martes, 19 de febrero de 2013

“Si yo fuera un toro estoy segura de que no querría participar en una lidia”

¿Cuál fue la reacción de su familia cuando decidió por primera vez irse a África?

Fue mi madre quien me apoyó. Mi padre no estaba porque se marchó cuando se divorciaron. Mi abuela me dijo que estaba completamente loca. La primera vez fui al Parque Nacional de Gombe en Tanzania por mi cuenta. Volví a Londres para conseguir dinero, y después me fue complicado obtener permisos para viajar de nuevo a África, porque las autoridades no se hacían responsables de tener a una chica joven aislada en la selva. Entonces mi maravillosa madre vino conmigo cuatro meses a África.

Llegó al continente africano sin formación universitaria en el campo de la paleontología y empezó a trabajar para Louis Leakey, ¿cómo lo conoció?

Lo conocí en el Museo de Historia Natural en Nairobi. Alguien me dijo que si estaba interesada en los animales tenía que conocer a Louis Leakey. Cogí un mapa, lo llamé, le dije que quería conocerlo y él me contestó que fuera cuando quisiera. Cuando llegué al museo me lo enseñó y me empezó a hacer preguntas sobre las especies animales que había allí para ver qué sabía. Por suerte, había pasado horas en el museo de Londres y podía responder a sus preguntas. Esto le sorprendió mucho porque era una chica inglesa joven, sin carrera universitaria. Me dio trabajo como su secretaria y pude ir a un lugar que hoy en día es muy famoso, la garganta de Olduvai. Después de trabajar todo el día allí, sacaba tiempo para encontrarme cara a cara con los animales que vivían en la zona y fue cuando Louis Leakey me propuso investigar sobre nuestro pariente más cercano, el chimpancé.

Son muchas sus investigaciones sobre esta especie, pero ¿qué cuestiones le han quedado por resolver?

Los chimpancés pueden vivir unos 60 años y cada uno posee una personalidad diferente. Además, tienen diferentes historias de vida, algo que a nosotros nos sorprende mucho. Ocasionalmente, por ejemplo, los chimpancés pueden tener gemelos y es fascinante observar las relaciones que establecen estos pequeños comparados con otras crías. También hemos visto que cuando hembras ajenas entran a un grupo de chimpancés, estos persisten en matarlas a ellas y a sus crías, y no sabemos por qué las matan. Esto ha ocurrido un año después de que hayan llegado al grupo y no entendemos el porqué, ya que es muy probable que sean sus propias crías. Es un comportamiento muy extraño. Se convierte en un hábito muy destructivo.

Uno de sus hallazgos es precisamente que pueden ser muy agresivos e incluso mantener crueles guerras entre grupos durante años. Me imagino que temió por su vida en múltiples ocasiones.

Bien, cuando estaba con los chimpancés, al principio me trataban como si fuera una depredadora e intentaban echarme. Era consciente que podían hacerlo porque son tres veces más fuertes que yo. Eran muy grandes, trepaban a los árboles y me amenazaban balanceando las ramas. En una ocasión uno de ellos me golpeó la parte de atrás de la cabeza, fue aterrador. Otras veces, cuando los machos exhibían su fuerza a los otros, si te encontrabas en su camino, te tiraban. Dos o tres veces estuve a punto de caer por un barranco por este motivo. En otras ocasiones tuve que subirme a un árbol por culpa de un búfalo, huir de un leopardo o quedarme muy quieta para que una serpiente no me atacara.

¿Cuáles son los argumentos por los que está en contra de la investigación biomédica con primates? Estoy muy en contra de ese tipo de investigación. Está probado que no son útiles para estudios médicos. Hay un panel enorme de investigadores en Estados Unidos que han estudiado todos los procedimientos que se han hecho utilizando chimpancés en los Institutos Nacional de Salud (NIH, por sus siglas en inglés). Encontraron que casi ninguno produjo en realidad ningún resultado útil.

