jueves, 11 de julio de 2013

El papel de las ballenas en los ciclos del carbono y el nitrógeno

   Nuestra visión antropocéntrica nos impide ver la importancia de nuestros directos competidores por los recursos vivos del planeta. Hemos desplazado a las ballenas, junto con otros animales y plantas, en el rol de controlar las cadenas tróficas, los ciclos de nutrientes o incluso la producción de los océanos. ¿Imposible? Con los números actuales, las ballenas siguen teniendo un papel importante en los ecosistemas. En el golfo del Maine (noroeste de Estados Unidos), un grupo de científicos ha hecho sus cálculos. "Las heces de las ballenas son un potente fertilizante que estimula la productividad de las algas microscópicas" (Joe Roman). Sólo en este lugar, las pocas ballenas controladas por una exhaustiva red de oteadores calcula que, junto con las pocas focas que también quedan, pueden poner en circulación unas 23.000 toneladas de nitrógeno, más que todos los ríos de la zona combinados. Es mucho nitrógeno, y sólo es superado por aguas subterráneas y otras canalizaciones que llegan a esta zona desde tierra. "Antes de haberlas reducido a la nada, las ballenas seguramente podían retener y defecar, junto con otros grandes vertebrados, tanto o más nitrógeno del que se transfiere desde la atmósfera". Aunque estos cálculos parezcan exagerados, la biomasa de unos trescientos o cuatrocientos millones de ballenas tenía que ejercer una influencia en la producción de nuestros océanos. Es más, serían capaces de inmovilizar una enorme cantidad de carbono en sus longevos cuerpos. Eran las reguladoras de los ciclos biogeoquímicos.


   Hemos de tener en cuenta estas aportaciones. Es interesante entender que la simplificación de los sistemas al destruir de forma sistemática las formas complejas (grandes árboles, ballenas, atunes, corales profundos) impide a los sistemas retener carbono, mover nutrientes y transportar materia de un lugar a otro en los ecosistemas marinos. De hecho, las ballenas pueden capturar a sus presas a gran profundidad en algunos casos, ejerciendo de auténticos ascensores de materia desde las profundidades a la superficie. Defecan, la materia disuelta es aprovechada por el fitoplancton que es comido por el zooplancton, y éste a su vez es ingerido por pequeños peces o krill (que también se alimenta de algas) desplazándose a las profundidades donde las ballenas lo consumen, volviendo a empezar el ciclo. Este secuestro del carbono se ha probado en varios lugares del planeta con otros animales de gran tamaño, como la fauna del Serengueti. Allí son los ñús, antílopes y elefantes los que ejercen de moduladores de la fertilización y la productividad de la pradera. Son también los responsables de ralentizar los ciclos del carbono, inmovilizando una parte en sus estructuras.
  ¿Y en la Antártida? Allí las ballenas transfieren carbono y nitrógeno desde la parte basal de la cadena trófica a la más alta casi de forma directa a través del krill. Se ha comprobado que la disminución de krill ha coincidido, en parte, con la disminución del número de ballenas en esa zona del mundo. Menos ballenas, menos heces, menos producción por parte de las algas (recordemos también la influencia que pueden ejercer las fluctuaciones del hielo). Hay que tener en cuenta que algunas especies de misticetos (ballenas de barbas) se alimentan casi en exclusiva de krill y pequeños peces. [...] Y lo que devuelven en forma de heces no es sólo nitrógeno sino que también será fósforo, hierro, micronutrientes.....¿Puede la producción primaria (fitoplancton) haber sido mayor en el pasado por la acción de las ballenas? En el último siglo, y tras la desaparición de las ballenas en el continente blanco se ha comprobado que en un 80% de los lugares estudiados ha disminuido la producción primaria. A escala global, los grandes mamíferos (grandes escualos y peces) dan un servicio a nivel ecosistémico imprescindible para su buen funcionamiento. Es posible que hasta influyan en la regulación del clima por su retención de carbono en sus grandes y longevas estructuras, así como propiciar más productividad de unas algas que captan CO2 para poder realizar la fotosíntesis. Y la Antártida es uno de los lugares más productivos del planeta donde muchas ballenas iban a alimentarse en el pasado.


