sobre Cavaco.

Rebelo de Sousa llegó a la presidencia cuando ya estaba en marcha la llamada geringonça, una coalición inédita de Gobierno socialista minoritario con respaldo parlamentario de comunistas y bloquistas, pero su militancia en el PSD no le ha impedido congeniar y respetar la fórmula. Desde el primer día hizo piña con el socialista António Costa para dar estabilidad económica al país y completar los cuatro años de legislatura.

Ese caminar juntos resistió a la tragedia de los incendios de Pedrógao en junio (64 muertos), pero no ha aguantado la repetición del desastre del pasado domingo (500 incendios con 44 muertos). Al día siguiente de sus primeras críticas al Gobierno, caía la ministra del Interior.

Nacido bajo la dictadura de Salazar, compatibilizó el periodismo, los estudios de Derecho, la política con el PSD y la catequesis con su amigo Antonio Guterres. Fue brillante en los estudios y, ya de mayor, aún más brillante en la televisión, donde los domingos hipnotizaba a las audiencias solo con su palabra. Hay poco que le frene entre las 7 de la mañana y las 4 de la madrugada. Su jefe en la Casa Civil atestigua que le vio escribir un discurso con la mano derecha, sujetar el teléfono con el hombro y la oreja para oír una llamada del primer ministro y, con la mano izquierda, escribir las instrucciones que recibía. Y si hay portugueses que dudan de la aparición de la virgen en Fátima, todos le creen capaz de dictar a la vez dos discursos diferentes a dos secretarias.

El presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, besa a una mujer mientras llora, durante una visita a los municipios del centro del país afectados por los incendios forestales de la semana pasada, en Santa Comba, Vouzela (Portugal).
El presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, besa a una mujer mientras llora, durante una visita a los municipios del centro del país afectados por los incendios forestales de la semana pasada, en Santa Comba, Vouzela (Portugal). EFE
 Como si el nuevo tiempo que vive Portugal se hubiera contagiado de la hiperactividad de su presidente, el país ha vivido desde su llegada sucesos increíbles: su compañero de estudios y de iglesia, Antonio Guterres, secretario general de la ONU; la selección de fútbol, campeona de Europa; Salvador Sobral gana Eurovisión. Y ya en el colmo de los imposibles se cumplió el sueño que Rebelo de Sousa contaba a los íntimos durante la campaña electoral: “Anda, que si soy presidente y le entrego la Copa de Portugal a mi amado Braga…”. E foi.

Ahora los abrazos son para consolar de tanto dolor. La web presidencial recuerda cada mes la tragedia de Pedrógão; esta Navidad, Rebelo de Sousa la pasará en aquella aldea, y para el próximo año ya ha prometido que acudirá a reinaugurar cada taller y cada fábrica resurgida de las cenizas de los incendios.

Fuente: https://elpais.com/internacional/2017/10/20/actualidad/1508514783_943230.html?id_externo_rsoc=TW_CC

Democracia


Pissing on the Moon Pieter Bruegel the Elder, 16th Century

"La bandera avanza hacia el paisaje inmundo, y nuestra jerga ahoga el tambor.
     "En nuestros centros alimentaremos la más cínica prostitución. Aplastaremos las revueltas lógicas.
     "¡A los países pimenteros y destemplados! Al servicio de las más monstruosas explotaciones industriales y militares.
     "Lejos de aquí, no importa adónde. Reclutas de la buena vountad, nuestra filosofía será feroz; demasiado ignorantes para la ciencia, demasiado trajinados para el bienestar. Al carajo el mundo que gira y gira. Esta es la verdadera marcha. ¡Vamos, adelante!

Arthur Rimbaud

sábado, 21 de octubre de 2017

Vergüenza

La Unión Europea se lleva el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2017


 ....
¿Por qué le concede la Fundación Princesa de Asturias el premio de la Concordia a la UE? El jurado lo hace por cumplirse 60 años de la firma del Tratado de Roma, y por "su colaboración en la implantación y difusión en el mundo de valores como la libertad, los derechos humanos y la solidaridad".

Estos valores, destaca el acta que ha leído este mediodía el presidente del jurado y jefe del Ejecutivo asturiano, Javier Fernández, "proyectan esperanza hacia el futuro, en tiempos de incertidumbre, proponiendo un ejemplo de progreso y de bienestar".