Recientemente una misión iraní envió un pequeño mono al espacio, ¿qué opina de este tipo de prácticas?

Es horrible, debió de ser terrorífico. Los primeros chimpancés que se enviaron al espacio murieron por un aumento en el tamaño del corazón, debido probablemente al estrés. Existe una historia, la de Ham, el primer chimpancé que se llevó al espacio, que cuenta que estaba tan asustado dentro de la pequeña cápsula que sus entrenadores decidieron demostrar a los periodistas que no era así y cuando quisieron devolverlo a la cápsula, estaba tan aterrorizado que entre cuatro hombres no eran capaces.

Usted sabe que en España tenemos corridas de toros. En estos momentos hay una propuesta parlamentaria para declararlo bien cultural. ¿Qué opinión le merece?

Por lo que yo sé, una ganadería tiene vacas y toros, que tienen sentimientos. Sienten tristeza, estrés y miedo. Lo único que puedo decir de las corridas de toros es que, si yo fuera un toro, estoy completamente segura de que no querría participar en una corrida.

Respecto a los zoos y los parques que tienen a los animales en cautividad, ¿cree que es una buena opción para la conservación de especies?

Están mejorando mucho. Algunos desarrollan programas de reproducción en cautividad, estudian la genética de las especies e incluso recaudan dinero para conservar a los animales en su hábitat natural. Pero, además, se debe hacer un esfuerzo por mejorar la calidad de vida de estos animales dentro de los zoos dándoles algo que hacer: retarles, hacerles pensar, hacerles trabajar. Es muchísimo mejor.

En la actualidad no desarrolla investigaciones científicas, ¿qué meta se ha propuesto?

Soy científica, pero ahora no hago ciencia, viajo los 365 días del año sensibilizando al público para que tengan mayor conciencia ecológica. Esto implica tener un conocimiento científico para expresar lo que sabes sobre el mundo, porque lo que se comunica a la gente tiene que tener una base científica. Estoy muy agradecida de haber hecho mi doctorado y aprender el método científico, me ha servido de mucha ayuda. Aprendí a pensar de forma más racional

¿Podría explicarme cómo surgió la idea de crear el proyecto educativo que lidera, Roots & Shoots?

Conocí a mucha gente joven que parecía no tener esperanza en el futuro, estaban enfadados, el instituto y la universidad les parecían deprimentes. Cuando les preguntaba por qué, todos contestaban básicamente lo mismo: “Hemos nacido con nuestro futuro en peligro y no podemos hacer nada”. Eso es terrible, pero yo creo que no es demasiado tarde. Lo importante es que la gente joven tenga esperanza y fuerza para contagiar a sus padres y profesores.

¿Qué puede hacer un ciudadano de a pie para conservar el entorno?

Una de las cosas por las que nosotros luchamos es proteger el hábitat y combatir la caza furtiva. Hay que educar, esto es fundamental. En África, a la gente que caza hay que darle recursos para que tengan otra actividad de la que puedan vivir, no puedes esperar que dejen de hacerlo porque sí, es su forma de vida. Pero no solo en África, también en España, en cualquier parte hay que proteger lo que aún nos queda.

¿Cree que ha conseguido todos los sueños que perseguía de pequeña?

No. Tenemos que hacer un mundo más sostenible. Mi sueño es crear una masa crítica de gente joven que entienda que necesitamos dinero para vivir, pero no podemos vivir para el dinero. Es preciso que nos alejemos de este terrible estilo de vida tan materialista.
Fuente: http://www.agenciasinc.es/Entrevistas/Si-yo-fuera-un-toro-estoy-segura-de-que-no-querria-participar-en-una-lidia

Cristina García Rodero


Stª Marta de Ribarteme, A Valga, Milagros de Amil, Laza, Sabucedo, Vigo..... (Galicia 1974-1987)

lunes, 18 de febrero de 2013

Huelga en Iberia

Imagen de la Policía intentando desalocar a los trabajadores de Iberia que han ocupado la T4 de Barajas.

