viernes, 27 de abril de 2018

Eleanor Lutz y el diseño científico

07-21-14

Eleanor Lutz es licenciada en Biología molecular por la Universidad de Washington y trabajó en el laboratorio del Dr. Jeff Riffell, estudiando cómo las neuronas que forman parte de las antenas de los mosquitos interaccionan con las moléculas que forman parte de los olores y convierten esa interacción en una señal que es interpretada por el cerebro.

No la traemos aquí por los mosquitos, sus investigaciones sobre los olores y su comportamiento cerebral sino porque Eleanor ha dejado de lado su faceta investigadora para aplicar sus conocimientos al diseño de infografías científicas de una calidad extraordinaria.

Mantiene un blog en el que publica una vez al mes uno de sus trabajos. Al rigor en el contenido de todas sus ilustraciones, se añade el valor de una estética muy cuidada y personal y su importante componente didáctico.

No se puede añadir mucho más porque en este caso es cierto que una imagen de Eleanor vale más que mil palabras que se puedan escribir sobre ella.

La primera que publicó representaba a más de cincuenta organismos bioluminiscentes.

En su segunda publicación se atrevió a dar movimiento a sus imágenes: ¿cómo funcionan los músculos esqueléticos?

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Esta maravilla de diseño que recoge 42 especies de mariposas de Estados Unidos fue su siguiente trabajo. Detalle, colorido, información. Arte y ciencia

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 “How to build a human?”es una maravillosa infografía en la que recoge todo el proceso de gestación de un embrión humano desde la concepción hasta el parto.

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  Estos son solo algunos de los ejemplos del trabajo de Eleanor Lutz. Una joven científica que ha encontrado a través del diseño en internet una magnífica manera de comunicar contenido científico de forma interesante, impactante y que estoy segura tendrá un gran desarrollo con las nuevas generaciones acostumbradas al mundo digital.

Una visita a su blog es obligada.

Fuente: https://mujeresconciencia.com/2014/12/23/eleanor-lutz-y-el-diseno-cientifico/

El sexo sin consentimiento es violación. ¿Por qué sólo nueve países europeos lo reconocen?

Asistentes a la manifestación por la igualdad y contra la violencia de género en el Día Internacional de la Mujer en Kiev, Ucrania, 8 de marzo de 2018. La pancarta dice "Yo elijo la distancia". © REUTERS / Valentyn Ogirenko
 Aproximadamente nueve millones de mujeres en la Unión Europea (UE) han sido violadas después de los 15 años. La cifra es inquietante. Igualmente alarmante es el hecho de que pocos países europeos se tomen este delito con la seriedad que deberían, tanto en la ley como en la práctica.

 De 33 países europeos, sólo 9 reconocen la simple verdad de que el sexo sin consentimiento es violación (contando por separado las tres jurisdicciones de Reino Unido).

¿Qué mensaje envía esta actitud a quienes perpetran estos actos? ¿Qué dice esto a nuestras sociedades, donde se sigue culpando abrumadoramente a las supervivientes de las agresiones sexuales que sufren?

la manada
La ilustración de Helena Pérez García. Foto: Instagram @helena.perezgarcia.

15 artistas españolas responden a la sentencia de La Manada con sus dibujos

La ausencia de reconocimiento legal de que las relaciones sexuales sin consentimiento constituyen violación fomenta la idea de que recae en nosotras como mujeres la responsabilidad de protegernos de la violación. Estas actitudes son peligrosas y tienen que cambiar.

En Inglaterra y Gales, Escocia, Irlanda del Norte y la República de Irlanda, así como Bélgica, Chipre, Luxemburgo y Alemania tienen definiciones basadas en el consentimiento.

Pero los restantes países europeos están muy rezagados, pues sus leyes penales siguen definiendo la violación en función de la fuerza física o la amenaza de la fuerza, la coacción o la incapacidad para defenderse. De los países nórdicos, a los que generalmente se considera modelos de igualdad de género, Islandia es el primero y único hasta ahora que ha introducido una definición basada en el consentimiento.
https://www.elboletin.com/noticia/162398/internacional/del-new-york-times-a-le-monde:-la-rabia-por-la-sentencia-de-la-manada-inunda-cabeceras.html
 Jón Steindór Valdimarsson, parlamentario que impulsó el cambio en Islandia, declaró a Reykjavik Grapevine: “Es probable que ayude a impedir las relaciones sexuales que tienen lugar sin consentimiento. Creo que esta es la principal repercusión de esta ley”.
 
¿Seguirán su ejemplo los demás países nórdicos y el resto de Europa?

En Noruega, los políticos acaban de perder la oportunidad. El 5 de abril, el Parlamento noruego rechazó ese cambio, el mismo día que el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas criticaba al gobierno por la legislación en vigor. Sin embargo, en la vecina Suecia el gobierno está resuelto a aprobar una nueva “ley de consentimiento” antes del verano. En Dinamarca y Finlandia hay propuestas semejantes que se están debatiendo o han sido propugnadas por numerosos activistas u organizaciones.

La definición legal de la violación basada en la ausencia de consentimiento no es nueva ni innovadora. Es una norma internacional reconocida de derechos humanos. El Convenio del Consejo de Europa sobre Prevención y Lucha contra la Violencia contra las Mujeres y la Violencia Doméstica (Convenio de Estambul), ampliamente considerado el marco jurídico más completo hasta la fecha para combatir la violencia contra las mujeres y niñas, obliga a los países firmantes a penalizar todo acto de carácter sexual realizado sin consentimiento. A pesar de que el Convenio de Estambul ha sido ratificado por más de 20 Estados europeos, la mayoría de ellos no han modificado aún sus definiciones legales de violación.

En los últimos cinco años, el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Comité de la CEDAW) ha instado a varios Estados europeos a armonizar su legislación sobre la violación con las normas internacionales, incluido el Convenio de Estambul, y a definir la violación sobre la base de la ausencia de consentimiento.

Protestas por la sentencia de 'La Manada'.
https://www.elboletin.com/noticia/162398/internacional/del-new-york-times-a-le-monde:-la-rabia-por-la-sentencia-de-la-manada-inunda-cabeceras.html
https://www.elboletin.com/noticia/162398/internacional/del-new-york-times-a-le-monde:-la-rabia-por-la-sentencia-de-la-manada-inunda-cabeceras.html
  Según la encuesta sobre violencia de género realizada en 2016 por la Comisión Europea, casi un tercio de las personas que respondieron consideraron que la relación sexual sin consentimiento podría estar justificada “en determinadas circunstancias”. Entre ellas figuran, por ejemplo, si la persona está ebria o bajo la influencia de drogas, si va voluntariamente a casa con alguien, viste prendas provocativas, no dice “no” claramente o no se resiste.

