lunes, 1 de septiembre de 2014

Cinco segundos de vida en cuarenta años de República Democrática Alemana Publicado

En «Busco en la basura algo mejor» habíamos descubierto el trabajo de pitze Eckart en West Menschen / Ost Menschen, una colección de fotografías sobre la vida cotidiana en la Alemania dividida. Nos cedió sus instantáneas sobre el oeste y, ahora, tras unas llamadas y emails, hemos conseguido que el fotógrafo del este, Dieter Demme, comparta también con esta publicación sus mejores fotos para comentarlas aquí. Sin más, habla el artista.
Dieter Demme. (Clic para ampliar)

«Todas las fotos que aparecen en este libro las hice sin encargo alguno. Las saqué durante el tiempo que trabajé en la agencia ADN-Zentralbild y también después como autónomo, que recorrí la entonces RDA y los países fronterizos. Estas fotos son mi visión personal de este tiempo y si con ello ayudo a mejorar la comprensión mutua, el esfuerzo habrá merecido la pena.

Crecí en una ciudad pequeña, y desde el principio de mi carrera como fotógrafo me interesaron las costumbres y los ritos cotidianos de la gente de mi alrededor. Cuando tomaba fotografías no podía sospechar la evolución política de la RDA y que todas esas fotos se fueran a convertir luego en documentos de la vida diaria de un país que ya no existe.

En mis fotografías nunca he hecho modificaciones, no planteado ni organizado nada de las tomas que hice. Si contamos el tiempo de exposición de las sesenta fotos que componen mi parte del libro, son quizá cuatro o cinco segundos de los cuarenta años de la RDA.

En un estudio de retratos, en la región de Sonderhausen de Thüringen, aprendí el oficio de fotógrafo. En este tiempo leí los libros de Egon Erwin Kisch. Ahí nació mi anhelo de ser reportero y recorrer el mundo.

Pero como no veía posibilidad alguna de ser allí un reportero gráfico, solicité trabajo en la editorial Sport und Technik de Berlín. Los deportes de motor me encantaban y esa era una revista especializada. Presenté mis fotos y lo conseguí.

En 1960 comencé a trabajar e hice mis primeras fotografías aéreas para la revista Aerosport y navegué para la revista Seesport por el mar Báltico hasta Polonia. Era el trabajo de mis sueños. El redactor jefe de estas revistas era Carl Dickel, que luchó en las Brigadas Internacionales en España.

En 1961 se construyó el inefable muro y me quise marchar de Berlín. Fui el primer fotógrafo de la RDA que trabajó durante 1963 y 1964 para la agencia Worldpress. Después recibí una oferta de la agencia ADN-Zentalbild, a partir de 1967 estuve en la sección de deportes y me pude marchar a Erfurt. Mi cometido era principalmente hacer fotos a los deportistas internacionales de la RDA. Viajé por Italia, Francia, Inglaterra y los países escandinavos tomando imágenes en campeonatos mundiales. En 1969 me fui tres meses a Cuba. Hicimos una exposición y una película documental que se llamó Cuba, diez años después de la revolución.

En la RDA, oficialmente no había censura, pero los periódicos no mostraban fotografías de contenido crítico, salvo algunas pequeñas excepciones. Otra cosa era el mundo del arte, las exposiciones fotográficas sí podían ser más contestatarias.

En 1972 empecé los estudios en la escuela universitaria de artes gráficas de Leipzig y los terminé en 1977. La escuela era muy abierta. En la biblioteca encontrabas las mejores revistas de fotografía y de literatura. Aprendimos de los fotógrafos franceses y americanos, como Doisneau y Freidländer, así como de los de la agencia Magnum, como Robert Capa o Cartier-Bresson.

A partir de 1979 trabajé por mi cuenta. Hice libros, calendarios y hasta fotografía industrial para empresas exportadoras… Y también hice fotos para mi archivo privado de la gente en mi entorno, igual que hacían los fotógrafos callejeros. En 1989 cayó el muro y se abrieron las fronteras. Yo continúo trabajando como entonces.

En este momento estoy participando en un libro que se llama La pura vida. Fotografías de los cuarenta años de la RDA. Trata sobre el altruismo y la solidaridad. Ahora nos hemos vuelto más agresivos y desconfiados».

Geborgen/Protegido, Charite Berlin 1978. (Clic para ampliar)

«Este niño era de Mozambique y fue ingresado en la Clínica Universitaria Charité de Berlín para que le practicaran una operación muy compleja que en su país no le podían realizar.

Fue uno de mis primeros encargos en la agencia, sacar fotos de esta nueva técnica de operación. Cuando entré en la clínica vi en una sala de tratamientos a esta enfermera rubia con el niño negro en su brazos y me pareció una virgen moderna.

Algunas fotos a veces no se pueden explicar. También hay que tener en cuenta la imaginación del que mira.