Hijos de las nubes


El actor Javier Bardem, que ha ganado este lunes su sexto Premio Goya, en esta ocasión por su papel como productor en el documental 'Hijos de las Nubes', sobre la situación del pueblo saharaui, ha recalcado que en el Sáhara no se puede echar a la gente de sus casas porque "llevan 35 años deshauciados". "Desde que les abandonamos", ha apostillado.
   "En el Sáhara no se puede recortar en salud porque no hay hospitales, ni en educación y cerrar escuelas como aqui porque no hay colegios. Tampoco se les puede echar de sus casas, porque llevan desahuciados 35 años, desde que les abandonamos. Es importante que nada de eso suceda aqui y que nada de esto siga sucediendo allí", ha planteado.
   Después de agradecer el galardón, también ha resaltado que hoy ha sido un día "muy triste" para el Sáhara porque 24 jóvenes saharauis han sido juzgados por un tribunal militar de Marruecos por reivindicar los derechos de su pueblo, "y a varios se les ha condenado a cadena perpetua". Según Bardem, el Estado español no debería consentirlo.
Fuente: http://www.europapress.es/cultura/noticia-javier-bardem-denuncia-pueblo-saharaui-lleva-35-anos-deshauciado-20130218010116.html
           http://www.filmaffinity.com/es/film431073.html

domingo, 17 de febrero de 2013

Sanidad Pública



Zeca Afonso

Sete fadas me fadaram
Sete irmãos m´arrenegaram
Sete vacas me morreram
Outras sete me mataram

Sete setes desvendei
Sete laranjinhas de oiro
Sete piados de agoiro
Sete coisas que eu cá sei

Sete cabras mancas
Sete bruxas velhas
Seter salamandras
Sete cega-regas

Sete foles
Sete feridas
Sete espadas
Sete dores
Sete mortes
Sete vidas
Sete amores
Sete estrelas me ocultaram
Sete luas, sete sóis
Sete sonhos me negaram
Aqui d´el rei é demais

Asteroide 2012 DA 14


Seguimiento del asteroide 2012 DA 14 desde las 21:00 a las 22:46 UT el 15-02-2013 desde el Observatorio del Teide. Las fuertes rachas de viento de 55km/h hacen que la imagen vibre.

Españoles, España ha muerto

Arco censura a una artista espontánea

“No hay razón para salvar a los bancos”

John Ralston Saul
La persecución del Santo Grial del crecimiento es un error; la economía se ha convertido en asunto de ficción; el dinero ya no representa nada real; hay que reconsiderar qué es una deuda y qué papel deben desempeñar los bancos en un nuevo mundo. Estas son algunas de las ideas que vertebran el pensamiento de John Ralston Saul, escritor, ensayista y filósofo canadiense al que la revista Time calificó de “profeta”. 

Por alternativo que pueda resultar su discurso, Ralston está lejos de ser, a sus 64 años, un perroflauta. Alto, delgado y de elegantes andares, acompaña su aspecto de dandi con un discurso sin paños calientes. No reniega del capitalismo; de hecho, reivindica a uno de los referentes del liberalismo, Adam Smith. Pero propone medidas como que se rescate a los ciudadanos desahuciados o sepultados por una hipoteca en vez de salvar a unos bancos que solo conseguirán que la espiral de la deuda siga creciendo. 

Una cita poderosa encabeza su último libro, El colapso de la globalización y la reinvención de mundo: “Todavía no entiendo del todo por qué ocurrió. Alan Greenspan, 23 de octubre de 2008”. La frase del exdirector de la Reserva Federal estadounidense da la medida del desconcierto que ha creado la crisis, incluso entre aquellos que la incubaron. Y a ese desconcierto es a lo que se viene enfrentando en los últimos años este pensador canadiense que nada a contracorriente. 