De hecho, a pesar de la expectativa de que una víctima “prototipo” de violación se resistirá a su agresor, el bloqueo al hallarse ante una agresión sexual ha sido reconocido como respuesta fisiológica y psicológica habitual, que deja a la persona sin capacidad para oponerse a la agresión, a menudo hasta el punto de la inmovilidad. Por ejemplo, un estudio clínico publicado en Suecia en 2017 reveló que el 70% de las 298 mujeres supervivientes de violación evaluadas experimentaron “parálisis involuntaria” durante la agresión.

En un caso aún abierto en el norte de España, la autopsia del cuerpo de Diana Quer, que desapareció en 2016, no permitió establecer si había sido violada a partir de los datos biológicos debido al grado de descomposición del cuerpo. Pero el caso ha dado lugar a importantes debates sobre lo equivocado de las expectativas de que las mujeres se resistan físicamente a la violación después de que algunos medios de comunicación especularan que Diana fue asesinada precisamente por resistirse a la agresión sexual. Además de las expectativas de la sociedad, un número excesivo de sistemas de justicia penal también hacen recaer la carga en que las mujeres luchen en vez de hacerlo en que los autores de tales actos no violen.

En Irlanda del Norte mereció una amplia cobertura de los medios de comunicación la absolución de cuatro jugadores de rugby del Ulster de cargos de violación y otros delitos sexuales, que provocó un debate de ámbito nacional sobre la idoneidad de los procesos legales y el trato que dispensan a las personas que denuncian. Durante el juicio la denunciante fue interrogada por cuatro abogados defensores durante ocho días y se exhibió ante el tribunal su ropa interior manchada de sangre. Esto suscitó una oleada de solidaridad con la mujer tanto en Irlanda del Norte como en la República de Irlanda, y miles de personas asistieron a manifestaciones en Belfast, Cork, Dublín y otras ciudades, que expresaron su apoyo a través del hashtag #IBelieveHer (Yo la creo) y una página de Facebook y compartiendo sus propias historias.

https://www.elboletin.com/noticia/162398/internacional/del-new-york-times-a-le-monde:-la-rabia-por-la-sentencia-de-la-manada-inunda-cabeceras.html
 Lo que el juicio de Belfast ha mostrado con claridad es que, incluso en una jurisdicción donde la violación se define sobre la base de la falta de consentimiento, sigue habiendo numerosos obstáculos para el acceso de las mujeres a la justicia cuando sufren una violación. Las definiciones de violación basadas en el consentimiento y las reformas legales no son soluciones definitivas para abordar y prevenir este delito omnipresente, pero son importantes puntos de partida. La implementación y la prevención se ven obstaculizadas por los prejuicios, la culpabilización de las víctimas y los estereotipos y mitos generalizados con frecuencia entre quienes tienen encomendado prevenir la violación y permitir el acceso de las personas supervivientes a la justicia. Con el movimiento #MeToo / #YoTambién, nuestras voces como mujeres se oyen como tal vez nunca se habían oído. Pero no corresponde únicamente a las y los activistas aplicar los cambios. No ser objeto de violación es un derecho humano. Ha llegado la hora de que los Estados asuman su responsabilidad y tomen cartas en el asunto para que se reconozca en la ley que el sexo sin consentimiento es violación.

Fuente: https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/el-sexo-sin-consentimiento-es-violacion-por-que-solo-nueve-paises-europeos-lo-reconocen/

La fascinante lección de anatomía del egocéntrico doctor Tulp



 ¿Hasta dónde puede llevarnos una pintura? Depende de la pintura, naturalmente. Sin embargo, hay algunas de ellas que son algo así como ventanas que nos permiten explorar toda una época. Eso es lo que sucede con La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp, un cuadro particularmente único en muchos aspectos.

Una ventana concebida por Rembrandt que nos permite contemplar los mejores años de Ámsterdam, los avances en medicina, lo que se sabía de anatomía, las manías del propio Rembrandt y otras tantas curiosidades que solo están a la vista de los que saben mirar o de tipos como Rain Man. Una ventana que también podría llamarse hipervínculo espacio-temporal, una palabra inventada por Doctor Who en el capítulo La chica en la chimenea porque le daba vergüenza decir puerta mágica.

Puerta mágica al tulipán
Lo primero que llama la atención de este cuadro de 1632 son sus hechuras. Si nos ponemos delante de él en la Galería Real de Pinturas Mauritshuis, en La Haya, descubriremos que esta pintura al óleo mide 169,5 centímetros de alto y 216,5 cm de ancho.

Borremos esa mueca que ponen algunos ancianos cuando manipulan un smartphone y empecemos hablando del doctor Tulp. Y de la curiosidad. Porque, ante todo, esta pintura habla de la fascinación de la curiosidad, haciendo hincapié en las reacciones individuales de cada uno de los profesionales médicos y aprendices que asisten a la lección.

Apenas se presta atención a la anatomía del cadáver desollado que está siendo diseccionado, ni siquiera a la identidad del muerto (un ladrón de abrigos llamado Aris Kindt, ahorcado en 1632), cuyo rostro incluso está parcialmente sombreado.

El otro centro de atención de la pintura la representa el propio doctor Tulp. ¿Doctor Tulp? Si el nombre nos suena casi a personaje de cuento es porque sencillamente no es su nombre real, sino un seudónimo con gancho para borrar el anodino nombre de Claes Pieterszoom.

Claes había nacido en pleno Siglo de Oro neerlandés, en el seno de una familia de clase media. Tras pasar su infancia jugando en las calles de detrás de la plaza Dam, decidió estudiar la carrera de medicina para alcanzar el destino que se merecía.

Poco después, Claes ya era un tipo regordete de barba y bigotes largos que había abierto una consulta como médico clínico cerca de los canales nuevos, a poca distancia de las familias de la alta burguesía que se estaban mudando a la zona.

Claes no tardó en convertirse en un ciudadano distinguido, pero también en el epítome de la vanidad. No solo coleccionaba objetos refinados, sino que se esforzaba por cultivar su imagen pública. Por eso se obsesionó con los tulipanes.

nicolaes_tulp

 Los tulipanes, en aquel entonces, eran un emblema distinguido, exótico y aristocrático: no en vano aquella flor procedía de Asia central y había llegado a Europa pasando primero por Turquía. Por ello, de la palabra dulband, que designaba en persa los turbantes que tanto se asemejaban a los tulipanes, había surgido el neelandés tulp.