 El jurado olvida mencionar en su fallo el drama de los refugiados y la cicatera actitud de todos los miembros de la UE, entre las cuales destaca la del Gobierno español.......

miércoles, 18 de octubre de 2017

Los ganadores del concurso de fotografía macro de Nikon 2017

A veces el tamaño importa, pero otras veces importan más los detalles, y como puedes ver en las fotos ganadoras del concurso de fotos macro de Nikon 2017... no se pueden conseguir imágenes aún más detalladas que estas.
Es el 43º año que se celebra esta competición, que atrae a doctores, científicos y entusiastas de la fotografía macro de todo el mundo. Este año, más de 2000 personas de 88 países distintos enviaron sus imágenes. Y por si no lo sabes, la fotomicrografía consiste en hacer fotos a través de un microscopio o un objeto de aumento similar, para captar detalles invisibles al ojo humano.
Este año el gran premio se lo han llevado los investigadoser del Instituto del Cáncer de Holanda, que retrataron células de piel humana en las que la keratina brilla de forma fluorescente tras ser tratada. Aquí debajo puedes ver a todos los demás ganadores, imágenes distinguidas y menciones de honor. Y si quieres verlas TODAS, solo tienes que ir a la web de Nikon Small World.

Araña saltadora, Estambul, mención de honor

#1 Araña saltadora, Estambul, mención de honor

Huevos de polilla en una telaraña, Illinois, imagen distinguida

#3 Huevos de polilla en una telaraña, Illinois, imagen distinguida

Neuronas de un paciente con Alzheimer, Seongnam, mención de honor

#8 Neuronas de un paciente con Alzheimer, Seongnam, mención de honor

Moho sobre un tomate, Netanya, 5º premio

#15 Moho sobre un tomate, Netanya, 5º premio

Alga volvox liberando sus colonias, Nantes, 3º premio

#19 Alga volvox liberando sus colonias, Nantes, 3º premio

Cabeza de semilla de Senecio, Israel, 2º premio

#25 Cabeza de semilla de Senecio, Israel, 2º premio

martes, 17 de octubre de 2017

Comunicación no verbal

Max-Ernst
 La teoría de la relatividad lingüística postula que la lengua hablada por una persona determina el procesamiento cognitivo de esa persona y su aptitud para percibir el mundo. Por ejemplo, si alguien fuera educado en un idioma que careciera de vocablos para denotar un concepto como "fiable", sería incapaz de entender o expresar la fiabilidad.
   Es un ejemplo extremo a la vez que difícil de estudiar, porque, para comprobarlo, se necesitaría encontrar una cultura que utilice una lengua en la que se echen a faltar ciertos conceptos importantes.
   Algunos proponentes de ese tipo de tesis llegan aún más lejos y afirman que el cambio del idioma que habla una persona puede conducir a un cambio en su manera de pensar.  El ejemplo más destacado de esa idea nos lo proporciona la llamada programación neurolingüística, o PNL. La PNL es una mezcolanza de psicoterapia, desarrollo personal y otros enfoques conductuales, y su premisa básica es que el lenguaje, la conducta y los procesos neurológicos están entrelazados.
   A pesar de su popularidad y su atractivo, son muy pocas las pruebas que nos indican que la PNL realmente funciona, lo que la sitúa en el mismo territorio que las pseudociencias y las medicinas alternativas.
   No obstante, algo que desde la PNL se afirma a menudo es que el componente no verbal de la comunicación es muy importante, y eso es muy cierto. Y la comunicación no verbal se manifiesta de muchas maneras diferentes.
   En el libro El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, Oliver Sacks refirió el caso de un grupo de pacientes con afasia que no podían entender el lenguaje hablado, pero que encontraban graciosísimo el discurso del presidente que estaba siendo televisado en aquellos momentos, a pesar de que esa no era ni mucho menos la intención con la que el mandatario estaba pronunciando dicha alocución. La explicación era que los pacientes, despojados de su comprensión de las palabras, se habían vuelto expertos en reconocer pistas y señales no verbales que la mayoría de personas pasamos por alto, distraídas como nos tienen las palabras que se dicen en momentos así. El presidente no dejaba de presentarse (a ojos de aquellos pacientes) como alguien que revelaba continuamente su insinceridad mediante sus tics faciales, su lenguaje corporal, su ritmo de discurso, su elaborada gestualidad, etcétera. Estas son cosas que, para un paciente con afasia, funcionan como grandes señales de alarma de la insinceridad. 