PREGUNTA: Estamos inmersos en un periodo negro de la economía, y no parece que las cosas mejoren sustancialmente, ni en el mundo, ni en España, ni… 

RESPUESTA: Existe una nueva religión absoluta del crecimiento, el comercio, la santidad de la deuda y de los contratos comerciales, con la que intentan hacernos creer lo inteligentes que son los políticos y lo estúpidos que somos los demás. Da igual lo mala que sea la situación actual, ellos siguen aplicando las mismas recetas, haciendo lo mismo. Eso es lo que se está haciendo en España y en todas partes. El sistema avanza en la misma dirección. Los problemas que hay se están agravando. Nadie reconoce cuál es el auténtico problema. El crecimiento no nos va a sacar de donde estamos; la austeridad, tampoco. Veremos cómo resisten todo esto las democracias. Están poniendo la democracia en peligro. 

"El crecimiento no nos sacará de donde estamos; la austeridad, tampoco” 

Ralston es un hombre de discurso ágil y fluido, sin pelos en la lengua. Nos encontramos con él en el restaurante de un céntrico hotel de Barcelona. La revista norteamericana de pensamiento alternativo Utne Reader le situó entre los 100 pensadores y visionarios más importantes del mundo. Autor de 16 libros (entre ellos, el ensayo filosófico Los bastardos de Voltaire. La dictadura de la razón en Occidente) y de cinco novelas que han sido traducidos a 22 idiomas, Ralston Saul es además el presidente del PEN International, asociación de escritores que data de 1921 y lucha por la libertad de expresión en todo el mundo. 

En 2005, tres años antes de que se desencadenase la crisis, publicó el libro El colapso de la globalización y la reinvención de mundo, del que lleva vendidas 400.000 copias, según los datos que facilita su editorial, RBA. En él analizaba el fracaso de los criterios que guían el sistema de relaciones económicas y financieras entre países, explicaba la crisis de un modelo y anticipaba un colapso. En 2009, a la vista de que algunas de sus predicciones se habían cumplido, reeditó con añadidos un libro que llega ahora en su versión española, con un prólogo que aborda cuestiones como el rescate de Bankia. 

P: En el libro sostiene usted que el dinero no es real y que nos hemos convertido en sus esclavos. Habla de que vivimos en una economía ficticia. Y dice que en los años setenta el comercio era seis veces el valor de los bienes y que en 1995 era 50 veces más. ¿Cuántas veces más lo es ahora? 

R: Nadie lo sabe, pero debe de estar alrededor de 150. Lo más vergonzoso es que los números no están disponibles, o al menos yo no he podido encontrarlos. 

P: ¿Y eso qué significa? 

R: La ironía es que la globalización ha conducido a lo opuesto de lo que prometía. Prometió competencia, y ha causado el regreso a los oligopolios; prometió renovación del capitalismo, y ha supuesto la vuelta al mercantilismo; prometió el final del nacionalismo feo [sostiene que también hay un nacionalismo positivo], y ha traído la era más nacionalista desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Prometió crecimiento, no tenemos crecimiento; prometió empleo, no tenemos empleo… y así se puede seguir con la lista. Nada de lo prometido ha ocurrido. Dijeron que con el keynesianismo se imprimía mucho dinero; que había que controlar el dinero en circulación y que eso haría funcionar la economía. El hecho es que todo este periodo ha llevado a la mayor expansión en la cantidad de dinero en la historia del mundo, hemos visto cientos de ejemplos de nuevos tipos de dinero: las tarjetas de crédito, los bonos basura, los derivados… Todo eso es imprimir dinero, pura inflación de la cantidad de dinero. El argumento capitalista era que el dinero era lo que engrasaba la maquinaria. Pero llegado un momento dijeron: el dinero es real, por eso es bueno tener a gente trabajando en el sector financiero. ¿Las fusiones y grandes adquisiciones de empresas?: eso es im­primir dinero. Cada vez que una compañía compra otra y se endeuda en, digamos, 700.000 dólares, eso quiere decir que se acaban de imprimir 700.000 dólares, acaban de crear 700.000 dóla­res que antes no existían. Nunca tuvimos tanto dinero circulando en el mundo y tan mal repartido. Y por eso cuando ocurre la crisis, la gente que es parte de esa lunática inflación dice: hay que salvar a los bancos. 

