jueves, 16 de octubre de 2014

Protestas en decenas de ciudades marroquíes contra el “acoso” del régimen


Miles de personas se han manifestado este miércoles en decenas de ciudades magrebíes contra el “acoso” a la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) -la más influyente del país- y a otras organizaciones sociales. Los activistas denuncian que el Ministerio de Interior está impidiendo llevar a cabo actos públicos, charlas y actividades emblemáticas como el campamento de verano para jóvenes que promueve a AMDH, en el que se reúnen anualmente militantes de todo el país.

Cerca de un centenar de secciones locales de la asociación, bajo el lema “Por los derechos y libertades luchamos, frente a la represión de majzen -el régimen- resistimos”, se han concentrado frente a edificios públicos. En Rabat, la protesta ha tenido lugar frente al Parlamento.

Lo que en un primer momento fue una movilización convocada por la AMDH ha logrado sumar a sindicalistas, miembros del movimiento 20-F y militantes de otras organizaciones políticas y sociales. “La AMDH juega un papel fundamental en la defensa de los derechos individuales, sociales, políticos, económicos y culturales. Últimamente está sufriendo un “acoso” por parte del Estado precisamente debido a su valentía”, ha denunciado Aziz Aqawi, miembro de la AMDH.

“Nuestro objetivo es conseguir dignidad, en Marruecos y en cualquier lugar”, han cantado en Alhucemas. Al sur, en Marrakech, han gritado contra la “intimidación” que sufren por parte de un régimen que, denuncian, prohíbe sus actividades y detiene constantemente a sus militantes. En algunos puntos la presencia policial ha sido muy intensa, pero incluso en ciudades pequeñas como Larache, al norte, concretamente en la plaza de Tahrir, se han reunido decenas de activistas, que han gritado consignas contra la represión y la ausencia de derechos y libertades individuales.

A este “acoso” que denuncian los activistas se añade la detención el pasado agosto de Wafae Charaf, una conocida militante de la AMDH, condenada a un año de cárcel. La policía la detuvo tras presentar una denuncia en la que aseguraba haber recibido una brutal paliza de manos de unos desconocidos al término de una manifestación en Tánger. Además, este viernes se celebra el juicio del rapero Mr Crazy, detenido el 9 de agosto. Las autoridades marroquíes le acusan de alterar la letra del himno de Marruecos. El artista, de 17 años, describe en sus canciones la precariedad y el exilio en el que se ven obligados a vivir los marroquíes.

 Fuente: http://www.lamarea.com/2014/10/16/protestas-en-decenas-de-ciudades-marroquies-contra-el-acoso-del-regimen/

martes, 14 de octubre de 2014

Flatulencias de vaca para fabricar bolsas plásticas

Vaca 

 "Es biomagia", dice con una sonrisa Oliver Campbell, el director de la sección de embalajes de la empresa de tecnología Dell, mientras sostiene entre sus manos una bolsa de plástico común y corriente.

Pero, en realidad, esta bolsa tiene muy poco de común y corriente.

Bolsa de DellEstá hecha, literalmente, del aire que respiramos. Las bolsas de metano son a simple vista iguales a las bolsas comunes y corrientes. 
 
Las bolsas plásticas típicas están hechas de petróleo, pero éstas son de AirCarbon, el carbono que se extrae del metano que expulsan las vacas, o que se desprende de los basurales u otros sitios que generan este gas.

El gas se atrapa antes de que ingrese en la atmósfera. Así, este procedimiento no sólo evita el uso de combustibles fósiles, sino que, además, contribuye a reducir los gases con efecto invernadero en el medio ambiente.

Este plástico está hecho por una compañía californiana llamada Newlight.

Lea: Cómo hacer para que las vacas eructen menos

"(El metano) reacciona con un biocatalizador y da lugar a una reacción que separa el carbono y el oxígeno en el gas. Luego pasa por un período de fermentación, de donde se deriva el material", le explica Campbell a la BBC.

"A partir de allí, podemos hacer varios tipos de plástico".

Este proceso cuesta menos que producir bolsas a partir del petróleo, añade.

Envoltorios de hongos
Otro de los materiales -que no es biodegradable y rara vez se recicla- que la empresa se propuso reemplazar fue el polietileno.

El material que han comenzado a usar ahora es casi lo opuesto. Las esponjas de embalaje se cultivan usando esporas de hongos, que producen grandes bloques blancos que tienen una textura similar a la piel de los hongos.

Para crear este material, la empresa recoge el sustrato viejo de las granjas de setas y lo emplea para darle forma a la esponja.

Lea: Los dinosaurios calentaron la tierra con sus flatulencias

"Esta estructura se coloca en un molde y luego se le inyectan semillas de hongo. Las semillas utilizan los carbohidratos y azúcares aún presentes en el sustrato para crecer", explica Campbell.
El material creado a partir de los hongos es biodegradable y, además, más flexible y duradero que el polietileno.
No sólo este material es completamente biodegradable sino que también es más durable y flexible que el polietileno.

"Pusimos a prueba la cadena entera de suministros, para verificar si el producto llegaba en buenas condiciones. Esto es clave, ya que si llega dañado, ésta solución sería la peor en cuanto a la sostenibilidad".

"Realmente nos sorprendimos cuando analizamos la estructura celular con el microscopio, lo que se ve es una estructura de raíces. Estas raíces tienen pequeños tentáculos que se entrelazan. Es como una cinta de velcro. Absorbe energía de una forma que no puede la gomaespuma", dice Campell.
"A veces, la Madre Naturaleza, sale con trucos inimaginables".

Hierba de trigo
El material de la izquierdas está hecho de hongos, el de la derecha de hierba de trigo.
Otra empresa con la que se asoció Dell para desarrollar envoltorios más amigables con el medio ambiente es YFYJupiter.

Ellos crean un cartón con hierba de trigo, un derivado de la agricultura.

En países como China, explica Campbell, queman este material. Y esto contribuye a la contaminación del aire.

Ahora, los agricultores chinos reciben una paga por este producto.

"Esto ayuda a aumentar los ingresos de la gente en zonas rurales", dice Campbell.

¿Pero se produce suficiente hierba de trigo al año como para suplir la demanda de Dell?
Campbell muestra orgulloso una de los materiales para proteger sus productos hecho de setas.
Según investigaciones citadas por Campbell, hay suficiente material desechado en China como para producir cartón para satisfacer la demanda global. Y además, el cartón de hierba de trigo es más barato de producir.
En opinión de Campbell, para que un envoltorio sea realmente sostenible su costo tiene que ser menor en comparación con uno no sostenible.

"Cuando participo en conferencias, suelo preguntarle a la gente si piensa que los productos sostenibles son más costosos. Hace muchos años, la mayoría levantaba la mano", dice.

"Ahora es más 50-50. Eso muestra que estamos progresando, y creo que es gracias a que estás tecnologías están ganándose un espacio en la red".

 Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/10/141014_bolsas_vacas_aire_hongos_lp

domingo, 12 de octubre de 2014

Lo que celebramos el 12 de octubre: franquismo, colonialismo y muerte

“En 1492, los nativos descubrieron que eran indios, descubrieron que vivían en América, descubrieron que estaban desnudos, descubrieron que existía el pecado, descubrieron que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro cielo, y que ese dios había inventado la culpa y el vestido y había mandado que fuera quemado vivo a quien adorara el sol y a la luna y a la tierra y a la lluvia que la moja”
Esa es la descripción que hace Eduardo Galeano del día 12 de octubre en su libro Los hijos de los días de la fiesta qu celebra España este fin de semana, del antes llamado Día de la Hispanidad, otrora de la raza.

Se supone que la jornada que tuvo lugar este sábado es el de la celebración de todos los españoles, que todos deben sentirse concernidos por lo que representa este día. Un día que gira en torno a una bandera que no todos sienten como propia, en torno al ejército, a la virgen y a un proceso de colonización y barbarie de hace cinco siglos. No importa que haya españoles que no se sienten representados por los valores de esa bandera, el ejercito, el catolicismo y el proceso de la efeméride. Es también su día, el que fue también día de celebración y de “todos” los españoles, durante el franquismo.