El cerebro idiota
Dean Burnett

lunes, 16 de octubre de 2017

El fuego tiene razones que la corrupción entiende

Una investigación judicial revela que en España y Portugal existe una mafia empresarial que ha conseguido 250 millones de euros públicos amañando concursos de extinción. Una parte importante de los fondos destinados a prevención de incendios va a parar, de manera fraudulenta, a empresas de extinción con un pasado legal más que dudoso

Una foto para percatarse del horror de los incendios. 15/10/2017 - Vieira de Leiria, Portugal. Por Hélio Madeiras 
 El cártel del fuego (I)

http://ctxt.es/es/20170906/Politica/14827/ctxt-incendios-corrupci%C3%B3n-portugal-Avialsa-Faasa.htm

 El cártel del fuego (II)

http://ctxt.es/es/20170927/Politica/15164/incendios-portugal-cartel-corrupcion-ctxt.htm#.WeS8KSkzy-E.twitter

La ola de incendios arrasa Galicia, Asturias y Portugal

El Gobierno gallego no revela la superficie afectada por los incendios, pero sí concreta que Galicia padece 105 incendios en el inicio de este lunes. En 15 de los focos la proximidad a zonas habitadas mantiene activada la situación de alerta 2
Dos mujeres han muerto en Nigrán (Pontevedra), un hombre en Carballeda de Avia (Ourense) y otro, de avanzada edad, en Vigo
En Portugal, Protección Civil confirma 31 muertos, donde continúan activos 145 incendios

 Decenas de incendios siguen activos en varias zonas de Galicia, Asturias y Portugal, donde los efectivos siguen luchando contra las llamas.  Dos mujeres han muerto en Nigrán (Pontevedra), un hombre en Carballeda de Avia (Ourense) y otro, de avanzada edad, en Vigo. Por su parte, Portugal ya contabiliza 31 muertos debido al fuego que asola el centro y el norte del país.

Bomberos extinguiendo incendio en Galicia
Bomberos extinguiendo incendio en Galicia
Furgoneta en la que fallecieron dos personas atrapadas por el fuego en Chandebrito (Nigrán)
Furgoneta en la que fallecieron dos personas atrapadas por el fuego en Chandebrito (Nigrán)
Los residentes sostienen a sus mascotas mientras un fuego salvaje avanza sus casas en As Neves, Pontevedra, Galicia.
Los residentes sostienen a sus mascotas mientras un fuego salvaje avanza sus casas en As Neves, Pontevedra, Galicia. Foto:Alba Sotelo/AP
La Guardia Civil impide el acceso a la parroquia de Chandebrito donde han aparecido dos personas calcinadas en el incendio que mantiene aislada la localidad pontevedresa.
Un hombre porta dos cubos de agua para ayudar a sofocar uno de los focos declarados en el centro de la ciudad de Vigo. EFE
Un gombre observa los restos de un autobús calcinado por el fuego en Pontevedra.
Un hombre observa los restos de un autobús calcinado por el fuego en Pontevedra.
Efectivos del servicio de Bomberos durante las labores de extinción del incendio producido en la parroquia de Cures, Boiro (A Coruña, Galicia), en la Sierra del Barbanza.
Efectivos del servicio de Bomberos durante las labores de extinción del incendio producido en la parroquia de Cures, Boiro (A Coruña, Galicia), en la Sierra del Barbanza.
Una mujer llora ante el paisaje calcinado por el fuego, en la zona de Abelenda das Penas (Carballeda de Avia). EFE
Una mujer llora ante el paisaje calcinado por el fuego, en la zona de Abelenda das Penas (Carballeda de Avia). EFE
La CE está en contacto con España y Portugal y ofrece ayuda en materia de coordinación
Un hombre lucha contra las llamas en un incendio forestal declarado en Adica, Tondela (Portugal). EFE
 Fuente: http://www.eldiario.es/sociedad/prueba_12_697950203.html

Monte del concello pontevedrés de As Neves. EFE.
Monte del concello pontevedrés de As Neves. EFE
 Más información: http://www.huffingtonpost.es/2017/10/16/directo-57-incendios-siguen-activos-en-galicia-tras-cobrarse-la-vida-de-tres-personas_a_23244300/

domingo, 15 de octubre de 2017

Why Does My Heart Feel So Bad?


Mustafa Khalifa, autor de 'El Caparazón': "Hitler era un poco mejor que Bashar al Asad"

Pasó 13 años de torturas, pero muchos más de incredulidad por la impunidad de los crímenes del régimen sirio y por la pasividad del mundo ante ello.

Mustafa Khalifa, autor de 'El Caparazón: Diario de un mirón en las cárceles de Al-Asad', descrito como uno de los "evangelios" de la Primavera Árabe.

