sábado, 16 de agosto de 2014

“Las migraciones y las guerras han dejado millones de desaparecidos”

Fotografía: Susan Meiselas.

SARAJEVO // Las migraciones desde América Latina a EEUU y desde África a Europa son las dos rutas que más desaparecidos acumulan en las últimas décadas. En el primer caso, Amnistía Internacional estima que, entre 2006 y 2012, se ha perdido el rastro de cerca de 70.000 personas. De la mayoría, asesinadas, se desconoce hasta qué país llegaron y dónde yacen sus cuerpos. En el segundo caso, el mar Mediterráneo se ha convertido en el gran cementerio de migrantes que tratan de llegar a la costa de Europa, especialmente a Italia y España.

No obstante, la directora general de la Comisión Internacional para las Personas Desaparecidas (ICMP, por sus siglas en inglés), Kathryne Bomberger, destaca las guerras como la principal causa de desaparición. Aunque la motivación depende de la zona geográfica (en los conflictos de la ex Yugoslavia primaron cuestiones étnicas o religiosas, mientras que en España y América Latina la base son motivos ideológicos), Bomberger recuerda que las familias pobres y de zonas rurales son siempre las que quedan más desatendidas.

ICMP empezó a trabajar cruzando análisis de ADN de huesos y sangre de familiares en Bosnia y Herzegovina seis años después de la guerra (1992-1995). En los últimos diez, la Comisión se ha convertido en una referencia mundial y ha extendido su trabajo desde el reconocimiento de víctimas de un tsunami hasta el de las víctimas del avión derribado en Ucrania hace dos meses.

¿Qué importancia tuvo la década de 1990?
Las desapariciones forzosas son tan largas como la humanidad y se remontan a la Edad de Piedra. Pero no es hasta los años 90 cuando los países empiezan a responsabilizarse de las personas desaparecidas. En los 90 se crea el tribunal para la antigua Yugoslavia y, en 1996, el ICMP. Fue la primera vez en la historia en la que la comunidad internacional trabajó sólo con personas desaparecidas. Si España hubiese tenido un mecanismo similar después de la guerra, la historia hoy sería diferente.

Sin la creación de tribunales, no se podría poner el foco en las personas desaparecidas. Para que los países tomen responsabilidad de los hechos que han pasado. En Bosnia, tenemos que trabajar con distintas partes y tenemos que estar seguros de que no hay una discriminación. Aquí, el conflicto tiene que ver con la etnia y la religión de la persona desaparecida.

¿Cómo se pueden evitar discriminaciones entre los bandos?
La clave para que este proceso haya podido salir adelante es que el Estado no haya hecho discriminación entre los ciudadanos por el papel que tuvieron en la guerra, ni por su grupo étnico o religión.

En los gobiernos de Bosnia, Croacia o Serbia es probable que haya todavía responsables de la desaparición de personas durante la guerra. Y es difícil llevar a cabo todo el proceso porque hay esa parte política. Es lo que vemos en la España de hoy en día. Nos llama la atención cómo todavía queda este proceso tan político. Para nosotros, es muy difícil que cada país lleve ese proceso por su propia cuenta. La clave del proceso es que, aquí, todavía es un proceso político y politizado, pero estamos buscando la vía para que las personas se encuentren. Aquí el conflicto está en la pertenencia al grupo étnico o religioso, pero en España es la afiliación al partido político… si es de izquierdas o de derechas.

¿Cuántos desaparecidos hay en el mundo?
En la antigua Yugoslavia, de las 40.000 personas desaparecidas, se ha encontrado a unas 28.000, cerca del 70%. Es el único lugar en el mundo donde tenemos datos precisos sobre cuántas personas desaparecidas hay y cuántas hemos encontrado.

En el mundo, las migraciones y las guerras han dejado millones de desaparecidos: 800.000 en Ruanda, entre un millón y 250.000 en Irak, 65.000 en Colombia, 26.000 en México, decenas de miles en España… está tan politizado que es complicado saber el número. Una parte lo va a minimizar y la otra lo va a maximizar.
Human Rights Watch dice que, en México, la Policía, los marines y el Ejército han trabajado juntos con los cárteles de la droga en la matanza y en el proceso en el que los inmigrantes han desaparecido.

Pero también podemos mirar la cantidad de migrantes desaparecidos que vienen a Europa desde Eritrea, Somalia, Palestina… Van en pateras y algunos mueren antes de llegar a Lampedusa, por ejemplo. Amnistía Internacional calcula que, entre 2006 y 2012, han desaparecido 70.000 inmigrantes entre América del Sur y América del Norte. No sólo en la frontera, sino en todo el continente.

¿Hay algún perfil común?
El 90% de las víctimas en las guerras con hombres. Por detrás quedan mujeres y niños que tienen que preocuparse por su propio futuro. Igual pasa con el crimen organizado. En México, las víctimas son hombres de clase trabajadora. Si hablamos de migración o tráfico de personas, podemos hablar de una combinación de hombres y mujeres. Pero la mayoría suele ser gente pobre. En la antigua Yugoslavia, vivían en zonas rurales como Srebrenica.

Otro factor de por qué no sabemos el número es porque la mayoría son personas pobres, sin poder. Podemos decir que ésta es una clave de por qué no se había trabajado. Lo que estamos haciendo de incorporar el análisis de ADN se puede considerar revolucionario, e incluso democrático. La mayoría era personas de zonas rurales, de las que nadie se había preocupado hasta ahora.

¿Dónde hay más dificultades?
También trabajamos con mujeres, empoderándolas y dándoles apoyo y voz. Aquí, en Bosnia, es más fácil que en un lugar como Irak, donde es prácticamente imposible. Allí, si la mujer pierde a su marido, pierde sus derechos a acceder a casi cualquier derecho social. Por ejemplo, sus hijos pueden ser llevados a casa de la familia de su marido difunto. También pierde el derecho a la herencia, excepto si luego se casa con alguien de la familia del marido. Eso pasa en zonas rurales. Es la primera vez que estamos mirando por los derechos de los superviviente. Y eso nunca se había hecho.

En España, supongo que la mayoría de los fallecidos son hombres y las mujeres han quedado atrás. Y esto tiene unas implicaciones políticas. Y para los supervivientes, durante décadas.

¿Qué diferencia el caso de Bosnia del de España?
¿Razones del éxito en Bosnia? Pues que ha habido un cambio histórico en el cambio de la búsqueda de personas desaparecidas hacia los derechos humanos, con la creación del Tribunal Internacional pasa la antigua Yugoslavia y la creación de la ICMP. Había un apoyo muy grande de la comunidad internacional para realizar este proceso, sin la que habría sido imposible. Por primera vez, había un mandato para que los países se hiciesen responsables del proceso. Por eso hemos podido crear la ICMP, para que no haya discriminación étnica, religiosa… y hemos reforzado los tribunales y la oficina del fiscal para los crímenes de guerra.

A nivel nacional, el tribunal de Bosnia y Herzegovina está buscando a todas las personas implicadas en la desaparición de personas, no sólo los peces gordos, que busca el Tribunal Internacional. Cualquiera que haya colaborado o disparado es buscado para someterle a juicio.

Otro factor son los avances en genética forense de las dos últimas décadas, que hemos aplicado en el país y que tienen una evidencia científica. El último, es el papel de la sociedad: hay 120 asociaciones de familiares de personas desaparecidas a las que hemos ayudado a tener voz, indiferentemente de dónde sean: croatas, musulmanas… la mayoría son mujeres de zonas rurales. Estamos empoderándolas, dándoles educación, derechos… y asegurándonos de que trabajen con los estados para que haya nuevas leyes.

¿Por qué en España no ha acabado de arrancar el proceso?
Es una consecuencia del tiempo. Aquí ocurrió en los 90, cuando hubo un cambio histórico. En Argentina han empezado a trabajar. Y es posible que en España llegue en los próximos años. Puede ser que España tomase una decisión consciente de no abrir esta cuestión para no generar inestabilidad política. Aquí, la comunidad internacional también tenía esas dudas. Había gente de la comunidad internacional en contra de las exhumaciones y búsqueda de personas desaparecidas porque mantendría las heridas abiertas. Otras, no.
Con todo eso, se buscaba prevenir que hubiese algo parecido en el futuro. Y ese fue el argumento ganador. Aquí, la Comunidad Internacional es la que lo decidió. Si se hubiese dejado a Bosnia, Croacia… por su propia cuenta, es posible que nunca lo hubiesen realizado. Ese camino se ha tomado y requiere una dedicación a nivel mundial. Todos los países deberían de someterse a ese tipo de pensamiento, pero políticamente es difícil.