Del día de la raza al día de la hispanidad: la denominación franquista.
La fiesta española adquirió el nombre de “el Día de la Raza”, para la que ahora es su fiesta nacional, en 1918, nombre que se usaba en América Latina y que era fiesta nacional en muchos países del continente. A partir de 1935 se empezó a usar el nombre de Día de la Hispanidad a propuesta de Ramiro De Maeztu, denominación que fue extendiéndose y conviviendo con el día de la raza.


Fue en 1958 cuando mediante un decreto de presidencia del gobierno el 12 de octubre se declaró Día de la Hispanidad y pasó a ser fiesta nacional. El día de la Hispanidad fue refrendado como fiesta nacional en 1982. Pero esa denominación franquista desapareció como tal el 7 de octubre de 1987 mediante la Ley 18/1987. En ella se establece el 12 de octubre como fiesta nacional y elimina la denominación día de la Hispanidad. Así pues el día de la Hispanidad es una denominación franquista que no puede ni debe usarse. Por otro lado, la ley expone los motivos por los que declara este día fiesta de todos los españoles.

“La fecha elegida, el 12 de octubre, simboliza la efeméride histórica en la que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los reinos de España en una misma monarquía, inicia un período de proyección lingüística y cultural mas allá de los límites europeos”.

Uno de los motivos esgrimidos por la ley para considerar este día de todos los españoles es la integración de todos dentro de una misma monarquía. Difícil sentirse concernido por la fiesta nacional para todos aquellos que no consideren la monarquía como uno de los valores que les representa.

 
La celebración de 1943 fue uno de los momentos históricos en los que el día de la hispanidad fue usado como arma política de los vencedores contra los vencidos. El 12 de octubre de 1943 se inauguró la reconstruida ciudad universitaria que quedó derruida por el ataque de las tropas nacionales durante la Guerra Civil en su intento por entrar en Madrid. La portada de ABC de ese día era explícita sobre lo señalado del día, en el que unía la conquista de América con la reconstrucción de un símbolo de la conquista nacional en la Guerra Civil.

No sólo los recuerdos a la guerra, también el hecho de que coincida con la festividad de la Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil, ha convertido esta fiesta en un recordatorio de las fuerzas vivas que durante los 40 años del franquismo dominaron la vida pública con mano de hierro.

La espada era una cruz
La celebración del 12 de octubre no sólo es excluyente para los españoles, como ya ha dejado en evidencia el texto de Eduardo Galeano. En América Latina existe un sentimiento anticolonialista hacía esta fecha. Por ello en países como Venezuela o Nicaragua se celebra “El Día de la Resistencia Indígena”. En el año 2004 durante la marcha de los partidarios del gobierno de Hugo Chávez celebrando el día se llegó a destruir una estatua de Cristobal Colón.

El hecho de que en España celebremos un proceso histórico cruel e inhumano, que provocó por ejemplo el genocidio del pueblo antillano en La Dominicana, no acaba de ser bien visto en los pueblos de América Latina. Eduardo Galeano relata en su obra cumbre Las Venas Abiertas de América Latina cómo el pueblo antillano era usado por los conquistadores españoles para la extracción de oro. Los indígenas tenían que introducirse hasta el pecho en los lavaderos para cribar las arenas auríferas, estas tareas o la rotura del terreno con las pesadas herramientas de trabajo que les proporcionaban los conquistadores españoles acabaron prácticamente con la población autóctona. Los habitantes de La Dominicana, para no soportar este régimen de esclavitud, llegaban a matar a sus hijos y suicidarse después, como relata el cronista Fernández de Oviedo y recoge Galeano:
“Muchos dellos, por su pasatiempo, se mataron con ponzoña por no trabajar, y otros se ahorcaron con sus manos propias”

Es difícil comprender cómo un proceso histórico que provocó tanta muerto y sufrimiento es motivo de orgullo y celebración, en cambio sí es fácil entender que muchos ciudadanos de este país y otros allende los mares no se sientan concernidos por el “Día de la Fiesta Nacional de España”. Que no hispanidad.

sábado, 11 de octubre de 2014

Muere Lukanikos, el perro de las protestas en Grecia

 
 


 
 Lukanikos, sin duda será recordado por muchos como un símbolo de la resistencia griega contra las medidas de austeridad.


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 Además de haberse convertido en una celebridad local e internacional Lukanikos también fue la inspiración para una canción del artista estadounidense David Rovics llamada “The Riot Dog” (El perro de las revueltas). En Madrid, existe un bar con su nombre.


Un día en el laboratorio de los Nobel

El matrimonio de galardonados en Medicina este año, Edvard y May-Britt Moser, estudian el 'GPS' del cerebro
Visitamos su laboratorio en la ciudad universitaria de Trondheim (Noruega)
 
 "Por favor, pónganse guardapolvos, gorro y protector para el calzado". El tour está por comenzar y todos obedecen sin protestar las palabras cargadas de amabilidad y entusiasmo de Edvard I. Moser. Y como si estuviesen vestidos para ingresar a un quirófano, entran. No se trata de un laboratorio de bioseguridad nivel 4 donde se contienen agentes patógenos como el virus de Marburg o el de la fiebre hemorrágica del Congo. Tampoco es una instalación donde se ensambla y pone a punto una sonda espacial para enviar a Marte. En el cuarto piso del Kavli Institute for Systems Neuroscience en la pequeña ciudad universitaria de Trondheim, en Noruega, se encuentra uno de los tantos laboratorios en el mundo que buscan entender cada día un poco más el objeto más complejo del universo: el cerebro.

No es precisamente el mejor sitio para perderse. En estos pasillos y cuartos donde reina el silencio y en los que solo flota el aroma floral de algún desinfectante, el matrimonio de neurocientíficos cognitivos Edvard y May-Britt Moser -dos celebridades en Noruega- estudian cómo navegamos a través del espacio, cómo nos ubicamos. Este matrimonio se convirtió el lunes en el quinto de la historia en recibir un premio Nobel, en su caso, el de Medicina, por descubrir el GPS de nuestro cerebro.

"Nunca estamos del todo perdidos", cuenta May-Britt, quien no aparenta los 51 años que dice tener y que sale a correr todos los días a la siete de la mañana a lo largo y ancho de esta ciudad, ubicada a 350 km al sur del Círculo Polar Ártico. "Al no poder hacerlo en seres humanos, estudiamos en ratas cómo su cerebro sabe dónde están en cada momento, a dónde quieren ir, cuándo doblar, cuándo detenerse, cómo moverse por el mundo".

Para hacerlo, le implantan a los roedores electrodos en su cerebro -del tamaño de una uva- para mapear su actividad cerebral. Así fue cómo en 2005, May-Britt y Edvard saltaron a la fama: por entonces, esta pareja -que se conoció al principio de los ochenta en la Universidad de Oslo y cuyas fotografías se ven tanto en el aeropuerto local al lado de deportistas y actores como en las calles- descubrió un grupo especial de neuronas ubicadas en una región del cerebro de las ratas conocida como córtex entorrinal, junto al hipocampo y del tamaño de una semilla de uva, que funcionan como un sistema de navegación natural y que permite a estos animales saber dónde están, dónde estuvieron y a dónde se dirigen. En una investigación publicada en la revista Nature, las llamaron "grid cells" o "células cuadrícula" que, junto a las "células de posicionamiento" halladas por John O´Keefe en 1971 -el tercer Nobel de este año-, funcionan como un GPS interno en el cerebro: un sistema de mapeo que permite determinar la posición del sujeto y facilita la navegación.

"Sabemos que estas células nerviosas se encuentran también el cerebro de los primates y estamos casi seguros que se van a hallar en todos los mamíferos, entre ellos, en los seres humanos", asegura Edvard, fanático de los volcanes y el alpinismo y quien le pidió matrimonio a May-Britt en la cima del Kilimanjaro,en Tanzania, en 1985.

En el reducido grupo de periodistas y curiosos que conforman este tour por las instalaciones donde esta pareja pasa la mayor parte de sus días, hay otra celebridad, una verdadera estrella científica internacional: la neuropsicóloga canadiense de 96 años Brenda Milner, conocida por sus estudios pioneros de la memoria y por sus investigaciones con H.M., uno de los pacientes más famosos de la ciencia, y reciente ganadora del prestigioso Premio Kavli.