Un viaje a la Antártida
Sergio Rossi

Activistas de Greenpeace escalan el Shard


Seis mujeres en el Reino Unido están escalando edificio más alto de Europa Occidental en protesta por los planes de perforar en busca de petróleo en el Ártico.

Las mujeres de la organización ambientalista Greenpeace están tratando de subir los 310 metros para llegar a la parte superior del edificio en Londres.

Shard

Greenpeace dijo que las mujeres optaron por subir a la punta ya que se eleva sobre la sede de la empresa petrolera Shell, que encabeza la búsqueda de petróleo en el ártico ruso y Alaska.

miércoles, 10 de julio de 2013

Valencia: joven pidiendo en la calle para poder terminar la carrera

El camino hacia el subdesarrollo, completando etapas.


@brigate

Me ha dejado que le hiciera una foto, en #Valencia, pidiendo para la matrícula...

Algunas reacciones:

@jatenas

@brigate @gorkamoral Alguna forma de localizarle y talvez hacerle una donación online? Parte el alma....

@_Tide_

Joder tío.Duele verlo RT“@brigate: Me ha dejado que le hiciera una foto, en #Valencia, pidiendo para la matrícula...

@brigate

@jatenas @gorkamoral ayer estaba en el Mercadona de la Calle Ciscar en Valencia

@RosaLuengo1

@brigate @MarinaCalata Siento rabia impotencia y veo que pronto voy a estallar.#RajoyDimision#EleccionesYa

@Juanmi_News

Me marcho roto.Pidiendo ayuda para pagar matrícula y poder terminar la carrera en Valencia.Espero que lo pagues,Wert.

El verdadero programa del PP


martes, 9 de julio de 2013

San Fermín

San Fermin festival 2013
San Fermin festival 2013
San Fermin festival 2013
San Fermin festival 2013
San Fermin festival 2013
San Fermin festival 2013
San Fermin festival 2013
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San Fermin festival 2013
San Fermin festival 2013
San Fermin festival 2013
San Fermin festival 2013

El gobierno de Estonia rinde homenaje al nazismo

El ministro estonio de Defensa, Urmas Reinsalu, presidente de Unión Pro Patria et Res Pública (IRL), dirigió el 7 de julio de 2013 un mensaje de respaldo a los miembros de la «Alianza de Combatientes por la Libertad de Estonia», en ocasión de su reunión anual.

La «Alianza de Combatientes por la Libertad de Estonia» reúne a los «veteranos» de las SS que lucharon por «preservar Estonia del comunismo».

En 2012, Urmas Reinsalu participó personalmente en la reunión anual de esa organización, realizada en la isla de Saarema. En aquella ocasión, el actual ministro estonio de Defensa felicitó a los antiguos SS por haber «liberado la patria» (sic).

Hace una decena de años que los gobiernos de Estonia y Letonia vienen expresando su apoyo al nazismo. Ambos Estados son simultáneamente miembros de la OTAN y de la Unión Europea, dos organizaciones oficialmente creadas sobre las ruinas del nazismo.

Cinco mentiras del PP sobre el 'caso Bárcenas'

mentiras pp barcenas

El 'caso Bárcenas' se ha convertido en el gran culebrón político de España, en el que las versiones de las partes se contradicen en muchas ocasiones y donde la línea entre la verdad, la inconcreción y la mentira es difícil de marcar.

Ante las últimas informaciones sobre el extesorero del PP aparecidas en El Mundo, que apuntaban al cobro de comisiones por adjudicaciones de contratos en Castilla-La Mancha, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha lanzado el dardo a Bárcenas de que "las mentiras no se pueden documentar".

Los populares han reiterado que todo lo relacionado con los denominados papeles de Bárcenas es "falso", un mensaje que transmitió el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante su comparecencia tras su publicación. Pero el propio partido ha dado explicaciones que se han demostrado erróneas. Estos son cinco ejemplos:

1- BÁRCENAS NO TRABAJABA EN EL PP

El Partido Popular ha intentado evitar la sombra de Bárcenas y alejar su actividad de la del partido tras agravarse el escándalo. En julio de 2009, el extesorero abandonaba su cargo. A pesar de dejar su puesto, el Partido Popular pactó un sueldo para el que fuera guardián de sus cuentas, que se siguió pagando hasta finales de 2012.