¿Por qué España financia el ICMP en Bosnia pero deja sin fondos la búsqueda de personas desaparecidas en España?
Después del conflicto, la Comunidad Internacional quería en 1996 construir una sociedad plural en Bosnia y Herzegovina. Los años 90 eran muy diferentes de la política actual en Europa. Buscar el pluralismo en Bosnia es más difícil porque es una sociedad posconflicto. Los problemas de Bosnia son un reflejo de los problemas de Europa y del Mundo. Es una pregunta que hay que ver desde un ángulo más grande. Todos compartimos estos problemas y son difíciles cálculos políticos. Es una cuestión universal. Bosnia no está sola en el mundo, no es un país loco donde ha habido matanzas.

¿Cómo sería posible que el ICMP fuese a España? ¿Tendría que invitarles el Gobierno?
Sí. La única forma es que seamos invitados por el gobierno de España. Es un tema muy político y, para que el país demuestre su interés, nos tiene que invitar porque así demuestra su voluntad política de querer resolver el problema. En algunos países, hay gente que dice “eso pasó hace tanto…”, pero es algo que es permanente. Los familiares siempre tienen una tortura mental preguntándose qué le ha pasado a su ser querido.

Uno de los motivos para la creación del Tribunal Internacional es que vino y rescató muchos cuerpos, algo que no había pasado en ninguna parte del mundo. La mayoría de los antropólogos que vinieron eran de América Latina porque es donde se había tratado como un tema humanitario.

¿Qué problemas encontraron?
Lo que encontraron fueron fosas primarias, secundarias, terciarias… muchas partes del cuerpo se encontraron en fosas diferentes. Los que cometieron los crímenes sabían de las imágenes satélites de las fosas, así que cavaron en las fosas primarias y movieron los cuerpos a fosas secundarias. La mayoría, en la zona Este, en la República Sprska.

Con los análisis de los huesos, encontramos muestras del mismo ADN en diferentes fosas comunes a 50 kilómetros de distancia unas de otras. El ADN no sólo sirve para recomponer los cuerpos, sino para demostrar un crimen secundario que se ha hecho para esconder los restos. En un artículo del New York Times, un presunto criminal lo relató por primera vez. Aunque escondió su identidad, describió todo lo que hicieron. Después de todos estos crímenes, llegó un grupo de ingenieros que se encargó del traslado de los cuerpos.

En el Tribunal Internacional se pueden ver los testimonios de los criminales. Pero si no tuviésemos el proceso de ADN, se podrían acoger a una dialéctica negatoria.


Fuentehttp://www.lamarea.com/2014/08/16/migraciones-guerras/

viernes, 15 de agosto de 2014

El viaje de exploración que acabó con siglos de escorbuto

Cuentan la tradición y los escritos hagiográficos que San Erasmo de Fornia, al que posteriormente se conoció como San Elmo o San Telmo, se encontraba predicando las enseñanzas cristianas allá por el siglo III después de Cristo cuando un rayo cayó a pocos metros de él.

Dicen que el santo apenas se perturbó y que continuó con sus oraciones como si nada hubiese pasado, de ahí que los marineros españoles que se embarcaban hacia la conquista de América siglos después invocasen su figura ante el miedo de naufragar cuando las tormentas y los relámpagos arreciaban. Este es, en principio, el origen de considerar a San Telmo como el patrón de los marineros.

No obstante, y a pesar de no considerarme el más indicado para cuantificar la eficacia de este método oratorio a San Telmo, me gustaría que conocieseis otro personaje histórico al que, personalmente, le otorgaría con más méritos el altisonante distintivo de Patrón de los marineros: James Lind, uno de los pioneros que la medicina tuvo contra el escorbuto.

James Lind (1716 - 1794)
James Lind (1716 – 1794)
El escorbuto era el azote de la marina. Era un modo realmente horroroso de morir: las encías sangraban, se caían los dientes, las heridas ya cicatrizadas volvían a abrirse y el tejido de la boca se pudría formando una espantosa halitosis.

Como os podéis imaginar no hay cifras oficiales ni exactas pero las estimaciones más aceptadas dicen que en los 300 años que van desde el siglo XV al XVII, más de tres millones de marineros murieron a causa del escorbuto. El escorbuto era la causa más común de muerte de todo aquel que embarcaba y no solía distinguir entre marinería y oficialidad.

Cuando un capitán planificaba un largo viaje, alguna travesía que se estimara fuese a durar más de un año, sabía con total seguridad que casi la mitad de la tripulación iba a contraer escorbuto. En algunos navíos y en trayectos aún más largos (de hasta cinco años) ese porcentaje se elevaba hasta el 80%… y pocos lograban sobrevivir.

El gran problema era que no se sabía cuál era su causa. A lo largo del tiempo se especuló con incontables razones para la enfermedad como el aire ahogado y maloliente de los apretados camarotes, el espesamiento de la sangre, la grasa en las ollas de las cocinas del barco o incluso la tristeza y la apatía. Y así como las posibles causas que se barajaron ahora nos resultan ridículas, los remedios que se llegaron a aplicar tampoco se quedan atrás: desde baños en sangre animal hasta enterrar al marinero en arena hasta la cabeza… La verdad es que se intentó con casi todo.

Con el tiempo y sobre todo con el éxito sobrevenido e inesperado de algún tratamiento ocasional que salvó la vida de algunos marineros, la cuestión se fue delimitando un poco y a base de observación y experimentación los remedios se fueron orientando hacia la dieta… Pero lo cierto es que surgieron tantas dietas milagrosas y productos “antiescorbúticos” que se hacía difícil saber cuál era la correcta.

Es aquí cuando entra en escena nuestro “santo patrón”… Un aventurado escocés que respondía al nombre de James Lind y que, a mediados del siglo XVIII, desempeñó labores médicas en el buque de la Royal Navy “Salisbury” en dos cortos viajes (sí, 10 semanas embarcado era un viaje corto en aquella época) durante los años 1746 y 1747.

El primero de estos viajes lo horrorizó y en el segundo se llenó de gloria…

James Lind dando cítricos a enfermos de escorbuto
James Lind dando cítricos a enfermos de escorbuto
Dicen que la penicilina surgió de las pesadillas que Alexander Fleming tenía ante la visión de cientos y cientos de muertos por infecciones en los hospitales de campaña de la Primera Guerra Mundial… Pues algo parecido le ocurrió al bueno de James Lind que durante su breve periodo marino, y en solo aquellos dos viajes, contempló la muerte por escorbuto de más de 80 marineros del total de 350 que le acompañaron en el Salisbury.

Lind tenía que hacer algo, y lo que se le ocurrió no es más que lo que ahora llamaríamos experimentación con grupos de control… La idea era simple, pero brillante: Tratar conjuntamente pero con diferentes remedios a varios grupos de marineros y anotar su evolución. Así, a algunos los trató ofreciéndoles vinagre, a otros berros, a otros les dio incluso agua de mar, y por supuesto a otro puñado de afectados les dio naranjas y limones… El resultado de estos últimos se probó como eficaz y los marineros que comieron cítricos se recuperaron mejor y más rápidamente que el resto.

Aun así el escocés no las tenía todas consigo porque otros productos y verduras como el “Chucrut” (una especie de repollo escabechado) también lograron apaciguar el escorbuto, por lo que Lind en aquel año (1747) aún no sabía a ciencia cierta cuál era la clave al rompecabezas.

El "Chucrut" un curioso elemento en nuestra historia
El “Chucrut” un curioso elemento en nuestra historia
La casualidad, o simplemente el hecho de pertenecer a la misma armada, hizo que Lind terminase conociendo a uno de los personajes que a la postre se convertiría en uno de los más influyentes de la Historia moderna: El capitán James Cook (al que por cierto, aprovecho para aclarar que todos llamamos de manera incorrecta “Capitán” cuando durante sus viajes en realidad era Teniente” y no fue ascendido hasta mucho después).

