lunes, 14 de noviembre de 2016

¿Cómo evitar comprar móviles con 'minerales de sangre'?

A pesar de la explotación y abusos escondidos en el coltán procedente del Congo, el mercado mundial de los componentes para móviles apenas se está empezando a regular y sin consistencia
Europa consume un 25% mundial de los llamados 'minerales de sangre' y 880.00 empresas europeas los usan para sus bienes de consumo 
La falta de regulación provoca que, como consumidor, no hay manera de estar seguros de que nuestros teléfonos no lleven 'minerales de sangre'

Entre las modelos, las luces y una montaña rusa virtual, saco las piedras de coltán que nos regalaron el año pasado en una mina congoleña (una más). Entre los stands del Congreso Mundial del Móvil (WMC) están todas las grandes marcas. Es la gran cita anual de la telefonía móvil.  Estamos a finales de febrero, en la entrada chilla el eslogan “el móvil lo es todo” y Europa aún no ha regulado el mercado de los minerales de sangre que alimentan este “todo”.

Las fuentes de Montjuïc deleitan con colores a los acreditados internacionales en una “Barcelona, capital del móvil”, mientras la ausencia de los dos grandes protagonistas, el coltán y Congo, dibuja la paradójica desconexión de la sociedad hiperconectada. 

Tras diez años cubriendo la guerra más mortífera del planeta, en República Democrática del Congo y siguiendo el comercio de minerales sacados de miles de minas artesanales, me encuentro en mi ciudad natal investigando el otro lado de la cadena: los compradores. En la zona donde se libra el conflicto, en Congo, es donde se concentran las reservas más grandes del mundo de coltán (tántalo).

“El tántalo (que se extrae del coltán) tiene unas propiedades únicas”. Eva Vidal, ingeniera de la UPC, abre cuidadosamente un teléfono y levanta con las pinzas una pequeña pieza dorada. “Sin él, los smartphones no funcionarían y actualmente no hay alternativa para reemplazarlo”.

Trabajo de los mineros que extraen coltan del la mina de Senator Edouard Mwangachuchu en North Kivu (RDC). / Foto: Lucas Oleniuk (Efe)
Trabajo de los mineros que extraen coltan del la mina de Senator Edouard Mwangachuchu en North Kivu (RDC). / Foto: Lucas Oleniuk (Efe)
 Sin control
Es el metal más valioso de nuestra era, insustituible por ahora, y, a pesar de que el boom del coltán estalla en los años 2000, el mercado mundial de los componentes para móviles apenas se está empezando a regular, y sin consistencia. El pionero fue Estados Unidos, que aprobó la primera ley en 2010. Se insta a las empresas a presentar un informe anual a la Comisión de Bolsa y Valores explicando de dónde salen sus componentes. Pero los resultados del primer examen reflejan el fracaso.

Amnistía Internacional concluye que, en la primera entrega de resultados, en 2014, el 80% de las empresas no controla o no revela la procedencia de sus componentes, a pesar de la regulación. Entre las empresas estudiadas están Apple, Honda, Google, Boeing, Tiffany, Microsoft o Walt Disney.

Zuckerberg, módulos y curvas en el domingo pre Mobile World Congress
Imagen de archivo: Asistentes a la presentación de Samsung portan gafas VR en Barcelona EFE
En Bruselas es un taxista ruandés –guiños de la vida– el que me recoge en el aeropuerto y me lleva hasta el Parlamento Europeo. Es junio de 2015, la europarlamentaria Marie Arena, que ha luchado junto a otros diputados para que la ley sobre minerales de sangre en Europa tire adelante, ha convocado a una sesión para contar cuál es la situación en Congo.

Hablo de los empresarios congoleños, los que, lejos de Europa, se dedican a la compra-venta de coltán. La desinformación sobre Congo es sorprendente y, desde las elegantes instalaciones del Parlamento, superpobladas de cámaras y periodistas, me acuerdo de Sadok, el presidente de los comerciantes de Kivu Norte (la provincia congoleña más rica en coltán): “Tenemos que bailar al ritmo del mercado internacional. Nuestras voces no cuentan”. A pesar de ser los principales suministradores de este mercado, la decisión se toma en otra parte.  

Arena fue optimista. Se acababa de llegar a un acuerdo y Europa iba a empezar a regular. Pero la ley europea es aún más laxa que la norteamericana. Solo exige certificar a las empresas que importan el mineral en bruto, lo que exime a la mayoría, que importan los componentes con el mineral ya transformado.  
“Queremos regulación y certificación en toda la cadena. Que cualquier pieza que entre a Europa esté certificada. Desde el agujero donde sale el coltán, hasta el lugar donde, transformado, llega a Europa”, afirma el europarlamentario Javier Nart (Ciudadanos): “Si no circulamos a 120 por las calles de Madrid es porque hay sanción. Las cosas si no se regulan, no funcionan. Y a los grandes empresarios con las manos exquisitamente limpias, yo les llevaría a ver lo que está pasando en Congo”.

Sin información

“Congo es un conflicto conocido, pero su vínculo con la producción de nueva tecnología se desconocía por la mayoría de parlamentarios europeos”, señala Ernest Urtasun, europarlamentario de ICV. Lleva de nuevo la gran paradoja. En la Unión Europea hay 880.00 empresas que usan el tántalo, el estaño, el tungsteno y el oro en la producción de bienes de consumo. 

“En Europa vamos muy atrasados en regular esto. No éramos conscientes de cuál era el coste humano de este tipo de metales y qué efectos tenían en un conflicto.  Es fruto de la movilización de la sociedad civil y con el desarrollo de las nuevas tecnologías la cuestión se pone encima de la mesa”, explica Urtasun. 

Urtasun reconoce así la fuerza de la ciudadanía, de un centenar de entidades, ONG, activistas y periodistas que llevan años trabajando para que Europa asuma responsabilidades. En España es el caso de Alboan, Redes o Justicia i Pau, o de las campañas informativas de #ConflictMinerals o #ConnectCongo.  

El movimiento del cobalto por el mundo | Infografía: Amnistía Internacional
El trabajo infantil que esconden las baterías de coches eléctricos y smartphones
Pero es esta misma red la que critica y rechaza el primer paso tomado por Europa, no solo por ser demasiado débil. También por no contar con las voces locales. 

“Quienes lo bloquean son los gobiernos”, asegura Urtasun. “El argumento (que usan) es que pedir evaluaciones demasiado exhaustivas puede tener un efecto negativo sobre la actividad de las pequeñas y mediana empresas, tener un coste económico muy elevado, y dejaría de hacerlas competitivas”. Y concluye: “La industria está jugando un papel de presión fuerte”. 

Un negocio millonario, en muy pocas manos y mala información. Con el condensador de tántalo en la mano, Eva Vidal, ingeniera, dice que ellos tampoco tienen forma de saber de dónde procede el mineral. El mercado es opaco y la poca información que trasciende sobre el conflicto es sobre el sufrimiento de las víctimas, no sobre sus vínculos con Europa, importador del 25% de los llamados minerales de sangre.

El único intento: Fairphone

Como consumidores, actualmente, no hay manera de estar seguros que nuestros teléfonos no llevan minerales de sangre. En un espacio alternativo al Congreso Mundial del Móvil, se habla de cómo cambair la industria. La representante de Fairphone, Daria Koreniushkina, cuenta esta alternativa: “Estamos construyendo un smartphone con el objetivo de resolver los problemas sociales y ambientales que genera la cadena de suministro que hay detrás la fabricación de los teléfonos. Desde las minas, pasando por el diseño o la producción en las fábricas y hasta al final, en el momento del reciclaje, para evitar los residuos electrónicos”.

“El aspecto más urgente son los cuatro minerales de sangre. Hemos logrado acceder a estaño y tántalo libres de conflicto procedentes de Congo y en el Fairphone II hemos introducido oro certificado. Es la primera vez que se lanza un proyecto así en la industria de la electrónica de consumo.” 

El de Fairphone es un objetivo que se topa con la gigantesca industria. “Sabemos que en algún momento un mineral limpio de conflicto se puede fundir con otras fuentes”. Así que mantener el móvil limpio “es casi imposible”.

Aún así,  Koreniushkina es optimista. “Hay 90.000 persones en Europa que han optado por comprar un Fairphone, y eso resulta inspirador. Porque es gente que ha demostrado que quiere marcar una diferencia, que quiere productos más éticos. Y creemos que eso puede motivar a toda la industria a actuar de forma más responsable".



Fuente:  http://www.eldiario.es/desalambre/evitar-comprar-moviles-minerales-sangre_0_580242122.html?utm_content=buffer2678e&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

#SuperLuna


La sobre la entrada al Acrópolis de Atenas. Andrea Bonettu (EFE)

sábado, 12 de noviembre de 2016

Las aves marinas comen plástico porque su olfato lo confunde con alimento

 El estudio ayuda a explicar por qué la ingestión de plásticos es más prevalente entre algunas especies de aves, cuyo fino sentido del olfato les sirve para cazar

Sula bassana by Dirk Bruin

Uno de los problemas a los que se enfrentan las aves marinas es la ingesta de plásticos que flotan en el mar, que se debe a que esos residuos emiten un compuesto sulfuroso cuyo olor señala a esos pájaros dónde encontrar alimento.


Un estudio de la Universidad de California (EEUU) publicado por Science Advance señala que esa pista olfativa engaña a las aves que confunden los plásticos que llegan al océano con comida real.