P: ¿Y no hay que rescatar a los bancos? 

R: No hay razón para salvar a los bancos, no necesitamos tanto dinero. Lo razonable habría sido aprovechar la oportunidad para limpiar el desorden. No hay más que tomar el ejemplo español de Bankia. Una buena política habría sido, por ejemplo, que el Gobierno anunciase que pagaría todas las hipotecas hasta una cantidad determinada, pongamos 300.000 euros. Das el dinero a la gente que está en su casa y que tiene una hipoteca, y de hecho salvas a los bancos: es el ciudadano el que da el dinero a los bancos al cancelar su hipoteca. De pronto, la gente ya no tiene deudas y puede gastar lo que gana. Así es como se crea una clase propietaria y además se relanza la economía. Es tan simple. 

P: ¿Y eso es posible? 

R: Por supuesto. Para mí la pregunta es: ¿es posible que demos todo ese dinero a los bancos, que fueron los que crearon el problema, para que no se gasten ese dinero y para que continúen autoconcediéndose enormes bonus? ¿Es eso posible? ¿Es eso legal? ¡Vamos, denme un respiro! Hay otra opción: no queremos salvar a todos los bancos, no queremos tanto dinero, así que paguemos 150.000 euros de esas hipotecas y cancelemos el resto de la deuda, 150.000. Los Gobiernos tienen el poder para hacerlo. De ese modo, 150.000 euros no vuelven a los bancos, limpias el sistema bancario y reduces la cantidad de dinero que circula, que es algo positivo. 

Viajero alrededor del mundo 

John Ralston Saul (Ottawa, Canadá, 1947) es un hombre que viaja constantemente por todo el mundo. Siempre lo ha hecho. En el Ártico, adonde acudió como ‘número dos’ de Petro-Canada, una iniciativa que el Gobierno canadiense puso en marcha en los setenta, en plena crisis energética, para recuperar el control sobre sus reservas de petróleo. 

Su condición de presidente del PEN International, asociación de escritores creada en 1921 que lucha por la libertad de expresión, le hace moverse de un lado a otro continuamente. En noviembre estuvo en Turquía con una delegación de 20 escritores: “La situación de la libertad de expresión se está deteriorando en ese país”, afirma. “Hay 70 escritores en prisión y 70 inmersos en juicios imposibles”. 

P: Pero no debe de ser tan fácil de hacer. Por ejemplo, la gente que alquila se sentiría agraviada. 

R: Habría que estudiar los números. La política económica es intentar mover las cosas en una buena dirección. No significa hacer exactamente lo mismo en cada sitio, ni significa que tengas que hacerlo todo a la vez. Resuelves primero ese gran problema y luego haces un programa para alquileres de forma que la gente pueda comprarse la casa que está alquilando. Se pueden hacer más cosas. Por ejemplo, dar una renta mínima a la gente en vez de que tenga que hacer colas para acceder a prestaciones, subsidios y ayudas, en vez de humillarla examinando sus requisitos una y otra vez; ayudas que además resultan caras de administrar… Muchos conservadores, liberales y socialdemócratas responsables están de acuerdo en que sería mucho mejor una renta garantizada anual. Supondría liberar a la sociedad, devolver a la gente el respeto por sí misma. La gente humillada o marginada se sentiría parte de la sociedad. Es curioso, pero hay mucha gente que está de acuerdo con estas ideas. 

P: ¿Ah, sí?, ¿y dónde están esos conservadores y liberales que piensan así? 