Cook se disponía a zarpar en 1768 hacia el sur del océano Pacífico con la misión (en una primera etapa) de estudiar el insólito acontecimiento del tránsito de Venus que ocurriría al año siguiente, en 1769.
Siguiendo las indicaciones de Lind, y en previsión de una larga travesía, Cook se tomó muy en serio la dieta de sus marineros planificando un estricto menú que incluía supuestos “antiescorbúticos” como sopa deshidratada en forma de gachas, berros, mastuerzos de hoja ancha y el famoso “Chucrut” de repollo.
Pero seamos sinceros… el chucrut sabía a demonios. Su sabor agrio era horrible y algunos de los marineros, después de tan solo unas semanas engullendo todos los días aquella espantosa comida avinagrada, se rebelaron e incluso dos de ellos se negaron a probarlo más.

Cook no se andaba por las ramas y en su diario dejó anotada la pena por negarse a seguir la dieta:
Castigamos a Henry Stevens y a Thomas Davister con 12 latigazos cada uno por rechazar su ración”…
Sin embargo el castigo físico no era algo que agradara a Cook (al que los historiadores suelen describir como un hombre afable, paternal y bastante razonable) así que, ideó un brillante plan para que la marinería siguiera la dieta, y hasta la pidiera…

Al día siguiente, Cook retiró del chucrut de la dieta de los marineros, pero sibilinamente, lo dejó en el menú de los oficiales…

La respuesta no se hizo esperar y también la podemos leer en sus propias palabras:
Pues tal era el carácter y el modo de ser de los marineros en general que, en el momento en que vieron que sus superiores lo valoraban y a ellos se les negaba, de la noche a la mañana se convirtió en el producto más selecto del mundo y su inventor en el hombre más honrado…

Una réplica actual del HMS Endevour
Una réplica actual del HMS Endevour
Aunque no hay que exagerar… el chucrut contiene algo de vitamina C, sí, pero tampoco era la solución definitiva al escorbuto. A pesar de la estricta dieta del teniente Cook, con el paso de las semanas algunos marineros comenzaron a mostrar síntomas evidentes de enfermedad, menos que de costumbre pero aún así… ahí estaban.

Y nuestro próximo protagonista iba a ser uno de los afectados: sir Joseph Banks.

Banks era un naturalista, aventurero y loco de la botánica que se embarcó en el Endevour de Cook para descubrir, detallar y describir todas las nuevas especies que pudiese encontrar por aquellas lejanas tierras.

El joven Joseph Banks en 1773
El joven Joseph Banks en 1773
En su apartado de wikipedia se dice que Banks “fue elegido para participar” en esta expedición aunque en realidad esta frase es simplemente un eufemismo. La verdad es que Banks compró su pasaje en el Endevour a base de poner pasta en la mesa. Y es que cuando digo que este naturalista londinense era un “loco de la botánica” no exagero ni un ápice puesto que soltó de su bolsillo la impresionante cantidad de 10.000 libras (lo que hoy podrían ser fácilmente millón y medio de euros) para “ser elegido” a bordo de la expedición… De hecho, su donación supuso gran parte del montante total, igualando incluso lo que la propia Royal Society donó para el viaje.

Pero el dinero no lo compra todo y Banks vio peligrar su pasión botánica cuando, a mitad del viaje, comenzó a descubrir que el escorbuto hacía mella en su cuerpo… encías sangrantes, heridas en la boca y en la cara, fuerte halitosis y dientes que empezaban a moverse más que la cubierta del Endevour…

Banks se propuso hacer lo que años atrás había hecho el propio Lind, pero esta vez el paciente sería él mismo… Comenzó a probar en su propio cuerpo diferentes tratamientos e iba anotando los resultados obtenidos a la noche siguiente.
  • Bebía una pinta de malta cada tarde… nada.
  • Comía con estricta solemnidad británica su ración de chucrut… nada.
  • Y finalmente probó con zumo de limón… ¡Eureka!
En el diario del botánico podemos leer:
Recurrí al zumo de limón. El efecto fue sorprendente… en menos de una semana mis encías se hicieron más fuertes que nunca y ahora mismo solo me quedan algunos pocos granos en la cara”…
Era la vitamina C de los cítricos. Ellos por supuesto aún no lo sabían y ni siquiera podían imaginar que este ácido ascórbico es indispensable para una síntesis correcta del colágeno… Lo que sí quedaba claro es que el zumo de naranja y de limón funcionaban, y cuando Banks remitió sus visibles resultados a Cook, éste se olvidó un poco del avinagrado chucrut y comenzó a incluir diversas clases de cítricos en la dieta de los marineros.
 
El resultado fue increíble, milagroso… histórico. Ningún marinero de la expedición del Endevour murió de escorbuto, algo impensable en esa época.

El zumo de limón se extendió por las bodegas de las embarcaciones de la Royal Navy
El zumo de limón se extendió por las bodegas de las embarcaciones de la Royal Navy
A su vuelta en 1771, tres años después de haber zarpado del mítico puerto de Plymouth, Cook informó a la Royal Society del eficaz remedio que había permitido escapar con vida a todos y cada uno de los marineros enrolados en la expedición. Aún así, y a pesar de los asombrosos resultados obtenidos con los cítricos, su inclusión oficial en las dietas marineras todavía tardaría casi dos décadas ya que hasta 1789 ni las investigaciones de Lind ni los relatos vivientes de Cook fueron aceptados…

Eso sí, a partir de entonces, y oficialmente desde 1795, todas las expediciones de la armada británica comenzaron a llevar en sus bodegas una buena cantidad de naranjas y limones consiguiendo así que el escorbuto desapareciera poco a poco de las cubiertas de los buques en todo el mundo.

Fuente: http://culturacientifica.com/2014/08/15/el-viaje-de-exploracion-que-acabo-con-el-temible-escorbuto/

Hospital do Incio


Desde Samos, y algo apartado de la Ruta Jacobea, pero ligada a la misma, está el conjunto de Hospital do Incio, formado por la iglesia de San Pedro Fiz, la torre-campanario románica y el panteón funerario de los Quiroga. Su construcción data del siglo XII y se debe a la Orden Hospitalaria de San Juán de Jerusalén con el objeto de dar posada y abrigo a los peregrinos.

Arte en la Edad Media: más allá de las escenas religiosa

Cuando uno piensa en la pintura del siglo XV le vienen a la mente imágenes religiosas, vírgenes y escenas bíblicas. Pero no todo el arte durante el final de la Edad Media en Europa era así. Estudios recientes desvelan otro tipo de decoración en las zonas más privadas de edificios religiosos, en las mansiones de familias pudientes e incluso en las casas de los arzobispos de la época. En Francia, se acaba de descubrir un importantísimo ejemplo de este tipo de arte.

1. escena amorosa

1. Escena amorosa

El año pasado, en una casa a punto de ser derruida cerca de Bèziers, un equipo de historiadores encontró una colección de frescos del siglo XV tras los falsos techos del inmueble. Cuando vio todas aquellas muestras de arte entre los cascotes, el responsable del ayuntamiento detuvo la demolición y dejó que los historiadores desvelasen el misterio de aquellas pinturas. En los últimos años habían sucedido cosas parecidas en otras ciudades francesas. Por ejemplo, en la región de Languedoc-Rousillon, que linda al sur con Cataluña, se descubrieron numerosos frescos de esta época detrás de una capa de pintura blanca que había sido pintada en el siglo XVIII. Pero, ¿por qué querrían los dueños del inmueble tapar unas obras de arte tan espectaculares?
 
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2. El bufón de Capestang

Parte de la explicación se encuentra en los frescos del castillo de Capestang. Allí pueden verse pinturas de demonios cornudos o bufones que se exhiben sin pudor. Las imágenes se mezclan con otras de significado religioso. Otras muestran escenas de la vida cotidiana.

 

3. Un demonio

“Estas imágenes fueron juzgadas como la expresión de un arte popular poco digno de consideración”, ha explicado el historiador Pierre-Olivier Dittmar en la revista del Consejo Nacional de Investigación de Francia, que ha informado del singular descubrimiento de los nuevos frescos. Por eso fueron tapadas.
 
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4. Otro fresco en la casa del arzobispo

El contenido mundano de algunas imágenes sorprende más aún porque el dueño de Capestang era el mismísimo arzobispo de Narbona. Y aún así, su casa estaba decorada con escenas de amor cortesano, evocaciones de la riqueza y también el mencionado bufón realizando gestos obscenos.