May-Britt toma a esta pequeña pero vital mujer del brazo y la escolta a la primera estación del recorrido: una sala donde se alojan y duermen las ratas. Un cartel pegado en la pared dice en tipografía Comic Sans: "Recordatorio: cuando tenga que agarrar a una rata, nunca lo haga por la cola. Ni por un milisegundo, hacerlo estresaría al animal". Así es como May-Britt toma con paciencia a uno de los animalitos y se lo presenta a su colega: "Ésta es una de nuestras verdaderas estrellas. Es una campeona. Dile 'hola' a Brenda", le pide la investigadora a la rata.

May-Britt y Edvard saben que son una anomalía en el paisaje científico internacional. No es común que un matrimonio de investigadores trabaje codo a codo en el mismo tema y en el mismo lugar. De ahí que no les extraña ser continuamente comparados con Pierre y Marie Curie. "Por suerte no manipulamos material radiactivo", bromea May-Britt, quien creció en una granja en una pequeña isla llamada Fosnavåg.

En 1995, con dos hijas a cuestas y habiendo recientemente terminado sus respectivos doctorados, Mary-Britt y Edvard Moser tomaron una decisión que les cambió la vida: abandonaron momentáneamente la tranquilidad y el frío de Noruega y volcaron toda su curiosidad y entusiasmo en los mejores laboratorios del mundo. Así, primero pasaron un par de años en el Centro de Neurociencias de la Universidad de Edimburgo, Escocia, bajo la dirección de Richard Morris y luego una temporada en el laboratorio de quien desde entonces es su mentor, John O´Keefe, en Londres. A quien han concedido el Nobel de Medicina este año junto al matrimonio Moser.

Hasta que en 2007, al fin, decidieron que era hora de volver a Noruega para instalar casi desde la nada su propio centro de experimentación, el Kavli Institute for Systems Neuroscience de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU) en Trondheim, una ciudad de 180.000 habitantes cruzada por el río Nidelva, fundada por los vikingos en el siglo X y cuyo nombre significa "hogar donde se crece sano".

"Al principio, el laboratorio parecía un refugio antibombas", recuerda la investigadora, "pero poco a poco fuimos creciendo". Desde 2005, este dúo científico no deja de ganar premios: recibieron el Louis-Jeante, el Anders Jahre, el Perl-UNC Neuroscience Prize, el Louisa Gross Horwitz Prize y el Karl Spencer Lashley. Las paredes del laboratorio llevan registro de sus logros: los muros están decorados con fotografías en las que se ve a los miembros del equipo de investigación alegres y abrazados con copas en alto en pleno brindis. También hay fotografías en las que han quedado inmortalizadas visitas de ministros de ciencia; filántropos, como el multimillonario Fred Kavli, y el neurocientífico Eric Kandel con su marca registrada, el corbatín rojo.

Tanto May-Britt como Edvard --quien suele asistir a cócteles científicos con traje y zapatillas-- saben que sus investigaciones podrían tener futuras aplicaciones tanto en el estudio de cómo funciona nuestra memoria espacial como en el tratamiento de enfermedades neurológicas, por ejemplo, el mal de Alzheimer: al fin y al cabo, el área cerebral donde se encuentran las células cuadrícula que descubrieron es de las primeras en atrofiarse en personas que padecen esta enfermedad. Lo cual explica por qué los primeros síntomas que sufren los pacientes de alzhéimer son los de sentirse perdidos y mareados.

Al ritmo de las explicaciones, el tour avanza. En cada sala del laboratorio, un nuevo experimento busca desentrañar los misterios de cómo funciona el cerebro. En uno de ellos, por ejemplo, una rata -con electrodos que sobresalen de su cabeza como si fueran antenas- recorre un laberinto. Una investigadora le arroja galletitas. El roedor se mueve primero a la derecha. Avanza y luego gira a la izquierda. Y cada vez que lo hace, una computadora registra sus movimientos.

May-Brirr Moser enseña un ratón a la eminente científica de 96 años Brenda Milner. / F. KUKSO
En otra sala, una rata se desplaza sobre una bola estacionaria en lo que parece ser una pequeña sala de realidad virtual. El animal mueve sus patas pero no da un solo paso: lo único que cambia son las imágenes de la pantalla que tiene enfrente. Así los investigadores pueden saber precisamente qué neuronas -entre los millones que forman su cerebro- se activan cada vez que el roedor se desplaza en un espacio virtual. O cómo recuerda su trayectoria. Al medir la actividad eléctrica, por ejemplo, los científicos pudieron comprobar que cada memoria mide sólo 125 milésimas de segundo.

"Engañamos a la rata para que crea que su ambiente cambia", explica Edvard. "Les cambiamos los ambientes y vemos cómo reaccionan: primero se confunden hasta que encuentran nuevamente el trayecto".
El tour concluye. Brenda Milner, sonriente y algo cansada, estampa su firma en un cuaderno donde deja constancia de su estelar visita. Hay que devolver los guardapolvos y los gorros. Y la foto que sacan es una imagen congelada en el tiempo que terminará colgada en una pared de este laboratorio cercano al Ártico en el que memoria, desplazamiento y espacialidad pierden, día a día, una capa de misterio.

 Fuente: http://elpais.com/elpais/2014/10/09/ciencia/1412878280_165122.html

En Iguala se destapan las cloacas y fosas de México

La ejecución extrajudicial de 6 personas –entre ellas un menor- y la desaparición forzosa de 43 estudiantes de magisterio a manos de policías locales, aparentemente por orden del alcalde del pueblo, Iguala, ha destapado los males no solo de Guerrero sino de otros puntos de México dónde la transición no llegó.
El poder caciquil unido al crimen organizado, la pobreza y el activismo social eran una bomba de relojería que estalló el 26 de septiembre de 2014. No es la primera vez que ocurre pero hoy, a diferencia del pasado, el mundo observa a México y el presidente Enrique Peña Nieto lo sabe.
 
 
ESCENA 1:  En la Normal Rural de Ayotzinapa todo es recogimiento. Familiares de algunos desaparecidos se han instalado en las habitaciones normalmente utilizadas por los alumnos,  procedentes de las comunidades más pobres y marginales, mientras esperan noticias. Aquí unos llegan por vocación. Otros porque al salir tienen garantizada una plaza de maestro con un sueldo de 350 euros mensuales, mucho más de lo que sacan del campo. La Normal ofrece estudios, alojamiento, comida y una fuerte ideología de izquierda, todo gratis. Algunas autoridades indígenas llegan a mostrar su apoyo por la tragedia con un saco de maíz en la mano. Los padres repiten una y mil veces que vivos se llevaron a sus hijos y vivos los quieren de vuelta.
  “Se destapó la cloaca”, sentencia Abel Barrera, director de Tlachinollan, la organización de derechos humanos que apoya a las víctimas. “Se acabó la simulación. Esto no es una democracia real aunque votemos y haya partidos, aquí no hubo transición. Esto no es Ciudad de México. El poder aquí sigue ejerciéndose de forma caciquil, con policías que realmente son pistoleros a sueldo de ‘el señor’, sin formación y sin cultura de derechos humanos y el crimen organizado se empotró en ese sistema gracias a la corrupción a la impunidad”.
Familiares (Jacobo G.Garcia)
 Su explicación es contundente. La comparte el académico del Colegio de México, Sergio Aguayo. “El talón de Aquiles de la transición son los municipios que se quedaron solos frente al crimen organizado y este se apropió de ellos”. Ahí impera todavía una “lógica totalitaria”, añade el analista.  Un murmullo recorre las esquinas recordando siete décadas de pasado: “El viejo PRI, el viejo PRI…”
ESCENA 2. Como hicieron otras veces unos 80 jóvenes de Ayotzinapa ‘toman prestados’ -sin violencia porque los afectados prefieren colaborar a que el vehículo sea dañado-  tres autobuses para utilizarlos para una protesta. Esta vez eligen Iguala pero la policía local les intercepta y comienza a acribillarles (según versión de los estudiantes y de las autoridades). Los jóvenes se intentan esconder. Los agentes detienen a muchos y los suben en patrullas (hay vídeos). Los que huyeron empiezan a denunciar lo ocurrido a la prensa local pero de repente vuelven las balas. Los estudiantes se dispersan, algunos piden ayuda y se esconden en casas cercanas. Hay muertos y muchos heridos. Uno de ellos se desangra con un tiro en la mandíbula. Un grupo de estudiantes llama al ejército. Los militares al llegar les quitan los celulares, les inmovilizan y aunque dicen que llaman a una ambulancia no lo hacen, según cuenta, el ‘normalista’ Omar García. “Al final conseguimos llegar al hospital con el compañero vivo”.  Mientras, un tercer ataque de policías y “sicarios a sueldo” (según la fiscalía) ataca otro autobús que esta vez no lleva a estudiantes sino a un equipo de fútbol. Muere un jugador de 15 años, el chofer y una mujer que pasaba por ahí en taxi. Han transcurrido varias horas desde el primer ataque. Nadie impide los siguientes. El alcalde cena tranquilo. El balance de la noche son 6 muertos, 17 heridos (dos muy graves) y 43 desaparecidos.