Aquel médico con aire de estrella o de influencer de Instagram decidió rediseñar el letrero de la puerta de su consulta dibujándole un bonito tulipán y, de paso, cambió su nombre a doctor Nicolaes Tulp. Incluso el carruaje que empezó a usar entonces para realizar sus rondas de visitas estaría decorado también con estampas de un vistoso tulipán. Tiempo después se arrepentiría de haber adoptado aquella flor como emblema de su persona, porque el bulbo acabó protagonizando la que quizá sea la primera gran burbuja económica de la historia.

Renovación de imagen
El doctor Tulp se vio obligado a retirar el letrero que colgaba sobre su puerta, si bien el mal ya estaba hecho: había cometido la temeridad de hacerse llamar igual que aquella flor que estaba arruinando económicamente a tantas familias. Fue como si en plena burbuja inmobiliaria, un doctor contemporáneo no solo usara como logotipo un edificio en construcción, sino que se hiciera llamar doctor Apartamento en Benidorm o doctor Hipoteca Fija.

Afortunadamente, fue designado como profesor de anatomía y pudo dejar a un lado su faceta de influencer, encargándose entonces de dirigir la disección pública de un cadáver humano que se organizaba todos los años en un edificio de la plaza del Mercado Nuevo.

Las disecciones públicas eran un rara avis de la época en la que se mezclaba ciencia y espectáculo, como abunda en ello Rusell Shorto en su libro Ámsterdam:
Al inicio, se alzaban ruegos por el alma de la persona cuyo cadáver se estaba por rebanar, y al final se organizaba un banquete en el que todos terminaban ebrios. Más de uno, pasado de copas, debe haber intentado llevarse alguna parte del cuerpo diseccionado, pues el gobierno había visto la necesidad de emitir un decreto que multaba con seis florines a todo el que robara pedazos de los cadáveres en las disecciones públicas.
En este nuevo contexto, sin embargo, la vanidad del doctor Tulp no tardaría en aflorar cual tulipán.

En su vida de estrella mediática ya había encargado media docena de retratos de sí mismo, un busto de mármol y hasta un medallón de oro y plata con su efigie.

El siguiente paso natural era una gran pintura de una disección pública en la que él figurase en el centro de la misma, como líder de los médicos neerlandeses. Más que una pintura, quería que fuera una suerte de afiche cinematográfico o el letrero de un concierto de rock. La única persona capaz de pintar algo tan moderno y gráfico en aquella época era un artista pujante de veintiséis años que se caracterizaba por ser tan egocéntrico como el propio doctor Tulp.

RembrandtRembrandt, como el doctor Tulp, también solía mirarse demasiado su propio ombligo. Había pintado ya decenas de autorretratos con una intensa variedad de técnicas y estilos, y sabía sacarle lustre a los retratos de personas que no tenían nada de especial, exagerando la iluminación y otros efectos dramáticos, como ahora hacen los filtros de Instagram. Nadie como un instagramer como él para comprender las ínfulas del doctor Tulp.

Tulp le hizo el encargo, y aquel invierno (las disecciones se hacían lejos de la canícula para evitar los malos olores) fue plasmada La lección de anatomía del Dr. Tulp, una exhibición de egocentrismo en el que también se subrayó dramáticamente el compromiso de la ciencia y el vigor de la que por aquel entonces era la capital del mundo moderno: Ámsterdam. Una obra tan rica y sobreactuada que ha sido objeto de glosa por parte de exégetas de todo cuño en busca de significados ocultos, del mismo modo que se buscaban pistas en el asesinato de Kennedy, como remata Shorto:
Todos sus elementos han sido sujetos a alguna clase de análisis, desde la postura de los hombres retratados, los rasgos del cuerpo (con sus dedos curiosamente elegantes), el trozo de tendón que Tulp estira con los fórceps y la posición de su otra mano (con la que, según se especula, está mostrando al público el movimiento de los dedos producidos por ese mismo tendón) hasta las sombreas que rodean el perímetro de la escena, el brillo que emana de los rostros, sobre todo del cadáver, e incluso el libro que se ve abierto en un extremo.
Un fotograma de una escena de acción con mucho CGI del cine de Hollywood. Así podría definirse aquella pintura. Una puerta mágica, según el Doctor Who, que seguramente hubiera hecho muy buenas migas con el doctor Tulp.

Fuente:https://www.yorokobu.es/doctor-tulp-leccion-anatomia/

miércoles, 25 de abril de 2018

Imágenes para la historia de una revolución


"En esta noche solemne, vamos a acabar con el estado al que hemos llegado.
De forma que, quien quiera venir conmigo, vamos para Lisboa y acabemos con esto.
Quien sea voluntario, que salga y forme.
 Quien no quiera salir, se queda aquí"
Capitán Fernando José Salgueiro Maia, dirigiéndose a la tropa antes de marchar sobre Lisboa, en la madrugada del 25 de abril de 1974.
Título: 25 de Abril de 1974: tropas del MFA posicionadas en la plaza de los Restauradores.
Autor: Claudino Costa Madeira
Fecha y lugar: 25 de Abril de 1974, Lisboa
Fuente/origen de la imagen (citación obligada): AMS, Claudino Costa Madeira (1974), "25 de Abril de 1974: tropas do MFA posicionadas nos Restauradores", CasaComum.org
http://hdl.handle.net/11002/fms_dc_115283 (2014-4-22)

. Título: 25 de Abril de 1974: el MFA toma posiciones en la Plaza del Comercio.
Autor: autor no identificado.
Fecha y lugar: 25 de Abril de 1974, Lisboa
Fuente/origen de la imagen (citación obligada): AMS, (1974), "25 de Abril de 1974: o MFA toma posição na Praça do Comércio", CasaComum.org
http://hdl.handle.net/11002/fms_dc_114928 (2014-4-22)
Autor: autor no identificado.
Fecha y lugar: 25 de Abril de 1974, Lisboa
Descripción: la imagen inmortaliza uno de los momentos claves. El capitán Salgueiro Maia (en medio, con los brazos extendidos) intenta obtener la rendición del General de Brigada Junqueira dos Reis. Momento decisivo en el que la tropa a las órdenes del general desobedece su orden de abrir fuego, uniéndose a los rebeldes delante de las propias narices de Junqueira. Así lo describe el autor del artículo "El hombre que no mató a Salgueiro Maia", en el blog lazonafotica:
"(...) el General de Brigada Junqueira dos Reis, leal al gobierno, cortó la Calle del Arsenal con un grupo de tiradores, el Regimiento de Caballería nº 7 y dos blindados, y conminó a los rebeldes a rendirse. Hasta él se acercó el muy joven Teniente Alfredo Assunção para exponerle la situación. Como única respuesta, el Teniente recibió tres puñetazos del General. Assunção no los devolvió. Encajó como pudo y volvió a sus posiciones. Entonces Salgueiro Maia fue el que se acercó a mitad de camino entre sus posiciones y las de Junqueira dos Reis. (...) Junqueira dos Reis conminó a Maia para que se acercara hasta su retaguardia, y éste se negó, respondiendo que quería que el General se acercara hasta él para hablar en las mismas condiciones. Entonces Junqueira dos Reis se dirigió a uno de los alféreces que ocupaban la torreta de uno de los dos blindados y que empuñaba una ametralladora pesada y le ordenó que disparara sobre Maia. (...) Ese hombre se negó. Bajó de la torreta y fue inmediatamente detenido. Si la revolución de los claveles hubiera fracasado, habría sido, sin duda, fusilado. Pero ante su negativa, el otro soldado que ocupaba la torreta del blindado adyacente se quitó el casco y se bajó de su puesto. Y los tiradores se echaron el fusil al hombro y, dejando a Junqueira dos Reis gritando como un descosido (dio dos tiros al aire, incluso), se dirigieron a hablar con Maia. Y, según parece, un momento después volvían a su puesto, se montaban en los blindados y se unían a la columna de Maia (...)".