La secretaria general justificó este gasto con la conocida expresión de "indemnización en diferido", que fue acordada en abril de 2010, fecha, según los populares, en la que Bárcenas abandonó el partido.

Hasta el pasado 31 de enero -fecha en la que se publicaron los 'papeles de Bárcenas'- el Partido Popular no dio de baja a su extesorero, según el informe que la Tesorería General de la Seguridad Social trasladó al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz.


En este documento sobre la vida laboral de Luis Bárcenas consta que el PP le dio de alta el 16 de abril de 2010, tras cesar como senador, y mantuvo la cotización hasta el último día del pasado mes de enero.

2- BÁRCENAS NO TENÍA DESPACHO EN GÉNOVA

A pesar de estar supuestamente apartado del Partido Popular, Bárcenas disponía de un despacho en la calle Génova. Esta sala se convirtió en pieza clave del enfrentamiento con la cúpula del partido.

El propio Bárcenas denunció ante la policía que se había forzado la puerta del mismoy se habían requisado dos ordenadores personales. Además, disponía de secretaria en Génova para sus propias gestiones.

3- PRESENTAREMOS LAS DECLARACIONES DE LA RENTA

Los dirigentes populares han alegado a lo largo de estos meses que son el partido más transparente y han hechos públicas las cuentas remitidas al Tribunal de Cuentas en su página web. Ante el mayúsculo escándalo, el presidente del Gobierno exhibió sus últimas declaraciones de la renta.

El siguiente paso era la publicación de las declaraciones de la renta de la cúpula del PP. Pero esa promesa ha quedado congelada. La explicación que dan en el partido es que no lo hacen porque están a la espera de acometerlo de manera paralela con los dirigentes del PSOE. Entre unos y otros, todavía no se ha hecho realidad.

4- BÁRCENAS NO SE ACOGIÓ A LA AMNISTÍA FISCAL

"En la lista no aparece", dijo el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el Congreso de los Diputados sobre si el extesorero se había acogido a esta polémica medida del Gobierno. El mismo argumento repitió posteriormente en el Senado.


Pero lo cierto es que el extesorero blanqueó varios millones de euros gracias a esta medida fiscal. No obstante, Hacienda tiene previsto anular la misma porque contenía información "inveraz", según un informe remitido por la Agencia Tributaria al juez Ruz.

5- ENTREGAMOS TODA LA INFORMACIÓN AL JUEZ

Cospedal ha asegurado durante su comparecencia de este lunes que el PP está colaborando en todo momento con la justicia y ha afirmado que han entregado "toda la documentación pedida por el juez". Pero no toda la documentación requerida por el magistrado ha sido facilitada.

El PP no ha entregado al magistrado el libro de visitas de la sede de Génova como había requerido. Los populares han alegado que se destruye todos los meses en cumplimiento de la ley de protección de datos.

No obstante, esta ley no especifica que tales registros tengan que ser eliminados en un intervalo fijo de tiempo, según desgranó Público.

Fuente: http://www.huffingtonpost.es/2013/07/08/mentiras-pp-barcenas_n_3561149.html

lunes, 8 de julio de 2013

Los trabajadores de Ikea piden a los clientes que no acudan a comprar los domingos

"Vivimos unos momentos de total esclavitud, con bajadas de sueldo, aumento de horas por el mismo precio, teniendo que trabajar los festivos y domingos gratis"


Procuro olvidarte

La Plataforma de Artistas Antifascistas se enfrenta al legado de Franco


MADRID // Francisco Franco murió hace casi 40 años pero su legado sigue muy vivo. Bien lo sabe Eugenio Merino, el artista que el próximo 11 de julio deberá comparecer ante un tribunal para responder por la demanda de la Fundación Francisco Franco -una organización que trata de difundir lo que en otros cielos sería impensable; el legado de un dictador sanguinario- que le reclama 18.000 euros por “daños al honor” de Franco por haberle representando dentro de una nevera expendedora de refrescos en la edición 2012 de ARCO. Una obra de arte que se expuso bajo un título revelador “Always Franco” (Siempre Franco).