(Jacobo G.Garcia)

 Ya nadie duda que el alcalde de Iguala, José Luis Abarca, (del PRD) está involucrado con el cártel local (Guerreros Unidos). Lo sugirió el gobierno estatal (también del PRD). El federal (del PRI) no atendió denuncias pasadas que acusaban a Abarca de asesinatos y secuestros porque “no me presentaron evidencias”, dijo el procurador general, Jesús Murillo Karam. Ahora, sin embargo, quiere procesarlo. 

Parece que fue Abarca quien dio la orden de atacar a los estudiantes aunque no está claro el porqué. Y ahí está parte de la barbarie. El horror se apoderó de los mexicanos al saber que uno de los estudiantes apareció con el rostro desollado y le habían sacado los ojos. “Los muchachos encararon a la policía pero no se dieron cuenta que el México pistolero y narco estaba detrás”, explica Barrera. Las armas son el poder. La vida no vale nada.  “Llegamos a Iguala a buscarlos al día siguiente, casa por casa, pero la gente nos advirtió que nos fuéramos, que era muy peligroso”, cuenta Jesús López, el papá de Giovani, uno de los desaparecidos, de 19 años, el menor de sus tres hijos.
ESCENA 3. Corren los años 60. Lucio Cabañas, un maestro salido de Ayotzinapa, organiza a los campesinos frente a los caciques. En mayo de 1967 convoca una manifestación pacífica en Atoyac. La policía quiere desalojar la plaza y comienza a disparar. Cabañas escapa a la sierra y forma una guerrillera que será duramente combatida por las fuerzas armadas. Décadas después surgen movimientos similares. La respuesta del Estado del 69 al 82 es lo que se conoce como ‘guerra sucia’ y su principal escenario es Guerrero. Un documento de 2001 elaborado, entre otros colectivos, por la Comisión Mexicana para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos dice que  militares desfiguraba el rostro de sus enemigos políticos, les rompía los huesos, les rebanaba las plantas de los pies o les colgaban por los testículos. Muchos fueron arrojados vivos al mar. Otros enterrados cementerios clandestinos, como el de ‘los pozos de Copacabana’ sobre el que se construyó la turística Zona Diamante de Acapulco.

(Jacobo G.Garcia)

Una semana después del fatídico 26 de septiembre, el hallazgo de varias fosas clandestinas en las afueras de Iguala con cuerpos calcinados que podrían ser los de los estudiantes desaparecidos crispó más el ambiente. Las explicaciones del fiscal de Guerrero, Iñaky Blanco, sobre cómo colocaron los cadáveres en un lecho de ramas, los rociaron con combustible y les prendieron fuego, sobrecogieron. Comenzó un nuevo horror para los familiares: preguntas, entrevistas, pruebas de ADN y poca o nula información directa de las autoridades.
El presidente Enrique Peña Nieto aseguró que no habría impunidad pero muchos desconfían en un país en el que más del 90% de los crímenes quedan sin castigo. El despliegue de efectivos federales en Iguala llevó a que los Guerreros Unidos pusieran carteles advirtiendo que si no se iban, dirían los políticos que les apoyan.  El investigador y experto en crimen organizado Edgardo Buscaglia cifra en torno al 80% los municipios de México infiltrados por el narco y lleva años repitiendo que los políticos y los empresarios son los que permiten que las organizaciones criminales sigan vivas.


                                                                    Manifestación en DF (María Verza)

Guerrero es zona de tránsito y cultivo de droga. Cochoapa el Grande, por ejemplo, es el municipio más pobre de México y el mayor productor de amapola. Según explica Abel Barrera, “los campesinos cubren con la amapola las necesidades que no pueden cubrir con el maíz y hay un acuerdo comunitario para que el que quiera, siembre, y nadie dice nada”. La violencia está latente pero el crimen organizado no está enquistado ahí. En otras zonas más militarizadas sí. “En Iguala hay dos puestos militares cercanos e impera un cártel intocable, ¿por qué no actuaron? ¿No será que las fuerzas federales están vinculadas con ese poder caciquil y criminal?”, se pregunta el defensor.
ESCENA 4.  La zona fronteriza entre Guerrero, el Estado de México y Michoacán es un polvorín. Dos cárteles se disputan ese territorio, La Familia y los Guerreros Unidos. Hay secuestros extorsiones y muertes. Muchas veces de inocentes, como el hijo del promotor de la radio comunitaria de Luvianos, Indalecio Benítez. El niño, de 12 años, murió cuando hombres armados acribillaron la furgoneta en la que viajaba toda la familia. Muy cerca de allí,  en el municipio de Tlatlaya, el ejército esinvestigado por presuntamente ejecutar extrajudicialmente a 22 supuestos criminales. EEUU, la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han exigido a México una investigación clara y castigo a los culpables.

(María Verza)

Miles de mexicanos, incluidas las comunidades zapatistas, se han echado a la calle en distintas ciudades clamando justicia y la presentación con vida de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Los autobuses llevan el cártel con el #TodosSomosAyotzinapa.  Muchos ponían el nombre de Iguala detrás de otros lugares marcados por el crimen: Aguas Blancas (17 campesinos asesinados en 1995); Acteal (47 indígenas masacrados en 1997), San Fernando (72 migrantes ejecutados en 2010)…  Las protestas llegaron incluso a las sedes diplomáticas mexicanas de ciudades de Europa y EEUU. Y no faltan las voces más radicales. Un grupo guerrillero de antaño el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) lanzó un comunicado llamando a crear una “brigada de ajusticiamiento” contra el cártel de los Guerreros Unidos.

“Los estudiantes de la Normal están sorprendidos, no asimilan lo que está pasando pero creo que es un punto de quiebre”, asegura Barrera. “Está emergiendo una gran fuerza ciudadana y hay un gran reflector apuntando al poder, y al poder no le interesan las víctimas pero sí la imagen internacional”.


(María Verza) 
“Este sistema podrido todavía tiene fuerza para protegerse y posiblemente extirpará a los miembros afectados –el alcalde de Iguala, por ejemplo, tal vez el gobernador de Guerrero-  para distender el ambiente pero ¿hasta dónde llegará la limpieza?”.  El director de Tlachinollan recuerda que Guerrero puede generar mucha crispación social.Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la CIDH y el Departamento de Estado de EEUU lanzaron la voz de alarma y la ONU ya ha dicho que México enfrenta una “prueba crucial” en  derechos humanos con este caso. Un puñado de eurodiputados fueron más allá al pedir que se paralice la renovación del acuerdo Unión Europea-México hasta que se aclaren los crímenes de Iguala.

El culpable no es la delincuencia organizada, reiteran una y mil veces los estudiantes de Ayotzinapa. El culpable es el Estado, subrayan. México ya ha sido condenado por la Corte Interamericana en tres ocasiones relacionadas por abusos de policías o militares ocurridos en Guerrero. El 15 de octubre Enrique Peña Nieto tendrá otra prueba sobre la mesa. La Comisión de la Verdad de Guerrero presentará su informe sobre la guerra sucia que tiene más de 1.000 desaparecidos y el gobierno federal se comprometió a atender las recomendaciones. “No poner freno a la impunidad de entonces la ha hecho permanecer”, dice una abogada integrante de la Comisión, Pilar Noriega. Que aquellos polvos vienen estos lodos.

viernes, 10 de octubre de 2014

Científicos europeos protestan contra los recortes y escriben una carta abierta a los gobernantes

La revista 'Nature' publica en su último número un artículo de la astrofísica española Amaya Moro-Martin, que actualmente trabaja en el Instituto de Ciencias del Telescopio Espacial (STSI) en Baltimore (EE UU), en el que hace “un llamamiento a todos aquellos a los que les preocupa la ciencia en Europa”. Además, la próxima semana se organizarán protestas en varias capitales europeas por los recortes en I+D.
Científicos del CERN y de otras asociaciones de investigadores protestan por los recortes en una imagen de archivo. / Efe

Dentro de la campaña ‘Ciencia en Marcha’, se han programado diversos actos en toda Europa para protestar “contra los recortes presupuestarios que están destruyendo nuestra base científica y que amenazan nuestro futuro económico”, según sus organizadores.