Olfato de las aves marinas

 El texto ayuda a explicar por qué la ingestión de plásticos es más prevalente entre algunas especies de aves, en especial aquellas que tienen pico de tubo, como petreles o albatros, cuyo fino sentido del olfato les sirve para cazar.

El autor principal del estudio, Matthew Savoca, indicó, en un comunicado de la Universidad, que, por norma general, los animales tiene una razón cuando deciden algo y si realmente se quería entender por qué comen plástico había que pensar cómo encuentran comida.

El estudio pude abrir la puerta a nuevas estrategias que permitan tratar el problema de la presencia de plásticos en el océano que representa un peligro no solo para los pájaros, sino también para peces, tortugas y otras especies de vida marina.

Para saber cómo huelen exactamente los plásticos que acaban en el mar, los científicos colocaron en dos lugares de la costa californiana bolsas de malla con los tres tipos más comunes de plásticos que acaban como desecho en el agua, el polietileno tanto de alta como de baja densidad y el polipropileno.

Las bolsas permanecieron tres semanas atadas a una boya, tras lo que los plásticos fueron analizados para identificar los olores que despedían.

Compuesto químico

Los expertos confirmaron que “apestaban” a un compuesto de sulfuro, el dimetil sulfuro, una señal química que liberan las algas que, con el tiempo, cubren los plásticos flotantes.

La profesora y coautora del estudio Gabrielle Nevitt ya había establecido que el dimetil sulfuro es un olor que activa los picos tubulares de las aves marinas para alimentarse.

Ese compuesto químico se libera cuando las algas son consumidas por animales como el kril, uno de los alimentos favoritos de las aves marinas, por lo que, si bien el alga no huele como alimento, sí lo hace a comida que se come. Sería como “la versión para pájaros de la campana que anuncia la cena”, según la Universidad.

Las aves marinas comen plástico porque su olfato lo confunde con alimento
Fotografía de archivo de una bolsa de plástico en el mar. EFE/Mike Nelson
 Pájaros en peligro de extinción
Science Advances publica también otro estudio en el que se han usado datos obtenidos por detección remota, el cual señala que hay más de 200 especies de pájaros en peligro de extinción en lugares como Brasil, Centroamérica o Colombia, aunque no estén censadas en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

En ese trabajo, de la Universidad estadounidense de Duke, se empleó la detección remota para hacer un mapa de los cambios recientes en el uso de la tierra que están reduciendo el hábitat de más de 600 especies de pájaros en el bosque atlántico de Brasil, Centroamérica, el oeste de los Andes colombianos, Sumatra, Madagascar y el sudeste asiático.

De esas 600 especiales solo 108 están en la Lista Roja de animales en riesgo de extinción, pero el nuevo análisis señala que 210 de ellas se enfrenta a un riesgo acelerado de desaparecer y 189 deberían considerarse como amenazadas, teniendo en cuenta la extensión y ritmo al que se pierde su hábitat.

El profesor de Ecología de Conservación Stuart Pimm indicó que el proceso de evaluación de la Lista Roja data de hace 25 años, por lo que no se emplean los avances ofrecidos por las tecnologías geoespaciales.

Al no incorporar este tipo de datos, la Lista Roja esta “subestimando el número de especies en riesgo y que científicos como políticos pasen por alto áreas prioritarias para la conservación”, según el estudio. Efeverde


Fuente:  http://www.efeverde.com/noticias/aves-marinas-plastico-olfato/?utm_content=buffere3839&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

La espeluznante historia de los libros forrados con piel humana

bro_john_horwood_2_3589336-534x677Parece ligera y fina, pero la piel humana puede curtirse como la de cualquier otro animal.  Al hacerlo, incrementa su grosor, convirtiéndose en un cuero de grano fino parecido al de un becerro. Gracias a estas propiedades nació la bibliopegia antropodérmica, una técnica en las que se usa el pellejo humano como material de encuadernación de libros. Por desagradable y perturbador que pueda sonar, se empleó con cierta popularidad entre los siglos XIII y XVII y hoy en día se conservan algunos ejemplares en museos o colecciones privadas. Suelen ser volúmenes sobre de anatomía, testamentos y confesiones de delincuentes que serían muy del gusto de Hannibal Lecter.

 Algunos se encuadernaron con el escatológico material por razones sentimentales, como recordar a un ser querido. Otros, por pura venganza. Si sois fuertes de corazón y vuestros nervios están templados, os invitamos a hacer un pequeño recorrido por el asqueroso fabuloso mundo de estos misteriosos libros.

El Caso de John Horwood
Año:1821
John Horwood tenía 18 años y estaba obsesionado con una chica llamada Eliza Balsum. Un día, cuando ella recogía agua de pozo, su funesto admirador la atacó de forma salvaje golpeándole la cabeza con una piedra. Los gritos de ella alertaron a algunas personas que la llevaron al hospital. Ella murió de sus heridas allí mismo, pero antes pudo identificar a su agresor. Horwood fue colgado en la prisión de Bristol por este crimen. Precisamente en la oficina de registros de esta ciudad británica conservan un ejemplar de la colección de documentos sobre el caso que está encuadernada con la piel del asesino.

highwaymanEl ideólogo de este escarmiento fue el cirujano Richard Smith, que diseccionó el cuerpo de Horwood en una lección pública en el Hospital Real de Bristol. Según la BBC, aunque no se aprecia bien por el paso de los años, la portada del libro está embozada con una calavera y huesos cruzados. Sobre ella figura la leyenda, “Cutis Vera Johannis Horwood“, que significa “la piel verdadera de John Horwood”. Venganza en estado puro.

Narración de la Vida de James Allen, alias Jonas Pierce, alias James H. York, alias Burley Grove, el Autoestopista, siendo su Confesión en el Lecho de Muerte al Alguacil de la Prisión del Estado de Massachusetts.
Año: 1837
James Allen era mulato jamaicano que se ganaba la vida como asaltador de caminos en EEUU,. Habiendo sido encarcelado y estando cerca de la muerte, pidió a las autoridades de la prisión en la que se encontraba el poder realizar una última confesión. Quería además que esta fuese publicada y que una copia de la misma fuese empastada en su propia piel y entregada a a John A. Fenno, la ultima persona que se le resistió durante un atraco. Según Rialto, el encargado de realizar el encuadernado fue el especialista Peter Low, que aseguró haber sufrido numerosas pesadillas durante el proceso.

article-1360628-0d5af7cc000005dc-197_468x322El macabro ejemplar permaneció cogiendo polvo en alguna estantería de la familia de Fenno hasta que alguno de sus miembros decidió deshacerse de ella donándola al Ateneo de Boston.

En la portada del libro se puede apreciar la inscripción “Hic liber Waltonis Cute Compactus est“, que según la Wikipedia significa “Este libro está encuadernado con la piel de Walton“. Walton era uno mas de los numerosos alias de James Allen.

 Trabajos Poéticos de John Milton
Año: 1852
Según el Daily Mail, la cubierta de este librito de aspecto inocente está confeccionada con la piel de George Cudmore, ajusticiado en Exeter (Devon, Inglaterra) en 1830 por el asesinato de su esposa, a la que había envenenado con arsénico. El cuerpo de Cudmore fue entregado a un Hospital, donde fue diseccionado. Una parte de su piel acabó en las manos de un tal W. Clifford, librero de Exeter que, años después, en un día de aburrimiento, la empleó para forrar las obras poéticas del autor de El Paraiso Perdido.

bc3837905916a28262ce53aa23af766a La danza de la muerte
Año: 1856
Realizada por el reputado encuadernador galo Raparlier, a pesar de la foto en negro hay que destacar que el impresionante libro del alemán Hans Holbein está empastado con piel humana y profusamente decorado con vivos colores como rojo, verde o amarillo. Se desconoce al donante, voluntario o no.

 De Humani Corporis Fabrica
Año: 1860
Se desconoce el donante del tejido humano que sirvió para encuadernar la obra magna sobre anatomía de Andreas Vesalius (1514–1564). Tampoco sabemos como llegó a las manos de un alumno de la Universidad norteamericana de Brown (Rhode Island), que regaló el libro a la  Biblioteca John Hay de la misma entidad educativa. Lo que sí se ha demostrado, tras realizar algunos análisis de ADN, es que es genuina piel humana, o, según informa la web de la Brown University Library, de algún primate muy cercano

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Especulaciones sobre el Modo y Apariencia de la Impregnación en el Ser Humano Femenino
Año: 1869
En el Museo Mutter de Filadelfia se conservan nada menos que tres libros encuadernados con la piel de los muslos de la misma mujer: Mary Lynch, muerta de triquinosis en un hospital donde trabajaba un médico con enfermizas aficiones.  El matasanos usó piel de la desdichada Lynch (según el blog Fugitive Leaves, tras curtirla con jugo de lima) y confeccionó cubiertas para Le Nouvelles Decouvertes sur Toutes les Parties Principales de L’Homme et de la Femme, y Recueil des Secrets de Louyse Bourgeois.


El Destino del Alma
Año: 1880
mutterbooksDes Destinées de l’ame, escrito por la francesa Arsene Houssaye en 1880, se encuentra en la biblioteca Houghton de Harvard desde 1930. En su interior se encuentra una nota del doctor Ludovic Bouland que explica que el volumen fue encuadernado “con la piel de un cuerpo no reclamado de una mujer paciente mental que falleció de derrame cerebral”. ¿Y cómo se le ocurrió esta enfermiza idea? Bouland lo explica en el mismo documento: “Un libro sobre el alma humana merecía tener una cubierta humana”.

En el ejemplar, según explica Planeta de Libros , si se observa cuidadosamente “se distinguen fácilmente los poros de la piel”. Su origen humano fue confirmado recientemente por investigaciones científicas.