Para poner de relieve lo “inaudito” de esta demanda presentada so pretexto de defender el supuesto “honor” del dictador, un grupo de 30 artistas se han reunido para crear la Plataforma de Artistas Antifascistas, una iniciativa que este viernes inauguró en el madrileño barrio de Vallecas una exposición de solidaridad con Merino en la que todas las obras giran en torno a la figura de Franco y su legado en las instituciones españolas.

En el local de este vecindario de marcado perfil republicano y antifascista, la figura del dictador está presente en fotografías, vídeos que recogen performances, dibujos, viñetas y esculturas. Desde el perro cuya cabeza es la del general a los dibujos que muestran el árbol genealógico del poder político en España, cuya raíz es el cadáver de Franco y que tiene como epicentro a su heredero, el rey de España, pasando por la estructura cúbica en la que decenas de cucarachas vivas reptan sobre las letras que componen el apellido Franco.También en otra obra del propio Merino, Punching Franco, una escultura que emula un saco de boxeo en el que aparece la cara del dictador con unas gafas de sol rotas.

Creadores como Rómulo Bañares, Santiago Sierra, Francesc Torres, Valcárcel Medina, Jorge Galindo, Núria Güell, Cuco Suárez, Democracia, Domenec, colectivo Erroristas (Argentina), Rubén Santiago, PAN (Alberto Chinchón y Miguel Palancares), y Lúa Cordech, entre otros, participan en esta exposición que durará hasta el domingo 8 de julio. La plataforma está también recogiendo firmas- llevan 2205- en contra de la herencia política y social del dictador y en apoyo de Eugenio Merino.


La carta de Álvarez del Manzano

A este artista de 37 años le ha parecido especialmente escandaloso que ARCO no le brindara el menor apoyo en el momento en el que la Fundación Franco presentó la demanda: “Una fundación de legalidad discutible como la Fundación Francisco Franco me demanda en el marco de ARCO y los responsables de la feria, en lugar de defender la libertad de expresión, apoyan a la Fundación. Es más, el director de IFEMA,[el exalcalde del Partido Popular en Madrid], José María Álvarez del Manzano, escribe una carta en la que dice que la obra era ofensiva y que lo normal es que hubiera sido retirada”.

Después de la demanda, Merino, que llevaba, afirma “más de diez años exponiendo en ARCO”, no ha participado en la edición de este año.

“Aunque Franco haya muerto, el franquismo sociológico y político sigue muy presente: no hay más que ver cómo su heredero (el rey) sigue ahí y ahora mucho más, con la victoria del PP”, subraya otro de los artistas de la Plataforma, Rómulo Bañares.


“Esto es lo que pretendemos denunciar: este franquismo puro y duro que persiste en este país”, prosigue Bañares, un punto de vista que comparte Cuco Suárez, otro de los creadores del grupo, que recuerda cómo “en Alemania, ni siquiera se usa el nombre de Adolfo, el nombre Hitler está prohibido y cualquier apología del régimen nazi se castiga con la prisión, mientras que aquí tenemos una fundación para honrar la memoria del dictador”.

En realidad, explica un portavoz de los artistas que prefiere no dar su nombre “para no tener protagonismo”, la Plataforma “no concede ninguna importancia a la demanda, que no tiene ninguna base legal”; de lo que se trata es de denunciar la pervivencia del legado franquista en las instituciones y en la vida política y social de España.