La semana próxima está previsto que en varias capitales europeas se organicen dichas protestas –como la llegada a París de un grupo de científicos franceses en bicicleta– para pedir un replanteamiento de las políticas de recortes en I+D.

Asimismo, investigadores de toda Europa han redactado una carta abierta, dirigida a los gobiernos nacionales, al Parlamento Europeo y a la Comisión, para hacerles llegar el mensaje.

“Esta petición va dirigida a los gobiernos porque de ellos depende el 90% del presupuesto total de la I+D en Europa, pero también va dirigida a la Comisión Europea porque tiene una fuerte influencia en las políticas nacionales”, declara a Sinc la astrofísica española Amaya Moro-Martin, autora de un artículo publicado esta semana en Nature en el que hace un llamamiento a “aquellos en posiciones de poder en Europa”, para que la investigación no siga los ciclos políticos. “Se trata de invertir en el futuro”, asevera.

Según la científica, en el caso de España, la Comisión Europea ha criticado directamente los recortes en I+D, pidiendo “proceder a una revisión de las prioridades de gasto y reasignar los fondos a fin de facilitar el acceso a la financiación para pymes, investigación, innovación y juventud” en el dictamen del Consejo Europeo sobre el programa de estabilidad de España para 2012-2015.

Amaya Moro-Martin
Amaya Moro-Martin
“El Gobierno español ha reducido el presupuesto de I+D desde el comienzo de la crisis”, asegura la investigadora. “Algunos países europeos –añade– precisan de incrementos muy significativos de los presupuestos de I+D y esto debe hacerse tanto en el ámbito nacional como en el europeo”.

En promedio, el presupuesto nacional representa el 90% del presupuesto total de I+D y las instituciones europeas tan solo aportarían un 10% pero, según los científicos que firman la carta, este hecho no implica que la Comisión no tenga responsabilidades al respecto.

“La Comisión debe ver más allá del Horizonte 2020 porque la investigación europea se lleva a cabo a nivel nacional, es muy diversa y debe protegerse porque la creciente brecha en ciencia e innovación no es buena ni para los países del sur ni para los países del norte”, recalca la investigadora.

Algunos datos significativos
En el artículo se señalan algunos de los ejemplos más destacados de la situación de la I+D en Europa que motivan las protestas.

Por un lado, apuntan que Italia desde 2009 “ha sufrido una caída de hasta el 90%” en el reclutamiento de científicos para sus centros, y ha reducido “a la nada” las cantidades destinadas a la investigación.
En España la cantidad de dinero gastado en investigación y desarrollo “se ha reducido en un 40%, y menos del 10% de los investigadores retirados están siendo reemplazados”, explica el escrito.

Por último, también se recalca que desde 2011, en Grecia el presupuesto para centros de investigación y universidades se ha reducido a la mitad, con la congelación de la contratación. O cómo Portugal está sufriendo ya las consecuencias de los recortes presupuestarios del 50% en sus universidades y centros de investigación, “que le puede llevar a cerrar la mitad de sus unidades de investigación debido al proceso de evaluación de la Fundación Europea de la Ciencia”.

Acto de protesta en Madrid
Varias agrupaciones planean celebrar el viernes 17 de octubre un acto en Madrid en defensa de la I+D
Dentro de los eventos programados para la semana que viene, la Federación de Jóvenes Investigadores –entre otras agrupaciones– planea celebrar el viernes 17 de octubre un acto en Madrid en defensa de la I+D, coincidiendo  con el aniversario de la muerte del premio Nobel Santiago Ramón y Cajal .

“Queremos llamar la atención de la situación de muchos países europeos, incluido España, que están viendo reducidos sus presupuestos en I+D, lo que nos condena a ir en el vagón de cola de la UE”, subraya a Sinc Jose Manuel Fernández, de la Federación de Jóvenes Investigadores.

Para el acto, esperan reunir en el centro de Madrid a científicos de renombre que expliquen su trabajo y a un grupo de monologuistas de ciencia, con el fin de “acercar la ciencia a la sociedad”.
“No hay una solución fácil porque la volatilidad de la inversión en I+D tiene un componente cultural. En países como España, la I+D se percibe como una maceta de flores, en lugar de un campo de cultivo. Estos países han seguido históricamente una política cíclica de I+D, invirtiendo solo en tiempos de bonanza y reduciendo la inversión drásticamente cuando la economía va mal”, concluye Moro-Martin.


 Fuente: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Cientificos-europeos-protestan-contra-los-recortes-y-escriben-una-carta-abierta-a-los-gobernantes

¿Por qué el otoño es amarillo en Europa y rojo en Norteamérica?

Soto de castaños en la Sierra do Courel (Lugo)
De un tiempo a esta parte, en la economía de la región estadounidense de Nueva Inglaterra está ganando peso una industria muy peculiar: el otoño. En los últimos años, en estados como Massachusetts, Vermont o New Hampshire, se ha popularizado la actividad del leaf peeping, groseramente traducible como “observación de hojas” y consistente en un tipo de turismo que visita aquellos paisajes para disfrutar de los colores otoñales. La revista Boston Magazine estimaba en 2010 que cada año los leaf-peepers se dejan en Vermont unos 375 millones de dólares. Massachusetts recibe cada octubre dos millones y medio de visitantes, un treinta por ciento de los cuales viaja desde lugares de todo el mundo solo para contemplar el otoño.

 ¿Qué tiene el otoño en Nueva Inglaterra? La respuesta es una espectacular gradación de tonos que, como describía el poeta neoyorquino Walt Whitman, comprende “rojo, amarillo, pardo, púrpura, y verdes claro y oscuro”. Cualquiera que lo haya comprobado por sí mismo puede certificar que Whitman no pecaba de exceso de imaginación, a pesar de que en Europa estemos acostumbrados a otoños en los que podríamos adjetivar los colores con muchos matices, pero siempre del amarillo. El fenómeno de que en los otoños de América y Extremo Oriente predominen los rojos, frente a los amarillos europeos, es conocido desde antiguo. Sin embargo, no tan inmediato es comprender el porqué y, mucho menos, el para qué.

 Pero comencemos, como en toda historia, remontándonos al origen. En primavera los árboles y arbustos caducifolios empiezan a producir hojas, los generadores de energía de los vegetales. La planta aprovecha el sol y los nutrientes de la estación favorable para invertir un gran esfuerzo en fabricar hojas y atiborrarlas de clorofila, el pigmento verde capaz de convertir la luz solar y el dióxido de carbono en energía y compuestos orgánicos. Junto a la clorofila se encuentran otros pigmentos amarillos y anaranjados llamados carotenoides, como los que dan color a las zanahorias, pero sus tonos quedan enmascarados por el verde.

Al llegar el otoño, la planta debe recoger velas y prepararse para aguantar los rigores del invierno en un estado de mínima actividad. Las hojas ya no son necesarias, así que la planta deja de producir clorofila y recicla hacia su cuerpo leñoso todos los valiosos nutrientes de sus paneles solares. La hoja muere; pero antes, la ausencia de clorofila deja al descubierto los colores amarillos de los carotenoides. Cuando la hoja se seca y cae del árbol, ya no es más que una cáscara vacía sin nada aprovechable.

Sin embargo, en los árboles americanos y asiáticos sucede algo insólito. Al llegar el otoño, los árboles comienzan a fabricar otro pigmento llamado antocianina, de color rojo. Esto explica el porqué de la diferencia de colores. Otra cosa es entender con qué fin la planta invierte tanto empeño en producir un nuevo pigmento cuando la hoja está a punto de desecharse.