 Título: A Revolução de 25 de Abril de 1974: manifestação de populares no Rossio, Lisboa.
Autor: autor no identificado.
Fecha y lugar: 25 de Abril de 1974, Lisboa
Descripción: tras la entrada de los militares del MFA en Lisboa, la población ocupó las calles. protagonizando en muchos casos manifestaciones espontáneas. En la imagen, manifestantes en la Praça da Figueira. Pancarta: "Juicio público a los criminales fascistas".
Fuente/origen de la imagen (citación obligada): AMS, (1974), "A Revolução de 25 de Abril de 1974: manifestação de populares no Rossio, Lisboa.", CasaComum.org
http://hdl.handle.net/11002/fms_dc_114206 (2014-4-22)
Título: 25 de Abril
Autor: Alfredo Cunha.
Fecha y lugar:  25 de abril de 1974, Lisboa
Descripción: --  
Fuente/origen de la imagen: tomada de aventar.eu/2014/04/23/sempre
Autor: sin identificar. La foto es de la Agencia Reuters.
Fecha y lugar: 25 de Abril de 1974, Lisboa
Descripción: no tenemos información suficiente.
Fuente/origen de la imagen: Agencia REUTERS.
 
Título: 25 de Abril de 1974: detención de un agente da la PIDE.
Autor: no identificado.
Fecha y lugar: 25 de Abril de 1974, Lisboa
Descripción: Militares del Movimento das Forças Armadas (MFA) capturan y detienen a un agente de la PIDE. La temida Policía Internacional y de Defensa del Estado (PIDE), fue la policía secreta de la dictadura y su principal instrumento de represión, responsable de torturas y asesinatos de opositores políticos. El mismo día 25 de abril, muchos de sus agentes fueron capturados y detenidos, como muestra la fotografía. 
Mientras las tropas del MFA tomaban las calles, una multitud de manifestantes se dirigió a la calle António María Cardoso en la que se encontraba el cuartel general de la PIDE, rodeando el edificio para impedir la fuga de miembros de la policía secreta. Fue entonces cuando tuvo lugar el único incidente mortal de la revolución de los claveles, cuando los agentes de la PIDE, atrincherados en el edificio, abrieron fuego desde las ventanas contra la multitud, asesinando a cuatro manifestantes e hiriendo a un amplio número.
Fuente/origen de la imagen (citación obligada): AMS, (1974), "25 de Abril: prisão de um agente da PIDE", CasaComum.org, http://hdl.handle.net/11002/fms_dc_114294 (2014-4-22)
 
Autor: Eduardo Gageiro 
Fecha y lugar: 25 de Abril de 1974, Lisboa
Descripción: soldado del MFA toman la sede de la PIDE, policía secreta de la dictadura. Un soldado retira el retrato de Salazar, cabeza del régimen fascista conocido como Estado Novo, sustituido en 1968 por Marcelo Caetano.
Fuente/origen de la imagen: está tomada de galeriaportuguesa.blogspot.com.es
 
Autor: no identificado. 
Fecha y lugar: Lisboa, 1 de mayo de 1974.
Descripción: Mario Soares (Partido Socialista) y Álvaro Cunhal (Partido Comunista Portugués), en la manifestación del 1º de mayo de 1974. 
Fuente/origen de la imagen: no conocemos.
 
Fecha: agosto de 1975.
Descripción: portada del número de agosto de 1975 de la revista Time, con las imágenes de Vasco Gonçalves, Costa Gomes y Otelo Saraiva de Carvalho.

martes, 24 de abril de 2018

Un ingeniero aeronaútico crea los cuadernos de viaje más maravillosos del mundo

Ilustraciones, sellos, escritura, collages... José Naranja lleva haciendo estas obras de arte durante 13 años. Viajar es su pasión y una de las grandes protagonistas de sus creaciones.

Jose Naranja culturainquieta

 Esta afición arrancó al descubrir los míticos cuadernos Moleskine, y enamorarse de su tamaño compacto. A Naranja siempre le había gustado escribir y con este descubrimiento empezó a crear estos diarios visuales por el mero placer de hacerlos.

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La delicadeza, la precisión y detalle con las que las hace son tales, que es imposible verlos y no quererlos tocar.

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A día de hoy, este cuadernista (como él mismo se autodenomina) crea manualmente sus propios cuadernos e incluso comparte el proceso de creación en su blog.

"El cuaderno hecho por uno mismo ofrece un mayor nivel de satisfacción. Agregas la pasión y el amor, tu papel y detalles favoritos. Sumas una parte de ti al cuaderno" explica.

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Considera estas pequeñas joyas como "una carta de amor a los cuadernos, una fantasía y también una parte de sí mismo". Y nos lo creemos, solamente con verlos, Naranja nos lleva de viaje por un interesante mundo interior y por ciudades y países.

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 Cada cuaderno le lleva aproximadamente un año de trabajo, y ya acumula como 14 o 15. Y no, a excepción de algunos productos producidos exclusivamente para ello(como el manúscrito naranja), no están en venta.

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Así que solo nos queda el consuelo de admirar lo que este ingeniero aeronaútico reinventado en creador de cuadernos hace desde su canal web y redes sociales. Hay que ser muy artista para crear espacios de libertad que caben en un cuaderno.