Los miembros de la Plataforma interpretan la demanda como un intento de amedrentar a los artistas. El viernes, el diario El Mundo informó de que el vicepresidente de la Fundación Franco, Jaime Alonso, tenía pensado visitar la exposición para tratar de obtener más pruebas contra Eugenio Merino y el resto de artistas. Una amenaza que no ha disuadido a los creadores de la Plataforma que el próximo domingo cerrarán la exposición con un manifiesto conjunto con asociaciones vecinales de Vallecas en contra del dictador y de los continuadores de su legado.

domingo, 7 de julio de 2013

Insurrección en el limbo de Guantánamo

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Un cuadro usado en el hospital para que los reclusos indiquen su nivel de dolor. / JOE RAEDLE (GETTY)
La identidad de quienes acceden al interior del Campo 5 y del Campo 6 —todos los números de campos anteriores son historia, y el Campo 7 es secreto— se preserva de forma escrupulosa. Los periodistas dejan sus credenciales en la garita de la entrada. Los soldados arrancan de su uniforme el velcro que les identifica por su apellido, y los guardas —policías militares— solo portan un número por toda identificación. En el teatro del absurdo en que se ha convertido el centro de detención de Guantánamo, los soldados que dan atención médica a los presos encerrados en la base naval estadounidense en territorio cubano se hacen llamar por nombres tomados de obras de Shakespeare. Así, la psiquiatra es Dionisia (tomado de la obra Pericles, príncipe de Tiro), que confiesa, ingenua, no saber muy bien las razones por las que los reos no reclaman sus servicios de sanidad mental.

Malvolio, Feste y Orsino (de Noche de reyes) forman parte del grupo de enfermeros de refuerzos que el Pentágono se vio obligado a enviar hace un mes para atender el creciente número de alimentaciones forzosas que se estaban llevando a cabo en la cárcel como consecuencia de la cada vez mayor cantidad de presos en huelga de hambre. Oficialmente son 104, sobre una población reclusa total de 166, según datos de la semana pasada, cuando este periódico fue autorizado a realizar una visita guiada de cinco días a la polémica prisión que EE UU abrió en 2002 en tierra extranjera para poder burlar un buen número de leyes, entre ellas la Convención de Ginebra, que garantiza derechos a los prisioneros de guerra.

Cuando pasan pocos minutos de las cuatro de la madrugada reina un silencio absoluto dentro del Campo 6. Se acerca la plegaria de las cinco, que, debido a la redacción de un guion esperpéntico, se permitey los 21 años, unos niños cuando se produjeron los ataques del 11-S y George W. Bush iniciase la guerra contra el terrorismo— preparan los desayunos, de los que más de un centenar acabarán en la basura. escuchar a la prensa, como si el rezo de los prisioneros se tratase de un espectáculo de tortugas desovando o de la exhibición del último oso panda llegado a un zoo. De manera paralela, los guardas —la mayoría, entre los 19 y los 21 años, unos niños cuando se produjeron los ataques del 11-S y George W. Bush iniciase la guerra contra el terrorismo— preparan los desayunos, de los que más de un centenar acabarán en la basura.

“Nuestras órdenes son seguir las normas que se aplican en las prisiones federales de EE UU y alimentar a la fuerza a los seguidores de la huelga en peores condiciones”, asegura uno de los médicos al frente del centro sanitario, exclusivo para los reos (los militares de la base son tratados en un hospital distinto). “Hasta que no nos ordenen lo contrario, esa práctica no va a cambiar, no dejaremos que ningún detenido muera de hambre”, asegura este miembro de la Marina que salpica su discurso con la frase: “Yo cumplo órdenes”. “Aquí, todo se hace siguiendo la más absoluta legalidad”, explica, y refuerza su tesis con el siguiente argumento: “Mi madre me llama asustada por todo lo que lee sobre Guantánamo, y yo solo puedo tranquilizarla diciéndole una cosa: ‘Mamá, estoy orgulloso de lo que hago”, dice este hombre en la cincuentena.

Lo que este comandante de la Marina hace, al menos dos veces cada día y con ayuda de otro militar, es atar a una silla —específicamente diseñada para esta labor— al preso que debe ser alimentado, y que llega allí por su pie o a la fuerza. Una vez atado se le coloca una máscara sobre la cara que impide que mueva la boca, así como que pueda morder o escupir. Hasta aquí el primer paso.

El segundo comienza con la aplicación en las fosas nasales de un lubricante quirúrgico —“también vale aceite de oliva”, apunta el comandante mostrando un bote de plástico relleno de un líquido viscoso de color verde— antes de introducir un tubo por la cavidad nasal. Según los abogados de los detenidos, en este punto sus clientes se quejan de sufrir un dolor intenso y no poder dejar de lacrimar, ya que en esa zona existen muchas terminaciones nerviosas.