Hasta aquí, los hechos. La pregunta que surge es qué sentido biológico tiene la producción de antocianina y por qué los árboles europeos prescinden de ella. Respecto a lo primero, una teoría sugiere que el color rojo disuade a los insectos. Los áfidos, o pulgones, evitan poner sus huevos en las hojas con antocianina, que las plantas fabrican como señal de “peligro, productos químicos defensivos”. Así, el beneficio es mutuo: los pulgones saben cómo eludir las plantas que podrían matarlos, y estas consiguen evitar la infestación. Los defensores de esta hipótesis la proponen como un ejemplo de coevolución entre un parásito y su hospedador.

Aunque existen otras teorías sobre la función de la antocianina, es esta explicación la que tomaron como premisa los investigadores Simcha Lev-Yadun, de la Universidad de Haifa-Oranim (Israel) y Jarmo Holopainen, entonces en la Universidad de Kuopio (Finlandia) y hoy en la Universidad de Finlandia Oriental. Desde este país escandinavo, el científico israelí explica que en 2008 llegó a Finlandia para tratar de entender el enigma de los colores del otoño en Europa y América. “Alquilé un coche y salí a los bosques para observar por mí mismo qué sucedía”, recuerda Lev-Yadun.
“La naturaleza te enseña cosas que los libros no pueden”.
“Al segundo día, me hallaba en el centro del cinturón que estaba en pleno apogeo de la coloración amarillo-dorado. Conduje unos 600 kilómetros desde Kuopio y vi millones de árboles amarillos, pero también millones de arbustos rojos creciendo bajo los árboles”, relata Lev-Yadun. “En una de mis paradas, mientras tomaba fotografías y notas de campo, comprendí el principio”.

Según Lev-Yadun y su colega Holopainen, que conoce todos los secretos de la ecología local, los árboles y sus insectos atacantes están expuestos a temperaturas extremas en invierno, mientras que los arbustos quedan cubiertos de nieve; “tienen un iglú natural”, señala Lev-Yadun. Así, los árboles no precisan el color rojo porque sus parásitos mueren durante la estación fría, mientras que los arbustos escandinavos necesitan mantener esta protección. Esto fue “el primer paso en la resolución del enigma”, apunta el investigador.

Siendo así, ¿por qué los árboles americanos y asiáticos se han visto obligados a conservar sus señales de advertencia, mientras que los europeos han podido prescindir de ellas? Para resolver el misterio, los científicos ampliaron su foco de estudio a las condiciones geográficas y climáticas en la historia reciente del planeta, y advirtieron una curiosa circunstancia: en Europa las principales cadenas montañosas discurren de este a oeste, mientras que en América y Asia lo hacen de norte a sur.

Los humanos vivimos en la Glaciación Cuaternaria, una Edad del Hielo marcada por períodos glaciales, de frío más intenso, y otros interglaciales, como el actual, con temperaturas más moderadas. “De otros estudios sobre los cambios climáticos globales, especialmente en el Pleistoceno, sabíamos que las extinciones [debidas al frío] han sido mucho más fuertes en Europa a causa de la dirección de las montañas”, explica Lev-Yadun. Es decir, que en América las especies, incluyendo los parásitos de las plantas, pudieron emigrar al norte o al sur en función de las condiciones del clima, mientras que en Europa las cordilleras se lo impedían y morían atrapadas por los hielos. Libres de la infestación, los árboles europeos pudieron prescindir del caro peaje de producir antocianina.

“Las diferencias en la riqueza biológica, las extinciones desiguales, la fisiología de los insectos y los distintos mecanismos de defensa de las hojas rojas y amarillas, todo ello combinado respalda la hipótesis”, afirma Lev-Yadun. El trabajo de ambos investigadores, publicado en la revista New Phytologist, “atrajo mucho interés de la comunidad científica y de los medios, hasta tal punto que algunos lo vieron como la solución a muchas incógnitas y dejaron de estudiar la coloración del otoño”. “Pero aún tenemos muchas preguntas que tardaremos años en responder”, concluye el científico.

 Fuente: https://www.bbvaopenmind.com/por-que-el-otono-es-amarillo-en-europa-y-rojo-en-norteamerica/

jueves, 9 de octubre de 2014

Nobody Told Me


El hombre que se quedó ciego por ver demasiadas cosas

El avance imparable de ISIS en el norte de Siria se ha topado con la resistencia de los habitantes kurdos de la ciudad de Kobani. La mayor parte de su población civil huyó a la vecina Turquía, mientras los que estaban en condiciones se quedaron para luchar. Al otro lado de la frontera, los refugiados se preguntan si algún día podrán volver. 

Durante el día, la colina en la frontera turco-siria tiene el mismo aspecto desolado que el resto de la zona. La tormenta de la noche la ha convertido en una masa embarrada. Mientras me acerco a la valla fronteriza, una multitud de kurdos está observando la batalla entre los defensores kurdos de Kobani y los combatientes del ISIS. La milicia yihadista ataca con la cobertura del fuego de su artillería. Los kurdos responden con sus fusiles y el lanzamiento ocasional de algún lanzagranadas rudimentario.

La frontera: Un vehículo blindado turco a un lado y los refugiados kurdos al otro / Bostjan Videmsek
Algunos soldados turcos observan lo que ocurre desde el lado sirio de la frontera. Lo hacen desde la seguridad de sus vehículos blindados, lo que es una buena idea, ya que no hay muchos de ellos por allí. Se comportan con una mezcla de desconfianza y apatía. La intensidad de los combates aumenta y se hace más feroz. Un centenar de refugiados kurdos hace cola ante la valla con alambre de espino que separa ambos países. Está dramáticamente claro que confían en que los turcos les dejen pasar.

Es otra imagen de esta lucha desesperada y sangrienta que es la guerra civil siria. Todo resulta tan confuso que cualquier solución que permita dar seguridad a la población civil parece condenada al fracaso.

Junto a catorce parientes, Omar Issa, de 67 años, llegó a Turquía hace una semana. Tras un recorrido penoso desde la ciudad fronteriza de Karacha, el grupo ha montado una gran tienda junto al cauce lleno de barro de un río. La tienda ofrece una cierta protección a 18 familias. Ignorando las explosiones que se producen a menos de un kilómetro, los niños juegan alegres en la zona. Las mujeres se ocupan de lavar la ropa, mientras los ancianos –casi todos los que estaban en condiciones de luchar se han quedado en Siria– se sientan en sillas de plástico, fumando y bebiendo té. No dejan de hablar de política.

Refugiados kurdos en Suruc / Bostjan Videmsek
"Tan pronto como se formó en Siria el Estado Islámico (nombre adoptado por el ISIS), sabía que más tarde o más temprano vendrían a por nosotros, los kurdos", explica Issa. "¡Para ellos, valemos menos que los animales! ¡Teníamos que huir! Se habían apoderado ya de los pueblos cercanos. Por eso, recogimos lo que pudimos y vinimos hasta aquí, hasta la frontera. A los turcos les costó dos días dejarnos pasar. Aquí nos sentimos seguros. Pero vivir así es horrible. Hace frío y llueve, y el invierno se acerca rápido".

He pasado mucho tiempo hablando con este anciano vestido a la manera tradicional de los kurdos, un hombre que sólo unas semanas antes se dedicaba a cuidar los olivos y vigilar el rebaño. En algún momento de la conversación, me contó que dos de sus hijos se habían quedado para luchar. Estaba muy preocupado por la posibilidad de que Kobani caiga en manos de ISIS. Sería un inmenso desastre para los kurdos. "Con el régimen de Bashar Al Asad, estábamos seguros, aunque no teníamos libertad. Era muy, muy difícil para nosotros. Y ahora... bueno, ahora somos hombres libres, pero tememos por nuestras vidas".

En su mayoría, los refugiados creen que dependen por completo de sus parientes (turcos) del otro lado de la frontera. "Nos han ayudado mucho y les estamos agradecidos", dice uno de ellos. "Pero está claro que no podremos seguir así mucho tiempo. Todo lo que tenemos lo dejamos en el pueblo. Ahora estamos por completo a expensas de la misericordia de la comunidad internacional. Desde luego, han prometido mucho, pero ahora necesitamos ayuda de forma desesperada".