R: ¡En todas partes! No están entre los neoconservadores, pero sí entre muchos conservadores. Muchos empresarios creen en esto. Pero como el debate se pierde en los pequeños detalles y la idea dominante es que hay que reducir el peso del Estado, nadie pone estas cuestiones sobre la mesa. 

P: ¿Qué posibilidades hay de que algo como lo que relata se pueda llevar a cabo? 

R: Hay posibilidades, por supuesto; han sido posibles muchas otras cosas en los últimos años. Por ejemplo: la clase directiva del sector privado ha conseguido, presionando a los Gobiernos, regulaciones que han convertido el fraude en algo legal. Ahí están esos consejeros delegados percibiendo bonus y participaciones en las acciones, ganando millones cada año: ¡pero si solo son gerentes! Están en el puesto por cinco años, se irán a jugar al golf cuando se retiren, ¡no son nadie! ¡Nadie conoce sus nombres, no han hecho nada en particular! ¿Deberían cobrar esos bonus cuando la empresa va mal? Ese no es el debate. El debate es: ¿deben recibir bonus? ¡Si ya les han pagado! Han usado su influencia para cambiar el sistema impositivo en todos los países para no tener que pagar demasiados impuestos por esos bonus. Eso es fraude. Probablemente, los dos ejemplos más evidentes de fraude desde la Segunda Guerra Mundial son: el cambio en las disposiciones de ingresos de los directivos, fraude evidente hecho legal, y la transferencia de la deuda privada de los últimos años al sector público. 

P: La Unión Europea está corroída por la deuda… 

R: Hay quien plantea los eurobonos como solución a la crisis europea. ¿Estamos de broma? Yo digo: acabemos con la deuda. No pueden admitir que se han equivocado, así que hacen como que los bonos son algo que les permite coger toda la deuda, colocarla en los bonos y venderlos. Están colocando a la civilización europea bajo el peso de una deuda que no existe. Si tuvieran algo de imaginación y algo de coraje, convocarían una cumbre y dirían: sí, los españoles han hecho mal esto, y los griegos han hecho cosas horribles con esto, pero ninguno de nosotros es una parte inocente; ¿cómo podemos resetear el reloj? Básicamente, vamos a envolver parte de esta deuda en un sobre, escribiremos en el sobre la frase “Esto es muy importante”, lo pondremos en un cajón, lo cerraremos y tiraremos la llave. ¡Hay que pasar página, hay que superarlo! En vez de esto, están intentando volver a hacer lo mismo que vienen haciendo durante años, pero como si no lo hicieran. 

P: Una propuesta sorprendente… 

R: La mía es responsable y honesta. Ellos están haciendo una propuesta delirante e increíblemente complicada que no va a funcionar y que no nos lleva a ningún sitio. Y en el camino hacen que la gente sufra. ¿Qué piensan que van a decir los griegos cuando les reduzcan el salario mínimo en un 22%? Está claro que esto es como una cuestión religiosa. Como la economía es la nueva religión, han aplicado la moral a la economía. La deuda pública tiene peso moral, pero la privada no. ¿Cómo se come eso? Este es uno de los fracasos de la globalización. Si el sector privado se puede librar de la deuda, el sector público también. 

P: Pero entonces, ¿qué pasa, que la deuda en realidad no existe? 

R: La verdad es que no. El dinero es una convención. Un árbol es real, el dinero es una convención. Los necios, cuando llega la crisis, están convencidos de que el dinero es real. Enrique IV fue considerado como el Buen Rey porque Francia estaba hundida por la deuda y la hizo desaparecer; a partir de ese momento vivieron 250 años de prosperidad, por quitarse la deuda; Atenas construyó toda su historia tras haberse librado de su deuda; el imperio norteamericano está enteramente construido sobra una quita, se quitaron la deuda de en medio cinco veces entre la guerra civil y 1929; la riqueza de Estados Unidos a lo largo del siglo XX está enteramente construida sobre el hecho de no haber pagado su deuda en 1929: tomaron dinero prestado en Europa, en los mercados, y con eso construyeron ferrocarriles, carreteras, rascacielos y tuvieron un colapso económico: quienes les dejaron dinero lo perdieron y ellos se quedaron con sus infraestructuras. Estados Unidos vivió cinco colapsos que al final le dejaron libre de su deuda y le permitieron convertirse en líder a partir de 1935. 