El sistema de salud en la RDA era sobre todo gratuito, excepto la cotización mensual a la Seguridad Social, pero todos los medicamentos y tratamientos eran sin coste alguno. Venían jóvenes africanos y de Vietnam a aprender el oficio y se marchaban al cabo de tres años a sus respectivos países».
Dorfjugend/Jóvenes del pueblo, 1977. (Clic para ampliar)

«Son los jóvenes de Metzels, un pequeño municipio de los bosques de Turingia. Se reunían por las tardes para pasear en moto. Yo estaba allí para hacer fotos de las fiestas del pueblo, una celebración popular tradicional, con trajes especiales, mucha música y alcohol».

Se dice que quienes vivieron y crecieron en países comunistas perdieron su juventud. ¿Está usted de acuerdo?

«Yo tuve una juventud maravillosa, mis padres eran obreros y con dieciocho años ya tuve una moto. ¿Te parece que a estos jóvenes de la fotografía alguien les esté robando algo?»
Dorfstraße/Calle del pueblo, Berstedt 1980. (Clic para ampliar)

«La calle estaba vacía y caía la primera luz del día. La figura de la mujer arrojaba una sombra alargada. Si iba a coger el bus para ir a la ciudad o al trabajo, lo que hiciera, realmente quedaba para la imaginación del que mira. El pueblo se llama Berlsted, está cerca de Weimar. Había una próspera cooperativa agraria que ha llegado hasta nuestros días. Las grandes extensiones de tierras se reservaban para cooperativas agrícolas».

Der Spiegel 1973. (Clic para ampliar)
Der Spiegel/El espejo, 1973. (Clic para ampliar)

«No puedo saber qué se imagina cada uno de cómo era la vida en la RDA, si su idea es acertada o no, eso es algo que no lo puedo valorar. Pero en la foto se ve que un padre se divierte con su hija pequeña con el reflejo del espejo deformado en una feria. Sin más».

Kranbaubrigade WBK/Gruistas de la brigada de construcción, Erfurt 1976. (Clic para ampliar)

«No sé lo que fue de estos trabajadores, con el paso del tiempo les he perdido de vista. Son trabajadores de la brigada de gruistas de la empresa de construcción de viviendas de Erfurt. Montaban y desmontaban las grúas que transportaban los módulos de hormigón prefabricado. Los obreros de la construcción estaban bien considerados y recibían un buen sueldo.

Las condiciones de trabajo son mucho mejores ahora técnicamente, pero se han vuelto mucho más crudas por la competencia tan dura que hay en el sector de la construcción».


Buchenwald 7 de abril de 1975. (Clic para ampliar)

«Todos los años en abril se reúnen en el campo de concentración de Buchenwald exprisioneros provenientes de todos los países para recordar a los compañeros asesinados. También suelen participar grupos juveniles internacionales. El hombre del parche pertenece al grupo de exprisioneros.

Era inconcebible que en la RDA hubiera reuniones de antiguos miembros de las SS-Totenkopf o de cualquier cosa parecida. No me puedo imaginar que en la RDA fuera posible que unos asesinos en serie como los de la NSU (grupo terrorista neonazi desmantelado en 2011) matasen como hicieron a nueve ciudadanos extranjeros y a una policía. El filósofo francés Stephane Hessel, autor de ¡Indignaos!, que sobrevivió en el campo de concentración de Buchenwald, era de los que siempre estaba presente».

Erfolgreicher Ausstellungsbesuch/Visita exitosa a la exposición, 1986. (Clic para ampliar)

«Era una exposición de Günter Rössler, un fotógrafo de Leipzig, conocido también fuera de la RDA por sus fotografías de moda y de desnudos. Era una exposición pública y se vendían allí también los pósters. Siempre hubo exposiciones con obras de desnudos. La pornografía, propiamente dicha, estaba prohibida, pero siempre se podía conseguir clandestinamente».

Spielplatz/Parque infantil, Erfurt 1982. (Clic para ampliar)

«Era un domingo en una nueva construcción residencial en el norte de Erfurt. Aquí vivían sobre todo trabajadores. Por el sistema de calefacción urbana y su precio eran pisos muy demandados.

Seguro que muchos echan de menos el estado de bienestar. En aquel entonces nunca vi a nadie sin techo ni indigentes por las calles.

Por supuesto que la reunificación fue importante y largamente deseada. No deberíamos olvidar y estar agradecidos a la que fue una revolución pacífica en la que nadie perdió la vida. Quisiera reivindicar cordialmente aquí que la gente de la RDA fue la que derribó el muro y posibilitó la reunificación.

Todas estas opiniones son, naturalmente, personales. Cualquier otra persona tendrá otra experiencia.

Con mi trabajo intento lo que decía Cartier-Bresson: “Llevar la razón, el ojo y el corazón a la misma línea visual” y si, además, se tiene suerte, se consiguen buenas fotos».

Fotografías: Dieter Demme

Fuente:  http://www.jotdown.es/2014/08/cinco-segundos-de-vida-en-cuarenta-anos-de-republica-democratica-alemana/

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