La mayoría de los kurdos que lograron pasar la frontera se refugiaron en la cercana Suruc. Cada día que pasaba, la situación empeoraba. La gente estaba obviamente exhausta, algunos especialmente enfurecidos por las dimensiones trágicas de su destino. A sólo unos pocos kilómetros, sus seres queridos estaban siendo aniquilados, y ellos no podían hacer nada. Sin embargo, algunos admitían que no les extrañaba que los turcos hubieran cerrado la frontera. Después de todo, la población de la pequeña localidad de Suruc se había doblado en 14 días. Nadie sabía con exactitud el número de los refugiados kurdos que estaban llegando. Todas las casas disponibles se encontraban al límite. A muchos refugiados no les quedaba más alternativa que dormir en parques y pasos subterráneos. Unos cuantos montaron tiendas en los campos cercanos. Sólo contaban con lo que llevaban encima y la ayuda que recibían de la población local. Cuando llegué allí, muy poca ayuda humanitaria internacional había podido llegar a Suruc, una ciudad claramente al borde de un ataque de nervios.

[En los últimos días, aviones occidentales han atacado a las fuerzas de ISIS que cercan la ciudad de Kobani. Esa ofensiva parece haber detenido el avance de los yihadistas pero no ha sido suficiente para poner fin al sitio.]

Naima Jalil, de 19 años, se presentó como una kurda siria de Kobani. Anhelaba volver a la estabilidad que le daban su colegio y una pequeña colección de libros que había dejado atrás. Acompañada por su madre, padre, un hermano y cinco hermanas, había huido de Kobani ocho días antes. Los milicianos de ISIS habían estrechado el cerco sobre la ciudad ya rodeada, por lo que el padre de Naima decidió que ya no podían arriesgarse más. El padre sabía muy bien qué es lo que les había pasado a los que no pudieron huir de los extremistas suníes en otros sitios.

"Nuestro padre temía por nosotras, las mujeres", cuenta Naima. "No había duda de que los hombres de ISIS nos secuestrarían para vendernos como esclavas". ¡Eso es lo que les ha pasado a muchas chicas en Irak y Siria! ¿Qué otra cosa podíamos hacer? Juntamos nuestras cosas y escapamos. Ni siquiera había luz y agua corriente en Kobani. Pero sabíamos que en los pueblos cercanos las cosas estaban aún peor".

La batalla de Kobani, clave para frenar al Estado Islámico / SEDAT SUNA (EFE)
Esta joven de tez oscura habla en un inglés casi perfecto. En su ciudad, Kobani, los kurdos habían decidido unirse a la revolución siria. Durante los primeros meses del levantamiento contra el régimen de Asad, en Kobani hubo unas pocas manifestaciones pacíficas. El Gobierno ordenó detener a algunas personas, pero por alguna razón no se produjo la represión dura que se vivió en lugares como Homs o Dará. En el verano de 2012, se produjo una retirada "táctica" de las fuerzas de Asad en los territorios kurdos. Los kurdos tardaron poco tiempo en montar su propio gobierno local, además de un pequeño ejército. Declararon la zona autonóma kurda bajo el nombre de Royave.

Para Naima, este fue el fin de su tiempo en el colegio. También era el fin de sus esperanzas de estudiar medicina, su sueño desde pequeña. La carretera de Alepo, donde está la universidad y tienen lugar las pruebas de acceso, era imposible de utilizar. La carretera era uno los puntos más calientes de los combates en los que intervenían varios grupos insurgentes, las fuerzas del Gobierno, los kurdos y el ISIS (no tan poderoso entonces como ahora).

Los milicianos de ISIS tomaron en los últimos días una colina de valor estratégico junto a la ciudad de Kobani. En Turquía grupos kurdos se han manifestado para exigir al Gobierno que ayude en la defensa de la ciudad.
No hay forma de subestimar la complejidad de la situación actual. La irrupción repentina de ISIS y de sus miembros consumidos por el odio puede considerarse una consecuencia de décadas de política exterior norteamericana, financiación saudí y el miedo de los turcos a que los kurdos se hagan fuertes. Los combatientes de ISIS acabaron con los demás grupos de la insurgencia siria contra Asad, luego cruzaron la frontera iraquí para establecer lo que llaman un "califato". No tardaron mucho tiempo en eliminar cualquier disidencia contra su credo radical.

Después de los yazidíes, los siguientes eran los kurdos. Durante las últimas dos semanas, más de un centenar de pueblos y aldeas kurdas han sido tomados. Unos 130.000 kurdos tuvieron que huir a Turquía. Naima Jalil es sólo uno de los muchos inocentes atrapados en esta locura.

"Estoy enfurecida. Y triste", dice. "Los niños turcos de aquí me asustan diciéndome que los islamistas van a venir a por mí para matarme, y lo único que hacen los adultos es humillarme. La mayor parte de los días, ni siquiera tengo valor para salir de la casa donde vivimos con otras tres familias. Un conocido de mi padre nos la prestó por diez días. Lo malo es que pasado mañana tendremos que dejarla y acabaremos en la calle. No sabemos lo que vamos a hacer. No nos queda dinero. Mis padres se gastaron lo que tienen en sacarnos vivos de allí. Quizá nos veamos obligados a irnos a Estambul para vivir en la calle. Comenzaré a buscar un trabajo en cuanto llegue. No hay nada que quiera más que volver al colegio, pero supongo que eso no va a ocurrir, ¿no?".

Tras decir eso, Naima se echa a llorar. Luego recupera fuerzas para preguntarme si llevo algún libro en inglés. Todo lo que quiere hacer es leer: "Mi padre me dice que aproveche cualquier oportunidad para estudiar. Incluso cuando no podía ir al colegio, me dedicaba a estudiar. No quiero ser como la mayoría de mis amigas. Sus padres las casan para asegurarse de que tengan un futuro estable, pero a cambio pierden la libertad de elegir. Yo no puedo hacer eso. Ni por toda la seguridad del mundo. A fin de cuentas, mi madre Nayaf siempre ha sido una gran defensora de los derechos de la mujer".
Estas últimas palabras permiten a Naima recuperar la calma y el orgullo. Mientras hablamos, nos rodea un gran grupo de refugiados que hacen cola para recibir una sopa de lentejas, distribuida por voluntarios turcos. En la ciudad de Suruc, cuenta Naima, ella se sentía más atrapada que en cualquier otro sitio. "Los adultos me miraban, y me miraban, y me miraban. Yo siempre miraba a otro lado. Cada día, les tenía más miedo de lo que podrían hacerme. Este no es mi mundo. No debería ser mi mundo".

Mohammed Chechu, un profesor ciego de la ciudad de Kobani / Bostjan Videmsek
Mohamed Chechu, un refugiado kurdo de un pueblo cercano a Kobani, perdió la vista hace 18 meses. Dice que fue porque había visto demasiado horror. Junto a su familia, dejó Siria hace 12 días. Su pueblo, como muchas otras localidades kurdas de la región, había pasado a estar bajo el control de ISIS.

"Como no puedo ver, apenas salía de mi casa. Un día, oí gritos en las calles. La gente estaba muy asustada. Contaban que en los pueblos cercanos, los islamistas habían cortado la garganta a algunos, y que las mujeres eran vendidas como esclavas. Lo que más temía era que mi ceguera me convirtiera en una carga para otros. Estaba dispuesto a quedarme en la casa, pero mi familia me convenció de que les ayudara a reunir algunas cosas y salir huyendo. Tuvimos que dejar atrás todo por lo que habíamos trabajado. Nuestra casa. Nuestro coche. Nuestros animales. Nuestra vida".

Hablé con Mohamed en una mezquita, donde unos 300 kurdos se habían refugiado en las últimas dos semanas. Me dijo que a su familia le costó dos días llegar allí. Pasaron una noche en la frontera turca hasta que les dejaron pasar.

Muchos de los parientes de Mohamed se quedaron en Kobani: primos, sobrinos, también muchos de sus amigos que nunca en su vida habían levantado un palo enfurecidos, mucho menos un kalashnikov. Pero sabían que su destino dependía sólo de ellos. No iban a recibir ninguna ayuda y habían aprendido a no esperarla. Los kurdos estaban pereciendo por miles, y no era la primera vez que ocurría algo así. Considerando la larga historia de este pueblo, no es extraño que pusieran tan pocas esperanzas en la comunidad internacional. La mayoría afirma que preferirían morir luchando en el campo de batalla. Pero quizá su mayor problema es que en este momento crucial hay muy poca unidad entre los 25 millones de kurdos en Oriente Medio, y mucho menos un programa político común. Hasta ahora, ninguno de sus hermanos ha acudido en ayuda de los kurdos sirios de la provincia de Kobani. Cada uno tiene sus propias batallas que luchar.