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5. Una escena religiosa


Sin embargo no es este el único caso de pinturas licenciosas en entornos religiosos. Por ejemplo, en un presbiterio de Lagrasse hay frescos que representan a los monjes en prostíbulos, como clientes asiduos. ¿Eran imágenes moralizadoras? ¿Se trataba solo de un placer oculto de tener imágenes licenciosas en las partes privadas del edificio? Por ahora es un misterio
 
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6. Una pareja

Gran parte de la pintura de esta época es de temática religiosa, por eso las pinturas descubiertas son tan importantes. Aportan, dicen los historiadores, nuevos datos sobre la vida cotidiana de aquella época y sobre los gustos de la incipiente burguesía a la hora de decorar sus lujosas mansiones. De hecho en varios de los paneles descubiertos pueden verse retratos de parejas ricamente vestidas.
 
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7. Estado de los frescos hallados en Puisserguier, cerca de Bèziers

Muchos de los frescos han tenido que ser rehabilitados. En el caso de la casa cercana a Béziers estaban cubiertos por siglos de polvo y abandono y en otros casos sepultados bajo capas y capas de pintura
 
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8. La casa de Puisserguier donde se hallaron los frescos.


Fuente:  https://www.bbvaopenmind.com/arte-en-la-edad-media-mas-alla-de-las-escenas-religiosas/

martes, 12 de agosto de 2014

Temptation


La historia oculta del linchamiento de mexicanos en EE.UU.

El linchamiento de ciudadanos negros en Estados Unidos, particularmente desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, es uno de los episodios más oscuros de la historia de ese país.

Los expertos calculan que en ese periodo alrededor de 5.000 afroestadounidenses murieron víctimas de la brutalidad de las multitudes que buscaban hacer justicia por su propia mano, y para quienes la tortura y el ahorcamiento eran un espectáculo público.

Lo que no es tan conocido es que cientos de ciudadanos de origen hispano -en su mayoría mexicanos- también fueron linchados en el suroeste del país, en muchos casos y como ocurría con los negros, sin que mediase juicio previo y con el conocimiento de autoridades locales.

SogaLos ataques contra mexicanos en estados como Arizona, California, Nuevo México, Nevada o Texas se multiplicaron a partir de 1848, cuando México cedió gran parte de su territorio a EE.UU. en el tratado de Guadalupe Hidalgo tras dos años de guerra.

De repente, los mexicanos que vivían en esas tierras se convirtieron en competidores de los miles de colonos de descendencia europea que llegaron desde el este del país, a menudo atraídos por la fiebre oro.
Se calcula que unos 600 mexicanos -en su mayoría hombres- fueron linchados desde mediados del siglo XIX hasta principios del XX.

clic Vea también: Imágenes de los linchamientos borrados de la historia de EE.UU.
En algunos casos habían sido acusados de cometer delitos. En otros, el motivo fue su color de piel, el "ser demasiado mexicanos" o el "mirar de forma poco adecuada" a una mujer blanca.

Muchos de los episodios de violencia contra los mexicanos en el suroeste de EE.UU., igual que sucedió con los ataques contra los asiáticos o los nativos americanos, quedaron en el olvido.

En parte ello se debió a que su número fue inferior al de los afroestadounidenses y a que en los registros a las víctimas sólo se las identificaba como blancas o negras.

Además, los historiadores anglosajones no analizaron muchas de las fuentes escritas que reflejaban esos linchamientos, debido a que estaban mayoritariamente escritas en español.

"Demasiado mexicanos"
Se calcula que unos 600 mexicanos fueron linchados en el suroeste de EE.UU.

El profesor de la Universidad de Alabama, Richard Delgado, ha pasado los últimos años investigando los linchamientos de mexicanos en territorio estadounidense con la intención de llenar el vacío que todavía existe en los libros de historia.

Delgado publicó hace un tiempo un ensayo en el que, analizando trabajos como el de los historiadores William D. Carrigan y Clive Webb, buscaba dar una explicación a la poca relevancia que se le ha dado a esos ataques organizados.
Según el académico, en muchos casos negros y mexicanos fueron linchados bajo pretextos similares, como "quitar los trabajos" a los blancos, "actuar de forma arrogante" o "practicar brujería".

La diferencia, según Delgado, es que a los mexicanos también se los atacó por "ser demasiado mexicanos", lo que implicaba "hablar español demasiado fuerte o hacer alarde de su mexicanidad".

A algunas mujeres mexicanas de clase baja también las lincharon "por resistirse demasiado a los avances de hombres blancos".

El profesor de la Universidad de Alabama asegura que muchos de los linchamientos -que en su mayoría se desarrollaban en un ambiente celebratorio y con la convicción de que se estaban cumpliendo los deseos de la comunidad- ocurrieron con el conocimiento de las autoridades locales, especialmente en el estado de Texas.

Muchas víctimas fueron sacadas por la multitud de tribunales y prisiones. Tras ser ejecutados por ahorcamiento, sus cuerpos eran mutilados, quemados y exhibidos en público, en unos eventos que parecían servir para reforzar la cohesión de los grupos que los instigaban y los llevaban a cabo.


El Senado de EE.UU. pidió perdón por los linchamientos en 2005.

Historias en español


¿Por qué las referencias a estos episodios de violencia extrema contra los mexicanos son escasas en los libros de historia en EE.UU.?

En opinión de Richard Delgado, "el hecho de que la historia la escribieron los ganadores" sumado a que estos linchamientos no son una fuente de orgullo para los estadounidenses, ha hecho que cayeran en el olvido.

Además, según Delgado, para los historiadores anglosajones que no hablaban español era difícil acceder a las fuentes escritas que hacían referencia a los linchamientos y que en su mayoría eran periódicos comunitarios que estaban escritos en ese idioma.

"Si un historiador no hablaba español no podía leer esos periódicos y tampoco podía entender los corridos que hacían referencia a estos episodios, en los que se lamentaba lo ocurrido y se glorificaba a los que habían muerto".

Las noticias de los linchamientos sí llegaron a México. En varias ocasiones funcionarios de ese país emitieron quejas oficiales frente a las autoridades de EE.UU. por esos actos.

Incluso ciudadanos mexicanos que vivían tanto en México como en EE.UU. se unieron para organizar protestas contra los linchamientos, llegando algunos a vengar la muerte de sus compatriotas asesinando a los responsables.

Pese a que muchos de los testimonios escritos de los linchamientos ya no se conservan, no ocurre lo mismo con las fotografías que se tomaron de esos actos de violencia, que en su época convirtieron la brutalidad y la tortura en un suvenir.

LinchamientoLos linchamientos eran un espectáculo de masas y los fotógrafos locales sacaban fotos y las copiaban en postales que luego vendían.

Linchamientos borrados


Gonzales-Day eliminó con Photoshop los cuerpos de los linchados.

Esas imágenes perturbadoras fueron las que hicieron que el artista estadounidense de origen mexicano Ken Gonzales-Day se interesara por este oscuro episodio de la historia estadounidense.

Cuando Gonzales-Day inició sus investigaciones sobre el tema hace cerca de 15 años, se dio cuenta de que, a diferencia de lo que sucedía con el linchamiento de negros, en la literatura había pocas referencias a las ejecuciones de mexicanos.

De ahí que el artista emprendiera la ardua tarea de tratar de documentar los ataques que ocurrieron en California a través de las diferentes fuentes escritas que contaban esos sucesos, como los diarios de la época.

Gonzáles Day recogió sus hallazgos en el libro "Lynching in the West. 1850-1835" (Linchamientos en el oeste) publicado en 2006, y en el que detalla 352 linchamientos, entre ellos 132 de mexicanos.
Al mismo tiempo, utilizando algunas de las postales de esas ejecuciones que circularon ampliamente en EE.UU. hasta los años 30 del siglo pasado, dio forma la serie fotográfica "Erased Lynching" (Linchamiento borrado).

En esas imágenes Gonzales-Day eliminó digitalmente los cuerpos de los linchados, "una forma de simbolizar cómo los casos de los mexicanos que fueron víctimas de la violencia de las multitudes también fueron borrados de la historia".

El objetivo también era que el espectador no fijara su mirada en la víctima sino en los autores del linchamiento.

Linchamiento
Las postales de los linchamientos eran muy populares hasta los años 30.

Parte de la historia


"Como mexicano-estadounidense que vive en California sé que a veces no se nos trata como es de esperar y siempre he sido consciente de las diferencias raciales que existen", explica Gonzales-Day en conversación con BBC Mundo en su estudio de Los Ángeles.