Llevamos 30 años de abrumadora mediocridad intelectual” 

John Ralston Saul es un hombre apasionado, un orador nato. No es un anticapitalista. Se declara partidario de muchos de los preceptos de Adam Smith, de la propiedad privada, del mercado, y también de los servicios públicos. Dice que el capitalismo va a continuar. Pero considera que la globalización ha hecho daño. Y señala algunos culpables en su libro. Cita a la Sagrada Congregación para la Propagación de la Fe: economistas, directivos, consultores y propagandistas, es decir, periodistas de economía: “Difundieron la idea de que el comercio libre, la globalización y la búsqueda del crecimiento eran el único camino a la prosperidad”, manifiesta. 

El ensayista canadiense carga contra la llamada generación del informe. Sostiene que el mundo está en manos de economistas y empresarios de capacidades muy limitadas y que en muchos casos son “analfabetos funcionales”. Gente que solo contempla el corto plazo. 

“Los historiadores económicos son los intelectuales; los macroeconómicos son los semiintelectuales que dieron forma a las ideas, y luego están las abejas trabajadoras, que trabajan en lo micro, que no piensan y solo hacen números. Se eliminó a los historiadores porque, una vez que tienes la verdad, no quieres que el pasado sea examinado. Promocionaron a los semiintelectuales a los altares. Y elevaron a los que solo hacen números”. 

Dice que estamos en manos de estos últimos. Explica que el apogeo de la globalización se produjo a mediados de los noventa, años en que el comercio vivía días de máxima liberalización, los impuestos a las grandes fortunas se difuminaban, las privatizaciones y la desregulación campaban a sus anchas y la civilización occidental abrazaba la religión neoliberal y adoraba el mercado global. 

P: Usted ya viene alertando desde hace tiempo contra la globalización… 

R: Se veían signos de que la globalización estaba llegando a su fin desde 1995. La globalización se está derrumbando por los defectos que contenía desde el principio como programa ideológico-filosófico-social. Todavía estamos viviendo sus consecuencias: si España se rompe, si Grecia deja de ser una democracia, si en Canadá se producen problemas internos que la resquebrajan, todo ello, en gran parte, será un resultado de la globalización. Yo soy un gran admirador de Stiglitz y Krugman [en alusión a los dos reputados premios Nobel de Economía], pero son dos economistas, y no lo pueden evitar, se fijan en los detalles: habría que hacer esto, habría que hacer lo otro… Hacen bien, pero se les escapa la cuestión principal, la naturaleza de lo que está pasando, la naturaleza de la bestia llamada globalización. 

P: Sostiene usted que la globalización se convirtió en religión, en dogma… 

R: El Vaticano, en sus momentos de gran poder, era religión de modo marginal; más bien era una cuestión de política y de poder; con la globalización pasa algo similar: es algo económico, de modo marginal; es una cuestión de política y de control, de poder; es un modelo social, igual que la Iglesia católica lo fue o el imperio británico. Y se rompe porque como modelo social no funciona y siembra la catástrofe por el camino. En realidad, la globalización viene de un grupo de gente bastante marginal que tomó unas viejas ideas de mediados del siglo XIX pasadas de moda. Una de ellas era inglesa: el comercio libre, y la otra era el capitalismo de bucaneros, que se remonta a finales del XIX en Inglaterra y Estados Unidos. Unieron las dos cosas y dijeron: esta es una gran idea. Y no pensaron en las consecuencias de la unión de esas dos ideas. En la crisis de los años setenta estábamos con excedentes de producción, no se debía resolver el problema incrementando el comercio, porque ya había demasiados bienes. Es decir, la solución que encontraron para el problema era la contraria a lo que se necesitaba. Llevamos 30 años de abrumadora mediocridad intelectual, sin sentido de la historia, ni imaginación, ni creatividad, sin pensar qué estamos haciendo y adónde vamos: una gran banalidad con tremendos resultados. 
Fuente: http://elpais.com/elpais/2013/02/04/eps/1359975187_178411.html