 Con un cigarrillo en una mano y una especie de rosario musulmán o tasbih en la otra —pese a ser ateo y de familia cristiana—, Mustafa Khalifa acude a su entrevista con El HuffPost en la Casa Árabe de Madrid acompañado de Naomí Ramírez. Khalifa (Jarablus, Siria, 1948) es el autor de El Caparazón: Diario de un mirón en las cárceles de Al-Asad y Ramírez es, además de la traductora de esta "desgracia" de libro junto con Ignacio Gutiérrez de Terán, la intérprete de árabe-español que hará posible esta conversación.

Lo de "desgracia" sale de boca de los propios traductores. Pero es que la historia de Mustafa Khalifa es de todo menos agradable: una detención sin motivo alguno a su llegada a Siria tras haber estudiado cine en París; trece años, entre 1981 y 1994, en la prisión de Tadmur (Palmira) soportando torturas, humillaciones y desprecio; un trauma y una sensación de alienación totalmente comprensibles tras su paso por la cárcel; un exilio obligado antes de publicar El Caparazón (aunque no se cuente en el libro); y la impotencia por la pasividad del mundo ante la tragedia que viven los sirios.

"El ser humano sirio se encuentra rodeado por todas partes por la muralla de la muerte, una muralla levantada por las fuerzas fanáticas representadas por las milicias de al Asad, de Hezbollah y de las diferentes facciones de Al-Qaeda a las que el propio al Asad ha facilitado la entrada en Siria. El ser humano sirio comienza a perder la fe [...] y le resulta incomprensible el silencio ante los crímenes cometidos contra los sirios. Y es aún más incomprensible e injustificable el hecho de que se prolongue sin que se intente la más mínima acción para detener los crímenes contra los civiles", manifestó Mustafa Khalifa en su discurso de agradecimiento por el Premio de la Prensa Libre, que recibió en 2014.

La "muralla" a la que hacía referencia el autor podría asemejarse al "caparazón" que da título a su libro, pero en este caso se trata de una coraza que él mismo se creó dentro de la cárcel, que le sirvió para no embrutecerse y para sobrevivir, y que luego fue endureciendo en su casa hasta que un acontecimiento externo logró traspasar ese blindaje.

¿Se ha roto ya su caparazón, el de la cárcel y el que desarrolló después?
El primer año de revolución [2011], sí, se rompió.

¿Cómo cambia la vida de una persona después de 13 años de cárcel y de torturas? ¿Hay secuelas que permanecen de aquella época?
En el libro se habla brevemente de algunas de esas secuelas. Pero, lo que está claro es que una persona que ha estado en la cárcel un año o más nunca va a salir siendo el mismo.

CARLOS PINA
 ¿A día de hoy sabe a ciencia cierta cuál fue la causa de su detención?
En Siria, para que te encarcelen no hace falta ninguna razón y muchas veces lo harán sin motivo. En nuestro caso, en el de mis compañeros y el mío, se veía claramente que éramos oposición a un régimen dictatorial, y en un régimen dictatorial como este, en el que encarcelan a las personas que no son opositoras, cómo no lo van a hacer con quienes son opositores.

¿Cómo ha cambiado Siria desde que salió de la cárcel, en 1994, hasta ahora?
Lo que es la esencia del régimen no ha cambiado desde 1970. Sí que ha habido algunos momentos históricos concretos en los que hubo un cierto margen de libertad, como ocurrió en el año 2000 con la muerte de Hafez al Asad. Pero esto fue durante un año o dos, después el régimen volvió a ser lo que era.

¿Cuáles son las semejanzas y las diferencias entre las cárceles de Asad padre e hijo?
La diferencia no es entre Hafez al Asad y Bashar al Asad; la diferencia se produce entre una condición objetiva y otro tipo de condición. Cuando empezó la revolución, el régimen se volvió más sanguinario y, por tanto, matar al ser humano se convierte en un objetivo. Con Hafez al Asad, no pasaba nada si mataban a alguien en la cárcel, pero ese no era el objetivo. En cambio, en el caso de Bashar al Asad, desde el inicio de la revolución quedó claro que el objetivo era matar a las personas dentro o fuera de la cárcel.

Las informaciones que llegan de las ONG, los informes sobre la persecución, las torturas y la precariedad en Siria, ¿son fiables? Porque, según el presidente, no son más que denuncias de terroristas...
Hay miles de documentos. Cuando César, un oficial de la policía militar, se escapó de Siria, yo colaboré con un comité y con él pude sacar 55.000 imágenes de 11.000 cadáveres de prisioneros.