Un niño refugiado en una mezquita en Suruc / Kobani Bostjan Videmsek
"Lo peor de mi ceguera es que me impide cuidar a mi familia", sigue diciendo Mohamed. "En vez de eso, ellos tienen que cuidarme a mí. No sirvo para nada. Como yo mismo, mi mujer daba clases en un colegio. Pero cuando perdí la vista, ella tuvo que dejarlo todo para atender a toda la familia. En la última semana, lo único que he hecho es sentarme y escuchar a la gente. También fumo mucho y pienso, pienso todo el rato. Estoy ciego, pero eso no quiere decir que no pueda darme cuenta del sufrimiento de la gente. Hay tanta gente que duerme en las calles. Y tenemos tanto frío. No hay ayuda, el invierno se acerca y las cosas sólo pueden empeorar. No hay una forma realista de que podamos volver a casa. Estoy muy agradecido a Turquía por dejarnos entrar, pero ahora alguien más debería ayudar también".

En este desgraciado exilio, Mohamed Chechu está acompañado por tres hijos y una hija. El más joven tiene doce años. Le acaban de diagnosticar un tipo grave de diabetes. "No hay aquí medicinas para él. Y no tenemos dinero para el tratamiento. Sé que él enfermó por mi culpa. Y por la guerra. Es la tensión. Pobre crío. Esto no es vida para él". Durante la conversación, lucha por controlar sus emociones, pero aquí es donde no puede más y las lágrimas salen de sus ojos oscuros y sin vida.

La útima vez que estuvo dando clases fue hace dos años, cuando las fuerzas del Gobierno abandonaron por un tiempo las zonas kurdas, lo que permitió a los kurdos organizar sus propias escuelas. Ya entonces, su vista empezó a fallar. Está convencido de que fue por el estrés. Había visto tantas atrocidades, cometidas tanto por el régimen como las milicias islamistas. La brutalidad crecía, como la propia guerra, y Mohamed perdió definitivamente la vista hace año y medio.

"Durante un tiempo, sólo veía sombras, y luego ni eso. Fue como... morir. Pero no perdí la esperanza. Recuperé el ánimo unas semanas después y me convencí de que llegaría el día en que volvería a ver y podría entrar otra vez en una escuela a dar clases a los niños. Pero hasta ahora ha sido imposible. Siria tiene ahora una generación de niños que han tenido que dejar los estudios por completo, una generación traumatizada y sin educar. ¡Es lo peor que nos podía haber pasado!".

Casi todo el territorio de Siria se ha visto afectado por la guerra. Las carreteras que conectan las grandes ciudades son probablemente las zonas más peligrosas de este país hundido. Pero hace unos pocos meses, la esposa de Mohamed reunió los últimos ahorros para llevar a su marido a un conocido neurólogo de Damasco. En todos los controles militares que atravesaron, fueron parados e interrogados. Hombres armados de aspecto siniestro les amenazaron. Les pararon soldados del Gobierno, milicianos de ISIS, miembros del grupo insurgente Ejército Libre de Siria y delincuentes, cada uno de ellos dueños de una parte de un Estado ahora dividido. Les llevó 36 horas llegar a Damasco. Pasaron la noche en el coche en mitad del desierto.

"Mi mujer pudo dormir algo. Yo no. Estaba aterrorizado. No hacía más que oír ruidos y me preguntaba de dónde venían. A veces, sentí un pánico total. Pero también deseaba ver a ese especialista. Realmente, creía que podía ayudarme".

Los neurólogos vieron a Mohamed de inmediato. Examinaron sus ojos con atención y le dijeron, para su sorpresa, que no había ningún problema en ellos. El percance era de carácter neurológico. Según el diagnóstico, había algún problema en los nervios del cerebro de Mohamed. El paciente se animó con las noticias. Le dijeron que tenía muchas posibilidades de recuperar la vista con el tratamiento adecuado.

"El viaje de vuelta fue tan peligroso como la ida a Damasco, pero esta vez yo estaba tocado por la felicidad. La sola posibilidad de volver a ver me llenaba de alegría. Al volver, era un hombre diferente. El hombre de Damasco me dijo que había una cierta clínica en España especializada en ese problema que me habían diagnosticado. Pero no me dio el nombre y, con la excitación, olvidé preguntárselo. Tengo un pariente en España, que me prometió ayudarme a encontrar la clínica, pero no sé cómo puedo llegar allí. No tengo ni el dinero ni los papeles necesarios para el viaje".

Mohamed Chechu también envió los resultados de su examen a un médico palestino de Jordania. Aún espera la respuesta. En las últimas semanas, sus ojos han recuperado algo de su función. Aún no ve nada, pero a veces siente algo frente a sus ojos, y hasta nota el cambio en el tipo de luz. Si coloca la palma de su mano ante los ojos, cree que puede distinguir algunos de sus rasgos, pero si le colocan un objeto a diez centímetros, ya no puede verlo.

"Todo el tiempo rezo para volver a ser un hombre, alguien que pueda ocuparse de su familia, mi amada esposa y los niños, que han quedado traumatizados por esta guerra absurda. Siento mucho estar centrado en mis propios problemas. Está tragedia horrible, bueno... la verdad es que estamos juntos en todo esto y el dolor no va a parar de crecer. Por favor, ayúdenos".

Fuente:  http://www.eldiario.es/multimedia/kurdos_en_siria/index.html

miércoles, 8 de octubre de 2014

El ébola huele a Prestige

Manuel Martín García | Médico y Presidente de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública 

 Una serie de similitudes hacen que la tragedia de la epidemia del Por el Virus Ebola se pueda comparar con la catástrofe ecológica por el hundimiento del petrolero Prestige:
 
1.- Los protagonistas: El actual presidente del Gobierno era en el año 2002 vicepresidente responsable de coordinar la gestión de la crisis del Prestige.

2.- Los factores de riesgo causales de los desastres: La falta de controles, recursos y protocolos para controlar adecuadamente a los cientos de petroleros (muchos de ellos herrumbroso) que navegaban junto a la costa gallega explican en gran parte esta catástrofe , algo similar a la decisión de trasladar a un enfermo afectado por el Ebola desde África sin contar con los recursos y protocolos para tratarlo adecuadamente y sin riesgos, al haberse cerrado el único Hospital de referencia para Enfermedades Infecciosas del país (Carlos III) para ahorrar gasto.

3.- La diseminación del problema por culpa de la de incapacidad de los administradores y políticos: Se obligó al petrolero a alejarse de la costa y recorrer miles de millas marinas esparciendo su carga de petróleo, mientras que en el caso del Ebola paciente no se formó ni informó adecuadamente al personal sanitario, ni se le sometió a los controles pertinentes (la auxiliar de enfermería afectada marchó de vacaciones y estuvo seis días con fiebre sin estar sometida a control) por l que por propia iniciativa acudió a un servicio de urgencias convencional, lo que facilitó la diseminación del virus entre familiares, amigos o contactos esporádicos.

4.- La ideología política de los gobiernos: En ambos casos los gobiernos presididos por militantes del Partido Popular (Jose Maria Aznar y Mariano Rajoy) tenían una clara orientación neoliberal de beneficiar a la multinacionales a costa de eliminar las regulaciones gubernamentales que garantizaban la protección del medio ambiente y de la ciudadanía, recortando los recursos del sistema para reducir gasto público y beneficiar al sector privado

Parece que va siendo hora que salgan de la esfera pública Rajoy y los dirigentes de su partido como la Ministra de Sanidad Ana Mato (remedo del Enrique López Veiga entonces. Consejero de Pesca de la Xunta de Galicia y de Arsenio Fdez. de Mesa Delegado del Gobierno en Galicia) sobre todo el Sr Rajoy por su incapacidad de gestionar administraciones y recursos públicos.


Fuente:  http://www.nuevatribuna.es/opinion/manuel-martin-garcia/ebola-huele-prestige/20141008134151108011.html