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 Más información: http://culturainquieta.com/es/arte/ilustracion/item/13714-un-ingeniero-aeronautico-crea-los-cuadernos-de-viaje-mas-maravillosos-del-mundo.html

Asesinados y disueltos en ácido los tres estudiantes de cine desaparecidos en Jalisco

Miembros del Cartel Jalisco Nueva Generación confundieron a los alumnos con sus rivales en la región

Una protesta en Guadalajara por los estudiantes desaparecidos. En vídeo, declaraciones de Raúl Sánchez, fiscal general de Jalisco. AFP
 La terrible historia de los desaparecidos en México ha vuelto a repetir desenlace este lunes en Jalisco. Los tres estudiantes de cine secuestrados en esa región hace un mes fueron asesinados y disueltos en ácido sulfúrico por el Cartel Jalisco Nueva Generación, según ha informado la Fiscalía. Algunos restos genéticos de los alumnos de la Universidad de Medios Audiovisuales han sido hallados en las últimas semanas en una finca a donde los trasladaron después de que el 19 de marzo fueran secuestrados por un grupo armado en Tonalá, una localidad colindante con la ciudad de Guadalajara.

Salomón Aceves Gastélum, de 25 años y originario de Mexicali (Baja California); Jesús Daniel Díaz, de 20 años y de Los Cabos (Baja California Sur), y Marco Ávalos, de 20 años y de Tepic (Nayarit) se suman a la desbordante lista de 104.000 homicidios ocurridos desde que comenzó el Gobierno de Enrique Peña Nieto y a los más de 200.000 asesinatos relacionados con la guerra contra el narcotráfico, que ya dura 11 años. Los tres estudiantes fueron asesinados al más puro estilo del narco mexicano: con una violencia excesiva e intentando borrar cualquier evidencia con un químico corrosivo.

Ni Gastélum, ni Díaz, ni Ávalos sabían por qué la noche del 19 de marzo un grupo disfrazado de agentes de la Fiscalía los interceptó en una carretera cuando detuvieron su automóvil para arreglar una falla mecánica. Los tres estudiantes volvían con tres compañeros más de una larga jornada de rodaje para un trabajo escolar, que se había llevado a cabo en una cabaña en Tonalá. En la soledad de la autovía, seis hombres con armas de alto poder bajaron de dos camionetas y les ordenaron directamente a los tres alumnos que se subiesen a uno de los vehículos. Soltaron un disparo al aire antes de arrancar rápidamente, sin dejar más rastro que una polvareda.

La Fiscalía de Jalisco ha confirmado que los jóvenes no tenían el más remoto vínculo con los narcotraficantes de la región y que solo estuvieron en el lugar y la hora equivocados. “No se encuentra acreditado que tengan algún vínculo con algún cartel delictivo”, ha explicado Ivette Torres, jefa de la investigación a la prensa mexicana. El único error de los aspirantes a cineastas fue montar durante dos días el rodaje escolar en una propiedad que en algún momento fue una casa de seguridad de un grupo criminal. La tía de uno de ellos —las autoridades no han revelado su identidad— les prestó la cabaña para su proyecto. Mientras trabajaban, al menos ocho miembros del Cartel Jalisco Nueva Generación les vigilaban sin que ellos lo supieran.

Tras el secuestro, los tres estudiantes fueron llevados a una casa donde fueron torturados, interrogados y asesinados. Allí la Fiscalía ha encontrado rastros de la sangre de Jesús Daniel Díaz que reflejan el terror que pasaron los jóvenes en sus últimas horas de vida. Sus cuerpos, siempre según la versión de la Fiscalía, fueron llevados a otra vivienda en donde los criminales los sumergieron en ácido sulfúrico, comúnmente utilizado en fertilizantes, para disolver cualquier evidencia. Las autoridades se encuentran analizando el contenido de tres tinacos (depósitos utilizados para almacenar agua) y 46 bidones rellenos con el químico disolvente para conseguir más pruebas de que los estudiantes murieron allí.

Los narcotráficantes del Cartel Jalisco Nueva Generación habrían confundido a los alumnos con miembros del grupo rival Cartel Nueva Plaza, al verlos ocupar la cabaña que alguna vez sirvió como bodega de armamento y droga. La Fiscalía ha detenido a dos de los ocho hombres que participaron en el secuestro y asesinato de los jóvenes: Gerardo N. y Omar N. Ambos han confirmado el relato sobre el homicidio de los alumnos y que entre sus compañeros del cartel existió la creencia de que las víctimas eran criminales como ellos, y no un grupo de jóvenes cineastas con la creatividad y sus sueños en efervescencia.


lunes, 23 de abril de 2018

Los heraldos negros

Tania Astasheva, Chryzantéma


Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma… ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas; o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma de alguna fe adorable que el Destino blasfema. Esos golpes sangrientos son las crepitaciones de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre… Pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos, como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; vuelve los ojos locos, y todo lo vivido se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!



César Vallejo

Fuente: http://eugenio.naukas.com/2018/04/23/los-dulces-heraldos-negros-que-trae-el-conocimiento/

“La falta de credibilidad de las mujeres y el rechazo a las personas inmigrantes forman parte de un mismo proceso”

La voz de las mujeres, los delitos de odio xenófobos, el modelo de belleza y la vejez, la invisibilización de los trabajos de cuidados, la configuración del espacio público… La antropóloga Dolores Juliano traza, a través de temas aparentemente dispares, las claves para entender los mecanismos de desprestigio y silenciamiento que emplea el sistema capitalista, colonialista y patriarcal.

Foto: Bárbara Boyero
Esta investigadora se apoya no sólo en bibliografía académica sino también en la sabiduría popular y la experiencia./ Bárbara Boyero
  ¿Qué tienen en común una mujer que ejerce la prostitución, una que ha sufrido una violación y otra que busca reconocimiento legal a su identidad de género? Que serán creídas y apoyadas en la medida que asuman un discurso victimizador. Con el ensayo Tomar la palabra. Mujeres, discursos y silencios, Dolores Juliano Corregido —antropóloga social nacida en Argentina en 1932 y exiliada en Barcelona tras el golpe de Estado de Videla— da un cierre redondo a toda una vida académica dedicada a analizar los mecanismos de criminalización y de desprestigio que pesan sobre mujeres presas, trabajadoras del sexo o personas migradas. La interseccionalidad, esa palabra mágica tan manoseada, articula el análisis y la práctica de una investigadora accesible, que se apoya no sólo en bibliografía académica y literaria, sino también en la sabiduría popular y la experiencia. Juliano da profundidad a nuestro argumentario feminista y antirracista y nos enfrenta a nuestros propios prejuicios.