¿Esperaba que Bashar, el hijo tranquilo, oftalmólogo, casi londinense, se asemejara tanto a su padre, Hafez, e incluso fuera más sanguinario?
La verdad es que nadie lo imaginaba. Al principio, como hubo esos dos años de margen, de libertades, la gente pensó que podía ser buena persona, que además había estudiado en Londres. La gente esperaba, o deseaba, que fuera diferente a su padre y diera algo de libertad al pueblo.

¿Qué queda de la Primavera Árabe, que usted llama la revolución?
(Pausa) Queda la idea. Queda la esperanza. No se puede decir que las revoluciones estén limitadas a un espacio de tiempo concreto y hemos visto muchas revoluciones en la historia que han durado años, décadas... Por ejemplo, la Revolución Francesa tardó cien años hasta conseguir algunos de sus objetivos. Creo que esta es la primera ola de Primavera Árabe; lo que pasa es que los dictadores árabes han conseguido evitarla con el apoyo de la comunidad internacional, especialmente la occidental, que les ha permitido vadear esta oleada.

CARLOS PINA
Mustafa Khalifa, con un tasbih en la mano, que no soltará durante toda la entrevista. "No soy religioso, es un movimiento que hago para calmar los nervios", justifica.
 ¿Cómo valora el papel de España, y de la monarquía española, como amiga de los Asad a lo largo de tantos años?
El rey español no es el único. Toda la sociedad occidental, empezando por Estados Unidos, estaba en contra de la expansión de la democracia en los países árabes. España, como Estado, no es uno de los que más interviene en los asuntos internos de otros países. Nosotros, como sirios, no sentimos decepción por el rey español como tal, sino por todos los gobiernos que se van sucediendo en España. Hay, por ejemplo, un criminal, Rifat al Asad, hermano de Hafez al Asad, que vive en España, invierte en España, su dinero está aquí. Se sabe que mató a decenas de miles de sirios y hay unos documentos que ahora mismo están en Suiza, donde se le ha apelado para un juicio por esos crímenes. Con todo el dinero que robó al pueblo sirio, se ha comprado propiedades en España.

¿Y está en libertad aquí en España?
Sí, está en Marbella.

¿Hay alguna manera de explicar por qué damos la espalda a la realidad siria? ¿Sólo es por motivos económicos?
Hay más de una razón, pero la principal son los intereses económicos de los diferentes países en esa región. Y, si quiero ser más claro: Israel. Lo que quiere Israel es que Bashar al Asad se mantenga en el poder.

¿Cree que ha servido de algo la llamada "literatura carcelaria siria"?
Evidentemente, salí de Siria antes de publicar la novela porque no podía vivir allí habiendo publicado esto. Pero mis amigos y otros escritores como Yassin al-Haj Saleh, que también estuvo en la cárcel, me dicen que el libro que más se está leyendo en Siria es precisamente El Caparazón. También hubo otro amigo que me escribió durante la revolución y me dijo que El Caparazón es uno de los evangelios de la revolución.

¿Cuando publicó el libro no tuvo miedo a represalias?
Como salí de Siria antes de publicarla, no tenía miedo por mí, sino por mi familia. En el régimen sirio es algo habitual; si no te pueden detener a ti, van a por tu padre, tu madre o alguien de tu familia.

¿Ha vuelto a Siria desde entonces?
No, no, no, imposible.

Al principio del libro comenta que decidió volver a su país desde París porque se negaba a ser un refugiado más a quien le dejaran las sobras...
Sí, y ahora me he convertido en refugiado porque no he tenido otra opción. Ha sido por obligación. En 2005 Amnistía Internacional me ofreció dar una charla en París y, una vez allí, me ofrecieron asilo político y yo lo rechacé porque no quiero ser un refugiado. Pero, ahora mismo, ¿dónde voy a ir? En Siria, me matan. Y en otro sitio [fuera de Francia] no tengo pasaporte.

¿Piensa que la actitud hacia los refugiados sigue siendo así, un tanto paternalista o de limosna?
Es diferente en cada país. Cuando los países son ricos, las ayudas económicas sí son en principio las suficientes para vivir. Pero los países más pobres, como Portugal, Italia o España... (sonríe) En todo caso, el refugiado no se va a preocupar mucho del dinero o del lugar de residencia; el refugiado lo que quiere es paz y estar tranquilo.

¿En la cárcel, le dolió más la violencia de los torturadores o el desprecio de sus compañeros de barracón (por no ser musulmán)?
Todas las cuestiones psicológicas son las más dolorosas; la primera, la pérdida de libertad. Y eso está relacionado con el hecho de que la libertad te permite mantener contacto con las personas que quieres y que te quieren. Esa privación es lo más difícil de la cárcel.