El enfermero de turno relata en menos de ocho segundos lo que sucede a continuación, pero para los presos, aseguran sus letrados, se trata de una agonía que parece no acabar nunca. El tercer paso se inicia con el descenso del tubo quirúrgico por la garganta hasta el estómago, que hace que se haga difícil la respiración y se produzca la sensación que algunos describen como ahogamiento.

El cuarto paso comienza por sujetar el tubo a la nariz con un esparadrapo, para evitar que el preso lo muerda y, una vez asegurado, se inicia la tarea de volcar a través del mismo 750 mililitros de una sustancia rica en nutrientes. En este punto se puede incorporar al suplemento alimenticio una medicina conocida como Reglan —que tiene como efectos secundarios en el largo plazo síntomas parecidos a los que provoca el párkinson— para mitigar la sensación de náuseas o hinchazón en el preso.

“Todo el procedimiento dura 20 minutos”, asegura el uniformado que con frialdad quirúrgica ha explicado el desagradable proceso. “Puedo garantizar que no es doloroso, yo me lo he hecho a mí mismo”, explica este sargento segundo que, como todos los demás, practica el anonimato y se le conoce solo por la denominación MED-OIC (sanitario; oficial al cargo).

Sobre Guantánamo solo se sabe una parte de la historia, la que las autoridades militares quieren contar y que, en un acto de circense transparencia, publicitan con las visitas al penal, indeleble mancha en el historial de derechos humanos de Estados Unidos. La prensa no tiene acceso a los presos, 86 de los cuales han obtenido el visto bueno para poder abandonar la isla y ser transferidos a terceros países y, sin embargo, ven los días pasar sin que nada suceda. Algunos llevan 10 años encerrados sin cargos. De los 166 que quedan —a mediados de la década pasada llegó a haber cerca de 600—, 151 están calificados bajo la etiqueta “bajo valor”. Solo seis enfrentan estos días las audiencias previas a los juicios que están por llegar: el responsable del ataque con bomba contra el portaaviones USS Cole en 2000 en un puerto de Yemen, Abd al Rahim al Nashiri, y los cinco supuestos responsables de los ataques terroristas del 11 de septiembre.

La versión oficial sobre la huelga de hambre, según narra el director de asuntos públicos del Pentágono en la base, el capitán Robert Durand, es que 104 ejercen la huelga de hambre de forma activa. Pero, a partir de ahí, cualquier número vale. Según uno de los médicos entrevistados, “hay presos que llevan seis años en huelga de hambre”. Ante la mirada atónita de quien escucha esa respuesta, el oficial de la Marina adopta un tono de confidente y asegura que los presos mienten, que claro que comen, a veces poco, pero comen. “Solo quieren llamar la atención”, finaliza. Un objetivo que, sin duda, han conseguido ya hace meses.

El verano pasado, como reconoce el capitán Durand, Guantánamo fue abandonado por la prensa. “Ni siquiera fue un tema en la campaña electoral presidencial”, cuenta. Tampoco lo fue en el discurso del Estado de la Unión de febrero, pronunciado por Barack Obama pocos días después de su segunda toma de posesión. Si en 2009 el presidente prometía cerrar Guantánamo en el plazo de un año, la realidad política y el obstruccionismo del Capitolio —con la Cámara en manos de los republicanos— se impusieron, y un año más tarde el penal no solo seguía abierto, sino que a continuación se reanudaron las comisiones militares que Obama había desterrado.

Guantánamo quedaba una vez más suspendido en un limbo jurídico e indiferente a la opinión pública. Hasta que el pasado mes de febrero, seis presos iniciaron una protesta dejando de comer. En principio, se atribuyó, por parte de sus abogados, a que los soldados que los vigilan habían dado un trato irrespetuoso a sus ejemplares del Corán. La protesta fue en aumento. En una semana eran ya 12 los que no ingerían alimentos. Al acabar marzo, los letrados de los reos aseguraban que eran un centenar quienes se habían sumado a la huelga.