"A través de mi trabajo sobre los linchamientos quería descubrir de dónde venía esa animosidad histórica que algunos tienen contra los latinos y que continúa hoy en día", señala el artista.

Las historias de los mexicanos que fueron linchados raramente aparecen en los libros de historia.
"Durante mi investigación fue muy deprimente ver cómo esas personas habían sido brutalmente asesinadas y ser consciente, al mismo tiempo, de que sus historias no se conocían. (…) Mucha gente se sorprende cuando les hablas de ello. Nunca se lo enseñaron en la escuela, algo que no debería suceder, al menos en California".
Linchamiento"Es importante que los hispanos conozcan esa parte de la historia de su comunidad y del territorio en el que viven", señala Gonzales-Day, quien también ha elaborado una serie titulada "Searching for California’s Hang Trees" (Buscando los árboles donde colgaban a la gente en California), que le llevó a pasar varios años recorriendo todo el estado fotografiando los lugares que hace un siglo fueron escenario de los linchamientos.

"Creo que es importante plantearse cómo vemos las diferencias, sean raciales o étnicas. También quiero que la gente reflexione sobre el acto de matar, lo haga un grupo de justicieros o el estado a través de la pena de muerte", explica el artista.

Gonzales-Day se encuentra en estos momentos trabajando en un proyecto titulado "Run Up", con el que quiere recrear en video uno de los linchamientos ocurridos en California a principios del siglo pasado.
Una forma más de que estos actos de brutalidad no sigan siendo borrados de la historia.


Fuente:  http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/08/140805_eeuu_linchamientos_mexicanos_historia_oeste_jg.shtml?ocid=socialflow_facebook

"Queda bonito hablar de igualdad en el mercado laboral y no plantearse quién limpia el váter en casa"

 La economista Amaia Pérez Orozco.
Entrevista a Amaia Pérez Orozco, economista que acaba de publicar "Subversión feminista de la economía"
"La organización del mercado de trabajo está en íntima relación con el reparto del trabajo fuera del mercado, no se puede incidir en uno sin incidir en el otro", dice
Cuestiona la renta básica como reivindicación y asegura que el reparto equitativo de las tareas de cuidados debe ser una prioridad política y no un punto más de los programas electorales

Amaia Pérez Orozco es una de las referentes de la economía feminista, o de "las miradas feministas sobre la economía", como ella prefiere llamala. Pérez Orozco es economista, participa activamente en movimientos sociales y acaba de publicar "Subversión feminista de la economía", editado por Traficantes de Sueños. En el libro, hace una crítica profunda del sistema e insiste sobre el concepto "sostenibilidad de la vida". "Mucha gente dice que eso de poner la vida en el centro no es feminista, que es de sentido común. Sería maravilloso que todo el mudo lo hiciera, pero no es así. Además, es feminista en sentido genealógico porque se vincula con debates históricos del feminismo, entre ellos el de lo personal es político, porque intenta poner en relación las macroestructuras con la vida", defiende.

¿Qué es la economía feminista?

Es diversa pero podríamos decir que tiene tres elementos definitorios: por un lado, desplazar a los mercados como el eje analítico y de intervención política, es decir, que el centro de atención dejen de ser los flujos monetarios y la creación de valor de cambio y pasen a ser los procesos de sostenibilidad de la vida. Eso implica sacar a la luz todos los trabajos normalmente invisibilizados que están sosteniendo a la vida y que en el sistema capitalista heteropatriarcal permanecen ocultos y están históricamente asociaciados a las mujeres y la feminidad. El segundo elemento es situar el género como una variable clave que atraviesa el sistema socioeconómico, es decir, no es un elemento adicional, sino que las relaciones de género y desigualdad son un un eje estructural del sistema, el capitalismo es un capitalismo heteropatriarcal. El tercer elemento es no creer en la objetividad como neutralidad valorativa: creer que todo conocimiento del mundo está relacionado con una determinada posición política, explicitar tu posicionamiento y crear conocimiento con una clara vocación de transformar el sistema.

Cada cierto tiempo organismos como el FMI hacen informes hablando sobre lo bueno que sería para la economía que las mujeres se incoporaran al mercado laboral, pero al mismo tiempo imponen condiciones que imposibilitan que la igualdad sea real. ¿Qué tiene eso de feminista?, ¿es una forma de añadir el término mujeres porque conviene sin cuestionar el sistema?

Es otro elemento más de la retórica del discurso hegemónico: declaradamente los objetivos son unos pero los reales son los que no se declaran. Con el tema de la igualdad creo que hay una mezcla, que hay gente bienintencionada en esos organismos que cree realmente que la igualdad es posible y buena en términos de crecimiento dentro del sistema capitalista. Lo que pasa es que el análisis que hacemos es que el sistema capitalista es estructuralmente desigual, se construye en base a la desigualdad. 

Además, ¿de qué mujeres hablamos al decir eso? Pueden existir márgenes de mejora para determinados sujetos bien situados en el sistema capitalista pero es a costa de otros. Si entendemos el feminismo como un proceso de liberación de todas o de ninguna, entonces es incompatible con esa idea. Se sigue enfocando el asunto hacia los mercados, entonces la incorporación de las mujeres al mercado puede mejorar algunos índices económicos pero eso no significa que la vida mejore porque seguirá habiendo impactos negativos ocultos que se trasladan a otros sujetos, en general a otras mujeres. No se habla, por ejemplo, de las condiciones de vida de las mujeres migrantes.

La apuesta por la incorporación plena de las mujeres al mercado laboral formal ha sido muy fuerte, pero, una vez incorporadas, las desigualdades siguen: brecha salarial, sectores feminizados y desvalorizados, precariedad... ¿Por qué continúa esta situación?, ¿ha sido un error centrarse en ese objetivo sin poner otros sobre la mesa, como el reparto de los cuidados?

La estrategia feminista de emancipación a través del empleo ha sido una apuesta fuerte y eso ha llegado a límites insuperables. Un primer límite es que lo Celia Amorós llama la política de 'tierra quemada': cuando no hay un cuestionamiento de las relaciones de desigualdad entre mujeres y hombres, los derechos que adquieres están previamente vacíos de contenido, accedes al empleo cuando ha dejado de ser una fuente segura de ingresos y derechos sociales. 

Por otro lado, está el límite de la reformulación de la divisón sexual del trabajo: no es que no se incida en la parte oculta de la economía, es que si las prioridades siguen siendo supeditar el conjunto de las vidas al proceso de acumulación de los mercados capitalistas, eso ataca la vida. Es una lógica que exige que haya trabajados invisibilizados, que no tengan acceso a la ciudadanía, que no reciban remuneración o que ésta sea mísera... Aunque algunas mujeres puedan salir a realizar trabajos socialmente mejor valorados, ¿qué pasa con el resto de trabajos socialmente imprescindibles que necesariamente tiene que permanecer ocultos? Que se adjudican a otras mujeres o bien las mujeres siguen realizando una doble función y volviéndose locas.

De hecho, tú introduces el concepto de "vida que merece la pena ser vivida", ¿es un cambio de enfoque?

Hay un punto donde el debate es qué entendemos por vida que merece ser la pena vivida, para qué queremos vivir, cuestionar a disposición de qué y de quién pones tu tiempo, tu energía, tu cabeza, tu cuerpo. ¿A disposición de un empleo cuyos resultados me son ajenos, expropiados, que no tiene un significado en términos de bienestar o de utilidad social? Entonces, el objetivo ya no es el empleo entendido como un trabajo alienado, que haces porque te pagan, no porque tenga un sentido. La pregunta es cómo reformular la organización del trabajo de forma que el trabajo responda a las necesidades de la vida y no a las necesidades del proceso de acumulación. Hay un cambio de dónde poner los objetivos de liberación, pero eso se enfrenta a dos tensiones: por un lado, que hoy en día es necesario tener un trabajo para poder vivir y tener autonomía, y, por otro, que no hay que idealizar el mundo fuera del empleo, lo que muchas veces llamamos los cuidados.

Entonces, ¿cuál debería ser la estrategia, cómo combinar los objetivos, qué hacer?