sábado, 16 de febrero de 2013

StopDesahucios





Harmonía Macrocosmica

La Edad de Oro de la cartografía celeste se prolongó en Europa durante casi dos siglos. Desde comienzos del siglo XVII hasta principios del XIX se publicaron maravillosos atlas celestes que situaban las estrellas dentro de un sistema de coordenadas similar al usado en geografía

Entre los autores de la Edad de Oro destacan los cuatro juanes: Johann Bayer, Johannes Hevelius, John Flamsteed y Johann Bode, Estos cuatro maestros revolucionaron la forma de representar la bóveda celeste, introdujeron importantes innovaciones, consiguieron una exactitud sin precedentes y, sobre todo, influyeron mucho en el trabajo de otros cartógrafos. No obstante, a pesar de que sus innovaciones fueran esenciales, sus obras no han pasado a la historia por su valor estético.

Uno de los atlas celestes más bellos jamás creado es obra de Andreas Cellarius (hacia 1596-1665), un cartógrafo de origen alemán nacido en 1596 en la ciudad de Neuhasen, cerca de Worms. Tras pasar una temporada en el ejército, según se desprende de varias publicaciones suyas sobre el arte de la fortificación, Cellarius se asentó en los Países Bajos en 1630 para dedicarse a la enseñanza. A la edad de 64 años, en 1660, se publica en Ámsterdam Harmonia Macrocosmica, su obra más conocida. Proyectada como primera parte de un trabajo en dos volúmenes, el segundo tomo nunca vería la luz debido al fallecimiento de Cellarius en noviembre de 1665. 
 
Harmonia Macrocosmica consta de 29 mapas a doble folio profusamente ilustrados siguiendo el estilo barroco francés imperante en la época y coloreados a mano, lo que convierte en único a cada ejemplar. En el prólogo se discuten los diversos sistemas astronómicos en boga en el siglo XVII: el sistema geocéntrico de Claudio Ptolomeo, el sistema heliocéntrico de Nicolás Copérnico y el sistema mixto de Tycho Brahe en el que el Sol y la Luna giran alrededor de una Tierra inmóvil, mientras que el resto de los planetas lo hace alrededor del Sol. Seguidamente se analizan las zonas climáticas de la Tierra; las magnitudes estelares; la naturaleza del Sol, la Luna y los planetas; y, finalmente, el zodíaco. Dos de las láminas están dedicadas al cielo cristiano de Julius Schiller, un abogado y erudito de Augsburgo que planteó sustituir las constelaciones clásicas por personajes del Antiguo y del Nuevo Testamento. Schiller no solo pretendía cambiar los nombres de las constelaciones, sino también los planetas. Su delirio católico le animó a sustituir el Sol por Cristo; Mercurio por Elías; Venus por San Juan Bautista; Marte por Josué; Júpiter por Moisés; Saturno por Adán y la Luna, en fin, por la Virgen María.

La presencia del cielo cristiano de Schiller en la obra de Cellarius no supone una aceptación de esta idea por parte del autor. Harmonia Macrocosmica pretendía ser un compendio de todos los sistemas astronómicos y del mismo modo que se muestran los diferentes modelos planetarios, Cellarius decidió incluir la propuesta de Schiller.

En cada lámina el título aparece en sendas cartelas sostenidas por angelitos, en las esquinas inferiores aparecen astrónomos sosteniendo ballestillas, azafeas y otros instrumentos; consultando globos celestes y terrestres o, incluso, observando por telescopios.