El miedo a ser cuestionadas, a no ser creídas, sigue limitando la participación de las mujeres en el espacio público.  
 Vivimos en sociedades muy jerarquizadas en las que el acceso al poder por parte de unos sectores incluye determinar cuál es el discurso legítimo y cuál no lo es; quién tiene derecho a exponer su punto de vista y quién se tiene que callar. El sector al que más se le ha negado la palabra sistemáticamente y a lo largo de la historia ha sido precisamente el de las mujeres, que no es una minoría sino más de la mitad de la población. Un ejemplo es que la Iglesia católica prohíbe a las mujeres el sacerdocio, que supone negarles la palabra en el espacio público. Como contrapartida dentro de la misma estructura de la Iglesia, el Papa tiene el privilegio del magisterio infalible. Fantástico, ¿verdad? Unas se equivocan siempre y mejor que no hablen; el otro no se equivoca por definición. Esto mismo pasa en las estructuras del Estado, en el conocimiento académico o científico… Unos se hacen creíbles hagan lo que hagan, sepan lo que sepan, mientras que otras no resultan creíbles, incluso ahora que de promedio tenemos mejor formación que el grupo social al que se le atribuye la sabiduría.

Ese poder patriarcal legitima un discurso del odio perverso que señala a las personas migradas y refugiadas como una amenaza.
Se habla de asaltos de pateras como si las guerras de las que huye la gente no tuvieran nada que ver con las armas que vendemos a esos países o con los conflictos territoriales y étnicos derivados del colonialismo. Los barcos de la Unión Europea que teóricamente nos están defendiendo se dedican a evitar que lleguen a nuestras playas las personas que se ven obligadas a la aventura de la migración en las condiciones más precarias y dolorosas. Y se habla de ellas como si se subieran a naves con poca carga combustible y una autonomía pequeña, por deporte. Es criminal. Para que las personas no presionen demasiado a los gobiernos exigiendo políticas migratorias diferentes, éstos optan por criminalizar. Hablan de la migración como una invasión que exige medidas de corte policial o punitivo.

Un político puede sostener que no podemos aceptar a tanta gente —pese a que tenemos una tasa demográfica de crecimiento muy baja— porque su discurso es creíble. Puede decir cosas erróneas y aplicar políticas muy discriminatorias sin pagar demasiada cuenta. Puede destinar los recursos del Estado a salvar a los bancos en vez de a prestar ayuda económica a las familias afectadas por una crisis con la que los ricos se han hecho más ricos. Para que la sociedad acepte esto, es necesario que el discurso que escuchemos sea el del poder —“no se podía hacer otra cosa, a todos nos ha afectado”— y no el de las voces disidentes.

¿Y a quién no se escucha? A una chica de 18 años que asistió a una fiesta y que fue violada por cinco delincuentes que la filmaron y se enorgullecieron de ello. ¿Por qué asistió sola? ¿Había tomado una cerveza de más? Ella tiene que demostrar su buena conducta. Es todo parte de un mismo proceso, de un mismo sistema: la falta de credibilidad de las mujeres respecto a los hombres; la falta de derecho a defender su posición de los pueblos que han sido colonizados; la falta de apoyo a los pobres y los inmigrantes respecto a los ricos y los poderosos.

La misma sociedad que ampara la cultura de la violación, utiliza los derechos de las mujeres para criminalizar a los hombres inmigrantes.
Parte de la discriminación es atribuir a éstos conductas hiperagresivas, y presentar a las mujeres inmigrantes como víctimas dóciles de esos hombres. Sostener que las inmigrantes vienen porque las engañan las mafias. No se cuenta que las mafias no existirían si abrimos las fronteras. Vivimos en sociedades que se consideran a sí mismas civilizadas, solidarias, respetuosas con los derechos humanos, cosa que no es verdad. Son sociedades jerárquicas, muy prejuiciosas respecto a todo lo que se salga de nuestra visión etnocéntrica. Hemos crecido desde pequeñas escuchando que los gitanos son ladrones. Ahora escuchamos que los inmigrantes vienen con un nivel educativo bajísimo, lo cuál es mentira porque emigran personas jóvenes con recursos para afrontar este vía crucis al que les obligamos. Solamente cuando tomamos conciencia de que compartimos esos prejuicios, podemos empezar a hacer algo por superarlos.

Dolores Juliano en su casa, en Barcelona./ Foto: Bárbara Boyero
Dolores Juliano en su casa, en Barcelona./ Bárbara Boyero
 En el libro expones que los movimientos sociales también se han sumado a una interpretación eurocéntrica del desarrollo social. Me hace pensar en la tendencia a situar el nacimiento del feminismo en la Ilustración.
Otro ejemplo es el discurso que niega el feminismo islámico. A nada que leamos a autoras musulmanas, veremos que existe un feminismo islámico potente y crítico, que hace una interpretación de la religión favorable a las mujeres, como ocurre también con las cristianas que defienden el derecho al sacerdocio. ¿Por qué no las reconocemos?

Los movimientos revolucionarios del siglo XIX, con el referente teórico de Marx pero también del anarquismo o el socialismo utópico, creían en el progreso unilineal. Sostenían que la humanidad seguía el mismo esquema que la vida ha seguido en el plano biológico: ir de lo más sencillo a lo más complejo, a organismos más complejos. Esto no es cierto ni siquiera en lo biológico, porque los parásitos se desarrollan después que los que son parasitados. En la escala social, todos los grupos humanos han desarrollado características y adaptaciones que les han permitido sobrevivir en su medio. En Europa, entre los siglos XV y XVI, se dio un desarrollo tecnológico mayor que ha sido acumulativo, pero tener una mejor tecnología no garantiza un sistema social más justo, que haga mejor uso de los recursos o se relacione mejor con la naturaleza. De hecho, somos las sociedades más tecnificadas las que estamos destrozando el mundo. Y, desde luego, no garantiza que seamos más igualitarios, más caritativos ni más empáticos. En otro tipo de sociedades, la distancia entre pobres y ricos es menor.

 Hay muchos desarrollos posibles, que no tienen que ser considerados superiores o inferiores. Cuando Darwin llegó a Tierra de Fuego, dijo: “Esta gente es tan atrasada que no ha desarrollado ropa”. Yo le diría a Darwin: ¿No te preguntas cómo han sobrevivido miles de años en ese clima? ¿No será que no has captado suficientemente bien sus soluciones? El propio Marx, aunque lamentaba que la conquista de la India hubiera costado tantas vidas, señalaba que Inglaterra le abriría el camino a la civilización. La lectura de que las sociedades que no han vivido una revolución industrial están irremisiblemente atrasadas en todos los aspectos, fue una manera fantástica de legitimar la opresión de otros pueblos, pero revelaba un desconocimiento total.

Apuntas las dificultades que tuvo el marxismo en integrar a sectores marginalizados, algo que también le ocurre al feminismo.
El marxismo sostenía que solo se podría llegar a la igualdad social a partir de la revuelta de los trabajadores organizados. Sospechaba del campesinado y consideraba al lumpen proletariado como la escoria de la sociedad. A partir de la división sexual del trabajo, a finales del siglo XIX, la mayoría de mujeres no eran asalariadas. Reconocía el papel de las mujeres como madres y esposas de obreros, pero se las presuponía conservadoras y antirrevolucionarias. Por eso los partidos marxistas votaron en contra del sufragio femenino en la II República española, con el apoyo de las mujeres de esos partidos.