Para entonces, los responsables de la base explicaban que la protesta se debía a la frustración de detenidos por no ver avances en su situación, lo que se agravó con la callada por respuesta que dio el Departamento de Estado a la hora de sustituir al enviado especial encargado de transferir a los detenidos, y la confirmación, poco después, de que el puesto quedaría vacante. Hoy, sin embargo, vuelve a tener dueño: el abogado Clifford Sloan, que esta semana ha volado a la isla.

El 6 de abril, según la versión oficial del Pentágono, se hizo necesario entrar en las zonas comunes que compartían los reos y sofocar una protesta que comenzó al tapar estos con cajas de cereales las cámaras con las que la policía militar los vigila. La decisión fue tomada por el coronel John Bogdan, el comandante a cargo del conocido como JDG (Joint Detention Group, el grupo responsable de todas las operaciones que se llevan a cabo con los detenidos). No es esta la primera vez que en Guantánamo ha habido una huelga de hambre, pero Bogdan decidió afrontarla de manera diferente a como se había hecho antes. En lugar de tratar de restaurar el orden encontrando soluciones junto a los detenidos, el coronel consideró que la huelga no era una protesta, sino una insurrección, y que no negociaría nada hasta que abandonaran su decisión de no comer.

La Operación Antes del Amanecer se llevó a cabo pocas horas después de que una delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja abandonara suelo cubano, visita que se había adelantado ante la creciente presión de la opinión pública por conocer lo que en realidad estaba sucediendo dentro de los muros de Guantánamo. Con dos simples frases Bogdan se defiende de aquellos que le acusan de haber provocado un profundo deterioro en la vida en los campos de detención y responder con mano dura a la huelga: “Cumplimos con nuestro trabajo. En Guantánamo están los mejores hombres de la nación sirviendo a su país”.

Este coronel del Ejército de Tierra llevaba poco más de seis meses al frente de los campos de detención cuando estalló la huelga, y fue destinado al puesto sin haber dirigido nunca antes una prisión, lo que no le ha impedido ser el autor del manual de seguridad conocido como SOP (siglas de Protocolo de Actuación, en este caso referente a los presos).

Bajo el puño férreo de Bogdan, al margen de los campos de detención la vida sigue como si nada en la base de Guantánamo. Las cocinas siguen preparando menús —que irónicamente incluyen uno para presos a régimen— y la responsable de los fogones muestra orgullosa la última hornada de galletas. Pero dentro de la visita al que fue denominado el Gulag del siglo XXI no se incluye ningún contacto con los presos. Ninguna manera de comprobar si se corresponde con la realidad la idílica situación que describen las autoridades para los encerrados en Guantánamo: “Tienen DVD, 25 canales de televisión, libros de Harry Potter y mejor asistencia sanitaria que la que disfrutan los ciudadanos de EE UU”, lo que siendo un supuesto halago es una pésima publicidad para la nación más poderosa del mundo. Las entrevistas están fuera de toda cuestión. Ni tan siquiera una fotografía de espaldas, “para proteger sus derechos”, justifican para negarlo, lo que no deja de ser irónico respecto a personas que no tienen ningún otro.El Ramadán está a punto de comenzar —el próximo martes 9 de julio—, y Bogdan asegura que, excepto que reciba órdenes en contra, seguirán las alimentaciones forzosas, aunque intentarán hacerlas después de la caída del sol. Los musulmanes ayunan durante esta festividad religiosa, y obligarles a comer solo supondría añadir más agua a un vaso que desborda de desesperación desde hace ya tiempo. Un grupo de abogados de los presos encerrados en Guantánamo ha pedido ya a un tribunal federal en Washington que ponga fin a “la grotesca práctica” de alimentar por la fuerza a los reos. Los letrados argumentan que sobre sus clientes no pesan cargos y que, por tanto, no se les puede someter al régimen federal de prisiones que permite ese castigo para evitar su muerte.
Guantánamo, como todo lo que le rodea desde que en 2002 fue creado por la Administración de Bush —las comisiones militares, la farsa de defensa para los presos—, es puro circo. De nada vale que las autoridades militares intenten convencer —sin pruebas— de que los prisioneros son tratados con humanidad. Esos detenidos carecen incluso del derecho más básico que tiene un reo: saber de qué se le acusa.