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¿Puedo hacerlo en casa?
En 1930, Holbrook Jackson explicó en su libro Anatomy of Bibliomania que para poder emplear piel humana en la encuadernación de libros, esta debe sumergirse durante varios días en una solución fuerte de alumbre, vitriolo romano y sal común. Luego se debe secar a la sombra. Según el libro, el resultado final es una cobertura curtida de un delicado tono castaño dorado, de textura firme y suave al tacto. La parte más apreciada del cuerpo humano, como has podido comprobar si has llegado leyendo hasta aquí, es la zona de la espalda.

Si quisieses saber más. te recomendaríamos la lectura de 101 cosas que puedes fabricar con piel humana, del doctor Ronald Skinemwell, pero es un fake.

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jueves, 10 de noviembre de 2016

Trump, escucha. Los lemas de las protestas que han recorrido Estados Unidos


AFP
"Stop a la oligarquía" / "Mantén el Gobierno fuera de mi coño"

La victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos ha provocado una oleada de protestas en todo el país. Miles de ciudadanos descontentos con el resultado, y asustados por las intenciones del presidente electo, han salido a las calles de las principales ciudades del país para expresarle su rechazo.

Reuters
"Agárralos por las pelotas" / "Stop Trump"
AFP
"Mujeres contra Trump"
AFP
"La violencia alimenta a la violencia. Basta es basta. El ojo por ojo deja ciego al mundo".
AFP
"No nos callaremos"
AFP
"Deportemos a Donald Trump. Resistencia indígena"
AFP
"Alzémonos contra el odio".
AFP
"Trump, que te jodan".
En su protesta, portan pancartas o hacen pintadas que reflejan "los méritos" del magnate republicano que se hará cargo de las riendas del país como 45º presidente de los Estados Unidos.

Reuters
"Nunca Trump" / "Hombres blancos contra el odio" / "No es mi Presidente"



AFP 
"Mein Trumpf", una paralelismo entre Trump y el libro más famoso de Adolf Hitler.





“Trump no es una rareza. Forma parte de una tradición política racista”

<p>Eric Foner.</p>
Eric Foner.
Daniella Zalcman
Desde que empezó a resultar claro que Donald Trump sería el candidato republicano a la Casa Blanca, un sinfín de titulares, discursos y declaraciones han tratado su intolerancia como una aberración política. La prensa progresista, organizaciones no gubernamentales e incluso los gerifaltes del Partido Republicano se echan las manos a la cabeza cada vez que Trump menta el resentimiento racial de los blancos como herramienta de galvanización política. “No tiene precedentes”, se repite hasta la saciedad, como para dejar claro que Estados Unidos no merece a un candidato como Trump.

Y, sin embargo, Trump no ha hecho sino revivir una tradición tan estadounidense como el Día de Acción de Gracias. O eso argumenta Eric Foner, historiador de la Universidad de Columbia, y autor de decenas de libros sobre las relaciones raciales a lo largo de la historia del poder en Estados Unidos. Foner, cuyo trabajo ha sido galardonado con los prestigiosos premios Pulitzer, Lincoln y Bancroft, recibe a CTXT para situar la retórica racista de Trump en su contexto histórico y alertar sobre el peligro de olvidar los muchos precedentes del magnate y las fuerzas que representan en la historia de Estados Unidos.

¿Por qué es importante para el debate público reconocer que Trump no es tan novedoso como lo pintan los medios de masas o los líderes de opinión?
Cada situación es única, y Trump no es exactamente igual que sus predecesores, pero hay una tendencia entre los periodistas en esta campaña a pensar que lo que representa ha surgido de la nada, que está completamente fuera de la tradición política americana ‘normal’. Esto va emparejado a la visión de que somos una nación básicamente pacífica, respetuosa con las leyes, en la que la política se resuelve por medio del debate razonable, al contrario que otros países, donde se libran batallas ideológicas muy fuertes. Hay una tradición, obviamente, de libertad, de apertura, de recibir con los brazos abiertos a la inmigración, del debate razonado y la transigencia. Dicha tradición, muy potente, está enraizada en los ideales de la Declaración de Independencia, pero hay otra tradición muy fuerte que se remonta también a la fundación del país, basada en la esclavitud y la hostilidad a los extranjeros. Esto se ha manifestado de muchas maneras a lo largo de la historia estadounidense, de modo que Trump no surge de la nada, sino que representa una tradición con amplísimo recorrido.

Hablemos de algunos de sus predecesores.
El sentir anti inmigración ha florecido en muchos momentos de la historia de EE.UU. En la década de 1850 había un partido político, el Native American Party (Partido de los Nativos Americanos), que se dedicaba casi en exclusiva a restringir la inmigración, a menudo sobre bases idénticas a las que Trump propone ahora: que los inmigrantes eran criminales, que les robaban el trabajo a los estadounidenses, y cosas por el estilo. Entre los años veinte y los sesenta del siglo XX, la inmigración estuvo altísimamente restringida. Fue una política de Estado, sin apenas discusión. Obviamente no es necesario argumentar que el racismo está muy arraigado en la historia estadounidense, tanto en la etapa esclavista como mucho después. La idea de que los blancos son los estadounidenses tipo, la quintaesencia de la nación, y que los no blancos no encajan, se ha expresado en incontables ocasiones a lo largo de nuestra historia. Trump bebe de esa tradición. 

Entonces, ¿es Trump simplemente una nueva encarnación de ese sentir racista? 
No exactamente. Lo que hace a Trump diferente es que combina eso con sus posturas proteccionistas en política comercial, que nunca se habían ligado al nativismo que propugna el candidato. El político más reciente parecido a Trump no es otro que George Wallace, que se presentó a la presidencia en 1968 y 1972, y que logró un gran apoyo basándose en el resentimiento contra el movimiento por los Derechos Civiles no solo en el Sur, sino también entre los obreros del Norte. Trump es la suma de eso y Ross Perot, que en 1992 se presentó como independiente, y, al igual que Trump ahora, decía: “Yo no soy político; yo sé gestionar los negocios”. Perot puso la cuestión del comercio encima del tablero, diciendo, como Trump, que “nos roban los trabajos; estamos compitiendo con el empleo barato de otros países”. En cierta medida, Trump es una combinación de Wallace, Perot y alguien que no pertenece a nuestra tradición, el italiano Silvio Berlusconi. Como él, es un multimillonario que dice lo primero que se le ocurre y lleva una vida extravagante, siempre rodeado de mujeres jóvenes. Es en cierta medida una celebrity. Nunca habíamos tenido un famoso televisivo en la pugna por la Presidencia.

¿Dónde tiene su origen la tradición que une a Trump con la política antimigratoria del XIX o George Wallace en los sesenta?
Tiene su origen en el nacimiento de la nación. Este país se fundó sobre la base de la esclavitud, que se mantuvo como principal institución hasta la Guerra Civil. Este país basó su crecimiento y expansión en el destierro de los nativos americanos, la esclavitud de los africanos, la invasión y toma por la fuerza de parte de México, un  país considerado entonces no blanco. Dicho de otro modo, la desigualdad racial está grabada en el ADN de los EE.UU. como su razón de ser. Es evidente que hay muchos estadounidenses dignos que han rechazado esa forma de pensar, pero el desarrollo estructural de los EE.UU. tuvo, necesariamente, que dar lugar a un sentir profundamente racista, porque esas fueron la base económicas y políticas sobre las que floreció el país.

Como es sabido, librarse de la institución de la esclavitud llevó aparejada una guerra civil tremenda. Después siguió un periodo en el que se intentó reescribir las leyes, cambiar la Constitución y purgar el elemento racial de la noción del ser estadounidense para abrirlo a todas las razas, pero fracasó, y fue suplantado por el periodo Jim Crow, la segregación, etc. Así que, insisto, la apelación de Trump a las bajas pasiones racistas tiene un largo recorrido en la política estadounidense. Lo novedoso es que, desde la era del movimiento por los derechos civiles, esos apelativos habían sido más sutiles. Se hablaba del “imperio de la ley”, como hace ahora Trump, o de los “parásitos” del Estado de bienestar, no tanto de racismo de manera explícita. Pero la posición económica de los blancos se ha visto mermada en los últimos 30 o 40 años, y muchos culpan al resto de razas. Trump ha logrado conectar con esa gente. 

¿Hay algo en particular de la política anti inmigración del siglo XIX que le recuerde a Trump?
Bueno, en 1850 el sistema político se hallaba en descomposición por culpa de la cuestión de la esclavitud, y el vacío resultante lo ocupó el Partido Nativo Americano, conocido coloquialmente como el Know Nothing Party, o partido de los ignorantes. Era un periodo de inmigración masiva de Irlanda, de donde la gente huía por culpa de una tremenda hambruna, y de Alemania, entre otros sitios. Los irlandeses, en concreto, parecían muy diferentes al ser católicos en un país protestante. Como a los mexicanos de hoy, se les acusaba de ser criminales, de llevarse el trabajo de los estadounidenses. Además, votaban mucho, en su mayoría al Partido Demócrata, por lo que sus rivales les tenían un gran resentimiento. Es cierto que los Know Nothings no consiguieron demasiado. No alcanzaron el poder nacional, aunque sí lograron imponerse en las elecciones de varios Estados, y alcanzaron gran prominencia hasta que la cuestión de la esclavitud [abolida en 1863] los superó. 
 