Las estrategias no tienen que ser de un único nivel, tenemos que jugar al nivel reformista, de conseguir mejoras en la vida de la gente a día de hoy, desprecarizar la vida y frenar la exclusión, pero al mismo tiempo tenemos que ser capaces de mirar más allá, de ver hacia dónde queremos ir como conjunto, qué queremos como sociedad. Creo que a futuro el trabajo asalariado debería desaparecer, no el trabajo pagado, sino el que haces porque necesitas un salario para vivir y no por su sentido social. Por otro lado, también hay que ir hacia la destrucción de la cara oculta, de los cuidados, entendidos como el conjunto de trabajos residuales invisibilizados, que está asociados a la construcción de la feminidad y que se hacen para garantizar que la vida continúa en un sistema que la ataca.

¿Y a corto plazo?

A día de hoy, el empleo es imprescindible pero no es lo mismo fomentar la economía social y solidaria que el autoempleo sometido a la lógica de obtención de beneficios. Tampoco es lo mismo sacar fuera de las casas el cuidado de personas dependientes en residenciaa públicas que en privadas. Necesitamos un doble proceso: garantizar ingresos y apostar por los servicios públicos, que el estado vuelva a recuperar responsabilidades sobre el bienestar de la gente. También se pueden cuestionar los modos consumistas de vivir que tenemos. La otra parte sería tomarnos muy en serio la visibilización de los trabajos ocultos. Es muy bonito abogar por la igualdad de género en el mercado laboral y no replantearse quién limpia el váter en casa. Hay que pensar en cómo gestionamos nuestra vida cotidiana, cómo se reparten los trabajos, qué trabajos se valoran y cuáles no, cuáles están sistemáticamente asociados a los hombres y cuáles a las mujeres... Hasta que no nos replanteemos cómo nos entendemos como hombres y mujeres no hay crítica al capitalismo.

¿Qué hacer hoy en día con los cuidados, con ese trabajo oculto, sacarlo fuera de las casas?

La pregunta de qué hacer con los cuidados es la pregunta de qué hacer con la econmía, porque los cuidados son al final lo que está ajustando el ciclo económico: pasan una serie de cosas en los mercados y en las instituciones y todo lo demás necesario para que la vida siga adelante son los cuidados. Diría que hay que dar un vuelco sistémico y que la economía tiene que estar al servicio de la gente y no la vida de la gente al servicio de los procesos de acumulación de los mercados. Los cuidados no son una parte más, es donde se juega la responsabilidad de sostener la vida, por eso no pueden ser el último punto del programa electoral ni del manifiesto.

Dentro de los cuidados hay un montón de tareas a las que hay que ir dando respuestas distintas. Por ejemplo, permisos de paternidad y maternidad iguales e intrasferibles, educación infantil, reparto equitativo de las cosas que se hacen en casa entre toda la gente que viva junta y que eso sea un objetivo político de primera magnitud. Así, muchos sujetos que no se enfrentan al problema de qué hacer con todo eso tengan que hacerlo y vean lo dificil que es compatibilizarlo con tener un empleo en el que brillas o al que dedicas cuerpo y alma o con tener una proyección publica fuerte. Un montón de tareas que se hacen dentro de las casas tienen que ir saliendo fuera, como la atención a la dependencia.

Pero por mucho que se saquen los cuidados fuera de las casas siempre quedará algo de trabajo dentro, ¿qué hacer con eso?, ¿cómo asegurar que se redistribuye?

Eso no se puede asegurar a través de leyes o instituciones, sino de un cambio social radical. No puede haber una revalorizción de los cuidados si no los haces, y no los vas a hacer si no los tomas en serio. Revalorización y redistribución van de la mano. Hay que educar, transformar los valores sociales, pero también actuar en la parte material. Los permisos de maternidad y paternidad iguales pueden ser una estrategia importante pero los sindicatos tienen que meterse en la cabeza que lo suyo no es solo incidir en el reparto del trabajo de mercado sino también en el reparto del trabajo no remunerado: el cómo está organizado el primero está en intimísima relación con el reparto del trabajo de fuera del mercado, no puedes incidir en uno sin incidir en el otro. 

Pensemos, por ejemplo, en qué tipos de militantes y candidaturas políticas está habiendo ahora: el candidato que está siempre disponible, que sabe de todo, que está siempre ahí. ¿Qué pasa con el resto de su vida, quién le hace la comida, quién limpia su casa, quién se hace responsable de los cuidados que esa persona debería asumir y que no puede hacer porque está siempre disponible para lo otro? Tenemos que preguntarnos si queremos fomentar eso o si cuando apostamos por candidaturas electorales distintas también hay que poner en cuestión eso: para que esos sujetos estén plenamente disponibles hay una ingente cantidad de trabajo oculto que alguien está haciendo sin recibir nada a cambio.

¿Y crees en la idea el salario del ama de casa, de pagar por ese trabajo oculto?

No. Silvia Federici argumenta que más allá de la viabilidad práctica de la medida conseguía mucho conseso y movilización. A mí no me lo parece, así que en términos de estrategia política para llevar el asunto a primera línea de debate no me parece útil. En términos de si eso es deseable, creo que no lo es en una sociedad donde el dinero siga siendo un medio de acumulación. Este debate tiene que ir acompañado de otro sobre el papel del dinero, si queremos que siga un medio de acumulación o un medio de intercambio. Mientras no nos lo replanteemos, remunerar todos los trabajos es imposible.  

¿Qué hacer con el empleo doméstico?

Está resolviendo necesidades muy distintas, así que lo que hacer depende de cada una. Lo que tiene que haber en general es un cuestionamiento de los horarios laborales -que se adapten a las necesidades de la vida y no la vida a las necesidades de las empresas-, de los servicios públicos disponibles y reivindicar condiciones laborales dignas para el empleo de hogar en línea con lo que piden las asociaciones de empleadas. Pero a futuro, el empleo doméstico debe desaparecer: es esa amalgama de trabajos mal reconocidos y mal pagados que están resolviendo todas las necesidades de la vida cuando la gente que se lo puede permitir está dedicando su vida a cosas más importantes. No voy a decir que se prohíba mañana, y menos si supone que vuelvan a ser las mujeres las únicas que lo hagan, pero hay que insistir en que el reparto equitativo de las tareas de cuidados debe ser una prioridad política. 

¿Estás de acuerdo con la reivindicación de una renta básica para todo el mundo? 

Me parece una forma de plantear las reivindicaciones que no pone en primera línea los debates más relevantes. Tiene dos debilidades grandes: no cuestiona el nexo entre calidad de vida y dinero individual, no está hablando de construir una responsabildiad colectiva para poner los medios para vivir sino de que a cada quien se le de un dinero para que invidualmente se las apañe. No cuestionar ese nexo y volver a poner las soluciones en términos indiviualizados de acceso al mercado me parece un problema. 

Tampoco cuestiona en qué mercados vamos a consumir, a dónde vamos a ir buscar los bienes y servicios que necesitamos para vivir. Me parece mucho más potente tener servicios públicos fuertes, incluidas cosas que ahora no se consideran como tal, como la vivienda, el transporte, la promoción de la autonomía de las personas con diversidad funcional. Además, puede haber muchos elementos contraproducentes, por ejemplo, puede ser una manera de bajar sueldos: tú das 800 euros y la mayoría de personas no va a vivir solo con eso, así que se fomenta que la gente vaya a trabajar por otros 800. 


lunes, 11 de agosto de 2014

El suero contra el ébola

El suero Zmapp se ha obtenido de ratones infectados y se ha cultivado en plantas de tabaco. Los estudios para valorar su eficacia y seguridad están poco avanzados


Fuente: http://elpais.com/elpais/2014/08/10/media/1407705579_748850.html

Sin justicia para los miles de civiles muertos en operaciones de EE. UU. y la OTAN

El informe de Amnistía Internacional documenta los fracasos de la rendición de cuentas de las operaciones militares estadounidenses en Afganistán © Amnistía Internacional

No se ha hecho justicia para las familias de los miles de civiles afganos muertos a manos de las fuerzas estadounidenses y de la OTAN en Afganistán, afirma Amnistía Internacional en un nuevo informe publicado hoy. Dedicado sobre todo a los ataques aéreos y las incursiones nocturnas realizadas por las fuerzas estadounidenses, incluidas las Fuerzas de Operaciones Especiales, Unfinished Business revela que ni siquiera se han investigado ni castigado crímenes de guerra manifiestos.
 
