miércoles, 22 de septiembre de 2021

El chasquido del látigo recibe a miles de haitianos en la frontera estadounidense

 La ONU y un sector del Partido Demócrata reclaman soluciones humanitarias a Joseph Biden ante una crisis migratoria que ha dado lugar a escenas dantescas.


Un agente de la patrulla fronteriza de Estados Unidos a caballo intenta detener a dos migrantes haitianos en el río Grande (Texas).Paul Ratje/AFP

La Oficina de Inmigración y Control de Aduanas estadounidense (ICE, por sus siglas en inglés) está en trámite de deportación de 14.000 personas solicitantes de asilo procedentes de Haití, la mitad de una isla que ha sido el escenario en los últimos meses de la violencia política, con el confuso asesinato del presidente Jovenel Moïse, y de desastres naturales, con un terremoto y una tormenta tropical que han golpeado al país este verano.

Las imágenes de las fronteras han vuelto a poner en evidencia la crueldad y la violencia de los vigilantes y los cuerpos policiales en los pasos fronterizos de Estados Unidos. El martes 21 de septiembre, Marta Hurtado, portavoz de la Oficina de la ONU para el Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUR), expresó la preocupación de esta institución ante las imágenes de hombres a caballo persiguiendo a estos solicitantes de asilo y de las condiciones degradantes en un campamento provisional bajo un puente en Del Rio (Texas), desde el que se reporta la falta de artículos sanitarios y de comida suficiente.

“Nos preocupa seriamente que parezca que no se han realizado valoraciones individuales de los casos ... y que, por tanto, tal vez algunas de estas personas no hayan recibido la protección que necesitaban”, explicó la representante de ACNUR. 

Las denuncias se extienden también contra la Administración de Joseph Biden, que ha empleado el mismo artículo que usó Trump para cerrar el paso a los migrantes procedentes de Haití, que justifica las devoluciones en caliente antes del registro de solicitud de asilo por motivos de salud pública con el pretexto de la pandemia del covid-19.

El medio estadounidense Common Dreams, informó de que esta disposición, la 42 de la Ley de seguridad de salud pública, ha sido revocada recientemente por un juez federal, aunque el Gobierno ha apelado y tiene 14 días para poner fin a esas devoluciones.

Personalidades del partido Demócrata como las congresistas Ilhan Omar (Minessota), Alexandria Ocasio Cortez (Nueva York) o Rashida Tlaib (Michigan) están presionando a Biden para que ponga fin a la disposición 42 y desarrolle un programa de asentamiento para los migrantes procedentes de Haití. Tlaib se refirió a una de las imágenes que han alertado de la situación: “Hacer sonar un puto látigo a los haitianos que huyen de las dificultades te muestra que este sistema simplemente no se puede reformar”, dijo en referencia a las imágenes que muestran a agentes de fronteras a caballo en posturas amenazantes.

Migrantes haitianos que buscan asilo en Estados Unidos cruzan el Río Bravo hacia Ciudad Acuña (México) para evitar ser deportados a Haití después meses intentando cruzar a pie la frontera.Paul Ratje/AFP

 Mientras, en México, país de tránsito de estos solicitantes de asilo, han comenzado las redadas por parte de la agencia de fronteras. Según informa El Paso Times, en Ciudad Acuña, los agentes han detenido a docenas de haitianos y los han metido en furgonetas a lo largo de la tarde y la noche del martes. El Instituto Nacional de Migración, la “migra” mexicana, ha comenzado a fletar vuelos chárter para devolver haitianos a la isla de la Española. Hasta agosto, 19.000 haitianos han solicitado asilo en México.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/fronteras/latigo-deportacion-14000-solicitantes-asilo-haitianos-estados-unidos

martes, 21 de septiembre de 2021

Te quiero

 

Vincent van Gogh


Te quiero.

Te lo he dicho con el viento,
jugueteando tal un animalillo en la arena
o iracundo como órgano tempestuoso;
 
te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe con todas las cosas inocentes;
 
te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo, 
tristezas fugitivas;
 
te lo he dicho con las plantas,
leves caricias transparentes
que se cubren de rubor repentino;
 
te lo he dicho con el agua, 
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
 
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
 
Pero así no me basta;
más allá de la vida
quiero decírtelo con la muerte,
más allá del amor
quiero decírtelo con el olvido.

Luis Cernuda

viernes, 17 de septiembre de 2021

Ningúno de los países más relevantes del mundo está cumpliendo con el Acuerdo de París; el hecho es que ni siquiera tienen planes de hacerlo

https://img.microsiervos.com/images2021/CAT_World2021.jpg
Esta es la «nota» general que obtienen los países en cumplimiento y planes para evitar el cambio climático. En verde: nadie. En negro: Rusia, Arabia Saudí, Thailandia, Irán y Singapur / Climate Action Tracker

Según el último informe de los científicos del IPCC el cambio climático sigue expandiéndose e intensificándose de forma rápida por todo el mundo, lo que nos ha llevado a una situación de «código rojo»… que todos los países están ignorando, en especial los más desarrollados que son los que generan un mayor volumen de emisiones contaminantes. Es como el elefante en la habitación, el problema que todo el mundo sabe que está ahí pero del que nadie quiere hablar o, ni siquiera, mirar:

Ninguna de las principales economías del mundo -incluido todo el G20- tiene un plan climático que cumpla con sus obligaciones en virtud del Acuerdo de París de 2015 a pesar de la advertencia de los científicos de que es necesario reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero inmediatamente. Climate Action Tracker analizó las políticas de 36 países, así como las de la Unión Europea de 27 naciones, y descubrió que todas las principales economías no están siguiendo ningún plan para mantener el calentamiento global a 1,5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales. Estos países suman el 80% de las emisiones mundiales. [Fuente: Climate Action Tracker + CNN; Traducción: DeepL.]

Como sabiamente apunta la activista Greta Thundberg –probablemente una de las personas mejor asesoradas del mundo en estas cuestiones en estos momentos– que los países no se dignen a tener planes hacer ver cómo pasan por alto tanto los problemas de gran parte de las emisiones ya existentes como los problemas de equidad.

Fuente: https://www.microsiervos.com/archivo/ecologia/ninguno-paises-cumple-acuerdos-paris-planes.html

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Dramática matanza de 1.428 delfines en una sola noche en las islas Feroe

La organización de defensa de los animales Sea Shepherd denuncia que puede tratarse de la captura de cetáceos más masiva de todos los tiempos

Captura de delfines en islas Feroe en 12 de septiembre de 2021 . Sea Shepherd

 Los pescadores de las islas Feroe batieron el pasado domingo día 12 un triste récord. En una sola noche capturaron y dieron muerte a 1.1428 delfines. Buena parte de la población de este archipiélago con gobierno autónomo bajo administración de Dinamarca insisten en que la pesca (o caza) de cetáceos forma parte de sus tradiciones mientras que diversas organizaciones de defensa de los animales y el medio ambiente reiteran que masacres como la del pasado domingo no solo pueden poner en peligro poblaciones locales de algunas especies, sino que son un símbolo de la desidia y maltrato de los humanos respecto al resto de especies del planeta. No es la primera vez que se denuncia este tipo de acciones, y todo parece indicar que no será la última. 

Entre las organizaciones más activas en la denuncia de acciones como las de los pescadores de las islas Feroe destaca Sea Shepherd, cuya delegación territorial ha difundido estos días vídeos y fotografías de la masacre, advirtiendo de que las imágenes pueden herir la sensibilidad de los lectores/espectadores.  

"El domingo por la noche, 12 de septiembre, un grupo de 1.428 delfines de flanco blanco o delfín del Atlántico [Lagenorhynchus acutus] fue conducido durante muchas horas, y unos 45 km, con ayuda de lanchas rápidas y motos marinas, hacia las aguas poco profundas en la playa de Skálabotnur en las islas Feroe, donde todos y cada uno de las animales fueron asesinado", asegura la nota publicada por Sea Shepherd.