Ha mencionado, de pasada, la época de Jim Crow, que no es tan conocida fuera de EEUU como la etapa esclavista. ¿Puede describirla?
Después de la Guerra Civil, cuando cerca del 90% de afroamericanos vivía en el Sur, se puso en marcha un experimento llamado la Reconstrucción en el que se otorgó el derecho al voto a los negros, y se pusieron en marcha gobiernos democráticos interraciales, sacando del poder a las viejas élites blancas. Pero estas reaccionaron con violencia, mediantes grupos como el Ku Klux Klan, y esos gobiernos fueron derribados. La supremacía blanca se restauró en el Sur. Es lo que se conoce como la era de Jim Crow, que duró en realidad hasta los años cincuenta del siglo XX. Se volvió a retirar el derecho al voto a los negros, a los que se confinó a los trabajos peor pagados, una educación extremadamente deficiente, etc. Es cierto que muchos terminaron por emigrar al norte para huir de eso, pero ese proceso no se dió hasta cincuenta años más tarde. Una vez que los negros del Sur perdieron el derecho al voto, los políticos de la región pudieron apelar al racismo para salir elegidos. Sus discursos eran mucho más extremos que los de Trump. Estaban llenos de menciones a los niggers, a hombres negros violando a las mujeres blancas, y a los supuestos peligros de los matrimonios interraciales. Todo eso vendía mucho entre el electorado blanco. Era el modus operandi habitual de los políticos de cualquier partido en el Sur en la década de 1880, 1890 y principios del siglo XX. Se pintaba a los negros como salvajes criminales. Esa retórica perduró hasta la década de los treinta o cuarenta. No había mejor manera de salir elegido en el Sur.

También ha hablado de George Wallace, que se presentó como independiente, pero qué hay de la Southern Strategy (la estrategia sureña) que tejió Richard Nixon para recuperar la región para los republicanos? ¿No se basaba también en el resentimiento racial?
Nixon es un buen ejemplo de cómo los políticos ‘respetables’ lograron apelar al resentimiento de los blancos contra el movimiento pro derechos civiles sin necesidad de usar un lenguaje racista, como hacían sureños como Wallace. Utilizaba otros argumentos, como los “derechos de los Estados” o el “autogobierno” frente al gobierno federal, la criminalidad, el desorden urbano, o los disturbios de los sesenta, para señalar a los negros sin mencionarlos directamente. La Southern Strategy fue muy exitosa, y se basaba en la idea de recuperar a votantes blancos del Partido Demócrata en el Sur para ganarlos a la causa republicana. No sólo lo logró en su momento, sino que ese electorado sigue siendo fielmente republicano hoy en día. La clave fue el uso de un lenguaje cifrado, no explícitamente racista. Cuando se ataca a las políticas de redistribución, cuando se defiende la dureza contra el crimen, mucha gente blanca entiende el mensaje subliminal, se está atacando a los negros. 

Nixon trazó esa estrategia como contrapeso al movimiento de los derechos civiles. ¿Qué le sugiere que el ascenso de Trump haya coincidiendo con la prominencia del movimiento Black Lives Matter?
Bueno, cuando Trump habla del imperio de la ley, como hace a menudo, está reeditando la estrategia de Nixon, y se ha referido a Black Lives Matter en términos antagónicos, defendiendo que su presencia hace que la policía tenga miedo de enfrentarse a los criminales. La diferencia es que en los sesenta había una gran tensión social en las áreas urbanas. Cada verano se sucedían los disturbios en las zonas de mayoría negra en el Norte, en Detroit, Newark o Harlem, entre otras. Mucha gente blanca se sentía genuinamente amenazada por esto. Hoy en día la criminalidad es muy baja. La insistencia de Trump en el imperio de la ley no tiene tanta resonancia precisamente por eso. La gente no sabe muy bien de qué habla. Pero sí es cierto que refuerza la idea de que los negros son una amenaza para el orden y la paz en las ciudades.

 ¿Qué lecciones debemos extraer de todas experiencias históricas que ha detallado para el momento político actual?
No todos los americanos son racistas. Eso es obvio, más aún porque Trump va camino de perder. Pero lo que trato de decir es que tenemos que ser sinceros a la hora de analizar nuestra historia política en su conjunto. Trump es una figura reconocible en nuestra historia. Es novedoso en cierta medida, pero también tiene una larga lista de predecesores en la tradición política estadounidense. Y eso dice algo importante acerca de nuestra sociedad y nuestra historia. Resultaría mucho más agradable desdeñar a Trump como una rareza, un individuo extraño que ha aparecido en nuestra política pero que no representa nada, pero eso sería un grave error. Incluso durante la Revolución Americana los patriotas que movilizaron a la gente para enfrentarse a los británicos lo hicieron apelando al racismo, al sentir contra los negros, y en especial contra los indios. En la Declaración de Independencia, Jefferson solamente hace una referencia a “los indios”, y es para llamarlos “salvajes”, obviamente para movilizar el apoyo de los blancos en su contra. Así que, desde nuestra revolución, hay una componente de la historia política estadounidense que se basa en apelar a unos grupos mediante la humillación de otros.


El Precedente Filogenético

El siempre divertido Robert Sapolsky hace una digresión en su libro Why Zebras Don’t Get Ulcers acerca de la corrección política y las cosquillas. Dice que una vez leyó algo acerca de que a nadie le gusta que le hagan cosquillas, que todo va de poder y control de parte del que hace las cosquillas, especialmente cuando se trata de niños, y que el hecho de que se rían no indica placer sino que es algo reflejo, y que requerir ser cosquilleado es signo de subordinación y de amor a las cadenas, y enseguida aparecían palabras como «falocéntrico» y cosas así.

Los biólogos, una de las primeras cosas que hacen cuando se enfrentan a un problema es buscar el Precedente Filogenético para entender mejor el fenómeno humano, y eso es lo que hizo Sapolsky: ¿otras especies hacen esto? Porque si otras especies relacionadas hacen lo mismo, esto debilita los argumentos que dicen que ese fenómeno se debe a la cultura humana. Y resulta que a los chimpancés les encanta que les hagan cosquillas. Una de las primeras palabras que dominan los chimpancés que son entrenados para hablar el lenguaje de signos es «cosquillas» y una de las primeras frases: «Hazme cosquillas». En la universidad, Sapolsky trabajó con uno de estos chimpancés. El chimpancé componía la frase correctamente y Sapolsky le hacía cosquillas. Los chimpancés se encogen, se cubren las costillas y hacen una respiración característica cuando les hacen cosquillas. El chimpancé se paraba, recobraba el aliento y hacía un gesto como de que ya era demasiado. Entonces se le iluminaban los ojos y volvía a hacer la frase «hazme cosquillas».

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Tim Flach
«Kiss»
More Than Human
En el libro Macachiavellian Intelligence, Dario Maestripieri describe la sociedad de los macacos Rhesus (Macaca mulatta) y encontramos cosas muy interesantes en cuanto a otro tipo de precedentes filogenéticos. Estos macacos son unos monos de unos 5-8 kg. Los machos son 5-10 centímetros más altos y pesan 2-3 kg más que las hembras. Viven entre 20 y 30 años y las hembras alcanzan la pubertad a los 3-4 años de edad y los machos un año más tarde que las hembras. Pertenecen a los llamados monos del Viejo Mundo que comparten el 95% de los genes con los humanos, ya que nuestros ancestros y los de ellos se separaron hace unos 25 millones de años. Después de los humanos es probablemente la especie de primate más exitosa del planeta, en sentido reproductivo, ya que se adaptan a cualquier hábitat y su principal jugada ha sido precisamente prosperar entre humanos y vivir a nuestra costa, mientras que otros animales huyen de nosotros. Se estima que en el norte de la India la mitad de los macacos viven en pueblos, templos, ciudades, estaciones de tren, etc.

Los macacos Rhesus que más ha estudiado Maestripieri viven en la isla de Cayo Santiago, cerca de Puerto Rico, patrocinados por el National Institutes of Health (NIH) de los Estados Unidos desde donde se envían a centros de investigación ya que este macaco es uno de los animales más utilizados en investigación biomédica.

Resulta que los macacos siguen un patrón estacional en su reproducción, producen los niños en la estación del año en que la comida es más abundante. En Puerto Rico en concreto, los macacos tienen el sexo en primavera-verano y las crías en otoño-invierno. Esto quiere decir que las hembras están seis meses interesadas en las crías y nada en absoluto en el sexo. Los machos Rhesus experimentan una caída de testosterona en la estación de la crianza y pierden la libido. ¿Qué sentido tiene estar excitado todo el tiempo si las hembras no están interesadas? En una ocasión, Maestripieri y sus colaboradores administraron inyecciones de una hormona sexual, estradiol, a varias hembras durante la estación de la crianza. De repente, las hembras empezaron a estar interesadas en el sexo y perseguían a los machos y les acosaban con invitaciones sexuales. Los machos, sin embargo, no estaban interesados. En los Rhesus la motivación sexual de los machos se ha vuelto estacional, como la de las hembras.