“Miles de afganos han muerto o resultado heridos a manos de las fuerzas estadounidenses desde la invasión, pero las víctimas y sus familias tienen pocas oportunidades de obtener una reparación. El sistema de justicia militar estadounidense casi nunca hace rendir cuentas a sus soldados por homicidios ilegítimos y otros abusos”, declaró Richard Bennett, director del Programa Regional para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional. 

“Ninguno de los casos que analizamos —que abarcan más de 140 muertes de civiles— fueron enjuiciados por el ejército estadounidense. Aparentemente, se ha hecho caso omiso de los indicios de posibles crímenes de guerra y homicidios ilegítimos.”
 
El informe documenta con detalle las deficiencias en la rendición de cuentas por las operaciones militares estadounidenses en Afganistán y pide al gobierno afgano que se asegure que garantiza la rendición de cuentas por homicidios ilegítimos de civiles en cualquier acuerdo de seguridad bilateral que firme en el futuro con la OTAN y Estados Unidos. 

Amnistía Internacional investigó con detalle 10 incidentes producidos entre 2009 y 2013 en los que las operaciones militares estadounidenses causaron la muerte de al menos 140 civiles, entre los que había mujeres embarazadas y al menos 50 niños. La organización entrevistó a alrededor de 125 testigos, víctimas y familiares, muchos de los cuales nunca habían prestado declaración ante nadie hasta ese momento. 

Dos de los casos —el ataque de las Fuerzas de Operaciones Especiales contra una vivienda en la provincia de Paktia en 2010 y las desapariciones forzadas, torturas y homicidios cometidos en los distritos de Nerkh y Maidan Shahr (provincia de Wardak) desde noviembre de 2012 hasta febrero de 2013— contienen indicios abundantes y de peso de crímenes de guerra. Nadie ha sido enjuiciado penalmente por ninguno de ellos.
Qandi Agha, que estuvo detenido bajo custodia de las Fuerzas Especiales estadounidenses en Nerkh a finales de 2012, habló de las sesiones de tortura a que fue sometido a diario. “Cuatro personas me pegaban con cables. Me ataban las piernas y me pegaban en las plantas de los pies con un palo. Me daban puñetazos en la cara y patadas. Me golpeaban la cabeza contra el suelo.” También dijo que le metieron la cabeza en un barril de agua y que le aplicaron descargas eléctricas. 

Agha declaró que en las sesiones de tortura participaron fuerzas estadounidenses y afganas. También afirmó que cuatro de los ocho presos que estaban recluidos con él murieron bajo custodia estadounidense, y que presenció la muerte de Sayed Muhammed, uno de ellos. 

Las investigaciones penales formales sobre muertes de civiles en Afganistán son muy poco frecuentes. Amnistía Internacional sólo tiene información de seis casos desde 2009 en los que se ha juzgado a personal militar estadounidense. 

Según el derecho internacional humanitario (las leyes de la guerra), no todas las muertes de civiles ocurridas en un conflicto armado implican una infracción legal. No obstante, si hay datos que indiquen que la muerte de civiles ha sido deliberada o indiscriminada, o parte de un ataque desproporcionado, el incidente exige una investigación sin demora, exhaustiva e imparcial. Si dicha investigación concluye que se violaron las leyes de la guerra, debe iniciarse un enjuiciamiento. 

De las decenas de testigos, víctimas y familiares con los que habló Amnistía Internacional durante su investigación para este informe, sólo dos personas dijeron que habían sido entrevistadas por investigadores militares estadounidenses. En muchos de los casos incluidos en el informe, el ejército estadounidense o los portavoces de la OTAN anunciaron que se iba a abrir una investigación, pero no facilitaron más información sobre sus progresos o sus conclusiones, dejando a las víctimas y familiares en la ignorancia. 

“Instamos al ejército estadounidense a que investigue inmediatamente todos los casos documentados en nuestro informe, y todos los demás casos de muertes de civiles. Las víctimas y sus familias merecen justicia”, afirmó Richard Bennett. 

El principal obstáculo para que se haga justicia a las víctimas afganas y sus familias es el sistema de justicia militar estadounidense, lleno de graves deficiencias.
 
Este sistema es en esencia una forma de autorregulación impulsada por los mandos militares y, en gran medida, se basa en las versiones de los propios soldados de sus actuaciones para evaluar la legalidad de una operación determinada. Al carecer de un ministerio fiscal independiente, los soldados y mandos deben informar por propia iniciativa de posibles violaciones de derechos humanos. El conflicto de intereses es evidente. 

En las excepcionales ocasiones en que un caso llega a la fase de enjuiciamiento, la ausencia de independencia de los tribunales militares estadounidenses suscita gran preocupación. Es muy poco frecuente que se invite a los propios afganos a testificar en estos casos. 

“Existe la necesidad urgente de reformar del sistema de justicia militar estadounidense. Estados Unidos debería aprender de otros países, muchos de los cuales han dado pasos gigantescos en los últimos años para dotar de carácter civil a sus sistemas de justicia militar”, concluyó Richard Bennett. 

El informe documenta también la falta de transparencia de las investigaciones y enjuiciamientos por homicidios ilegítimos de civiles en Afganistán. El ejército estadounidense oculta los datos globales sobre rendición de cuentas por víctimas civiles y rara vez facilita información sobre casos individuales. El sistema de libertad de información estadounidense, creado para garantizar la transparencia cuando los organismos oficiales no proporcionan información, no funciona efectivamente cuando se trata de víctimas civiles. 

Amnistía Internacional insta también al gobierno afgano a que establezca de inmediato su propio mecanismo para investigar los abusos cometidos por las Fuerzas de Seguridad Nacionales Afganas, que asumirán toda la responsabilidad de combate a finales de 2014.


domingo, 10 de agosto de 2014

El malentendido sobre Hannah Arendt

Cuando en 1961 se celebró en Jerusalén el juicio del líder nazi Adolf Eichmann, la revista The New Yorker escogió como enviada especial a Hannah Arendt, una filósofa judía de origen alemán exiliada en Estados Unidos. Arendt, que se había dado a conocer con su libro Los orígenes del totalitarismo, era una de las personas más adecuadas para escribir un reportaje sobre el juicio al miembro de las SS responsable de la solución final. Los artículos que la filósofa redactó acerca del juicio despertaron admiración en algunos (tanto el poeta estadounidense Robert Lowell como el filósofo alemán Karl Jaspers afirmaron que eran una obra maestra), mientras que en muchos más provocaron animadversión e ira. Cuando Arendt publicó esos reportajes en forma de libro con el título Eichmann en Jerusalén y lo subtituló Sobre la banalidad del mal, el resentimiento no tardó en desatar una caza de brujas, organizada por varias asociaciones judías estadounidenses e israelíes.

Tres fueron los temas de su ensayo que indignaron a los lectores. El primero, el concepto de la “banalidad del mal”. Mientras que el fiscal en Jerusalén, de acuerdo con la opinión pública, retrató a Eichmann como a un monstruo al servicio de un régimen criminal, como a un hombre que odiaba a los judíos de forma patológica y que fríamente organizó su aniquilación, para Arendt Eichmann no era un demonio, sino un hombre normal con un desarrollado sentido del orden que había hecho suya la ideología nazi, que no se entendía sin el antisemitismo, y, orgulloso, la puso en práctica. Arendt insinuó que Eichmann era un hombre como tantos, un disciplinado, aplicado y ambicioso burócrata: no un Satanás, sino una persona “terriblemente y temiblemente normal”; un producto de su tiempo y del régimen que le tocó vivir.

Lo que dio aun más motivos de indignación fue la crítica que Arendt dispensó a los líderes de algunas asociaciones judías. Según las investigaciones de la filósofa, habrían muerto considerablemente menos judíos en la guerra si no fuera por la pusilanimidad de los encargados de dichas asociaciones que, para salvar su propia piel, entregaron a los nazis inventarios de sus congregaciones y colaboraron de esta forma en la deportación masiva. El tercer motivo de reproches fueron las dudas que la filósofa planteó acerca de la legalidad jurídica de Israel a la hora de juzgar a Eichmann.

De modo que lo que esencialmente provocó las críticas fue la insumisión: en vez de defender como buena judía la causa de su pueblo de manera incondicional, Arendt se puso a reflexionar, investigar y debatir. Sus lectores habían esperado de ella un apoyo surgido del sentimiento de la identidad nacional judía y de la adhesión a una causa común, y lo que recibieron fue una respuesta racional de alguien que no da nada por sentado. En palabras de Aristóteles, en vez de limitarse a ser una “historiadora”, Arendt se convirtió en “poeta”.