Los responsables de esta entidad en islas Feroe, con larga experiencia en este tipo de sucesos, cree que "esta es la caza individual más grande de delfines o ballenas piloto en la historia de las Islas Feroe (la siguiente más grande fue de 1.200 ballenas piloto en 1940), y es posiblemente la caza individual más grande de cetáceos jamás registrada en todo el mundo".

 Si bien Sea Shepherd ha estado luchando para detener el Grind  [como se denomina esta acción de pesca masiva] desde principios de la década de 1980, "esta última masacre de delfines fue tan brutal y mal manejada que no es de extrañar que la caza esté siendo criticada en los medios de comunicación de las Islas Feroe e incluso por muchos balleneros y políticos de las Islas Feroe", afirma la entidad conservacionista.

Según los lugareños que compartieron videos y fotos con Sea Shepherd, esta caza rompió varias leyes de las Islas Feroe que regulan el Grind. Primero, el supervisor del Grind para el distrito nunca fue informado y, por lo tanto, nunca autorizó la caza. En cambio, fue el supervisor de otro distrito quien habría autorizado la acción "sin la debida autoridad", según Sea Shepherd.

Los ecologistas aseguran también que "muchos de los participantes de la caza no tenían licencia, que se requiere en las Islas Feroe, ya que implica un entrenamiento específico sobre cómo matar rápidamente a los calderones y delfines". Sin embargo, las imágenes muestran que muchos de los delfines todavía estaban vivos y moviéndose incluso después de haber sido arrojados a la costa con el resto de su manada muerta.

Los restos de los animales muertos se acumularon durante horas en la playa de Skálabotnur  .

Los restos de los animales muertos se acumularon durante horas en la playa de Skálabotnur Sea Sherpherd

 En tercer lugar, las fotos muestran que muchos de los delfines habían sido atropellados por lanchas a motor, esencialmente golpeados por hélices, lo que habría resultado en una muerte lenta y dolorosa. Sea Shepehrd afirma que "la cacería ha sido denunciada a la policía de las Islas Feroe por estas violaciones".

La carne de delfín de este tipo de acciones es repartida entre los participantes y el resto entre los lugareños del distrito donde se realiza la caza. Sin embargo, según Sea Shepherd, en este caso se han regalado piezas a otros distritos con la esperanza de no tener que tirarlos a la basura.

El periódico danés Ekstra Bladet publicó entrevistas con lugareños, cuyos nombres completos están censurados por la seguridad de sus familias, explicando cómo muchos feroeses están furiosos con lo sucedido, destaca Sea Shepherd en su página en internet.

Críticas incluso en las propias islas

“Mi conjetura es que la mayoría de los delfines serán arrojados a la basura o en un hoyo en el suelo”, dijo uno. “Deberíamos tener cuotas por distrito y no deberíamos matar delfines”, dijo otro. Un lugareño le pidió a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, que investigara el asunto y dijo: "Si ella expresa sus críticas, también será más fácil para los lugareños que quieren que se detenga esta tradición bárbara". 

Otros expresan preocupación porque la prensa internacional que muestra a los delfines sacrificados pone en riesgo sus exportaciones (las Islas Feroe exportan salmón al Reino Unido, Estados Unidos y Rusia).

Incluso la prensa local de las Islas Feroe, generalmente reacia a publicar algo en contra de la caza, cita a Hans Jacob Hermansen, ex presidente de Grind, diciendo que la acción del domingo fue innecesaria.

"Que una cacería de este tipo se lleve a cabo en 2021 en una comunidad isleña europea muy rica a solo 230 millas del Reino Unido sin necesidad o uso de una cantidad tan grande de carne contaminada es indignante", ha afirmado Rob Read, director de operaciones de Sea Shepherd Reino Unido.

Muchos animales agonizaron durante horas en la playa antes de ser sacrificados .

Muchos animales agonizaron durante horas en la playa antes de ser sacrificados .Sea Shepherd

Sea Shepherd, organización también muy activa en contra de la caza de delfines en Taiji (Japón), explica que para tener una idea de la escala, "esta única caza de 1.428 delfines de Feroe Skálabotnur se acerca a la cuota del gobierno japonés para la matanza/captura de delfines durante seis meses en la infame ensenada de Taiji en Japón, y supera significativamente el número de muertos en los últimos años de la temporada de matanza de Taiji".

En el caso de Feroe, entre las agravantes se encuentra el hecho de que vecinos y curiosos pueden acercarse a la playa y dar muerte a los animales sin ningún tipo de control, según indican algunas organizaciones, y como parece observarse en algunas de las imágenes difundidas (por ejemplo en este tuit de la parte inferior). 

Video showed knives used to slaughter dolphins as Faroe Island locals, including children, watched on. Source: Sea Shepherd

El suceso del pasado domingo, profundiza Sea Shepherd, se llevó a cabo a finales del verano, cuando las Islas Feroe ya mataron a 615 ballenas piloto de aleta larga, lo que elevó el número total de cetáceos muertos en 2021 en las Islas Feroe a una impactante cifra de 2.043 cetáceos muertos".

"Teniendo en cuenta los tiempos en que nos encontramos, con una pandemia global y el mundo paralizado, es absolutamente espantoso ver un ataque a la naturaleza de esta escala en las Islas Feroe", dijo el capitán Alex Cornelissen, director ejecutivo de Sea Shepherd Global. "Si algo hemos aprendido de esta pandemia es que tenemos que vivir en armonía con la naturaleza en lugar de acabar con ella", afirma el director ejecutivo de esta organización de defensa de mares y océanos.

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https://es.wikipedia.org/wiki/Islas_Feroe

 

Fuente :https://www.lavanguardia.com/natural/20210915/7721747/dramatica-matanza-1-428-delfines-sola-noche-islas-feroe.amp.html

martes, 14 de septiembre de 2021

Mensajes feministas y reivindicativos en la alfombra roja de la Gala MET 2021

Modelazos con mensajes feministas y reivindicativos en la alfombra roja de la Gala Met 2021

 Después de un 2020 pandémico que obligó a cancelar muchos eventos históricos, en 2021, poco a poco y con precauciones, vamos recuperando la normalidad. Así, la Gala MET ha vuelto a celebrarse, esta vez a finales de verano, y no en primavera como había ocurrido en ediciones anteriores, bajo la temátca 'In America: A Lexicon Of Fashion'. Por la alhombra roja desfilaron algunas de las caras más famosas del mundo, y algunas celebrities, conscientes del impacto global, aprovecharon la ocasión para vestir mensajes reivindicativos.

 La Gala MET se celebra en el Museo Metropolitano de Arte de la ciudad de Nueva York. Es un evento benéfico pero también una exhibición de moda seguida desde todos los puntos del planeta. También es uno de los encuentros sociales más importantes de Manhattan, ya que entre los invitados se encuentran empresarios, políticos, celebrities, diseñadores... ¡ser invitado es toda una oportunidad! Y este año algunas de las invitadas han aprovechado esa oportunidad para lanzar un mensaje importante para ellas

Cara Delevingne
La modelo Cara DelevigneCordon Press

 Cara Delevingne se presentó vestida de Dior con un look blanco compuesto por pantalones y un top que simulaba un chaleco antibalas en el que se leía "Peg the Patriarchy", algo que se podría traducir como "da por el culo al patriarcado". La expresión "peg" se refiere, en inglés, a cuando una mujer usa un dildo para penetrar analmente a un hombre.  