Conviene señalar que los macacos son una sociedad matrilineal. Muchos animales tienen una tendencia natural a evitar el incesto, el sexo entre familiares cercanos, por razones genéticas. En los cromosomas llevamos dos copias de cada gen, una procedente del padre y otra de la madre. Los genes tienen variantes que se llaman alelos y eso hace que unos tengamos ojos azules, otros marrones y otros negros, por ejemplo. Algunos de esto alelos pueden ser perjudiciales pero la mayoría de estos son recesivos, es decir, sólo dan problemas cuando el individuo lleva dos copias de ese mismo alelo. Los alelos “malos” son raros en la población por lo que teniendo relaciones sexuales con un individuo cualquiera es difícil acabar con dos copias malas pero si el sexo ocurre entre familiares eso sería más probable. Así que para evitar el incesto los primates tienen un método que se llama dispersión y consiste en que cuando llegan a la pubertad uno de los dos sexos emigra (la tendencia a quedarse en el mismo lugar se llama filopatria: amor a la tierra paterna, en griego). En el caso de los macacos son los machos, mientras que en los chimpancés son las hembras y en cuanto a gorilas y orangutanes ambos se dispersan. En la mayoría de sociedades humanas son las mujeres las que se dispersan por lo que la filopatria suele ser masculina. Sin embargo en los macacos, como decíamos, los machos emigran y las hembras se agrupan en grupos de familiares llamados grupos matrilineales. Los machos no tienen familiares y quedan más aislados recayendo el poder en las hembras.


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K. West
 Así que las hembras Rhesus tienen la menarquia a los dos años y medio de edad, se emparejan y tienen un bebé seis meses después. Pero la mayoría de ellas no quedan embarazadas ese primer año y suelen tener el primer hijo un año después. A los tres o cuatro años de edad las hembras Rhesus todavía están creciendo y lo harán durante uno o dos años más. Pero para esa edad las hembras Rhesus ya están muy interesadas en los bebés y en cómo manejarlos. Cuando las hembra Rhesus tiene un año de edad y llega la época de los bebés, todas las hembras empiezan a parir y se muestran de inmediato muy interesadas en las crías. Las observan, huelen, tocan y tratan de cogerlas por unos segundos si es que la madre lo permite. A los machos de un año no les interesan en absoluto los bebés recién nacidos y están muy ocupados peleándose y persiguiéndose unos a otros. A los dos años de edad la diferencia entre machos y hembras es todavía mayor y luego se mantiene toda la vida.

Las chicas humanas también están más interesadas en los bebés que los chicos (3). Algunos antropólogos y psicólogos creen que esto es porque los padres animan a las niñas a jugar con muñecas y a los niños con camiones. Esto realmente pasa pero hay más cosas implicadas en este fenómeno que la socialización. Las chicas que tienen una condición llamada hiperplasia adrenal congénita, que se debe a una mayor exposición a andrógenos durante el embarazo, no muestran interés por las muñecas y tienen preferencias como las de los chicos en mayor medida (4). Las madres Rhesus no animan a sus hijas a jugar con los bebés o impiden que sus hijos jueguen con ellos pero la diferencia sexual está ahí. Y si das la opción a jóvenes Rhesus de que jueguen con muñecas o con camiones de juguete, ¿adivinas lo que ocurre? Pues que las hembras escogen las muñecas y los machos los camiones (5, 6).

  

Fuente: Monkey test shows gender choices (Is your brain male or female? BBC HORIZON)

La razón por la que las hembras jóvenes pueden estar biológicamente predispuestas a ser atraídas por los bebés —o por cosas que se les parecen—, quizá se deba a que necesitan tener experiencia antes de que se conviertan en madres. El interés por los bebés está probablemente cableado en sus cerebros, pero cómo ser una buena madre requiere aprendizaje. Así que entre el año de edad y los tres años, las hembras Rhesus miran lo que otras madres hacen con sus bebés y les cogen lo más posible (algunas llegan a raptarlos sin el permiso de la madre). Las hembras que consiguen más experiencia de pequeñas suelen ser mejores madres cuando nacen sus hijos (7).

De todo lo hablado podemos sacar la conclusión de que muchos fenómenos, como las cosquillas o el interés por los niños de las hembras, no son exclusivamente parte de la naturaleza humana, son parte de la naturaleza animal. Por lo tanto, pretender explicarlos con causas que incumben exclusivamente a los humanos, como la educación o la cultura, es insuficiente. No somos tablas rasas.



Fuente:  http://www.nextdoorpublishers.com/2016/11/el-precedente-filogenetico/

miércoles, 9 de noviembre de 2016

La espectacular persecución de un grupo de serpientes a una iguana


En muchas ocasiones, los documentales de animales esconden auténticas moralejas. Es el caso de unas imágenes en las que se ve cómo una iguana logra escapar tras ser perseguida por un grupo de serpientes.

El documental fue emitido por la BBC y subido a Twitter por el usuario ‏@MrLukeJohnston. En apenas 24 horas acumula cerca de 160.000 retuits. No es para menos. La iguana logra salvarse a pesar de que por momentos su huida parece imposible.

En muchas ocasiones, los documentales de animales esconden auténticas moralejas. Es el caso de unas imágenes en las que se ve cómo una iguana logra escapar tras ser perseguida por un grupo de serpientes.

El documental fue emitido por la BBC y subido a Twitter por el usuario ‏@MrLukeJohnston. En apenas 24 horas acumula cerca de 160.000 retuits. No es para menos. La iguana logra salvarse a pesar de que por momentos su huida parece imposible.


Más información: http://www.huffingtonpost.es/2016/11/08/serpientes-iguana_n_12862632.html

Hace sólo unos meses, Michael Moore nos explicaba por qué iba a ganar Donald Trump

DONALD TRUMP

Estimados amigos:
Siento ser el que dé las malas noticias, pero ya os lo advertí el pasado verano cuando dije que Donald Trump sería el candidato republicano a la presidencia. Y ahora traigo unas noticias aún peores y más deprimentes: Donald J. Trump va a ganar las elecciones en noviembre. Este ignorante, peligroso y miserable payaso a tiempo parcial y sociópata a tiempo completo será el próximo presidente de Estados Unidos. Presidente Trump. Vamos, id practicando, porque será así como nos tendremos que dirigir a él durante los próximos cuatro años: "PRESIDENTE TRUMP".

En mi vida he deseado tanto estar equivocado como ahora.

Me imagino lo que estaréis haciendo ahora mismo. Estaréis negando con la cabeza y mientras pensáis: "No, Mike, no va a ganar". Por desgracia, vivís en una burbuja con una cámara de resonancia acoplada en la que tanto vosotros como vuestros amigos estáis convencidos de que los estadounidenses no van a elegir como presidente a un idiota. Vais alternando entre la sorpresa y la mofa por su último comentario o por su actitud narcisista ante todo, porque todo gira a su alrededor. Y después escucháis a Hillary y veis a la que sería la primera mujer en un cargo así en Estados Unidos, una persona respetada, inteligente y que se preocupa por los niños, que continuará con el legado de Obama porque eso es claramente lo que quieren los estadounidenses, cuatro años más de esto.

Tenéis que salir de esa burbuja inmediatamente. Tenéis que dejar de negar lo evidente y enfrentaros a la verdad que en el fondo sabéis que es muy real. Intentar tranquilizaros con datos -"el 77% del electorado son mujeres, personas de otras razas y jóvenes de menos de 35 años, ¡y Trump no puede ganar por mayoría en ninguno de esos sectores!"- o con lógica -"¡la gente no va a votar a un bufón ni en contra de sus intereses!"- es la manera que tiene el cerebro de protegerse de una situación traumática. Como cuando oyes un ruido extraño en la calle y piensas: "Ah, es que habrá reventado una rueda", o "¿quién anda tirando petardos?" porque no quieres pensar que lo que acabas de oír es un disparo. Es la misma razón por la que todas las noticias iniciales y testigos del 11-S decían en los primeros momentos que "un pequeño avión se había estrellado por accidente contra el World Trade Center". Queremos -necesitamos- tener esperanza porque, francamente, la vida ya es lo suficientemente dura y ya bastante hay que luchar entre sueldo y sueldo. No podemos con muchas más malas noticias. Por lo tanto, nuestro estado mental vuelve al estado predeterminado cuando se hace realidad algo aterrador. Las primeras personas arrolladas por el camión en el atentado de Niza pasaron sus últimos minutos de vida pensando que el conductor del camión simplemente había perdido el control del vehículo, haciéndole señas y gritándole que tuviera cuidado y que había gente en la acera.

Queridos amigos, esto no es un accidente. Es la realidad. Y si creéis que Hillary Clinton va a ganar a Trump con datos, inteligencia y lógica, es que no os habéis quedado con nada de las 56 primarias en las que 16 candidatos republicanos probaron con todo, sacaron todos sus ases de la manga y no pudieron hacer nada para detener al gigante de Trump. A día de hoy, tal y como están las cosas, creo que va a ganar; y, para lidiar con ello, necesito que primero lo reconozcáis y quizá después podamos encontrar una manera de salir de este embrollo en el que nos hemos metido.

No me malinterpretéis. Tengo muchas esperanzas puestas en el país en el que vivo. Las cosas están mejor. La izquierda ha ganado las guerras culturales. Los gais y las lesbianas pueden casarse. La mayoría de los estadounidenses adoptan la postura liberal en las encuestas: en el sueldo igualitario para hombres y mujeres, en que el aborto debería ser legal, en la imposición de unas leyes medioambientales más severas, en un mayor control de las armas, en la legalización de la marihuana. Se ha producido un gran cambio: que les pregunten a los socialistas que han ganado en 22 estados este año. Y no me cabe duda de que si la gente pudiera votar desde el sofá en su casa a través de la Xbox o de la PlayStation Hillary ganaría por goleada.
Pero en Estados Unidos las cosas no funcionan así. La gente tiene que salir de casa y esperar una cola para votar. Y, si viven en barrios pobres, con mayoría de negros o de hispanos, no solo tendrán que hacer una cola más larga, sino que se hará todo lo posible para evitar que vayan a votar. Así que en la mayoría de las elecciones es difícil que el porcentaje de participación llegue siquiera al 50%. Y ahí yace el problema de noviembre: ¿quién va a conseguir que los votantes más motivados acudan a las urnas? Sabéis la respuesta a esa pregunta. ¿Quién es el candidato con los simpatizantes más furibundos? ¿Quién tiene unos fans capaces de levantarse a las cinco de la mañana el día de las elecciones y de ir dando la brasa todo el día hasta que cierren las urnas para asegurarse de que todo hijo de vecino vote? Efectivamente. Ese es el nivel de peligro en el que nos encontramos. Y no os engañéis: ni los persuasivos anuncios de televisión de Hillary ni el hecho de que se le desenmascare en los debates ni que los libertarios le quiten votos van a servir para detener a Trump.