CARLOS PINA
 No sé si conoce a Mazen Darwish, un abogado y activista sirio que también pasó cuatro años en prisión sólo por hacer su trabajo. Él comentaba hace unos meses lo siguiente: "Antes de la Primavera, venían a sonsacarte información. Tras 2011, querían venganza de todos: políticos, profesores, reporteros... Es gente que disfruta con lo que hace. Adolf Hitler es un alumno del dictador, Asad aplica una mezcla de nazismo con lo peor del comunismo de Joseph Stalin. Su mayor empeño es que los encarcelados pierdan toda fe en la vida y la dignidad, que se vengan abajo. Su crueldad es infinita". ¿Qué opina de estas palabras?
Que son demasiado generosas y amables. Hitler era un criminal y mató a millones de personas en la Guerra Mundial, pero era un ente político. Cuando hablamos de Hitler, utilizamos el vocabulario político, pero Bashar es un criminal, no podemos usar expresiones políticas para describirlo. Hay que recurrir al Código Penal, al vocabulario legal relacionado con lo penal. La comparación entre Hitler y Asad es un poco injusta, porque creo que Hitler era un poco mejor —teniendo en cuenta que era un criminal— por el hecho de que, de alguna manera, él pensaba que trabajaba por el interés de su pueblo; mientras que Asad lo que hace directamente es matar a su pueblo. En Siria hay grandes tragedias humanas: cualquiera que ve, escucha o sigue las noticias de lo que pasa en Siria siente un dolor y una tortura interna, excepto Bashar al Asad, que cuando le preguntan por ello se ríe.

¿Qué tiene que pasar para que en Occidente dejemos de ignorar esa realidad?
Ahora parece que todo está cerca del final. Pero cuando hablamos de Occidente, ¿de qué hablamos? ¿De los Estados, de los pueblos, de la sociedad civil, de las organizaciones de derechos? A los gobiernos los mueven los intereses. Y, sobre todo, para las grandes potencias, que serían Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Alemania, su primera y principal preocupación es la seguridad Israel. Saben que la permanencia de Bashar al Asad va en beneficio de Israel. Dentro de la sociedad civil, lo que esperamos y soñamos es que se haga justicia. Habiendo una Corte Penal Internacional, y habiendo criminales que han cometido crímenes de guerra y contra la humanidad, queremos que sean juzgados.

¿Y a qué se refiere cuando dice que todo está cerca del final?
Ahora mismo se puede decir que el pueblo sirio ya no tiene relación con la revolución. Lo que hay ahora es una lucha internacional en territorio sirio. Rusia está aquí, Estados Unidos aquí, aquí está Irán, Turquía....

Pero, al menos en España, se sigue hablando de guerra siria.
Todavía hay gente revolucionaria y hay gente que quiere que siga esa revolución, pero la realidad es que la lucha que se está librando ahora en Siria es más grande que Siria y más grande que el pueblo sirio.

Me llamó mucho la atención que dos de los momentos más alegres que vivió en la cárcel, y que describe como casi orgásmicos, son el del olor de los pepinos y el de volver a escuchar la lengua francesa. ¿Volvió a sentir algo parecido fuera?
La verdad es que no. Al salir de la cárcel somos como muertos. Se necesitan cuatro o cinco años por lo menos para volver a integrarse en la sociedad, para estar a gusto en sociedad.

¿Pero llegó a recuperar esa sensación de estar a gusto en sociedad?
Sí, tengo suerte, relativamente. Además, mi mujer también estuvo cinco años en la cárcel, salimos de allí al mismo tiempo y nos reintegramos juntos en la sociedad (risas). Poco a poco... La familia ha sido muy importante, porque nos han acompañado y apoyado en ese proceso. En todo Oriente Medio, los lazos familiares son muy fuertes.

¿Mantiene la esperanza de volver a Siria?
Si quiero ser objetivo y no soñar, no lo creo. Siria necesita mucho tiempo, necesita una generación.



Más información: http://www.huffingtonpost.es/2017/10/09/mustafa-khalifa-autor-de-el-caparazon-hitler-era-un-poco-mejor-que-bashar-al-asad_a_23229449/