Megan Rapinoe
Megan RapinoeCordon Press

Megan es una futbolista profesional estadounidense, elegida la Mejor Jugadora de 2019 por la FIFA y ganadora del Balón de Oro Femenino anual ese mismo año. Además, es defensora de los derechos LGTBIQ+ y acudió a la gala vistiendo un traje rojo, una camisa azul con estrellas blancas (homenaje a los colores de su país, que ella ha representado tantas veces en el deporte) y un clutch en el que podía leerse "In gay we trust", "en los gays confiamos", una referencia, también al lema "In God We Trust" (en Dios confiamos).  

alexandria ocasio 2021 met gala
Kevin MazurGetty Images

 "Tax the rich", podía leerse en letras grandes y rojas en el vestido blanco firmado por Brother Vellies que lució la activista y política estadounidense. Mensajes directos y claros, para no lograr ningún tipo de dobles lecturas. "Ponedles más impuestos a los ricos", defendió la senadora demócrata.

Imagen

Nikkie de Jager, más conocida como NikkieTutorials, saltó a la fama a través de Youtube por sus tutoriales de maquillaje. A principios de 2020 contó públicamente que era una mujer trans. Por este motivo, quiso rendir homenaje sobre la alfombra roja de la MET Gala a Marsha P. Johnson, artista y activista trans que participó en los disturbios de Stonewall, el origen de la marcha del Orgullo

Carolyn B. Maloney

A sus 75 años de edad, esta congresista estadounidense sabe lo importante que es aprovechar cualquier oportunidad para defender los ideales justos. Por este motivo, apareció en la alfombra roja con uno de los vestidos más llamativos de la noche. En su atuendo podía leerse "Equal rights for women", "igualdad de derechos para las mujeres", y además llevaba un pequeño bolso con las palabras "Era Yes", "La era del sí". Carolyn B. Maloney.

Fuente: https://www.yasss.es/actualidad/looks-mensaje-feminista-reivindicativo-gala-met-2021_18_3202771015.html

lunes, 13 de septiembre de 2021

El otoño de la civilización (y la ruptura de la cadena de suministros)

 Hemos pasado el verano de la historia, en el que todo iba cada vez a más y mejor, en el que la abundancia material fue la norma

Campo de cereal
Campo de cereal / GETTY IMAGES

 Históricamente, en nuestras latitudes, el otoño era un tiempo de recogimiento. De frenar el ritmo trepidante del verano. De prepararse para el inevitable y crudo invierno. Pero eso era antes. En la actualidad hemos logrado difuminar las estaciones. Gracias a nuestro ingenio, hemos creado un desarrollo tecnológico que nos permite –a los privilegiados– habitar ambientes cálidos en inviernos fríos y viceversa. Las frutas y verduras ya nos llegan en todas las estaciones y de cualquier parte del mundo en cualquier momento, gracias a la complejidad de nuestro sistema. En uno de los grandes –quizá aparentes– avances de nuestra civilización, en cierta manera, hemos disciplinado a la fuerza de los ciclos naturales.

Sin embargo –habrá quien le encuentre un reverso poético a esto–, para lograr someter a los ciclos, hemos usado tal cantidad de combustibles fósiles que ya no solo los tiempos están cambiando. Las estaciones también. Nuestra pírrica victoria solo ha sido temporal. Temporal, como los que estamos desatando. No solo hemos diluido los ciclos, digamos, de puertas para dentro, sino que estamos creando un nuevo estado climático caótico que nos va a sorprender con fenómenos meteorológicos cada vez más abruptos, inesperados, potentes y frecuentes. Es la consecuencia de haber pretendido dominar los ciclos, sin antes comprenderlos.

A la cadena de suministros le está pasando algo que parece que tampoco comprendemos bien. Al principio fueron los microchips. No se producían los suficientes. Las fábricas de coches empezaron a parar algunos días para acomodar su producción. Después, la escasez de chips afectó a la PlayStation 5. Si quieres una nueva, tienes que encargarla y esperar unos meses.

Luego empezaron a escasear –y a aumentar de precio– muchos materiales de construcción: acero laminado, aluminio, cobre, cemento…hasta madera. También faltan ya algunos pigmentos, resinas epoxi y varios tipos de plásticos. La lista de materias primas que está escaseando es cada vez más larga, y eso empieza a afectar a las materias elaboradas a partir de las materias primas. Faltan recambios para algunos coches, o para bicicletas. Hay ordenadores e impresoras que discretamente han desaparecido del catálogo.

Pero el problema no se acaba en lo más anecdótico: ocurre que algunos alimentos comienzan también a escasear. Que este año la cosecha de trigo en Rusia será mala y el precio del trigo está aumentando. Que falta acero y aluminio para las latas, que los costes de los contenedores, de los transportes marítimos, se han multiplicado por diez o por veinte. Que falta de todo.

Pero eso no es todo, ojalá. De repente el precio de la electricidad también se ha disparado, y las familias y empresas lo sufren. Rápidamente los medios de distracción y los tertulianos han puesto el grito en el cielo, atacando al Gobierno o a las eléctricas, pero –aunque hay responsabilidades compartidas y el pulso del oligopolio a un ejecutivo blando pero que no controlan del todo es evidente–, poco a poco se empieza a escuchar cuál es la causa principal de la subida de la luz: falta gas natural. Y no falta solo en España: falta en toda Europa. Argelia, antaño suministrador fiable de gas a España, ahora solo nos envía menos de la mitad que hace unos años, y las energéticas han buscado gas en otros países. Obviamente, pagándolo a un precio mucho más caro. Incluso hemos llegado al punto en el cual compañías productoras de fertilizante están paralizando ya algunas de sus plantas en España y Reino Unido debido al creciente precio del gas. Habrá que vigilar bien esto: tras aquella “revolución verde” en la agricultura, que más bien fue negra, color crudo, la cadena alimentaria es absolutamente petrodependiente.

El mundo se ha vuelto loco. Después de la convulsión de la covid, cuando se esperaba la recuperación económica, todo parece irse al garete, así, por las buenas. Sin previo aviso.

¿Sin previo aviso?

En realidad, sí que hubo aviso. Y no uno: muchos. Y no solo recientes, sino algunos que vienen resonando desde hace décadas. Nada de lo que pasa es casual ni del todo inesperado. Se sabía que acabaría pasando. Se sabía, pero no se quería actuar, porque eso implicaba cambiarlo casi todo. Tantas cosas, que cada gobernante y cada consejero delegado decidió cerrar los ojos y esperar a que el problema se solucionase solo o lo solucionase otro. Tal vez llegara un milagro tecnológico, pensaron. Pero no vino otro que lo solucionase ni se resolvió solo. Y el milagro no llega.

Hace 16 años, en 2005, la producción de petróleo crudo tocó su máximo. Es lo que se conoce como cenit del petróleo convencional, el peak oil del petróleo más versátil y fácil de extraer. Desde entonces, se han introducido un montón de (malos) sucedáneos del petróleo para compensar el estancamiento y posterior caída de la cantidad de petróleo bueno que se producía cada año; así, se empezaron a producir biocombustibles obtenidos a través de cultivos, se extrajeron alquitranes en Canadá y Venezuela para combinarlos químicamente con gas natural y obtener algo vagamente parecido al petróleo. Por último, se impulsó la locura/burbuja del fracking en los EE.UU. Había que intentar rebañar las gotas dispersas de hidrocarburos degradados que se encuentran en algunas rocas. Todo prácticamente en vano. Estos sucedáneos, los petróleos no convencionales, son demasiado caros de extraer y tratar, y encima no son tan buenos. Algunos no valen ni para producir diésel.

Las compañías petroleras intentaron seguir en el negocio, pero tras años de pérdidas enormes a pesar de que el petróleo se vendía caro, en 2014 decidieron comenzar a arrojar la toalla. No merecía la pena seguir luchando. Desde 2014, las petroleras han reducido un 60% su inversión en la búsqueda y puesta en explotación de nuevos yacimientos. Ese frenazo tan rápido garantizaba que la producción de petróleo comenzaría a caer en breve, y así ha sido: desde diciembre de 2018 la producción va cayendo, problema que ha agravado en 2020 la covid. Ojo, importante: agravado. No provocado.