Estas son las cinco razones por las que Trump va a ganar:

1. El Brexit del medio oeste de Estados Unidos. Creo que Trump va a centrar gran parte de su atención en los cuatro estados azules de Michigan, Ohio, Pensilvania y Wisconsin. Cuatro estados tradicionalmente demócratas, pero que han elegido a gobernadores republicanos desde 2010 (Pensilvania es el único que finalmente ha elegido a un demócrata ahora). En las primarias de Michigan de marzo, 1,32 millones de habitantes votaron a los republicanos frente a los 1,19 millones que votaron a los demócratas. Según las últimas encuestas de Pensilvania, Trump va por delante de Hillary; y en Ohio están empatados. ¿Empatados? ¿Cómo es posible que esta carrera esté tan reñida después de todo lo que ha dicho y hecho Trump? Quizá se deba a que este ha dicho (y ha dicho bien) que el apoyo de los Clinton al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha ayudado a destruir a los estados industriales de la zona norte del medio oeste de Estados Unidos. Trump va a machacar a Clinton con este tema y con el hecho de que haya apoyado el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica y otras políticas de comercio que han perjudicado a los habitantes de esos cuatro estados. Durante las primarias de Michigan, Trump amenazó a la empresa Ford Motor con que si seguían adelante con el cierre de la fábrica que tenían previsto y se trasladaban a México, pondría un impuesto del 35% a todos los coches construidos en México que se enviaran a Estados Unidos. Música para los oídos de la clase trabajadora de Michigan. Y cuando lanzó otra amenaza a Apple y dijo que les obligaría a dejar de fabricar iPhones en China y a fabricarlos en Estados Unidos todos quedaron embelesados y Trump se llevó una gran victoria que debería haber sido para el gobernador de al lado, John Kasich.

La zona que abarca desde la ciudad de Green Bay (Wisconsin) hasta Pittsburgh (Pensilvania) recuerda a la mitad de Inglaterra: rotas, deprimidas y en las últimas funcionan las chimeneas esparcidas por el campo en el esqueleto de lo que antes llamábamos clase media. Trabajadores (y no trabajadores) amargados y enfadados a los que Reagan engañó y a los que los demócratas -que siguen intentando persuadir de forma deshonesta pero solo quieren aprovecharse de la situación codeándose con banqueros que les puedan extender cheques- abandonaron. Lo que ha pasado con el Brexit en Reino Unido también va a pasar aquí. Elmer Gantry aparece como Boris Johnson y se limita a inventar para convencer a la gente de que ¡esta es su oportunidad! De acabar con todos, con todos los que hicieron añicos su Sueño Americano. Y ahora Donald Trump, el forastero, ha llegado para limpiarlo todo. ¡No hace falta que estéis de acuerdo con él! ¡Es vuestro cóctel molotov personal, el que podéis lanzar a los malnacidos que os hicieron esto! ¡HACEOS OÍR, TRUMP ES VUESTRO MENSAJERO!

Y aquí es donde entran en juego los cálculos. En 2012, Mitt Romney perdió por 64 votos electorales. Sumemos los votos electorales de Michigan, Ohio, Pensilvania y Wisconsin. Son 64. Lo único que Trump necesita para ganar es mantenerse, tal y como se espera, en la franja de estados tradicionalmente republicanos de Idaho a Georgia (estados en los que nunca ganará Hillary Clinton), y ganar en Michigan, Ohio, Pensilvania y Wisconsin. No necesita ganar en Florida, ni en Colorado ni en Virginia. Solo en los cuatro anteriores. Y eso le colocará en la cima. Y eso es lo que va a pasar en noviembre.

2. El último bastión de los hombres blancos enfadados. El gobierno de Estados Unidos que lleva 240 años dominado por hombres llega a su fin. ¡Una mujer está a punto de llegar al poder! ¿Cómo ha podido suceder? Delante de nuestras narices. Había señales de peligro, pero las ignoramos. Nixon -el traidor del género- impuso el Título IX, la ley por la que, en el colegio, las alumnas deberían tener las mismas oportunidades a la hora de practicar deporte. Y luego les dejaron pilotar aviones comerciales. Y antes de que nos diéramos cuenta, Beyoncé revolucionó la Super Bowl (¡nuestro partido!) con un ejército de mujeres negras que, con el puño en alto, dejaron claro que nuestra dominación había terminado. ¡Dónde hemos ido a parar!

Ese es el pequeño resumen de la mente del hombre blanco en peligro de extinción. Tienen la sensación de que se les escapa el poder de las manos, de que su manera de hacer las cosas ya no es la manera en la que se hacen las cosas. La "feminazi", ese monstruo que, como dice Trump, "sangra por los ojos o por donde sea", nos ha conquistado y ahora, después de haber tenido que pasar por ocho años en los que un hombre negro nos ha dicho qué hacer, ¿se supone que tenemos que aguantar ocho años en los que una mujer nos mangonee? ¡Después de eso serán ocho años de gais dirigiendo la Casa Blanca! ¡Y luego transexuales! Ya veis por dónde van las cosas. Para entonces, se les habrán concedido derechos humanos a los animales y el presidente del país será un hámster. ¡Esto tiene que acabar!

3. El problema de Hillary. Seamos sinceros, ahora que estamos entre amigos. Ante todo, dejadme que os diga que me gusta -mucho- Hillary y que creo que le han creado una reputación que no se merece. Pero el hecho de que votara a favor de la guerra de Irak hizo que yo me prometiera que no volvería a votarla. Hasta la fecha, no he roto esa promesa. Por intentar evitar que un protofascista se convierta en nuestro presidente, voy a romper esa promesa. Me entristece pensar que Clinton encontrará la manera de meternos en un conflicto militar. Es un halcón a la derecha de Obama. Pero el dedo psicópata de Trump estará listo para pulsar El Botón, así son las cosas.

Asumámoslo: Trump no es el mayor de nuestros problemas, es Hillary. Es muy impopular: el 70% de los votantes piensan que no transmite confianza ni honestidad. Representa a la política tradicional y no cree en nada que no sea lo que le haga ganar las elecciones. Por eso estuvo en contra del matrimonio homosexual en su momento y ahora lo defiende. Entre sus mayores detractores se encuentran las mujeres jóvenes, cosa que tiene que dolerle considerando los sacrificios que ha hecho -tanto Hillary como otras mujeres de su generación- y lo que ha luchado para que las generaciones más jóvenes no tengan que aguantar que las Barbaras Bushes del mundo les manden callar y a hacer galletas. Pero no gusta a los jóvenes, y no hay día que no oiga a un millennial decir que no la va a votar. Ningún demócrata, ni ninguna persona que no apoye a alguno de los dos partidos mayoritarios, se va a levantar emocionado el 8 de noviembre por ir a votar a Hillary como pasó cuando Obama ganó las elecciones o cuando Bernie Sanders era candidato en las primarias. No hay entusiasmo. Y, como estas elecciones solo van a depender de una cosa -de quién atraiga a más gente a las urnas-, Trump lleva las de ganar.

4. El voto deprimido a Bernie Sanders. Dejad de preocuparos por que los simpatizantes de Bernie no votemos a Clinton, porque la vamos a votar. Según las encuestas, el número de seguidores de Sanders que voten a Hillary este año será mayor que el número de simpatizantes de Clinton que votaron a Obama en 2008. Ese no es el problema. Lo que debería alarmarnos es que cuando el simpatizante promedio de Bernie se arrastre a las urnas el día de las elecciones para votar a Hillary a regañadientes, a eso se le llamará "voto deprimido" (lo que significa que el votante no se lleva a cinco personas con él para que voten también, que no se ha presentado como voluntario para hacer campaña 10 horas al mes de cara a las elecciones y que no contesta con emoción cuando le preguntan por qué va a votar a Hillary: un votante deprimido). Porque, cuando se es joven, se tiene tolerancia cero ante los farsantes y las mentiras. Para la gente joven, volver a la era de Clinton/Bush es como tener que pagar de repente por escuchar música, o volver a usar MySpace o a llevar un teléfono móvil como una maleta de grande. No van a votar a Trump; algunos votarán a un tercer partido, pero muchos se limitarán a quedarse en casa. Hillary Clinton va a tener que hacer algo para dar a los jóvenes una razón para que la apoyen; y elegir a un señor blanco, viejo, insulso y moderado como candidato a vicepresidente no es el tipo de decisión atrevida que pueda transmitir a los millennials que su voto es importante para Hillary. Que hubiera dos mujeres al frente era una idea interesante. Pero Hillary se ha asustado y ha decidido ir a lo seguro. Otro ejemplo más de cómo Clinton está matando poco a poco al voto joven.