Por su parte, el feminismo de derechas, el de las sufragistas, defendía el derecho a voto de las mujeres bajo el argumento de su superioridad moral: nosotras delinquimos menos que los hombres, bebemos menos, somos responsables del hogar… Merecemos el derecho a voto porque la sociedad será más virtuosa. Les funcionó, pero ¿qué pasaba con las mujeres que no eran virtuosas? ¿Qué pasaba con las madres solteras, con las mujeres que delinquían o con las prostitutas? La única manera que tenían de hacer coincidir su discurso y el hecho real de que existían muchas mujeres que no cumplían esas pautas era victimizarlas: si una mujer hace algo tan humillante y degradante como cobrar por prestar servicios sexuales, será porque está obligada o alienada. Otro tanto con las mujeres que delinquen: hay que buscar qué hombre las ha incitado. Es mejor considerarlas tontas que malas.

Otro sujeto estigmatizado que el feminismo no acaba de aceptar es el de las mujeres transexuales.
En Catalunya, casi todas las asociaciones, como Ca La Dona, han decidido aceptarlas. Pero cuando se debate si sí o si no… Nosotras somos mujeres biológicas, no tenemos ningún mérito por el hecho de ser mujeres. Pero las transexuales son mujeres que se sienten tan incómodas en ese rol de hombre que se les ha asignado, que optan por un largo y difícil camino que implica ruptura familiar, dificultad para encontrar empleo, hormonación, operaciones, depilación integral… Y cuando sienten “por fin soy chica”, en los lugares en los que se reunen las chicas les dicen: “Tú no puedes entrar porque naciste tío”. Se las acusa de reproducir un modelo conservador de feminidad. Lo que no se dice es que en muchas clínicas de reasignación sexual se les obliga a llenar cuestionarios en los que tienen que demostrar que ellas son “realmente mujeres”, heterosexuales, encerradas en cuerpos de hombres. Eso es un disparate. La antropóloga trans Norma Mejía demuestra en sus investigaciones que las relaciones afectivas de las mujeres transexuales son diversas. La ambigüedad sexual forma parte de nuestra especie y de muchas otras especies. Nadie es esencialmente femenino o masculino.

Más información: http://www.pikaramagazine.com/2018/04/dolores-juliano-tomar-la-palabra/

#DiaDelLibro

Un joven "refugiado" lee un libro en el interior de una fábrica abandonada en la frontera serbo-croata.

domingo, 22 de abril de 2018

“Sobran alimentos pero falta acceso a la comida”

<p>Miguel Altieri</p>
Miguel Altieri
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“No hay un átomo de ti que no me pertenezca”, decía Walt Whitman, y tampoco hay un solo movimiento en la tierra que no nos acabe influyendo de una u otra forma. En la alimentación, por ejemplo: si es cierto que somos lo que comemos, también somos, de alguna manera, el camino por el que esa comida llega hasta a nosotros; desde qué manos, de qué forma, después de qué sucesos. De modo que cabe preguntarse, por ejemplo, qué rueda global alimentamos nosotros al hacer la compra.

 Miguel Altieri (Chile, 1950) lleva media vida cuestionando un sistema agroalimentario bajo el cual subyace, en su opinión, todo un planteamiento (nocivo) de vida para el planeta. Profesor de la Universidad de Berkeley, California, allí imparte, integrado en el Departamento de Ciencia, Política y Gestión Medioambiental, la materia de la que es experto, Agroecología: una ciencia que trata de aplicar los principios de la ecología a los sistemas agrícolas y alimentarios. Pero no se trata, dice, de “enverdecer la revolución verde”, sino de un salto cualitativo: un nuevo paradigma, aún no llevado a la práctica en la mayor parte del mundo, que reformula el modo en que la producción de los alimentos se relaciona con lo natural, lo económico, lo humano: “Se trata de promover la soberanía alimentaria, de transformar el sistema alimentario. De crear una nueva agricultura que se adapte a las realidades del futuro”, y a las actuales.

Altieri intervino en la jornada Ampliando la escala de la Agroecología para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, organizada en Madrid por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID) y la Oficina de la FAO (Naciones Unidas) en España. Allí habló con CTXT, explicando que la agroecología bebe tanto de la ciencia occidental como del conocimiento ancestral campesino; sistemas agrícolas que “han persistido durante cinco mil años” en América.

“En América Latina hay 500 grupos étnicos: quinientas maneras de mirar la naturaleza. Porque no podemos decir que el nuestro es más correcto. Cuando a un campesino de los Andes le preguntas si este suelo es bueno, y hace así (golpea la tierra con el talón), y dice que sí... Bueno, eso no te lo enseñan en la universidad. Son indicadores que ellos han desarrollado: el olor, el sabor del suelo... Tenemos que bajar de esa arrogancia académica y co-crear con ellos. Una integración del conocimiento de la que emergen unos principios fundamentales para que la agricultura sea biodiversa, resiliente y sostenible”. 

¿Hasta qué punto cree que tienen que ver los problemas actuales de los que habla con el divorcio, cada vez mayor, que las sociedades han sufrido respecto a la naturaleza? 
Es interesante porque tiene orígenes intelectuales. Cuando el pensamiento cartesiano dijo que no podemos entender el global, sino que hay que dividirlo en partes (y ésa es la formación que tenemos ahora; cuando hay que entender el sistema en su conjunto). También Darwin fue malinterpretado; aquello de que la evolución plantea que sobrevive el más fuerte. Eso implica la competencia, y resulta que en la naturaleza hay más cooperación que competencia. Pero en agronomía nos dijeron que había que eliminar la competencia: no queremos maleza, insectos, sólo el cultivo... Cuando puedes crear sistemas cooperativos, con ciento cincuenta especies distintas de plantas conviviendo. Marx habló de un metabolic rift, una grieta metabólica, la ruptura que sucedió cuando lo rural y lo urbano se deslindaron... Lo que pretende en el fondo la agroecología es cerrar esa brecha, volver a conciliar uno y otro aspecto... En Los Ángeles tenemos ciudades vecinas que son desiertos alimentarios, sin acceso a comida fresca. Esa tierra se podría cultivar...