Como hemos dicho, este proceso de caída de la producción de petróleo es conocido desde hace décadas, se ha avisado de él con frecuencia. Y ya está pasando, con el carbón, el uranio y, en menor medida, con el gas natural. Hemos topado con los límites de muchos de los recursos naturales esenciales. Tal y como se avisó ya en 1972. Hemos entrado en el siglo de los límites. Durante décadas, geólogos, ingenieros de minas y científicos de diversos ramos habían advertido sobre la inevitable crisis energética y de materiales que causaría el peak oil. Y no se ha hecho nada. Se ha esperado a que la escasez comenzara a ser notoria.

Falta diésel desde 2015, y por ello, la extracción de minerales y el transporte marítimo se encarecen. Todas las carencias que se van desencadenando se retroalimentan y hacen el problema cada vez más grave: si hay menos plástico y menos cobre faltan cables, y entonces faltan máquinas, que disminuyen la producción de tantas otras materias primas y elaboradas. Si se extrae y transporta menos hierro por la falta de diésel y el encarecimiento de los portes marítimos, se fabrican menos contenedores y eso hace que los precios del transporte por mar se disparen aún más. El efecto mariposa de la complejidad, dentro de la propia cadena de suministros.

Europa se enfrenta a una crisis de suministro de gas natural en los próximos meses. Motivo: sus dos principales proveedores (Rusia y Argelia) llegaron a su máximo de producción, su peak gas, y su producción ya cae en este momento. Esto encarece la electricidad, pero también la fabricación de cemento, los fertilizantes y un largo etcétera. Las ramificaciones de la escasez de petróleo y de gas se extienden por todo el tejido industrial y productivo del mundo. Tanto el mundo empresarial como el político asisten aparentemente perplejos, no saben cómo reaccionar. Bueno, algunos en realidad sí saben: la compañía Maersk –el principal operador mundial de transporte marítimo de mercancías- ha multiplicado por 10 sus beneficios en el primer semestre.

La propia Agencia Internacional de la Energía, el organismo de referencia en su sector, aún no ha anunciado las conclusiones principales de su informe anual cuando falta un mes para su publicación: ni siquiera se han atrevido a abrir la compra previa –que en julio habitualmente ya estaba disponible–, seguramente porque no saben cómo tiene que continuar la historia para resultar creíble. Todo ello entremezclado además con el enorme reto climático que tantos sustos ha dado ya este verano: olas de calor por todas partes que llevan el termómetro a valores inéditos, incendios que arrasan casi países enteros, DANAS, inundaciones sin precedentes y trombas de agua en medio mundo. Por supuesto también en España. Hasta tornados estamos viendo en algunas zonas del interior de nuestro país. E incluso hemos asistido a un pequeño terremoto dentro del IPCC.

Volviendo a la cruda cuestión de la energía: no se puede resolver la crisis energética y de materias primas con más inversión. El problema es estructural. Los yacimientos han tocado máximos y decrecen inevitablemente. Cada vez costará más obtener petróleo, gas u otras materias primas.

Y como las materias primas ya escasean, no podremos implementar todos esos masivos parques de energías renovables que se proyectan en todas partes al mismo tiempo –presionando más la cadena de suministros–, y que requieren de ese neodimio, plata, disprosio y otros tantos materiales cada vez más buscados. Además, el abaratamiento de muchos de esos paneles o aerogeneradores (que tienen una vida útil determinada de unas pocas décadas y luego han de ser sustituidos) ha sido posible gracias a la globalización y a las economías de escala. Cuestionable, como mínimo, que se puedan mantener a medio plazo.

Deberíamos dejar de hablar de macroproyectos y tecnofábulas fantasiosas, y centrarnos en cosas más simples e imprescindibles. Garanticemos el suministro de alimentos, garanticemos el agua limpia, aseguremos las necesidades locales, relocalicemos el trabajo, trabajemos con materiales de proximidad y montemos los sistemas locales y resilientes que necesitamos, tanto de producción de energía como de todo lo demás. Dejemos de encandilarnos con las eternas promesas tecnológicas incumplidas y salvemos lo salvable. Adaptémonos a lo que ha de venir igualmente.

Repensemos el modelo Just In Time, ese modelo basado en la aceleración perpetua y evitar almacenar para ahorrar costes. Asumamos que solo fue posible mientras sobraba de todo. Que nos ha dado problemas durante la pandemia –ahora sabemos bien que las cosas no siempre llegan justo a tiempo– y que su influencia en la escasez creciente también es notoria. Al fin y al cabo, qué era el otoño sino el momento de almacenar para afrontar el duro invierno.

Hemos pasado el verano de nuestra civilización, en el que todo iba cada vez a más y mejor, en el que la abundancia material fue la norma. Como la cigarra de la fábula, no hemos aprovechado la bonanza del verano para hacer acopio para los malos tiempos. Ahora se acerca el otoño de la civilización.

El otoño siempre fue una especie de ruptura natural en la cadena de suministros. De repente, pasado el cénit energético del verano, se llegaba a un punto en el que se empezaba a tener menos, y había que adaptarse para afrontar el invierno. Aún tenemos tiempo para hacer preparativos, para tomar medidas adecuadas con determinación, para evitar lo peor. Pero no podemos esperar más, porque de hecho ya llegamos tarde. Estos preparativos tardíos de otoño no serán tan efectivos como habrían podido serlo en pleno verano.

El otoño de la civilización no es ni más ni menos que nuestro inexorable regreso –en principio lento– a vivir dentro de unos ciclos que nunca debimos dar por vencidos. En tiempos que cada vez serán menos complejos, pero más difíciles, vamos a tener menos energía para aclimatarnos a un invierno profundo que puede durar décadas, incluso siglos. Y ni la primavera ni el siguiente verano aparentemente invencible están asegurados. Habrá que ganárselos. Benedetti, a su manera, también lo vio venir: aprovechemos el otoño / antes de que el invierno nos escombre […] aprovechemos el otoño / antes de que el futuro se congele / y no haya sitio para la belleza /porque el futuro se nos vuelve escarcha.

 Fuente:https://ctxt.es/es/20210901/Firmas/37191/civilizacion-escasez-trigo-petroleo-gas-suministros-antonio-turiel-juan-bordera.htm

Afganistán

Vía https://ctxt.es/

 

domingo, 12 de septiembre de 2021

Alicia Valero: "La falta de microchips es la punta del iceberg de lo que nos espera

 Ingeniera química e investigadora del Circe, reconoce que la solución no es fácil y pasa por invertir en serio en la economía circular y dejar de ser una sociedad del 'usar y tirar'.

Alicia Valero, doctora ingeniera química, es investigadora del Circe y profesora titular de la Universidad de Zaragoza
Alicia Valero, doctora ingeniera química, es investigadora del Circe y profesora titular de la Universidad de Zaragoza
Toni Galán

 Alicia Valero es ingeniera química e investigadora del Circe, un instituto que lleva dos décadas analizando la escasez de las materias primas y que venía advirtiendo desde hace tiempo sobre la crisis de suministro que está golepeando a la industria europea y que parece lejos de remitir. Una situación provocada por el aumento exponencial de la demanda y una oferta que no da abasto para satisfacerla. La solución confiesa no es fácil y pasa por invertir en serio en economía circular y dejar de ser una sociedad del ‘usar y tirar’

Valero es doctora ingeniera química por la Universidad de Zaragoza. Además, se formó en la TU Berlin, Paul Sabatier de Toulouse y el British Geological Survey. Actualmente dirige el grupo de investigación de Ecología Industrial en el Instituto CIRCE y es profesora titular en Zaragoza. Con numerosas publicaciones en su haber, el libro ‘Thanatia límites materiales de la transición energética va a salir en breve con Prensas Universitarias de Zaragoza.