5. El efecto Jesse Ventura. Por último, no descontemos la capacidad del electorado para hacer el mal o para subestimar cuántos millones de ciudadanos se conciben a sí mismos como anarquistas encubiertos una vez que echen la cortina y se dispongan a ejercer su derecho al voto. Es uno de los pocos sitios que quedan en esta sociedad en el que no hay ni cámaras de seguridad, ni dispositivos de escucha, ni parejas, ni hijos, ni jefes, ni policías, ni siquiera límite de tiempo. Puedes pasarte ahí dentro el tiempo que te apetezca y nadie puede obligarte a hacer nada. Puedes votar al partido que quieras o a Mickey Mouse y al Pato Donald. No hay reglas. Y precisamente por eso y por la ira que tienen algunos contra un sistema político inservible, millones de estadounidenses van a votar a Trump, y no porque estén de acuerdo con él ni porque les gusten la intolerancia y el ego que le caracterizan, sino porque pueden, simplemente. Para ver el mundo arder y hacer enfadar a papá y a mamá. E igual que cuando estás al borde de las cataratas del Niágara te preguntas por un instante cómo sería tirarse por ahí, habrá muchos a los que les encante sentir que son los que mueven los hilos y que pueden votar a Trump solo para ver qué pasa. Recordemos cuando, en los noventa, los ciudadanos de Minnesota eligieron como gobernador a un ex luchador profesional. No lo hicieron porque fueran estúpidos o porque pensaran que Jesse Ventura era un político célebre o intelectual. Lo hicieron porque podían. Minnesota es uno de los estados más inteligentes del país. Y también está lleno de ciudadanos con gusto por el humor negro, así que para ellos votar a Jesse Ventura fue como hacer un chiste práctico en un sistema político enfermo. Y es lo que va a volver a pasar con Trump.

Cuando me disponía a volver a mi hotel después de participar en el programa especial de Bill Maher sobre la Convención del Partido Republicano en la cadena HBO, un hombre me paró por la calle. "Mike", me dijo, "tenemos que votar a Trump. TENEMOS que cambiar las cosas". Eso fue todo. Para él, era suficiente. "Cambiar las cosas". De hecho, es lo que Trump haría, y a gran parte del electorado le gustaría ser espectador de ese reality show.
(La próxima semana publicaré mi opinión sobre el talón de Aquiles de Trump y sobre cómo creo que se le puede vencer).

Atentamente,
Michael Moore


Fuente:  http://www.huffingtonpost.es/michael-moore/trump-va-a-ganar_b_11212536.html?utm_hp_ref=spain

lunes, 7 de noviembre de 2016

Hic futui: pornografía pompeyana

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Fotografía: Marie-Lan Nguyen / Museo Archeologico Nazionale di Napoli (DP).
 
Quisquis amat valeat, pereat qui nescit amare. / Bis tanto pereat quisquis amare vetat.
(Que quien ame prospere, que muera quien no sepa amar / Y que muera dos veces quien prohíba el amor). 
Grafiti pompeyano.

Una tórrida mañana de agosto de 2014, uno de los vigilantes jurados que patrulla las ruinas de Pompeya oye un gemido en las Termas Suburbanas. Tratando de no pensar en historias de fantasmas, aparta la cortina que protege el tepidarium y se topa con tres jóvenes desnudos, dos mujeres y un hombre, a punto de embarcarse en un trío bajo la atenta mirada de los frescos eróticos de las paredes. Si yo hubiera sido el guarda habría preguntado si podía unirme a la fiesta, pero incomprensiblemente la juerga acabó en comisaría.

Es extraña esta fama pompeyana de ciudad del pecado. No hay en realidad tantas pinturas eróticas en Pompeya como se suele creer, aunque sus habitantes no se limitaron a decorar con pornografía los burdeles sino también baños, villas y jardines, con variados propósitos que iremos desentrañando en este artículo. Para ello empezaremos remontándonos al pasado, a otra mañana de agosto mucho más trágica…

Una ciudad congelada en el tiempo

Una estela negra y espesa se nos venía encima, como un torrente vertido sobre la tierra para perseguirnos. 
Plinio el Joven, carta a Tácito.

Amanecer del 24 de agosto, 79 d. C. El joven Cayo Plinio traduce textos griegos en una villa de Miseno, a treinta kilómetros del Vesubio. De repente se oyen dos estampidos prodigiosos y una nube gigantesca con aspecto de árbol llena el cielo. Plinio permanece en su habitación tomando notas; un visitante de Hispania rezuma españolidad echándole la bronca por leer mientras arde el mundo. El almirante y naturalista Plinio el Viejo, su tío, zarpa en un rapto de heroísmo y curiosidad científica al frente de sus barcos de guerra, tratando de rescatar a los habitantes de las villas costeras. Llueve piedra pómez, cenizas, pedruscos ardientes. Los barcos deben refugiarse en la playa cerca de Estabias.

Cae una oscuridad más negra que la noche. Se oyen gemidos, llantos, gritos. Plinio el Joven escribe: «pensé que perecía junto con todas las cosas, y que el inmenso mundo moría al mismo tiempo que yo».  Al amanecer del día siguiente empieza lo peor. Seis corrientes piroclásticas, tsunamis de gases ardientes y ceniza a 300 grados de temperatura, surgen del Vesubio a sesenta metros por segundo. Una de ellas entierra Pompeya, otra Herculano. Plinio el Viejo, corpulento y con dificultades respiratorias, muere mirando fijamente a la nube que se abate sobre Estabias. Mueren unas quince mil personas. La ceniza conserva sus cadáveres abrasados en la misma postura en que la ola volcánica les atrapa. El tiempo se congela.

Hic futui

Arphocras hic cum Drauca bene futuit denario. 
(Aquí Harpócrates folló muy bien con Drauca por un denario). 
Grafiti pompeyano.

En 1599 una cuadrilla de obreros que cavaba un canal topó con un muro repleto de pinturas. Se llamó al arquitecto Domenico Fontana, que desenterró varios frescos y objetos de contenido pornográfico. No está claro qué ocurrió entonces: parece ser que las pinturas le impactaron lo suficiente como para ordenar que se volviera a enterrar el conjunto, sea por haberse escandalizado, sea como acto de preservación de las obras a la espera de tiempos menos conservadores.

Pasaron un par de siglos hasta que otra casualidad permitió redescubrir Pompeya. En el siglo xviii el príncipe Elbeuf mandó cavar un pozo cerca de su casa y encontró ruinas en muy buen estado. Un constructor español medio las hubiera tapado con hormigón antes de que se enterase el Ayuntamiento, pero el príncipe accedió a esperar mientras el descubrimiento era examinado. Se puso a cargo de las excavaciones al coronel del cuerpo de ingenieros de Nápoles, un mentecato que causó un daño incalculable hasta ser sustituido. Nada más llegar descubrió una gran inscripción en relieve, y mandó arrancar las letras del muro sin copiar antes las palabras. Se metieron las letras mezcladas en una cesta y así fueron enviadas al rey de Nápoles… Nadie pudo averiguar qué significaban, aunque durante años estuvieron expuestas y cada cual podía ordenar aquella sopa de letras según su imaginación le dictase.

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Fotografía: Marie-Lan Nguyen / Museo Archeologico Nazionale di Napoli (DP).
 En otra decisión lamentable movida por la pacatería, se cubrió con yeso un fresco del dios Príapo con su enorme pene erecto: no fue redescubierto hasta 1998 y gracias a la lluvia. También se clasificaron como pornográficos objetos inofensivos: amuletos protectores en forma de pene o móviles de viento fálicos con campanillas llamados tintinabulum, decoración de buen gusto en la época. En 1819 se agruparon en el Museo Arqueológico de Nápoles ciento dos frescos, esculturas y mosaicos dentro del «Gabinete de objetos obscenos», cambiado poco después a «Gabinete de objetos reservados» hasta que Alejandro Dumas, ya en 1860 y comisionado por Garibaldi, se dejó de eufemismos y lo llamó «Colección pornográfica». Solo se permitía entrar en ese gabinete a hombres «maduros y de costumbres respetables» que se avinieran a pagar una tarifa extra… El último intento de censura lo llevó a cabo el mismísimo Mussolini, por suerte sin éxito, y hoy en día pueden verse todas las piezas sin problemas.

En cualquier caso, Pompeya se había ganado una injusta fama de Sin City del Mediterráneo. Por ejemplo, los primeros arqueólogos clasificaron como burdel todo edificio que contuviera frescos eróticos, con lo que contabilizaron treinta y cinco burdeles para una ciudad con poco más de tres mil hombres adultos. Una locura. Métodos posteriores algo más sensatos usaron parámetros como la presencia de falos grabados en las aceras, que guiaban a los transeúntes al burdel más cercano, o los grafitis en las paredes de algunas casas. Hic ego puellas multas futui («aquí me follé a muchas chicas»), que suena a la típica fardada napolitana; el autoexplicativo Myrtis, bene felas Myrtis, la chupas bien»); o mi favorito: Hic ego, cum veni, futui, deinde redei domum («Aquí llegué, follé y me volví a casa»), una versión porno y casera del veni, vidi vici de César. Incluso con estos criterios más restrictivos aparecen nueve o diez burdeles, más teniendo en cuenta que varias tabernas o incluso particulares alquilaban una habitación (cella meretricia) a prostitutas ocasionales.