¿Cómo es posible que se produzca comida más que suficiente para abastecer al planeta entero y aún estemos como estamos?  
Es que el hambre hoy en día no tiene nada que ver con que no haya alimentos. Se produce un 40% más de lo que necesitaríamos. El problema es el acceso a la comida. Más de la mitad de la humanidad gana menos de 8 dólares al día. Eso es un problema de acceso. Si a una persona pobre, que se gasta la mitad de su presupuesto en la comida,  se la suben el 20%, que es lo que está sucediendo, le afecta muchísimo. El problema es el acceso a la tierra. Los que producen la comida son los campesinos, el 70% de la comida mundial la producen cultivos campesinos, controlando apenas el 20% de la tierra.

Algo que parece absurdo: si el mayor sustento procede del campo y no de lo industrial, ¿qué hacemos emigrando cada vez más a las ciudades? 
Es un problema grave. Pero mucha gente se ha ido del campo forzada, claro. Por ejemplo la muralla que trata de poner Donald Trump contra los mexicanos: la mayoría de esos emigrantes son campesinos indígenas desplazados por el Tratado de Libre Comercio. Porque EE.UU, que subvenciona y sobreproduce su maíz, hace dumping y lanza su producción a México a un precio más barato del que a ellos les cuesta producirlo... Venimos de las Canarias: la papa canaria es más cara que la que les llega de Inglaterra o Alemania... Son estas distorsiones del mercado. Y esas islas pueden producir su propia comida, pero importan el 90% de los alimentos... Los jóvenes no quieren estar en el campo porque no tienen oportunidades. Pero si se creara un plan de reconstrucción de la agricultura, con rasgos de esa agricultura milenaria, se podría ser autosuficiente en la mayoría de los alimentos teniendo en cuenta el territorio. Las oportunidades están ahí pero no está la visión política de apostar por eso. 

Porque está también eso que usted ha llamado “el imperio alimentario”. Que consistiría en...
Multinacionales que estrangulan el sistema alimentario. Tienen un lobby potentísimo en Estados Unidos (también habrá en la Unión Europea). Controlan qué producen los productores, cuánto producen, para quién... y qué se consume. Porque los grandes supermercados también están ahí metidos. Controlan qué come la gente, la calidad de los alimentos, y cuánto pagan por ellos. Romper ese monopolio es muy difícil. Hay que crear un baipás: un camino alternativo que rompa con la lógica del mercado capitalista y cree alianzas más solidarias entre consumidores y productores a nivel local. Hay algunos ejemplos interesantes en Latinoamérica. También políticas estatales, como las compras públicas de Brasil, donde hay una ley nacional de agroecología según la cual el 30% de la producción de los campesinos, de la agricultura familiar, va a los mercados sociales; a los hospitales, las escuelas... Eso saca a los agricultores de competir en mercados cerrados.  

¿Se podría decir, aunque suene crudo, que hay individuos a quienes interesa que comamos mal? 
Por supuesto. Piensa que si a las grandes multinacionales como Monsanto, un agroimperio enorme, se les quitara la venta del glifosato, que es el herbicida que se utiliza en la agricultura transgénica, no les iría muy bien financieramente... Hay un libro muy interesante, La industria del cáncer, que explica que se han suprimido investigaciones alternativas porque el cáncer es el mejor negocio que hay para algunas multinacionales; para los hospitales y los que producen los fármacos. Por supuesto que hay una oposición enorme [a la agroecología], porque hablamos de una visión social de la tierra. La tierra ahora está siendo un elemento de especulación. Hay un acaparamiento enorme de la tierra en África y Sudamérica por gobiernos como el de China, Arabia Saudí, EE.UU... que están apropiándose de territorios no sólo para producir biocombustibles; también para minería. Hoy en día la peor amenaza para la zona agraria en Latinoamérica es la minería, los yacimientos [de petróleo por ejemplo: un elemento del que también pretende “divorciarse” la agroecología]. 

Eso plantea otra cuestión interesante: ¿de quién es el suelo, en la ciudad o en la selva?...
Hay países, como Brasil y Ecuador, que recogen en sus leyes la función social de la tierra. Significa que la tierra tiene que producir alimento. Es la base del movimiento de los Sin Tierra; intervenir latifundios ociosos que no están produciendo. El Papa Francisco planteó estas cosas en una encíclica, la Laudato Si. Porque la ética de la agroecología es eso también, que el derecho a la alimentación es un derecho humano. Pero, para que se cumpla, la tierra tiene que cumplir su función social. Y eso implica una serie de cambios muy fuertes.

Cambios que guardan semejanzas, irónicamente, con cosas muy antiguas. ¿Cuáles serían los vasos comunicantes entre lo moderno y ese conocimiento agrario ancestral del que hablábamos al principio? 
Lo que estamos haciendo nosotros como investigadores es, por un lado, rescatar ese conocimiento, porque se está perdiendo. La gente más vieja muere, los jóvenes no están volviendo a la tierra... Hay una erosión del conocimiento que hay que rescatar, esos principios por los cuales sus sistemas funcionan. Por ejemplo, tenemos investigaciones en algunos países de América Latina donde ha habido eventos climáticos, como huracanes o sequías, para ver por qué de entre 2.000 fincas, por ejemplo, sobreviven 200. Ahora estamos desarrollando un proyecto por el que llevamos agricultores de Puerto Rico y Haití a Cuba: a pesar del huracán María hubo muchas fincas que resistieron. Queremos que estos campesinos expliquen a los otros cómo lo hicieron; hacemos de facilitadores de un intercambio de conocimiento entre ellos. Hay muchas cosas que pueden hacerse, como ésta.  

Y en España, ¿qué cree que podría empezar a hacerse, con amenazas como la desertización en el sur?  
Aquí hay mucha agricultura ecológica, que es diferente a la agroecología; lo primero es sólo una sustitución del paquete tecnológico que se usa para el cultivo. Esos sistemas carecen de biodiversidad y son dependientes de agentes externos. Y caros. Esa agricultura es generalmente para exportación; y si no, no es accesible para la gente más pobre, que no puede pagar ese sobreprecio (que tampoco debería haberlo porque con la producción agroecológica el agricultor puede ahorrar un 40%: no sólo se gana vendiendo más, sino ahorrando). En España hay que dar ese paso a sistemas más diversificados, fomentarlos sobre todo en climas mediterráneos con sequía, a través de la materia orgánica del suelo, que es como una esponja que permite almacenar mucha más agua. Existe la micorriza: unos hongos que colonizan las raíces y las extienden naturalmente, por lo que son más resistentes a la seca. Si no llueve, un tomate puede sobrevivir con este sistema aunque no haya agua. Hay todo un trabajo que hay que hacer para crear no sólo sistemas más productivos, sino más resilientes.

Fuente: http://ctxt.es/es/20180418/Politica/19060/miguel-altieri-agroecologia-hambre-monsanto-agricultura.htm#.WtyCZs-0vh8.twitter

Concerto No.3 in G Major K. 216 - 1st Movement - Allegro