Esta crisis en el suministro de microchips ¿se debe en exclusiva a la pandemia?

Este problema que parece puntual debido a la pandemia, es en realidad un problema estructural. La demanda de materias primas está aumentando exponencialmente. Somos cada vez más gente en este planeta. Además, las nuevas tecnologías digitales, pero también las energía renovables, requieren de un elevadísimo número de distintos elementos que son escasos en la naturaleza. La falta de microchips es sólo la punta del iceberg de lo que probablemente nos espera en el futuro. Quizás estemos entrando en la era de la escasez. Sencillamente el planeta no tiene recursos para todo ni para todos si seguimos así.

¿Hasta cuándo se alargará?

 Ante un problema tan importante, que está poniendo en jaque al sector automovilístico entre otros, obviamente se buscan soluciones. Las empresas han entendido que son vulnerables y deben diversificar sus proveedores y asegurar que las cadenas de suministro no se rompan. Se están creando nuevas fábricas de microchips y poco a poco se normalizará la producción, aunque probablemente se alargue el problema al próximo año. Dicho esto, si la tendencia es hacia el internet de las cosas y que todos los objetos sean inteligentes, probablemente los cuellos de botella que se están dando ahora sean el pan nuestro de cada día.

¿Tiene que ver esta escasez con la fuerte subida del precio de las materias primas?

Todas las materias primas tienen el mismo problema: un aumento exponencial de la demanda y una oferta que no da abasto para satisfacer esa demanda. El primer obstáculo es el de las fábricas que no pueden atender el pico de demanda. Pero la gran fábrica, la del planeta, tampoco es ilimitada en recursos y tarde o temprano nos toparemos con sus límites.

¿Qué impacto en el PIB europeo va a tener esta falta de microchips?

En el instituto Circe de la Universidad de Zaragoza llevamos desde hace dos décadas analizando la escasez de materias primas. No es algo nuevo y llevamos advirtiéndolo mucho tiempo. En un estudio que publicamos en 2018 determinamos que seguramente nos encontraremos con problemas de desabastecimiento en las próximas décadas para la plata, cadmio, cobalto, cromo, cobre, galio, indio, litio, manganeso, níquel, plomo, platino, teluro y cinc. Justamente los metales esenciales para la electrónica y las energías renovables.

¿Puede ser un freno para la electrificación?

Los fabricantes de automóviles están muy preocupados. Hoy en día un vehículo es un ordenador con ruedas. Al problema de los microchips se le une ahora el de los elementos para fabricar las baterías de los coches eléctricos. El cobalto, litio, níquel o manganeso son componentes esenciales de las baterías y su producción aumentará de aquí al 2050 entre 20 y 40 veces. Además de ser escasos, su producción está concentrada en pocos países, algunos muy inestables sociopolíticamente hablando, lo que los hace muy vulnerables.

Avanzar hacia la movilidad sostenible ¿puede acarrear más problemas de suministro?

Las energías renovables y las tecnologías limpias son absolutamente necesarias para frenar el cambio climático (¡y ya vamos tarde!). Pero aquí aparece un nuevo problema: vamos a pasar de una dependencia de combustibles fósiles a una multidependencia de muchos materiales que son escasos en la naturaleza y controlados por pocos países. Pero es que, además, los recursos minerales se extraen con combustibles fósiles. Si la demanda de materias primas aumenta exponencialmente, también lo harán las emisiones asociadas a la minería (que hoy en día suponen el 10% del total y seguramente aumentarán). Este asunto es gravísimo y no se ha tenido en cuenta.

¿Relocalizar en Europa fábricas de baterías eléctricas es parte de la solución?

Estamos en lo mismo. Si somos meros ensambladores de baterías y nos falta la materia prima seguimos con la encrucijada. Hay que solucionar la raíz del problema: asegurar un suministro estable y limpio de materias primas.

Hasta qué punto haber mantenido más capacidad industrial hubiera evitado esta crisis?

Asia se ha convertido en la fábrica del mundo. Sin darnos cuenta, por querer ser más ‘limpios’ y producir más barato, hemos hipotecado y hecho extremadamente vulnerable la economía europea. Nadie quiere tener una mina o una gran fábrica cerca de su casa, pero no renunciamos a la renovación constante de aparatos tecnológicos que requieren de materias primas para su producción. Vamos a tener que enfrentarnos a numerosas contradicciones de este tipo. Para evitar depender de terceros, hay que apostar por extraer y producir en el propio territorio. Europa ya se ha dado cuenta de ello y está promoviendo la apertura o reapertura de nuevas minas e industrias domésticas.

¿Qué soluciones ve en el medio plazo?

Es fundamental la economía circular. Los productos deben estar diseñados para que puedan reciclarse. En este sentido, seguimos muy atrasados, porque prácticamente la totalidad de los elementos preciados y críticos acaban perdiéndose por ser su recuperación costosísima. En Europa importamos casi todos los recursos esenciales para las nuevas tecnologías y exportamos nuestra basura. Esa basura constituye un recurso esencial que hay que explotar, porque si no, seremos doblemente vulnerables. Pero en España y prácticamente en Europa no existen plantas que recuperen metales críticos de microchips por ejemplo. Hay mucho camino que recorrer en la investigación de la recuperación. Pero sin duda, la primera medida a adoptar es la de reducir drásticamente el consumo. Somos una sociedad de usar y tirar, pero el planeta ni es un proveedor infinito de materias primas, ni un sumidero infinito de residuos. Tendremos que repensar las bases sobre las que se asienta nuestra economía.

Fuente: https://www.meneame.net/story/alicia-valero-falta-microchips-punta-iceberg-nos-espera

La 'madre' del ARN mensajero tras recibir un premio de 3 millones de dólares: "El ego de los científicos supone una barrera para el progreso"

 El Premio Breakthrough es el que más dinero reparte entre científicos y detrás están grandes magnates y filántropos como Mark Zuckerberg, Sergey Brin, Priscilla Chan, Yuri y Julia Milner, y Anne Wojcicki

"Si mucha de la gente que trabaja en un mismo campo se reuniese en una habitación, dejando a un lado sus nombres, sus egos, sus cargos y se limitasen a pensar, alcanzarían soluciones para muchas cuestiones."

A las grandes compañías farmacéuticas "no les importa en cuántos comités estás incluida, cuantos artículos has publicado."

La 'madre' del ARN mensajero tras recibir un premio de 3 millones de dólares: "El ego de los científicos supone una barrera para el progreso"

La científica húngara Katalin Karikó ha sido galardonada este año, junto a su colega en la Universidad de Pensilvania Drew Weissman, con el Premio Breakthrough en Ciencias de la Vida por su papel en el desarrollo de la tecnología de ARN mensajero. Tras años de escepticismo y menosprecio de la comunidad científica, las innovadoras vacunas desarrolladas por Pfizer/BioNTech y Moderna que han demostrado su eficacia contra el virus se basan en décadas de trabajo de Karikó y Weissman.


Dotado con 3 millones de dólares, el Premio Breakthrough es el que más dinero reparte entre científicos. Detrás están grandes magnates y filántropos como Mark Zuckerberg, Sergey Brin, Priscilla Chan, Yuri y Julia Milner, y Anne Wojcicki entre otros.

Tras recibir el premio, Karikó ha hablado con el diario The Guardian. Durante su entrevista, la científica pionera ha abordado el problema del ego y los títulos en el seno de la comunidad científica, y el freno que suponen para el avance y el progreso de muchas investigaciones.