A las prostitutas, en su mayoría esclavas griegas, se las llamaba lupas («lobas»), pero solo un edificio de Pompeya acabó siendo conocido como el Lupanar con mayúscula, o Lupanare Grande: un burdel situado en el cruce de dos calles secundarias. Tenía diez habitaciones divididas en dos pisos: una planta baja con incómodas camas de piedra destinadas a clientes pobres; y cinco habitaciones en el primer piso con balcón y entrada independiente. Los precios eran variables, pero sabemos por los grafiti que solían ser baratos: entre dos ases (el coste de dos vasos de vino) hasta varios sestercios, nunca precios exagerados porque los verdaderamente ricos tenían concubinas en sus casas. La prostitución no era exclusivamente femenina: en una pintada leemos Maritimus cunnu linget a(ssibus) quattuor / virgines ammittit, es decir «Maritimus te lame el coño por cuatro ases / se admiten vírgenes»…  Aunque hay arqueólogos que creen que esas pintadas eran más bien insultos a los hombres mencionados, como hacen pensar grafitis ambiguos que suenan a invectiva política cutre, como «Vota Isidoro para edil, es el mejor comiendo coños».

Las paredes del Lupanar están cubiertas de pinturas eróticas, empezando por un Príapo bifálico que sostiene sus dos penes erectos sobre la entrada principal. En las entradas de las habitaciones hallamos varios frescos literalmente pornográficos: pornographía significa «retrato de prostituta».  No está claro cuál era su objetivo, si calentar a los parroquianos o informar del tipo de servicios que llevaba a cabo cada lupa; en cualquier caso, la variedad de posturas representada nos permite asomarnos a la complicada vida sexual romana.

¿Prefieres un more ferarum o una Venus pendula?

Suspirium puellam Celadus thraex.
Celadón hace suspirar de placer a las mujeres.
Grafiti pompeyano, probablemente escrito por Celadón.

Varios frescos eróticos del Lupanar muestran parejas hombre-mujer copulando en la postura del perrito, el actual y un tanto ridículo nombre de la posición a cuatro patas, el coito a tergo o, en denominación romana, more ferarum, «al modo de las bestias». Esta postura en que una parte domina y la otra se deja hacer era muy del gusto romano, cuya moralidad consideraba infame la pasividad sexual. Esa misma postura puede emplearse para la sodomía, y en un fresco aparece representada con una variante en que se levantan más las nalgas. La palabra culibonia significaba experta en sexo anal, una especialidad habitual para evitar embarazos… Aunque las matronas romanas usaban otro anticonceptivo, insinuado por Julia la Mayor: nunquam enim nisi navi plena tollo vectorem («solo acepto pasajeros cuando la bodega está llena»). El verbo para «penetrar analmente» es pedicare, usado frecuentemente con ánimo amenazante o chulesco como en el famoso verso de Catulo: pedicabo ego vos et irrumabo, o en traducción literal, «os sodomizaré y os follaré la boca».

Otros frescos muestran coitos en la postura de la Venus pendula, también llamada mulier equitans o equus eroticus… Vamos, con la mujer encima, la posición favorita de la altísima Andrómaca en Troya, apodada «la jinete de Héctor». Esta postura ha sido interpretada de modos muy diferentes. El historiador Kenneth Dover sostiene que representa una emancipación sexual de las mujeres romanas, al ser una posición que les permite  cierta independencia de movimientos durante el coito. Sin embargo, Pascal Quignard en El sexo y el espanto la interpreta de otra manera: el pater familias se queda tendido en el lecho porque es el amo y no tiene por qué esforzarse, mientras que la matrona se sienta sobre su cuerpo desnudo como en un sillón correspondiente a su rango. A veces incluso una esclava se coloca sobre el hombre, en ningún caso para dominarlo (la sumisión es impúdica para el hombre libre), sino para ofrecerle placer molestándolo lo menos posible. Es fácil considerar la sexualidad romana como machista desde los ojos actuales, aunque nada es tan sencillo: ahí está por ejemplo el Ars amandi de Ovidio dando consejos sobre orgasmos femeninos… Pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión.

Termas, dormitorios y clubes sexuales privados

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Fotografía: Marie-Lan Nguyen / Museo Archeologico Nazionale di Napoli (DP).

Apollinaris, medicus Titi imperatoris hic cacavit bene. 
Apolinario, médico del emperador Tito, cagó bien aquí.
Grafiti pompeyano.

Los jóvenes con que abríamos este artículo no intentaron consumar su pasión en el Lupanar, sino en las Termas Suburbanas, cerca de la Puerta Marina. Los frescos sexuales de esas termas no tienen un propósito claro: hay quien cree que informaban de que había prostitutas disponibles en la primera planta, pero los actos mostrados no son realistas como los del Lupanar, sino más bien exagerados o paródicos. Un fresco muestra un trío de dos hombres y una mujer; otro representa un cuarteto en que una mujer le practica un cunnilingus a otra, que a su vez está felando a un hombre que es sodomizado por un cuarto personaje  que mira directamente al espectador con aire triunfante. Un tercer fresco muestra un cunnilingus: una matrona lo recibe complacida, mientras el lamedor tiene una expresión furtiva y asustada. Mi teoría favorita sobre el porqué de estas pinturas es la de la arqueóloga Luciana Jacobelli, según la cual las pinturas son viñetas chocantes para identificar los vestuarios («¿Dónde dejé mi toga? ¡Ah, sí, en la cesta bajo el comecoños!»).

También encontramos frescos eróticos decorando dormitorios de casas particulares, como en la Casa de los Vettii y sus pinturas de mujeres semidesnudas. Pero al menos en una ocasión, en la lujosa residencia llamada Casa del Centenario, los frescos parecen esconder algo más. En esta mansión encontramos piscina, baños privados y hasta un nymphaeum o monumento dedicado a las ninfas. Los frescos de sus paredes son magníficos y detallados: la representación más antigua conservada del Vesubio, por ejemplo… Pero para el propósito de este artículo resultan más significativas otras pinturas más inaccesibles.

Una de las habitaciones se encuentra extrañamente escondida en un rincón de la mansión, y en su interior se han encontrado detallados frescos pornográficos de mayor calidad que los del Lupanar. Ese rincón erótico-festivo fue bautizado como «habitación 43» por poco imaginativos arqueólogos y el misterio sobre su uso aún perdura hoy en día. Se cree que el cuarto era un club sexual privado, un cuarto oscuro en el que los dueños de la casa entretenían a sus invitados con fiestas subidas de tono en que los participantes daban rienda suelta a sus deseos. Una pequeña abertura de la pared podría haberse utilizado para observar desde fuera lo que ocurría en el interior: una invitación al voyeurismo y quién sabe si un proto-glory hole. ¿Para qué aventurarse en el sórdido barrio de los burdeles si puedes traerte el lupanar a casa? Estos clubes privados de lujo no eran infrecuentes en las ciudades romanas. El historiador Valerio Máximo describe así una de esas fiestas: «¡Cuerpos desvergonzados en total sumisión, listos para un juego de sexo borracho! Un banquete no para honrar a cónsules y tribunos, sino para denigrarlos». Claro que otros académicos quizá menos proclives a la fiesta piensan que la habitación 43 era simplemente un dormitorio decorado con pinturas eróticas para diversión de los dueños de la casa. Nada sabemos con seguridad.

¿Qué ocurría en la Villa de los Misterios?

Hay un desorden inexpresable bajo la superficie del orden social. 
Eurípides.

Las pinturas más intrigantes de Pompeya se encuentran en una lujosa villa de las afueras. Sobre un fondo rojo intenso, una pintura en friso muestra un extraño ritual formado por escenas de una iniciación dionisíaca. A la izquierda una matrona se sienta en un sillón. Un niño desnudo lee un antiguo ritual. Varias sacerdotisas llevan cestas con pasteles. Una fauna amamanta a una cabrita. Una mujer de pie, con la cabeza echada hacia atrás, retrocede con el espanto grabado en su cara. El dios Baco, completamente borracho, se apoya en Ariadna. Una mujer arrodillada retira el velo que cubre un objeto que no vemos, probablemente un fascinus, un pene erecto. Un demonio femenino de grandes alas negras azota con un látigo a una joven aterrorizada, apoyada en las rodillas de una nodriza. Una bailarina desnuda vista de espaldas danza girando sobre sí misma mientras entrechoca los címbalos… Es una ménade («mujer loca»), sacerdotisa del dios del extravío.

El culto mistérico de Dionisio siempre fue visto con desconfianza por el poder político, en parte por estar dirigido por un clero femenino fuera del control de la religión oficial. En El sexo y el espanto, Quignard interpreta el fresco de la Villa de los Misterios como un reflejo de las antiguas prácticas paganas del sacrificio humano: la bacchatio original consistía en castrar a un hombre, desmembrarlo (sparagmos) y comérselo crudo (omophagia). Con el tiempo se sustituyó al hombre por una cabra, y más adelante el sacrificio devino rito sexual. Pero bajo el velo de la sociedad civil se escondía la ferocidad de las bacantes descuartizando a Orfeo cuando no quiso bailar con ellas… En el 186 d. C., Livio escribió sobre las bacanales: «Cuando la bebida, las palabras lascivas, la noche y la mezcla de los sexos habían extinguido toda modestia, empezaban los actos de libertinaje. Toda persona encontraba a su alcance el tipo de disfrute al que estuviera dispuesto por la pasión predominante en su naturaleza».

Nunca conoceremos los misterios de Dionisio, los órgia de Eleusis. Aristóteles explicó que los misterios tienen tres partes: tà drómena (lo que hacen los personajes), tà legómena (lo que lee el niño, el fatum) y tà deiknýmena (las revelaciones). Es decir: teatro, literatura, pintura. Sea lo que sea lo oculto en la Villa de los Misterios de Pompeya, está relacionado con todas las artes humanas, y en particular con la muerte y el sexo.