Diario de un incesto

William-Adolphe Bouguereau

...
Volví a casa durante las vacaciones de verano. Estuve varios días tendida en la cama de mi madre. Tenía unas pesadillas horrorosas. Imágenes de niñas muriendo empaladas y luego devoradas por las hormigas y los gusanos. Estuve tendida en aquella cama, la misma que mi padre había comprado para él y mi madre décadas atrás. El mismo colchón. Mi hermano había sido concebido en aquella cama. Me habían violado en aquel colchón. Mi madre venía por la noche. Con suavidad, asustada al verme, se metía entre las sábanas al otro lado de la cama, leía un rato, ponía el despertador después, se quitaba las gafas y las colocaba en la mesilla de noche, me deseaba buenas noches y, por último, apagaba la luz. Se despertaba muy de mañana, se levantaba e iba a atender a los perros y los gatos. Yo lloraba hasta que los ojos se me ponían rojos y tan hichados que me costaba abrirlos. No me moví de la cama de mi madre hasta que un día vino por fin y me preguntó por qué. Le recordé lo que mi padre me había hecho. Le recordé que me había violado cuando era tan solo una niña. "¿Te acuerdas de cuando me corté los dedos con las cuchillas de afeitar? Solo tenía cuatro años cuando me corté las manos." Se sentó en el filo de la cama y me tocó el brazo bajo las mantas. No dijo nada. No dijo nada entonces, ni esa noche, ni al día siguiente, cuando me levanté de aquella cama. Tampoco volvió a mencionarme nunca nada sobre lo que le había contado y ella ya sabía...


Diario de un incesto
Anónimo

Auge y caída de los carteles de cine



Hace pocos años la AISGE (Artistas e Intérpretes, Sociedad de Gestión) acogió en su Fundación una exposición de la obra de Jano, autor de 2.300 afiches de películas españolas y extranjeras. Algunos tan inolvidables como el de Atraco a las 3, que permanece en nuestra memoria más que ningún fotograma de la película. En la presentación dijeron que Terenci Moix, cuando conoció a Jano, le cogió de las manos y le dijo: "Cuántos petardos me he tenido que tragar por culpa de tus carteles".

Si hay un día simbólico de la muerte del cartel de cine en España fue cuando el cine Callao de Madrid colocó pantallas. Ahora tienen realidad aumentada y no sé cuántos juguetitos que hacen que el centro de la Gran Vía se parezca más a la ordinaria Times Square actual de Nueva York. Lo cual es normal, el tiempo no se puede congelar, pero los carteles de cine en ese lugar eran un punto de referencia. Los últimos en tenerlos pintados a mano fueron los Roxy y Luchana. Ahora hablamos de un arte perdido.

Los hacían los Talleres Gáspar Pérez, un negocio familiar en el que el último de la saga, Afonso, nacido en 1977, siguió con el negocio. Cuando retiraban estos carteles de los cines porque llegaba otra película, no se conservaban, se reciclaba. Se han perdido todos

Pero no somos originales. El mismo fenómeno ocurrió en el resto del mundo. Lo ha tratado un documental de reciente aparición, 24X36: A Movie About Movie Posters de Kevin Burke, director que en la actualidad, por cierto, está preparando una serie documental sobre las historias que hay detrás de los argumentos de las películas de terror de toda la vida, Untold Horror.


Carteles mejores que las películas
Los coleccionistas entrevistados que aparecen cuentan experiencias que los que tenemos cierta edad conocemos muy bien. Los carteles de las películas a menudo eran mejores que las propias películas. No solo ocurría en el cine. Donde más sangrante fue el fenómeno fue con los videojuegos de 8 bits en los 80. Comprabas una caja cuya portada te llenaba la cabeza de sueños locos y después no tenías más que un entretenimiento pixelado de movimientos torpes. Aunque hubo muchas y muy honrosas excepciones. Como por ejemplo las de Alfonso Azpiri, fallecido en agosto de este año. 

A los primeros dibujantes de carteles les daban unos pocos fotogramas y tenían que buscarse la vida para idear una ilustración atractiva que los sintetizara. Empleaban el lápiz o incluso el óleo, pero nunca se les permitió firmarlos. Ahora, algunas de ellas han llegado a venderse por medio millón de dólares, como un original de Frankenstein

Los que se los han encontrado en desvanes o trasteros han dado con un tesoro. Algunas veces han aparecido debajo del papel de la pared de una habitación, como aislante. Una vez que se proyectaba la película, carecían de valor alguno. En la actualidad, los originales de, por ejemplo, la Universal, cuestan una fortuna. Son objeto de coleccionista y también hay un extraño fetichismo con los carteles de películas de serie B. Por algún motivo, siguen ejerciendo fascinación. Más que las películas, que muchos de los que tienen estos pósters en el salón de su casa no las han visto. 