"Si mucha de la gente que trabaja en un mismo campo se reuniese en una habitación, dejando a un lado sus nombres, sus egos, sus cargos y se limitasen a pensar, alcanzarían soluciones para muchas cuestiones, pero todos estos títulos y demás se convierten en un obstáculo", asegura Karikó a The

"Siempre he pensado que a quién le importa. En cien años nadie se acordará de mi nombre. Sin embargo, los títulos, los ascensos, los hombres más mayores, el poder, todo eso se convierte en un obstáculo", insiste. Karikó aclara que no sólo los hombres priorizan el poder al progreso, aunque "han tenido más tiempo para practicar ejerciendo el poder".

Toda esa lucha de egos desaparece cuando se pasa del entono académico a empresarial. A las grandes compañías farmacéuticas "no les importa en cuantos comités estás incluida, cuantos artículos has publicado. Lo que importa es dar con un producto que produce un efecto". 

Un efecto que tras décadas de fracasos llegó tras comenzar a trabajar con Drew Weismann. Juntos consiguieron evitar el gran obstáculo al que se enfrentaban las vacunas desarrolladas con tecnología ARNm, la reacción inmune del cuerpo al recibirlas. Su trabajo fue la base en la que se sustentó el desarrollo de las vacunas contra el SARS-CoV-2 de Pfizer y Moderna. 

Los tres millones de dólares de premio son el último reconocimiento a una científica con orígenes muy humildes, que llegó a Estados Unidos con lo que había conseguido al vender su coche usado y que tuvo que sobrevivir con los 17.000 dólares al año que le ofrecía el postdoctorado en la Universidad de Temple. Sin embargo, para Karikó el mayor homenaje son los cientos de miles de vidas que han salvado las vacunas contra el coronavirus y la prometedora posibilidad de que se pueda aplicar en la lucha contra el sida o el cáncer. 

"Para mí, ningún galardón, ningún premio que puedan ponerme delante es comparable a eso", concluye.

Fuente: https://www.meneame.net/story/madre-arn-mensajero-tras-recibir-premio-3-millones-dolares-ego

viernes, 10 de septiembre de 2021

Cómo hablar del suicidio para prevenirlo y acabar con el estigma

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Lightspring / Shutterstock

 Las muertes por conductas suicidas han aumentado en 20.000 en los últimos 30 años en todo el mundo y la pandemia no ha mejorado la situación. Expertos de distintas disciplinas coinciden en que es necesario tratar el tema para hacerle frente, sin sensacionalismos y con fuentes fiables.

El pasado febrero, Japón nombró a su primer ministro de la soledad después de que la tasa de suicidios del país aumentara durante la pandemia por primera vez en 11 años. “Espero realizar actividades para prevenir la soledad social y el aislamiento y proteger los lazos entre las personas”, afirmó Tetsushi Sakamoto en la rueda de prensa de presentación.

Expertos de todo el mundo creían razonable pensar que el aislamiento, la incertidumbre, las dificultades económicas o el estrés podrían desembocar en un ascenso de actos letales y elevar la cifra de fallecimientos producidos por la pandemia. Tras un año de elucubraciones, el primer estudio internacional con datos recogidos en 21 países desarrollados no registra un incremento en las tasas de suicidio durante los primeros meses de la pandemia.

El primer estudio internacional con datos recogidos en 21 países desarrollados no registra un incremento en las tasas de suicidio durante los primeros meses de la pandemia

“El aumento autoinformado de los niveles de ansiedad, depresión y pensamientos suicidas no parece haberse traducido en más fallecimientos, al menos en los países que formaron parte del estudio”, explica a SINC Susana Al-Halabí, del departamento de Psicología de la Universidad de Oviedo. Las cifras que se tienen hasta ahora no son definitivas, por lo que “hay que estar atentos a posibles cambios en los próximos meses o en otros países en vías de desarrollo”.

A finales de 2020, el Instituto Nacional de Estadística (INE) avanzó los datos temporales de defunciones de los primeros cinco meses de ese año. El suicidio se mantiene como la primera causa de muerte externa, aunque se registraron un 8,8 % menos que en el mismo periodo del año anterior. Los números oficiales se conocerán en 2022.

“En cuanto al incremento o no del suicidio consumado durante la pandemia, vamos recibiendo información con cuentagotas de diferentes entidades públicas y privadas que no es muy halagüeña. Las autolesiones, ideación suicida, etc. sí parecen haber aumentado”, afirma Pedro Martín-Barrajón Morán, responsable de la Red Nacional de Psicólogos para la Prevención del Suicidio.

Un problema anterior a la pandemia

Independientemente de las cifras actuales, los datos eran preocupantes en todo el mundo antes de la llegada de la covid-19. Un estudio publicado en agosto en la revista Injury Prevention muestra cómo el número global de muertes por esta causa ha aumentado en casi 20.000 en los últimos 30 años (de 1990 a 2019), incluso cuando las tasas por edad habían disminuido considerablemente durante este periodo.

“A pesar de ser el causante de casi 800.000 muertes al año, estas conductas no han recibido el nivel de atención que se presta a otros problemas de salud pública global, como el VIH y el cáncer”, explicaban sus autores, de la Universidad de Hong Kong (China).

El último informe sobre conductas suicidas de la OMS revela que en 2019 se suicidaron más de 700.000 personas, lo que implica que una de cada 100 muertes fue debida a esta causa

El último informe sobre conductas suicidas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revela que en 2019 se suicidaron más de 700.000 personas, lo que implica que una de cada 100 muertes fue debida a esta causa. Los fallecimientos asociados superaron en cifras al sida, paludismo o cáncer de mama.

Según su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, “cada muerte es una tragedia. Prestar atención al suicidio es incluso más importante ahora, después de muchos meses inmersos en la pandemia y cuando muchos de los factores de riesgo —pérdida de empleo, apuros económicos y aislamiento social— siguen estando muy presentes”.

En nuestro país, una nueva Estrategia de Salud Mental para los años 2021-2026 está más cerca que nunca. Parece que el nuevo plan del Ministerio de Sanidad saldrá este otoño e incluirá, entre sus líneas principales, la prevención, detección precoz y la atención al suicido, que causa la muerte en torno a 10 personas diariamente en España, una cifra que se ha tildado de infrarrepresentada en muchas ocasiones.

En un estudio publicado en 2014 por especialistas del Hospital Universitario Virgen del Rocío en Sevilla, ya se estimaba un ‘descuadre’ de las cifras de muerte por suicidio del INE con los recogidos por los 33 Institutos de Medicina Legal en España, en cerca de 450 casos infradetectados.

“La guardia civil estima que al menos un 5 % de las muertes en accidentes de tráfico son suicidios, pero no computan como tal. Y la propia OMS advierte que alrededor del 10-30 % de las muertes no se registran, ya que solo 60 de los países miembros cuentan con datos civiles fiables”, apunta Martín-Barrajón Morán.

Dar voz a un problema silenciado

Pese a la magnitud de estas cifras y a su enorme transcendencia en términos de salud pública, el suicidio sigue siendo un tema tabú del que apenas se habla. No obstante, desde hace años se considera imprescindible la visibilización de esta realidad.

“Durante mucho tiempo se ha mantenido la idea de que hablar del suicidio induce al suicidio, el llamado efecto contagio o efecto Wherther. Hoy la postura científica internacional es firme y tajante: hay que dialogar sobre ello, lo importante es cómo hacerlo para no aumentar el número de casos e incluso prevenirlo. Los medios pueden ayudar en la instauración de conductas de afrontamiento adecuadas y desmitificar este problema, lo que se llama el efecto Papageno”, añade Martín-Barrajón Morán.

Durante mucho tiempo se ha mantenido la idea de que hablar del suicidio induce al suicidio. Hoy la postura científica internacional es firme y tajante: hay que dialogar sobre ello, lo importante es cómo hacerlo para no aumentar el número de casos

“Si se desconoce la magnitud de este problema seguirá tratándose como algo menor, sin invertir recursos al no considerarlo un problema de salud pública prioritario”, continúa. “Es importante saber que para tener un comportamiento suicida, no hace falta tener una enfermedad mental. La falta de información y visibilidad invita a creer que es algo anecdótico, exótico incluso. Y no, cualquiera puede verse desbordado en un momento puntual y decidir acabar con su vida voluntariamente”.