Sus adversarios llegaron a ser muchos; el filósofo Isaiah Berlin no quería ni oír hablar de ella, y el novelista judío Saul Bellow afirmó que Arendt era “una mujer vanidosa, rígida y dura, cuya comprensión de lo humano resulta limitadísima”, aunque otra conocida escritora, Mary McCarthy, publicó en Partisan Review un largo ensayo en apoyo de Eichmann en Jerusalén. Así, el libro de Arendt generó en los sesenta toda una guerra civil entre la intelectualidad neoyorkina y europea.

Ahora, medio siglo después de la primera polémica, la realizadora alemana Margarethe von Trotta ha ofrecido al público su película Hannah Arendt, que ha despertado una nueva ola de reacciones contra el tratado de la filósofa. Lejos de ser un documental sobre Arendt, esta “película de ideas”, que se estrenó en mayo en Estados Unidos y en junio en España, enfoca el caso Eichmann sirviéndose de escenas de su juicio en Jerusalén, extraídas de los archivos. Otra vez en Estados Unidos y en Europa se ha despertado una polémica, aunque más respetuosa con la filósofa, la cual, a lo largo de las décadas, ha ido cobrando peso.
La mayoría de los participantes en el debate actual sostienen que, en la “banalidad del mal”, Arendt descubrió un concepto importante: muchos malhechores son personas normales. En cambio, según ellos, Arendt no supo aplicar adecuadamente ese concepto. Según lo expresó Christopher Browning en New York Review of Books: “Arendt encontró un concepto importante pero no un ejemplo válido”. Elke Schmitter argumenta en el semanario alemán Der Spiegel que “la actuación en Jerusalén fue un exitoso engaño”, y que Arendt no llegó a entender al verdadero Eichmann, un fanático antisemita. Alfred Kaplan ha escrito en The New York Times que “Arendt malinterpretó a Eichmann, aunque sí descubrió un gran tema: cómo las personas comunes se convierten en brutales asesinos”. Todos los críticos —y hay muchos más que los citados— invocan los documentos hallados sobre Eichmann tras la publicación de Eichmann en Jerusalén y las investigaciones posteriores, y afirman que Arendt en su época los ignoraba y debido a ello malinterpretó a Eichmann.

El problema es que —y aquí subyace el primer malentendido— Arendt sí conocía, al menos parcialmente, esos materiales, y su tratado los tuvo muy en cuenta. Dichos documentos provienen de la estancia del jerarca nazi en Argentina, antes de que allí le capturaran los servicios secretos israelíes: se trata de sus memorias y apuntes, además de una entrevista. A partir de esos materiales, diversos estudiosos han publicado en los últimos años nuevos ensayos sobre Eichmann y, por lo general, le dan la razón a Arendt en el hecho de que Eichmann no era un maniático que odiaba a los judíos, sino un hombre común. En cambio, esos historiadores le echan en cara a Arendt su idea de que Eichmann meramente obedecía órdenes.

Y aquí está el segundo malentendido: la filósofa nunca sostuvo que Eichmann se limitara a obedecer órdenes. En su libro, Arendt resaltó la rebelión de Eichmann contra las órdenes de Himmler quien, al aproximarse la derrota, recomendó un mejor trato a los judíos, mientras que Eichmann “se esforzó por hacer que la solución final lo fuera realmente”, escribió Arendt. La filósofa dibujó un minucioso retrato de Eichmann como un burgués solitario cuya vida estaba desprovista del sentido de la trascendencia, y cuya tendencia a refugiarse en las ideologías le llevó a preferir la ideología nacionalsocialista y a aplicarla hasta el final. “Lo que quedó en las mentes de personas como Eichmann”, dice Arendt, “no era una ideología racional o coherente, sino simplemente la noción de participar en algo histórico, grandioso, único”. El Eichmann de Arendt es un hombre que, engañándose y convenciéndose a sí mismo, está persuadido de que sus sangrientas acciones manifiestan su virtud.

Muchos ensayistas y comentaristas no han entendido y siguen sin entender las ideas de Arendt porque no han leído su libro, o lo han leído bajo la influencia de los comentarios anteriores. Por eso el malentendido sobre Eichmann en Jerusalén no acaba de disiparse y Hannah Arendt se ha convertido en una autora de la que se habla mucho, pero a quien leen pocos.

Sus ideas siguen molestando hoy como lo hicieron hace cincuenta años. Nada en la historia es blanco y negro, y los análisis de Arendt despiertan la animadversión de los que prefieren explicárselo todo con esquemas simples que no permitan la duda ni obliguen a reflexionar sin fin. Por ello es más preciso que nunca ir a la fuente y leer a Hannah Arendt, porque ella puso de manifiesto que el mal puede ser obra de la gente común, de aquellas personas que renuncian a pensar para abandonarse a la corriente de su tiempo. Y eso es válido también para los tiempos que vivimos.

Fuente:  http://elpais.com/elpais/2013/07/25/opinion/1374764105_218903.html

sábado, 9 de agosto de 2014

Más de 60 premios Nobel piden el fin del bloqueo en Gaza

Más de 60 premios Nobel y 200 eurodiputados piden el fin del bloqueo en Gaza. \ Efe

"El mayor campo de prisioneros al aire libre, como lo describen los pocos que lo han visitado, sigue cerrado", reza una carta suscrita por los nobeles Dalai Lama o Dario Fo, Noam Chomsky y Jean Luc Godard, entre otros

La misiva forma parte de la continuación de una campaña impulsada por la ONG Peacelines en 2009 


Un total de 66 premios Nobel y 203 eurodiputados piden en una carta el fin del bloqueo de Gaza y el cese del lanzamiento de cohetes desde la Franja hacia israel, informó hoy la ONG Peacelines, responsable de la campaña.

"Se han unido para pedir la liberación de las personas atrapadas en esa trampa mortal", reza el comunicado, que suscriben laureados con el Nobel de la Paz como el Dalai Lama, Adolfo Pérez Esquivel, Desmond Tutu; de Literatura, como John Coetzee y Dario Fo; de Economía, como George Akerlof y Daniel Kahneman; o de Medicina, como Günter Blobel o Mario Capecci.

Israel "debe poner fin al bloqueo de Gaza, a todas las matanzas, y permitir a Gaza abrirse al mundo, de tal forma que se asegure la posibilidad de una economía viable" mientras que los palestinos "deben poner fin a todo ataque de cohetes sobre Israel y los israelíes", agregan.

La misiva, que firman también 203 europarlamentarios de los veintiocho Estados miembros de la Unión Europea (UE), consideran que solo hay dos soluciones para terminar con el "lanzamiento de cohetes". "Bien bombardear la Franja hasta dejarla en ruinas y añadir decenas de miles de heridos, mutilados y muertos" al conflicto o bien "dejar de ignorar el apuro de los gazatíes, dirigiéndose a las raíces de la confrontación y proveyendo a Israel con la seguridad esencial que necesita", agrega la petición.

Se trata de la continuación de una campaña lanzada en 2009, y que inicialmente apoyaron 42 laureados con el Premio Nobel y 128 europarlamentarios. "Nada ha cambiado aún. El 'mayor campo de prisioneros al aire libre', como lo describen los pocos que lo han visitado, sigue cerrado", a pesar del avance que supuso la liberación en 2011 del soldado israelí Shalit y de un millar de palestinos detenidos, en su mayoría mujeres, añade la misiva.

Los firmantes sostienen que "la política de transformar a seres humanos en monedas de cambio tiene que terminar"."Israelíes, palestinos, las personas del mundo ya han tenido suficiente", agrega la petición, que suscribe también el expresidente estadounidense Jimmy Carter, el cineasta francés Jean Luc Godard o los escritores israelíes David Grossman y Amos Oz.

En la carta, que también firman el intelectual estadounidense Noam Chomsky o el exprimer ministro francés Michel Rocard, se pide además que Israel libere "un número significativo" de mujeres, enfermos, ancianos, cargos electos y personas en régimen de "detención administrativa" de los más de 5.000 palestinos prisioneros.

Fuente: http://www.eldiario.es/politica/premios-Nobel-eurodiputados-bloqueo-Gaza_0_290471107.html