La emoción de ver un cartel nuevo cada semana
Personalmente, recuerdo la emoción que suponía cada lunes doblar la esquina de López de Hoyos, en Madrid, para ver los carteles, pintados a mano por supuesto, de la sesión doble de los cines Ciudad Lineal. Ya no solo era que el cartel fuese atractivo, me gustaba ver cómo el artista había interpretado los fotogramas de la película que estaban expuestos de cara al público en una vitrina. Los estadounidenses, por lo que cuentan en esta película, sentían emociones parecidas. El primer contacto que tenías con la peli era el cartel. 

De los primeros maestros, como Reynold Brown, especializado en ciencia ficción y terror, o Norman Rockwell, poco se ha sabido hasta que fueron debidamente reivindicados. A los que trabajaron a partir de los 60 ya se les ha considerado verdaderos artistas. 


 Bob Peak quizá fuera el más señalado. Introdujo un nuevo tipo de expresionismo que alcanzo su cénit en carteles como el de Apocaypse Now o el de Roller Ball, aunque era tan versátil que podía afrontar sin problemas una película como My Fair Lady o Star Trek. Cuando hizo el de la obra sobre Vietnam de Coppola, vivió su momento Trotski. El director le hizo quitar del cartel una vez acabado a Robert Duvall, con quien se había peleado durante el rodaje. Y tuvo que hacerlo. En su lugar, donde salía él, hay un sol.

John Alvin, quien se hizo famoso por Sillas de montar calientes, en los 80 firmó decenas de carteles. El más destacado, sin duda, el de ET. Spielberg le pidió que el dedo del extraterrestre fuese hacia la cabeza del protagonista, pero iba a parecer que era una especie de pistola. En su lugar se hizo una reproducción del cuadro de Miguel Ángel de la Capilla Sixtina. Ese dedo del bicho tocando el de un niño, que es el de la hija del dibujante, no lo ha olvidado nadie. También fue el encargado de hacer el de Blade Runner, el cual concibió teniendo en cuenta algo que muchos sentíamos pero no sabíamos cómo expresar: que la arquitectura es un personaje más de la película. 


 Roger Kastel explica que se fue a un museo oceanográfico para ver cómo eran las mandíbulas de los tiburones y así surgió la portada de Tirburón, el libro, que luego fue directa, por su impacto, como carátula de la película. Aportó los originales, se queja, y nunca más volvió a saber de ellos. Como anécdota, cuenta que en el encargo de El Imperio Contraataca, quiso dibujar a Luke a lomos de su tauntaun, lo que más le impactó del film. Pero Lucas, que había visto su cartel de Lo que el viento se llevó, le pidió que dibujase algo con romance. De ahí salió la imagen idéntica de Han Solo con Leia como Rhett Butler con Scarlett O´Hara

Sin duda, el genio absoluto del género fue Richard Amsel, autor de los de la inolvidable Cristal Oscuro, Mad Max o Indiana Jones y el Arca perdida. En los 70 ya había triunfado con el cartel del El Golpe, pero aprendió pronto la técnica del fotorrealismo y supo llevarla a las películas de los 80. No se veían ni las pinceladas. 

"Caras y tetas grandes"
La parte más interesante, sin embargo, es la del declive. Los autores se quejan de que ahora las productoras solo colocan en las portadas de sus películas "caras y tetas grandes". El retrato de la estrella ha aniquilado el concepto de cartel. Solo aparece un primer plano de alguien como Tom Cruise o la cara de otra estrella agobiada. No se sabe de qué va la película se mire por donde se mire. 

 Técnicas como la cara del actor con medio rostro en la sombra, o las cabezas gemelas, se repiten hasta la saciedad. Son los propios actores y sus publicistas los que controlan este aspecto de la promoción de la película. El mejor pagado manda y lo que hace es eliminar a los secundarios. 
Una anécdota que citan es muy esclarecedora. Guillermo del Toro para Hellboy le encargó un cartel a Drew Struzan. El resultado seguía la línea clásica, al director le encantó, pero el artista le advirtió: "Guillermo, estás a punto de comprobar el poco poder que tienes". Efectivamente, no le dejaron ponerla. El motivo, que era "demasiado artístico". Los estudios de mercado dicen que cuando el envoltorio tiene esa pinta el público piensa que la película es vieja. 

Por otro lado, el documental también analiza el papelón para los ilustradores que está por llegar. En las nuevas plataformas, las portadas de las películas se ven por ordenador y son diminutas. Ahí, en ese pequeño thumbnail, tienen que condensar toda la información para hacer atractiva a una película y que se entienda en pocos segundos, la atención que le dedica el internauta a cualquier cosa y que solo lleva a hacerse una pregunta: ¿Amarán las nuevas generaciones su pasado como lo hacemos, obsesiva y lacerantemente, nosotros?