Por ello, hablar sobre suicidio adecuadamente puede ofrecer un recurso de ayuda a alguien que esté pasando por un momento duro, reducir la sensación de impotencia, soledad y aislamiento, y proporcionar la oportunidad de que se arrepienta de su propósito.

“Una comunicación apropiada permite saber que las crisis de suicidio son pasajeras, así como incluir historias de esperanza y recuperación, recursos de ayuda o señales de alarma que ayuden a identificar a aquellos individuos que puedan encontrarse en esta situación”, comenta Al-Halabí. 

Tratar bien el suicidio para prevenirlo

En consonancia con las recomendaciones establecidas por la OMS en 2019 —una actualización de un documento previo del 2000—, este año la Confederación Salud Mental España ha apelado a los medios a tratar el tema del suicidio de forma responsable y rigurosa como aliados a la hora de concienciar, sensibilizar y acabar con el estigma.

Sus expertos reivindican la necesidad de hablar sobre ello como herramienta para hacerle frente, pero de manera responsable y sin caer en sensacionalismos, y siempre acudiendo a fuentes fiables. Las claves son evitar describir y dar detalles sobre el método empleado, así como la publicación de fotografías o notas suicidas, y aportar recursos de ayuda, como líneas telefónicas o servicios sanitarios. Y no simplificar, presentar el suicidio como un fenómeno complejo y multicausal.

Las claves para hablar bien de suicidio son evitar describir y dar detalles sobre el método empleado, así como la publicación de fotografías o notas suicidas, y aportar recursos de ayuda

“Muchos de los artículos que tratan sobre el suicidio no cumplen la mayoría de los criterios establecidos por la OMS. Ni siquiera el más básico, no decir la metodología suicida o no dar explicaciones simplistas que justifican la conducta”, indica Javier Jiménez, presidente honorario de la Asociación de Investigación y Prevención del Suicidio (RedAIPIS) y psicólogo del Cuerpo Nacional de Policía. “El intento de suicidio es una manifestación del sufrimiento y la desesperación que siente la persona”.

Lo mismo pretende el Ministerio de Sanidad, que en 2020 publicó un decálogo de recomendaciones para los y las profesionales de los medios que informen sobre suicidio. En el texto se exponen orientaciones y ejemplos de lo que debe y no debe hacerse a la hora de informar sobre esta problemática: “Es imprescindible la implicación y colaboración directa de los medios de comunicación. Debemos dotarnos de nuevas reglas para el tratamiento informativo que hagan llegar a la población la información adecuada sobre los recursos disponibles y ayuden a cumplir los objetivos de prevención. El silencio informativo no es una opción. El sensacionalismo, tampoco”.

Igualmente, un estudio recientemente publicado en la revista The Lancet Psychiatry indica que las noticias que informan sobre el comportamiento suicida pueden tener una influencia considerable en esta conducta y las autolesiones en la población en general; y pone de relieve la importancia de que los medios informen correctamente a la hora de hablar de suicidio para evitar el efecto de imitación.

Qué hacer para prevenir las conductas suicidas

El suicidio es prevenible. Hay que decirlo alto y claro. De hecho, nos enfrentamos a un problema que solo puede ser abordado desde la prevención”, subraya Al-Halabí. “Pero no se trataría de reparar supuestos problemas psicológicos, sino de dotar a las personas de recursos que mejoren su acceso a los servicios sanitarios en situaciones de crisis, reducir los factores de riesgo y potenciar los de protección”.

Algunos ejemplos de intervenciones universales incluyen campañas de concienciación y programas educativos, limitar el acceso de la población a materiales y lugares potencialmente letales, formar a los medios de comunicación para que ofrezcan información responsable y regular leyes para abordar las crisis económicas. Otras estrategias son facilitar el acceso a los servicios de salud mental y a los tratamientos psicológicos basados en la evidencia científica en las personas de alto riesgo.   

La formación especializada es prioritaria igualmente”, puntualiza Javier Jiménez. “Y resulta que en ninguna facultad de Psicología en España hay una asignatura en la que te enseñen a detectar o intervenir sobre una persona que tiene ideación o intento de suicidio”.

“Estamos fallando en la detección de señales de riesgo y en las evaluaciones que llevan a cabo los profesionales de varios ámbitos profesionales (sanitario, educativo, social, seguridad y emergencias), pero también la población general en advertir el riesgo de un familiar y detectar las señales de peligro”, detalla Martín-Barrajón Morán.

“Además, en nuestro sistema nacional de salud no contamos con una infraestructura que satisfaga esta gran necesidad. Tenemos una ratio de psicólogos tres veces inferior al de la media europea, 6 psicólogos por cada 100.000 habitantes, por lo que las listas de espera son interminables y la calidad de la atención es deplorable”, insiste. “Muchos médicos de atención primaria se ven abocados a tratar (o cronificar y generar dependencia) a los pacientes con problemas de ansiedad y depresión”.

Jiménez detalla cómo España es uno de los países de Europa en los que más ha crecido el consumo de psicofármacos. “Sin embargo, no hay relación entre su dispensación y una disminución de conductas suicidas. Esto es así porque los psicofármacos por sí solos no te quitan el dolor emocional”.

Recomendaciones Sanidad

 “El suicidio no es culpa de nadie, pero es responsabilidad de todos. Y cualquier esfuerzo habrá valido la pena si llegamos a tiempo en un solo caso”, concluye Martín-Barrajón Morán.

Más información: https://www.agenciasinc.es/Reportajes/Como-hablar-del-suicidio-para-prevenirlo-y-acabar-con-el-estigma#top

jueves, 9 de septiembre de 2021

Incertidumbre y control en el nuevo Afganistán

Los puestos de guardia talibanes abundan en el camino entre la frontera de Pakistán y Kabul, donde «la gente sale lo menos posible»

Dos mujeres caminan por la calle, ante la mirada de los hombres, en Kabul/AFP

Dos mujeres caminan por la calle, ante la mirada de los hombres, en Kabul / AFP

Estamos aquí para velar por tu seguridad». Es el mensaje del primer talibán que recibe a este enviado especial al cruzar el paso de Torkham que separa Pakistán del nuevo Emirato Islámico de Afganistán. Tras inspeccionar la carta con el permiso del Ministerio de Información y Cultura y revisar el equipaje, el miliciano saluda, da la bienvenida y repite, una vez más, que «ahora se puede viajar por todo el país con seguridad. Se han acabado los problemas».

En la oficina del puesto fronterizo, la pared principal está desierta. En el suelo, a la izquierda,se encuentra el retrato del expresidente Ashraf Ghani boca abajo. Los talibanes han estrenado nuevo Gobierno interino, un Ejecutivo formado por el ala más dura del movimiento y su poder se extiende ahora por todo el país después de haber derrotado a los últimos resistentes afganos en el Panjshir.

Desde la frontera a Kabul se recorren 230 kilómetros y se atraviesa la provincia de Nangarhar, una de las zonas que siempre daban problemas a las fuerzas internacionales y donde está asentado el brazo afgano del grupo yihadista Estado Islámico (EI). Las grandes bases que ocuparon las fuerzas de la OTAN o el Ejército Nacional Afgano se hallan ahora semidesiertas. Las paredes de sacos terreros, las garitas y los grandes bloques de hormigón son la herencia de veinte años de una ficción que acabó esfumándose en cuanto los talibanes lanzaron su ofensiva. Siguen ondeando algunas banderas del anterior Gobierno, pero la enseña que ahora se ve en las plazas de los pueblos y edificios públicos es la blanca del Emirato.