Pensando en su bienestar y alegando respeto por su religión, la mente brillante que diseñó las celdas pintó una flecha de color negro en el suelo que apunta hacia la Meca. “Para la orientación de los detenidos a la hora de practicar sus plegarias”, explica una teniente coronel como el agente inmobiliario que muestra el solárium de un dúplex en la playa. Gran tacto. No lo es tanto el hecho de que la alfombra para rezar esté justo al lado de la taza del inodoro (si es que se habla de no herir sensibilidades).

Atendiendo a lo anterior, los responsables de los campos de detención consideraron apropiado que los presos contaran con un “consejero cultural”, alguien que pudiera servir de puente entre los reos y los militares porque sus raíces estuvieran entre esos dos mundos, el musulmán y el castrense. Sin lucir estrellas y siendo extremadamente vago sobre quién paga su nómina —“el Pentágono”, dice, pero hasta ahí—, Zak luce amplia sonrisa de encantador de serpientes mientras asegura que en Guantánamo los presos tienen todas sus necesidades cubiertas —“hasta pan de pita”, dice— excepto una: no tienen relaciones sexuales, ni, por supuesto, la posibilidad de visitas vis a vis.

Zak —“los prisioneros me llaman Zaky”, comparte— no quiere que su apellido aparezca escrito en la prensa, ni accede a ser fotografiado. Dice que muchos de los que practican la huelga de hambre lo hacen por la presión que ejercen sobre ellos los líderes. “Pero sobre todo”, prosigue, y para él ahí está el verdadero motivo de que hayan dejado de comer, “lo hacen para no tener deseo sexual. El hambre lo aletarga y les quita ese apetito”, prosigue con un ejemplo de lo contrario: “Los presos chinos, sin embargo, han engordado bastante en estos años”. Ya solo quedan tres prisioneros de esta nacionalidad, tres personas de la minoría china musulmana conocida como uigur y que están encerrados ellos solos en el centro conocido como Campo Iguana.

“No permitiremos que nadie muera de hambre”, anuncia Zak siguiendo la tesis oficial. A pesar de las buenas intenciones de todos, 104 personas siguen negándose a comer hasta que vean una salida a la situación en la que están atrapados. Y a pesar de Zaky, quien dice que habla con ellos “una vez al mes” —y se indigna y no contesta cuando se le pregunta qué hace el resto del tiempo—, un prisionero de Campo 6 y otro de Campo 5 intentaron suicidarse —ambos trataron de colgarse con su propia camisa— la noche anterior a que el coronel Bogdan diera orden a sus hombres de que entraran en los centros comunes y desalojaran a los reos y los condenaran a vivir en celdas individuales.

El centro de detención que se inició como algo temporal está valorado hoy en cientos de millones de dólares, y el Pentágono reclama 200 más para mejorarlo y construir una prisión de máxima seguridad que sustituya al secreto Campo 7. Todo, paralelo a la intención renovada de cerrar el penal que recientemente —forzado por las huelgas de hambre— ha manifestado el presidente Barack Obama.

Pero no hay esperanza a la vista. Guantánamo ha mejorado con los años para empeorar. Lejos queda ya Campo X, el que todo el mundo tiene impreso en la retina cuando se menciona el infame penal: aquel al aire libre cerca del mar Caribe en el que los presos vestían de naranja y eran transportados en carretillas de madera por sus captores y que hoy está devorado por la maleza y unos roedores gigantes apodados banana rats. Hoy, los reclusos, sin embargo, pasan frío debido al brutal aire acondicionado que congela unos módulos construidos a imagen y semejanza de prisiones de máxima seguridad estadounidenses.

El tour de Guantánamo para la prensa se creó en la década pasada. Este periódico lo ha hecho en tres ocasiones. Esta ha sido la cuarta. Solo un milagro —y estos no parecen existir— impedirá que no lo haga una quinta, y una sexta...