Los talibanes optan por puestos de control de dos o tres hombres en puntos estratégicos. Después de dos décadas en la sombra, ellos tienen el poder. Los milicianos que antes sembraban el terror en las carreteras de todo el país ahora son las fuerzas del orden.

No se dedican a controlar el tráfico, que es una locura de camiones y coches adelantándose unos a otros por la derecha y la izquierda. Ellos están para vigilar cada vehículo que pasa. Algunos llevan al hombro viejos kalashnikov, pero la mayoría portan armamento nuevo de fabricación estadounidense. Lo mismo ocurre con los vehículos. Han dejado sus tradicionales furgonetas 'pick up' blancas y ahora conducen los Ford verdes de la antigua Policía y los Humvees del desaparecido Ejército local, que los abandonaron o entregaron al rendirse.

La sensación en los poblados de campo como Hazar Now, Basawul o Samarkhel es de absoluta normalidad. Nada que ver con las imágenes de pánico y caos que llegaron desde Kabul tras la victoria del Emirato. En amplias partes del país centroasiático, como esta zona del sur, el Emirato ya gobernaba desde hace años, pero permanecía en la sombra y ahora ha salido a la luz.

«¿Todo bien?»

«¿Todo bien? Estamos aquí para que su camino sea seguro», informa un joven barbudo en uno de los puestos antes de llegar a Jalalabad mientras pide la documentación y repara en que hay un periodista en el coche. La entrada a esta ciudad donde se juntan los ríos Kabul y Kunar, y que durante siglos fue la favorita de los reyes afganos, es un atasco eterno debido a la acumulación sin límite de pequeños tuc-tuc de color amarillo que hacen impracticable la ruta que lleva a la capital afgana.

Hay que armarse de paciencia para cruzar Jalalabad y desde allí enfilar a Kabul por una carretera que supera como puede la garganta de Tang-e Gharu, en pleno Hindu Kush, y serpentea las paredes de piedra caliza gris azulada. Este es un tramo que pesa en la memoria de todos los reporteros que cubrimos Afganistán. Aquí, en la zona de Sairobi, en el puente de Pul-i-Estikam, se produjo la emboscada en la que el 19 de noviembre de 2001 fueron asesinados Julio Fuentes, Harry Burton, Azizullah Haidari y Maria Grazia Cutuli. Una emboscada a manos de unos talibanes que veinte años después son quienes tienen en sus manos la seguridad de la zona en la que antes asaltaban vehículos.

El camino sube y sube hasta desembocar en la capital, que se encuentra a 1.791metros de altura. Justo al terminar el puerto aparece el gran puesto de control que hay que superar para entrar en la ciudad, pero tampoco se percibe una tensión especial entre los combatientes allí desplegados.

Al llegar a la urbe comienzan a aparecer los primeros grandes carteles del Emirato y las banderas blancas cuelgan de cada farola. Los talibanes tienen puestos fijos de control en algunas calles, pero también patrullas que recorren a pie la ciudad. «Hay seguridad, pero también desconfianza. Han demostrado durante veinte años que son buenos combatientes, pero gobernar un país es otra cosa y aquí se percibe un rechazo a sus formas», comenta Arsalan, estudiante de español de la Universidad de Kabul, que se ha quedado sin amigos porque todos han salido al extranjero.

«En este país, además de pastunes, hay tayikos, uzbekos, hazaras, baluches… No pueden formar un Gobierno solo de pastunes y talibanes, sin presencia de mujeres y pensar que la gente de Kabul lo puede aceptar. Aquí van a tener problemas», comenta este joven. Algo de razón tiene. Una nueva manifestación integrada por afganas recibe al visitanteal igual que han hecho en los días anteriores. Subrayan que sin mujeres, «no hay Gobierno».

Dejarse la barba

Arsalan se ha visto obligado a adaptar su apariencia a los nuevos tiempos y luce ya una barba importante. A diferencia de lo sucedido a finales de los noventa, de momento los islamistas no han impuesto la barba, pero todos piensan que no tardará en llegar esa medida.

Restaurantes, tiendas, centros comerciales… Todo está abierto, pero se ve poca gente en lugares céntricos como Shar-e-Naw y casi ninguna mujer. «Hay una sensación extraña en el ambiente y muchos prefieren salir lo menos posible porque no se adaptan a los modos de los talibanes», explica Arsalan. Según baja el sol la poca gente desaparece y Kabul es un desierto negro. Sin iluminación pública y con los problemas de electricidad, la noche es mucha más noche. Solo quedan los talibanes, que no bajan la guardia. Han necesitado veinte años para recuperar el poder y lo agarran con toda su fuerza. 

Imagen
Nuevo llamamiento a una protesta hoy en #Kabul contra los talibanes, primera desde que fueron declaradas “ilegales” por Haqqani Esta es la foto de
@yamphoto a los 2 compañeros que ayer fueron arrestados y golpeados de manera brutal por los talibanes por cubrir las marchas. Vía @mikelayestaran
Prohibidas las protestas

El Gobierno interino ya está en marcha y una de sus primeras medidas ha sido prohibir las «protestas ilegales», como denominan las nuevas autoridades a las marchas que estos días se han producido en Kabul y otras ciudades en contra de los talibanes y a favor de una protección efectiva de los derechos de la mujer. Los líderes islamistas no quieren que se repitan imágenes como las del martes, con miles de personas gritando contra el régimen y la injerencia de Pakistán mientras mostraban su respaldo a la resistencia del Panjshir.

En esa ocasión las nuevas fuerzas del orden dispersaron a los manifestantes con disparos al aire y detuvieron a varios periodistas que cubrían estas movilizaciones. Dos manifestantes resultaron muertos y ocho fueron heridos de bala. Un periódico local distribuyó también ayer las fotografías de varios de sus reporteros arrestados, que presentaban estremecedoras marcas en sus cuerpos de haber sido castigados con bastones y látigos durante su detención.

Pese a la nueva prohibición este miércoles se produjeron pequeñas concentraciones de mujeres que pedían su inclusión en el nuevo gabinete. Las manifestantes reclamaron «trabajo, educación y libertad» y recordaron a las nuevas autoridades que «un Gobierno sin mujeres fracasa». Pero las nuevas autoridades no les escuchan. Aunque algunos talibanes intentaron disolver estos actos, el tesón de las participantes hizo que tuvieran que desistir.

En el plano diplomático, muy necesario para que los islamitas no se queden aislados como en los años noventa, Pakistán dio una muestra más de su coordinación con las nuevas autoridades y sugirió la posibilidad de que el Emirato fuera invitado a un foro económico en el que seis países de la región, entre ellos China, tratarán de reunir fondos para ayudar a los afganos a superar la crisis económica. En cambio, el que no está dispuesto a moverse un ápice a favor del reconocimiento de la Administración afgana es Estados Unidos. De hecho, el secretario de Estado, Antony Blinken, no mostró su malestar y señaló que los talibanes deberán «ganarse» su legitimidad ante la comunidad internacional y recordó que han formado un Gobierno integrado por algunas de las personas más buscadas por Washington.

Tras varias semanas de silencio, el expresidente Ashraf Ghani, habló desde su refugio en el Golfo Pérsico para pedir disculpas a los afganos por haberse fugado. «Es con un profundo pesar que mi propio capítulo terminó con una tragedia similar a la de mis antecesores, sin garantizar la estabilidad ni la prosperidad de Afganistán», señaló. La forma en que terminó su mandato y las acusaciones de los talibanes sobre su fuga con maletas llenas de dólares le han convertido en uno de los personajes más odiados por los afganos. 

Fuente: https://www.laverdad.es/internacional/asia/incertidumbre-control-nuevo-20210908230838-ntrc.html#vca=fixed-btn&vso=rrss&vmc=tw&vli=Asia